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  • Bitcoin y la Amenaza Cuántica: Adam Back Habla Sin Rodeos

    Bitcoin y la Amenaza Cuántica: Adam Back Habla Sin Rodeos


    Hay pocas voces en el ecosistema Bitcoin que merezcan tanta atención como la de Adam Back. Criptógrafo de carrera, inventor de Hashcash —el sistema de prueba de trabajo que Satoshi Nakamoto citó directamente en el whitepaper de Bitcoin—, y CEO de Blockstream, Back es una de esas figuras que no necesita exagerar para ser escuchado. Cuando habla, lo hace con la frialdad calculada de quien lleva décadas pensando en estos problemas antes de que se convirtieran en titulares.

    En sus recientes apariciones públicas —desde la Paris Blockchain Week hasta el evento «Satoshi Spritz» en Turín— Back abordó uno de los debates más candentes del momento: la computación cuántica y su eventual impacto sobre Bitcoin. Y su mensaje fue claro, mesurado y, para quienes están acostumbrados al apocalipticismo mediático, refrescantemente honesto.

    El pánico cuántico es prematuro, pero la preparación es urgente

    Back fue contundente al señalar que los ordenadores cuánticos actuales están todavía muy lejos de representar una amenaza real para la criptografía de Bitcoin. «El mayor cálculo que han realizado es factorizar 21 en 7 por 3», afirmó, subrayando que los sistemas cuánticos de hoy carecen de corrección de errores completa y apenas han demostrado computaciones triviales.

    Sin embargo, Back estima que esa ventana de seguridad podría cerrarse en aproximadamente 20 años, y que los ordenadores cuánticos actuales son «menos potentes que una calculadora de cinco dólares». Pero precisamente porque el tiempo existe, no hay excusa para la complacencia.

    Blockstream Research ya publicó en diciembre de 2025 un paper proponiendo un esquema de firmas basado en hash como reemplazo cuántico-seguro para los algoritmos ECDSA y Schnorr actualmente utilizados en Bitcoin. La estrategia de Back es la del ingeniero: anticiparse con elegancia, no reaccionar con el agua al cuello.

    El misterio de Satoshi podría resolverse

    Quizás el punto más fascinante de las declaraciones de Back es la posibilidad de que la migración cuántica revele uno de los mayores enigmas de la historia financiera moderna.

    Back explicó que una futura migración post-cuántica podría clarificar cuántas monedas vinculadas a Satoshi Nakamoto son realmente accesibles, ya que cualquier titular que quiera proteger sus fondos vulnerables necesitaría moverlos a un nuevo formato de dirección. «Esta migración al formato de dirección post-cuántica puede decirnos cuántas de esas monedas Satoshi todavía tiene», señaló Back, añadiendo que al creador se le atribuyen entre 500.000 y un millón de BTC.

    Back dijo que le sorprendería ver a Nakamoto salir de la oscuridad para mover esos fondos. Si las monedas permanecen inmóviles tras la migración, la comunidad podría razonablemente considerarlas perdidas para siempre — un cierre simbólico, y quizás liberador, de uno de los capítulos más enigmáticos de la historia tecnológica.

    El verdadero riesgo es político, no tecnológico

    Aquí es donde la historia se pone realmente interesante para los libertarios. Dentro de la propia comunidad Bitcoin ha surgido una propuesta controvertida: el BIP-361, impulsado por el desarrollador Jameson Lopp y cinco investigadores, que plantea congelar los bitcoins considerados vulnerables, incluyendo los 81.900 millones de dólares en fondos dormidos atribuidos a Satoshi. La reacción fue inmediata y feroz. El desarrollador Mark Erhardt calificó la propuesta de «autoritaria y confiscatoria», mientras Phil Geiger resumió el absurdo en una frase: «Tenemos que robarle el dinero a la gente para evitar que se lo roben».

    Este es el núcleo del debate. La amenaza cuántica no es solo un problema de ingeniería; es una prueba de los valores fundamentales del ecosistema. ¿Cederá Bitcoin ante la presión colectivista de «protegernos a todos» sacrificando la soberanía individual? ¿O mantendrá su promesa original de que nadie —ningún gobierno, ningún desarrollador, ninguna mayoría— puede disponer del dinero de otro?

    Back, fiel a su filosofía cypherpunk, apuesta por soluciones opcionales, graduales y consensuadas. La arquitectura Taproot de Bitcoin ya permite integrar esquemas de firma alternativos sin afectar a quienes no deseen cambiar. Eso es diseño libertario en estado puro: la libertad de protegerse sin obligar a nadie.

    Bitcoin ha sobrevivido ataques regulatorios, colapsos de exchanges y guerras de bloques. La computación cuántica será otro capítulo. El verdadero desafío no es técnico — es mantener el alma del protocolo intacta.


    Fuentes: Cointelegraph, Bitcoin Magazine, Paris Blockchain Week 2026

  • Willow: La Computadora Cuántica de Google y su Impacto en Bitcoin

    El 9 de diciembre de 2024, Google presentó un avance significativo en el campo de la computación cuántica: Willow, su nuevo chip cuántico, que promete cambiar por completo el panorama de la informática moderna. Este avance no solo ha emocionado a la comunidad científica, sino que también ha generado preocupaciones dentro del mundo de las criptomonedas, especialmente en relación con la seguridad de Bitcoin. En este artículo, analizaremos qué es Willow, cómo funciona, y si realmente supone una amenaza para el futuro de las criptomonedas.

    ¿Qué es Willow y por qué es relevante?

    Willow es un chip cuántico desarrollado por Google Quantum AI, el laboratorio de investigación cuántica de la empresa. Utiliza los principios de la mecánica cuántica para realizar cálculos extremadamente complejos a una velocidad sin precedentes. En el blog de Google, se destacó que Willow logró resolver un problema de computación estándar en menos de 5 minutos, un cálculo que a las supercomputadoras más avanzadas del mundo les tomaría 10 septillones de años.

    Este tipo de capacidad es posible gracias al uso de qubits (bits cuánticos) en lugar de los tradicionales bits binarios. Los qubits tienen la capacidad de representar tanto un 0 como un 1 al mismo tiempo, lo que permite a las computadoras cuánticas realizar múltiples cálculos simultáneamente. Willow específicamente usa 105 qubits transmon para operar, que son pequeños circuitos superconductores que exhiben propiedades cuánticas a temperaturas extremadamente bajas, funcionando como átomos artificiales en un estado cuántico.

    Google ha resaltado que Willow es un paso clave hacia la creación de una computadora cuántica escalable, capaz de superar los desafíos asociados a la corrección de errores cuánticos, un tema que ha ocupado a los científicos cuánticos durante más de 30 años.

    ¿Amenaza a Bitcoin?

    Uno de los temas más candentes que ha surgido con el avance de Willow es el potencial impacto en la seguridad de las criptomonedas, en particular Bitcoin. Desde los primeros días de la criptomoneda, ha existido la preocupación de que las computadoras cuánticas, con su capacidad para procesar información de manera exponencialmente más rápida que las computadoras clásicas, pudieran romper los algoritmos de cifrado que aseguran las transacciones en la blockchain.

    Bitcoin, por ejemplo, depende de algoritmos de encriptación como SHA-256 para la minería y ECDSA para la firma de transacciones. Estos algoritmos podrían, en teoría, ser vulnerables a la potencia de una computadora cuántica avanzada que pueda descifrar las claves privadas de las billeteras digitales y manipular las transacciones.

    Sin embargo, como explican expertos como Chris Osborn, fundador del proyecto Dialect de Solana, las computadoras cuánticas como Willow, a pesar de su impresionante capacidad, aún no están en condiciones de descifrar estos algoritmos. Para que una computadora cuántica logre «romper» Bitcoin, necesitaría operar con millones de qubits físicos y alcanzar tasas de error extremadamente bajas, algo que todavía está muy lejos de la capacidad actual de Willow, que solo cuenta con 105 qubits.

    ¿Cuánto falta para que esto sea una amenaza real?

    A pesar de las preocupaciones, muchos expertos coinciden en que aún faltan décadas para que la computación cuántica represente una amenaza directa para Bitcoin y otras criptomonedas. La tecnología de Willow, aunque revolucionaria, todavía está en sus primeras etapas, y se necesitarían avances sustanciales en el número de qubits y en la corrección de errores antes de que una computadora cuántica pueda representar un peligro real.

    Algunos, como Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, han instado a la industria de las criptomonedas a prepararse para un futuro cuántico, desarrollando algoritmos de encriptación resistentes a la computación cuántica, conocidos como criptografía post-cuántica. Esta iniciativa busca anticiparse a los desafíos que se avecinan.

    Impacto en el mercado de criptomonedas

    El anuncio de Google sobre Willow causó una caída en el precio de Bitcoin, provocando pánico en los mercados de criptomonedas. Sin embargo, muchos analistas consideran que este tipo de reacciones son una exageración alimentada por el FUD (miedo, incertidumbre y duda). Según Alex Krüger, analista de mercados, no ha habido cambios fundamentales en el panorama de las criptomonedas y espera que los precios se estabilicen a medida que el miedo disminuya.

    ¿Qué nos depara el futuro?

    Willow es un paso gigantesco en la computación cuántica, pero aún estamos muy lejos de ver una amenaza inmediata para Bitcoin. La tecnología cuántica promete transformar muchos sectores, y es probable que, con el tiempo, la industria de las criptomonedas deba adaptarse a estos avances, desarrollando nuevas soluciones que sean resistentes a la computación cuántica.

    Por ahora, Willow y otras computadoras cuánticas avanzadas son más una herramienta para la ciencia y la investigación que una amenaza directa. Sin embargo, la industria de las criptomonedas debe seguir innovando y preparándose para un futuro cuántico, donde las defensas criptográficas tendrán que evolucionar para garantizar la seguridad y la integridad de las transacciones en la blockchain.

  • La Computación Cuántica amenaza a Bitcoin: ¿Estamos Preparados?

    La computación cuántica, una de las áreas más revolucionarias de la ciencia y la tecnología moderna, promete resolver problemas que las computadoras clásicas tardarían miles de años en solucionar. Aunque estas promesas abren la puerta a enormes avances en muchos campos, también generan preocupaciones significativas, especialmente en relación con la seguridad de sistemas criptográficos como los que sustentan las criptomonedas, incluyendo Bitcoin.

    ¿Qué es la computación cuántica?

    A diferencia de las computadoras tradicionales, que almacenan y procesan información en bits, la computación cuántica utiliza qubits. Un bit clásico puede ser 0 o 1, pero un qubit puede ser ambos simultáneamente, gracias a un principio de la física cuántica llamado superposición. Esto, junto con el entrelazamiento cuántico, permite a las computadoras cuánticas realizar cálculos exponencialmente más rápidos que las computadoras convencionales.

    Sin embargo, esta velocidad no significa que las computadoras cuánticas reemplazarán a las clásicas en todas las tareas. Actualmente, sus aplicaciones son limitadas y requieren condiciones muy específicas. Pero en áreas como la criptografía, los avances cuánticos podrían tener un impacto disruptivo, sobre todo en la forma en que se protege la información.

    La amenaza cuántica sobre la criptografía y Bitcoin

    Bitcoin, como la mayoría de las criptomonedas, utiliza criptografía de clave pública para asegurar las transacciones y las identidades de los usuarios. Algoritmos como RSA y ECC (criptografía de curvas elípticas) son fundamentales para proteger las claves privadas de los usuarios, que son necesarias para autorizar transferencias de fondos. Estos algoritmos son extremadamente difíciles de romper para las computadoras tradicionales, ya que requieren un tiempo computacionalmente prohibitivo para factorizar números grandes o resolver problemas matemáticos complejos.

    Sin embargo, el poder de la computación cuántica podría cambiar drásticamente esta situación. Investigaciones teóricas han demostrado que, con suficientes qubits, una computadora cuántica podría resolver problemas que, hoy en día tomarían siglos, en cuestión de segundos. Esto incluye la capacidad de derivar claves privadas a partir de claves públicas, lo que permitiría a un atacante robar fondos de manera instantánea o falsificar transacciones.

    Un avance reciente realizado por científicos de la Universidad de Shanghái, quienes utilizaron un sistema cuántico para vulnerar un sistema RSA de 22 bits mediante una técnica llamada «quantum annealing», ha incrementado la preocupación. Los investigadores demostraron que, bajo ciertas condiciones, este tipo de computadoras cuánticas puede atacar no solo la encriptación RSA, sino también otros sistemas criptográficos como el estándar AES, utilizado ampliamente para proteger datos sensibles a nivel global.

    Este logro marca un hito en la carrera hacia la supremacía cuántica en criptografía, ya que se trata de la primera vez que se logra vulnerar algoritmos de cifrado basados en redes de sustitución y permutación (SPN) a gran escala. Aunque los sistemas de encriptación actuales siguen siendo seguros, este experimento resalta la urgencia de desarrollar soluciones poscuánticas antes de que los avances cuánticos logren poner en riesgo la seguridad global de los datos.

    A pesar de que la escala de este experimento es modesta y no representa un riesgo inmediato para Bitcoin, es una clara señal de advertencia sobre lo que podría ser posible en un futuro no tan lejano.

    ¿Qué sucedería si la computación cuántica llegara a amenazar a Bitcoin?

    Si una computadora cuántica suficientemente poderosa lograra romper los algoritmos criptográficos que protegen Bitcoin, las implicaciones serían devastadoras. Los atacantes podrían acceder a las billeteras de los usuarios sin autorización, comprometiendo la seguridad de las transacciones y potencialmente destruyendo la confianza en todo el ecosistema de criptomonedas. Esta posibilidad podría desencadenar un colapso en el valor de las criptomonedas, afectando tanto a los inversores como a las economías digitales que dependen de ellas.

    Soluciones en desarrollo: la criptografía poscuántica

    Afortunadamente, la comunidad tecnológica y criptográfica no está ignorando esta amenaza. Se están desarrollando soluciones de criptografía poscuántica diseñadas para resistir ataques de computadoras cuánticas. Estos algoritmos, aunque en etapas tempranas de implementación, están siendo explorados activamente como una solución para proteger no solo a Bitcoin, sino a todo tipo de sistemas basados en criptografía.

    Además, hay enfoques adicionales que se están considerando para mitigar los riesgos cuánticos. Por ejemplo, la idea de cambiar a nuevas formas de firmas digitales más seguras, como las firmas ciegas, y la actualización de protocolos de seguridad para hacer más difícil la vulneración por parte de computadoras cuánticas.

    La computación cuántica plantea un desafío considerable para la seguridad de Bitcoin y otras criptomonedas. Aunque las amenazas no son inmediatas, los avances recientes en este campo sugieren que es esencial comenzar a prepararse ahora. La transición a criptografía poscuántica y la implementación de soluciones proactivas son pasos cruciales para garantizar que el ecosistema criptográfico siga siendo seguro en un mundo donde la computación cuántica se vuelva una realidad cotidiana.

    Sin duda, la comunidad tecnológica y los desarrolladores de blockchain  deberán colaborar para desarrollar y estandarizar nuevas tecnologías que mantengan segura la infraestructura digital del futuro. Mientras tanto, es esencial que los usuarios de criptomonedas y los inversores se mantengan informados y preparados para los cambios que podrían venir con el avance de la computación cuántica.

  • ¿Qué son los proyectiles cuánticos y qué tienen que ver con la supremacía cuántica?

    A menudo se lee en las revistas de divulgación científica el término “supremacía cuántica”: que si ya hemos llegado a ella, que si cuáles serían las consecuencias de alcanzarla…

    En relación con esto, los medios suelen hacerse eco de la carrera por conseguir la primera computadora cuántica, de tecnologías cuánticas que prometen revoluciones o del anuncio del armamento cuántico, con especial protagonismo para China y su apuesta por la cuántica en tecnología militar.

    Pero ¿qué significa exactamente todo esto? ¿Qué entendemos por supremacía cuántica y en qué momento de desarrollo está realmente?

    Ordenadores cuánticos

    A finales del año 2019, el equipo Quantum de Google publicó un artículo en la prestigiosa revista científica Nature, donde afirmaban haber alcanzado la supremacía cuántica en la que llevaban tiempo trabajando. Habían conseguido utilizar un ordenador cuántico para resolver un problema que parecía imposible para ningún ordenador clásico contemporáneo.

    Sin embargo, poco tiempo después, un equipo de científicos de la Academia China de las Ciencias consiguió programar un (super) computador clásico para resolver el mismo problema, demostrando así que los ordenadores clásicos todavía son capaces de hacer cualquier cosa que los ordenadores cuánticos consigan. Es decir, la supremacía cuántica todavía no ha llegado a la computación.

    La ventaja de la eficiencia

    El logro tecnológico de Google, sin embargo, no fue ninguna tontería, puesto que para emular este resultado obtenido con tan solo aproximadamente 100 qubits los investigadores chinos tuvieron que utilizar un superordenador. En comparación, una computadora clásica de 100 bits no podría ni multiplicar dos números de 10 cifras.

    Esto es un ejemplo típico de la situación actual, y del poder que llegarían a tener los ordenadores cuánticos si consiguiésemos superar las dificultades técnicas de juntar muchos qubits y que el sistema siga comportándose de forma cuántica. Y a esto es a lo que se refieren los que hablan de “supremacía cuántica”: dados dos sistemas con las mismas restricciones (por ejemplo, en este caso, de memoria), el cuántico es mucho más eficiente.

    Tecnologías cuánticas

    Se puede hablar de “supremacía cuántica” en bastantes contextos más allá de la computación. La computación es, al fin y al cabo, solo una parte de las diversas técnicas de resolución de problemas que se emplean en el día a día. Y de hecho, la computación es el ámbito donde la supremacía cuántica está más en entredicho, donde parece que está más lejos de ser alcanzada.

    Las ventajas de las tecnologías cuánticas distintas a la computación son menos mediáticas y, por tanto, menos conocidas. Pero están bastante más cerca de su realización comercial que los ordenadores cuánticos, que seguramente todavía no tengamos ni siquiera dentro de veinte años.

    Sensores cuánticos

    Un ejemplo muy relevante es el de la utilización de sensores cuánticos para gravimetría. Es decir, para medir campos gravitatorios terrestres. La ventaja de los sensores cuánticos es que funcionan de forma muy precisa incluso aunque las condiciones del terreno sean precarias.

    Esto ya tiene utilidades prácticas, por ejemplo a la hora de medir los (pequeñísimos) cambios en el campo gravitatorio que generan los movimientos de magma en el interior de un volcán activo. Esto la convierte en una tecnología muy prometedora para la predicción de erupciones volcánicas.

    Pero hay muchos ejemplos más, desde generación de números aleatorios hasta comunicaciones encriptadas de forma más segura, aplicaciones en medicina, etc. que muestran que las tecnologías cuánticas están floreciendo más allá de la computación.

    En todos los ámbitos donde las tecnologías cuánticas prometen (de momento, teóricamente) una mejor funcionalidad que las tecnologías clásicas, también hablamos de supremacía cuántica.

    Proyectiles cuánticos

    Una nueva posibilidad ha surgido hace poco en la mente de algunos científicos: la de transportar materia de forma más eficiente, y, entre la materia, los proyectiles.

    El escenario es el siguiente. Supongamos que tenemos un cañón tal que, cada vez que dispara, el proyectil sale con una velocidad aleatoria. Esto puede ser debido a muchas razones (imperfecciones en el cañón, no todos los proyectiles son iguales, etc.).

    Imaginémonos también que tenemos la tarea de acertar a una pared con dicho proyectil, y que el cañón tiene que estar a al menos X metros de la pared. En el mundo clásico al que estamos acostumbrados, la mejor estrategia sería colocar el cañón lo más cerca posible de dicha pared para que, aunque al disparar la velocidad del proyectil haya sido más pequeña de lo esperado, siga siendo suficiente para llegar.

    El cañón cuántico

    Sin embargo, un reciente estudio, realizado en colaboración con el Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica (IQOQI) de Viena, demuestra que en el mundo cuántico es posible colocar el cañón de forma que la probabilidad de acertar a la pared sea mayor que la clásica, aunque la distribución de velocidades sea la misma.

    Esto es un efecto de la autointerferencia que manifiestan los sistemas cuánticos y que es la clave para alcanzar supremacía cuántica en todas estas nuevas tecnologías.

    Hace falta mucho trabajo para que estos resultados tengan alguna aplicación más allá del laboratorio. Al fin y al cabo, las tecnologías cuánticas, que llevan en la cabeza de los científicos al menos 40 años, solo están empezando a dar frutos ahora.

    La complejidad de realizar experimentos que prueben esta nueva “supremacía cuántica” en el transporte de materia está fuera de nuestro alcance. De momento, queda sólo como concepto para los escritores de ciencia ficción y como desafiante problema a seguir atacando para la comunidad científica.The Conversation

    David Trillo, Personal Docente e Investigador, CUNEF Universidad

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La tecnología cúantica, la nueva revolución de Internet

    A pesar de otros hechos notorios que acontecieron en 2020, ese año fue también el año de la Internet cuántica, gracias a un par de experimentos que sugieren que esta tecnología de red futurista podría ser posible en el mediano plazo.

    El ámbito cibernético es «dominante en la ofensiva»: piratear las redes es más fácil, más rápido y más barato que protegerlas o parchearlas. La mayoría de las redes están destinadas a permitir el intercambio de información, lo que dificulta y puede resultar contraproducente evitar el acceso. El costo de los ataques a la red se duplica año tras año, y podría alcanzar los $ 6 billones en 2021, según Cybersecurity Ventures, aunque la inversión anual en ciberseguridad global se ha duplicado de $ 80 mil millones a $ 160 mil millones desde 2016. Estas inversiones están generando rendimientos cada vez menores y los hackers están ganando la batalla.

    Con Internet estándar, los paquetes de datos se envían a través de redes y se vuelven a ensamblar en el otro extremo. Para mayor protección, esos paquetes ahora están encriptados en gran medida. La computación actual procesa información solo en dos estados: cero o uno (encendido o apagado). En cambio, la tecnología cuántica trabaja también con la superposición de ambos. Los bits se llaman qubits.

    ¿Por qué la tecnología cuántica? Internet cuántica aprovecha las conexiones inherentes entre qubits. Ese vínculo entre las partículas se conoce como entrelazamiento, y cualquier cambio que hagas en una partícula entrelazada le ocurre a la otra. En lugar de enviar paquetes de datos, Internet cuántica envía una partícula de luz entrelazada por una línea de fibra óptica, reteniendo la partícula que está vinculada a ella. Ahora tienen una conexión para enviar datos. Si interfieres con eso, es inmediatamente obvio, ya que cualquier intento de medir un estado cuántico lo cambia automáticamente, es una regla de la física, lo que hace que sea imposible interceptar la transmisión.

    Los qubit, como comentábamos, pueden actuar como binarios pero en lugar de uno o un cero, un qubit puede ser ambos o ninguno, lo que hace posible codificar aún más datos. Si se introduce uno de esos qubits en la partícula que retuvo, los datos aparecerán en el que envió por el cable de fibra óptica.

    La internet cuántica no es una idea nueva, ya la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) del ejército de los EE. UU. estableció la primera red de distribución de claves cuánticas ya en 2003. Asimismo, los experimentos de teletransportación cuántica se remontan a 1997 en la Universidad de Viena.

    En febrero de este año, científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China publicaron un artículo que detallaba un enlace cuántico de 1.200 km con el satélite Micius, el más largo hasta ahora. Unos meses más tarde, en septiembre, investigadores de la Universidad de Bristol revelaron una forma de escalar esta tecnología naciente más allá de una sola conexión.

    “Cuando comencé a hacer que la computación cuántica funcionara entre dos personas era un gran problema”, dice Siddarth Joshi, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Bristol. “Ahora lo estamos haciendo funcionar entre redes cada vez más grandes. Y los satélites, cuando comencé, eran un sueño. Ahora hay un satélite en órbita y estamos construyendo otros satélites «.

    “La gran ventaja de la comunicación cuántica es que es mucho más segura que cualquier otra cosa”, dice Joshi. El cifrado que usamos para proteger nuestras comunicaciones ahora es difícil de descifrar, pero no imposible, y se volverá simple cuando lleguen las computadoras cuánticas . «Si alguien tiene una computadora lo suficientemente potente, puede resolver el problema y ser capaz de descifrarlo muy fácilmente», dice.

    Después de todo, cualquier persona con una PC rápida hoy en día podría descifrar las comunicaciones de hace 30 años, si tuviera acceso a ellas. “Si quiere mantener la seguridad de los datos a largo plazo, quiere algo como la comunicación cuántica, donde no se base en un problema que sea difícil de resolver, sino en un problema que sea imposible de resolver, se base en las leyes de la física para asegurarse de que un proceso sea unidireccional, como grabar un mensaje en una hoja de papel».

    Los esfuerzos para construir una Internet cuántica súper rápida y segura están progresando constantemente, y los científicos ahora han descubierto cómo podría funcionar una parte importante de esa red: un interruptor integral que administra cómo pasan los datos entre los usuarios.

    El interruptor recién construido aborda una de las barreras clave para construir una Internet cuántica: la forma en que la información se distorsiona y se pierde a medida que viaja. Esa información se transfiere como fotones disparados a través de redes de fibra óptica, pero a veces se ‘pierden’ en el camino.

    Al ajustar la cantidad de datos que recibe cada usuario a través de un sistema que selecciona y redirige las longitudes de onda de la luz que transportan diferentes canales de datos, el interruptor programable puede hacer frente a un número cada vez mayor de usuarios sin causar una pérdida adicional de fotones.

    Sin embargo, hay un límite para esta tecnología: más allá de 50 a 100 personas en la red y no funcionará. Esta vez, Joshi lo compara con una red Wi-Fi doméstica, que normalmente solo puede conectar 32 dispositivos. “La forma de evitarlo es que hay que averiguar cómo conectar un enrutador a otro y comenzar a construir redes cada vez más grandes”, dice. «Ese es exactamente nuestro próximo paso».

    La Internet cuántica no reemplazará a la Internet existente, pero será una función adicional. Joshi cree que comenzará a ser adoptado para casos de uso específicos por parte del gobierno y las instituciones financieras para mantener seguras las conexiones troncales. Ese trabajo ya ha comenzado, pero podría llevar una década.

    Sin embargo, los investigadores detrás de estos proyectos creen que la Internet cuántica será para todos, y debería serlo. “Yo diría que la privacidad y la seguridad son derechos fundamentales”, dice Joshi. «Algún día esto será universal, todo el mundo quiere esto».