Etiqueta: IVA

  • El impacto de COVID-19 en los regímenes de IVA/ITBMs

    La pandemia y los bloqueos resultantes implementados en diversos grados en muchos países en un intento por reducir el impacto económico del COVID-19, han hecho que, como en crisis anteriores, como la de 2008-2009, los ingresos gubernamentales de casi todos los impuestos, incluido el IVA (en Panamá ITBMS) , hayan disminuido al mismo tiempo que la mayoría de los gobiernos han ampliado los gastos en un intento de compensar el impacto del bloqueo pandémico. El impacto esta vez es considerablemente más severo, por varias razones:

    Primero, el nivel real de consumo ha disminuido (aunque la participación del consumo en el PIB puede haber aumentado ya que la inversión probablemente haya disminuido aún más). En segundo lugar, debido a que cuando las personas reducen el consumo tienden a gastar relativamente más en alimentos y otras necesidades, que en muchos países se gravan menos, el impacto en los ingresos del IVA puede ser proporcionalmente mayor. En tercer lugar, el impacto sobre los ingresos del IVA es especialmente marcado en los muchos países de bajos ingresos en los que una gran parte del IVA se recauda en el límite, debido a la fuerte caída del comercio y especialmente del turismo. Por último, bastantes países han reducido deliberadamente los ingresos del IVA temporalmente como parte de sus intentos de mantener a  las empresas a flote frente a la drástica caída de la demanda.

    Hay que tener en cuenta además, que entre los países de la OCDE con IVA, el 21% de los ingresos provienen solo de ese impuesto.

    Entre los 19 países de la Eurozona, los ingresos por IVA disminuyeron significativamente en los primeros tres trimestres de 2020. En el segundo y tercer trimestre de 2020, los ingresos por IVA fueron un 14% y 6% más bajos respectivamente que en el mismo trimestre de 2019.

    Varios países implementaron cambios temporales en la tasa de IVA debido a COVID-19. Los recortes de la tasa del IVA sobre los bienes y servicios vendidos por industrias particularmente afectadas por las consecuencias económicas de la pandemia, como el sector hotelero, fueron los más comunes. Dos países de la UE adoptaron un enfoque más amplio: Alemania redujo su tasa de IVA estándar del 19% al 16% y su tasa de IVA reducida del 7% al 5% del 1 de julio al 31 de diciembre de 2020. Irlanda redujo su tasa de IVA estándar del 23% a 21% desde el 1 de septiembre de 2020 al 28 de febrero de 2021.

    Otra medida relativamente común implementada por varios países, entre otros, Brasil, Chipre, Grecia, Italia, Suecia y el Reino Unido, es la posibilidad de que las empresas difieran el pago del IVA. El objetivo principal de esta medida es inyectar liquidez a la economía para ayudar también a las empresas. Se espera que esta medida afecte los ingresos de los gobiernos nacionales en el corto plazo, pero eventualmente permitirá que esos gobiernos recauden el impuesto adeudado en el futuro. Otros países proporcionaron exenciones específicas o tarifas reducidas selectivas para alojamiento o actividades culturales, como República Checa, Reino Unido y Noruega.

    Pero el IVA es una política débil para proporcionar beneficios específicos. Incluso antes de la pandemia, muchos sistemas de IVA no eran óptimos. En la UE, se condonó el 15,84% de los ingresos por IVA debido a reducciones de tipos y determinadas exenciones.

    El tema es que, muchos gobiernos han optado por utilizar el IVA como una herramienta para proporcionar desgravaciones fiscales para el consumo en varios sectores durante la pandemia, pero a largo plazo, el IVA no debería utilizarse como una herramienta de desgravación. Es probable que las devoluciones del IVA o el gasto directo para los hogares de menores ingresos sean más específicos y beneficiosos. Para que el IVA continúe siendo una fuente importante de ingresos en el futuro, los responsables de la formulación de políticas deberán invertir en la reforma de los sistemas del IVA para cerrar las brechas de manera que mejoren la eficiencia general de los sistemas tributarios.

    Una primera prioridad es apoyar la inversión privada y mejorar la productividad con reducciones de las tasas impositivas corporativas y personales. Se ha descubierto que los impuestos más perjudiciales para la economía son los impuestos comerciales que distorsionan la inversión, la estructura de capital y el financiamiento. Las ganancias de capital sobre las realizaciones también hacen que el capital quede atrapado en inversiones menos productivas, y los inversores desconfían de reemplazar sus activos por otros de mejor rendimiento. En algunos países, los elevados tipos impositivos y las numerosas preferencias han creado una complejidad y un aumento indebidos de la evasión fiscal en la economía sumergida.

    La principal recomendación de algunos expertos, entre ellos la Tax Foundation,  es depender de menos impuestos distorsionantes, reducir las distorsiones existentes y garantizar que la política fiscal no dificulte el crecimiento y el ajuste económico necesarios para que las personas vuelvan a trabajar. La sostenibilidad fiscal es posible sin aumentos de impuestos, pero los nuevos impuestos pueden ser útiles para financiar nuevos gastos donde la red de seguridad social es inadecuada.

    Cualquier predicción está cargada de incertidumbre, especialmente después de esta recesión relacionada con la pandemia que ha causado un inusual shock de oferta en la economía. En todo caso, los gobiernos deberían estar dispuestos a ajustar los planes a medida que evoluciona la economía post-Covid. Panamá  debería  prestar atención a cualquier tentación de incrementar el  ITBMs, por las mismas razones esgrimidas por la Tax Foundation y al final, por el mismo sentido común.

    Fuente: Tax Foundation

  • De Omar 5% a Beto 7% a …… 10%?

    El impuesto a la transferencia de bienes no es algo nuevo; fue introducido por los militares en 1977. Como todos los impuestos, éstos rara vez bajan o desaparecen, sino que de hecho tienden a subir. Para los estándares latinoamericanos, el impuesto a la transferencia de bienes inmuebles de Panamá es bajo, concretamente se mantuvo en el 5% por el espacio de 33 años hasta que Alberto Vallarino lo subió al 7%. Comparémoslo con el de nuestros vecinos, donde Costa Rica paga 13%, Colombia y México pagan 16%. Chile se acerca al 19% y Argentina y Uruguay pasan el 20% del valor de transferencia del bien inmueble.

    Hay vientos que dado el desmadre fiscal del gobierno anterior, que acumuló déficits por 5 años, y no supo que es un presupuesto balanceado, y al alto nivel de evasión fiscal, que llega al 40%, algunas personas están o han recomendado al gobierno subir el ITBM, por lo menos al 10%.

    El gobierno de Varela, que a falta de criterios buenos sobre cómo manejar una economía, según algunas fuentes prefirió contratar consultores, como los del Consejo Interamericano de Administradores Tributarios (CIAT), de los cuales recibió la recomendación de elevar el ITBMS al 10%, y extender su cobertura; afortunadamente, el propio gobierno, que no tenía estómago para las medidas de austeridad, tampoco las tenía para subir impuestos.

    Para el CIAT, Panamá tenía la anomalía de tener las tasas más bajas de la región, donde la media mundial es del 15%. Por lo tanto, recomendaba subirlo y extenderlos a rubros como alimentos secos y crudos o libros, que por ahora están exentos. El gobierno de Varela, rechazó la propuesta, no tanto por razones intelectuales, sino de costo político. De hecho niega que la consultoría se haya realizado en primer lugar.

    El problema del impuesto es el siguiente: es un impuesto al consumo, o sea que quienes más consumen, sea en precio o en cantidades, sean los que más pagan. En otras palabras los ricos serían las personas que tienen más dinero para consumir, los que tienen que pagar más este impuesto. Eso haría el impuesto ético de no ser por lo siguiente: una persona rica consume muchas cosas suntuarias, cuyo consumo puede suprimir sin afectar su calidad de vida, y por ejemplo usar estos ingresos para ahorros o inversiones. Una persona más pobre en cambio, tienen que consumir lo que necesita para vivir, y no puede medir su gasto, además le es mucho más difícil ahorrar porque le quedan pocos excedentes. Por lo cual, si bien paga menos ITBMs, lo hace en una mayor proporción de sus ingresos. Además, el ITBMS va a afectar a toda la cadena de comercialización de muchos productos, por lo cual al subir el precio del producto por haber subido el impuesto, hace que suba el precio del producto base en el siguiente eslabón de la cadena, y así sucesivamente, lo cual trae un efecto inflacionario. De nuevo, esto afecta más a los ricos, pero también a los pobres, que a diferencia de los ricos, tienen menos dinero para gastar, y lo peor, para ahorrar. El efecto para muchos es regresivo.

    Para muchos economistas keynesianos, castigar el consumo no es bueno en momentos de recesión económica. Para muchos economistas austroliberales o neoclásicos, castigar la capacidad de ahorro e inversión de la gente tampoco es buena idea en un recesión.  Subir el ITBMs en medio de una desaceleración económica por lo tanto no es una buena idea.

    Entonces ¿qué hacer?…Bueno, para empezar, la evasión fiscal, según el Ministerio de Economía y Finanzas es del 40%. El MEF propone medios tecnológicos para disminuir la evasión. La impresora fiscal y la factura electrónica son dos de los medios propuestos. Pero también es cierto que inscribirse, pagar impuestos, aclarar dudas, y solucionar el tema de pagar impuestos en Panamá, es caro y complejo, tanto en tiempo como en dinero. Así que no es subir impuestos para recaudar más; cuando en realidad es mejor fiscalizar impuestos y hacer más barato pagarlos. Tan barato que el costo de estar al día en los impuestos sea mucho menor que el costo de evadir impuestos.

    Y luego está el tema de ¿para qué pagamos impuestos? Cuando la gente ve abusos con el uso de los fondos del Estado, y vemos pruebas de eso en los medios diariamente, cuando la gente ve corrupción e impunidad, mucha gente se va a preguntar sobre la racionalidad de pagar impuestos elevados para alimentar al monstruo. O sea, nadie paga impuestos con gusto si sabe que gran porcentaje de éstos serán para que conocidos políticos sostengan su nivel de vida (muy diferente al que cuando ingresaron a la misma).

    Lo que nos lleva a tema de la Curva de Laffer. La curva de Laffer nos enseña dos cosas, hay una curva de efectividad en el cobro de un impuesto, esta varía de país en país, y de cultura en cultura, así como del tipo de impuesto concreto, en la cual, una vez la tasa del impuesto pasa de cierto nivel, la recaudación del impuesto tiende a caer, porque la gente empieza a evadir o simplemente no puede pagarlo. La percepción del uso que el Estado da al impuesto también ayuda, si la gente lo ve como corrupto, evade más aún, porque no quiere alimentar a un monstruo. La otra cosa que nos enseña la curva de Laffer y es algo más reciente, es que es cierto que bajar impuestos “estimula el consumo” si uno es Keynesiano o promueve el ahorro y la inversión. Y ésto puede llevar a un aumento del PIB a largo plazo.

    En una región donde las cargas fiscales están entre las más altas del mundo, tener impuesto bajos ha sido una bendición para Panamá. Y esperemos que sigamos así. No creo que consultores de otros países mucho menos desarrollados que el nuestro nos deban dar consejos sobre qué hacer en el tema económico.

     

  • Georgia: el país europeo de bajos impuestos

    Georgia, país de Europa del Este, ocupó el sexto lugar en el «Doing Business» del Banco Mundial de 2019. Esta posición en el ranking no es casualidad, ya que este pequeño país ofrece excelentes oportunidades para los inversores.

    Georgia, al borde del Mar Negro, representa una conocida ruta de la seda y una encrucijada entre Europa y Asia, lo que la convierte en una excelente ubicación o centro para el comercio internacional. Europa, Asia central, Medio Oriente y África del Norte son fácilmente accesibles desde el país.

    En Georgia, la facilidad para iniciar negocios es enorme, solo se necesita un día y no se exige un capital mínimo para fundar una empresa, además de que no se aplican limitaciones a los accionistas y/o directores extranjeros.

    El impuesto sobre la renta de las empresas (CIT) es solo del 15% y además, el llamado «modelo CIT estonio» se aplica en la jurisdicción. Es decir, las empresas en Georgia no pagan ningún impuesto a las ganancias corporativas hasta que la ganancia se distribuye entre los accionistas en forma de dividendos (excepto en algunos casos en que una transacción se considera distribución de ganancias). Por lo tanto, si la empresa decide reinvertir las ganancias, no se le cobrará CIT al monto reinvertido.

    La tasa del impuesto sobre la renta personal recogido en el art. 104 del código tributario,  asciende al 20%, y se aplica solo a los ingresos obtenidos a través de fuentes georgianas. La fuente de ingresos no georgiana de personas físicas residentes en Georgia está totalmente exenta del impuesto sobre la renta.

    El IVA y la tasa de recargo del IVA es del 18%. Tanto el IVA tradicional como el reverso se pagan solo por las operaciones comerciales realizadas en el territorio como se describe en el art. 166 del código tributario. El IVA inverso es deducible inmediatamente sin necesidad de ningún pago si un contribuyente utiliza servicios o bienes en impuestos o en diferentes operaciones que están exentas de IVA con el derecho de deducción. A partir de 2020, todo el sistema de IVA en Georgia se modificará y armonizará con las normas de la UE. El proceso facilitará las relaciones comerciales entre la UE y los residentes georgianos.

    La tasa de retención de impuestos para los salarios es del 20% sin deducciones, más una contribución del 2% al fondo de pensiones a nombre de una empresa, mientras que un empleado realiza una contribución del 2%. La retención de impuestos sobre las remuneraciones por servicios es del 10% en el caso de no residentes.

    La retención de impuestos sobre dividendos es del 5%. Esto es aplicable en caso de pago a residentes o no residentes. Además, una persona física residente georgiana que recibe dividendos no paga impuestos sobre dichos ingresos.

    Georgia ha firmado tratados de doble imposición con 56 estados hasta ahora, la mayoría de los cuales se basan en el antiguo modelo de la OCDE (2008 y anteriores). Casi la mitad de los tratados de Georgia brindan exenciones a los impuestos de origen en Georgia sobre intereses, dividendos y regalías.

    Georgia ofrece múltiples incentivos fiscales para corporaciones y personas físicas, entre ellos, los más importantes son:

    – «Personas de la zona virtual»: si una empresa georgiana proporciona servicios de TI en el extranjero, puede obtener fácilmente el “Certificado de persona de la zona virtual” y pagar el 0% del impuesto a las ganancias corporativas por dichos ingresos, incluso en caso de distribuir dividendos (exención total).

    – «Zonas industriales libres»: hay varias zonas industriales libres en el país donde las empresas pueden registrarse y pagar casi cero impuestos.

    – «Estado de la pequeña empresa»: las personas naturales emprendedoras con ingresos anuales inferiores a 500,000 Lari georgianos (alrededor de 150,000€) pagan solo el 1% de sus ingresos si obtienen un certificado de ‘estatus de pequeña empresa’.

    – «Principio de territorialidad»: el principio de territorialidad se aplica a las personas físicas residentes en Georgia. Cualquier ingreso recibido por éstas de fuentes no georgianas está exento del impuesto sobre la renta personal en Georgia. Por ejemplo, los dividendos recibidos de una empresa no residente o la pensión recibida del extranjero no están sujetos a impuestos.

    –  Bajo impuesto sobre los ingresos de alquiler: Si una persona física residente o no residente alquila una propiedad residencial que se utiliza únicamente para vivir, se aplica una tasa de impuesto sobre la renta del 5%. La única condición previa para disfrutar de la baja tasa impositiva es presentar una solicitud a la administración tributaria georgiana y solicitar el derecho de baja imposición. Además, las personas físicas que vendan hasta 4 apartamentos en un plazo de 4 años están totalmente exentos del IVA. Los ingresos excedentes obtenidos por las personas físicas por la venta de la propiedad residencial y la tierra adjunta a ella o por la venta de un automóvil también están sujetos a impuestos del 5%.

    Las sencillas regulaciones de Georgia para iniciar un negocio, tasas impositivas bajas,  incentivos fiscales, una extensa red de tratados tributarios, posibilidad de seguridad fiscal, salarios bajos y ubicación geográfica estratégica son parte de las razones por las cuales las multinacionales podrían considerar Georgia como el próximo destino para sus negocios.

     

  • América Latina y el Caribe: Ingresos tributarios se recuperarían luego de caer ligeramente en 2016, según la OCDE

    Los ingresos tributarios en América Latina y el Caribe (ALC) cayeron en 2016, disminuyendo más allá de los niveles promedio de los países de la OCDE, aunque se espera que se recuperen en los próximos años, según el informe Estadísticas Tributarias en América Latina y el Caribe 2018. La presión tributaria promedio fue de 22.7% del PIB en 2016, lo que implica una caída de 0.3 puntos porcentuales desde 2015, indica el reporte.

    La disminución de 2016 refleja el ambiente económico general en la región de ALC, en donde el crecimiento del PIB se ralentizó entre 2012 y 2016. Los menores precios de los productos básicos lideraron en parte esta desaceleración y fueron un elemento determinante de la tendencia en los ingresos en los países de ALC. Se espera que la declinación de los ingresos tributarios como porcentaje del PIB se revierta en los próximos años gracias a una recuperación del precio de los productos básicos y a una mejora en el clima económico, ya que se pronostica que el crecimiento del PIB en ALC se ubicará entre el 2% y el 2.5% en 2018.

    Lanzado durante el XXX Seminario Regional de Política Fiscal en Santiago, Chile, el informe cubre 25 países de ALC e incluye a Guyana por primera vez. Fue producido conjuntamente por el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Centro de Política y Administración Tributaria de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Centro de Desarrollo de la OCDE.

    Principales hallazgos

    • Entre 2015 y 2016, la presión tributaria promedio en la región de ALC disminuyó en 0.3 puntos porcentuales hasta el 22.7% del PIB. En el área OCDE, la tasa se incrementó en 0.3 puntos porcentuales hasta el 34.3% del PIB.
    • En 2016, la presión tributaria de los 25 países cubiertos en el reporte varió desde el 12.6% del PIB en Guatemala al 41.7% del PIB en Cuba. Barbados y Brasil tuvieron la presión tributaria más alta luego de Cuba, con 32.2% del PIB, mientras que República Dominicana (con 13.7% del PIB) y Venezuela (14.4% del PIB) marcaron las menores presiones tributarias después de Guatemala.
    • En 2016, los ingresos tributarios como porcentaje del PIB declinaron en casi la mitad de los países considerados en el estudio, mientras que en 2015 se registaron disminuciones solo en cuatro países.
    • La caída en la proporción de impuestos del PIB promedio en ALC durante 2016 estuvo motivada por una disminución en los ingresos por impuestos a la renta de 0.2 puntos porcentuales, que se debió a un menor ingreso por concepto del impuesto sobre la renta corporativa.
    • En 2016, el impuesto al valor agregado (IVA) fue la mayor fuente de ingresos tributarios en la región de ALC (29.3% del total de ingresos tributarios), seguido por los ingresos provenientes de impuestos a la renta y ganancias (27.3%) y de otros impuestos sobre bienes y servicios (21.2%). Esto representa un movimiento hacia impuestos con valor agregado y se aleja de los impuestos basados en la renta y las ganancias.


    Secciones especiales

    El informe de este año contiene dos secciones especiales. La primera identifica tendencias en los ingresos fiscales de 12 países exportadores de productos básicos basados en recursos naturales no renovables en la región de ALC durante 2016 y 2017. Sus principales hallazgos son:

    • Los ingresos fiscales provenientes de recursos naturales no renovables continuaron cayendo en promedio en los 12 países exportadores de productos básicos en ALC, desde el 3.5% del PIB en 2015 al 2.3% en 2016.
    • Los ingresos relacionados a hidrocarburos explicaron esta disminución – cayendo en promedio del 5.0% del PIB en 2015 al 3.4% en 2016 en los diez países exportadores de petróleo de la región – como resultado de una declinación gradual en los precios del crudo, menores ganancias de los principales productores de petróleo y una brusca contracción de la producción regional.
    • Los ingresos mineros, por el contrario, se mantuvieron relativamente estables en alrededor del 0.4% del PIB como promedio en diez países productores de minerales. La recaudación del impuesto a la renta corporativa en este sector siguió cayendo, lo que refleja en parte las sustanciales pérdidas registradas en 2015.
    • En general, la dependencia de la región de los recursos naturales no renovables declinó significativamente entre 2010 y 2016, lo que refleja la dinámica del mercado de los productos básicos y una mayor movilización de ingresos provenientes de otras fuentes como el IVA y el impuesto a la renta.

    La segunda sección especial examina los impuestos a la renta en países seleccionados de América Latina entre 1940 y 2016. Sus principales conclusiones son:

    • El grado de redistribución del ingreso alcanzado por el impuesto a la renta personal (IRP) en estos países de la región de ALC es mucho menor que en la Unión Europea y la OCDE, lo que significa que el impacto del IRP en la desigualdad de la región de ALC es más débil.
    • Esto refleja en parte el relativamente bajo nivel de ingresos por concepto de IRP en América Latina, producto de una estrecha base impositiva y bajas tasas marginales maximas, así como altas tasas de evasión impositiva.
    • En años recientes, varios países de América Latina han llevado a cabo reformas tributarias enfocadas en la igualdad, que están mostrando tempranos signos de progreso en términos de conseguir recaudaciones más altas y una mejorada redistribución del ingreso.

    Contactos de prensa