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  • Sin empresarialismo no hay ni concolón

    Ahora, ¡de pronto!, parecemos despertar a la crítica situación de la antigua Aspinwall y hoy Colón y en ello saltan toda clase de propuestas de “solución”, pero, como siempre, las más fundamentales soluciones ni asoman en el discurso ciudadano y menos en el político. Me refiero a tema del empresarialismo, sin el cual no hay salida de la pobreza y no sólo Colón sino todo Panamá ira perdiendo camino; lo cual es lastimoso ya que tenemos muchas ventajas, pero vivimos sumidos en los arrabales de la lujuria de la corrupción endémica.

    El empresarialismo ser refiere a quienes organizan, administran y se toman el riesgo de montar una empresa, sea esta mínima o grandota. Lástima que, en nuestro país, desde siempre, los politicastros zorros del gallinero se han dado a la tarea de vilipendiar ese elemento sine qua non del desarrollo económico y social; vale decir, el emprendimiento privado o el empresarialismo como lo llamo. En vez, lo que han promovido los zorros de gallinero es la hegemonía del centralismo; ese que vemos en las pancartas de Colón y otros sitios, en los cuales la población clama cosas como: “Exigimos que el gobierno venga a resolver…”

    Imagínense que en el gallinero las gallinas salgan con pancartas pidiendo que vengan los zorros o zorras a poner orden y resolver los problemas. Ciertamente lo harán, el asunto es, ¿los problemas de quién?

    El otro ataque que es común es el de acusar de que los empresarios se quieren hacer ricos. Siíiii… eso no sólo es deseable sino necesario en toda empresa exitosa. El emprendedor que sólo quiere ganar un poquito casi que tiene asegurada la quiebra; ya que uno de los secretos del emprendimiento es el ahorro. Sin ahorro no hay para invertir, mejorar, mantener, y capear los malos tiempos.

    El ejemplo que guardo de mis padres y mis tíos en las empresas Novey, es de las muchas empresas que crearon y miles de plazas de trabajo. Pero jamás vi que ninguno de ellos viviera una vida de grandes lujos. Y hoy día, viendo el caso de Elon Musk, las cosas que está logrando para beneficio de toda la humanidad y, sin embargo, tampoco se dedica a una vida de lujos sino de inversiones y desarrollo.

    Entonces, regresando a Colón y a Panamá en general, ¿acaso vemos en la grotesca sobredimensión gubernamental un serio esfuerzo por promover el emprendimiento? ¿Promovemos el empresarialismo a través del NODUCA?, y del resto de las burrocráticas entidades gubernamentales?

    Ayer vimos llegar a una empresa de esas que quedaron precarias con las locas medidas covidosas, un grupo de funcionarios de salud a multar por faltas de higiene o tal. Lo mismo nos pasó un día cuando recién abrimos impecables nuestras oficinas. Y no, no buscan mejorar la salud sino… bueno, ustedes saben lo que buscan. Para rematar, luego llegó el banco y este sí cerró la empresa, dejando a 16 empleados en la calle. Por los vientos que soplan, pareciera que los bancos se están volviendo empresas inmobiliarias.

    En resumen, el término emprendimiento viene del francés “enterprendere” que significa “hacer algo” o darse a la tarea. Es la aventura de los negocios que depende de los ciudadanos y no de los politicastros. Estos últimos están para ayudar, pero más se la pasan en lo contrario.

    Más aún, el famoso economista Schumpeter hizo énfasis en lo que él llamó la “destrucción creativa”; esa que aprovecha los fracasos para aprender y superar con innovaciones. Eso es lo que puede salvar a Colón o Aspinwall, que es el nombre de quien fundó dicha ciudad. Un personaje de gran visión y arrojo emprendedor, sin el cual no existiría esa hermosa ciudad caribeña.

  • Crónica de Aspinwall

    Los problemas que enfrenta la ciudad de Colón y su gente, hoy día, no pueden ser abordados sin incluir su interesantísima y accidentada historia; iniciando con la razón por la cual se ubicó la terminal caribeña del Ferrocarril,  en el sitio conocido como Isla Manzanillo, pasaje de mi libro inédito intitulado “El Verdugo de Panamá”; y cito el pasaje del libro:

    “No es fácil lograr un verdadero sentido de la magnitud y las dificultades que se presentaron en la fase inicial de la construcción del Ferrocarril. El primer gran escollo, el cual devendría en extraordinarios costos, tanto económicos como humanos, vino por intermedio de un tal George Law, cuya acción dio por terminadas las disyuntivas en cuanto a dónde ubicar la base e inicio del Ferrocarril, cuando este adquirió los derechos de tierras ideales para tal propósito, para así obligar a los accionistas iniciales a darle una gran participación en la Empresa. Pero los directores se negaron a tal chantaje y utilizando un viejo mapa, plagado de errores cartográficos acerca del tipo de terreno, drenajes y vegetación, descubrieron un promontorio identificado como “Isla Manzanillo”, como a una milla al este de Navy Bay; sitio en dónde encomendaron a John C. Trautwine y a George M. Totten, la ubicación de la terminal norte.”

    Así, vemos como los problemas actuales de la ciudad de Colón, cuyo nombre original era Aspinwall, tienen su origen, dado que la ciudad se desarrolla en un sitio nada propicio. Y no es que fuese imposible, sino sumamente costoso, en muchos sentidos. Comencemos por señalar que el área de Manzanillo no era más que unas 263 hectáreas de ciénega, rodeada por formaciones coralinas, manglares, lagartos, mosquitos, chitras y otras especies vampíricas. En síntesis, Colón trae una herencia de serios problemas para un desarrollo urbano; entre ellos los de drenajes sépticos, en un sitio con poca elevación respecto al nivel del mar.

    Pasando rápidamente al presente, comencemos considerando el dicho: “una perversa política económica es maravillosa politiquería”. Es el problema que se presenta con la búsqueda de los votos en el ámbito del inquilinato; lo cual también está vinculado a la deleznable política de la torcida redistribución de la riqueza. Bueno es el libre comercio. Mala es la política infectada por controles politiqueros. Todo ello también está ligado a los esquemas de control de precios; los cuales destruyen las señales que requieren los comerciantes y fabricantes para la determinación de precios inmobiliarios y sano desarrollo económico.

    Y quizá el mejor ejemplo, o el más fácil de explicar y entender, es el caso conocido como “Hambruna Irlandesa” del Siglo XIX, que devino en la muerte por inanición de más de un millón de personas en Irlanda. En su momento acusaron a los irlandeses de ser vagos; igual que hoy acusamos a los colonenses. Pero la realidad jamás es tan simple; y detrás de todo ello estaba la peluda mano del intervencionismo gubernamental, que tomó control sobre las tierras en dónde se cosechaba la papa, de la cual dependía mayormente la alimentación del pueblo.

    Con el tiempo y el abuso de la tierra, los precios fueron aumentando, hasta que el gobierno paladín entró en escena. Así, los dueños de tierra fueron perdiendo los derechos de propiedad sobre sus tierras. Igual en Colón, en las áreas con mayores problemas, nadie es dueño de su casa; y lo que no es de nadie, nadie lo cuida. Es también el caso de La Tragedia de los Comunes en Inglaterra.

    En Irlanda, los agricultores se fueron volviendo nómadas en su propia tierra. En Colón, a medida que se deterioran y clausuran las casas deterioradas, o colapsan, los inquilinos igual se convierten en nómadas.

    Frente a estas realidades, los políticos jamás recurrirán a un comercio libre; dado que ello les deja por fuera, lo cual es inaceptable para ellos. Libre mercado, en el caso de Colón, por ejemplo, sería titular toda la propiedad a sus inquilinos, para que ellos mismos decidan si la mantienen o la venden. En vez de ello, vemos a gobiernos que toman el problema como responsabilidad de estado y salen al “rescate” de los colonenses. ¿Será cierto que tengan la capacidad de resolver?

    Por su parte, los colonenses “exigen” que el gobierno vaya a “resolverles” sus problemas; lo cual me lleva a preguntar: ¿Y no es este el caso de ‘ataja por un lado y crea carencias por otro’? ¿No es este un esquema de redistribución de riqueza? Y, de serlo, ¿ése es un verdadero camino de salida? ¿No será como el trecho de ciénaga cerca de Monkey Hill?. Durante la construcción del Ferrocarril, existía una ciénaga tan profunda que se tragaba toda la piedra de relleno; y, eventualmente, hasta los vagones de tren que allí zambullían.

    ¡Ya basta de politiquería! Tengamos el coraje de enfrentar realidades.

     

  • ¿Blockchain para la Zona Libre de Colón?

    Publicado en el diario La Prensa el 24 de Agosto del 2017

    A pesar de que blockchain se vinculó inicialmente al mundo financiero y las criptomonedas, esta situación ha cambiado en los últimos dos años y crecientes investigaciones e implementaciones de prueba han sido efectuadas para todo el proceso del comercio internacional.

    Esto es de fundamental importancia para la alicaída Zona Libre de Colón (ZLC), decaimiento debido principalmente a más impuestos y regulaciones y la consiguiente burocracia, así como al surgimiento de muchas más zonas especiales que le compiten.

    Muchas de las propuestas de mejora apuntan a cambiar su modelo de negocios; y quizás la solución no venga de la mano de cambiarlo, que muy bien le ha funcionado a la fecha, sino más bien modernizarlo y actualizarlo con la mejor tecnología disponible. Y ahí está blockchain listo para ser apropiado y utilizado.

    Tanto importadores como exportadores buscan mitigar los riesgos comerciales a través de intermediarios de confianza (bancos), quienes cobran una comisión por la posición de riesgo. Actualmente, más de 2 billones de dólares del comercio mundial dependen del intercambio físico de cartas de crédito, emitidas por los bancos.

    Desde las “cartas de crédito” hasta los “conocimientos de embarque”, el comercio de mercancías depende todavía en gran medida de documentos en papel. Los controles para el lavado de activos, los retrasos en entregas y pagos, la multiplicidad de intermediarios, la ineficiencia que genera la duplicidad de documentos en procesos de verificación y múltiples plataformas entre países, hacen que blockchain se presente como la solución ideal: la transparencia en el seguimiento del proceso, la automatización de las “cartas de crédito” y su almacenamiento en libros de contabilidad ( ledgers) bajo la figura de contratos inteligentes ( smart contracts). También el proceso de cumplimiento automatizado que permite el acceso en tiempo real a las operaciones almacenadas en el ledger para el control de lavado de activos. Asimismo, se reducen los costos en la creación de documentos, gracias a la automatización de procesos, la eliminación de bancos corresponsales y la reducción del fraude.

    Esta trazabilidad permite la visibilidad en la gestión de inventarios, tiempos y costos para el sector. La tecnología blockchain asegura que: a) las transacciones de envío sean auditables; b) las cadenas de custodia de los bienes puedan ser verificadas; c) los registros de transporte no puedan ser alterados; y d) las partes inconformes no puedan repudiar la veracidad de estos registros.

    En noviembre del año pasado, HSBC y la empresa Reliance Industries completaron el primer intercambio electrónico de cartas de crédito en la India con éxito. Bank of America Merrill Lynch, HSBC y la Infocomm Development Authority de Singapur (IDA) anunciaron que han desarrollado un prototipo en blockchain, utilizando el proyecto Hyperledger, que refleja una carta de crédito compartiendo información entre exportadores, importadores y bancos en un libro distribuido privado. Esto les permite ejecutar un acuerdo comercial automáticamente en minutos literalmente.

    IBM y Maersk están aplicando blockchain para el seguimiento de envíos internacionales, por ejemplo, un cargamento de flores desde Mombasa, Kenia, hacia Holanda, o rastrear bienes enviados desde Schneider Electric en Lyon, Francia, hasta el puerto de Newark, en Estados Unidos, pasando por el puerto de Róterdam.

    El Ferrocarril Estatal de Tailandia (SRT) y Tailandia Post aplicarán la internet de las cosas (IoT) y la tecnología blockchain para mejorar sus servicios logísticos. Tailandia Post también está estudiando crear un e-marketplace y un sistema de e-logística, donde Tailandia Post desarrollará canales de distribución para clientes de comercio electrónico. Esto incluye soluciones de cumplimiento C2C (cliente a cliente) y servicios de entrega en lugares convenientes seleccionados por el cliente, además de un sistema de pagos electrónicos para la utilización de e-wallets.

    La tecnología de blockchain podría revolucionar la ZLC, haciendo al comercio más barato, rápido y sencillo y a la logística un factor disruptivo, para que los negocios se conviertan en “el Alibaba” regional. Solo hace falta determinación, el resto ya existe.