Categoría: Politica y Actualidad

  • Menos gobierno mejores gobiernos

    ¿Cuántos panameños creen que nuestros gobiernos han contribuido a disminuir la pobreza en el país? Algunos pensarán que fueron “beneficiados”, pero si les preguntas: ¿beneficiados, cómo así? La respuesta típica sería algo como: “Bueno, es que me dieron un trabajo en la fábrica de botellas? Pero el asunto va mucho más allá y si hemos puesto algo de atención verán que lo que hacen los gobiernos es más de lo mismo: más engaño, actividad improductiva, más creación de pobreza y dependencia.

    Quien esté verdaderamente interesado en conocer la realidad del mejor camino de salida de la pobreza debe comenzar por entender algo muy básico; que la pobreza es el estado natural del ser humano. Que para llegar a la riqueza hay que usar la inteligencia y trabajar muy duro, sin esperar que Tío Gobierno te tire la toalla; pues, simplemente, eso no es gobernar sino controlar y crear sumisión.

    Hoy día la inmensa mayoría de los que llamamos pobres viven mucho mejor que los reyes de antaño. La extrema pobreza era el estado típico de la inmensa mayoría; y que los ricos de antaño lo eran relativo a la masa. El progreso económico y de vida surgió a partir del mercado, de los intercambios voluntarios entre la gente, bajo sistemas de libertad y respeto a los derechos humanos, con poca intervención normativa.

    En particular, el gran cambio hacia la riqueza comenzó con la Revolución Industrial y la publicación de Adam Smith, Wealth of Nations (la riqueza de las naciones); en dónde expuso la importancia de una especialización, de manera que ello contribuyó al intercambio de bienes y servicios.

    Otro elemento que contribuyó al incremento general de la riqueza, y que pocos conocen, fue el nacimiento de los EE.UU. Que, en especial, exaltó la importancia fundamental de la libertad; del respeto a la vida, la expresión, el tránsito y a la propiedad; lo cual se traduce en simplicidad. Por algo, la primera constitución gringa sólo tuvo 7 artículos y no como la nuestra con más de 300.

    En términos más simples: a menos políticos y menos funcionarios mayor riqueza. Quien se tome el trabajo de examinar las leyes y reglamentos que tenemos, verá que sus propósitos no apuntan a lo sencillo, ya que si es muy fácil no da lugar a la coima.

    Otro aspecto que obviamente no vemos o peor, vemos y nos importa un bledo, es el proteccionismo que no solo no protege sino que crea dependencia y pobreza. Tanto en los EE.UU. como en Panamá, los emigrantes han sido motor del desarrollo y leyes que limitan el trabajo de buenos extranjeros son dañinas, dado que dichas leyes existen no para crear riqueza sino para dar votos a los zorros políticos del gallinero.

    Otra realidad poco conocida es que cuando los gobiernos subsidian, si es que es tal cosa, con ello logran más pobreza. O lo peor, es que muchos politicastros lucran con la pobreza, ya que el desvalido es quien les da más votos. ¿Sabes cuánto de cada dólar cobrado en impuestos llegan al pobre?

    Los impuestos sólo son buenos cuando no son exagerados, ya que cuando son excesivos alimentan la corrupción. Otro gallo cantaría si los panameños pudiésemos ver la realidad de grandes obras, tales como la del Metro, cuyos costos de construcción y luego de operación han sido abominables.

    Ningún político puede sacarlo a uno de la pobreza. Si no puedes salir por esfuerzo propio es mentira que algún funcionario contribuirá; a menos que sea disminuyendo las trabas típicas de la burrocracia.

  • Ross Ulbricht y la Necesidad de un Perdón Presidencial

    En la saga de la lucha por la justicia en Estados Unidos, el caso de Ross Ulbricht resuena como un claro ejemplo de los peligros de la corrupción judicial y la persecución política. Su historia, como fundador del mercado en línea Silk Road, ha generado un debate sobre la libertad individual, el papel del gobierno en el comercio y los límites del poder judicial.

    Desde una perspectiva liberal, es fundamental examinar los eventos que rodearon el juicio y la sentencia de Ulbricht. Silk Road, concebido como un experimento de comercio en línea, pronto se convirtió en un mercado clandestino conocido por la venta de drogas y otros productos ilegales. Aunque controvertido, el sitio ofrecía una plataforma para transacciones pacíficas y anónimas, desafiando las convenciones del comercio tradicional y abriendo un debate sobre la soberanía individual sobre el propio cuerpo y las decisiones de consumo.

    Sin embargo, el surgimiento de Silk Road también atrajo la atención de las autoridades, especialmente en el Distrito Sur de Nueva York, donde Ulbricht fue procesado. El caso se vio empañado por acusaciones de corrupción y parcialidad política, con evidencia de manipulación de pruebas y violaciones de los derechos legales de Ulbricht. La intervención del senador Chuck Schumer y la participación de sus designados en el caso plantean serias preocupaciones sobre la imparcialidad del proceso judicial y la influencia indebida en el sistema de justicia.

    Durante el juicio, surgieron numerosas irregularidades que socavaron la integridad del proceso legal. Desde la alteración del expediente judicial por parte del juez hasta el uso de testimonios coaccionados y la omisión de información relevante para el jurado, el caso contra Ulbricht estuvo marcado por la injusticia y la falta de transparencia. La severa sentencia impuesta a Ulbricht, dos cadenas perpetuas más 40 años, es desproporcionada y refleja un enfoque punitivo que contradice los principios de justicia y rehabilitación.

    En última instancia, la lucha de Ulbricht por la justicia continúa, con la esperanza de un perdón presidencial como último recurso para corregir una grave injusticia. Más allá de su caso individual, la historia de Ulbricht plantea preguntas más amplias sobre el estado de la justicia y la libertad en Estados Unidos. ¿Hasta qué punto el gobierno debe intervenir en el comercio y las decisiones personales? ¿Cómo podemos garantizar la imparcialidad y la integridad en el sistema judicial?

    En un momento en que la confianza en las instituciones públicas está en entredicho, el caso de Ross Ulbricht sirve como un recordatorio de la importancia de defender los principios fundamentales de justicia, libertad y estado de derecho. Su lucha por la justicia no es solo suya, sino de todos aquellos que valoran la libertad individual y la integridad del sistema judicial.

  • El Populismo y la Libertad

    En ese mundo Babel en el cual comunicarse con el prójimo y más allá se complica debido a que cada quien le da diferente sentido a las palabras que usa, tal como en el caso de este escrito de opinión cuando hablo de “populismo”, y mejor ni abordo el vocablo “libertad” más allá de decir que se refiere a “somos libre para hacer el bien”. Lo cierto es que al comenzar a redactar sobre el populismo y la libertad inicialmente me dirigí al diccionario Merriam Webster e inmediatamente me tropecé con un argumento circular exasperante de “la doctrina económica y política argumentada por populistas”, pero si busco populista me dice que es “relativo al populismo”. Una definición que en vez da aclarar oscurece.

    Entonces me fui al Diccionario. De en el cual hallé algo de luz: El término populismo tiene sentido peyorativo, ya que hace referencia a las medidas políticas que no buscan el bienestar o el progreso de un país, sino que tratan de conseguir la aceptación de los votantes sin importar las consecuencias.”

    Pero, con ánimo de buscar lo bueno en las penumbras, Definición.de también nos dice: “Cuando la noción de populismo se utiliza de manera positiva, en cambio, se califica a estos movimientos como propuestas que buscan construir el poder a partir de la participación popular y de la inclusión social.”

    Y aún no abordo si el populismo es antibiótico, purgante o veneno; y en ello entra al auxilio la Wikipedia, quien nos informa que populismo” se refiere a un rango de tendencias políticas afines “al pueblo”, concepto yuxtapuesto a la “elite. Nada raro cuando vemos que el término tiene su origen en los movimientos rusos durante la segunda mitad del siglo XIX en el movimiento llamado “narodnismo” o populismo en ruso; lema del pueblo en movimientos que dicen ser “democráticos” pero, de la estirpe rusa. ¡Meto!

    Defino yo populismo o tendencia popular de las clases menos aventajadas, tanto en sentido económico como cultural e influencia política, que es la forma natural de los que se sienten oprimidos de reaccionar, sea para bien o mal. Desgraciadamente grupos inmorales se han aprovechado de la corriente popular para conducirles por los caminos de la servidumbre; y no sólo grupos de las élites sino de nada élites, salvo en vagabunderías.

    En Panamá, en dónde los gobiernos y sus programas de gobernanza, a través del tiempo, han seguido modalidades de engaño y sacar ventaja a la población en general en pos del pillaje, el llamado “pueblo” o “Tío Pueblo” no deja de tener razón en sentimientos. De si la reacción popular frente tales sentimientos sea buena y/o productiva es harina de otro costal y las respuestas por lo general es alguito de pan para hoy mucha hambre para mañana.

    Justo ahora, frente a las elecciones del 2024 nos vemos inundados por asquerosas promesas populistas de parte de todos los candidatos; que prometen cielos que seguramente resultarán en infiernos. Y ¡por supuesto!, si algún despistado como yo sale a decir verdades, todos le entran a pelonera.

    El inmenso problema en Panamá es que la pervertida politiquería, a través del tiempo, logró tornar el pensamiento y diálogo populista en práctica política y gubernamental: en jamones, botellas, salarios mínimos y toda clase de intervención castrante. Y todo ella a tal grado que logró infectar a buena parte del empresariado formal e informal.

    Quizá no hay mejor caso que la mina. Sacan a relucir la basura del contrato a sabiendas del descontento general, particularmente entre la juventud, y la reacción no se hace esperar. Hoy, la pregunta queda colgando: ¿Es buena la solución de un cierre desordenado? Algo así como: se infectó el dedo gordo, amputa la pierna.

  • ¿Es inevitable la guerra total después del error de cálculo de Irán al atacar a Israel?

    Irán lanzó más de 300 drones y misiles contra Israel en el primer ataque directo del régimen islámico contra el Estado judío. Al margen de los drones militares, también hubo varias oleadas de misiles balísticos, misiles de crucero y cohetes, procedentes de Irán, Irak, Yemen y Líbano. Este ataque múltiple sin precedentes constituye una declaración de guerra de facto. Sin embargo, a pesar de la escala de la operación, constituye un fracaso táctico.

    Si Irán quería poner a prueba la capacidad de Israel para hacer frente a un asalto aéreo con múltiples frentes, entonces el resultado israelí es casi perfecto. Según las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), el 99% de los más de 330 proyectiles disparados (al menos 185 drones, 110 misiles tierra-tierra y 36 misiles de crucero) fueron interceptados, en su mayoría sobre otros países.

    Sólo se produjeron daños menores en la base aérea de Nevatim (cerca de Be’er Sheva, en el sur). Una niña de 7 años resultó gravemente herida por metralla, posiblemente de una unidad interceptora.

    Por qué Irán sintió que tenía que actuar

    El ataque fue una respuesta directa al asesinato del general iraní Mohammad Reza Zahedi (también conocido como Hassan Mahdawi) en ataques aéreos israelíes el 1 de abril.

    Zahedi, alto mando de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica iraní en Siria y Líbano, era presuntamente responsable de atentados terroristas contra Israel y de armar a agentes iraníes en la región. Su muerte se produjo mientras se encontraba en un edificio adyacente al consulado de Irán en Damasco, un lugar que, según los iraníes, está protegido por el derecho internacional.

    Este incidente representa un punto de inflexión. El régimen de Teherán, indignado por la muerte de Zahedi, prometió fuertes represalias. En la memoria colectiva de Teherán, el historial de ataques de Israel incluye numerosos ataques contra instalaciones nucleares iraníes, asesinatos de científicos dentro del país y acciones contra apoderados iraníes en Siria, Líbano, Irak y Yemen.

    A pesar de estas provocaciones, los contraataques de Irán contra Israel han sido hasta ahora mínimos o insignificantes. La respuesta al asesinato estadounidense del general iraní Qassem Soleimani en 2020, por ejemplo, fue débil.

    Debido a la presión a la que se enfrenta el liderazgo extremista de Teherán, evidentemente sintió que ya no podía ignorar tales insultos. El régimen está cada vez más preocupado por su propia estabilidad, lidiando con una economía en quiebra maltratada por décadas de sanciones.

    A pesar de la opresión violenta y del creciente número de ejecuciones, persiste la disidencia interna. Ésta se ha visto alimentada por años de protestas populares (la más reciente tras la muerte en 2022 de la joven iraní de 22 años Mahsa Amini) y atentados terroristas afiliados al ISIS dentro del país.

    Pero el ataque de este fin de semana parece un grave error de cálculo de sus dirigentes. Estados Unidos y otros países occidentales se movilizaron rápidamente para apoyar a Israel. Aunque las tensiones entre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente estadounidense, Joe Biden, son elevadas debido a la guerra en curso en Gaza, Washington sigue apoyando firme e inequívocamente a Israel.

    La mayoría de los proyectiles iraníes fueron interceptados mediante un esfuerzo coordinado por Israel y los ejércitos de Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Cabe destacar que Jordania también interceptó los drones iraníes a pesar de las amenazas de Teherán de no intervenir tras semanas de intentos iraníes de desestabilizar el país.

    Ambas partes prefieren evitar una guerra

    Las autoridades israelíes se apresuraron a prometer una respuesta contundente al ataque. El gobierno no puede tolerar otra flagrante violación de la soberanía de Israel, que recuerda lo que Hamás consiguió trágicamente en sus ataques del 7 de octubre.

    Israel dispone de una serie de opciones de represalia, como ciberataques, ataques con misiles de largo alcance en suelo iraní, operaciones aéreas con aviones y drones y operaciones encubiertas.

    Una acción contundente enviaría un poderoso mensaje a Irán y a la región en general: “No te metas con nosotros”. A pesar de los desesperados intentos de los funcionarios iraníes por contener la situación, declarando que las cuentas con Israel están saldadas, se espera que la respuesta sea severa como anticipan y quizá incluso esperan sus aliados de Oriente Próximo.

    El riesgo de una escalada hacia una guerra total sigue siendo real. Sin embargo, ambas partes preferirían evitarlo. El ejército israelí ya está sobrecargado con la guerra en Gaza y los ataques con cohetes de Hezbolá, el representante libanés de Irán en el norte.

    Es probable que a Teherán le preocupe que Israel ataque las instalaciones de su avanzado programa nuclear, que han quedado al descubierto como tapadera para el desarrollo de armas nucleares.

    Mientras tanto, Estados Unidos no quiere verse mas envuelto en el conflicto regional, puesto que ya está lidiando con los ataques de los rebeldes houthi alineados con Irán contra barcos en el Mar Rojo.

    Además, al parecer Biden no confía en el juicio de Netanyahu. Washington no cree que Israel haya sido totalmente transparente con Estados Unidos sobre sus planes operativos en Gaza y el asesinato del general iraní este mes.

    Demasiadas muertes de civiles palestinos también están creando un problema moral y político para la campaña de reelección del presidente. Biden contactó rápidamente con el primer ministro israelí cuando comenzó el ataque de este fin de semana, advirtiendo contra un contraataque.

    Los próximos días serán cruciales: una prueba de la capacidad de la comunidad internacional para estabilizar el atormentado Oriente Medio. Desgraciadamente, las señales por el momento no son alentadoras.The Conversation

    Ran Porat, Affiliate Researcher, The Australian Centre for Jewish Civilisation, Monash University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Datos de 5 millones de usuarios salvadoreños de Chivo Wallet expuestos en la Dark Web

    La reciente revelación de que los datos personales de más de 5 millones de usuarios de Chivo Wallet, el monedero oficial de Bitcoin en El Salvador, se encuentran expuestos en la Dark Web ha generado gran preocupación y preguntas sobre la seguridad y la privacidad en el mundo digital.

    Según informes recientes, esta filtración de datos incluye información sensible como nombres completos, documentos de identidad, fechas de nacimiento, direcciones e incluso imágenes personales de los usuarios. Estos datos, utilizados para el registro en el monedero estatal, se habrían estado comercializando en foros de la Dark Web desde agosto del año pasado, y ahora están disponibles de forma gratuita, aumentando el riesgo de estafas y otros delitos.

    La investigación sugiere que esta brecha de seguridad podría estar relacionada con una copia de seguridad en la nube perteneciente a Alejandro Muyshondt, un antiguo asesor de seguridad para el gobierno de El Salvador. Muyshondt, quien ha estado involucrado en otros escándalos políticos, fue arrestado en agosto por presuntamente colaborar en la evasión de la justicia del expresidente Mauricio Funes.

    A pesar de los esfuerzos del gobierno para promover la adopción de Bitcoin a través de Chivo Wallet, este incidente plantea serias dudas sobre la seguridad y confiabilidad del monedero. Aunque se aseguró a los usuarios que no era necesario operar exclusivamente a través de Chivo para utilizar Bitcoin en el país, el monedero estatal era un componente clave en los esfuerzos de promoción, ofreciendo un bono de USD $30 en fondos Bitcoin como incentivo inicial.

    Este incidente también resalta la importancia de la seguridad cibernética y la protección de datos en un mundo cada vez más digitalizado. La falta de medidas adecuadas de seguridad y la exposición de información personal pueden tener graves consecuencias para los individuos afectados, así como para la confianza en las plataformas y servicios en línea.

    Aunque Chivo Wallet ha experimentado problemas operativos en el pasado, como errores en los registros y transacciones, esta filtración masiva de datos representa un nuevo desafío para el gobierno de El Salvador y su iniciativa de adopción de Bitcoin. Es fundamental que se tomen medidas inmediatas para abordar esta brecha de seguridad, proteger la privacidad de los usuarios y restaurar la confianza en el monedero y en la infraestructura digital del país.

    Al ser la adopción de Bitcoin una medida controvertida y con implicaciones significativas para la economía y la política de El Salvador, la seguridad y la protección de datos son aspectos cruciales que deben abordarse con seriedad y urgencia para evitar daños mayores y proteger los intereses de los ciudadanos.

    También vale la pena señalar las reacciones en las redes sociales ante esta situación. Usuarios de Twitter, como el blogger especializado en temas Blockchain, David Gerard, han compartido sus opiniones y preocupaciones. Gerard revisó los datos y confirmó que coinciden con los requisitos solicitados por Chivo Wallet a los usuarios para abrir el registro correspondiente. Esto destaca la necesidad de una mayor transparencia y responsabilidad por parte de las autoridades involucradas en la protección de los datos personales de los ciudadanos.

    El incidente de los datos expuestos de Chivo Wallet es un recordatorio alarmante de los riesgos asociados con la digitalización de la información personal y la importancia crítica de la seguridad cibernética en la era moderna. Requiere una respuesta inmediata y exhaustiva por parte de las autoridades pertinentes para mitigar los daños y restaurar la confianza en la seguridad de las plataformas digitales en El Salvador. Y sobre todo, es un permanente recordatorio de que el Bitcoin tiene una máxima respecto a la propiedad privada: not your keys, not your money. Ello significa que sólo teniendo las llaves bajo la propia custodia es la única forma de ser propietario y responsable de la tenencia de Bitcoin. Por ello, es un contrasentido que esté el gobierno atrás de Chivo Wallet; la idea de BTC surgió como una alternativa al middle man, es decir al intermediador financiero y más aún, resistente a la censura, que se refiere a la libertad de realizar transacciones, la protección contra la confiscación y la inmutabilidad de las transacciones.

  • Los idiotas funcionales a Hamas en Occidente

    El texto de Guy Sorman titulado «Hamás y los idiotas» presenta una análisis crítico sobre la naturaleza de Hamás, su relación con el mundo árabe y occidental, y las implicaciones de su apoyo por parte de ciertos sectores de la sociedad. A continuación, analizaremos y explicaremos los principales puntos del texto de Sorman, publicado hace unos días en ABC.

    Sorman comienza destacando que ningún Estado árabe apoya a Hamás, sino que, por el contrario, muchos están del lado de Israel en el conflicto con esta organización. Define a Hamás como una secta fundamentalista cuya meta es establecer un califato islámico y no representar a los palestinos ni buscar la creación de un Estado palestino musulmán. Este punto es crucial para entender la dinámica del conflicto en Medio Oriente y desmitificar la percepción de Hamás como un movimiento de liberación palestino. » Hamás no representa en ningún caso a los palestinos, ni prevé la creación de una Palestina musulmana. Basta con remitirse a su Carta Fundacional, que está a disposición de todo el mundo. ¿Alguien la ha leído? Esta carta prevé la desaparición de Israel, pero también la eliminación de todos los regímenes clericales o laicos de la región a la espera de la restauración del Califato.»

    El autor argumenta que los únicos aliados reales de Hamás se encuentran en Occidente, donde algunos sectores menos informados o con motivaciones antisemitas pueden respaldar al grupo. Destaca el antisemitismo persistente en la ideología de la izquierda como una razón para este apoyo, aunque reconoce que el antisemitismo ya no es predominante en la doctrina cristiana. Esta afirmación sugiere una compleja intersección entre ideología, ignorancia y prejuicio en el apoyo occidental a Hamás.

    Además, Sorman señala que el mundo árabe-musulmán espera con cautela la eliminación de Hamás por parte de Israel, ya que la organización representa una amenaza para la estabilidad regional. Sin embargo, critica la falta de demanda de un alto el fuego por parte de los países árabes, lo que contrasta con las posturas occidentales que buscan detener la violencia. Esta discrepancia refleja las diferentes prioridades y agendas en juego en el conflicto.

    El autor resalta el papel de Hamás en obstaculizar cualquier avance hacia la paz en la región, señalando que el terrorismo del grupo se intensifica cuando se vislumbra un acuerdo entre Israel y los palestinos. Este punto subraya la naturaleza disruptiva de Hamás y su falta de compromiso con una solución pacífica al conflicto.

    Finalmente, Sorman sugiere una alternativa para la gestión de los territorios palestinos, proponiendo un protectorado liderado por Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Esta propuesta busca desvincular a los palestinos de la dependencia de la ayuda internacional y restaurar la estabilidad política y económica en la región. «No es concebible que Occidente pueda nombrar representantes palestinos legítimos en lugar de Hamás en Gaza o de la OLP en Cisjordania. Queda una alternativa: confiar a Arabia Saudí y a los Emiratos Árabes un protectorado sobre Cisjordania y Gaza, con la responsabilidad de restaurar las instituciones civiles y una economía que no dependa de las subvenciones de la UE y de Naciones Unidas. Esta propuesta, que circula en Estados Unidos, es la única realista.»

    El texto de Guy Sorman ofrece una visión crítica de Hamás, su relación con el mundo árabe y occidental, y las implicaciones de su apoyo. Destaca la complejidad del conflicto en Medio Oriente y aboga por soluciones realistas que tengan en cuenta las dinámicas geopolíticas y culturales en juego. Y que algunos sectores en Occidente dejen de ser los idiotas útiles.

  • Que el dólar deje de ser moneda de reserva mundial tendrá implicaciones geopolíticas

    El dólar estadounidense es la moneda dominante en el comercio y las finanzas globales y representa casi el 60 % de los bancos centrales del mundo (en 1999 era el 71 %). Además, la economía estadounidense es la más grande del mundo, por lo que sus éxitos y fracasos tienen un impacto significativo en la economía global.

    Cuando, en 1944, se firmaron los Acuerdos de Bretton Woods, se estableció el dólar estadounidense como moneda de reserva mundial.

    Esa vinculación de monedas nacionales al dólar estadounidense es lo que se conoce como dolarización.

    Desvincularse del dólar

    En la cumbre de los BRICS (foro de países emergentes integrado hasta 2024 por Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) celebrada el pasado verano en Johannesburgo se planteó la desdolarización de sus países miembros. La desvinculación de las monedas nacionales de la moneda estadounidense ha venido ganando interés por el progresivo aumento de poder de los países asiáticos y la paulatina pérdida de hegemonía de EE UU.

    Los BRICS buscan ahora desafiar el liderazgo global estadounidense. Una de las razones de la creación de un nuevo mundo multipolar es económica: debilitar económicamente a Estados Unidos e intentar destronar al dólar estadounidense.

    China y Rusia son dos de los países que más han estado presionando, mediante el control del precio del petróleo y el gas, para lograr la desdolarización, pues son importantes rivales geopolíticos y económicos de Estados Unidos.

    Con la incorporación –el 1 de enero de 2024– de Irán, Arabia Saudí, Egipto, Etiopía y Emiratos Árabes Unidos, la alianza, que ha pasado a llamarse BRICS+, gana en poder geopolítico. Y en caso de desdolarización ganaría independencia económica.

    Hay numerosos factores que explican porqué los BRICS+ pueden querer dejar de alinear sus monedas con el dólar. Buscan incrementar su influencia en la geopolítica y la economía global, ser más independientes de la moneda estadounidense, minimizar su vulnerabilidad ante las políticas monetarias de EE. UU., aumentar su soberanía económica, diversificar el riesgo-moneda, promover la integración económica en sus regiones y, finalmente, también desafiar la hegemonía norteamericana en el sistema financiero mundial.

    Desafiar el liderazgo mundial

    Algunos expertos apuntan a que las sucesivas crisis de los últimos años y los avances tecnológicos en el área financiera han impulsado el interés en reducir la dependencia del dólar estadounidense ya motivado por las preocupaciones relativas a la influencia política y la estabilidad económica.

    El dólar estadounidense, en su papel de moneda de reserva mundial, no sólo ha proporcionado a EE UU fuerza y poder económico sino que, además, le ha otorgado un lugar importante en la geopolítica global.

    Tras la gran recesión de 2008, los problemas provocados por el confinamiento, los cortes en la cadena de suministros y la subida de la inflación pusieron de relieve las debilidades del sistema financiero estadounidense que, por la dolarización, han afectado a las economías de otros países que dependen de las tasas de interés, la deuda y la producción económica de EE UU.

    Si estos factores económicos internos afectan negativamente a los países que tienen al dólar como moneda de reserva, la inestabilidad que esto conlleva contribuye al impulso hacia la desdolarización.

    A cambio, la puesta en riesgo de la estabilidad del sistema económico global sería la mayor amenaza económica en caso de una desdolarización globalizada.

    Diversificación y equilibrio

    Si bien el dólar estadounidense perdería gran parte de su valor, la desdolarización conduciría a un sistema monetario global más diversificado y equilibrado, fortalecería las monedas locales, mejoraría la estabilidad económica de los países en desarrollo y reduciría su vulnerabilidad ante las crisis externas.

    Pero, por otra parte, estos países también quedarían expuestos a una mayor volatilidad del tipo de cambio y a mayores costos de endeudamiento si los tipos de interés de su sistema financiero dejan de depender de una institución tan estable como la Reserva Federal estadounidense. Además, sus instituciones financieras emitirían deuda en otra moneda fuerte que podría ser más cara que el dólar.The Conversation

    José Antonio Clemente Almendros, Profesor Titular de Universidad, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja ; Florin Teodor Boldeanu, Lecturer in Economics, SKEMA Business School y Samer Ajour El Zein, Profesor de Finanzas , EAE Business School

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La Servidumbre Voluntaria: El Poder de la Opresión y el Mecanismo de la Sumisión

    En el discurso de «La Servidumbre Voluntaria» de Étienne de La Boétie, se plantea una pregunta fundamental: ¿por qué la gente elige la servidumbre en lugar de la libertad? La respuesta reside en un complejo entramado de factores psicológicos, sociales y políticos que La Boétie desentraña magistralmente.

    El autor comienza destacando cómo los tiranos manipulan a sus súbditos, creando divisiones y aprovechándose de la complicidad de unos con otros. Señala que incluso aquellos que padecen la opresión del tirano pueden convertirse en sus cómplices, contribuyendo así a su propio sometimiento. Este fenómeno se observa claramente en la formación de lo que La Boétie denomina «ejércitos de mansedumbre», donde los súbditos se someten unos a otros por miedo y conveniencia.

    Para comprender mejor este proceso, es crucial analizar cómo se estructura el poder alrededor del tirano. La Boétie argumenta que no son las fuerzas armadas o las armas las que sostienen al tirano, sino un pequeño grupo de colaboradores cercanos. Estos individuos ejercen una influencia desproporcionada sobre el tirano y, a su vez, sobre toda la nación. Utilizan el soborno, la corrupción y la promesa de beneficios personales para reclutar seguidores y mantenerse en el poder.

    Este esquema de dominación, basado en la complicidad y el soborno, perpetúa un ciclo de servidumbre voluntaria. La Boétie critica la pasividad de aquellos que, en lugar de resistir al tirano, se benefician de su régimen opresivo. Señala que incluso aquellos que aparentemente prosperan bajo la tiranía están en realidad atrapados en una red de manipulación y coerción.

    La Boétie también aborda el papel de la propaganda y la manipulación en la perpetuación de la servidumbre voluntaria. Destaca cómo los tiranos utilizan la retórica persuasiva y la desinformación para mantener a la población bajo su control. Además, señala que la falta de educación y conciencia política puede hacer que las personas sean más susceptibles a la manipulación y menos propensas a cuestionar la autoridad.

    La propagación de la servidumbre voluntaria también se ve facilitada por la apatía y la indiferencia de las masas. La Boétie señala que muchos ciudadanos, atrapados en la rutina diaria y distraídos por sus preocupaciones personales, pasan por alto las injusticias y abusos del poder. Esta apatía política permite que el poder se consolide sin enfrentar una oposición significativa.

    Sin embargo, la Boétie no se limita a describir el fenómeno de la servidumbre voluntaria; también ofrece una hoja de ruta para la resistencia. Argumenta que la tiranía puede ser derrocada si las personas se niegan a consentir «solo hay que dejar de sostenerlo». La desobediencia civil, la resistencia pacífica y la solidaridad colectiva son armas poderosas contra la opresión. Al rechazar la sumisión y reclamar su autonomía, los individuos pueden desafiar la autoridad y restaurar la libertad perdida.

    Al examinar estas ideas, es evidente que la servidumbre voluntaria es un fenómeno complejo y multifacético. La Boétie nos insta a reflexionar sobre nuestra propia relación con el poder y la autoridad. Nos recuerda que la libertad no es solo un derecho, sino también una responsabilidad. Solo desafiando el status quo y cuestionando la legitimidad del poder podemos aspirar a una sociedad más justa y equitativa. «La Servidumbre Voluntaria» de Étienne de La Boétie es un tratado perspicaz sobre la naturaleza del poder y la sumisión. A través de su análisis penetrante, La Boétie nos brinda una visión profunda de los mecanismos de opresión y nos desafía a resistir la servidumbre voluntaria en todas sus formas. Su mensaje perdura a lo largo del tiempo, recordándonos que la verdadera libertad solo se alcanza cuando nos negamos a someternos al yugo del tirano y al soborno institucionalizado.

  • La Falsa Equidad o Igualitarismo

    El vocablo equidad hace referencia a una igualdad del ánimo, que hoy día, en la fracción progre del mundo, hace un llamado a lo que algunos creen, en sentido social, ser “justo”; esto de un diccionario de origen ibérico. Lo curioso y engorroso en este mundo Babel, es que si buscamos el término “equity” en inglés brinca el saltamontes del matorral de la incongruencia idiomática y, por tanto, del entendimiento, ya que Merriam-Webster nos dice que equidad es “una conformidad libre y razonable para aceptar estándares de la ley natural y la justicia, sin prejuicios, favoritismos, o fraude y sin rigores que impliquen privaciones; o, simplemente, imparcialidad.” Y mejor no busquemos en otros diccionarios más que el matorral se hace más espeso.

    Y, si nos acercamos al tema desde la perspectiva “woke”, veremos que se refiere a estar alerta a prejuicios raciales y la discriminación; aunque el término ha mutado y hecho metástasis a un sentido más amplio que se refiere a estar consciente ante las inigualdades sociales, tales como la injusticia racial, el sexismo, y contra los “derechos” LGBT; lo cual hace un mafá del entendimiento.

    En realidad el concepto básico de la equidad que nos brinda Merriam-Webster no está mal. El mal comienza con llevar las cosas a otra galaxia arremolinada a un centro de hoyo negro que todo se devora sin eructarlo. De hecho, un primo de woke es el novedoso acrónimo DEI, que significa “diversidad, equidad e inclusión en la mente distorsionada de los que creen son progresistas.

    El primer inconveniente social de meter lo woke y tal en el diálogo politiquero es que dificulta y entorpece el debate en torno a injusticias reales y apremiantes. En ello nos topamos con la tendencia de creer que corresponde a los gobiernos y gobernantes atender injusticias sociales, cuando en primera instancia a quien corresponde es a la gente en su entorno inmediato. Da pena ver a tantos que no hacen alegando que “eso corresponde al gobierno”. Si la gente no es capaz, menos lo serán los políticos paridos por la gente.

    Un tema de supuesta equidad que flota como nata en tanque séptico es el de una redistribución de ingresos o peor, de riqueza; cuando pocos entienden lo que es la riqueza. Como dice uno por allí: “Ni siquiera entre el progre existe acuerdo respecto a cómo debe ser el confisca, parte y reparte. Y los asombros y gritos no faltan cuando alguien, yo en este caso, decimos que la desigualdad es buena cosa. Si lo dudan, dense una vuelta por Cuba en dónde todos son igualmente paupérrimos.

    Si le pregunto al lector que me diga cuáles son las diferencias entre las diferencias y las desigualdades ¿qué me diría? O, tal vez debo decir, “disparidades e desigualdades”. Pero, lo que poco hacemos es regresar en el tiempo para ver cómo se fue enredando todo lo que dio lugar a las verdaderas injusticias que parieron desigualdades; morales, culturales y económicas.

    Hoy, que vemos en USA normas que pretenden castigar a quien ofende a otro en palabra, tal como llamarle señor a quien se considera señorita, uno se pregunta ¿cómo llegamos a semejante aberración?; particularmente en el país donde nació en constitución la verdadera libertad de expresión.

    La opaca realidad es que la civilización humana depende de las desigualdades, sin las cuales nos extinguiríamos como los dinosaurios. Lo triste que vemos hoy en el debate político frente a las elecciones es lo superficial en debates en los cuales casi nadie se atreve a poner el dedo en las verdaderas llagas de la desigualdad ante la ley, la justicia y la libertad.

  • La Espeluznante Realidad de la Deuda Estadounidense: ¿Hacia un Colapso Financiero sin Precedentes?

    El creciente peso de la deuda estadounidense ha suscitado una alarma generalizada entre economistas y expertos, que advierten sobre las graves implicaciones de una crisis de deuda soberana. La cifra astronómica de más de USD $175 billones en pasivos, una cifra astronómica que incluye pasivos por seguridad social y Medicare, revelada en el reciente Informe Financiero del Gobierno de los Estados Unidos de febrero de 2024, ha encendido las alarmas sobre el futuro financiero del país.

    La realidad es desalentadora: Estados Unidos enfrenta una montaña de deuda que amenaza con sumirlo en un colapso financiero de proporciones catastróficas. La situación se complica aún más por el hecho de que el gobierno federal solo pudo recaudar USD $1,86 billones el año pasado, una cantidad que queda muy por debajo de lo necesario para hacer frente a sus compromisos financieros.

    El analista financiero Brent Donnelly plantea una perspectiva sombría al sugerir que el gobierno podría verse tentado a confiscar activos privados, incluidos los USD $177 billones en activos de hogares y organizaciones sin fines de lucro, como una medida desesperada para tratar de pagar la deuda. Sin embargo, esta cifra incluye todo lo que poseen los estadounidenses, desde fondos de cobertura hasta fideicomisos personales. La realidad es que la cifra recaudada de USD $1,86 billones el año pasado, es una cifra ya inflada por el gasto deficitario.

    Además, el dólar ha perdido alrededor del 25% de su valor real desde 2020. Si se liquidaran los activos privados o si ocurriera una crisis financiera, el valor de esos USD $177 billones se desplomaría. Esta acción tendría repercusiones devastadoras en la economía y en la confianza pública.

    deuda estadounidense

    Las promesas incumplibles del gobierno estadounidense, que incluyen generosos beneficios de seguridad social y Medicare, representan un lastre cada vez más insostenible para las finanzas públicas. Además, las obligaciones del país hacia sus aliados extranjeros y acreedores nacionales e internacionales plantean desafíos adicionales que podrían minar la confianza en el dólar y en la economía estadounidense.

    En un intento por cumplir estas promesas, el gobierno podría verse obligado a tomar medidas extremas, como aumentar masivamente los impuestos o recortar drásticamente los servicios públicos. Tales acciones solo intensificarían la crisis económica y social, erosionando aún más la confianza en las instituciones públicas y socavando la cohesión social.

    El futuro de la economía global pende de un hilo mientras Estados Unidos enfrenta su creciente montaña de deuda. La incertidumbre económica y política plantea interrogantes sobre el camino a seguir y las decisiones que se tomarán en los próximos años. En este contexto, las criptomonedas y la tecnología blockchain podrían surgir como refugios de valor ante la incertidumbre de la deuda estadounidense, mientras que la inteligencia artificial continúa avanzando como una herramienta potencial para transformar industrias y economías enteras.

    La situación actual plantea desafíos monumentales y plantea la urgente necesidad de abordar la crisis de la deuda de manera eficaz y sostenible. El futuro de Estados Unidos y de la economía global depende de las decisiones que se tomen en los próximos años y de la capacidad de la nación para superar estos desafíos con determinación. Y en caso que así no lo hicieren, estar preparados para cualquier eventualidad cubriendo nuestro trabajo y ahorro frente a los desatinos del gobierno y bancos centrales.