Etiqueta: aviones

  • Alas de niño

    Pensé que este sólo sería una colección de poesías comentadas, pero… ¿Por qué? Al incluir la poesía Alas de Niño, recordé que este lamento de tiempos extraordinarios que me fueron concedidos, me motivó a otras expresiones del aire y los años de fantásticas aventuras que desde muy niño fueron mías. Así, a continuación no sólo les dejo la poesía Alas de Niño, sino también un escrito intitulado “Aviones de Papel y una canción: El Avión de Papel.”

    Alas de niño

    Un día soñé volar,

    Y romper las ligaduras

    Del terruño mortal,

    Remontando valles y llanuras.

     

    Aquel sueño juvenil

    Se hizo realidad

    Y en un día de abril

    Derramé mi ansiedad.

     

    Hoy mis alas raídas

    Ya no surcan los cielos dorados

    En tardes heridas

    De fuegos encarnados.

     

    Donde se ha ido

    Ese sueño de infancia.

    ¿Acaso lo he perdido

    y moriré con esta ansia?

     

    ¿Viviré este anhelo

    Añorando libertades

    De rasgar los velos

    De las nubes otoñales?

     

    Aquellas mañanas cristalinas

    Que dejaban ver dos mares.

    Uno con ondas perlinas,

    El otro sereno en andares.

     

    Quizás no vuelva jamás

    Mis ansias en alas surcar,

    Dejando parajes detrás

    Buscando destinos lograr.

     

    Más… nunca dejaré de soñar

    Entre cúmulos heridos de albor,

    Aventuras que no he de olvidar

    Bruñidas del ruido motor.

     

    A lo lejos, ya puedo avisar

    La pista en que no podré despegar

    Y ahora no más, alzo al cielo el mirar

    A ver los aviones pasar.

    Juan Alejo.

  • Adiós al «modo avión» en la Union Europea

    Desde el próximo año, los pasajeros de la unión Europea podrán decirle adiós al «modo avion» requerido en los vuelos. Las aerolíneas podrán proporcionar la última tecnología 5G en sus aviones, junto con las generaciones anteriores de tecnología móvil, ya que la Comisión Europea actualizó la decisión de implementación sobre el espectro para las comunicaciones móviles a bordo de los aviones, designando ciertas frecuencias para la tecnología 5G en vuelo.

    Actualmente, todas las aerolíneas instan a los pasajeros a activar el ‘modo avión’ durante el despegue y el aterrizaje del avión, mediante una señal luminosa que indica en qué momento deben hacerlo. Se trata de una medida de seguridad que implementan las compañías para evitar interferencias con cualquier otro sistema eléctrico o de telecomunicaciones del avión, que en caso de existir, podrían provocar un accidente aéreo. En el resto del vuelo, es posible utilizar una red WiFi WiFi previo pago en algunas aerolíneas cuando el avión ya ha superado una altura determinada, y está fuera tanto de la pista de despegue como de la de aterrizaje.

    Ahora, los pasajeros a bordo de vuelos en la Unión Europea podrán utilizar sus teléfonos móviles al máximo de su capacidad y características, al igual que con una red móvil 5G en tierra. Thierry Breton, Comisario de Mercado Interior, dijo: «5G permitirá servicios innovadores para las personas y oportunidades de crecimiento para las empresas europeas. El cielo ya no es un límite cuando se trata de las posibilidades que ofrece la conectividad súper rápida y de alta capacidad».

    Desde 2008, la decisión de ejecución de la Comisión ha reservado determinadas frecuencias para las comunicaciones móviles en los aviones, lo que permite a las aerolíneas proporcionar servicios de mensajería, llamadas telefónicas y datos a los pasajeros que vuelan en la UE. Esta actualización de la decisión de ejecución de la Comisión sobre comunicaciones móviles a bordo de aeronaves allana el camino para el despliegue generalizado de servicios 5G.

    El servicio se proporciona dentro de la cabina de un avión equipado utilizando un equipo de red especial, la llamada ‘pico-cell’, para conectar a los usuarios y enrutar llamadas, mensajes de texto y datos, generalmente a través de una red satelital, entre el avión y el red móvil terrestre.

    La Comisión también modificó una decisión de ejecución sobre bandas de frecuencia de 5 GHz, que hace que las bandas estén disponibles para Wi-Fi en el transporte por carretera, por ejemplo, en automóviles y autobuses. La decisión de modificación sienta las bases para las innovaciones en la industria automotriz y, potencialmente, para las aplicaciones de Metaverso. De acuerdo con la modificación de la decisión de ejecución, los Estados miembros pondrán a disposición las bandas de frecuencia de 5 GHz para su uso a bordo de vehículos de carretera lo antes posible y, a más tardar, el 30 de junio de 2023.

  • Aviones de papel

    Mi romance con la aviación comenzó desde niño; creo fue un amigo de mi padre, Red Smith, quien me enseñó a armar un avión de papel parecido al modelo de la gráfica … Eventualmente mis modelos fueron evolucionando hasta llegar al modelo que fue mi predilecto. Pero, para este cuento me adelanto hasta años más tarde cuando me uní a la Asociación de Ejecutivos de Empresa, la cual llegaría a presidir en dos ocasiones; época en la cual publique una corta historia de los aviones de papel, como también compuse una canción del mismo nombre:

    aviones

    Hace cierto tiempo sentado en una reunión en la APEDE, escuchaba el diálogo y me entretuve en ese pasatiempo que he visitado desde niño: hacía un minúsculo avión de papel, tamaño mosca.

    Un vecino miraba el asunto con curiosidad y eventualmente surgió el tema: ¿Eso vuela? “¡Claro!” contesté, y lancé la pequeña mosca de papel, que se paseó entre quienes escuchaban la conferencia. Quizás fue el punto sobresaliente del evento.

    A través de mi vida los aviones de papel han tenido una tremenda influencia. Cuando niño fueron mi primera forma de hacerme al aire. Bueno, el pequeño avión se hacía al aire, pero yo iba mentalmente a bordo. ¿Cómo saber que un juego no es tan sólo un pasatiempo perdido? Que aquellas alas de papel me llevarían a remontar las nubes y cruzar continentes.

    Todavía veo claro en mi mente aquel día que, en nuestra vieja casa en Juan Franco, hoy Obarrio, lancé un pequeño avión de papel el cual, por un giro de serendipia se enredó en un caprichoso jirón de viento, se alzó por encima del tejado remontándose en altura hasta salir del patio de la casa. Yo, incrédulo, salí a la calle de piedras y lo seguí hasta donde pude, ¡maravillado!, hasta perderlo de vista mientras se elevaba cada vez más alto, camino a las nubes. Esa noche casi no podía dormir imaginando la ruta de mi avión. ¿Adónde había ido a parar? Ese pequeño incidente me había enseñado que desde el patio de mi casa se iniciaban una infinita posibilidad de caminos hacia destinos de aventura.

    El Aeropuerto Paitilla no quedaba muy lejos de la casa. Allí había un gran hangar, una gran estructura de hierro llena de aviones de verdad. Un día que nos colamos en ese hangar, me encontré con un pequeño avión de dos asientos. Curiosamente lo que más me llamó la atención fue su parabrisas que encerraba la cabina. Era como un sitio mágico dentro del cual podía seguir el rumbo de ese avión que voló desde el patio de mi casa en busca de parajes encantados. Quien iba a imaginar que nuestro padre, Irving Bennett llegaría a comprarnos ese mismo Cessna 140 que me había cautivado en el viejo hangar de la Guerra, el HP-126.

    Años más tarde, cuando fui a estudiar pilotaje en Ardmore Oklahoma, en dónde tenía buen tiempo de ocio entre las clases teórica y prácticas de vuelo, mi interés por los aviones de papel volvió a reavivarse, pero ya con el conocimiento de aerodinámica lo llevé a un nuevo estadio. Aprendí que el mejor papel para hacer esos avioncitos eran esas tarjetas que venían de propaganda dentro de las revistas, las cuales están hechas con una cartulina delgada; lo cual le da más peso y rigidez que las del típico papel bond de veinte libras. También aprendí a ponerle alerones, elevadores y aletas de sustentación; llegando a tal perfección que me sentaba en mi cuarto y los lanzaba de manera que daban la vuelta al habitáculo para regresar a mis manos. Más aún, llegué a tal grado de pericia que logré que aterrizaran muchas veces sobre mi guitarra; la cual ponía sobre la cama como portaviones imaginario.

    Un día, qué lancé el avión en mi cuarto, el voló cerca de la puerta justo al momento en que un amigo venezolano (Urdaneta) entraba al cuarto y el avioncito le paso casi cercenándole la nariz, para luego enderezar el vuelo y posarse plácidamente sobre la guitarra. No, no crean que siempre lo lograba, pero sí un considerable porcentaje de las veces. El venezolano se quedó atónito y dijo, “suerte”. “Verás que no,” le dije y volví y repetí la hazaña y de allí en adelante quedé con un nuevo compañero aficionado a los avioncitos de papel.

    Como en el aeródromo había habitaciones de buen tamaño, nos íbamos a hacer nuestras competencias, que consistían en el tiempo de vuelo y en las maniobras realizadas. Logré perfeccionar el chandel, las vueltas de cabrilla o “loops”, los “rol” y mis tradicionales vuelos bumerang, como también los vuelos rectos y nivelados. En la gráfica que les incluyo les presento mi modelo favorito posado sobre el teclado de mi ordenador 😊.