Etiqueta: empresas tecnológicas

  • BlackBerry: Innovación, Éxito, Caída y Reinvención

    Hubo una época en la que BlackBerry reinaba en el mundo de los smartphones. Era más que un dispositivo; era un símbolo de éxito y productividad, con sus teclados físicos, mensajería segura (BBM) y un enfoque en la seguridad empresarial. Sin embargo, en menos de una década, pasó de ser líder del mercado a desaparecer del sector de hardware. Su historia es una lección sobre la velocidad del cambio en la tecnología y los peligros de no adaptarse.

    El Ascenso: Liderazgo en Movilidad

    En los años 2000, BlackBerry ofreció algo revolucionario: correo electrónico móvil seguro y mensajería instantánea en dispositivos diseñados para profesionales. Su éxito radicó en tres pilares:

    • Teclado físico único, ideal para escribir correos y mensajes largos.
    • Seguridad avanzada, apreciada por gobiernos y empresas.
    • BBM (BlackBerry Messenger), una plataforma exclusiva que conectaba a usuarios de forma privada y eficiente.

    A finales de 2010, la compañía tenía más del 20% del mercado global y era imprescindible para líderes políticos y ejecutivos.

    El Declive: El Precio de la Inflexibilidad

    El lanzamiento del iPhone en 2007 cambió las reglas del juego. Mientras Apple y Android apostaban por pantallas táctiles completas y ecosistemas de aplicaciones expansivos, BlackBerry se aferró a su diseño tradicional y su enfoque corporativo. Tres errores marcaron su caída:

    1. Resistencia al Cambio Tecnológico: Persistieron con teclados físicos, mientras que el mercado gravitaba hacia pantallas táctiles.
    2. Ecosistema Cerrado: BlackBerry OS no pudo competir con las aplicaciones de iOS y Android, que ofrecían experiencias más ricas y variadas.
    3. Mala Lectura del Mercado: Ignoraron al consumidor promedio, un segmento que creció explosivamente y que Apple y Samsung conquistaron.

    Aunque intentaron adaptarse con dispositivos como el Z10 (2013), fue demasiado tarde. Los consumidores habían perdido interés, y los desarrolladores no apoyaban una plataforma que ya parecía obsoleta.

    La Reinvención: Del Hardware al Software

    En 2016, BlackBerry abandonó el negocio de fabricación de teléfonos para enfocarse en software y ciberseguridad, sectores donde podía aprovechar su legado de seguridad avanzada. Sus esfuerzos incluyeron:

    Este giro le permitió sobrevivir, aunque en una capacidad mucho más modesta.

    Lecciones de BlackBerry y Comparaciones

    BlackBerry no está sola en este tipo de trayectoria. Empresas como Nokia también subestimaron la disrupción de los smartphones, mientras que Kodak ignoró el auge de la fotografía digital. En contraste, compañías como Apple han demostrado cómo anticiparse a las tendencias y liderar el cambio.

    Las lecciones son claras:

    1. Innovar constantemente: Dormirse en los laureles tecnológicos es un error fatal.
    2. Leer las tendencias: Las preferencias del consumidor pueden cambiar rápidamente y definir el éxito.
    3. Construir ecosistemas: En un mundo conectado, una plataforma sólida y expansiva es esencial.

    Lecciones ¿aprendidas?

    El ascenso y caída de BlackBerry es una historia fascinante de innovación, éxito y advertencia. Su reinvención hacia el software muestra que es posible adaptarse, pero también resalta cómo una demora estratégica puede costar el liderazgo. BlackBerry, una vez ícono del éxito móvil, ahora vive como un recordatorio de lo fugaz que puede ser la cima tecnológica.

     

  • La crisis del coronavirus: creación de grandes oportunidades

    Sabemos que la pandemia de coronavirus es una seria preocupación mundial y el esfuerzo para detener su propagación ha tenido impactos de gran alcance tanto en la economía mundial como en las comunidades locales.

    Pero no todo son malas noticias, sabemos que cuando hay una crisis, también surgen oportunidades. Mientras unos sectores se estancan, otros prosperan. Una crisis normalmente elimina las condiciones de frontera y produce aceleradores de innovación. Este es el caso de las compañías de tecnología más grandes, las cuales se están manteniendo estables, incluso están aumentando sus ingresos.

    La pandemia, ha profundizado la dependencia de las compañías, de los servicios de empresas destacadas de la industria tecnológica, al tiempo que acelera las tendencias que ya los estaban beneficiando. Las empresas ya están volcando sus propios centros de datos en las plataformas de almacenamiento en la nube más potentes como las que ofrece Amazon, Microsoft y Google, y es probable que ese cambio se acelere, ya que millones de empleados se ven obligados a trabajar desde casa, lo que ejerce una gran presión sobre las infraestructuras tecnológicas corporativas.

    Microsoft también ha promovido agresivamente una nueva herramienta de colaboración y mensajería empresarial: Microsoft Teams. La semana pasada, Microsoft anunció que Teams había crecido un 37% en una semana, con más 44 millones de nuevos usuarios diarios, y un total de 900 millones de reuniones y minutos de llamadas en los equipos todos los días.

    Amazon por su parte, está contratando a 100,000 trabajadores de almacén extra para satisfacer la creciente demanda de pedidos en línea. Hasta ahora, Amazon había tenido un gran desafío para hacer que los clientes confiaran en ellos para la compra de comestibles. Pero ahora esto está cambiando, los compradores, reacios a ir a la tienda, recurren al gigante del comercio electrónico para obtener una variedad más amplia de productos y medicamentos de venta libre.

    Otras aplicaciones de entrega de productos como Instacart, Walmart Grocery y Shipt, también están presentando números récord de descargas diarias. Instacart planea contratar a 300,000 trabajadores en los próximos 3 meses, más del doble de los que tiene actualmente.

    El tráfico de Facebook también ha explotado, ya que muchas personas recurren a él en busca de noticias en tiempos de crisis y para distraerse. Las llamadas de voz a través del servicio de mensajería WhatsApp de Facebook se han duplicado en volumen. La aplicación Messenger de Facebook ha tenido un crecimiento similar, y otras herramientas de comunicación como Zoom ahora son esenciales.

    Las descargas de la aplicación Netflix, plataforma de televisión online, han aumentado un 66% en Italia y un 35% en España en esta crisis. En los Estados Unidos, un 9%. Netflix y servicios de streaming similares, han reducido las ventas de taquilla para películas en los últimos años. Ahora, a medida que las salas de cine cierran, Netflix y YouTube están ganando una nueva audiencia.

    Incluso Apple, con cientos de tiendas cerradas en todo el mundo, parece que saldrá airosa de la crisis. Muchas de sus fábricas están casi de vuelta a la normalidad. La gente gasta más tiempo y dinero en sus servicios digitales. La semana pasada, Apple incluso lanzó una línea de nuevos dispositivos. En las últimas 2 semanas en EE.UU., los ingresos de Apple y Android App Store han aumentado entre un 14 y un 20%.

    Por tanto, vemos que, cuando la economía finalmente mejore, las grandes compañías tecnológicas podrían emerger mucho más fuertes, siendo beneficiadas de los cambios en los hábitos de consumo, y a pesar de más de 1 año de críticas por parte de legisladores, reguladores y competidores en EE.UU. antes de que la pandemia azotara, es probable que las compañías más grandes terminen este año con grandes números.

    Pero ¿y qué hay de las chicas, de las emergentes, de los que no son tecnológicos como el chichero o del restaurant? Pues bien, ellos son parte de la cadena, el chichero venderá su refresco al acalorado programador o el pequeño emprendedor tecnológico podrá brindar sus servicios a las grandes y el restaurant será quien brinde el almuerzo a estos dos mientras sellan su acuerdo comercial.

  • Problemas en el paraíso de la Unión Europea: no logran acordar el impuesto a los grandes digitales.

    El ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, ha propuesto una ‘cláusula de caducidad’ sobre las propuestas de la Comisión Europea para gravar los beneficios de los gigantes digitales en toda la UE a fin de que la legislación sea más aceptable.

    «Lo que hemos logrado hoy es el reconocimiento común de trabajar en una solución de corta duración hasta final de año basada en la propuesta de la Comisión Europea (CE)», dijo el ministro de Finanzas austríaco, Hartwig Löger, cuyo país ostenta la Presidencia de la Unión Europea (UE), y que acogió en Viena el Consejo informal de ministros el viernes y sábado pasados.

    Los Veintiocho buscan el modo de gravar la actividad de las grandes empresas digitales, para paliar la disparidad que existe actualmente entre lo que pagan en impuesto de sociedades estas plataformas (9,5 %) y las empresas tradicionales (23,2 %).

    El punto de partida para la discusión es una propuesta del Ejecutivo comunitario, que plantea introducir un impuesto del 3 % sobre la facturación por ciertos servicios digitales de las empresas de Internet que facturen más de 750 millones de euros en todo el mundo, y más de 50 millones en la UE, que se aplicaría de forma temporal hasta adaptar la fiscalidad europea a estos nuevos modelos.

    Los Estados coinciden en que debe darse respuesta a un problema que perciben los ciudadanos, tanto más de cara a las elecciones europeas de 2019, pero discrepan sobre el modo de hacerlo y, en particular, varios prefieren que la solución se pacte de forma global en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    La ofensiva francesa

    Para intentar salvar este escollo, el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, ha propuesto a sus socios introducir una «cláusula de extinción» que garantice que el impuesto europeo será reemplazado «tan pronto como haya una solución en la OCDE», una idea que ha generado consenso según la presidencia.

    «La vincularemos a una cláusula de extinción, para destacar que será una solución de transición a nivel europeo, y de forma paralela trabajaremos en una solución de larga duración (…) pero estamos dispuestos a desarrollar una solución de corta duración», afirma Löger. Bajo esta propuesta, el nuevo impuesto, que se espera recaude unos € 5 mil millones al año, terminaría una vez que se alcance un acuerdo a nivel de la OCDE sobre la reforma de la tributación de las compañías digitales.

    Pero esta posible cláusula no es suficiente para convencer a todos en un informe que necesita el apoyo unánime para salir adelante.

    Irlanda encabeza la oposición al impuesto, junto con Finlandia, Suecia, Malta y Dinamarca, mientras que Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Reino Unido mantienen reservas, pero se mostraron en esta reunión más abiertos que en las precedentes.

    «Irlanda tiene gran preocupación por que la UE avance con la tasa digital de forma unilateral», ha dicho el ministro de Finanzas irlandés, Peter Donohoe, en un encuentro con algunos medios durante la reunión, admitiendo que algunos países «ven el riesgo de cambios en su recaudación».

    Donohoe ha explicado que su país prefiere una solución global pero «evaluará cualquier propuesta de cualquier colega y trabajará constructivamente».

    Por su parte, el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, ha declarado que su país «comparte la ambición de llegar a acuerdos antes de fin de año», aunque hay temas sobre los que trabajar.

    El movimiento para introducir una cláusula de eliminación automática se considera una admisión implícita de que la marea política puede estar contra las propuestas. Y en otro signo de preocupación francesa por las objeciones de bloqueo de Irlanda al impuesto, (se requiere la unanimidad) Reuters informa que funcionarios franceses no identificados informaron que Francia estaría dispuesta a considerar formas de compensar a Irlanda por la posible pérdida de ingresos derivada del nuevo impuesto. ‘Estamos listos para darle a Irlanda más que los ingresos. No parece ilegítimo dar algo a Irlanda ‘,  se dice que dijo un funcionario francés el sábado. Pero no se hizo tal oferta, dicen los funcionarios irlandeses, en la reunión informal de ministros de finanzas de la UE.

    Alemania, indecisa; España, segura. Irlanda bloquea.

    Alemania, que inicialmente respaldó el impulso francés a la medida, había dejado traslucir esta semana sus dudas al respecto.

    Al término de la reunión, su homólogo galo había admitido que Berlín tiene «interrogantes», en particular sobre cómo evitar que las empresas reduzcan su base imponible, garantizar que pagan allí dónde generan valor y sobre el coste de recaudar la tasa, pero aseguró que darán respuesta a los mismos.

    «En tiempos en que el populismo asciende en Europa tenemos que aportar respuestas y éstas son decisiones políticas», advierte Le Maire.

    España apoya sin dudas la iniciativa. De hecho, la ministra de Economía, Nadia Calviño, ha dicho a sus socios que el Gobierno prevé introducir esta tasa sobre la base de la propuesta de la Comisión aún cuando no exista consenso europeo.

    Varios estados miembros han comenzado a ver las propuestas como una escalada potencialmente peligrosa de las tensiones comerciales con los Estados Unidos, un punto que el Sr. Donohoe ha fuertemente señalado a sus colegas. Después de la reunión del sábado, Donohoe dijo que había ‘expresado nuevamente nuestras preocupaciones sobre el impacto del impuesto sobre la cooperación fiscal y el comercio internacional y continuará participando en las discusiones’.

    Desafíos

    La falta de acuerdo, argumentan los proponentes del impuesto, conducirá a la proliferación de medidas nacionales. ‘Once estados miembros de la UE tienen. . . introdujeron o planean implementar impuestos nacionales para hacer frente a los desafíos de la economía digitalizada, todos ellos de naturaleza diversa ‘, advierte un documento de la presidencia austriaca. ‘Estas medidas unilaterales no coordinadas constituyen una fragmentación del mercado único y distorsionan la competencia’. Los ministros de finanzas también consideraron si la UE debería elaborar un marco regulatorio para las criptomonedas a fin de prevenir la evasión fiscal y el lavado de dinero.

    Información de EFE, Irish Times, El Economista.