Etiqueta: tecnología de la información

  • ¿Por qué los algoritmos se llaman algoritmos?

    Los algoritmos se han convertido en parte integral de nuestras vidas. Desde las aplicaciones de redes sociales hasta Netflix, son programas que aprenden tus preferencias y priorizan el contenido que se te muestra. Google Maps y la inteligencia artificial no son nada sin ellos.

    Pero ¿de dónde viene la palabra? Más de 1 000 años antes de internet y las aplicaciones para teléfonos inteligentes, el científico y polímata persa Muhammad ibn Mūsā al-Khwārizmī inventó el concepto de algoritmo.

    De hecho, la propia palabra proviene de la versión latinizada de su nombre, algorithmi. Y, como se puede sospechar, también está relacionado con el álgebra.

    Perdido en el tiempo

    Al-Khwārizmī vivió entre los años 780 y 850, durante la Edad de Oro Islámica. Se le considera el “padre del álgebra” y, para algunos, el “abuelo de la informática”.

    Sin embargo, se conocen pocos detalles sobre su vida. Muchas de sus obras originales en árabe se han perdido en el tiempo.

    Se cree que nació en la región de Jorasmia, al sur del mar de Aral, en la actual Uzbekistán. Vivió durante el Califato abasí, una época de notable progreso científico en el Imperio islámico.

    Sabemos que realizó importantes contribuciones a las matemáticas, la geografía, la astronomía y la trigonometría. Corrigió el clásico libro de cartografía de Ptolomeo, Geografía, para que el mapa del mundo fuera más preciso.

    También hizo cálculos para seguir el movimiento del Sol, la Luna y los planetas. Además, escribió sobre funciones trigonométricas y elaboró la primera tabla de tangentes.

    Eruditos en una biblioteca abasí. Maqamat de al-Hariri, ilustración de Yahya al-Wasiti, 1237.
    Zereshk / Wikimedia Commons, CC BY

    Por todas sus cualidades, Al-Khwārizmī ejerció como erudito en la Casa de la Sabiduría (Bayt al-Hikmah) de Bagdad. En este centro intelectual, los eruditos traducían al árabe conocimientos de todo el mundo y los sintetizaban para lograr avances significativos en diversas disciplinas.

    Un matemático devoto

    Primera página del Compendio de cálculo por reintegración y comparación.
    Al-Khwarizmi / Wikimedia Commons, CC BY
    Página escaneada de un libro que muestra texto en árabe con diagramas geométricos sencillos.
    Página del libro Compendio de cálculo por reintegración y comparación.
    World Digital Library

    Al-Khwārizmī era un hombre religioso. Sus escritos científicos comenzaban con dedicatorias a Alá y al profeta Mahoma. Y uno de los principales proyectos que emprendieron en la Casa de la Sabiduría fue desarrollar el álgebra.

    Las matemáticas eran, en general, un campo profundamente relacionado con el Islam.

    Alrededor del año 830, el califa Al-Mamún animó a Al-Jwārizmī a escribir un tratado sobre álgebra, Al-Jabr (o Compendio de cálculo por reintegración y comparación), que se convertiría en su obra más importante.

    A estas alturas, el álgebra ya existía desde hacía cientos de años, pero Al-Khwārizmī fue el primero en escribir un libro definitivo sobre ella. Pretendía ser una herramienta de enseñanza práctica y su traducción latina fue la base de los manuales de álgebra de las universidades europeas hasta el siglo XVI.

    Padre del álgebra

    En la primera parte del libro, introduce los conceptos y las reglas de esta materia, así como los métodos para calcular los volúmenes y las áreas de las figuras. En la segunda, plantea problemas de la vida real y elabora soluciones, como casos de herencia, la partición de tierras y cálculos para el comercio.

    Al-Khwārizmī no utilizaba la notación matemática moderna con números y símbolos. En su lugar, escribía en prosa sencilla y empleaba diagramas geométricos:

    Cuatro raíces son iguales a veinte, entonces una raíz es igual a cinco, y el cuadrado que se forma de ella es veinticinco, o la mitad de la raíz es igual a diez.

    En notación moderna lo escribiríamos así:

    4x = 20, x = 5, x2 = 25, x / 2 = 10

    Abuelo de la informática

    Los escritos matemáticos de Al-Khwārizmī introdujeron los números hindúes-árabes a los matemáticos occidentales: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 0.

    Estos símbolos son importantes para la historia de la informática porque utilizan el número cero y un sistema decimal de base diez, el sistema numérico en el que se basa la tecnología informática moderna.

    Además, el arte de Al-Khwārizmī para calcular problemas matemáticos sentó las bases del concepto de algoritmo.

    Proporcionó las primeras explicaciones detalladas sobre el uso de la notación decimal para realizar las cuatro operaciones básicas (suma, resta, multiplicación, división) y el cálculo de fracciones.

    los algoritmos
    Ilustración medieval que muestra a una persona utilizando un ábaco por un lado y manipulando símbolos por el otro.
    El contraste entre los cálculos algorítmicos y los cálculos con ábaco, como se muestra en Margarita Philosophica (1517).
    The Bavarian State Library

    Se trataba de un método de cálculo más eficaz que el ábaco. Para resolver una ecuación matemática, recorría sistemáticamente una secuencia de pasos hasta hallar la respuesta. Este es el concepto subyacente de un algoritmo.

    Algoritmo, término latino medieval que debe su nombre a al-Khwārizmī, se refiere a las reglas para realizar operaciones aritméticas utilizando el sistema numérico hindú-árabe. Traducido al latín, el libro de al-Khwārizmī sobre los números hindúes se titulaba Algorithmi de Numero Indorum.

    A principios del siglo XX, la palabra adquirió su definición y uso actuales: “Conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema”.

    Así que la próxima vez que utilicemos cualquier tecnología digital –desde las redes sociales hasta la cuenta bancaria en línea o la aplicación de Spotify–, ya sabemos que nada de esto sería posible sin el trabajo pionero de un antiguo polímata persa.The Conversation

    Debbie Passey, Digital Health Research Fellow, The University of Melbourne

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Estudio arroja que 40% de empresas latinas están preparadas para adoptar Inteligencia Artificial, pero no la aprovecharán por la escasez de habilidades.

    La inteligencia artificial (IA) estará implementada en el 40% de las organizaciones más grandes de América Latina para 2023, según una investigación publicada por la firma de analistas de TI IDC.

    A pesar de los estragos de la pandemia, el mercado latinoamericano mostró un crecimiento del 8.5% en el mercado de tecnologías de la información (TI) durante 2021 (0.8% más de lo esperado), lo que refleja la importancia del sector en el desarrollo económico de los países de la región, según un estudio de la consultora ‘IDC’, la principal firma de análisis de la industria de las TIC, la cual también informó que para el 2022, el crecimiento será de aproximadamente un 9,4% en el mercado empresarial (excluyendo el mercado de consumo).

    Para Ricardo Villate, vicepresidente de Grupo de IDC para Latinoamérica, este desarrollo se produjo debido a que la industria de TI continúa siendo un motor económico para diversos sectores de mercados verticales, donde ha modificado e impulsado con éxito sus procesos de negocio. Muestra de esto es el e-commerce, que aumentó su penetración entre 10 a 15 puntos porcentuales en todas las categorías de comercio.

    “La pandemia de COVID-19 demostró que las organizaciones que estaban bien en el camino hacia ser negocios digitales están sobreviviendo mucho mejor, incluso prosperando bajo las presiones. El éxito ya no se basa en imaginar cómo será el futuro o luchar para adaptarse a las interrupciones inmediatas; sino, en la innovación continua en respuesta a los desafíos y oportunidades de ‘cada momento’. Por otro lado, los directivos se han dado cuenta que la innovación no es solo interna; sino que también necesitan extenderla a sus ecosistemas, incluso con socios”, dice Villate.

    En cuanto a la Inteligencia Artificial (IA), según la investigación, llevada a cabo con 5.000 grandes empresas latinoamericanas, estará implementada en el 40% de las organizaciones más grandes de América Latina para 2023. Las empresas de la región también buscarán servicios de gobernanza relacionados con áreas como gestión de datos y seguridad. Pero a pesar de los avances en la adopción de Inteligencia Artificial en la región, el estudio señala que de éstas, el 30% de las empresas no podrán aprovechar al máximo la tecnología debido a la escasez de habilidades y los desafíos en relación con la configuración de TI existente de las organizaciones. Para abordar estos desafíos, IDC aconsejó a las empresas que se concentren en desarrollar la experiencia para las implementaciones técnicas y en la negociación de contratos complejos necesarios para hacer avances en la Inteligencia Artificial, al mismo tiempo que abordan áreas como la automatización.

    El informe de IDC también proyecta que, para 2023 el 40% de estas empresas tendrá una arquitectura de gobierno de datos para habilitar DataOps (operaciones de datos, metodología ágil y orientada a procesos para desarrollar y entregar análisis); impulsar la ingeniería de datos basada en machine learning; reducir los riesgos de datos e impulsar la innovación.

    Por otro lado, los temas de privacidad de datos y seguridad obligarán al 90% de las empresas de la región a reestructurar sus procesos de gobernanza de datos centrados en una base autónoma. La sostenibilidad también impactará en el manejo tecnológico, por lo que en 2025, el 40% de las empresas ya referidas de la región contará con equipos de sostenibilidad digital que evaluarán, certificarán y coordinarán el uso de los datos de sostenibilidad empresarial y de TI y de las plataformas analíticas ofrecidas por los proveedores de TIC.

    Todas estas acciones también tendrán un impacto en la capitalización de mercado de las compañías. Tanto así que para 2025, las valoraciones de las empresas públicas se basarán tanto en la confianza en los controles de datos para un uso adecuado y efectivo de los datos, como en los controles financieros centrando el aumento del gasto en soluciones basadas en los datos.