Etiqueta: Europa

  • MICA en Europa: ¿el mal menor en la carrera regulatoria cripto?

    Desde una mirada liberal, donde la mínima intervención estatal es la regla y no la excepción, toda regulación sobre el ecosistema cripto podría verse como un obstáculo innecesario al desarrollo de la libertad económica, la innovación y el derecho individual a disponer del propio capital sin tutela burocrática. Sin embargo, cuando la opción no es «libertad total o nada», sino elegir el mal menor, Europa con MICA (Markets in Crypto-Assets) parece estar haciéndolo mejor que Estados Unidos.

    Desde el 1 de enero de 2025, la Unión Europea ha implementado el reglamento MiCA. Si bien este marco legal impone requisitos, licencias y controles, también proporciona claridad y previsibilidad, dos condiciones fundamentales para cualquier actor que desee operar en un entorno jurídico estable sin miedo a persecuciones arbitrarias o cambios de criterio repentinos.

    En contraste, Estados Unidos —históricamente cuna del emprendimiento— ha caído en una trampa regulatoria caótica. En vez de ofrecer reglas claras, el país impone un mosaico de normativas estatales, interpretaciones contradictorias de agencias como la SEC y, peor aún, un enfoque reactivo basado en demandas judiciales. En términos liberales: incertidumbre, discrecionalidad y riesgo político.

    Esta diferencia ya está generando consecuencias medibles. La plataforma Paybis, con sede europea, reportó un aumento del 70 % en transacciones desde clientes de la UE durante el primer trimestre de 2025, mientras que su volumen proveniente de EE.UU. cayó. Los grandes exchanges como OKX, Crypto.com, Bybit y Coinbase están migrando o asegurando licencias en la UE bajo MiCA, como señal de que prefieren una regulación imperfecta pero transparente, antes que un entorno hostil e impredecible.

    Esto también se refleja en las cifras: Coinbase ha visto caer su volumen minorista del 40 % en 2021 al 18 % en 2025. Robinhood sufre una disminución del 35 % en su actividad cripto. La fuga no es solo de capital, sino también de confianza.

    Del otro lado, Europa —aunque reguladora— ofrece ciertas ventajas: una licencia bajo MiCA permite operar en los 27 países del bloque, hay obligaciones de transparencia, separación de fondos y auditorías, pero sin una persecución moral o ideológica al sector. No es la libertad ideal, pero al menos no es una selva jurídica ni un campo de minas regulatorio.

    Trump ha intentado revertir la tendencia, posicionándose como pro-cripto, prometiendo impulsar la innovación y limitar el poder de la SEC. Pero mientras tanto, el aparato legal estadounidense sigue atascado. Proyectos como la GENIUS Act podrían mejorar la situación, pero su futuro es incierto y, para muchos, demasiado lento.

    Desde una óptica liberal, el panorama es claro: el mejor entorno para las criptomonedas sería aquel donde el Estado no interfiere, ni limita ni exige licencias para innovar. Pero si esa opción no está sobre la mesa, la segunda mejor alternativa es una regulación clara, acotada y previsible, como la que hoy ofrece Europa.

    En este escenario, Europa no lidera por virtud, sino por ausencia de caos. Y eso, paradójicamente, la convierte —para los defensores del libre mercado— en el refugio momentáneo de una industria que nació para desafiar el control estatal, pero que hoy debe sobrevivir navegando entre burocracias.

    Mientras tanto, la pregunta es: ¿podrá EE.UU. recuperar su espíritu pionero o terminará regulando la innovación hasta hacerla huir?

    La carrera cripto no es solo tecnológica. Es, cada vez más, una batalla entre modelos de libertad y control. Y aunque ninguno sea ideal, hay diferencias que importan.

  • Polonia: El Renacimiento de un Escudo Histórico para Europa

    En su artículo «El momento polaco», para el medio ABC, Guy Sorman traza un recorrido histórico y político que posiciona a Polonia como una nación clave para la defensa de los valores democráticos y liberales en Europa. El análisis de Sorman no solo destaca el papel histórico de Polonia como baluarte frente a las amenazas externas, sino que también celebra el liderazgo actual de Donald Tusk como una oportunidad única para revitalizar el proyecto europeo frente a los desafíos contemporáneos. A continuación, examinaremos los principales puntos de este texto y su relevancia en el contexto geopolítico actual.

    Polonia como baluarte histórico de Europa

    Sorman inicia su artículo recordando episodios en los que Polonia actuó como escudo de Europa frente a amenazas externas. Desde la contención de las invasiones mongolas en el siglo XIII hasta la defensa de Viena frente al Imperio Otomano en 1683, Polonia aparece como un actor central en la salvaguarda de la cristiandad y la estabilidad europea. Este hilo histórico se extiende al siglo XX con el Milagro del Vístula en 1920, cuando el ejército polaco detuvo la expansión del comunismo soviético hacia Occidente.

    Este marco histórico refuerza la idea de que Polonia, a menudo subestimada, ha jugado un papel desproporcionado en la configuración del destino de Europa. Más que un repaso nostálgico, Sorman utiliza estos ejemplos para cimentar su argumento: Polonia, una vez más, está llamada a liderar en un momento crítico para Europa.

    Donald Tusk: Un líder liberal en tiempos de incertidumbre

    La figura de Donald Tusk emerge como el eje central del análisis de Sorman. Según el autor, Tusk no solo representa la restauración de la democracia en Polonia tras los años de populismo de derecha, sino también un modelo de liderazgo liberal que la Unión Europea necesita urgentemente. Su programa, resumido en el lema “¡Seguridad! ¡Europa!”, combina una economía liberal dinámica con un compromiso firme con la seguridad militar y los valores democráticos.

    Polonia, bajo la dirección de Tusk, ha demostrado un compromiso ejemplar con la defensa, destinando cerca del 5% de su PIB al gasto militar, una cifra que supera con creces la de otros países europeos. Este esfuerzo no solo fortalece la seguridad frente a las amenazas rusas, sino que también responde a las críticas de Estados Unidos, que ha presionado a sus aliados europeos para aumentar sus presupuestos de defensa.

    El enfoque de Tusk, sin embargo, va más allá de la seguridad militar. Sorman lo describe como un defensor de la Europa liberal frente al iliberalismo representado por figuras como Viktor Orbán en Hungría y Marine Le Pen en Francia. En este sentido, su liderazgo se presenta como una oportunidad para revitalizar el proyecto europeo, recordando los beneficios sociales, económicos y políticos que han caracterizado a la Unión.

    Desafíos globales y el papel de Europa

    Sorman no minimiza los retos que enfrenta Tusk en su presidencia rotatoria de la Unión Europea. Con solo seis meses de mandato, las prioridades son claras: garantizar el apoyo europeo a Ucrania frente a la agresión rusa, reafirmar el compromiso con la OTAN y consolidar los valores democráticos y liberales en un contexto de crecientes tensiones internas y externas.

    En este sentido, Sorman advierte sobre el peligro del chantaje estadounidense y del imperialismo ruso, subrayando la necesidad de que Europa actúe con autonomía y determinación. La referencia a Elon Musk, a quien Sorman describe como un «delirante», introduce una dimensión contemporánea al debate, señalando cómo los actores no estatales también influyen en la dinámica global y desafían los valores europeos.

    El reto de ilusionar a Europa

    Sorman concluye su artículo con un llamado a la acción: Europa necesita líderes ilustrados capaces de devolver la ilusión a sus ciudadanos. La propuesta de Tusk, basada en seguridad y liberalismo, podría ser la chispa que reactive la confianza en un proyecto europeo que, según el autor, se encuentra en una encrucijada. Más allá de la seguridad y la economía, Sorman subraya la importancia de reafirmar los principios democráticos y liberales que han sido la piedra angular de la Unión Europea desde su creación.

    «El momento polaco» de Guy Sorman es tanto un homenaje al papel histórico de Polonia como un análisis del liderazgo de Donald Tusk en un momento crucial para Europa. Al conectar los logros pasados de Polonia con los desafíos actuales, Sorman presenta un argumento convincente sobre la importancia de este país en la defensa de los valores europeos frente a las amenazas internas y externas. Bajo la dirección de Tusk, Polonia tiene la oportunidad de demostrar que el liderazgo liberal no solo es viable, sino necesario para el futuro de Europa. En un contexto de creciente incertidumbre global, este «momento polaco» podría marcar el comienzo de un renacimiento europeo basado en los principios de libertad, seguridad y cooperación.

  • Thierry Breton renuncia: ¿un respiro para la innovación o solo una pausa en el exceso regulatorio europeo?

    La reciente dimisión de Thierry Breton, comisario francés y principal arquitecto de las restrictivas Leyes de Servicios Digitales (DSA) y Mercados Digitales (DMA), deja un vacío en la Comisión Europea, pero para las empresas tecnológicas, podría significar  «un suspiro de alivio». Durante años, Breton ha sido el rostro visible de las crecientes regulaciones que han paralizado la innovación y ralentizado el avance tecnológico en Europa. Su férreo enfoque en controlar gigantes tecnológicos ha sido visto como una barrera que estrangulaba la competitividad de las empresas europeas, especialmente en un momento en el que Estados Unidos y China avanzan a pasos agigantados en desarrollo tecnológico.

    El verdugo de la innovación

    Desde que Breton asumió su cargo en 2019, su misión parecía clara: domar a las grandes empresas tecnológicas. La DSA y DMA, dos de sus mayores legados, pretendían regular los mercados digitales y los servicios online, pero para muchos actores de la industria tecnológica, esto se ha traducido en «un exceso de burocracia, costes desmesurados de cumplimiento y un ambiente de miedo al riesgo», que ha frenado el avance de nuevas ideas y productos. Las empresas de tecnología se han visto atrapadas en una maraña de requisitos regulatorios que dificultan la agilidad empresarial y la inversión en innovación. ¿Cómo crear el próximo unicornio europeo si la mitad del tiempo estás ocupado llenando formularios y evitando multas?

    Los enfrentamientos entre Thierry Breton y Elon Musk, el magnate tecnológico, fueron un espectáculo público de luchas de poder. Musk no se contuvo al burlarse de las advertencias de Breton con un meme de «Tropic Thunder», lo que simboliza perfectamente la desconexión entre el enfoque altamente regulador de la UE y la mentalidad más libre y pragmática de Silicon Valley. Breton, empeñado en controlar las plataformas digitales bajo la bandera de la «protección del usuario», ignoró un principio clave para la innovación: la libertad para probar, fallar y avanzar rápidamente. En su lugar, los tecnólogos europeos se enfrentaron a un entorno hostil, en el que cada paso adelante era evaluado y obstaculizado por interminables barreras regulatorias.

    ¿Y ahora qué?

    La dimisión de Breton llega en un momento crucial, cuando la Comisión Europea se enfrenta a la necesidad de repensar su enfoque hacia la industria tecnológica. A pesar de que Stéphane Séjourné ha sido propuesto como su sucesor, el ambiente es de incertidumbre. ¿Seguirá Europa atrapada en la red de regulaciones que ha impuesto o aprovechará la oportunidad para flexibilizar su postura y devolverle el dinamismo al ecosistema tecnológico?

    Mientras los legisladores europeos debaten sobre nuevas leyes, las empresas tecnológicas están más preocupadas por sobrevivir en un mercado global que se mueve mucho más rápido que las reuniones interminables de la Eurocámara. La parálisis que han experimentado debido a las regulaciones impuestas por Breton podría empezar a disiparse, abriendo la puerta a mayor innovación y crecimiento, si es que el enfoque hacia la tecnología cambia.

    El verdadero impacto

    Aunque muchos celebran la salida de Thierry Breton como el fin de un capítulo de control excesivo, la realidad es que su legado sigue presente. Las normativas ya aprobadas continuarán imponiendo desafíos a las empresas tecnológicas en Europa, especialmente a las más pequeñas que no tienen los recursos de los gigantes como Google o Facebook para cumplir con las demandas burocráticas. La gran pregunta es: ¿seguirá Europa castigando a la tecnología con su mano pesada reguladora, o aprenderá a equilibrar la protección con la innovación?

    Mientras tanto, Elon Musk probablemente esté celebrando en alguna parte, disfrutando del hecho de que su némesis ya no está al mando. ¿Y el resto del mundo tecnológico? Mirando a Europa y preguntándose si este es el comienzo de una nueva era o simplemente una pausa en su cruzada reguladora.

  • «Inmigración, afrodisiaco de la política», una crítica de Guy Sorman

    Guy Sorman, en su artículo «Inmigración, afrodisiaco de la política» publicado en ABC, ofrece una crítica profunda sobre la manera en que la inmigración es utilizada por los políticos europeos como una herramienta de distracción y movilización, alejándose de las preocupaciones reales de los ciudadanos. A través de un análisis exhaustivo, Sorman subraya la desconexión entre el discurso político y las verdaderas inquietudes de la población, resaltando cómo la inmigración se convierte en un tema central para los políticos mientras que para los ciudadanos otras cuestiones como la economía y la seguridad son más apremiantes. Señalaremos algunas:

    Contradicción entre el discurso político y preocupaciones ciudadanas

    Sorman destaca que, a pesar del énfasis en la inmigración en los debates públicos, los sondeos revelan que los europeos están más preocupados por su poder adquisitivo, el aumento de los precios de la energía, la inflación y su seguridad. La preocupación por la inmigración aparece en un lugar mucho menos prioritario. Esta divergencia, según Sorman, se debe a que los políticos han adoptado la inmigración como un tema que, aunque no refleja las preocupaciones inmediatas de la ciudadanía, les permite generar miedo y movilización.

    Realidad vs. Percepción de la inmigración

    El artículo de Sorman desmitifica la percepción de una inmigración masiva y descontrolada. Señala que el número de inmigrantes que solicitan asilo en Europa, alrededor de un millón y medio por año, es relativamente pequeño en comparación con la población total del continente. Además, estos inmigrantes no se distribuyen uniformemente, sino que se concentran en países con mayores oportunidades laborales y menor hostilidad, como Reino Unido, Escandinavia y Alemania. Esta concentración refleja una búsqueda de integración laboral y no una amenaza cultural.

    Uso político y realidades económicas

    Sorman critica duramente la instrumentalización política de la inmigración, ejemplificada en las políticas restrictivas y a menudo inhumanas de ciertos líderes europeos. Menciona cómo la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, externaliza la protección fronteriza a países con regímenes cuestionables, demostrando una contradicción entre sus acciones y los valores democráticos que proclama. Asimismo, Sorman elogia la política de acogida de Alemania durante la crisis siria, donde los inmigrantes se han integrado y contribuyen positivamente a la economía.

    Propuestas pragmáticas para la inmigración

    El autor presenta soluciones pragmáticas para manejar la inmigración de manera eficaz y humana. Entre ellas, propone el aumento de visados temporales para trabajadores, facilitando el movimiento entre los países de origen y destino, y la venta de visados de trabajo, una medida que podría financiarse mediante una contribución inicial de los inmigrantes. Estas propuestas, según Sorman, no solo beneficiarían a los inmigrantes y a los países de acogida, sino que también reducirían la dependencia de discursos demagógicos y medidas ineficaces como la militarización de fronteras y las deportaciones masivas.

    Guy Sorman concluye que las soluciones realistas y humanitarias para la inmigración son posibles, pero requieren un alejamiento de la retórica política basada en el miedo y la manipulación (que ha ayudado mucho a la emergencia de partidos de derechas extremadamente radicalizados). Argumenta que estas medidas podrían resolver muchos problemas asociados con la inmigración, como las travesías peligrosas y la explotación por parte de traficantes, promoviendo una integración efectiva y beneficiosa para todos. Sin embargo, reconoce la dificultad de cambiar la narrativa política y convencer a los líderes de abandonar sus «afrodisíacos» discursivos. El artículo de Sorman es una llamada a la reflexión sobre cómo se debe abordar la inmigración, no como una herramienta política, sino como un fenómeno que requiere soluciones prácticas y humanas.

  • Un Cambio de Rumbo en Europa?: Elecciones 2024 y sus Repercusiones Globales

    Las elecciones al Parlamento Europeo de 2024 han dejado un marcado cambio de rumbo en el panorama político europeo. Los resultados muestran un significativo ascenso de la derecha en países clave como Francia, Italia y Alemania, con Marine Le Pen y Giorgia Meloni consolidándose como figuras predominantes en Francia e Italia, respectivamente. Este giro hacia el centro-derecha y la derecha más dura refleja un claro hartazgo del electorado hacia las políticas progresistas y de izquierda.

    Resultados Clave de las Elecciones

    Francia: La Agrupación Nacional de Marine Le Pen obtuvo un triunfo contundente con el 31,5% de los votos, lo que llevó al presidente Emmanuel Macron a disolver la Asamblea Nacional y convocar nuevas elecciones legislativas.

    Italia: Hermanos de Italia, el partido de Giorgia Meloni, ganó con el 28% de los votos, reafirmando su liderazgo en el país.

    Alemania: La coalición gobernante de Olaf Scholz sufrió un duro revés, con los socialdemócratas registrando su peor resultado en elecciones europeas con solo el 13,9% de los votos. La AfD, un partido de derecha, se alzó como la segunda fuerza con el 16%.

    España: El Partido Popular liderado por Alberto Núñez Feijóo ganó con el 32,4% de los votos, mientras que el PSOE quedó en segundo lugar con el 30,2%.

    Con menor peso dentro del Parlamento, en el resto de países dividió sus preferencias, aunque la tendencia siguió por el mismo camino:

    Portugal: El Vox Portugués Entra en la Eurocámara

    Austria: Gana el Ultranacionalismo

    Grecia: El Centroderecha Vence

    Países Bajos: Gana el Centroizquierda

    Polonia: Donald Tusk, el Más Votado

    Hungría: Orbán Gana pero con menos tracción

    Bélgica: Dimite el Primer Ministro (liberal demócrata) ante los pésimos resultados obtenidos (5to lugar), frente al partido flamenco nacionalista y populista de derechas, ganador de las elecciones junto a otros movimientos conservadores y reformistas de centro derecha.

    Suecia: Socialdemócratas Dominan

    Dinamarca: Vence la Izquierda

    Bulgaria: Ganan los Conservadores Populistas

    Cómo queda la distribución de Escaños en el Parlamento Europeo

    • Alemania: 96 escaños
    • Francia: 81 escaños
    • Italia: 76 escaños
    • España: 61 escaños
    • Polonia: 52 escaños
    • Rumanía: 33 escaños
    • Países Bajos: 31 escaños
    • Grecia, Bélgica, Portugal, Suecia, Hungría, República Checa: 21 escaños cada uno
    • Austria: 19 escaños
    • Bulgaria: 17 escaños
    • Finlandia: 15 escaños
    • Dinamarca, Eslovaquia, Irlanda: 14 escaños cada uno
    • Croacia: 12 escaños
    • Lituania: 11 escaños
    • Eslovenia, Letonia: 9 escaños cada uno
    • Estonia: 7 escaños
    • Chipre, Luxemburgo, Malta: 6 escaños cada uno

    Estos resultados son indicativos de un cambio de rumbo significativo en las preferencias del electorado europeo, que parece estar virando hacia opciones más conservadoras y de derecha.

    Importancia Global de los Resultados

    Los resultados de estas elecciones tienen implicaciones más allá de las fronteras de la Unión Europea. Para países como Panamá, estos cambios en el Parlamento Europeo podrían traducirse en políticas más favorables en términos de regulación financiera y fiscalidad. Históricamente, las composiciones de izquierda en el Parlamento Europeo han sido más estrictas con respecto a los paraísos fiscales, impulsando regulaciones más severas y medidas de transparencia global. La derecha europea, por otro lado, ha tendido a adoptar posturas más flexibles respecto a la fiscalidad y la regulación financiera, defendiendo políticas de menos impuestos y mayor libertad económica.

    Panamá ha sido un punto focal en la discusión global sobre la transparencia financiera, especialmente desde los Panama Papers en 2016. Con la nueva composición del Parlamento Europeo inclinada hacia la derecha, es posible que haya un relajamiento en la presión para implementar regulaciones estrictas sobre paraísos fiscales. Esto podría brindar a Panamá una mayor flexibilidad para manejar sus asuntos financieros sin la intensa supervisión europea que se vio en años anteriores.

    El Vuelco del Electorado Europeo

    El giro hacia el centro-derecha y la derecha más dura refleja un descontento creciente entre los ciudadanos europeos hacia las políticas progresistas. Factores como la inmigración, la economía, y la identidad nacional han impulsado a los votantes a optar por partidos que promueven una postura más conservadora y, en algunos casos, nacionalista.

    Francia e Italia han visto un resurgimiento de la derecha, con Le Pen y Meloni capitalizando sobre el descontento popular con las políticas actuales. En Alemania, el descontento con la coalición gobernante ha llevado a un resurgimiento de partidos más a la derecha, como la AfD. En España, aunque el Partido Popular no es tan radical como sus contrapartes en otros países, su victoria también refleja una preferencia por políticas más conservadoras dado el posicionamiento firme de Vox y el ascenso de una nueva figura política disidente «Se acabó la fiesta» que capitaliza el descontento ciudadano con políticas dizque progresistas que le han dado escaños sorpresivos para una primera elección.

    Implicaciones Futuras

    Este cambio de rumbo en Europa podría tener varias consecuencias. A nivel interno, se podrían ver políticas más restrictivas en temas de inmigración, seguridad y economía. Queda en juego nada menos que la implicancia que tendrá Europa ante la guerra de Rusia con Ucrania, aunque posiblemente no varíe el apoyo a Ucrania que actualmente le provee la Unión. A nivel externo, la Unión Europea podría adoptar una postura más laxa en la regulación financiera global, impactando significativamente a economías dependientes de servicios financieros offshore como Panamá.

    Para Panamá y otros países, estos resultados significan que podrían enfrentar un entorno más favorable en términos de regulación financiera y fiscalidad. La nueva composición del Parlamento Europeo podría estar menos inclinada a imponer restricciones severas y más dispuesta a promover políticas que favorezcan el libre mercado y la baja imposición fiscal.

    El primer análisis podría entonces concluir que las elecciones europeas de 2024 no solo reconfiguran el panorama político del continente, sino que también tienen implicaciones profundas para la política y economía global. Con un electorado que muestra signos de cansancio hacia las políticas progresistas, el futuro inmediato de Europa se perfila hacia un enfoque más conservador, con posibles beneficios para países como el nuestro en términos de regulación financiera y fiscal.

  • El liberalismo es universal sostiene Guy Sorman

    El liberalismo es universal, afirma el escritor y filósofo francés Guy Sorman en un artículo para el periódico ABC. Según Sorman, la aspiración occidental a la unidad de la raza humana y la universalidad de la libertad es un requisito previo que sigue estando cargado de consecuencias y arroja luz sobre la diplomacia occidental. Desde el monoteísmo que se impuso a los hebreos, el cristianismo que se difundió por el mundo, hasta los grandes descubrimientos del siglo XV, los europeos siempre han emprendido la conquista del mundo para difundir sus creencias y civilización superior.

    El repaso histórico que Sorman hace pretende subrayar la singular creencia de los occidentales en la unidad de la raza humana y la universalidad de la libertad, lo que carga de consecuencias y arroja luz sobre la diplomacia occidental. En este sentido, en Ucrania el deber de intervenir se basa en la convicción de que los ucranianos son «como nosotros» y aspiran a la misma libertad. Putin, por su parte, presenta el argumento opuesto, ya que afirma que el liberalismo es solo una creación de la propaganda occidental.

    En contraposición, los chinos nunca han intentado imponer el confucianismo al resto del mundo, ni los indios el hinduismo. Cuando los árabes se lanzaron a la conquista del mundo, lo hicieron para afirmar su superioridad militar más que su religión. En el Corán se dice que el islam no debería imponerse por la espada.

    El liberalismo es una corriente de pensamiento político y económico que defiende la libertad individual, la propiedad privada, el libre mercado y la democracia representativa. El liberalismo cree en la igualdad ante la ley, el pluralismo, la tolerancia y la diversidad, y se opone al autoritarismo, el colectivismo y el estatismo. Según Sorman, el liberalismo es universal porque se basa en la naturaleza humana, no en la cultura. La libertad de pensar, de expresarse, de ir y venir o de emprender está anclada en nuestra alma. Es nuestra segunda naturaleza, como el aire que respiramos.

    Sin embargo, algunos prefieren las ideologías totalitarias o las utopías de pacotilla al liberalismo. Para hacer la revolución, todavía es necesario ser libre para manifestarse o gritar «¡ninguna libertad para los enemigos de la libertad!». Aunque el liberalismo representa solo una fracción de nuestra civilización, está en competencia permanente con otras visiones del mundo como las que privilegian la identidad nacional frente a la libertad individual o el culto al estado del bienestar.

    En resumen, Guy Sorman considera que el liberalismo es universal porque se basa en la naturaleza humana, no en la cultura. Y concluye comentando que el fallecido Nobel de la Paz Liu Xiaobo recordó que la I República de China, anterior a muchas democracias europeas, fue fundada en 1911 con elecciones por sufragio universal, partidos y libertad de prensa. «No hace falta, me decía a menudo Liu, explicar a los chinos qué es el liberalismo. Lo saben desde 1911, de nuevo en 1989, en la plaza de Tiananmen y, hoy en Hong Kong y en Taiwán. Si la China de Pekín no es liberal es porque la policía y el Ejército lo prohíben».  No se trata de una singularidad genética o cultural propia del pueblo chino.

    Claro que todo lo anterior puede ser refutado sostiene el autor. El liberalismo es el derecho a la crítica, pero preferentemente, «una crítica basada en el conocimiento más que en el prejuicio o en la autoflagelación woke de moda en EE.UU. Reivindicar el liberalismo y proclamar su universalidad es respetar todas las demás civilizaciones, empezando por la nuestra».

  • Con la instalación de máquinas expendedoras en Praga, se expande la industria del cannabis

    Los ciudadanos y turistas checos ahora pueden comprar productos de cannabis de manera fácil y conveniente en máquinas expendedoras CBD que se instalaron la semana pasada en la capital del país, Praga; así como en las ciudades de Ostrava, Cheb y Olomouc. Al final del verano, se prevé la instalación de un total de 50 nuevas máquinas en lugares como gimnasios, hoteles y hasta aeropuertos de todo el país.

    Los productos contienen Cannabidiol (CBD), un remedio que está ganando adeptos en el mundo de la salud y el bienestar, con algunos estudios científicos que confirman que puede aliviar los síntomas de dolor crónico y la ansiedad. La sustancia está totalmente legalizada en la República Checa, siempre que el contenido de Tetrahydrocannabinol (THC) no supere el 0.3%, como es el caso de estos productos.

    René Sirý, CEO de CBD Mat, la compañía propietaria de las máquinas afirmó: «Está escrito en cada producto que el cannabis no está destinado a fumar, sino solo a la vaporización o la producción de ungüentos y similares. Hasta ahora, solo hay productos básicos disponibles”, dijo Sirý.

    “Lo que la gente fuma ilegalmente generalmente contiene alrededor del 10 o 15 por ciento de THC. Solo queremos vender productos de CBD que puedan ser beneficiosos para cierto tipo de personas sin efectos secundarios psicoactivos”, agregó Sirý.

    Las máquinas expendedoras de cannabis pueden distribuir y vender todos los productos de la «nueva industria verde»: aceites de CBD, tinturas de CBD, cosméticos de CBD, cáñamo, CBD y productos alimenticios a base de cannabis (los llamados «comestibles»), así como una amplia gama de bebidas frías de cannabis, cáñamo y CBD.

    Aunque la marihuana medicinal ha sido legal durante siete años en el país, el cultivo y la venta de cannabis con fines recreativos son ilegales. Sin embargo, en 2010 el gobierno despenalizó el cannabis para uso personal, y los ciudadanos checos pueden cultivar cinco plantas de cannabis en sus hogares y fumar marihuana, siempre que sea en un espacio privado. En 2013, se legalizó el cannabis medicinal, y los pacientes médicos pueden consumir hasta 180 gramos de materia seca de cannabis por mes. En 2015, el país legalizó los productos de CBD que contenían niveles de THC de 0.3% o menos.

    Ya en 2015, en EE.UU, una máquina expendedora de hierba llamada ZaZZZ debutó en dispensarios en el estado de Washington y está proporcionando flor de cannabis, plumas de vaporizador, bebidas energéticas de aceite de cáñamo y otros productos a pacientes calificados. La máquina funciona con la ayuda de cámaras de reconocimiento facial para hacer coincidir la cara del comprador con la identificación que tienen que presentar como prueba de elegibilidad médica.

    Si bien las máquinas expendedoras de productos de cannabis son una novedad en la República Checa, en los países vecinos de Polonia y Austria, estos dispensarios son ya habituales. Con la legalización total del cannabis cada vez más común en todo el mundo, las máquinas expendedoras de CBD son consideradas por algunos observadores de la industria como una parte potencialmente importante del futuro del comercio minorista de marihuana.

    De hecho, el 2019 ha sido un año fundamental para el tema de la legalización y el comercio del cannabis en Europa. Según cifras de Prohibition Partners, se espera que el mercado europeo del cannabis se convierta en una industria con valor de 136 mil millones de dólares para el 2028.

    De Europese cannabismarkt wordt naar verwachting in 2028 een industrie van $ 136 miljard US dollar, volgens het vierde Europese cannabisrapport dat werd gepubliceerd door Prohibition Partners. #Amerika #cannabis #cbdolie #Europa #medicinalewiet #onderzoe https://t.co/rmCN5DDfIp pic.twitter.com/rtKbJV4gLF

    — DrugsInc.eu (@Drugsinceu) December 17, 2019

    Portales especializados como el Cannabis Industry Journal apuntan a que entre las tendencias para la industria cannábica se encuentre la comercialización de aceite de CBD y los destilados, mercado que países como Portugal, España y Grecia pretenden aprovechar.

    En especifico, España es el mercado donde la marihuana junto al hachís son las sustancias ilícitas más consumidas, pues según cifras del Ministerio de Salud, 35 % de los españoles han probado el cannabis alguna vez durante su vida.

    Alemania, estos últimos meses ha tomado partido por la regulación de precios altos y su fijación, pese a que los problemas de suministro y calidad de las cepas siguen siendo persistentes.

    Alemania, ciudad de Trier instala la primera máquina expendedora de CBD. La maquina expendedora de cannabis con bajo contenido en THC se une a las ya instaladas en varios países de Europa.https://t.co/3rdJV5o7vo

    — CTFO Europa (@CtfoEuropa) December 10, 2019

    Reino Unido,  recientemente negoció con la empresa GW Pharmaceuticals un descuento general para los medicamentos con cannabis que beneficiará a 1.4 millones de pacientes. Muchos de ellos no pueden pagar los gastos de importación, por lo que recurren al mercado negro.

    Francia, en la Asamblea Nacional votó a favor de realizar pruebas experimentales con cannabis durante dos años, mediante el uso terapéutico a partir del verano de 2020.

    Polonia desde noviembre de 2017, el cannabis medicinal se vende en las farmacias de forma legal.

    Dinamarca y Luxemburgo, apenas iniciaron conversaciones acerca de la despenalización del consumo de cannabis recreativo, proceso que también dará pauta para realizar ensayos clínicos.

    Pese a ser un país muy avanzado en la legislación sobre cannabis, Holanda también tuvo retos durante 2019. El principal fue regular el comercio en sus dispensarios y atender los problemas de suministro.

    En Italia, la ley 242/2016 ha abierto una puerta legal para la comercialización de estos productos y las máquinas expendedoras no han desaprovechado la oportunidad. Lo que venden es cannabis light, debe tener una concentración reducida de THC, el agente psicoactivo del cannabis.

    Parece que en Europa, con las recientes máquinas expendedoras instaladas en Praga, cada vez más se leerán carteles del tipo: «YES, WE CANNABIS«.

  • Christine Lagarde, presidente del Banco Central Europeo, pronostica una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año

    Entrevista a Christine Lagarde, presidenta del BCE, realizada por Dominique Seux, Federico Fubini, Thomas Hanke y Carlos Segovia y publicada el 19 de mayo de 2020 en la Web del Banco Central Europeo.

    Emmanuel Macron y Angela Merkel proponen un fondo europeo de recuperación de 500.000 millones de euros. ¿Le parece suficiente para que el BCE no tenga que hacer el esfuerzo solo?

    Las propuestas de la iniciativa franco-alemana son ambiciosas, concretas y bienvenidas. Allanan el camino para una emisión de deuda a largo plazo de la Comisión Europea y, sobre todo, permiten la asignación de una importante ayuda presupuestaria directa a los Estados más afectados por la crisis. Esto demuestra el espíritu de solidaridad y responsabilidad mencionado por la Canciller la semana pasada. No puede haber un fortalecimiento de la solidaridad financiera sin una mayor coordinación de las decisiones a nivel europeo.

    ¿Los países europeos están saliendo gradualmente de la fase de contención. ¿Cuál es el impacto económico en la zona euro?

    Estamos ante un ‘shock’ considerable y desconocido en tiempos de paz. Debemos afrontarlo con determinación para ayudar a nuestras economías a recuperarse lo antes posible y evitar una crisis social. Nuestros escenarios consideran una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año, con un escenario central del 8%. Revisaremos nuestras proyecciones el 4 de junio, pero en el peor de los casos, anticipamos una caída del 15% del producto interior bruto sólo en el segundo trimestre. En realidad, es difícil evaluar el efecto del desconfinamiento en cada país, especialmente si tenemos que incluir la hipótesis de una segunda ola de la epidemia en otoño. Hay un factor que parece probable: si hay una segunda ola, su impacto económico debería ser menos grave, ya que la experiencia está dando sus frutos.

    En esta crisis, ¿cuál es el papel del BCE? Según los Tratados, no incluye el crecimiento y el empleo en su mandato…

    La estabilidad de los precios está en el centro de nuestro mandato, con una inflación inferior, pero cercana, al 2%. En circunstancias como las actuales, cuando la inflación -y las expectativas de inflación- están muy por debajo de nuestro objetivo y la economía está en profunda recesión, el BCE debe aplicar una política monetaria tan acomodaticia como sea necesario para estabilizar tanto la inflación como la economía. Debemos intervenir siempre que haya un riesgo de endurecimiento de las condiciones financieras. Y debemos asegurarnos de que la política monetaria se transmita a todos los países de la zona del euro, en todos los sectores. Este es el propósito de nuestro instrumento extraordinario, el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP).

    ¿Merecen ayuda todos los países en los que parece que la política monetaria no está produciendo los efectos deseados?

    Por supuesto que la merecen. La transmisión de la política monetaria es tan importante como la propia política monetaria.

    La crisis financiera de 2012 y después la crisis de la deuda de 2015 en Grecia amenazaron el futuro del propio euro. La crisis económica de hoy es mucho más fuerte. ¿Existe el riesgo de que la eurozona se rompa?

    No. La situación no es para nada la misma. Esta vez no se trata de una crisis financiera e inmobiliaria que se ha extendido a toda la economía, ni de una crisis en la que un país se ha puesto al margen del resto al haber aplicado una mala política económica. Es un golpe simétrico, que afecta a todas las economías al mismo tiempo. Para proteger la salud de los europeos, los responsables políticos han decidido cerrar parcialmente sus economías. Por consiguiente, es importante que todos los países vuelvan a arrancar en buenas condiciones utilizando todos los instrumentos disponibles.

    ¿El riesgo de ruptura del euro es por lo tanto cero?

    Sí, y recuerdo que el euro es irreversible, está consagrado en los Tratados.

    Los diferenciales de los tipos de interés de las deudas de los países del sur de Europa son mayores que a principios de marzo, a pesar de las medidas que ha tomado: ¿está satisfecha?

    Insisto: es nuestro papel asegurar la correcta transmisión de la política monetaria en todos los países de la zona del euro. Seguiremos actuando sin pestañear. Desde que el BCE anunció el 18 de marzo el PEPP, el diferencial italiano (frente al tipo a 10 años del Bund alemán) ha disminuido considerablemente. También ha bajado la prima de riesgo de España y la de Portugal.

    ¿Cómo valora la reacción de los responsables políticos ante la crisis? En 2012, el «whatever it takes» de su predecesor se produjo después, y no antes, de que los gobiernos europeos contrajeran compromisos…

    A nivel nacional, los Gobiernos han tomado medidas para afrontar el desafío. Entre las ayudas directas a los hogares, las moratorias y los avales al sector privado, han puesto sobre la mesa el equivalente a 20 puntos del PIB de la zona del euro. Eso es mucho. Por su parte, la Comisión Europea ha eliminado las limitaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desbloqueado los mecanismos de ayuda estatal: esto era esencial. Pero hay un límite a todo esto: el esfuerzo ha sido demasiado asimétrico. Dependiendo del país, varía entre el 2% y el 40% del PIB, si añadimos las ayudas directas y los avales. Los países económicamente más débiles, que en algunos casos son los más afectados por el virus, no tienen el margen de maniobra presupuestario para hacer el esfuerzo necesario para que sus economías vuelvan a ponerse en pie. Por consiguiente, la solución es un plan de estímulo fiscal europeo rápido y sólido para restablecer la simetría entre los países a medida que salen de la crisis. Claramente, este plan debe proporcionar más ayuda a los países que más la necesitan. Proporcionar esta ayuda colectiva interesa a todos los Estados miembros.

    ¿Qué espera del Consejo Europeo?

    El Consejo tiene una inmensa responsabilidad y estar a la altura de la gravedad del daño económico y del sufrimiento social. ¿Qué se ha hecho hasta ahora? 540.000 millones de euros ya están potencialmente disponibles, entre lo que proviene del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE): los avales adicionales a las empresas (centradas en las pymes) prometidas por el Banco Europeo de Inversiones; y el plan SURE de la Comisión Europea para cofinanciar el trabajo a tiempo parcial, que debería ponerse en marcha a partir de junio. Las líneas de crédito del MEDE no son como los programas de rescate del pasado. Son ofertas de préstamos equivalentes a hasta el 2% del PIB de cada Estado, a tipos muy bajos y con condiciones mínimas. Basta con que el solicitante demuestre que los fondos se destinan a gastos sanitarios directos e indirectos para combatir la pandemia. Este paquete de medidas de apoyo es bienvenido, pero es claramente insuficiente para hacer revivir la economía de la zona euro.

    ¿A cuánto debe ascender?

    Estimamos que el total de las necesidades de financiación adicional de los Estados, generadas por esta crisis, sólo para el año 2020, se sitúa entre 1 y un 1,5 billones de euros. Algunos alcanzarán fácilmente las cantidades necesarias, mientras que otros van a necesitar la solidaridad financiera comunitaria. Su tamaño y composición dependerán de la ambición de los jefes de Estado o de Gobierno, guiados por Charles Michel y Ursula von der Leyen. Este plan europeo de recuperación, que espero sea rápido y masivo, también tendrá que centrarse en la inversión en bienes públicos de interés común, aquellos que es mejor financiar juntos que solos, porque eso es más eficaz. Incluyo aquí la seguridad sanitaria, la transición hacia una economía más ecológica, más digital y más protectora de la biodiversidad.

    Si el Consejo Europeo no crea un fondo de recuperación suficiente, ¿pueden los países más vulnerables contar aún con el programa de rescate del BCE (OMT) y bajo qué condiciones?

    El programa OMT sigue siendo un instrumento importante en la caja de herramientas europea, pero fue diseñado para la crisis de 2011-2012, que es muy diferente a ésta. No creo que sea el instrumento más adecuado para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis sanitaria creada por Covid-19. Hoy en día y ante tal choque sistémico, es el PEPP, nuestro programa de compra de valores públicos y privados de 750.000 millones de euros, el más apropiado.

    Su importe fue calculado en marzo, cuando teníamos una idea aún imprecisa de la recesión. Si sus previsiones cambian en junio, ¿será éste el momento de revisarlo al alza?

    Sobre este tema, hemos sido y somos muy claros: no dudaremos en ajustar el tamaño, duración y composición del PEPP tanto como sea necesario. Utilizaremos toda la flexibilidad necesaria dentro de nuestro mandato. No tenemos ningún obstáculo psicológico.

    La situación presupuestaria de Italia, España y Francia era difícil incluso antes de la crisis. ¿No le da escalofríos su situación actual? ¿Se debería abandonar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento?

    La prioridad hoy en día es ayudar a las economías a recuperarse. Los Estados gastan y las deudas aumentan en consecuencia, y la relación deuda/PIB subirá porque estamos en recesión. Todos los países del mundo están viendo aumentar sus niveles de deuda: según las previsiones del FMI, la deuda de los Estados Unidos alcanzará más del 130% del PIB a finales de 2020, mientras que la zonadel euro estará por debajo del 100%. Hablo de una media, por supuesto, porque hay diferencias entre los países de la zona del euro. Pero para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no debemos centrarnos en el nivel de la deuda con respecto al PIB. Hay que tener en cuenta el nivel de crecimiento y los tipos de interés vigentes. Estos dos factores son decisivos.

    Creo que esta crisis es una buena oportunidad para modernizar las modalidades del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora está suspendido. En el pasado se han hecho propuestas innovadoras, incluso por parte del FMI, que deberían ser examinadas de nuevo. Se debe medir su relevancia y eficacia. Creo que los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tendrán que ser revisados y simplificados antes de pensar en restablecerlo, una vez que hayamos salido de esta crisis.

    ¿Qué opina de la idea de los coronabonos como forma de mutualizar la deuda?

    Lo importante es que todos los países europeos se den cuenta de lo interdependientes que son: una cadena de fabricación de automóviles alemana puede pararse porque no hay piezas de repuesto italianas, españolas o francesas. La integración comercial dentro de la zona del euro es tan fuerte hoy en día que es obvio que a todos los países, especialmente a los más fuertes, les interesa que los más débiles se recuperen. De lo contrario, todos salen perdiendo.

    Si el plan de recuperación europeo combina las subvenciones comunitarias y los préstamos a muy largo plazo, con tipos de interés bajos, destinados principalmente a los países que más los necesitan, habremos dado un gran paso adelante en la solidaridad financiera europea.

    ¿Qué considera préstamos a muy largo plazo? ¿10, 30, 50 años?

    En el caso del fondo europeo de recuperación, el plazo de vencimiento de los préstamos debería ser de unos 10 años como mínimo, pero es evidente que unos plazos más largos ayudarían a repartir los costes de la crisis a lo largo del tiempo. El BCE, por su parte, está comprando valores con vencimientos muy largos, hasta 30 años.

    ¿Qué es lo que realmente está en juego en la decisión del Tribunal Constitucional de Karlsruhe? ¿Su independencia, la primacía del derecho europeo o la actitud de Alemania hacia la UE – o el propio euro?

    Hemos tomado buena nota de esta decisión. El BCE está sujeto a la legislación europea, rinde cuentas ante los miembros del Parlamento Europeo y, en última instancia, responde ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En diciembre de 2018, el TJCE dictaminó sin lugar a dudas que las compras de títulos del Estado por parte del BCE (programa PSPP) cumplen plenamente con su mandato y la legislación europea.

    ¿Pero no es esto un serio desafío al orden jurídico europeo? Europa se construyó en base al estado de derecho …

    Europa es una arquitectura del derecho; la Unión Europea está construida sobre un orden jurídico muy claro. Y la independencia del BCE, garantizada por los Tratados, es un pilar del pensamiento monetario alemán. Esto es lo que le da al BCE la fuerza para cumplir su mandato.

    ¿Puede usted, a pesar de esta decisión, seguir utilizando sus programas de recompra de deuda?

    Sí, el fallo del propio Tribunal Constitucional alemán es explícito: dice que el programa PEPP decidido en el contexto de la pandemia no se ve afectado por este fallo. No temo ni por el programa frente a la pandemia (PEPP) ni por el programa anterior, que se refiere a las compras de deuda a partir de 2015 (PSPP). Ya digo que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictaminó que estaba en conformidad con los Tratados en diciembre de 2018. Nos mantenemos firmes en la búsqueda de nuestro objetivo de estabilidad de precios.

    ¿No teme que surjan dudas en los mercados financieros y que esto limite la eficacia de su política?

    El PEPP es un programa de compras selectivas y limitadas en el tiempo y responde a circunstancias excepcionales. Las demás instituciones europeas también han tomado medidas excepcionales en esta crisis.

    ¿La legitimidad del PEPP está asegurada por la excepcionalidad del momento?

    Está absolutamente justificado por esta conmoción excepcional.

    ¿Pero cómo va a posicionarse el Bundesbank y participar – o no – en los programas del BCE bajo estas condiciones?

    De acuerdo con el Tratado, todos los bancos centrales nacionales deben participar plenamente en las decisiones y en la ejecución de la política monetaria de la zona del euro.

    ¿El Bundesbank tiene libertad de criterio?

    Cada banco central nacional de la zona del euro es independiente y no puede aceptar instrucciones de los gobiernos. Esto está establecido en los Tratados.

    ¿Pero cuál es el papel del BCE en este conflicto?

    Mi convicción es clara. El BCE recibió un mandato de los Estados miembros de la UE cuando redactaron y ratificaron el Tratado. El BCE está sujeto a la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Seguiremos siendo responsables ante el Parlamento Europeo y explicaremos nuestras decisiones a los ciudadanos europeos.

    En los próximos años, ¿cómo podrán los países más endeudados deshacerse de las deudas contraídas por el virus? ¿Serán canceladas, alargadas, reducidas?

    La solución es generar un crecimiento sólido y sostenible que, con el tiempo, permita amortizar la carga de la deuda y permita que nuestras economías se desarrollen de forma armoniosa para satisfacer las aspiraciones de nuestros ciudadanos.

    Entre algunos economistas, la idea de la deuda perpetua ha tenido cierto éxito intelectual.

    Es, en efecto, un debate… intelectual

    Estuvo en Washington a la cabeza del FMI, volvió a Europa hace unos meses, ¿qué le sorprende?

    Volví a Europa con las mismas convicciones: nuestros modelos de crecimiento deben evolucionar, profundamente, para anticipar y frenar el cambio climático; la desigualdad es un peligro; la globalización debe ser más respetuosa con el ser humano. Desde este punto de vista, Europa tiene valores fundamentales y preciosos que inspiran al resto del mundo y que nosotros debemos defender.

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