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  • Cómo la modesta BioNtech dio un salto de gigante tras su alianza con Pfizer

    Para desarrollar y comercializar su vacuna contra el coronavirus, la biotecnológica alemana BioNtech decidió aliarse con el gigante farmacéutico Pfizer. Los resultados fueron buenos y no se hicieron esperar. Veamos los motivos del éxito de esta decisión.

    Las pequeñas empresas tecnológicas, cuando dan con una innovación muy prometedora, se encuentran frente a una encrucijada: ¿vender la patente, vender la empresa o vender ambas?, ¿intentar desarrollar la innovación ellas mismas?, ¿aliarse con otra empresa?

    Si vende no podrá participar de su potencial crecimiento. Sin las capacidades ni el tamaño necesarios, desarrollarla de manera autónoma puede resultar complicado. Y la colaboración entre empresas siempre es difícil.

    Las grandes compran capacidades estratégicas

    Un gran desarrollo tecnológico no tendrá impacto si no se introduce en el mercado. A menudo, las empresas jóvenes y pequeñas generan innovación pero carecen de las capacidades necesarias para desarrollarla. Les falta músculo financiero para invertir en crecimiento. No tienen recursos comerciales, ni una marca reputada, ni contactos, ni presencia en el mercado, ni red comercial… Eso las hace muy vulnerables frente a competidores más fuertes que, si consiguen replicar la innovación, la escalarán rápidamente.

    En cambio, las grandes empresas pueden utilizar toda su potencia para crecer a toda velocidad y ocupar un sitio en el mercado del que será muy difícil desplazarles. Pero, a veces, ni para los gigantes es tan fácil. Por ejemplo, cuando la innovación está protegida por una patente o no es fácilmente replicable o mejorable. En ese caso, la innovación se convierte en una capacidad estratégica a alcanzar. Y la compra suele ser la manera más rápida de hacerlo.

    Se puede comprar la empresa o su capacidad (por ejemplo, la patente). Muchas veces, una cosa y la otra son lo mismo. Es el caso en empresas pequeñas que no tienen mucho más que esa patente o innovación. La llegada de una buena oferta de compra es una gran tentación, en la que muchos caen. Pero, con ello, podrían estar muriendo de éxito.

    ¿Es la venta el final del proyecto?

    A diferencia de las grandes empresas, donde hay muchos accionistas anónimos, las pequeñas suelen estar en pocas manos. No es raro que la opción de vender resuelva el futuro económico de los promotores. No es una mala decisión si ese es el propósito de los propietarios.

    Pero muchos emprendedores no buscan ganar dinero con su empresa. De hecho, marcar una diferencia en el mundo aparece como la segunda motivación en el colectivo de empresas nacientes o nuevas en la edición 2019-2020 del informe GEM España.

    Sea cual sea el objetivo de los fundadores, no hay que olvidar que obtener beneficios es imprescindible para garantizar el futuro de cualquier organización privada. Sin un colchón de recursos cualquier imprevisto se la llevaría por delante (incluida la competencia).

    Vender puede significar el fin de la participación de los promotores en su proyecto. Y, en todo caso, el cambio en las condiciones: al perder la propiedad se pierde autonomía y capacidad de decisión. Además, esto tendrá impacto sobre otras personas que con su implicación pueden haber contribuido al éxito del proyecto.

    La venta abre un futuro de incertidumbre para los empleados. ¿Y si los compradores solo quieren la patente y no les interesan las personas? También los proveedores podrían verse desplazados por los suministradores habituales del nuevo dueño. Y la comunidad local podría perder una oportunidad crecimiento económico y empleo si se desviase la producción hacia otros lugares.

    La alianza como vía para complementar capacidades

    Si no puede sola y no quiere vender, la empresa tendrá que buscar apoyos en otras que sí dispongan de las capacidades de las que carece. Esto puede lograrse a través de la colaboración.

    Las alianzas estratégicas generan un crecimiento más flexible porque exigen menos recursos a cada socio y permiten mantener la independencia jurídica en el resto de sus actividades. Pero requiere unas sólidas bases estratégica, jurídica y relacional.

    Tener que compartir la capacidad de decisión hace que las alianzas estratégicas sean inestables y difíciles de gestionar. Cuanto más se comparte, más oportunidades hay de que surjan conflictos y ganas de romper el acuerdo.

    Una de las causas de conflicto son las diferencias culturales y organizativas. La diversidad genera creatividad y complementariedad pero también dificulta la comunicación y el entendimiento.

    Si además los colaboradores son potenciales competidores, la susceptibilidad está servida. La coopetición (la suma de cooperar y competir) es complicada en la práctica. El temor al oportunismo sobrevuela la relación.

    Pfizer-BioNtech, una alianza ganadora

    En su presentación, BioNtech, empresa de investigación farmacéutica pionera en el desarrollo de inmunoterapias individualizadas, declara: “Aspiramos a utilizar todo el potencial del sistema inmunitario para combatir el cáncer y las enfermedades infecciosas”. Desde su fundación en 2008, tiene como meta convertirse en la empresa biotecnológica líder a nivel mundial en medicina individualizada contra el cáncer.

    Pero la innovación disruptiva es costosa y arriesgada. Y, aunque BioNtech ha conseguido avances tecnológicos importantes, hasta hace muy poco no tenía sus cuentas saneadas. Este problema es habitual en las pequeñas empresas: no tienen una cartera de proyectos ya rentables que les permita financiar los nuevos productos.

    En la actualidad, la empresa dispone de una potente cartera de más de 20 productos con potencial de mercado a 5 años vista. Pero de momento solo hay uno: la vacuna contra la covid-19, fruto de su alianza estratégica con Pfizer.

    La oportunidad surgió en 2020, cuando BioNtech trabajaba en el desarrollo de una vacuna contra el Sars-CoV-2 (la BNT162), basada en la técnica del ARN mensajero que ya estaba aplicando en sus terapias contra el cáncer.

    Pero todavía no había entrado aún en fase de pruebas clínicas. Necesitaba grandes capacidades y gran velocidad. Para su aprobación, había que probarla en decenas de miles de participantes.

    Después de la aprobación, serían necesarios importantes recursos financieros, industriales y logísticos, para la producción y entrega de millones de dosis de vacunas en todo el mundo. Y las condiciones específicas para su conservación, a menos de -70ºC, hacían aún más difícil el reto.

    Pfizer era un buen pretendiente

    El gigante farmacéutico global Pfizer disponía de las capacidades complementarias. Y, además, tenía ya una alianza previa con BioNtech para desarrollar una vacuna de la gripe, también basada en el ARNm. La gran diferencia de tamaño entre empresas no es la situación ideal para una alianza. Pero la experiencia previa de colaboración les permitió acelerar el proceso y disminuir los riesgos.

    Seguramente Pfizer hubiera preferido comprar la patente (o la empresa). Así podría desarrollarla de manera autónoma. Pero la propuesta de BioNtech era atractiva para otros pretendientes poderosos, lo que disminuía el poder de negociación de Pfizer. Y, además, BioNtech tenía un propósito claro: desarrollar tratamientos innovadores contra enfermedades graves basados en la inmunoterapia.

    No cabe duda de la capacidad de Pfizer para desarrollar tratamientos farmacológicos. Pero la diversidad es creatividad. Y la alianza ha permitido a BioNtech mantener su independencia.

    Una palanca para el desarrollo

    En septiembre de 2021 los beneficios de BioNtech habían superado los 7 000 millones de euros (frente a las pérdidas de más de 350 millones del año anterior).

    Con este colchón, podrá impulsar sus numerosos proyectos contra el cáncer y las enfermedades infecciosas. Y además, estará en mejor posición para contribuir al acceso equitativo a la salud.

    Pfizer y BioNtech se han comprometido a proporcionar a precio sin margen millones de dosis de sus vacunas contra la covid-19 para unos 100 países con rentas bajas, aunque algunas organizaciones no gubernamentales han puesto en entredicho este propósito.The Conversation

    Inmaculada Freije, Catedrática del Departamento de Management, Universidad de Deusto

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La ciencia y los abusos que se cometen en su nombre

    Sería imposible recontar todos los abusos que se han cometido y siguen cometiendo en nombre de la ciencia. Hoy día, que los descubrimientos tecnológicos y científicos se disparan, el abuso y mal uso de lo “científico” igualmente se dispara, particularmente de parte de quienes no teniendo la razón y desesperadamente se valen del engaño para imponer sus proyectos y tal. Me refiero en particular a las tendencias totalitarias típicas del socio-comunismo. Y si algo lo saca a relucir esta realidad, son eslogans como “ya es ciencia establecida” y “debemos creer en la ciencia”; y el problemita con ello es que hay variedad de ciencias, entre ellas las ocultas.

    Decir que algo es contrario a la ciencia es contrario a la ciencia; dado que el método científico está basado en la constante revisión de sus procesos y hallazgos, los cuales nunca son finales. Por otro lado, la ciencia es eminentemente empírica; lo cual quiere decir que se basa sobre las observaciones o experiencias y no la teoría o imaginación; pero, jamás en la política.  El proceso científico es eminentemente histórico, es decir, que no se basa en lo que aún no se ha visto o no ha ocurrido. Decir entonces que un  nuevo tratamiento médico contra el cáncer o tal, que no ha superado los rigores de un auténtico proceso científico es “ciencia establecida” no es ciencia sino politiquería de la peor clase; lo cual, en mi caso toma un significado muy especial, ya que la quimio que se le dio a mi esposa para evitar la reincidencia de su cáncer mamario le afectó el corazón y ya no está con nosotros.

    El futuro es desconocido y siempre existirá la posibilidad de que lo que antes creímos ser cierto, en un futuro resultará falso o no tan cierto. En su momento, los fabricantes de cigarrillos dijeron que los mismos eran saludables. En fin, usar la ciencia para vender productos económicos o políticos es deleznable. La ciencia no es moralidad; y, dictar encierros y otras medidas contrarias a nuestro albedrío es lo inmoral. Luego, si los encierros producen pobreza y los tratamientos médicos muertes, seguro que los politicastros y sus Fauci no saldrán a asumir culpas.

    Los hallazgos científicos se valen de interpretaciones subjetivas. Yo, que he sido investigador de accidentes de aviación, sé por entrenamiento y experiencia que gran parte de lo que hacía se basaba en hipótesis, experiencia y mis interpretaciones. Por algo, la mayoría de los informes de accidentes hablan de “causa o causas probables”. Por otro lado, si casas la ciencia con la política, tienes una receta para desastres; particularmente tratándose.

    Peor, aún, es que los estatistas se hayan entronado en puestos de control y mando y no tienen escrúpulos en usar los instrumentos de la mentira para adelantar sus agendas políticas. Muchos de estos lo que pretenden es reemplazar a Dios con el estado y así controlar al rebaño para llevarlo al matadero. Todo ello se vuelve más que aparente cuando vemos personas manejando un auto sin pasajeros con los vidrios cerrados, mientras van enmascarados y con vísceras. Y, si estás cerca cuando abren la puerta, el auto huele a borracho. Ya los del tránsito no saben distinguir entre embebidos y alcoholizados. El terrorismo estatal ha sido muy exitoso.

    En fin, no hay peor gobierno que aquel que en nombre de la ciencia practica intervencionismo; o peor, terrorismo. Cuando un pueblo pierde su capacidad de criterio propio, está condenada. Y, si la ciencia propone que sus conclusiones no pueden ser cuestionadas, entonces deja de ser ciencia y se convierte en una profana religión.

  • Según percibes la «Transverdad», o el mundo kafkiano

    Llegará el tiempo en que ya no podrán disimular que la pared es blanca, y que no ha cambiado el color, crearán la “transverdad”: dirán que, quizás, la pared es blanca pero que “las autoridades, los expertos” y ellos la perciben negra y eso es lo que vale.

    Es verano. Es una habitación grande, soleada, aireada, las paredes son de color blanco tiza y nunca pensé que se tratara de un manicomio… Entran personas, asustadas, tensas y afirmando que estaban preocupadas porque las paredes se han vuelto negras (¡!¿?). Miro alrededor y veo, sin decir palabra, que las paredes, como es lógico, no han cambiado desde que nada ocurrió naturalmente para que cambiaran.

    Vuelvo a mirar a estas personas entre sorprendido y con prudencia, sin hablar, hasta poder dilucidar qué es lo que estaba pasando. Obviamente, los “expertos” y las “autoridades sanitarias” -políticas- les han infundido un formidable pánico trasmitido masivamente por los medios que, al final siempre son oficialistas, siempre repiten como cierto aquello que pontifican “las autoridades” o “los especialistas”. Y les han dicho que las paredes se están volviendo negras. Terrorífico.

    A pesar de todo, intento decirles con prudencia y calma que no existe motivo para asustarse y que, de hecho, las paredes siguen siendo blancas. Insólitamente se desata la ira, son negras me gritan y me acusan de no ver “la realidad” -que les trasmiten los medios- y me muestran mínimos puntos negros dentro del inmenso blanco asegurando que eso es lo que importa. Los improperios que recibo son impensables en condiciones normales, es que el pánico, la incapacidad de razonar, lo absurdo y la violencia siempre van juntas e inseparables. Primer corolario: jamás debe actuarse bajo influjo del pánico.

    Estamos a fines del 2019 y principios del 2020. Las “autoridades” sanitarias comienzan a hablar de un “coronavirus”. Para cualquiera que no entra en pánico, resulta de sentido común el que la naturaleza no puede cambiar de manera tan radical y amenazar al ser humano de esa manera. Una análisis racional y desapasionado de los estudios y estadísticas muestran que se trata de otra cepa de la gripe.

    Si los muertos superan en algo lo normal, de una temporada gripal, se debe a que los contabilizan exageradamente y a los protocolos y tratamientos como, por ejemplo, la intubación que es altamente riesgosa y, con un tratamiento adecuado, puede y debe evitarse. Mi médico personal atendió más de 300 casos de coronavirus y, hasta donde sé, ninguno falleció. Y, por cierto, no hice un solo día de confinamiento, no uso mascarilla y no me he vacunado y mi salud es excelente, digo, excelente al igual que las personas que me rodean.

    Ya venía escribiendo que el pánico era el arma que utilizan los totalitarios para dominar, porque por miedo las personas aceptan que sus libertades personales sean conculcadas, como cuando a punta de pistola un ladrón consigue que se le entregue el botín. A lo que hay que sumarle el no poco importante FOMO (en el mercado financiero: fear of missing out, el miedo de quedarse afuera).

    De hecho, muchos me dijeron, como argumento para que aceptara el “drama del coronavirus” que si no lo hacía me quedaría solo y, en gran parte se cumplió, muchos medios importantes dejaron de publicar mis columnas, independientemente de que ahora casi no escribo, y en una de mis últimas columnas (Coronavirus: después puede venir lo peor) los improperios fueron masivos .

    Por supuesto que hoy todos saben que las cuarentenas draconianas solo sirvieron para destruir. Los mismos que insultaban ya hoy seguramente no lo harían, y los medios que de manera insistente hasta el hartazgo publicaban el “quédate en casa” hoy saben que eso fue contraproducente. Pero no lo reconocerán, jamás esperes un mea culpa. Por cierto, cuenta Egon von Greyerz que ha “pasado parte del verano -agosto 2021- en Suecia y ha sido reconfortante ver a la gente llevar sus vidas con normalidad. Casi nunca ves a alguien con una máscara en ningún lado”.

    Pero aun cuando ya muy pocos piensan en cuarentenas draconianas, todavía siguen insistiendo en que existe un grave peligro y que hay que vacunarse. Entre los muchos casos, me encontré con una persona que me dijo que ella, su hermana, su hija y su marido habían sufrido importantes efectos colaterales -alta fiebre, dolores de cabeza y musculares- luego de la segunda dosis.

    Lógicamente, esperaba que concluyera que no debíamos vacunarnos, sobre todo teniendo en cuenta de que estas reacciones colaterales son el idioma del cuerpo para avisar que ha sido intoxicado y nadie sabe, solo Dios, cuál será el efecto de esa intoxicación con el tiempo. Increíblemente, como producto del pánico que no la deja razonar, dio vuelta la lógica y concluyó, repitió, lo que le dicen los medios masivos: que debíamos todos vacunarnos para “terminar de una vez con esta pesadilla que nos trajo el covid 19”.

    Aunque todavía hay muchos gobiernos que cometen actos criminales como el de Australia que prohíbe Ivermectin para inducir la vacunación ante la falta de alternativas, en general las “autoridades” se alejan cada vez más de la vacunación obligatoria. El de Inglaterra ha anunciado que deja de lado los “pasaportes nazitarios” como los llama un amigo mío, mientras que Biden enfrenta una resistencia feroz y el Estado de Michigan anuncia que “los trabajadores con inmunidad natural no necesitan vacunarse”.

    Obviamente las autoridades, instituciones y, sobre todo, los medios masivos nunca reconocerán haberse equivocado y mentido de tal forma. De modo que jamás aceptarán que solo fue una cepa más de la gripe normal. Pero como llegará el tiempo en que ya no podrán disimular que la pared es blanca, y que no ha cambiado el color, crearán la “transverdad”: dirán que, quizás, la pared es blanca pero que “las autoridades, los expertos” y ellos la perciben negra y eso es lo que vale.

    Por cierto, como no estoy dispuesto a aceptar la transverdad, probablemente no vuelvan a publicar mis columnas aquellos que han dejado de hacerlo.

    En cualquier caso, habremos vuelto a la normalidad, a la de siempre dado que a la tontería de la “nueva normalidad” ya nadie la propone. El problema es que, si no se reconoce el error, si no se sinceran y dicen la verdad, lo más probable es que volvamos a caer en otra mentira con graves consecuencias. Como la “guerra contra el terrorismo” que aconsejaron los “expertos” -los Fauci- de entonces que llevó a EE.UU. a invadir Afganistán para “terminar con los talibanes” y hoy, después de miles de muertos, masiva destrucción y miles de millones de dólares gastados el ejército de EE.UU. se ofrece a colaborar con los mismos talibanes para enfrentar al Isis.

    Por suerte, no han aceptado la colaboración, de otro modo esto terminaría en una derrota frente al Isis pretendiendo colaborar con ellos para otra guerra.

  • Voluntarismo rígido: Por qué las vacunas deben ser voluntarias

    Mi evolución de opinión de por qué las drogas deben ser legalizadas y las vacunas deben ser voluntarias.

    Hasta mis 18 años, estaba estrictamente en contra de las drogas. Probé la primera cerveza y hierba de verdad solo cuando llegué a la universidad. Consciente de todas las consecuencias negativas de las drogas, no entendía en absoluto por qué las personas consumen drogas.

    Consideraba que su criminalización era correcta, y pensaba que el estado se tomaba este problema en serio y estaba tratando de erradicar las drogas de nuestra sociedad.

    Al tiempo, comencé a reunirme con diferentes personas que tomaban diversas drogas. A menudo fueron artistas, intelectuales, empresarios exitosos, personalidades bastante sólidas quienes cambiaron el mundo de manera significativa.

    Me dí cuenta de que todas estas personas en mi país correrían el riesgo de ser criminalizadas. Si se encuentran en el lugar equivocado en el momento equivocado con las sustancias equivocadas, pueden encontrarse fácilmente en la cárcel o tener serios problemas con la ley. Conocí a varias personas excelentes que recibieron una penalización del estado por posesión de drogas. Me pareció increíblemente injusto.

    Empecé a darme cuenta de que la solución a este problema podría ser la despenalización. Las personas no pueden ser procesadas por lo que hacen con sus cuerpos y lo que ponen en ellos.

    Comencé a interesarme por varias drogas, sus efectos nocivos y contraindicaciones, y a pensar en qué drogas son peligrosas y deben seguir prohibidas. Por el contrario, en aquellas que no son tan peligrosas y podrían despenalizarse.

    Mientras tanto, obtuve más información sobre la guerra larga y completamente infructuosa contra las drogas en prácticamente todos los estados. Lo cual no solo no se puede ganar, sino que constantemente trae más y nuevas víctimas inocentes.

    Vi un video de Milton Friedman que explica que hay una sociedad mejor en la que la gente sufre una sobredosis voluntariamente que una sociedad en la que una gran cantidad de personas inocentes muere involuntariamente como parte de la guerra por ‘daños colaterales’ contra las drogas y las bandas de narcotraficantes .

    Me di cuenta de que cualquier medicamento, sin que el estado pudiera hacer nada al respecto, podía pedirse en los criptomercados y pagarse mediante criptomonedas. Y como criptoanarquista, sé que técnicamente no es posible prohibirlo.

    Vi el video de Ron Paul, Por qué debería legalizarse la heroína, y me di cuenta de que, dentro del marco de la libertad, debemos respetar cualquier relación comercial bidireccional, incluida la relación entre un traficante de drogas y un consumidor.

    Además de los consumidores, también conocí a algunos traficantes de drogas y me di cuenta de que no son personas menos honestas que los vendedores ordinarios de alcohol o tabaco. Al igual que los vendedores de alcohol o tabaco, solo satisfacen los deseos humanos y sus clientes pagan sus servicios en formas voluntarias acordadas entre sí (lo que no se puede decir, por ejemplo, sobre los servicios que nos brindan los políticos).

    Con la diferencia de que enfrentan hasta varios años de prisión por brindar estos servicios «voluntarios».

    La última fase de mi desarrollo en la percepción de las drogas fue la fase en la que arribé alrededor de mis 30 años, precedida por una fase de aproximadamente dos años de minarquismo y una intensa reflexión sobre cómo podría ser una sociedad justa y libre que respete la libertad de las personas y las opciones voluntarias.

    De repente dejé de pensar en qué medicamentos son muy dañinos, cuáles son menos dañinos, cuáles necesitan ser despenalizados y cuáles solo se pueden autorizar con receta médica. Estas consideraciones empezaron a parecerme completamente absurdas.

    Me di cuenta de que nadie en el mundo tiene derecho a intervenir por la fuerza en los cuerpos de los adultos y decidir qué se pueden poner los adultos en él o no. Si el estado no criminaliza a las personas que se perforan los ojos, ¿por qué debería criminalizar a las personas que se ponen heroína en las venas?

    A pesar de que existe una fuerte adicción a la heroína, aplicar la violencia y criminalizar a las personas que la toman, es como patear a tu propio hijo, que se ha perdido durante unos días y se ha encontrado de nuevo debido a su estupidez.

    Criminalizar a las personas que voluntariamente satisfacen los deseos de otras personas (sexo, drogas, …) y que se amenazan principalmente a sí mismas, es solo una demostración pública y dolorosa de su incompetencia y locura.

    No entiendo por qué el votante promedio, que ha estado inmerso en el alcohol toda su vida, debería de alguna manera decidir sobre la criminalización de personas a menudo mucho más inteligentes (consumidores y distribuidores) que tienen  relaciones comerciales voluntarias.

    Me dijeron que mi visión liberal de las drogas cambiaría drásticamente cuando tuviera hijos.

    Ya tengo dos y nada ha cambiado.

    Así como les explicaré que no tomen alcohol, también les explicaré que no tomen otras drogas. O si alguna vez se encuentran en tal situación, permítales usar su razón y actuar de la manera más responsable posible. Tienen un solo cuerpo y una vida larga con un cuerpo sano es mejor que una corta con uno enfermo.

    Todos mis argumentos hasta ahora sobre por qué las drogas deben ser despenalizadas y legalizadas se han reducido a dos:

    Por qué es necesario despenalizar las drogas:

    Todos tienen pleno derecho a su propio cuerpo y, por lo tanto, tienen la máxima libertad para disponer en él.

    Por qué es necesario legalizar las drogas:

    Se deben respetar todas las relaciones mutuamente voluntarias (comerciales y de otro tipo), siempre que no se violen los derechos de los demás. La guerra estatal contra las drogas nunca ha funcionado históricamente.

    Me he dado cuenta de que el argumento estatista «las drogas no se pueden legalizar, porque quién se hará cargo de todos esos drogadictos y sus sobredosis», y a su vez «el Estado y nuestro servicio sanitario pagarán por ello», es erróneo, porque el error está en el sistema de salud colectivista y en los seguros que no tienen en cuenta si alguien es adicto a los medicamentos o no, y el costo de tratarlos externaliza involuntariamente a todos los demás asegurados o contribuyentes.

    Alguien puede argumentar que las drogas rompen familias y, por lo tanto, debe haber cierta responsabilidad social. Bien, las familias también son aplastadas masivamente por el alcohol, los juegos de azar, la intolerancia religiosa y, lo que es más importante, por el hecho de que las parejas ya no pueden ser satisfechas sexualmente o de otra manera. La cuestión  es de hasta qué punto el Estado debería ser responsable por esto y prohibirnos a todos nosotros hacer todas estas cosas por dinero.

    En el sitio web de Čierna Labuť se publicó una entrevista con Riš Ďuran sobre la vacunación , que cree que la vacunación debería ser un asunto o acuerdo de relaciones voluntarias (en la mitad de los países de la UE, la vacunación no es y nunca ha sido obligatoria y no tienen ningún problema con ella).

    En una página de Facebook  hubo una reacción muy negativa a su artículo. No soy médico, químico ni biólogo. No puedo juzgar en qué casos Rišo se equivocó y en cuáles no. Pero como voluntarista, ni siquiera necesito saberlo.

    Sé que obligar a un adulto bajo amenaza de violencia a hacer algo, es inmoral. Incluso en una situación en la que podría poner en grave peligro su propia vida.

    «¡Pero esto no es una amenaza para la vida adulta! ¡Pero puede poner en peligro la vida de niños inocentes que solo pagarán por la estupidez de sus padres! ¡Hace apenas un mes, un niño de 1,5 años murió de polio en Alemania solo porque no estaba vacunado!» son los variados argumentos.

    Desafortunadamente (y afortunadamente al mismo tiempo) la salud del niño está completamente en manos de los padres. Los padres deciden no solo su vacunación, sino qué tan saludable comerá, cuánto se moverá, qué educación recibirá, lo que puede afectar drásticamente su vida posterior, etc.

    La salud y la vida de un niño posiblemente dependen mucho más de una dieta adecuada que de si está o no vacunado. ¿Obligaremos a los padres a darles a sus hijos únicamente «alimentos saludables» certificados por el estado? ¿Es la «comida sana» realmente saludable para todos los niños? (Esto también es ambiguo respecto a la vacunación).

    Una gran cantidad de niños son víctimas de sus padres, que beben o son violentos, lo que hace sufrir mucho a sus hijos inocentes. ¿Lanzaremos un programa estatal para insultar y espiar a tales padres con el fin de criminalizarlos en la próxima interacción negativa con sus hijos?. ¿Por qué no?.

    ¿Hasta qué punto sigue siendo admisible la intervención estatal en cualquier toma de decisiones por parte de los padres y hasta qué punto ya no lo es?

    «Sin embargo, el hecho de que el estado no pueda obligar a los padres a comer adecuadamente a sus hijos no significa que no deba obligarlos a la vacunación obligatoria. (porque técnicamente es mucho más fácil). ¡Pensamos en nuestros hijos y sabemos cómo protegerlos mejor!», otro común argumento en defensa de la coerción estatal.

    Aquí es necesario enfatizar el efecto puramente psicológico de la vacunación obligatoria (y la coerción estatal), que a menudo se olvida.

    En mi opinión, la propagación de cualquier conspiración contra la vacunación se ve claramente favorecida por el hecho de que es obligatoria e involuntaria, lo que muchas personas perciben en sí mismas como una conspiración estatal. Y sobre esa base, en principio, no permitirán que sus hijos sean vacunados.

    Creo que muchas más madres en el Blue Horse aprobarían las vacunas para sus hijos si fueran voluntarias y se comercializaran como algo que su hijo realmente necesita y que protegerá a su hijo. Si algo ya es obligatorio, entonces ya no necesita ningún marketing positivo. Y crea automáticamente solo espacio innecesario para conspiraciones. En la mitad de los países de la UE donde la vacunación o las jornadas de vacunación son voluntarias, el número de personas vacunadas es igual o mayor que en los países donde es obligatoria. Porque el marketing positivo se utiliza para las vacunas y la gente lo ve como lo correcto para sus hijos. Y los demás tienen una opción para decidir.

    Como voluntarista rígido, creo que la vacunación o las vacunas deberían ser voluntarias. Como todo en nuestras vidas.

    En este caso, estoy de acuerdo con Riš. Soy muy consciente de que una persona que no cambia de opinión se estanca de la misma manera.

    Por lo tanto, me pregunto si alguna vez dejaré de ser un voluntarista rígido y comenzaré a aprobar el uso de la violencia estatal en «ciertas» circunstancias.

    Nota: este paper fue originalmente escrito en Agosto de 2016.

  • Crece la alarma ante la venta de certificados de vacunación falsos en la darknet

    El creciente interés en el desarrollo y uso de soluciones y certificados de pasaportes de vacunas Covid-19, diseñados para ayudar a los países bloqueados a reabrir sus economías, está atrayendo la atención de los ciberdelincuentes, y la documentación de Covid-19 falsificada ahora se vende abiertamente en los mercados clandestinos de la web, según un estudio de Check Point Research (CPR) de enero de este año.

    Los investigadores afirman que se vieron más de 1.200 anuncios de vacunas, con versiones falsificadas de las inyecciones Oxford-AstraZeneca y Chinese Sinopharm vendidas por $ 500 y de Johnson & Johnson y Sputnik por $ 600. Otros piratas informáticos estaban cobrando hasta $ 1,000 por dosis. Por su parte, los certificados de vacuna falsificados y los documentos de prueba negativos de Covid-19 están demostrando ser casi igual de lucrativos.

    CPR encontró certificados de vacunación gubernamentales falsos que pretendían ser documentos oficiales de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), donde el proveedor solo aceptaría pagos en Bitcoin como un medio para evitar el rastreo u otros que lo ofrecían en $ 150, mientras que las personas que desean eludir las regulaciones de viaje pueden comprar un resultado de prueba Covid-19 «negativo» en menos de media hora por tan solo $ 25.

    “La red oscura está en auge con la actividad relacionada con las vacunas Covid. Este no fue el caso cuando comenzamos a estudiar este tema en enero. En aquel entonces, solo vimos unos pocos cientos de anuncios de vacunas Moderna o Pfizer ”, dijo Oded Vanunu, jefe de investigación de vulnerabilidad de productos de CPR. Check Point dice que los anuncios de documentación de vacunación falsa han aumentado un 300% desde enero.

    Muchos de los sitios web relacionados con las vacunas pretenden representar a empresas farmacéuticas, como Pfizer y BioNTech, y supuestamente son un lugar donde las personas pueden registrarse para vacunarse. Un ejemplo descubierto pidió al usuario que iniciara sesión con sus credenciales de Office 365 para agregar su nombre a la lista de espera, entregando efectivamente las claves de la red corporativa del usuario a los ciberdelincuentes.

    «Los ciberdelincuentes buscan capitalizar el interés del público tanto para recibir la vacuna como para evitarla. Es imperativo que las personas comprendan que intentar obtener una vacuna, una tarjeta de vacunación o COVID-19 negativo por medios no oficiales es extremadamente riesgoso».

    En otro caso, se vio a un vendedor ejecutando incluso una oferta de «tres por dos» con resultados negativos de la prueba Covid-19, mientras que otros han automatizado sus servicios, requiriendo que el comprador simplemente ingrese sus datos en un formulario web.

    “Las personas que no han sido vacunadas y tratan de usar resultados falsos de pruebas de Covid o certificados de vacunas están dañando la lucha contra la enfermedad, y los piratas informáticos están más interesados ​​en su dinero, información e identidad para la explotación”, dijo.

    Los investigadores dicen que esperan que la actividad en torno a los documentos falsificados y las vacunas falsificadas aumente en los próximos meses, y advierten a las personas que no publiquen sus tarjetas de vacunas o los resultados negativos de la prueba COVID-19 en línea, ya que se están abriendo camino en la ‘red oscura’.

    En un intento por mantenerse a la vanguardia de la ley, los atacantes también crean constantemente nuevos sitios web para phishing relacionados con Covid. En el momento de la detección, casi el 25% de los sitios web de phishing tienen menos de un mes y la mayoría menos de un año.

    El rápido giro hacia las estafas relacionadas con las vacunas refleja el incremento de la actividad delictiva cibernética en torno al brote inicial de Covid-19 en la primavera de 2020, lo que demuestra una vez más cómo los actores malintencionados aprovecharán cualquier oportunidad para ganar dinero rápido. Consecuencias no deliberadas o previstas por los reguladores gubernamentales que pretenden controlar todos los aspectos de la acción humana. Y una vez más, fracasan y dan origen a mercados negros. Como siempre, una vez más.

  • El particular «turismo de vacunas» que podría salvar al sector servicios

    La dificultad para acceder a la inmunización para la Covid-19, provocó el nacimiento de un “servicio” o modalidad polémica dentro del sector turístico: el turismo de vacunas. Es más que una moda: ciertas agencias de viajes internacionales ofrecen a sus clientes paquetes turísticos donde ofrecen pasar unos días en destinos paradisíacos además de obtener con anticipación la tan esperada inmunidad contra el SARS-CoV-2.

    Destinos como Cuba, los Emiratos Árabes Unidos y Florida están ofreciendo este nuevo giro a las vacaciones en paquete. Los clientes que opten por la fórmula «todo incluido» de las agencias de viajes pueden, como un «bono», vacunarse contra el covid-19 , a veces de forma gratuita.

    Este servicio comenzó en diciembre de 2020 con informes de que los operadores turísticos indios estaban considerando viajes a Londres o Nueva York para transportar a los huéspedes a áreas del mundo donde podrían vacunarse contra el Covid-19. Por el equivalente a $ 1,777 por persona, los viajeros permanecerían aislados durante el tiempo que fuera necesario y luego irían a un centro de salud de Pfizer BioNTech para la vacunación, cuyo costo se incluiría en el paquete en sí. Los clientes tendrían un pequeño recorrido por la ciudad antes de regresar a casa en la India. Los operadores turísticos también estaban considerando ir a Rusia para recibir la vacuna Sputnik.

    Sin embargo, estas ofertas algo inusuales se rigen por reglas claras: permanezca al menos tres semanas en una de las áreas en cuestión. Por ejemplo, ese es el caso de Cuba, que planea integrar esta oferta en el paquete de viaje “todo incluido” a partir de marzo, ofreciendo “la playa, el mar Caribe, mojitos y una vacuna” a quienes deseen viajar a la isla. Allí se están desarrollando cuatro vacunas y el gobierno ha prometido poder vacunar a toda su población para verano de 2021, en particular con Soberana 02, una vacuna que podría estar en el mercado ya desde el mes que viene.

    Otros países como Gran Bretaña ha ordenado 367 millones de dosis de siete vacunas diferentes para sus habitantes, aproximadamente 67 millones. Los países de la UE han asegurado casi 2.300 millones de dosis para sus 450 millones de habitantes. Estos números están mucho más allá de lo requeridos, por lo que surge la pregunta: ¿qué se hará con todo ese excedente?

    Dubai, otro país con un gran excedente de vacunas, está considerando seriamente este servicio, aunque los elegibles para la vacuna deben presentar actualmente una tarjeta de residente. Dubai ofrece actualmente acceso gratuito a la vacuna a todos sus ciudadanos y hasta ahora ha podido inocular al 8% de su población. Sin embargo, fiel a su imagen exuberante, la ciudad de los Emiratos Árabes Unidos tiene una  oferta muy selecta para los británicos mayores de 65 años: por unos 50.000 euros, los turistas adinerados pueden relajarse en villas de lujo, viajar en un jet privado y vacunarse. También hizo un llamamiento para que los nómadas digitales vengan y trabajen en Dubai durante un año «para vivir y trabajar cerca del mar» con el beneficio adicional de recibir la vacuna.

    Mientras tanto, el estado estadounidense de Florida se había ofrecido a vacunar a los turistas de forma gratuita, con la única condición de que fueran mayores de 65 años. Hasta la fecha, se cree que unas 50.000 personas de fuera de Florida se han beneficiado de este servicio. Sin embargo, a fines de enero, el estado revisó su oferta: solo aquellos que se queden al menos tres meses al año podrán beneficiarse de esta prestación.

    Si bien la idea de incluir la vacuna en los paquetes “todo incluido” de las agencias de viajes puede parecer incongruente al principio, frente a un sector turístico que falla a nivel mundial, esta estrategia podría funcionar bien para brindar a las empresas que dependen del sector servicios, el impulso que tan desesperadamente necesitan.

  • Negocio: una noción injustamente atacada

    Su demonización conduce a la clausura de los arreglos contractuales libres y voluntarios sobre los que descansa la sociedad abierta.

    Lo primero es remitir a la etimología. Negocio es no-ocio, el diccionario dice “cualquier ocupación, empleo o trabajo”. En una acepción más amplia refiere a asunto y en una más reducida alude al vínculo con lo crematístico, a la búsqueda de un beneficio monetario. Ahora bien, en la sociedad libre, para subsistir, cada cual se ve obligado a atender las necesidades del prójimo al efecto de poder mejorar su propia situación. De este modo es que se producen todos los bienes y servicios: quienes dan en la tecla con los requerimientos de sus congéneres obtienen ganancias y quienes yerran incurren en quebrantos. Este es el modo de progresar, este es el modo por el cual las sociedades más evolucionadas incrementan su nivel de vida. Por su parte, en este contexto, el monopolio de la fuerza que denominamos gobierno teóricamente se constituye para prevenir y evitar lesiones a los derechos de cada cual.

    En un plano más amplio, todo es realizado por el interés personal del sujeto actuante. En este sentido, no hay tal cosa como acción desinteresada. Es una verdad de Perogrullo sostener que quien actúa lo hace inexorablemente porque está en su interés actuar en esa dirección. La Madre Teresa estaba interesada en el cuidado de los leprosos, el que asalta un banco está interesado en que le salga bien el atraco y no ser castigado, el que vende papas está interesado en obtener un beneficio de la transacción, el que compra una bicicleta está interesado en andar en ese adminículo, en fin, en todo está presente el interés personal que en algunos casos puede ser monetario y en otros no-monetario. En algunos casos el fin perseguido es noble y en otros ruin. Se juzga la calidad de las personas por los objetivos a los que apuntan.

    En este plano argumental, hay dos ideas erradas que se filtran de contrabando en este análisis. En primer lugar, la gratuidad. Debe comprenderse que nada es gratis, todo tiene un costo. En economía lo llamamos costo de oportunidad para mostrar que cada vez que hacemos algo nos vemos precisados a dejar de hacer lo segundo que en nuestras prioridades hubiéramos hecho lo cual es el costo de la acción. En la vida diaria cuando se afirma que tal o cual cosa debiera entregarse “gratis” debe resultar claro que alguien paga. En este sentido, es frecuente intentar la transformación mágica del aparato estatal en Papá Noel, sin percatarse que siempre es el vecino el que se ve forzado a pagar.

    El segundo des-concepto mayúsculo radica en la tergiversación del derecho. Así se proclama el derecho a una vivienda digna, el derecho a hidratos de carbono y vitaminas, el derecho a un salario adecuado, el derecho a la recreación y hasta la sandez del derecho a Internet. Esta vociferación no toma en cuenta que a todo derecho corresponde una obligación. Si una persona obtiene por su trabajo cien en el mercado laboral, hay la obligación universal de respetarle ese ingreso, pero si esa persona pretende doscientos cuando gana cien y el gobierno otorga esa pretensión necesariamente quiere decir que otros estarán forzados a entregar la diferencia con el fruto de sus trabajos, lo cual convierte la operación en un pseudo derecho puesto que lesiona el derecho de esos otros.

    Ambas ideas estrafalarias -la de la supuesta gratuidad y la de los pseudo derechos- derriban marcos institucionales civilizados y por tanto perjudican gravemente el bienestar de todos, pero muy especialmente a los más necesitados puesto que el derroche en lugar del aprovechamiento de los siempre escasos recursos atenta contra los ingresos y salarios en términos reales de modo más contundente en los marginales ya que las tasas de capitalización disminuyen.

    En esta nota periodística centro la atención en el tema de los médicos, servicios de salud, vacunas, laboratorios y equivalentes que con un alto grado de cinismo se pretende que vivan del aire sin cobrar por sus servicios mientras que los que reclaman semejante actitud se dedican a sus negocios particulares. Esto sin duda no descarta para nada las muy meritorias obras filantrópicas que mantienen un estrecho correlato con los climas de libertad. Para observar estas obras por doquier no hay más que recorrer Estados Unidos, situación que no existe en Cuba donde se disfraza de “Estado Benefactor”, una contradicción en los términos ya que, por definición, el aparato de la fuerza no puede hacer beneficencia o caridad que significa entregar recursos propios de modo voluntario. Si asalto a mis vecinos y entrego el botín a otros no he realizado un acto caritativo ni una muestra de solidaridad sino que he cometido un atraco.

    Entre muchos otros, John Chamberlin en su ensayo titulado “La enfermedad de la medicina socializada” pone de manifiesto los rotundos fracasos de los países nórdicos y otros en la medida de haber introducido los aparatos estatales en la salud y como han debido retroceder abruptamente en esa decisión política. En este sentido, por ejemplo, hay un libro -desafortunadamente no traducido al castellano- en el que publican veintiún profesionales meticulosos trabajos sobre los graves y muy alarmantes problemas que invariablemente se suscitan en ámbitos de la salud estatal. La obra lleva el sugestivo título de Politicized Medicine y está editada por la Foundation for Economic Education.

    En ningún momento lo dicho significa dejar de reconocer el valiosísimo esfuerzo y notable capacidad de médicas, médicos, enfermeras y enfermeros en los centros de salud estatales. De lo que se trata es de entender el tema decisivo de los incentivos y de la “tragedia de los comunes” que invariablemente irrumpe pues lo que es de todos no es de nadie, no es la misma actitud cuando uno debe hacerse cargo de las cuentas que cuando se obliga a terceros a pagarlas. En los ensayos antes mencionados y en muchos otros en la misma línea se subraya el mencionado rol fundamentalisimo de los incentivos en el contexto de las permanentes faltas de insumos, de equipos y de recursos en general en medio de los habituales y extenuantes pedidos de turnos por parte de pacientes, los déficit que refleja la gestión y el consiguiente pedido de fondos a la administración gubernamental y la situación muchas veces lamentable de los edificios, todo lo cual no ocurre en sanatorios privados pues el emprendimiento que no es apoyado por la gente desaparece.

    Entonces, lo que debería hacerse es vender todos los centros de salud estatales, eventualmente al mismo equipo de médicas, médicos y personal administrativo que los operan con todas las facilidades posibles. La politización y el uso de la fuerza no debiera tener lugar en un área tan delicada e importante. Me imagino que no se intentará argumentar el absurdo de no proceder en consecuencia porque otros no lo hacen, salvando las distancias es similar a cuando se sostenía la imperiosa necesidad de abolir la esclavitud se respondía que en el planeta ese sistema estuvo extendido por miles y miles de años. El enredo con el statu quo no puede conducir al embotamiento mental de esa magnitud. Ningún progreso hubiera existido si no hubiera habido un primero que se salió de lo habitual y cuestionó lo existente.

    Y para las personas con problemas de salud pero sin los ingresos suficientes, como una medida de transición, hasta que puedan adoptarse otras medidas de fondo, aplicar los vouchers, es decir créditos a cargo de terceros para que estos pacientes puedan hacerse atender eficientemente. Hay aquí un non sequitur, a saber: del hecho de que unos deban financiar la salud de otros no se desprende que deban existir centros de salud estatales puesto que el paciente seleccionará la entidad privada que más le resulte. Subsidiar la demanda en lugar de hacerlo con la oferta cambia radicalmente el cuadro de situación pues todos los incentivos de la gestión modifican su rumbo por lo antedicho de la tragedia de los comunes (una denominación moderna que la bautizó así Garret Hardin en la revista Science pero que en la práctica se remonta a Aristóteles en su refutación al comunismo de Platón).

    La medicina no opera de modo independiente a la naturaleza de las cosas, los precios son señales insustituibles para conocer dónde invertir y dónde desinvertir. En una pandemia lo peor es que los gobiernos intenten controlar precios pues el resultado indefectible es el faltante del medicamento o servicio en cuestión. Al establecer por la fuerza precios menores a los de mercado la demanda aumenta y la oferta se contrae. Idéntico fenómeno ocurre con las mutuales de medicina o los servicios médicos en general, con el agravante que se pretende incorporar por la fuerza a candidatos que no han aportado al servicio lo cual desmorona toda la idea del seguro. Estos problemas agudos irrumpen debido a la antes señalada incomprensión del derecho y de la falsa gratuidad y, además, cuando aparece un procedimiento novedoso los aparatos estatales habitualmente achatan los precios lo cual demora el resultado y en algunos casos elimina la beneficiosa novedad.

    En otros términos, del hecho que haya médicas y médicos que atiendan a pacientes sin pretender retribución monetaria, como queda consignado, no se sigue que sea una profesión que deba vivir del aire. Reiteramos la hipocresía de quienes se dedican a sus negocios personales y pretenden gratuidad de los facultativos. También revela gran hipocresía el demandar atención sin cargo “por la importancia de los derechos humanos” mientras muchos avalan y suscriben la exterminación de vida humana en el seno materno con la inaudita pretensión de violentar el juramento hipocrático, que además pretenden que se los paguen otros por la fuerza con el fruto de sus trabajos.

    Seguramente imbuido de las mejore intenciones y propósitos el Papa Francisco nuevamente la emprendió contra el mercado en su Misa del 24 de diciembre del último año en la que rogó para que “la ley del mercado no impida que las vacunas lleguen a todos”, lo cual revela la superlativa incomprensión del significado del proceso del mercado y lo devastador de imitar las recetas estatistas de aquellas republiquetas africanas y equivalentes donde la enfermedad y las hambrunas son moneda corriente por desconocer el mercado que es otra forma de decir que deben desconocerse los requerimientos de la gente. Antes este Papa, entre tantos denuestos contra los fundamentos de la sociedad libre, se había referido al dinero “como el estiércol del diablo” sin prestar atención a la incoherencia del tradicionalmente corrupto Banco del Vaticano. En el campo de la salud es como ha reiterado, entre otros, el distinguido médico-psiquiatra y profesor emérito Thomas Szasz: “Lo más contundente que puede hacerse para destruir la salud de los más vulnerables es que los gobiernos intervengan en los precios de los medicamentos y equipos médicos violentando el mercado, puesto que necesariamente provoca escasez artificial y manifiesto deterioro en la calidad del servicio. Proceder en esa dirección resulta criminal.”

    En resumen, la demonización del negocio conduce a la clausura de arreglos contractuales libres y voluntarios sobre los que descansa la sociedad abierta, lo cual no significa desconocer que también hay trampas y fraudes en el sector privado que deben castigarse en el ámbito de la Justicia, pero la solución no consiste en eliminar incentivos para el progreso, del mismo modo que no sería sensato eliminar los automóviles con la idea de evitar accidentes de tránsito. Una vez más subrayamos que en el ámbito de la trampa y el fraude se encuentran aquellos que la juegan de empresarios pero que basan sus operaciones en el privilegio, la dádiva y los mercados cautivos fruto de sus alianzas hediondas con el poder de turno con lo que explotan miserablemente a sus congéneres, sea en al área médica con apariencia de obras sociales o con cualquier otro disfraz o en cualquier área que sea hay que bloquearles el camino a estos asaltantes. Estos no son negocios sino negociados que naturalmente su perversión los convierte en una naturaleza completamente distinta

    La generosidad sólo tiene lugar con lo propio, sin propiedad privada no hay tal cosa como generosidad. La prolongación de la vida y la calidad de la misma son el resultado directo de la medicina y la investigación médica en la medida en que han podido desenvolverse en un clima de libertad. Recordemos también la formidable faena que han realizado tantos profesionales de la medicina en el área de las ciencias sociales, como ha sido el caso del que fuera nada menos que padre del liberalismo: el médico John Locke.

  • La carrera de vacunación Covid-19. Quiénes van adelante

    Como resultado de los primeros esfuerzos  que se hicieron para asegurar candidatos a vacunarse, un rápido progreso de aprobación por parte de las autoridades y una infraestructura eficaz para la administración de las mismas, algunos gobiernos ya han avanzando en sus planificaciones para la vacunación masiva contra el Covid-19. El sitio web ‘Our World in Data‘ ha estado al tanto de los hitos y sus hallazgos muestran que Israel está liderando la carrera para alcanzar el umbral del 60-70 por ciento necesario para suprimir la propagación del Covid-19 entre la población en general.

    Hasta el 4 de enero, Israel administraba 14,14 dosis por cada 100 de sus ciudadanos, unos 1,25 millones en total. Esa es la tasa más alta de vacunación Covid-19 hasta ahora, considerablemente más que las 3,57 dosis por cada 100 habitantes de Bahrein, que ocupa el segundo lugar, y las 1,39 dosis por cada 100 ciudadanos del Reino Unido al 3 de enero. Sin embargo, las cosas podrían cambiar rápidamente en este último, dado que ha comenzado a administrar la vacuna menos costosa y flexible de la Universidad de Oxford / Astra Zeneca. En los Estados Unidos, la tasa de vacunación es de 1,28 inyecciones por cada 100 personas al 2 de enero.


    Sin embargo, Israel es el que marca el ritmo en este momento y el país comenzó a vacunar el 19 de diciembre, administrando alrededor de 150.000 por ciento desde entonces. Israel obtuvo una ventaja sobre otros países después de negociar desde el principio el suministro de la vacuna Pfizer / BioNTech. El lanzamiento ha demostrado ser un éxito debido al excelente sistema de salud del país y al entusiasmo de la población por la vacuna. El director general del Ministerio de Salud, Hezi Levy, dijo que la respuesta ha sido tan positiva que la velocidad de la campaña de vacunación tendrá que reducirse para conservar las existencias. El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que la velocidad y el éxito del programa pueden permitir que Israel salga de la pandemia ya en febrero.

    La velocidad a la que se desarrollaron las primeras vacunas COVID-19 fue extraordinaria.  La vacuna contra el sarampión se encontró con relativa rapidez: pasaron solo 10 años desde el descubrimiento del patógeno hasta el desarrollo de la primera vacuna. Pero para la fiebre tifoidea tomó más de un siglo, y para algunas enfermedades de las que conocemos los patógenos durante más de un siglo (como la malaria), todavía no hemos encontrado una vacuna eficaz.

    El desarrollo de una vacuna contra COVID-19 ha sido mucho más rápido que el desarrollo de cualquier otra vacuna. En menos de un año ya se han anunciado varias vacunas exitosas y se han aprobado para su uso en muchísimos países. La esperanza es que aún más fabricantes desarrollen vacunas contra el  COVID-19. Esto será importante porque eventualmente una gran parte de la población mundial necesitará o requerirá recibir una vacuna contra el COVID-19.

    El seguimiento de las tasas de vacunación contra COVID-19 es crucial para comprender la escala de protección contra el virus y cómo se distribuye en la población mundial. Una base de datos global y agregada sobre las tasas de vacunación contra COVID-19 es esencial para monitorear el progreso, pero lamentablemente aún no está disponible. Por lo tanto, las fuentes de datos se obtienen a partir de la información suministrada por los mismos gobiernos e instituciones involucradas en el suministro  e implementación de la misma, que son citadas en Our World in Data. De lo que estamos seguros, es que en Panamá, no se ha comenzado y posiblemente en 90 días se registren los primeros envíos.

  • El mayor escándalo sobre la salud pública china evita la censura usando Blockchain

    En el último escándalo que enfrentan las autoridades de salud chinas, se cree que cientos de miles, si no millones, de niños chinos podrían haber sido inyectados con vacunas ineficaces, fabricadas por los productores más grandes del país, bajo el sistema de salud obligatorio del gobierno. La furia y el miedo llenaron las redes sociales de China durante el fin de semana cuando los padres cuestionaron cómo podría haberse permitido un escándalo como ese. En WeChat, el servicio de mensajería más popular del país, la palabra china para la vacuna apareció en 321 millones de artículos y búsquedas, 80 veces la cantidad de veces que apareció el viernes.

    Los cibernautas chinos tuvieron que recurrir a la blockchain para poder compartir la noticia que fue tratada de censurarse sobre las vacunas defectuosas que se administraron en especial a bebés pequeños. Sus esfuerzos para volver a publicar la pieza de investigación sobre un gran fabricante de vacunas fueron en gran parte frustrados por los monitores de Internet, pero al incluir la historia dentro de los metadatos de una transacción de criptomoneda, los cibernautas pudieron burlar a los censores, como descubrió el medio TechNode por primera vez.

    La pieza investigativa analizó una declaración del gobierno de que la Biotecnología Changchun Changsheng, con sede en Shezhen, había suministrado vacunas inferiores (subestándar) a bebés de tres meses. Estas vacunas inferiores para la tos ferina y el tétanos eran ineficaces para estimular el sistema inmune humano. Changchun había utilizado estos productos de baja calidad para aumentar sus márgenes de ganancia y se convirtió así en el mayor fabricante de vacunas de China. En respuesta, muchos usuarios chinos de Internet incursionaron en las redes sociales, expresando su disgusto con el sistema de vacunación corrupto e ineficiente. Intentaron compartir la historia titulada ‘El rey de las vacunas’, escrita por un usuario de Internet con el seudónimo de ‘Bestia’, pero cualquier intento de volver a publicar la historia no duró mucho antes de que también se eliminen.

    Entonces, el 22 de julio, los usuarios tomaron la red de blockchain de Ethereum. Una dirección de Ethereum envió 0,001 Ether (aproximadamente $ 0,47) a sí misma, pegando el texto de la publicación en los metadatos de la transacción, que permanece en el libro mayor público para que todos la vean. Como Ethereum está descentralizado y es difícil manipularlo, los monitores de Beijing no pueden intervenir y presionar a los propietarios de la red para que retiren la transacción.

    Esta es la segunda instancia principal en la que los usuarios chinos han recurrido a blockchain para expresar sus valores sociales y sus quejas sobre la forma en que se encuentra la sociedad moderna. En abril, activistas estudiantiles publicaron en la cadena de bloques de Ethereum una carta abierta escrita por un estudiante que había sido intimidado y amenazado por su colegio para que no hablara sobre un asalto sexual y acoso sufrido. Esa carta sigue estando disponible en la blockchain para que todos lo vean, lo cual es un hecho asombrosamente raro para la mayoría de los documentos que expresan disidencia en China.