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  • Bancos ingleses se preparan para incumplimientos de préstamos corporativos inducidos por el Brexit

    Los bancos ingleses buscan preparar a sus clientes comerciales antes del Brexit, anticipándose a un acceso más estricto a la financiación, informó Reuters el martes (27 de noviembre).

    Reportes diversos dijeron que las instituciones financieras (IF) basadas en el Reino Unido están cada vez más preocupadas de que  el Brexit genere un aumento de los préstamos incobrables a los prestatarios corporativos, con posibles incumplimientos debidos a retrasos en los envíos o pagos comerciales transfronterizos.

    La volatilidad del valor en libras esterlinas también podría aumentar los incumplimientos, según los mismos informes. Anticipándose, los bancos habrían extendido el crédito a los clientes corporativos en forma anticipada y comenzaron a vender seguros para mitigar el riesgo de volatilidad del tipo de cambio (FX).

    Los informes apuntan al Royal Bank of Scotland (RBS), que ha triplicado su ‘fondo de crecimiento’ para pequeñas empresas de £ 1 mil millones ($ 1.27 millones de dólares) a £ 3 mil millones. El financiamiento adicional se realizó para hacer frente a los riesgos del Brexit, dijo el banco. ‘En gran medida, depende del tipo de Brexit que obtengamos’, dijo el Director de Administración de Capital de RBS, Mike Slevin, en respuesta a las preguntas sobre si el banco agregará más a su fondo de crecimiento.

    RBS ya ha identificado cerca de 2,000 negocios considerados ‘en riesgo’ y expuestos a los efectos negativos del Brexit. Esos riesgos incluyen un exceso de confianza en las cadenas de suministro a través de las fronteras o en aquellos que son particularmente vulnerables a la volatilidad económica.

    RBS espera preparar estos negocios mediante la extensión del financiamiento de importación y exportación, así como otros productos de financiamiento comercial, y la ampliación de las líneas de capital de trabajo para que las empresas administren los gastos diarios. Sin embargo, según Slevin, mientras que las IF se preparan para efectos significativos, las propias empresas no han tomado financiamiento en preparación con la misma urgencia. ‘Muchos quieren evitar el aumento de líneas hasta un poco más cerca del momento debido al costo’, dijo. ‘Por lo tanto, es un proceso lento’.

    El propietario de Virgin Money, CYBG, también ha estado otorgando financiamiento a sus clientes comerciales en anticipación al Brexit, en particular a aquellos agricultores ingleses que históricamente han dependido en gran medida del financiamiento de la Unión Europea (UE).

    El Silicon Valley Bank, con sede en los Estados Unidos, mientras tanto, ha estado apuntando a nuevas empresas con sede en el Reino Unido con soluciones de cobertura de divisas para mitigar el riesgo de volatilidad del tipo de cambio resultante del Brexit, según los informes.

    Los funcionarios del Banco de Inglaterra también expresaron su preocupación de que los bancos europeos están subestimando los riesgos del Brexit,  una interrupción que podría amenazar hasta el 10% de los préstamos a las empresas británicas. Los bancos europeos no están ‘suficientemente enfocados’ en los riesgos para sus operaciones británicas, reveló el acta del Comité de Política Financiera del Banco.

  • La Competitividad y el Registro Público panameño.

    Las sociedades panameñas están de capa caída, el número de sociedades panameñas viene decreciendo desde hace ya varios años de picos de casi 36 mil sociedades inscritas en el 2014 se ha caído a menos de mil por mes, cuando antes se inscribían hasta 6 mil al mes . Las firmas de abogados están despidiendo personal. Y se dedican a vender sociedades en otras jurisdicciones, incluyendo los Estados Unidos.

    Ante todo esto el gobierno está en una disyuntiva, por un lado ha hecho todo lo que la OCDE y el GAFI le han pedido, por el otro, las sociedades panameñas caen y siguen cayendo y los negocios se van a otras jurisdicciones. También se ven los depósitos bancarios.

    El gobierno está en una etapa de plena negación. Por ejemplo, el director del registro público habla de que Panamá adoptó normas internacionales para hacer el sistema panameño más competitivo, y depurarse. Bueno, el tema con la competitividad es que las normas para depurar el sistema sean aplicables a todos por igual. Si un país adopta ciertas normas pero los demás no, están en desventaja a la hora de luchar por clientes que sin duda se irán a los países con normas más ventajosas.

    La competitividad no se logra cumpliendo con normas burocráticas de la OCDE; se logra ofreciendo la plaza más atractiva a los clientes. Y acá es donde está el problema. Ciertas normas han sido redactadas de manera tan burocrática que solo parecen beneficiar a las empresas de contabilidad internacional asociadas con la OCDE.

    La manera como se ha manejado el tema de los agentes residentes y las responsabilidades de los mismos de rendir cuentas han hecho que tener una sociedad panameña sea demasiado caro, aún para hacer negocios locales en Panamá. Es mejor cerrarlas o dejarlas inactivas que abrir sociedades nuevas.

    La actuación del gobierno durante los Panama Papers tampoco ayuda; en lugar de decir lo injusto que era que se escogiera el nombre Panama Papers pese a que la mayoría de las sociedades involucradas no eran de nuestra jurisdicción, se tornó en una cuestión vergonzante de la cual mejor no hablar. Vamos, antes las filtraciones del HCBC o de la Unión de Bancos Suizos eran las filtraciones de estas empresas; después de los Panama Papers, las filtraciones eran los “Paradise Papers”, no los Bermuda Papers ni los Singapore Papers. En cambio, los papeles de Mossack y Fonseca eran los Panama Papers pese a que la mayoría de las sociedades involucradas lo eran en British Virgin Island (BVI). Uno de los argumentos de peso que se debió usar fue éste, pero nunca se usó; en su lugar, nuestros funcionarios parecían venados en las luces de un auto, dando excusas a cada momento y firmando lo que les pusieran enfrente.

    Hasta se nombró una comisión formada por personas vinculadas a Soros y la OCDE para dar “recomendaciones” que terminó en otro escándalo cuando estas recomendaciones excedían con creces lo que solicitaba la OCDE. Y esto ha seguido, el daño a la reputación de Panamá como plaza continúa, pese a las medidas que tomamos para ser más “competitivos” o sea, no para atraer clientes, sino para no figurar en las listas negras de la OCDE o de la Unión Europea. El problema es que a cada medida que cumplimos para salir de una lista, suelen añadir otra nueva constantemente para ponernos en una nueva lista. Porque en el fondo lo que busca la OCDE no es eliminar ni el lavado de dinero, ni la financiación del terrorismo, ni las armas de destrucción masiva, ni la evasión fiscal, sino la mera idea de la competencia fiscal en sí, o sea que los países atraigan inversiones y dineros de todo el mundo ofreciendo un régimen fiscal atractivo.

    En tanto el gobierno no defienda el derecho soberano a hacer esto, a competir, y no entienda que para atraer inversiones se tiene que tener un régimen atractivo, no vamos a ser competitivos. Porque si ser competitivos significa nada más salir de las listas negras de la OCDE y hacer las sociedades panameñas más caras en tiempo y dinero, pues apaga y vámonos.

    Lo que se ha venido haciendo post Panama Papers es venir tratando de evitar salir de las listas negras y grises, adoptando más requisitos que las hacen más caras, lentas de constituir y por lo tanto poco atractivas a nuestras sociedades, sin ninguna garantía de que no nos sigan imponiendo otros requisitos, y de que la imagen de la plaza Panamá mejore, y con ello la imagen de las sociedades panameñas. En pocas palabras, nuestras sociedades son ahora más caras, pero nuestra imagen internacional no mejora.

    Lo cual nos lleva a otro tema; uno de los pocos atractivos que tenía Panamá como plaza era la opacidad de nuestras sociedades, ahora ese atractivo ha desaparecido. Y no hemos tratado de construir otros atractivos distintos. No tenemos un sistema judicial rápido y confiable que haga atractivo tener sociedades en Panamá en caso de pleitos, así que mejor se las hace en una jurisdicción británica o norteamericana, tampoco tenemos las ventajas migratorias de Austria y ciertas islas del Caribe.

    Las licitaciones en Panamá tienen una larga sombra de corrupción que favorece a las empresas de países donde pagar coimas en el extranjero es legal, como China y Brasil, y hace poco atractivo a las empresas alemanas y norteamericanas licitar. La visita de Pompeo a Panamá tuvo que ver bastante con eso. Añada a esto los intentos de imponer controles de capitales por razones xenofóbicas como los impuestos a las remesas o demagógicas como el 7% a las transferencias bancarias, y el mensaje que se manda al público es que no tengan cuentas en bancos panameños, y no se invierta en Panamá.

    En otras palabras, mientras no busquemos atractivos para la plaza, por más que cumplamos las normas de la OCDE, vamos a ver como nuestras sociedades siguen desapareciendo y los activos líquidos de los bancos se van a Miami y Puerto Rico. Si no tomamos medidas para defender la imagen y la soberanía del país, no controlamos la corrupción y mejoramos la justicia y tomamos medidas populistas y demagógicas para terminar de matar al herido, no esperemos milagros.

    El Director del Registro Público debe tener en claro que hacer las cosas más caras y burocráticas para evitar los chantajes de la OCDE y la EU, no es hacer al país más competitivo, de la misma manera que tomar medidas en Venezuela para evitar que te secuestren, es ser más competitivo. En ambos casos es un aumento del costo de hacer negocios y nada más.

  • Problemas en el paraíso de la Unión Europea: no logran acordar el impuesto a los grandes digitales.

    El ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, ha propuesto una ‘cláusula de caducidad’ sobre las propuestas de la Comisión Europea para gravar los beneficios de los gigantes digitales en toda la UE a fin de que la legislación sea más aceptable.

    «Lo que hemos logrado hoy es el reconocimiento común de trabajar en una solución de corta duración hasta final de año basada en la propuesta de la Comisión Europea (CE)», dijo el ministro de Finanzas austríaco, Hartwig Löger, cuyo país ostenta la Presidencia de la Unión Europea (UE), y que acogió en Viena el Consejo informal de ministros el viernes y sábado pasados.

    Los Veintiocho buscan el modo de gravar la actividad de las grandes empresas digitales, para paliar la disparidad que existe actualmente entre lo que pagan en impuesto de sociedades estas plataformas (9,5 %) y las empresas tradicionales (23,2 %).

    El punto de partida para la discusión es una propuesta del Ejecutivo comunitario, que plantea introducir un impuesto del 3 % sobre la facturación por ciertos servicios digitales de las empresas de Internet que facturen más de 750 millones de euros en todo el mundo, y más de 50 millones en la UE, que se aplicaría de forma temporal hasta adaptar la fiscalidad europea a estos nuevos modelos.

    Los Estados coinciden en que debe darse respuesta a un problema que perciben los ciudadanos, tanto más de cara a las elecciones europeas de 2019, pero discrepan sobre el modo de hacerlo y, en particular, varios prefieren que la solución se pacte de forma global en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    La ofensiva francesa

    Para intentar salvar este escollo, el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, ha propuesto a sus socios introducir una «cláusula de extinción» que garantice que el impuesto europeo será reemplazado «tan pronto como haya una solución en la OCDE», una idea que ha generado consenso según la presidencia.

    «La vincularemos a una cláusula de extinción, para destacar que será una solución de transición a nivel europeo, y de forma paralela trabajaremos en una solución de larga duración (…) pero estamos dispuestos a desarrollar una solución de corta duración», afirma Löger. Bajo esta propuesta, el nuevo impuesto, que se espera recaude unos € 5 mil millones al año, terminaría una vez que se alcance un acuerdo a nivel de la OCDE sobre la reforma de la tributación de las compañías digitales.

    Pero esta posible cláusula no es suficiente para convencer a todos en un informe que necesita el apoyo unánime para salir adelante.

    Irlanda encabeza la oposición al impuesto, junto con Finlandia, Suecia, Malta y Dinamarca, mientras que Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Reino Unido mantienen reservas, pero se mostraron en esta reunión más abiertos que en las precedentes.

    «Irlanda tiene gran preocupación por que la UE avance con la tasa digital de forma unilateral», ha dicho el ministro de Finanzas irlandés, Peter Donohoe, en un encuentro con algunos medios durante la reunión, admitiendo que algunos países «ven el riesgo de cambios en su recaudación».

    Donohoe ha explicado que su país prefiere una solución global pero «evaluará cualquier propuesta de cualquier colega y trabajará constructivamente».

    Por su parte, el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, ha declarado que su país «comparte la ambición de llegar a acuerdos antes de fin de año», aunque hay temas sobre los que trabajar.

    El movimiento para introducir una cláusula de eliminación automática se considera una admisión implícita de que la marea política puede estar contra las propuestas. Y en otro signo de preocupación francesa por las objeciones de bloqueo de Irlanda al impuesto, (se requiere la unanimidad) Reuters informa que funcionarios franceses no identificados informaron que Francia estaría dispuesta a considerar formas de compensar a Irlanda por la posible pérdida de ingresos derivada del nuevo impuesto. ‘Estamos listos para darle a Irlanda más que los ingresos. No parece ilegítimo dar algo a Irlanda ‘,  se dice que dijo un funcionario francés el sábado. Pero no se hizo tal oferta, dicen los funcionarios irlandeses, en la reunión informal de ministros de finanzas de la UE.

    Alemania, indecisa; España, segura. Irlanda bloquea.

    Alemania, que inicialmente respaldó el impulso francés a la medida, había dejado traslucir esta semana sus dudas al respecto.

    Al término de la reunión, su homólogo galo había admitido que Berlín tiene «interrogantes», en particular sobre cómo evitar que las empresas reduzcan su base imponible, garantizar que pagan allí dónde generan valor y sobre el coste de recaudar la tasa, pero aseguró que darán respuesta a los mismos.

    «En tiempos en que el populismo asciende en Europa tenemos que aportar respuestas y éstas son decisiones políticas», advierte Le Maire.

    España apoya sin dudas la iniciativa. De hecho, la ministra de Economía, Nadia Calviño, ha dicho a sus socios que el Gobierno prevé introducir esta tasa sobre la base de la propuesta de la Comisión aún cuando no exista consenso europeo.

    Varios estados miembros han comenzado a ver las propuestas como una escalada potencialmente peligrosa de las tensiones comerciales con los Estados Unidos, un punto que el Sr. Donohoe ha fuertemente señalado a sus colegas. Después de la reunión del sábado, Donohoe dijo que había ‘expresado nuevamente nuestras preocupaciones sobre el impacto del impuesto sobre la cooperación fiscal y el comercio internacional y continuará participando en las discusiones’.

    Desafíos

    La falta de acuerdo, argumentan los proponentes del impuesto, conducirá a la proliferación de medidas nacionales. ‘Once estados miembros de la UE tienen. . . introdujeron o planean implementar impuestos nacionales para hacer frente a los desafíos de la economía digitalizada, todos ellos de naturaleza diversa ‘, advierte un documento de la presidencia austriaca. ‘Estas medidas unilaterales no coordinadas constituyen una fragmentación del mercado único y distorsionan la competencia’. Los ministros de finanzas también consideraron si la UE debería elaborar un marco regulatorio para las criptomonedas a fin de prevenir la evasión fiscal y el lavado de dinero.

    Información de EFE, Irish Times, El Economista.

  • Como un toro en una tienda de porcelana.

    Donald Trump no es un maestro de la sutileza, es narcisista y vulgar, gusta de los golpes de efectos exagerados, las rabietas y los desafíos para luego negociar. Ese siempre ha sido su estilo. Arma una bulla, insulta y rompe palitos. Luego se hace aspavientos de que logró algo, usualmente exagerando para luego negociar calladamente.

    Su viaje a Europa no es muy distinto. No solo ha criticado duramente a los europeos por no gastar el 2% del producto interno bruto en defensa, sino que ha pedido que se eleve el gasto militar al 4% del producto interno bruto, algo difícil de justificar cuando los países Europeos a duras penas pueden gastar el 2% pactado. Pero es su estilo, para luego negociar.

    Sin embargo Trump tiene un buen punto. Un punto que se pierde entre todas las críticas de los demócratas sobre cómo Trump insulta a los aliados y/o es un títere de Putin.

    La primera pregunta que nadie se hace es, ¿son realmente los países de la Unión Europea los aliados o potenciales rivales de los Estados Unidos? Porque si fueran aliados no tendrían barreras comerciales contra un aliado que ayuda a estos países a defenderse, pero que al mismo tiempo ve que sus exportaciones a los países en los que gasta su tesoro, y en el peor caso su sangre, son bloqueadas por barreras arancelarias y no arancelarias. Además, el hecho de que los Estados Unidos asuman en gran parte el costo de defender Europa, significa que estos países pueden usar recursos que deberían usar en su seguridad, en construir estados del bienestar, invertir en educación y salud, mientas los norteamericanos no lo hacen y lo peor, los europeos subsidian y protegen empresas que van a competir protegidas con las empresas norteamericanas y eliminan puestos de trabajo para esos votantes.

    La otra pregunta, ¿es Rusia realmente la Unión Soviética parte dos?

    No nos engañemos sobre Putin. Es autoritario, ha mandado a matar a sus opositores, se tomó Crimea usando la fuerza, creó un conflicto donde derribar un avión de pasajeros, es amigo de personajes como Maduro y El Assad. Pero no es la Unión Soviética. No busca imponer una ideología mundial como el comunismo. Más bien quiere restaurar la influencia Rusa en Europa Oriental y el Medio Oriente. En eso choca con los alemanes, sobre todo en el tema de la Ucrania. Putin es una vuelta a la política europea de las zonas de influencia anteriores a 1914. Es un nuevo Zar. No un nuevo secretario general del partido comunista. Y su Rusia no es la Unión Soviética. Si no fuera por las armas nucleares, Rusia no tendría tanta influencia. Su economía no es mayor que la de Italia y Brasil. Las economías de los principales países de Europa Occidental, la Alemana, la Francesa, la Británica y la Italiana cada una por separado es mayor que la Rusa. Sin embargo requieren de los Estados Unidos para que los defienda de Rusia. Porque simplemente no quieren gastar en defensa y punto. Eso no evita que personajes como la Merkel tengan una línea dura en el tema urso pese a que ha reducido al otrora temible ejército alemán a niveles risibles. Porque sabe que los gringos van a terminar «cargando el muerto».

    Y es allí donde hay algo de ira de Trump, si bien el exagera en los números, es cierto de que Europa depende mucho en materia energética de los hidrocarburos rusos. Y Rusia, es una economía de monocultivo, que vive del gas natural. Si los europeos quisieran contener a Putin deberían empezar por lastimar a su bolsillo, algo que no están haciendo. Si temen a la modernización de las fuerzas armadas rusas, deberían invertir más en defensa. Algo que tampoco están haciendo. En ambos casos prefieren que sean los norteamericanos los que «les saquen las castañas del fuego».

    Putin quiere debilitar a la Unión Europea porque sabe que una Unión Europea débil va a permitir a Rusia ganar algo de influencia en Europa Oriental aunque no creemos que los rusos sepan para que la quieren.  Trump no es fanático de la Unión Europea, los ve como rivales económicos de los Estados Unidos que sin embargo requieren de los Estados Unidos para su defensa. Para muestras un botón. El ministro de defensa alemán sugirió comprar aviones Loockheed F 35. Al final tuvo que renunciar. La razón, Ángela Merkel quería usar el dinero para comprar unos aviones ya existentes necesarios para enfrentar a la amenaza rusa ahora mismo, en desarrollar con Francia un caza futuro. En otras palabras Alemania prefiere ante la amenaza rusa, posponer un gasto en armamentos para subsidiar a la industria aeroespacial rival de la norteamericana aunque esto signifique no tener un caza moderno por diez años o más. ¿Puede entonces alguien tomar en serio a los socios militares de los Estados Unidos cuando piden mano dura frente a Putin?

    Trump se comporta como un toro en una tienda de porcelana, pero la pregunta es si la diplomacia de Obama y Hillary Clinton realmente logró algo.

    Y la pregunta final es, para qué rayos sirve la OTAN, organización a la que un fantoche como Juan Manuel Santos quiere ingresar a Colombia, como también lo hizo en la OCDE.

    La OTAN tenía una función clara en la guerra fría. La Europa de 1945 tenía 12 millones de soldados soviéticos versus 4 millones de soldados de los aliados occidentales, de los cuales 3 millones eran norteamericanos. Europa, sin la presencia norteamericana, hubiera sido fácilmente invadida por Stalin y este pudo haber impuesto el comunismo más salvaje en una nueva Edad Media.

    La OTAN evitó esto. Durante 44 años, las tropas de la OTAN y las de la URSS se vieron las caras en Alemania. Y países como Canadá, Islandia, Dinamarca y Noruega eran vitales para mantener abiertas las rutas de comunicación que permitieran mandar tropas a Europa en caso de una guerra. Italia,  Grecia y Turquía, enemigos históricos, evitan cualquier avance de la URSS en el Mediterráneo.

    La URSS y su sueño de revolución marxista global murieron en 1991. Pero la OTAN, en lugar de disolverse como su antagonista, el Pacto de Varsovia, se mantuvo, lo cual demuestra que las burocracias buscan siempre sobrevivir cuando se terminan las razones que justificaban su existencia.

    Y las encontró. Primero fue la participación activa en la guerra civil de Yugoeslavia, por motivos humanitarios en los cuales los únicos criminales de guerra juzgados fueron los serbios. Luego en las guerras contra el terror de Bush en Irak y Afganistán. Y aunque no existan enemigos claros, sigue buscando expandirse, metiendo a los países bálticos y a Georgia, actualmente a Colombia.

    Toda alianza militar lo es contra un enemigo común. La OTAN es la primera alianza que primero busca meter gente en ella para luego buscar enemigos que la justifiquen.

    Si Trump ha cometido un error grave es no insistir en la salida gradual de los Estados Unidos de la OTAN. Por lo menos eso iniciaría una discusión clara los fines de la OTAN y sus límites tras la guerra fría. Una discusión que tiene ya casi 30 años pendiente.

    Trump es el toro en la tienda, rompiendo a diestra y siniestra cosas que tenían que romperse hace rato. Por eso es odiado y vilipendiado, el problema es que no vemos los que propongan reemplazar las cosas rotas por cosas nuevas. Y si no lo hace, un Trump que tiene una guerra permanente contra medios hostiles y contra una burocracia estatal hostil, tarde o temprano puede perder y ver cómo el partido demócrata y los neoconservadores republicanos restauran el viejo orden.

  • Controles de la entrada o salida de efectivo en la UE: nuevo acuerdo alcanza a tarjetas prepago y otros activos

    El Comité de Representantes Permanentes de la UE (Coreper) ha refrendado el 27 de Junio pasado, un acuerdo entre el Consejo, representado por la Presidencia búlgara, y el Parlamento Europeo sobre un proyecto de Reglamento destinado a mejorar los controles de la entrada o salida de efectivo en la Unión.

    Gracias al acuerdo alcanzado hoy en torno a la modernización del Reglamento sobre los controles de efectivo será más fácil detectar en Europa la financiación del terrorismo, el blanqueo de capitales y otras actividades delictivas. La experiencia ha demostrado que debemos adaptar nuestros instrumentos con más rapidez si queremos combatir las nuevas amenazas e impedir que las actividades delictivas pongan en peligro la seguridad de nuestros ciudadanos.

    Vladislav Goranov, ministro de Hacienda de Bulgaria

    El Reglamento mejorará el sistema actual de controles en relación con la entrada o salida de efectivo en la UE. Sustituye al Reglamento sobre los controles de efectivo (Reglamento n.º 1889/2005), que es aplicable desde 2007.

    El objetivo es reflejar en la legislación de la UE los elementos más recientes de las normas internacionales contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo elaboradas por el Grupo de Acción Financiera Internacional.

    Se ha ampliado la definición de «efectivo» para abarcar no solo los billetes y las monedas, sino también otros instrumentos o materias primas de elevada liquidez, como los cheques, los cheques de viaje, las tarjetas de prepago o el oro.

    El Reglamento también ha ampliado su alcance para incluir el efectivo enviado por correo, o transportado como mercancía o mediante servicios de mensajería.

    Complementa el marco jurídico de la UE en materia de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo establecido en la Directiva 2015/849.

    El nuevo acto legislativo amplía la obligación de todo ciudadano que entre o salga de la UE de declarar a las autoridades aduaneras el efectivo que lleve consigo por valor igual o superior a 10 000 euros.

    La declaración deberá hacerse con independencia de si los viajeros llevan el efectivo en su persona, en su equipaje o en su medio de transporte. A petición de las autoridades tendrán que presentarlo para su control.

    Si el efectivo se expide mediante envíos postales, mediante envíos por mensajería, como equipaje no acompañado o como carga en contenedores («efectivo no acompañado»), las autoridades competentes estarán facultadas para solicitar al remitente o al destinatario, según los casos, una declaración de revelación. La declaración se efectuará por escrito o por vía electrónica mediante un formulario normalizado.

    Las autoridades estarán facultadas para llevar a cabo controles de cualquier envío, receptáculo o medio de transporte que pueda contener efectivo no acompañado.

    Las autoridades de los Estados miembros intercambiarán información cuando existan indicios de que el efectivo está vinculado a una actividad delictiva que pudiera afectar negativamente a los intereses financieros de la UE. Esta información se transmitirá también a la Comisión Europea.

    El nuevo Reglamento no impedirá a los Estados miembros establecer controles nacionales adicionales sobre los movimientos de efectivo dentro de la Unión con arreglo a la legislación nacional, a condición de que dichos controles respeten las libertades fundamentales de la Unión.

    Ahora el Consejo y el Parlamento Europeo deberán confirmar el Reglamento mediante votación, tras lo cual se publicará en el Diario Oficial de la UE.

    Antecedentes

    Las normas actuales sobre la circulación de efectivo con origen o destino en la UE son de aplicación desde el 15 de junio de 2007 y forman parte del marco de la UE para combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

    Conforme a la legislación actual, los viajeros que entran en la UE o salen de ella tienen la obligación de declarar ante las autoridades aduaneras los importes de efectivo por valor igual o superior a 10 000 euros (o su equivalente en otras monedas o en efectos negociables al portador). El nuevo Reglamento hace extensiva esta obligación a materias primas de elevada liquidez o instrumentos financieros tales como el oro o las tarjetas de prepago.

    La nueva legislación es necesaria habida cuenta de que los terroristas y delincuentes han logrado encontrar formas de eludir las normas sobre controles de efectivo. Es preciso impedir que las organizaciones delictivas cuyas actividades ilícitas generan elevados importes de efectivo se aprovechen de las lagunas de que adolece el sistema actual para trasladar y blanquear el dinero.

    Comunicado del Comité de Representantes Permanentes de la UE

  • Celebración de la Unión Aduanera: el mayor bloque comercial del mundo cumple cincuenta años

    Hoy, 1 de julio, la UE celebra el cincuentenario de la Unión Aduanera, uno de los mayores logros de la Unión Europea.

    La Unión Aduanera, propiciada por los acuerdos históricos alcanzados en la posguerra que allanaron el camino a la integración europea, empezó a funcionar en 1968. Al suprimir los aranceles en el comercio de mercancías dentro de lo que hoy es la UE, la Unión Aduanera dio un primer paso decisivo en el proceso que ha convertido a la UE en el mayor bloque comercial del mundo, en el que las 28 administraciones aduaneras de la UE actúan como si fueran una única entidad.

    A lo largo de los cincuenta últimos años, la Unión Aduanera se ha convertido en una de las piedras angulares del mercado único. También facilita un porcentaje cada vez mayor del comercio mundial: las aduanas de la UE tramitaron el 16 % del comercio mundial en 2017.

    El 1 de julio de 2018, exactamente cincuenta años después de la creación de la Unión Aduanera, la Comisión va a organizar actos en aeropuertos y centros de enseñanza de toda la UE para difundir este logro extraordinario.

    Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, ha declarado: «La Unión Aduanera es un logro enorme y único. Permite a los europeos aprovechar plenamente las ventajas del mercado interior, manteniendo la fluidez del comercio y preservando la seguridad de los consumidores. Deseo expresar mi agradecimiento a los muchos miles de personas que han contribuido, y lo siguen haciendo, a este logro europeo a lo largo de los cincuenta últimos años».

    ¿Cómo funciona la Unión Aduanera?

    La Unión Aduanera de la UE quedó establecida por primera vez en el Tratado de Roma y, en 1968, se suprimieron los derechos de aduana cobrados en las fronteras entre los Estados miembros de la Comunidad Europea. En la actualidad, se trata de una zona comercial única donde todas las mercancías circulan libremente, tanto las producidas en la UE como las producidas fuera de sus fronteras. Los derechos de importación sobre las mercancías procedentes del exterior de la UE se suelen abonar cuando estas entran por primera vez en la Unión. De este modo, los servicios de aduanas se aseguran del pago de esos derechos y los intereses financieros de la UE y de sus Estados miembros quedan protegidos. Las aduanas también evitan que entren en la Unión productos que supongan un riesgo para la seguridad o la salud de los ciudadanos de la UE; además, impiden la entrada de mercancías que hayan sido objeto de tráfico y contrabando o supongan un peligro para el medio ambiente y el patrimonio cultural europeo, o de mercancías que dañen los intereses financieros de la UE y de sus Estados miembros.

    A fin de garantizar el correcto funcionamiento de la zona aduanera única, los Estados miembros de la UE utilizan un conjunto común de normas, cuyo elemento central es el llamado Código Aduanero de la Unión. Merced a este Código, actualizado en 2013 y de aplicación desde 2016, los países de la UE aplican las mismas normas y procedimientos para gestionar la importación, la exportación y el tránsito de mercancías.

    Las autoridades aduaneras nacionales de todos los países de la UE son las principales responsables de la gestión cotidiana de la Unión Aduanera y de cooperar entre sí y con la Comisión para hacer que funcione. Al mismo tiempo, la cooperación internacional es esencial para la protección de los intereses de las empresas y los ciudadanos europeos en todo el mundo. En este sentido, la UE ha firmado más de cincuenta acuerdos internacionales de cooperación aduanera y asistencia administrativa mutua con ochenta países terceros para apoyar los controles y el cumplimiento, y simplificar y armonizar los procedimientos aduaneros, lo que a su vez reduce la carga administrativa y los costos para las empresas europeas.

     

  • Los paises nórdicos rechazan la «tasa Google», impuesto a las tecnológicas por la Unión Europea.

    Los ministros de Finanzas de los tres países nórdicos de la Unión Europea, Suecia, Dinamarca y Finlandia, han expresado su rechazo hacia el impuesto especial para grandes tecnológicas como Google, Apple, Facebook y Amazon que propuso en marzo la Comisión Europea.

    «Google, Facebook o Amazon pagan proporcionalmente menos de la mitad en impuestos que un puesto de salchichas». La grotesca  comparación  la hizo en el año 2016 el ex canciller austríaco, Christian Kern, indignado por el poco dinero que los gigantes digitales dejaron en la Hacienda de su país. Francia, España, Italia y Alemania fueron los primeros en alzar la voz y  exigieron a Bruselas y a sus socios del Eurogrupo alguna respuesta al respecto.

    Tres meses después de que Bruselas propusiese gravar con un impuesto del 3 % sobre ingresos a las tecnológicas que facturen más de 750 millones de euros globalmente y más de 50 millones en territorio europeo, las administraciones sueca, danesa y finlandesa se reiteran en su posición inicial: creen que va contra el interés de la UE y podría perjudicar la economía.

    «Los países nórdicos pertenecen a los países líderes en digitalización. La digitalización ha acelerado el desarrollo de nuestras economías y ha permitido el desarrollo de nuevos modelos comerciales. Es esencial garantizar que todas las empresas, incluidas las digitales, también tengan un entorno favorable al crecimiento en el futuro. Los impuestos bien diseñados y justos son un factor clave para lograr esto».

    Así comienza el  comunicado conjunto firmado por los tres ministros nórdicos, Magdalena Andersson, Kristian Jensen y Petteri Orpo, donde se asegura que este impuesto se desvía de los principios establecidos  internacionalmente tal y como está planteado.

    «Tradicionalmente, las empresas exportadoras no pagan impuestos en su destino de exportación simplemente porque tienen consumidores allí. La propuesta de un impuesto sobre los servicios digitales significa que básicamente toda la creación de valor se considera que tiene lugar en el lugar del consumidor», explican en el documento publicado el viernes.

    Asimismo, aseguran que «un impuesto sobre los servicios digitales se desvía de los principios fundamentales del impuesto sobre la renta al aplicar el impuesto sobre la renta bruta, es decir, sin tener en cuenta si el contribuyente está obteniendo beneficios o no». Por ello, creen que estos «cambios sustanciales» deberían debatirse y acordarse a nivel internacional.

    A finales de abril, ya fue noticia que la oposición de casi una decena de países de la Unión Europea bloqueaba las posibilidades de un acuerdo, por el momento, en torno a este impuesto digital especial y temporal.

    Además de Suecia, Dinamarca y Finlandia, en el grupo que rechazaban la propuesta de Bruselas estarían Irlanda, Malta, Luxemburgo, Lituania y el Reino Unido. A favor del impuesto se situarían Francia, España, Portugal, Polonia, Eslovaquia, Bulgaria e Italia, mientras que el resto mantenía posturas ambiguas.

    Los tres ministros de Finanzas de los países nórdicos de la Unión Europea, sin embargo, sí se muestran partidarios de reformar el sistema tributario en cuanto a lo digital, pero que esta reformulación de impuestos debería llevarse a cabo a través de la OCDE a nivel mundial. La Comisión Europea, explica Reuters, ha defendido que «los cambios internacionales en materia fiscal han sido históricamente muy lentos en entrar en vigor».

    La Comisión Europea propuso una tasa «transicional» a corto plazo que daría espacio y tiempo a los veintiocho miembros para negociar la ansiada base mínima del impuesto de sociedades y un plan global en el marco de la OCDE para conseguir que los nuevos modelos de negocio virtuales paguen la parte que les corresponde de los impuestos.

    Bruselas considera que el paso adelante era necesario y que habría sido una «ilusión» pensar que se podría llegar a corto o medio plazo a un acuerdo con los socios internacionales, según admitió el comisario de Economía, Pierre Moscovici, en la última cumbre de líderes de la Unión Europea en Sofía. El francés aspiraba a recaudar hasta 5.000 millones de euros anuales con este impuesto que, según se pudo comprobar en esa cita, sigue perdiendo entusiastas y defensores a medida que las negociaciones van tomando forma.

    La negociación a nivel político de este nueva fiscalidad digital comenzó a finales de abril en el consejo informal de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea. La propuesta legislativa se tendrá que presentar ante el Consejo de la Unión Europea para su aprobación y al Parlamento Europeo para consulta.

    «La digitalización está cambiando el mundo rápidamente y en el futuro seguramente afectará también a las empresas que ahora consideramos tradicionales. Nuestro objetivo es garantizar que todas las empresas, nuevas y viejas, más o menos digitales, nacionales e internacionales, estén sujetas a impuestos de una manera eficiente y equitativa, basada en la creación de valor, para que los países nórdicos y el resto de la UE sigan siendo competitivos en un mundo cada vez más interconectado y digital», finaliza el comunicado.

    Estos tres países consideran que el gravamen va contracorriente de los principios internacionales y esta postura debilita aún más la posible salida adelante de la medida de la Comisión.

  • Los bancos tradicionales alrededor del globo se plantean qué hacer frente a las Fintech

    Mientras que los bancos ven a Fintech como su mayor amenaza, pueden usar su posición de confianza entre clientes y reguladores para colaborar en el cambio a la banca digital, dice la firma de software Temenos.

    Los bancos tradicionales ven a los proveedores de servicios financieros en línea como su mayor amenaza, pero aún pueden ser parte del cambio a la banca digital debido a su condición de instituciones reguladas que tienen la confianza de los clientes y las autoridades, según el proveedor de software bancario Temenos.

    En una encuesta reciente de 400 ejecutivos bancarios, Temenos dijo que más del 53 por ciento de los encuestados citaron los servicios financieros electrónicos como PayPal, Alipay, WeChat Pay y Apple Pay como su mayor competencia no tradicional en los próximos dos años.

    Pero sus relaciones podrían ser complementarias y no necesariamente puramente competitivas, dijo Temenos.

    «Cuantas más organizaciones como Alipay se muevan hacia la banca tradicional, como la captación de depósitos y los préstamos, más atraerán la atención del regulador, como está comenzando a suceder», dijo Lee Volante, director del grupo de soluciones comerciales para el Asia-Pacífico en Temenos.

    «Creemos que las organizaciones como Alipay bien pueden convertirse en el rostro de la banca minorista, pero dependerán de las organizaciones bancarias para hacer el trabajo pesado como instituciones reguladas», dijo.

    «Los bancos tradicionales han dedicado muchos años a construir bases de clientes que confían en ellos para salvaguardar su dinero y brindar servicios en tiempo real las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Las firmas de Fintech, a menudo pequeñas empresas de nueva creación, todavía tienen que demostrar su valía para ganarse la confianza de los clientes «, dijo.

    En EE. UU., el creciente negocio de servicios financieros del gigante del comercio electrónico Amazon atrae cada vez más la atención de los reguladores, según un reciente informe de Bloomberg, mientras que la consultora Bain & Co predijo que Amazon podría rivalizar con los grandes bancos del país en tan solo cinco años.

    El interés de las Big Tech en los servicios financieros está bajo la mira, con un alto funcionario de la Reserva Federal y banqueros europeos de alto nivel que expresaron su preocupación de que empresas como Amazon podrían entrar en su territorio sin una supervisión adecuada. El vicepresidente de la Reserva Federal, Randal Quarles, está monitoreando cómo las empresas tecnológicas pueden proporcionar cosas como pagos y servicios crediticios fuera de la supervisión regulatoria, según Bloomberg.

    Se espera que Amazon ofrezca un producto parecido a una cuenta de cheques, y que Google y Facebook ingresen cada vez más a la esfera de pagos; Quarles está investigando el tema, aunque su interés todavía se describe como preliminar.

    Mientras tanto, algunos de los principales banqueros de Europa han pedido a los legisladores de la Unión Europea que adopten una postura sobre las empresas de tecnología que ofrecen servicios financieros, particularmente en la era de la banca abierta, donde los bancos se ven obligados a abrir sus datos a terceros, pero sin ninguna reciprocidad

    Hablando en un evento en Bruselas, citado por el Financial Times, el presidente de BNP Paribas, Jean Lemierre, dijo: «Cuando un tercero se involucra en el sistema de pagos, es difícil no ver una actividad de captación de depósitos y hemos hecho mucho trabajo para proteger a los depositantes en el pasado».

    «La palabra mágica aquí es ‘wallet’. Para mí, ‘wallet’ está cerca del depósito, por lo que los reguladores tienen que observar esto.»

    La presidenta ejecutiva de Banco Santander, Ana Botín, se hizo eco de este sentimiento, pidiendo un marco legal único sobre los datos, insistiendo en que mientras está feliz de competir con las grandes firmas tecnológicas, tiene que ser «en los mismos términos: todos aceptan depósitos y realizan pagos».

    Sin embargo, los reguladores parecen reacios a actuar sobre las preocupaciones: «Somos reacios a pensar en cualquier tipo de regulación por temor a sofocar la innovación «, dijo Bill Coen, secretario general del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea.

    Mientras tanto, en China, donde el uso de Alipay, WeChat Pay y otros servicios de finanzas electrónicas está aumentando, los pagos móviles alcanzaron los 81 billones de yuanes (US $ 12,8 billones) en los primeros 10 meses de 2017, y se están formando vínculos entre las empresas de pago en línea y los bancos tradicionales .

    A principios de esta semana, Ant Financial, una filial del gigante chino del comercio electrónico Alibaba Group Holding y el operador del servicio Alipay, firmó un acuerdo para ayudar al banco estatal de China Everbright Bank con su transformación digital.

    Otros analistas dijeron que China tiene una ventaja sobre Hong Kong en cuanto a la adopción de pagos electrónicos y sistemas fintech.

    «La industria bancaria de China todavía está en desarrollo y ésta es la razón por la cual los gigantes de Internet pudieron ganar una considerable cuota de mercado en comercio electrónico y pagos porque fueron más rápidos en ofrecer alternativas convenientes a los pagos bancarios tradicionales», dijo Priscilla Ng, directora de Citibank Hong Kong.

    «En contraste, Hong Kong tiene una industria bancaria madura y los consumidores ya están acostumbrados a hacer las cosas de cierta manera, por lo que les tomará un poco de tiempo aceptar nuevos conceptos, pero estamos llegando allí».

    El espectro de una regulación más fuerte en China y las preocupaciones sobre la seguridad podrían potencialmente retrasar el crecimiento fintech, dijo Volante.

    Señaló que el gobierno de China continental ha impuesto nuevas regulaciones que establecen límites diarios a las transacciones a través de códigos QR, que representan un tercio de todos los pagos digitales en China. Ello requerirá que los bancos y los servicios de pago en línea realicen el clearing a través de un sistema nacional centralizado a partir del 30 de junio, lo que les permitirá un examen más detallado por parte del estado de las transacciones.

    Posiciones diversas y divergentes frente al mismo fenómeno Fintech alrededor del globo. Lo que es indicativo que la irrupción de las nuevas tecnologías en el sector financiero y la consecuente aparición de estas nuevas empresas Fintech tomó por sorpresa a una gran mayoría de entidades bancarias tradicionales.

  • 22 países se unen para conformar la Asociación Blockchain Europea

    A raíz de la celebración del Digital Day 2018 el 10 de Abril, 22 países europeos firmaron una Declaración sobre el establecimiento de la Asociación Europea Blockchain.

    La Asociación será un vehículo de cooperación entre los Estados miembros para intercambiar experiencias y conocimientos técnicos y regulatorios y prepararse para el lanzamiento de aplicaciones Blockchain en toda la Unión Europea en el Digital Single Market (mercado único digital) en beneficio de los sectores público y privado. Esto debería garantizar que Europa continúe desempeñando un papel de liderazgo en el desarrollo y despliegue de las tecnologías Blockchain, según lo expresado en el comunicado de prensa.

    Durante el discurso pronunciado ayer, el CE Vice Presidente exhortó a Europa a convertirse en un líder en tecnologías digitales por trabajar en innovación Blockchain así como desarrollo de inteligencia artificial (AI).

    Blockchain es una tecnología para promover la confianza del usuario. Hace posible compartir información en línea, acordar y registrar transacciones de una manera verificable, segura y permanente. La tecnología ya se está probando con éxito, principalmente en servicios financieros, y se volverá más operativa e integrada en un número cada vez mayor de servicios digitales, como informes regulatorios, energía y logística en los próximos años.

    Mariya Gabriel, Comisaria de Economía y Sociedad Digital, recibió con beneplácito la firma de la declaración diciendo: ‘En el futuro, todos los servicios públicos utilizarán la tecnología blockchain. Blockchain es una gran oportunidad para Europa y los Estados miembros para repensar sus sistemas de información, promover la confianza del usuario y la protección de datos personales, ayudar a crear nuevas oportunidades comerciales y establecer nuevos áreas de liderazgo que benefician a los ciudadanos, los servicios públicos y las empresas. La Asociación lanzada hoy permite a los Estados miembros trabajar junto con la Comisión Europea para convertir el enorme potencial de la tecnología blockchain en mejores servicios para los ciudadanos ‘.

    La naturaleza descentralizada y colaborativa de blockchain y sus aplicaciones permite explotar a gran escala el mercado único digital desde el principio. La estrecha cooperación entre los Estados miembros puede ayudar a evitar enfoques fragmentados y garantizar la interoperabilidad y el despliegue más amplio de servicios basados ​​en cadenas de bloques. La Asociación contribuirá a la creación de un entorno propicio, en pleno cumplimiento de las leyes de la UE y con modelos claros de gobernanza que ayudarán a los servicios que utilizan Blockchain a florecer en toda Europa.

    La Comisión Europea también lanzó el Observatorio y Foro Blockchain de la UE en febrero de 2018 y ya ha invertido más de 80 millones de euros en proyectos que apoyan el uso de blockchain en áreas técnicas y sociales. Alrededor de 300 millones más se destinarán a blockchain para 2020.

    La lista de países signatarios de la Declaración la componen: Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta , Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia, Reino Unido.

    Otros países, miembros de la UE y del Espacio Económico Europeo están invitados a unirse a la Asociación Europea Blockchain.

  • Los bancos europeos condenan los planes fiscales digitales de la Union Europea

    La Federación Europea de Bancos  (EBF) ha denunciado la decisión de la Unión Europea de actuar aisladamente sobre la tributación de la economía digital, diciendo que el bloque debería haber apoyado los esfuerzos para lograr un «level-playing field» global.

    La Comisión Europea lanzó el 21 de marzo dos enmiendas propuestas a las normas impositivas internacionales para garantizar que las actividades comerciales digitales sean gravadas ‘de manera justa’ y de una manera amigable con el crecimiento en la Unión Europea. La primera medida se describió como temporal: un impuesto especial del tres por ciento sobre el volumen de ventas de ciertas empresas digitales de ciertas actividades en línea de las cuales obtienen ingresos que de otra manera no estarían gravados. Esto está dirigido a la publicidad en línea, la monetización de los datos de los usuarios; y servicios intermediarios digitales.

    El EBF criticó la medida temporal, diciendo que solo una solución global asegurará que se evite la doble imposición.

    El EBF dijo: ‘Como principales actores en el mercado único digital, los bancos toman nota del nuevo enfoque sobre impuestos digitales adoptado por la UE. La introducción unilateral de nuevas normas en el marco del impuesto a la renta corporativo internacional y la adopción de un impuesto provisional «Digital Services Tax «desafian la forma en que la economía digital está evolucionando actualmente. El EBF expresa su apoyo al enfoque innovador adoptado por la OCDE / G20 en su Informe Provisional del 16 de marzo, cuyo objetivo es lograr un consenso mundial sobre la tributación de la economía digital. Este Informe de la OCDE reconoce que las actividades y servicios digitales son  «ring-fencing » (regímenes preferenciales) para fines fiscales , pueden resultar extremadamente difíciles y pueden tener consecuencias imprevistas, como la doble imposición ‘.

    Wim Mijs, CEO, Federación Bancaria Europea, agregó: ‘Las actividades digitales llevadas a cabo por bancos y grupos bancarios se ejercen en un marco regulatorio muy estricto y no inducen a la erosión de la base y el cambio de beneficios por naturaleza’.

    ‘Las Directrices existentes de la OCDE sobre atribución de utilidades a establecimientos permanentes con respecto a actividades bancarias establecen claramente las reglas que deben seguir las instituciones financieras, es decir, las ganancias se gravan según la creación de valor generado y los riesgos asumidos por cada entidad involucrado en transacciones transfronterizas’.

    ‘Cualquier impuesto específico sobre actividades de banca digital sería un recargo que se sumaría al impuesto sobre la renta corporativo existente (y el impuesto al valor agregado (IVA) o el costo oculto del IVA) y daría lugar a una doble imposición’.