Etiqueta: Brexit

  • Un nuevo capítulo post Brexit: del distanciamiento al reencuentro

    El 19 de mayo de 2025 se selló un acuerdo histórico entre el Reino Unido y la Unión Europea que marca un giro auspicioso en sus relaciones tras años de tensiones post-Brexit. Este nuevo entendimiento, que abarca áreas clave como comercio, pesca, defensa y movilidad juvenil, no solo apunta a superar heridas abiertas, sino también a trazar una hoja de ruta común hacia una cooperación más madura y pragmática.

    Del desencuentro a la reconstrucción

    Desde que el Reino Unido concretó su salida de la UE en 2020, las relaciones bilaterales se vieron atravesadas por desencuentros, burocracia y desconfianza mutua. Pero con el paso del tiempo y el peso de la realidad geopolítica, ambas partes reconocieron que el aislamiento no era una opción sostenible. Así, este nuevo acuerdo no revierte el Brexit, pero sí representa una aproximación más sensata: una manera de convivir sin renunciar a la soberanía, pero aceptando la interdependencia.

    Los pilares del acuerdo

    Comercio y regulación sanitaria.
    Uno de los avances más celebrados es la eliminación de los controles fronterizos sobre productos agroalimentarios británicos destinados a la UE, gracias a un nuevo acuerdo veterinario. Esto armoniza normativas sanitarias, facilita el comercio y podría inyectar hasta £9.000 millones anuales a la economía británica, reduciendo trabas que afectaban a productores y consumidores por igual.

    Pesca: pragmatismo sobre el orgullo.
    El pacto extiende por 12 años el acceso mutuo a zonas pesqueras, una cuestión especialmente simbólica y conflictiva desde el referéndum de 2016. Aunque algunos sectores pesqueros británicos ven esto como una concesión, el acuerdo garantiza previsibilidad y sostenibilidad para ambos bloques.

    Defensa y seguridad compartida.
    El Reino Unido se reincorpora parcialmente al sistema de defensa europeo a través del fondo “Safe”, con acceso a un presupuesto de €150.000 millones para innovación y seguridad. En un contexto donde EE. UU. reduce su implicancia en la seguridad europea, este giro es estratégico para ambas partes.

    Movilidad y juventud: puentes para el futuro.
    Se restablece la participación del Reino Unido en el programa Erasmus y se lanza un esquema de movilidad juvenil para facilitar intercambios de estudiantes y profesionales jóvenes. Además, los ciudadanos británicos podrán volver a usar e-gates al ingresar a la UE, agilizando el tránsito y reduciendo la fricción en los viajes.

    Ciudadanos en el centro

    Para los ciudadanos británicos, este acuerdo significa recuperar muchas facilidades perdidas post Brexit: acceso a programas educativos, menos burocracia para viajar y mayores oportunidades laborales en Europa. Para los europeos, se mantiene el acceso a recursos y mercados británicos, además de contar con un aliado activo en materia de defensa y cultura.

    Una lectura ética y política del momento

    En un tiempo donde el cortoplacismo político ha primado, este acuerdo podría interpretarse como un ejemplo alentador de visión a largo plazo. Hoy por hoy, en muchas sociedades, la ética, la libertad y los valores republicanos no se valoran tanto como el beneficio inmediato que ofrece el pragmatismo político. Sin embargo, este nuevo pacto muestra que la cooperación estratégica, basada en principios compartidos y no solo en la urgencia del momento, puede generar beneficios reales y duraderos.

    Una nueva era sin nostalgia

    Este acuerdo no implica un retorno al pasado ni una marcha atrás en el Brexit. Se trata, más bien, de una adaptación madura a una realidad compleja, en la que ni la confrontación ni la autosuficiencia total resultaron viables. Reino Unido y la UE, tras años de incertidumbre, eligen post Brexit, una relación menos ideológica y más funcional. Un nuevo capítulo comienza —y esta vez, con los ciudadanos en el centro.

  • Liz Truss: ¿quién es la nueva primera ministra británica y por qué sustituye a Boris Johnson?

    Liz Truss será la próxima primera ministra del Reino Unido. Tras dos meses de competición, los miembros del Partido Conservador la han elegido como su nueva líder. Ya solo falta que Truss viaje a Balmoral, en Escocia, donde será invitada formalmente por la Reina para formar gobierno.

    Truss se convertirá en la cuarta líder y primera ministra tory en poco más de seis años. Es la decimoquinta Primera Ministra de la Reina Isabel, y la tercera mujer que ocupa el cargo.

    Su rápido ascenso a la cima comenzó en 2010, cuando fue elegida por primera vez al Parlamento. Cuatro años después, se incorporó al gabinete de David Cameron como secretaria de Medio Ambiente. Posteriormente, fue secretaria de Justicia y luego secretaria jefe del Tesoro con Theresa May, y secretaria de Comercio Internacional y de Asuntos Exteriores con Johnson.

    Truss es una libertaria económica declarada. Apoyó con entusiasmo la permanencia en el referéndum de 2016 sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE pero posteriormente predicó los beneficios del Brexit y ha adoptado una postura notablemente beligerante contra Rusia por su invasión de Ucrania.

    La marca de Truss de libertarismo económico, optimismo político y belicismo resultó decisiva en la contienda por el liderazgo de 2022. A pesar de una serie de meteduras de pata y giros en falso, su programa de reducción de impuestos, junto con su antigua lealtad a Johnson, le dio una ventaja sustancial sobre su rival directo, Rishi Sunak.

    Como nueva primera ministra, Truss se enfrenta a una serie de retos enormes: una inflación galopante, unos costes energéticos desorbitados, el deterioro de los servicios públicos, las continuas huelgas y un gobierno independentista en Escocia. En el extranjero, debe hacer frente a la guerra de Ucrania y a las problemáticas relaciones con la Unión Europea.

    ¿Por qué dimitió Boris Johnson?

    Truss sustituirá a Boris Johnson, que fue obligado a dimitir como líder conservador y primer ministro el pasado julio. La dimisión masiva de unos 60 ministros y otros cargos políticos, entre ellos Sajid Javid, secretario de Sanidad, y Sunak, ministro de Hacienda, se produjo en protesta por la mala gestión de Johnson de un escándalo en el que estaba implicado Chris Pincher, antiguo jefe adjunto del Gobierno.

    Pincher dimitió de su cargo tras ser acusado de agredir sexualmente a dos hombres en un club privado. Pincher dijo que había “bebido demasiado” y se mostró avergonzado, pero negó las acusaciones y sigue siendo un diputado independiente. Surgieron otras acusaciones históricas de conducta sexual inapropiada, que plantean preguntas sobre lo que Johnson sabía y cuándo.

    En un principio, Downing Street negó que Johnson estuviera al corriente de estas acusaciones cuando nombró a Pincher como jefe de filas. Más tarde se demostró que este desmentido era falso. Johnson también fue criticado por no haber suspendido inmediatamente a Pincher del partido, ya que sólo lo hizo después de recibir intensas presiones desde sus propias filas.

    Pero el poder de Johnson era tenue incluso antes del asunto Pincher. Una serie de escándalos demostraron su falta de rigor en la vida pública. Varios conservadores le habían pedido que dimitiera por el partygate, es decir, por las revelaciones sobre las reuniones etílicas en Downing Street, que desafiaban las restricciones de la COVID-19, y que finalmente se tradujeron en multas policiales para Johnson y su esposa.

    La propia conducta de Johnson se había convertido en una distracción indefendible. Nada menos que el 41% de los diputados conservadores votaron contra él a principios de junio.

    La percepción de la falta de dirección de Johnson fue una segunda fuente de descontento. Podía afirmar que había “conseguido el Brexit”, pero ¿qué iba a hacer su Gobierno a continuación? Se hablaba mucho de “nivelación” pero poco de sustancia práctica. Los problemas se vieron agravados por la inminente crisis del coste de la vida y el aparente caos de su operación en Downing Street.

    Por último, Johnson había llegado a ser visto como un lastre electoral. Los conservadores estaban por detrás de los laboristas en las encuestas de opinión desde finales de 2019 y, más recientemente, habían perdido una serie de elecciones parciales frente a los laboristas y los liberales demócratas. Los diputados conservadores, especialmente en los escaños marginales, estaban preocupados.

    El asunto Pincher resultó fatal para Johnson porque aprovechó directamente estas fuentes de descontento. Los partidarios de Johnson afirmaron que su propio partido le había apuñalado por la espalda, pero tras repetidos tropiezos, simplemente había tropezado con su propia espada.

    ¿Por qué no ha habido elecciones?

    La elección del sucesor de Johnson es un asunto exclusivo del partido conservador en el gobierno. El Reino Unido es un sistema parlamentario en el que el gobierno de turno lo forma quien consigue la confianza de la Cámara de los Comunes. En la práctica, esto suele significar el líder del partido que obtuvo la mayoría de escaños en las últimas elecciones generales.

    Cuando un primer ministro dimite a mitad de una legislatura, no hay necesidad constitucional de celebrar nuevas elecciones generales. En su lugar, el partido en el poder elige a un nuevo líder y, por tanto, al nuevo primer ministro.

    Los primeros ministros que asumen el cargo de esta manera no son inusuales. Desde 1945, ocho primeros ministros comenzaron con la victoria en unas elecciones generales, mientras que nueve lo hicieron a mitad de legislatura.

    Los partidos políticos tienen sus propias reglas sobre cómo seleccionar a un nuevo líder. Antes de 1965, los nuevos líderes conservadores surgían de consultas con los altos cargos del partido. Desde entonces y hasta 1998, los nuevos líderes fueron elegidos exclusivamente por los diputados conservadores. A partir de entonces, han sido elegidos mediante un proceso de dos fases en el que los diputados seleccionan a dos candidatos, y luego los miembros del partido –en el caso de los conservadores, unos 180.000 miembros que pagan cuotas– hacen la elección final.

    En la primera fase del concurso para sustituir a Johnson participaron ocho candidatos. Tras cinco rondas de votaciones entre los diputados conservadores, Sunak, excanciller, quedó en primer lugar con 137 votos (38,3%), Truss, entonces ministra de Asuntos Exteriores, quedó en segundo lugar con 113 votos (31,6%), y Penny Mordaunt, ministra de Estado para la Política Comercial, fue eliminada de la carrera con 105 votos (29,3%)

    A continuación se celebró una votación entre los miembros del partido, para la que Sunak y Truss pasaron gran parte de julio y todo agosto pidiendo apoyo. Al final, Truss se impuso a Sunak por 57% a 43%.

    ¿Qué pasa ahora?

    La tarea inmediata de Truss será formar un gobierno. Las personas que incluya en su gabinete marcarán el tono de sus relaciones con su partido. Truss ganó el liderazgo porque fue la elección de los afiliados conservadores, no el candidato preferido de sus diputados. El periodo de luna de miel podría ser breve, especialmente si los conservadores siguen languideciendo por detrás de los laboristas en las encuestas.

    Sobre todo, Truss tendrá que gestionar las expectativas de su partido sobre las próximas elecciones generales. Todos los primeros ministros que asumen el poder son recibidos con peticiones para que se celebren elecciones inmediatas con el argumento constitucionalmente espurio de que no han sido elegidos.

    Al mismo tiempo, los primeros ministros que asumen el poder quieren su propio mandato de los votantes. Esto refuerza su autoridad y les permite empezar con un nuevo conjunto de compromisos.

    Truss tiene el poder de convocar elecciones generales a voluntad. Si los conservadores disfrutan de un rebote sostenido en las encuestas, Truss tendrá que calcular si es mejor consultar al país antes, a sabiendas de que la situación económica puede deteriorarse, o esperar hasta el último momento, con la esperanza de que las cosas mejoren.

    Si no se produce ese impulso, esos cálculos serán discutibles, y es probable que el parlamento elegido de 2019 complete toda la legislatura. Los votantes tendrán entonces la oportunidad de emitir su veredicto sobre el nuevo primer ministro británico a más tardar en enero de 2025.The Conversation

    Nicholas Allen, Reader in Politics, Royal Holloway University of London

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Secretario del Brexit ordena eliminar la Ley de Bruselas de 1972, que pone fin a toda la legislación de la UE en UK.

    El Gobierno inglés, a través del Secretario de Estado para el Brexit, ha firmado una orden para derogar la Ley del Parlamento que impuso la pertenencia de Gran Bretaña a la UE (CEE, Unión Europea, Comunidad Económica Europea) en 1972.

    La Ley de 1972 es el vehículo que permite que las regulaciones fluyan directamente a la legislación del Reino Unido desde los órganos legislativos de la UE en Bruselas. El anuncio de la derogación de la Ley marca un paso histórico en el retorno de los poderes legislativos de Bruselas al Reino Unido. «Estamos retomando el control de nuestras leyes, ya que es lo que el público votó en 2016», manifiesta el comunicado de prensa de la Secretaría del Brexit este Domingo. La derogación de la Ley de Comunidades Europeas de 1972 entrará en vigor cuando Gran Bretaña abandone formalmente la UE el 31 de octubre. Luego de haber firmado la legislación que cristalizará en ley la próxima derogación del ECA (European Communities Act) , el Secretario de Estado para Salir de la UE, Steve Barclay, dijo: «Esta es una señal clara para la gente de este país de que no hay vuelta atrás: nos vamos de la UE como lo prometimos el 31 de octubre, independientemente de las circunstancias, entregando las instrucciones que nos dieron en 2016».

    «Los votos de 17.4 millones de personas que deciden abandonar la UE es el mayor mandato democrático otorgado a cualquier gobierno del Reino Unido. Los políticos no pueden elegir qué votos públicos desean respetar. El Parlamento ya votó la salida a partir el 31 de octubre. La firma de esta legislación asegura que la Ley de Retiro de la UE derogará la Ley de Comunidades Europeas de 1972 el mismo día de la salida».

    También se manifestó sobre las innumerables regulaciones de la UE que fluyeron directamente en la legislación del Reino Unido durante décadas, y dijo que cualquier gobierno serio que tuviera la decisión de la salida (Brexit) el 31 de octubre debería mostrar su compromiso de derogarlo.

    Por último, el comunicado de prensa reproduce lo que es la nueva postura dura del gabinete de Boris Johnson: Esto es lo que estamos haciendo al poner en marcha esta derogación. Este es un momento histórico para recuperar el control de Bruselas sobre nuestras leyes.

    Líderes opositores o algunos conservadores que bregan por una salida con acuerdo, han manifestado su desacuerdo con esta Ley, demeritándola sobre el hecho que si se pospone la fecha, esta Ley no entraría en vigencia. Boris Johnson les ha respondido; «Algunos de ustedes han dicho públicamente que están decididos a tratar de evitar que salgamos de la UE en esa fecha si no podemos asegurar un acuerdo». El primer ministro agregó: ‘Es clarísimo que Bruselas, o la UE, simplemente no se comprometerá mientras ellos crean que existe la más mínima posibilidad de que el Parlamento pueda bloquear el Brexit el 31 de octubre». Mientras tanto, Johnson afirmó que «los llamados esfuerzos para evitar el «No Deal» están haciendo que el «No Deal» sea más probable de suceder».

  • Brexit: qué pasará con el sector financiero y qué puede hacer Panamá

    Londres y Bruselas acaban de acordar una prórroga de tres meses con la que se pretende retrasar la fecha definitiva del Brexit. La salida de Reino Unido de la Unión Europea tendrá un impacto notable en la industria financiera del Viejo Continente. La City se convirtió en la capital bancaria e inversora de Europa gracias al big bang que experimentó en los años 80, pero buena parte de su ventaja competitiva se va a esfumar ante el divorcio entre las islas y el continente.

    Andrea Enria, encargado de la agencia de supervisión del Banco Central Europeo, ha reconocido que los planes de contingencia del sector financiero incluyen la transferencia de entre 1 y 1,5 billones de dólares a otras jurisdicciones. Dichos caudales volarían principalmente a otras capitales europeas como Frankfurt y Dublín. También se espera que aumente la actividad financiera en París, Milán o Madrid.

    El cálculo del BCE se mueve dentro de las estimaciones que también maneja la City e incluye activos financieros y efectivo de clientes que han depositado sus ahorros en las islas británicas, así como el traslado de la operativa de compra-venta de activos. En comparación con las cifras que se manejaban hace un trimestre, el monto de activos que va camino de salir a otros destinos ha crecido un 20%, de modo que la percepción de riesgo va en aumento, sobre todo a raíz de los continuos desacuerdos que se están produciendo en el Parlamento londinense.

    Con el Brexit no solo se producirá el traslado del capital financiero, sino que también se producirá una intensa salida de capital humano. Para ser precisos, se espera que 7.000 trabajadores del sector hagan las maletas y se trasladen a otras latitudes. A esta cifra hay que sumarle la salida de otros 3.000 financieros que ya se ha detectado en los últimos años. Hablamos, por tanto, de al menos 10.000 salidas.

    Como es evidente, esta pérdida de estos trabajadores acarrea una importante pérdida en términos de experiencia, visión estratégica, contactos, etc. El resultado es, por tanto, una clara pérdida de atractivo para la industria financiera de Londres. En adelante, hacer negocios o invertir en Europa implicará mirar a otras plazas, principalmente a Alemania e Irlanda, pero también a Francia, Italia o España.

    Citigroup ya opera a pleno rendimiento en Frankfurt, Bank of America ha invertido 400 millones de dólares en trasladar sus oficinas a París y Dublín, Barclays ha transferido 200.000 millones de dólares a su nueva división irlandesa, JP Morgan ya ha anunciado su intención de llevar trabajos de back office a Madrid… Se estima que el 40% de las 200 empresas más grandes de la City van a trasladar su actividad a otras latitudes europeas.

    La salida de estas entidades supone una merma notable para las arcas públicas, puesto que un trabajador medio de la City aporta anualmente 110.000 dólares a Hacienda, mediante impuestos directos e indirectos. El agujero en los presupuestos británicos rondaría los 1.000 millones de dólares solamente por las contribuciones individuales de estos trabajadores. A este monto habría que sumarle la caída de ingresos obtenidos por la operativa de las empresas financieras que han optado por recortar su actividad en Londres.

    Lo que está ocurriendo en las islas británicas pone de manifiesto distintas cuestiones que deben invitar a la reflexión a las autoridades de Panamá.

    – La seguridad jurídica es fundamental para establecer un centro financiero internacional de alto valor añadido. En cuanto Londres ha perdido la cobertura de Bruselas, las firmas del sector se han visto obligadas a reaccionar.

    – La entrada o salida de capital en Europa se va a diversificar. Lo mismo ocurrirá con su gestión. Por tanto, los centros financieros internacionales tienen que estar preparados para trabajar con un número creciente de socios preferentes, entre los que destacan Frankfurt y Dublín.

    – Las Islas del Canal ya han movido ficha para no quedarse fuera del mercado de capitales europeo. Firmando el protocolo AIFMD, estos pequeños centros financieros internacionales han conseguido cobertura regulatoria para seguir operando con la UE.

    – La caída de liquidez en los mercados de la City y la necesidad de recuperar el atractivo perdido invitarán a Londres a buscar alianzas estratégicas en otros mercados. Nueva York cubrirá el flanco norteamericano, Singapur y Hong Kong complementarán la vía asiática… y Panamá debería ser el complemento idóneo para el intercambio de capitales con América Latina.

    – Las relaciones comerciales son el complemento económico que acompaña los lazos financieros. Por tanto, un acuerdo que liberalice la compra-venta de bienes y servicios entre Reino Unido y Panamá puede generar un nuevo espacio de crecimiento una vez se produzca la materialización del Brexit.

  • Suiza y el Reino Unido acuerdan mantener la misma relación comercial actual, posterior al Brexit

    Suiza y Reino Unido firmaron el pasado lunes 11 de febrero en Berna, Suiza, un acuerdo que permitirá mantener las relaciones económicas y comerciales entre los dos países tras el Brexit.

    El Consejo Federal Suizo explicó que el acuerdo garantiza la continuidad de los derechos y obligaciones económicos y comerciales que surgen actualmente de los acuerdos entre Suiza y la UE. El nuevo acuerdo reproduce la mayoría de los acuerdos comerciales entre Suiza y la UE que actualmente rigen las relaciones entre Suiza y el Reino Unido, a saber: el Acuerdo de Libre Comercio de 1972, el Acuerdo sobre Contratación Pública y el Acuerdo sobre la Lucha contra el Fraude. Sin embargo, algunos acuerdos entre Suiza y la UE se basan en la armonización o el reconocimiento de la equivalencia de normas entre las dos partes y no se pueden replicar en su totalidad en esta etapa y por ello acuerdan parte del Agreement on Mutual Recognition in Relation to Conformity Assessment, y parte del Acuerdo sobre la agricultura de 1999.

    El Gobierno del Reino Unido dijo que el acuerdo simplifica el comercio y permitirá que las empresas sigan negociando libremente, sin ninguna tarifa adicional, después del Brexit. También prevé la eliminación continua de los aranceles en la gran mayoría de los productos comercializados entre el Reino Unido y Suiza. Según el Gobierno del Reino Unido, el comercio en estos términos preferenciales, más allá de en los términos de la Organización Mundial del Comercio, generará ahorros significativos y ayudará a salvaguardar los empleos británicos.

    Los dos países ya firmaron en los últimos meses acuerdos sobre el transporte por carretera, el transporte aéreo, los seguros y la libre circulación de personas. El acuerdo sobre comercio, firmado el lunes por el ministro de Comercio Exterior del Reino Unido, Liam Fox y el ministro suizo de Economía, Guy Parmelin, fue ampliado a Liechtenstein, en virtud de la unión aduanera existente entre Suiza y Liechtenstein. El pacto entrará en vigor cuando los acuerdos Suiza-Unión Europea (UE) dejen de ser aplicables a las relaciones entre Suiza y Reino Unido, indicaron las autoridades helvéticas en un comunicado.

    “Si la fase de transición prevista entre la UE y Reino Unido entra en vigor el 30 de marzo de 2019, los acuerdos bilaterales Suiza-UE continuarán siendo aplicables entre Suiza y Reino Unido”, explicó. En este contexto, los acuerdos servirán de base para las relaciones económicas y comerciales entre Suiza y Reino Unido tras la fase de transición. Sin embargo, en caso de un Brexit sin acuerdo el 29 de marzo, “el acuerdo se aplicará de manera provisional a partir del 30 de marzo de 2019”. Reino Unido es un socio económico importante de Suiza. En 2017 era el sexto mercado de exportación para las mercancías suizas, evaluadas más de USD 11 000 millones. Por su parte Suiza es el quinto mercado de exportación de Reino Unido fuera de la UE, después de Estados Unidos, China, Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos.

    El consejero federal suizo, Guy Parmelin, dijo que el acuerdo «garantiza la continuidad de nuestras relaciones comerciales después de que el Reino Unido abandone la Unión Europea y sienta las bases de nuestras futuras relaciones». El acuerdo fue bien recibido por Anne-Marie de Weck, Presidenta de la Cámara de Comercio británico-suiza. Ella dijo: «Es imperativo para nuestros miembros, tanto los británicos como los suizos, que el comercio continúe. Suiza es el séptimo mercado de exportación más grande del Reino Unido, el tercer mayor mercado no perteneciente a la UE, el octavo mayor inversionista directo extranjero y el décimo destino principal para el exterior del Reino Unido» en inversión directa. Es de suma importancia que los gobiernos británico y suizo hayan asegurado la continuación de una gran relación comercial con este acuerdo «.

  • Brexit, la frontera irlandesa y blockchain.

    De los muchos problemas que están resultando difíciles para que la Unión Europea (UE) y el Reino Unido respecto al Brexit, uno de los más problemáticos es el callejón sin salida con respecto a la frontera irlandesa.

    Existe un «respaldo» o forma de garantía que busca la República de Irlanda con respecto a Irlanda del Norte en la que sus fronteras se mantengan completamente abiertas para el libre tránsito del comercio, personas y servicios. Pero los partidos dentro del Reino Unido aún no han llegado a una conclusión sobre cómo, en particular, el país tratará estas cuestiones sobre el comercio y los derechos de residencia de los ciudadanos y la frontera con Irlanda con varios países. Recordemos que Reino Unido representa el 16% de las exportaciones irlandesas y el 39% de sus importaciones. Cualquier traba a la libertad de comercio en particular resultaría difícil para ambas partes.

    Dentro de esto, el ministro de finanzas del Reino Unido, Philip Hammond, interrogado en la conferencia del Partido Conservador sobre cómo el gobierno del Reino Unido podría resolver este problema, sugirió que la tecnología de la cadena de bloques podría ser una solución: «Se está haciendo disponible la tecnología […] No pretendo ser un experto en eso, pero la tecnología más obvia es blockchain».

    La aplicación de blockchain para las necesidades aduaneras fue anunciada por primera vez por el departamento no ministerial de «Rentas y Aduanas de Su Majestad» (HMRC por sus siglas en inglés) en septiembre de 2017. En aquel entonces, el organismo de control decidió examinar el uso de blockchain para que la frontera estuviera tecnológicamente lista para cuando el Reino Unido abandone la UE. También solicitó una actualización sobre un ensayo de la tecnología previamente anunciada. En respuesta, el secretario financiero del Tesoro del Reino Unido, Mel Stride, explicó que el proyecto implicaba el desarrollo de una cadena de bloques autorizada «que podría utilizarse para informar al comerciante de su estatus de «Operador Económico Autorizado». Stride también informó que la prueba piloto se probó durante seis semanas y «estableció que el gobierno podría usar Blockchain para compartir de manera segura los resultados de las comprobaciones de riesgo sensibles para mejorar la eficiencia de ciertos procesos aduaneros».

    Algunos escépticos consideran que todavía hay un largo camino por recorrer antes de que las soluciones que involucran tecnología de cadena de bloques puedan implementarse a gran escala. Pero nada más lejos de la realidad, tenemos a Maersk e IBM que han establecido una empresa conjunta que busca transformar el envío global, sentando las bases de un modelo de comercio marítimo que funcionará de manera segura dentro de seis meses con tecnología blockchain.

    Maersk estableció su propia prueba piloto junto con DowDuPont Inc., por lo que la tecnología se adoptó en los puertos de Houston y Rotterdam. Agregando legitimidad a este acuerdo, está el hecho de que las Agencias de aduanas tanto en los Países Bajos como en los EE. UU. también se han incorporado. La conexión de IBM también se encuentra en los programas que han seguido con Nestle SA, Unilever NV y Walmart INC, consiguiendo que el rastreo de productos sea mucho más efectivo y eficiente, y altamente alentador para las oportunidades de comercio electrónico a nivel mundial, aunque sea algo largo y costoso.

    También habría que tener en cuenta los cambios en la política de la UE y el Reino Unido, ya que lo que podría acordarse en 2019 podría verse socavado durante los próximos cinco años, pero esta tecnología puede ofrecer una solución fluida al problema de la identificación de productos que entrarán en la UE a través del Reino Unido para garantizar el cumplimiento de las normas reglamentarias de la UE.

  • Bancos ingleses se preparan para incumplimientos de préstamos corporativos inducidos por el Brexit

    Los bancos ingleses buscan preparar a sus clientes comerciales antes del Brexit, anticipándose a un acceso más estricto a la financiación, informó Reuters el martes (27 de noviembre).

    Reportes diversos dijeron que las instituciones financieras (IF) basadas en el Reino Unido están cada vez más preocupadas de que  el Brexit genere un aumento de los préstamos incobrables a los prestatarios corporativos, con posibles incumplimientos debidos a retrasos en los envíos o pagos comerciales transfronterizos.

    La volatilidad del valor en libras esterlinas también podría aumentar los incumplimientos, según los mismos informes. Anticipándose, los bancos habrían extendido el crédito a los clientes corporativos en forma anticipada y comenzaron a vender seguros para mitigar el riesgo de volatilidad del tipo de cambio (FX).

    Los informes apuntan al Royal Bank of Scotland (RBS), que ha triplicado su ‘fondo de crecimiento’ para pequeñas empresas de £ 1 mil millones ($ 1.27 millones de dólares) a £ 3 mil millones. El financiamiento adicional se realizó para hacer frente a los riesgos del Brexit, dijo el banco. ‘En gran medida, depende del tipo de Brexit que obtengamos’, dijo el Director de Administración de Capital de RBS, Mike Slevin, en respuesta a las preguntas sobre si el banco agregará más a su fondo de crecimiento.

    RBS ya ha identificado cerca de 2,000 negocios considerados ‘en riesgo’ y expuestos a los efectos negativos del Brexit. Esos riesgos incluyen un exceso de confianza en las cadenas de suministro a través de las fronteras o en aquellos que son particularmente vulnerables a la volatilidad económica.

    RBS espera preparar estos negocios mediante la extensión del financiamiento de importación y exportación, así como otros productos de financiamiento comercial, y la ampliación de las líneas de capital de trabajo para que las empresas administren los gastos diarios. Sin embargo, según Slevin, mientras que las IF se preparan para efectos significativos, las propias empresas no han tomado financiamiento en preparación con la misma urgencia. ‘Muchos quieren evitar el aumento de líneas hasta un poco más cerca del momento debido al costo’, dijo. ‘Por lo tanto, es un proceso lento’.

    El propietario de Virgin Money, CYBG, también ha estado otorgando financiamiento a sus clientes comerciales en anticipación al Brexit, en particular a aquellos agricultores ingleses que históricamente han dependido en gran medida del financiamiento de la Unión Europea (UE).

    El Silicon Valley Bank, con sede en los Estados Unidos, mientras tanto, ha estado apuntando a nuevas empresas con sede en el Reino Unido con soluciones de cobertura de divisas para mitigar el riesgo de volatilidad del tipo de cambio resultante del Brexit, según los informes.

    Los funcionarios del Banco de Inglaterra también expresaron su preocupación de que los bancos europeos están subestimando los riesgos del Brexit,  una interrupción que podría amenazar hasta el 10% de los préstamos a las empresas británicas. Los bancos europeos no están ‘suficientemente enfocados’ en los riesgos para sus operaciones británicas, reveló el acta del Comité de Política Financiera del Banco.