Categoría: Politica y Actualidad

  • ¿Austeridad o aumento de impuestos?

    El nuevo gobierno se encuentra con una realidad económica poco envidiable. Los dos gobiernos anteriores endeudaron al país probablemente hasta más allá de los 30 mil millones de dólares si tenemos en cuenta todas las deudas del sector público y los “llave en mano”. El nuevo gobierno se topa con que los gobiernos anteriores jugaron a dejar el tema del programa de Invalidez, Vejez y Muerte al siguiente gobierno por 10 años y ya ahora no se puede postergar más la reforma; se encuentra que hay que reformar la educación , la salubridad y la seguridad. Quiere pagarle a los proveedores y usar el programa Manos a la Obra para reactivar la economía. Pero no hay dinero. A Laurentino Cortizo le quedan pocas opciones, puede pedir prestado, seguro de que las calificadoras y los bancos nos van a seguir prestando hasta que estemos como Grecia.

    Las otras opciones son, subir impuestos e inflar la moneda. Por ahora no podemos inflar la moneda,  aunque la existencia de los «martinellis» y su extensión empieza a preocupar; de hecho ya vemos como ciertos servicios empiezan a cambiar los balboas a 0.95 balboas por un dólar americano. Por primera vez el balboa es algo real así como la inflación monetaria gracias a que Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela no entienden que acuñar moneda por señoreaje es emitir moneda. No hay barreras mágicas entre acuñar monedas metálicas o imprimir papel moneda. Estamos acuñando balboas, esperemos que el gobierno entrante pare esta locura.

    Lo que queda entonces, si no se puede endeudar más o devaluar más nuestros ahorros y salarios, es subir impuestos o cortar gastos.

    Algunos proponen subir impuestos, total esa es la moda en los USA y en Europa. El problema es que subir impuestos, como si estuviéramos en los Estados Unidos o Escandinavia no va a funcionar. Mientras las personas vean a personajes como ciertos diputados del partido del gobierno en la Asamblea, la gente se seguirá preguntando si realmente vale la pena subir los impuestos solo para ver que la mayor recaudación, de haberla, se perderá en corrupción, subsidios clientelistas, planillas, contratos de alquileres a amiguetes. En otras palabras, es dudoso que los panameños estén dispuestos a pagar más impuestos, mientras vean que el dinero de los mismos no se destina al bien común sino a alimentar un monstruo burocrático, de corrupción, impunidad, clientelismo, populismo, y demagogia.

    En consecuencia, para poder justificar políticamente un alza de impuestos, la gente tiene que ver el resultado de esos impuestos. Los europeos pagan impuestos altos, porque están viendo que realmente se obtiene un beneficio colectivo de estos impuestos. Los norteamericanos que ven como parte de estos impuestos termina en subsidios clientelistas y en operativos militares de dudosas intensiones, están un poco menos dispuestos a pagar impuestos. Los latinoamericanos todavía más. Cuando vemos que tenemos un estado que no vale los impuestos que pagamos por él, y además es caro y complicado pagar impuestos, tratamos de eludirlos y usar ese dinero en cosas más productivas.

    En otras palabras, no nos gusta seguir engordando al monstruo. Y tenemos razón.

    Laurentino Cortizo debe empezar por cortar la grasa y matar al monstruo, racionalizando el gasto público. Luego podremos hablar de sacrificios. La gente no quiere que en una recesión económica le saquen un centavo más de sus ingresos en impuestos, y que se los quieran subir mientras siguen robando a manos llenas y los ladrones siguen impunes, es un insulto doble. El gobierno tiene que pensar en controlar los gastos en planilla y subsidios, y no solo los subsidios populistas a los pobres sino los subsidios mercantilistas a los empresarios. El gobierno debe pensar en retomar las privatizaciones, como la de los correos, la del IDAAN y aunque se opongan las personas más ricas de Panamá, la de los Aeropuertos Internacional de Tocumen, Rio Hato, David, y Panamá Pacifico, haciéndolo de manera separada para que puedan competir entre si. En otras palabras, el gobierno no debe hablar de subir impuestos, si antes no corta gastos, vende activos, y suprime la corrupción y la impunidad. Esperemos que siga este camino.

  • Control de Precios y Gradualismo

    Cuando Juan Carlos Varela anunció con sus promesas de campaña que iba a implantar el control de precios para poner 58 dólares en los bolsillos de los panameños, mandó varios mensajes negativos a los inversionistas.

    • “No sé de economía ni quiero saberlo. Que hay 4000 años de data que dicen que el control de precios no funciona, no importa”.
    • “Soy un demagogo, me interesan sus votos, voy a prometer lo que sea para ganar votos”.
    • “Estoy dispuesto a intervenir el mercado, sin que importe la seguridad jurídica, el cálculo económico a largo plazo, y la inversión a futuro en los mercados intervenidos, como el agrario”.
    • “Les voy a mentir, el control de precios es de emergencia pero lo voy a mantener cinco años”.

    Esos mensajes se mandaron al mundo por cinco años, a los cuales si se suman los Panamá Papers, los subsidios, la parálisis burocrática en trámites clave en todos los sectores, el gasto público fuera de control, el “no vamos a defender a Panamá de los ataques”, han hecho que la economía se paralice. El nuevo presidente Laurentino Cortizo tiene que moverse rápido para cambiar su imagen y atraer inversiones, porque subir impuestos en medio de una desaceleración económica sería desastroso y endeudar para gastar, bueno, Panamá está al límite de su crédito.

    Laurentino Cortizo tiene que mandar señales claras. Señales de que él no es Juan Carlos Varela. Señales de que el sí sabe de economía, de que no se dice a la gente lo que quieren oír sino lo que se debe hacer, aunque no guste, y dejar que los mercados agrarios y de alimento funcionen, derribando barreras en lugar de maquillarlas con controles de precios. El peligro para el nuevo presidente es caer en la tentación del gradualismo. O sea de tratar de hacer gradualmente y por consenso cambios económicos urgentes con el riesgo de que cuando se logre el consenso necesario, la situación se encuentre mucho más grave. Esto es lo que hizo Mauricio Macri en Argentina. Heredó una serie de situaciones económicamente destructivas de Cristina Fernández de Kirchner. Y pensó que por ser Mauricio Macri, la gente automáticamente iba a recuperar la confianza de los inversionistas, por no llamarse Cristina Fernández de Kirchner. Y que eso le iba a dar tiempo de lograr consensos para lograr los cambios económicos que necesitaba hacer. Pero el tiempo se le acabó y la economía Argentina es una bomba a punto de explotar.

    Don Laurentino Cortizo ha elegido eliminar gradualmente el control de precios, o eso creemos. En otras palabras, su medida de prolongar el control de precios aunque sacando varios artículos en lugar de eliminarlo de un solo golpe, lejos de mandar señales claras de que tenemos un gobierno pro mercado y no solo pro empresarios, manda señales confusas, en un momento donde debemos salir de la confusión creada por el gobierno anterior, rápido y de manera definitiva. Y si este patrón se mantiene en otros asuntos, como por ejemplo manteniendo las monedas de un balboa, o permitiendo que se esparzan rumores de que se van a acuñar modelo de 10 balboas o de que Panamá va a tratar de entrar a la OCDE. El buen gobierno debe dejar señales claras. Y hacerlo los 100 primeros días.

    El control de precios es dañino porque el sistema de precios es el mecanismo que permite a los productores saber qué se demanda, decidir qué producir, cuánto producir, cuándo producirlo y cuánto cuesta producirlo. El sistema de precios, es la cadena de información fundamental de una economía. Si se interviene el sistema de precios, se rompen las cadenas de información para los productores en los productos controlados. Y los productores de los mismos trabajan con información errónea. Para un gobierno que desea reactivar el agro, es bueno no tocar esta cadena de información.

    Así que es el momento de superar la tentación de gradualismo; ya las elecciones pasaron, y en los primeros 100 días es necesario mandar mensajes distintos, sobre el Control de Precios, sobre el gasto público, sobre la seguridad social, sobre la OCDE. Y las decisiones que se tomarán serán duras y es mejor tomarlas al inicio del gobierno. El gradualismo a lo Macri ha de derrochar el capital político de estos primeros 100 días, y pueda que no esté después, cuando sea necesario tomar medidas fuertes para desactivar la bomba.

  • La tónica de los 100 primeros días

    El nuevo presidente de Panamá es un político relativamente veterano, lo cual es bueno porque uno sabe que no se va a salir con locuras o improvisaciones, pero también se sabe que viene con el equipaje de la política tradicional. O sea con los compromisos y consensos con los demás miembros de su partido, que incluyen diputados cuestionables y políticos de todos los signos, porque el PRD tiene desde liberales hasta excomunistas y chavistas, y se jacta de ser socialdemócrata. Así que el presidente tendrá que hacer un equilibrio. Esto no siempre es malo, porque Ricardo Martinelli no tenía que buscar compromisos con nadie, y sabemos cómo terminó la historia, y Juan Carlos Varela solo buscaba compromisos cuando estos significaban problemas para él aunque no para el país.

    A pesar de que The Economist define a Nito Cortizo como “the bland and sensible choice” o sea aburrido y sensato, su discurso fue corto y entretenido, buscando demostrar una pasión que sus críticos dicen que no tiene. Para empezar, a un PRD que por mucho tiempo tuvo el nacionalismo canalero de la quinta frontera como su norte, que pareció haber perdido debido a que el tema canalero ya se arregló y el canal tiene 20 años de ser panameño, trata de crear un nuevo foco político, que es la lucha contra la pobreza y la desigualdad, la sexta frontera. Somos el sexto país más desigual del mundo, y necesitamos oportunidades para todos, ley y orden. Que Panamá perdió una década en desarrollo institucional, lo cual es cierto, y de hecho se retrocedió una década en el manejo de las finanzas públicas. En eso Laurentizo Cortizo tiene razón, aunque sería bueno saber si entiende la profundidad del daño realizado. La evidencia empírica demuestra que las economías dirigidas no son las mejores para fomentar la igualdad, ya que suelen transferir recursos hacia los grupos poderosos, y por lo contrario, las economías inclusivas son las que tienen más igualdad al tener un estado de Derecho que garantice la igualdad ante la Ley, la igualdad de oportunidades, la inclusión institucional, y se pase de una economía extractiva a una inclusiva según la definición de Douglas North.

    Nito Cortizo habla de cinco Panamás, el moderno que más bien podemos llamar el internacional, el que está insertado de lleno en la economía global. El de los barrios y la clase media, cuya inserción en la economía global es solo a medias, el rural que es todavía menos insertado en el mundo globalizado y el de las comarcas que por razones culturales y legales vive en un mundo aparte, congelado y que es una fábrica de pobres. Integrar estos cinco Panamás va a ser un reto importante. Sobre todo cuando el clientelismo y la xenofobia parecen tener influencia en los barrios y la clase media, y el aislamiento y el proteccionismo en el mundo rural y las comarcas.

    En su discurso dejó claro que el Estado de derecho, la competitividad, la educación serán puntos importantes así como el más vago combate a la pobreza. Y dejó claro que el clientelismo y la erosión de la separación de poderes, fueron parte del legado de los últimos 10 años. E hizo un llamado a que el Ministerio Público y el Órgano Judicial hagan su parte; la pregunta que nos podemos hacer es, ¿la harán? ¿Qué pasa si estos se niegan a cumplir su parte?

    En los primeros 100 días, pretende presentar un proyecto de Reformas Constitucionales, ¿qué tan serias serán? Reformas a la ley de Contratación Pública. Hacer los pagos a los proveedores atrasados, ¿habrá el dinero?  Poner en marcha un plan de Obras Públicas, ¿habrá el dinero?  Rebajas de impuestos para reactivar la construcción y una ley de Leasing inmobiliario lo cual está bien y extender la cobertura de la ley de interés preferencial, esta última es una transferencia de recursos de la clase media a la Capac en nuestra opinión. Promover las inversiones extranjeras mediante PRO PANAMA y mediante la Unidad de Competitividad de los Servicios Internacionales. Todo esto está muy bien y es algo que hace tiempo había que hacer. También se busca crear el Banco de Oportunidades; en lo personal somos un poco escépticos sobre las bancas estatales, que terminan siendo focos de corrupción y clientelismo, AMPYME por ejemplo empezó bien y termino en clientelismo puro y duro. Y crear el Ministerio de Cultura, lo cual significa que el INAC se sentará en el gabinete como en muchos países.

    Así, entre medidas sensatas para aumentar la competitividad y medidas entre keynesianas y ofertistas para estimular a la construcción, prometemos pasar los primeros 100 días.

    Se le quedaron en el tintero algunas cosas, como si cree en derechos de propiedad, economía de libre mercado para todos o qué se va a hacer con la burocracia más allá de una austeridad moderada que si se prometió. En los próximos meses lo sabremos.

  • Panamá, Unión Europea y GAFI

    El anuncio de la inclusión, nuevamente de Panamá en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de países que presentan deficiencias estratégicas en la lucha contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo ha sido recogido por la prensa europea.

    El GAFI, con sede en Paris y presidido actualmente por E.E.U.U. tiene 36 miembros (34 países y dos organizaciones regionales, Comisión Europea y Consejo de cooperación del Golfo).

    La presencia de Panamá en la lista de gris de GAFI no es un hecho aislado de lo acontecido el 13 de febrero pasado, cuando la CE propuso una lista negra de 23 países o territorios de “alto riesgo” de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Entre los siete nuevos nombres, figuraban Panamá, Arabia Saudita y cuatro territorios estadounidenses.

    Días después, los gobiernos de la Unión Europea (UE) tumbaron formalmente la lista negra elaborada por Bruselas, aduciendo que el proceso utilizado no incentiva «activamente a los países afectados a adoptar medidas decisivas» y además no respeta el derecho de éstos a «ser escuchados», según un comunicado. El gobierno panameño rechazó la medida y llamó al embajador a consultas.

    Pero en realidad, lo que propició la eliminación de la lista negra de la CE fueron las duras criticas que despertó tanto de Washington como de Riad, denunciando “una decisión políticamente motivada”. “Pienso que es bochornoso la manera como este asunto ha sido tratado “, declaró Gordon Sondland, embajador norteamericano ante la UE.

    El Departamento del Tesoro de EE.UU. cuestionó la eficacia de la metodología empleada, indicando a los bancos de EE.UU. que no tienen que tomar la lista en consideración ni realizar cambios generales en los protocolos de calificación interna y monitoreo. “Más allá de nuestras preocupaciones con la metodología de listado, el Departamento del Tesoro rechaza la inclusión de Samoa de EE.UU., Guam, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.UU. en la lista”.

    Por otro lado, en Bruselas se da por seguro un fuerte ejercicio de presión diplomática a los Estados miembros durante la cumbre con la Liga Árabe en Egipto el 24 y 25 de febrero, incluida una carta firmada por el rey Salman y entregada a las delegaciones europeas en la que criticaba la «sorprendente» inclusión del reino y advertía sobre las consecuencias financieras “en el comercio y los flujos de inversiones entre el Reino y la Unión Europea», informó el Financial Times.

    La iniciativa de la CE de incluir a Arabia Saudita en su lista se dio en un contexto de fuertes tensiones entre Bruselas y Riad a raíz del presunto asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashogg en el consulado del país en Turquía. Pero Francia, Reino Unido y Alemania bloquearon dicha iniciativa, la cual fue interpretado como la voluntad de estos países de no poner en riesgo sus millonarios contratos de ventas de armas. Arabia Saudita es un importante socio comercial de Francia. Según el diario francés Le Monde, que se basa en un informe del Parlamento 2018 sobre las exportaciones de armamento, «Esto es más de 11 mil millones de euros de pedidos saudíes que se han validado en nueve años, un promedio de 1,2 mil millones de euros por año».

    Merece especial atención, que el Grupo de Acción Financiera (GAFI), en cuyos trabajos se basó Bruselas para elaborar su listado complementado por criterios muy estrictos fijados en la Quinta Directiva anti-blanqueo de la UE y fuentes como Europol, se dijo «muy preocupado» por la lista negra de Bruselas. El presidente de GAFI, el norteamericano Marshall Billingslea indicó que “los temas de listas negras y grises hay que tratarlos con mucha precaución”. En ese entonces, ni Panamá, ni los otros países de la lista de la Comisión de la UE figuraban en la lista de GAFI.

    Sin embargo, en el espacio de pocos meses, pese a los esfuerzos y compromisos asumidos con OCDE y GAFI, Panamá es la única jurisdicción  incluida en una corta lista oscura, lo cual podría reducir los flujos financieros, de inversión y comerciales internacionales hacia y desde el país.

    Es claro entonces, que la Comisión Europea y Francia en particular, ambos miembros de GAFI y presionados por sus poblaciones y medios de comunicación social, persisten en estigmatizarnos. Tal como lo expresó un periodista en un canal informativo de televisión francesa: “Panamá está en la mira de la comunidad internacional desde el escándalo de los Papeles de Panamá en 2016”. Esto, pese a que otros países de la región, Argentina, Venezuela y México se vieron salpicados por el escándalo pero no son listados.

    Es pues, preciso ganar espacios que permitan defender los intereses nacionales, así como lanzar campañas e información pública efectiva a través de los medios internacionales  tendientes a proyectar una imagen positiva del país. Esto exige un ejercicio de reflexión e introspección acerca dónde nos encontramos actualmente con respecto al panorama mundial y qué queremos proyectar al exterior.

    El establecimiento de políticas, procedimientos y sistemas de anti-lavado de activos en concordancia con los estándares internacionales debe ir acompañado de una identificación y comprensión de los actores relevantes “mapeo de actores”, organismos internacionales,  ONGs, países amigos y países “saboteadores”, que le permitan a Panamá posicionarse estratégicamente en la comunidad internacional y escapar de las listas. Comprender de primera mano la narrativa histórica de la crisis, la forma en que los eventos han sucedido y el contexto geopolítico presente.

  • La Libra en la Balanza…

    Facebook ha decidido saltar al mundo de las cybermonedas, aunque no realmente de las criptomonedas. Esta se llama Libra y ha desatado una tormenta. Políticos de la izquierda del Partido Demócrata y políticos europeos le han pedido a Facebook que cese esta actividad, algo que pueden hacer porque a diferencia de otras criptomonedas, LIBRA es manejada de manera centralizada por Facebook. Y este es el problema, esto la hace vulnerable a las presiones políticas.

    Pero ¿cuál es la idea de Mark Zuckerberg? Mark se dio cuenta de un fenómeno preocupante. De los 7 mil millones de individuos de nuestra especie que viven en esta tierra, dos mil millones no están bancarizados. Y que probablemente nunca lo estén. La lucha que existe contra el lavado de dinero y la evasión fiscal en los bancos ha traído un serio aumento de la carga burocrática para los bancos y las responsabilidades legales por delitos no muy claros, son enormes. El resultado es que cada vez es más difícil para una persona tener una cuenta bancaria o para los bancos encontrar bancos corresponsales. Esto puede limitar seriamente el acceso a los servicios financieros por parte de millones de personas. Y es allí donde la Internet, puesta en manos de millones de personas mediante teléfonos inteligentes, puede traer la solución mediante el uso de cybermonedas y cybercrédito.

    El problema de la cybermonedas como Libra, es que no son realmente una criptomoneda. Todo el mundo sabe que en Facebook, la cabeza se llama Mark Zuckerberg. En cambio en Bitcoin nadie sabe quién rayos es Satoshi. Libra tiene una figura de autoridad influenciable e influyente, versus el sistema secreto, descentralizado de Bitcoin.  Libra lo sabe y está tomando medidas para distanciarse de Facebook. El problema es que el código sigue las normas culturales de Facebook. Y estas no son buenas, sabemos la cultura de vigilancia por algoritmos de Facebook, la venta de información a terceros, y la censura ideológica creciente. Esta es una crítica que se hace a las redes sociales que no son anónimas como 4chan o 8chan. Son vulnerables a la censura….. Y por lo tanto, una moneda hecha con la misma cultura también lo es.

    Dicho esto, la idea de Mark Zuckerberg con Libra no es mala. Tenemos el fenómeno de la desbancarización de una parte importante de la humanidad. La necesidad de tener servicios financieros internacionales que no dependan de monedas nacionales o de las fronteras legales. Hasta ahora Bitcoin y otras criptomonedas han tenido un impacto negligible en las finanzas mundiales pese a la promesa contraria.  Los especuladores han dado demasiada volatilidad a las criptomonedas.  La idea de Libra es una moneda internacional virtual, respaldada por una canasta de monedas fiat y commodities, respaldada por gigantes de la tecnología y con acceso a los clientes de Facebook, Instagram y Whatsapp. Tal vez esto le de a Libra lo que le falta a las comunidades abiertas que tiene Bitcoin, mecenas que les den el impulso inicial para tener un alcance global. Y a la vez, Libra puede ser que ayude a propulsar las criptomonedas como Bitcoin aún más, porque serían el equivalente virtual del oro a las monedas fiat. O sea, un refugio de calidad fuera de las manipulaciones de los gobiernos.

    Pero Libra ya tiene enemigos, en la izquierda del partido demócrata y en la Unión Europea, que temen que pueda reemplazar las monedas estatales, algo sacrílego para los keynesianos, o para el GAFI que ya ha emprendido una cruzada contra los incontrolables de las criptomonedas.

    ¿Qué lecciones nos quedan para Panamá? Bueno, si se fijan, Libra está basada en una fundación Suiza. Las canastas de monedas están allí. No hay razones por las cuales esto no se pueda hacer también en Panamá. Cuando en el 2004 Richard Rahn habló de la posibilidad de crear una moneda virtual panameña basada en dólares y commodities en Panamá, nadie le hizo caso. Los banqueros le tienen pánico a la idea. Prefieren seguir perdiendo corresponsalías y competitividad ante la maraña de normas del GAFI y la OCDE que Panamá tiene que cumplir pero que otros países directivos de estos organismos no cumplen.  Y extinguirse lentamente y con ellos nuestro país. Señores, nadie gana un juego jugando solo a defenderse.

  • Cielos abiertos para Panamá

    Tenemos aeropuerto nuevo. Muy bien por el Hub de COPA, aunque la experiencia de Emirates indica que el modelo del HUB está un poco obsoleto y el futuro está en las aerolíneas de bajo costo que trabajan rutas punto a punto. Ryan Air ha demostrado en Europa que éste es el camino a seguir.

    La JMJ demostró que la conectividad aérea de Panamá no era tan buena, vinieron la mitad de los peregrinos esperados, y la gente se quejaba de lo caro que era venir a Panamá, y de aquí cerca, como de Centroamérica. El HUB de COPA en Tocumen mueve millones de pasajeros, pero ¿cuántos de éstos vienen a Panamá o salen de los predios del Aeropuerto de Tocumen? Panamá es un buen lugar para un Hub, pero ¿será algún día un buen lugar de destino final o punto de salida para los que quieren viajar? De hecho, la política de Panamá está hecha para desalentar el desarrollo de una industria de transporte punto a punto en favor del HUB.

    Un ejemplo es el que las tasas aeroportuarias de Panamá Pacífico sean iguales o bastante cercanas a las de Tocumen, por lo tanto, en lugar de fomentar la competencia, la desalientan. En lugar de permitir que Panamá Pacífico y Rio Hato desarrollen un turismo con viajes de punto a punto, lo desalientan. Y por supuesto, está el nacionalismo económico de las regulaciones de Aeronáutica Civil, con sus aerolíneas bandera y que exigen en la regulación Panameña que los certificados de explotación quedan reservados para los nacionales, y que en el caso de personas jurídicas el 51% de las acciones y peor, el 60%, si son Aerolíneas para explotación local, estén en manos de panameños. Como montar una aerolínea cuesta mucho dinero, esto significa que son contadas las persona que tienen la capacidad local para ser accionistas de una Aerolínea. Lo cual limita a un duopolio disparejo, COPA y Air Panamá dominan el transporte aéreo local.

    Luego tenemos el problema de los pilotos. Esta es una de tantas profesiones por ley limitadas a extranjeros. Aunque todos son iguales y unos son más iguales que otros, y COPA sobre todo, ha logrado excepciones importantes a la norma cuando ha sido necesario, el hecho es que queda limitada la cantidad de pilotos y personal de tierra disponible localmente a cualquier posible competidor, más aún cuando muchos pilotos locales emigran a volar a la India, al Medio Oriente o a China. Así que si la ley obliga a usar pilotos locales, la disponibilidad de personal calificado y con experiencia significa agarrar los pilotos que por alguna razón COPA no acepte.

    En otras palabras, la política aeroportuaria de Panamá está diseñada a evitar que ningún aeropuerto compita con Tocumen.  Y para hacer muy difícil o imposible que pueda venir capital de afuera a poner aerolíneas locales que diversifiquen la oferta. El resultado es que la conectividad de Panamá sufre y el turismo sufre.  El peor enemigo de la hotelería y el turismo interno panameño son las regulaciones al segmento aeronáutico. Los presidentes de Panamá en este tema parecen ser más los presidentes de una línea aérea privada, que los del país. Mientras el HUB funcione bien, los demás pecados pueden ser ignorados.  ¿Se atreverán los noveles diputados a plantear una reforma regulatoria que mida a todos con la misma vara y se promueva la competencia? ¿Se atreverían los empresarios a pedir Cielos Abiertos Unilaterales para Panamá? Creo que no.

    Y luego salen esos mismos empresarios a quejarse del subsidio al tanque de gas de 25 libras..

  • ¿Para qué  sirven los Índices de Competitividad Mundial?

    El Centro de Investigación International Institute for Management Development (IMD)  publicó la 31ª edición de su informe anual de competitividad a finales de mayo: el Anuario de Competitividad Mundial. La publicación anual del IMD ha ganado reputación a nivel mundial por ser elaborada por una renombrada escuela suiza de negocios conocida por su fiabilidad e imparcialidad. Para el académico Stéphane Garellii, el ranking de competitividad permite a los gobiernos comparar sus políticas con las de otros países y aprender de las historias de éxito de otras naciones. El  índice de competitividad de un país equivale a un sistema GPS para un automóvil, añade.

    En esta nueva edición, se analiza a fondo el perfil económico de 63 países clasificados a través de 235 indicadores. El ranking tiene en cuenta un amplio conjunto de estadísticas «duras» como el desempleo, el PIB y el gasto gubernamental en salud y educación, así como datos «blandos» de una encuesta de opinión de ejecutivos internacionales que abordan temas como la cohesión social, globalización, eficiencia de las autoridades públicas, entorno empresarial  y la corrupción.

    Singapur resultó ganador este año por primera vez desde 2010, destronando a los Estados Unidos, el cual cayó a la tercera posición. La infraestructura tecnológica avanzada, la disponibilidad de mano de obra calificada, las leyes de inmigración favorables y las formas eficientes de crear nuevos negocios fueron los factores que permitieron colocar a Singapur en la cima del ranking. Hong Kong ocupa el segundo lugar, ayudado por su entorno de política fiscal y comercial y el acceso a la financiación empresarial.

    Según el ranking 2019, el impulso inicial de confianza de la primera ola de políticas fiscales del presidente Donald Trump parece haberse desvanecido en los Estados Unidos. Mientras sigue marcando el ritmo a nivel mundial para los niveles de infraestructura y rendimiento económico, la competitividad de la economía más grande del mundo se vio afectada por la subida de los precios del combustible, la debilidad de las exportaciones de alta tecnología y las fluctuaciones en el valor del dólar.

    En Europa, la economía se encuentra en situación de incertidumbre debido a las turbulencias en los mercados bursátiles, salida del Reino Unido de la Unión Europea y guerras comerciales.

    A pesar de los ataques dirigidos a Suiza por su pasado secreto bancario, investigaciones y escándalos, este país se destaca por ser el más competitivo de Europa y el número 4 en el mundo. Asciende un rango en comparación con 2018, gracias en particular a la alta calidad de sus infraestructuras y la estabilidad del franco. Además de su robusto crecimiento económico y estabilidad, Suiza sobresale por su excelencia en formación y educación, su capacidad para atraer y retener mano de obra altamente calificada, sus servicios de salud y la calidad de vida en general, sostiene el informe.

    Los países latinoamericanos, continuando la tendencia de las últimas ediciones, tienden a empeorar. Aunque Chile sigue siendo el país mayormente competitivo de  la región, fue el que más descendió en la lista global para quedar en el lugar 42 (-7). El informe revela que la caída vertiginosa de Chile se debe a la opinión predominante de que hubo un descenso en el desempeño económico, en la eficiencia gubernamental y en la infraestructura del país. La eficiencia en los negocios y la falta de herramientas tecnológicas en todos los niveles fueron también cuestionadas.

    El patrón de declive se observa también en Argentina 61 (-5)  y Venezuela 63, a la cola del ranking, afectado por la inflación, el acceso deficiente al crédito y una economía débil, indica el informe.

    Hasta ahora, Panamá no ha sido tomado en cuenta para ser objeto del estudio anual del IMD, pero en la publicación del Foro Económico Mundial, conocida como Global Competitiveness Index (GCI) de 2018, que mide cómo utiliza un país sus recursos y capacidad para proveer a sus habitantes de un alto nivel de prosperidad, Panamá sufrió un preocupante descenso al puesto 64 del ranking, respecto al 2017 que se encontraba en el puesto 50 de 140 países analizados. Lo ideal es escalar puestos y no retroceder.

    Analizar y comparar los resultados de las mediciones de competitividad contribuye altamente a entender qué  es la competitividad mundial? Como está Panamá en términos de la competitividad internacional (fortalezas y debilidades)? Cuales son las principales limitaciones de Panamá para ser un país competitivo? Cuáles son los principales factores de mayor relevancia en los cuales tendrá que estar enfocado el sector privado y el gobierno para mejorar la competitividad internacional?

    Los organismos regionales encargados de promover la inversión extranjera consideran que los Índices de Competitividad Mundial son herramientas útiles para la toma de decisiones por cuanto que contribuyen a evaluar los esfuerzos nacionales e identificar algunos de los principales obstáculos para el crecimiento económico.

    «En un año de gran incertidumbre en los mercados globales debida a los rápidos cambios en el panorama político internacional así como a las relaciones comerciales, la calidad de las instituciones parece ser un elemento unificador para aumentar la prosperidad. Un marco institucional sólido proporciona a las empresas la estabilidad para invertir e innovar, garantizando una mejor calidad de vida para los ciudadanos», afirmó Arturo Bris, Profesor y Director del IMD World Competitiveness Center.

  • La provincia canadiense Alberta, reducirá progresivamente las tasas de impuestos corporativos hasta alcanzar el 8 % en 2022.

    Alberta es una de las diez provincias que conforma Canadá y posee una de las economías más fuertes e influyentes del país. La provincia es una gran productora de petróleo y de gas natural, produciendo cerca del 70% del combustible del país. Buena parte de estos recursos naturales también son exportados a Estados Unidos. Además de eso, la industria agropecuaria, manufacturera, las finanzas y el turismo tienen también una gran importancia en su economía.

    Pues bien, Alberta ha puesto en marcha el engranaje legal para reducir los impuestos a las ganancias corporativas en un tercio. Los cambios son parte de un proyecto de ley presentado en la legislatura por su ministro de Finanzas, Travis Toews.

    Si se aprueba, la Ley 3, Ley de Reducción de Impuestos de Creación de Empleos, reduciría la tasa impositiva corporativa de esta provincia del 12 al 11% ya para el 1 de julio de 2019. En ese momento, Alberta tendría la tasa más baja en Canadá. La tasa impositiva corporativa luego bajaría otro punto porcentual el 1 de enero de 2020 y continuaría disminuyendo en un punto porcentual el primer día de cada año hasta 2022, cuando alcanzaría el 8.0%.

    “Al reducir en dos puntos la carga fiscal en los próximos 7 meses, les estamos diciendo a los creadores de empleos que pueden hacer sus planes ahora para beneficiarse de impuestos más bajos. Estamos orgullosos de tomar medidas audaces para mostrar al mundo que Alberta está abierto para los negocios y revertir el flujo de inversiones y empleos al sur de la frontera. Esa fue la razón por la que elegimos ir directamente de las 12 a las 8. Reconocemos que estamos compitiendo por el capital no solo dentro del país sino también dentro del continente y, de hecho, a nivel mundial», dijo Toews.

    La legislación propuesta renovaría la posición de Alberta como la jurisdicción comercial más competitiva en cuanto a impuestos en Canadá en unos meses y la ubicaría entre los destinos de inversión más atractivos de América del Norte en pocos años.

    “La tasa de desempleo de Alberta se encuentra entre las más altas del país. Es hora de tomar decisiones de sentido común para ayudar a corregir el curso de nuestra economía. La reducción de impuestos para la creación de empleos estimulará la inversión, encenderá la economía y hará que Alberta vuelva a funcionar», afirmó Travis Toews.

    Para el año 2022, la tasa impositiva combinada de las empresas federales y provinciales de Alberta será inferior a la de los 44 estados de EE. UU. En Canadá, la siguiente tasa impositiva provincial más baja (11.5% en Ontario) será casi un 45% más alta que la de Alberta.

    “Las reducciones a los impuestos comerciales son una gran victoria para los contribuyentes. Los ciudadanos de Alberta están luchando por una economía ya difícil, y las pesadas cargas impositivas los frenan y hacen la vida más dificultosa. Al reducir los impuestos a las empresas, este gobierno le está dando a los habitantes de Alberta una oportunidad de recuperarse y salir adelante», comentó Franco Terrazzano, director de la Federación Canadiense de Contribuyentes.

    El importante economista Jack Mintz estima que los cambios ayudarán a crear al menos 55,000 empleos adicionales en la provincia. Asimismo, Bev Dahlby, de la Universidad de Calgary, proyecta que la reducción de impuestos aumentará el PIB de Alberta en casi $13 mil millones.

  • ¿Igualdad a la fuerza?

    Nada de malo tiene que luchemos por una igualdad entre humanos, salvo… dependiendo qué entendemos por “igualdad”. En sentido sarcástico: ¿Acaso igualdad de estatura, hermosura, inteligencia, coraje, iniciativa, y así? ¿Cree el lector que planteo lo absurdo? Pues sepan que algunos aspirantes a la presidencia de los EE. UU., tal como Kamala Harris, está prometiendo obligar a empresas con más de 100 empleados a divulgar sus planillas y salarios a la Comisión de Igualdad de Oportunidad de Empleo, y quien no pague lo que crea la oficina que sea un salario adecuado será sancionado con multas. Otras autoridades quieren resarcir económicamente a los descendientes de los esclavos, a las víctimas de racismo, sexismo, homofobia y quien sabe qué otra reparación se les ocurra. ¡Por supuesto que no buscan igualdad!, sino votos y algo más… Buscan paliar la envidia que queda expuesta ante las desigualdades del mundo, reales o imaginadas.

    Día a día aumenta la cantidad de personas que piensan que la función de gobierno es la de lograr una igualdad ciudadana; el problema surge cuando no definen bien la clase de igualdad que buscan. Una cosa es igualdad ante la ley; que poco se cumpla es otra cosa. Pero no sólo es igualdad ante cualquier ley, sino una ley buena y justa, dado que a través de la historia mucho se ha prostituido la ley para beneficiar a unos en detrimento de otros.

    Sin embargo, es poco común ver a quienes aspiran a puestos de autoridad prometer que van a defender libertades, tales como las de tránsito, expresión y propiedad; derechos que van en mengua, dado que cada día se pretende usar al estado para imponer falsas igualdades a través de la intervención centralizada. ¿Será que no saben a qué condujo eso en países que adoptaron el totalitarismo? Desafortunadamente,  muy a menudo por encima del saber están la envidia y los odios.

    Y, hasta la malísima constitución panameña da sus primeros pasos estableciendo el derecho a la propiedad. Desgraciadamente luego se contradice y vulnera dichos derechos; tal como ocurre en su Título X cuando dice que el gobierno puede intervenir en toda clase de empresa para que se cumpla en ésta, la “justicia social”. Lástima que por ningún lado se define el concepto, lo cual crea la discrecionalidad autoritaria. No más tenemos que elegir a un socialista exuberante y veremos lo que creen es la “justicia social”. Ilústrense con el Artículo 284.

    ¿Cómo es que tantos catedráticos universitarios resienten el sistema capitalista basado en los derechos de propiedad? La respuesta puede ser tan simple como el resentimiento de ver que otros sin cátedras y con sólo un “Despacito” logren más ingresos y prestigio.

    Otros resienten las responsabilidades que vienen apareadas con la libertad y la necesidad de producir o sufrir. El problema está en ver a nuestro alrededor a personas económicamente exitosas que despiertan envidias. Pero poco ven que el estado no es la manera de migrar hacia la riqueza; sea ésta económica, espiritual o de otra índole. Más aún, delegar estas cosas al estado lo agrava todo.

    Otros denuncian al “capitalismo” como fuente de desigualdad. Pero… ¿acaso lo que tenemos en Panamá es “capitalismo”? Lo que practicamos es un guacho de clientelismo, socialismo, una pizca de capitalismo, corrupción, y otros ismos.

    La realidad es que en el mundo evolutivo de hoy la intermediación estatal a cargo de politicastros termina con más desigualdad; mientras que la criptoanarquía nos deja como único camino la responsabilidad de ser libres.

  • Un documental obligatorio para ver. EL Chavismo, la Peste del Siglo XXI

    Ayer vi “El Chavismo, la Peste del Siglo XXI”, cortesía de la Fundación Libertad que me invitó.

    El documental narra, con la presencia de personajes de la vida venezolana, y comentaristas internacionales cercanos al liberalismo y la socialdemocracia, el ascenso y destrucción del socialismo del SIGLO XXI. Las imbecilidades de la clase política venezolana del punto fijismo, la personalidad destructiva de Hugo Chávez y su entorno, el oportunismo de los cubanos, rusos, y chinos, la ignorancia del venezolano promedio que busca un vínculo emocional con los políticos en lugar de buscar un vínculo racional con sus políticas. El divorcio entre lo que los gobernantes dicen hacer y lo que realmente hacen. Todo se desemboca en un coctel explosivo.

    Chávez se lanzó desde el principio a un proyecto golpista en un país que desde 1830 hasta el punto fijo, solo había sido gobernado directamente o tras bambalinas por militares, y donde había resentimiento institucional porque los militares habían perdido en manos de los políticos civiles el control de la sociedad que habían tenido desde 1830 hasta 1958, donde se inauguró una era de bipartidismo entre socialcristianos, El COPEI y socialdemócratas, los ADECO.

    Durante este período de gobiernos civiles democráticos, se cometieron varios errores garrafales. El Populismo petrolero, que hizo al país creerse que era más rico y democrático de lo que realmente era. El resultado es que entre los empresarios se instauró el rentismo mercantilista, en el pueblo el rentismo clientelista y en los políticos la corrupción. El país se imaginó que el boom petrolero de los sesentas iba a durar para siempre. Y la clase política aparte de esto desarrollaría dos errores garrafales que harían peor las cosas. La primera, la reelección, que impediría relevos generacionales. La segunda el personalismo a ultranza, donde los odios personales les impide tomar medidas por el bien de país. Por ejemplo, tras un sangriento golpe de estado fallido por el cual Hugo Chávez debió haber sido encarcelado con la pena máxima y erradicado de la vida política. En su lugar, Rafael Caldera, por odio a Carlos Andrés Perez, no solo lo liberó, sino que le permitió correr para presidente y ganar las elecciones. El enorme carisma de Chávez no oculta que era una persona obsesionada por el poder, dispuesta a decirles a las personas lo que le convenía y querían oír en el momento, que tenía un menjurje ideológico en el cerebro, mezcla de pindin marxismo, cristianismo, animismo, y todos los resentimientos de la sociedad latinoamericana. EL resultado solo podía ser destrucción.

    Claro que mientras el precio del petróleo fue alto, su socialismo de commodities pareció funcionar. Se hicieron programas sociales, se subsidiaron movimientos afines por todo el mundo, se compraron billones de dólares en armas rusas, mientras se cerraban medios, expropiaban empresas, se erosionaban las libertades democráticas, y el estado de derecho. Luego pasaron tres cosas, los estudiantes se alzaron, y el precio del petróleo empezó a caer, y Chávez se murió de Cáncer, dejando el muerto a Maduro. Y por supuesto, está el narcotráfico.

    Cuando veas a Venezuela arder, pon tus barbas panameñas en remojo.

    No somos inmunes a los males de la Venezuela del período de 40 años entre 1958 y 1998. Háganle al país un favor, aquí les dejamos  el documental en YouTube, mírenlo y compártanlo.