Etiqueta: Putin

  • Homenaje al pueblo ucraniano

    Homenaje al pueblo ucraniano:  Escribo estas líneas embargado de una inmensa emoción al comprobar la valiente y decidida resistencia de Ucrania frente a la invasión de la bestialidad comandada por Putin.

    Garry Kasparov -más conocido por el ajedrez- escribió que el actual presidente Vladimir Putin celebró nada menos que la historia de la KGB, imprimió efigies del asesino Félix Dzerzhinsky y eliminó el debate sobre si Lenin debe ser removido del lugar de honor que ocupa en la Plaza Roja, puesto que afirmó que “hacerlo sería decirles a los rusos que ellos han venerado valores falsos”.

    Asimismo, Kasparov señaló que en los textos difundidos por la Universidad de Moscú se tergiversan los hechos más importantes de la historia soviética y “las invasiones de Hungría y Checoslovaquia son descriptas como operaciones conjuntas del Pacto de Varsovia para preservar la integridad del sistema socialista”.

    Kasparov, con razón, se indignó frente al hecho de que las autoridades rusas -a diferencia de lo que ocurrió después del holocausto hitleriano o la reciente inauguración de La Casa del Terror, en Hungría- no han producido ni el más mínimo mea culpa. Insiste en que Putin “es el mayor enemigo del mundo libre”, con quien “no hay diálogo posible” y “nada es cierto de lo que dice de Ucrania”. Al escribir estas líneas está invadida por la canallada rusa instalada en el Gobierno…un escándalo internacional para todas las personas decentes.

    La situación actual de Rusia, dominada por la antigua nomenclatura, se ha adueñado por parte de aquellos hampones de lo más importante de la actividad económica de aquel país. En medio de intimidaciones y cercenamiento de la prensa y amenazas cada vez que hay simulacro de procesos electorales y de violencia institucionalizada, esa parodia grotesca significa un peligro para la civilización además de una catástrofe para el sufrido pueblo ruso.

    La muy digna coordinación de la defensa de Ucrania por parte del presidente Volodemir Zelenski ya incentivó a Estados Unidos y a Europa a enviar armamentos y a establecer severas sanciones financieras al autócrata ruso. Son verdaderamente conmovedoras las escenas trasmitidas por el periodismo de mujeres y niños refugiados en otros lares para dejar atrás a maridos y padres en la guerra defensiva de un ataque brutal.

    Ucrania es parte de Europa oriental, de 600.000 kilómetros cuadrados, de cuarenta millones de habitantes. Se remonta al 882 y luego de invasiones de mongoles y rusos puede consolidar su territorio en 1919 en la Conferencia de Paz en París, lo cual es desconocido por la URSS en medio de siempre criminales “limpiezas étnicas” hasta el derrumbe del Muro de la Vergüenza y en 1991 se declaró estado independiente con altibajos de diversa magnitud (incluso el pro-ruso Viktor Yanvkovich que finalmente huyó luego de haber decretado fusilamiento de estudiantes rebeldes y otras tropelías mayúsculas) hasta el presente por todos conocido.

    Debe destacarse la impronta de gran excelencia de la Universidad de Kiev, la notable producción agrícola de Ucrania, la elegancia de los edificios de sus ciudades, la gastronomía de alta calidad, la música lugareña y sobre todo el espíritu religioso, cordial y solidario de su pueblo.

    Estas líneas pretenden rendir homenaje a ese pueblo magnífico, independientemente de cómo termine la tragedia en la que el mundo libre está hoy sumido por la barbarie de un gobernante ruso malvado. Solo los cobardes, pusilánimes y totalitarios se han abstenido de condenar la invasión.

  • Discurso inaugural de Volodymyr Zelenskyy en 2019. Un ejemplo de líder político

    Transcripción de un discurso que hoy cobra verdadera dimensión y explica con toda claridad el por qué Putín y sus secuaces se sintieron amenazados y por qué desearíamos por las latitudes tropicales escuchar algo así, a un verdadero líder político, aunque fuera de vez en cuando.

    Este post intenta aclarar la mala y escasa información que ha conducido a buena parte de la llamada «derecha» (junto a la izquierda también, pero de esta última ya se sabe qué esperar) a condenar la culpabilidad y desde el primer día a Ucrania y su presidente Zelensky sobre la invasión rusa a Ucrania. Lamentablemente, una sociedad totalmente infantilizada, mediatizada y poco propensa a estudiar a profundidad la historia, tiende a juzgar rápidamente actos y personas sin más respaldo que un par de memes o argumentos a la autoridad. Y con ello no basta. No bastó con el Covid y tampoco basta con la espantosa guerra en Ucrania.

    Por ello, y como muestra también de lo que es un verdadero líder político, transcribimos hoy lo que fue el discurso inaugural de la Administración del ciudadano  Zelensky cuando asumió la presidencia ucraniana en Mayo del 2019. Releyéndolo y a la vista de lo que sucede hoy en Ucrania, no sólo es fácil de catalogarlo como un ejemplo de líder político y un verdadero héroe de nuestro tiempo, sino como un adelantado. Y ello, especialmente,  debería ser cierto para aquella derecha e izquierda rancia que se niega a aceptar que la verdadera posición ética no trata sobre nombres y etiquetas, sino con lo que hacen los hombres cuando se ven enfrentados a ejercer los valores que pregonan. Una derecha ignorante que se sorprendería ver a su citado tantas veces Ronald Reagan en este discurso conmovedor.

    Aquí la transcripción de un discurso que hoy cobra verdadera dimensión y explica con toda claridad el por qué Putín y sus secuaces se sintieron amenazados y por qué desearíamos por las latitudes tropicales escuchar algo así, a un verdadero líder político, aunque fuera de vez en cuando:

    «Queridos ucranianos!

    Después de mi victoria electoral, mi hijo de seis años dijo: «Papá, dicen en la televisión que Zelenskyy es el presidente… Entonces, eso significa que… ¡¿yo soy… el presidente también?!» En ese momento, sonó divertido, pero luego me di cuenta de que era cierto. Porque cada uno de nosotros es el Presidente. No solo el 73 por ciento que votó por mí, sino el 100 por ciento de los ucranianos. Esto no es solo mío, esta es nuestra victoria común. Y esta es nuestra oportunidad común de la que somos responsables juntos.

    No he sido solo yo quien acaba de tomar el juramento. Cada uno de nosotros acaba de poner su mano sobre la Constitución y jurar lealtad a Ucrania.

    Ahora imagínate los titulares: «El presidente no paga impuestos», «El presidente borracho se saltó el semáforo en rojo» o «El presidente roba en silencio porque todo el mundo lo hace». ¿Estarías de acuerdo en que es vergonzoso? A esto me refiero cuando digo que cada uno de nosotros es el Presidente. De ahora en adelante, cada uno de nosotros es responsable del país que le dejamos a nuestros hijos. Cada uno de nosotros, en su lugar, puede hacer todo por la prosperidad de Ucrania.

    Nuestro país europeo comienza con cada uno de nosotros. Hemos elegido un camino hacia Europa, pero Europa no está en alguna parte. Europa está aquí (en la cabeza — Ed.) Y después de que aparezca aquí, estará en todas partes, en toda Ucrania.

    Este es nuestro sueño común. Pero también compartimos un dolor común. Cada uno de nosotros ha muerto en el Donbas. Todos los días perdemos a cada uno de nosotros. Y cada uno de nosotros es un refugiado: el que ha perdido su propio hogar y el que ha abierto la puerta de su hogar, compartiendo el dolor. Y cada uno de nosotros es un trabajador migrante: el que no pudo encontrarse en casa, pero ha encontrado ingresos en un país extranjero, y el que luchando contra la pobreza, se ve obligado a perder su propia dignidad.

    ¡Pero superaremos todo esto! Porque cada uno de nosotros es ucraniano.

    Todos somos ucranianos: no hay ucranianos más grandes o más pequeños, correctos o incorrectos. De Uzhgorod a Luhansk, de Chernigiv a Simferopol, en Lviv, Kharkiv, Donetsk, Dnipro y Odesa, somos ucranianos. Y tenemos que ser uno. Después de todo, solo entonces somos fuertes.

    Hoy hago un llamamiento a todos los ucranianos del mundo. Somos 65 millones. Sí, no se sorprenda: somos 65 millones, los nacidos en suelo ucraniano. Ucranianos en Europa y Asia, en América del Norte y del Sur, Australia y África: ¡hago un llamamiento a todos los ucranianos del planeta!

    Realmente te necesitamos. A todos los que estén listos para construir una Ucrania nueva, fuerte y exitosa, con mucho gusto les otorgaré la ciudadanía ucraniana. Debes venir a Ucrania no para visitar, sino para volver a casa. Te estamos esperando. No es necesario que traigas souvenirs del exterior, pero por favor, trae tus conocimientos, experiencia y valores.

    Eso nos ayudará a comenzar una nueva era. Los escépticos dirán que es imposible, una fantasía. Pero, ¿y si esta es, de hecho, nuestra idea nacional: unirnos y hacer lo imposible contra viento y marea?

    ¿Recuerdas el equipo de fútbol de Islandia en el Campeonato Europeo, cuando un dentista, un director, un piloto, un estudiante y un limpiador defendieron el honor de su país? Nadie creía que pudieran hacerlo, ¡pero lo hicieron!

    Y este debe ser precisamente nuestro camino. Debemos convertirnos en islandeses en el fútbol, ​​israelíes en la defensa de su tierra natal, japoneses en tecnología y suizos en la capacidad de vivir juntos en armonía, a pesar de todas las diferencias.

    Sin embargo, nuestra primera tarea es el alto el fuego en el Donbas. A menudo me han preguntado: ¿Qué precio está dispuesto a pagar por el alto el fuego? Es una pregunta extraña. ¿Qué precio está dispuesto a pagar por la vida de sus seres queridos? Les puedo asegurar que estoy dispuesto a pagar cualquier precio para detener la muerte de nuestros héroes. Definitivamente no tengo miedo de tomar decisiones difíciles y estoy listo para perder mi fama, mis calificaciones y, si es necesario, sin dudarlo, mi posición para lograr la paz, siempre que no renunciemos a nuestros territorios.

    La historia es injusta. Nosotros no somos los que hemos comenzado esta guerra. Pero nosotros somos los que tenemos que terminarlo. Y estamos listos para el diálogo. Creo que el primer paso perfecto en este diálogo será el regreso de todos los prisioneros ucranianos.

    Nuestro próximo desafío es devolver los territorios perdidos. Sinceramente, esta redacción no me parece del todo correcta porque es imposible devolver lo que siempre ha sido nuestro. Tanto Crimea como Donbas han sido nuestra tierra ucraniana, pero la tierra donde hemos perdido lo más importante: la gente.

    Hoy tenemos que devolverles el sentimiento, eso es lo que hemos perdido. A lo largo de los años, las autoridades no han hecho nada para que se sientan ucranianos y comprendan que no son extraños, sino que son nuestra gente, son ucranianos. E incluso si se les otorgan 10 pasaportes diferentes, no cambiará nada. Porque ser ucraniano no es una línea en el pasaporte, ser ucraniano está aquí (en el corazón, Ed.)

    Lo sé con seguridad. Lo sé por los soldados que ahora defienden Ucrania, nuestros héroes, algunos de los cuales hablan ucraniano, mientras que otros hablan ruso. Allí, en primera línea, no hay luchas ni discordias, solo hay coraje y honor. Entonces, quiero apelar a nuestros defensores ahora:

    No puede haber un ejército fuerte en un lugar donde las autoridades no respetan a las personas que cada día sacrifican su vida por la patria. Haré todo lo posible para que sientan el respeto. Esto significa salarios decentes y, lo que es más importante, seguros, condiciones de vida, licencias por vocación después de las misiones de combate y vacaciones para ustedes y su familia. No solo debemos hablar sobre los estándares de la OTAN, debemos crear esos estándares.

    Por supuesto, además de la guerra, hay muchos otros problemas que preocupan a los ucranianos. Entre ellos están las impactantes tarifas de servicios públicos, salarios y pensiones humillantes, precios dolorosos y empleos inexistentes. También está la atención de la salud que se considera que se puede mejorar principalmente por aquellos que nunca han estado en un hospital regular con su hijo. Y luego, también están las míticas carreteras ucranianas que se están construyendo y reparando solo en la imaginación prolífica de alguien.

    Permítanme citar a un actor estadounidense que se ha convertido en un gran presidente estadounidense: «El gobierno no resuelve nuestros problemas. El gobierno es nuestro problema.»

    No entiendo a nuestro gobierno que solo se encoge de hombros y dice: «No hay nada que podamos hacer». No es verdad. Puede. ¡Puede tomar una hoja de papel y un bolígrafo y liberar sus asientos para aquellos que piensan en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones! Háganlo y la gente lo apreciará.

    Sus aplausos son bastante tímidos… ¿Supongo que no a todos les gusta lo que estoy diciendo? Lástima, ya que no soy yo, sino el pueblo ucraniano quien dice eso.

    Mi elección demuestra que nuestros ciudadanos están cansados ​​del sistema político pomposo y experimentado que durante 28 años ha creado un país de oportunidades: las oportunidades para sobornar, robar y aprovechar los recursos.

    Construiremos el país de más oportunidades, aquel donde todos sean iguales ante la ley y donde todas las reglas sean honestas y transparentes, iguales para todos. Y para eso, necesitamos personas en el poder que sirvan al pueblo. Es por eso que realmente no quiero mis fotos en sus oficinas, porque el Presidente no es un ícono, un ídolo o un retrato. En su lugar, cuelguen las fotos de sus hijos y mírelas cada vez que tomen una decisión.

    Puedo continuar, pero los ucranianos quieren acciones, no palabras. Entonces, queridos diputados! He designado la inauguración del lunes, un día laboral, que tiene un beneficio: significa que estamos listo para trabajar.

    Por lo tanto, les pido que aprueben:

    1. La ley de supresión de la inmunidad parlamentaria.

    2. La ley que establece la responsabilidad penal por enriquecimiento ilícito.

    3. El ansiado Código Electoral y las listas abiertas.

    Además, descarten:

    1. Jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania.

    2. Fiscal General de Ucrania.

    3. Ministro de Defensa de Ucrania.

    Ciertamente, esto no es todo lo que podría hacer, pero por ahora, será suficiente.

    Tendrán dos meses para hacerlo. Háganlo. Y llévense todas las medallas por ello, no es un mal movimiento antes de las elecciones parlamentarias anticipadas. Disuelvo la Verkhovna Rada de la octava convocatoria.

    ¡Gloria a Ucrania!

    Y finalmente:

    ¡Querida Nación!

    Toda mi vida traté de hacer todo lo posible para que los ucranianos se rieran. Esa era mi misión. Ahora haré todo lo posible para que los ucranianos al menos no lloren más.»

  • Putin y los oligarcas: poder económico y poder político en el Kremlin

    Qué papel jugarán los oligarcas rusos si se produce el colapso económico en Rusia por las sanciones occidentales aplicadas ante la guerra a Ucrania.

    El 24 de febrero pasado Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, se reunió con representantes de los círculos empresariales rusos. Precisamente el mismo día en que Moscú inició su agresión militar a Ucrania.

    La reunión estaba prevista de antemano, y, como no podía ser de otra manera, Putin hizo alusión en ella a las inevitables consecuencias económicas de la guerra que acababa de iniciar.

    En este encuentro el marco jerárquico aparecía tan claro como en la espantosa sesión del Consejo de Seguridad Nacional ruso donde, días antes, Putin había humillado al jefe del servicio de inteligencia exterior (SVR por sus siglas en ruso).

    Esta vez la ceremonia no brindó anécdotas tan memorables, pero mostró quiénes son los oligarcas, actores clave para entender tanto la estructura económica de la Rusia actual como su historia más inmediata. En ese sentido, cabe destacar dos cosas:

    1. Que la relación entre poder político y poder económico rusos no siempre tuvo la jerarquía que se mostraba en la ceremonia.
    2. Que en ese encuentro no estaban todos los que suelen caer dentro de esa inquietante denominación.

    Por tanto, se imponen dos preguntas: ¿quiénes fueron y quiénes son los llamados oligarcas?

    Oligarca, el concepto

    Antes de nada, cabe aclarar qué se entiende por oligarca y por qué no hablamos simplemente de empresarios. La palabra oligarquía nos remite a los regímenes políticos de la antigua Grecia, donde solo una fracción de los ciudadanos tenía derechos políticos. En el contexto de nuestro orden político liberal democrático, hablar de oligarquía irremediablemente remite a la idea de la captura ilegítima del orden político por parte de una élite no electa. Y de hecho, eso es lo que hicieron los oligarcas rusos en el contexto del brutal colapso económico de la URSS y del convulso nacimiento de la Federación Rusa.

    El término oligarca tiene una doble dimensión. Por una parte, podemos hablar de la captura de determinados sectores económicos por parte de una serie de empresarios, gracias a sus conexiones políticas. Por la otra, también puede tratarse de un abuso de su poder económico para ejercer influencia política. Lo cierto es que, juntas, ambas dimensiones llevan a una simbiosis perversa: el saqueo de recursos conlleva influencia política. Y a su vez, tal influencia propicia un saqueo aún mayor.

    Mijaíl Jodorkovski, antiguo dueño de la petrolera Yukos, tras los barrotes durante el juicio por fraude y evasión de impuestos el 28 de marzo de 2005. Shutterstock / kojoku

    Los oligarcas de la caída del Soviet

    El trampolín político de muchos de los futuros oligarcas, como el ahora disidente Mijaíl Jodorkovski, fueron las propias estructuras de la ya moribunda URSS. Para la empobrecida ciudadanía rusa esto conllevaba una dolorosa ironía: ¡quienes disfrutaron de posiciones de poder o privilegio durante el régimen comunista eran quienes iban a medrar en el nuevo capitalismo! Boris Berezovski, eminencia gris de la inmensamente corrupta administración de Boris Yeltsin (presidente de la Federación Rusa en la década de los 90), ejemplifica el poder que muchos de ellos llegaron a adquirir.

    El episodio más escandaloso de esta perversa simbiosis llegó con las elecciones presidenciales de 1996. Frente a un pujante candidato del Partido Comunista, Guenady Ziuganov, aupado por el hartazgo de gran parte del electorado, Yeltsin tenía que asegurarse la reelección. Así, se ideó un lucrativo esquema: una serie de magnates ofrecieron préstamos al Estado. Tales préstamos se garantizaron con bienes estatales, hipotecados por si el Estado no podía devolver el dinero. Obviamente, el dinero no se pudo devolver. Así, ingentes sectores económicos acabaron en manos de ricos oligarcas a precio de saldo. Los oligarcas que se iban a beneficiar cumplieron su parte del trato. Los medios de comunicación controlados por ellos dieron la debida cobertura mediática a Yeltsin, quien salió reelegido.

    Esta fue, a grandes trazos, la génesis del brutal capitalismo de la nueva Rusia. Pero entonces, llegó un tal Vladimir Putin a la presidencia en el año 2000. Y trajo dos cambios de calado.

    Las fuerzas del orden y el poder del dinero

    En primer lugar, Putin, forjado en la convulsa política local del San Petersburgo de los años 90 y recomendado por Berezovski como un sucesor maleable, demostró más personalidad de la esperada. Fue aupado a la presidencia como defensor contra la amenaza terrorista y, una vez en el poder, marcó el territorio. Los oligarcas recibieron el siguiente mensaje: “Quédense ustedes con lo robado y disfrútenlo. Eso sí, dejen de robar y paguen sus impuestos. Pero sobre todo, por su propio bien, no se metan en política” (parafraseo libre por parte del autor).

    Un policía junto a un joven con un cartel que reza ¡Berezovski, estamos contigo! durante una manifestación el 3 de marzo de 2007 en San Petersburgo. Wikimedia Commons / Fontanka.ru, CC BY

    Berezovski y Vladimir Gusinsky no terminaron de entender el mensaje. Perdieron sus medios de comunicación y acabaron en el exilio. Otros magnates, como Mijaíl Jodorkovsky, lo entendieron aún peor. Jodorkovski pasó 10 años en la cárcel mientras los fieles a Putin se repartían su emporio.

    Y es aquí donde entra el segundo cambio: el nacimiento de una nueva clase de oligarcas, a los que Daniel Treisman ha definido como silovarcas.

    En Rusia se identifica como silovikis a todos aquellos con un pasado en el ejército, en los servicios secretos o en la policía. Por expresarlo de una forma algo más pedestre, podríamos definirlos como “agentes del orden”. Este perfil políticoburócrata empezó a cobrar relevancia de la mano de Vladimir Putin. Se trata de estrechos colaboradores del régimen que provienen del círculo más íntimo de Putin y, en su mayoría, provienen de los sectores del orden público. Un ejemplo es Igor Sechin, quien, a través de la empresa Rosneft, absorbió a la petrolera Yukos, que en su momento perteneció a Jodorkovsky.

    oligarcas
    Oleg Deripaska, presidente de la compañía rusa de aluminio RUSAL.Shutterstock / Alexey Smyshlyaev

    A principios del siglo XXI estaba naciendo, pues, una nueva generación de oligarcas rusos que ha amasado enormes fortunas y representa uno de los grandes puntales de la élite en la que se apoya Putin. Y que, en paralelo, conviven con los oligarcas de los años 90, como Oleg Deripaska, nacidos de la caída de la URSS y que han sabido entender el nuevo consenso que Putin propuso al llegar al poder.

    Oligarquía y sanciones económicas

    Llegados a este punto se impone la pregunta sobre qué papel jugará la oligarquía rusa si se produce el colapso económico por las sanciones occidentales en respuesta a la guerra contra Ucrania. Porque Putin les ofrecía poder económico a cambio de su primacía política. ¿Qué ocurrirá si, además de ceder políticamente, los oligarcas se arruinan? Pues, no lo perdamos de vista, las sanciones persiguen un impacto generalizado a la economía rusa. Afectan, sobre todo, a la ciudadanía rusa. Pero también, aunque tengan más margen, a prácticamente todo el empresariado ruso.

    Habrá que ver qué capacidad de resistencia política tiene el régimen de Vladimir Putin. Por lo pronto, dos son los factores que habrá que tener en cuenta para el futuro inmediato.

    • La reacción de la ciudadaníaTras la anexión de Crimea, en 2014, los rusos se mostraron orgullosos pero ahora no parecen mostrar tanto entusiasmo. Las protestas por la guerra no han sido masivas y, si había potencial para que fuesen a más, la mordaza gubernamental ha logrado, por el momento al menos, amedrentar a otros ciudadanos.Putin se labró su aureola de poder poniendo orden tras el caos cleptocrático de los 90. Sin embargo, gracias a las filtraciones de Alexei Navalni, muchos ciudadanos pueden abrigar sospechas sobre el tren de vida del círculo cercano a Putin, si no de él mismo. Queda saber si la caída en la calidad de vida se combinará con un resentimiento latente entre los ciudadanos rusos.
    • La reacción de la propia oligarquíaEn los primeros días tras el comienzo de la invasión se hicieron escuchar algunas voces de oligarcas en contra del ataque a Ucrania. Pero hay que pensar fríamente en las consecuencias de sanciones prolongadas.Muchos querrían creer que, tarde o temprano, una población indignada saldrá a la calle y agrietará a una élite igualmente insatisfecha. Sin embargo, una situación económica crítica puede llevar a muchos oligarcas a depender aún más del patronazgo del Kremlin, y a afianzar así su control político. Aunque Putin haya roto su parte del contrato al supeditar el éxito económico a un trágico aventurerismo geopolítico.

    Los oligarcas que se enriquecieron en los 90 aspiraron a controlar la política rusa pero se vieron obligados a subordinarse a Putin. Los que lo hicieron, junto con los recién llegados, demostraron estar para quedarse. Sin embargo, no sabemos si esta guerra les llevará a una mayor irrelevancia política o si serán un puntal clave en un cambio de rumbo. Los próximos meses, o incluso años, responderán a un par de preguntas que omitimos al principio: ¿quiénes serán los nuevos oligarcas y de dónde sacarán sus nuevas fortunas?The Conversation

    Eric Pardo, Profesor de Relaciones Internacionales, Universidad de Deusto

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Los girasoles de Ucrania

    Existe un video de una mujer ucraniana regalándoles semillas de  girasol a soldados rusos, el cual se viralizó en todo el mundo. Pero, ¿por qué lo hizo? “Para que florezcan girasoles cuando mueran”, afirmó la ucraniana.

    Más allá de lo estremecedor por la honestidad brutal de la mujer protestando por la invasión de las fuerzas militares rusas a su país, hay una historia cierta del girasol y su importancia para las personas de Ucrania. Si bien los girasoles ya eran la flor nacional de Ucrania, han surgido como un símbolo de resistencia después de este video ampliamente compartido en redes sociales.

    Para el folclore ucraniano se cree que el girasol simboliza la fertilidad y la unidad. Los ucranianos creen que estas flores miran hacia el cielo buscando esperanza y bienestar; su presencia es clave en tejidos de algunas ceremonias, donde simbolizan la protección contra espíritus malvados y en los dibujos originarios de Ucrania son reconocidos como patrimonio de la humanidad por la Unesco, los llamados petrykivka.

    También el girasol es de suma importancia para la economía de Ucrania. Los suelos fértiles en buena parte del país ayudaron al gran desarrollo de su agricultura. El mundo se abastece de los girasoles principalmente de Ucrania, que provee el 90% de la oferta exportadora global.

    Pero mi visión sobre el girasol hoy, que contemplo devastada y entre lágrimas las imágenes de la guerra, quiere ser de resistencia. De resistencia de la libertad y esperanza ante una guerra cruenta e injusta traída por el comunismo totalitario. Un invasor que no respeta los mínimos códigos de la guerra o simplemente a su moral.  Porque matar civiles inocentes indefensos es barbarie y no hay excusas de subordinación a las órdenes. Esas órdenes son inmorales y un hombre decente no debería obedecerlas, aún dentro del más estricto código militar.

    Esta guerra sórdida, desalmada, negra, oscura, traidora, horrorosa, esta suciedad que es el comunismo, la veo descripta de alguna forma en uno de los poemas en Howl (Aullido) de Allen Ginsberg, un ícono de la cultura americana de la era Beat.

    Ginsberg pertenecía a una generación que puso de cabeza los principios que regían la vida cultural y social de Estados Unidos. A pesar del sentimiento nacional de alegría por haber salido victoriosos en la Segunda Guerra Mundial, los escritores de la famosa Generación Beat le daban la espalda al optimismo de la posguerra.

    Las poemas que construyen Howl hablan de toda una generación, de un deseo y un ansía de libertad, como «Sutra del girasol», poema al que me refiero, y que convertiría a Ginsberg en una irresistible personalidad internacional. A tal punto que, durante su paso por Praga en mayo de 1965, la juventud checoslovaca lo paseó por las avenidas principales de esa capital, después de haberlo proclamado “Rey de Mayo”, como acto de resistencia contra el stalinismo imperante. Entre los jóvenes universitarios de entonces estaba Vaclav Havel, estudiante de la Facultad de Economía y futuro dramaturgo, quien en 1991, post Velvet revolution e independencia nacional, sería presidente de su país, República Checa.

    Ginsberg escribió «Sutra del girasol» en 1955, descriptivo, tal vez, del amor y los valores que persisten en medio de la devastación moral y física. En el texto, Ginsberg y Jack Kerouac están sentados contemplando el desolador paisaje industrial norteamericano cuando de pronto el segundo llama la atención al primero sobre un girasol que ha crecido en el medio de la basura; contemplan el girasol cubierto de mugre en un paisaje sucio y urbano, a la sombra de una locomotora. Un río complementa el paisaje y sus aguas inmundas y aceitosas reflejan un cielo rojo y melancólico. Ambos colegas contemplan también objetos viejos y sucios de todo tipo, que completan la escena. Ginsberg, al mirarlo, ve tanto su belleza como el horror, considerándolo prácticamente como una aberración de la naturaleza, con su sombra “gris y muerta” y tan alto como un ser humano. La flor es bella pero ha nacido de la contaminación ambiental que la rodea.

    Según la interpretación libre que hago del poema, en este contexto sugerente y revelador se detalla, con un lenguaje crudo y metafórico, las consecuencias de una historia llena de barro, de  sangre y de traumas. Es la oscuridad del comunismo. De la guerra ahora mismo. En esa mugre que cubre al girasol, generada por la actividad  constante de las locomotoras, veo yo las desesperanzas, el desánimo causado por la pérdida de la libertad. Todo va manchando la personalidad (si se me permite la licencia) del país, hasta dejarla quebrada, muy sucia o, en el peor de los casos, irreconocible.

    Ginsberg contempla con tristeza al girasol, es la encarnación del sentimiento, de la vida y de una libertad que se va marchitando lentamente.

    Sin embargo, Ginsberg reivindica la naturaleza como vehículo de liberación frente a una sociedad que ha perdido el alma . El pulso silencioso de la naturaleza late todavía en un esfuerzo por sobrevivir y encontrar su espacio entre las estructuras grises y herrumbrosas. Así, Ginsberg nos describe su visión representada en ese girasol que se abre camino a través de las olvidadas grietas de la industria o yo reinterpreto ahora, de las grietas y destrucción dejados por los bombardeos de los invasores comunistas.

    Nuestro girasol, como nosotros mismos, como Ucrania ahora mismo, cubiertos por el polvo de la guerra, lucha por recobrar su propia esencia, su condición de ser natural y bello.

    El texto advierte que a pesar de la adversidad, se debe albergar la esperanza, la capacidad de ver toda la luminosidad que guardamos, la libertad pisoteada por botas y fusiles, pero que sigue allí, resistiendo como el girasol de la locomotora. Creemos que hemos perdido los valores y principios éticos de la libertad, pero siguen ahí, debajo de toda esa cantidad de escombros y penumbras.

    Así, tras unos versos desoladores y sombríos Ginsberg hace al girasol la siguiente pregunta: ¿cuándo olvidaste que eras una flor?  El poeta, después de tanta melancolía y unos versos cargados de pesadumbre y oscuridad, da un giro sorprendente y positivo al poema y termina afirmando que no somos nuestra piel de mugre, no somos nuestra triste y espantosa polvorienta locomotora, no somos ruinas;  todos somos hermosos dorados girasoles por dentro, benditos por nuestra propia semilla, el germen de la libertad.

    Aunque en este fin de invierno la agresión del invasor impedirá que los ucranianos siembren sus preciosos girasoles, las semillas están guardadas en cada uno de los valientes combatientes ucranianos por su tierra y su libertad. Y volverán a sembrarse y volverán a florecer.

    ¡Nunca fuiste locomotora, Girasol, ¡fuiste un girasol!, concluye Ginsberg.

    Ucranianos, del país de los girasoles, siempre fueron hombres libres.

    Transcripción del texto:

    Por Allen Ginsberg

    Caminé por las orillas del muelle con bananas y latas y me senté bajo la sombra gigante de una locomotora de la Pacífico del Sur para mirar el atardecer sobre las colinas de las casas como cajas y llorar.

    Jack Kerouac estaba ahí, sentado al lado mío, sobre un poste roto de metal oxidado, compañero, pensamos los mismos pensamientos sobre el alma con la mirada azul triste sombría rodeados por las raíces nudosas de acero de los árboles de maquinaria.

    El agua aceitosa sobre el río reflejaba el cielo rojo, el sol se hundía sobre el tope de la cima de los picos de Frisco, ningún pez en este arroyo, ningún ermitaño en estos montes, sólo nosotros con las miradas reumáticas y resacosos, como viejos vagos en la ribera del río cansados y taimados.

    Mirá el girasol, me dijo, había ahí una sombra muerta y gris contra el cielo, alta como un hombre, sentada y secándose sobre la superficie de una montaña de aserrín antiguo —

    Corrí hasta allí encantado — era mi primer girasol, recuerdos de Blake — mis visiones — Harlem,

    los infiernos de los ríos del este, puentes tronando, los sánguches grasientos de Joe, cochecitos de bebé muertos, cubiertas con el dibujo gastado y olvidadas y sin recapar, el poema de la orilla del río, preservativos y ollas, cuchillos de acero, nada sin oxidar, sólo mugre fría y húmeda y artefactos muy afilados que pasan jabonosamente hacia el pasado —

    y el girasol gris suspendido contra el atardecer, quebradamente sombrío y lleno de polvo por el smog y el hollín y el humo de viejas locomotoras atravesadas en su ojo —

    Corola de púas lagañosas apretadas y rotas como una corona aboyada, las semillas salidas del rostro, la boca prematura-para-no-tener-dientes del aire soleado, rayos de sol arrasados sobre su cabeza peluda como una tela de araña reseca y de alambre,

    Hojas extendidas como brazos desde el tallo, gestos provenientes de las raíces de aserrín, piezas resquebrajadas de yeso caídas de las ramillas negras, una mosca muerta en su oreja,

    ¡eras una cosa vieja, profana y maltrecha, mi girasol, oh mi alma, te amé entonces!

    La mugre no era mugre de ningún hombre sino de muerte y de locomotoras humanas,

    todo ese ropaje de polvo, ese velo de piel oscurecida por el ferrocarril, ese cachete de smog, ese párpado de miseria negra, la mano enhollinada o el falo o la protuberancia cubiertos de algo-peor-que-la-mugre, de algo artificial—industrial—moderno—toda esa civilización manchando tu alucinante corona dorada—

     y esos pensamientos lagañosos de muerte y ojos polvorientos sin amor y extremos y raíces muertas debajo, en la casa-pila de arena y de aserrín, billetes de un dólar de goma, la piel de los mecanismos, las tripas y los intestinos de auto tosiendo y llorando, las latas vacías y solitarias con sus lenguas ay oxidadas, qué más podría nombrar, las cenizas ahumadas de algún cigarrillo verga, las cajetas de las carretillas y los senos lechosos de los autos, los culos gastados de las sillas y los esfínteres del dínamo—todo esto

     enredado en tus raíces momificadas — y vos ahí parado ante mí en el atardecer, ¡toda tu gloria en tu forma!

    ¡La belleza perfecta de un girasol! ¡La existencia perfecta excelente adorable de un girasol! ¡Ojo natural y dulce apuntando hacia la cadera nueva de la luna, despertó vivo y excitado atrapando la brisa dorada y mensual de la aurora en las sombras del atardecer!

    ¿Cuántas moscas zumbaron alrededor tuyo inocentes de tu mugre, mientras vos insultabas los cielos del ferrocarril y tu alma de flor?

    ¿Pobre flor muerta? ¿Cuándo olvidaste que eras una flor? ¿Cuándo miraste a tu piel y decidiste que eras una locomotora vieja sucia e impotente?

    ¡Vos no fuiste nunca una locomotora, Girasol, vos fuiste siempre un girasol!

    Y vos locomotora, vos sos una locomotora, ¡no te olvides de mí!

    Entonces arranqué el esqueleto frondoso del girasol y me lo pegué en un costado como si fuera un cetro,

    y lancé mi sermón a mi alma, al alma de Jack y al alma de cualquiera que estuviera ahí para escuchar.

    —No somos nuestra piel de mugre, no somos nuestro temor, locomotoras polvorientas y lúgubres privadas de su aspecto, somos todos girasoles dorados y preciosos en nuestro interior, estamos bendecidos por nuestra propia semilla y nuestros cuerpos-terminados velluda y doradamente desnudos transformándose en girasoles formales negros y trastornados bajo la caída del sol, espiados por nuestros ojos bajo la sombra de la locomotora loca al atardecer en la ribera del río en Frisco visión de latas en un atardecer montañoso sentado.

    (1955)

  • Maestro de ajedrez Kasparov pone en jaque a Putin

    El despotismo de Putin se ha chocado con un maestro del mundo del ajedrez. Garry Kasparov, uno de los mejores ajedrecistas del mundo, además de político y escritor ruso que huyó de Rusia en 2013 tras ser encarcelado por su oposición al régimen, ha decidido mover su ficha en el tablero de ajedrez contra Putin.

    No es nuevo. En 2015, después de que Putin invadiese Crimea, Kasparov publicó el libro «Winter Is Coming: Why Vladimir Putin and the Enemies of the Free World Must Be Stopped». El “ogro de Baku” advertía en él del peligro de Putin, algo en que volvía a insistir hace unos días en redes sociales: “Esta es la serpiente que el mundo libre anidó en su seno, tratando a Putin como un aliado, un igual, mientras difundía su corrupción. Ahora ataca de nuevo, demostrando que no puedes evitar luchar contra el mal. Solo puedes retrasarlo mientras eleva su apuesta. Gloria a Ucrania».

    El hilo en Twitter de Garry Kasparov sobre la invasión rusa sobre Ucrania es de una valentía y una visión extraordinarias: el campeón de ajedrez habla sobre la guerra que libra Putin contra el mundo desde mucho antes que este ataque, de cómo, en su opinión, no se detendrá si no le detenemos ahora. Y que para detenerlo tenemos que arrinconar la fuerza de Rusia, pero no solo la militar, sino la que ejerce chantajeando con sus reservas de recursos naturales. Kasparov cree que la forma es la presión de los oligarcas rusos y pide, finalmente, que no tratemos más a Putin como presidente, sino como lo que verdaderamente es: un dictador.

    «La guerra de Putin en Ucrania ha entrado en su siguiente fase, la destrucción y la matanza de civiles. Esto también forma parte de la Guerra Mundial de Putin, una guerra en un mundo civilizado con derechos internacionales, democracias y cualquier amenaza a su poder, que ya declaró hace tiempo. La negación del mundo libre de esta guerra y varias décadas de apaciguamiento permitieron a Putin amenazar y conquistar en el extranjero mientras convertía a Rusia en un estado policial. El precio de detenerlo ha ido creciendo cada vez más y sigue sin ser desafiado. Y los ucranianos están pagando este precio con sangre».

    Por esta razón Kasparov pide a la comunidad internacional que reaccione cuanto antes para detener a Putin y evitar que el próximo conflicto sea con un país de la OTAN. «Si no paramos a Putin ahora, si no se le impide destruir Ucrania y cometer este genocidio contra el pueblo ucraniano, habrá una próxima vez y será en los países de la OTAN, con una amenaza nuclear sin precedentes. No permitamos que Putin escale de nuevo al tiempo y lugar que él elija».

    Kasparov también afirma que es hora de dar un paso adelante y que esto supone aceptar riesgos y desafíos. «Todos están citando mi libro de 2015 «Winter is coming» y diciendo que tenía razón y que «hay que escuchar a Kasparov». ¿Pero seguirás escuchándome cuando diga que todo esto necesita sacrificio y riesgo? No me refiero a los precios del trigo y el gas, las casas vacías y a los lobbys desempleados. Se acabó lo fácil. ¿O dirás que soy irracional y que estoy cegado por el odio, como escuché en 2015? Espero que no. Putin debe ser detenido porque lo impensable ahora es posible. El mundo ha despertado, por fin, y muchos de los pasos que recomendé la semana pasada están ocurriendo. Pero no es suficiente».

    Las recomendaciones citadas de Kasparov para acabar con el gobierno de Putin en Rusia y para las que pedía colaboración tanto dentro como fuera de Rusia son:

    1. No pido a la OTAN que ataque a Rusia directamente, pero puedo hablar desde la historia y el conocimiento sobre Putin. No se puede evitar que un dictador que ya ha cruzado todas las líneas siga creciendo. Si destruye Ucrania, no lo podremos parar.

    2. No estamos intentando llamar al asesino en su búnker de los Urales. El mensaje es para aquellos que cumplen sus órdenes. ¿Lo harán? ¿Quieren morir todos? Putin seguirá su escalada de todas formas si no lo paramos. Lo hará como siempre ha hecho, y el precio será aún mayor.

    3. Enviemos a Rusia a la era tecnológica de la Edad de Piedra. No la apoyemos, que no tengan repuestos ni servicios. Los boicots de las petroleras no serán necesarios si la tecnología necesaria no está disponible. La industria se parará. Esto supondrá un sacrificio, reorganización y el aumento de producción para sustituir las piezas. Es la guerra

    4. Siempre es trágico que los ciudadanos sufran, pero ellos no están siendo bombardeados en sus casas como los ucranianos. Cada elemento de la sociedad de Rusia debe presionar a Putin para darle a elegir entre él y lo demás. Algunos lo apoyarán pero ¿por cuánto tiempo?

    5. Un claro mensaje para los generales de Rusia de que serán aniquilados si tocan una sola pulgada de un país de la OTAN. Envíen a Ucrania todas las armas, incluidos los aviones bloqueados, como si a Putin le importase la diferencia. Dejen de adivinar sus pensamientos y hagan lo que sea necesario.

    6. Cada día que resiste Ucrania nos da la oportunidad de comunicar esta catástrofe a la gente que de verdad puede detener a Putin, la gente de Rusia, desde los oligarcas a los comandantes y los manifestantes. Hay que hacerles saber a los miembros del poder que serán tratados como criminales de guerra, como lo que son.

    7. Dejadlos sin reservas. La velocidad es clave para detener sus pagos y cogerles a ellos y sus activos antes de que los escondan. Amenazas como «no saben la que les espera» no surten efecto si Putin no te cree. Demuéstraselo. Y muestra a los rusos que no hay vuelta atrás con Putin. Nunca.

    8. Saquen de raíz a los políticos corruptos, los empresarios y el dinero negro con el que corrompieron a una generación para hacer la vista gorda o ayudar a regímenes autoritarios. Sigan las donaciones, los pagos, los regalos y el tráfico de influencia. Hazlos responsables. Abajo Putin y sus secuaces, gloria a Ucrania.

    Kasparov calificó a Putin de «dictador demente» y dijo que anhelaba el fin de su régimen, en declaraciones al diario alemán «Frankfurter Allgemeine». «Espero que esto lleve al colapso de su régimen. Ni en mis sueños más extremos me hubiera imaginado una ola de solidaridad tal en uno o dos días», dijo Kasparov. El riesgo es que Putin, según Kasparov, tiene los recursos para acabar con la vida en el planeta: “La dictadura de un hombre en Rusia es la amenaza más grande para la humanidad”, señaló.

  • Cinco materias primas esenciales que serán afectadas por la invasión de Putin a Ucrania

    La guerra en Ucrania amenaza con perturbar aún más las ya de por sí tensas cadenas de suministro. Puede que Ucrania y Rusia sólo representen una pequeña parte de las importaciones de las principales naciones manufactureras como Alemania y Estados Unidos, pero son proveedores esenciales de materias primas y energía para muchas cadenas de suministro cruciales.

    Aunque las consecuencias económicas de una guerra que amenaza la vida y el sustento de muchos ucranianos serán siempre secundarias frente a la crisis humanitaria que se avecina, he aquí cinco áreas que probablemente tendrán problemas en el futuro:

    1. Energía

    Muchos países europeos son muy dependientes de la energía rusa, en particular del gas a través de varios gasoductos vitales, y esto puede haber influido en su enfoque de la crisis. Se ha sugerido que la dependencia del gas ruso es la razón por la que Europa se ha resistido a retirar a Rusia del sistema de pagos internacional SWIFT, por ejemplo, aunque cabe señalar que los alemanes han suspendido indefinidamente el nuevo gasoducto báltico Nord Stream 2.

    Aunque una suspensión completa de los flujos de gas ruso es poco probable por el momento, incluso las pequeñas interrupciones tendrán un impacto significativo. Las reservas mundiales de gas son escasas debido a la pandemia y los precios de la energía ya están aumentando considerablemente, impactando en los consumidores y en la industria.

    Precio del gas natural (datos del Reino Unido, peniques por unidad térmica de energía calorífica)

    Gráfico del precio del gas natural
    Trading Economics

    Dado que el gas es un recurso esencial para muchas cadenas de suministro, las interrupciones de un suministro tan fundamental tendrán amplias consecuencias económicas. Cuando los precios del gas subieron por primera vez en otoño de 2021, por ejemplo, las plantas de fertilizantes en el Reino Unido cerraron porque el alto coste de la energía hizo insostenible la producción. Esto provocó escasez de dióxido de carbono, que es esencial para todo, desde procedimientos médicos hasta la conservación de los alimentos. Es probable que estas consecuencias se agraven con el aumento de los precios del petróleo y el gas.

    2. Alimentos

    Los precios mundiales de los alimentos ya aumentaron fuertemente durante 2021 debido a múltiples causas, desde el aumento del coste de la energía hasta el cambio climático. Es probable que los productores de alimentos se vean sometidos a una mayor presión a medida que los precios de los recursos clave sigan aumentando.

    Rusia y Ucrania representan conjuntamente más de una cuarta parte de las exportaciones mundiales de trigo, mientras que Ucrania por sí sola representa casi la mitad de las exportaciones de aceite de girasol. Ambas son materias primas clave utilizadas en muchos productos alimentarios. Si la cosecha y el procesamiento se ven obstaculizados en una Ucrania desgarrada por la guerra, o si se bloquean las exportaciones, los importadores tendrán que luchar para reemplazar los suministros.

    Algunos países dependen especialmente del grano procedente de Rusia y Ucrania. Por ejemplo, Turquía y Egipto dependen de ellos para casi el 70 % de sus importaciones de trigo. Ucrania es también el principal proveedor de maíz de China.

    Precios del trigo (US$/bushel)

    Gráfico del precio del trigo
    Basado en los precios futuros del trigo.
    Trading View

    El aumento de la producción en otras partes del mundo podría contribuir a reducir el impacto de las interrupciones del suministro de alimentos. Sin embargo, Rusia es también uno de los principales proveedores de ingredientes esenciales para los fertilizantes, por lo que las sanciones comerciales podrían afectar a la producción en otros lugares. Mientras tanto, también podemos esperar desviaciones en los flujos comerciales: China ya ha dicho que empezará a importar trigo ruso, por ejemplo.

    3. Transporte

    Dado que el transporte mundial ha quedado gravemente alterado tras la pandemia, una guerra podría crear más problemas. Los medios que probablemente se vean afectados son el transporte marítimo y el ferroviario.

    Desde 2011, se han establecido enlaces regulares de transporte de mercancías por ferrocarril entre China y Europa. Recientemente, se produjo el viaje del tren número 50 000. Aunque el ferrocarril solo mueve una pequeña proporción del total de la carga entre Asia y Europa, ha desempeñado un papel vital durante las recientes interrupciones del transporte y está en constante crecimiento.

    Los trenes están siendo desviados fuera de Ucrania, y los expertos en transporte de mercancías por ferrocarril son actualmente optimistas de que las interrupciones se mantendrán bajo mínimos. Sin embargo, países como Lituania esperan ver su tráfico ferroviario gravemente afectado por las sanciones contra Rusia.

    Incluso antes de la invasión, los armadores empezaron a evitar las rutas marítimas del Mar Negro y las aseguradoras exigieron que se les notificara cualquier viaje de este tipo. Aunque el transporte de contenedores en el Mar Negro es un mercado relativamente nicho a escala mundial, una de las mayores terminales de contenedores se encuentra en Odesa. Si las fuerzas rusas la cortan, los efectos sobre las importaciones y exportaciones ucranianas podrían ser considerables, con consecuencias humanitarias potencialmente drásticas.

    El aumento de los precios del petróleo debido a la guerra es una preocupación para el transporte marítimo más general. Las tarifas de flete ya son extremadamente altas y podrían aumentar aún más.

    También existe la preocupación de que los ciberataques se dirijan a las cadenas de suministro mundiales. Como el comercio depende en gran medida del intercambio de información en línea, esto podría tener consecuencias de gran alcance si las líneas de transporte o las infraestructuras clave son atacadas. El efecto dominó de un ciberataque a la cadena de suministro puede ser enorme.

    4. Metales

    Rusia y Ucrania lideran la producción mundial de metales como el níquel, el cobre y el hierro. También participan en gran medida en la exportación y fabricación de otras materias primas esenciales como el neón, el paladio y el platino.

    El temor a las sanciones a Rusia ha aumentado el precio de estos metales. En el caso del paladio, por ejemplo, el precio actual de negociación es de casi 2 700 dólares por onza, con una subida de más del 80 % desde mediados de diciembre. El paladio se utiliza para todo, desde los sistemas de escape de los automóviles o los teléfonos móviles hasta los empastes dentales. Los precios del níquel y el cobre, que se utilizan en la fabricación y la construcción respectivamente, también se han disparado.

    Las industrias aeroespaciales de Estados Unidos, Europa y Gran Bretaña también dependen del suministro de titanio de Rusia. Boeing y Airbus ya han recurrido a proveedores alternativos. Sin embargo, la cuota de mercado y la base de producción del principal proveedor ruso, VSMPO-AVISMA, hacen imposible una diversificación total, ya que algunos fabricantes aeroespaciales han firmado contratos de suministro a largo plazo hasta 2028.

    Para todos estos materiales, podemos esperar interrupciones y escasez potencial, lo que amenaza con provocar un aumento de los precios de muchos productos y servicios.

    5. Microchips

    La escasez de microchips fue un problema importante a lo largo de 2021. Algunos analistas habían pronosticado que este problema amainaría en 2022, pero los últimos acontecimientos podrían frenar ese optimismo.

    Como parte de las sanciones, Estados Unidos ha amenazado con cortar el suministro de microchips a Rusia. Pero suena a farol, teniendo en cuenta que Rusia y Ucrania son exportadores clave de neón, paladio y platino, todos ellos materiales críticos para la producción de microchips.

    Alrededor del 90 % del neón, que se utiliza para la litografía de los chips, procede de Rusia, y el 60 % es purificado por una empresa de Odesa. Las fuentes alternativas requerirán inversiones a largo plazo antes de poder abastecer el mercado mundial.

    Los fabricantes de chips tienen actualmente un exceso de existencias de dos a cuatro semanas adicionales, pero cualquier interrupción prolongada del suministro causada por la acción militar en Ucrania afectará gravemente a la producción de semiconductores y a los productos que dependen de ellos, incluidos los automóviles.The Conversation

    Sarah Schiffling, Senior Lecturer in Supply Chain Management, Liverpool John Moores University y Nikolaos Valantasis Kanellos, Lecturer in Logistics, Technological University Dublin

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Rusia utiliza blockchain en la votación de reformas constitucionales, que decidirán la reelección de Putin

    La tecnología blockchain jugará un papel importante en determinar si el presidente ruso Vladimir Putin podrá gobernar hasta el 2036.

    El gobierno ruso anunció la noticia a través de un aviso en la web el viernes pasado. Según el informe, los ciudadanos mayores de 18 años podrán votar electrónicamente sobre una enmienda constitucional que pretende permitir al Presidente Putin gobernar durante dos mandatos más de seis años cada uno. A través de un sistema impulsado por tecnología blockchain, los votantes deberán elegir “si o no” a cada una de las cuestiones sometidas a elecciones. Los residentes de la capital rusa deberán inscribirse para la elección digital, cuyo proceso de votación propiamente dicho tendrá lugar entre el 24 y el 30 de junio.

    Según el comunicado emitido desde el gobierno, se explicó que el proceso utilizará el sistema de voto electrónico impulsado por blockchain, dado que la misma responde a la búsqueda de “garantía de seguridad y transparencia”, ya que ayudará a anonimizar y cifrar cada voto.

    El extracto del comunicado señala que:

    «La seguridad y la transparencia de la votación electrónica serán garantizadas por la tecnología blockchain. Esta red no tiene un solo servidor: para cambiar la información de los boletines, es necesario obtener la aprobación de la mayoría de los participantes de la red, por lo que el blockchain es casi imposible de romper».

    Pese a que las autoridades de Moscú están adoptando la convicción de que el voto mediante blockchain podría añadir cierta legitimidad al proceso de toma de decisiones, las autoridades locales no especificaron qué compañía proveerá los servicios tecnológicos para el sistema, ni puntualizó en el tipo de tecnología blockchain que se implementará durante la votación. El Presidente electo propuso una controvertida enmienda constitucional en enero para conservar el poder.

    Las enmiendas constitucionales en cuestión buscan consolidar en el poder a Vladimir Putin por al menos doce años más al frente de Rusia, aunque si la gente no expresa su apoyo en la novedosa votación electrónica, el presidente deberá abandonar el cargo a fin de mandato, en 2024.

    El resto de reformas incluyen que por Constitución sea fijado el salario mínimo en un nivel no inferior al salario digno, la indexación anual de pensiones y beneficios sociales, la garantía de apoyo específico, el derecho a una atención médica de calidad para todos los rusos, independientemente de la región, y el papel del estado en la protección y crianza de los niños. y apoyando los valores familiares tradicionales.

    Las enmiendas proponen establecer la prioridad de la Constitución rusa sobre las decisiones de los tribunales internacionales, para proteger la soberanía y la integridad del país. El estado también se compromete a crear condiciones para la preservación de la diversidad natural de Rusia. También se presta especial atención a la elección del Presidente y el nombramiento de funcionarios federales, la prohibición de que los altos funcionarios de Rusia tengan permiso de ciudadanía o residencia de un estado extranjero, abran cuentas y mantengan efectivo y objetos de valor en bancos extranjeros.

    Putin, la “persona más influyente en el espacio blockchain” según Changpeng Zhao (CEO de Binance), no ha introducido hasta el momento legislaciones respecto al ecosistema cripto en Rusia, pese a haber emitido varios plazos para adoptar una. De hecho, la incorporación del voto electrónico en el panorama político ruso ha estado en desarrollo durante varios años.

    En 2019, las elecciones a la Duma (Parlamento) de la ciudad de Moscú y las decisiones sobre algunas estaciones de metro adicionales en la ciudad de Troitsk utilizaron sistemas de voto electrónico. Los informes de Moscú siguen mostrando señales proactivas hacia la regulación de la tecnología de las criptomonedas y de blockchain y, al menos esta vez, sobre una votación tan importante con repercusiones a nivel geopolítico global, comunican que utilizarán blockchain por seguridad y transparencia. De ahí a que le crean, es otra historia.

  • Como un toro en una tienda de porcelana.

    Donald Trump no es un maestro de la sutileza, es narcisista y vulgar, gusta de los golpes de efectos exagerados, las rabietas y los desafíos para luego negociar. Ese siempre ha sido su estilo. Arma una bulla, insulta y rompe palitos. Luego se hace aspavientos de que logró algo, usualmente exagerando para luego negociar calladamente.

    Su viaje a Europa no es muy distinto. No solo ha criticado duramente a los europeos por no gastar el 2% del producto interno bruto en defensa, sino que ha pedido que se eleve el gasto militar al 4% del producto interno bruto, algo difícil de justificar cuando los países Europeos a duras penas pueden gastar el 2% pactado. Pero es su estilo, para luego negociar.

    Sin embargo Trump tiene un buen punto. Un punto que se pierde entre todas las críticas de los demócratas sobre cómo Trump insulta a los aliados y/o es un títere de Putin.

    La primera pregunta que nadie se hace es, ¿son realmente los países de la Unión Europea los aliados o potenciales rivales de los Estados Unidos? Porque si fueran aliados no tendrían barreras comerciales contra un aliado que ayuda a estos países a defenderse, pero que al mismo tiempo ve que sus exportaciones a los países en los que gasta su tesoro, y en el peor caso su sangre, son bloqueadas por barreras arancelarias y no arancelarias. Además, el hecho de que los Estados Unidos asuman en gran parte el costo de defender Europa, significa que estos países pueden usar recursos que deberían usar en su seguridad, en construir estados del bienestar, invertir en educación y salud, mientas los norteamericanos no lo hacen y lo peor, los europeos subsidian y protegen empresas que van a competir protegidas con las empresas norteamericanas y eliminan puestos de trabajo para esos votantes.

    La otra pregunta, ¿es Rusia realmente la Unión Soviética parte dos?

    No nos engañemos sobre Putin. Es autoritario, ha mandado a matar a sus opositores, se tomó Crimea usando la fuerza, creó un conflicto donde derribar un avión de pasajeros, es amigo de personajes como Maduro y El Assad. Pero no es la Unión Soviética. No busca imponer una ideología mundial como el comunismo. Más bien quiere restaurar la influencia Rusa en Europa Oriental y el Medio Oriente. En eso choca con los alemanes, sobre todo en el tema de la Ucrania. Putin es una vuelta a la política europea de las zonas de influencia anteriores a 1914. Es un nuevo Zar. No un nuevo secretario general del partido comunista. Y su Rusia no es la Unión Soviética. Si no fuera por las armas nucleares, Rusia no tendría tanta influencia. Su economía no es mayor que la de Italia y Brasil. Las economías de los principales países de Europa Occidental, la Alemana, la Francesa, la Británica y la Italiana cada una por separado es mayor que la Rusa. Sin embargo requieren de los Estados Unidos para que los defienda de Rusia. Porque simplemente no quieren gastar en defensa y punto. Eso no evita que personajes como la Merkel tengan una línea dura en el tema urso pese a que ha reducido al otrora temible ejército alemán a niveles risibles. Porque sabe que los gringos van a terminar «cargando el muerto».

    Y es allí donde hay algo de ira de Trump, si bien el exagera en los números, es cierto de que Europa depende mucho en materia energética de los hidrocarburos rusos. Y Rusia, es una economía de monocultivo, que vive del gas natural. Si los europeos quisieran contener a Putin deberían empezar por lastimar a su bolsillo, algo que no están haciendo. Si temen a la modernización de las fuerzas armadas rusas, deberían invertir más en defensa. Algo que tampoco están haciendo. En ambos casos prefieren que sean los norteamericanos los que «les saquen las castañas del fuego».

    Putin quiere debilitar a la Unión Europea porque sabe que una Unión Europea débil va a permitir a Rusia ganar algo de influencia en Europa Oriental aunque no creemos que los rusos sepan para que la quieren.  Trump no es fanático de la Unión Europea, los ve como rivales económicos de los Estados Unidos que sin embargo requieren de los Estados Unidos para su defensa. Para muestras un botón. El ministro de defensa alemán sugirió comprar aviones Loockheed F 35. Al final tuvo que renunciar. La razón, Ángela Merkel quería usar el dinero para comprar unos aviones ya existentes necesarios para enfrentar a la amenaza rusa ahora mismo, en desarrollar con Francia un caza futuro. En otras palabras Alemania prefiere ante la amenaza rusa, posponer un gasto en armamentos para subsidiar a la industria aeroespacial rival de la norteamericana aunque esto signifique no tener un caza moderno por diez años o más. ¿Puede entonces alguien tomar en serio a los socios militares de los Estados Unidos cuando piden mano dura frente a Putin?

    Trump se comporta como un toro en una tienda de porcelana, pero la pregunta es si la diplomacia de Obama y Hillary Clinton realmente logró algo.

    Y la pregunta final es, para qué rayos sirve la OTAN, organización a la que un fantoche como Juan Manuel Santos quiere ingresar a Colombia, como también lo hizo en la OCDE.

    La OTAN tenía una función clara en la guerra fría. La Europa de 1945 tenía 12 millones de soldados soviéticos versus 4 millones de soldados de los aliados occidentales, de los cuales 3 millones eran norteamericanos. Europa, sin la presencia norteamericana, hubiera sido fácilmente invadida por Stalin y este pudo haber impuesto el comunismo más salvaje en una nueva Edad Media.

    La OTAN evitó esto. Durante 44 años, las tropas de la OTAN y las de la URSS se vieron las caras en Alemania. Y países como Canadá, Islandia, Dinamarca y Noruega eran vitales para mantener abiertas las rutas de comunicación que permitieran mandar tropas a Europa en caso de una guerra. Italia,  Grecia y Turquía, enemigos históricos, evitan cualquier avance de la URSS en el Mediterráneo.

    La URSS y su sueño de revolución marxista global murieron en 1991. Pero la OTAN, en lugar de disolverse como su antagonista, el Pacto de Varsovia, se mantuvo, lo cual demuestra que las burocracias buscan siempre sobrevivir cuando se terminan las razones que justificaban su existencia.

    Y las encontró. Primero fue la participación activa en la guerra civil de Yugoeslavia, por motivos humanitarios en los cuales los únicos criminales de guerra juzgados fueron los serbios. Luego en las guerras contra el terror de Bush en Irak y Afganistán. Y aunque no existan enemigos claros, sigue buscando expandirse, metiendo a los países bálticos y a Georgia, actualmente a Colombia.

    Toda alianza militar lo es contra un enemigo común. La OTAN es la primera alianza que primero busca meter gente en ella para luego buscar enemigos que la justifiquen.

    Si Trump ha cometido un error grave es no insistir en la salida gradual de los Estados Unidos de la OTAN. Por lo menos eso iniciaría una discusión clara los fines de la OTAN y sus límites tras la guerra fría. Una discusión que tiene ya casi 30 años pendiente.

    Trump es el toro en la tienda, rompiendo a diestra y siniestra cosas que tenían que romperse hace rato. Por eso es odiado y vilipendiado, el problema es que no vemos los que propongan reemplazar las cosas rotas por cosas nuevas. Y si no lo hace, un Trump que tiene una guerra permanente contra medios hostiles y contra una burocracia estatal hostil, tarde o temprano puede perder y ver cómo el partido demócrata y los neoconservadores republicanos restauran el viejo orden.

  • El SPFS ruso se transferirá a Blockchain en 2019 y amenaza con desplazar definitivamente a SWIFT

    El Sistema de Transferencia de Comunicaciones Financieras, SPFS , fue diseñado por el banco central ruso hace unos años, en respuesta a las amenazas de SWIFT de retirarse de Rusia.

    Pero ahora, las autoridades rusas están planeando transferir el sistema de transferencia de dinero del país a la tecnología blockchain en 2019 según un informe conocido en Izvestiya, uno de los más importantes medios rusos.

    Fuentes cercanas al banco central ruso dijeron a los medios de comunicación que el  SPFS se convertirá en un sistema en Blockchain. El SPFS  es el equivalente de Rusia de SWIFT. Fue desarrollado e implementado en 2014 tras las amenazas occidentales de retirar a SWIFT de Rusia como parte de las sanciones por la invasión de Crimea. Rusia desarrolló su propia versión de Visa, llamada Mir, por la misma razón.

    Esta amenaza no se llevó a cabo al final, pero aún está en discusión. El SPFS existe como un sistema alternativo, y 582 bancos rusos usan el sistema como estándar. El resto lo mantendrá en reserva si se retira SWIFT.

    Según el artículo, los costos de transacción del sistema ruso son más bajos que los de SWIFT, dado que si bien el tamaño del ahorro posible al cambiar a blockchain permanecerá desconocido hasta que se haya decidido una opción definitiva, los costos actuales de usar el SPFS son de alrededor de 2 rublos ($ 0.03) por transacción. En febrero de este año, el banco central anunció que el sistema se había extendido para abarcar a todos los países del Área Económica Europea. Marina Frolova, Subdirectora de Rosbank, le dijo a Izvestiya que el SPFS debe ampliar su base de usuarios para ser considerado una valiosa alternativa a SWIFT.

    Buterin, centre, leaving the Skolkovo Technopark flanked by Skolkovo fintech director Pavel Novikov (left) and Ethereum advisory board member Vladislav Martynov (right). Photo: Sk.ru.

    Tamara Kasyanova, directora general de una compañía de auditoría local, dijo que la transferencia a la tecnología blockchain atraerá a más personas para usar el nuevo sistema.

    En particular, no está claro si usarán su propio sistema permisionado en Blockchain, una versión privada de ethereum, o, bastante improbable debido a la falta de escalabilidad en esta etapa, si usarán la cadena de bloques de ethereum pública, de acuerdo a un analista especializado.

    Que tendría algo que ver con ethereum, lo que probablemente significaría una blockchain privada basada en eth, sería una buena conjetura de acuerdo a la opinión del especialista.

    Eso se debe a que una nueva entidad llamada Ethereum Russia formada por Vitalik Buterin, el inventor de Ethereum, firmó una asociación con el Banco de Desarrollo del Estado de Rusia en agosto del año pasado.

    Buterin, además, se ha reunido con el presidente de Rusia, Vladimir Putin personalmente.

    Maxim Osadchy, jefe del departamento analítico de un banco local, dijo: ‘El uso de la tecnología blockchain sin duda aumentará el nivel de protección en relación con los ataques de hackers’.

    Aquí se refiere a los ataques de pirateo que han sido sufridos por usuarios SWIFT. Por ejemplo, un banco ruso perdió 6 millones de USD en febrero de 2018 como resultado de un ataque relacionado a SWIFT, y se intentó un robo más grande en Globex en diciembre de 2017. El banco central de Bangladesh perdió 101 millones USD de esta manera en 2015. Y China también ha desarrollado sus sistema para desplazar el SWIFT por esas razonesi también, entre las principales de responder a sus presiones de retiro.

    No hace falta decir, que una gran potencia mundial como Rusia, que transfiere todo su sistema nacional de pagos a la tecnología blockchain es un paso bastante importante en la aceptación de las criptomonedas a la corriente principal financiera mundial.