Etiqueta: activismo digital

  • Roblox, Fortnite y Minecraft recogen las protestas sociales y políticas de la generación Alfa, nativos digitales de 14 años

    Si no conocen Roblox, Fortnite o Minecraft aún, es que no tienen niños cerca. Aunque popularmente se les ha conocido como simples videojuegos, son un ejemplo del momento inicial que experimenta el metaverso. Se han convertido en los foros masivos globales y en un fenómeno que recoge manifestaciones sociales de alto impacto de los más jóvenes, la generación Alfa.

    El activismo digital se traslada al metaverso

    Nos remontamos al año 2022, cuando Rusia atacó e invadió Ucrania. Los primeros momentos de la guerra fueron relatados por particulares y jóvenes centennials a través de TikTok.

    Durante los meses siguientes, los usuarios de internet recurrieron a canales digitales poco ortodoxos para incrementar su denuncia. Reseñas en Local Guide de Google o transacciones de NFT con mensajes propagandísticos fueron el espacio para denunciar las acciones rusas.

    El metaverso ha ido ganando relevancia, especialmente aquellas plataformas en las que se congregan grandes cantidades de usuarios activos. Además de las ya referidas Fortnite, Minecraft y Roblox, también en Decentraland y The Sandbox.

    Censura por el apoyo político a Hong Kong

    En 2019 se denunció a la empresa Blizzard Enterteninment por censurar a un usuario de Hearthstone. La causa: expresar su apoyo político a Hong Kong frente a la arremetida China.

    En respuesta, el CEO de Fortnite se pronunció públicamente para incidir que en su plataforma nunca ocurriría nada similar. Aseguró que los usuarios gozarían de completa libertad para manifestar en ella sus opiniones, siempre que no atentaran contra otros usuarios o colectivos.

    Protestas raciales en Estados Unidos

    El año siguiente, y como consecuencia de las protestas raciales en Estados Unidos, Epic Games retiró de Fortnite los vehículos policiales para evitar malentendidos y controversias.

    Mientras tanto, en 2020 el movimiento Black Live Matters utilizó Animal Crossing New Horizons para trasladar sus reivindicaciones raciales.

    El 1 de mayo de 2023, 12 000 personas acudieron a un mitin político en Minecraft, organizado por el Partido Liberal Democrático de Rusia. Y en marzo de 2024, la Fundación Superflus, junto al artista azerbaiano Babi Badalov, organizó una multitudinaria manifestación en Decentraland para protestar por las injusticias sociales del mundo.

    Los metaversos de Roblox y Minecraft son los más llamativos porque en ellos abundan principalmente niños.

    Los niños se manifiestan virtualmente

    Difícilmente vemos niños y niñas en Instagram, Facebook o TikTok. Pero ello no quiere decir que no sean digitales y que no tengan vías para manifestar su desacuerdo con lo que ocurre en su entorno. Esto ya ocurría desde los tiempo de Club Pinguin.

    Así, en octubre de 2023 se produjeron las primeras manifestaciones pro Palestina. Esto causó asombro en otros usuarios de internet, que no perdieron tiempo en incrementar su alcance y comentarlas en X o TikTok.

    Propaganda política

    Como indica Amanda Silberling en TechCrunch, Roblox prohíbe tácitamente hablar de candidatos que se están postulando actualmente a un cargo político o que se haya postulado en el pasado. También censura hablar sobre funcionarios electos actuales, partidos políticos y, en particular, sobre “contenido incendiario relacionado con relaciones fronterizas, territoriales o jurisdiccionales del mundo real”. Por lo tanto, los usuarios pueden manifestarse sobre la guerra entre Israel y Hamás con la condición de que las discusiones no se vuelvan “incendiarias”, según los estándares de Roblox.

    Ante el fraude electoral denunciado en Venezuela el pasado 28 de julio, ha habido protestas. Los usuarios de esta plataforma, a través del mundo de “Brookhaven”, se han congregado en reiteradas ocasiones para expresarse explícitamente en contra de Nicolás Maduro y su dictadura. Y no han sufrido censura alguna por parte de Roblox.

    Killmysorry, una de los responsables de las protestas venezolanas en Roblox, explica para este artículo que el promedio de edad de los participantes oscila entre los 15 y 20 años. Escogieron “Brookhaven” para la protesta porque es el mundo que les brinda los recursos necesarios para expresarse, a través de servidores de 25 usuarios. “Roblox es una plataforma de fácil acceso para cualquiera, lo que la convierte en un espacio ideal para que las personas que no pueden manifestarse en el mundo físico puedan transmitir un mensaje sobre la situación que atraviesa el país”.

    De hecho, en Reddit, varios usuarios comentaron que esto constituía la forma más segura de protestar. La brutal arremetida del régimen venezolano contra los manifestantes en las calles del país suramericano así lo ha demostrado.

    Roblox no siempre ha sido tan permisivo. En 2022, eliminó dos experiencias virtuales generadas por particulares a favor de Ucrania: “War on Larkiv: Ukraine” y “Battle for Ukraine”, después de la denuncia de un periodista.

    En el caso particular de Venezuela, su compleja situación política y social también ha trascendido a Minecraft. Los usuarios recurren a los particulares gráficos pixelados de la plataforma virtual para realizar recreaciones que luego publican en YouTube. De esta manera, pueden abordar temas complejos dirigidos a públicos jóvenes. Algo que también ha ocurrido con el caso ecuatoriano.

    Es posible acceder a todo este tipo de contenidos censurados a través de otros canales. La organización Reporteros Sin Fronteras tiene una plataforma, Biblioteca sin Censura, donde pueden encontrarse.

    Protestas contra el metaverso

    Hay que añadir que las protestas virtuales no son siempre en referencia a problemas del mundo físico. Desde hace unos meses existe una crisis en torno a la experiencia “Welcome to Bloxburg” de Roblox en la que coinciden niños y adolescentes a escala global.

    Sus responsables, Coeptus Games, han hecho modificaciones que han molestado a sus usuarios, haciendo que estos organicen protestas y manifestaciones, incluso con consignas “anticomunistas”, y colectas en la plataforma change.org.

    No están dormidos

    Desde hace tiempo activistas jóvenes como Greta Thunberg y Malala Yousafzai han aglutinado las preocupaciones de niños y jóvenes por el mundo en el que vivimos. Hace casi un año seis jóvenes portugueses demandaban a 33 Estados europeos por su inacción frente a la crisis climática ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

    A los niños y adolescentes les preocupa y afecta el contexto sociopolítico tanto o más que a los adultos. Son estas nuevas plataformas de interacción virtual las que se están convirtiendo en sus redes sociales, con sus propias narrativas y lenguaje. Y les preocupa que eventualmente sean limitadas o censuradas, como ocurre actualmente en Turquía. En este país el Gobierno ha prohibido Roblox, provocando que estas jóvenes audiencias se manifiesten en las calles. Ellos exigen que les devuelvan algo más que un simple videojuego; es su ventana digital al mundo.

    The Conversation

    Pavel Sidorenko Bautista, Profesor e investigador de la Facultad de Empresa y Comunicación, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja y José María Herranz de la Casa, Profesor titular de Periodismo, Universidad de Castilla-La Mancha

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La generación Z muestra en las calles de Kenia el poder del activismo digital

    Hashtags como #OccupyParliament y #RejectFinanceBill2024 han sido tendencia en las redes sociales durante varios días, lo que pone de manifiesto el poder del activismo digital para movilizar apoyos y mantener el impulso de las protestas.

    Miles de kenianos, jóvenes en su mayoría, han tomado las calles de la capital, Nairobi, y de otras ciudades y pueblos del país en protesta contra la propuesta de subir los impuestos, que según ellos encarecerá el coste de la vida de quienes ya tienen dificultades para llegar a fin de mes. Las protestas han contado con una importante participación de jóvenes que utilizan los medios digitales para organizarse y expresar su oposición al Gobierno.

    Muchos de los agitadores pertenecen a la Generación Z, nacidos aproximadamente entre finales de la década de 1990 y principios de la de 2010, y caracterizados por su destreza digital y su conciencia social. Han creado este movimiento orgánico de base que ha utilizado plataformas, como las redes sociales, para movilizarse y coordinar esfuerzos rápidamente.

    A través de mi trabajo he documentado hasta qué punto los medios digitales han sido esenciales para la participación política en Kenia en la última década, especialmente entre las comunidades marginadas, como los jóvenes y las mujeres.

    En las protestas actuales estamos viendo lo innovadores que pueden ser los activistas a la hora de utilizar los medios digitales. Las herramientas y estrategias digitales empleadas hoy llevan el activismo a un nivel completamente nuevo. Muestran una sofisticación y un alcance difíciles de imaginar, desplegando una serie de estrategias antiguas y nuevas.

    Entre las nuevas se encuentra la Inteligencia Artificial (IA), que se ha utilizado para crear imágenes, canciones y vídeos que amplifican los mensajes del movimiento y llegan a un público más amplio.

    La IA también se utilizó para ayudar a educar a un público más amplio sobre el proyecto de ley. Los desarrolladores, por ejemplo, crearon modelos GPT especialmente diseñados para responder a preguntas sobre la ley de finanzas.

    Se están utilizando plataformas como Tiktok y X para compartir vídeos de personas que explican la ley de finanzas en varios dialectos keniatas.

    Hashtags como #OccupyParliament y #RejectFinanceBill2024 han sido tendencia en las redes sociales durante varios días, lo que pone de manifiesto el poder del activismo digital para movilizar apoyos y mantener el impulso de las protestas.

    También ha tenido mucho éxito la financiación colectiva a través de plataformas digitales. Esto ha permitido a los simpatizantes enviar dinero para el transporte, permitiendo que más personas se unan a las protestas en el distrito central de negocios de Nairobi.

    Otra ha sido el uso del pirateo de sitios web gubernamentales, interrumpiendo los servicios y llamando la atención sobre su causa.

    Se filtró información personal, como los números de teléfono de dirigentes políticos, para que los manifestantes pudieran enviarles spam con mensajes SMS y WhatsApp. Esto obligó a la oficina del comisario de protección de datos a emitir un comunicado advirtiéndoles de que dejaran de hacerlo.

    Los activistas también crearon un sitio web con un “muro de la vergüenza” que enumera los nombres de los políticos que apoyan la Ley de Finanzas. Esto ayudó a los manifestantes a aumentar la presión sobre los parlamentarios para que cambiaran su postura. Algunos electores están tomando medidas para destituir a sus diputados.

    Una bomba de relojería

    Estas protestas son orgánicas y los jóvenes están desempeñando un papel fundamental. Llevan mucho tiempo sintiéndose ninguneados y desatendidos por el gobierno. Este sentimiento generalizado de privación de derechos era una bomba de relojería, y finalmente ha estallado en un ferviente activismo.

    A diferencia de las protestas anteriores, estas manifestaciones surgieron espontáneamente de las bases. Este cambio subraya una transición significativa en la política keniana. Estamos asistiendo a un cambio de la movilización basada en el origen étnico al activismo basado en cuestiones concretas. La gente no se une por su tribu. Se están uniendo para luchar por cuestiones que afectan a su vida cotidiana, como las políticas económicas, la responsabilidad del gobierno y la justicia social.

    Esta nueva forma de activismo refleja la creciente madurez política de los kenianos, que dan prioridad a las preocupaciones comunes frente a las divisiones étnicas. Establece un nuevo precedente para abordar los problemas sociales y políticos del país.

    Lo que también ha destacado es cómo el activismo digital ha impulsado las protestas físicas a escala nacional. Los jóvenes han salido de sus pantallas y se han echado a la calle, obligando a los dirigentes a escuchar e incluso a hacer enmiendas a la Ley de Finanzas antes de que fuera aprobada. Esto demuestra cómo los movimientos en las redes pueden traducirse en cambios en el mundo real. Demuestra el poder y la eficacia del activismo digital para dar forma al discurso político.

    El activismo digital ofrece una poderosa plataforma para que se oigan voces diversas, catalizando el cambio. Ha permitido una rápida movilización de apoyos, ha acortado distancias entre grupos diversos y ha llamado la atención sobre problemas acuciantes en tiempo real.

    ¿Existen inconvenientes en este uso del espacio digital?

    Durante muchos años, el activismo en los medios digitales ha sido etiquetado como “slacktivism”, un término que se refiere a actividades de mínimo esfuerzo como gustar, compartir o hacer comentarios en las redes, es decir, acciones de escaso impacto en el mundo real.

    Sin embargo, los últimos acontecimientos demuestran que los líderes políticos pueden sucumbir a la presión de las redes sociales. Demuestran que incluso pequeños cambios iniciados en internet pueden provocar resultados sustanciales.

    Los medios digitales son vulnerables a la censura y las injerencias gubernamentales. Durante las recientes protestas en Kenia, hubo presuntos indicios de ralentización de Internet, lo que se tradujo en retrasos en la descarga de archivos e interrupciones de los servicios en determinadas apps.

    A pesar de estos problemas, no se puede subestimar el impacto del activismo digital. Ha revolucionado la forma en que la gente se moviliza, se comunica y aboga por el cambio.The Conversation

    Job Mwaura, Postdoctoral Researcher, Wits Centre for Journalism, University of the Witwatersrand

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.