Etiqueta: Canal de Panama

  • El Coronavirus ya está aquí. ¿Y ahora qué hacemos?

    Nada fortalece el poder del estado después de las guerras que una epidemia. Una epidemia usualmente implica restricciones al derecho de libertad de movimiento, al derecho de reunión, al derecho a la intimidad, ya que tu historial medio y con quien te reúnes se torna un tema de políticas públicas, y hasta de seguridad nacional. El Estado, cuya misión básica es dar seguridad a todos los ciudadanos, ahora tiene todas las excusas para acrecentar su poder. También hay restricciones al derecho de propiedad. Por ejemplo es común que los países pongan controles de precios para acabar con la especulación, y lo único que logran es fomentar las compras de pánico y las compras especulativas de acaparadores para su reventa a mayor precio. Hay que estar muy atentos a estos peligros. Por ahora el gobierno parece tomar las cosas con su calma característica. Lo que no sabemos es que si es por sangre fría o incapacidad oculta.

    Porque el corona virus trae dos problemas grandes. El primero, es el médico, que no pienso tocar acá porque no soy médico, el segundo es el impacto económico sobre Panamá del coronavirus.

    Panamá tiene una economía de servicios con varios pilares. Y el coronavirus puede hacer entrar en crisis a todos.

    El colapso del offshore y la construcción. El pilar planteado por la plataforma financiera de Panamá se encuentra bajo asedio de la OCDE y el GAFI, con sus estándares internacionales, algunos realmente planteados para combatir el financiamiento de actividades ilícitas y la evasión fiscal, pero también con claros propósitos proteccionistas de evitar que la gente vote con los pies hacia jurisdicciones más cómodas y evitar la competencia fiscal perjudicial. El sector construcción también ha tomado duro, y hay ahora mismo hay un exceso de inventario, con apartamentos y locales comerciales vacíos. Los obreros de la construcción se han reducido a la mitad. Y por lo tanto, las cuotas sindicales que financiaban al SUNTRACS, FENADESO y al FAD.

    Ahora el coronavirus va a atacar otros dos pilares de la economía panameña que ya venían estando golpeados.

    El Canal de Panamá. La ACP no ha dicho nada, pero ahora a las restricciones de calado por la falta de agua se va a sumar el colapso del comercio desde China y Corea del Sur y la caída de los precios del petróleo. La actividad comercial en los puertos de la costa oeste de los Estados Unidos que comercian principalmente con Asia, ha caído un 25% y los puertos de la costa este, que usan el Canal de Panamá para comerciar con Asia, esperan una caída del 15% el primer cuatrimestre de este año, principalmente gracias a la caída del comercio con China. Comercio que pasa por el Canal de Panamá. Y que sumado a las restricciones de dragado por la sequía, va a hacer que el tránsito por el Canal de Panamá disminuya, y por consiguiente los ingresos en forma de peajes y los aportes del Canal al presupuesto de Panamá, que desde Martinelli usa estos ingresos para sufragar gastos fijos y no inversiones. Sume a esto que la crisis deflacionaria del Coronavirus ha provocado una caída brutal en las importaciones de materias primas a China, entre ellas el petróleo, que ha caído a un mínimo, lo que hace la ruta por Suez más competitiva que la Panameña con sus restricciones de calado y tiempos de espera. El Canal de Panamá, los puertos y la industria logística van a tomar duro. Y con esto los ingresos del Estado Panameño.

    El Sector Turismo. Los hoteles ya habían despedido a más de 30 mil personas antes del coronavirus, ahora va a ser devastador. Las aerolíneas han tenido que cancelar vuelos, dejar pasajeros en tierra, la industria cinematográfica ha tenido que atrasar estrenos como Mulan y la última de James Bond. La Liga de Fútbol Italiana está cancelada. Los restaurantes operan con horarios restringidos. En Francia todas las aglomeraciones de más de mil personas han sido canceladas. Si las aerolíneas, hoteles, restaurantes y cines tenían problemas antes del coronavirus, ahora el efecto puede ser devastador.

    ¿Qué hacer? Emmanuel Rahn tiene una frase famosa, “no dejar que ninguna crisis se desperdicie”.  Las crisis también son épocas de oportunidades. Y las oportunidades son varias.

    El problema con poner todos los huevos en una sola canasta. Los empresarios norteamericanos se estaban dando cuenta con la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, antes del coronavirus, que no había sido sabio poner todos sus huevos manufactureros en la misma canasta China. Ahora con más razón, teniendo en cuenta el riesgo de los gustos gastronómicos y hábitos higiénicos de los Chinos, la posible aparición de cisnes negros en forma de pandemias en China, van a asustar más a los inversionistas que van a buscar un “desacoplamiento” de la economía China y la norteamericana diversificando su producción en otros países. Un economista norteamericano nos dijo la semana pasada que México y Centroamérica deberían poder aprovechar la coyuntura para atraer inversiones manufactureras. Panamá, que ha puesto todos sus huevos en un sector servicios que ahora va a tomar duro con la crisis, debería prepararse para aprovechar esta oportunidad. Pero para ello debemos hacer modificaciones en la legislación vigente, sobre todo en el Código de Trabajo.

    El aumento de desempleo y el colapso de la industria de la construcción van a hacer que el poder de los sindicatos sea mucho menor para oponerse a las reformas, y si persiste la situación de Coronavirus, no van a poder hacer grandes y violentas manifestaciones contra las mismas. Es una oportunidad que no debería desperdiciarse.

    El problema del sistema de salud público panameño. La atención médica primaria, que es la que evita que la gente no se enferme en primer lugar y la atención médica terciaria, para los cuidados catastróficos que la atención medica privada es incapaz de asumir, como lo demuestra la conducta de las aseguradoras, pueden ser mejores. Está claro que la salubridad pública tiene un rol que cumplir y puede ser mejor. Es una discusión que hay que tener. Fuera de la histeria de que “quieren privatizar la CSS” cuando en efecto se trata de unificar el sistema estatal de salud. Se trata acá de crear un sistema estatal de seguros primarios que funcione, un seguro de salud estatal que cubra las carencias de los seguros privados y un sistema de salud estatal terciario para los eventos catastróficos, como lo puede ser la infestación del coronavirus.

    Son todas oportunidades que se presentan en una crisis. Pero por ahora parece que el gobierno sólo puede atender un problema a la vez, y éste es contener el coronavirus. En lugar de mirar los efectos que la crisis va a tener sobre nuestra economía y ver qué oportunidades saldrán al final de la crisis.

  • ¿Cómo afectará el Coronavirus al Canal de Panamá?

    Es cuestión de tiempo para que el coronavirus aparezca en Panamá, y ya en los Aeropuertos se toman medidas de seguridad. Esperemos que también los hospitales, escuelas y asilos estén preparados para la crisis.

    Por alguna razón, uno de los temas por donde pasa desapercibido es en el Canal de Panamá. Recordemos que China es el segundo mayor cliente del Canal de Panamá, y que si bien los buques pasan por éste usualmente rápido, no podemos evitar que los pilotos y pasacables tengan que abordar estos barcos. No sabemos qué medidas tomarán las Autoridades Sanitarias (MINSA), la Autoridad Marítima y la Autoridad del Canal de Panamá en caso de que un buque en tránsito tenga personas a bordo con el coronavirus y qué pasará con los pilotos y pasacables panameños. Lo cierto es que el Coronavirus tendrá un efecto sobre el Canal de Panamá, aunque solo sea disminuyendo el número de buques que pasen por él debido a la restricción global del comercio y el turismo, por lo menos de manera temporal.

    El coronavirus ataca a todos los seres humanos, aunque su letalidad aumenta con la edad, la obesidad o las alergias. Por ser de transmisión aérea, es muy difícil evitar no ser contagiado, es como una gripe en ese aspecto. Medidas similares, como cubrirse la boca al estornudar, lavarse las manos regularmente, no llevarse las manos sin lavar a los ojos, boca o nariz, mantenerse en casa si se está enfermo, y cubrirse la boca y nariz si se sale a la calle enfermo, limitan su contagio.

    El período de incubación dura entre los 2 y los 14 días, y el virus puede contagiarse durante este período, aunque sea menos probable. Una persona que ha sido expuesta al coronavirus y no desarrolla síntomas en 14 días no tiene la enfermedad.

    Lo que nos lleva a nuestra preocupación inicial. ¿Qué efectos tendría el Covide 19 sobre el Canal de Panamá? y lo dividiremos en dos preguntas. Primero, el efecto sobre los tripulantes de los barcos, pilotos y pasacables, y dos, el efecto sobre el tránsito en sí por el canal de Panamá (y por ende, a la economía).

    Asumiendo que el período de incubación de coronavirus es de un máximo de 14 días, un buque relativamente rápido que navegue a 20 nudos en velocidad de crucero, se demoraría 18 días en llegar de un puerto del Sur de China hasta el Canal de Panamá. En ese tiempo cualquier persona con Coronavirus ya lo debería haber desarrollado, y la persona debería estar aislada en un camarote o lugar específico. La Autoridad del Canal de Panamá está dispuesta a tomar medidas para evitar el contagio de pilotos y pasacables, y aislar a los marineros expuestos en su buque. La ACP anunció un protocolo, para enfrentar el posible paso de buques expuestos al Coronavirus a inicios de Febrero. Pero estas serían medidas menores. Nuestra segunda preocupación es el principal problema del Coronavirus: el enorme golpe que le ha dado a la producción de bienes y servicios en China, y como China es el taller del mundo, ha trastocado las cadenas de producción a nivel global;  la oferta de bienes manufacturados está cayendo y con esto el comercio internacional. ¿Podrá esta situación afectar al Canal?

    Se calcula que 51,000 firmas en todo el mundo usan productos suplidos de manera directa de la región de Wuhan, y 5 millones de empresas tienen suplidores en segundo grado y tercer grado que usan productos de esa región. Estamos hablando de que estas empresas ahora no van a poder conseguir sus productos, que los necesitan para poder producir otros productos. Todas las cadenas de producción están bajo presión y con interrupciones.

    Microsoft y Apple por ejemplo, han anunciado pérdidas debido a la interrupción de la cadena de suplidores. Las bolsas mundiales están en caída. A largo plazo muchas empresas se van a tener que preguntar si vale la pena tener la producción tan lejos de casa. Donald Trump, que es proteccionista, hace esa pregunta.

    ¿Qué efectos tendrá esto a corto y mediano plazo en el comercio marítimo internacional?

    Por ahora es temprano decirlo, parece que en China la epidemia está llegando a su pico. Pero en el resto del mundo todavía no se sabe qué tan mala será. Pero ya empezamos a tener indicadores. El Baltic Dry index, indicador de carga de buques a granel indica una caída de un tercio de los precios de carga a granel de los buques más grandes tipo Capesize, que son los que llevan granos y minerales a China. El bajón más grande en 20 años. El BIMCO reporta pocos pedidos de carbón, petróleo y hierro. Los armadores griegos reportan una caída del 20% en los embarques de petróleo hacia China. Al Jazeerra reporta una caída del 80% en el costo de los precios de flete del petróleo hacia China.

    Ese bajón en la importación de materias primas de China eventualmente significará que habrá una baja en la cantidad de productos que salgan de China. También están las demoras por cuarentenas. Fed Ex reporta que sus pedidos se demoran en promedio de dos a tres días más en salir de China debido a las medidas de cuarentena. Luego está la caída en las cadenas de producción causadas por la epidemia en sí. China es hogar de 7 de los diez puertos de contenedores más grandes del mundo. Hyundai ya ha tenido que suspender su producción en Korea del Sur, otro lugar donde el coronavirus esta difundiéndose rápido. La causa es que los trabajadores no están llegando a los puertos y tampoco los camioneros y ferroviarios que llevan la mercancía de la fábrica al puerto; esto crea más atrasos en los embarques, añadido a las medidas de cuarentena. Los barcos tienen que salir vacíos de China, y la práctica de intercambiar tripulaciones en China se suspendió. O sea, no se produce, y las mercancías que se producen no llegan a sus clientes ni pasan por el Canal.

    El efecto por ahora es más fuerte en los embarques de materias primas que China importa, y se ha sentido en febrero; en marzo veremos el efecto en los productos manufacturados que China exporta. La ONU calcula una caída del 2 % anual de las exportaciones Chinas en enero y febrero. Esto está causando pérdidas en China, Taiwán, los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur por 50 mil millones dólares al romperse las cadenas de producción. China es la quinta parte del comercio mundial, una caída del 2 % de las exportaciones anuales en un mes es significativa. El canal de Panamá es ruta del 6% del comercio mundial, y las exportaciones de China a la Costa Este de los Estados Unidos pasan por allí. Los Puertos de la costa este de los USA se están preparando; la caída de contenedores fue del 5.9 % en Enero, y se esperan caídas más fuertes entre Febrero y Abril del orden del 11% en Virginia; en Charlestón North Carolina, pronostican caídas más fuertes, del 15%. En la costa oeste, que no usa el Canal de Panamá, las caídas han sido más duras, 25% en Febrero y pronostican un bajón promedio de 15% el primer cuatrimestre del 2020.

    El 36% del tránsito del Canal de Panamá está relacionado con China, de la costa este de los USA a China, del Caribe u Centroamérica a China, y del Norte de Sudamérica China. Si las predicciones de los puertos norteamericanos se cumplen, tendremos un bajón del 11 al 15% el primer cuatrimestre de este año. Esto significa menos ingresos para la ACP y menos ingresos para el gobierno nacional que no ha contenido el gasto. Y tampoco el Canal ha disminuido sus gastos, más bien han ido en aumento.

    En todo caso el impacto sobre el canal de Panamá se va a sentir en Marzo y Abril en adelante. Al que hay que añadir las restricciones de calado por la falta de agua que han escondido en parte la crisis China. Pronto veremos qué tan grave o malo será. Y qué efecto tendrá sobre las recaudaciones del Canal de Panamá y la economía del Estado Panameño.

  • Tercer análisis de los Estados Financieros del Canal de Panamá.

    Disclaimer: 1.- soy tan apasionado por las matemáticas como aislado de las pasiones que generan sus análisis y resultados. 2.- este análisis está hecho para que pueda ser comprendido tanto por un lego como por un experto.

    Comienzo este nuevo análisis financiero haciendo un poco de memoria: en junio del 2017 al observar el Estado de Resultado 2016 publicados en El Faro N°.208 y su comparativo con el año anterior (2015) me surgió la pregunta “¿Qué está pasando con el Canal? con tan solo tres meses de operaciones de las nuevas esclusas…” al realizar en aquel momento un análisis horizontal y vertical de los Estados donde se vislumbraban algunas señales de alertas.

    Esto dio lugar a que un año después, “al ver el Estado de Resultados 2017 publicado en la revista informativa del Canal de Panamá de marzo de 2018 (El Faro N°.117) y al hacer el mismo ejercicio para un período que contempla la operación a pleno del Canal Ampliado…” me preguntara: “¿Qué sigue pasando con el Canal?”, ya que surgieron respuestas que mantuvieron mi estado de incertidumbre, “…al ver la relación entre Utilidad Neta versus Ingresos, o dicho de otra manera, el margen de ganancia que se perfila con una tendencia a la baja continua en los últimos cuatro períodos, cerrando en el 2017 con un margen menor (-8.4%) al logrado en el 2014, cuando el canal operaba solamente con sus exclusas originales”. Este panorama me conducía “…a más preguntas sobre la Institución insigne de Panamá, que solo los hechos y resultado futuros podrán dar respuesta cierta…” quedando planteada una nueva pregunta: “¿Qué seguirá pasando con el Canal?”

    Voy a tomar en cuenta que, por un lado,  la sostenibilidad en el tiempo de las empresas depende, en buena medida, de su capacidad de adaptación para afrontar los cambios presentados por factores externos que hacen a su negocio en un mundo dinámico en continua evolución (camarón que se duerme se lo lleva la corriente); ello las obliga a innovar para mantenerse competitivas con un estado de rentabilidad más o menos estable dentro de márgenes aceptables. Este supuesto entiendo que es el que fue lo que dio inicio al análisis de alternativas para determinar la viabilidad del proyecto de ampliación, una evaluación desde el punto de vista del Costo Promedio Ponderado del Capital (WACC), utilizado para valorar un proyecto de inversión, o el Valor Económico Agregado (EVA) para determinar el beneficio económico que permite apreciar la creación de valor.

    Por otro lado, en la puesta en marcha de este tipo de proyecto, existe un periodo inicial en donde se pone a prueba lo proyectado y la experiencia, aprendiendo de los errores y aciertos, conocido como curva de aprendizaje, como así también un efecto de Ramp Up dado por el aumento en la producción antes de los aumentos previstos por la demanda que comprende el desarrollo de servicio o producto y la utilización a máxima capacidad caracterizado por la experimentación y mejora. La duración de estos periodos depende del tipo de industria o negocio, la planificación y la capacidad de reacción de la organización, sufriendo los productos logrados altibajos y fluctuaciones hasta que logran estabilizarse.

    Supongo que éstas eran las respuestas al momento de la publicación de aquellos artículos, por supuesto que con la correspondiente sustentación informativa. Ahora, habiendo transcurrido el cierre de tres períodos fiscales de operación del Canal ampliado, se puede comenzar a visualizar cual sería la tendencia que presentan los números de los Estados de Resultados. Ver gráfico considerando los tres últimos periodos (2013/2015) de funcionamiento del Canal Original al 100%.

                                                                                              Períodos de Operación Exclusiva del Canal Original

    A continuación, la correlación con el periodo 2016 que refleja los resultados compartidos de la operación con una participación de 9 meses del Canal Original (75%) y de 3 meses (25%) de las nuevas esclusas del Canal Ampliado.

    Período Compartido de Operación del Canal Original y las Nuevas Esclusas

    Este último gráfico, concluye  con los Estados de Resultados de los tres primeros períodos cerrados al 30 de septiembre (2017/2019) de funcionamiento del Canal Ampliado al 100%.

    Períodos de Operación Exclusiva del Canal Ampliado

    Desde la perspectiva de los ingresos, la tendencia entre los años 2013 al 2019 es de crecimiento, a pesar que en el año 2016 los resultados compartidos de la operación (gráfico en gris) presentó una disminución de 4.9% respecto al año anterior.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual aumentó 8.3%, lo que representa una tendencia creciente, que acompaña (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019).

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual aumentó 12.4%, dando una tendencia creciente superior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, los ingresos alcanzados por el Canal Original se encuentran por debajo del nivel medio de los últimos siete años, ya que este nivel fue elevado por la operación del Canal Ampliado, presentando una tendencia de crecimiento más acelerada que la del Canal Original y la de los últimos siete años.

    En primera instancia, esta es una muy buena noticia para comenzar.

    Desde el punto de vista de los gastos, la tendencia entre los años 2013 al 2019 también es de crecimiento, acentuada por los resultados del año 2015 y 2017.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual aumentó 46.9%, lo que representa una tendencia creciente levemente superior (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019), impulsada por el aumento que se produjo en el año 2015.

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual aumentó 10.7%, dando una tendencia creciente inferior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, el comportamiento de los gastos es similar al de los ingresos, aunque en éste caso, la tendencia de crecimiento del gasto en la operación del Canal Ampliado muestra una significativa desaceleración con respecto a la del Canal Original y la de los últimos siete años.

    En segunda instancia, otra buena noticia.

    Ahora veamos qué sucede cuando combinamos los resultados de los ingresos y los egresos.

    Al restarle a los Ingresos Totales los Egresos Totales obtenemos la utilidad neta del periodo en valores absolutos, lo que nos da una tendencia de crecimiento al considerar los años 2013 al 2019, a pesar de la caída sufrida en los años 2016 y 2017, que dio lugar a diversos cuestionamientos y opiniones del análisis publicado en el 2018.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual de la utilidad neta aumento 11.9%, lo que representa una tendencia creciente superior (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019).

    Entre el período 2015 y 2017 la variación porcentual de la utilidad neta disminuyó 11.5%, cayendo en valor absoluto por debajo de la alcanzada en el año 2013 e insinuando una tendencia de decrecimiento, que por suerte fue revertida en el 2018.

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual de la utilidad neta aumentó 23.4%, dando una tendencia creciente significativamente superior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, la utilidad neta de los años 2017 y 2018 del Canal Ampliado se asemeja a la alcanzada por el Canal Original en los años 2013 y 2014, con un aumento en el 2019, que la ubica por encima de la lograda en el 2015 y la media del período completo analizado (2013/2019).

    En términos generales, la Utilidad Neta en valores absolutos de los tres últimos años de funcionamiento del Canal Original al 100% (B/. 3,899), es levemente inferior (B/. 149) a la alcanzada en los tres primeros años de funcionamiento del Canal Ampliado al 100% (B/. 4,048), con una tendencia de crecimiento más acelerada, por lo que insinúa una proyección de mayor prosperidad, ubicándose por encima del Canal Original a partir del 2020, siempre y cuando las condiciones se mantengan estables.

    En tercera instancia, continúan las buenas noticias.

    Cuando se divide el Gasto entre los Ingresos, obtenemos la relación entre estos dos valores que sirve como un Indicador de Gestión para medir la Eficiencia Operacional. Cabe destacar que cuanto menor es el resultado, mayor es la eficiencia de la gestión.

    Aquí se puede observar que la eficiencia del Canal Original (gráfico celeste) sufrió una fuerte disminución (12.6%) en el año 2015 con respecto al 2014, cuando sus dos antecesores  se mantenían con una leve variación (1%) en detrimento de la eficiencia.

    En cuanto al año 2016 en donde se compartió la operación entre el Canal Original y el Ampliado (gráfica Gris) la eficiencia también disminuyó en un menor grado (5.2%) con respecto al 2015, manteniéndose un leve mejoramiento de la eficiencia (alrededor del 0.5%) durante los tres primeros años de operación del Canal Ampliado (gráfica verde).

    En término general, la tendencia del período completo analizado (2013/2019) se encuentra en ascenso, lo que representa una pérdida de eficiencia en la gestión operacional del Canal.

    En lo que respecta al Canal Original, el promedio de sus tres últimos años (2013/2016) es de 39.2% y el del Canal Ampliado en sus primeros tres años (2017/2019) es de 55.5%, por lo que se puede interpretar como que la gestión operacional del Canal Ampliado es menos eficiente que la del Canal Original en un 16.3%. Dicho de otra manera, por cada Balboa de ingreso, el Canal Original gastaba B/.0.39, ahora,el Canal Ampliado gasta B/.0.55.

    Lamentablemente en esta cuarta instancia los resultados no son tan buenos, aunque cabe la esperanza que la tendencia favorable presentada en los últimos tres años continúe, para acercarse más al nivel medio.

    Al dividir la Utilidad Neta entre los Ingresos y lo multiplicamos por 100 ,obtenemos un indicador de rentabilidad, como lo es el Margen Neto de Utilidad.

    En este punto se puede observar que el Canal Original (gráfico celeste) tuvo un margen neto de utilidad promedio en sus tres últimos años (2013/2016) de 50.9%, ubicándose año tras año por encima del nivel medio.

    En el 2016, cuando se compartió la operación entre el Canal Original y el Ampliado (gráfica Gris) cae por debajo de la media a 46.8% (-0.6). Esta caída se acentúa en el 2017 cayendo a 42.0% (-5.4% del nivel medio) aunque la tendencia negativa se revierte en los dos años subsiguientes, marcando una tendencia creciente más acelerada (gráfica verde) que la lograda en los últimos tres años del Canal Original, terminando a 0.9% por debajo de la media, promediando un 44.0% en sus primeros tres años (2017/2019).

    De aquí se desprende que el Canal Original fue un 6.9% más rentable de lo que es actualmente el Canal Ampliado.

    Expresado de otra manera, por cada Balboa de ingreso en Canal Original quedaban de Utilidad Neta B/.0.51, ahora con el Canal Ampliado quedan B/.0.44.

    En esta quinta instancia se repite otra noticia no tan buena, aunque también existe la esperanza que la tendencia favorable presentada en los últimos tres años continúe, para acercarse más al nivel medio y superarlo.

    De acuerdo a lo expuesto se puede concluir que, en términos de valores absolutos, el Canal de Panamá está entrando en “régimen”, atravesando una etapa de estabilización, mejorando las fuentes de fondos (los ingresos) y el uso de fondos (los egresos), habiendo alcanzado una utilidad neta en el año 2018 semejante a la del 2015, siendo superada en el 2019 con una tendencia positiva que augura un buen año 2020.

    Ahora bien, cuando se analiza el comportamiento del Indicador de Gestión, más allá de tratarse del canal original o ampliado, sino estudiado como una sola Organización que presenta Estados Financieros únicos, la Eficiencia Operacional ha sufrido un detrimento considerable entre el período 2015 y 2017, que aparentemente fue controlado en el 2018 y 2019, mejorando levemente, aunque la brecha es considerable para alcanzar el nivel medio, quedando mucho trabajo y esfuerzo por hacer.

    En cuando al Indicador de Rentabilidad, el Margen Neto de Utilidad de la Institución disminuyó considerablemente entre el 2016 y 2017 observándose un leve repunte en el 2018 y uno mayor en el 2019, quedando poco margen para alcanzar el nivel medio, con lo que se podría pronosticar que el próximo año se podría lograr llegar a lo que sería una primera meta, para alcanzar una segunda, equipararse y superar a la histórica.

    En definitiva, el estado de incertidumbre que tenía inicialmente, por un lado se atenúa, al analizar los nuevos resultados, ya que se observa un cierto control de los factores internos, aunque queda mucho trabajo y esfuerzo por hacer para alcanzar niveles institucionales históricos; y por otro lado no desaparece, dado que existen factores coyunturales externos que no se pueden controlar directamente.

    Por ahora, puedo sostener en base a los números expuestos, que el Canal Ampliado con sus viejas y nuevas esclusas funcionando, es menos eficiente y menos rentable que el Canal Original operando solamente con sus viejas esclusas; claro que este hecho puede cambiar en los próximos años si se continúan maximizando los ingresos y minimizando los egresos.

    A continuación, les dejo los resultados de otros Indicadores Financieros para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

    Indicadores de Solvencia:

    (Pasivo / Patrimonio)

    (Pasivo / Activo)

    (Pasivo Corriente / Pasivo Total)

     

    Indicadores de Liquidez

    (Activo Corriente / Pasivo Corriente)

    (Activo Corriente – Pasivo Corriente)

    Otro Indicador de Gestión

    (Ingresos / Activo)

    Este panorama me conduciría a cerrar este capitulo igual que en el 2018: “Por el momento todo indica que hay que ponerle el ojo para que no nos agarre fuera de base”.  Sin embargo, quiero poner mi cuota de optimismo y no sólo centrarme en los fríos números y esperar otro año más, para que los indicadores sigan mejorando.

  • Las rivalidades que vienen y la inocencia de los políticos.

    China quiere vender sus recursos, y adquirir materias primas. Para eso lanzó las Iniciativas de la Seda y el Camino y el Collar de Perlas. El gobierno del partido comunista chino se basa en un contrato social tácito. El gobierno garantiza al pueblo un aumento de sus niveles de vida, pero el pueblo no va a desafiar el monopolio del partido comunista chino. Por ahora, después de Tianamen, ese contrato social funciona bastante bien. Pero este acuerdo depende de que los chinos cada vez puedan conseguir las materias primas que necesita, y vender sus productos. Para esto dependen de la buena voluntad de los Estados Unidos, algo que no les gusta. Así que eventualmente van a necesitar bases en el extranjero para garantizar sus rutas marítimas, o sea un Collar de Perlas militar. Pero al hacerlo, de paso puede controlar las rutas marítimas de otros. Lo cual lleva a rivalidades de carácter militar.

    Por ejemplo, en 1900, los alemanes, cansados de depender de la buena voluntad de los británicos, decidieron tener colonias y una flota marítima lo cual hizo que los británicos, históricamente amigos de Gran Bretaña, se convirtieran en enemigos durante dos guerras mundiales. Lo mismo pasó cuando Japón, potencia emergente, decidió que no podía depender de la buena voluntad de los occidentales en garantizar sus fuentes de materias primas de Asia, así que crearon una flota, que chocó militarmente primero con los rusos, y que luego, cuando los norteamericanos no garantizaron sus rutas de materias primas, embargadas como represalia por la invasión a China, con los norteamericanos. Todos sabemos cómo terminó eso. El afán de China de poder garantizarse a sí misma las rutas de materias primas y sus recursos puede llevarla a choques militares con la India primero y luego con los Estados Unidos.

    El tema actual es que poco a poco, de la bipolaridad ideológica de la guerra fría, USA o URSS, o de la unipolaridad de los 90s donde los USA quedaron solos como árbitros del mundo, vemos surgir un mundo multipolar, similar a la Europa del siglo XIX, marcada por áreas de influencia definidas por intereses económicos más que ideológicos. Donde la Unión Europea (realmente el eje franco alemán), una Rusia que sigue en retroceso desde el fin de la Unión Soviética, una ascendente China, una emergente India, y posiblemente un Brasil que busca todavía su rol en el mundo, se pelean áreas de influencia, y buscan aliados no por ideología, sino por temas económicos específicos.

    Salvo los Estados Unidos y la EU que comparten la civilización occidental, cada potencia representa una civilización, Rusia, la cristiana ortodoxa, China, la civilización china, India, la India. Y todas apuntan a áreas de influencia local. Se alían pero también se enemistan por esas áreas. Rusia choca con los occidentales por la Ucrania, fuente de recursos mineros y agrícolas que rusos y alemanes han querido por siglos, y el Báltico o sea la salida a rutas comerciales marítimas, como fue en la era de los zares.

    Además quiere evitar que los árabes saudíes construyan un oleoducto a Europa a través de Siria. África es el gran premio en disputa la Unión Europea, representada por Francia, la China y la India. El control de Indico, ruta necesaria para mover materias primas a la India y China, va crear una guerra entre China y la India tarde o temprano. Los USA ven a Latinoamérica, sobre todo al Caribe, como su área de seguridad natural, pero el Brasil de Bolsonaro va a aspirar a ser el policía de Sudamérica posiblemente con el visto bueno norteamericano. Rusia, y China van a chocar en Asia central tarde o temprano por el Asia Central. Pero por ahora son aliados porque la ruta de la seda los beneficia, mientras no tengan bases militares. El mundo islámico por ahora también está en disputa, los europeos y los gringos van en retroceso, pero los rusos y chinos no van a llenar el vacío por ahora

    Los chinos quieren un Collar de Perlas civil y militar para garantizar la salida marítima de sus mercancías y la llegada de sus materias primas. Y esto puede traer problemas, sobre todo por la parte militar, garantizar las rutas marítimas, ya hemos dicho, puede afectar que otro garantice sus propias rutas marítimas. Y empieza una rivalidad naval que puede terminar mal.

    ¿Cómo afecta eso a Panamá? Panamá es parte del Collar de Perlas Chino… China quiere extraer recursos de Colombia y Venezuela, y quiere garantizar una ruta por Panamá.

    Si lo hiciera pacíficamente no habría problemas, pero ya vemos cómo busca mantener en poder al económicamente incompetente Nicolás Maduro, o ya ofreció a Panamá la trampa de la deuda china en forma de un ferrocarril. La cuenca del Caribe es área de seguridad nacional de los Estados Unidos, y éste no duda en mantener su hegemonía en ese sector. Que Panamá se vea involucrado en una rivalidad entre los Estados Unidos y China no es bueno. Sobre todo cuando el Brasil de Bolsonaro aspira ahora a ser el centro de Sudamérica, mientas que Lula practicaba con el Foro Social de Río, una política ideologizada de enfrentamiento al “capitalismo”, Bolsonaro parece saber que el capitalismo es la base del crecimiento económico, y busca convertir a Brasil en una potencia regional, con el visto bueno de los Estados Unidos.

    Esto pareciera que la Cancillería, enfocada en un mundo de biempensantes y “buenos ciudadanos globales”, parece ignorar que los países, en un mundo sin ideologías se siguen moviendo por los intereses nacionales, o en el peor de los casos por los intereses económicos personales de los dirigentes nacionales. Esto último puede ser que lo entienda bien el Presidente actual… aunque no sabemos si sus intereses personales coinciden con los del país.

  • Provocando a los gringos, el Canal y el peligro amarillo.

    Vemos que los Estados Unidos llamaron a consultas a sus embajadores o representantes diplomáticos en varios países que recientemente rompieron con Taiwán para establecer relaciones diplomáticas con China. Esto revela cierta molestia y preocupación en la Administración Trump por el avance del poderío diplomático de China. Para acabar de meter el dedo en la llaga y hurgarlo bien, la administración de Varela ha tomado medidas que parecen una provocación deliberada a los norteamericanos. Como concederle a China una embajada con vista al Canal, algo estratégico en caso de guerra, o concederle terrenos en Amador para que hagan un centro cultural, algo que también ha sido visto como otra provocación. Es como decir, “se fueron los gringos del canal, ahora sus rivales económicos y militares llegaron”. Varela se olvida que tomar partido en la rivalidad entre los dos mejores clientes del Canal no es buena idea. Sobre todo cuando todavía falta una generación para que China pueda ser rival de los norteamericanos en el poderío naval. El conflicto se viene gestando hace rato.

    China despierta.

    Los gringos están preocupados. China ya está cerca de ser la segunda economía del mundo si no lo es ya, superando a Europa, y pronto, en menos de una década sobrepasará a los Estados Unidos.

    La época del Made in América ya se acabó. Hace 40 años usábamos carros Ford o Chevrolet, tomábamos fotos con cámaras Kodak. Usábamos electrodomésticos Whirlpool o Westinghouse. Los televisores y tocadiscos eran RCA o General Electric.

    Hoy nada de eso está hecho en los Estados Unidos. Los carros que usamos son coreanos o japoneses, los electrodomésticos y cámaras también. Y casi todo está hecho con componentes hechos en China. China es el taller del mundo. Casi todos los productos manufacturados desde la ropa que vestimos a los celulares que usamos para chatear, a los componentes de esta computadora con la cual escribo estas líneas, son hechos en China.

    ¿Qué fabrican ahora los Estados Unidos? Aviones, armas de guerra. Los productos donde los Estados Unidos dominaron el mundo, ahora son hechos en China, Corea y Japón. La economía norteamericana vive de la agricultura, pero ésta no emplea a mucha gente y de los servicios. Y allí es donde está el problema. Los servicios financieros dependen mucho del dólar y la FED, lo cual puede ser una burbuja. Y los servicios de entretenimiento como las industrias del cine, la música y en menor lugar los deportes (los gringos no han logrado meter sus deportes con fuerza en el mundo salvo el basquetbol).

    El sector secundario norteamericano es lo que ha decaído, y en parte ésa es una de las razones por las cuales Trump fue electo presidente. Para restaurar la capacidad manufacturera de los Estados Unidos y darle trabajo a los obreros blue collar.

    Los chinos saben todo esto. Y los chinos tienen un hueso que roer. China se llama a sí misma el Renio del Medio. Por más de dos mil años China fue el país más poderoso del mundo. Y el país con mejores estándares de vida desde la Antigua Grecia. Pero vino la revolución industrial y China se quedó atrás para ser humillada por pequeños reinos Europeos. Los portugueses, los alemanes, los franceses y principalmente por los británicos. La guerra del Opio en mediados de los 1840s donde los británicos lograron a manu militaris el derecho de venderle drogas al pueblo chino, es vista como el inicio de la humillación de los cien años por parte de los occidentales. Tiempo que terminó con la victoria comunista en 1948.

    China estaba desde la invasión Manchú en 1700s en estado de perpetua guerra civil. Los chinos sacaron dos conclusiones. Para evitar ser humillada de nuevo China debía industrializarse, y rearmarse. También debería permanecer unida, porque la China humillada por manchúes, británicos y japoneses lo había sido por estar gobernada por señores de la guerra locales en lugar de tener un gobierno fuerte como el del Partido Comunista. Hasta cierto punto China abrazó el comunismo como una manera tener un gobierno monolítico que rearmara e industrializada al país. Económicamente el gobierno fue un fracaso pero políticamente logró su objetivo. Den Xiao Ping cambió la política económica a un capitalismo de Estado pero mantuvo la hegemonía del partido Comunista.

    Los chinos tienen ahora un plan de rearme, que busca crear anillos defensivos en todo el Pacífico, el primero es de Vietnam a Taiwán a Corea. Esto alarma a Japón. El segundo, mucho más polémico,  abarca a las islas del Pacífico en control de los Estados Unidos como Guam, las islas Marshall y las Aleutianas, esto ha despertado alarmas tanto en los Estados Unidos como en Australia. Cuando avance el siglo XXI veremos una rivalidad militar entre China y Estados Unidos con sus aliados por el control del Pacífico. A Panamá le conviene ser neutral en esa rivalidad. Y es allí donde está el problema con Panamá.

    Panamá en la estrategia naval norteamericana.

    El control de los mares ha sido visto como una de las maneras de lograr que una nación se convierta en gran potencia. Los romanos controlaron el Mediterráneo, el llamado Mare Nostrum. Los Españoles y Portugueses, los Franceses y Holandeses y los Británicos lucharon entre los siglos XVI y XVII lucharon por el control de los mares, y el Reino Unido gano esa rivalidad. Rule Britania, Britania Rule the Waves se convirtió en el segundo himno británico después de God Save the King.

    Los norteamericanos, siendo una ex colonia británica sabían esto, y se lanzaron a potenciar su marina, mucho más que su ejército que siempre fue chico hasta 1942. Se esforzaron en convertir al Caribe en su patio trasero, para evitar que las potencias Europeas lo controlaran. Y crearon el triángulo estratégico Cuba, Puerto Rico y Panamá en el Caribe. Cuba y Panamá se convirtieron en cuasi protectorados y Puerto Rico en una colonia. Tras la guerra hispano norteamericana, los norteamericanos se dieron cuenta que pasar buques del Atlántico al Pacífico, para un país con dos costas extensas como los Estados Unidos era vital, y se esforzaron en tener un Canal por Nicaragua o Panamá a toda costa. En esa época los norteamericanos eran segundones de Gran Bretaña, que era su rival más temido aunque hoy resulta difícil creerlo debido a la alianza entre estos dos países. En la Segunda Guerra Mundial esta estrategia les resultó. Pudiendo reforzar su flota del Pacífico rápido tras Pearl Harbor.

    Pero en la guerra fría ya no era tan importante. Los norteamericanos tenían ahora el control de los mares y tenían flotas enormes para cada océano. Además las armas nucleares hacían el canal un cuello de botella demasiado vulnerable para una flota. Después del 9 de enero de 1964, el Canal de Panamá y su zona aledaña se habían convertido en una vergüenza incómoda para los norteamericanos, y se iniciaron una serie de larga negociaciones con Panamá que culminaron con los Tratados Torrijos Carter y la devolución del Canal a Panamá en 1999.

    China desea tener un pie en Panamá

    Los Estados Unidos vieron al Canal de Panamá exclusivamente como un proyecto militar, no vieron su potencial comercial. Tampoco lo vieron los gobiernos de la Dictadura Militar. Las áreas revertidas se convirtieron en botín de los allegados a los militares y su única política era reemplazar una base militar norteamericana por una panameña. Tras la invasión de 1989 y la disolución de las fuerzas de defensa, los civiles panameños tomaron el control, y vieron correctamente al Canal como una empresa comercial. La Autoridad de las Áreas Revertidas se convirtió en la buena administradora de uno de los negocios de bienes raíces más grandes del mundo. Y la Autoridad Portuaria Panameña, una fuente de corrupción y contrabando durante el gobierno militar, fue eliminada al privatizar los puertos en las orillas del Canal de Panamá.

    Es allí donde los norteamericanos saltan. Cuando Hutchinson Wampoa, una compañía privada con capital Chino adquiere la concesión de los puertos de Balboa sobre una compañía Norteamericana. “Los chinos ahora tienen una base en las orillas del Canal” era el grito de los conservadores norteamericanos. Una de las razones por las cuales a Ernesto Pérez Balladares se le negó la visa después de ser presidente no tiene que ver tanto con el tráfico de chinos, después de todo fue peor con Endara, sino por ser presidente durante este período.

    Pese a que Hutchinson Wampoa se maneja puramente como una empresa comercial, ya era claro que los norteamericanos no tomaban a la ligera que los chinos estuvieran presentes en la boca del Canal de Panamá.

    ¿Cuál es el juego de la administración Varela?

    Varela decide romper relaciones diplomáticas con Taiwán y establecerlas con China. Esto en sí no es malo, China es el segundo mayor socio comercial de Panamá, y su gobierno representa a la quinta parte de la población de nuestro planeta. Es una potestad soberana de Panamá establecer relaciones con China Continental sobre Taiwán. Es más, se debió hacer hace mucho tiempo.

    Ese no es el problema. El problema es que pareciera que impulsado por unas expectativas totalmente ilusas de lo que los chinos pueden lograr al corto plazo, el gobierno está provocando a los norteamericanos. Porque las grandes inversiones chinas no se van a materializar hasta el siguiente gobierno, éstas no van a salvar la imagen del actual. Y como el gobierno actual ha elegido firmar todo lo que la OCDE le ponga enfrente, no puede usar a China como una ayuda en evitar las presiones de la OCDE o para compensar los negocios que pierde Panamá tras ceder con la OCDE, como lo está haciendo Hong Kong por ejemplo. En otras palabras, pareciera que el juego del gobierno Varela es provocar reacciones de los norteamericanos por puro deporte.

    Entre tanto el gobierno miopemente, y olvidado la reacción de los gringos en el caso Hutchinson Wampoa, otorga a los chinos terrenos para que hagan su embajada con vista al Canal de Panamá. Y para terminar de hurgar la herida, le otorgan terrenos en Amador, una antigua base militar norteamericana, también con vista al Canal para que hagan un enorme centro cultural. Para los gringos esto es peor que lo que pasó en los noventas del siglo pasado. Ya no se trata de una empresa comercial china que tiene presencia en las orillas del Canal. Ahora es directamente el gobierno Chino quien tiene presencia en las orillas del Canal. Esto le da una ventaja de inteligencia a los Chinos enorme y pone en peligro la neutralidad el Canal. Cuando los Gringos hicieron su embajada nueva la hicieron en Clayton, pero no en las propias orillas del Canal de Panamá.

    No sé si nuestro gobierno tiene una política de provocar directamente a Trump, recordemos cuando Varela hablaba de que los latinoamericanos tenían que unirse para hacerle frente a Trump una vez electo éste, o simplemente es puro autismo político. Autismo que se revela por ejemplo en cómo han ignorado por 4 años los temas económicos. El tema es que en estas cosas no pierde solo el gobierno actual, sino todo Panamá.

    Pero viendo nuestra política exterior en los últimos 4 años, que pierda Panamá no es algo que parece preocuparle a la presente Administración.

  • Una noticia que no debe pasar desapercibida: Maerks va a probar la ruta por el Ártico.

    Mientras en Panamá sigue el sainete de la Corte y la Procuradora, y se calientan las primarias, una noticia que debería tener primera plana ha pasado sin comentarios.

    Maerks va a probar la ruta por el Ártico.

    Esto significa varias cosas, y ninguna es buena, la primera es que el calentamiento climático global es cierto y la segunda es que le sale un competidor gratuito al Canal de Panamá y al Canal de Suez.

    Maerks piensa enviar un barco, el Venta Maerks, un híbrido de rompehielos y porta-contenedores de 200 metros de eslora capaz de transportar 3200 TEUs, desde Vladivostok, Siberia Rusa, a Busan, Corea del Sur a Bremerhaven Alemania y finalmente a San Petersburgo. Se espera que el buque cruce el estrecho de Bering el 1 de septiembre y llegue a su destino a fin de ese mes durando el viaje 40 días en lugar de los tradicionales 52 que le tomaría vía Suez. El viaje resultará en 7,500 kilómetros menos que si se realizara por la ruta tradicional por el Estrecho de Malasia, Suez, Gibraltar, Canal de la Mancha. La misión es demostrar si la ruta ártica es viable para un porta-contenedores. Los mismos tendrán temperatura artificial para evitar que las cargas se congelen. Para hacer el viaje se usarán estos barcos híbridos de rompehielos y porta-contenedores, los llamados clase ICE 1A. Actualmente la ruta polar de la seda, o sea, moverse del Atlántico al Pacífico por el Ártico solo se puede hacer 3 o 4 veces al año.

    Estos barcos híbridos están construidos por COSCO en la China. Y es que COSCO está interesada en abrir esta ruta desde hace tiempo y ya han hecho 14 viajes. Maerks lo está haciendo para poder competir con COSCO y con los japoneses de MOL que también están interesados.

    Se estima que el calentamiento global ha suprimido 40% de la capa de hielo en las últimas décadas. Esta tendencia de seguir hace la ruta del Ártico viable aunque con ciertos problemas, como la dependencia de buques más pequeños que un Panamax y construidos especialmente con capacidad rompehielos y para calentar la carga si ésta lo requiere, La principal competencia es Suez, que pasa barcos PostPanamax y aún más grandes, y pasa 17,500 buques al año, mientras que por ahora desde el 2016 solo han pasado 19 buques por la ruta de la Seda Ártica, 14 de ellos de COSCO.

    Pero esto es un aviso de en qué andan los Chinos y cómo las rutas marítimas van a cambiar en las próximas décadas. Y la gente de la industria lo sabe; países como Finlandia se preocupan por el cambio ecológico que significa esto, mientras que Putin crea brigadas especiales para la lucha en el Ártico. Todos quieren un pedazo del pastel; ya sea pesca, minería, petróleo, gas, turismo y/o rutas comerciales. La negativa de Trump a aceptar el cambio climático y los acuerdos de París es vista como algo cínica cuando su país se prepara para actuar bajo las condiciones nuevas que ese cambio climático parece traer. O la supuestamente progresista Noruega, ecologista hasta que vea que puede explorar por mas petróleo.

    Bajo el Ártico se encuentran un cuarto del petróleo y gas por descubrir en el mundo. Y se ha formado una carrera por explotarlo con Noruega, Rusia y los Estados Unidos a la cabeza, Rusia ha creado un mando militar y revivido la política de la Unión Soviética en temas militares e industriales del ártico. Sobre todo buscando el control del Mar de Barents, lugar desde donde un submarino misilístico puede atacar cualquier blanco importante en el mundo.

    Para Panamá el mensaje es claro, el mundo está cambiando y va a cambiar aún más. No sabemos qué tanto, pero sí sabemos que el Canal de Panamá va a tener competidores en las próximas décadas.

    Por lo tanto, la postura miope de los políticos de que podemos tener políticas públicas retrógradas en los temas agrarios, industriales, laborales, migratorios y de que podemos alegremente sacrificar nuestro sector servicios porque el Canal lo paga todo, tienen que cambiar. No podemos darnos el lujo de ser un país pegado a un canal .

    COSCO y Maerks ya están explorando el futuro, y ese futuro, para ciertas rutas ya no va a pasar por Suez ni por Panamá. Debemos estar preparados, ¿lo estaremos?

     

     

  • ¿Qué sigue pasando con el Canal?

    En junio del 2017 al observar el Estado de Resultados (EERR) 2016 publicados en El Faro N°.208 y su comparativo con el año anterior (2015) me surgió la pregunta ¿Qué está pasando con el Canal?. Con tan solo tres meses de operaciones de las nuevas esclusas, al realizar en aquel momento un análisis horizontal y vertical de los EERR se vislumbraban algunas señales de alertas, tales como: una caída de 114 millones de Balboas en el total de ingresos (-4.4%) y un aumento de 68 millones de Balboas en el total de gastos (+5.48), para cerrar con un diferencial decreciente (-5.54) en la relación entre Utilidad Neta versus Ingresos o margen de “ganancias”.

    Ahora, al analizar el Estado de Resultados 2017 publicado en la revista informativa del Canal de Panama de marzo de 2018 (El Faro N°.117) y al hacer el mismo ejercicio para un periodo que contempla la operación a pleno del Canal Ampliado me pregunto: ¿Qué sigue pasando con el Canal?

    Los ingresos por peajes y otros servicios de transito representan el 94.88% de los ingresos totales, quedando con una variación porcentual en alza del 14.5% con respecto al año 2016. A su vez, los ingresos por venta de energía eléctrica, agua y misceláneos, cuyo peso en el ingreso total es del restante 5.12%, presentaron un alza de 22.38%. De esta manera ambos ítems mantuvieron prácticamente su proporcionalidad. Por ende, desde la perspectiva de los ingresos tenemos la grata noticia que aumentó un 14.88%, alcanzando los 369 millones de Balboas más que el periodo anterior, el cual había cerrado con 114 millones de Balboas menos (-4.4%) que el año 2015. Haber revertido aquel resultado negativo es todo un logro, pero: ¿realmente este resultado es satisfactorio?

    Veamos qué pasó con los gastos. Si bien los gastos de transporte y viáticos, junto a los de provisión para insumos marítimos y obsolescencia de inventario disminuyeron, el resto de los ítems sufrieron un aumento que varía entre el 12.63% al 40.22%, por lo que el gasto total cerró con un alza del 20.95% representado un incremento de 276 millones de Balboas, casi 4 veces más de lo que aumentó en el periodo anterior (68 millones de balboas) con relación al año 2015 (5.48%). Si nos alegrábamos por el aumento de los ingresos, ahora hay que preocuparse, ya que el aumento en los gastos es altamente significativo, sobrepasando en una vez y media al porcentual de aumento de los ingresos, pero: ¿Qué tan preocupante es este resultado?

    Por su parte, los Costos Financieros pasaron de 2 millones de Balboas en el periodo 2016 a más de 60 millones, lo que representa un aumento altamente significativo que impacta en detrimento de los ingresos.

    En definitiva, la Utilidad Neta alcanzó los 1,198 millones de Balboas representando un aumento de 3.02% (35 millones de Balboas) con respecto al año 2016, el cual había cerrado con una disminución de 14.51% (-197 millones de Balboas) con relación al año 2015.

    En vista de todo lo anterior y a manera de conclusiones, encuentro algunas respuestas a las preguntas planteadas.

    • El nivel de aumento de los ingresos no es satisfactorio, ya que se ve desdibujado por el importante aumento del Gasto y los Costos Financieros.
    • El nivel de aumento de los Gastos y los Costos Financieros son altamente preocupantes, quedando en evidencia esta aseveración en el comportamiento de la Utilidad Neta, que mostró un “crecimiento” de 3.02%, muy por debajo del tan aplaudido “crecimiento” del PIB.

    Pero no solo estas respuestas ingratas mantienen mi estado de incertidumbre, sino que aumenta al ver la relación entre Utilidad Neta versus Ingresos o dicho de otra manera “el margen de ganancia” que se perfila con una tendencia a la baja continua en los últimos cuatro periodos, cerrando en el 2017 con un margen menor (-8.4%) al logrado en el 2014, cuando el Canal operaba solamente con sus exclusas originales.

    Este panorama me conduce a más preguntas sobre la institución insigne de Panamá, que solo los hechos y resultados futuros podrán dar respuesta cierta: ¿Sigue siendo eficiente como lo era antaño? ¿Realmente se espera “triplicar progresivamente en 10 años los aportes que entrega al Tesoro Nacional” tal como se prometió hace un año? ¿Se habrán sobreestimado las expectativas? ¿La visión de crecimiento se definió sobre las bases correctas? ¿Se estará empeñando el futuro de Panamá? ¿Habrá que ajustar  expectativas y proyecciones?

    Por el momento todo indica que hay que mantenerse monitoreando la situación. ¿Qué seguirá pasando con el Canal?