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  • El Politicastrismo

    Se le llama “politicastro” a quien ejerce la actividad gubernamental de manera ineficiente, deshonesta o pérfida y cuando los gobiernos se desbocan en tamaño y en lo que hacen, la tendencia del politicastrismo igualmente se desboca y crece. Las circunstancias que conducen al desbocamiento gubernamental y político son variadas, y entre las básicas, está el deseo de sacar provecho personal indebido; realidad que va en aumento en la medida en que la acción gubernamental se extralimita de sus funciones primordiales y fundamentales y es interesante conocer cuándo y cómo se desbocaron nuestros gobiernos.

    El desgobierno comenzó con la Conquista y el manejo de la finca del Rey a través de administradores ladrones y asesinos como Pedrarias, que abrieron las trochas del policastrismo en Panamá, Castilla de Oro o como quieran llamarle. Ya en 1850 con el tropel de la Fiebre del Oro y la construcción del Ferrocarril por los gringos de Aspinwall a la ciudad de Panamá, se pusieron en juego otros factores que marcaron el giro de nuestro desarrollo. Luego los gringos: independizaron el país; sanearon el área; construyeron el Canal; pavimentaron las calles de la ciudad y la dotaron de agua potable y condujeron las servidas al mar, la electricidad y tal. Todo ello acostumbró a la población a pensar que todas esas actividades eran propias del gobierno, lo cual es una monumental falacia, como pensar que también podemos delegar a la clase política la limpieza de nuestros traseros cuando vamos al retrete.

    Al irse los gringos en vez de privatizar las actividades señaladas, se las quedó la clase política; que no desperdiciaron la gran oportunidad de estar metidos en el concolón del chen-chen. Y es que, igual que los zorros aman los gallineros, el politicastrismo ama la conducción de: la educación, el transporte, el agua, la energía eléctrica, la seguridad social, etc., y por ello todas estas andan manga por hombro. La razón es simple; no hay peores empresarios que los politicastros. Ninguna de las actividades mencionadas son gobierno sino el mercado dónde está el chen-chen y donde no deben estar los zorros. Igual que los árbitros de un partido de futbol no deben andar pateando los balones.

    En el ayer de limitada capacidad informativa era relativamente fácil la opacidad en el manejo de la cosa pública, lo cual hoy día está cambiando de manera acelerada y creando crisis para los politicastros, a quienes no les es fácil esconder sus fechorías. Y, por otro lado hoy, que los secretos ya desaparecen, los ciudadanos no pueden seguir ignorando las realidades que les quedan en las narices.

    Antes no se escuchaban críticas al MEDUCA; pero hoy día lo dicen hasta las propias autoridades de dicha institución. Lo que pocos señalan es que educar y gobernar no conjugan. Que la burrocracia es prima de la ineficiencia y pretender que el gobierno pueda administrar una empresa del tamaño y complejidad de MEDUCA es tontería o muchas ganas de sacar ventajas mal habidas; es mantener ignorante al pueblo para estafarles.

    De tanto en tanto hay quienes me invitan a platicar y, entre las cosas que les pregunto es: “¿Para qué son los cupos de taxi?”, y se quedan mudos y sonrientes, pues jamás se los han preguntado. Son los permisos que daba Pedrarias Dávila a quienes querían montar cualquier negocio en la finca del rey; lo cual requería licencia, la cual tenía precio. Hoy el “cupo” es lo que cabe, según la Cosa Nostra de la ATTT. Pero… qué curioso que los Uber y tal, sean mejores y más más económicos. ¡Claro!, entre otra porque no pagan la coima… digo, el cupo.

  • El fenómeno del licenciamiento

    En esencia, el licenciamiento es la pervertida estrategia diseñada para intervenir desde el poder central improductivo, en la actividad y producción económica de los sectores productivos, dejando por fuera a los sectores improductivos; precisamente porque son “improductivos”. Y al poner “improductivo” entre comillas, lo hago con el propósito de referirme a esos sectores que no le representan ingresos ladinos al rey y a los compinches del rey.

    Buen ejemplo de un licenciamiento pérfido es aquel licenciamiento diseñado para excluir los precios competitivos más bajos y así aumentar los ingresos de los grupos privilegiados a través de esquemas de clientelismo parásito; a la vez que logran más ingresos fiscales para alimentar al estado obeso y desmedido.

    En los EE. UU. está el caso de una persona que invitó a otra para hacerle las uñas, y escogió a propósito hacerlo frente a las oficinas de la agencia de cosmetología de la ciudad, en dónde fue arrestado por cometer el horrendo crimen de hacerle las uñas sin licencia. ¿Desde cuándo y cómo es que instauramos gobiernos para evitar que los ciudadanos pudiesen ganarse la vida? Si fuese el caso, todos los vendedores ambulantes en nuestras calles deberían ser arrestados y multados. No se hace porque no es posible hacerlo; y no por falta de ganas de hacerlo.

    El caso de las manicures es obvio, pero hay una inmensa cantidad de otros casos en dónde no es tan obvio y absurdo. La realidad es que el acto de licenciamiento en Panamá nos llegó cuando aramos la finca del rey de España conocida como Castilla de Oro. Nadie podía llevar a cabo comercio dentro de la finca del rey si éste no le daba licencia para ello. Pero, de inmediato surgió el mercado informal, particularmente en los arrabales fuera de la ciudad amurallada de San Felipe; lo cual llevó a la creación de una ley que prohibía a los negros la buhonería. Hoy día nada ha cambiado sino los nombres. Tenemos el taxi pirata que funciona si la licencia que ahora llamamos “cupo”; y nadie sabe el propósito del cupo; salvo el de la coima, que si no se paga no se obtiene el cupo. A nadie que le he preguntado la razón del cupo me contesta que tendría motivos de seguridad.

    La realidad es que la licencia gubernamental que supone ser para protegernos no hace tal cosa, y más bien es el instrumento de una estafa. Es algo análogo a los controles que dificultan o entorpecen a los ciudadanos probos la tenencia y porte de armas de fuego para su defensa. Las autoridades alegan que nos están protegiendo, lo cual es falso; entre otras razones, porque las autoridades y sus policías no tienen el don de la ubicuidad y en la mayoría de los casos llegan a la escena del crimen luego que los malhechores se han ido. ¿Se imagina usted que hiera o mate a un asaltante con un arma sin licencia? Quien estaría en aprietos es quien usa su derecho inalienable de defender su vida o propiedad. En el fondo se trata de gobiernos que temen a los ciudadanos probos. O, gobiernos que tienen negocios de contrabando de armas y quieren aumentar los precios de las mismas.

    El incentivo natural del ciudadano que busca ser retribuido por su servicio es la ganancia lograda en virtud de un buen producto o servicio dado con atención y esmero. La pregunta es si ¿acaso el licenciamiento gubernamental agrega algo sustantivo a ello? O lo podemos ver por otro lado; el que estemos acostumbrando a la población a depender de una inexistente o ineficaz protección gubernamental, mientras que vamos perdiendo nuestra capacidad crítica. Algo así como: “No, yo no necesito protegerme porque para eso está el estado y su policía?

    De ser por el licenciamiento Thomas Edison no hubiese podido ser certificado como ingeniero, o Abraham Lincoln no hubiese podido practicar leyes. O peor, Albert Einstein no podría haber enseñado clases de ciencia en una secundaria.

    La realidad del licenciamiento es que no sólo encarece las cosas sino que es instrumento de la corrupción. El que hayamos aceptado mansamente que creamos el gobierno para que nos conceda permiso para comerciar es más que absurdo. Para lo que sí son buenos los burócratas gubernamentales, y ni hablar los burrócratas, es para crear más y mejores formas de coartar nuestras libertades, encarecerlo todo, y crear una inmensa economía informal. Y… menos mal que gozamos de dicha economía informal; pues, de lo contrario, ser pobre sería mucho más trágico.

  • Estonia ha emitido más de 900 licencias para empresas de criptomonedas

    En menos de un año desde que Estonia introdujo las licencias para las empresas que operan en la industria de la criptomoneda, el número de licencias emitidas superó las 900. Las autoridades en el país báltico han adoptado un enfoque bastante progresivo para regular el espacio criptográfico, pero las empresas nuevas se han quejado de que los bancos locales están todavía reacios a ofrecerles servicios regulares.

    Estonia, que se encuentra entre las primeras jurisdicciones de la Unión Europea en legalizar actividades relacionadas con criptografía, otorga dos tipos de licencia. Hasta el momento, se han emitido alrededor de 500 licencias a entidades que operan plataformas de intercambio de activos digitales. También se han otorgado licencias a más de 400 proveedores de billeteras de criptomonedas, informó el medio de noticias ruso Bitnovosti, citando a Nikolay Demchuk de la firma de abogados Njord que trabaja en el sector.

    Njord ha publicado recientemente un resumen de la situación en torno a las licencias de criptomoneda de Estonia, citando datos del Registro de Actividades Económicas del país. Según el informe, obtener una licencia es un proceso relativamente sencillo y simple. La Unidad de Inteligencia Financiera de Estonia (UIF), el regulador que expide las licencias, tiene 30 días para revisar cada solicitud, pero en la mayoría de los casos, la aprobación se otorga dentro de una o dos semanas. Sin embargo, una licencia puede ser revocada si la compañía no ha iniciado operaciones dentro de los seis meses posteriores a su recepción. Los requisitos principales que deben cumplir las empresas se derivan de diversas normativas sobre el conocimiento de su cliente (KYC) y contra el lavado de dinero (AML). Las entidades criptográficas registradas en Estonia operan legalmente en la Union Europea, de la cual el país es un estado miembro, y los licenciatarios están obligados a cumplir con las leyes locales y europeas pertinentes.

    Al igual que otros países donde las autoridades han estado tratando de crear un entorno favorable para el cifrado, Suiza, por ejemplo, las instituciones financieras tradicionales en Estonia han tardado en ponerse al día con los reguladores y dudan en responder a las necesidades de la nueva industria. El acceso restringido a los servicios bancarios regulares sigue siendo un obstáculo importante para los negocios fintech de Estonia, muchos de los cuales ahora están trabajando con bancos extranjeros y proveedores de pagos. Nikolay Demchuk comentó: «Abrir una cuenta bancaria es el mayor problema que enfrentan las empresas de criptografía. Los bancos estonios aún no están listos para atender a los clientes que operan con criptomoneda.»

    Sin embargo, muchos inversores se han sentido atraídos por las condiciones generalmente favorables ofrecidas por Estonia. El país ya ha emitido licencias para una serie de nuevas empresas criptográficas. A principios de junio, los reguladores otorgaron licencias para los servicios de billetera y cambio a la plataforma de operaciones Coinmetro. Ese mismo mes, una compañía que desarrolla soluciones de marca blanca y software comercial, Ibinex, obtuvo una licencia para operar en Estonia. En septiembre y esta semana, la FIU aprobó las solicitudes presentadas por dos nuevos intercambios de criptomonedas: Ironx y B2bx.

    La nueva Ley de Prevención del Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo de Estonia entró en vigor hace casi un año. Según Demchuk, la legislación ha permitido a Estonia convertirse en el primer país de la Unión Europea en regular la circulación de las criptomonedas y aplicar el régimen de licencias para las empresas que operan en el sector.

    En algún momento, la pequeña nación europea planeaba emitir su propia criptomoneda, Estcoin. Sin embargo, Tallin se vio obligado a abandonar la idea bajo la presión de las instituciones de la UE. La crítica más fuerte vino del Banco Central Europeo. En septiembre del año pasado, su presidente, Mario Draghi, declaró que ‘Ningún estado miembro puede introducir su propia moneda’ en la zona euro.

    Este verano pasado, se informó que el gobierno tiene la intención de proceder con un proyecto de escala limitada para emitir un token digital de Estonia. El cifrado se puede utilizar para transacciones entre participantes en el programa de residencia electrónica del país. Decenas de miles de ciudadanos extranjeros ya han recibido las tarjetas especiales de identificación digital que les permiten aprovechar los muchos beneficios que ofrece Estonia, desde procedimientos simplificados para establecer una empresa hasta impuestos preferenciales.