Etiqueta: gobierno corporativo

  • La tentación a hacer trampas en tiempos de pandemia es grande. Evite hacer contabilidad creativa y arriesgarse penalmente

    Aún recuerdo cuando estalló globalmente el caso ENRON; de lo único que hablábamos en el trabajo era sobre el caso. Mi jefe directo venía todos los días con ideas diferentes de cómo no saltaron las alertas antes, pero eran otros tiempos. Hoy, excepto si hubiera una gran cadena de complicidades, ese caso no podría darse.

    La poderosa empresa americana tenía activos estimados en 63.000 millones de dólares y supuestamente facturaba 100.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, en diciembre del 2001, se declaró en quiebra. ¿Cómo era posible tal cosa? En que todo fue «maquillado»: los pasivos los habían convertido en activos, los créditos se presentaron como ingresos y todos los beneficios estaban inflados. La empresa alteraba o fabricaba registros contables para engañar a sus accionistas. Estos engaños financieros llevaron a que la acción en bolsa, que se cotizaba sobre los 90 dólares en el 2000, en un año pasara a costar tan sólo un dólar, un 99 % menos.

    Con el correr del tiempo, fueron saliendo a la luz todos los fraudes financieros y allí nos enteramos todos que ENRON, en realidad, acumulaba deudas de 30.000 millones de dólares. Con la quiebra declarada, al menos 20.000 empleados perdieron su trabajo. El escándalo también le costó la reputación y luego la existencia, a la otrora poderosa firma auditora, Arthur Andersen, una de las conocidas como Big Five en ese entonces.

    Pero ¿qué es la contabilidad creativa? “es el proceso de manipulación de la contabilidad para aprovecharse de los vacíos de la normativa contable y de las posibles elecciones entre diferentes prácticas de valoración y contabilización que ésta ofrece, para transformar las cuentas anuales de lo que tienen que ser a lo que, quienes las preparan, prefieren que sean … en lugar de reflejar estas transacciones de forma neutral y consistente”. Naser, K (1993).

    Las motivaciones o tentaciones para acudir a esta práctica, es que existen CEOs, directores generales, auditores, que cargan sobre sus hombros con la presión de la comunidad inversora sobre las empresas para que presenten resultados, rentabilidad, patrimonio y situación financiera positivos; existencia de sistemas de compensaciones atadas a beneficios, precios de las acciones, crecimiento de la empresa, interés de la empresa en la obtención de préstamos beneficiosos, obtener incentivos fiscales, posibilidades de atribuir éxitos en años posteriores y muchos más etcs.  Diferentes circunstancias que pueden llevar a proceder a “maquillar” las cuentas de una empresa, para mantenerse en la cima de su sector en los casos más suaves o engañar a los bancos para obtener créditos y ayudas que no operarían de mostrar la imagen más fiel de la empresa como prescriben las normas internacionales de información financiera. O en el peor de los casos, para engañar a socios o accionistas.

    Ahora pueden entender que lo que inicialmente habían comenzado a hacer en ENRON, fue contabilidad creativa, aprovecharse del mismo sistema contable que raya en la ética, para luego cruzarse definitivamente al fraude. Esta línea divisoria es extremadamente delgada y quienes se ufanan de ser genios financieros para maquillar números que no les son favorables, su misma arrogancia los hace caer. El problema es que en general quienes arman estas estructuras creativas, CFOs normalmente, no las firman y hacen incurrir en delitos penales a quienes por ignorancia o mediocridad para ocupar puestos de máxima responsabilidad, no pueden supervisar o no quieren, que los estados financieros de la empresa sean el reflejo de haber tomado decisiones estratégicas erróneas o directamente una mala gerencia.

    Sucede mayormente en empresas familiares cuya estructura directiva y gerencial no es profesional. En empresas profesionalizadas, luego del caso ENRON (y otras muchas más que siguieron), la alta gerencia se rige por principios de gobierno corporativo que evita estos problemas. Una de las medidas más importantes aunada a estos principios es fortalecer los códigos éticos tanto para los directivos como para los financieros, contables y auditores internos, para no aceptar la contabilidad creativa. Los comités de auditoría son fundamentales como contrapeso y control adicional sobre la dirección de las empresas. La inclusión de consejeros o directores independientes es imprescindible, pero que realmente no tengan vínculo alguno con la empresa que suponen deben vigilar.

    Es muy preocupante la práctica por parte de las empresas de la contabilidad creativa, tal y como hemos visto. Pero en tiempos de pandemia, la preocupación se hace más evidente, dado que las pérdidas en una gran cantidad de empresas practicantes de la contabilidad creativa, la realidad del Covid las va a exponer en toda su crudeza. Y la tentación de seguir endeudándose vía bancaria es alta. Sobre todo, si los números de ejercicios/años anteriores no eran del todo fieles. Al final, siempre salen perjudicados los inversores, los banqueros (no hablo de aquellos ejecutivos que a sabiendas entran en componendas con malos gerentes), quienes han depositado su confianza en empresas no merecedoras de ella (mejor dicho, sus malos ejecutivos) que a raíz de unas cuentas que reflejan unos estados engañosos, deciden invertir/prestar su dinero y luego obtienen pérdidas a cambio de dicha confianza.

    Cuidado entonces, la delgada línea que separa el juega vivo del fraude se hace invisible en momentos de desesperación. Que ello no le nuble su pensamiento y actúe con sinceridad frente a los bancos, cuéntele sus problemas reales y enfréntelos. Lo contrario, puede significarle una larga temporada a la sombra.

  • Un nuevo reto empresarial en la batalla contra el COVID-19

    Ya llevamos casi dos meses guerreando contra el COVID-19 y pareciera que esta batalla estaría, en principio, dominada, aunque aún no ganada.

    Por ende, los que viene ahora es una reapertura paulatina de actividades personales y económicas, tomando los mayores recaudos para no reavivar al enemigo, para protegernos de los riesgos latentes con los que tendremos que convivir por un buen tiempo, y para evitar caer en más daños de los que ya hemos sufrido.

    Entonces, cómo encaramos esta nueva batalla, ahora no solo contra el COVID-19, sino también la que debemos llevar adelante para mantener a flote a las empresas y a las familias que dependen del trabajo que ellas generan.

    Como mencione en el artículo anterior, saquémosle el polvo a las enseñanzas de Sun Tzu; todo esto se trata de mitigar las amenazas, minimizando las debilidades, aprovechando las oportunidades para maximizar las fortalezas, tomando decisiones combinadas de ataque y/o repliegue acertadas, para salir victoriosos.

    Comenzaré por hacer un rápido listado de lo que nos lega el Covid-19 y lo que entiendo que será la Primera Fase de una serie de medidas que tomar urgente para la continuidad de los negocios en esta realidad con la que deberemos convivir un largo tiempo según los pronósticos de los científicos.

    ¿Que nos deja  el COVID-19?

    • Capacidad instalada, física y humana, sobre dimensionada para el corto plazo, y quizás para muchos, para el mediano y largo plazo.
    • Entendimiento del potencial del uso adecuado de las tecnologías de información y comunicaciones que abrieron las puertas a un mundo nuevo para muchos.
    • Hemos tomado conciencia que los recursos son limitados, y se acaban si no son administrados eficientemente.
    • Que se crece a través del ahorro y no por el endeudamiento o apalancamiento desproporcionado.
    • Altos niveles de inventarios perdidos, paralizados o con escasa posibilidad de transferir, transformándose en activos ociosos o, peor aún, en activos nocivos.
    • Extrema estrechez de liquidez que limita y pone en riesgo, como pocas veces hemos visto a nivel global, la capacidad operacional de los negocios o empresas.
    • Reducción del flujo de efectivo y de financiamiento.
    • Disminución de la capacidad de pago.
    • Una cadena productiva paralizada, que comenzará a moverse muy lentamente y tardara un buennnn tiempo para alcanzar el nivel anterior al inicio de la pandemia.
    • Un contexto nacional e internacional complicado por lo que habrá que pulsear en condiciones extremas.

    Estos son algunos de los legados, la lista puede ser mucho más larga, queda en manos de cada uno para completarla con las particularidades propias y para clasificarlas dentro de un FODA como Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, como ejercicio para iniciar la planificación de reapertura de actividades.

    Seguramente el primer planteo entonces será cómo se definirá la nueva cultura corporativa, el nuevo modelo de liderazgo y las nuevas normas de trabajo.

    El cambio radical se dará en la infraestructura tecnológica que necesitaremos para incrementar la flexibilidad; el reto será adaptarnos a los nuevos modelos de interacción en la forma de trabajar y dar respuesta a las medidas de seguridad necesarias en materia de teletrabajo. A las mediciones actuales deberán agregarse aquellas que midan el impacto que  tendrán estas formas de trabajo en nuestra agilidad, productividad, calidad o innovación y muy importante, cómo lo mediremos.

    Posiblemente cambien para siempre los diseños de nuestros espacios de trabajo, deberemos reasignarle un sentido al layout de nuestras oficinas y deberemos definir qué necesitaremos cuando regresemos a ellas tras el Covid-19. Ello nos llevará a identificar y encontrar ahorros de costos. Otro de los aspectos a considerar será analizar cómo cambiará nuestra relación con los stakeholders (clientes, proveedores, partners, comités de empresa, accionistas…) y sobre todo, pensar cómo cambiarán ellos.

    En esta etapa, las preguntas a realizarse serán,

    • ¿Cómo trabajábamos  antes del Covid-19, y cómo lo hacemos  ahora?
    • ¿qué productividad, calidad, nivel de innovación esperamos de las diferentes actividades que realizamos?
    • ¿qué procesos pueden realizarse de forma distribuida y cuáles no?
    • ¿qué hemos aprendido luego de haber pasado de un mundo de trabajo potencial a uno “en remoto”?
    • ¿cómo puede evolucionar la experiencia de empleado y cliente en esta nueva realidad?
    • ¿qué oportunidades se nos presentan? y
    • ¿qué otras organizaciones están sacando ventaja de esta profunda trasformación y cómo lo están haciendo?

    Con respecto a la relación laboral, se presentan nuevas dinámicas y formas de trabajo. Hay una notoria evolución de la cultura, liderazgo y gestión de personas; creación de perfiles profesionales nuevos, capacitación y formación adaptadas a los tiempos que corren; ello incluye nuevas tecnologías y herramientas de transmisión del conocimiento y colaboración. La nueva utilización del espacio de oficina tiene un impacto a medio y largo plazo en el portfolio inmobiliario. La experiencia de empleado y la experiencia de cliente en el contexto de esta realidad se asentarán en la orientación a las nuevas necesidades de los clientes y las oportunidades que éstas generan.

    Resumiendo, el cambio se concentra , en la digitalización, la cultura del trabajo distribuido, el replanteamiento de algunos procesos y la reorganización de los espacios de trabajo.

    Como también mencionara, es indispensable poner en práctica el sentido común (que a veces es el menos común de los sentidos) reconociendo la realidad del presente para poder proyectarse hacia el futuro.

    Hacer lo mismo esperando resultados distintos, es lo peor que podemos hacer.

    Y finalmente, la gran pregunta, ¿Cómo proyectarse al futuro?

    Para asegurar el éxito de esta nueva  modalidad de trabajo, se deben crear metas escalonadas, con objetivos claros y realizables, acciones concretas y viables e indicadores consensuados,  que ayuden a que la implementación se haga de manera efectiva y alineada a la estrategia de la compañía.

    Los retos de esta etapa serán poder  coordinar las diferentes iniciativas para lograr una mejora real en nuestra forma de trabajar, encontrar la forma más adecuada a las necesidades de las empresas para seguir trabajando con esta nueva realidad y que éste impacto sea positivo para la sostenibilidad humana, económica y medioambiental de nuestra compañía.

    Si bien una situación de crisis tiene connotaciones negativas, en ellas también surgen elementos positivos como oportunidades para cambiar enfocados al crecimiento, recordemos el ave fénix. Por eso es cierto lo que tanto se dice en estos días: es el momento de reinventarnos.

    El éxito de esta nueva batalla contra la pandemia económica depende del poder de adaptación que tengamos los particulares, no solamente a nivel empresarial, sino que también a nivel personal y profesional para ser realmente productivos, y de los gobernantes  para recrear el ambiente propicio que nos permita desarrollarnos en los diferentes roles que jugamos, para así poder encontrar un rol positivo en el nuevo mundo que se avecina.

  • Gobierno corporativo en una lección: la quiebra de Forever 21

    Para nadie es un secreto que el Corona Virus está poniendo a prueba a las empresas. Y tampoco es un secreto que muchas de ellas sencillamente desaparecerán; pero no necesariamente debido al virus, sino porque el mismo, ha expuesto una realidad que muchos accionistas, dueños, gerentes, directivos y responsables, se niegan a admitir: una empresa no gerenciada por buenos principios de gobernanza, está condenada a desaparecer. Siempre.

    “¿Pruebas de acidez? eso no me interesa, a mí ven a verme con los resultados de las ventas”, es lo que más de una vez he escuchado por los tomadores de decisión en una compañía, sea ésta chica, mediana o, contra lo que uno podría imaginarse, de las grandes también.

    Sin embargo, alcanzar el éxito a nivel empresarial depende de muchos factores. No sólo de las ventas. Mantener la operatividad de una empresa, posicionarse en el mercado y ante la competencia, estructurar y llevar planes de acción de manera organizada e impulsar el cumplimiento de ciertas reglas y controles, forma parte de lo que significa contar con un gobierno corporativo.

    Gobierno Corporativo no es contar con unos manuales bajados de Internet y guardados en un cajón del escritorio. NO. Gobierno Corporativo es precisamente el ejercicio formal de los procesos,  principios y valores sobre los que se cimienta una empresa, para llevarla a cumplir con metas financieras, calidad en su producción, crecimiento, sostenibilidad y sobre todo, tener información veraz, velando por los intereses de todos los actores que forman parte de su estructura interna;  como hacia lo externo, siendo sus clientes, consumidores y sector financiero como los más importantes.

    El gobierno corporativo permite que las empresas trabajen con mayor sentido de responsabilidad. Y en estos momentos de crisis, sobre todo financiera, ser responsable y generar confianza en nuestros acreedores, se convertirá en una pieza clave para definir el futuro de las compañías. Sin confianza, no habrá forma posible que los bancos por ejemplo, se sientan tranquilos con la sostenibilidad de los negocios o la responsabilidad en el cumplimiento de los pagos.

    Como he venido diciendo, muchas empresas ya venían en serios problemas antes de la aparición del Covide-19. Y la negación a ver la realidad, hará mucho más difícil una reestructuración, antes de que incluso los bancos lo hagan de hecho y sin consultar mucho, como me dijo un banquero, “si ustedes no lo hacen, el banco se los hará, les guste o no”. El virus sólo ha aplazado el tiempo, y qué mejor momento entonces, en tomar este tiempo extra, que calculo serán unos 6 meses, para implementar medidas rápidas, que ayuden a emprender un camino duro, pero con luz al final del túnel.

    No hacerlo, implicará terminar como Forever 21. ¿Qué no saben qué sucedió? Les cuento, es una sencilla lección de cómo quebrar una empresa exitosa, por no entender o no querer implementar Gobierno Corporativo.

    Forever 21 arranca a mediados de los 80s, cuando una pareja de inmigrantes surcoreanos, con estudios mínimos, 11000 dólares y mucho trabajo, abren su primer tienda de ropa de moda a precios bajos en California, Estados Unidos. Para el 2010, cuando el mundo estaba cauteloso en términos financieros, debido al reciente colapso del 2008, Forever inauguraba en la Quinta Avenida neoyorkina, una de sus más grandes tiendas en la mejor ubicación, porque sus dueños así lo habían querido y enviado para ello a su mejor ejecutivo, que sólo se limitaba a obedecer órdenes. ‘El Señor Chang te necesita , era la orden. «Oh, me tengo que ir», le dijo el ejecutivo Larry Meyer a un periodista de Bloomberg Businessweek. ¿Estará en Los Ángeles la próxima semana? «Nunca sabemos dónde vamos a estar». Esa era la tónica, de no planificación y decidir sobre la marcha. Algo normal para empresas familiares como el matrimonio Chang, reservado,  jerárquico y tenedor del 99% accionario. ¿A quién más que a ellos le rendirían cuentas? Y aparte, qué se les cuestionaba, si en su apogeo, en 2014, la compañía generó más  de 4 mil millones de dólares en ingresos.

    Sin embargo, Forever 21 quebró en Septiembre del 2019, ahogados por las deudas y por un cúmulo de malas decisiones tomadas en soledad y sin mínimos análisis profesionales. Por cierto, la intuición de los emprendedores es fundamental, pero luego deben sustentarse en aquellos que más saben sobre procesos, finanzas, comercialización, marketing…en fin, una estructura que permite tomar decisiones informadas e inteligentes, no porque le gusta al emprendedor, en este caso al matrimonio Chang, sino porque al mercado le gusta y por eso compra.

    Durante mucho tiempo, y a medida que los Chang se expandieron, crearon una cultura en la que la autoridad descansaba en unas pocas manos, el señor Chang supervisaba las operaciones y la señora Chang seleccionaba la mercancía, asistidos por otra pareja coreano-estadounidense, Alex y Seong Eun Kim, quienes poseían el uno por ciento restante de la participación de la compañía. Para 2009, las hijas de los Chang se unieron al grupo, recién egresadas de la Universidad. Los ejecutivos profesionales, solían decir: «Es difícil entrar en un negocio familiar, porque, al final del día, ¿cuánto control vas a tener realmente?». La información estaba aislada y las interacciones entre los departamentos eran limitadas. En general, los Chang eran inaccesibles. Sólo confiaban en un pequeño grupo de personas más allegados a sus creencias religiosas y no en sus ejecutivos. Pero estar cerca de los Chang no confería protección automática. Personas mayores fueron despedidas o degradadas, a veces, al parecer, por capricho, a menudo sin mucho aviso.

    Los Chang en algún momento consideraron hacer pública su empresa, ello fue a principios de la década de 2000, pero luego se retractaron. Querían continuar haciendo lo que quisieran, sin rendición de cuentas a nadie. “Han tenido muchos bancos allí tratando de que esto suceda», le dijo a Bloomberg Ilse Metchek, presidenta de la Asociación de la Moda de California. Pero aparentemente los banqueros hacían demasiadas preguntas sobre la capacidad de la empresa para operar de manera transparente. Y eso no les gustaba.

    Los Chang soñaban con convertir Forever 21 en una tienda por departamentos en un momento en que las tiendas por departamento fallaban. «Su financiamiento era poco claro y su apetito por el espacio era indisciplinado», le dijo Jim Sullivan, director gerente de la firma financiera BTIG a Bloomberg. Y operar en docenas de países en seis continentes requería experiencia que no tenían. Por ejemplo, las proyecciones de ventas anuales no se basaban en la cantidad de mercancía vendida el año anterior, sino en la cantidad que se compraba o enviaba. Varios ex ejecutivos decían que los Chang convocaban a reuniones, escuchaban presentaciones sobre datos de ventas y tendencias, y luego ignoraban lo que escuchaban. Confiaban en sus instintos más que en los análisis de sus ejecutivos.

    Ello los llevó a una gerencia desordenada, ordenaron demasiado un año, muy poco al siguiente: en la declaración de bancarrota, esto se llama efecto péndulo. En 2018 ordenaron demasiado. Los gerentes de las tiendas se quejaron de que sus almacenes no podían acomodar los envíos diarios. Algunos recurrieron a apilar cajas de ropa en los camerinos. Finalmente tuvieron que enviarlos de regreso al centro de distribución, donde la compañía a veces los perdía. En ocasiones, de acuerdo con múltiples ex ejecutivos y fuentes de la industria, los Chang retrasaron el pago de los pedidos que recibieron o los devolvieron sin pagar en absoluto, prácticas consideradas de mala fe que no ayudaron en nada para generar confianza en los proveedores. Mismos errores cometieron con importaciones de mercancía, que los condujo incluso, a prácticas rayando en la ilicitud, para tratar de salvar mercancías almacenadas en puertos.

    Los Chang tampoco ajustaron su estrategia de comercialización. Hicieron pedidos de abrigos para cada tienda, aun si era invierno en América del Norte, o era verano en América del Sur. Compraron ropa que era demasiado reveladora para Medio Oriente o que era demasiado grande para Asia. «Adaptar el producto para el mercado específico fue quizás un detalle de merchandising refinado que no tenían», así describe Sullivan el problema. Así mismo fueron dejando el mercado para que H&M o ZARA les recortaran fuertemente su pastel. Pero ellos creían saber mucho más que sus ejecutivos.

    En los últimos años, los Chang se enfrentaron a otro problema fundamental: la disminución de la moda rápida. «¿Por qué Forever 21 pensó que las viejas prácticas tenían sentido para el futuro? Deberían haber copiado algunas estrategias comerciales de sus competidores», dice Scafidi del Fashion Law Institute. «Forever 21 no parece haber aceptado la nueva conciencia de la contribución de la moda al calentamiento global y la contaminación».

    Todos esos cambios en los hábitos de consumo dejaron a la cadena con una enorme cantidad de ropa que no podía vender a precio regular. Contra todo lo que los demás minoristas hicieron, vender y asumir la pérdida por lo no vendido, ellos no rebajaron su inventario.

    Los minoristas usan su inventario, a menudo el único activo tangible que tienen, como garantía para los préstamos. Si los Chang permitían que la ropa se ofertara a descuento, su valor se reduciría, al igual que la cantidad de dinero que la compañía pudiera pedir prestado. Entonces las almacenaron. Su estrategia tal vez ayudó en el corto plazo, pero en el largo los castigó sobremanera.

    Finalmente llegó la primavera pasada.  Forever 21 entonces contrató a un nuevo director financiero, Brad Sell, en marzo, justo cuando Chang recibía informes alarmantes: las ventas habían caído un 20% respecto al año anterior. Sus operaciones canadienses, europeas y asiáticas juntas habían perdido alrededor de $ 10 millones al mes, desde el otoño de 2018 hasta el otoño de 2019. Sorprendentemente,  con ese dato atemorizante para cualquier CEO, los Chang habían planeado abrir más tiendas. Siguiendo el consejo de su nuevo CFO, decidieron cerrar 100 tiendas. Se hicieron muchos arreglos financieros. Pero la empresa no se recuperó.

    Las negociaciones en los Estados Unidos no se desarrollaron bien tampoco. Forever 21 pagaba alrededor de $ 450 millones al año en alquiler, la mitad de eso a los propietarios de centros comerciales Simon y Brookfield.  Se les propuso hacer el mismo acuerdo tal como estos propietarios lo habían hecho con Aeropostale. Había funcionado en ese caso, y parecía que Simon y Brookfield estaban dispuestos a considerar la posibilidad de hacer lo mismo con Forever 21. Pero había una condición desde Forever 21: los Chang querían permanecer a cargo como parte de cualquier acuerdo. Y era justo lo contrario lo que necesitaba el negocio para ser atractivo para los posibles socios.

    Jatin Malhotra, el sucesor de Meyer, jugó un papel importante en Forever 21. Era joven, entusiasta y los Chang lo trataban como a un hijo. A medida que la gravedad de la situación se hizo evidente, dicen las personas involucradas, el Sr. Chang se volvió retraído y desconfiado. Había perdido la fe en su futuro hijo, por lo que recurrió a su hija Linda. Ella trajo a la firma de gestión de activos Lazard Ltd. y otros asesores y abogados para ver cómo reestructurar la empresa y mantenerla bajo el control de la familia. Malhotra tuvo que renunciar.

    Se avecinaba la bancarrota, pero los nuevos asesores esperaban poder llegar a un acuerdo con los acreedores que pudieran anunciar para cuando la empresa solicitara acogerse al Capítulo 11 (ley de quiebras americana). Esa tarea se complicó por las prácticas comerciales de los Chang. No había una sola práctica que respondiera a lineamientos básicos de Gobierno Corporativo.

    Ex ejecutivos comentaban que la compañía usaba un software obsoleto y que los sistemas de contabilidad y envíos eran un desastre. Las tiendas a veces transferían mercancías por su cuenta y los almacenes acumulaban ropa de años de antigüedad. Cuando Forever 21 se declaró en bancarrota el 29 de septiembre, no hubo acuerdo con los propietarios de los locales principales que rentaba Forever 21.

    El propósito de declararse en bancarrota es proteger a una empresa de los acreedores mientras diseña un plan de reestructuración. El plan, desde luego, tiene que ofrecer pagar a los acreedores al menos parte de su dinero o darles una participación en el negocio reestructurado. Si los acreedores no aprueban el plan, pueden obligar a una empresa a liquidarse. Si el propietario es reacio a renunciar a su participación, eso puede crear un punto muerto, como estaba sucediendo con Forever 21, que aún para inicios de este año, seguía negando que sus operaciones fueran deficientes. Lo que estaba sucediendo podría haber sido manejable si los Chang hubieran aceptado hacerse a un lado. Pero no lo harían.

    En 2010, Linda le dijo a Businessweek que sus padres esperaban que ella y su hermana se apuraran y aprendieran sobre el negocio para que pudieran retirarse y dedicar más tiempo a sus misiones en la iglesia. Para finales del 2019,  preservar parte, si no toda, de su participación en Forever 21 seguía siendo la prioridad de los Chang, incluso cuando su autoridad cotidiana estaba disminuyendo, pero ya era demasiado tarde. Designar un nuevo director de operaciones,  un director de reestructuración ya tardío, nombrar una  junta directiva con independientes ya eran decisiones que sólo servían para desangrar más las finanzas. A fines de diciembre, demasiado tarde para hacer una diferencia en lo que resultó ser una temporada de compras navideñas decepcionante, Forever 21 anunció que había traído a un experto en marketing, conocido por su trabajo en Taco Bell, para descubrir cómo transformar rápidamente la marca. Todo siguió camino inexorable al crash final.

    Finalmente, a mediados de Febrero de este año, Simon Property Group, Brookfield Property Partners y Authentic Brands Group llegaron a un acuerdo por el que pagarán $ 81 millones por la compañía. El acuerdo significa que la familia fundadora de Forever 21, los Chang, han renunciado a la propiedad después de casi 35 años dirigiendo el minorista global de moda con descuento. Demoraron demasiado en aceptar la realidad, que era entender que como emprendedores habían sido brillantes, pero como gerentes, estaban muy limitados.

    Ayn Rand alguna vez dijo: Puedes negar la realidad, pero no puedes negar las consecuencias de negar la realidad. Una aceptación e implementación real de Gobierno Corporativo a tiempo, quizás no les habría asegurado no tener dificultades financieras, eso nunca se sabe, pero sí les habría asegurado un proceso mucho más competitivo, una empresa más apetecible y si todo iba mal, una venta por mucho más que los 81 millones de dólares en que se liquidó. Me dirán, pero eso es mucho más que los 11000 dólares con los que comenzaron. Es cierto, pero mucho menos para una empresa que vendió en su momento más de 4mil millones de dólares en un año.

    Fuentes: Bloomberg.com (Businessweek), therealdeal.com, cnbc.com

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  • El legado de sabiduría que deja Jack Ma, no solo para Alibaba, sino para cualquier empresa que quiera mantenerse competitiva

    La semana pasada fue la fiesta de despedida de Jack Ma y como siempre, su personalidad, casi al estilo de una estrella de rock, se hizo notar. Sin embargo, más allá de la excentricidad de las pelucas, poses y guitarras, un lloroso Jack Ma dejaba entrever lo costoso de dejar el poder, situación más que común, especialmente en aquellos empresarios que han levantado un imperio basado en sus habilidades, los tradicionales CEOs familiares. Durante una celebración de cuatro horas en un estadio con capacidad para 80,000 personas, el multimillonario presidente ejecutivo de Alibaba cumplió su promesa de hace un año de entregar las riendas de Alibaba, al CEO Daniel Zhang.

    Dar un paso al costado no siempre es sencillo. “Debido a los límites físicos de la capacidad y energía de uno, nadie puede asumir las responsabilidades del presidente y del director ejecutivo para siempre” dijo. Pero el fundador del gigante chino del e-commerce, escribió una carta de despedida de la empresa en la que otros pueden encontrar inspiración: da sus tres consejos fundamentales para ser un líder en épocas de grandes cambios, sobre todo, tecnológicos.

    Las » dosis de sabiduría» de Jack Ma son, en principio, tres y están absolutamente relacionadas entre sí.

    -No puedes hacer todo por ti mismo.

    -No durarás para siempre.

    -Para un verdadero éxito, su empresa debe poder continuar sin usted.

    Sobre la primer cuestión, al inicio, el emprendedor cumple todas las funciones empresariales, pero a medida que progresa y como parte indispensable, es necesario concentrarse en lo que mejor sabe cada uno y conocer sus limitantes, rodearse de los mejores. Jack Ma pasó de ser un simple profesor de inglés a un emprendedor del comercio online. Con frecuencia, el fundador comienza con la idea pero después profesionaliza su estructura, agregando expertos en gestión.  Ningún empresario puede pensar que llegará a la meta solo, todos necesitan ayuda para cruzarla.

    La segunda razón es más difícil de asumir aún, a pesar de ser la más lógica. Todos somos mortales y eso es algo difícil de aceptar para los grandes líderes, pero que Jack Ma entendió rápido que no iba a tener la energía necesaria para poder seguir haciendo negocios a ese nivel de competencia donde juegan no sólo Alibaba, sino Ebay, Amazon,Google y los más grandes de Internet. Es difícil hablar de nuestra muerte porque vivimos toda nuestra vida sin pensar en morir, pero es inevitable; todos vamos a morir algún día. La planificación avanzada permite a las personas recopilar la información y crear un plan lógico con una mente clara, en lugar de tomar decisiones sobre la marcha cuando el líder muere en forma inesperada.

    Por último, dejar una empresa preparada para manejarse por procesos, altamente eficiente, donde cada parte genera valor sin la dependencia de los individuos que la componen, es la meta a la cual llegan pocas compañías sin pasar por dolorosos aprendizajes, ventas, quiebras o en el peor de los casos, no llegan y se disuelven antes. A diario vemos compañías, especialmente familiares, que por diversas razones (conflictos internos, egos, el «a nosotros no nos va a pasar»), no toleran estructuras y al final caen.

    Para que el éxito  sea sustentable en el tiempo, la empresa debe poder subsistir sin la influencia de su fundador. Jack Ma lo explicó a los accionistas, clientes y empleados en su emotiva carta de despedida: “Habiendo sido entrenado como profesor, me siento extremadamente orgulloso de lo que he logrado. Los maestros siempre quieren que sus alumnos los superen, por lo que lo más responsable que puedo hacer para mí y para la empresa es permitir que las personas más jóvenes y con más talento asuman los roles de liderazgo para que puedan heredar nuestra misión ‘para que sea más fácil hacer negocios en cualquier lugar’».

    La enseñanza que nos deja esta brillante y planificada sucesión, es la importancia de establecer la gobernanza en las empresas. Hoy en día muchas empresas familiares, medianas y grandes, se han ido retirando, como familia, de la gestión operativa y han creado sus casas matrices, o holdings. La idea es dejar fluir a la empresa con un poco más de distancia, con un mecanismo de contratación de personal profesional, con ciertos protocolos y perfiles, que sean disruptivos del mercado.  La academia denomina a este proceso corporativizar o instalar Gobierno Corporativo. Y atención, el gobierno corporativo no se trata a mi entender de un tema regulatorio, o de querer mostrarse «cumpliendo», es un tema de sobrevivencia empresarial, con verdadera responsabilidad en los procesos, planes y estrategias. Todo lo demás es carpintería.

    Para quienes están interesados, aquí el texto completo de la carta.

    Estimados clientes, colaboradores y accionistas de Alibaba:

    Hoy, cuando celebramos el décimo noveno aniversario de Alibaba, me complace compartir algunas noticias con ustedes: con la aprobación de nuestra junta directiva, dentro de un año, el 10 de septiembre de 2019, que también coincide con el 20º aniversario de Alibaba, el director ejecutivo Daniel Zhang me sucederá como presidente de la junta de Alibaba Group. Mientras permanezca como presidente ejecutivo en los próximos 12 meses, trabajaré estrechamente con Daniel para asegurar una transición exitosa y sin problemas. A partir de entonces, permaneceré en la junta directiva de Alibaba hasta nuestra reunión anual de accionistas en 2020.

    He pensado y preparado mucho en este plan de sucesión durante diez años. Me complace anunciar el plan hoy gracias al apoyo de Alibaba Partnership y nuestra junta directiva. También quiero ofrecer un agradecimiento especial a todos los colegas de Alibaba y sus familias, porque su confianza, apoyo y nuestra empresa conjunta en los últimos 19 años nos han preparado para este día con confianza y fortaleza.

    Esta transición demuestra que Alibaba ha avanzado al siguiente nivel de gobierno corporativo de una compañía que depende de individuos, a uno construido en sistemas de excelencia organizacional y una cultura de desarrollo de talento.

    Cuando se fundó Alibaba en 1999, nuestro objetivo era construir una empresa que pudiera enorgullecer a China y al mundo y una que pudiera cruzar entre tres siglos y durar 102 años. Sin embargo, todos sabíamos que nadie podía quedarse con la compañía durante 102 años. Una Alibaba sostenible tendría que construirse sobre una gobernanza sólida, una filosofía centrada en la cultura y la coherencia en el desarrollo del talento. Ninguna empresa puede confiar únicamente en sus fundadores. De todas las personas, debería saber eso. Debido a los límites físicos en la capacidad y la energía de una persona, nadie puede asumir las responsabilidades del presidente y director general para siempre.

    Nos hicimos esta pregunta hace 10 años: ¿cómo podría Alibaba lograr un crecimiento sostenible después de que Jack Ma abandone la empresa?

    Creíamos que la única forma de resolver el problema de la sucesión del liderazgo corporativo era desarrollar un sistema de gobierno basado en una cultura y mecanismos únicos para desarrollar talentos y sucesores consistentes. Durante los últimos 10 años, seguimos trabajando en estos ingredientes.

    Habiendo sido formado como profesor, me siento extremadamente orgulloso de lo que he logrado. Los maestros siempre quieren que sus alumnos los superen, por lo que lo más responsable que puedo hacer para mí y para la empresa es permitir que las personas más jóvenes y con más talento asuman los roles de liderazgo para que puedan heredar nuestra misión para que sea más fácil hacer negocios en cualquier lugar.

    Llevar a cabo esta misión para ayudar a las pequeñas empresas, los jóvenes y las mujeres de todo el mundo es mi pasión. Esta no es solo nuestra intención desde el primer día, sino que me siento bendecido por tener esta oportunidad. Realizar el sueño detrás de esta misión requiere la participación de mucha más gente que solo Jack Ma y el esfuerzo persistente de las generaciones de Alibaba.

    Alibaba es asombroso no por nuestro negocio o escala o logros. Lo mejor de Alibaba es que nos unimos bajo una misión y visión común. Nuestro sistema de asociación, cultura única y equipo talentoso han establecido una base sólida para el legado de nuestra empresa. De hecho, desde que entregué las responsabilidades del CEO en 2013, la compañía ha funcionado sin problemas durante cinco años gracias a estos ingredientes institucionales.

    El sistema de asociación que desarrollamos es una solución creativa para el buen gobierno y la sostenibilidad, ya que supera varios desafíos que enfrentan las empresas de escala: innovación continua, sucesión de líderes, responsabilidad y continuidad cultural. A lo largo de los años, al iterar nuestro modelo de gestión, hemos experimentado y mejorado el equilibrio correcto entre sistemas e individuos. Simplemente confiar en individuos o seguir ciegamente un sistema no resolverá nuestros problemas. Para lograr un crecimiento sostenible a largo plazo, necesita el equilibrio adecuado entre sistema, personas y cultura. Tengo plena confianza en que nuestro sistema de asociación y los esfuerzos para salvaguardar nuestra cultura ganarán con el tiempo el amor y el apoyo de los clientes, empleados y accionistas.

    Desde la fundación de la compañía en 1999, hemos comentado que el futuro de Alibaba tendrá que depender de “gran cantidad de talento” para permitirnos repasar nuestros planes de sucesión de gestión. Después de años de arduo trabajo, Alibaba de hoy cuenta con un grupo de talento de clase mundial en calidad y cantidad. El maestro en mí se siente extremadamente orgulloso de nuestro equipo, nuestro liderazgo y nuestra cultura única impulsada por la misión, así como por el hecho de que continuamos desarrollando líderes empresariales excepcionales y talentos profesionales como Daniel Zhang.

    Daniel ha estado con Alibaba Group durante 11 años. Desde que asumió el cargo de director ejecutivo, ha demostrado su excelente talento, su visión para los negocios y su liderazgo decidido. Bajo su dirección, Alibaba ha visto un crecimiento constante y sostenible durante 13 trimestres consecutivos. Su mente analítica es incomparable, aprecia nuestra misión y visión, acepta la responsabilidad con pasión y tiene las agallas de innovar y probar modelos de negocios creativos. Merecidamente, los medios de noticias de negocios de China lo nombraron el CEO número 1 en 2018. Por estas razones, él y su equipo se han ganado la confianza y el apoyo de clientes, empleados y accionistas. Comenzar el proceso de pasar la antorcha de Alibaba a Daniel y su equipo es la decisión correcta en el momento adecuado, porque sé que al trabajar con ellos estoy listo y confío plenamente en nuestra próxima generación de líderes.

    En cuanto a mí, todavía tengo muchos sueños que perseguir. Quienes me conocen saben que no me gusta estar ocioso. Planeo continuar mi papel como socio fundador en la Alibaba Partnership y contribuir al trabajo de la alianza. También quiero volver a la educación, lo que me emociona con tanta bendición porque esto es lo que amo hacer. El mundo es grande, y todavía soy joven, así que quiero probar cosas nuevas, ¿y si se pueden realizar nuevos sueños?

    Lo único que puedo prometer a todos es esto: «Alibaba nunca fue sobre Jack Ma, pero Jack Ma siempre pertenecerá a Alibaba».