Categoría: Consulting GCC

  • La reunión de la Fed: entre la cautela y la expectativa

    La reunión de la FED, o mejor expresado, del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) del 16-17 de septiembre de 2025 llega en un momento económico delicado en los Estados Unidos. Por un lado, la inflación persiste por encima del objetivo del 2 %, sobre todo en sus componentes núcleo, mientras que por otro, el mercado laboral empieza a mostrar signos de debilitamiento. Esto pone al banco central en la encrucijada de su doble mandato: estabilidad de precios y pleno empleo.

    Contexto inmediato

    • Los datos más recientes indican que en agosto hubo un crecimiento de precios sorprendentemente alto: la inflación general y la inflación núcleo (Core CPI) han escalado, contrariando algunas expectativas de que se moderarían.

    • Al mismo tiempo, la creación de empleo se ha mostrado más floja: en agosto los empleos agregados fueron limitados, con algunas revisiones a la baja de meses previos.

    • Finalmente, las expectativas de los mercados favorecen que la Fed esté preparando un recorte de tasa, pero la magnitud es tema de debate. Las probabilidades apuntan a una reducción de 0,25 puntos porcentuales (25 basis points) en la tasa de interés de los fondos federales, que llevaría el rango a aproximadamente 4 %-4,25 %.

    Posibles escenarios

    1. Recorte moderado (-25 pb) + discurso moderado (“dovish”)
      Este parece ser el escenario base más probable. La Fed bajaría la tasa un cuarto de punto, acompañado de señales de que seguirá vigilando de cerca la inflación, pero admitiendo que el desempeño del empleo refuerza la necesidad de alivio monetario. Esto podría calmar expectativas, aliviar mercados financieros, pero sin comprometer que nuevas subidas podrían reactivarse si los precios vuelven a acelerarse.

    2. Recorte mayor (-50 pb) sorpresa
      Una posibilidad menos probable pero presente en algunos análisis: un recorte de medio punto. Este escenario requeriría que los datos recientes de inflación empiecen a mostrar un descenso claro, y que el mercado laboral esté bastante deteriorado. Ello podría generar alivio inmediato en mercados, pero con riesgos elevados en términos de inflación futura y dependencia de los estímulos.

    3. Mantener tasa sin cambios
      Este escenario se vuelve plausible si nuevos reportes muestran que la inflación se mantiene alta o sube, o si el riesgo de presiones externas (aranceles, precios de energía, etc.) empeora. En ese caso, la Fed podría “esperar más evidencias”, posponiendo un recorte para posteriores reuniones. Aunque los mercados lo verían como decepcionante, podría interpretarse como prudencia ante riesgos.

    Lo que observará el mercado

    • Las proyecciones trimestrales del FOMC  serán clave: cuántos cortes de tasa esperan los miembros para lo que resta del año. Si la mediana apunta a varios recortes, fortalecerá expectativas de menor costo de crédito.

    • El comunicado y conferencia de prensa del presidente de la Fed, Jerome Powell: el tono, el énfasis que ponga sobre el balance riesgo-inflación vs. riesgo empleo, si menciona factores externos como los aranceles o problemas en la cadena de suministro.

    • Cómo reacciona el mercado de bonos y las expectativas de inflación futura (mercados de swaps, breakevens) tras las señales de la Fed. Un recorte “dovish” podría bajar los rendimientos de largo plazo, mientras que un comunicado que alerte inflación puede generar el efecto contrario.

    Riesgos y tensiones

    • Si la Fed recorta demasiado pronto o con demasiado optimismo, corre el riesgo de tener una inflación persistente, lo que erosionaría la credibilidad monetaria.

    • Si espera demasiado, el deterioro laboral podría profundizarse, lo que podría llevar a desempleo mayor, menor confianza de consumidores e inversores; los mercados podrían reaccionar negativamente si sienten que la Fed ha sido insensible al deterioro económico.

    • Las presiones políticas también son intensas: administración de Trump ha pedido recortes más agresivos, lo que pone al Fed en una posición incómoda entre independencia y expectativas públicas.

    La reunión de septiembre 2025 parece perfilarse como el punto de inflexión para la Fed: un recorte moderado de tasas parece casi seguro, pero mucho dependerá de cómo presenten el panorama futuro. ¿Se inclinarán por un enfoque cauteloso, advirtiendo de riesgos inflacionarios, o darán esperanzas de una serie de recortes antes de fin de año? Este turno podría definir la confianza que los agentes económicos depositan en la capacidad de la Fed para manejar su doble mandato sin sacrificar uno por otro.

    Evolución de inflación y desempleo en EE.UU. (jul 2024 – sep 2025)

    Aquí se muestra la dinámica que enmarca las decisiones de la Fed: la inflación descendiendo lentamente, pero aún por encima del objetivo del 2%, y el desempleo con una tendencia al alza.

    Panamá bajo la sombra de la Fed

    La reunión de septiembre de 2025 no solo traza el rumbo de la economía estadounidense, sino también de aquellos países cuya realidad financiera depende directamente del dólar. Panamá es, quizás, el ejemplo más claro: sin banco central propio ni moneda nacional, su política monetaria es, en la práctica, la política de la Fed.

    Un ciclo de tasas altas en EE.UU. implica para Panamá un crédito más caro, menor flujo de capitales hacia sectores productivos y un freno en la inversión, especialmente en construcción, logística y servicios financieros. Si, por el contrario, la Fed comienza a recortar tasas, Panamá experimentará un alivio casi inmediato en sus costos de financiamiento y un impulso en la actividad económica interna.

    Lo que para otros países puede mitigarse con decisiones locales de política monetaria, en Panamá se transforma en un ejercicio de adaptación: solo le queda fortalecer su política fiscal, apuntalar la transparencia y diversificar su base productiva para reducir la dependencia de los vaivenes externos.

    Las decisiones de la Fed no son un dato externo para Panamá: son «su política monetaria real», y comprenderlo es clave para anticipar escenarios y diseñar respuestas más inteligentes frente a un entorno global incierto.

  • Banco de Inglaterra y los stablecoins: ¿límite prudente o barrera para la innovación?

    El crecimiento explosivo de los stablecoins —criptomonedas vinculadas a monedas fiat o activos reales para reducir volatilidad— ha encendido las alarmas de los reguladores globales. En el Reino Unido, el Banco de Inglaterra (BoE) ha propuesto imponer límites a la propiedad de stablecoins sistémicos: entre £10,000 y £20,000 por individuo, y aproximadamente £10 millones para empresas.

    ¿Por qué estos límites?

    El Banco de Inglaterra justifica la medida ante preocupaciones de estabilidad financiera: si muchas personas o compañías transfieren depósitos bancarios hacia stablecoins, podría debilitarse la capacidad de los bancos para otorgar crédito, mantener liquidez y sostener la confianza en el sistema financiero formal. También menciona el riesgo de flujos masivos de salida de recursos, sobre todo si un stablecoin crece rápido hasta volverse un sistema de pagos ampliamente usado.

    El BoE ha señalado que estos topes son potencialmente “transicionales”, diseñados para mitigar riesgos mientras se desarrollan marcos regulatorios más robustos.

    Reacciones desde el sector cripto

    La oposición ha sido fuerte:

    • Practicidad vs. imposibilidad operativa: Simon Jennings (UK Cryptoasset Business Council) afirma que imponer estos límites será extremadamente difícil de vigilar y aplicar, considerando la naturaleza descentralizada, el uso de múltiples billeteras, exchanges y jurisdicciones internacionales.

    • Desventaja competitiva: Tom Duff Gordon de Coinbase destaca que ningún otro país importante ha adoptado un régimen de limitación de propiedad de stablecoins. Las reglas podrían perjudicar a ahorristas, al «City» londinense como centro financiero global, y a la libra esterlina.

    • Inconsistencia regulatoria: miembros de la industria como Riccardo Tordera-Ricchi señalan que no hay límites equivalentes para el efectivo ni para las cuentas bancarias tradicionales, lo cual parece generar arbitrariedad en el tratamiento legal.

    Datos del mercado y comparativas internacionales

    • El mercado global de stablecoins anda cerca de US$280-300 mil millones.

    • Tether (USDT) y Circle (USDC) dominan ese mercado, juntos controlando alrededor del 80 % del total.

    • En Europa, la regulación MiCA (Markets in Crypto-Assets) ya está en vigor para ciertos aspectos, enfocándose en reservas, gobernanza, transparencia, requisitos para emisores de stablecoins, etc., pero sin imponer límites de propiedad individual como los que propone el BoE.

    • En Reino Unido, la FCA (Financial Conduct Authority) viene preparando reglas que regulen a los emisores de stablecoins calificados (“qualifying stablecoins”) como instrumentos parecidos al dinero, más que como productos de inversión, y contempla obligaciones de redención con valor par al fiat, así como estándares de respaldo, gobernanza y custodia.

    Los riesgos del enfoque restrictivo

    Implementar los límites podría provocar varios efectos secundarios no deseados:

    1. Expulsión (“flight”) de empresas: compañías podrían trasladar operaciones a jurisdicciones con marcos regulatorios más flexibles, disminuyendo inversión, innovación y puestos de trabajo en Reino Unido.

    2. Reducción en adopción de pagos digitales eficientes: stablecoins tienen potencial para agilizar pagos transfronterizos, reducir costos, y ofrecer alternativas al sistema bancario tradicional; límites rígidos podrían retardar esos beneficios.

    3. Desigualdad regulatoria: tratar diferente al usuario de stablecoins frente al que usa efectivo o depósito bancario podría percibirse como injusto, y generar litigios o conflictos regulatorios.

    4. Obstáculos técnicos y de supervisión: la imposibilidad práctica de saber cuántos stablecoins posee alguien si se utilizan múltiples plataformas, wallets anónimos o fuera de la jurisdicción. Establecer sistemas de identificación digital robustos tiene costos elevados.

    Hacia dónde va esto

    El BoE tiene programada una consulta pública que permitirá recibir feedback sobre las propuestas. Dependiendo de las respuestas de la industria, y de la presión política y económica, los límites podrían revisarse, ajustarse o incluso descartarse si se demuestra que los riesgos reglamentarios y económicos superan los beneficios.

    El reto para el Reino Unido será equilibrar:

    • la protección financiera y la estabilidad, frente a

    • la necesidad de innovación, competitividad internacional, eficiencia de pagos, y adopción tecnológica.

    Cómo este debate se resuelva definirá si Reino Unido sigue siendo líder en finanzas digitales o si comienza a perder terreno ante EE. UU., la UE y otras regiones que ya tienen marcos regulatorios más avanzados o con mayor claridad.

  • Observar y comprender el comportamiento de las personas ayuda a transformar los negocios

    «En un mundo obsesionado con la disrupción tecnológica, la etnografía nos recuerda que la disrupción más poderosa puede venir de algo profundamente humano: comprender al otro.»

    En un mercado saturado de productos y servicios que compiten por la atención del consumidor, las empresas más exitosas no son necesariamente aquellas que tienen un mejor producto, sino las que comprenden mejor a los usuarios.

    Para alcanzar este conocimiento, la etnografía se incorpora al mundo empresarial convertida en un recurso esencial para la innovación.

    ¿Qué es la etnografía y por qué usarla en los negocios?

    Tradicionalmente asociada a la antropología, la etnografía es la observación de las personas en su entorno cotidiano para entender sus comportamientos, valores, creencias y emociones.

    En lugar de estudiar comunidades remotas, ahora los etnógrafos investigan en supermercados, cafeterías, oficinas, redes sociales e incluso sesiones de videojuegos. Esta mirada profunda permite descubrir patrones que se hacen invisibles a los métodos cuantitativos de investigación.

    Por ejemplo, mientras una encuesta puede determinar que a los consumidores les gusta el café artesanal, la etnografía revela por qué: ¿por el ritual?, ¿por la sensación de comunidad?, ¿por una búsqueda de autenticidad? Esa diferencia es clave para diseñar experiencias y estrategias centradas en el cliente.

    Etnografía e ideas de negocio

    Cuando hablamos de empresas solemos pensar en modelos de negocio, validación de ideas y tecnología. Sin embargo, la comprensión etnográfica puede ser el primer paso para detectar necesidades reales y resolver problemas que aún no han sido abordados por el mercado. Es decir, la etnografía no solo ayuda a vender mejor, sino a emprender mejor.

    Un buen ejemplo es la reinvención de los cepillos de dientes infantiles. En 1996, una consultora de innovación llevó a cabo investigaciones de campo para la compañía de cuidado bucal Oral-B. El objetivo era determinar por qué a los niños no les gustaba cepillarse los dientes. La observación in situ les permitió ver que, debido a su escasa destreza manual, los niños sostenían el cepillo con el puño y no entre los dedos, por lo que los mangos delgados eran incómodos de agarrar para sus pequeñas manos, algo que ninguna encuesta había identificado.

    Gracias a este hallazgo la empresa desarrolló el Squish Gripper, un cepillo infantil con un mango ancho y de textura blanda. El producto fue un éxito de ventas durante 18 meses y transformó el estándar de los cepillos infantiles

    El consumidor como sujeto, no como objeto

    Uno de los errores más comunes en el diseño de productos es tratar a los consumidores como estadísticas. La etnografía propone lo contrario: convertirlos en protagonistas. Esta perspectiva permite cocrear soluciones junto con los usuarios, no solo para ellos. De ahí su enorme potencial para el marketing y el desarrollo de productos.

    Estas son algunas formas prácticas de llevar la etnografía al terreno emprendedor:

    • Observación participante: pasar tiempo en el entorno de los usuarios, sin intervenir, solo observando cómo interactúan con un determinado producto o servicio.
    • Diarios de usuario: pedir a las personas que registren durante unos días sus experiencias, frustraciones o emociones respecto a una necesidad específica.
    • Entrevistas etnográficas: conversaciones abiertas en espacios cotidianos, sin guiones rígidos, para permitir que surjan necesidades o deseos inesperados.
    • Mapeo de experiencias: crear recorridos visuales del cliente desde que detecta una necesidad hasta que interactúa con el producto.

    Etnografía digital

    Los estudios etnográficos en el espacio digital permiten analizar cómo son las relaciones en línea. Por ejemplo, el área de marketing de una empresa puede analizar cómo los consumidores utilizan las plataformas digitales para compartir experiencias y expresar inquietudes. A través de la etnografía digital (o netnografía) se pueden observar las conversaciones, los hashtag y los memes que circulan en las redes para identificar temas recurrentes y tendencias de mercado.

    Esta metodología permite captar no solo lo que los usuarios dicen explícitamente, sino también los significados implícitos y las dinámicas sociales que influyen en su comportamiento. Con esta información, las empresas pueden diseñar programas de apoyo más adecuados y promover una comunicación más efectiva con su comunidad.

    La empatía como motor de innovación

    En un mundo obsesionado con la disrupción tecnológica, la etnografía nos recuerda que la disrupción más poderosa puede venir de algo profundamente humano: comprender al otro.

    En lugar de adivinar qué necesita el cliente, la etnografía invita, primero, a escuchar y observar, para luego desarrollar propuestas innovadoras desde la empatía y la comprensión.The Conversation

    Guillermo José Navarro del Toro, Profesor Investigador, Universidad de Guadalajara

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • “Cómo dispararse en el pie”: la lección liberal de Guy Sorman

    En su artículo “Cómo dispararse en el pie”, publicado originalmente en el ABC español, el economista y ensayista Guy Sorman ofrece una advertencia urgente, una lección liberal para distraídos: las naciones que levantan barreras proteccionistas sin medir consecuencias solo cosechan miseria y estancamiento. El autor recurre a la larga tradición liberal —desde la Escuela de Salamanca hasta Adam Smith— para recordar los fundamentos del crecimiento sostenible: leyes estables, Estado modesto y eficiente, moneda confiable, libertad empresarial y comercio sin restricciones.

    1. Orden decretado frente a orden espontáneo

    Sorman contrapone el orden decretado —resultado de utopías económicas forzadas por el poder político— con el orden espontáneo, surgido del genio creativo de la sociedad y la interacción libre. El primero deriva en declive económico y represión (comunismo, fascismo); el segundo, en prosperidad compartida —el verdadero legado del capitalismo real.

    2. Proteccionismo como autolesión

    El corazón del ensayo reflexiona sobre el proteccionismo contemporáneo, ejemplificado en decisiones recientes de Estados Unidos (Trump). Sorman lo compara con pegarse un tiro en el pie: el cierre de fronteras no solo encarece productos e infla precios para consumidores, sino que erosiona las relaciones comerciales y la estabilidad institucional.

    3. Reglas impredecibles: el enemigo del desarrollo

    Sorman retoma la idea del economista francés Raymond Barre: es preferible una política económica mala pero duradera, que una buena pero efímera. La imprevisibilidad —como cambios arbitrarios en aranceles o instituciones— destruye confianza e inversiones. Según Sorman, esto está ocurriendo hoy en EE.UU., con efectos globales.

    4. Negar la realidad: autodestrucción institucional

    La crítica de Sorman se torna aún más mordaz cuando describe la negación de realidades objetivas: desempleo creciente, encuestas independientes, políticas insostenibles, o el intento de destituir autoridades estadísticas o monetarias para ocultar la realidad. Romper “el termómetro” no cura la fiebre: solo adormece la percepción del dolor, lo cual es peligroso en lo político .

    5. ¿Quién detendrá el suicidio nacional?

    Cierra su artículo con una apelación: ante la auto-aniquilación de una gran nación, ¿habrá rescate liberal? Sorman cree que no vendrá de EE.UU., sino de Europa: una Europa unida, coherente y valiente capaz de imponer valores liberales frente a la deriva suicida.


    Perspectiva complementaria: más allá de Sorman

    Reglas claras y Estado limitado: El énfasis en reglas claras y permanentes no es nuevo: Friedrich Hayek argumentaba que solo un Estado neutral y limitado puede proteger la libertad y el orden espontáneo.

    Costos ocultos del proteccionismo: No solo afecta precios; crea mercados cerrados, innovación retrasada y clientelismos locales que se perpetúan sin competencia.

    La ilusión de la soberanía económica: La idea de «independencia productiva» ignora que pocos países tienen todos los recursos y capacidades tecnológicas en su territorio. El intercambio permite especialización y acceso a bienes superiores.

    Europa como baluarte liberal: La propuesta de Sorman gana fuerza si consideramos el proyecto europeo histórico: construcción de instituciones supranacionales (UE), acuerdos de libre comercio y defensa del régimen liberal como contrapeso al populismo y al autoritarismo.

    Guy Sorman, con lúcido análisis, nos advierte contra la ineptitud moderna de olvidar los fundamentos liberales: mercados abiertos, reglas duraderas y reconocimiento de la realidad. Su metáfora del tiro en el pie es desafiante: la economía moderna requiere humildad, prudencia y confianza institucional. Sin ese andamiaje, incluso las democracias más sólidas corren el riesgo de dispararse, lenta pero inexorablemente, hacia su propia implosión.

  • Labubu, el peluche viral que explica cómo nacen (y se evaporan) las tendencias

    Hace unas semanas, entré por curiosidad en una tienda Pop Mart en un centro comercial de Kuala Lumpur. No sabía que estaba a punto de presenciar una escena sociológicamente fascinante: adultos y adolescentes agitando cajas cerradas, intentando adivinar qué personaje les tocaría por el peso o la forma. Miraban vitrinas, susurraban nombres, comparaban modelos con la emoción de quien está a punto de jugarse algo más que un simple juguete. Todos buscaban lo mismo: un Labubu. Pero nadie sabía si conseguiría el que deseaba.

    Ese pequeño personaje con orejas puntiagudas y sonrisa afilada no era solo un juguete de vinilo. Era un símbolo. Un objeto de deseo. Y también, un caso perfecto para entender cómo funcionan las tendencias en el siglo XXI.

    De monstruo de nicho a estrella viral

    Labubu nació en 2015 de la mano del artista hongkonés Kasing Lung, como parte del universo The Monsters. Durante años fue una figura marginal, valorada por fans del art toy y el diseño asiático underground. Todo cambió cuando Pop Mart adquirió los derechos y lo transformó en fenómeno global: cientos de versiones, colaboraciones con marcas de lujo, ediciones limitadas y un sistema de venta en cajas cerradas (blind boxes) que no permiten ver cuál es su contenido, convirtió la compra de labubus en un pequeño ritual de azar y expectativas.

    El boom definitivo llegó cuando, en abril de 2025, la cantante tailandesa Lisa, con más de 100 milones de seguidores en Instagram y miembro del grupo femenino de k-pop Blackpink, colgó su foto en la red con varios labubus colgando de su bolso. Le siguieron Rihanna, Dua Lipa, se viralizó en TikTok y surgieron millones de fans en todo el mundo. Labubu pasó de nicho a viral. De novedad a moda. De objeto a fenómeno.

    Pero ¿cómo ocurre esto? ¿Cómo algo tan específico y raro se convierte en un objeto de deseo para millones de personas en todo el mundo?

    Cuando la innovación se comporta como la materia

    En mi tesis doctoral propuse una teoría interdisciplinar inspirada en la idea de modernidad líquida desarrollada por el filósofo polaco-británico Zygmunt Bauman y en el comportamiento de líquidos y gases, tanto en reposo como en movimiento (física de fluidos). Sugiero que la innovación es la materia de la que está hecha la moda. Y como toda materia, puede encontrarse en tres estados: sólido, líquido y gaseoso.

    A su vez, la innovación puede encontrarse en tres fases: novedad, tendencia y moda. Este paralelismo no es metafórico, sino estructural. Igual que el agua cambia de estado en función de la temperatura y la presión, las innovaciones también se transforman dependiendo del contexto social, cultural y económico.

    La novedad es el estado sólido: tiene forma, es densa, estática y circula entre pocos. De acuerdo a la teoría de difusión de las innovaciones –desarrollada a mediados de los sesenta del siglo pasado por el sociólogo estadounidense Everett Rogers–, esta etapa corresponde a los innovadores. Es una propuesta con gran valor simbólico pero sin difusión masiva.

    Cuando comienza a expandirse, se vuelve tendencia y se hace líquida: fluye, se adapta, conecta comunidades. En esta fase aparecen los early adopters. Es el momento en que la idea empieza a convertirse en conversación.

    Cuando alcanza el punto de fusión, traspasa un abismo (the chasm): la brecha crítica en el ciclo de adopción de un producto innovador. Sus primeros usuarios suelen ser visionarios, buscan las últimas innovaciones y asumen riesgos. En cambio, la mayoría temprana solo salta el abismo cuando ya la innovación ya ha sido probada y validada por otros.

    En la viralidad de las modas o la adopción de nuevas innovaciones, pasado el abismo hay un punto clave (tipping point) en el que el contagio ya
    es muy difícil de parar. Entra en el mainstream o mercado masivo y se transforma en moda: pasa al estado gaseoso, se masifica, pierde densidad, se vuelve omnipresente… hasta que se evapora.

    Sandra Bravo

    Este proceso es cíclico. Muchas innovaciones se quedan congeladas. Otras nunca se consolidan y no fluyen. Algunas se esfuman rápidamente, casi tan pronto como llegan. El deseo y la innovación, como la materia, necesitan condiciones para sostenerse.

    Quién decide qué deseamos (y por cuánto tiempo)

    Labubu ha pasado por todas esas fases. Empezó siendo una figura marginal (sólido), se volvió tendencia al cruzar nuevas audiencias (líquido) y alcanzó el estado gaseoso al viralizarse globalmente.

    Los labubus están en TikTok, adornando bolsos de lujo y en reportajes de prensa. Lo que comenzó siendo un símbolo de distinción se va convirtiendo en ruido visual. Una señal de que el ciclo se agota. Y que quizá esté a punto de empezar de nuevo.

    Pero las tendencias no cambian de estado por sí solas. Igual que el agua necesita temperatura y presión para transformarse, las modas también responden a estímulos externos. En este caso: marcas, algoritmos, consumidores e influencers.

    La temperatura cultural la generan las campañas, los lanzamientos, el contenido visual. La presión simbólica proviene del deseo colectivo: la comunidad que replica gestos, los fans que buscan el objeto, la ansiedad por pertenecer.

    Y además, existen fuerzas de empuje –como los influencers– que agitan el sistema desde dentro, validando tendencias y desplazando otras estéticas.

    Yo soy así

    Hoy, la visibilidad no depende tanto de lo que es, sino de cuántas veces puede ser compartido. Y así, emergen lo que yo llamo microidentidades líquidas: formas rápidas y flexibles de decir “yo soy así” en una cultura donde ese yo es mutable, compartido, estético y performativo.

    Como explica el sociólogo británico Anthony Giddens, la sociedad actual en la modernidad tardía el yo se convierte en un proyecto reflexivo, construido a partir de las imágenes, elecciones y narrativas disponibles.

    Y en un mundo que –en palabras del filósofo coreano y Premio Princesa de Asturias 2025 Byung-Chul Hanrecompensa la visibilidad y el rendimiento constante, cada tendencia se convierte en una máscara provisional. Un Labubu no es solo un objeto: representa pertenencia, afecto compartido, incluso un lenguaje generacional.

    En este ecosistema volátil somos cuerpos flotando en un fluido simbólico: nos empujamos, nos chocamos, cambiamos de forma… al ritmo del mercado.

    Del hype al vacío: flotar, saturarse, desaparecer

    El formato blind box añade, además, una dimensión emocional: no solo compramos un objeto, sino también la experiencia misma de desear, esperar, probar suerte. En una cultura saturada de predicción algorítmica, el azar introduce una chispa de misterio. Para el filósofo francés Roland Barthes, la moda es lenguaje antes que indumentaria. Hoy podríamos decir que ese lenguaje habla, sobre todo, en clave emocional.

    Las cajas cerradas no permiten ver qué labubu contienen, lo que añade emoción a la compra.
    Sandra Bravo

    Pero ese lenguaje también obedece a leyes físicas. El principio de Arquímedes dice que un cuerpo sumergido en un fluido desplaza un volumen equivalente. En moda ocurre lo mismo: cuando una tendencia entra con fuerza otra es empujada fuera. El mercado simbólico no es infinito. Solo flota lo que logra desplazar a otra estética. Los labubu, al popularizarse, reemplazaron a figuras kawaii anteriores como Molly o Sonny Angel.

    Y como todo gas, el hype tiende a disolverse. La sobreexposición agota el deseo. Surgen copias, se pierde el misterio, aparece la saturación. Y entonces el ciclo se reinicia: nuevas versiones, más presión, más temperatura.

    El misterio de lo que llega (y se va)

    Wang Ning, fundador y director general de Pop Mart, supo leer el punto exacto de fusión de estos objetos. En 2025, tras sumar 20 mil millones de dólares a su patrimonio gracias a la viralidad de Labubu, apareció en las listas como el 79º hombre más rico del mundo. Porque entender el cuándo, más que el qué, sigue siendo el verdadero poder.

    Este modelo de moda líquida no busca explicar caprichos estéticos, sino revelar el proceso por el que una innovación nace, se expande y termina por desvanecerse. Porque las tendencias, aunque parezcan imprevisibles, también tienen estructura. No flotan al azar: cambian de estado según la presión del deseo colectivo y la temperatura cultural que las rodea.

    El verdadero reto para las marcas no es detectar lo nuevo, sino saber en qué punto del ciclo está. ¿Es aún salgo sólido y marginal, con alto riesgo de desvanecerse sin haber trascendido? ¿Está ya en fase líquida, ganando tracción? ¿O ya es gas, omnipresente pero a punto de evaporarse?

    labubu
    ¿En qué punto del ciclo nos encontramos? ¿La fiebre de los labubus ha alcanzado ya el punto de saturación y tiende hacia la evaporación?
    Sandra Bravo

    Para los consumidores, su posición en esa curva depende de cuánto riesgo están dispuestos a asumir. Hay quienes adoptan lo que luego será moda incluso antes de que tenga nombre. Otros esperan a que sea seguro, validado, casi obligatorio. Y, en medio, fluyen millones de microidentidades que se encienden y se apagan como una llama.

    Labubu no es la excepción. Es un caso perfecto: nació como rareza, fluyó como tendencia y explotó como moda. Hoy flota por todas partes. Pero también puede que pronto empiece a disiparse.The Conversation

    Sandra Bravo Durán, Socióloga y Doctora en Creatividad Aplicada, UDIT – Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La vuelta al cole con IA: cómo evolucionan los métodos docentes

    Con el inicio del nuevo ciclo escolar, los docentes enfrentan uno de los desafíos más importantes de los últimos años: integrar la inteligencia artificial (IA) en el aula sin perder el foco en la enseñanza. Según Cointelegraph, los profesores ya están adoptando nuevas estrategias para “hacer que los estudiantes sigan aprendiendo en la medida en que la tecnología esté cada vez más presente”.

    1. Del pánico al cambio de mentalidad

    El debate inicial, cargado de temor sobre si la IA reemplazaría a los docentes, ha dado paso a una visión más pragmática: la IA como aliada. Muchos maestros ahora utilizan herramientas como ChatGPT para generar cuestionarios, adaptar contenidos, planificar clases o automatizar rúbricas de evaluación. La IA permite liberar tiempo valioso y dedicarlo a lo que realmente importa: la interacción, el acompañamiento pedagógico y la creatividad docente.

    2. Ahorro de tiempo y mayor calidad educativa

    Estudios indican que la IA puede ahorrar hasta el 85 % del tiempo dedicado a diseñar evaluaciones. Una investigación brasileña con más de 13 000 docentes mostró que, mientras antes elaborar una sola pregunta podía llevar horas, ahora lleva solo segundos gracias a plataformas como Maieutics.ai. Este tiempo adicional permite a los profesores desarrollar contenidos más detallados, innovar en sus aulas y cuidar mejor la relación con los alumnos.

    3. Más del 75 % de los docentes planea usar IA este curso

    Una encuesta de Kahoot! a más de 1 100 profesores en España revela que más del 75 % planea incorporar IA en este ciclo escolar para preparar contenidos (37 %), aprendizaje virtual (18 %) y gamificación (17 %). Además, los docentes destacan mayores motivación e interés por parte del alumnado, mejor comprensión del contenido y una comunicación más efectiva.

    4. Formación docente: el gran desafío

    Sin embargo, la integración de la tecnología no está exenta de obstáculos. Solo el 12 % de los profesores ha recibido formación formal en IA, y muchos consideran necesario un uso supervisado y guiado de estas herramientas. Se requieren políticas públicas robustas y planes de capacitación que permitan a los maestros utilizar la IA con criterio pedagógico y ético.

    5. Hacia una educación ética, inclusiva y personalizada

    La IA tiene un enorme potencial para personalizar el aprendizaje. Plataformas adaptativas pueden ajustar contenidos al ritmo, intereses y nivel de cada estudiante, promoviendo una educación más efectivamente inclusiva. También se observan esfuerzos globales por integrar la IA de manera ética y solvente: en América Latina, iniciativas como la de la OEI y ProFuturo buscan garantizar acceso equitativo y responsable.

    6. Universidades, IA y acompañamiento pedagógico

    No solo en primaria y secundaria se está innovando: Khan Academy ha lanzado Khanmigo, un asistente de enseñanza potenciado por OpenAI. Su función no es reemplazar al docente, sino potenciar la personalización, motivación y responsabilidad en el aprendizaje, incluso como herramienta de acceso para quienes menos recursos tienen.

    7. Mantener lo humano como eje central

    La implementación de IA debe respetar el valor de lo humano: empatía, mentoría, pensamiento crítico y emociones siguen siendo irremplazables. La IA puede encargarse de lo repetitivo, pero no de lo humano .

    La IA está transformando la educación, pero su éxito depende del diseño: necesita docentes capacitados, entornos éticos y políticas públicas que prioricen la equidad y el pensamiento crítico. No se trata de reemplazar, sino de amplificar lo mejor de la enseñanza: la creatividad, la conexión y la excelencia pedagógica.

    Referencias:

     

  • Ripple, XRP y el desafío a SWIFT: de la disputa con la SEC a la reinvención de los pagos globales

    Cuando Ripple Labs lanzó el protocolo XRP en 2012, la ambición era clara: crear una red capaz de mover valor con la misma fluidez que circula la información en internet. El diseño del XRP Ledger (XRPL) introdujo innovaciones notables para la época: un sistema de consenso distinto al proof of work de Bitcoin, liquidaciones en segundos y comisiones fraccionales. El objetivo inicial no era ser una “criptomoneda especulativa”, sino un rail de pagos eficiente, interoperable y adoptable por instituciones financieras.

    Sin embargo, la trayectoria de Ripple no fue lineal. En 2020 la SEC de Estados Unidos demandó a la compañía, alegando que XRP era un valor no registrado. Durante tres años, la incertidumbre regulatoria empañó el proyecto. Finalmente, en 2023, los tribunales fallaron que XRP, en su comercialización secundaria, no constituía un valor y el caso se cerró definitivamente en Agosto del 2025. Con ese lastre levantado, Ripple recupera su agenda original: competir con SWIFT en el terreno de los pagos transfronterizos.

    SWIFT: el estándar… con grietas crecientes

    Fundada en 1973 y con sede en Bélgica, SWIFT conecta a más de 11.000 instituciones financieras en 200 países. Su papel es crucial, pero limitado: es un sistema de mensajería, no de liquidación. Para que el dinero se mueva realmente, los bancos deben recurrir a corresponsales y a cuentas prefinanciadas (nostro/vostro), lo que implica costos, demoras y una cascada de comisiones.

    Además, SWIFT es vulnerable a la interferencia gubernamental: en 2012 fue utilizada para excluir a Irán, y en 2022 a bancos rusos tras la invasión a Ucrania. Este carácter de “palanca geopolítica” convierte a SWIFT en un punto único de estrangulamiento, donde decisiones regulatorias pueden aislar a países o instituciones enteras.

    La sobre-regulación post-2008 añadió otra capa de complejidad: las exigencias AML/CFT encarecieron la banca corresponsal, reduciendo relaciones en mercados emergentes (de-risking) y dejando a millones de personas con menos acceso a pagos globales.

    Ripple/XRP: menos pasos, menos fricción

    Aquí Ripple ofrece una alternativa estructural. Su producto On-Demand Liquidity (ODL) convierte divisas en XRP y de vuelta en cuestión de segundos a través de exchanges regulados, eliminando la necesidad de cuentas prefinanciadas en múltiples países. Esto reduce la dependencia de corresponsales, libera capital inmovilizado y acorta la cadena de cumplimiento.

    Las ventajas adicionales son claras:

    • Velocidad: liquidaciones en segundos, contra horas o incluso días en SWIFT (aunque gpi mejoró mucho la trazabilidad, no siempre significa liquidación inmediata).
    • Costo: comisiones de fracción de centavo por transacción en XRPL, frente a las tarifas acumuladas en cada banco corresponsal.
    • Disponibilidad: XRPL opera 24/7/365, sin cortes ni dependencias de horarios bancarios.
    • Liquidez dinámica: el DEX nativo del XRPL y el auto-bridging permiten encontrar rutas de conversión eficientes entre pares.
    • Transparencia: cada liquidación queda registrada en la cadena, facilitando conciliación y auditoría en tiempo real.

    En términos de gobernanza, la descentralización relativa del XRPL evita que una sola entidad pueda “apagar” la red, aunque los on/off-ramps sigan sujetos a normativas locales. Aun así, es un substrato más resiliente que un consorcio legal centralizado y regulado como SWIFT.

    Limitaciones y realismo

    No todo es ventaja para Ripple. El efecto red de SWIFT es formidable: décadas de integración con core banking y un estándar de datos (hoy ISO 20022) que se ha vuelto lenguaje común. Muchos bancos prefieren mejorar lo existente antes que migrar a un rail alternativo. Además, la entrada y salida en fiat sigue requiriendo cumplimiento estricto en cada jurisdicción.

    Sin embargo, el diferencial de Ripple está en aliviar los dolores estructurales: reducir pasos innecesarios, democratizar acceso a liquidez y limitar la dependencia de nodos políticos. En un contexto donde las sanciones financieras son cada vez más frecuentes, esa resiliencia puede volverse atractiva incluso para actores que hoy son firmes usuarios de SWIFT.

    El futuro de los pagos globales

    La historia de Ripple y XRP es la de un proyecto que pasó de ser un experimento cripto a un contendiente real contra un sistema con medio siglo de hegemonía. La disputa con la SEC fue apenas un obstáculo en un trayecto más ambicioso: reinventar la infraestructura de pagos globales.

    SWIFT representa solidez, escala y tradición, pero también fricción, sobre-regulación y vulnerabilidad política. Ripple, en cambio, aporta velocidad, eficiencia y resistencia a la manipulación centralizada.

    La pregunta ya no es si Ripple puede reemplazar a SWIFT, sino cuántos bancos estarán dispuestos a probar un rail que no les exige cambiarlo todo, pero sí les promete liquidaciones más rápidas, más baratas y más libres de ataduras políticas.

  • Empresas acumulan Bitcoin cuatro veces más rápido de lo que se mina: ¿qué implica?

    Un reciente estudio de la firma River revela un dato que sorprende, aunque no debería: las empresas acumulan Bitcoin a un ritmo cuatro veces superior al que se genera mediante minería. Según su análisis del año 2025, estas entidades —entre tesorerías corporativas y firmas convencionales— captan en promedio 1 755 BTC por día, mientras que los mineros solo producen unos 450 BTC diarios tras el halving de abril de 2024.

    Pero no se quedan ahí: los fondos y los ETFs agregan otros 1 430 BTC diarios, y los gobiernos alcanzan los 39 BTC por día. Este desequilibrio entre oferta y demanda podría provocar un estrangulamiento del suministro de Bitcoin, ya que las reservas en los exchanges se reducen ante el impulso institucional.

    ¿Qué hay detrás de esta dinámica?

    • Reducción de reservas en exchanges: Con tanto Bitcoin saliendo hacia carteras institucionales, la liquidez disponible para el público (retail) disminuye. Este fenómeno podría generar tensiones al hacer más difícil comprar BTC al contado.
    • Empresas como “tesorerías Bitcoin”: Firmas como MicroStrategy (renombrada Strategy) y otras similares se han transformado en grandes acumuladoras de criptomoneda. Solo Strategy posee más de 600 000 BTC. En tanto, compañías como Metaplanet (Japón) anunciaron planes para adquirir decenas de miles de BTC, aspirando incluso a superar a MicroStrategy a futuro. Por su parte, GameStop realizó una primera gran compra de unos 4 700 BTC (valorados en más de 500 millones de dólares) como parte de su estrategia financiera alternativa.
    • ¿Subirá el precio o no? Aunque instituciones están comprando mucho, el impacto en el precio no es inmediato. Según Keyrock, las tesorerías corporativas representan apenas un 0,6 % del movimiento diario del precio de Bitcoin, y suelen mantener sus BTC a largo plazo, sin venderlos rápido.
    • Oportunidades desde la valoración en bolsa: Algunas empresas con gran exposición a Bitcoin cotizan por debajo del valor de sus criptoactivos. Esto crea oportunidades para inversores que pueden comprar exposición a BTC “barata” mediante acciones. A su vez, muchas emisoras cotizan con sobreprecio (premium) respecto al valor de su tesorería BTC, como MicroStrategy, con hasta un 90 % de markup.

    ¿Qué significa esto para el ecosistema cripto?

    1. Menor disponibilidad inmediata de BTC: Al reducirse las reservas disponibles en exchanges, la oferta para el mercado retail se comprime, lo que podría aumentar la volatilidad.
    2. Bitcoin como activo corporativo estratégico: Empresas lo adoptan como un resguardo de valor alternativo, especialmente en entornos de inflación o bajas tasas de interés.
    3. Mercado institucional más robusto: La creciente demanda por parte de grandes jugadores es un signo de consolidación del ecosistema cripto.
    4. Oportunidades de arbitrio y valoración: Inversionistas atentos pueden encontrar valor comprando empresas subvaloradas con reservas BTC como activo subyacente.

    En síntesis, estamos ante un momento clave: las empresas acumulan Bitcoin y lo están haciendo a un ritmo superior frente al suministro nuevo, lo que tensiona la oferta. Aunque esto no impulsa el precio de inmediato, sí fortalece el rol de Bitcoin como activo corporativo estratégico, y abre la puerta a oportunidades financieras en paralelo.

  • Revés judicial a los aranceles de Trump: ¿qué significa para la logística, la tecnología y el comercio global?

    La última semana de agosto trajo un golpe inesperado a la política comercial de EE. UU.: la Corte de Apelaciones del Circuito Federal declaró que la mayoría de los aranceles impuestos por la administración Trump bajo la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) son ilegales. En términos simples, este revés judicial para Trump significa que el tribunal consideró que un presidente no puede usar poderes de emergencia para cobrar impuestos a las importaciones, pues esa facultad es del Congreso.

    Eso sí: la decisión no se aplica de inmediato. Los jueces suspendieron sus efectos hasta el 14 de octubre para dar tiempo a que el gobierno de  Trump eleven el caso al Tribunal Supremo; mientras tanto, los aranceles siguen cobrándose.

    Este limbo jurídico genera un terreno lleno de preguntas para importadores, operadores logísticos y equipos de sistemas. ¿Cómo planificar cuando el mismo tributo puede desaparecer en semanas?

    Efectos globales: precios, rutas y tensiones comerciales

    1. Costos impredecibles. Los importadores pagan hoy aranceles que podrían declararse inválidos mañana. Eso obliga a provisionar flujo de caja adicional y a diseñar estrategias de reembolso por si los tribunales confirman la ilegalidad.
    2. Redirección de flujos. Algunas multinacionales están moviendo parte de su producción para evitar “golpes de clasificación”. Esto incluye buscar orígenes alternativos, ajustar el contenido regional de sus productos o incluso desviar cargas hacia países con acuerdos más estables.
    3. Relaciones internacionales. Si el Supremo confirma el fallo, Washington perderá una herramienta de presión comercial, lo cual puede reducir tensiones con socios como la UE o México. Pero si lo revierte, se consolidará un precedente de unilateralismo que otros países podrían imitar.

    La capa tecnológica: cuando los sistemas deben bailar al ritmo de la política

    El comercio exterior no se sostiene solo con barcos y contenedores. Detrás, hay capas de software que deben adaptarse a cada vaivén regulatorio. Hoy más que nunca, los responsables de IT y compliance están afinando sus plataformas para no perder el compás:

    • ERP (SAP, Oracle, Dynamics). Deben parametrizar aranceles con fechas de vigencia y vincularlos a su base legal (IEEPA vs Sección 232/301). Esto les permite recalcular automáticamente los costos de importación y simular escenarios con o sin devolución de derechos. Ahora imaginen el altísimo costo que representa para los productores mundiales cambiar estos parámetros a cada impulso político que se generan con frecuencias temporales cada vez menores.
    • TMS/WMS. Los sistemas de transporte y almacén ya están ajustando reglas de ruteo: por ejemplo, se priorizan puertos con menos congestión o deciden si conviene acelerar la entrada de una carga para entrar en una “ventana de exención” aduanera. Estas decisiones no son gratuitas, más allá del trastorno logístico que implican.
    • Sistemas aduaneros (ACE/ABI en EE. UU.). Los brokers y equipos internos deben mantener actualizadas las tablas con los códigos de recargo (subcapítulos 9903) y documentar el fundamento legal de cada entrada. Esto es clave para futuras devoluciones, pero es un costo que también impactará en los precios que paguen los consumidores americanos.
    • Integraciones EDI. Los mensajes electrónicos entre navieras, terminales y aduanas (ANSI X12) ahora necesitan transportar campos adicionales como la fecha exacta de carga a bordo, dato decisivo para saber si una mercancía califica a exención.
    • Analítica financiera. Muchas compañías ya tienen dashboards de “duty at risk”, donde se calcula cuánto capital está comprometido en aranceles que podrían desaparecer. Esto facilita proyecciones de flujo de caja y evita sorpresas en el trimestre.

    En el agua: qué hacen hoy los barcos

    El impacto no es solo de escritorio. En los puertos estadounidenses se observa un patrón curioso:

    • Algunos importadores están acelerando arribos para que su mercancía entre antes de la fecha de corte y quede protegida por exenciones de tránsito.
    • Otros, al contrario, están demorando el despacho aduanero mediante zonas francas o depósitos, esperando claridad judicial antes de “consumir” la entrada.

    Las navieras reportan que no hay una paralización general, pero sí mayor volatilidad en los tiempos estimados de llegada (ETA) y movimientos en puerto. Todo esto repercute en las tarifas spot, que se ajustan con rapidez ante cualquier expectativa de reducción de volúmenes.

    Mientras tanto, qué hacen importadores y operadores

    1. Congelan reglas actuales en los sistemas, pero preparan un plan de reversión automática si el fallo se confirma.
    2. Revisan contratos logísticos e incluyen cláusulas de reparto de costos en caso de cambios arancelarios.
    3. Auditan orígenes y clasificaciones para detectar oportunidades de exención bajo otros regímenes.
    4. Capacitan a sus equipos en las guías recientes de CBP y en la sentencia del Circuito Federal.

    Una pesadilla global para el flujo normal del comercio

    Este último episodio demuestra que el comercio global no depende solo de acuerdos internacionales o de la capacidad de los puertos, sino también de la resiliencia de los sistemas de información de las empresas. En un escenario donde un arancel puede nacer y morir por una orden política o judicial, las empresas que mejor se adaptan son aquellas capaces de versionar reglas en su ERP, recalcular rutas en su TMS y traducir fechas de carga en decisiones financieras. La pregunta es quiénes son tan grandes como para poder hacerlo sin fricciones. Más que nunca, la cadena de suministro global necesita no solo barcos veloces y empresas adaptativas, sino reglas de juego claras y estables. El libre comercio no debería ser rehén del capricho político. Las compañías invierten en tecnología, logística y talento para sostener el movimiento del mundo; los políticos, en cambio, parecen invertir en incertidumbre. Y en un mercado global, la incertidumbre cuesta más caro que cualquier arancel.

  • El individuo por encima del Estado: la amenaza a la libertad en tiempos del veredicto Storm

    Desde una perspectiva libertaria, la máxima de Jorge Luis Borges, “Creo que con el tiempo mereceremos que no haya gobiernos”, refleja una esperanza fundamentada más en la maduración moral humana que en el rechazo simplista del Estado. No es un capricho literario, sino una aspiración profunda: llegar a un futuro donde las personas sean lo suficientemente civilizadas para convivir sin estructuras coercitivas.

    Esta idea cobra fuerza en un contexto donde el Estado, por su propia naturaleza expansiva, parece más una amenaza que una garantía. Como sostiene el fallo reciente contra Storm, el Estado no siempre está al servicio del individuo. Al contrario, cuando ampara o amplía su aparato coercitivo, pone en riesgo las libertades fundamentales.

    Los valores libertarios descansan en la convicción de que el individuo posee derechos inalienables: vida, libertad, propiedad y que éstos deben estar protegidos frente a cualquier invasión del poder estatal. El Estado, en cambio, por definición, tiende a priorizar los propios intereses de una mayoría circunstancial ejerciendo el gobierno, expandir su control y reglamentar las acciones de los ciudadanos aunque sea bajo el velo del “bien común”.

    El veredicto contra Storm, que destruye, sin matices, el ejercicio genuino de esas libertades, confirma esta peligrosa dinámica. La justicia, en este caso, se convierte en herramienta de represión. El Estado actúa como acusador, juez y verdugo, sin distinción entre roles ni contrapesos efectivos. El individuo, así, queda subordinado a una máquina estatal rígida y deshumanizada.

    Por eso, afirmar que “el gobierno no es tu amigo” no es una frase retórica vacía: es reconocer que la protección real de la libertad está en los límites que los ciudadanos imponen desde su autonomía. La verdadera defensa de los derechos surge cuando el Estado reconoce su rol limitado y cede el protagonismo al individuo responsable.

    Pero esto no implica caer en el nihilismo. El objetivo no es abolir el Estado hoy, sino replantear su naturaleza. Requiere reglas mínimas, claras y concretas, donde el poder estatal sea transparente, accountable y subsidiario. Un Estado que cumpla funciones imprescindibles: seguridad, justicia, defensa, sin invadir los espacios del individuo.

    La cita borgiana, entonces, ilumina una senda esperanzadora: mereceremos un futuro sin gobiernos, no porque los despreciemos, sino porque habremos alcanzado un grado de civilización tal que ya no los necesitaremos para convivir con respeto, ética y responsabilidad individual.

    Mientras tanto, el fallo contra Storm pone en evidencia cuánto queda por recorrer. La libertad no es una concesión estatal: es un activo que es anterior al estado, son derechos self-evident por el mero hecho de ser seres humanos, derechos fundamentales que debemos defender y resguardar con firmeza. El individuo debe velar por sus derechos siempre ante cualquier forma de autoridad que los desmerezca. Y nunca pedir permiso por ejercerlos siempre que respetemos a los mismos derechos en nuestros semejantes.

    Este fallo contra Storm refuerza una enseñanza clara: el individuo no debe delegar su soberanía en un Estado con intereses propios de quienes gobiernan. Debe vigilar, cuestionar y, sobre todo, actuar libremente. Los libertarios compartimos la convicción de que el Estado no es nuestro amigo; reconocerlo no es derrotismo, sino una advertencia necesaria para defender lo que realmente importa.