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  • Es Panamá un centro financiero competitivo global hoy día?

    Un centro financiero competitivo global depende de las valoraciones de los usuarios principalmente; pero también de calificadores externos que evalúan muchos factores medidos lo más objetivamente posibles. En otras palabras, para la elaboración de este Ranking que hoy nos ocupa, el Índice de Centros Financieros Globales (GCFI), la comparación más autorizada del mundo de la competitividad de los principales centros financieros del mundo, la metodología es una combinación de encuesta mas data dura.

    El GFCI se compila utilizando 151 factores instrumentales. Estas medidas cuantitativas son proporcionadas por terceros, incluidos el Banco Mundial, la Unidad de Inteligencia de The Economist, la OCDE y las Naciones Unidas.

    Los factores instrumentales se combinan con las evaluaciones del centro financiero proporcionadas por los encuestados en el cuestionario en línea del GFCI. El GFCI 31 hizo 66,121 evaluaciones de 11,038 encuestados alrededor del mundo.

    La trigésima segunda edición del Global Financial Centers Index (GFCI 32) se publicó este 22 de septiembre de 2022 y Panamá ocupa el puesto 111 de 119 centros globales evaluados. ¿Es esta una buena noticia acerca de la competitividad local? En general, y para ser justos, la mayoría de los centros de la región cayeron en la clasificación después de un desempeño más positivo en el índice anterior GFCI 31.

    Las Islas Cayman, Santiago de Chile y las Bermudas superaron a la Ciudad de México liderando la región. La Ciudad de México, Sao Paulo, Río de Janeiro, Bogotá y Bahamas descendieron más de diez lugares en el ranking respecto al año anterior. Claro, podría decirse que es una buena noticia que Panamá subió (o recuperó?) unos 4 puntos. Tomar en cuenta que este Index se publica dos veces por año, Marzo y Septiembre. La recuperación de los cuatro puntos se da entre estos dos semestres, que de todas formas no compensa, porque la caída anterior fue de 11 puntos, reflejado en el Index GFCI31 que colocaremos más adelante.

    Esas oscilaciones nos permiten ir a la inversa y analizar un poco: manteniéndose los mismos centros, ¿será que Panamá queda donde está porque los otros han caído en promedio durante períodos anuales? Para ver mejor esto, es necesario sólo compararse contra sí mismo, ver la evolución de Panamá vs Panamá en el tiempo, desde que este Ranking comenzó a internacionalizarse y ahí sí, comparar: ¿estamos mejor o peor que hace unos años? ¿Qué es lo que ha pasado en el medio, es decir, qué medidas se han tomado o dejado de tomar? ¿Son estos 4 puntos un aliciente que se va por mejor camino, reflejan mejor percepción (qualitativa) o sólo se están tomando medidas que son paliativas y no de calado para regresar donde se estaba? ¿Cuánto afecta este ranking la inclusión en listas negras, grises u otras listas? ¿Incide el deterioro institucional en esta calificación?.

    Veamos: para todos los efectos, Panamá aún no rankeaba en este Index en el año 2010, pero ya en el mismo, se consideraban Centros Financieros Globales a países de la región como México o Brasil (Rio de Janeiro). Una de las explicaciones las da el mismo GFC7: “Los centros extraterritoriales (off-shore) han sido objeto de un grado justo de escrutinio durante el proceso de la crisis financiera (2008). Muchos centros extraterritoriales están considerados “paraísos fiscales” y se ha aplicado una presión significativa a estos centros por muchos reguladores nacionales como así de organismos internacionales como la OCDE. Una demanda clave de los reguladores ha sido aumentar la transparencia de las normas fiscales acordadas internacionalmente. Las puntuaciones de los centros offshore han generalmente aumentado en GFC 7, pero no tanto como los de muchos otros centros globales, por lo que sus rankings han declinado, con la excepción de la Isla de Man”.

    En este Index del año 2010, los países de la región incluídos como Centros Globales Financieros competitivos, eran: Cayman (28), Hamilton, Bermudas (31), British Virgin Islands (37), San Pablo, Brasil (40), Rio de Janeiro, Brasil (54), México (57), Bahamas (59), Buenos Aires (63).

    Recién para el año 2011, Abu Dhabi, Calgary, Panamá, Chipre y Tel Aviv se habían agregado al cuestionario GFCI, “pero aún no han adquirido suficiente evaluaciones para ser calificadas en el índice principal” anticipaban los elaboradores del Index.

    Panamá debuta oficialmente en el Ranking en marzo del 2013 (recordar que son dos publicaciones anuales), en el puesto muy loable 67.

    centro financiero

    En el GFCI14, de Septiembre de 2014 Panamá lograba una mejor puntuación de 63 vs 67 anteriores.

    centro financiero

    Para el GFCI16 (Septiembre 2014), Panamá lograba una de sus mejores performances, llegando al puesto 49.

    En el Index GFCI18, de Septiembre de 2015, Panamá parecía que vislumbraba una buena posibilidad de consolidarse como centro financiero competitivo global en la región.

    Para el GFCI19, publicado en Marzo 2016, Panamá sufre una estrepitosa caída de 20 puntos, cayendo al puesto 72 respecto al inmediato Index anterior, lo cual en principio, no podría vincularse aún a los Panama Papers, debido a que su publicación es posterior, Abril del 2016. Sin embargo, podría ser una lectura que el mercado venía anticipándose (recuerden que parte de la data es cualitativa) y por otro lado, la data dura (regulación, proteccionismo, apertura comercial, hacer negocios, corrupción, etc) desde hacía muchos años iba desmejorando mucho.

    Nótese que un semestre posterior, Panamá logra recuperarse de la caída, esto es la medición del GFCI20, relativa a Septiembre de 2016.

    El Index GFCI22, de Septiembre de 2017, más de un año posterior a los Panama Papers, el centro Financiero panameño sigue cayendo. Para ser consistentes con la data, hemos tomado siempre como referencia el Index del mes de septiembre, excepto el año 2016, que publicamos los dos gráficos anuales dada la magnitud que significó el impacto de las publicaciones sobre la jurisdicción panameña.

    En el Index GFCI24, correspondiente a Septiembre 2018, continúa la caída de nuestro centro financiero.

    Index GFCI26, de septiembre 2019, aún cuando cae, logra estabilizarse, pero lejos de los puestos que había ocupado en los años iniciales del Ranking.

    En medio de la pandemia por el Covid 19, para Septiembre de 2020, el Index GFCI28, posiciona a Panamá en el puesto 91, que sigue marcando una tendencia negativa en su competitividad global como centro financiero.

    El Index GFCI30, que antecede al publicado en estos días, refleja, el mes de Septiembre de 2021, caídas muy pronunciadas en la región, posiblemente debido a las decisiones de los gobiernos tomadas durante la pandemia, pero que de todas formas sigue marcando la tendencia negativa para Panamá.

    Finalmente, el Index GFCI32, que corresponde a Septiembre de 2022, si bien muestran una mejora, no es sustancial y tampoco es para alegrarse. Ahora Panamá ocupa la posición 111. Aún cuando se hayan recuperado 4 puntos , lo cierto es que la medición anterior llegó a tocar fondo en el puesto 115 . Para alegrarse se debería comparar con sus mejores años en el puesto 48 o su promedio.

    centro financiero

    Ahora las posibles respuestas a las preguntas iniciales: claramente estamos peor, mucho peor; incluso estando marcados en las listas negras o grises o puestos en especial situación de no cooperantes, se estaba mejor, eran los buenos años del ranking. Estábamos antes en ellas y estamos ahora. Las listas y la buena reputación son importantes, pero es evidente que no lo son todo.

    Eso no significa que el país no deba hacer esfuerzos para no estar en esas listas, lo cual no incluye que para ello deba resignarse la capacidad de decidir por sí o sostener sus propias políticas públicas.

    Por ejemplo, British Virgin Islands, están consideradas no cooperantes al igual que Panamá, pero si bien han caído muchos puestos en el Index, se sitúan mucho más arriba en el ranking global. Por el contrario, Buenos Aires no está incluída como jurisdicción no cooperante o incluída en alguna lista de colores y ello no ha sido suficiente mérito como para que también haya caído al final de la tabla.

    El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha actualizado la lista de jurisdicciones de alto riesgo que presentan carencias graves en prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (PBCyFT) y en esa lista, al igual que Panamá, también figuran las Islas Cayman, que como se puede apreciar más arriba, figura primero en la región como centro financiero competitivo global.

    Es decir, concentrar todos los esfuerzos en sólo salir de las listas y no mirar todo el resto, poco hará para que sigamos perdiendo la poca competitividad que ya tenemos como centro financiero global. Si aún podemos decir que lo somos.

    Se necesita mucho más que no pertenecer a una lista coloreada. Se necesita mejorar todo lo demás, que por si hace falta aclararlo, es la miseria institucional en el que unos pocos pillos han sumergido al país. Se necesita abrir el país a la competencia comercial y sobre todo, dejar que el talento florezca y que la tecnología haga el resto. Pero para ello, la desburocratización, la desregulación y la apertura a la competencia es clave. Y sobre ello y  todo lo demás, poco y nada se ha hecho.

    Toda la documentación y data pueden obtenerse aquí.

  • Cuando la convicción moral manda

    A menudo leo cosas que no encuentro mejor forma de expresarlas y en esta ocasión cito una de ellas: “Para ser un economista con integridad significa el tener que decir cosas que la gente no quiere escuchar y especialmente el decir cosas que el gobierno no quiere que se digan.” Llewellyn H. Rockwell Jr.

    Llewellyn H. Rockewell Jr., es el fundador del Instituto Mises, dedicado a la defensa y promoción del sagrado derecho de albedrío engendrado en la misma Creación. En especial, el Instituto celebra la vida y obra de Ludwig Heinrich Edler von Mises (1881-1973) En esencia, el legado que nos dejó Mises fue el sostener que la única política económica viable para la humanidad era la de dejar hacer; mientras que los gobiernos se limitasen al cuido de la vida y la propiedad, dentro de sus territorios.

    Y digo o escribo sobre estas cosas ya que si algo he aprendido con los años es que se aprende ejercitando tanto el cuerpo como la mente. Y la mejor forma de ejercitar es con la repetición; esa que permite ir descubriendo nuevas maneras y formas de ver la realidad y la verdad. Es por ello que comparto con mis amistades en la «Cara del Libro», de manera insistente, una revisión de los principios de libertad sin los cuales la humanidad sería retrógrada; como en buena medida lo está siendo en manos de quienes desdeñan la libertad de sus prójimos.

    En estos días un amigo economista me comenta sobre el malandar económico, que en realidad es social, en el que deambulamos como ciegos en pantano, con lo cual algunos nos preguntamos: “¿Cómo diablos fue que nos metimos en semejante situación?” Y Rockwell nos lo aclara recordando las advertencias de Frédéric Bastiat, que hasta Omar Torrijos las reiteró a su manera, y que el partido de turno parece despreciar. Hablo de andar no sólo con luces cortas sino también con las largas. Los economistas de gobierno que no pueden ver aquello que subyace al intervencionismo estatal, ese que estamos viviendo en Panamá, harían bien en ganarse la vida limpiando parabrisas de autos en las calles y no haciendo ver que gobiernan.

    La economía no es asunto de numeritos sino de acción humana. Es decir, que se trata sobre lo que hace la gente, por qué lo hacen y cómo lo hacen; cosa que hasta la maligna constitución que sufrimos lo dicen en su Artículo 282, antes de contradecirse arrastradamente a la dictadura que sufrimos: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el estado las orientará, dirigirá, reglamentará, reemplazará o creará…” Oda a Mario Moreno, alias Cantinflas. O sea, la economía es asunto de los particulares, pero «yo estado», hago lo que me viene en ganas con ella. Y… ¿aún no entendemos por que andamos a ciegas en el pantano de la corruptela institucional?

    Un ejemplo alegórico es el de los tsunamis, que cuando la marea se retrae súbitamente, muchos se van a la playa a retozar y recoger caracoles que se quedaron varados. ¿Cómo es que no ven lo raro de una marea que se vacía súbitamente? Es la marejada destructiva que la recoge antes de embestir.

    ¿Y qué mejor ejemplo de la acción estatal descarriada que aquella que leía en Facebook ocurrió en El Valle de Antón? Que, luego de casi un año de retraída la actividad económica el fin de semana se desata una oleada de turismo interno que reboza los restaurantes y tiendas. ¿Y cómo reacciona es sistema centralizado de luces cortas o putrefactas? Manda una oleada de burrócratas auditores: sanidad, trabajo, seguridad social, y tal, con el propósito de que no los ignoren; pues no hay peor que ser ignorado. Es cierto, para quienes andan con luces cortas. Pero como nos dijo el 2 veces primer ministro de Estonia Mart Laar cuando nos visitó en Panamá: “El mejor gobierno es como el sistema de aguas negras: Sabes que está allí, pero no lo tenemos que ver ni oler.”

  • Índice de Atractivo Global de Inversiones 2020 (GAI): malos resultados para Panamá.

    En la 46a edición del Foro «El escenario de hoy y mañana para las estrategias competitivas», se presentaron los resultados de la quinta edición del proyecto de investigación Índice de atractivo global 2020 (GAI), de The European House – Ambrosetti.

    El GAI mapea 144 economías del mundo y busca medir y comparar cuánto potencial tienen en términos de inversión y desarrollo productivo, desde una perspectiva más amplia que el mero atractivo económico. “El atractivo de un país es, de hecho, un concepto que depende de una pluralidad de factores económicos, pero también sociales, culturales, de innovación, eficiencia, apertura y diálogo con países extranjeros y el talento de cada uno”, afirma el informe. Además, puntúa a medida que cambia la velocidad de cada país con respecto a los demás, no solo con respecto a ellos mismos. En este sentido, el GAI es un índice relativo, ya que somete a cada economía a la comparación con «la mejor» (en 2020 Alemania nuevamente).

    El Informe 2020 también presenta una mirada hacia el futuro, tratando de captar los posibles efectos de la pandemia Covid-19 en el rediseño del mapa de atractivo, pero el principal elemento de incertidumbre sigue siendo la capacidad de recuperación en el mediano y largo plazo.

    ¿Quién pierde y quién gana en GAI 2020?

    Según el informe, el Índice de Atracción Global destaca por su estabilidad. Solo 15 países (10,4% del total) tienen una variación de más de 10 lugares, entre los que se encuentra Panamá, que ha pasado del puesto 59º en 2019, al 70º en 2020, al igual que Argentina, Trinidad y Tobago, Argelia, República Dominicana, Macedonia, Costa Rica, Cabo Verde, Ghana, Mauritania, Mozambique, Libia, Tanzania, Myanmar y Tayikistán. Todos estos países están clasificados por debajo del puesto 65.

    Para la Unión Europea (UE) hay un proceso de atractivo decreciente, de hecho, en los últimos 5 años el 75% de los países europeos ha ido bajando o estabilizándose en el ranking y en los últimos 10 años, el porcentaje europeo de IED sobre el total global disminuyó de un 43,7% a un 30,7%.

    Sin embargo, como años anteriores, Alemania destaca en el ranking  GAI y ha logrado consolidar su posición como número 1, tanto en términos de ranking como de puntuación. EE.UU., que fue el líder hasta 2017, se trasladó a un 2º puesto, pero muy cerca del 1º, con 99,61 puntos. El último en el pódium es Singapur, algo más alejado con una puntuación de 90,51.

    En el grupo de «Alta atracción» sólo clasifican 6 economías más: Japón (90,06), Reino Unido (89,17), Hong Kong (87,89), China (82,13), Canadá (80,75) y Corea del Sur (80,06). El top 10 del ranking lo completa Holanda, que con 79,86 puntos (más de 20 por debajo de Alemania), y que pertenecería a la categoría inferior de “Buena Atracción”.


    En cuanto a América Latina, que se encuentra muy lejos de estas posiciones, sólo 3 de los 19 países evaluados se encuentran entre los 50 más atractivos del mundo: destaca Brasil, con el puesto 41, con 44,74 puntos; México, puesto 43, con 43,46 puntos; y Chile, que tiene el 46, con una puntuación de 39,80, más de 60 puntos alejado de Alemania. Estos 3 países están dentro de la categoría de “Atracción Media”.

    Dentro del grupo “baja atracción” entre las posiciones 50 y 100 (lo que significa que pocas empresas están interesadas en invertir su dinero en ellos), se encuentran : Uruguay (66º, 27,56 puntos), Panamá (70º, 26,87), República Dominicana (74º, 26,46), Perú (82º, 24,87), Ecuador (84º, 24,42), Costa Rica (88º, 23,17), Colombia (91º, 22,51), Argentina (92º, 22,15) y Paraguay (95º, 20,32).

    Los peor ‘rankeados’ y que también se encuentran en las últimas posiciones a nivel mundial son: Guatemala (104º, 16,87 puntos), Bolivia (116º, 12,36), Honduras (120º, 11,13), El Salvador (122º, 10,88), Nicaragua (130º, 9,34), Venezuela (137º , 5,74) y Haití (141º, 4,35).

    Cabe destacar además, que solo hay tres economías menos atractivas que Haití: Guinea Ecuatorial (3,22), Burundi (2,05) y Sierra Leona (0,14). Y además de esos cuatro, solo hay otros tres en peores condiciones que Venezuela: Gambia (5,61), Malawi (5,29) y Yemen (4,41), países históricamente pobres e inestables y que han atravesado conflictos políticos y armados desde su independencia.

    Después de estos resultados, el informe concluye que, será clave considerar el crecimiento de las desigualdades sociales, el aumento del desempleo y los impactos en las finanzas públicas y sobre salarios. También será importante enfocarse en elementos como la contracción del comercio internacional y el reequilibrio de las Cadenas Globales de Valor (lo que podría conducir a un replanteamiento de las cadenas de suministro y la expansión de nodos logísticos a nivel regional.).

    Finalmente, con respecto a los impactos de la pandemia en el Índice, es posible adelantar algunas consideraciones preliminares, útiles para el establecimiento de políticas económicas: Covid-19 afectará negativamente a todos los Indicadores Clave de Desempeño (KPI) del GAI vinculados al movimiento de bienes y personas , los KPI vinculados al ámbito económico (PIB, PNB per cápita, …) se contraerán, pero algunos indicadores también pueden estar sujetos a variaciones positivas: el lockdown, por ejemplo, ha incentivado el uso de herramientas digitales y contribuido para reducir las emisiones y el consumo de materias primas. Sin embargo, se trata de variaciones destinadas a permanecer contenidas en el corto plazo, si no se activan reformas transformadoras y de largo plazo.

    Por último, un resultado muy malo para Panamá, cuando más necesaria es la necesidad de atraer inversión: en un año ha caído 11 puntos, ha pasado del puesto 59º en 2019, al 70º en 2020. Eso significa que rankeaba muy cerca de la atracción media. Con esta pérdida de puntaje, deja de ser una jurisdicción interesante o apetecible para la inversión.  Se necesitan urgentes reformas para regresar al camino de ser atractivos para el inversor, única forma posible de generar crecimiento y empleos genuinos en la sociedad.

  • ¿Para qué  sirven los Índices de Competitividad Mundial?

    El Centro de Investigación International Institute for Management Development (IMD)  publicó la 31ª edición de su informe anual de competitividad a finales de mayo: el Anuario de Competitividad Mundial. La publicación anual del IMD ha ganado reputación a nivel mundial por ser elaborada por una renombrada escuela suiza de negocios conocida por su fiabilidad e imparcialidad. Para el académico Stéphane Garellii, el ranking de competitividad permite a los gobiernos comparar sus políticas con las de otros países y aprender de las historias de éxito de otras naciones. El  índice de competitividad de un país equivale a un sistema GPS para un automóvil, añade.

    En esta nueva edición, se analiza a fondo el perfil económico de 63 países clasificados a través de 235 indicadores. El ranking tiene en cuenta un amplio conjunto de estadísticas «duras» como el desempleo, el PIB y el gasto gubernamental en salud y educación, así como datos «blandos» de una encuesta de opinión de ejecutivos internacionales que abordan temas como la cohesión social, globalización, eficiencia de las autoridades públicas, entorno empresarial  y la corrupción.

    Singapur resultó ganador este año por primera vez desde 2010, destronando a los Estados Unidos, el cual cayó a la tercera posición. La infraestructura tecnológica avanzada, la disponibilidad de mano de obra calificada, las leyes de inmigración favorables y las formas eficientes de crear nuevos negocios fueron los factores que permitieron colocar a Singapur en la cima del ranking. Hong Kong ocupa el segundo lugar, ayudado por su entorno de política fiscal y comercial y el acceso a la financiación empresarial.

    Según el ranking 2019, el impulso inicial de confianza de la primera ola de políticas fiscales del presidente Donald Trump parece haberse desvanecido en los Estados Unidos. Mientras sigue marcando el ritmo a nivel mundial para los niveles de infraestructura y rendimiento económico, la competitividad de la economía más grande del mundo se vio afectada por la subida de los precios del combustible, la debilidad de las exportaciones de alta tecnología y las fluctuaciones en el valor del dólar.

    En Europa, la economía se encuentra en situación de incertidumbre debido a las turbulencias en los mercados bursátiles, salida del Reino Unido de la Unión Europea y guerras comerciales.

    A pesar de los ataques dirigidos a Suiza por su pasado secreto bancario, investigaciones y escándalos, este país se destaca por ser el más competitivo de Europa y el número 4 en el mundo. Asciende un rango en comparación con 2018, gracias en particular a la alta calidad de sus infraestructuras y la estabilidad del franco. Además de su robusto crecimiento económico y estabilidad, Suiza sobresale por su excelencia en formación y educación, su capacidad para atraer y retener mano de obra altamente calificada, sus servicios de salud y la calidad de vida en general, sostiene el informe.

    Los países latinoamericanos, continuando la tendencia de las últimas ediciones, tienden a empeorar. Aunque Chile sigue siendo el país mayormente competitivo de  la región, fue el que más descendió en la lista global para quedar en el lugar 42 (-7). El informe revela que la caída vertiginosa de Chile se debe a la opinión predominante de que hubo un descenso en el desempeño económico, en la eficiencia gubernamental y en la infraestructura del país. La eficiencia en los negocios y la falta de herramientas tecnológicas en todos los niveles fueron también cuestionadas.

    El patrón de declive se observa también en Argentina 61 (-5)  y Venezuela 63, a la cola del ranking, afectado por la inflación, el acceso deficiente al crédito y una economía débil, indica el informe.

    Hasta ahora, Panamá no ha sido tomado en cuenta para ser objeto del estudio anual del IMD, pero en la publicación del Foro Económico Mundial, conocida como Global Competitiveness Index (GCI) de 2018, que mide cómo utiliza un país sus recursos y capacidad para proveer a sus habitantes de un alto nivel de prosperidad, Panamá sufrió un preocupante descenso al puesto 64 del ranking, respecto al 2017 que se encontraba en el puesto 50 de 140 países analizados. Lo ideal es escalar puestos y no retroceder.

    Analizar y comparar los resultados de las mediciones de competitividad contribuye altamente a entender qué  es la competitividad mundial? Como está Panamá en términos de la competitividad internacional (fortalezas y debilidades)? Cuales son las principales limitaciones de Panamá para ser un país competitivo? Cuáles son los principales factores de mayor relevancia en los cuales tendrá que estar enfocado el sector privado y el gobierno para mejorar la competitividad internacional?

    Los organismos regionales encargados de promover la inversión extranjera consideran que los Índices de Competitividad Mundial son herramientas útiles para la toma de decisiones por cuanto que contribuyen a evaluar los esfuerzos nacionales e identificar algunos de los principales obstáculos para el crecimiento económico.

    «En un año de gran incertidumbre en los mercados globales debida a los rápidos cambios en el panorama político internacional así como a las relaciones comerciales, la calidad de las instituciones parece ser un elemento unificador para aumentar la prosperidad. Un marco institucional sólido proporciona a las empresas la estabilidad para invertir e innovar, garantizando una mejor calidad de vida para los ciudadanos», afirmó Arturo Bris, Profesor y Director del IMD World Competitiveness Center.