Etiqueta: chavismo

  • 5 escenarios para una salida en Venezuela.

    Originalmente escrito el 6 de Febrero de 2019, reponemos el mismo dado que la crisis en Venezuela nos regresa al mismo lugar.

    La crisis Venezolana, que se venía gestando desde el 2008 cuando cualquiera con dos dedos de frente sabía que el sistema chavista era económicamente insostenible si caían los precios del petróleo, ahora ha entrado en su etapa final. Maduro y su círculo interior están bajo una creciente presión para que dejen el poder. Y por ahora Maduro no está dando la menor intención de dejarlo. Pero esto no puede durar eternamente, y eventualmente la crisis va a terminar de alguna manera. Estas son cinco de las maneras como puede terminar la crisis venezolana.

    1.-Venezuela de terciopelo. En Checoeslovaquia, Hungría y en Polonia, el comunismo se vino abajo como un castillo de naipes, en Polonia tomó diez años, en Hungría diez meses, en Checoeslovaquia tomó diez semanas, y en Alemania Oriental diez días. Una vez los militares, y por esto entendemos los militares soviéticos, dijeron “no vamos a intervenir”, el mundo entero se vino abajo para los comunistas. La transición fue rápida y casi sin violencia. Ayudó el hecho de que el comunismo en estos países fue impuesto desde afuera por los tanques soviéticos al final de la Segunda Guerra Mundial y como se demostró en Hungría en 1956, en Checoeslovaquia en 1968 y en Polonia en 1981, solo la fuerza del terror y la amenaza de intervención militar soviética mantenían a los comunistas en el poder. Una vez los soviéticos les sacaron la tabla, el sistema se vino abajo totalmente. Mientras tanto, la burocracia y los militares locales fingían ser comunistas, sabiendo que todo era vivir en la mentira, mientras que la sociedad civil formaba redes de solidaridad (como el sindicato) con la ayuda de intelectuales y las iglesias. Estas “ciudades paralelas” donde la verdad reinaba virtualmente, permitieron una transición pacífica una vez la amenaza de la violencia soviética dejó de existir y en pocos años se barrió con los rasgos impuestos desde arriba de un Estado Comunista. Eso no va a pasar en Venezuela, el Chavismo tuvo raíces populares en la sociedad venezolana y nunca perdió una elección mientras Chávez estuvo vivo. El proyecto Chavista tiene suficiente apoyo como para tratar de sostenerse mediante la violencia aun teniendo una amenaza externa y hay suficientes chavistas creyentes en las fuerzas armadas y la burocracia estatal. Esto nos deja las siguientes salidas.

    2.-Venezuela como nueva Rumania. A diferencia de otros países de Europa Oriental, los comunistas ganaron las elecciones de 1946, derrocando a la monarquía y siguiendo la fórmula de la vía democrática al socialismo, una vez que ganaron democráticamente las elecciones y llegaron al poder, eliminaron a toda la oposición y establecieron la Republica Popular sin molestos partidos “burgueses”. Tras la muerte de los dos presidentes comunistas anteriores, Nicolau Ceceascu asume el poder en 1967. Gobierna de una manera estrambóticamente dictatorial aún para un líder comunista que incluía un extravagante culto a la personalidad y medidas salvajemente represivas que recordaban a la época estalinista soviética. Pero en 1989 la marea estaba cambiando. Uno tras otro los partidos comunistas de Europa Oriental caían. Y viendo que los iban a barrer tarde o temprano, los militares y los miembros del partido comunista Rumano decidieron que si eran ellos quienes desmontaban el comunismo y no la sociedad civil, podrían mantener cuotas de poder y privilegios en la sociedad futura. Así que ellos mismos se ingeniaron un golpe de estado contra la familia Ceceascu que culminó en el fusilamiento del dictador y su esposa. Este escenario se repitió en la Unión Soviética donde los jefes regionales de los partidos comunistas, la KGB y los militares se privatizaron bienes estatales a sí mismos y se convirtieron en la nueva oligarquía.  Este escenario es muy viable en Venezuela, con sectores de los militares bolivarianos, los empresarios boliburgueses y el chavismo decidiendo que para salvar el chavismo a largo plazo es mejor sacrificar a Maduro, a Diosdado Cabello y al resto de los llamados 7 del circulo interno de Maduro; no necesariamente matándolos como en Rumania, porque pueden encarcelarlos o exiliarlos, y una vez sacados a estos del poder, negociar en términos favorables con la oposición. Lo cual permitiría al Chavismo mantener una cuota de poder y derechos de veto sobre cualquier gobierno futuro de “escuálidos”. Venezuela sería una democracia controlada por los militares al estilo Honduras, y las reformas profundas que requiere la economía venezolana se verían atrasadas como ha pasado en Rumania o en la antigua URSS. Los venezolanos seguirían emigrando. Este escenario por ahora es el más viable por lo menos para mí.

    3.-Venezuela como un remake de Panamá e Irak. Para evitar el escenario rumano otra alternativa sería que los norteamericanos intervengan en toda la regla, invadan el país y disuelvan a las fuerzas armadas bolivarianas, instalando al nuevo gobierno que llame a una Asamblea Nacional Constituyente y a nuevas elecciones. Esto no va a pasar, por lo menos con Donald Trump. Hay pocas razones para que Trump pueda justificar políticamente una invasión a gran escala. Donald Trump ha sido muy crítico de las aventuras militares de los Bush y los Clinton. Quiere sacar sus tropas de Irak, prefirió dejar Siria en manos de Assad y los rusos, quiere que Europa gaste más en defensa, y quiere ver cómo se va de Afganistán. Meterse de lleno en Venezuela no hace sentido para él, él no va a arriesgar vidas norteamericanas si los venezolanos de oposición no están dispuestos a arriesgar las suyas. Maduro es un problema para sus vecinos por los refugiados y sus simpatías por grupos de extrema izquierda pero no para los Estados Unidos. Invadir Venezuela no es invadir Panamá. Es un país mucho más grande con treinta millones de habitantes. Necesitaría decenas de miles de soldados, probablemente más de 150,000. Y muchos venezolanos nacionalistas, chavistas, de extrema izquierda podrían aliarse con la guerrilla colombiana disidente para plantearles una guerra de guerrillas por años. Por más que muchos venezolanos sueñan con esto, dudo que Trump vaya en esa dirección.

    4.-Venezuela como Serbia y Libia. Trump puede usar la fuerza militar contra Maduro sin tener que invadir por tierra. El poderío aéreo de los Estados Unidos, sea en forma de aviones que pueden volar desde Florida, Luisiana, y Puerto Rico, o de portaaviones, en forma de misiles crucero lanzados desde submarinos, destructores o aviones, y la tecnología de drones (aviones robots armados) permite lanzar ataques masivos contra los cuales los Sujois 30, los viejos F 16A y los misiles S 300 no van a poder hacer mucho. Un ataque masivo contra las defensas aéreas de Venezuela y los puestos de comando y control de las Fuerzas Armadas Bolivarianas sembraría el caos en unos días. Luego, vendrían los drones. En este ambiente de caos, sería fácil para unidades levantarse en armas y declararse enemigas del gobierno, sin necesidad de un mando centralizado. Los norteamericanos podrían bombardear puentes y caminos para evitar que las unidades leales a Maduro se organicen. Y mandar drones a cazar los líderes leales a Maduro uno por uno. Algo que han demostrado que se puede hacer en el Medio Oriente. El escenario quedaría planteado para una guerra civil donde un bando tiene el apoyo logístico y aéreo de los norteamericanos. Esto desintegraría a las Fuerzas Armadas Bolivarianas desde dentro y haría cualquier intento de guerrilla ser visto como aliado de la dictadura a toda costa quitándole apoyo popular. La oposición no tendría que negociar esta vez con todas las fuerzas armadas, sino con aquellas que fueron sus aliadas así que tendría más espacio para gobernar a sus anchas. El intangible es cuántos elementos de las Fuerzas Armadas Venezolanas están dispuestos rebelarse en este escenario y si están dispuestos a buscar la unidad una vez terminada la intervención militar. En Serbia, los bombardeos duraron unas semanas, y tras sacar a Milosevic poco a poco se regresó a la estabilidad. En Libia las distintas facciones anti Gadafi se embarcaron en una guerra civil entre las mismas y el país quedó sumido en el caos por años. Pero esta opción es bastante viable y muy posible de que pase si Maduro se desespera y decide usar la fuerza contra la oposición.

    5.-Venezuela como Siria. Que se quede Maduro. Esa es otra opción y de seguro es la que más le gusta a los chavistas. Total, si Fidel, Franco y muchos otros murieron en sus camas, y Assad logró desafiar la tempestad en Siria, por lo menos por ahora, Maduro puede quedarse. Hay un problema con esto. Maduro se ha vuelto irritante para sus vecinos. Su apoyo a grupos políticos de extrema izquierda en la región no ha pasado desapercibido, su incompetencia económica es manifiesta y no existe ninguna garantía de que los venezolanos tengan un futuro mejor mientras él y sus aliados estén ocupando Miraflores. Su uso del recurso de la Asamblea Constituyente como método para perpetuarse en el poder sienta un pésimo precedente para la región, el hecho de que por lo menos dos integrantes de su círculo cero, estén involucrados en acusaciones serias de narcotráfico hacia los Estados Unidos y Europa, la posibilidad de una hambruna masiva enviando a millones de refugiados a los países de la región, y la negativa de Maduro y el chavismo a aceptar que parte importante del problema son sus propias políticas económicas, hacen que Maduro sea un personaje molesto para la región. Mientras que Fidel Castro una vez terminada la guerra fría se convirtió en un garante de estabilidad en Cuba y Franco hizo lo mismo en España, Maduro es fuente de inestabilidad. Además, ya los Estados Unidos y la Unión Europea han tirado su sombrero a Guaidó y no se pueden echar para atrás. Como lo han hecho la mayoría de los países latinoamericanos salvo los “bolivarianos” de siempre y México. Es poco lo que China y Rusia pueden hacer, y sospechamos que estos dos países están más interesados en que un gobierno post Maduro les garantice sus negocios en Venezuela que en sostener a Maduro. Cuando sea el momento correcto lo soltarán también. No van a tratar de sostenerlo como Putin hizo con Assad. Maduro la tiene cuesta arriba de ahora en adelante. Hay demasiado en juego como para permitir que se quede.

    En conclusión, un escenario tipo Rumania, donde los militares y políticos chavistas conservarían cuotas de poder sacrificando a Maduro y a sus aliados y negociando con la oposición o una salida tipo Serbia y Libia, donde Maduro opta por reprimir a la oposición y recibe una respuesta militar a gran escala de los Estados Unidos, son los dos escenarios más posibles ahora mismo. Y estos van a ser los que veremos en los próximos meses y años. Esperamos que no corra mucha sangre y que sea rápido.

     

     

  • Panamá después de Maduro


    Unos turistas me preguntaban por qué las prostitutas en Panamá son colombianas, venezolanas y cubanas. La respuesta es sencilla. Son países con mujeres atractivas que han cometido serios errores históricos en su economía. Y Panamá ha sabido aprovecharse de ello, y no solo en el mundo de la prostitución. Los errores de las dirigencias de Colombia y Venezuela han sido la ganancia de Panamá. Maduro puede que se vaya, en un mes, en un año, o en 10 pero tarde o temprano se va. Y no sabemos el escenario que puede ser una Venezuela post maduro. Puede ser tipo Rumania, donde el Chavismo y los militares controlan el Estado, aunque dejando que la oposición pueda compartir el poder; puede ser como Irak, el gobierno totalmente en manos de la oposición y los remanentes del chavismo en la guerrilla. O peor, tipo Libia, en la cual el país queda en manos de facciones armadas por un buen rato.

    El problema es que aunque no nos guste y lo neguemos, Panamá se ha beneficiado enormemente de los errores del chavismo tardío y del madurismo.

    Dependiendo qué pase en la Venezuela post Maduro y cuánto dure el período de transición, en algún momento la comunidad venezolana que vive en Panamá va a querer regresar a su país. Algunos lo harán inmediatamente, otros de manera gradual, dependiendo de cómo sea la Venezuela post Maduro. Muchas personas piensan que los venezolanos son inmigrantes y que no van a regresar, pero ellos son más bien exiliados y refugiados, eso explica sus problemas de adaptación, y es muy probable que solo aquellos que tengan negocios muy prósperos en Panamá no quieran regresar a su tierra.

    Este regreso gradual de los venezolanos a su tierra va a tener un efecto en la economía panameña. Los panameños nos hemos creado una reputación de xenofóbicos y legalmente a los venezolanos que tienen hijos en Panamá, se les cierran muchas puertas en las carreras profesionales, muchos de ellos ya están en edad universitaria, sus opciones son nacionalizarse o irse a un tercer país. Probablemente muchos decidan regresar a su país. Otros profesionales venezolanos están subempleados, odontólogas trabajando de vendedoras, abogados manejando restaurantes, contadoras de meseras y el proteccionismo laboral del panameño, del que el gobierno Panameñista es fiel defensor, hace duro que esos profesionales puedan desempeñar las carreras para las cuales se prepararon, así que la opción va a ser nacionalizarse o regresar a su país tarde o temprano. Si esta opción está abierta lo van a hacer.

    Hasta los empresarios venezolanos exitosos saben que Venezuela tiene un mercado potencial mucho más grande que el panameño. Así que muchos regresarán a su país o vivirán a caballo entre Panamá y Venezuela.

    Ahora bien, ¿qué efecto puede tener esto con respecto a la economía Panameña? Veamos.

    1. El mercado inmobiliario se va a deprimir más.

    La sobre oferta de los últimos años, la subida de las tasas de intereses hipotecarios, de por sí hacen que los precios de las viviendas caigan, y se vendan menos. Los precios de las viviendas deben bajar. Si muchos venezolanos quieren regresar a su país, probablemente vendan sus viviendas con pérdidas pero que igual les permiten comprar bienes en la deprimida Venezuela a bajo costo. Esto va a poner muchas viviendas a bajo costo en el mercado. Quien posea a ahorros se va beneficiar enormemente, pero está claro que la sobre oferta de viviendas va a hacer que los precios caigan y va a bajar la industria de la construcción de nuevas viviendas destinadas a grupos altos o medios. Lo mismo le va a suceder a los alquileres de habitaciones o cuartos o de locales comerciales.

    1. Las escuelas privadas van a sufrir.

    Muchas escuelas y universidades privadas estaban en rojo, y la emigración venezolana permitió que sus hijos sacaran del rojo a estas escuelas y universidades, las cuales poco a poco pueden volver al rojo si no encuentran nuevos clientes.

    1. Los depósitos se van a retirar.

    Poco a poco el dinero de muchos depósitos bancarios regresará a Venezuela. El bolívar siempre ha sido inestable; inclusive antes de Chávez, la inflación promedio era del 30% anual lo que hacía necesario tener depósitos en divisas en el extranjero si se quería ahorrar a largo plazo, así que los depósitos no regresarán a Venezuela en masa, pero el estado de depresión de la economía venezolana será tal que quien tenga ahorros en el extranjero podrá usarlos para adquirir bienes raíces baratos en Venezuela. Así que los depósitos pueden bajar de todas maneras.

    En general, todo el sector privado se beneficia de la inmigración venezolana. Es cierto que aumentan la competencia por trabajos o negocios, pero por otro lado un inmigrante necesita alimentar a sus hijos, educarlos, pagar hospedaje o comprar casa, comprar ropa, alimentos, muebles; en otras palabras, probablemente ocupe un puesto de trabajo pero crea muchos más en otros lugares.

    Ahora el regreso de estas personas y sus dineros hacia sus países va a tener un efecto negativo en la economía nacional si no buscamos una fuente de ingresos alternativa. Y por lo que veo eso queda para el próximo gobierno.