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  • Sentencia del TJUE sobre Apple y los Derechos de Propiedad

    La reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que obliga a Apple a devolver 13.000 millones de euros por las ayudas fiscales de Irlanda plantea cuestiones importantes desde la perspectiva de los derechos de propiedad y la responsabilidad empresarial. Este caso refleja la compleja interacción entre los derechos de propiedad de una empresa privada, las políticas fiscales nacionales y la regulación europea, poniendo de manifiesto los desafíos que enfrentan las grandes corporaciones en un mercado global.

    1. El Derecho de Propiedad y la Soberanía Fiscal:

    Apple, como una empresa privada, tiene el derecho de gestionar sus propiedades y beneficios de acuerdo con las leyes fiscales de los países en los que opera. Sin embargo, este derecho choca con las regulaciones de la Unión Europea, que buscan evitar distorsiones en la competencia generadas por ayudas estatales indebidas. En este caso, Irlanda otorgó a Apple un tratamiento fiscal ventajoso, que la Comisión Europea consideró como una ayuda ilegal, lo cual va en contra de las normativas comunitarias que buscan asegurar un mercado justo y competitivo.

    Desde la perspectiva de los derechos de propiedad, Apple argumenta que siempre ha pagado los impuestos requeridos por la ley y que no ha recibido ningún trato especial. La empresa defiende su derecho a operar bajo las reglas fiscales que cada país ofrece, destacando que la competencia fiscal entre países es un aspecto fundamental de la soberanía nacional. Sin embargo, el fallo del TJUE resalta que estas ventajas fiscales pueden ser vistas como subvenciones encubiertas que benefician injustamente a una empresa sobre otras, violando así los principios de competencia equitativa.

    2. Propiedad Intelectual y Beneficios Imponibles:

    Un aspecto crucial del caso es cómo se asignan los beneficios derivados de la propiedad intelectual, que son un pilar fundamental para empresas tecnológicas como Apple. El TJUE determinó que la asignación de estos beneficios a las sucursales irlandesas de Apple era incorrecta y que la empresa había aprovechado indebidamente estas decisiones fiscales para reducir su carga impositiva en Europa. Este punto resalta un conflicto común entre el derecho de propiedad intelectual de la empresa y la interpretación de las leyes fiscales internacionales y comunitarias.

    Apple sostiene que los ingresos ya estaban sujetos a impuestos en Estados Unidos y que no existe una doble imposición, pero la Comisión argumenta que los beneficios derivados del uso de la propiedad intelectual debían tributar en Irlanda, donde las operaciones reales ocurrían. Esto subraya una discrepancia en cómo se deben tratar los derechos de propiedad intelectual en un contexto global y cómo se vinculan a las obligaciones fiscales en diferentes jurisdicciones.

    3. La Visión de la Empresa y el Conflicto de Jurisdicciones:

    Desde el punto de vista de Apple, la disputa se centra en a qué gobierno se deben pagar los impuestos y no en la cantidad de impuestos a pagar. La empresa se presenta como un contribuyente responsable que ha cumplido con todas sus obligaciones fiscales y destaca que las acciones de la Comisión Europea intentan reescribir retrospectivamente las reglas fiscales, afectando negativamente la seguridad jurídica y la planificación empresarial.

    Este argumento resalta una preocupación común entre las empresas multinacionales: la incertidumbre regulatoria y la falta de coherencia en la aplicación de las leyes fiscales internacionales. La falta de un marco armonizado crea desafíos para las empresas, que deben navegar entre diferentes regulaciones nacionales y europeas, lo que puede afectar sus decisiones de inversión y expansión.

    Conclusión:

    La sentencia del TJUE contra Apple refleja un caso emblemático donde los derechos de propiedad, las políticas fiscales nacionales y las regulaciones europeas colisionan. Desde la perspectiva de los derechos de propiedad, Apple defiende su libertad para operar bajo las leyes nacionales, mientras que la Unión Europea busca limitar los privilegios fiscales que considera perjudiciales para la competencia. Este caso subraya la necesidad de un equilibrio entre la protección de los derechos de propiedad empresarial y la salvaguarda de un mercado competitivo y justo en la Unión Europea.

    Por último, pero no menos importante, todo se resume a que si los gobiernos se dedicaran a aquellas funciones para las cuales fueron creados, como impartir seguridad y justicia, y dejaran de intervenir en los derechos de propiedad de una empresa, estos conflictos no deberían darse. Cada empresa no debería verse obligada a acceder a complejos vehículos legales para protegerse de ser expoliada por altos impuestos. El principio de costo-beneficio debería ser suficiente para guiar las decisiones empresariales: pagar impuestos de manera transparente debería ser más sencillo y menos costoso que buscar mecanismos de elusión. Bajos impuestos junto a la claridad y la simplicidad en la regulación fiscal permitirían a las empresas centrarse en innovar y crecer, en lugar de navegar por un laberinto de normas fiscales que siempre son voraces y a menudo resultan inciertas y contradictorias.

  • Gemini expande su presencia global y elige a Irlanda como su nuevo hogar en Europa

    Gemini, el intercambio de criptomonedas fundado por los hermanos Winklevoss, continúa su expansión global y ha seleccionado a Irlanda como su nueva sede en el viejo continente. Esta decisión se produce en un momento en el que varias empresas del sector de activos digitales buscan establecerse fuera de Estados Unidos debido al incierto panorama regulatorio. En este artículo, exploraremos la importancia de contar con sólidos marcos institucionales para atraer y retener empresas, y cómo la elección de Irlanda como sede de Gemini destaca la visión positiva del país respecto al panorama regulatorio de las criptomonedas.

    Gemini, con sede en Nueva York, ha confirmado que ha elegido Dublín como su base de operaciones para expandirse en el mercado europeo. La empresa considera a Irlanda como el «punto de entrada» al resto de Europa una vez que se implemente por completo la regulación MiCA en toda la Unión Europea. Según Cameron Winklevoss, presidente de Gemini, la reputación sólida del Banco Central de Irlanda y el próspero ecosistema tecnológico del país fueron factores determinantes en esta decisión.

    La elección de Dublín como sede europea de Gemini se basa en la visión positiva del panorama regulatorio irlandés. En 2022, Gemini se convirtió en la primera empresa de criptomonedas en ser aprobada por el Banco Central de Irlanda. Este logro demuestra el compromiso de Irlanda con la innovación y la tecnología financiera, lo que resulta atractivo para las empresas del sector de criptomonedas.

    La reunión entre los cofundadores de Gemini y el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, refuerza aún más la importancia de la regulación sensata en el ámbito de las criptomonedas. Tyler Winklevoss elogió los esfuerzos regulatorios de Europa y destacó la Ley de Mercados de Criptoactivos (MiCA) como una regulación de sentido común. La aprobación unánime de MiCA por parte de los 27 estados miembros de la Unión Europea permitirá a las empresas de criptomonedas obtener licencias en un país miembro y operar en todo el bloque. Esta regulación, que entrará en vigor a partir de 2024, se espera que fomente la innovación en el sector en Europa.

    La decisión de Gemini de establecer una sede en Irlanda no es un caso aislado. Otras empresas destacadas del ámbito de las criptomonedas, como Ripple, Kraken y Coinbase, también han registrado su presencia en el país. El enfoque pro mercado y comprensivo de Irlanda hacia la regulación de las criptomonedas ha atraído a estas empresas, lo que a su vez fortalece el ecosistema y la reputación de Irlanda como un destino atractivo para el sector.

    Conclusion:
    La elección de Irlanda como sede europea de Gemini destaca la importancia de contar con marcos institucionales sólidos para retener y atraer empresas. El enfoque regulatorio pro mercado y sensato de Irlanda en el ámbito de las criptomonedas ha generado confianza en las empresas del sector, como Gemini, y ha posicionado a Irlanda como un destino atractivo para establecer sus operaciones.

    La expansión de Gemini hacia Irlanda también resalta la necesidad de las empresas de criptomonedas de buscar alternativas fuera de su país de origen cuando enfrentan un clima regulatorio incierto o adverso. Estados Unidos ha experimentado un aumento en la rigurosidad regulatoria en el ámbito de las criptomonedas, lo que ha llevado a varias empresas a considerar opciones en el extranjero. Si bien Gemini ha dejado claro que no planea abandonar Estados Unidos, la búsqueda de un «plan B» refleja la importancia de contar con un entorno regulatorio favorable para impulsar la innovación y el crecimiento de las empresas del sector.

    La elección de un buen marco institucional es fundamental para el desarrollo de un ecosistema sólido de criptomonedas. La regulación adecuada puede proporcionar claridad y protección a los inversores y usuarios, fomentando la confianza en el mercado y promoviendo la adopción masiva de las criptomonedas. Además, un marco regulatorio favorable puede atraer a empresas internacionales, generando empleo y contribuyendo al crecimiento económico del país anfitrión.

    En el caso de Irlanda, su visión positiva del panorama regulatorio de las criptomonedas ha permitido a Gemini establecerse como la primera empresa de criptomonedas aprobada por el Banco Central de Irlanda. Este respaldo regulatorio brinda seguridad y confianza tanto a Gemini como a sus usuarios, lo que les permite operar en un entorno estable y propicio para el crecimiento.

    En resumen, la elección de Irlanda como sede europea de Gemini destaca la importancia de contar con buenos marcos institucionales para retener y atraer empresas  tanto del sector de criptomonedas como de cualquier otro. El enfoque regulatorio  sensato de Irlanda, así como su sólida reputación en el ámbito financiero, han posicionado al país como un destino atractivo para las empresas de criptomonedas en su búsqueda de un entorno favorable y estable. La capacidad de adaptarse a los cambios regulatorios y ofrecer un marco normativo claro y equilibrado será clave para que los países sigan atrayendo inversiones y fomentando la innovación en el emocionante y en constante evolución mercado de las criptomonedas.

  • Irlanda, la única economía de la UE que creció a pesar del Covid. Les contamos su secreto.

    Irlanda fue la única economía de la Union Europea (UE) que creció en 2020, según las previsiones publicadas por el bloque europeo el jueves pasado. El producto interno bruto (PIB) se expandió un 3% en Irlanda en 2020, mientras que cayó un 6.3% en la UE globalmente y un 6.8% en la eurozona, dijo la Comisión Europea. Los países que tuvieron el menor impacto negativo en el PIB después de Irlanda en 2020 fueron Lituania (-0,9%), Polonia (-2,8%) y Estonia y Suecia (ambos -2,9%).

    La economía de Irlanda se vio particularmente apoyada por “exportaciones de empresas multinacionales especializadas en equipos médicos, productos farmacéuticos y servicios informáticos”, según la Comisión Europea. Sin embargo, el Estado sí registró una de las caídas más pronunciadas en las pernoctaciones en alojamientos turísticos, con una caída del 70% en comparación con el año anterior. Solo Malta y Grecia registraron caídas más pronunciadas.

    Se espera también que el bloqueo de diciembre / enero y el Brexit pesen sobre el crecimiento en Irlanda en el primer trimestre de 2021. El pronóstico es el primero en tener en cuenta los efectos del acuerdo comercial Brexit en la economía de la UE, estimando una pérdida de producción de alrededor del 0,5% del PIB para el bloque para fines de 2022. En comparación con una salida sin acuerdo, se reduce el impacto negativo para la UE en un tercio.

    Junto con las incertidumbres de la pandemia, también existen riesgos específicos para las perspectivas económicas de Irlanda, en particular «cambios en el entorno fiscal internacional y las actividades de las multinacionales registradas en Irlanda, que podrían cambiar el crecimiento del PIB en cualquier dirección», según el pronóstico.

    Se espera que la economía irlandesa crezca un 3,4% este año, por debajo del promedio de la UE de 3,7%, pero proveniente de un punto de partida más alto, y debería mantenerse estable en un 3,5% en 2022.

    Por otra parte, la economía de Alemania se contrajo en un 5% el año pasado, la de Francia en un 8,3% y la de Italia en un 8,8%. Grecia y España registraron caídas de dos dígitos del 10% y el 11%, respectivamente, los peores resultados de los 27 miembros de la UE.

    La economía de la eurozona de 19 miembros crecerá un 3,8% tanto en 2021 como en 2022, mientras que el bloque proyecta que la economía de la UE está en camino de un crecimiento del 3,7% en 2021 y del 3,9% en 2022. La UE espera que la economía del bloque regrese a los niveles de PIB previos a la pandemia en 2022, aunque las perspectivas serán diferentes en todo el bloque.

    Al presentar los resultados, Paolo Gentiloni, comisario europeo de Economía, dijo que Europa sigue en las garras de la pandemia del coronavirus. Las nuevas oleadas de infecciones y la aparición de variantes nuevas y más contagiosas han obligado a los países a reintroducir o endurecer las medidas de contención. Sin embargo, Gentiloni dijo que estas restricciones son comparativamente menos estrictas y más específicas que las observadas en la primavera cuando el virus golpeó por primera vez y la mayor parte de Europa quedó bloqueada.

    Bruselas espera que el despliegue de la vacuna, a pesar de su comienzo no tan positivo, se acelere en las próximas semanas y que las medidas de contención se relajen gradualmente durante el segundo trimestre de 2021, volviéndose marginales hacia finales de año.

    El Comisario advirtió que todavía existe un alto nivel de incertidumbre y que los beneficios económicos dependen de la evolución de la pandemia, especialmente de la propagación de mutaciones.»La pandemia podría dejar cicatrices económicas y sociales más profundas de lo que pensamos», agregó, mencionando el número de quiebras y desempleo de larga duración.

    Fuente: Comisión Europea
    Fuente: Comisión Europea

    Además, podrían afianzarse grandes divergencias entre países. Los países que dependen en gran medida de las industrias del turismo y el ocio podrían quedarse atrás de otros estados miembros de la UE que disfrutan de una economía más diversificada. Gentiloni comentó que el PIB de la UE en 2022 será un 4% más bajo que las cifras que había pronosticado Bruselas antes de la pandemia.

    Según el Global Locations Trend de IBM, Irlanda llevaba hasta el 2017, siete años consecutivos ocupando el primer puesto a nivel mundial en cuanto a su capacidad de atraer proyectos de alto valor. Y en los últimos años sigue figurando entre los 3 primeros lugares globales.  Es un destino predilecto para la inversión extranjera directa, con una economía pequeña pero altamente globalizada, reforzada por un impuesto sobre sociedades del 12,5% (desde 2003) y acuerdos fiscales con 72 países.

    El informe de IBM también habla de la actividad inversora del futuro y el efecto transformador de la innovación disruptiva. Tecnologías como el Internet de las Cosas, macrodatos, analítica o la colaboración social a través del móvil — en su conjunto, “la cuarta revolución industrial” — traen una nueva ola de desarrollo digital que promete reinventar nuestra forma de trabajar, especialmente durante y post Pandemia.

    Irlanda está a la vanguardia de la revolución digital. Ya atrae a empresas que se dedican a las tecnologías más actuales, como robótica, inteligencia artificial o realidad virtual. La conectividad es un factor clave para que Irlanda llegue a convertirse en un líder en el mercado de los Centros de procesamiento de datos (CPD). El país cuenta con una gran conectividad internacional por cable y el lanzamiento del primer sistema directo por cable desde Irlanda a Francia (sin pasar por Reino Unido). Irlanda también tiene instalada una amplia red de fibra óptica y fibra obscura, con más expansión ya prevista.

    El gran atractivo de Irlanda reside en su estatus dentro de la UE, sus impuestos bajos, una población activa altamente cualificada y nativa en inglés, sus vínculos comerciales y experiencia contrastada con multinacionales, y un sólido marco legal y reglamentario que apuesta por favorecer los negocios. Por todo ello, a pesar del Covid, y luego las complicaciones por el Brexit, Irlanda continuó creciendo sin parar. Algo que no ocurre en Panamá, a pesar de haber estado tan cerca del modelo irlandés.

  • Adiós Feargal Quinn: Un empresario y Senador defensor de la libre empresa

    En Mayo de este año, a los 82 años de edad, falleció el empresario, político, presentador de TV y autor irlandés, Feargal Quinn, quien no se conformó con lograr ser un empresario multimillonario, sino que se comprometió en la lucha a favor de una empresa menos embarazada por el intervencionismo central, a punto que se lanzó al ruedo de la política limpia.

    Hoy nuestra empresa, Goethals Consulting Corp. quiere recordar la vida y obra de Feargal, quien en el año 2008 tuvo la gentileza de aceptar una invitación para dar una conferencia magistral en Panamá, con el propósito de compartir con los panameños algo sobre el «milagro irlandés», los secretos que conducen a la apertura de nuevos mercados, a la modernización del estado, y a la reducción de los costos y actividades parasitarias que lejos de promover una sana movilidad social y económica las inhibe.

    Cosas como lograr más con menos, que en estos momentos en que sale en los medios que las limitaciones presupuestarias ya afectan el mantenimiento de obras tan importantes como el Metro y su extensión al aeropuerto Tocumen, a Villa Zaita, y otras más. Los casos de países que han llegado al colapso como resultado de gastos desbocados y desatinados hacen imperativo que pongamos atención y tomemos acción. Y de todo ello nos vino a hablar Feargal Quinn en su momento, a punto que va siendo hora de poner más atención.

    En su momento el senador Quinn dejó patente la importancia de dar servicio de calidad, en un contexto de jovialidad que le llevó a ser conocido como el “happy-chappy” o tipo alegre. Como fundador de la cadena de abarroterías Super Quinn, llegó al éxito empresarial a través de enfocarse en la satisfacción del cliente. Luego, en el momento oportuno, vendió a su empresa y movido por un gran interés social, se lanzó a la arena política en dónde, pese a fracasos iniciales, llegó a lograr gran éxito, a pesar de que sus políticas no eran “políticamente correctas”.

    En la década de los 80, Irlanda estaba sumida en un retraso, a punto que muchos irlandeses abandonaban el país en busca de mejores oportunidades. Pero en 1990, con Feargal ya en el senado, y luego de la adopción de políticas más austeras y enfocadas en la realidad, la economía irlandesa despegó a más del 5% anual y ya en el 2000 superaba el 9%. Pero, en particular, ¿a qué se puede atribuir el éxito del “milagro irlandés”? Nada más ni menos que a un juicioso recorte del gasto o malgasto público. Inclusive disminuyeron la cantidad y tamaño de las instituciones gubernamentales, redujeron los impuestos, mejoraron y disminuyeron las layes y reglamentos, dado que una gran parte ni siquiera eran cumplibles y sus efectos eran malísimos. En todo ello, Feargal logró juntar al gobierno con los sindicatos y el sector empresarial para encontrar soluciones reales y duraderas.

    En la visita de Feargal a Panamá me ha quedado su disposición alegre. Ocurrió cuando lo llevaba un día en mi auto. No recuerdo la conversación, pero entre risas se subió la basta del pantalón y dejó descubiertas unas medias de cuadros a colores, que denotaban de manera ostensible su divertida naturaleza.

    Conferencia de prensa junto a Fundación Libertad. Panama, Enero 2008. En la foto: Roberto Brenes, Feargal Quinn, John Bennett Novey

    Pero las anécdotas que más me impactan de Feargal me impresionan por el coraje que le caracterizaba al arremeter contra perversas políticas que se habían arraigado como santificadas en su tierra. Tal fue el caso cuando pidió la abolición del salario mínimo, lo cual le valió cruentos ataques de parte de sindigarcas. Curioso que luego de ello la prosperidad económica llegó a Irlanda. La explicación de Quinn era simple: El salario mínimo, que es control de precios, maniata a la empresa. Las plazas de trabajo no existen a cualquier precio sino al precio del mercado; y los gobiernos y sus políticos no son nada buenos determinando precios y terminan creando desastres sociales y económicos.

    Inclusive la política de reducción de impuestos y menores beneficios a los trabajadores produjo que más personas buscaran trabajo, y de eso trata la economía; es decir, de la creación de más trabajo que crea más riqueza. Los subsidios y regalos no crean riqueza sino que la destruyen. Amar no es consentir. Simplemente dicho, las políticas socialistas no son la solución. Quinn increpó el que se rehusara la instalación de medidores de agua en las residencias, que ofreció hacer la empresa Siemens por €800 millones. No es difícil ver en ello la mano de politicastros en búsqueda de mangos bajos.

    En cuanto al cuidado de salud, Quinn argumentó que ningún cuidado de salud y tal es “gratuito”, pues alguien lo debe pagar. Ello es como el problema del agua y el IDAAN en Panamá, en dónde se malgasta el agua, ya que por un lado no la pagan y por el otro la cobran a un centésimo de centavo por galón. El día que tengan que pagar lo que cuesta purificarla y distribuirla, verán que todo cambia.

    Y termino compartiendo una pieza de filosofía valiosísima de Feargal Quinn: “Puede ser muy fácil ceder ante la tentación de creer que no podrás lograr éxito en el mercado puesto que el mismo es injusto. La realidad es que nos podemos convencer de lo que sea; lo cual es muy seductivo y, a fin de cuentas, destructivo.” El mundo es rudo y de nada sirven malos atajos.

    El gran secreto está en dar el buen ejemplo. ¿Será eso lo que vemos en nuestro patio? El buen empresario no es aquel que cosecha los mangos bajos, ya que subir el palo es engorroso y peligroso. El buen empresario y comerciante, igual que el estadista, es aquel que ve la meta a largo plazo; es aquel que quiere que el cliente o ciudadano vuelva una y otra vez.

    Hoy mismo, leyendo los periódicos veo que el Metro se queda sin presupuesto para su mantenimiento. No me vayan a decir que eso es el resultado de buena gobernanza. O que eso no era predecible, con gobiernos que se jactan del despilfarro. El secreto está en reconocer los errores y adaptar, adaptar, adaptar.

    Saludos a un gran empresario, un gran político, y una extraordinario ser humano, Feargal Quinn.

     

  • Problemas en el paraíso de la Unión Europea: no logran acordar el impuesto a los grandes digitales.

    El ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, ha propuesto una ‘cláusula de caducidad’ sobre las propuestas de la Comisión Europea para gravar los beneficios de los gigantes digitales en toda la UE a fin de que la legislación sea más aceptable.

    «Lo que hemos logrado hoy es el reconocimiento común de trabajar en una solución de corta duración hasta final de año basada en la propuesta de la Comisión Europea (CE)», dijo el ministro de Finanzas austríaco, Hartwig Löger, cuyo país ostenta la Presidencia de la Unión Europea (UE), y que acogió en Viena el Consejo informal de ministros el viernes y sábado pasados.

    Los Veintiocho buscan el modo de gravar la actividad de las grandes empresas digitales, para paliar la disparidad que existe actualmente entre lo que pagan en impuesto de sociedades estas plataformas (9,5 %) y las empresas tradicionales (23,2 %).

    El punto de partida para la discusión es una propuesta del Ejecutivo comunitario, que plantea introducir un impuesto del 3 % sobre la facturación por ciertos servicios digitales de las empresas de Internet que facturen más de 750 millones de euros en todo el mundo, y más de 50 millones en la UE, que se aplicaría de forma temporal hasta adaptar la fiscalidad europea a estos nuevos modelos.

    Los Estados coinciden en que debe darse respuesta a un problema que perciben los ciudadanos, tanto más de cara a las elecciones europeas de 2019, pero discrepan sobre el modo de hacerlo y, en particular, varios prefieren que la solución se pacte de forma global en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    La ofensiva francesa

    Para intentar salvar este escollo, el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, ha propuesto a sus socios introducir una «cláusula de extinción» que garantice que el impuesto europeo será reemplazado «tan pronto como haya una solución en la OCDE», una idea que ha generado consenso según la presidencia.

    «La vincularemos a una cláusula de extinción, para destacar que será una solución de transición a nivel europeo, y de forma paralela trabajaremos en una solución de larga duración (…) pero estamos dispuestos a desarrollar una solución de corta duración», afirma Löger. Bajo esta propuesta, el nuevo impuesto, que se espera recaude unos € 5 mil millones al año, terminaría una vez que se alcance un acuerdo a nivel de la OCDE sobre la reforma de la tributación de las compañías digitales.

    Pero esta posible cláusula no es suficiente para convencer a todos en un informe que necesita el apoyo unánime para salir adelante.

    Irlanda encabeza la oposición al impuesto, junto con Finlandia, Suecia, Malta y Dinamarca, mientras que Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Reino Unido mantienen reservas, pero se mostraron en esta reunión más abiertos que en las precedentes.

    «Irlanda tiene gran preocupación por que la UE avance con la tasa digital de forma unilateral», ha dicho el ministro de Finanzas irlandés, Peter Donohoe, en un encuentro con algunos medios durante la reunión, admitiendo que algunos países «ven el riesgo de cambios en su recaudación».

    Donohoe ha explicado que su país prefiere una solución global pero «evaluará cualquier propuesta de cualquier colega y trabajará constructivamente».

    Por su parte, el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, ha declarado que su país «comparte la ambición de llegar a acuerdos antes de fin de año», aunque hay temas sobre los que trabajar.

    El movimiento para introducir una cláusula de eliminación automática se considera una admisión implícita de que la marea política puede estar contra las propuestas. Y en otro signo de preocupación francesa por las objeciones de bloqueo de Irlanda al impuesto, (se requiere la unanimidad) Reuters informa que funcionarios franceses no identificados informaron que Francia estaría dispuesta a considerar formas de compensar a Irlanda por la posible pérdida de ingresos derivada del nuevo impuesto. ‘Estamos listos para darle a Irlanda más que los ingresos. No parece ilegítimo dar algo a Irlanda ‘,  se dice que dijo un funcionario francés el sábado. Pero no se hizo tal oferta, dicen los funcionarios irlandeses, en la reunión informal de ministros de finanzas de la UE.

    Alemania, indecisa; España, segura. Irlanda bloquea.

    Alemania, que inicialmente respaldó el impulso francés a la medida, había dejado traslucir esta semana sus dudas al respecto.

    Al término de la reunión, su homólogo galo había admitido que Berlín tiene «interrogantes», en particular sobre cómo evitar que las empresas reduzcan su base imponible, garantizar que pagan allí dónde generan valor y sobre el coste de recaudar la tasa, pero aseguró que darán respuesta a los mismos.

    «En tiempos en que el populismo asciende en Europa tenemos que aportar respuestas y éstas son decisiones políticas», advierte Le Maire.

    España apoya sin dudas la iniciativa. De hecho, la ministra de Economía, Nadia Calviño, ha dicho a sus socios que el Gobierno prevé introducir esta tasa sobre la base de la propuesta de la Comisión aún cuando no exista consenso europeo.

    Varios estados miembros han comenzado a ver las propuestas como una escalada potencialmente peligrosa de las tensiones comerciales con los Estados Unidos, un punto que el Sr. Donohoe ha fuertemente señalado a sus colegas. Después de la reunión del sábado, Donohoe dijo que había ‘expresado nuevamente nuestras preocupaciones sobre el impacto del impuesto sobre la cooperación fiscal y el comercio internacional y continuará participando en las discusiones’.

    Desafíos

    La falta de acuerdo, argumentan los proponentes del impuesto, conducirá a la proliferación de medidas nacionales. ‘Once estados miembros de la UE tienen. . . introdujeron o planean implementar impuestos nacionales para hacer frente a los desafíos de la economía digitalizada, todos ellos de naturaleza diversa ‘, advierte un documento de la presidencia austriaca. ‘Estas medidas unilaterales no coordinadas constituyen una fragmentación del mercado único y distorsionan la competencia’. Los ministros de finanzas también consideraron si la UE debería elaborar un marco regulatorio para las criptomonedas a fin de prevenir la evasión fiscal y el lavado de dinero.

    Información de EFE, Irish Times, El Economista.