Etiqueta: crecimiento economico

  • Gross Output: Una visión liberal de la economía

    El Gross Output (GO), o Producción Bruta, es una métrica económica diseñada para ofrecer una visión más amplia y precisa de la actividad económica. Desarrollado y popularizado por el economista libertario Mark Skousen, el GO se presenta como una alternativa y complemento al tradicional Producto Interno Bruto (PIB). Mientras que este último se centra exclusivamente en los bienes y servicios finales, el GO incluye todas las etapas de producción, iluminando la actividad en la base de la economía, donde se crean los insumos necesarios para la producción final.

    El PIB y sus limitaciones históricas

    El PIB fue concebido durante la Gran Depresión y formalizado en la década de 1940 por el economista británico John Maynard Keynes, junto con el estadístico estadounidense Simon Kuznets, para medir el desempeño de la economía de Estados Unidos. En su concepción original, el PIB estaba diseñado para calcular el valor de mercado de todos los bienes y servicios finales producidos en una economía durante un período específico.

    Si bien esta métrica resultó útil para monitorear la recuperación económica y planificar políticas públicas, tiene importantes limitaciones. El PIB excluye toda actividad económica relacionada con los insumos intermedios (materias primas, componentes y servicios necesarios para la producción final), lo que deja de lado una parte esencial del proceso productivo.

    Mark Skousen sostiene que este enfoque limitado crea una «economía de un solo piso», ya que ignora las complejas interacciones entre las distintas etapas de la producción. Según él, esto lleva a una visión incompleta y sesgada de la economía, lo que a menudo favorece políticas keynesianas y estatistas, centradas en el consumo y el gasto público como motores principales del crecimiento.

    El enfoque del Gross Output

    El GO, en cambio, propone una «economía de dos pisos», que abarca tanto la producción final como los insumos intermedios. Según Skousen, esta métrica refleja de manera más fiel la dinámica económica, destacando la importancia de la inversión y la producción en el desarrollo económico. El GO mide todas las transacciones económicas involucradas en la producción de bienes y servicios nuevos, lo que lo convierte en una herramienta más inclusiva y precisa para analizar la economía.

    Un ejemplo práctico es el siguiente: si un automóvil tiene un valor final de $20,000, el PIB solo considera ese monto, mientras que el GO incluiría también los costos de las materias primas (acero, plásticos, caucho) y los procesos intermedios (fabricación de componentes, ensamblaje). Esto no solo duplica, sino que puede triplicar el tamaño de la economía medida bajo el enfoque GO.

    Las implicancias ideológicas del GO

    El GO no es simplemente una métrica técnica, sino que representa un enfoque económico más alineado con los principios del liberalismo económico. Skousen critica que el PIB, al enfocarse únicamente en el consumo y el gasto público, refleja un sesgo hacia las políticas intervencionistas, en las que el gobierno desempeña un papel central como motor económico. En cambio, el GO subraya la relevancia de la inversión privada y la producción, enfatizando que la economía depende del dinamismo de las empresas y los mercados, no de las intervenciones estatales.

    Este enfoque liberal busca restaurar el equilibrio en la interpretación de los datos económicos, mostrando cómo los sectores productivos son los verdaderos pilares del crecimiento. Además, el GO puede ser una herramienta útil para anticipar ciclos económicos, ya que incluye señales tempranas provenientes de los sectores industriales que no son visibles en el PIB.

    ¿Por qué es relevante adoptar el GO?

    El GO es especialmente relevante en economías modernas donde la cadena de valor está profundamente entrelazada. Al medir todas las etapas de producción, proporciona una imagen más clara de la economía real, ayudando a los responsables políticos y analistas a tomar decisiones más informadas.

    Además, su adopción puede contrarrestar el uso político del PIB como herramienta de propaganda. Al incluir tanto la producción intermedia como la final, el GO desincentiva la creación de relatos simplistas que ignoran las contribuciones fundamentales de la inversión y la producción en el crecimiento económico.

    PIB o GO ?

    El Gross Output es más que una métrica; es un cambio de paradigma en la forma de entender la economía. Promovido por Mark Skousen, este indicador desafía la narrativa tradicional impuesta por el PIB, poniendo en el centro del análisis a los sectores productivos y a las fuerzas del mercado. Desde una perspectiva liberal, el GO permite valorar de manera más precisa cómo se crea la riqueza y, al mismo tiempo, subraya los riesgos de depender excesivamente de políticas estatistas basadas en el consumo y el gasto público.

    Adoptar el GO no solo amplía nuestra comprensión de la economía, sino que también fomenta políticas más coherentes con la libertad económica y el dinamismo del mercado. Para los países que aspiran a un desarrollo sostenible y auténtico, esta métrica se presenta como una herramienta indispensable.

  • La OCDE prevé crecimiento modesto para economías de América Latina

    Las economías de mayores ingresos en América Latina tendrán un crecimiento modesto este año y el próximo, a excepción de Argentina, debido a que la demanda externa continúa siendo débil, dijo este jueves la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    El organismo, que tiene su sede en París, dijo en su informe semestral de perspectivas para la región que, en promedio, las principales siete economías latinoamericanas crecerán un 1,4 % este año y un 2,4 % en 2025, una ralentización después del avance del 1,9 % de 2023.

    «En 2025, las perspectivas para la región tienen un tono más positivo, asociado a un mayor crecimiento de la demanda externa, y una menor inflación, ya dentro de los rangos meta de los bancos centrales», dijo OCDE en el informe.

    Pero los riesgos económicos continúan sesgados a la baja, ya que «las tensiones geopolíticas globales y la volatilidad en los mercados financieros globales podrían tener un impacto negativo en la región», advirtió.

    Los desastres climáticos también podrían afectar la actividad, al impactar en las producciones agrícolas en una región clave para los suministros de granos y alterar los precios de las materias primas que se exportan, indicó.

    El informe puso de relieve los riesgos asociados a los elevados niveles de deuda pública y los déficits estructurales que deberán menguar en los próximos años para generar mayor espacio fiscal, a lo que se suma la necesidad de elevar la inversión para aprovechar las oportunidades de crecimiento.

    En este sentido, la OCDE considera que las naciones de América Latina deberán invertir 1,5 puntos porcentuales del PIB cada año hasta el 2030 a fin de alcanzar el objetivo de cero emisiones netas para el 2050.

    Y las ventajas asociadas a la transición energética serán cruciales en este aspecto, dijo el organismo, ya que la región está bien posicionada para explotar vías de mitigación del cambio climático.

    «América Latina lleva la delantera en el proceso de transición energética a nivel mundial porque es líder en utilización de energías renovables. Otra ventaja que tiene es la abundancia de minerales como el litio, el cobre y la plata», dijo Aida Caldera, jefa de la división de economía de la OCDE, en conferencia de prensa.

    El reporte añadió que Brasil, Chile y Colombia podrían convertirse en exportadores clave de hidrógeno verde en los próximos años.

    Perspectivas cautelosas

    En el desglose de proyecciones, Costa Rica encabeza el crecimiento con un avance previsto de un 3,6 % para este año, mientras que Perú y Chile se expandirán ambos un 2,3 % en 2024, con perspectivas de otro repunte para el próximo año gracias a una esperada recuperación de los salarios que elevará el consumo y un relajamiento de la política monetaria.

    Para las economías de mayor peso, el organismo espera una ralentización en Brasil al 1,9 % desde la expansión de 2,9 % el año pasado y una desaceleración en México al 2,2 % en 2024 desde el crecimiento de 3,2 % del 2023.

    En Brasil, la principal economía de la región, la OCDE considera que el gasto de los hogares será el motor clave de crecimiento, alentado por un robusto mercado laboral; un escenario similar al de México, donde la solidez del empleo sostendrá la demanda interna.

    Las perspectivas para Colombia también ofrecen cierto optimismo, puesto que se proyecta un repunte parcial de la inversión a medida que mejoran las condiciones financieras, aunque la inflación ha continuado en niveles elevados a pesar de su trayectoria decreciente.

    El informe llama la atención sobre la situación de Argentina, donde prevé que la economía se contraiga un 3,3 % este año por el impacto de la hiperinflación y los severos ajustes fiscales que considera «necesarios», pero que lastran el consumo. Para el 2025, la OCDE estima una recuperación del PIB al 2,7 %.

    «La consolidación fiscal anunciada debería continuar», señaló el reporte sobre la economía argentina. «Junto con el fin de la financiación monetaria y el refuerzo del balance del banco central, dicha consolidación restablecerá la estabilidad macroeconómica», añadió.

  • Gasto público panameño: su evolución en los últimos 20 años

    Una de las herramientas con que cuenta el estado para ejecutar sus planes de gobierno, es el gasto. Los recursos que sostienen el gasto provienen básicamente de dos fuentes de fondos; los aportes de los ciudadanos, recaudados a través del cobro de impuestos y tasas, y la toma de créditos, tanto internos como externos, los cuales se encuentran condicionados por la capacidad productiva.

    Este artículo presenta y relaciona el comportamiento histórico del gasto neto del sector público y la capacidad de producción total de bienes y servicios, medido en el PIB de Panamá, durante los últimos 23 años, destacando los respectivos períodos presidenciales.

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    Desde el año 1999 al 2021 el gasto (Gráfico 1.a) se ha venido incrementado año tras año, a excepción del 2001 y 2005, acumulando una diferencia de B/.22,214 millones, a un ritmo más o menos acelerado, dependiendo de las características de la gestión de gobierno realizada en cada periodo presidencial (Grafico 1.b).

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    Considerando períodos completos de presidencias, se puede clasificar como la gestión con menor gasto a la de M. Moscoso, que inició (1999) con B/.4,585 millones y terminó (2004) con B/.7,022 millones, dando como resultado un incremento de B/.2,437 millones.

    Le sigue, en segundo lugar, la gestión de M. Torrijos (2004-2009) con un aumento del gasto de B/.3,254 millones, representando una diferencia porcentual con la anterior de 33.5%.

    En tercer lugar, se encuentra la gestión de J.C. Varela (2014-2019) con un incremento de B/.4,935 millones, en donde se produjo el aumento más acelerado con una diferencia porcentual de 51.7%.

    Finalmente, R. Martinelli concluyó su periodo presidencial con un incremento de B/.6,466 millones, siendo su diferencia porcentual de 31.1%, representando un ritmo menor con la anterior de 2.4%.

    Teniendo en cuenta que a la gestión actual del presidente Cortizo le falta el cierre de tres períodos anuales (2022-2024), se observa que inició (2019) con un gasto de B/.21,677 millones, cifra que aumentó a B/.26,799 al cierre preliminar del año 2021, representando un incremento diferencial de B/.5,122 millones. Si se proyecta, en un escenario optimista, su gasto a futuro (2024), podría sufrir un incremento diferencial cercano al doble del actual, al alcanzar un gasto de B/.30,000 millones.

    En lo que respecta al producto interno bruto (Grafico 2.a), se incrementó en B./47,268 a un ritmo mas o menos acelerado, dependiendo de las características de la gestión de gobierno realizada en cada período presidencial (Grafico 2.b).

    El crecimiento fue interrumpido en el 2020, en donde se sufrió una abrupta caída del 19.26%, atribuible a las medidas tomadas para combatir la pandemia, las cuales condujeron a un importante cierre de la economía productiva privada del país. En el 2021 se retoma el crecimiento para llegar a los B/.59.224 millones, valor que retrocede a lo generado a fines del 2017. Dicho de otra forma, se han perdido más de 4 años de productividad.

    Haciendo un ejercicio de futurología proyectando valores, a mediados del 2023 se alcanzaría al PIB del 2019, para recién en el año 2027 alcanzar un valor semejante al que se hubiera logrado si no se hubiera sufrido el retroceso del 2020.

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    Al clasificar las gestiones presidenciales bajo este indicador, se ubica a la de R. Martinelli (2009-2014) con el mayor incremento, que ascendió a B/.22,805 millones.

    Seguido por la gestión de J.C. Varela (2014-2019) con un aumento de B/.16,879 millones, la de M. Torrijos (2004-2009) con B/.12,105 millones y la de M. Moscoso (1999-2004) con B/.3,057 millones.

    Durante la gestión actual, se observa que inició su periodo (2019) con B/.66,801 millones para descender a un valor preliminar de B/.59,224 millones en el año 2021, representando una caída de B./7,577 millones, quedándole tres cierres anuales para remontar este valor.

    Teniendo en vista los datos expuestos, hasta aquí, se puede afirmar que Panamá se encuentra inmersa en una profunda crisis económica, que repercute en lo social, al sufrir un importante aumento del gasto del gobierno central y una abrupta caída de la productividad expresada por el PIB.

    En el Gráfico 3.a se puede observar la relación porcentual, desde el año 1999 hasta el 2021, del gasto efectuado por el gobierno versus la productividad del país (PIB) y en el Grafico 3.b se presenta el porcentaje diferencial acumulado en cada período presidencial.

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    Este último gráfico supone un resumen del comportamiento del gasto y su peso sobre el PIB en los últimos 23 años, que nos lleva a la siguiente conclusión: en manejo de gasto, hay algunos períodos que salen mejor parados y otros no tanto. Eso es independientemente de la opinión sobre el gasto que cada uno pueda sostener. Y tampoco dice mucho sobre la calidad del gasto, que no es lo analizado en este caso.

    Por el lado de los que lograron bajar la relación gasto/PIB, o el peso del gasto sobre la productividad del país, claramente el primer lugar es la gestión de M. Torrijos (2004-2009).

    En su gestión, se logró disminuirla en un 8.9%, manteniendo los valores anuales de esa relación (gasto/PIB) en el orden del 35%, como resultado de haber controlado el nivel del gasto, principalmente en sus tres primeros años de gobierno. Al mantener sostenido el crecimiento del PIB, el cual se ubicó por encima del 10% en el 2005, 2006 y 2007, se absorbió el incremento del gasto.

    Le sigue la gestión de R. Martinelli (2009-2014) con una disminución del 4.4%, manteniendo la relación alrededor del 37%. Ello se debió porque a pesar de que realizó un fuerte aumento del gasto éste mismo fue acompañado en igual medida por el PIB.

    Luego la gestión de J. C. Varela (2014-2019) disminuyó el 1.1%, debido a un crecimiento proporcional del gasto en relación al PIB.

    Por el lado de quienes salen mal respecto a la gestión del gasto, aumentando el peso sobre el PIB, está la administración de M. Moscoso (1999-2004), que registró un incremento de 8.4%, debido a un ritmo lento de crecimiento del PIB, acompañado de un gasto más acelerado.

    Finalmente, en la gestión actual (2019-2021), la relación entre el gasto y el PIB presenta un fuerte aumento en el 2020, pasando de 32,4% al 44.5%, debido a la fuerte caída del PIB (19.3%) y aumento del gasto. Esta relación porcentual se logró contener en el 2021 al cerrar con una incidencia de 45%; sin embargo, a pesar de haberse logrado aumentar el PIB (9.8%) el fuerte crecimiento del gasto (11.5%) no logró mejorar esa relación.

    Curiosamente, el período mejor puntuado y el peor, van de la mano del mismo ministro de Economía, y si bien la pandemia del Covid es un hecho que no puede desconocerse, también cabe recordar que en el 2008 también hubo otra crisis financiera global, la más grave post 1929.

    En el siguiente cuadro se resume el posicionamiento de las gestiones presidenciales realizada según cada indicador:

    Lamentablemente estos resultados confirman la afirmación de que se necesita revisar y controlar el gasto público si no se quiere empeorar la situación. Quedan por delante años muy duros y todo depende del rumbo que tome el gobierno en sus tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) para suavizarlos y queda en evidencia que no sólo es controlar el gasto, sino también crear un ambiente favorable para la producción. Estos dos son factores claves, entre otros, para lograr un crecimiento sostenible.

  • Mayor confianza es clave para la recuperación postpandemia de América Latina y Caribe: BID

    Los países con mayor confianza tienden a gozar de mayores niveles de productividad, que aquellos donde los índices de confianza son bajos y que poseen una economía informal más grande en relación con su PIB.

    Fortalecer la confianza es fundamental para que el sector empresarial se vuelva más dinámico y se realicen las reformas económicas necesarias para potenciar la recuperación de América Latina y el Caribe post-COVID, reveló el jueves un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

    De acuerdo el informe «Confianza: la clave para la cohesión social y el crecimiento en América Latina y el Caribe» la desconfianza es un problema que limita el desarrollo socioeconómico de la región y afecta la capacidad de sus países para resolver retos complejos, como el cambio climático.

    Nueve de cada diez personas en la región desconfían del prójimo, según el estudio que encontró niveles de confianza equivalentes a una cuarta parte a los de países desarrollados que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    «Promover la confianza mediante una mayor transparencia e instituciones más sólidas debería ser una prioridad en la agenda política de América Latina y el Caribe. Colocar la confianza en el centro de la toma de decisiones gubernamentales reavivaría significativamente el desarrollo en la región», dijo en un comunicado el presidente del BID, Mauricio Claver-Carone.

    «Mayor confianza significa menos burocracia que daña a los negocios, a las inversiones y a la innovación. Significa gobiernos más transparentes, comprometidos en cumplir sus promesas y a rendir cuentas», agregó.

    Para Claver-Carone la confianza también permite a los ciudadanos aportar su voz y opiniones para participan activamente en las democracias apoyando la construcción de sociedades más inclusivas.

    Los países con mayor confianza tienden a gozar de mayores niveles de productividad, mientras que aquellos donde los índices de confianza son bajos, poseen una economía informal más grande en relación con su Producto Interno Bruto (PIB), según el informe.

    Altos niveles de confianza producen democracias más sólidas, aumento del emprendimiento y la innovación, mayor crecimiento de empresas y contratación de empleados, alza de la recaudación de impuestos, aumento de la inclusión financiera de las personas y un incremento de la demanda de bienes públicos como la educación de calidad, de acuerdo con el estudio del BID.

    El informe recomienda que los gobiernos de la región, al momento de diseñar políticas públicas, crear incentivos para que funcionarios públicos, agentes económicos y los ciudadanos actúen de manera fiable.

    Los gobiernos deben reducir las brechas de acceso a la información invirtiendo tanto en organismos reguladores de primer nivel como en educación poniendo más información a disposición de los ciudadanos para empoderarlos y disuadir conductas poco fiables, según la investigación del BID.

    Asimismo, los gobiernos deben elevar las rendiciones de cuentas y fortalecer a las instituciones independientes que velan por el cumplimiento de las normas para que los ciudadanos sientan que puedan contar con estas en caso de abuso gubernamental, de empresas u otros ciudadanos.

    «Este informe ofrece un camino hacia reformas que favorecerán al mercado, y a la vez desarrollarán una mayor cohesión social», dijo Eric Parrado, economista jefe del BID.

    Fuente: BID, VOA

  • OCDE: economía de América Latina se recuperará más lenta tras la pandemia

    OCDE: economía de América Latina se recuperará más lenta tras la pandemia

    La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dice que la recuperacion global tras la pandemia marcha a un «auge impresionante», pero persisten «muchos factores adversos» para las economías emergentes.

    La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hizo este lunes un pronóstico optimista sobre la recuperación de la economía global tras la pandemia del coronavirus, pero advirtió que muchos países, entre ellos los de América Latina, tardarán más para regresar a los niveles anteriores.

    Aunque el informe prevé un crecimiento del producto global de casi un 6% este año, dice que son demasiados los países que no alcanzarán regreso a la normalidad para finales de 2022.

    Según la OCDE, “es un auge impresionante tras la contracción del 3½ por ciento de  2020”, pero persisten “muchos factores adversos”.

    “Resulta sumamente inquietante que no estén llegando suficientes vacunas a los países emergentes y de bajos ingresos. Esto expone a estas economías a una grave amenaza, porque tienen menos capacidad para apoyar la actividad económica que las economías  avanzadas”.

    De los países latinoamericanos que forman parte de la OCDE, el más avanzado es Chile, que podría recuperar su nivel anterior a la pandemia a mediados de este año, mientras que Brasil y Colombia se proyectan para el segundo semestre de 2022.

    Más atrás aparecen Costa Rica y México para mediados de 2023, y finalmente Argentina con un pronóstico que se extiende hasta más allá de 2025.

    Impulsada por un plan de estímulos multimillonario, la economía de Estados Unidos se prevé que crecerá este año 6,9%, de un pronóstico anterior del 6,5%, pero solo se expandirá 3,6% en 2022, de 4,0% previsto en marzo pasado.

    En general, la OCDE dice que “16 meses después del inicio de la pandemia, muchos países controlan mejor los nuevos brotes del virus. Los gobiernos han administrado cerca de 2.000 millones de dosis de vacunas, y la capacidad mundial de ensayo, producción y administración de vacunas ha mejorado rápidamente”.

    “En términos más generales, mientras la gran mayoría de la población mundial no esté vacunada, todos nosotros seguiremos siendo vulnerables a la aparición de nuevas variantes.”, advirtió la OCDE. “La imposición de nuevos confinamientos y la intermitencia de las actividades económicas podrían socavar gravemente la confianza.

    Mientras tanto, “la economía mundial navega actualmente hacia la recuperación, con múltiples fricciones. El riesgo de que no se alcance o no se generalice un crecimiento pospandémico suficiente es elevado.

    “Esto dependerá en buena medida de la adopción de marcos de política flexibles y sostenibles, así como de la calidad de la cooperación internacional” concluyó el informe.

  • Perdiéndole el miedo al Cannabis

    Mágicas, Místicas y Medicinales

    El uso de plantas psicoactivas ha estado ligado a la humanidad desde la antigüedad, cuando las primeras sociedades descubrieron que algunas especies tenían propiedades “mágicas capaces alterar la conciencia». Estas plantas fueron valoradas por su capacidad para curar, reducir el dolor, el cansancio o el hambre, así como por sus efectos alucinógenos. Generalmente era un número pequeño de personas escogidas, los llamados chamanes, magos, brujos o curanderos, las que ingerían o proporcionaban estas sustancias a otros, sirviendo así de intermediarios entre el mundo físico y el espiritual.

    Introducción

    Las plantas psicoactivas afectan al sistema nervioso central de distintas formas, produciendo estados alterados de conciencia. Es importante indicar que una pequeña variación en la dosis de muchas de estas plantas define su uso como medicina, como psicoactivo o como veneno, ya que contienen sustancias altamente tóxicas que pueden provocar la muerte. Numerosas especies con estas propiedades fueron y siguen siendo todavía utilizadas medicinalmente, como la adormidera (Papaver somniferum L.) o el cannabis (Cannabis sativa L.), dos de las plantas psicoactivas más utilizadas en el viejo mundo.

    Además de las plantas, distintas sociedades utilizaron animales (algunas especies de peces, ranas y sapos) y hongos de su entorno con fines religiosos, espirituales, mágicos y medicinales. Algunos ejemplos de hongos con propiedades alucinógenas son el del cornezuelo del centeno (Claviceps purpurea), varias especies del género Amanita o los hongos del género Psilocybe, utilizados desde la antigüedad y representados en un refugio rocoso prehistórico en Villar del Humo, Cuenca, (España). El continente americano es especialmente rico en especies con propiedades alucinógenas que han sido utilizadas por diferentes grupos indígenas durante cientos de años. Podemos destacar, la coca (Erythroxylum coca Lam.),el tabaco (Nicotiana tabacum L.) o algunas cactáceas como el peyote (Lophophora williamsii (Lem. ex Salm-Dyck) J.M. Coult.) de México o el san pedro de la zona andina (Trichocereus macrogonus (Salm-Dyck) Riccob.).

    A la familia Solanaceae pertenecen muchas de las plantas alucinógenas o venenosas utilizadas en Europa, como la mandrágora (Mandragora officinarum L.), el beleño (Hyoscyamus niger L.) o la belladona (Atropa belladonna L.). Son especies con una alta toxicidad, aunque algunos de los alcaloides que contienen, como la escopolamina, la atropina o la hiosciamina son y fueron utilizados medicinalmente para distintos fines.

    Conocidas desde la antigüedad, tuvieron mucha relevancia durante la Edad Media cuando brujas, hechiceros y magos hicieron uso de ellas para hacer sus perfumes, ungüentos, fumigaciones, pócimas y brebajes. Estas plantas eran ingeridas, inhaladas (al quemar la planta) o asimiladas por vía cutánea, produciendo así los efectos deseados. Las hechiceras las utilizaban para preparar filtros amorosos, para propiciar la fecundidad, adivinar el futuro, curar o atraer la suerte, así como para enfermar o matar enemigos.

    Formaron parte de los aquelarres y de las pomadas de las brujas, los llamados “unguentum pharelis» o «unguentum populi”, que les provocaban alucinaciones y la sensación de volar al ser aplicados en distintas partes del cuerpo. Estas prácticas, perseguidas por la inquisición, fueron el motivo por el que muchas de ellas fueran perseguidas, encarceladas y hasta quemadas en la hoguera.

    Hubo además otras muchas especies utilizadas en Europa en rituales mágicos como el eléboro negro (Helleborus niger L.), el acónito (Aconitun napellus L.), la dedalera (Digitalis purpurea L.), la hierba mora (Solanum nigum L.) o la cicuta (Conium maculatum L.), entre otros.

    En las últimas décadas la ingesta de sustancias psicoactivas, asociada fundamentalmente a un uso recreativo, ha tenido un gran impacto social. Sin embargo, no debemos olvidar la importancia que el uso tradicional de estas plantas ha tenido en la historia de la humanidad y su gran aportación a la medicina, aliviando o suprimiendo el dolor de millones de personas.

    Cáñamo – Los Vaqueros (Jeans) Más Resistentes

    Cannabis sativa L.

    Asi el cañamo salvaje como el domestico es muy conocido y vulgar por´q no solamente se hazen de su corteza torzidas cuerdas, pero tabien se texen las telas bastas y gruessas della. Su simiente calienta, y desseca có tanto vigor y eficacia q resuelve la virtud genital. De mas desto digierese dificilmente, da pesadumbre al estomago, emborracha, da dolor de cabeça y conviertese en malos humores. Los quales inconvenientes, y daños se le deven perdonar al cañamo pues consta que es instrumento de la justicia para purgar y extirpar los perniciosos hombres de la Republica. Es tambien de notar, que aunque la simiente del cañamo agota y consume la esperma, todavia las gallinas que se mantienen della, ponen muchos y muy excelentes huevos. Derramado por tierra el cozimiento del cañamo, atrahe azia si todas las lombrizes que en el contorno se hallan.

    Dioscorides, P. 1651. A cerca de la materia medicinal, y de los venenos mortiferos (Traducido, ilustrado y anotado por el Dr. A. Laguna)

    El cáñamo es una planta herbácea, de rápido crecimiento, que puede alcanzar hasta cuatro metros de altura, es dioica, es decir que hay plantas que portan flores femeninas y otras masculinas. Nativa de Asia central, es la única especie del género Cannabis, incluido en la familia Cannabaceae y se encuentra silvestre o cultivada, con un gran número de variedades destinadas a diferentes usos.

    Numerosas evidencias y restos arqueobotánicos demuestran el uso del cáñamo desde la antigüedad. La referencia escrita más antigua que se conoce se encuentra en el Pen Tsao, un libro de la farmacopea china del año 2727 a.C., en donde se describen sus propiedades medicinales. Aunque hay evidencias que sustentan que el cáñamo era cultivado en China mucho antes, en el 4500 a.C., fundamentalmente para la fabricación de cuerdas, textiles y papel. Se cree que su domesticación y cultivo comenzó en zonas templadas de Asia, desde donde se expandió a otras áreas del continente asiático, la cuenca mediterránea y Europa.En el siglo XV y XVI los árabes la introdujeron en África, donde se extendió con rapidez; la planta seca, mezclada con bebidas o masticada, se les daba a las mujeres durante el parto y a los niños durante el destete. En América entró de la mano de los exploradores españoles en 1545, quienes iniciaron su cultivo en Chile.

    Uno de los primeros países que utilizó el cáñamo por sus propiedades alucinógenas fue India, siendo el bhang, una bebida hecha con sus hojas, leche, azúcar y especias, la forma más común de consumir cannabis en este país. En Europa y el resto del mundo el cannabis fumado es el método de consumo más popular, tanto en forma de marihuana (preparado de hojas y flores secas) o de hachís (preparado de resina). Los pelos glandulares que cubren las hojas superiores y las brácteas de las plantas hembra son particularmente ricos en una resina que contiene varias sustancias psicoactivas, entre las que destaca el THC (tetrahidrocannabinol).

     

    Estudios médicos han probado su eficacia en medicina para paliar el dolor, los efectos del asma, para tratar la hipertensión en los ojos de pacientes con glaucoma, así como para reducir las náuseas en pacientes sometidos a quimio y radioterapia. Sin embargo, el abuso en el consumo de esta especie ha sido también relacionado con la aparición de diversos problemas físicos y psíquicos.

    En la actualidad se cultiva, además, por sus semillas, dedicadas a la extracción de aceite y alimento animal y por las fibras, obtenidas de su tallo y utilizadas en la industria textil y en la construcción. El uso textil de las fibras de cáñamo se remonta a la prehistoria, habiendo sido ampliamente cultivada en Europa durante siglos. Las fibras, más fuertes y duraderas que las del algodón, fueron tradicionalmente utilizadas para la fabricación de cuerdas, tejidos para la navegación, sacos, trapos, así como para la confección de ropa de trabajo. La historia de que los primeros pantalones vaqueros fabricados por Levi Strauss estaban hechos con tejido de cáñamo, resultó ser un mito urbano, no obstante, en las últimas décadas el interés por este tejido ha crecido y es común su uso en el mundo de la moda. Las semillas son muy nutritivas y apreciadas para alimentación animal, de ellas se extrae un aceite para lámparas que es además empleado en la fabricación de barnices y pinturas.

    Dada la precaria situación económica en la que nos está dejando el Covid. ¿No es hora ya de desregular la industria del Cannabis y dejar que sea el mercado el que se autoregule, mientras se generan enormes oportunidades para quienes quieran incursionar en este nicho? . Hay que perderle el miedo, siglos de historia demuestran su utilidad.

    Fuente: La mayoría de las ilustraciones de esta exposición proceden de las colecciones de la biblioteca del Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) de Madrid, España. La colección de libros digitalizados abarca todos los aspectos de la botánica y temas relacionados, incluida la horticultura, la ecología, la historia natural, la taxonomía, la silvicultura y más.

    La colección presenta principalmente contenido que data desde la invención de la imprenta (a mediados del siglo XV d.C.) hasta principios del siglo XX. Se centra principalmente en la Península Ibérica, Islas Baleares, Macaronesia, Norte de África, la región del Mediterráneo y América Latina.
    Esta exposición fue creada como parte del proyecto CEF Linking Biodiversity and Culture Information (LinBi)

  • Panamá empeora su Índice de Paz Global (IPG) publicado por Institute for Economics and Peace.

    La décimo cuarta edición del informe anual del Índice de Paz Global (IPG), la medida líder mundial que elabora el Institute for Economics & Peace (IEP) desde 2007, revela que en 2020 el nivel promedio de paz global se deterioró por novena vez en doce años. En general, 81 países mejoraron la paz en el informe 2020, mientras que 80 se deterioraron (Panamá uno de ellos).

    Para analizar esta realidad a lo largo y ancho del globo, los responsables del estudio recurren a 23 indicadores cualitativos y cuantitativos, como el nivel de criminalidad violenta, las cifras de cuerpos de seguridad o la posibilidad de actos terroristas, abarcando el 99,7% de la población mundial.

    Europa sigue siendo la región más pacífica del mundo. Grecia y Bélgica tuvieron la mayor mejora en la paz.  Islandia sigue siendo el más pacífico, una posición que ha ocupado desde 2008. Se une en la parte superior del índice Nueva Zelanda, Austria, Portugal y Dinamarca.

    Afganistán sigue siendo el país menos pacífico, posición que ocupa desde hace dos años, seguido de Siria, Irak y Sudán del Sur.

    Los 10 países más seguros (o pacíficos) del mundo, según el estudio, son:

    1 – Islandia

    2 – Nueva Zelanda

    3 – Portugal

    4 – Austria

    5 – Dinamarca

    6 – Canadá

    7 – Singapur

    8 – República Checa

    9 – Japón

    10 – Suiza

    Los disturbios civiles se han duplicado globalmente desde 2011: 96 países registraron una manifestación violenta en 2019. Los ciudadanos protestan contra una variedad de problemas, desde las dificultades económicas y la brutalidad policial hasta la inestabilidad política.

    Sin embargo, y aunque la paz se ha deteriorado en la última década, la militarización está mejorando en general, y 100 países han disminuido sus gastos militares desde 2008. El impacto económico de la violencia en 2019 mejoró debido a la disminución de la intensidad del conflicto interno, sin embargo, la violencia le costó a la economía global $14.5 billones o 10.6% del PIB mundial. Las muertes por terrorismo caen por cuarto año consecutivo, un 75% menos.

    En cuanto al impacto económico de la pandemia, el índice concluye que afectará negativamente la estabilidad política, las relaciones internacionales, los conflictos, los derechos civiles y la violencia, deshaciendo muchos años de desarrollo socioeconómico.

    A medida que aumenta la volatilidad económica, las naciones esperan dividirse en aquellas que se estabilizan o deterioran en paz y prosperidad, aquellas que dependen de la ayuda o con altas deudas particularmente susceptibles de sufrir una recesión. Italia, Grecia, Letonia y Polonia están entre los países con menos probabilidades de resistir bien a COVID-19 debido a los desafíos económicos y el bajo desempeño en ‘resiliencia social’, mientras que Noruega, Australia y Nueva Zelanda están en mejores condiciones para manejar el futuro.

    También se señala que es probable que la recesión económica conduzca a una disminución del apoyo a las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, lo que dificultará la construcción de la paz, aunque también podría provocar una caída en las guerras por el poder.

    Resumen regional:

    Sudamérica experimentó la mayor caída de todas las regiones, seguida de América Central y el Caribe, y fue la única región que registró deterioros en los tres dominios de IPG: Seguridad y protección, Militarización y Conflicto en curso.

    El índice 2020 atribuye esta caída a las medidas de militarización y seguridad, mientras que la caída de América Central y el Caribe fue causada por un aumento en el conflicto en curso.

    A pesar de un año de disturbios políticos y sociales, Costa Rica sigue siendo el país más pacífico de la región. Su tasa de homicidios aumentó de 11.9 homicidios por cada 100,000 personas a 12.3 en el último año.

    Panamá ocupa el cuarto mejor puesto del índice de la región latinoamericana, y el segundo mejor en Centro américa y el Caribe, con el puesto 56 a nivel global, estando dentro del grupo de alta paz y baja exposición al riesgo, aunque también es el país con el sexto mayor retroceso de la región respecto al año pasado. Ha empeorado su posición, ya que en 2019 estaba en el puesto 47. Ha obtenido 1,875 puntos, con lo que empeora su puntuación respecto al informe de 2019, en el que obtuvo 1,804 puntos (-71 puntos). Asimismo, el índice detalla que Panamá experimentó disturbios políticos y sociales en el último año, que se refleja en un deterioro en la política del país y en el puntaje de inestabilidad y su intensidad de puntaje de conflicto, también afectado por el proceso de reforma de la constitución en los primeros meses de gobierno de Laurentino Cortizo. Las diferencias de posición sobre las reformas constitucionales presentarán un riesgo latente para la estabilidad a medida que el gobierno avance con el proceso de reforma, indica el informe.

    Panamá – Índice de Paz Global
    Fecha Índice de Paz Global Ranking Paz Global
    2020 1,875 56º
    2019 1,804 47º
    2018 1,826 50º
    2017 1,835 49º
    2016 1,837 49º
    2015 1,903 64º
    2014 1,877 57º
    2013 1,893 56º
    2012 1,894 59º
    2011 1,816 49º
    2010 1,929 68º
    2009 1,862 66º
    2008 1,679 43º

     

    Mientras que Honduras es uno de los cinco países con más mejoría del mundo, impulsado por «mejoras particularmente notables», en terror político y muertes por conflictos internos, Nicaragua, Venezuela y Chile se encuentran entre los cinco más deteriorados.

    El tercer mayor retroceso en la región lo protagoniza un país que, años atrás, nadie hubiera esperado. Se trata de Chile, que pasó de ser el país más pacífico de América Latina, 28º a nivel mundial, a caer hasta el puesto 45. Esto se debe a las mayores protestas desde el retorno de la democracia, que estallaron a mediados de octubre del año pasado y se extendieron durante meses en reclamo de una mayor igualdad.

    Nicaragua vio la mayor disminución de la paz en Centroamérica, debido a las muertes por conflictos internos, la probabilidad de crímenes violentos y un empeoramiento del terror político.

    Venezuela es el país menos pacífico de América del Sur y uno de los 15 menos pacíficos del mundo. Su clasificación se deterioró un 7,5% en el último año a medida que continuaron los disturbios políticos y civiles.

    El índice mostró que la relación entre la paz positiva y los fundamentos económicos sólidos indica que los países menos pacíficos tienen más probabilidades de sufrir debilidad macroeconómica y experimentan ciclos de auge y caída más frecuentes que conducen a una mayor volatilidad y menores tasas de crecimiento económico. Además, la relación señala que los países con niveles más altos de Paz Positiva tienen una mejor estabilidad de precios, lo que reduce la incertidumbre y la ineficiencia en el mercado, lo que a su vez facilita una mayor inversión empresarial. En promedio, el crecimiento económico es casi tres veces mayor en los países de Paz Positiva muy altos en comparación con los menos pacíficos.

  • Christine Lagarde, presidente del Banco Central Europeo, pronostica una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año

    Entrevista a Christine Lagarde, presidenta del BCE, realizada por Dominique Seux, Federico Fubini, Thomas Hanke y Carlos Segovia y publicada el 19 de mayo de 2020 en la Web del Banco Central Europeo.

    Emmanuel Macron y Angela Merkel proponen un fondo europeo de recuperación de 500.000 millones de euros. ¿Le parece suficiente para que el BCE no tenga que hacer el esfuerzo solo?

    Las propuestas de la iniciativa franco-alemana son ambiciosas, concretas y bienvenidas. Allanan el camino para una emisión de deuda a largo plazo de la Comisión Europea y, sobre todo, permiten la asignación de una importante ayuda presupuestaria directa a los Estados más afectados por la crisis. Esto demuestra el espíritu de solidaridad y responsabilidad mencionado por la Canciller la semana pasada. No puede haber un fortalecimiento de la solidaridad financiera sin una mayor coordinación de las decisiones a nivel europeo.

    ¿Los países europeos están saliendo gradualmente de la fase de contención. ¿Cuál es el impacto económico en la zona euro?

    Estamos ante un ‘shock’ considerable y desconocido en tiempos de paz. Debemos afrontarlo con determinación para ayudar a nuestras economías a recuperarse lo antes posible y evitar una crisis social. Nuestros escenarios consideran una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año, con un escenario central del 8%. Revisaremos nuestras proyecciones el 4 de junio, pero en el peor de los casos, anticipamos una caída del 15% del producto interior bruto sólo en el segundo trimestre. En realidad, es difícil evaluar el efecto del desconfinamiento en cada país, especialmente si tenemos que incluir la hipótesis de una segunda ola de la epidemia en otoño. Hay un factor que parece probable: si hay una segunda ola, su impacto económico debería ser menos grave, ya que la experiencia está dando sus frutos.

    En esta crisis, ¿cuál es el papel del BCE? Según los Tratados, no incluye el crecimiento y el empleo en su mandato…

    La estabilidad de los precios está en el centro de nuestro mandato, con una inflación inferior, pero cercana, al 2%. En circunstancias como las actuales, cuando la inflación -y las expectativas de inflación- están muy por debajo de nuestro objetivo y la economía está en profunda recesión, el BCE debe aplicar una política monetaria tan acomodaticia como sea necesario para estabilizar tanto la inflación como la economía. Debemos intervenir siempre que haya un riesgo de endurecimiento de las condiciones financieras. Y debemos asegurarnos de que la política monetaria se transmita a todos los países de la zona del euro, en todos los sectores. Este es el propósito de nuestro instrumento extraordinario, el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP).

    ¿Merecen ayuda todos los países en los que parece que la política monetaria no está produciendo los efectos deseados?

    Por supuesto que la merecen. La transmisión de la política monetaria es tan importante como la propia política monetaria.

    La crisis financiera de 2012 y después la crisis de la deuda de 2015 en Grecia amenazaron el futuro del propio euro. La crisis económica de hoy es mucho más fuerte. ¿Existe el riesgo de que la eurozona se rompa?

    No. La situación no es para nada la misma. Esta vez no se trata de una crisis financiera e inmobiliaria que se ha extendido a toda la economía, ni de una crisis en la que un país se ha puesto al margen del resto al haber aplicado una mala política económica. Es un golpe simétrico, que afecta a todas las economías al mismo tiempo. Para proteger la salud de los europeos, los responsables políticos han decidido cerrar parcialmente sus economías. Por consiguiente, es importante que todos los países vuelvan a arrancar en buenas condiciones utilizando todos los instrumentos disponibles.

    ¿El riesgo de ruptura del euro es por lo tanto cero?

    Sí, y recuerdo que el euro es irreversible, está consagrado en los Tratados.

    Los diferenciales de los tipos de interés de las deudas de los países del sur de Europa son mayores que a principios de marzo, a pesar de las medidas que ha tomado: ¿está satisfecha?

    Insisto: es nuestro papel asegurar la correcta transmisión de la política monetaria en todos los países de la zona del euro. Seguiremos actuando sin pestañear. Desde que el BCE anunció el 18 de marzo el PEPP, el diferencial italiano (frente al tipo a 10 años del Bund alemán) ha disminuido considerablemente. También ha bajado la prima de riesgo de España y la de Portugal.

    ¿Cómo valora la reacción de los responsables políticos ante la crisis? En 2012, el «whatever it takes» de su predecesor se produjo después, y no antes, de que los gobiernos europeos contrajeran compromisos…

    A nivel nacional, los Gobiernos han tomado medidas para afrontar el desafío. Entre las ayudas directas a los hogares, las moratorias y los avales al sector privado, han puesto sobre la mesa el equivalente a 20 puntos del PIB de la zona del euro. Eso es mucho. Por su parte, la Comisión Europea ha eliminado las limitaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desbloqueado los mecanismos de ayuda estatal: esto era esencial. Pero hay un límite a todo esto: el esfuerzo ha sido demasiado asimétrico. Dependiendo del país, varía entre el 2% y el 40% del PIB, si añadimos las ayudas directas y los avales. Los países económicamente más débiles, que en algunos casos son los más afectados por el virus, no tienen el margen de maniobra presupuestario para hacer el esfuerzo necesario para que sus economías vuelvan a ponerse en pie. Por consiguiente, la solución es un plan de estímulo fiscal europeo rápido y sólido para restablecer la simetría entre los países a medida que salen de la crisis. Claramente, este plan debe proporcionar más ayuda a los países que más la necesitan. Proporcionar esta ayuda colectiva interesa a todos los Estados miembros.

    ¿Qué espera del Consejo Europeo?

    El Consejo tiene una inmensa responsabilidad y estar a la altura de la gravedad del daño económico y del sufrimiento social. ¿Qué se ha hecho hasta ahora? 540.000 millones de euros ya están potencialmente disponibles, entre lo que proviene del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE): los avales adicionales a las empresas (centradas en las pymes) prometidas por el Banco Europeo de Inversiones; y el plan SURE de la Comisión Europea para cofinanciar el trabajo a tiempo parcial, que debería ponerse en marcha a partir de junio. Las líneas de crédito del MEDE no son como los programas de rescate del pasado. Son ofertas de préstamos equivalentes a hasta el 2% del PIB de cada Estado, a tipos muy bajos y con condiciones mínimas. Basta con que el solicitante demuestre que los fondos se destinan a gastos sanitarios directos e indirectos para combatir la pandemia. Este paquete de medidas de apoyo es bienvenido, pero es claramente insuficiente para hacer revivir la economía de la zona euro.

    ¿A cuánto debe ascender?

    Estimamos que el total de las necesidades de financiación adicional de los Estados, generadas por esta crisis, sólo para el año 2020, se sitúa entre 1 y un 1,5 billones de euros. Algunos alcanzarán fácilmente las cantidades necesarias, mientras que otros van a necesitar la solidaridad financiera comunitaria. Su tamaño y composición dependerán de la ambición de los jefes de Estado o de Gobierno, guiados por Charles Michel y Ursula von der Leyen. Este plan europeo de recuperación, que espero sea rápido y masivo, también tendrá que centrarse en la inversión en bienes públicos de interés común, aquellos que es mejor financiar juntos que solos, porque eso es más eficaz. Incluyo aquí la seguridad sanitaria, la transición hacia una economía más ecológica, más digital y más protectora de la biodiversidad.

    Si el Consejo Europeo no crea un fondo de recuperación suficiente, ¿pueden los países más vulnerables contar aún con el programa de rescate del BCE (OMT) y bajo qué condiciones?

    El programa OMT sigue siendo un instrumento importante en la caja de herramientas europea, pero fue diseñado para la crisis de 2011-2012, que es muy diferente a ésta. No creo que sea el instrumento más adecuado para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis sanitaria creada por Covid-19. Hoy en día y ante tal choque sistémico, es el PEPP, nuestro programa de compra de valores públicos y privados de 750.000 millones de euros, el más apropiado.

    Su importe fue calculado en marzo, cuando teníamos una idea aún imprecisa de la recesión. Si sus previsiones cambian en junio, ¿será éste el momento de revisarlo al alza?

    Sobre este tema, hemos sido y somos muy claros: no dudaremos en ajustar el tamaño, duración y composición del PEPP tanto como sea necesario. Utilizaremos toda la flexibilidad necesaria dentro de nuestro mandato. No tenemos ningún obstáculo psicológico.

    La situación presupuestaria de Italia, España y Francia era difícil incluso antes de la crisis. ¿No le da escalofríos su situación actual? ¿Se debería abandonar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento?

    La prioridad hoy en día es ayudar a las economías a recuperarse. Los Estados gastan y las deudas aumentan en consecuencia, y la relación deuda/PIB subirá porque estamos en recesión. Todos los países del mundo están viendo aumentar sus niveles de deuda: según las previsiones del FMI, la deuda de los Estados Unidos alcanzará más del 130% del PIB a finales de 2020, mientras que la zonadel euro estará por debajo del 100%. Hablo de una media, por supuesto, porque hay diferencias entre los países de la zona del euro. Pero para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no debemos centrarnos en el nivel de la deuda con respecto al PIB. Hay que tener en cuenta el nivel de crecimiento y los tipos de interés vigentes. Estos dos factores son decisivos.

    Creo que esta crisis es una buena oportunidad para modernizar las modalidades del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora está suspendido. En el pasado se han hecho propuestas innovadoras, incluso por parte del FMI, que deberían ser examinadas de nuevo. Se debe medir su relevancia y eficacia. Creo que los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tendrán que ser revisados y simplificados antes de pensar en restablecerlo, una vez que hayamos salido de esta crisis.

    ¿Qué opina de la idea de los coronabonos como forma de mutualizar la deuda?

    Lo importante es que todos los países europeos se den cuenta de lo interdependientes que son: una cadena de fabricación de automóviles alemana puede pararse porque no hay piezas de repuesto italianas, españolas o francesas. La integración comercial dentro de la zona del euro es tan fuerte hoy en día que es obvio que a todos los países, especialmente a los más fuertes, les interesa que los más débiles se recuperen. De lo contrario, todos salen perdiendo.

    Si el plan de recuperación europeo combina las subvenciones comunitarias y los préstamos a muy largo plazo, con tipos de interés bajos, destinados principalmente a los países que más los necesitan, habremos dado un gran paso adelante en la solidaridad financiera europea.

    ¿Qué considera préstamos a muy largo plazo? ¿10, 30, 50 años?

    En el caso del fondo europeo de recuperación, el plazo de vencimiento de los préstamos debería ser de unos 10 años como mínimo, pero es evidente que unos plazos más largos ayudarían a repartir los costes de la crisis a lo largo del tiempo. El BCE, por su parte, está comprando valores con vencimientos muy largos, hasta 30 años.

    ¿Qué es lo que realmente está en juego en la decisión del Tribunal Constitucional de Karlsruhe? ¿Su independencia, la primacía del derecho europeo o la actitud de Alemania hacia la UE – o el propio euro?

    Hemos tomado buena nota de esta decisión. El BCE está sujeto a la legislación europea, rinde cuentas ante los miembros del Parlamento Europeo y, en última instancia, responde ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En diciembre de 2018, el TJCE dictaminó sin lugar a dudas que las compras de títulos del Estado por parte del BCE (programa PSPP) cumplen plenamente con su mandato y la legislación europea.

    ¿Pero no es esto un serio desafío al orden jurídico europeo? Europa se construyó en base al estado de derecho …

    Europa es una arquitectura del derecho; la Unión Europea está construida sobre un orden jurídico muy claro. Y la independencia del BCE, garantizada por los Tratados, es un pilar del pensamiento monetario alemán. Esto es lo que le da al BCE la fuerza para cumplir su mandato.

    ¿Puede usted, a pesar de esta decisión, seguir utilizando sus programas de recompra de deuda?

    Sí, el fallo del propio Tribunal Constitucional alemán es explícito: dice que el programa PEPP decidido en el contexto de la pandemia no se ve afectado por este fallo. No temo ni por el programa frente a la pandemia (PEPP) ni por el programa anterior, que se refiere a las compras de deuda a partir de 2015 (PSPP). Ya digo que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictaminó que estaba en conformidad con los Tratados en diciembre de 2018. Nos mantenemos firmes en la búsqueda de nuestro objetivo de estabilidad de precios.

    ¿No teme que surjan dudas en los mercados financieros y que esto limite la eficacia de su política?

    El PEPP es un programa de compras selectivas y limitadas en el tiempo y responde a circunstancias excepcionales. Las demás instituciones europeas también han tomado medidas excepcionales en esta crisis.

    ¿La legitimidad del PEPP está asegurada por la excepcionalidad del momento?

    Está absolutamente justificado por esta conmoción excepcional.

    ¿Pero cómo va a posicionarse el Bundesbank y participar – o no – en los programas del BCE bajo estas condiciones?

    De acuerdo con el Tratado, todos los bancos centrales nacionales deben participar plenamente en las decisiones y en la ejecución de la política monetaria de la zona del euro.

    ¿El Bundesbank tiene libertad de criterio?

    Cada banco central nacional de la zona del euro es independiente y no puede aceptar instrucciones de los gobiernos. Esto está establecido en los Tratados.

    ¿Pero cuál es el papel del BCE en este conflicto?

    Mi convicción es clara. El BCE recibió un mandato de los Estados miembros de la UE cuando redactaron y ratificaron el Tratado. El BCE está sujeto a la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Seguiremos siendo responsables ante el Parlamento Europeo y explicaremos nuestras decisiones a los ciudadanos europeos.

    En los próximos años, ¿cómo podrán los países más endeudados deshacerse de las deudas contraídas por el virus? ¿Serán canceladas, alargadas, reducidas?

    La solución es generar un crecimiento sólido y sostenible que, con el tiempo, permita amortizar la carga de la deuda y permita que nuestras economías se desarrollen de forma armoniosa para satisfacer las aspiraciones de nuestros ciudadanos.

    Entre algunos economistas, la idea de la deuda perpetua ha tenido cierto éxito intelectual.

    Es, en efecto, un debate… intelectual

    Estuvo en Washington a la cabeza del FMI, volvió a Europa hace unos meses, ¿qué le sorprende?

    Volví a Europa con las mismas convicciones: nuestros modelos de crecimiento deben evolucionar, profundamente, para anticipar y frenar el cambio climático; la desigualdad es un peligro; la globalización debe ser más respetuosa con el ser humano. Desde este punto de vista, Europa tiene valores fundamentales y preciosos que inspiran al resto del mundo y que nosotros debemos defender.

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  • Socialismo con características chinas. Cuidado con lo que se admira

    No existe una economía totalmente privada, pero tampoco existe una economía totalmente estatal. China es una economía mixta, pero es importante destacar que pese a que se llama socialista y está gobernada por el partido comunista, no lo es totalmente; el foro económico mundial lo deja claro. El crecimiento de la economía China es más bien un producto del sector privado. El sector privado es responsable en China de:

    – 60% del GDP chino.

    – 70% de la innovación china.

    – 80% de los empleos urbanos.

    – 90% de los nuevos empleos.

    – 70% de la inversión.

    – 90% de las exportaciones.

    -75% del crecimiento económico.

    El problema de China es el de la propiedad. Cuando se habla de capitalismo de estado, en realidad se habla de socialismo, la empresa es del estado y el estado decide qué producir y a qué precios. China tiene más bien una ficción, en la cual los medios de producción son del estado nominalmente pero las empresas tienen dueños de hecho y que deciden en qué competir y cuánto dinero cobrarán. El problema de este sistema es que si bien son empresas privadas de hecho, nominalmente no lo son. Lo cual diluye la responsabilidad, y convierte legalmente empresas privadas en agentes estatales mal vistos como espías, como los problemas de Huawei lo han demostrado. Pero está claro que la empresa privada es el motor de la economía China.

    China pasó tras la muerte de Mao a de ser un verdadero país socialista, con propiedad estatal de los medios de producción de hecho y de derecho, con economía planificada centralmente, a ser un país donde el mercado decide qué se vende o qué se produce en mayor parte, con economía mixta y con un sector privado dominante. Con Deng Xiao Ping el control de estado sobre la economía se relajó, y el mercado y la empresa privada resucitaron. Ese es el secreto de los últimos 40 años de crecimiento chino. China ha logrado en 40 años lo que le tomó 200 a Occidente porque el camino ya estaba trazado y descrito por personas como Milton Friedman. El crecimiento Chino en los últimos 40 años es más bien producto del capitalismo que Deng Xiao Ping dejó importar a ese país.

    Desde afuera se ve a China como un modelo de economía mixta, más exitoso que la democracia capitalista. Lo que no se dan cuenta son dos cosas. Lo exitoso del modelo Chino es su parte capitalista, no las burbujas inmobiliarias y mediáticas creadas por el Estado Chino. El autoritarismo implica que cosas que damos por sentadas, como sindicatos, derechos laborales, protecciones medio ambientales y libertades individuales no existen igual que en otros países. ¿Realmente queremos renunciar a todo esto para tener niveles de crecimiento chinos?

    Luego está la incertidumbre del cambio. No sabemos todavía si el creciente poder privado chino eventualmente va a llevar a cambiar el sistema comunista de partido único por una democracia multipartidista. Y no sabemos si este cambio será pacífico o violento. Esto crea una incertidumbre a largo plazo, porque el partido comunista chino podría optar por ralentizar el crecimiento económico reduciendo al sector privado. China ha tenido muchos momentos en su historia donde ante la opción de grandes cambios y la de mantener la armonía, ha optado por mantener la armonía a toda costa. Esta incertidumbre está allí.

    Recordemos que en 1976 Milton Friedman se reunió con dos dictadores, Deng en China y Pinochet en Chile. Ambos adoptaron medidas de mercado y sus países crecieron. Pero Friedman les recordó algo. Ni China ni Chile tenían estado de derecho. Esto era un límite en su crecimiento. En el caso de Chile, una vez se resolvió pacíficamente el tema del fin de la dictadura, y el regreso de la democracia pluralista, el gobierno de la Concertación, sin hacer cambios radicales al sistema económico, vio la economía crecer año tras año sin los altos y bajos de Pinochet. Sobre China aún no sabemos mucho de la transición. El modelo de partido único, de hecho, puede limitar el crecimiento. Panamá creció más en democracia y de manera más continua que en dictadura. Lo mismo España tras la muerte de Franco, China será lo mismo. La admiración al autoritarismo y su componente socialista chino está totalmente fuera de lugar.

  • Las listas negras y el crecimiento de un país

    Hemos visto cómo en la historia económica de Panamá han habido muchas variables, como si es un año electoral o no, las políticas monetarias de la FED, las crisis económicas en las metrópolis financieras como la crisis del Dot Com o la de los derivativos. A esto se añaden las presiones, mediante el mecanismo extorsivo de la inclusión en listas negras o grises, que elevan la carga regulatoria en nuestro sistema bancario y financiero. Una de los argumentos del gobierno actual es que Panamá tiene una caída como país atractivo para hacer negocios que mide el Doing Business del Banco Mundial porque no es un país «cumplidor». Y no conocemos ningún país que crezca empeorando el ambiente para hacer negocios, porque entendamos, sobreregular es empeorar el ambiente de negocios.

    Panamá entre el 2016 y el 2017 ha caído 9 puntos en el Doing Business del Banco Mundial. Por más que el gobierno quiera mandar un mensaje positivo a los inversionistas de que ésta es una jurisdicción seria que cumple con las normas de un buen ciudadano global, ningún inversionista va a estar interesado en invertir en un país donde es más caro en tiempo y dinero hacer negocios. Y por ahora el gobierno no ha encontrado una manera de hacer salir de las listas negras o grises que no sea haciendo más difícil hacer negocios en Panamá.

    Porque las presiones de las listas negras empezaron en serio con la lucha contra el lavado de dinero del GAFI después del 11 de septiembre del 2001, y se acrecentaron con la decisión de la OCDE de emprender una cruzada contra la evasión fiscal tras la crisis del 2008. Sin embargo, esas presiones de la OCDE y del GAFI no evitaron que Panamá creciera a niveles del 8,9, 11% durante el gobierno de Martín Torrijos, sin endeudamiento externo. Y las presiones de la OCDE y el GAFI tampoco evitaron que Panamá creciera a niveles similares tras las crisis del 2008, aunque con un notorio endeudamiento externo. Durante estos momentos de crecimiento, Panamá estuvo en una lista negra o gris de algún tipo y esto no le les impidió crecer. Está claro que hay otras condiciones para que Panamá crezca y estas no dependen de estar o no en una lista. Y estas condiciones el actual gobierno no las está cumpliendo.

    El problema actual es que el argumento del gobierno de que es necesario salir de las listas para crecer, es rebatido por el hecho de que esto lo ha logrado al costo de hacer los negocios en Panamá menos atractivos, y por lo tanto hacer que la inversión extranjera que Panamá necesita para crecer sin deuda, se vaya a otra parte. El gobierno, viendo bajar sus recaudaciones, trata de mantener las apariencias, elevando la capacidad del gobierno de endeudarse y de gastar deficitariamente. Esto es algo que no es sostenible a largo plazo. Otros gobiernos han estado en listas y han logrado crecer, sin endeudarse como Corea del Sur.

    Así que por favor, sería bueno que nuestros burócratas tengan un poco de respeto por los ciudadanos y no usen el argumento de que hacer más caro en tiempo y dinero hacer negocios en Panamá, de alguna manera nos hará crecer.