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  • Znamkamarada: Cómo la Iniciativa Ciudadana en Chequia Derrotó la Corrupción

    La corrupción es un mal que afecta a numerosas sociedades, minando la confianza pública y desviando recursos que podrían destinarse al bienestar común. Sin embargo, existen ejemplos inspiradores de cómo la ciudadanía puede enfrentar y superar estas prácticas corruptas. Uno de estos casos es el evento checo conocido como Znamkamarada, que ofrece valiosas lecciones desde una perspectiva liberal sobre la importancia de la iniciativa privada y la participación ciudadana en la lucha contra la corrupción.

    Contexto y Surgimiento de Znamkamarada

    En 2020, el gobierno checo adjudicó un contrato para desarrollar un sistema de venta de viñetas electrónicas para autopistas, con un costo estimado en cientos de millones de coronas checas. Este monto fue ampliamente criticado por ser excesivo y por la falta de transparencia en el proceso de licitación. Ante esta situación, Tomáš Vondráček, CEO de la empresa WMC Grey, decidió tomar cartas en el asunto. A través de una iniciativa cívica, organizó un hackathon con el objetivo de desarrollar una alternativa al costoso proyecto gubernamental.

    El hackathon, denominado #znamkamarada, reunió a 200 profesionales de TI durante un fin de semana. En tan solo 48 horas, estos voluntarios lograron programar un e-shop funcional para el sistema de peaje de autopistas, demostrando que era posible crear una solución eficiente y económica sin incurrir en gastos exorbitantes.

    Lecciones desde una Perspectiva Liberal

    El caso de Znamkamarada ofrece varias lecciones valiosas desde una óptica liberal:

    1. Iniciativa Privada y Eficiencia: La capacidad de la sociedad civil y del sector privado para ofrecer soluciones más eficientes y menos costosas que las propuestas gubernamentales quedó demostrada. Este evento subraya la importancia de fomentar un entorno donde la iniciativa privada pueda prosperar y contribuir al bien común.
    2. Transparencia y Rendición de Cuentas: La falta de transparencia en el contrato original fue un catalizador para la acción ciudadana. La respuesta de la comunidad tecnológica evidenció la necesidad de procesos gubernamentales abiertos y responsables, donde las decisiones estén sujetas al escrutinio público.
    3. Participación Ciudadana Activa: Znamkamarada es un ejemplo de cómo los ciudadanos, cuando se organizan y participan activamente, pueden generar cambios significativos en la administración pública. Este tipo de participación es esencial para una sociedad libre y democrática.
    4. Limitación del Poder Gubernamental: El evento pone de relieve los peligros de otorgar demasiado poder y recursos al gobierno sin mecanismos adecuados de control. La intervención ciudadana sirvió como un contrapeso necesario, evitando el despilfarro de fondos públicos.

    Impacto y Consecuencias

    La repercusión de Znamkamarada fue significativa. La iniciativa no solo llevó a la cancelación del contrato original y a la dimisión del Ministro de Transporte, sino que también impulsó cambios en la legislación relacionada con las contrataciones de TI en el sector público checo. Además, revitalizó la creencia de que los ciudadanos tienen el poder de influir en las decisiones gubernamentales y promover una gestión pública más transparente y eficiente.

    Un ejemplo a seguir

    Znamkamarada es un testimonio del poder de la iniciativa privada y la participación ciudadana en la lucha contra la corrupción. Desde una perspectiva liberal, este evento destaca la importancia de limitar el poder gubernamental, promover la transparencia y fomentar un entorno donde los individuos y las organizaciones puedan contribuir activamente al bienestar de la sociedad. Es una lección inspiradora de cómo la acción colectiva puede superar la ineficiencia y la corrupción, construyendo una sociedad más justa y próspera. Sigamos esos buenos ejemplos y actuemos en nuestro entorno para demostrar que la iniciativa privada siempre será mejor y más eficiente que cualquier diseño gubernamental que por defecto, llama a la corrupción.

  • Una historia real de Navidad y los mejores deseos desde Goethals Consulting

    Vamos a contarles una historia, adecuada a la Navidad y teniendo como tema principal, las libertades y la cooperación pacífica y voluntaria, representadas en el Arbol de la República y el oscuro período por el que debieron atravesar los ciudadanos checos antes de poder disfrutar su libertad hoy día.

    Elegimos ese país porque pasó por diferentes sistemas políticos. A lo largo del siglo XX, el pueblo checo tuvo que enfrentarse a varios cambios políticos y sociales. Las miserias de los tiempos de posguerra, el bienestar de la Primera República, la vuelta a la pobreza tras la Gran Depresión y las duras reglas implantadas durante la ocupación nazi y el régimen comunista .

    La primera Navidad de la Checoslovaquia independiente (1918) se festejó con mucho entusiasmo, tanto por la libertad recién adquirida como por el fin de la Primera Guerra Mundial. Este bienestar dura poco tiempo, y este período da nacimiento a la solidaria tradición del árbol de Navidad de la República. El establecimiento de la tradición del árbol navideño de la República está relacionado con el escritor y periodista, Rudolf Těsnohlídek.

    Dos días antes de la Nochebuena, llegando a un bosque, donde quería cortar un árbol navideño, encontró a un bebé abandonado. Este chocante descubrimiento le afectó tanto, que decidió fundar una organización de caridad con el fin de ayudar a niños huérfanos. Dado que el bebé se hallaba debajo de un árbol, Těsnohlídek dio a la luz la idea de introducir en Checoslovaquia la tradición de los árboles de la buena voluntad, que el escritor conocía de Dinamarca. El proyecto realizado en Checoslovaquia se basó en la idea de poner debajo de los árboles una alcancía para recolectar dinero y destinarlo a ayudar a los niños abandonados. El primer árbol de Navidad de la República apareció en 1924 en una plaza de la ciudad de Brno, celebrándose como un gran evento. Participaron todas las personas importantes de la ciudad, e incluso se contó con la presencia de la niña salvada por el escritor. La primera recolecta gozó de mucho éxito y la idea llegó a gustarle tanto a la gente que el mismo año aparecieron árboles con alcancías en plazas de otras ciudades checas. A Praga y Bratislava llegaron el año siguiente, y así hasta que no quedó una ciudad que careciera de árbol navideño de la República.

    En 1939 el poder de los nazis bajo el mando de Adolf Hitler fue aumentando. El 15 de marzo de este año, el líder del Tercer Reich entró con sus tropas en lo que quedaba de Checoslovaquia, declarando al día siguiente el Protectorado de Bohemia y Moravia y asumiendo a la vez el mando al país.

    La ideología nazi no iba de mano con la religión cristiana, y de hecho sus representantes pretendían implantar la vuelta a las tradiciones profesadas por antiguos pueblos germánicos. Asimismo se prohibió la tradición caritativa del árbol navideño de la República, ya que según los nazis recordaba demasiado a la anterior República. En 1938 ya estaba prohibido que los niños celebrasen el nacimiento de Jesucristo en los colegios. Los nazis intentaban suprimir todas estas tradiciones. Sin embargo, eran conscientes de que resultaba imposible abolirlas del todo, así que más bien trataron de taparlas con la introducción de algunas tradiciones nuevas. Entonces, así el 21 de diciembre los nazis celebraban la fiesta del solsticio, y el 24 de diciembre, el día de la Nochebuena, se daba homenaje a personas fallecidas, siendo las luces de las velas navideñas interpretadas como las luces encendidas para recordar las víctimas que habían caído en la lucha por la Alemania nazi.

    Asimismo, al conocido villancico ´La Noche Silenciosa` le cambiaron el texto, adaptando la letra que en este caso celebraba a Adolf Hitler como el protector de la Alemania nazi. No obstante, cuantas mayores eran las pretensiones de implantar tradiciones nuevas por parte de los nazis, más fuerte el pueblo checo se apegaba a sus tradiciones navideñas de toda la vida, al igual que a su historia nacional, siendo entonces los libros sobre la historia checa unos de los regalos más populares para Navidad. Las típicas tradiciones checas se intentaban mantener también en las cárceles y campos de concentración, donde los presos llegaron a darse cuenta de la espiritualidad de estas fiestas como nunca en su vida.

    En mayo del 1945 llegó el fin de la Segunda Guerra Mundial y el ambiente de la primera Navidad de posguerra parecía repetirse, siendo similar al de la Primera República. El mismo año volvieron a aparecer los árboles navideños de la República, que los nazis habían prohibido ya al principio de la guerra. En las alcancías bajo el árbol se recolectaba dinero para niños que habían perdido a sus padres o sufrieron heridas tras el conflicto bélico. Un año tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se celebraron comicios parlamentarios. El ganador fue el Partido Comunista Checoslovaco, con un 36% de los votos. Se trató de las primeras y únicas elecciones democráticas durante los siguientes más de cuarenta años, ya que poco después, en 1948 los comunistas llegaron al poder total tras la Revolución de Febrero. Checoslovaquia se fue sucesivamente integrando en el bloque soviético implantándose asimismo el estricto régimen comunista puesto en marcha por el líder soviético, Iósif Stalin.

    De modo parecido a los nazis, los comunistas tampoco admitían el mantenimiento de las tradiciones cristianas, ya que su ideología se basaba en un ateismo militante y consideraban la religión como una herramienta para dominar al pueblo por parte de las clases gobernantes.

    >Una alusión crítica a la religión apareció también en 1949 en el discurso de Navidad del entonces presidente, Antonín Zápotocký. En él comentó que el hecho de que Jesucristo naciera en un establo servía a la clase rica para dar a conocer a la clase trabajadora que ellos también pueden vivir en un establo. El presidente prosiguió señalando que el Niño Jesús ya se había hecho mayor, le había crecido la barba y había llegado a convertirse en Ded Moroz, el Abuelo Escarcha en español. Con esta figura del folclore ruso, cuyo fenómeno se pretendía imponer en la tradición navideña checa durante todo el régimen comunista, se intentó hacer sombra al tradicional Niño Jesús. Esta historia aparentemente ingenua, sin embargo, fue adquiriendo un aspecto propagandístico. De hecho, en ella el Abuelo Escarcha hizo durante este viaje una parada en la ciudad de Gori, situada en la actual Georgia, que fue el lugar del nacimiento del líder soviético, Iósif Stalin. Allí realizó un discurso elogioso hacia su persona. Sucesivamente partió al Kremlin, en Moscú, donde hizo una reverencia al cadáver embalsamado de Vladímir Ilich Lenin, el primer líder de la Unión Soviética.

    En Checoslovaquia siempre era el Niño Jesús el que traía los regalos navideños a los niños el día 24 de diciembre. Los representantes del régimen comunista pretendieron quitarle este privilegio, pasándoselo al Abuelo Escarcha. Esta figura aparecía en carteles, además a menudo retratada con productos que entonces eran casi imposible de comprar, una de las muestras de que los comunistas solían retratar la realidad social de forma diferente de lo que realmente era.

    En los años cincuenta se fue implantando en Checoslovaquia un duro régimen que perseguía a todos los oponentes al comunismo, al igual que a los creyentes y representantes de la Iglesia. Incluso se prohibía cantar villancicos que recordaran el nacimiento de Jesucristo y las estrellas de Belén fueron sustituidas por las soviéticas. Otra de las tradiciones que los comunistas pretendieron limitar durante su mando fue la Misa de Gallo, a la que se solía acudir a medianoche de la Nochebuena. En los años ’50, los funcionarios comunistas estaban muy atentos en quién se dirigía a las iglesias, así que mucha gente prefería no acudir, temiendo convertirse en personas inconvenientes al régimen. En la década siguiente, la asistencia a las misas ya era más tolerada. Sin embargo, aún así los representantes del régimen establecieron la hora de la Misa de Gallo al mediodía o por la tarde, justificándolo con la excusa de que lo hacían por la seguridad de los ciudadanos, que así no tenían que andar por las calles en plena noche.

    En 1968 llegó a Checoslovaquia la época de una parcial liberación del rígido régimen comunista: la llamada Primavera de Praga. Con ella volvieron a las plazas de las ciudades checas los árboles navideños de la República que en los años 50 habían vuelto a desaparecer por estar demasiado vinculados a la religión. Sin embargo, en la década siguiente la tradición volvió a ser celebrada, esta vez relacionada con un proyecto caritativo lanzado por la organización Aldeas Infantiles SOS. Pero la Primavera de Praga fracasó y tras la invasión soviética de 1968 se implantó una renovación de la ortodoxia comunista bajo el nombre de normalización. La tradición de los árboles de Navidad, que se había renovado tantas veces en su historia, no llegó a mantenerse durante mucho tiempo en estas nuevas condiciones políticas, ya que el origen austríaco de la organización Aldeas Infantiles SOS era inadmisible para el régimen comunista, que se negaba a adoptar tradiciones occidentales. Además su aspecto caritativo estaba relacionado con el cristianismo, lo que también resultaba incómodo.

    El objetivo de este proyecto consistía en facilitar a los huérfanos la oportunidad de poder crecer en un ambiente familiar. Sin embargo, entonces los representantes del régimen comunista anunciaron que el nivel del sistema socialista era tan avanzado que no necesitaba adoptar nada propio de la sociedad capitalista.

    Un mes antes de la Navidad de 1989, una serie de acontecimientos dio lugar a la Revolución de Terciopelo, que acabó con el régimen comunista en Checoslovaquia. Para muchos fueron las fiestas más felices de su vida, ya que gracias a la apertura de la frontera, los que se habían marchado al exilio durante el régimen comunista pudieron volver a pasar las fiestas en su tierra natal, al igual que los presos políticos con sus familias.

    Como todas las Navidades, esta vez la gente también se comportó de forma muy solidaria con los demás. Los estudiantes organizaron una ayuda humanitaria destinada a Rumania, donde la caída del comunismo vino acompañada de violencia y depresión económica. Asimismo, los árboles navideños de la República volvieron a las plazas de las ciudades checas.

    Entre los regalos más populares de ese año destacaban libros y música que estuvieron prohibidas durante el régimen. El día de la Nochebuena las iglesias estuvieron repletas y la Misa de Gallo fue transmitida en directo por la Televisión y la Radiodifusión Checas. Y además de villancicos, también se cantó el himno nacional.

    Todo ello demuestra que pese a los intentos que surgieron durante todo el siglo XX de suprimir y ensombrecer las tradiciones navideñas, el pueblo checo no se dejó manipular. Las tradiciones paganas germánicas promovidas por los nazis nunca se adoptaron, al igual que el Abuelo Escarcha jamás llegó a sustituir al Niño Jesús. Triunfó la Libertad.

    Desde Goethals Consulting, GCCViews e ISA Panama, les deseamos a todos una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo.

    Fuente: Pavlína Kourová y Petr Koura, autores de la publicación ´La Navidad Checa desde la Primera República hasta la Revolución de Terciopelo`. Radio Praga.

  • ¿Cómo se ingeniaron los restaurantes en República Checa para abrir sus puertas? crearon un partido político

    La iniciativa ‘Chcípl PES’, que representa a autónomos y empresarios principalmente en el ámbito de la hostelería en República Checa, ha anunciado que está estableciendo un movimiento político para luchar contra las medidas restrictivas impuestas por el gobierno y reabrir el país.

    «La iniciativa Chcípl Pes nace como un desafío para los emprendedores de la gastronomía. Nuestro objetivo es mostrar lo absurdo de las medidas gubernamentales. No queríamos respetar la orden de cambiar el horario de cierre de 22:00 a 20:00. Y así nos dijimos «¡SUFICIENTE»! Hemos dejado abiertas nuestras empresas y desde el 9 de enero de 2020 hemos estado conectando empresas de todos los campos y estamos buscando formas comunes de solucionar esta difícil situación. No negamos los peligros asociados con COVID-19, pero señalamos otras amenazas asociadas con la acción del gobierno. La iniciativa está dirigida por D. Biksadský, J. Janeček y J. Olbert», señala su página web.

    Los partidarios de la iniciativa reabrirán desde el sábado sus establecimientos. Según Jakub Olbert, del restaurante Šeberák de Praga, que ya ha abierto varias veces a pesar de las medidas gubernamentales, el objetivo de la protesta ya no es ganar dinero, sino sobrevivir, y afirmó que los restaurantes abiertos no afectarán el crecimiento de casos: «La lista, que fue preparada y publicada por el Ministerio de Salud poco antes de Navidad, dice que menos personas se contagiaron en los restaurantes que en los departamentos de bomberos o la policía».

    Los representantes de este movimiento anunciaron ya en una conferencia de prensa el martes pasado que van a crear el movimiento político ‘Otevřeme Česko – Chcípl PES’. Los restaurantes, en una ingeniosa medida e interpretación de la ley,  van a convertirse en «células políticas» y por lo tanto, pueden estar abiertos porque las negociaciones políticas están exentas de las regulaciones gubernamentales para combatir las epidemias. El ministro del Interior, Jan Hamacek, rechazó esta interpretación de la ley.

    Sus fundadores acusaron al gobierno de abusar de sus poderes y desencadenar una epidemia de pobreza y desempleo mucho peor que la pandemia de Covid. “Las acciones del gobierno son ineficaces y están empobreciendo al país y quitando las esperanzas de la gente”, dicen los organizadores. “Queremos abrir tiendas, escuelas, restaurantes, simplemente el mundo ordinario”, concluyeron.

    Las fuerzas policiales checas estuvieron presentes en muchas de estas aperturas para garantizar un correcto orden y que los negocios no permanecieran abiertos después de las 9 pm, lo que violaría manifiestamente las regulaciones gubernamentales.

    El movimiento ‘Chcípl PES’ también tiene tarjetas de membresía que identifican a los simpatizantes para garantizar que cualquier persona que no apoye el movimiento y firme la petición no sea atendido en los establecimientos participantes. La iniciativa no planifica eventos masivos, como sí fue el encuentro del domingo 10 de enero, en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, a la cual asistieron unas 2.500 personas, con el deseo de volver a una vida normal.

    ¿Que estamos haciendo?

    Estamos presionando a los organismos gubernamentales por el sentido común. Brindamos retroalimentación al gobierno sobre sus acciones. Señalamos medidas inútiles y, junto con expertos, proponemos soluciones a la situación. Brindamos asesoría legal . Apoyamos a las empresas en quiebra. Damos a las personas coraje y energía para los próximos pasos. Organizamos protestas públicas y apoyamos a los manifestantes. Estamos uniendo al público en general en una protesta a nivel nacional.

    Actualmente, a los restaurantes se les permite vender comida y bebidas solo para llevar. Como parte de las medidas para combatir la propagación del coronavirus, el gobierno cerró restaurantes la primavera pasada e hizo lo mismo a mediados de octubre. La prohibición ha estado en vigor desde entonces, excepto durante un breve período antes de Navidad. Aunque los restaurantes pueden vender comida y bebidas para retirar, según la firma de investigación Nielsen, la industria gastronómica de la República Checa está perdiendo 414 millones de coronas (casi 20 millones de dólarés) por cada día de cierre.

    El domingo se reportaron en todo el país 2.376 nuevos casos de COVID-19, el número más bajo de casos reportados diariamente desde el 13 de diciembre. El Ministerio de Salud ha declarado que considerará mover el país a un nivel más bajo en el índice de riesgo de PSA y aliviar algunas restricciones alrededor de escuelas y tiendas a mediados de febrero, pero no ha indicado si esto también incluiría restaurantes y bares.

    Mientras tanto, los objetivos que difunden los empresarios de bares y restaurantes en Praga, ya han expandido el movimiento a nivel nacional y concluyen con el siguiente manifiesto:

    No se trata solo de nuestro negocio, se trata de supervivencia.

    Hacemos un llamado a todos los emprendedores y a nuestros clientes: ¡no dejemos que la situación siga adelante! ¡Vamos a juntarnos! Comuniquémonos  y sumemos a nuestra iniciativa. Busquemos juntos una solución a la situación actual. ¿Cómo hacerlo?

    Coloque banderas nacionales en sus tiendas y en las ventanas de sus hogares.

    Mantenga sus tiendas iluminadas como señal de consentimiento

    ¡Abra sus negocios! Regístrate y te enviaremos instrucciones sobre cómo hacerlo.

  • Una sana costumbre checa.

    Panamá, desde 1988, no experimenta una recesión en toda la regla. Lo más cercano fue el 2008 y solo fue una especie de ralentizamiento del crecimiento, que llegó al 3% cuando la media panameña en los últimos 15 años ha sido del 5 al 6% anual. Este año parece que vamos a tener el crecimiento más bajo en los últimos 10 años, y que tampoco llegaremos al 4% anual. Claro, es lógica consecuencia porque tenemos un gobierno que solo se dedica a importar regulaciones en materia económica o de seguridad, sin que esto le represente votos o sea algo pedido por los ciudadanos locales, sino que lo hace para ser un “buen ciudadano global”. A costa de los ciudadanos locales, claro está.

    Así, la tendencia ha sido en aumentar la carga regulatoria sobre los ciudadanos privados y las empresas, y en materia de seguridad, a volver a apretar las tuercas en materia migratoria laboral y en asuntos de seguridad y posesión de armas. Al mismo tiempo parece aumentar la carga sobre sí misma en el tema regulatorio, por lo menos en el tema de las compras e inversiones estatales, lo cual ha paralizado la ejecución en estos sectores, pero al mismo tiempo se ha disparado la planilla. No se puede decir que es un quinquenio perdido porque las bombas que nos deja en el tema regulatorio y el tema de seguridad le van a explotar en la cara a los próximos gobiernos. Así que es más bien un retroceso.

    Lo que nos lleva a la indolencia del Panameño versus otros países. La República Checa ha luchado por su libertad, rodeada de alemanes toda la vida. Fue la República Checa la que trató de hacer el socialismo con rostro humano en la Primavera de Praga. Fue la Republica Checa la de Revolución de Terciopelo contra el comunismo en 1989, cuando a dos siglos de la revolución francesa se cumple el sueño de tener una Europa occidental liberal. Pero esas rebeliones contra la versión rusa del socialismo real, no tapan el hecho de que durante toda su historia, quienes atentaron contra la identidad nacional checa no fueron los rusos, sino los germano-parlantes vecinos al Norte, Sur y Oeste de los checos. En 1938 ese enemigo alemán era el nacionalsocialismo de Hitler.

    People wearing masks march across the medieval Charles Bridge to commemorate the 28th anniversary of the 1989 Velvet Revolution in Prague, Czech Republic. Photograph: David W Cerny/Reuters

    Antes fueron los emperadores Austriacos de la casa de Habsburgo. Y el cristianismo católico Romano era la ideología de esa casa real, así que los checos fueron de los primeros en tratar de romper el monopolio religioso de la Iglesia de Roma sobre Europa occidental. Desde antes que Martín Lutero clavara sus 95 tesis en Wittenberg. Lo que nos trae la respuesta de los checos a los gobernantes que hablan paja y hacen estupideces desde el poder.

    En 1419, una pelea entre los sacerdotes husitas contra las autoridades municipales terminó con el alcalde, un juez y cinco miembros del consejo municipal arrojados desde una ventana a la calle y linchados por la multitud. En 1483 una disputa entre husitas moderados y radicales terminó con los alcaldes y ciertos miembros del consejo arrojados por las ventanas para su muerte a manos de la plebe.

    Pero hasta ese momento eran disputas internas. Con la reforma protestante de Martín Lutero surge un movimiento de los distintos príncipes alemanes y checos de usar el protestantismo como una manera de sacarse de encima a los católicos Habsburgos. Se quiso imponer a un Rey de Bohemia, vasallo del Emperador Habsburgo, católico, cuando la mayoría de los nobles eran protestantes. El fin de la tolerancia de los protestantes, la reintroducción de la servidumbre y el cese de la construcción de iglesias protestantes, fueron los detonantes. Los gobernadores católicos nombrados por los Habsburgos fueron arrojados desde las ventanas del castillo de Praga a pilas de estiércol; no murieron pero tuvieron que huir humillados.

    El tema es que los checos aman su libertad y su pequeña nación en el corazón de Europa. Aún en momentos en los cuales parecen luchar contra imposibles. Desde matar a Reinhard Heinrich, el heredero designado de Hitler, pese a la terrible venganza que sabían se exponían, a poner flores en la boca de los cañones de los tanques rusos. A crear movimientos undergrounds basados en la prensa clandestina o ahora, en el Blockchain, a responder a la política antiarmas de la Unión Europea con un derecho constitucional a tener armas, los checos se la saben todas.

    No es solo arrojar a indeseables desde las ventanas a pilas de estiércol. Se trata de reaccionar ante la injusticia. Esta es la lección de la historia checa. Contrasta con nuestra indolencia latina ante el mal gobierno imperante.
    Pero bueno, si por un día fuéramos checos, a quienes echaríamos por la ventana a una pila de estiércol?