Un detalle interesante, el movimiento por la factura electrónica es principalmente latinoamericano. Es una de esas innovaciones latinoamericanas de la cual preferiría no oír.
Existe una razón especial por la cual los países civilizados donde se respetan los derechos individuales no han implantado sistemas de factura electrónica. Porque la factura electrónica es una manera muy invasiva de meter al estado, y por lo tanto a los funcionarios y políticos en la vida diaria de las personas.
El IRS gringo puede pedir Fatcas, o meter a la gente presa por evadir impuestos, pero nunca se va a meter a tratar de centralizar todas las transacciones ajenas en sí mismo. Los votantes nunca lo permitirían.
En América Latina no tenemos esta cultura del individuo y de restricción de los poderes del Estado.
Somos una mezcla rara de individualismo antisocial de “yo primero y los demás que se vayan al diablo” mezclado con un contradictorio culto al Estatismo. El estado es bueno “mientras sirva mis intereses individuales!.
Por eso no vemos raro que los políticos y funcionarios fiscales quieran meter al estado en nuestras vidas particulares. Porque con una factura electrónica todos los negocios pasan por los servers del Estado, el cual ahora puede cruzar información. Una vez lo haga solo le queda pedir que elimine el efectivo. Y luego podrá tener un control total de la vida de las personas. Podrá saber cuánto ganas y en qué lo gastas y lo podrá saber de cada persona.
Captura de Facebook, Agosto 2018, Requisitos facturación en argentina. Monto en dólares aproximado: 100 dólares cambio real
Herman Goering, líder nazi, apoyaba al control de precios no porque era mejor económicamente, sino porque era una manera de meterse en la vida privada de la gente. Así lo decía cándidamente y sin tapujos. Por suerte el líder nazi no conoció las computadoras modernas, sino hubiera apoyado medidas como la facturación electrónica centralizada por el Estado y la eliminación del dinero físico.
Con la facturación electrónica se puede invadir la vida privada de las personas de una manera que Goering nunca hubiera soñado. Poder saber qué se vende, en qué cantidades, y posiblemente a quién se lo vende. El Gran Hermano te vigila.
Este es el gran peligro que los partidarios de la facturación electrónica no quieren ver, pese a que ya vimos con Cucalón y Martinelli lo que puede hacer una persona inescrupulosa a cargo de la DGI.
¿Pero pensamos que los vienen después serán mejores? Vamos, parece que en Panamá somos incapaces de aprender. Estamos a punto de crear un monstruo y ofrecerlo a los políticos de turno para que lo usen como quieran.
Parece que la privacidad, el derecho a la intimidad y la libertad personal no parecen ser parte de nuestra cultura. Y esto es lo más preocupante.
En año pasado en las redes sociales grupos como Claramente iniciaron una campaña de no a la reelección. Esta campaña recogía el hastío que muchas personas tienen con nuestra clase política, hastío que parece estar llegando a niveles peligrosos, donde una salida populista estilo Hugo Chávez o una salida manu militaris tipo 1968 pueden estar a la vista en unos cuantos años.
La democracia Panameña, ha muerto y renacido antes. En el periodo 1903 a 1946 estuvo sujeta a la intervención norteamericana, el caciquismo de los partidos oligárquicos, el golpe de Acción Comunal, la Constitución de 1941, la deposición de Arnulfo Arias. La constitución de 1946, que todavía es vista por nuestros constitucionalistas como la mejor que hemos tenido, por lo menos en el papel, falló totalmente en la práctica en contener el caciquismo de los liberales y el populismo de los panameñistas, y lo que es peor no pudo evitar que la Guardia Nacional, con Remón y luego con Lilo Vallarino se convirtiera en un estado dentro del Estado, con negocios propios, y convertido en el árbitro de la política criolla. Cuando se les trató de meter en cintura, de la manera torpe que caracterizó al Doctor Arnulfo Arias, éstos le dieron un golpe de Estado.
Tras 21 años de dictadura militar, se volvió traumáticamente a la democracia en 1990. El problema es que esa vuelta fue gracias a una intervención militar norteamericana. Por lo tanto no se dejó tiempo a que una nueva generación de políticos cristalizara la nueva democracia. La política quedó en mano de los caciques sobrevivientes de 1968, y de los aliados de los militares. La constitución de 1972, reformada, siguió vigente, pese a su problema de legitimidad. En los años noventa tanto la coalición panameñista populista, liberal y socialcristiana que adversó a los militares como la populista, liberal socialdemócrata que los apoyó, se lanzaron a recuperar el tiempo perdido, liberalizando la política y la economía durante los gobiernos de Guillermo Endara y Ernesto Pérez Balladares. Pero luego todo paró en 1999.
Básicamente se han hecho pocos cambios para seguir liberalizando la economía y democratizando la política desde el gobierno de Mireya Moscoso. Y el efecto se siente.
El gobierno de Martín Torrijos liberalizó un poco la economía, pero mucho más tímidamente. El siguiente gobierno de Ricardo Martinelli marca el inicio de una reversión autoritaria en lo político con una economía propulsada por el gasto estatal apalancado por deuda. El gobierno de Juan Carlos Varela es abiertamente regresivo, reivindicando políticas sacadas de un manual de mitad del siglo XX, como el control de precios, el proteccionismo agrario y desmantelando por presiones internacionales la estructura de servicios de Panamá sin ofrecer nada a cambio. Y desde el gobierno de Martín Torrijos los organismos de seguridad poco a poco parecen reivindicar el papel de estado dentro del Estado que tenían antes de 1968 con el visto bueno de las últimas administraciones.
La falta de un rumbo claro tanto en lo económico como en lo democrático ha creado la imagen de que nuestra clase política está formada por un grupo de personas que básicamente lo que buscan es disputarse la administración del Estado, no para ejecutar su visión de lo que debe ser Panamá, sino para beneficiarse de negociados a costa del Estado, para ponerle protecciones arancelarias a sus negocios, para crearse monopolios por ley, mientras el panameño ve impotente la falta de interés de la clase política en temas económicos, de seguridad, en la educación, en la salud. Pareciera que los políticos actuales buscan en política las cosas menos polémicas para poder hacer negociados con calma, y le dejan los problemas graves al siguiente gobierno.
Esto ha creado una sensación de hastío en el público panameño, un aumento de la intolerancia y una decreciente fe en la democracia que puede llevarnos a salidas populistas o militaristas autoritarias en el futuro.
El movimiento por la constituyente, el endiosamiento de la figura del independiente y el movimiento de no a la reelección son los resultados de este hastío. Son movimientos hasta cierto punto positivos porque tratan de evitar una salida autoritaria a la crisis de nuestra clase política, pero que tienen limitantes. Estas limitantes surgen porque al final solo proponen mecanismos para buscar una salida y un cambio, pero no dicen cuál es el cambio que quieren.
Los partidarios de la constituyente están tan concentrados en vender la constituyente como salida al problema que nunca dicen qué cosas en la constitución quieren cambiar y cómo sería la constitución que propondrían para Panamá.
Los partidarios de las candidaturas independientes no dicen que éstas surgen no para romper el oligopolio de los partidos políticos sino que son más bien producto de este oligopolio. Si la legislación electoral no fuera tan cerrada y restrictiva, no habría necesidad de candidaturas independientes pues tendríamos un sistema de partidos mucho más competitivo y receptivo de las necesidades de los votantes. Además, no dicen cómo un independiente podría gobernar o formar cuadros políticos sin tener un partido que lo apoye.
Los partidarios de la no reelección tienen toda la razón de estar hartos de diputados que parecen llegar al puesto para usar el clientelismo más descarado, para extorsionar legislativamente a los sectores productivos y al ejecutivo emplanillando a sus familiares. Muchos de estos diputados se reeligen continuamente desde los años ochenta, si son PRD o noventas si son de otros partidos. Se ha creado una casta parásita alrededor del Estado. El no a la reelección hace mucho sentido, sin embargo es insuficiente. Una cosa es destruir el status quo, evitando que los actuales diputados se reelijan indefinidamente, otra es asegurarse que los que los reemplacen no sean más de lo mismo, pero con más hambre de robar porque no han probado la papa.
Por lo tanto ante el hastío que presenta la clase política actual es necesaria no solo una destrucción sino una creación.
No basta con pedir constituyente, se tiene que decir qué tipo de constitución se quiere.
No basta con apoyar candidatos independientes, se tiene que desafiar el oligopolio legal de los partidos políticos con sus elevadas barreras de entrada a los partidos nuevos que hacen las candidaturas independientes algo necesario pero poco eficiente.
No basta con decir no a la reelección, se tiene que empezar a decir qué y quiénes deben reemplazar a los diputados actuales que tanto nos disgustan.
Cuando se pide la demolición de un edificio viejo, es bueno pensar con qué se lo va a reemplazar, sino puede ser que se termine con un lote baldío lleno de ruinas.
Mientras en Panamá sigue el sainete de la Corte y la Procuradora, y se calientan las primarias, una noticia que debería tener primera plana ha pasado sin comentarios.
Maerks va a probar la ruta por el Ártico.
Esto significa varias cosas, y ninguna es buena, la primera es que el calentamiento climático global es cierto y la segunda es que le sale un competidor gratuito al Canal de Panamá y al Canal de Suez.
Maerks piensa enviar un barco, el Venta Maerks, un híbrido de rompehielos y porta-contenedores de 200 metros de eslora capaz de transportar 3200 TEUs, desde Vladivostok, Siberia Rusa, a Busan, Corea del Sur a Bremerhaven Alemania y finalmente a San Petersburgo. Se espera que el buque cruce el estrecho de Bering el 1 de septiembre y llegue a su destino a fin de ese mes durando el viaje 40 días en lugar de los tradicionales 52 que le tomaría vía Suez. El viaje resultará en 7,500 kilómetros menos que si se realizara por la ruta tradicional por el Estrecho de Malasia, Suez, Gibraltar, Canal de la Mancha. La misión es demostrar si la ruta ártica es viable para un porta-contenedores. Los mismos tendrán temperatura artificial para evitar que las cargas se congelen. Para hacer el viaje se usarán estos barcos híbridos de rompehielos y porta-contenedores, los llamados clase ICE 1A. Actualmente la ruta polar de la seda, o sea, moverse del Atlántico al Pacífico por el Ártico solo se puede hacer 3 o 4 veces al año.
Estos barcos híbridos están construidos por COSCO en la China. Y es que COSCO está interesada en abrir esta ruta desde hace tiempo y ya han hecho 14 viajes. Maerks lo está haciendo para poder competir con COSCO y con los japoneses de MOL que también están interesados.
Se estima que el calentamiento global ha suprimido 40% de la capa de hielo en las últimas décadas. Esta tendencia de seguir hace la ruta del Ártico viable aunque con ciertos problemas, como la dependencia de buques más pequeños que un Panamax y construidos especialmente con capacidad rompehielos y para calentar la carga si ésta lo requiere, La principal competencia es Suez, que pasa barcos PostPanamax y aún más grandes, y pasa 17,500 buques al año, mientras que por ahora desde el 2016 solo han pasado 19 buques por la ruta de la Seda Ártica, 14 de ellos de COSCO.
Pero esto es un aviso de en qué andan los Chinos y cómo las rutas marítimas van a cambiar en las próximas décadas. Y la gente de la industria lo sabe; países como Finlandia se preocupan por el cambio ecológico que significa esto, mientras que Putin crea brigadas especiales para la lucha en el Ártico. Todos quieren un pedazo del pastel; ya sea pesca, minería, petróleo, gas, turismo y/o rutas comerciales. La negativa de Trump a aceptar el cambio climático y los acuerdos de París es vista como algo cínica cuando su país se prepara para actuar bajo las condiciones nuevas que ese cambio climático parece traer. O la supuestamente progresista Noruega, ecologista hasta que vea que puede explorar por mas petróleo.
Bajo el Ártico se encuentran un cuarto del petróleo y gas por descubrir en el mundo. Y se ha formado una carrera por explotarlo con Noruega, Rusia y los Estados Unidos a la cabeza, Rusia ha creado un mando militar y revivido la política de la Unión Soviética en temas militares e industriales del ártico. Sobre todo buscando el control del Mar de Barents, lugar desde donde un submarino misilístico puede atacar cualquier blanco importante en el mundo.
Para Panamá el mensaje es claro, el mundo está cambiando y va a cambiar aún más. No sabemos qué tanto, pero sí sabemos que el Canal de Panamá va a tener competidores en las próximas décadas.
Por lo tanto, la postura miope de los políticos de que podemos tener políticas públicas retrógradas en los temas agrarios, industriales, laborales, migratorios y de que podemos alegremente sacrificar nuestro sector servicios porque el Canal lo paga todo, tienen que cambiar. No podemos darnos el lujo de ser un país pegado a un canal .
COSCO y Maerks ya están explorando el futuro, y ese futuro, para ciertas rutas ya no va a pasar por Suez ni por Panamá. Debemos estar preparados, ¿lo estaremos?
Los menonitas son una secta cristiana surgida de la reforma Protestante. Eran de hecho los grupos más radicales de la reforma. Los Menonitas empezaron como la versión más pacifista de los anabaptistas, grupo de protestantes que negaban la validez del bautizo de niños.
Su origen es Zúrich, Suiza, los Hermanos Suizos, como se llamaban los anabaptistas ya para 1526 se habían extendido por toda Alemania; en 1526 se adoptó una medida de que los súbditos de un príncipe alemán debían tener la misma religión que éste, si era luterano, todos deberían ser luteranos. Si era católico, todos deberían ser católicos. Los Hermanos Suizos, negaban la validez de una religión de Estado, y defendían la libertad de su conciencia, lo que se convirtió en el pilar de su fe, y se vieron perseguidos tanto por los católicos como por otros protestantes. No ayudó la rebelión violenta de Munster, donde en febrero de 1534 un grupo de anabaptistas, asumió violentamente el control de la ciudad de Munster, para convertirla en la nueva Jerusalén, aboliendo la moneda y comunizando los bienes, prohibiendo la propiedad privada, el trabajo remunerado, la compra y venta, la práctica del cobro de intereses y hacer a otros trabajar para uno.
Para lograr esto los anabaptistas de Munster instalaron un régimen de terror teocrático. Finalmente fuerzas externas recuperaron a la ciudad y colgaron a los líderes anabaptistas en junio de 1535.
En Holanda, un pastor anabaptista y ex sacerdote católico, Memmo Simmos, decide que para evitar que la tragedia de Munster se repitiera, había que centrarse en la Biblia y rechazar la violencia, y el servicio militar.
Sus seguidores fueron perseguidos violentamente tanto por protestantes como por los católicos, y muchos huyeron a Pensilvania en 1683 y a Europea Oriental. En 1788, Prusia impuso el servicio militar a los que los menonitas, siendo pacifistas, se negaron. El gobierno endureció las restricciones y los menonitas aceptaron emigrar a Rusia, donde Catalina la Grande los acogió. En 1870 la extensión del servicio militar se suspendió en 1870, lo que hizo que muchos menonitas emigraran al Canadá, a los Estados Unidos, a Argentina. Luego con la revolución bolchevique, que respetaba aún menos la autonomía de los menonitas, su libertad de conciencia, y su pacifismo, muchos emigraron Canadá, los Estados Unidos, México, Belice, Costa Rica y Paraguay, Brasil, Uruguay y Argentina. Hasta en África fundaron colonias.
Los Menonitas tienen una fundación caritativa, el Comité Central Menonita. La mayoría de los menonitas más conservadores hablan un dialecto alemán similar al Alemán del Palatinado con algo del Fisio y los dialectos del norte de Alemania.
Una de las razones por las cuales Catalina la Grande los invitó a Rusia es que son gente productiva. Podemos ver como una secta cristiana radical, que rehúsa mucha de las comodidades de la vida actual, en el caso de los Amish casi todas, ha logrado un grado de prosperidad importante, cuando muchas veces los intentos de reformas agrarias que solo van a repartir tierras entre los campesinos locales, fracasan, mientras que los menonitas, que en muchos casos son inmigrantes refugiados, sin nada, que no dominan en idioma local, y que no usan en muchos casos tecnología moderna, triunfan.
El secreto de los menonitas es sencillo, comienzan a trabajar antes que otros y terminan después, usualmente de sol a sol, evitan los juegos, que ven como triviales, y las bebidas alcohólicas, invierten en pocos avances tecnológicos como televisiones y radios, pero sí en maquinaria agrícola y utensilios del hogar, ya que las mujeres si bien tienen el rol tradicional de amas de casa, suelen ayudar en trabajos como la producción de quesos, embutidos y horticultura. En otras palabras, trabajo duro y largo, ahorro al no gastar en frivolidades e inversión productiva. No es un gran secreto. Es sencillo, pero funciona.
¿Qué tanto funciona? Bastante, pese a su estilo de vida espartano, los menonitas mexicanos suelen vivir mejor que sus vecinos no menonitas, al igual que sus correligionarios paraguayos. Antes que alguien toque el tema del racismo alegando que por ser alemanes son superiores, hay que recordar que al mismo tiempo que se fundaban las colonias menonitas del Chaco, otros colonos alemanes no menonitas trataron de hacer lo mismo. Estas colonias resultaron fracasos estrepitosos, mientras que las colonias menonitas triunfaron.
Los menonitas paraguayos del Chaco aportan 6 al 7 % del PIB de Paraguay, pese a que son una comunidad de 30,000 personas y tienen una Federación de Cooperativas de Producción, integrada en gran parte por menonitas que son responsables de gran parte de la producción agropecuaria. Están a la vanguardia de la tecnología agropecuaria de Paraguay y de las exportaciones a Europa. Usan un modelo cooperativista pero con propiedad privada sobre la tierra. Unan un sistema de notas de crédito como medio de pago distinto de la moneda paraguaya.
Aunque trabajan con la propiedad privada, tienen la idea del Gelassenheit, que rechaza el interés propio y la centralidad de la propiedad privada, en favor de la ayuda mutua y compartir con los vecinos, el esfuerzo colectivo, que se puede ver en la construcción de las viviendas, la cooperación y la unión. Los Indígenas con los cuales hacen negocios han aceptado las creencias religiosas de los menonitas pero no tanto sus prácticas comerciales, aunque se llevan muy bien cooperando. Su modelo de negocio se puede definir como de empresa basada en la comunidad o emprendimiento comunitario.
Los menonitas por su historia creen en una efectiva separación entre la Iglesia y el Estado. Tanto así que para evitar la mínima interferencia del gobierno, tienen sus propias redes de acueductos, viales, plantas eléctricas, hospitales, bancos y colegios. Molinos de viento, Policías de Tránsito, Sistemas telefónicos.
Producen maíz, algodón, lácteos, maní y soya. Su ganado es alimentado orgánicamente y sin hormonas, produce la mitad de los lácteos de Paraguay. Sus colonias se rigen por Komitee de la Sociedad Civil. Son los dueños de las tierras de las colonias, y de las vías, hospitales, escuelas, bancos, seguros y la cooperativa empresarial de la colonia.
Leonard Wiebe, Harold Klassen, Alfred Bartel y Gustav Sawatzky (izq. a der.), directivos de Pioneros del Chaco SA.
En cambio en México, la historia es un poco diferente, los menonitas abandonan México. La razón son los conflictos agrarios que sostienen con los campesinos de la región y la violencia del crimen organizado. Sin embargo, el tiempo que vivieron en México, los menonitas fueron otro ejemplo de éxito, pero el entorno de seguridad y de relaciones con los vecinos no es el mismo de Paraguay. De hecho los menonitas mexicanos parecen estar negociando con Rusia la vuelta a ese país del cual fueron expulsados por los comunistas. Los menonitas producen el 53 por ciento de la producción agrícola del Estado De Chihuahua, sin embargo la institución mexicana del ejido y el uso del agua los ha puesto en disputas con sus vecinos mexicanos por el uso del agua durante las sequías. En México la autonomía menonita del estado no ha podido ser tan efectiva como en Paraguay. Por eso muchos ven la opción de regresar a Rusia. Los menonitas supieron usar el ejido, pero esto no les da propiedad privada sobre las tierras y siguen dependiendo del Estado.
Los menonitas en Paraguay tienen una experiencia similar a la de la tribu Seminole en Florida, los menonitas aprendieron que para conservar su libertad religiosa tenían que emigrar a países que les dejaran organizarse a su manera, y para organizarse usaron sociedades que ejercen la propiedad privada sobre la tierra y los servicios públicos, financieros, aunque a lo interno funcionan como una gigantesca cooperativa. Los Seminolas, condenados a la pobreza en esa institución criminal que llamamos comarcas, reservas o resguardos indígenas, donde los indígenas recibieron las tierras que nadie quiere a cambio que no ser despojados de ellas, le dieron una vuelta al concepto de propiedad privada, dado que solo pueden ejercer la propiedad de manera colectiva, porque al final la tierra indígena es una asignación del estado a la colectividad.
En ambos casos, unos para mantener su libertad religiosa y otros para mantener su identidad, encontraron una solución común, la propiedad privada. Y es que la propiedad privada no solo es personal, o por sociedades anónimas. Existen las cooperativas y las sociedades de responsabilidad limitada. Y eso es lo que en ambos casos se logró. Los menonitas consiguieron tierras que son propiedad de una gigantesca cooperativa. Los Seminolas literalmente convirtieron su tribu y su tierra en una gigantesca corporación. De esta manera encontraron la manera de desarrollar su cooperativismo privado a lo interno, mientras que hacia afuera son super competitivas empresas capitalistas. Aquellos que dicen que la propiedad privada y el capitalismo de mercado son solo para ricos y para dueños deben mirar a los menonitas y seminolas. Estos le dan una lección a cualquier anarquista libertario de cómo organizar empresas comunes. Y lo hacen aprovechándose del capitalismo y los derechos de propiedad, no actuando en contra.
Brasil tiene elecciones en octubre del 2018. Tras ver la victoria del populista López Obrador y del derechista Duque en Colombia, ahora toca una elección clave en Brasil. Una elección donde se elige Presidente, cámara baja de la legislatura y dos tercios de la cámara alta.
Brasil es un caso del dicho de Margaret Thatcher de que los socialismos funcionan mientras dura el dinero de otros para repartir.
Brasil se encuentra una encrucijada, como muchas de las cacareadas economías emergentes, tiene que tomar medidas serias para seguir creciendo y no seguir siendo el eterno país de un futuro que nunca llega. Rusia, Sur África, la India, Brasil, todas están en sus propias encrucijadas.
Brasil tiene el problema de que ya no crece y está fuertemente endeudado, así que necesita ver cómo reactiva su economía en un país marcado por la corrupción.
Brasil está mostrando algo interesante, que es que por primera vez fuera de Chile, hay políticos dispuestos a defender abiertamente una agenta marcada por el liberalismo clásico. Después de 13 años de gobierno de centroizquierdas hay personas dispuestas a decir, menos Marx y más Misses. Pedir un estado más pequeño y menos corrupto, y más libertad económica. La inflación del Estado durante 13 años de gobierno de los trabajadores, trajo más corrupción, burocracia, inflación, y eso a su vez trajo un decrecimiento económico y menos recaudación.
La pregunta es si el brasileño puede derrotar al patrimonialismo, a la mentalidad de dueños y esclavos, donde el dueño era el dueño de los esclavos pero también el padre y el salvador. Esa mentalidad heredada del esclavismo lleva a los brasileños a adoptar el clientelismo político y a votar por políticos que reparten el dinero de otros. Y la dependencia que esto produce crea nuevas oligarquías.
El fracaso del chavismo en Venezuela y el hecho de que miles de venezolanos emigran a Brasil les han abierto los ojos a muchas personas. Esa de hecho es una de las razones por la cual veo de manera positiva que los venezolanos emigren a Panamá también.
En Brasil existen candidatos dispuestos a proponer una agenda liberal aunque las viejas maquinarias políticas siguen triunfando. Reformar la seguridad social, privatizar empresas estatales, simplificar impuestos y reducir el tamaño de las burocracias son importantes tareas, y cortar la inflación, por supuesto. Retomar el sistema federal y regresarle poderes a los Estados.
La inseguridad sigue siendo un problema y pese a las políticas de desarme civil de Lula, en Brasil la tasa de homicidios es mayor que en Siria, pese a la guerra en que vive esta última. Sin remozar el sistema de prisiones, las fuerzas de seguridad y la justicia, Brasil tendrá fama de país peligroso donde no vale la pena invertir.
El avance de las ideas liberales es pequeño pero visible. El problema es que la clase política brasileña sigue siendo la misma. Pero la internet es la que está haciendo el cambio, por lo menos entre los jóvenes de clase media.
Panamá tiene un problema estructural serio en el tema del agro. Año tras año, década tras década, bajo las excusas de comercio justo o de salvaguardar la soberanía alimenticia, los gobiernos prometen ayudar al agro, y poner barreras no arancelarias, o subsidios, o grandes proyectos de infraestructura, o una combinación de todas esas cosas, pero el agro no levanta. Una de las causas de la mala distribución del ingreso en Panamá es que el agro emplea a medio millón de personas de manera directa, pero solo genera menos del dos por ciento del PIB. Que el agro caiga con respecto a otras actividades en la generación del PIB no es en sí malo, porque eso es normal en todos los países con industrias o servicios, pero que emplee tanta gente en proporción a los ingresos que genera es negativo, el agro es una fábrica de pobreza. Y es algo que todos los sectores políticos deben entender.
El agro en Panamá tiene varios problemas estructurales.
Un enfoque en el mercado interno, lo cual limita su capacidad de crecimiento y lo hace enfocarse en rubros de alimentos en los cuales no es necesariamente competitivo y tiene que ser protegido y subsidiado, engendrando poco valor agregado para el país y para quienes viven del agro.
El proteccionismo y el enfoque en el mercado interno significan que los panameños tenemos que comer comida más cara para sostener el agro, que la pagamos de dos maneras, en precios más altos de la comida y en impuestos para subsidios.
La falta de claridad en temas como derechos de propiedad hace difícil usar la tierra para financiamiento.
La falta de proyectos de infraestructura por temas de corrupción y malos manejos.
La protección constitucional dada a los comerciantes al por menor que crea cuellos de botella en el mercado local que perjudican a los productores. El control de precios y las cuotas de importación al final actúan como otra distorsión más.
El hecho de que el agro está enfocado en el mercado local ata la tierra y los recursos humanos a rubros poco lucrativos que solo subsisten por las protecciones locales en lugar de buscar rubros competitivos a nivel mundial.
La solución es ser como Nueva Zelanda y Australia, dos ejemplos de países con un sector agrario fuerte y sin embargo son países desarrollados.
Estos países tienen derechos de propiedad claros sobre la tierra que facilitan el financiamiento y una política agraria enfocada en las exportaciones. Cuando Nueva Zelanda abrió los mercados a las importaciones, y eliminó los subsidios de raíz, su primera ministra fue tachada de ser la asesina del agro, pero fue esta apertura la que abrió el mercado a la exportación en lugar de usar la tierra para actividades destinadas a suplir el mercado local.
Hay que tener claro un par de cosas:
Los inversionistas no van a invertir en un mercado local pequeño como el de Nueva Zelanda o Panamá, ellos quieren un mercado más grande para sus productos, un mercado global. Y van a invertir en un agro enfocado en un mercado global no en un agro enfocado en 4 millones de personas.
Los inversionistas no van a invertir en un mercado donde la titularidad de la tierra no está clara. Panamá no atrae inversionistas al agro por eso. El agro sigue dependiendo de la banca estatal comparado con otros sectores de la economía. Y de subsidios y ayudas.
La inversión extranjera y la propiedad sobre la tierra así como la libre competencia son fundamentales para poder introducir nuevas tecnologías y es allí donde está el futuro. Atar la tierra a rubros poco competitivos matan la innovación.
El mundo demanda cada vez más alimentos; sobre todo Asia. Y esta situación demanda granjeros competitivos e innovadores, no gente que hace lo mismos década tras década y espera resultados distintos.
Desde métodos para automatizar el manejo de las fincas, a mejores maneras de conservar los productos, manejar la cadena de comercialización en blockchain, conservar agua, electricidad y tierra, nuevos fertilizantes y pesticidas más seguros y económicos, sistemas automatizados de diagnóstico de enfermedades y plagas, el mercado en línea con blockchain que elimina intermediarios, el uso de robots y drones para manejar los cultivos y el ganado, la genética para mejorar las especies. Todo esto requiere de inversionistas que un sector agropecuario enfocado en 4 millones de personas y fuertemente intervenido por el Estado no se puede costear, pero sí podría un mercado enfocado en 7 mil millones de personas con un agro manejado por inversionistas privados globales.
Los australianos han logrado, en un país donde su industria es la segunda menos subsidiada, y con condiciones de sequía, suelos y climas poco favorables convertirse en un jugador mundial en tecnología agropecuaria, algo que también han logrado los Israelíes. La agrotecnología es en futuro, y requiere de mercados libres e innovación, no de subsidios y protecciones.
Acá queremos seguir haciendo lo mismo, y esperando resultados distintos. Es la definición de idiota de Albert Einstein.
Unos dicen que es el cambio climático, otros dicen que es la cochinada de la gente que llena las alcantarillas de basura, pero todos sabemos que son las leyes de contratación públicas lo que han convertido al Cangrejo, la Calle Uruguay y la Avenida México en la Nueva Venecia latina.
Una de las promesas de campaña del actual Alcalde de Panamá era que iba a ensanchar las aceras. Panamá en los años 40s y 50s poco a poco las fue perdiendo al irse ensanchando las calles para los vehículos. Y en muchos barrios nuevos, nunca hubo buenas aceras. Así que el Alcalde, cansado de las quejas de los turistas que ven a Panamá como un lugar donde no se puede caminar y celoso de la estética de ciudades como Bogotá y Medellín, decidió incluir en su plan de gobierno un ambicioso plan de construcción de aceras. Esto no tiene nada de malo, pero el plan ambicioso chocó con la realidad.
Y la realidad tiene varios problemas.
La Ciudad de Panamá tiene muchas cosas que están bajo la responsabilidad del gobierno central, como el IDAAN y el MOP, lo que pone muchas decisiones sobre el uso de los espacios públicos fuera de la jurisdicción del alcalde. Lo que hace que coordinar las obras municipales sea difícil, aun cuando se tenga un presidente del mismo partido político.
La ley de contratación pública hace que las contrataciones sean complejas y hay una falta de abogados calificados para manejar los trámites de las mismas.
La alcaldía no tiene un presupuesto autónomo propio para enfrentar obras complejas y extensas, depende del presupuesto nacional.
Los pagos dependen de la Contraloría, lo cual dificulta hacer los mismos a tiempo.
El resultado de todo esto es que las obras se están haciendo por chorros, les pagan a los contratistas, estos hacen la obra mientras dura el dinero y luego se sientan a esperar el próximo pago. El resultado es que una obra que se prometió que iba a durar de siete a ocho meses, ahora va para más de dos años sin fin cercano a la vista ya que incluso deben mover las alcantarillas, algo aún más complicado, porque además de los pagos de Contraloría a los contratistas, se requiere de la colaboración del IDAAN.
Luego está el tema de Odebretch. La compañía brasileña era la preferida de los políticos por dos razones, la primera eran sus famosos pagos por debajo de la mesa, los cuales han sido ampliamente expuestos en los medios, pero nunca investigados en Panamá a cabalidad. La segunda razón es que Odebretch sabía hacer algo que muchos políticos desean. ENTREGAR LAS OBRAS A TIEMPO. Y esto significa que Odebretch asumía muchas veces con recursos propios la construcción de la obra y luego se sentaba a esperar los pagos adeudados por el Estado.
Ahora Odebrech está casi en etapa de disolución y no tiene la capacidad financiera de sentarse a esperar los pagos parciales así que Odebretch y los contratistas más pequeños contratados para construir las aceras trabajan intermitentemente y las obras se han prolongado en el tiempo. Estos nos hace preguntarnos si todo el costo político del gobierno por vetar los proyectos de ley que impiden que compañías condenadas por corrupción en otros países como Odebretch y bloquear las investigaciones a Odebretch tuvo algún resultado positivo, porque está claro que sin la capacidad financiera de antaño, la única justificación seria para contratar con Odebretch, que era su capacidad de entregar a tiempo las obras, asumiendo temporalmente los costos, ya no existe. Ahora el gobierno tiene que pagar el costo político negativo de haber contratado a Odebretch y justificar esta contratación pero sin obras entregadas a tiempo.
Finalmente está el tema del que el gobierno panameñista tanto en la Presidencia de la República como en la Alcaldía parece ignorar: el tema de la reforma del Estado. Guillermo Endara, Ernesto Pérez Balladares y Martín Torrijos emprendieron importantes reformas al Estado Panameño. Pero los gobiernos panameñistas posteriores a Endara, como el de Mireya Moscoso y el de Juan Carlos Varela más bien se concentraron en resolver el día a día de la administración pública, sin tener iniciativas importantes que no se relacionaran con recaudar fondos para hacer gastos.
Y salvo para temas puntuales evitaron tomar medidas para modernizar la administración pública. Ricardo Martinelli tampoco, pero a diferencia de los anteriores, sí tenía un programa ambicioso de obras y proyectos, y que al enfrentarse con las limitaciones legales y estructurales del sistema de contrataciones públicas de Panamá, simplemente optó por ignorar la legalidad en lugar de modificarla para ponerla al día. Martinelli en su populismo de derecha simplemente se aseguraba de que las cosas se hicieran, sin importar los procedimientos y la legalidad. Enfrentado con un problema como el Vía Argentina, a la administración del Cambio Democrático no le hubiera importado violar las leyes de contratación pública o pagar los sobrecostos que hubiera que pagar.
Los panameñistas de hoy, más respetuosos del Estado de Derecho, pero menos creativos que los gobiernos de los noventas para innovar en la administración pública, prefieren trabajar con las ataduras existentes. Resultados se ven en el estancamiento de las obras y de las calles aledañas inundadas. Agravado a esto parece no existir entre las distintas instancias del gobierno un buen nivel de coordinación entre las distintas entidades del Estado.
Ya es muy tarde para corregir lo hecho, esperamos que las obras se demoren y no estén listas para las elecciones el año entrante. Pero las lecciones quedan allí.
Los problemas internacionales de una compañía, tienen consecuencias locales. Debieron aceptar que Odebretch era una compañía manchada y hacer nuevas licitaciones prohibiendo que compañías condenadas por casos de corrupción internacional liciten. Prefirieron seguir con Odebretch supuestamente por la eficiencia y certeza en los tiempos de cumplimiento. Se olvidaron que la situación internacional de la compañía había cambiado, y que por lo tanto, la capacidad ya no era la misma de antes.
Pretender llegar al poder a recaudar para gastar sin tener una política económica que no sea ver como se cumplen estos objetivos mientras se responde a las presiones de los organismos internacionales es una irresponsabilidad. Se debe llegar al poder teniendo ideas claras en materia de administración y economía.
No basta tener buenas ideas y buenas intenciones, se tiene que tener una buena idea de cómo se van a llevar estas buenas ideas e intenciones a la práctica, sin hacerles el camino al infierno a los demás.
Mientras tanto el resultado para los demás está allí, negocios quebrando porque podían aguantar obras que demoraran de 7 a 8 meses, no años; automóviles y negocios dañados cuando el agua los inundó, canales, lagos y ríos artificiales que han convertido el Cangrejo y otros barrios de la ciudad en una nueva Venecia. Esto es lo que pasa cuando las buenas intenciones no van acompañadas de una legislación acorde y una buena ejecución.
Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de GCCViews.
Es fácil ver a las Kardashian como ejemplo de la superficialidad, banalidad y vulgaridad de la cultura popular norteamericana que se exporta al mundo. Kim, la que empezó la moda, lo hizo mediante un video porno y la fetichización de los raperos afroamericanos. Luego vino un reality show, un reality tv que es el tipo de televisión que apela al mínimo común denominador, porque no necesita “actores” y los “guionistas”, que dicen que no tienen pero los tienen, escriben más bien situaciones y no escenas o diálogos. Pero se hicieron millonarias.
De ser las hijas de uno de los abogados de OJ Simpson pasaron a ser íconos que eran famosas por ser famosas. Hijastras del medallista olímpico del Decatlón, Bruce Jenner, el cual inicia una “transición”, para dejar de ser Bruce y pasar a ser Catlyn, han reemplazado a las verdaderas actrices de cine y a las músicas como ícono de la moda para millones de adolescentes en el mundo. Sus dos medias hermanas, hijas de su padrastro/madrasta Bruce/Catlyn Jenner, al principio renuentes a ser lanzadas a la fama por el reality show han sabido capitalizar también. Kendall Jenner es ahora la modelo mejor pagada del mundo y está entre las diez celebridades mejor pagadas. Y Kylie Jenner está rumbo a ser la billonaria más joven del mundo probablemente justo después de cumplir sus 21 años.
¿Y cómo lo hace Kyle, una chica que es una madre jovencísima y que además vive en casa de su madre? Capitalizando la fama de la Kardashians, Kylie lanzó una línea de cosméticos con un set de 29 dólares de lápiz labial y delineador hace dos años. Hoy su compañía vale según Forbes, alrededor de 800 millones de dólares. Kylie Jenner es dueña del 100% de las acciones. Súmenle a eso sus endosos publicitarios, y la chica vale 900 millones de dólares, después de pagar los impuestos. Comparativamente su media hermana Kim se estima que tiene 350 millones de dólares, y ella fue la que inició todo. A este ritmo llegará a los mil millones de dólares antes de los 22, rompiendo el record de Mark Zuckerberg a los 23 o Evan Spiegel más tarde en sus veintes.
Y es oportuno mencionar al dueño de Facebook y al de Snapchat porque ambos han creado los instrumentos del secreto de la riqueza de Kylie Jenner, las redes sociales.
Son las redes sociales, las que permiten que en un país maravilloso como los Estados Unidos jóvenes de familias privilegiadas, por su acceso a la educación o los medios más que por ser muy ricas, puedan iniciar negocios millonarios desde las cocinas de sus casas. YouTube, Facebook, Twitter, Snapchat, Instagram, permiten a Kylie Jenner convertir a los fans de las Kardashian en clientes.
El verdadero negocio de las hermanas Kardashian/Jenner es crear gustos y modas mediante las redes sociales. Para ser una empresa que vale 800 millones de dólares, Kylie Jenner solo emplea siete empleados a tiempo completo y cinco a tiempo parcial. La manufactura y empaquetado se la deja a otra empresa mediante el outsourcing. Ventas y entregas, se lo deja a una compañía de ventas por internet. ¿Finanzas y relaciones públicas? La matriarca de las Kardashian/Jenner se las maneja a todas sus hijas, a cambio de una comisión del 10%. Esto hace que el staff de la empresa de Kylie Cosmetics sea muy ligero y maximiza las ganancias.
Jenner hace post todas las horas en Instagram donde sus seguidores pasan los cien millones mostrando ella misma sus distintos productos mediante selfies. Y esto se repite en Twitter, Snapchat y otras redes sociales.
Hasta cierto punto, lo que hace es similar a lo que hizo Donald Trump, con sus llamadas a programas de televisión y sus twitters incendiarios. Trump empezó en el negocio de bienes raíces pero pasó al negocio de ser famoso por ser famoso de la Reality Tv. Tanto Trump como Jenner han demostrado cómo se puede usar la fama televisiva para ganar votos y dinero. Trump logró vencer a los políticos con maquinarias establecidas, Jenner a las grandes firmas de cosméticos neoyorquinas y parisienses.
Y no es la única, varias otras nuevas billonarias que pasaron los mil millones de dólares lo han hecho de la misma manera, redes sociales y cosméticos vendidos por Internet. De hecho las ventas en tiendan físicas si bien han sido un éxito, no producen las mismas ganancias que dejan las ventas por Internet, así que el esfuerzo principal va por las ventas online.
La matriarca Kris Jenner siempre insistió en una familia donde no existen ambiciones de tener carreras universitarias, en que sus hijas e hijos tengan emprendimientos. Kim está metida en los juegos para celulares, Rob en las medias, Kendall es modelo y Kylie también lo era.
Kris ha sabido usar los escándalos mediáticos para lanzar las carreras de sus hijas y usar los contactos que tiene para que las cosas pasen. Creando un impero a través de sus hijas e hijos.
La nueva moda de ser famoso por ser famoso ahora sirve de base de negocios sólidos pero estos no son duraderos, la fama pasa de moda y es probable que las Kardashian tengan que diversificarse en negocios que dependan menos de su fama personal cuando sus fanáticas envejezcan.
Pero por ahora, Kylie Jenner sigue los pasos que Bill Gates y Mark Zuckerberg iniciaron, de cómo tener más de mil millones de dólares antes de los 30 años, empezando desde el garaje, o el estudio o la cocina de su casa.
Lecciones:
Los costos inicio fueron bajos: 250,000 dólares gracias al outsourcing.
Como el capital inicial fue bajo, Kylie Jenner pudo mantener el 100 por ciento de las acciones en su poder.
El outsourcing permite mantener los costos operativos bajos.
Las redes sociales permiten enormes oportunidades a quienes saben usar sus posibilidades.
Los milenials y los zoomers que entienden estas tecnologías pueden ser la generación más rica de la historia.
Con las redes sociales se puede estar en todos lados desde la cocina de la casa, a un país exótico sin dejar de trabajar.
Con la tecnología de Internet, se necesita menos gente para fabricar y vender productos a nivel mundial.
Con el aumento de la productividad aumenta la riqueza.
La disparidad puede ser producto de la tecnología, simplemente los que iniciaron una práctica o mercado se van a beneficiar inicialmente de manera desproporcionada, y esto no es malo.
Eventualmente cuando la novedad se acaba y aumenta la competencia esta se va a balancear sin necesidad de medidas fiscales punitivas.
Mientras esto pasa, Kylie y sus hermanas tienen su gran momento. Ya no podemos acusarlas solo de ser famosas por ser famosas.
Una aclaración, Panamá no es los Estados Unidos. Panamá tiene una legislación de armas de fuego distinta, que aunque es bastante liberal, tiene controles estrictos sobre la trazabilidad de las armas de fuego en manos de particulares, así como de controles previos psicológicos, de uso de drogas y récords policivos. El problema de la legislación de armas en Panamá no es que exista, sino que dos gobiernos sucesivos se han encargado de sabotearla siguiendo presiones de la Fuerza Pública que no desea que ningún civil tenga armas y no considera legítimo sus usos deportivos, para el control de animales o para la seguridad privada. Por eso, en lugar de reglamentar bien la legislación actual que data del 2011 más bien se busca impedir la importación de armas y hacerle la vida imposible a los que están legalmente armados encareciendo en tiempo y dinero el trámite de los permisos.
En lugar de más control, lo que están haciendo es crear una ilusión de control y un enorme mercado negro, ya que todos los incentivos para que las personas mantengan sus armas registradas y legales han sido removidos; antes el Estado tenía el garrote y la zanahoria para negociar con los ciudadanos privados, hoy sólo tiene el garrote, y un garrote bastante inefectivo.
Esperemos que el próximo gobierno que entra el próximo año tenga verdaderas intenciones de crear una reglamentación de la ley existente que logre un verdadero control de las armas en lugar de buscar evitar la ley mediante prohibiciones veladas. Una nueva reglamentación debe aprovechar la tecnología existente para hacer los trámites más ágiles y efectivos. Demorarse más de un año o dos en tramitar un permiso como se hace en la actualidad sin que en realidad se haya hecho ninguna investigación seria, solo es puro trámite, no tienen ningún valor salvo el castigar la legalidad. Lo que ha sido la política del Ministerio de Seguridad desde el 2011 cuando al ministro de turno y a los comisionados no les gustó la Ley que salió de la Asamblea Nacional y decidieron ignorarla y vaciarla de contenido.
Una solución sería reglamentar la ley actual y tomar ventajas de lo que la tecnología ofrece para ponerla al día.
El sistema de registro de armas de la Dirección de Seguridad Pública del Ministerio de Seguridad debe funcionar como una cartera digital de blockchain. Esto es lo que propone Thomas F. Heston de la Universidad de Washington para controlar las armas en los Estados Unidos, un país que tiene una legislación más liberal que la panameña; que acá funcionaría mucho mejor, siempre y cuando el Estado decida que puede ofrecer algo que no sea sólo garrote y papeleo.
Un “caja fuerte” digital, similar a los wallets digitales de bitcoin, que guarda información sobre cada arma contenida en la caja, incluyendo números de serie, marca, calibre, fotos del arma en cuestión, y el historial policivo y penal del dueño, su historial de problemas de salud mental, los historiales de salud mental y policiales o penales de las personas que comparten habitación con el dueño y por lo tanto pueden tener acceso a las armas, y algo novedoso, el historial de búsquedas de internet de la persona.
Como la información es guardada en la blockchain, esta está completamente segura y confidencial y solo puede ser accesada si el dueño responsable de las armas lo permite. El acceso a estos archivos solo será válido si el dueño usa mecanismos biométricos como las huellas digitales y el iris.
La Dirección de Seguridad Publica por otro lado debe llevar un archivo digital en la blockchain de las armas que se importan al país, las que están en las armerías de la Policía y las que están de muestras en las tiendas. Y luego llevar el registro digital en la blockchain de las armas que se venden en las armerías y las que se traspasan. Y este debe ser automáticamente comparado con los archivos de historial policivo de los organismos de seguridad y de inteligencia.
El sistema actual de records policivos de papel no funciona, están en el siglo XIX cuando estamos en el siglo XXI. Un sistema blockchain que permita comparar automáticamente la venta de armas a particulares o sus traspasos entre particulares con los historiales delictivos es mucho mejor que andar buscando papeles de record policivo en la DIJ para llevarlos a la DIASP.
Los historiales de salud mental y drogas son otra cosa, porque implican la privacidad de las personas, y por eso una “caja fuerte digital” es la mejor manera de mantenerlos al día sin que el estado viole la intimidad de las personas.
Por eso un sistema donde el propietario mantenga al día, (en lugar de tener que correr a hacerse los exámenes cada cinco años) su historial de salud mental y el de las personas que pueden tener acceso a las armas en su residencia, pero que sea controlado solo por el dueño como un wallet digital el cual sólo lo abre cuando quiere renovar un permiso, sacar uno nuevo o traspasar un arma es la mejor manera de asegurar el derecho a la intimidad pero manteniendo al Estado informado de que personas indeseables pueden tener acceso indebido a las armas de fuego.
Para que esto funcione y la gente colabore, el gobierno debe respetar la propiedad legítima sobre las armas y aceptar que los ciudadanos responsables, respetuosos del derecho ajeno, y sin problemas mentales pueden tener armas privadamente para usos legítimos, algo que ni el gobierno anterior ni el actual parecen respetar en el fondo. Prefieren que en la calle triunfe la ilegalidad.
Donald Trump no es un maestro de la sutileza, es narcisista y vulgar, gusta de los golpes de efectos exagerados, las rabietas y los desafíos para luego negociar. Ese siempre ha sido su estilo. Arma una bulla, insulta y rompe palitos. Luego se hace aspavientos de que logró algo, usualmente exagerando para luego negociar calladamente.
Su viaje a Europa no es muy distinto. No solo ha criticado duramente a los europeos por no gastar el 2% del producto interno bruto en defensa, sino que ha pedido que se eleve el gasto militar al 4% del producto interno bruto, algo difícil de justificar cuando los países Europeos a duras penas pueden gastar el 2% pactado. Pero es su estilo, para luego negociar.
Sin embargo Trump tiene un buen punto. Un punto que se pierde entre todas las críticas de los demócratas sobre cómo Trump insulta a los aliados y/o es un títere de Putin.
La primera pregunta que nadie se hace es, ¿son realmente los países de la Unión Europea los aliados o potenciales rivales de los Estados Unidos? Porque si fueran aliados no tendrían barreras comerciales contra un aliado que ayuda a estos países a defenderse, pero que al mismo tiempo ve que sus exportaciones a los países en los que gasta su tesoro, y en el peor caso su sangre, son bloqueadas por barreras arancelarias y no arancelarias. Además, el hecho de que los Estados Unidos asuman en gran parte el costo de defender Europa, significa que estos países pueden usar recursos que deberían usar en su seguridad, en construir estados del bienestar, invertir en educación y salud, mientas los norteamericanos no lo hacen y lo peor, los europeos subsidian y protegen empresas que van a competir protegidas con las empresas norteamericanas y eliminan puestos de trabajo para esos votantes.
La otra pregunta, ¿es Rusia realmente la Unión Soviética parte dos?
No nos engañemos sobre Putin. Es autoritario, ha mandado a matar a sus opositores, se tomó Crimea usando la fuerza, creó un conflicto donde derribar un avión de pasajeros, es amigo de personajes como Maduro y El Assad. Pero no es la Unión Soviética. No busca imponer una ideología mundial como el comunismo. Más bien quiere restaurar la influencia Rusa en Europa Oriental y el Medio Oriente. En eso choca con los alemanes, sobre todo en el tema de la Ucrania. Putin es una vuelta a la política europea de las zonas de influencia anteriores a 1914. Es un nuevo Zar. No un nuevo secretario general del partido comunista. Y su Rusia no es la Unión Soviética. Si no fuera por las armas nucleares, Rusia no tendría tanta influencia. Su economía no es mayor que la de Italia y Brasil. Las economías de los principales países de Europa Occidental, la Alemana, la Francesa, la Británica y la Italiana cada una por separado es mayor que la Rusa. Sin embargo requieren de los Estados Unidos para que los defienda de Rusia. Porque simplemente no quieren gastar en defensa y punto. Eso no evita que personajes como la Merkel tengan una línea dura en el tema urso pese a que ha reducido al otrora temible ejército alemán a niveles risibles. Porque sabe que los gringos van a terminar «cargando el muerto».
Y es allí donde hay algo de ira de Trump, si bien el exagera en los números, es cierto de que Europa depende mucho en materia energética de los hidrocarburos rusos. Y Rusia, es una economía de monocultivo, que vive del gas natural. Si los europeos quisieran contener a Putin deberían empezar por lastimar a su bolsillo, algo que no están haciendo. Si temen a la modernización de las fuerzas armadas rusas, deberían invertir más en defensa. Algo que tampoco están haciendo. En ambos casos prefieren que sean los norteamericanos los que «les saquen las castañas del fuego».
Putin quiere debilitar a la Unión Europea porque sabe que una Unión Europea débil va a permitir a Rusia ganar algo de influencia en Europa Oriental aunque no creemos que los rusos sepan para que la quieren. Trump no es fanático de la Unión Europea, los ve como rivales económicos de los Estados Unidos que sin embargo requieren de los Estados Unidos para su defensa. Para muestras un botón. El ministro de defensa alemán sugirió comprar aviones Loockheed F 35. Al final tuvo que renunciar. La razón, Ángela Merkel quería usar el dinero para comprar unos aviones ya existentes necesarios para enfrentar a la amenaza rusa ahora mismo, en desarrollar con Francia un caza futuro. En otras palabras Alemania prefiere ante la amenaza rusa, posponer un gasto en armamentos para subsidiar a la industria aeroespacial rival de la norteamericana aunque esto signifique no tener un caza moderno por diez años o más. ¿Puede entonces alguien tomar en serio a los socios militares de los Estados Unidos cuando piden mano dura frente a Putin?
Trump se comporta como un toro en una tienda de porcelana, pero la pregunta es si la diplomacia de Obama y Hillary Clinton realmente logró algo.
Y la pregunta final es, para qué rayos sirve la OTAN, organización a la que un fantoche como Juan Manuel Santos quiere ingresar a Colombia, como también lo hizo en la OCDE.
La OTAN tenía una función clara en la guerra fría. La Europa de 1945 tenía 12 millones de soldados soviéticos versus 4 millones de soldados de los aliados occidentales, de los cuales 3 millones eran norteamericanos. Europa, sin la presencia norteamericana, hubiera sido fácilmente invadida por Stalin y este pudo haber impuesto el comunismo más salvaje en una nueva Edad Media.
La OTAN evitó esto. Durante 44 años, las tropas de la OTAN y las de la URSS se vieron las caras en Alemania. Y países como Canadá, Islandia, Dinamarca y Noruega eran vitales para mantener abiertas las rutas de comunicación que permitieran mandar tropas a Europa en caso de una guerra. Italia, Grecia y Turquía, enemigos históricos, evitan cualquier avance de la URSS en el Mediterráneo.
La URSS y su sueño de revolución marxista global murieron en 1991. Pero la OTAN, en lugar de disolverse como su antagonista, el Pacto de Varsovia, se mantuvo, lo cual demuestra que las burocracias buscan siempre sobrevivir cuando se terminan las razones que justificaban su existencia.
Y las encontró. Primero fue la participación activa en la guerra civil de Yugoeslavia, por motivos humanitarios en los cuales los únicos criminales de guerra juzgados fueron los serbios. Luego en las guerras contra el terror de Bush en Irak y Afganistán. Y aunque no existan enemigos claros, sigue buscando expandirse, metiendo a los países bálticos y a Georgia, actualmente a Colombia.
Toda alianza militar lo es contra un enemigo común. La OTAN es la primera alianza que primero busca meter gente en ella para luego buscar enemigos que la justifiquen.
Si Trump ha cometido un error grave es no insistir en la salida gradual de los Estados Unidos de la OTAN. Por lo menos eso iniciaría una discusión clara los fines de la OTAN y sus límites tras la guerra fría. Una discusión que tiene ya casi 30 años pendiente.
Trump es el toro en la tienda, rompiendo a diestra y siniestra cosas que tenían que romperse hace rato. Por eso es odiado y vilipendiado, el problema es que no vemos los que propongan reemplazar las cosas rotas por cosas nuevas. Y si no lo hace, un Trump que tiene una guerra permanente contra medios hostiles y contra una burocracia estatal hostil, tarde o temprano puede perder y ver cómo el partido demócrata y los neoconservadores republicanos restauran el viejo orden.