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  • China y EE.UU.: la pugna por ganar presencia en América Latina

    Las dos potencias mundiales se fijan en América Latina para incrementar sus inversiones a largo plazo.

    Por Antoni Belchi

    La nueva administración de Estados Unidos ha tenido el primer acercamiento con el gobierno de Beijing. El miércoles, Joe Biden mantuvo una llamada con su homólogo Xi Jinping donde aprovechó para trasladar su preocupación por las violaciones a los derechos humanos y las medidas económicas “injustas y coercitivas”que a su parecer, se están llevando a cabo desde el país asiático.

    El gobierno de Estados Unidos quiere mantener un acercamiento con China pero “con paciencia”, según dio a conocer la secretaria de Prensa de la Casa Blanca Jen Psaki. Lo que muchos se preguntan ahora es si esos contactos entre ambos gobiernos tendrán un impacto en América Latina, teniendo en cuenta que ambas potencias tienen una fuerte presencia en muchos países de la región.

    En los últimos tiempos, la inteligencia estadounidense ha informado de los movimientos que Beijing ha estado haciendo en esta parte del continente, una estrategia geopolítica para ganar más influencia en la región a través de la tecnología y el comercio de bienes.

    Algunos expertos en política internacional consultados por la Voz de América coinciden al afirmar que, durante mucho tiempo, la Casa Blanca, sin importar el color político, no ha tenido una política exterior “clara y fuerte” hacia América Latina y ha priorizado otras regiones del mundo.

    China y América Latina: los antecedentes

    Jeremy Martin, vicepresidente del Instituto de las Américas y especializado en las relaciones entre China, Estados Unidos y América Latina, dijo en declaraciones a la VOA que el gigante asiático cada vez tiene más incidencia en la región sur del continente americano gracias, en parte, a las estrategias impulsadas por Xi Jinping en los últimos tiempos.

    “China es muy importante en el mercado de exportaciones y relaciones comerciales entre países latinoamericanos, como Brasil, Argentina o Chile”, explicó.

    Una de las claves de esas sólidas relaciones está en que China ofrece “una gran demanda de productos agrícolas y de materia prima” procedentes de esos países de América Latina.

    La intensificación de esas relaciones ya ha tenido sus efectos. “En los últimos años, China ha jugado un papel muy importante y ha estado ganando terreno a Estados Unidos”, alerta Martin.

    La financiación en América Latina, la clave del éxito de China

    China ha incrementado su presencia en la región a través de la exportación de productos e implantando tecnología, como la red 5G que está desarrollando en algunas zonas.

    “Los esfuerzos de China en América Latina tienen que ver con intereses geopolíticos pero también por un interés de financiamiento”, analiza Martin sobre el creciente interés que ha mostrado el gobierno de Xi Jinping en los últimos años.

    Esa parte, la de la estrategia para conseguir financiamiento por parte de las economías latinoamericanas, “provocó una gran preocupación” al gobierno del expresidente Donald Trump, una inquietud que también comparte Joe Biden.

    “Ha habido una enorme cantidad de préstamos que han llegado a los países de América Latina por el Banco de Desarrollo de China (CDB por sus siglas en inglés) y por entes del gobierno de China que están financiando proyectos en esa región”, expuso señalando que eso le ha permitido avanzar en términos geopolíticos en la región.

    Estados Unidos: esfuerzo bipartidista para recuperar terreno en el hemisferio

    Muchos analistas señalan que países como China, Irán o Rusia han aprovechado que Estados Unidos había fijado sus intereses en política exterior en otros lugares y no en América Latina para avanzar “geopolíticamente” en esta región.

    “Desde el punto de vista latinoamericano, la queja siempre ha sido la misma: Que Estados Unidos no ha prestado suficiente atención a la región. Y es verdad, las últimas administraciones estadounidenses no han prestado atención necesaria a la región”, comenta.

    Ante este escenario, recuerda Martin, se han impulsado varias iniciativas bipartidistas para hacer frente a los movimientos que China ha liderado en la región. “Lo importante es que hay un acuerdo bipartidista, algo que necesitamos para enfrentar a las inversiones chinas en la región y cómo disminuir la importancia del mercado y la producción chinos en América Latina”, agrega al respecto.

    Biden ya ejerció de “enviado especial” en América Latina en el pasado

    El experto consultado por la VOA señaló que Joe Biden, ya en su época de vicepresidente junto a Barack Obama, “fungió como enviado especial de Estados Unidos en América Latina” impulsando políticas para incentivar las relaciones comerciales entre la potencia norteamericana y las naciones del sur del hemisferio occidental.

    “Es importante tener en cuenta eso ahora que está en el poder porque tiene mucha experiencia y mucho interés en confrontar los problemas de la violencia y el narcotráfico en Centroamérica, las violaciones de derechos humanos, etc.”, sostuvo.

    El presidente de Estados Unidos dijo en una entrevista con CBS que las relaciones entre ambas potencias se traducirán en una “extrema competencia”, especialmente en el terreno económico, aunque su propósito es evitar el “conflicto” entre ambos gobiernos.

    China sigue anunciando inversiones en Latinoamérica

    La Casa Blanca se enfrenta a un reto “complicado” teniendo en cuenta la fuerza que tiene ahora el gobierno de Xi Jinping. Un reciente informe, al que ha tenido acceso la VOA,  firmado por Margaret Myers, directora del programa de Asia y América Latina de Diálogo Interamericano, y el asesor Ricardo Barrios, lo pone de manifiesto.

    Beijing ya ha anunciado una inversión de 600 millones para desarrollar varios proyectos de infraestructuras en México. “México se encuentra entre los países de América Latina y el Caribe que tienen alianzas estratégicas por el Ministerio de Relaciones Exteriores de China”, remarca el texto.

    La mejora de las relaciones entre China y México, dicen los analistas, “se interpretaría como un gesto intencionado, aunque nebuloso, que resaltaría el interés de China en tener una mayor participación” en ese país.

    Llamado de atención a Estados Unidos

    Pero también, consideran, sería un llamado de atención a la Casa Blanca por parte de China ya que dejaría en evidencia su intención de fortalecer lazos con países aliados de Estados Unidos.

    “Cualquier mejora del estatus diplomático de México también sería una señal clara para Estados Unidos de que China está comprometida a fortalecer sus lazos en la región, incluso con los socios más cercanos a Estados Unidos”, subrayan.

    Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela son otras de las naciones con las que el gobierno chino mantienen fuertes relaciones comerciales y de inversión.

  • ¿En qué consiste el decreto ‘Buy American’ de Biden?

    El objetivo del decreto ‘Buy American’ es que «el futuro de Estados Unidos sea hecho en Estados Unidos por todos los trabajadores estadounidenses».

    Por Luis Felipe Rojas

    El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó el decreto ‘Buy American’, una iniciativa que busca impulsar la compra de productos estadounidenses, siempre que sea factible, y que con ello se cierren las brechas de las exenciones que han sido por años denunciadas por medianos y pequeños empresarios.

    El texto del decreto, firmado el lunes, indica que la administración Biden busca que «el futuro de Estados Unidos sea hecho en Estados Unidos por todos los trabajadores estadounidenses».

    “El gobierno de Estados Unidos debería, siempre que sea posible, adquirir bienes, productos, materiales y servicios de fuentes que ayudarán a las empresas estadounidenses a competir en industrias estratégicas y ayudarán a los trabajadores estadounidenses a prosperar”, refiere el memorando de la Casa Blanca.

    La iniciativa sigue a la política de ‘America First’, impulsada por el expresidente Donald Trump, que aplicó mayores aranceles a producciones extranjeras, sobre todo al hierro, aluminio y a manufacturas de origen chino, en una especie de vuelta de tuerca al proteccionismo de larga data en administraciones anteriores.

    Antecedente de la iniciativa

    ‘Buy American’ arrastra como legado la Ley Buy American (BBA, por sus siglas en inglés), aprobada en 1933 al final del mandato del presidente Herbert Hoover, y que buscaba paliar la crisis de la Gran Depresión.

    La ley favoreció la compra de productos nacionales por parte del gobierno federal, lo que también se conoce como contratación pública.

    Según un informe de COFACE, una consultora chilena con presencia en más de 70 países, para 2018 el total medidas proteccionistas en el mundo era 2.5 veces mayor que en 2010 y en muchos países desarrollados como EE.UU., Japón, Australia o Canadá “la proporción de las importaciones afectadas por las medidas proteccionistas es mayor que la de las importaciones que se benefician de medidas favorables”.

    ¿Qué busca ‘Buy American?

    El mandato publicado el lunes aspira a una política de adquisiciones “responsable y transparente”, para ello, señala el texto.

    Visto así, “cada agencia debe conferir la autoridad de emisión de exenciones al liderazgo de la agencia superior, cuando sea apropiado y de acuerdo con la ley aplicable”.

    El decreto está destinado a cerrar las lagunas en las disposiciones existentes en esta meta de comprar productos estadounidenses, que estructuran los 600.000 millones de dólares en bienes y servicios que el gobierno federal compra cada año. Incluso, esta semana fue creado un alto cargo que supervise el proceso en Casa Blanca.

    Las denominadas leyes ‘Made in America’ incluyen a otras que requieren preferencia nacional para el transporte marítimo, incluida la Ley de Marina Mercante de 1920 (Ley Pública 66-261), también conocida como Ley Jones.

    Momento en que el presidente Joe Biden, acompañado por la vicepresidenta Kamala Harris, firma la orden ejeccutiva ‘Buy American’ el 25 de enero de 2021.

    Es competencia de cada director de agencia considerar “suspender, revisar o rescindir” las acciones de la agencia que sean inconsistentes con la política ya establecida para la adquisición de productos nacionales.

    Momento en que el presidente Joe Biden, acompañado por la vicepresidenta Kamala Harris, firma la orden ejeccutiva ‘Buy American’ el 25 de enero de 2021.

    La Voz de América solicitó comentarios a Emilio Morales, Presidente y CEO de Havana Consulting Group, un equipo con sede en Miami, Florida y especializado en  planeación estratégica de mercado.

    Morales afirma que esta “es una medida que da continuidad a la política que comenzó el expresidente Donald Trump, que consiste en estimular la economía norteamericana desde adentro, generando empleo en nuestro país y haciendo regresar a nuestras empresas que por muchos años se radicaron en el exterior”.

    “Joe Biden quiere lograr una rápida recuperación de la economía norteamericana generando miles de empleos en un momento que el país tanto lo necesita, de paso envía un mensaje a China de que el camino y la línea trazada por el expresidente Trump es la ruta a seguir”, vaticinó Morales a la VOA.

    Una oficina de control

    Para llevar a efecto las fiscalización del programa, así como la aprobación de las exenciones, el presidente ha anunciado la creación de un alto puesto en el gobierno con la Oficina de Made in America (Director de ‘Made in America’), quien será designado por el Director de Oficina de Administración y Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés).

    Biden ha dado seis meses (180 días) para que cada agencia rinda un informe detallado ante el director de Made in America sobre cómo se cumplen las leyes en cuanto a este mandato, y por qué y cuáles son los bienes, productos, materiales y servicios que no están sujetos a la modificación actual.

    Para que una agencia gubernamental otorgue una exención que busque comprar productos o componentes en el exterior, ésta deberá proporcionar al director de Made in America “una descripción de su exención propuesta y una justificación detallada para el uso de bienes, productos, o materiales que no hayan sido extraídos, producidos o fabricados en Estados Unidos”, señala el texto de la orden ejecutiva.

    Las agencias tiene 45 días después de que sea nombrado el director de Made in America, y según corresponda posteriormente, el Director de OMB, para publicar una lista con la información de las exenciones señaladas y sus respectivas justificaciones.

    Asimismo el director de Made in America tiene 15 días para notificar al director de la agencia otorgante el rechazo y la argumentación que hace de la propuesta presentada.

    Estas propuestas y sus negativas a ser implementadas serán publicadas siempre “que lo permita la ley y de acuerdo con los intereses de confidencialidad de la seguridad nacional y la rama ejecutiva”.

  • El peligro inmenso de los empresarios prebendarios

    En una sociedad abierta, el empresario es un benefactor de la comunidad: lleva a cabo sus operaciones con el fin de mejorar su propio patrimonio, pero para lograr ese propósito está obligado a servir a su prójimo.

    Adam Smith en su obra cumbre de 1776 se refiere a las propuestas de comerciantes contrarios a la competencia y aliados al poder de turno de este modo: “Es preciso siempre escuchar con los mayores recelos cualquier proyecto de ley o de ordenanza nuevas que proponga esta clase de personas […] cuyo interés no coincide jamás con el del público, de una clase de personas que tiene generalmente interés en engañar e incluso en oprimir al público y que por ello han engañado y oprimido, efectivamente, en muchas ocasiones”.

    Los problemas apuntados se redoblan para la comunidad cuando cámaras empresarias adhieren a las prebendas.,…

    …Es que el empresario se caracteriza por desarrollar un sentido de oportunidad para detectar cuando los costos están subvaluados en términos de los precios finales y, por ende, sacar partida del arbitraje correspondiente. En un mercado libre cuando el comerciante da en la tecla con los gustos y preferencias de su prójimo obtiene ganancias y cuando yerra incurre en quebrantos. Pero el empresario como tal no está preparado en temas de filosofía política ni en los fundamentos de la economía por lo que si el monopolio de la fuerza que denominamos gobierno le ofrece prebendas, en general las aceptará pues aparentemente resulta más cómodo y menos oneroso que esforzarse por competir en el mercado, aunque como veremos más abajo sus empresas quedan colonizadas por el poder político. Claro que además estos procedimientos tienen su contrapartida en el derroche de capital que implican cuando la gente se ve obligada a comprar más caro, de peor calidad o las dos cosas al mismo tiempo. Y, a su turno, el consecuente despilfarro inexorablemente conduce a la reducción de salarios e ingresos en términos reales puesto que estos dependen exclusivamente de las tasas de capitalización. Esto desde luego que no va para todos los empresarios, los hay que no solo comprenden los efectos negativos para la comunidad de las políticas de la prebenda sino que mantienen un sentido de la dignidad y de independencia.

    Pero existe el riesgo de la tentación autoritaria y estatista, por lo que la actividad empresaria en una sociedad libre debe limitarse a operar en el mercado lejos de las redes políticas. Es común que los susodichos empresarios prebendarios argumenten que, por ejemplo, no debe abrirse la competencia internacional eliminando aranceles puesto que necesitan tiempo para ajustar sus actividades a la experiencia del exterior, sin percatarse de que no hay derecho a endosar sus costos sobre las espaldas de los consumidores. Si necesitan ese tiempo deben absorber los costos que demandan los primeros períodos con la idea de más que compensarse en las etapas subsiguientes y si mantienen que no tienen los recursos para afrontar semejante situación deben vender la idea a otros para lograr el objetivo. Y si nadie les compra la idea es porque el proyecto está mal evaluado, o estando bien presentado el negocio en cuestión si otros empresarios no aceptan el ofrecimiento, es debido a que hay otros reglones que son aun más atractivos y como todo no puede llevarse a cabo al unísono puesto que los recursos son limitados, el proyecto de marras debe esperar a una mejor ocasión.

    A veces el discurso se pone grandilocuente al referirse al comercio internacional, pero el concepto es exactamente el mismo si un vecino descubre un procedimiento más eficiente de producir un bien o prestar un servicio. Nadie en su sano juicio a esta altura del partido propondrá aduanas interiores para “protegerse” de la eficiencia. Los ríos, las montañas y los mares no modifican los nexos causales de las leyes económicas. Como hemos destacado antes, desde la perspectiva liberal la única razón por la que el globo terráqueo está dividido en naciones es para defenderse del riesgo fenomenal de la concentración de poder en un gobierno universal, pero tomarse en serio las fronteras constituye una sandez mayúscula. Las culturas alambradas son una muestra de regresión a la edad de piedra.

    El empresario en una sociedad abierta es un benefactor de la comunidad, no porque haga las cosas por filantropía. Lleva a cabo sus operaciones con el fin de mejorar su propio patrimonio; pero para lograr ese propósito en un mercado libre está obligado a servir a su prójimo. En este sentido, hay autores que han sostenido que debieran sustituirse en las plazas públicas los monumentos de militares y políticos y colocar monumentos a empresarios puesto que los primeros muchas veces ponen palos en la rueda, mientras que los segundos son los que resuelven los problemas de los transportes, comunicaciones, alimentación, vestimenta, fármacos y todo cuanto se nos ocurra. Pero reiteramos que esto ocurre cuando el empresario opera en el terreno que le es propio sin politizarse y mucho menos combinarse en aquella cópula hedionda con el gobierno del momento, para explotar miserablemente a la gente en cuyo contexto actúan como aplaudidores oficiales, es decir, agentes rastreros y serviles del aparato estatal.

    El premio Nobel en economía George Stigler señala en Placeres y dolores del capitalismo que “han sido ellos, los empresarios, quienes han convencido a los gobiernos que iniciaran controles sobre las instituciones financieras, los sistemas de transportes, las comunicaciones, las industrias extractivas, etc.” y a continuación subraya que es ingenuo pensar que solo ellos serán los beneficiarios y no otros sectores pero “el Estado no es una concubina, sino una ramera”. Robert Nozick coincide en esta conclusión en su obra más divulgada: “Gran parte de la regulación gubernamental de la industria está originada y está dirigida a la protección contra la competencia que promueven las empresas establecidas”. Y Richard McKenzie en su libro que lleva el sugestivo título de Usando el poder gubernamental: los empresarios contra la libre empresa afirma que “cuando no hay límites en la acción gubernamental, los empresarios compiten por el uso del poder gubernamental». También el prominente empresario estadounidense Charles Koch declara: “¿Qué está pasando aquí? ¿Los dirigentes empresarios se han vuelto locos? ¿Por qué están autoaniquilándose debido a la voluntaria y sistemática entrega de ellos mismos y sus empresas a reglamentaciones gubernamentales? La contestación desde el luego es simple. No, los empresarios ejecutivos no comparten el deseo del suicidio colectivo. Ellos piensan que obtienen ventajas especiales para sus empresas, pero se están engañando. En realidad están vendiendo su futuro”.

    Exactamente esta es la explicación: los empresarios prebendarios están rematando sus empresas, su familia y su futuro al entregar el sistema a las fauces del Leviatán. Como ha escrito el antes mencionado profesor McKenzie, “los empresarios necesitan la libre empresa porque es un sistema que los protege contra ellos mismos”, además de beneficiar a toda la comunidad, muy especialmente a los que menos tienen.

    Dejando de lado las donaciones, solo hay dos formas de enriquecerse: sirviendo al prójimo o expoliándolo. En la sociedad libre, los arreglos contractuales voluntarios hacen posible obtener ventajas recíprocas, mientras que el robo al fruto del trabajo ajeno es característica medular del estatismo donde los gobiernos abandonan su misión de proteger las autonomías individuales y los consecuentes derechos de las personas que son anteriores y superiores a la existencia de los aparatos estatales. En la antigüedad, los reyes y emperadores otorgaban permisos y licencias para todas las actividades de sus súbitos, mientras que los mercados libres abolieron esos privilegios y barreras, una situación que los empresarios prebendarios apuntan a revertir al efecto de volver a las edades de las cavernas.

    Resulta en verdad paradójico que muchos de los burócratas modernos la emprenden contra los genuinos empresarios mientras cobijan a los prebendarios, esto es, atacan a los benefactores de la humanidad y defienden a los explotadores. Esto es así en gran medida porque buena parte de los políticos nunca han tenido nada que ver con el trabajo honesto en una empresa y no tienen la más pálida idea de que significa. Esta es una razón adicional para adoptar sugerencias en cuanto a que, por ejemplo, los miembros del Poder Legislativo trabajen en ese campo tiempo parcial y de manera muy limitada para no solo poner coto al absurdo y contraproducente ímpetu legislativo sino para que los legisladores se ganen el sustento en el mercado y no vivan solamente a costa de los que trabajan en faenas legítimas y todavía se burlan de sus ocupaciones que consideran subalternas a sus designios imperiales.

  • El rentismo y la inflación legislativa

    Los honorables diputados quieren trabajar; ya saben que no pueden demorarse dos meses en montar una comisión. Ya saben que los negocios de las partidas circuitales están parados y, de reiniciarse, lo harán bajo la lupa del ciudadano. Así que tienen que justificar sus salarios, los de su personal y los de sus recomendados en el gobierno central y entidades autónomas. Por esa razón las comisiones ya están listas, en lugar de demorarse los dos meses en constituirse como era la costumbre.

    Ahora los honorables diputados tienen que asistir y trabajar; y por lo menos eso es lo que están haciendo. En los tres primeros meses del nuevo gobierno se han presentado más de 200 proyectos de Ley… El problema es que los mismos reflejan una tendencia a una expansión sin precedente del poder regulatorio del estado sobre los particulares. Los proyectos tendientes a desregular y agilizar los trámites son la minoría. Ojalá todos los proyectos fueran como el presentado por el Diputado Raúl Hernández con la intención de revitalizar las Sociedades de Responsabilidad Limitada, para favorecer el emprendimiento y de paso, crear un sistema de sociedades que permita aminorar el efecto sobre los emprendimientos comerciales, al que las presiones de la OCDE y el GAFI sobre las sociedades anónimas han llevado a aumentar sus costos, especialmente el de los agentes residentes.

    Desgraciadamente la mayoría de los trámites legislativos están en otra dirección. La de aumentar regulaciones y con ella aumentar costos (y burocracia y al final corrupción). Lo vemos en varias tendencias. En la cruzada xenofóbica de cierta diputada contra los extranjeros, cuyo objetivo final es encarecer los trámites migratorios y reinstaurar el dominio de los abogados sobre los trámites migratorios cuando la tendencia mundial es que éstos se hagan sin abogado. Lo vemos en los intentos del gremio de los taxistas, el producto de un lucrativo negocio de los políticos que es la venta de cupos expedidos por la ATTT, de regular a Uber fuera del mercado de las personas que pagan en efectivo, y seguramente después del mercado en general, ya que son competencia de los taxistas en general y de los taxis de turismo en especial. El resultado, seguramente, será fortalecer el gremio de los taxistas a expensas del ciudadano panameño que necesita un transporte selectivo más seguro, cómodo y confiable que el que los taxistas deseen ofrecer; y demorará la introducción de nuevas tecnologías al transporte público, aumentando una imposible y costosa dependencia del automóvil privado. Luego tenemos la propuesta de un diputado de obligar a la empresa privada a tener los cajeros llenos a todas horas para evitar que haya filas. Eso sin importar que probablemente la razón por las cuales ciertos negocios no pueden llenar todas las cajas aún en horas pico es económica y una ley así al final cargaría estas cajas vacías al consumidor y tendría como efecto la reducción de las cajas disponibles en los negocios. Seguramente el diputado se ufanará de crear empleos, a costa de encarecerle la vida a todos.

    Luego tenemos el tema de los mensajeros en moto. A la xenofobia anti inmigrante se une el querer aplicar legislaciones imposibles en un clásico problema del huevo y la gallina. Existen servicios de transporte de alimentos, con entrega a domicilio de restaurantes, pero para muchos es muy caro tener mensajeros para entregas, así que surgen plataformas como Uber eats y Apetito 24 o Glovo, que hacen entrega de alimentos a domicilio. Esto ha disparado las opciones de comprar comida a domicilio que antes dominaban unas cuantas franquicias de comida rápida. Como a los panameños no les gusta andar en moto, y mucho menos como trabajadores independientes porque consideran esto un trabajo peligroso, así que en un patrón típico de los movimientos migratorios a nivel mundial, los extranjeros típicamente agarran los trabajos que los nacionales no desean, como ser mensajero en moto. Y acá viene el problema.. el MINSA desea que los mensajeros en moto ahora tengan carnet de salud, pero para tener un carnet de salud, necesitan un contrato de trabajo, que no van tener porque la mayoría de los mensajeros en moto son trabajadores independientes; estos trabajadores trabajan por comisión y no son asalariados, por lo tanto, no pueden sacar el permiso de trabajo que les pide el MINSA y por último, el mercado ha premiado a estas soluciones solicitando cada vez más sus servicios y por eso funciona; la solución es cambiar la reglamentación pero el tema es si los diputados quieren. Hay unos que quieren, presentando proyectos para regular el trabajo domiciliario, pero los sindicatos que no quieren trabajos independientes pagados por trabajo realizado y no asalariados pagados por hora, se oponen.

    El principal problema de la actual inflación legislativa no es que los diputados trabajen, sino que para quién trabajan. ¿Trabajan para el público en general y su derecho a elegir un transporte efectivo o para el gremio de los taxistas?. ¿Trabajan para los arrendadores de espacio de oficinas y los sindicatos o trabajan para las personas que deciden usar plataformas tecnológicas para trabajar de manera independiente y para los panameños que adquieren más opciones a domicilio de esta manera? ¿Trabajan para crear puestos de inspectores estatales a expensas del consumidor de los negocios particulares? ¿Trabajan para los gremios de abogados o para tener una política migratoria y de emprendimientos saludable?

    Muchos liberales piensan que el socialismo es el principal problema y enemigo del liberalismo; es cierto que con Hugo Chávez el socialismo es un problema porque los socialistas latinoamericanos no aprendieron nada de la Unión Soviética y de Cuba y esperan repetir el modelo. Pero en América Latina el principal enemigo del liberalismo ha sido el mercantilismo, capitalismo prebendario o capitalismo de amigos. Este es el que ha impedido que el liberalismo se afiance en la región y ha dado al capitalismo una mala imagen que aprovechan los socialistas. El usar al estado para crear y extraer rentas de otros a expensas del libre mercado y del bienestar común. Y ésta búsqueda de creación de rentas es a la que apuntan muchos de los actuales diputados en su gobiernito.

  • El colapso comercial debido al proteccionismo es el mayor riesgo para la economía global

    Un colapso en el comercio mundial debido al proteccionismo de los EE. UU. es el principal riesgo para la economía mundial, junto con una caída prolongada en los principales mercados bursátiles.

    La investigación de la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU) muestra que existe una ‘probabilidad moderada’ de una caída del comercio mundial, mientras que  la misma, de suceder, tendría un ‘impacto muy alto’.

    Mientras que los analistas pronostican actualmente un fuerte crecimiento del comercio mundial este año y el próximo, impulsados ​​por el fuerte crecimiento de las exportaciones de los mercados emergentes y el sólido crecimiento económico de China, la amenaza del régimen de Trump ocupa un lugar importante.

    ‘Existe el riesgo de que la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, traduzca su retórica proteccionista en acciones más concretas que perjudiquen gravemente los canales comerciales mundiales’, escribieron los autores del informe. 

    Los dos escenarios centrales son una retirada de los Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) y medidas adoptadas por los Estados Unidos contra China que provocan una guerra comercial.

    Mientras las renegociaciones de Nafta están en marcha, el riesgo de que Trump retire a los Estados Unidos del acuerdo con Canadá y México sigue siendo real. El presidente tiene una visión binaria sobre el comercio: usted gana o pierde, y su perspectiva ha sido criticada por no dar cuenta de los muchos matices que los déficits comerciales están cargados.

    Tal escenario ‘crearía grandes fricciones en una de las áreas de libre comercio más grandes del mundo’, dice el informe. No solo alimentaría el proteccionismo en otros lugares, sino que también haría más difícil para las economías liberales como la UE y Japón adherirse a su agenda en una base más amplia.

    Crédito: Economic Intelligence Unit report, The top 10 risks to the global economy

    El segundo escenario, el de los Estados Unidos instigando una guerra comercial con China, se siente realmente real. Estados Unidos ya ha aplicado aranceles a los paneles solares y lavadoras chinos, mientras que Trump ha estado publicando planes para introducir aranceles sobre el aluminio y el acero.

    Según lo informado por el Global Trade Review la semana pasada, esto podría desencadenar toda una serie de consecuencias involuntarias, dañando las cadenas de suministro de exportación en Asia, pero también afectando a la banca, las finanzas y Fintech, dependiendo del coraje de la escalada .

    ‘Los precios y la disponibilidad de los productos de EE. UU. y  China en las cadenas de suministro de empresas de otras naciones se verían gravemente afectados. En consecuencia, el crecimiento mundial se reduciría notablemente a medida que la inversión y el gasto del consumidor cayeran ‘, advierte la EIU.

    Otros grandes riesgos para la economía en 2018 incluyen disputas territoriales en el Mar Meridional de China, grandes ciberataques, una ‘desaceleración económica desordenada y prolongada’ en China, una importante confrontación militar en la Península Coreana, una escalada de conflictos de poder en Oriente Medio, una caída significativa en los precios del petróleo y la retirada de múltiples economías de la zona del euro.

    ‘A pesar de las alentadoras cifras de crecimiento general, la economía mundial se enfrenta al nivel más alto de riesgo en años. De hecho, este panorama económico favorable parece provenir de un mundo completamente diferente a aquel en el que los titulares están dominados por la retórica proteccionista, las principales disputas territoriales, el terrorismo, el creciente ciberdelito e incluso la amenaza de una guerra nuclear ‘, escribieron los autores.