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  • El Chip Cerebral de Elon Musk: Un Paso Histórico Hacia la Conexión Mente-Máquina

    En un emocionante avance científico que podría cambiar drásticamente la vida de las personas cuadripléjicas, Elon Musk anunció que su startup Neuralink ha logrado implantar con éxito un chip cerebral en un humano, con resultados prometedores. Este logro marca un hito en la búsqueda de la conexión directa entre el cerebro y las computadoras, con el potencial de revolucionar la medicina y mejorar la calidad de vida de aquellos afectados en su movilidad.

    El chip, conocido como N1, tiene un diámetro de 8 milímetros y está equipado con 64 cables ultrafinos llamados hilos, que son comparables en tamaño con las neuronas del cerebro. Este dispositivo busca establecer canales de comunicación directa entre el cerebro y las computadoras, permitiendo, según Musk, controlar dispositivos con el pensamiento.

    El procedimiento de implantación, autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), implica el uso de un robot quirúrgico que realiza una incisión de 2 milímetros, que se dilata a 8 milímetros, exponiendo el cráneo del paciente para colocar el chip. Este método, desarrollado por Neuralink, asegura que el implante se realice con precisión, evitando tocar venas o arterias críticas.

    La capacidad del chip de Neuralink para registrar y transmitir señales cerebrales de forma inalámbrica a una aplicación es clave. Elon Musk sugiere que esta tecnología, llamada Telepathy, permitirá controlar dispositivos externos, como teléfonos o computadoras, simplemente con el poder del pensamiento. Los primeros beneficiarios serían aquellos que han perdido la funcionalidad de sus extremidades, brindándoles una nueva forma de interactuar con el mundo digital.

    El objetivo a largo plazo de Neuralink va más allá de la mejora de la movilidad. La compañía busca potenciar las capacidades humanas y tratar trastornos neurológicos como la ELA o el Parkinson. Elon Musk incluso ha mencionado la posibilidad de lograr una relación simbiótica entre humanos e inteligencia artificial.

    Además de facilitar la comunicación con dispositivos externos, el chip cerebral de Neuralink podría tener aplicaciones médicas significativas. En una fase inicial, se espera que ayude a personas parapléjicas en tareas cotidianas, como usar un teléfono o controlar una computadora. También se explorará su uso en la investigación de señales eléctricas cerebrales y el desarrollo de fármacos para diversas afecciones médicas.

    Más de 200,000 personas en todo el mundo ya utilizan algún tipo de interfaz cerebro-computadora (BCI), principalmente por razones médicas, como los implantes cocleares para personas sordas. El potencial de la tecnología de Neuralink se extiende a la restauración del habla, el movimiento y la memoria, e incluso a la comunicación directa entre individuos sin la necesidad de hablar.

    Aunque Neuralink ha acaparado los titulares, no es la única empresa que explora esta vanguardia científica. Empresas como Synchron, Precision Neuroscience, Paradromics y Blackrock Neurotech también están desarrollando sistemas capaces de traducir señales cerebrales en comandos para tecnologías externas. Este campo, conocido oficialmente como investigación de interfaz cerebro-máquina, ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años.

    Si bien el chip cerebral de Neuralink parece un avance de ciencia ficción, es el resultado de décadas de investigación en neurociencia. La conexión entre la mente y la máquina podría tener aplicaciones que van más allá de la medicina, abriendo la puerta a una nueva era de interacción entre humanos y tecnología. A pesar de estos emocionantes avances, Neuralink y otras empresas del sector deben superar diversas fases de pruebas antes de alcanzar la comercialización, incluida la aprobación final de la FDA. Con 400 empleados y una recaudación de al menos 363 millones de dólares el año pasado, Neuralink está liderando la carrera hacia un futuro donde la mente pueda controlar la tecnología con asombrosa facilidad.

  • Lanzan primera solución de pago inalámbrica implantada en el cuerpo humano.

    Un microchip no más grande que un grano de arroz, insertado en la mano de una persona, pretende revolucionar la forma de pago para crear un proceso más fluido sin contacto.

    Su artífice, una empresa emergente británico-polaca llamada Walletmor especializada en implantes de pago en forma de chips, afirma que se convirtió en la primera empresa en ofrecer estos microchips a la venta en 2021. Puede utilizarse en lugar de una tarjeta de crédito sin contacto y la empresa afirma que ha vendido más de 500 de estos chips.

    Una encuesta de 2021 en el informe Panorama de Pagos Europeos en 2030 encontró que el 51% de los consumidores en Europa consideraría un microchip implantado en su mano para pagar si cumpliera con ciertos criterios, particularmente en relación con cuestiones de seguridad y privacidad.

    El implante basado en Near Field Communication (NFC) es un dispositivo completamente pasivo que no requiere fuente de alimentación. No emite ondas de radio y solo se activa cuando se acerca a un terminal. Los usuarios simplemente pasan la mano implantada sobre una máquina de pago para pagar artículos en cualquier lugar con sistemas de pago sin contacto ya implementados. El dispositivo se puede vincular con un proveedor de soluciones de billetera digital que permitirá al usuario mantener un saldo en la billetera y controlar los pagos a través del dispositivo. Su coste es de unos $250.

    El diminuto dispositivo tiene aproximadamente el tamaño de un imperdible, con menos de 0,5 mm de grosor. Consiste en un circuito integrado y una cubierta metálica que actúa como antena y viene encerrado en una biocarcasa hermética hecha de un biopolímero, completamente seguro ya que está hecho de un tipo especial de material de grado médico.

    “Hay muchos riesgos cuando pones algo dentro de tu cuerpo. Debido a esto, realizamos una variedad de pruebas médicas para garantizar que no cause reacciones adversas. El dispositivo y los materiales de los que está hecho han superado todos los procedimientos médicos que prueban la inflamación, la toxicidad, etc. Incluso probamos el dispositivo con calor para asegurarnos de que sea completamente biocompatible”, dijo Wojtek Paprota, fundador y director ejecutivo de Walletmor.

    El implante se puede insertar en uno de los 100 proveedores de instalación certificados de Walletmor, que incluyen hospitales, clínicas y centros de modificación corporal.
    Estos centros registrados están presentes en Reino Unido, Estados Unidos y toda Europa en países como Francia, Alemania, España, Portugal, Polonia, Noruega, etc.

    No se puede negar que los avances tecnológicos harán que los procesos de pago sean cada vez más fáciles y rápidos. También se puede ver como una puerta de entrada a una nueva era de biohacking: una versión de bricolaje de la edición de su cuerpo para mejorar el rendimiento físico y cognitivo.

    Pasará un tiempo antes de que los microchips se generalicen. En primer lugar, debe haber más confianza en las empresas que los desarrollan, y debe haber garantías de que se respetará la privacidad de las personas. Dicho esto, un microchip en la mano utilizado para pagos sin contacto presenta un interesante caso de estudio inicial en la nueva ola de pagos sin contacto.