Etiqueta: Elecciones 2019

  • Un tema de momentos

    Dicen que en la política el panameño apuesta a ganador, como en una carrera de caballos. Quizás porque las diferencias ideológicas entre los partidos políticos que no sean los comunistas mesiánicos y sectarios del FAD son tan pequeñas, que los partidos y los candidatos son prácticamente intercambiables, y la única diferencia es la capacidad del candidato de pagarte cosas gratis en campaña o en darte algún puesto público en el Estado si gana. En otras palabras es una apuesta económica real, no un voto por convicciones, donde no es fácil distinguir quién tiene convicciones o no, y se vota al menos malo o al que me resuelva.

    Lo bueno es que parece que en esta elección el menos malo pero bien clientelista de los partidos políticos principales va ganando. Esto permite a los pocos panameños que detestamos el clientelismo pero al mismo tiempo estamos cansados de votar en contra de la permanencia en el poder del partido que nos ha robado los últimos cinco años, o sea de votar a favor de la alternancia en el poder, poder votar libremente por el candidato de nuestra elección aunque no vaya a ganar. Porque sabemos que por ahora el gobierno actual tiene pocas oportunidades de permanecer el poder aunque literalmente vendan a sus madres por un puñado de votos. Así que por primera vez se puede votar pensando no en esta elección sino en el futuro.

    Sorprendentemente hay un fenómeno similar al de la elección de 1994, cuando la candidatura de Rubén Blades galvanizó a la juventud. En esa instancia, los partidos tradicionales ganaron. El PRD que tiene el piso electoral más grande ganó en esa ocasión y es favorito para ganar de nuevo.  Papa Egoró no quedó en una posición comparable a los candidatos de los partidos tradicionales, pero quedó cercano a éste. Entonces Rubén Blades cometió el error de irse del país. Y su momento político se perdió para siempre.

    En esta elección puede pasar lo mismo. Que un candidato independiente quede en un respetable cuarto lugar o inclusive más arriba. El resultado será que tendrá que tomar una decisión, puede darse por satisfecho y una este resultado para pedir un puesto en el próximo gobierno, o bien puede aprovechar este momento político para tratar de consolidar a los votantes que depositaron sus esperanzas en él y formar un movimiento político que eventualmente se convierta en un partido político. Para esto requiere la toma de decisiones inmediatas porque la vida política como la vida en general se compone de momentos que no vuelven. Y para esto se requiere de tener alguna ideología que le dé algo de identidad.

    En un país donde todos los candidatos de partidos principales, con excepción del FAD y casi todos los candidatos independientes hablan casi lo mismo, y los candidatos han demostrado un temor a las autoridades eclesiásticas firmando casi todos el pacto por la familia, un pacto hecho expresamente para discriminar a las minorías sexuales, solo el candidato que logre tener una marca que lo diferencie, podrá lograr que su partido subsista; o si es independiente, lograr convertir los votos que saque en un caudal de votos para la próxima elección.

    Muy pronto veremos quién es el que tiene el momento político.

  • ¿Entienden los periodistas qué es un debate?

    El formato de “debate” ya cansa. Digo, seamos honestos, no son debates, son paneles donde se le da a cada candidato un tiempo para criticar sus ideas. Y meter el clásico comercial “vota por mí” o “fulano no hizo nada cuando tuvo la oportunidad”. Punto, no es nada mas que esto. Por favor, no lo llamemos debate.

    Los periodistas que hacen las preguntas simplemente no están a la altura para hacer preguntas profundas. Y el formato no se presta para que los candidatos discutan las ideas o propuestas de los otros candidatos. Un debate debe ser una modo no solo de exponer ideas distintas entre dos o mas personas. Pero el formato varía. Por ejemplo en el caso de un debate tipo Karl Popper las personas podrían exponer sus argumentos sobre el tema sin interrupción, luego exponen sus contra argumentos a los que luego permiten que varios interlocutores distintos al moderador, hagan preguntas, y que los participantes puedan hacerse preguntas y contra argumentaciones al respecto. Este es el mejor tipo de debate sobre temas políticos.

    El moderador modera, y solo hace la primera pregunta para organizar los temas del debate, las demás preguntas las hacen otras personas y quienes debaten. Un buen debate no sólo nos permite conocer las ideas de quienes debaten, sino su personalidad, capacidades intelectuales, y madurez emocional.

    El debate actual ya ha demostrado ciertas cosas. La primera es que Maribel Gordón demuestra que los intelectuales de izquierda tienen todavía la capacidad de dominar el discurso político, porque la mayoría de sus opositores no tienen la capacidad intelectual ni valor moral para rebatirlo. Que Blandón efectivamente parece avergonzado de ser el candidato panameñista y Rómulo Roux el del Cambio Democrático. Que Nito juega a no perder más que a ganar y que la cautela parece ser el rasgo dominante de su personalidad. Que Ana Matilde, Lombana y Ameglio demuestran el problema de las candidaturas independientes para presidente, la ausencia de un staff con experiencia en atender los problemas del país fuera del argumento de “no somos los corruptos de siempre”. Que Saul Mendez seguirá con el mismo librito ideológico de siempre, o sea, ser Maduro volumen dos.

    Si hubieran seguido el consejo de hacer un Bingo, bueno el bingo se hubiera llenado. Digo, controlar las importaciones, cerrar AUPSA, revisar los Tratados de Libre Comercio (con el Donald de presidente de los USA, cómo no!), dar estatus constitucional al proteccionismo (adiós OMC), eliminar monopolios y oligopolios, sin dar pistas de cómo la ley proteccionista que ellos defienden, de hecho los fortalecería, igual que los controles de precios que algunos defienden. Ameglio prometió mas BDA y Banco Nacional.. o sea préstamos políticos.

    El tema es que ni los que preguntan, ni los que responden ven el gran elefante en el salón. El consumidor. Porque pareciera que elegimos políticos para que apoyen a los productores agropecuarios. No para que los consumidores panameños tengan comida sana y barata que no es lo mismo ni se escribe igual. Estas son las preguntas que ayer no se hicieron correctamente.

    Porque hay dos países donde se ha pasado, por las buenas o por las malas, a un modelo agrario exportador tras haber visto cómo el modelo anterior, de substitución de importaciones a modelos de exportación competitivo que añaden valor a la economía nacional. Por las malas fue el Chile del dictador Augusto Pinochet. Por las buenas fue la Nueva Zelanda en dos gobiernos distintos de partidos opuestos, usando el método de consensos y políticas de Estado.

    Sueño que algún día en el tema del agro, Panamá pueda ser Nueva Zelanda. Pero para eso necesitamos intelectuales y académicos, que a diferencia de Maribel Gordón, no tengan como benchmarking la Venezuela de Nicolás Maduro, o políticos que no tengan como norte la España de Felipe II. Personas que se atrevan a poner las ideas en el debate y políticos que se atrevan construir consensos para llevarlos a cabo. Y por favor, periodistas que se atrevan a hacer las preguntas correctas y fomentar el debate en serio. Todo esto ha faltado en los debates de esta semana.

  • El Bingo electoral

    Ayer fue el debate/panel de los vicepresidentes y salvo la ausencia del candidato Casis, no hay nada nuevo sobre el sol. O sobre las luces LED.  Los candidatos dijeron y repitieron lugares comunes, evadieron e hicieron campaña.

    Para el próximo debate propongo hacer un Bingo y juego de borrachos. Por cada lugar común que diga un candidato se tomará un trago y se pondrá una ficha en el Bingo. El primero que llena el Bingo se gana una Botella de agua. Para que los evangélicos puedan participar.

    En el Bingo propongo una serie de palabras y expresiones. Estos serán los campos:

    • Yo apoyo a la familia tradicional
    • Auto sostenible
    • Fomentar las exportaciones.
    • Consumir el producto nacional
    • Apostar por la juventud
    • Apostar por la educación
    • Parar las importaciones
    • En mi gobierno X será gratis (o subsidiado por el Estado)
    • Hay una mala distribución de la riqueza
    • Hay que eliminar AUPSA
    • Tecnificar el agro
    • Tienen al productor abandonado
    • En mi gobierno la cosa será diferente
    • No voy a privatizar X cosa
    • El matrimonio es entre un hombre y una mujer
    • Yo voy a parar la corrupción
    • El presupuesto alcanzaría de no ser por la corrupción
    • Para salvar la Caja del Seguro Social voy a hacer que todos paguen sus cuotas a tiempo

    Por cada vez que un candidato diga algo así, se pone una ficha en el bingo y se toma un trago.

    Creo que es la única manera de hacer unas elecciones, que pueden ser cruciales para el futuro de país, entretenidas. Porque por ahora, salvo predeciblemente los candidatos del FAD, los demás candidatos parecen decir lo mismo. Solo a Nito Cortizo y a Carrizo se lo justifico porque son los que van a la delantera y tienen que cuidar su ventaja, así que tienen que cuidarse de no cometer errores. Lo que no se entiende es cómo los demás candidatos, los cuales deben ver como ganan votos, son tan conservadores y aburridos que solo compiten por decir los mismos lugares comunes. Todo como si el país pudiera darse el lujo de esperar.

    Por lo menos con el bingo que propongo nos podemos librar del aburrimiento en estas elecciones.

  • Preguntas que los periodistas (y el público) deberían hacerles a los políticos.

    Ya que el panel, porque no fue un debate verdadero, no hizo ciertas preguntas deberíamos proponer las nuestras. En varios ejes. Preguntas que eviten que los políticos, que no sean del FAD, den las mismas respuestas de cajón. Porque estas elecciones se ven soporíferas.

    Vemos los ejes y empecemos con las funciones esenciales de un Estado que se precie de serlo, seguridad y justicia.

    1. ¿Qué piensa hacer con la seguridad ciudadana aparte de prometer que va a aumentar el pie de fuerza de la policía o comprar nuevos equipos, que son las promesas cajoneras?
    2. ¿Qué medidas va a tomar para asegurar que el Ministerio de Seguridad sea la cadena de mando entre un presidente democráticamente electo y la fuerza pública y no el vocero de la fuerza pública en el gabinete?
    3. ¿Qué medida va a tomar para evitar que los altos mandos de la policía no se metan en asuntos más allá del tema de la seguridad?
    4. ¿Qué medidas va a tomar para incrementar la participación ciudadana en el tema de la seguridad?
    5. Qué va a hacer respecto a la veda total a la importación de armas para deporte, defensa personal o caza a Panamá que se implantó en el 2011?
    6. ¿Qué se piensa hacer con respecto a las pandillas? ¿Seguirá el programa barrios seguros?
    7. ¿Qué opina de cómo está funcionando el sistema penal acusatorio?
    8. ¿Qué piensa hacer respecto al presupuesto del Órgano Judicial y el Ministerio Público, seguirán siendo comparativamente inferiores al del Ministerio de la Presidencia o la Asamblea Nacional?
    9. ¿Tiene pensado proponer alguna reforma constitucional a la manera de cómo son electos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia?
    10. ¿Opina que la actual procuradora está haciendo un buen papel o si pudiera propondría una persona distinta para el cargo?

    Economía Nacional. «Es la economía, estúpido» es la frase de James Carville. La economía se ha venido desacelerando, sin menos crecimiento hay menos dinero para pagar impuestos y cuotas del Seguro Social. La OCDE ha impulsado una serie de reformas que han afectado la competitividad de nuestra plataforma de servicios; ante esto qué piensa hacer para:

    1. ¿Reactivar la economía sin aumentar la deuda pública?
    2. ¿Recortar la deuda pública?
    3. ¿Enfrentar las presiones de la OCDE más allá el mero cumplimiento, que va a hacer? ¿Piensa usted tomar medidas para compensar los negocios perdidos para Panamá? ¿Tiene alguna estrategia de negociación común con otros países en nuestra misma situación?
    4. ¿Qué piensa hacer con la enorme planilla pública?
    5. ¿Qué piensa hacer con los subsidios?
    6. ¿Qué piensa hacer con los impuestos ahora que otros países los están bajando para ser más competitivos?
    7. ¿Cree que la corrupción es una causa de los problemas económicos de Panamá o un síntoma?
    8. ¿Qué piensa hacer para controlar la corrupción?
    9. ¿Qué piensa del actual Código de Trabajo, cree que son necesarias reformas al mismo?
    10. ¿Qué va a hacer con el déficit actuarial de la Caja del Seguro Social?
    11. ¿Qué piensa hacer con el control de precios?

    Nótese que no hemos hablado del agro, ni del sistema de salud ni la educación. Estos temas importan pero son temas de políticas públicas que no se pueden llevar bien a cabo si no hay seguridad y si la economía no marcha bien. Porque para mejorar el agro o reformar el sistema de salud o el sistema educativo, se necesita dinero, y el dinero lo produce una economía sana con seguridad física y jurídica.

    Mejorar el agro, la educación y la salud requiere de políticas públicas a largo plazo, que suelen ser políticas de estado, desgraciadamente, salvo en tener una buena infraestructura vial, no pareciera que existen los consensos a largo plazo para tener políticas de salud, educativas y agropecuarias que no cambien cada 5 años con cada gobierno. Y por ahora nadie parece prometer al agro nada más que más subsidios y más protecciones, o nadie habla de cambios profundos en el tema de salud o educación que no sean tirarle más dinero a lo que existe con la intención de que este cambie radicalmente. Así que curiosamente en las preguntas que planteo no incluyo estos temas, porque salvo el FAD que no teme ser demencial en sus propuestas, existe en los demás candidatos el consenso de responder a lo seguro hablando mucho y sin decir nada nuevo.

    Por lo que vemos, vamos hacia una campaña aburrida, donde ni siquiera los que están detrás de las encuestas quieren arriesgar algo. Así que hagámosles preguntas más duras, en lo económico y en el tema de la seguridad y la justicia, a ver si por lo menos arriesgan algo o van a seguir hablando como si estuvieran en una sustentación de tesis las semanas que nos quedan.

    Panamá ha tenido desde los 2010 dos gobiernos funestos, uno que hacía que todo se moviera a punta deuda pública sin importarle la institucionalidad, y otro que se dedicó a entregar letrinas, cortar cintas y firmar todo lo que le pusieran enfrente aunque entregara al país. No podemos permitirnos que el país pierda 5 años más.

    Necesitamos candidatos que den respuestas sinceras a las preguntas que aquí formulamos. Por ahora no las tenemos.

  • ¿Cuál debate?

    El Panel de los candidatos, mal llamado debate porque más bien fue una entrevista colectiva donde los candidatos no debatieron propuestas sino que presentaron sus respuestas a preguntas concretas hechas por los periodistas. Pero no debatieron las propuestas entre ellos. Era un panel y no un debate.

    Este es el formato blando del Tribunal Electoral Actual, que en su afán de eliminar las campañas sucias que ofenden a los ciudadanos, ahora las campañas son tan limpias que aburren al ciudadano. El debate lo gana no el virtuoso, sino Juan Jované los ganaría todos, sino el que no mete la pata y da seguridad. El que juega para no perder. Los que necesitan debatir para ganar votos no ganan nada con ese formato de “debates”. Pero a otros candidatos los ayuda bastante.

    Los políticos juegan para no perder, no para ganar. Y eso se vio en el debate de ayer. Todos, con las probables excepciones de Lombana y Genaro López, jugaron a lo seguro.

    El resultado es más o menos el mismo. No habrá cambios significativos en Salud, Educación, en la Caja de Seguro Social y en la política agraria. Será más de lo mismo; se le va a tirar más dinero al sistema sin cambiarlo, “solo que esta vez sí funcionará”. Más regulaciones de precios, más burocracia. ¿Qué puede salir mal?

    Y en el agro, mejor ir para atrás, a la substitución de importaciones, a la autarquía. Porque eso sí va a resolver el problema de los productores panameños aunque no el problema de los consumidores o el de la fábrica de pobres que es el trabajo agrario. Yo pensaba que los políticos trabajan para los consumidores y no para los productores, pero me equivoco. Los consumidores votan, pero los productores hacen donaciones de campaña y trancan calles. Claro que “la culpa es de los intermediarios y de AUPSA”. Dar un giro de 180 grados a la política agraria y tratar de imitar a Nueva Zelanda, ver temas como derechos de propiedad sobre la tierra están totalmente fuera del radar. Sólo Nito trató el tema de la OCDE y la Unión Europea. Para los demás este tema no existe. Y Genaro era de esperarse, trataría de imponer una Ley de Precios Justos a la venezolana, ¿qué rayos puede salir mal?

    En otras palabras, parece que gane quien gane en el 2019, el país va a seguir en la misma línea de Martinelli y Varela, de tirarle dinero de deuda a los problemas a ver si se resuelven solos, de volver a las protecciones agrarias y controles de precios para que en el agro todo siga como está.

    El problema es que cada vez hay menos dinero que tirarle a los problemas. Como descubre Varela, las recaudaciones de ingresos caen. Cuando la economía está bien, se pagan impuestos con los ingresos, pero si estos ingresos bajan, los ingresos fiscales caen también. Pero casi todos los políticos ayer parecen no darse cuenta de esto. Prefieren mantener la fachada de que Panamá es un país rico por magia y que siempre van a tener dinero que tirarle a los problemas. Y si realmente creen esto, nos vamos a estrellar y duro.

    El aburrimiento me mata. Porque en este caso el aburrimiento es resultado de evitar tratar de decir las cosas por su nombre, y eso nos va a matar a todos.