Etiqueta: Tecnologia y Sociedad

  • Bitcoin quizás no arreglará todo, pero para comenzar, ayuda bastante

    La afirmación recurrente de que «Bitcoin arregla o soluciona esto» a menudo se usa de manera superficial, pero cuando lo analizamos con seriedad, encontramos que Bitcoin tiene el potencial de resolver muchos de los problemas fundamentales de nuestra sociedad nos explica el escritor Paul Rosemberg en un excelente texto que les resumimos hoy. En este artículo, exploraremos junto a él, cómo Bitcoin puede ser una herramienta poderosa para abordar los problemas sistémicos que aquejan a nuestra sociedad moderna.

    En su esencia, Bitcoin logra ésto al alterar los incentivos que han distorsionado la estructura misma de nuestra sociedad. Los incentivos predominantes en el mundo actual están estrechamente ligados al dinero, y al cambiar estos incentivos, podemos transformar el panorama global. Si bien este proceso puede no ser rápido ni fácil, es fundamental reconocer que cambiar los incentivos es el primer paso para cambiar el mundo.

    Comencemos examinando cómo Bitcoin puede aplicarse en áreas fundamentales de la sociedad.

    Guerra

    Si bien Bitcoin no puede eliminar por completo la guerra, sí tiene el potencial de reducirla drásticamente. Desde la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos no han financiado ninguna guerra con ingresos directos de impuestos. En cambio, han recurrido al crédito, gracias a la capacidad de imprimir dólares sin respaldo en oro desde 1971. En una economía basada en Bitcoin, financiar una guerra requeriría que la población contribuyera directamente, lo que disuadiría la intervención militar y fomentaría una toma de decisiones más cuidadosa en política exterior.

    Bienestar

    El sistema de bienestar actual ha demostrado ser ineficaz y, en muchos casos, contraproducente. A pesar de los billones de dólares invertidos en programas de asistencia social, muchas personas continúan en situaciones precarias. Bajo un modelo basado en Bitcoin, la asistencia social tendría que provenir directamente de la contribución de los ciudadanos, lo que fomentaría una mayor responsabilidad individual y podría conducir a una distribución más eficiente de los recursos.

    Corrupción Pública

    La corrupción es un problema endémico en muchos gobiernos y está estrechamente relacionada con el gasto público. En una economía basada en Bitcoin, donde el flujo de dinero es transparente y los incentivos están alineados con la responsabilidad financiera, la corrupción podría reducirse significativamente. Al eliminar la posibilidad de imprimir dinero sin respaldo, se limitaría la capacidad de los funcionarios corruptos para aprovecharse del sistema.

    Estos son solo algunos ejemplos de cómo Bitcoin puede abordar problemas sistémicos en nuestra sociedad. Sin embargo, más allá de estas aplicaciones directas, Bitcoin también tiene el potencial de provocar cambios más profundos en la estructura misma de nuestra economía y sociedad.

    En un mundo basado en una moneda honesta como el oro y la plata, como era el caso en 1910, la dignidad del trabajo y la responsabilidad financiera eran valores fundamentales. La gente ganaba dinero con esfuerzo y prudencia, y la inversión se basaba en la contribución directa de la comunidad. Bajo este sistema, el trabajador productivo ocupaba un lugar central en la economía, en lugar de depender perpetuamente de la emisión de dinero por parte del gobierno.

    En resumen, Bitcoin no es simplemente una nueva forma de moneda, sino una herramienta que tiene el potencial de transformar nuestra sociedad para mejor. Al cambiar los incentivos y promover la transparencia financiera, Bitcoin puede ayudarnos a construir una sociedad más justa, próspera y equitativa para las generaciones futuras.

  • Razones para retrasar el uso del móvil: la ruptura del proceso de socialización

    En anteriores entregas, analizamos por qué conviene retrasar el uso de los móviles y tabletas en menores para evitar que pierdan su capacidad de atención y que queden atrapados en mecanismos que están diseñados para generar adicción. Completamos esta trilogía con un elemento perturbador: el impacto de las nuevas tecnologías utilizadas por los menores en su proceso de socialización, es decir, en el proceso por el que van adquiriendo conocimientos, competencias, destrezas y habilidades para desenvolverse en el mundo adulto.

    La socialización: un camino largo

    El camino a la socialización empieza desde la cuna. Los niños van aprendiendo los usos y costumbres del entorno en el que viven, descubren cómo manejar objetos, mantienen conversaciones, resuelven problemas y solucionan conflictos.

    La mayor parte de este aprendizaje procede de los dos agentes fundamentales que participan en su desarrollo: la familia y la escuela. Pero no son las únicas fuentes de conocimiento a las que se enfrentan los niños y adolescentes.

    También tienen la realidad en la que conviven y el contenido que les ofrecen los medios de comunicación. Ese contenido, inabarcable, diverso, sin filtrar, lo tienen a su alcance en cualquier momento, en cualquier lugar, encerrado en un dispositivo que cabe en la palma de su mano. Son las consecuencias del llamado entorno multipantalla que se ha consolidado en prácticamente todos los hogares: por cada miembro de la familia, un móvil.

    Aprendizajes controlados

    ¿Por qué es tan importante tener en cuenta el riesgo que entraña esta ventana al mundo que supone la tecnología? En el proceso de crecimiento de los menores que los lleva desde la infancia hasta la vida adulta, unos aprendizajes se producen por ensayo y error, otros por imitación de lo que ven en su entorno, y algunos por las indicaciones dadas por sus adultos de referencia en el hogar o en el centro educativo.

    Los menores se mueven en entornos normalmente protegidos y vigilados por adultos que procuran su bien. Funcionan como una suerte de burbuja en la que no aparecen muchos de los problemas que jalonan la vida de los adultos. Eso que en los hogares se llamaba “cosas de mayores”.

    Una entrada paulatina en el mundo adulto

    Esta burbuja protectora no era totalmente estanca antes de la llegada de los móviles. En el mundo analógico, los medios de comunicación, a través de la información y el entretenimiento, funcionaban como válvulas que permitían una entrada controlada de contenidos que, si bien no estaban preparados para los niños, suponían una buena ocasión para que los adultos ayudaran a trasladar el mensaje de qué es lo correcto y lo incorrecto.

    Así funcionaba el tradicional proceso de socialización mediática en un mundo con muy pocas pantallas, previo a la explosión tecnológica. Los niños y adolescentes iban comprendiendo, junto a sus padres, a través de las historias que les llegaban por la televisión y el cine, cómo afrontar diversas situaciones del mundo adulto y cómo desarrollar su pensamiento crítico para estar preparados para la toma de decisiones en situaciones complejas.

    Era un proceso paulatino (la entrada de información del exterior no era masiva), controlado (los adultos decidían cuándo se usaba la pantalla y para qué) e interpretado correctamente (padres y profesores pueden indicar qué está bien y qué está mal de eso que aparece en pantalla).

    Sin burbuja protectora

    Con los teléfonos móviles, la burbuja protectora ha saltado por los aires. El proceso de socialización mediática se ha desvirtuado por el inmenso volumen de contenido no descodificado. Niños y adolescentes se enfrentan solos a un torrente de información, sin un adulto que les ayude a comprenderla, puesto que no están a su lado cuando les están llegando los numerosos mensajes que no son capaces de interpretar.

    La consecuencia es que los menores, incapaces de determinar una escala de valores clara, dudan constantemente de qué es lo correcto y lo incorrecto, y sustituyen el necesario pensamiento crítico por un peligroso relativismo que tiende a validar la opción más viralizada, la que acumula más “me gusta”, aunque no sea la más justa ni la moralmente adecuada.

    Encerrados en su habitación, consumiendo horas y horas de contenido audiovisual sin filtrar, sin contacto con los adultos de referencia que les pueden ayudar a entender lo que están viendo, las redes los bombardean con mensajes audiovisuales sin filtrar. Puede que no sean malos, puede que simplemente no tengan el tono adecuado, quizá abusan del humor y la ironía y no son fáciles de entender. Puede que sean realmente perniciosos, pero ellos no lo saben o, si lo saben, desconocen la trascendencia.

    Sin adultos al lado para interpretarlos, el proceso de socialización mediática se produce incorrectamente. Por eso es tan importante educar en el criterio, para que sepan elegir qué ver y qué no ver, y tengan la confianza de preguntar.

    ¿A qué edad hay que dar un móvil?

    Si sumamos algunos de los riesgos más peligrosos para los menores, como la salud mental, el peligro de adicción, el problema del déficit de atención y la pérdida del proceso de socialización mediática, es evidente el beneficio de retrasar el momento en que les entregamos un teléfono inteligente.

    En el seno de cada familia tendrán que plantearse cómo es cada niño, si tiene tendencia a “engancharse” fácilmente a las pantallas, si tiene suficiente sentido crítico, si su voluntad es fuerte y organiza bien su tiempo, si tiene habitualmente a adultos alrededor que le van a ayudar a interpretar el mundo, si mantiene una relación fluida con ellos para preguntar aquello que no ha comprendido, y, sobre todo, si el beneficio que aporta tener el móvil será significativo para el menor.

    Pero esto es un debate que daría para otro artículo.The Conversation

    María Solano Altaba, Profesora de la Facultad de Humanidades y CC. Comunicación Universidad CEU San Pablo, Universidad CEU San Pablo y Ignacio Blanco-Alfonso, Catedrático de Periodismo de la Universidad CEU San Pablo (Madrid, España), Universidad CEU San Pablo

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¿Son inteligentes los servicios de inteligencia?

    Los servicios de inteligencia son compatibles con regímenes totalitarios de factura diversa, pero parecen del todo inadecuados en el seno de una sociedad libre.

    En los últimos tiempos observamos con cierta alarma que los aparatos estatales teóricamente encargados de velar por los derechos de los gobernados son en realidad atacantes y en la materia de esta nota periodística espían a la gente con lo que se invade su privacidad. Como ha escrito Milan Kundera “si se pierde la privacidad se pierde todo”. Es sumamente curioso que el ciudadano se vea obligado a financiar con impuestos acciones que lo persiguen y aplastan. Antes he escrito sobre este tema de los llamados servicios de inteligencia, pero en vista que vuelva a surgir el asunto es del caso reiterar lo dicho.

    El adagio consigna que si a uno lo engañan una vez, la vergüenza corresponde a quien engaña, pero si nos vuelven a engañar con lo mismo, la vergüenza es para uno. Resulta de interés preguntarse y repreguntarse qué grado de compatibilidad o incompatibilidad existe entre los llamados servicios de inteligencia y el sistema republicano de gobierno. Como es sabido, uno de los ejes centrales de esta forma de concebir el aparato político consiste en la transparencia de sus actos.

    Conviene llevar a cabo el ejercicio de una mirada crítica sobre estas reparticiones tan peculiares. Prácticamente todos los gobiernos cuentan con servicios de inteligencia, lo cual no invalida el interrogante. Cuando menos, llama la atención que una sociedad libre se desplace simultáneamente por dos andariveles tan opuestos.

    Por una parte, se insiste en la necesidad de que los funcionarios gubernamentales sean responsables de sus actos y que éstos estén en conocimiento de los gobernados y, por otro, se procede de modo clandestino, echando mano a fondos reservados para propósitos de espionaje y otros menesteres non sanctos que se mantienen en las sombras. Parecería que hay aquí un doble discurso y que se entroniza una hipocresía digna de mejor causa.

    Agentes dobles, contrainteligencia, secretos de Estado, escuchas y detenciones sin orden de juez, violaciones de domicilio y en otros partes del mundo se agregan asesinatos, sabotajes y en la mayor parte de los casos lados seguimiento de los dirigentes de partidos políticos de oposición son sólo algunos de los hechos que producen los más renombrados “servicios”. Esto es en el “mundo libre”, ya que en los países totalitarios se añade la tortura y la implacable persecución a quienes no adhieren al poder de turno.

    En los Estados Unidos, actualmente existen veinticuatro “oficinas de inteligencia”, entre las que se destaca la CIA, creada a fines de la década del 40. En Inglaterra, el M15 y el M16; en Canadá, la CSIS; la BND en Alemania; el Mossad en Israel, y la FSB, sucesora de la KGB, en Rusia son sólo algunas de las caras visibles de este entramado de espionaje, contraespionaje y guerra subterránea.

    El periodista de la BBC de Londres Paul Reynolds puso en tela de juicio la eficiencia de los servicios de inteligencia más destacados del mundo a raíz de la célebre invasión de Irak, en una columna titulada “¿Podemos confiar en los servicios de inteligencia?”. Por su parte, Harry Browne señala los fiascos de los servicios de inteligencia estadounidenses en Vietnam, Corea, Somalía y Haití, e incluso tiende un manto de sospechas sobre los que operaron durante la Segunda Guerra Mundial, en la que se terminó entregando a Stalin aproximadamente las tres cuartas partes de Europa.

    Es que siempre los burócratas están tentados a utilizar este y otros departamentos y oficinas para fines políticos, y cuando no hay claros límites al poder y se permite recurrir a la clandestinidad los abusos no deben sorprender, sin contar con las traiciones, las falsas denuncias y las delaciones internas y ex amistades, como ocurría con la policía secreta de Sha de Persia, incluso con Ben Laden y en la CIA.

    Por esto es que León Hadar, del Cato Institute, sugestivamente titula su ensayo “Los servicios de inteligencia no son inteligentes” que inspira el título del presente texto. Allí muestra con profusión de datos cómo la alegada seguridad nacional está en riesgo con estos procedimientos oscuros en los que, por definición, no hay control de gestión propiamente dicho. Hadar se refiere a los Estados Unidos. Imaginemos qué le cabe, por ejemplo, a lo que fue nuestra SIDE creada por Perón, luego SI y hoy AFI. Cambios de nombres pero con una alarmante y persistente continuidad de procedimientos aberrantes que incluyen casos espantosos y muy sonados en todos los rincones del planeta como es el del fiscal Alberto Nisman.

    David Canon, del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Indiana, en su trabajo titulado Inteligencia y ética, alude a las declaraciones de un agente de la CIA que explica que lo importante es lograr los objetivos sin detenerse en los medios: “Los temas legales, morales y éticos no me los planteo, igual que no lo hacen los otros [integrantes de la CIA]”, dice, y documenta la cantidad de “sobornos a funcionarios, derrocamiento de gobiernos, difusión deliberada de mentiras, experimentos con drogas que alteran la mente, utilización de sustancias venenosas, contaminación de alimentos, entrega de armas para operar contra líderes de otros países y, sobre todo, complotar para asesinar a otros gobernantes”.

    En esta dirección ofrece ejemplos de operaciones de la CIA en Costa Rica, Corea, Colombia, Laos, Guatemala, Irán, China e Indonesia. Asimismo, el ex presidente estadounidense Harry S. Truman 15 años después del comienzo de la oficina de inteligencia declaró a la prensa: “Cuando establecí la CIA, nunca pensé que se entrometería en estas actividades de espionaje y operaciones de asesinato”.

    Pero, como bien destaca Norman Cousins, el establecimiento de entidades de estas características “necesariamente tiene que terminar en un Frankenstein”. Idéntica preocupación revela Drexel Godfrey en la revista Foreign Affairs, en un artículo titulado “Ethics and Intelligence”, en el que añade las encrucijadas del célebre embajador Joseph Wilson, quien contradijo los informes de inteligencia ingleses y norteamericanos respecto de la patraña de las armas de destrucción masiva.

    No se avanza mucho aunque se establezcan estrictos controles republicanos, división horizontal de poderes y, en general, los indispensables límites al poder político si puede deslizarse por la puerta trasera todo tipo de abusos, sin rendir cuenta al público, por más que se tejan subterfugios más o menos elaborados a través de comisiones parlamentarias.

    Los servicios de inteligencia son compatibles con regímenes totalitarios de factura diversa, pero parecen del todo inadecuados en el seno de una sociedad libre. No en vano en los Estados Unidos se extiende la utilización de la expresión rusa “zar” para el máximo capitoste del espionaje.

    Es útil cuestionar y someter al análisis temas que habitualmente se dan por sentados. Si no se procede a esta revisión periódica, podemos encontrarnos con que estamos avalando ciertas políticas que resultan nocivas, pero que continúan en vigencia sólo por inercia, rutina o molicie. John Stuart Mill decía que todas las buenas ideas pasan invariablemente por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción. Este tema de los llamados servicios de inteligencia se vincula con muchos otros que también requieren limpieza de telarañas mentales para su mejor comprensión.

    Ahora se informa que miembros del servicio de inteligencia del gobierno anterior en Brasil ayudaron en los actos de vandalismo a la sede de los tres poderes, tomando como ejemplo el bochorno de Donald Trump que además de alentar el ataque al Capitolio con el apoyo logístico de algunas reparticiones de los servicios, desconoce los resultados electorales a pesar de estar certificados por los cincuenta estados, por sesenta y un jueces federales y locales y su propio Vicepresidente.

    En conexión con la llamada “inteligencia” menciono cuatro áreas adicionales al correr de la pluma. En primer término, la seguridad. Paradójicamente, en no pocos lugares para proteger este valor se lo conculca. Esto ocurre hoy, en gran medida, con la lucha antiterrorista. En última instancia, el terrorismo apunta a desmantelar y liquidar las libertades individuales. Pues lo curioso del asunto es que, por ejemplo, en lo que ha sido el baluarte del mundo libre –los Estados Unidos–, con el argumento de proteger aquellos derechos se los lesiona, con lo que en la práctica se otorga una victoria anticipada a los criminales del terror. Tal es el ejemplo de la vergonzosa denominada “ley patriótica”.

    En segundo lugar, para mitigar las convulsiones que hoy tienen lugar, debería hacerse un esfuerzo mayor para no caer en la trampa mortal de las guerras religiosas y para distinguir un asesino de quien suscribe determinada religión. Hay que insistir en los graves peligros y acechanzas que aparecen al vincular el aparato estatal con una denominación confesional.

    El tercer capítulo, emparentado con el surgimiento de los servicios de inteligencia para contrarrestar las guerras, son las epidemias de nacionalismos, xenofobias y racismos a que nos hemos referido la semana pasada en este mismo medio y que toman los lugares de nacimiento como un valor y un desvalor para el extranjero, como si las fronteras tuvieran algún sentido fuera de la descentralización del poder.

    Por último, no estaría mal revisar exhaustivamente el papel de las Naciones Unidas, de la que dependen innumerables oficinas que pregonan a los cuatro vientos, en sus publicaciones y en las declaraciones de sus directivos, políticas socializantes que conducen a la pobreza y a la guerra, al tiempo que muchas veces se constituyen durante largos períodos en observadores incompetentes, tal como ha ocurrido hasta el momento en el caso actual de Hezbollah e Israel.

    Un comentarista de la televisión mexicana proclamó: “Nosotros también somos observadores, pero de la inoperancia de las Naciones Unidas”. En este sentido es recomendable la lectura de gruesos volúmenes como The Fearful Master, A Second Look at the United Nations de Edward Griffin en su época el periodista radial de mayor audiencia en CBS Network y UN: Planned Tyranny del profesor de economía de la Universidad de Harvard Orval Watts donde se detallan las ideas de planificación socialista de los organizadores originales de la institución en 1945 y sus propósitos de extender sus idearios a los países miembros confirmadas luego en algunas de las entidades que han surgido de esa fundación como es el caso resonante de la CEPAL que ha propiciado el estatismo en América Latina, una tendencia en otros casos consignada en estatutos a veces apoyados en distintas operaciones por servicios de inteligencia. Todo lo cual no significa desconocer que algunos de los miembros han denunciado políticas a contramano aquellas medidas muchas de las cuales intensifican los problemas que se anuncia se quieren resolver.

    De todos modos, al efecto de ilustrar preocupaciones justificadas con un ejemplo extremo, el dictador de Uganda Idi Amin Dada -”el caníbal con refrigerador”, como lo denomina Paul Johnson en A History of the Modern World debido a la forma en que engullía a sus prisioneros, además de hacer alarde de sus servicios de inteligencia criminales- el autor relata minuciosamente en el libro de referencia que el primero de octubre de 1975 la Asamblea General de las Naciones Unidas le brindó una ovación de pie por parte de todos los delegados cuando llegó al podio el dictador y otra después de su incendiario discurso lleno de amenazas al mundo libre, en el contexto de las sumamente pastosas actitudes de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas donde ahora el régimen de la tiranía cubana ocupa un sitial de peso.

    Entonces, en nuestra línea argumental de fondo, no sólo debemos concentrar la atención en la naturaleza y los alegados servicios que prestan las estructuras de “inteligencia”, sino también prestar atención a las causas que dan lugar al debate que ahora pretendemos abrir, al efecto de seguir averiguando los graves inconvenientes de este tipo de organizaciones. A esta altura del partido y en vista de los antecedentes truculentos de estos llamados servicios, tal vez debiera abandonarse el uso de la expresión “inteligencia” y sustituir esos departamentos por otros bajo auditorias y controles solo para evitar ataques a los derechos en diversas manifestaciones pero nunca provocar atropellos a las libertades individuales, que como queda dicho constituyen actos contra los principios más elementales de la civilización.

  • Las nuevas redes sociales del metaverso

    Con la llegada del metaverso, las redes sociales también se reinventan. Descubre cada una de las nuevas plataformas que, sin duda, van a cambiar el concepto que tenemos del social media hasta el momento.

    Las redes sociales

    Desde que se inventaron las redes sociales hasta la actualidad, su definición ha cambiado considerablemente.

    En 1995, se creó Classmates.com cuyo objetivo era ayudar a la gente a encontrar antiguos compañeros de la guardería, el colegio, instituto o la universidad. Se podría considerar como la primera red social o social network de la historia. Pero no fue hasta 1997 cuando se reconoció la primera plataforma social como tal: SixDegrees.com. Esta red permitía poner en contacto a amigos según el grado de relación que tuvieran, para que interactuaran a través del envío de mensajes.

    Sin duda, el origen de las redes se caracterizaba por el deseo de reunir a personas. Hoy en día, este aspecto aún continúa, aunque han sufrido una evolución constante y actualmente se contemplan muchas más intenciones.

    Las redes sociales, tal y como las conocemos, podrían definirse pues como una herramienta digital que permite a los usuarios, ya sean personas u organizaciones, crear y compartir contenido rápidamente con su público o comunidad. Es posible compartir ideas, pensamientos, información, recomendaciones, hacer publicidad e incluso comprar un producto.

    Qué aportan las redes a las empresas

    Que un negocio tenga una cuenta de Instagram, Facebook o LinkedIn, por ejemplo, significa que millones de personas tengan acceso a sus productos y servicios de manera inmediata, sencilla y cómoda. Por ello, las plataformas sociales son un canal de comunicación imprescindible en la actualidad.

    Según el informe Digital 2021, a nivel mundial las personas pasamos una media de casi 7 horas en Internet. De las cuales, 2 horas y 25 minutos se dedican a las redes sociales.

    Por lo tanto, tener presencia en las redes sociales supone una gran transformación e innovación en la comunicación de las empresas ya que son un hábito en el día a día de los clientes.

    Además de la visibilidad que ofrecen las redes, entre los beneficios que aportan destacan la posibilidad de contactar directamente con los usuarios. Una ventaja comunicativa no solo para la empresa sino también para el cliente. También pueden generar una imagen de marca positiva, de confianza y fidelidad mediante colaboraciones o la conexión con contactos interesantes. Igualmente, permiten crear cercanía con la audiencia a través de la personalización de mensajes, ofreciendo un servicio de atención al cliente individualizado o participando en debates sobre temas relacionados con la marca. Sin olvidar, por supuesto, que las redes pueden influir en la decisión de compra de los consumidores, según la reputación que se esté construyendo y, por tanto, aumenten las ventas.

    Plataformas a partir de la era del metaverso

    Como ya se ha comentado, las redes sociales están en constante evolución. Se adaptan a las necesidades de los usuarios y también a las tendencias del momento, como es ahora el metaverso. Por ello, surgen nuevas redes en base a un universo virtual como las siguientes:

    Woonkly

    Se trata de una metasocial network descentralizada basada en NFT. Todo el contenido que en ella se publica se convierte automáticamente en un token no fungible. Los usuarios pueden comprar o vender publicaciones de manera rápida y directa a un precio fijo o mediante subasta, usando su propia moneda, el token WOOP (Woonkly Power). Esta red funciona con la tecnología blockchain y el sistema de contratos inteligentes.

    Horizon Worlds

    Es la plataforma de realidad virtual de Meta. Sus usuarios pueden crear espacios propios, pasear con sus avatares e interactuar con otras personas en un entorno de dibujos animados. Para ello, se pueden conectar a través de unas gafas virtuales específicas y propias de la compañía, las Oculus Quest Pro. Aunque, de momento, está en fase de prueba y solo está disponible para miembros de Estados Unidos y Canadá.

    Tunel

    Los comentarios, me gusta y demás reacciones de una publicación son ingresos para el usuario. Esta es la finalidad de la nueva aplicación, en la que sus usuarios pueden ganar criptomonedas al interactuar o vender sus publicaciones como NFT.

    Caffeine

    Similar a Twitch, es una aplicación de streaming social para juegos, entretenimiento y artes creativas en la que se puede participar en tiempo real con el emisor o los espectadores. Aunque es mucho menos compleja, rápida y flexible. De hecho, no se considera como una app exclusiva para gamers, sino que busca que cualquier persona pueda hablar sobre el tema que desee, tipo vlog. Ha sido creada por dos importantes antiguos trabajadores de Apple, que mantienen la filosofía de Steve Jobs, es decir, que los productos sean lo más simples posible.

    Supernova

    Se define como una “alternativa ética” a Facebook o Instagram. Comparten un funcionamiento muy similar a estas plataformas, pero con una diferencia. Y es que, el 60% de sus ingresos por publicidad se destinan a organizaciones benéficas globales. Sobre salud, bienestar, derechos humanos, animales, personas sin hogar o limpieza de mares y océanos, entre otros. Se sustituyen los likes por votaciones, con la intención de fomentar la palabra “gracias” en lugar de “me gusta”.

    Fuente: por EmpresaActual

  • El MIT se remodela para dar forma al futuro.

    El MIT ( por las iniciales de su nombre en inglés,Massachusetts Institute of Technology) anunció hoy un nuevo compromiso de aporte de $ 1 mil millones para abordar las oportunidades y desafíos globales que presenta la prevalencia de la computación y el aumento de la inteligencia artificial (IA).
    La iniciativa marca la mayor inversión individual en computación e inteligencia artificial de una institución académica estadounidense, y ayudará a posicionar a los Estados Unidos para liderar el mundo en la preparación para la rápida evolución de la computación y la inteligencia artificial.

    En el corazón de este esfuerzo  del nuevo MIT estará Stephen A. Schwarzman College of Computing, hecho posible por una donación fundacional de $ 350 millones del Sr. Schwarzman, presidente, CEO y cofundador de Blackstone, un destacado administrador de activos global.

    Con sede en un edificio nuevo y exclusivo en el campus de MIT, el nuevo Schwarzman College of Computing de MIT será un centro interdisciplinario para el trabajo en ciencias de la computación, inteligencia artificial, ciencia de datos y campos relacionados.

    El Colegio tendrá como objetivos:

    • reorientar el MIT para llevar el poder de la computación y la inteligencia artificial a todos los campos de estudio en el MIT, permitiendo que el futuro de la computación y la inteligencia artificial se forme a partir de ideas de todas las otras disciplinas;
    • crear 50 nuevos puestos de profesores que se ubicarán tanto dentro del Colegio como en conjunto con otros departamentos en todo el MIT, casi duplicando la capacidad académica del MIT en computación e inteligencia artificial;
    • dar a las cinco escuelas del MIT una estructura compartida para la educación, investigación e innovación en colaboración en computación e inteligencia artificial;
    • educar a los estudiantes en todas las disciplinas para usar y desarrollar responsablemente las tecnologías de la información y la computación para ayudar a hacer un mundo mejor;  y
    • Transformar la educación y la investigación en políticas públicas y consideraciones éticas relevantes para la computación y la inteligencia artificial.

    Con la fundación del MIT Schwarzman College of Computing, el MIT busca fortalecer su posición como un actor internacional clave en la evolución ética y responsable de las tecnologías que están preparadas para transformar fundamentalmente a la sociedad.
    En medio de un entorno geopolítico en rápida evolución que está siendo remodelado constantemente por la tecnología, el Colegio tendrá un impacto significativo en la competitividad y seguridad de los Estados Unidos.

    ‘A medida que la informática reconfigura nuestro mundo, el MIT tiene la intención de ayudar a garantizar que lo haga por el bien de todos’, dice el presidente del MIT, L. Rafael Reif. ‘En consonancia con el alcance de este desafío, estamos reformando el MIT. El MIT Schwarzman College of Computing constituirá un centro global para la investigación y educación en computación y una fundición intelectual para nuevas y poderosas herramientas de inteligencia artificial. Igualmente importante, el Colegio equipará a los estudiantes e investigadores en cualquier disciplina para utilizar la informática y la inteligencia artificial para avanzar en sus disciplinas y viceversa, así como para pensar críticamente sobre el impacto humano de su trabajo. Con una visión y una generosidad poco comunes, el Sr. Schwarzman está habilitando una agenda audaz que conducirá a un mundo mejor.  Estoy profundamente agradecido por su compromiso con nuestra visión compartida ‘.

    Stephen Schwarzman
    Photo courtesy of Blackstone

    Stephen A. Schwarzman es presidente, director ejecutivo y cofundador de Blackstone, una de las principales firmas de inversión del mundo, con aproximadamente $ 440 mil millones en activos bajo administración. El Sr. Schwarzman es un filántropo activo con una historia de apoyo a la educación, la cultura y las artes, entre otras cosas.
    Ya sea en negocios o filantropía, se ha dedicado a abordar problemas a escala global, con soluciones transformadoras y que cambian de paradigma.

    Este año, donó $ 5 millones a Harvard Business School para apoyar el desarrollo de estudios de casos y otros programas que exploran las implicaciones de la IA en las industrias y los negocios. En 2015, el Sr. Schwarzman donó $ 150 millones a la Universidad de Yale para establecer el Centro Schwarzman, un centro de campus único en su tipo en el histórico edificio de los Comunes de Yale. En 2013, fundó un programa de becas internacionales altamente selectivo, Schwarzman Scholars, en la Universidad Tsinghua en Beijing para educar a los futuros líderes mundiales sobre China. Con $ 578 millones recaudados hasta la fecha, el programa se basa en la Beca Rhodes y es el mayor esfuerzo filantrópico en la historia de China que proviene en gran parte de donantes internacionales.

    No existe una oportunidad o desafío más importante para nuestra nación que aprovechar de manera responsable el poder de la inteligencia artificial para que podamos seguir siendo competitivos a nivel mundial y lograr avances que mejoren a toda nuestra sociedad’, dice Schwarzman. “Nos enfrentamos a preguntas fundamentales sobre cómo garantizar que los avances tecnológicos beneficien a todos, especialmente a los más vulnerables a los cambios radicales que la AI traerá inevitablemente a la naturaleza de la fuerza laboral.
    ‘La iniciativa del MIT ayudará a Estados Unidos a resolver estos desafíos y continuar liderando en computación e inteligencia artificial durante todo el siglo XXI y más allá’.

    ‘Como uno de los líderes mundiales en innovación tecnológica, MIT tiene la experiencia adecuada y los valores correctos para servir como el’ verdadero norte ‘de AI en busca de las respuestas que necesitamos con urgencia’, agrega Schwarzman. “Con la capacidad de reunir a las mejores mentes en investigación, desarrollo y ética de la inteligencia artificial, la educación superior se encuentra en una posición única para ser la incubadora para resolver estos desafíos de manera que los sectores privado y público no pueden por sí solos».

    Nuestra esperanza es que esta iniciativa ambiciosa sirva como un llamamiento para nuestro gobierno de que la inversión financiera masiva en IA es necesaria para garantizar que Estados Unidos tenga una voz líder en la configuración del futuro de estas tecnologías poderosas y transformadoras ‘.

    Nueva universidad, estructura, edificio, y facultad

    El MIT Schwarzman College of Computing representa el cambio estructural más significativo para el MIT desde principios de la década de 1950, que vio el establecimiento de escuelas para la administración y para las humanidades y las ciencias sociales:

    • Está previsto que el Colegio abra sus puertas en septiembre de 2019, y que la construcción de un nuevo edificio para el Colegio esté terminada en 2022.
    • Se crearán cincuenta nuevos puestos de profesorado: 25 para ser nombrados para avanzar en informática en el Colegio y 25 para ser designados conjuntamente en el Colegio y los departamentos de todo el MIT.
    • Se establecerá un nuevo decanato para el Colegio.

    Potenciar el seguimiento de la misión del MIT.

    El MIT Schwarzman College of Computing aspirará a la excelencia en las tres áreas principales de trabajo del MIT: educación, investigación e innovación:

    • El Colegio enseñará a los estudiantes los fundamentos de la informática en general y proporcionará planes de estudio integrados diseñados para satisfacer el alto nivel de interés en las carreras de ciencias de la computación con otras disciplinas, y en el aprendizaje de cómo el aprendizaje automático y la ciencia de datos pueden aplicarse a una variedad de campos.
    • Buscará permitir avances a lo largo de todo el espectro de la investigación, desde una investigación fundamental basada en la curiosidad hasta la investigación sobre aplicaciones listas para el mercado, en una amplia gama de departamentos, laboratorios, centros e iniciativas del MIT.

    ‘Como socio del MIT para dar forma al futuro de la IA, IBM está entusiasmada con esta nueva iniciativa’, dice Ginni Rometty, presidente, director general y CEO de IBM. “El establecimiento del MIT Schwarzman College of Computing es una inversión sin precedentes en la promesa de esta tecnología. Se basará poderosamente en la investigación pionera que se lleva a cabo a través del MIT-IBM Watson AI Lab. Juntos, continuaremos desbloqueando el enorme potencial de la IA y explorando sus impactos éticos y económicos en la sociedad ‘.


    Pensando en la política y la ética.

    El MIT Schwarzman College of Computing buscará ser no solo un centro de avances en computación, sino también un lugar para la enseñanza e investigación sobre políticas y ética relevantes para garantizar que las tecnologías innovadoras del futuro se implementen responsablemente en apoyo de los más grandes.
    Para avanzar en estas prioridades, el Colegio :

    • desarrollará nuevos planes de estudio que conecten la informática y la inteligencia artificial con otras disciplinas;
    • albergará foros para involucrar a líderes nacionales de negocios, gobierno, academia y periodismo para examinar los resultados anticipados de los avances en inteligencia artificial y aprendizaje automático, y para configurar políticas en torno a la ética de la inteligencia artificial;
    • alentará a los científicos, ingenieros y científicos sociales a colaborar en el análisis de la tecnología emergente y en la investigación que servirá a la industria, a los responsables de la formulación de políticas y a la comunidad de investigación en general;  y
    • ofrece oportunidades selectivas de investigación de pregrado, becas de posgrado en ética e inteligencia artificial, un programa de becas de semillas para profesores y un programa de becas para atraer a personas destacadas de otras universidades, gobierno, industria y periodismo.

    “La computación ya no es el dominio de los expertos solamente. Está en todas partes y debe ser comprendido y dominado por casi todos. En ese contexto, por muchas razones, la sociedad no se siente cómoda con la tecnología, y en el MIT, esa es una señal que debemos tomar muy en serio ”, dice el presidente Reif. “Los avances tecnológicos deben ir de la mano con el desarrollo de directrices éticas que anticipen los riesgos de innovaciones tan poderosas.
    ‘Es por eso que debemos asegurarnos de que los líderes que graduamos ofrezcan al mundo no solo la magia tecnológica sino también la sabiduría humana: la conciencia cultural, ética e histórica para usar la tecnología para el bien común’.

    ‘La atención del Colegio a la ética me importa enormemente, porque nunca nos daremos cuenta de todo el potencial de estos avances a menos que se guíen por una comprensión compartida de sus implicaciones morales para la sociedad’, dice Schwarzman. “Los avances en computación, y en particular en la inteligencia artificial, tienen un poder creciente para alterar el tejido de la sociedad. Pero si no se controla, estas tecnologías podrían, en última instancia, dañar a más personas de las que ayudan. Debemos hacer todo lo posible para garantizar que todos los estadounidenses puedan compartir el desarrollo de AI.   
     Las universidades están mejor posicionadas para fomentar un entorno en el que todos puedan abrazar, no temer, las transformaciones que se avecinan ‘.

    En su búsqueda de cuestiones éticas, el Colegio reunirá a investigadores en una amplia gama de departamentos, laboratorios, centros e iniciativas del MIT, como el Departamento de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación; el Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial; el Instituto de Datos, Sistemas y Sociedad; el Centro de Investigación de Operaciones; la búsqueda de la inteligencia, y más allá.

    “No hay duda de que la inteligencia artificial y la automatización impactarán cada faceta de la sociedad. Al mirar hacia el futuro, debemos utilizar estas importantes tecnologías para mejorar nuestro mundo y aprovechar su poder como una fuerza para el bien social ‘, dice Darren Walker, presidente de la Fundación Ford.
    ‘Creo que la iniciativa innovadora del MIT, en particular su compromiso de abordar las políticas y la ética junto con los avances tecnológicos, desempeñará un papel crucial para garantizar que la IA se desarrolle de manera responsable y se utilice para hacer que nuestro mundo sea más justo’.

    Construyendo sobre la historia y la amplitud.

    El MIT Schwarzman College of Computing se basará en el legado de excelencia en computación y estudio de inteligencia del MIT.
    En la década de 1950, el profesor Marvin Minsky del MIT y otros crearon la idea misma de la inteligencia artificial:

    • Hoy en día, Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación (EECS) es, con mucho, el departamento académico más grande en MIT. El cuarenta por ciento de la clase graduada más reciente del MIT lo eligió, o una combinación de él y otra disciplina, como su especialidad.  Su facultad cuenta con 10 de los 67 ganadores del Premio Turing, el más alto honor de la informática.
    • El laboratorio más grande en MIT es el Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, que se estableció en 2003, pero tiene sus raíces en dos laboratorios pioneros de MIT: el Laboratorio de Inteligencia Artificial, establecido en 1959 para realizar investigaciones pioneras en una amplia gama de aplicaciones, y el Laboratorio  para Ciencias de la Computación, establecido en 1963 para perseguir un proyecto del Departamento de Defensa para el desarrollo de un sistema de computadora accesible para un gran número de personas.
    • La función de red del Colegio se basará en la excelencia académica en todo el MIT. Fuera de la informática y la inteligencia artificial, el Instituto alberga una gran cantidad de departamentos de primer nivel, listos para ser autorizados por los avances en estos campos digitales.  U.S. News and World Report cita al MIT como el No. 1 en seis especialidades de ingeniería graduadas, y el No. 1 en 17 disciplinas y especialidades fuera de la ingeniería, también, desde las ciencias biológicas hasta la economía.

    ‘Un movimiento audaz para remodelar las fronteras de la computación es lo que se esperaría de MIT’, dice Eric Schmidt, ex presidente ejecutivo de Alphabet (Google)  y miembro visitante de innovación en MIT.
    ‘Estoy especialmente entusiasmado con el MIT Schwarzman College of Computing, sin embargo, porque tiene una agenda tan obviamente humana’. Schmidt también forma parte de los consejos asesores de la Búsqueda de Inteligencia del MIT y del Grupo de trabajo del futuro del MIT.

    “Contamos con muchos graduados de MIT entre nuestro equipo en Apple, y hemos admirado cómo la escuela y sus ex alumnos abordan la tecnología con la humanidad en mente. La decisión de MIT de centrarse en la informática y la inteligencia artificial en toda la institución muestra una tremenda previsión que impulsará a los estudiantes y al mundo hacia un futuro mejor ‘, dice el CEO de Apple, Tim Cook.

    El camino hacia adelante

    Además del regalo del Sr. Schwarzman, el MIT ha recaudado $ 300 millones adicionales en apoyo, totalizando $ 650 millones de los $ 1 mil millones requeridos para el Colegio.  La administración superior del MIT está buscando activamente una mayor recaudación de fondos.

    Provost Schmidt formó un comité para buscar al decano inaugural del Colegio. También ofrecerá foros en los próximos días que permitirán a los miembros de la comunidad del MIT hacer preguntas y ofrecer sugerencias sobre el Colegio. El rector trabajará en estrecha colaboración con el presidente de la facultad y el decano de la Escuela de Ingeniería para definir el proceso de levantamiento del Colegio.

    ‘Estoy realmente emocionado por el trabajo que tenemos por delante’, dice Schmidt. ‘La comunidad MIT dará forma y energía al Colegio que lanzamos hoy’.