Etiqueta: gasto público

  • La legitimidad de los impuestos

    Al considerar si los impuestos son legítimos debemos comenzar por señalar que lo serían solamente en su justa medida. El impuesto no duele tanto cuando sabemos que esos fondos no sólo son bien usados, sino que no son exagerados. Al respecto, algunos ya hemos efectuado estudios en los cuales se demuestra que se podría gobernar en Panamá con 10% corporativo y 5% en la renta; y eso sin desarticular el estado megalodón actual. Si reducimos el gobierno a su mínimo común denominador, tal vez el asunto sería algo como 3% corporativo y 1% renta, o menos.

    Sé que a muchos no les gustará que sugiera la privatización del 80% de las actividades del gobierno; o, simplemente, su eliminación, de manera que sean los ciudadanos que resuelvan lo suyo. Con semejantes ahorros el dinero sobraría y estaría en manos de los ciudadanos y no de los politicastros. Tristemente, hoy día tenemos poquísimos políticos y muchos politicastros que por falta u omisión apadrinan el estado megalodón y corrupto.

    Como están las cosas, los impuestos no son más que un chueco sistema de redistribución que distribuye muy mal o peor: 1¢ para ti, 99¢ para la Cosa Nostra. Por ejemplo, en el caso de los funcionarios públicos, aunque estos pagan impuestos, estos salen de los impuestos que pagan los ciudadanos “contribuyentes”; palabrita engañosa. Y ni hablar de los políticos electos, particularmente los legisladores, que pueden decidir cuanto, cuándo y cómo.

    Lo otra es eso de una “democracia representativa…” ¡Uy!, ¿a quién están representando? No sé tú, pero yo ♪♫ no me siento muy bien representado. ¿Pueden las autoridades políticas representarnos efectivamente? La realidad muestra que no, lo cual ha quedado más que patente en la costumbre de la mentira. O peor, de una población tan carcomida que dicen cosas como: “Robó, pero le dio al pueblo”. Sí, les dio pobreza y aun así claman por más de lo mismo, pues no conocen la realidad de su pobreza.

    Y la realidad es que los políticos electos podrían ser efectivos en su mandato básico, que es velar por la vida, la libertad y la propiedad. Pero si ni eso pueden o quieren hacer bien; ¡para qué demonios les pedimos más!, si con ello les estamos dando licencia para matar. Matar de hambre, miseria o tristeza.

    A fin del cuento lo que elegimos no son sino oligarquías que retozan en los laureles de una representación bastarda; lo cual, no sería en una gobernanza de justa medida, pero es que la medida está lejos de ser justa. Y lo más triste es que ya la población está tan adicta a la politiquería asquerosa que disfruta los nauseabundos olores de los detritos depositados por los desgobiernos. Ello, como en el caso de la CSS, no deja otra opción que el colapso. A ver si luego de ello sabremos corregir rumbos.

     

  • Tomar deuda para pagar deuda, una espiral negativa hacia el abismo.

    Días pasados me llegó, como a todos ustedes supongo, el video del enfrentamiento en la Asamblea entre una diputada y el Ministro de Economía panameño. Sin entrar en consideración sobre los errores conceptuales de la representante del pueblo al preguntar, y en lo que quizás muchos se quedaron, en la discusión, me voy a centrar en sólo un par de respuestas del Ministro Héctor Alexander.

    En dichas respuestas, se dijo, palabras más, palabras menos, lo siguiente: “Por la parte del financiamiento… voy a dar un pasito atrás para contestar esa pregunta; para un país como Panamá que no está ahorrando casi, las inversiones tradicionalmente, parte de ellas se financian con préstamo, y yo preveo que, en el futuro, en la medida que no tengamos ahorros suficientes para financiar todas las inversiones públicas, realmente yo creo que esa práctica, seguirá.”. “La otra parte de los préstamos que se tienen que hacer es, mientras Panamá no tenga la capacidad de poder pagar con sus propios recursos, lo que es la parte que tiene que ver con el refinanciamiento, bueno lo va a tener que pedir prestado, y es una verdad…”“…por ejemplo; el otro año hay 2,000 millones de dólares que vencen en deuda que va a ver que hacerle frente. Del 2020 al 2024 creo que hay como un tercio de la deuda total de los 30,000 millones va a estar venciendo. Entonces la pregunta es ¿cómo se le puede hacer frente a eso si usted no pide prestado para pagarla?, sino tiene que entonces estar seguro que esos 10,000 millones salen de los ahorros del gobierno básicamente. Y yo tengo que ser sincero que no veo que eso pueda ser posible. Así que realmente entonces, incluso como lo veo para el próximo año, 2,000 millones de dólares el gobierno no va a poder sacar 2,000 millones para bajar la deuda el próximo año realmente.”

    Todo lo expresado por el Ministro tiene una crudeza y sinceridad que lastimosamente no la hubo en los últimos 10 años. Son realidades que deberemos afrontar y que si no hubiera sido por el Covid, probablemente hubiéramos seguido gastando alegremente sin medir consecuencias. Si algo aprendimos con el virus es que el ahorro y no el gasto es la base de la fortuna; si hubiéramos sido prudentes con el gasto y hubiéramos tenido ahorros, la situación no sería tan mala como la estamos padeciendo ahora mismo.

    ¿Y cómo podemos enfrentar los próximos meses ante esta coyuntura? Tengo la respuesta, pero primero déjenme comentarles una anécdota  que debe dispararles una respuesta honesta de parte de ustedes.

    Resulta que un padre de familia recibe un día una tarjeta de crédito con un límite acorde a su salario y comienza a utilizarla sin demasiados contratiempos. Al tiempo, otro banco, que revisa su historial salarial y de crédito, decide enviarle otra tarjeta, pero esta vez, con un límite bastante más generoso respecto al salario. De pronto, este padre de familia, comienza a hacer regalos a sus hijos, luego compra materiales para embellecer la casa, su esposa le dice que no está segura, pero este entusiasta padre le dice que en realidad es una buena inversión, porque así eleva su valuación. Y luego se tienta en seguir comprando más cosas en cuotas varias en el tiempo.

    Los vecinos que lo miran, en secreto murmuran sobre su espectacular crecimiento, que seguro en el trabajo lo han ascendido. Y así las cosas, un día se da cuenta que las tarjetas están al tope y ya no logra con su salario (que por cierto, le han aumentado, pero no tanto como pensaba) llegar a pagar el mínimo requerido por su banco. Entonces se da cuenta que aún tiene algún saldo disponible en la otra tarjeta y corre al ATM más cercano para retirar en efectivo el disponible para ir al otro banco y pagar con ese efectivo el mínimo que debe. Por cada vez que hace esta transacción, los gastos financieros se le siguen incrementando y llega un momento que alcanza al límite de la otra tarjeta.

    Ya a esta altura, desesperado, sin lograr un nuevo préstamo del banco, acude a su empresa, que le da un respiro por un par de meses, pero entonces, el descuento directo del cheque quincenal, no lo deja llegar a hacer frente a los gastos normales de la casa y peor aún, los hijos que no quieren disminuir sus mesadas y la esposa no quiere disminuir sus salidas al cine, este señor  ingresa en un umbral de conductas que terminan rayando en lo incorrecto: no devuelve el dinero que le pidió prestado a un familiar, deja de pagar la luz, cuando le cortan el celular va y compra un chip prepago, intenta falsificar billetes..en fin, al final se queda sin trabajo porque llegó un virus a su comunidad. El cuento es que resultó que el señor no había progresado, sino que le dieron un crédito fácil y se dedicó a consumir. Eso es lo que dicen que se debe hacer quienes promueven a “el consumo” como la forma de generar riqueza en el país.

    Del otro lado, están quienes promueven la austeridad y ahorro, para que esta postergación del consumo a futuro genere, a quienes quieren hacer inversiones sostenibles, el suficiente crédito disponible y barato. Y para quienes no hagan inversiones, la suficiente tranquilidad de tener un respaldo el día que la situación lo amerite, como ahora mismo.

    En términos muy generales, tiene sentido endeudarse, la llamada deuda buena, para adquirir bienes o servicios que aumentan su valor con el paso del tiempo, de forma que en el futuro valdrán más que su precio inicial más el costo de su financiamiento  (la hipoteca para su hogar, por ejemplo). O para generar ingresos, como para un negocio nuevo o que reducen los gastos durante la vida del préstamo por importes que superan los costos de la deuda (cuando el pago del préstamo es menor al ingreso que genera el bien). Esto es lo que normalmente se denominan inversiones. En el caso del gobierno, deberían ser en salud, educación, seguridad, justicia, carreteras, como se acepta normalmente.

    Deuda «mala» en cambio es aquella que  incluye todas las que se contraen para adquirir bienes o servicios que no necesitamos o que no podemos permitirnos (por ejemplo, joyas o carteras de marcas de moda, abonos a gimnasios). Una práctica muy mala es utilizar préstamos de consumo cuyos plazos de repago son superiores a la vida del producto financiado. Esto es algo que muchas personas caen en la tentación cuando viajan, toman deuda de plazos a muchos años para pagar unas vacaciones que se consumen enseguida.  Para  estos gastos es mejor  ahorrar hasta poder pagarlos en efectivo, aunque use su tarjeta para hacerlo. En el caso del gobierno, todo el resto de actividades que le corresponden al sector privado, planilla, asesores, oficinas que no generan valor y sólo agregan burocracia que encima, son las responsables de la corrupción.

    La respuesta honesta que les solicité al inicio es ¿en qué situación consideran que el padre de familia habría actuado como un buen padre y qué debería haber hecho con las tarjetas?

    La respuesta que se den es la misma que deberían exigirle al Ministro y gobierno para que ejecuten. En mi caso, les diré, estamos como ese señor de la anécdota, solicitando deuda para pagar deuda y la única opción posible es el recorte del inmenso gasto público y generar suficiente ahorro para afrontar los pagos sucesivos que se vienen.

  • La realidad pandémica que no se vé.

    Nuevamente regreso a meditar acerca de las observaciones y advertencias de Frédéric Bastiat cuando habló sobre «lo que se ve y lo que no se ve». Obviamente que el pánico ante el novedoso “bicho” (virus) provocó una reacción de espanto; algo así como cuando sientes que algo te camina sobre el pie descalzo y al mirar ves que es un escorpión. En ese momento no meditas: Que si es venenoso o que no está allí para picarte sino porque tu pie estaba en su ruta y tal. Reacción sensata… si quieres minimizar la posibilidad de que sea venenoso y que te pique, deja que siga su rumbo. Pero no, reaccionas con espanto, tiras una patada y el bicho sale volando y cae sobre tu esposa, que se cae y se rompe la cabeza, o lo que sea.

    De forma análoga, pocos se han detenido a vislumbrar los efectos del cierre denominado cuarentena total a corto, mediano y largo plazo; y, si lo hiciesen, tal vez verían que la patada (cierre total) fue lo peor que pudimos hacer. Hemos causado una brutal interrupción de la cadena de suministros que nos está llevando a una recesión con consecuencias aún no vislumbradas. Y todo ello en medio de graves situaciones económicas y endémicas que vienen de arrastre, tal como lo de la CSS, el NODUCA, planilla gubernamental desmedida y, en síntesis, un sistema más diseñado para la destrucción de riqueza que para su creación. Y, también, lo que no se ve es cuan frágil es nuestro sistema económico y el estándar de vida al cual se ha apegado parte de la población.

    Se habla de un desempleo que puede ascender al 20%, lo cual significa que en muchos sitios del país sea mucho más alto que eso. En la mañana escuchaba noticias acerca de la siempre fatal Mesa Tripartita y me pregunto qué engendro saldrá de allí. Ojalá en esta ocasión mi pesimismo esté completamente errado. Pero, lo que necesitamos es soltar las riendas al corcel productivo y me cuesta ver no sólo que el sector laboral lo entienda o quiera entender, sino que lo mismo aplique al empresarial y gubernamental.

    Se habrá puesto el lector a imaginar la cantidad de empresas que estaban mal y, simplemente, no lograrán volver a levantarse. Y todas las que estaban tablas y ahora irán a pérdida y probablemente a quiebra. Ya hasta el sempiterno obtuso gobierno despierta a la realidad de no poder soportar la brutal planilla y ayer sale que no cubrirán a 10,000 vacantes disponibles. Parece que no eran tan imprescindibles.  Y, aunque por un lado los felicito, por otro siento congoja por las penurias que nos condujeron a colocar a todos esos panameños en semejante dilema. Mi esperanza es que muchos logren juntarse al sistema productivo y no pensar acceder en otro momento al destructivo estatal.

    El otro “no se ve” es cuán largo será el descalabro económico. No olvidemos de que una verdadera recuperación no sólo debe superar al COVID sino al virus de la corrupción endémica gubernamental; esa que, a su vez, ha propiciado una corrupción empresarial.

    A todo esto, ahorita para capear el virulento temporal y sus efectos económicos, el gobierno está endeudando hasta los que aún no han pensado en nacer. ¿Realmente estamos seguros de que manejamos bien el asunto del escorpión sobre el pie? Y, a todo ello con un sistema político y gubernamental amañado a un ayer caduco y empobrecedor. Sí, yo sé que habrán buenas intenciones, pero lo que se requiere va muchos más allá de intenciones. Se requieren cambios brutalmente impopulares, tales como los que se atrevió a hacer el presidente Pérez. Ya veremos…

  • Tercer análisis de los Estados Financieros del Canal de Panamá.

    Disclaimer: 1.- soy tan apasionado por las matemáticas como aislado de las pasiones que generan sus análisis y resultados. 2.- este análisis está hecho para que pueda ser comprendido tanto por un lego como por un experto.

    Comienzo este nuevo análisis financiero haciendo un poco de memoria: en junio del 2017 al observar el Estado de Resultado 2016 publicados en El Faro N°.208 y su comparativo con el año anterior (2015) me surgió la pregunta “¿Qué está pasando con el Canal? con tan solo tres meses de operaciones de las nuevas esclusas…” al realizar en aquel momento un análisis horizontal y vertical de los Estados donde se vislumbraban algunas señales de alertas.

    Esto dio lugar a que un año después, “al ver el Estado de Resultados 2017 publicado en la revista informativa del Canal de Panamá de marzo de 2018 (El Faro N°.117) y al hacer el mismo ejercicio para un período que contempla la operación a pleno del Canal Ampliado…” me preguntara: “¿Qué sigue pasando con el Canal?”, ya que surgieron respuestas que mantuvieron mi estado de incertidumbre, “…al ver la relación entre Utilidad Neta versus Ingresos, o dicho de otra manera, el margen de ganancia que se perfila con una tendencia a la baja continua en los últimos cuatro períodos, cerrando en el 2017 con un margen menor (-8.4%) al logrado en el 2014, cuando el canal operaba solamente con sus exclusas originales”. Este panorama me conducía “…a más preguntas sobre la Institución insigne de Panamá, que solo los hechos y resultado futuros podrán dar respuesta cierta…” quedando planteada una nueva pregunta: “¿Qué seguirá pasando con el Canal?”

    Voy a tomar en cuenta que, por un lado,  la sostenibilidad en el tiempo de las empresas depende, en buena medida, de su capacidad de adaptación para afrontar los cambios presentados por factores externos que hacen a su negocio en un mundo dinámico en continua evolución (camarón que se duerme se lo lleva la corriente); ello las obliga a innovar para mantenerse competitivas con un estado de rentabilidad más o menos estable dentro de márgenes aceptables. Este supuesto entiendo que es el que fue lo que dio inicio al análisis de alternativas para determinar la viabilidad del proyecto de ampliación, una evaluación desde el punto de vista del Costo Promedio Ponderado del Capital (WACC), utilizado para valorar un proyecto de inversión, o el Valor Económico Agregado (EVA) para determinar el beneficio económico que permite apreciar la creación de valor.

    Por otro lado, en la puesta en marcha de este tipo de proyecto, existe un periodo inicial en donde se pone a prueba lo proyectado y la experiencia, aprendiendo de los errores y aciertos, conocido como curva de aprendizaje, como así también un efecto de Ramp Up dado por el aumento en la producción antes de los aumentos previstos por la demanda que comprende el desarrollo de servicio o producto y la utilización a máxima capacidad caracterizado por la experimentación y mejora. La duración de estos periodos depende del tipo de industria o negocio, la planificación y la capacidad de reacción de la organización, sufriendo los productos logrados altibajos y fluctuaciones hasta que logran estabilizarse.

    Supongo que éstas eran las respuestas al momento de la publicación de aquellos artículos, por supuesto que con la correspondiente sustentación informativa. Ahora, habiendo transcurrido el cierre de tres períodos fiscales de operación del Canal ampliado, se puede comenzar a visualizar cual sería la tendencia que presentan los números de los Estados de Resultados. Ver gráfico considerando los tres últimos periodos (2013/2015) de funcionamiento del Canal Original al 100%.

                                                                                              Períodos de Operación Exclusiva del Canal Original

    A continuación, la correlación con el periodo 2016 que refleja los resultados compartidos de la operación con una participación de 9 meses del Canal Original (75%) y de 3 meses (25%) de las nuevas esclusas del Canal Ampliado.

    Período Compartido de Operación del Canal Original y las Nuevas Esclusas

    Este último gráfico, concluye  con los Estados de Resultados de los tres primeros períodos cerrados al 30 de septiembre (2017/2019) de funcionamiento del Canal Ampliado al 100%.

    Períodos de Operación Exclusiva del Canal Ampliado

    Desde la perspectiva de los ingresos, la tendencia entre los años 2013 al 2019 es de crecimiento, a pesar que en el año 2016 los resultados compartidos de la operación (gráfico en gris) presentó una disminución de 4.9% respecto al año anterior.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual aumentó 8.3%, lo que representa una tendencia creciente, que acompaña (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019).

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual aumentó 12.4%, dando una tendencia creciente superior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, los ingresos alcanzados por el Canal Original se encuentran por debajo del nivel medio de los últimos siete años, ya que este nivel fue elevado por la operación del Canal Ampliado, presentando una tendencia de crecimiento más acelerada que la del Canal Original y la de los últimos siete años.

    En primera instancia, esta es una muy buena noticia para comenzar.

    Desde el punto de vista de los gastos, la tendencia entre los años 2013 al 2019 también es de crecimiento, acentuada por los resultados del año 2015 y 2017.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual aumentó 46.9%, lo que representa una tendencia creciente levemente superior (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019), impulsada por el aumento que se produjo en el año 2015.

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual aumentó 10.7%, dando una tendencia creciente inferior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, el comportamiento de los gastos es similar al de los ingresos, aunque en éste caso, la tendencia de crecimiento del gasto en la operación del Canal Ampliado muestra una significativa desaceleración con respecto a la del Canal Original y la de los últimos siete años.

    En segunda instancia, otra buena noticia.

    Ahora veamos qué sucede cuando combinamos los resultados de los ingresos y los egresos.

    Al restarle a los Ingresos Totales los Egresos Totales obtenemos la utilidad neta del periodo en valores absolutos, lo que nos da una tendencia de crecimiento al considerar los años 2013 al 2019, a pesar de la caída sufrida en los años 2016 y 2017, que dio lugar a diversos cuestionamientos y opiniones del análisis publicado en el 2018.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual de la utilidad neta aumento 11.9%, lo que representa una tendencia creciente superior (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019).

    Entre el período 2015 y 2017 la variación porcentual de la utilidad neta disminuyó 11.5%, cayendo en valor absoluto por debajo de la alcanzada en el año 2013 e insinuando una tendencia de decrecimiento, que por suerte fue revertida en el 2018.

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual de la utilidad neta aumentó 23.4%, dando una tendencia creciente significativamente superior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, la utilidad neta de los años 2017 y 2018 del Canal Ampliado se asemeja a la alcanzada por el Canal Original en los años 2013 y 2014, con un aumento en el 2019, que la ubica por encima de la lograda en el 2015 y la media del período completo analizado (2013/2019).

    En términos generales, la Utilidad Neta en valores absolutos de los tres últimos años de funcionamiento del Canal Original al 100% (B/. 3,899), es levemente inferior (B/. 149) a la alcanzada en los tres primeros años de funcionamiento del Canal Ampliado al 100% (B/. 4,048), con una tendencia de crecimiento más acelerada, por lo que insinúa una proyección de mayor prosperidad, ubicándose por encima del Canal Original a partir del 2020, siempre y cuando las condiciones se mantengan estables.

    En tercera instancia, continúan las buenas noticias.

    Cuando se divide el Gasto entre los Ingresos, obtenemos la relación entre estos dos valores que sirve como un Indicador de Gestión para medir la Eficiencia Operacional. Cabe destacar que cuanto menor es el resultado, mayor es la eficiencia de la gestión.

    Aquí se puede observar que la eficiencia del Canal Original (gráfico celeste) sufrió una fuerte disminución (12.6%) en el año 2015 con respecto al 2014, cuando sus dos antecesores  se mantenían con una leve variación (1%) en detrimento de la eficiencia.

    En cuanto al año 2016 en donde se compartió la operación entre el Canal Original y el Ampliado (gráfica Gris) la eficiencia también disminuyó en un menor grado (5.2%) con respecto al 2015, manteniéndose un leve mejoramiento de la eficiencia (alrededor del 0.5%) durante los tres primeros años de operación del Canal Ampliado (gráfica verde).

    En término general, la tendencia del período completo analizado (2013/2019) se encuentra en ascenso, lo que representa una pérdida de eficiencia en la gestión operacional del Canal.

    En lo que respecta al Canal Original, el promedio de sus tres últimos años (2013/2016) es de 39.2% y el del Canal Ampliado en sus primeros tres años (2017/2019) es de 55.5%, por lo que se puede interpretar como que la gestión operacional del Canal Ampliado es menos eficiente que la del Canal Original en un 16.3%. Dicho de otra manera, por cada Balboa de ingreso, el Canal Original gastaba B/.0.39, ahora,el Canal Ampliado gasta B/.0.55.

    Lamentablemente en esta cuarta instancia los resultados no son tan buenos, aunque cabe la esperanza que la tendencia favorable presentada en los últimos tres años continúe, para acercarse más al nivel medio.

    Al dividir la Utilidad Neta entre los Ingresos y lo multiplicamos por 100 ,obtenemos un indicador de rentabilidad, como lo es el Margen Neto de Utilidad.

    En este punto se puede observar que el Canal Original (gráfico celeste) tuvo un margen neto de utilidad promedio en sus tres últimos años (2013/2016) de 50.9%, ubicándose año tras año por encima del nivel medio.

    En el 2016, cuando se compartió la operación entre el Canal Original y el Ampliado (gráfica Gris) cae por debajo de la media a 46.8% (-0.6). Esta caída se acentúa en el 2017 cayendo a 42.0% (-5.4% del nivel medio) aunque la tendencia negativa se revierte en los dos años subsiguientes, marcando una tendencia creciente más acelerada (gráfica verde) que la lograda en los últimos tres años del Canal Original, terminando a 0.9% por debajo de la media, promediando un 44.0% en sus primeros tres años (2017/2019).

    De aquí se desprende que el Canal Original fue un 6.9% más rentable de lo que es actualmente el Canal Ampliado.

    Expresado de otra manera, por cada Balboa de ingreso en Canal Original quedaban de Utilidad Neta B/.0.51, ahora con el Canal Ampliado quedan B/.0.44.

    En esta quinta instancia se repite otra noticia no tan buena, aunque también existe la esperanza que la tendencia favorable presentada en los últimos tres años continúe, para acercarse más al nivel medio y superarlo.

    De acuerdo a lo expuesto se puede concluir que, en términos de valores absolutos, el Canal de Panamá está entrando en “régimen”, atravesando una etapa de estabilización, mejorando las fuentes de fondos (los ingresos) y el uso de fondos (los egresos), habiendo alcanzado una utilidad neta en el año 2018 semejante a la del 2015, siendo superada en el 2019 con una tendencia positiva que augura un buen año 2020.

    Ahora bien, cuando se analiza el comportamiento del Indicador de Gestión, más allá de tratarse del canal original o ampliado, sino estudiado como una sola Organización que presenta Estados Financieros únicos, la Eficiencia Operacional ha sufrido un detrimento considerable entre el período 2015 y 2017, que aparentemente fue controlado en el 2018 y 2019, mejorando levemente, aunque la brecha es considerable para alcanzar el nivel medio, quedando mucho trabajo y esfuerzo por hacer.

    En cuando al Indicador de Rentabilidad, el Margen Neto de Utilidad de la Institución disminuyó considerablemente entre el 2016 y 2017 observándose un leve repunte en el 2018 y uno mayor en el 2019, quedando poco margen para alcanzar el nivel medio, con lo que se podría pronosticar que el próximo año se podría lograr llegar a lo que sería una primera meta, para alcanzar una segunda, equipararse y superar a la histórica.

    En definitiva, el estado de incertidumbre que tenía inicialmente, por un lado se atenúa, al analizar los nuevos resultados, ya que se observa un cierto control de los factores internos, aunque queda mucho trabajo y esfuerzo por hacer para alcanzar niveles institucionales históricos; y por otro lado no desaparece, dado que existen factores coyunturales externos que no se pueden controlar directamente.

    Por ahora, puedo sostener en base a los números expuestos, que el Canal Ampliado con sus viejas y nuevas esclusas funcionando, es menos eficiente y menos rentable que el Canal Original operando solamente con sus viejas esclusas; claro que este hecho puede cambiar en los próximos años si se continúan maximizando los ingresos y minimizando los egresos.

    A continuación, les dejo los resultados de otros Indicadores Financieros para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

    Indicadores de Solvencia:

    (Pasivo / Patrimonio)

    (Pasivo / Activo)

    (Pasivo Corriente / Pasivo Total)

     

    Indicadores de Liquidez

    (Activo Corriente / Pasivo Corriente)

    (Activo Corriente – Pasivo Corriente)

    Otro Indicador de Gestión

    (Ingresos / Activo)

    Este panorama me conduciría a cerrar este capitulo igual que en el 2018: “Por el momento todo indica que hay que ponerle el ojo para que no nos agarre fuera de base”.  Sin embargo, quiero poner mi cuota de optimismo y no sólo centrarme en los fríos números y esperar otro año más, para que los indicadores sigan mejorando.

  • La planilla como botín político

    Panamá no tiene estado de derecho y eso, definitivamente, perjudica nuestra institucionalidad; sin embargo, ello tiene ciertas ventajas, porque es mejor una institucionalidad incierta como la que tenemos que una mala institucionalidad. Tener una planilla de mandarines inamovibles que cobran sin trabajar como en ciertos países o en ciertas instituciones de nuestro país como la Caja del Seguro Social, no es bueno para la sociedad.

    En Panamá la planilla es vista descaradamente como un botín político. Se pagan las campañas nombrado a los activistas de los partidos en el Estado, independientemente de su competencia. Los salarios en el Estado para muchos profesionales son mucho mejores de los que ganarían en la empresa privada, trabajando mucho menos. Eso ha creado toda una clase media aspiracional que vive de ver a quien conocen y a quien se pegan para estar en el gobierno. Y a un gobierno en el cual hay un exceso de funcionarios con salarios muy elevados para sus calificaciones y utilidad real. Esto ha hecho que pese a la supuesta austeridad, la planilla siga y siga aumentando de nuevo gobierno en nuevo gobierno.

    Por otro lado, esta falta de vincular el salario a la capacidad y liberar a las personas de cualquier responsabilidad por su desempeño en el cargo, ya que lo que importa es su desempeño en la campaña, también hace que los funcionarios sean incompetentes en sus cargos o peor, corruptos; y esto afecta a todos los ciudadanos que dependen del buen desempeño de la administración pública.

    Por otro lado, tenemos ciertas ventajas. Una sociedad con una administración pública demasiado estable, con funcionarios nombrados por exámenes de oposiciones, como el la China de los Emperadores con sus mandarines confucianos o países como España o Francia donde se debe superar las oposiciones para entrar en la administración pública o graduarse en las Altas Escuelas, trae también sus problemas. Una sociedad en la cual los trabajos mejores pagados no son los más productivos, sino los trabajos en la administración pública, que se financian de los impuestos y tasas que pagan las personas productivas, no es una sociedad sana. Porque significa que las personas van a dedicar sus mejores esfuerzos no para emprender, no a producir bienes y servicios, sino para colocarse en un puesto donde se vive de lo que otros producen. Y es una mentira que un grupo cada vez más pequeño y sobrecargado de personas que pagan impuestos va a poder mantener una mayoría de funcionarios.

    Sencillamente como notó Bastiat, el Estado es la ficción de que todo el mundo puede vivir de los demás. No sé si todo el mundo puede vivir de los demás, pero los funcionarios, brinden servicios necesarios como la seguridad, justica, salubridad o no, viven de los impuestos que paga la gente productiva. Por lo tanto, su número debe ser limitado.

    En ese aspecto el buen gobierno debería seriamente pensar en revivir el programa de retiro voluntario de funcionarios del gobierno de Guillermo Endara. Porque tras las dos administraciones pasadas, el gasto público y la planilla se ha disparado. En su lugar, parece que primero tiene que seguir la tendencia a seguir nombrando y nombrando, para pagar deudas políticas a un partido que ha estado 10 años fuera de la planilla, con el riesgo de que llegue un momento en que el presupuesto del estado sea solo planilla y las inversiones tengan que financiarse con deuda. La tendencia parece ser ésa, austeridad solo en inversiones y servicios, en planilla no tanto. Esperamos que sea una tendencia pasajera.

  • La cordura regresa al MEF

    Héctor Alexander tiene una taréa titánica. 10 años de ministros de economía de tendencia panameñista y dos presidentes botarates han dejado a las finanzas en un estado lamentable.

    Por ahora el nuevo ministro tiene el reto de volver a sanear las finanzas públicas, como lo estaban cuando dejó el puesto. Y ya hay indicios que demuestran que se busca algo de seriedad en el manejo de las finanzas públicas. Para empezar, hay voluntad de pagar las deudas del estado con sus suplidores. En otras palabras, los gobiernos anteriores tenían la mala costumbre de ordenar proyectos de obras públicas, para luego demorar el pago indefinidamente, agilizándolo a cambio de una rebaja o del pago de “comisiones” a intermediarios, usualmente operadores políticos en una orgía de corrupción.  Para hacer esto se han tenido que emitir bonos por dos mil millones de dólares. La mayor emisión de bonos de Panamá, la demanda llegó a alcanzar 5 veces lo que Panamá emitió.

    Con esto se espera terminar 8 años de déficits presupuestarios, pagarle lo que el estado debe a los suplidores y poner a andar obras de mantenimiento de infraestructura. Si bien no soy muy amigo de la deuda pública, a veces hay que endeudarse para sanear las finanzas hasta tomar medidas más permanentes. Esperemos que esta sea la intención del actual gobierno, y por ahora no dudamos de la buena intención.

    Otra medida saludable es detener la circulación de balboas. El balboa, hasta que Ricardo Martinelli llegó, había sido una moneda ficticia con paridad al dólar. Y sólo circulaba en forma de moneda fraccionaria en pequeñas cantidades. El problema de la acuñación de balboas en masa, primero por RIcardo Martinelli y luego por Juan Carlos Varela, es la cantidad de unidades monetarias; y de hecho, Varela planeaba acuñar cientos de unidades monetarias, por lo que ya no solo el Balboa es una moneda ficticia para propósitos monetarios, sino que empezaba poco a poco a comportarse como una moneda real, poco deseable, porque a diferencia de los dólares, no son convertibles en el extranjero a otra monedas, son incómodas de portar, no existe una política de cambio oficial ni un Banco Central. No la aceptan la mayoría de las máquinas, que solo aceptan dólares. Las pingües ganancias en señoreaje y los ahorros de transporte de dólares viejos no justifican todos estos inconvenientes. La ley de Gresham empezaba a aplicarse en Panamá, la moneda mala desplaza en el uso corriente a la moneda buena. Los billetes de un dólar empezaban a escasear, y habían personas que empezaban a vender billetes de un dólar a 1.25 monedas de balboa, una devaluación de hecho. Amazon y Pay Pal empezaron a cobrar en balboas y le adjudicaron un valor real de 0,95 balboas por dólar.

    Todas las molestias citadas no justifican la existencia de las monedas de un balboa, pero todavía, Varela pensaba emitir monedas de 5 y 10 balboas. Unos irresponsables totales y completos, el ex presidente y su equipo de trabajo. ¿Se imaginan el efecto que hubiesen tenido estas sobre los cajeros automáticos?  ¿Cuál hubiera sido la postura del Fondo Monetario Internacional? Existe una razón por la cual los chinos inventaron el papel moneda. Existe una razón por la cual existen políticas de emisión monetaria y de cambio. Panamá en 1904 tomó la decisión correcta de no tener Banco Central y moneda de curso forzoso. Las medidas de Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela iban en la dirección contraria. El ministro Alexander sabe que se estaba llevando la no política monetaria de Panamá por caminos muy peligrosos y ha decidido suspender el experimento.

    Y también ha dado mensajes muy claros sobre la contención del gasto público y la necesidad de fomentar el ahorro para luego poder invertir lo ahorrado, en un giro radical contra el populismo y el despilfarro que se sostienen sobre la falsa creencia de que el gasto es el que estimula la economía.

    Todavía no queda claro sobre qué va a pasar con los impuestos, por ahora no hay aumentos ni moratorias fiscales;  ni qué va a pasar con el Seguro Social. Pero es un buen comienzo y hay que aplaudirlo.

  • ¿Austeridad o aumento de impuestos?

    El nuevo gobierno se encuentra con una realidad económica poco envidiable. Los dos gobiernos anteriores endeudaron al país probablemente hasta más allá de los 30 mil millones de dólares si tenemos en cuenta todas las deudas del sector público y los “llave en mano”. El nuevo gobierno se topa con que los gobiernos anteriores jugaron a dejar el tema del programa de Invalidez, Vejez y Muerte al siguiente gobierno por 10 años y ya ahora no se puede postergar más la reforma; se encuentra que hay que reformar la educación , la salubridad y la seguridad. Quiere pagarle a los proveedores y usar el programa Manos a la Obra para reactivar la economía. Pero no hay dinero. A Laurentino Cortizo le quedan pocas opciones, puede pedir prestado, seguro de que las calificadoras y los bancos nos van a seguir prestando hasta que estemos como Grecia.

    Las otras opciones son, subir impuestos e inflar la moneda. Por ahora no podemos inflar la moneda,  aunque la existencia de los «martinellis» y su extensión empieza a preocupar; de hecho ya vemos como ciertos servicios empiezan a cambiar los balboas a 0.95 balboas por un dólar americano. Por primera vez el balboa es algo real así como la inflación monetaria gracias a que Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela no entienden que acuñar moneda por señoreaje es emitir moneda. No hay barreras mágicas entre acuñar monedas metálicas o imprimir papel moneda. Estamos acuñando balboas, esperemos que el gobierno entrante pare esta locura.

    Lo que queda entonces, si no se puede endeudar más o devaluar más nuestros ahorros y salarios, es subir impuestos o cortar gastos.

    Algunos proponen subir impuestos, total esa es la moda en los USA y en Europa. El problema es que subir impuestos, como si estuviéramos en los Estados Unidos o Escandinavia no va a funcionar. Mientras las personas vean a personajes como ciertos diputados del partido del gobierno en la Asamblea, la gente se seguirá preguntando si realmente vale la pena subir los impuestos solo para ver que la mayor recaudación, de haberla, se perderá en corrupción, subsidios clientelistas, planillas, contratos de alquileres a amiguetes. En otras palabras, es dudoso que los panameños estén dispuestos a pagar más impuestos, mientras vean que el dinero de los mismos no se destina al bien común sino a alimentar un monstruo burocrático, de corrupción, impunidad, clientelismo, populismo, y demagogia.

    En consecuencia, para poder justificar políticamente un alza de impuestos, la gente tiene que ver el resultado de esos impuestos. Los europeos pagan impuestos altos, porque están viendo que realmente se obtiene un beneficio colectivo de estos impuestos. Los norteamericanos que ven como parte de estos impuestos termina en subsidios clientelistas y en operativos militares de dudosas intensiones, están un poco menos dispuestos a pagar impuestos. Los latinoamericanos todavía más. Cuando vemos que tenemos un estado que no vale los impuestos que pagamos por él, y además es caro y complicado pagar impuestos, tratamos de eludirlos y usar ese dinero en cosas más productivas.

    En otras palabras, no nos gusta seguir engordando al monstruo. Y tenemos razón.

    Laurentino Cortizo debe empezar por cortar la grasa y matar al monstruo, racionalizando el gasto público. Luego podremos hablar de sacrificios. La gente no quiere que en una recesión económica le saquen un centavo más de sus ingresos en impuestos, y que se los quieran subir mientras siguen robando a manos llenas y los ladrones siguen impunes, es un insulto doble. El gobierno tiene que pensar en controlar los gastos en planilla y subsidios, y no solo los subsidios populistas a los pobres sino los subsidios mercantilistas a los empresarios. El gobierno debe pensar en retomar las privatizaciones, como la de los correos, la del IDAAN y aunque se opongan las personas más ricas de Panamá, la de los Aeropuertos Internacional de Tocumen, Rio Hato, David, y Panamá Pacifico, haciéndolo de manera separada para que puedan competir entre si. En otras palabras, el gobierno no debe hablar de subir impuestos, si antes no corta gastos, vende activos, y suprime la corrupción y la impunidad. Esperemos que siga este camino.

  • China es la llave para Venezuela

    Con el perdón de mis amigos chavistas, Hugo Chávez y Nicolás Maduro van a pasar a la historia como dos de los gobernantes más irresponsables en toda la historia latinoamericana, tras haber malgastado el boom económico más importante de la historia de Venezuela, han dejado un país en hiperinflación, súper endeudado, al borde de una guerra civil y que pronto va a ver cómo sus recursos naturales más preciados, como el petróleo y el oro, quedan en manos de potencias extranjeras.

    Porque ese boom, lejos de usarlo para modernizar la economía venezolana, lo usaron para sufragar gastos sociales de manera clientelista e insostenible. En lugar de modernizar la sobreprotegida y mercantilista industria venezolana, se dedicaron a ahogarla con controles de precios y salarios y regulaciones, así que es poco lo que pueden recaudar en impuestos del sector privado. Hugo Chávez puso todos sus huevos en el sector estatal financiado por el petróleo. Y se gastó todos sus ingresos en gastos sociales, no se ahorró, no se reinvirtió ni siquiera en la empresa petrolera estatal venezolana, PDVSA, lo que hace el petróleo venezolano cada vez más difícil de extraer y refinar.

    Hugo Chávez es el resultado final del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y el madurismo es el corolario del Chavismo. Venezuela es un país que imaginó su riqueza. Y ahora esa riqueza extractiva imaginaria puede quedar en manos extranjeras. Lo cual irónicamente puede ser una bendición para Venezuela a largo plazo. Porque haber tenido una economía extractiva basada en petróleo, y en menor medida en otros minerales le hizo mucho daño a la democracia venezolana. Simplemente dieron al estado, a los políticos y a sus socios en la empresa privada, un peso desproporcionado en la economía venezolana en perjuicio del contribuyente ordinario. Permiten a los gobiernos llevar a cabo políticas antieconómicas en perjuicio del desarrollo del resto de la economía y permiten imaginarse que siguen siendo ricos sólo porque los precios de la commodities están altos.

    Aún durante los booms económicos venezolanos, todos los gobiernos de Venezuela, los adecos, los copeyanos, los chavistas, mantuvieron gastos económicos deficitarios, o sea que nunca lograron que el estado venezolano gastara lo que recibía en ingresos y siempre mantuvieron déficits que tapaban con deuda externa e imprimiendo dinero. El gran pecado del chavismo fue básicamente exagerar esta tendencia durante el boom económico y mantenerla luego que el boom terminó, lo que ha provocado dos cosas. La primera es una hiperinflación, producto de tratar de cubrir déficits fiscales a punta de imprimir dinero y la segunda, un aumento de la deuda externa con bancos de inversión de alto riesgo como Goldman Sachs que ha comprado bonos venezolanos y con países como China y Rusia cuyos bancos estatales hacen préstamos políticos que saben que el deudor irresponsable es muy probable que no pueda pagarles la deuda en el futuro, pero que no importa realmente, porque en realidad lo que les interesa es ejecutar la garantía o esclavizar al deudor.

    Goldman Sachs por ejemplo, sabe que es dudoso que pueda cobrar todos los préstamos de alto riesgo que le ha hecho a Venezuela, país que los ha usado más que todo para pagar gastos corrientes y no para hacer inversiones, pero eso realmente no es lo que les importa. Goldman Sachs calcula que con las elevadas tasas de interés de los bonos venezolanos que son de alto riesgo puede tener ganancias en unos tres años aunque la deuda no se pague, y por supuesto puede irse contra las refinerías que cuenta PDVSA en los Estados Unidos y el Caribe como garantía. Los rusos que vendieron cuantiosas armas a crédito como semiobsoletos tanques T 72B1 y modernos cazas Sujoi 30, obuses 2S19, misiles S 300 y vehículos blindados de transporte de tropas. Además se gestionó la fabricación bajo licencia del AK 103 en Venezuela. O sea que se usó la deuda rusa para comprar equipo militar a Rusia, con garantía en el oro venezolano, tanto las reservas del Banco Central como las posibles explotaciones mineras futuras. Una deuda que Rusia no piensa condonar.

    Con China básicamente se ha contraído una deuda todavía más grande que muchos calculan en 50 mil millones de dólares. Los chinos básicamente están sufragando el costo de mantener el gobierno venezolano funcionando. Crucialmente permiten que los militares y funcionarios de seguridad del estado reciban su cheque y sus alimentos a tiempo. Pero todo el que ha lidiado con chinos sabe dos cosas, la primera es que a los chinos no les gusta dar fiado. Así que van a pedir alguna garantía. La segunda es que los chinos suelen usar la servidumbre personal como pago de deudas. Es una de las maneras como las mafias chinas financian el tráfico de personas. Te hacen el favor de financiarte, pero a cambio de eso vas a tener que trabajar para ellos para pagar la deuda. Y más o menos eso es lo que van a hacer los chinos con Venezuela. Van por el petróleo. Esa es la garantía de sus préstamos. Para crecer la economía china necesita recursos, y el petróleo es el más importante por ahora. China quiere petróleo de todos lados porque a diferencia de Rusia y los Estados Unidos no tienen petróleo propio así que lo van a conseguir como puedan. Y Venezuela de una manera u otra ha comprometido la producción futura de petróleo con China así como los yacimientos sin explotar.

    Es poco lo que la oposición venezolana puede hacer. Fuera de Venezuela la gente ve el conflicto venezolano como una pelea entre la izquierda y la derecha cuando en realidad es una pelea entre socialdemócratas keynesianos versus el populismo marxista del chavismo. Ninguno de los dos grupos cuestiona los fundamentos extractivos de la economía venezolana. Solo cuestionan su distribución y los métodos. Por ejemplo, los políticos opositores al chavismo se oponen en su mayoría a la dolarización y a la eliminación del Banco Central de Venezuela (BCV) pese a que éste nunca controló la inflación ni antes ni después de Chávez. Pero el pueblo venezolano está dolarizando de facto porque no le queda otra. Y el hecho de que el oro del BCV y otras reservas terminen en manos de Rusia y demás acreedores, hace que el BCV sea muy débil en el futuro. Lo mismo pasará con el modelo extractivo financiando una política de substitución de importaciones. Con el petróleo comprometido con China y con la oposición necesitando el apoyo de China, que es la única que tiene el poder suave de echar a Maduro y sus secuaces del poder, es probable que la oposición venezolana o el chavismo, terminen aceptando el control de facto de China sobre el petróleo venezolano. Así que Venezuela debe dejar hacer que su economía dependa solo del petróleo por fin. Sólo los chinos tienen la habilidad para decidir si el gobierno de Maduro puede o no pagar su planilla. Los chinos son los que tienen que decidir si Maduro se va o se queda. Sin el apoyo de los Chinos, Maduro cae.

    Está claro que el petróleo es la clave del juego en Venezuela para China. Y a diferencia de Putin, que no tiene poder suave en Venezuela, y está demasiado lejos para ejercer el poder militar, o de Trump que tiene el poder militar y poder suave pero está limitado políticamente para ejercerlo, los Chinos no tienen poder militar, están demasiado lejos, pero tienen poder suave para hacer que Maduro se vaya o por lo menos, para decidir si queda un rato más.

    ¿Y eso cómo afecta a Panamá? Pues de una manera muy sencilla, ese petróleo venezolano que los chinos ambicionan tiene que pasar por el Canal de Panamá. La pregunta es si los chinos quieren jugar a respetar la democracia y el dominio norteamericano de facto en la región o bien quieren desafiar militarmente a los Estados Unidos y tener gobiernos títeres manejados por deudas como el de Maduro. Es algo que los panameños tenemos que empezar a pensar mientras nuestra Cancillería duerme y establece relaciones diplomáticas con un país que se rehúsa a firmar el Tratado de Neutralidad del Canal, les ofrece una embajada a orillas del Canal cuya neutralidad no han garantizado y parecen muy deseosos de caer en la trampa de la deuda china con un proyecto de tren que económicamente no es sustentable, que va a tener que ser subsidiado eternamente y que lo más probable que a cambio del préstamo, Panamá vaya a tener que comprar un tren chino, que será construido por empresas chinas con empleados chinos y que Panamá va a pagar capital más intereses a China por eso. Ojo con los nuevos Phillipe Buneau Varilla, que a diferencia del coronel francés, éstos son panameños.

  • Otra víctima de la trampa de la deuda: Kenia puede perder un puerto clave por un préstamo de China

    El gobierno de Kenia puede perder no solo algunos activos clave, sino que también puede perder todos sus derechos soberanos si no paga un préstamo que debe al Banco de Exportaciones e Importaciones de China (Exim, por sus siglas en inglés). En las últimas semanas aparecieron detalles que muestran que los activos de Kenia servirían como garantía y serían confiscados por Beijing en caso de no pagar el préstamo.

    Una carta filtrada de la Oficina del Auditor General advirtió que China se haría cargo del Puerto de Mombasa y de la Autoridad Portuaria de Kenia en general en caso de que Kenia no pagara un préstamo del Exim Bank para construir el ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’(SGR, por sus siglas en inglés).

    El Puerto de Mombasa. Los artículos de los medios de comunicación indican que China amenaza con tomar el control si Kenia no paga su préstamo para construir el ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’, el 15 de enero. 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    El 28 de diciembre de 2018, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta mientras hablaba con los periodistas por la televisión en directo en Mombasa, defendió su decisión de pedir un préstamo a China y negó categóricamente cualquier posibilidad que los activos de Kenia fueran confiscados por el gigante asiático.

    “Incluso escucharon decir al propio gobierno chino que eso es una tontería, que no existe. Les digo que no existe”, dijo Kenyatta.

    El presidente prometió poner una copia del contrato a disposición de los periodistas al día siguiente, pero hasta ahora eso no sucedió.

    Sin embargo, el 13 de enero, el periódico independiente más grande de Kenia, La Nación, publicó fragmentos del contrato de marzo de 2014 suscrito por los gobiernos de China y Kenia. Los fragmentos muestran que el acuerdo incluye una cláusula que se mantuvo en secreto: el contrato se regiría por la ley de China y cualquier arbitraje que pudiera surgir sería escuchado y/o resuelto en Beijing.

    El ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ con destino a Nairobi, sale con carga del puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    Según La Nación, también es preocupante la siguiente cláusula relativa a la soberanía de Kenia, “Ni el prestatario (Kenia) ni ninguno de sus activos tiene derecho a inmunidad por motivos de soberanía”.

    El ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ es el primer gran proyecto de desarrollo de Kenia desde su independencia, y para financiar la primera etapa desde Mombasa hasta Nairobi, el gobierno pidió un préstamo al Exim Bank por valor de 3100 millones de dólares. La construcción de la segunda etapa de Nairobi a Naivasha está casi terminada y costó unos 1400 millones de dólares. La tercera y última etapa, que va de Naivasha a Kisumu, costará 3400 millones de dólares. La segunda y tercera etapa también se financió con préstamos del Exim Bank.

    Un político keniano que criticó a los que negociaron el acuerdo con los chinos, exigió que sean procesados. El ex miembro del Parlamento Jakoyo Midiwo dice que los representantes que firmaron el contrato pusieron en peligro la soberanía de Kenia y dejaron a los contribuyentes con la carga de pagar el préstamo.

    Vista aérea del tramo del ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ en el puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    “¿Por qué no hay cargos penales contra las personas que negociaron con los chinos y nunca presentaron ese documento negociado ante el Parlamento, según requiere la Constitución? Si fue alguien del Tesoro Nacional o de la Fiscalía General, hizo algo criminal. No se puede ir a negociar en nombre de los kenianos una deuda que se dice que es el mayor proyecto de capital jamás emprendido en África”, dijo Midiwo en un programa matutino de la televisión local.

    Agregó: “Cuando estaban haciendo esta construcción, no se permitió la entrada a ningún ingeniero keniano. Todos los que trabajaron en la colocación de los rieles provenían de China. Tenemos problemas con los que solo emplean chinos en la SGR”.

    La trampa de la deuda

    En el pasado se plantearon preocupaciones por la trampa de la deuda que Beijing quiere tender a las naciones africanas, tentándolas con acuerdos apetitosos para proyectos de desarrollo en todo el continente africano.

    En Zambia, el gobierno firmó un contrato para un préstamo de desarrollo con China y, más tarde, los chinos se hicieron cargo de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión y ahora poseen el 60 por ciento de las acciones. Esto significa que Beijing puede tomar decisiones importantes sobre el funcionamiento de los operadores de radiodifusión.

    Una grúa recoge un contenedor de un tren y lo carga en un medio de transporte en el puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    También en Zambia, informes recientes indican que China amenaza con tomar el Aeropuerto Internacional Kenneth Kaunda si el gobierno no paga un préstamo a tiempo.

    En Ghana, la Asociación de Radiodifusores Independientes de Ghana (ARIG) se resiste a lo que dicen es un intento de la empresa china de radiodifusión StarTimes de ponerlos fuera del negocio y controlar el espacio nacional de radio y televisión. StarTimes realizó un acuerdo con el gobierno de Ghana de llevar la televisión por satélite a alrededor de 300 pueblos rurales en todo el país africano.

    “La agenda de StarTimes no solo tiene como objetivo el beneficio o el adoctrinamiento de la cultura china (nombres, idioma, comida, etc.) y a los programas, sino un mandato más amplio para asumir el control del espacio de transmisión en países africanos estratégicos, incluyendo Ghana, que es crucial para el objetivo de China”, dijo ARIG en septiembre de 2018 en un comunicado de prensa.

    En diciembre de 2017, Sri Lanka se vio obligada a renunciar al control de su puerto de Hambantota, que lo había construido con dinero prestado de China porque tenía dificultades para pagar el préstamo. Sri Lanka tuvo que entregar el puerto y otras 6000 hectáreas de tierra a China en un contrato de arrendamiento de 99 años para saldar la deuda.

    De vuelta en Kenia, Kenyatta prometió volver a pedir prestado a China, ya que cree que es la única forma segura de desarrollarse.

    “El problema con la deuda es si se la utiliza para consumir. Estoy seguro que la deuda de Kenia, que en general es muy sólida, es para el desarrollo de infraestructura que beneficiará no sólo a nuestra generación, sino también a las generaciones futuras”, afirmó.

    Por Dominic Kirui, especial para La Gran Época.

  • Angela Merkel se va, ¿cuál es su legado?

    Angela Merkel se va. La primera mujer Canciller de Alemania. La primera persona nacida en Alemania Oriental, criada bajo los comunistas que llega a ser líder de una Alemania unificada. La que ha gobernado Alemania desde el 2005, o sea que tiene ya casi 19 años en el poder. Pero el desgaste es inevitable y a diferencia de las monarquías, el relevo pacífico en el puesto es el principal aporte de las democracias modernas. El año pasado anunció que renunciaba a la presidencia de su partido, tras resultados desfavorables en las elecciones regionales, y puede que este año o el próximo anuncie su renuncia a la cancillería alemana. La carrera por la sucesión está abierta.

    Lo cual deja varias interrogantes. Angela Merkel, aparte del desgaste natural del poder no supo adaptarse a una cambiante situación global. De la amistad con Obama, ha pasado a ser blanco de las hostilidades de Putin y de Trump. De ser la matrona de la Unión Europea que ha convertido Alemania en el motor económico de Europa, se ha convertido en la bestia negra de todos los grupos de izquierda que quieren gastar más imprimiendo mas Euros, sobre todo en el sur de Europa, y de la derecha que está harta de la selva de regulaciones e impuestos de la Unión Europea, gobernada por el eje Franco Alemán. Sus políticas progresistas para la conservadores demócrata-cristianos alemanes, como imponer por primera vez leyes de salario mínimo, o prometer cerrar los reactores nuclearas para el 2020, han puesto a Alemania a depender aún más del petróleo ruso pese a la retórica anti Putin, o sus políticas migratorias que han invitado al país a una ola de refugiados haciendo que aumente la xenofobia.

    Angela Merkel, tuvo una gestión económica acertada en general. Se benefició enormemente de la gestión monetaria del Banco Central Europeo que favoreció a los intereses alemanes, permitiendo que las exportaciones alemanes fueran baratas para otros europeos, y permitiendo que los alemanes ahorraran y celebraran contratos a largo plazo, gracias a la estabilidad monetaria y la inflación nunca mayor del 2% anual y muchas veces menor que ésta. También se benefició enormemente de las reformas laborales de su predecesor Gerard Schroeder aunque al costo de introducir el salario mínimo en la legislación alemana por primera vez.

    Alemania logró empleo máximo durante el gobierno de Angela Merkel, la economía Alemana supo recuperarse rápido durante las crisis del 2008 y del 2010. Alemania también se convirtió en uno de los grandes exportadores del mundo. Su superávit es mayor que el chino.

    Pero tanto la reforma laboral como las políticas monetarias del Banco Central no fueron un resultado de las políticas de Angela Merkel. Ella supo manejar lo que tenía.

    Sin embargo los fracasos de Angela Merkel no se verán hasta dentro de un largo tiempo. Angela Merkel controló el gasto público, pero a costa de cortar los gastos en infraestructura y defensa y no hizo nada para reducir el gasto social.  El resultado es que pese a la política de línea dura de Merkel contra Putin, pocos de los otrora temibles tanques, submarinos y aviones de las fuerzas armadas alemanas, están operativos, y a los soldados les faltan equipos básicos, lo cual enfurece a los norteamericanos con Trump a la cabeza, quienes piensan que los alemanes han optado por recostarse bajo el paraguas del Pentágono y el contribuyente norteamericano mientras proponen una política de línea dura frente a Rusia. Lo mismo pasa con el cierre de los reactores nucleares. Ahora que Alemania pretende oponerse a las pretensiones de Putin es cuando Alemania va a ser más dependiente que nunca del gas ruso.

    Durante las crisis de la deuda griega, Merkel, al prometer un rescate a medias que nunca debió prometer, hizo que Alemania, y no los políticos gringos, aparecieran como los malos de la crisis. Algo similar ocurrió durante la crisis de la primavera árabe. Algo similar pasó con la crisis de los refugiados. Los estallidos de la primavera árabe en Siria y Libia terminaron no en nacientes democracias sino en guerras civiles dominadas por facciones de fundamentalistas financiados por los Árabes Saudíes y con ayuda de los Estados Unidos. Sin embargo Alemania aceptó recibir a millones de refugiados, que es algo incompatible con un estado social grande. Y peor, muchos de estos son culturalmente incompatibles con la sociedad alemana, lo cual ha hecho que los partidos xenofóbicos en Alemania aumenten sus votantes. Peor aún, insistió en usar la Unión Europea para convertir este problema alemán en un problema europeo, lo cual llevó al Brexit y al surgimiento de partidos nacionalistas en Europa Oriental e Italia.

    Y éste va a ser el legado más polémico de Merkel, una crisis de refugiados inasimilables, un estado social alemán demasiado grande, que se ha unido a Francia en su cacería de brujas contra los paraísos fiscales y es incapaz de ser tomado en serio por Trump y por Putin.

    Por ahora la economía está bien, esta es la gran ventaja, pero este legado no es de Merkel sino del Banco Central Europeo.