Etiqueta: distanciamiento social

  • Viajar con menos contacto humano y reservando hoteles en el metaverso: nuevo turismo

    Una encuesta reciente ha arrojado luces sobre las expectativas que tienen las personas a la hora de viajar y hacer turismo, y los resultados parecen salidos de un relato de ciencia ficción; o de terror, si consideramos que el viajar es tender puentes, conocer culturas diferentes, ser sociables en definitiva y desde el mismo momento de la preparación del viaje. Pero algo ha cambiado, o al menos eso parece reflejar subliminalmente esta encuesta reciente en la industria del turismo.

    La empresa de soluciones tecnológicas para hotelería, Oracle Hospitality publicó los resultados de su investigación “Hospitality in 2025: Automated, Intelligent… and More Personal”, que encuestó a más de 5.200 consumidores y 633 ejecutivos hoteleros en todo el mundo durante marzo y mayo de 2022.

    El estudio, que se realizó en alianza con Skift, encontró que la mayoría de los encuestados se inclinaría más por no tener contacto alguno con el personal hotelero y preferiría previsualizar su reserva en el metaverso. También les gustaría que los hoteles adopten más tecnologías para ofrecer servicios más llamativos, y algunos incluso quisieran contar con la opción de pagar con Bitcoin.

    Nuevas exigencias

    El deseo de viajar de las personas no es menor, especialmente después de dos años de pandemia y restricciones. Esta anormalidad parece haber generado un deseo reprimido por salir de casa, ya que más del 90% de los encuestados aseguró que planeaba viajar en los próximos 6 meses. Pero, al mismo tiempo, la pandemia también parece haber provocado otros fenómenos, como la inclinación a una actitud más asocial mientras se está viajando, y la expectativa de uso de nuevas tecnologías para facilitar estas experiencias sin contacto.

    El 92 % de los participantes del estudio estuvieron de acuerdo en que no extrañan estar cerca de otras personas mientras se alojan en un hotel. Al mismo tiempo, un 73% cree que es más probable que se hospede en un hotel que ofrezca tecnología de autoservicio para minimizar el contacto con el personal y otros huéspedes.

    Los viajeros quieren, por ejemplo, usar su dispositivo móvil para administrar su experiencia en el hotel, incluido el check-in y el check-out, el pago, el pedido de comida y más, según el estudio. También esperan poder personalizar aún más su viaje, poder pagar únicamente por los servicios que utilicen y básicamente interactuar únicamente con robots.

    En esta línea 45% quiere que las comodidades de la habitación, como la luz, la temperatura y las cerraduras, se ajusten con controles de voz. Mientras, un 25% con anhelos más futurista, espera que la habitación se ajuste automáticamente, incluso asoman la posibilidad de que haya arte digital exhibida que se adecúe en función de sus preferencias.

    Tampoco hay que olvidarse de los relativamente nuevos entretenimientos como Netflix, Instagram ni los videojuegos. El 45% dijo que el acceso a entretenimiento a pedido y poder conectarse sin problemas a sus cuentas personales de transmisión o juegos es un “elemento imprescindible número 1 durante su estadía”.

    Tomando ventaja del metaverso

    El metaverso, la inteligencia artificial (AI) y las criptomonedas también forman parte del imaginario del viaje del futuro. De acuerdo con la encuesta, un 68% de los viajeros que busca personalizar su viaje preferiría preseleccionar su habitación o propiedad en el metaverso. En pocas palabras, quieren un vistazo previo de su estadía en el mundo virtual para corroborar que esté a la altura de sus expectativas.

    Además, el 74 % está interesado en que los hoteles utilicen IA para personalizar mejor los servicios y las ofertas, como el precio de las habitaciones o las sugerencias y descuentos en comidas. También preferirían solicitar el servicio de habitaciones desde su teléfono o un chatbot, y realizar pagos sin contacto (49%). De estos, 5% aseguró que quiere pagar con criptomonedas.

    Por suerte, estos sueños no están lejos de cumplirse, ya que las nuevas tecnologías se están abriendo rápidamente lugar en la industria turística y hotelera. De acuerdo con el estudio, los hoteles ya están adoptando varios de estos desarrollos, no solo para mantenerse competitivos en el mercado, sino también para abordar la escasez de personal.

    El 96 % está invirtiendo en tecnología sin contacto y más de la mitad de los dueños de hoteles señalaron que su mayor prioridad es adoptar tecnologías que mejoren o eliminen la necesidad de la experiencia de recepción entre ahora y 2025. El 65% agregó que la incorporación de nuevas tecnologías describe mejor su estrategia para hacer frente a la escasez de mano de obra y atraer nuevos talentos.

    Sin duda, en un futuro no muy lejano, la experiencia de tomar unas vacaciones podría ser muy diferente a la actual. Quién sabe, incluso podría no ser necesario salir de casa para viajar, ahora que el turismo también se expande al metaverso.

    Fuente: Oracle Hospitality y DiarioBitcoin.

  • Día del beso, que se perdió con el sentido común

    “Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso… ¡Yo no sé qué te diera por un beso!”, Gustavo Adolfo Bécquer.

    La cultura occidental hace agua por todos lados y es que el racionalismo la inundó desprestigiando a la metafísica, ciencia que cultivaron los griegos como Aristóteles, y a la teología que, como método científico, es independiente de religiones particulares.

    Sintetizando, la metafísica dice que existe un orden en el cosmos para el desarrollo de la vida que la pequeñez del hombre no puede alterar, y la teología asegura que Dios ha creado al universo para el bien, “a su imagen y semejanza”, y esta omnipotencia no puede ser, ni remotamente, desafiada por el cerebro humano. Así, los “religiosos” que no sigan a la teología deben revisar sus creencias porque resultan esotéricas, fetichistas.

    Por ello es que el racionalismo -pseudo religión y pseudo ciencia, decía el destacado epistemólogo Paul Feyerabend- que pretende controlar al cosmos con la “razón” humana, necesita desprestigiar a la metafísica y a la teología. Y ha montado a los Estados modernos que se creen capaces de cuidar y hasta diseñar la vida humana (la “nueva normalidad”).

    De estas ciencias surge que no pueden existir amenazas naturales contra el desarrollo y crecimiento de la vida, o sea, es irreal la posibilidad de la existencia de una “pandemia” que ponga en jaque a la humanidad y quienes esto creen, además, desoyen al sentido común (sensus communis), como lo describe Tomás de Aquino, que unifica los datos del episodio perceptivo, y le da al sujeto la certeza del hecho que está viendo, oyendo, etcétera.

    Por el contrario, la fantasía o imaginación según Tomás es un instrumento cognitivo que cree reales hechos solo pensados por la mente humana. Como señala Feyerabend, suele ser mucho más acertado el sentido común de las personas cuyos propios intereses están en juego, que las decisiones -las fantasías- de lejanos “expertos” racionalistas subidos en una torre de marfil ridículos al punto de decir que trabajar y socializar no es saludable.

    Son estos “expertos” quienes inventaron esta falsa pandemia que los números desmienten, ya que los muertos totales en el mundo a casi año y medio de comenzada son apenas el 0,04% de la población global. Y ahora, pretenden asustar con la cantidad de contagios, claro que se aseguran de no revelar que lo normal es que, en una temporada de gripe, se contagie alrededor del 70% de la población, es decir, más de 5 mil millones de personas en todo el mundo y la mayoría ni se entera.

    Como cada día aumentan los testeos, se detectan más casos y los gobiernos utilizan el “aumento de casos” para asustar, y la gente en pánico agrava su situación y concurre a hospitales ante síntomas mínimos.

    Y, además de las gravísimas consecuencias de los confinamientos, nos quieren dejar sin el beso cuyo día internacional se festejó el 13 de abril y que es una manifestación universal de afecto y alegría que ya aparecía en el Antiguo Testamento.

    Algunos científicos creen que besar es un comportamiento instintivo con raíces en la biología. Junto con la oxitocina y la dopamina que provocan afecto y euforia, besar libera serotonina, otra sustancia que incrementa el bienestar y la felicidad, y moviliza 146 músculos e intercambia 80 millones de bacterias nuevas, lo que no debe asustar, es natural.

  • ‘Wearable Love’: H&M confecciona ropa con emociones en la nueva era de la distancia social

    H&M Lab ha desarrollado en Alemania en colaboración con la startup berlinesa Boltaware “Wearable Love”, una tecnología diseñada para hacer de la moda un medio capaz de transmitir emociones.

    No cabe duda que los retails de ropa atraviesan un momento difícil desatado por el coronavirus. No hay más que ver  los reportes financieros de grandes cadenas o los anuncios de muchas marcas de moda que se han visto obligadas a cerrar sus tiendas, lo cual contribuye a la desaceleración global post pandemia. Sin embargo, algunas marcas  han puesto en marcha la innovación y la creatividad para volver a conectarse con el consumidor, como lo ha hecho la sueca H&M.

    La «distancia social» que ha incorporado el coronavirus posiblemente permanezca incrustada en nuestras vidas durante mucho tiempo. Y H&M quiere ayudarnos para que a través de la ropa, las personas puedan ‘acariciarse’ entre sí (más o menos) a pesar de estar separadas por la distancia.

    H&M Lab ha desarrollado en Alemania en colaboración con la startup berlinesa Boltaware, una tecnología diseñada para hacer de la moda un medio capaz de transmitir emociones.

    El eje central de “Wearable Love” es una chaqueta de jeans (la vaquera) equipada con tecnología innovadora: sensores flexibles y elementos táctiles incorporados en la sección correspondiente a los hombros de la prenda.

    Los sensores presentes en la chaqueta se activan a través de una app, que garantiza que las señales emitidas a través de la aplicación se transmitan a la prenda como si se tratara de abrazos y caricias. En la aplicación, el propietario de la chaqueta puede invitar a amigos y conectarse con ellos a través de las llamadas ‘Listas de amor’.

    El funcionamiento de “Wearable Love” lo explica H&M en un spot firmado por la agencia Wynken Blynken & Nod, la productora Element-E y el director Wolf & Lamm.

    En el spot de H&M se puede observar cómo una pareja que se extrañan por motivos de distanciamiento y sin embargo, pueden compensar esa sensación de ausencia al vestir la chaqueta y «sentir al otro a la distancia».

    Filmado en formato de 35 mm, el anuncio acaba de salir en las redes sociales y busca vender los beneficios de la revolucionaria tecnología “Wearable Love”, en la que se integra un disco que se puede quitar de la prenda para cargar y se suministra con una batería que dura hasta dos semanas.

    Thorsten Mindermann, director general de H&M Alemania, está muy satisfecho con la colaboración con Wynken Blynken & Nod. «Ha capturado el espíritu de la época del producto y ha hecho tangible nuestra idea de la moda de H&M LAB en el contexto de la tecnología», dijo Mindermann.

    La campaña es especial para H&M porque el grupo incluye por primera vez a los clientes en el proceso de desarrollo  de la campaña «wearable love» para probar la relevancia. Las partes interesadas pueden votar sobre el desarrollo posterior en el sitio web de la campaña y, por lo tanto, opinar sobre cómo continuará la idea.

    Aunque no es nuevo que existan este tipo de proyectos , por ejemplo, el jacket diseñado hace un tiempo ya, en colaboración entre Google y Levi’s que ha despertado grandes expectativas, o el proyecto de Intel con la marca Ezra+Tuba, que en conjunto crearon Butterfly Dress, que se compone de dos vestidos inteligentes, lo nuevo es el entorno creado por el denominado «distanciamiento social», y al parecer, H&M tiene toda la intención de impulsar este nuevo mercado.

    Este factor puede ser clave en el mercado de la moda. Si bien el fast fashion tenía buenas proyecciones, de unos 35 mil millones de dólares estimados en 2018, a superar los 44 mil millones para 2028, de acuerdo con proyecciones de Thredup y GlobalData, ciertamente esto no consideraba el impacto del coronavirus. Para darnos una idea, las cifras a nivel global de este mercado apuntan a una caída no menor del 40 % en lo que resta del año. ¿Tiempo de comenzar a pensar en términos de wearable love?? ¿Les atrae la idea??

  • Si en Suecia los pronósticos de su economía no son alentadores, imaginen los países bajo lockdown.

    Suecia ha sido un caso atípico durante el brote de coronavirus. El país no se ha unido a muchos de sus vecinos europeos para imponer límites estrictos a la vida de sus ciudadanos, y las imágenes de personas dirigiéndose a su trabajo o charlando en cafeterías y bares ha sido algo común.

    Suecia ha mantenido abiertas la mayoría de las escuelas, restaurantes y empresas, y se ha basado principalmente en medidas voluntarias para combatir el virus. Se les ha pedido a los suecos que mantengan la distancia social, trabajen desde casa siempre que sea posible y eviten viajar. La policía fomenta el distanciamiento social en lugar de imponerlo.

    Además, a día de hoy, no existe ningún tipo de restricción de entrada al país para extranjeros que viajen desde un país que forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE) o para vuelos internos. Sin embargo, queda prohibida la entrada de extranjeros que viajen de países que no forman parte del EEE.

    Independientemente de las decisiones nacionales, la depresión mundial afectará a la economía de Suecia dependiente de las exportaciones, y el gobierno, con cifras del Banco Central, espera se contraiga un 7% este año. JP Morgan ha pronosticado que la economía de Suecia se contraerá menos que la zona del euro, con una contracción del 2,4% en el primer trimestre de este año y un 13,7% en el segundo. Los datos sombríos del Banco Central de Suecia han sido reforzados por un grupo de expertos respetados la semana pasada. El Instituto Nacional de Investigación Económica (NIER) dijo en un comunicado el miércoles pasado, que cree que la economía de Suecia se reducirá un 7% este año y que el desempleo aumentará a un 10,2%. “Los acontecimientos en abril indican que la pandemia de Covid-19 afectará a la economía sueca mucho más fuerte de lo previsto”, dijo el NIER, y agregó que “la economía mundial se está desarrollando peor de lo esperado, lo que está afectando a las empresas de exportación suecas que también se ven obstaculizadas por problemas con cadenas de suministro internacionales ”.

    El banco central de Suecia, el Riksbank, dio dos posibles escenarios para las perspectivas económicas en 2020, que dijo «dependen de cuánto tiempo continúe la propagación de la infección y de cuánto tiempo estén vigentes las restricciones implementadas para frenarla». Ambos posibles resultados económicos son sombríos.

    En el primer escenario (escenario A en el cuadro a continuación), el producto interno bruto se contrae un 6,9% en 2020 antes de recuperarse para crecer un 4,6% en 2021. En una predicción más negativa (escenario B), el PIB podría contraerse un 9,7% y la recuperación podría ser más lenta con la economía creciendo 1.7% en 2021.

    En el primer escenario, el Riksbank predice que el desempleo podría alcanzar el 8,8% en 2020, desde el 7,2% actual, y en el peor de los casos podría llegar al 10,1%.

    En la consulta pública, realizada al país del 16 al 19 de abril, arrojó que alrededor de un tercio de los suecos creen que la economía tardará más de seis meses en recuperarse de la crisis, y como resultado están reduciendo sus gastos. Su intención de gasto a corto plazo es negativa para todas las categorías, excepto comestibles y entretenimiento en el hogar. Por ejemplo, la cadena de moda sueca Hennes and Mauritz (H&M) anunció que no repartirá dividendos entre sus accionistas debido a la crisis del coronavirus (COVID-19), que ha llevado a la compañía a revisar parte de sus operaciones, incluidos todos los costos. Cabe recordar que al presentar en enero su balance anual, había presentado una ganancia neta de 13.443 millones de coronas (1.209 millones de euros), un 6 % más interanual.

    En el caso de la compañía sueca de muebles y productos para hogar IKEA, si bien ya están abriendo en Europa, al inicio del contagio, cerraron sus tiendas en muchas partes del mundo, excepto en Suecia, «éste es el período que necesitamos para perseverar y, por así decirlo, sobrevivir», dijo el CEO Jesper Brodin. «La caída de las ventas en el período en el que estamos es de alrededor del 60%». Sus ventas en el año hasta agosto de 2019 totalizaron 36.7 mil millones de euros . Sus ventas en línea representaron el 11%.  Se calcula que las ventas en línea durante la crisis de COVID-19 fueron el doble que hace un año, amortiguando la caída general de los ingresos y representando actualmente aproximadamente la mitad del total del grupo. “Algunos países tienen cerca de diez veces el comercio electrónico que tenían antes del brote. El más extremo es el que le aporta Dinamarca, donde las ventas ahora se han recuperado a niveles vistos antes del cierre de las tiendas «.

    Los consumidores suecos también están lanzando nuevas actividades digitales y de bajo contacto que pueden continuar después de la crisis, incluidas las videoconferencias, el aprendizaje remoto y la entrega de comestibles.

    Y mientras que la industria turística se encuentra completamente paralizada desde hace semanas en toda Europa Occidental, Suecia y sus concurridas estaciones de esquí continúan completamente operativas y abiertas al público. El complejo de Sälen, uno de los más importantes del país, sigue «abierto como de costumbre», según una de sus trabajadoras. «Hemos tenido varias cancelaciones, pero tuvimos reservaciones suplementarias cuando Noruega decidió cerrar sus estaciones de esquí».

    El 7 de abril, el gobierno presentó un proyecto de ley que le permite actuar rápidamente y tomar decisiones sobre medidas temporales cuando sea necesario. Las visitas de atención domiciliaria fueron prohibidas desde el 1 de abril y el Ministerio de Salud y Asuntos Sociales pidió a las personas que se abstuvieran de viajes no esenciales, agregando: «Mantenga su distancia y asuma la responsabilidad personal».

    En una encuesta realizada a más de 1,600 suecos, el 31% calificó la respuesta del país al brote como no lo suficientemente contundente. Otro 18% fue neutral y el 51% restante consideró la respuesta contundente. Contra todo pronóstico, las personas de 50 años o más, aquellas con un riesgo elevado de complicaciones graves, son las que más apoyan la respuesta sueca, con un 61%; mientras que solo el 40% de los jóvenes de 15 a 29 años afirman que la respuesta sueca ha sido conveniente.

    Las tácticas de Suecia no se han centrado en detener la enfermedad, como vemos, sino en desacelerarla lo suficiente como para que el sistema de salud pueda hacer frente, mientras mantiene a la sociedad y la economía funcionando tanto como sea posible.

    La estrategia recibió el cauteloso respaldo de la Organización Mundial de la Salud el miércoles. «Si queremos alcanzar una ‘nueva normalidad’, en muchos sentidos Suecia representa un modelo futuro», dijo Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la OMS.

    El modelo de la agencia de salud sueca sugiere que aproximadamente el 25% de las personas en la región de Estocolmo han tenido o contraerán la enfermedad, niveles en los que se ha dicho que la inmunidad parcial podría ayudar a retrasar el brote.

    El enfoque de Suecia es producto de su cultura de alta confianza, según el epidemiólogo jefe del país, Anders Tegnell. «Estamos más interesados ​​en estimular, recordando continuamente a las personas que usen medidas», afirmó. “Los suecos parecen contentos con la atención global. Muchos países están comenzando a adoptar el camino sueco». Tegnell sostiene que el enfoque de su país será «mucho más sostenible» que otros a largo plazo al evitar una segunda ola de infecciones que podría aflorar después de la reducción de las medidas de bloqueo más estrictas de otros países.

    En Suecia, al día 3 de mayo, los casos positivos por Covid-19 ascienden a 22.317 (2.205 casos por millón) con un total de 2.679 fallecimientos (264 casos por millón).

    Jan Albert, profesor del Departamento de Microbiología, Tumor y Biología Celular del Instituto Karolinska nos dice: «La verdad es que nadie, ni en Suecia, ni en ninguna otra parte, sabe cuál es la mejor estrategia. El tiempo lo dirá».