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  • Parece que fue ayer: 30 años de ‘Antes del amanecer’

    Y sin embargo han pasado tres décadas. Antes del amanecer se estrenó en España el 23 de junio de 1995 (su estreno en EE. UU. había sido a finales de enero). Visto desde la perspectiva de 2025, treinta años parecen una eternidad.

    Para empezar, en junio de 1995 apenas existían los teléfonos móviles. Justo en el año en el que los espectadores pudieron ver cómo se cruzaban los caminos de Céline y Jesse en la ficción, se concedió en España la primera licencia para la explotación comercial de la tecnología de comunicación móvil 2G. Con esos aparatos, el encuentro en Antes del amanecer habría sido distinto y las dos secuelas que componen la trilogía (Antes del atardecer y Antes del anochecer, estrenadas respectivamente nueve y dieciocho años después de la película original) probablemente no habrían existido.

    En 1995 Internet estaba todavía dando sus primeros pasos. La palabra “google” no existía en su acepción actual (faltaban tres años para que Larry Page y Sergey Brin fundaran la compañía que desarrolló el buscador más famoso del mundo). No sabíamos lo que eran las redes sociales y apenas habíamos oído hablar de la IA. El mundo era muy distinto.

    Viajes por Europa

    En 1995 Austria acababa de entrar en la Unión Europea (tres años después de que la UE iniciara su andadura tras la firma del Tratado de Maastricht en 1992). Sin embargo el Erasmus llevaba ocho años de existencia, siendo ya entonces uno de los programas de movilidad juvenil de mayor éxito del nuevo ente político transeuropeo.

    Céline no es una estudiante Erasmus. Jesse tampoco; ni siquiera es europeo (es estadounidense y está viajando con un Eurail Pass, un billete de tren para viajar por Europa que comenzó a comercializarse en Estados Unidos y Canadá en 1959). Sin embargo, la idea de que dos jóvenes de veintipocos años se conociesen en un tren en algún lugar del Viejo Continente y se enamorasen era ya habitual en 1995.

    Un chico y una chica se sientan frente a frente en el vagón restaurante de un tren.
    Jesse y Celine, en el tren antes de decidir bajarse a conocer Viena.
    IMDB

    Según estadísticas posteriores, de los más de tres millones de estudiantes que habían participado en el programa Erasmus en 2017, el 25 % había conocido a su pareja durante el intercambio. En 2014 ya habían nacido más de un millón de hijos de Erasmus. Antes del amanecer es, metafóricamente, también hija de estos programas de movilidad y del optimismo generado por el tratado de Maastricht y de un proyecto transeuropeo en expansión.

    Una ciudad del pasado

    Rodada en las calles de Viena con un estilo directo, realista y aparentemente simple, Antes del amanecer está narrativa y estilísticamente anclada en 1995. Sin embargo, la afinidad que sienten Céline y Jesse al encontrarse también tiene, incluso ya en 1995, un cierto carácter nostálgico.

    La película invoca un periodo específico de la historia de la ciudad de Viena, en concreto las últimas décadas del Imperio austrohúngaro. Algunas de las localizaciones escogidas para acompañar el proceso de enamoramiento de los personajes, tales como el Monumento a María Teresa, el Museo de Historia del Arte o la noria del Prater, remiten de forma directa a los últimos años del reinado del emperador Francisco José I y sus llamamientos patrióticos al esplendor de un imperio que, a finales del siglo XIX, había comenzado un proceso de desintegración irreversible.

    Un chico sentado sobre una balaustrada habla con una chica de pie a su lado con una ciudad de fondo.
    Viena es el tercer personaje de la película.
    IMDB

    Estos significados históricos se entretejen con otros que emanan directamente del pasado cinematográfico. Jesse y Céline pasean por Schreyvogelgasse, la calle en la que Harry Lime, encarnado por Orson Welles, sale de entre las sombras en el filme El tercer hombre (1949). La ciudad casi mágica que acoge a Jesse y Céline durante unas horas tiene poco que ver con la Viena de posguerra dividida en cinco secciones que vemos en la película de Carol Reed. Pero la referencia intertextual es tan obvia que casi parece que se quiera borrar de un plumazo la historia de la ciudad en la primera mitad del siglo XX, refugiándose en un pasado imperial que, en aquel momento, al igual que la relación entre Céline y Jesse, tenía las horas contadas.

    El hecho de que Viena acabara siendo el escenario de la película es casi tan casual como el encuentro de los personajes. El guion original escrito por Richard Linklater –también su director– y Kim Krizan transcurría en San Antonio, Texas, con dos estadounidenses como protagonistas. El cambio de ubicación estuvo, al menos al principio, dictado por motivos económicos: Linklater había solicitado financiación para rodar la película en Viena, así como en otras ciudades europeas, y obtuvo una respuesta positiva del Vienna Film Financing Fund, debido, principalmente, al papel relevante de la ciudad en la futura película.

    La historia no termina aquí: cuando llegó el momento del rodaje, la productora Castle Rock ya estaba involucrada en la producción y distribución de la película, con dinero suficiente para rodarla en cualquier lugar. Pero claramente, para entonces, las razones para rodar en Viena habían cambiado. La capital europea acabaría convirtiéndose en el tercer protagonista.

    Volver a verse

    Es sorprendente pensar que la trama de una película aparentemente tan realista (según la mayor parte de la crítica en el momento de su estreno) tenga como inspiración más directa dos melodramas clásicos como Tú y yo (1939) y su remake, homónimo en español (1957). Al igual que las parejas de enamorados en estas dos películas de Leo McCarey, Jesse and Céline toman la decisión, in extremis, de concertar un reencuentro seis meses después –sin intentar contactarse en el medio–.

    Un hombre y una mujer se miran delante de un vagón de tren.
    Jesse y Céline deciden, antes de separarse, quedar seis meses después en el mismo lugar.
    IMDB

    Vistos desde 2025, los protocolos de Jesse and Céline pueden parecernos casi tan desfasados como los de las parejas formadas por Charles Boyer/Irene Dunne y Cary Grant/Deborah Kerr. Sin embargo, el hecho de que, a diferencia de sus predecesoras, Antes del amanecer tenga un final abierto, con la promesa del futuro reencuentro, nos hace creer que, al menos en junio de 1995, todo era posible en esta joven configuración de una Europa sin fronteras.

    Vista treinta años después, y en un panorama geopolítico europeo y mundial totalmente distinto, Antes del amanecer nos retrotrae a un mundo que casi no reconocemos. Pese a todo, debido a esta mezcla de presente, pasado y futuro, la película acaba trascendiendo su momento histórico y cultural y mantiene su fuerza y su atractivo, aunque su época se haya desvanecido.The Conversation

    Celestino Deleyto Alcalá, Catedrático de Estudios Ingleses y Fílmicos, Universidad de Zaragoza y María del Mar Azcona, Profesora Titular Grado Estudios Ingleses, Universidad de Zaragoza

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¿Cuál debe ser la respuesta europea ante la encrucijada de Ucrania?

    La Unión Europea sufre, aunque injustamente: aportó a Ucrania y dejó la energía rusa, pero abandonó su defensa y Trump decide sin ella.

    Los acontecimientos del pasado fin de semana han dejado en muchos observadores la sensación de estar viendo el drama de la Historia desarrollarse ante sus ojos. El contenido de los discursos pronunciados por el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, en el cuartel general de la OTAN, en Bruselas, y en la Conferencia de Seguridad de Múnich, respectivamente, eran esperados y esperables en su fondo, pero han sido demoledores en la forma: una reprimenda sin paliativos a sus socios y aliados europeos.

    Las consecuencias prácticas de ambos discursos están aún por verse del todo, y pueden llegar a cambiar el curso de la historia. Cualesquiera que sean, es innegable a estas alturas que el vínculo transatlántico ha sufrido un daño considerable.

    Estados Unidos parece que ya no está dispuesto a cubrir incondicionalmente las espaldas de Europa, y que la garantía de seguridad que extiende al continente desde 1945 dependerá ahora de que los aliados satisfagan los requerimientos impuestos desde Washington; una relación asimétrica en la que todo tiene un precio.

    ¿Decadentes e inoperantes?

    El tenor de ambos discursos manifiesta con toda crudeza el poco respeto que EE. UU. dispensa a sus socios europeos, a quienes considera decadentes e inoperantes; la visión netamente realista y transaccional que Donald Trump tiene sobre las relaciones exteriores, obviando que la presencia estadounidense en Europa responde, ante todo, a la necesidad de satisfacer sus intereses geoestratégicos; y las tristes realidades de la indefensión europea ante las amenazas que sobre ella se ciernen, y de que, si no reacciona, está condenada a la irrelevancia, si es que no está ya plenamente instalada en ella.

    La reunión de países europeos organizada apresuradamente en París, con su liturgia de quejas de los no convocados y de diferencias sobre el papel europeo en esta grave circunstancia, no hace sino hurgar en la herida.

    Un enano militar

    No faltará quien considere que Europa cosecha hoy lo que ha sembrado a lo largo de varias décadas ignorando las demandas de una defensa digna de tal nombre. Europa optó por convertirse en un enano militar y, consecuentemente, el presidente Trump ha decidido ahora, porque puede hacerlo, dirimir el futuro de Ucrania bilateralmente con Rusia y sin tener en cuenta ni a Ucrania ni al continente.

    Tal visión no está exenta de mérito, pero es injusta en este caso concreto porque, con todas las limitaciones que se quiera, la asistencia financiera y material europea a Ucrania no ha sido menor, y porque el continente ha debido hacer un importante esfuerzo –del que Estados Unidos se ha beneficiado– para reducir su dependencia de los recursos energéticos rusos.

    Además, la cuestión que se dirime le afecta directamente, toda vez que convive con Rusia en Eurasia sin poder beneficiarse del foso protector del Atlántico.

    Negociaciones sobre Ucrania pero sin Ucrania

    Las negociaciones no han hecho sino comenzar y sus contornos son aún imprecisos. La idea de desplegar en Ucrania una fuerza multinacional europea para mantener la paz parece abrirse paso como una de las demandas que Trump podría hacer a sus socios.

    Si, finalmente, Rusia aceptara tal despliegue, probablemente los europeos aceptarían la decisión para no indisponer más a Estados Unidos. Hacerlo, sin embargo, requiere aclarar antes aspectos cruciales como el de la necesidad de contar con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, donde, no se olvide, Gran Bretaña y Francia tienen derecho de veto; o los de la misión específica que deberán cumplir las fuerzas, las condiciones para el uso de la fuerza o la situación final deseada para proceder al redespliegue.

    La fuerza, además, debería contar con un sistema robusto de mando y control, y de capacitadores esenciales como comunicaciones, inteligencia o defensa aérea. Finalmente, tendría que disponer de una reserva potente, y del respaldo creíble de otros medios para disuadir a Rusia de atacar u hostigar a las fuerzas desplegadas en Ucrania. Todo ello, hoy por hoy, hace imprescindible una contribución norteamericana mínima.

    Prepararse para el peor de los escenarios

    Aceptar el despliegue sin una respuesta satisfactoria a estas cuestiones entraña aceptar importantes riesgos: ¿qué pasa si, por ejemplo, un miembro de la OTAN es atacado por Rusia?

    La de participar es una decisión soberana de cada uno de los países europeos afectados quienes, en aras de su propia seguridad, no deberían cejar en su demanda de tener una voz en la toma de decisiones que tan gravemente les afectan.

    La llegada de Trump ha abierto un paréntesis que puede cerrarse, retornando a la normalidad, cuando concluya su mandato. Europa debe prepararse, no obstante, para el peor de los escenarios; considerar que las relaciones transatlánticas ya nunca volverán a ser como antes; y hacer, de la necesidad, virtud, avanzando en la dirección de lograr una auténtica autonomía estratégica de la mano de la OTAN que, a pesar de los pesares, sigue siendo vital para la seguridad continental.The Conversation

    Salvador Sánchez Tapia, Profesor de Análisis de Conflictos y Seguridad Internacional, Universidad de Navarra

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Un Cambio de Rumbo en Europa?: Elecciones 2024 y sus Repercusiones Globales

    Las elecciones al Parlamento Europeo de 2024 han dejado un marcado cambio de rumbo en el panorama político europeo. Los resultados muestran un significativo ascenso de la derecha en países clave como Francia, Italia y Alemania, con Marine Le Pen y Giorgia Meloni consolidándose como figuras predominantes en Francia e Italia, respectivamente. Este giro hacia el centro-derecha y la derecha más dura refleja un claro hartazgo del electorado hacia las políticas progresistas y de izquierda.

    Resultados Clave de las Elecciones

    Francia: La Agrupación Nacional de Marine Le Pen obtuvo un triunfo contundente con el 31,5% de los votos, lo que llevó al presidente Emmanuel Macron a disolver la Asamblea Nacional y convocar nuevas elecciones legislativas.

    Italia: Hermanos de Italia, el partido de Giorgia Meloni, ganó con el 28% de los votos, reafirmando su liderazgo en el país.

    Alemania: La coalición gobernante de Olaf Scholz sufrió un duro revés, con los socialdemócratas registrando su peor resultado en elecciones europeas con solo el 13,9% de los votos. La AfD, un partido de derecha, se alzó como la segunda fuerza con el 16%.

    España: El Partido Popular liderado por Alberto Núñez Feijóo ganó con el 32,4% de los votos, mientras que el PSOE quedó en segundo lugar con el 30,2%.

    Con menor peso dentro del Parlamento, en el resto de países dividió sus preferencias, aunque la tendencia siguió por el mismo camino:

    Portugal: El Vox Portugués Entra en la Eurocámara

    Austria: Gana el Ultranacionalismo

    Grecia: El Centroderecha Vence

    Países Bajos: Gana el Centroizquierda

    Polonia: Donald Tusk, el Más Votado

    Hungría: Orbán Gana pero con menos tracción

    Bélgica: Dimite el Primer Ministro (liberal demócrata) ante los pésimos resultados obtenidos (5to lugar), frente al partido flamenco nacionalista y populista de derechas, ganador de las elecciones junto a otros movimientos conservadores y reformistas de centro derecha.

    Suecia: Socialdemócratas Dominan

    Dinamarca: Vence la Izquierda

    Bulgaria: Ganan los Conservadores Populistas

    Cómo queda la distribución de Escaños en el Parlamento Europeo

    • Alemania: 96 escaños
    • Francia: 81 escaños
    • Italia: 76 escaños
    • España: 61 escaños
    • Polonia: 52 escaños
    • Rumanía: 33 escaños
    • Países Bajos: 31 escaños
    • Grecia, Bélgica, Portugal, Suecia, Hungría, República Checa: 21 escaños cada uno
    • Austria: 19 escaños
    • Bulgaria: 17 escaños
    • Finlandia: 15 escaños
    • Dinamarca, Eslovaquia, Irlanda: 14 escaños cada uno
    • Croacia: 12 escaños
    • Lituania: 11 escaños
    • Eslovenia, Letonia: 9 escaños cada uno
    • Estonia: 7 escaños
    • Chipre, Luxemburgo, Malta: 6 escaños cada uno

    Estos resultados son indicativos de un cambio de rumbo significativo en las preferencias del electorado europeo, que parece estar virando hacia opciones más conservadoras y de derecha.

    Importancia Global de los Resultados

    Los resultados de estas elecciones tienen implicaciones más allá de las fronteras de la Unión Europea. Para países como Panamá, estos cambios en el Parlamento Europeo podrían traducirse en políticas más favorables en términos de regulación financiera y fiscalidad. Históricamente, las composiciones de izquierda en el Parlamento Europeo han sido más estrictas con respecto a los paraísos fiscales, impulsando regulaciones más severas y medidas de transparencia global. La derecha europea, por otro lado, ha tendido a adoptar posturas más flexibles respecto a la fiscalidad y la regulación financiera, defendiendo políticas de menos impuestos y mayor libertad económica.

    Panamá ha sido un punto focal en la discusión global sobre la transparencia financiera, especialmente desde los Panama Papers en 2016. Con la nueva composición del Parlamento Europeo inclinada hacia la derecha, es posible que haya un relajamiento en la presión para implementar regulaciones estrictas sobre paraísos fiscales. Esto podría brindar a Panamá una mayor flexibilidad para manejar sus asuntos financieros sin la intensa supervisión europea que se vio en años anteriores.

    El Vuelco del Electorado Europeo

    El giro hacia el centro-derecha y la derecha más dura refleja un descontento creciente entre los ciudadanos europeos hacia las políticas progresistas. Factores como la inmigración, la economía, y la identidad nacional han impulsado a los votantes a optar por partidos que promueven una postura más conservadora y, en algunos casos, nacionalista.

    Francia e Italia han visto un resurgimiento de la derecha, con Le Pen y Meloni capitalizando sobre el descontento popular con las políticas actuales. En Alemania, el descontento con la coalición gobernante ha llevado a un resurgimiento de partidos más a la derecha, como la AfD. En España, aunque el Partido Popular no es tan radical como sus contrapartes en otros países, su victoria también refleja una preferencia por políticas más conservadoras dado el posicionamiento firme de Vox y el ascenso de una nueva figura política disidente «Se acabó la fiesta» que capitaliza el descontento ciudadano con políticas dizque progresistas que le han dado escaños sorpresivos para una primera elección.

    Implicaciones Futuras

    Este cambio de rumbo en Europa podría tener varias consecuencias. A nivel interno, se podrían ver políticas más restrictivas en temas de inmigración, seguridad y economía. Queda en juego nada menos que la implicancia que tendrá Europa ante la guerra de Rusia con Ucrania, aunque posiblemente no varíe el apoyo a Ucrania que actualmente le provee la Unión. A nivel externo, la Unión Europea podría adoptar una postura más laxa en la regulación financiera global, impactando significativamente a economías dependientes de servicios financieros offshore como Panamá.

    Para Panamá y otros países, estos resultados significan que podrían enfrentar un entorno más favorable en términos de regulación financiera y fiscalidad. La nueva composición del Parlamento Europeo podría estar menos inclinada a imponer restricciones severas y más dispuesta a promover políticas que favorezcan el libre mercado y la baja imposición fiscal.

    El primer análisis podría entonces concluir que las elecciones europeas de 2024 no solo reconfiguran el panorama político del continente, sino que también tienen implicaciones profundas para la política y economía global. Con un electorado que muestra signos de cansancio hacia las políticas progresistas, el futuro inmediato de Europa se perfila hacia un enfoque más conservador, con posibles beneficios para países como el nuestro en términos de regulación financiera y fiscal.

  •  Parlamento Europeo aprueba la prohibición de transacciones anónimas de criptomonedas

    Una mayoría de los comités principales del Parlamento Europeo han dado luz verde a la prohibición de transacciones anónimas de criptomonedas realizadas a través de monederos criptográficos auto custodiados, independientemente del valor de la transacción. Esta decisión se produce como parte de los esfuerzos de la Unión Europea para ampliar sus leyes de prevención del blanqueo de dinero (AML) y contra la financiación del terrorismo para abarcar el mercado de las criptomonedas.

    La nueva legislación impone ciertos límites a las transacciones en efectivo y a los pagos de criptomonedas anónimos. Específicamente, prohíbe los pagos en efectivo anónimos que excedan los 3,000 euros en transacciones comerciales y prohíbe completamente los pagos en efectivo superiores a 10,000 euros en transacciones comerciales. Estas medidas tienen como objetivo combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo dentro de la UE.

    Sin embargo, esta medida ha generado críticas por parte de algunos miembros del Parlamento Europeo, incluido Patrick Breyer del Partido Pirata de Alemania. Breyer, junto con Gunnar Beck de Alternativa para Alemania, fueron algunos de los pocos que votaron en contra de la prohibición de pagos de criptomonedas anónimas. Breyer argumenta que la legislación compromete la independencia económica y la privacidad financiera, afirmando que la capacidad de realizar transacciones de forma anónima es un derecho fundamental.

    En efecto, la comunidad criptográfica ha expresado reacciones mixtas ante estas medidas regulatorias. Mientras que algunos creen que las nuevas leyes AML son necesarias para combatir actividades ilícitas, otros temen que puedan infringir en la privacidad y frenar la actividad económica. Daniel «Loddi» Tröster, presentador del Sound Money Bitcoin Podcast, destacó preocupaciones prácticas sobre el impacto de la legislación en las donaciones y sus implicaciones más amplias para el uso de criptomonedas dentro de la UE.

    Desde una perspectiva libertaria, la decisión de la UE sobre la prohibición de transacciones anónimas de criptomonedas, representa una preocupante invasión a la libertad individual y la privacidad financiera. Al restringir la capacidad de realizar transacciones anónimas de criptomonedas la legislación socava los principios fundamentales de las mismas, que se basan en la descentralización y la autonomía personal. Además, tales regulaciones pueden obstaculizar inadvertidamente la innovación y el crecimiento económico dentro del sector de las criptomonedas, frenando los beneficios potenciales que las finanzas descentralizadas pueden ofrecer.

    Es crucial que los formuladores de políticas encuentren un equilibrio entre combatir actividades ilícitas y preservar las libertades individuales. Si bien es importante tomar medidas para prevenir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, estas no deben ser a expensas de la libertad personal y la innovación. A medida que la UE avanza en la implementación de estas regulaciones, debe considerar cuidadosamente las implicaciones para la privacidad y la libertad económica, asegurando que las medidas regulatorias no restrinjan indebidamente el uso y el desarrollo de criptomonedas dentro de la región.

    Impedir transacciones libres y voluntarias entre partes privadas no solo afecta los derechos de propiedad y la libertad económica, sino que también establece un peligroso precedente que podría conducir a un estado totalitario. Al restringir el derecho de las personas a realizar transacciones financieras de manera privada, el gobierno ejerce un control indebido sobre la vida económica de los ciudadanos y socava los principios de libertad y autonomía individual.

    Además, estas medidas coercitivas plantean la pregunta de cómo se puede realmente impedir que las personas ejerzan su libertad como deseen. A pesar de los esfuerzos del gobierno por imponer regulaciones restrictivas, los individuos siempre recurrirán a nuevas soluciones tecnológicas y alternativas descentralizadas para mantener su privacidad y libertad financiera. Esta lucha entre la libertad individual y el control estatal es una batalla fundamental que define el rumbo de nuestra sociedad.

    Estas medidas regulatorias podrían allanar el camino hacia un estado totalitario que dicta cómo y cuándo debemos actuar, socavando las libertades personales y erosionando los pilares de una sociedad libre y democrática. Es fundamental que los ciudadanos estemos alertas y defendamos nuestros derechos contra cualquier intento de imponer un control excesivo por parte del gobierno, ahora en Europa, pero más tarde o temprano, esas políticas permean a todo el globo. La lucha por la libertad individual y la privacidad financiera es una batalla constante que requiere su eterna vigilancia y resistencia contra cualquier forma de autoritarismo y opresión.

  • Reforma de la Unión Aduanera de la UE: ¿Un Golpe al Libre Comercio?

    Introducción:
    La Comisión Europea ha presentado recientemente una propuesta legislativa para renovar la Unión Aduanera, un sistema establecido en 1968 para establecer tarifas aduaneras comunes a las mercancías que ingresan a la Unión Europea. Esta propuesta busca modernizar y simplificar el entorno regulatorio, así como centralizar la supervisión y adaptar el sistema a las características del comercio digital. Sin embargo, esta remodelación puede tener consecuencias que afecten principalmente a las personas que se benefician de los bajos precios y la desregulación del libre comercio. En este artículo, analizaremos los detalles de la propuesta y cómo puede impactar en la capacidad de las personas para adquirir productos asequibles.

    El Problema de la Unión Aduanera:
    La Unión Aduanera de la UE ha enfrentado desafíos debido a su estructura obsoleta y la falta de una base de datos centralizada y supervisión efectiva de la cadena de suministro. Los importadores deben lidiar con 27 administradores diferentes y más de 111 sistemas informáticos no siempre conectados entre sí. Esto genera ineficiencias y obstáculos para el comercio fluido de mercancías.

    La Complejidad Creciente:
    La propuesta de reforma se basa en la creciente complejidad del entorno comercial actual por varias razones. En primer lugar, el auge del comercio electrónico ha dado lugar a un aumento significativo de envíos de bajo valor que ingresan a la Unión Europea desde fuera del bloque. En segundo lugar, las normas relacionadas con estándares medioambientales, laborales y sanciones geopolíticas han aumentado, lo que agrega una capa adicional de regulaciones y complicaciones. Estos factores han dificultado la eficiencia y la aplicación efectiva de la Unión Aduanera.

    Detalles de la Propuesta:
    La propuesta de reforma se basa en tres ideas principales. La primera es establecer una nueva asociación entre las aduanas y las empresas basada en la transparencia y la responsabilidad. Se utilizará inteligencia artificial y aprendizaje automático para reducir al mínimo la necesidad de hacer declaraciones aduaneras y simplificar los procesos para las empresas. La segunda idea es establecer una nueva arquitectura para la vigilancia de la Unión Aduanera, creando una nueva autoridad europea que centralice los esfuerzos y coordine mejor a las autoridades nacionales. La tercera idea es adaptar el marco al comercio electrónico, que presenta desafíos únicos, incluyendo altos niveles de fraude.

    Impacto Potencial en el Libre Comercio:
    Aunque la propuesta tiene como objetivo mejorar la eficiencia y la transparencia de la Unión Aduanera, existe la preocupación de que pueda afectar negativamente al libre comercio y a las personas que dependen de los bajos precios y la desregulación para adquirir productos asequibles. Por ejemplo, la eliminación de la exención de derechos de aduana para mercancías de valor inferior a 150 euros puede resultar en un aumento de los costos para los consumidores. Además, la introducción de un centro de datos aduaneros de la UE y la supresión de los límites de valor podrían generar una mayor burocracia y dificultades para las empresas, especialmente para aquellas que se dedican al comercio electrónico.

    La propuesta de reforma busca equilibrar la necesidad de modernizar la Unión Aduanera con la facilitación del comercio y la protección de los intereses de los consumidores. Sin embargo, es importante abordar las preocupaciones y desafíos que podrían surgir debido a estos cambios.

    Una de las preocupaciones clave es el posible aumento de los costos para los consumidores. Al eliminar la exención de derechos de aduana para mercancías de bajo valor, es probable que los precios de algunos productos importados se vean afectados. Esto podría impactar negativamente a aquellos que confían en la disponibilidad de productos asequibles para satisfacer sus necesidades diarias, pensemos en aquellos que utilizan Amazon, Aliexpress o similares.

    Además, la introducción de un centro de datos aduaneros de la UE y la simplificación de los sistemas informáticos pueden requerir una adaptación y una inversión significativa por parte de las empresas. Esto puede ser especialmente desafiante para las pequeñas y medianas empresas que pueden tener recursos limitados. La implementación de estas medidas debe considerar las necesidades y capacidades de las diferentes empresas para evitar una carga excesiva y garantizar una transición suave.

    Si bien puede ser comprensible la necesidad de abordar el fraude en el comercio electrónico, es importante encontrar un equilibrio para no obstaculizar la capacidad de las empresas y los consumidores de beneficiarse de las ventajas del comercio digital. La lucha contra el fraude debe ir acompañada de medidas que no impongan barreras innecesarias o excesivas para el comercio legítimo.

    En resumen, la propuesta de reforma de la Unión Aduanera de la UE busca abordar los desafíos actuales y adaptarse a las realidades del comercio moderno. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta el impacto potencial en el libre comercio y en aquellos que dependen de los bajos precios y la desregulación para acceder a productos asequibles. Es necesario un enfoque equilibrado que promueva la eficiencia y la transparencia sin imponer cargas excesivas a las empresas y los consumidores. La propuesta ahora debe ser debatida y acordada por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, lo que brinda una oportunidad para abordar estas preocupaciones y garantizar que se logren resultados positivos para todos los involucrados en el comercio internacional.

  • ¿El principio del fin para los automóviles de gasolina? Los legisladores de la UE votan para prohibir nuevas ventas a partir de 2035.

    Los legisladores europeos votaron el pasado miércoles para prohibir la venta de automóviles y furgonetas nuevos de diésel y gasolina en la UE a partir de 2035, lo que representa un impulso importante para los ambiciosos objetivos ecológicos de la región.

    Un total de 339 eurodiputados del Parlamento Europeo votaron a favor de los planes propuestos por la Comisión Europea. Hubo 249 votos en contra de la propuesta, mientras que 24 eurodiputados se abstuvieron.

    Este proyecto lleva a la Unión Europea un paso más cerca de su objetivo de reducir las emisiones de los turismos y vehículos comerciales ligeros nuevos en un 100% en 2035, en comparación con 2021. Para 2030, el objetivo es una reducción de emisiones del 50% para las furgonetas y del 55% para coches.

    La votación en Estrasburgo, Francia, también impulsa una iniciativa clave de la UE para reducir todas las emisiones que contribuyen al calentamiento del planeta en un 55 % para 2030.

    Por otro lado, no se impulsaron enmiendas para tener en cuenta la huella de carbono relacionada con la producción de un automóvil, lo que podría permitir a los fabricantes de automóviles créditos para combustibles sintéticos, los llamados e-combustibles, hechos con dióxido de carbono capturado e hidrógeno producido a partir de fuentes renovables.

    Después de la votación, el presidente del comité ambiental de la UE, Pascal Canfin, tuiteó triunfalmente: “¡Autos 100% cero emisiones en 2035! Acojo con gran satisfacción la votación sobre las normas de CO2 en @Europarl_EN. Esta posición del Parlamento Europeo es una victoria importante y consistente con nuestro objetivo de neutralidad climática”.

    El anuncio se produce cuando los precios de la gasolina en EE. UU. alcanzaron un récord promedio de 4,97 dólares el galón, según los datos más recientes. Y los expertos no creen que los precios bajen pronto. Aunque se espera que el costo de producir un vehículo eléctrico aumente un 22% en los próximos cuatro años, lo que elevaría el costo a $138 por kilovatio-hora, se prevé que disminuya constantemente hasta $90 por kilovatio-hora hasta 2031, según CNBC.

    “El 15% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la UE provienen del transporte por carretera. Reducir estas emisiones es vital si vamos a alcanzar nuestros objetivos climáticos”, tuiteó un grupo de legisladores del Partido Verde de la UE después de la votación.

    Para impulsar las ventas de vehículos eléctricos, Bruselas también propuso una legislación que requeriría que los países instalen puntos de carga públicos a no más de 60 kilómetros (37,3 millas) de distancia en las principales carreteras para 2025.

    Algunos fabricantes de vehículos por su parte, ya han anunciado planes para eliminar gradualmente los motores de combustión interna para 2035. A principios de 2021, General Motors anunció planes para eliminar gradualmente los automóviles y camiones que funcionan con gasolina y solo vender vehículos que no tengan emisiones de escape. El plan de GM tendrá enormes ramificaciones para el sector del petróleo y el gas, que está estrechamente relacionado con los automóviles con motor de combustión. Por último, Ford y Volvo también anunciaron planes para acelerar su transición a autos eléctricos y eliminar gradualmente los vehículos que funcionan con combustibles fósiles.

    Además, fuera de la UE, muchos otros países han anunciado planes para abandonar los automóviles con motor de combustión. Japón anunció en 2020 planes para eliminar gradualmente la venta de automóviles con motor de gasolina y diésel para 2035, pero confirmó que aún permitirá la venta de vehículos híbridos. Canadá fue otro de los países que anunció los pasos para eliminar gradualmente la venta de motores a gas para el mismo año que Japón y la UE. Reino Unido por su parte, quiere detener la venta de automóviles y camionetas nuevos de diésel y gasolina para 2030. Exigirá, a partir de 2035, que todos los automóviles y camionetas nuevos tengan cero emisiones de escape.

  • El veto de varios países de Europa amenaza con estancar la reforma fiscal global.

    La directiva de la UE se enfrenta a la resistencia de Polonia y Hungría, Malta, Estonia y Suecia para implementar una tasa impositiva corporativa mínima del 15%. El desafío pone en duda el objetivo de la comisión de un acuerdo entre los gobiernos de la UE y el Parlamento Europeo bajo la presidencia francesa de la UE para cumplir con la fecha límite acordada a nivel mundial de enero de 2023 para la entrada en vigor de la nueva reforma fiscal global.

    Este martes pasado, 18 de enero, los ministros de finanzas de la UE se reunieron en Bruselas para discutir la directiva propuesta por la Comisión en diciembre del año pasado, luego del acuerdo internacional de la OCDE en octubre para introducir la tasa impositiva corporativa mínima efectiva del 15% para aquellas empresas con una facturación anual superior a 750 millones de euros, teniendo la OCDE como objetivo la eliminación de los paraísos fiscales y la garantía de que las empresas multinacionales del mundo, incluidos los gigantes tecnológicos, paguen sus impuestos.

    El acuerdo de octubre se basó en dos pilares. El pilar uno reasigna una parte de los impuestos pagados por las multinacionales grandes y altamente rentables de la jurisdicción de su sede a la jurisdicción en la que se realiza la facturación, mientras que el pilar dos introduce una tasa impositiva corporativa mínima efectiva del 15%.

    Mientras que para el pilar uno aún no se ha llegado a un acuerdo técnico a nivel de la OCDE, los signatarios del acuerdo fiscal de la OCDE ya pueden implementar el pilar dos. Todos los estados miembros de la UE se encuentran entre los signatarios.

    Tanto la Comisión Europea como el gobierno francés, quieren implementar la directiva lo más rápido posible. El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, dijo este martes: “Para la credibilidad de todos nosotros en esta mesa […], es importante que adoptemos esta directiva rápidamente”, dijo a sus colegas ministros. Sin embargo, los ministros de Finanzas de Polonia y Hungría, Malta, Estonia y Suecia discreparon. Temen que avanzar demasiado rápido en el impuesto corporativo mínimo podría poner a la UE en una posición más débil para exigir la implementación del pilar 1 del acuerdo fiscal de la OCDE.

    “El pilar 1 y el pilar dos están inherentemente vinculados y no vemos ninguna posibilidad de separarlos dentro de la UE”, dijo el ministro polaco Tadeusz Koscinski a los ministros de finanzas de la UE. “Necesitamos insistir en establecer garantías legales para que se implementen ambos pilares”, dijo Koscinski.

    Lo mismo piensa el ministro húngaro, Mihály Varga, para quien “ambos pilares deben abordarse juntos” y los progresos en el segundo de ellos deben ser “paralelos” a los avances en el primero. “Creemos que las reglas de impuestos mínimos globales solo pueden implementarse si otros países también cumplen con sus compromisos políticos”, dijo Varga.

    “Es muy importante tener en cuenta que se acordó una reforma global que se compone de dos pilares. Creemos que la UE debería trabajar asegurando la aplicación de ambos”, explicó también la ministra de Finanzas de Estonia, Keit Pentus-Rosimannus.

    Por su parte, Suecia compartió su “preocupación” por este calendario que considera apretado y su ministro de Finanzas, Mikael Damberg, avanzó que puede ser un “problema en su país debido a los requisitos constitucionales de elaboración de leyes”, dijo Damberg.

    Mientras tanto, Irlanda respaldó la directiva a pesar de que durante mucho tiempo se había opuesto al acuerdo a nivel de la OCDE, así como España, Países Bajos, Portugal, Grecia, Bélgica, Alemania y Dinamarca, entre otros. «En octubre de este año, 137 países apoyaron un acuerdo multilateral histórico para transformar la tributación corporativa global», dijo a los periodistas el comisionado económico Paolo Gentiloni. «Ya es hora de que cambien los impuestos globales», afirmó.

    Cuando se le preguntó sobre posibles reticencias futuras entre los países de la UE, Gentiloni argumentó que la UE no está armonizando las normas fiscales. «No estamos aboliendo la competencia fiscal. No estamos introduciendo una armonización de los impuestos corporativos en la UE, todavía tendremos diferentes niveles de impuestos corporativos en diferentes países. Estamos introduciendo un techo, un límite a la carrera hacia el abismo». dijo el comisario italiano.

  • La eterna lista negra

    Ya lo sabíamos. Y lo advertimos. Cada esfuerzo para salir de las listas de colores, grises o negras, es fútil, porque A) Son varias listas elaboradas por funcionarios de distintas instituciones con distintos criterios, lo cual significa que se puede estar en una lista y en otras no por la misma causa. B) Los ámbitos de la evasión fiscal son tan extensos como insaciables sean los estados. Por lo tanto, los estados seguirán extendiendo y creando espacios donde poder vigilar y castigar al ciudadano por no pagar los tributos correspondientes. Así que salir de una lista, no significa que no se vuelva a caer en la misma. C) Aparte de las preocupaciones legítimas de los elaboradores de listas, como el financiamiento de actividades terroristas, en el caso del GAFI, o de la evasión fiscal en el caso de la OCDE, hay una clara preocupación proteccionista encubierta, que hace que los estados estén dispuestos a incluir en sus listas de paraísos fiscales a quienes no tienen padrinos poderosos. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos o de la Unión Europea, por ejemplo, no suelen ser incluidos con la misma frecuencia que los paraísos fiscales offshore de la mancomunidad británica; y éstos a su vez, menos que los paraísos fiscales como Panamá que no son parte de la mancomunidad británica. Panamá se encuentra en particular desprotección frente a las presiones de las listas de colores. Y en parte es nuestra culpa.

    Panamá es un mercado cerrado a los abogados de otras jurisdicciones. Con el perdón del Colegio de Abogados, casi todas las firmas grandes de abogados internacionales de Panamá, tiene sucursales y representantes en otras jurisdicciones. En cambio es imposible para firmas de abogados británicas, europeas o norteamericanas para citar un ejemplo, dedicadas al negocio offshore, abrir firmas en Panamá y operar en Panamá. El proteccionismo laboral nos pasa ahora la factura. No tenemos la capacidad de lobby que tendríamos sin las hipotéticas ramas locales de firmas extranjeras de abogados offshore, vieran su negocio afectado en Panamá y empezaran a hacer lobby en Washington o Londres o Bruselas para detener nuestra inclusión en las listas. Ahora mismo es un problema que solo afecta a panameños, así que se jodan los panameños, eso es como se ve afuera de Panamá. Nuestro proteccionismo laboral ahora nos pasa factura.

    La cancillería de Panamá demora en asociarse con otros paraísos fiscales para una defensa común de sus intereses. Está claro que por más que Panamá se baje los pantalones y firme cuanta norma les pidan el GAFI y la OCDE como hacía el gobierno de Juan Carlos Varela, que llegó al servilismo no solo de firmar todo lo que le ponían enfrente, sino también de negarse a asociarse con otros paraísos fiscales para hacer un frente de defensa común. Un firme creyente de “aquellos que no se juntan, colgarán por separado”. La cancillería actual parece no estar interesada en cambiar la política. Así que seguiremos teniendo que aguantar las presiones solos, negociando solos y cediendo solos. El negociar con el GAFI, la OCDE y la Unión Europea, no impide asociarse con aliados internacionales para coordinar un frente común… ¿Entenderán esto en la plaza Bolívar?

    Los países centrales o desarrollados no confían en Panamá como jurisdicción. Podemos firmar lo que sea, pero Panamá tiene un serio problema de imagen institucional. Un país donde la Corte Suprema y los Tribunales fallan de una manera y luego de otra en casos similares, si es que fallan. Donde temas serios constitucionales simplemente no se fallan y punto. Donde la Corte manda borradores de fallos a la presidencia de la República antes de fallar. Donde la Corte falla, y el Ejecutivo pide aclarar (un fallo que debe ser final) para que los meses o años que dure la aclaración no rinda efectos legales el fallo. Esto es una desventaja muy seria. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos tienen al final el respaldo del sistema de justicia de los Estados Unidos. Los paraísos fiscales del Caribe, tienen el respaldo del sistema de justicia británico en última instancia. Acá el respaldo es del cuestionadísimo sistema legal panameño, y la administración pública panameña, que es una mezcla de voracidad en cuanto a personal y jurisdicción, e incapacidad en cuanto a actuaciones. El resultado es que podemos hacer como Varela y Chabela y firmar lo que nos pongan enfrente, los países de la OCDE y la Unión Europea seguirán dudando de la capacidad e intención de cumplir lo firmado y nos seguirán poniendo en listas negras. Y en un país donde el Presidente parece cogobernar con los diputados, que son las personas perceptiblemente más corruptas de este país, y muchos están seriamente involucrados en las actividades que el GAFI cuestiona, mucho menos se va a confiar en Panamá.

    Panamá no ha hecho ningún intento serio en buscar negocios alternativos. Está claro que el negocio offshore murió tal y cual se manejaba desde los 1970s. Pero ni Varela ni Nito Cortizo parecen estar interesados en modificar el marco legal de la economía panameña que no ha variado desde los 1970s. Desde Ernesto Perez Balladares no se han hecho reformas económicas profundas, salvo una tímida intención de Martín Torrijos a mediados de los 2000s. No se ha modificado el Código de Trabajo desde 1995. No se han eliminado las barreras de proteccionismo laboral o agrario. No se ha mejorado el sistema educativo. No se ha mejorado el sistema judicial. El resultado es claro. Salvo el sector servicios, Panamá sigue anclado en los 1970s.

    Una de las presiones grandes que viene, por ejemplo, es el que las Sedes de Empresas Multinacionales no sean meras oficinas de facturación, sino que produzcan algún tipo de contenido real. Esto significa cambios en la legislación laboral y de las profesiones que Panamá no está dispuesto a hacer, basta ver la reacción de los gremios a la Cámara de Comercio frente a la sugerencia de abrir las profesiones o la de los transportistas y hoteleros a las plataformas tecnológicas.

    El resultado es un país que va a estar en las eternas listas de colores, grises o negras. Y parecería que no hay intención de cambiar las cosas.

  • Google gana un caso histórico en la Unión Europea sobre libertad de información

    Google ganó un caso histórico en la Unión Europea el martes pasado, cuando el Tribunal Superior de Justicia dictaminó que el gigante de Internet no tendrá que extender las reglas del «derecho al olvido»de la UE, también conocido como el «derecho a la eliminación», a sus motores de búsqueda fuera de la región.

    El caso, visto como un enfrentamiento del derecho a la privacidad en línea contra la libertad de información, surgió de una batalla legal librada por Francia desde 2014 para que Google aplique el «derecho al olvido» a todos sus dominios de búsqueda. Este fallo dictaminaba que las personas tienen derecho a controlar lo que aparece cuando se busca su nombre en línea, pudiendole pedirle a Google, por ejemplo, que elimine un enlace.

    Desde que Google comenzó a manejar solicitudes de «derecho al olvido» en mayo de ese año, el gigante tecnológico, según el informe de transparencia de la compañía, ha eliminado cerca de 1.3 millones de enlaces web de sus resultados de búsqueda, o un 45% del total de solicitudes recibidas. Dichas solicitudes presentadas por residentes europeos son revisadas por el personal de Google con sede en Irlanda, que las evalúa en función de criterios que incluyen si la información de la página web es «inadecuada, irrelevante, ya no es relevante o excesiva».

    El vigilante de privacidad de Francia, CNIL, multó a Google con $ 110,000 en 2016 por negarse a eliminar información confidencial a pedido de los resultados de búsqueda en todo el mundo. Un año después, CNIL quería que Google eliminara los resultados de todos sus motores de búsqueda a pedido, y no solo los sitios de países europeos como www.google.fr. Google se negó y en el caso judicial resultante, las autoridades legales francesas acudieron al tribunal más alto de la UE.

    En reacción al fallo, el abogado principal de privacidad de Google, Peter Fleischer, dijo que «es bueno ver que el Tribunal estuvo de acuerdo con nuestros argumentos» y agregó que Google había trabajado duro «para lograr un equilibrio razonable entre los derechos de acceso de las personas a la información y la privacidad. »

    El fallo es definitivo y se convierte en el punto de referencia sobre el cual los tribunales del bloque de 28 naciones deben basar sus decisiones relacionadas con tales casos. También plantea preguntas sobre cómo hacer cumplir las diferentes jurisdicciones cuando se trata de Internet sin fronteras. La Comisión Europea señaló que el tribunal volvió a confirmar que el «derecho al olvido» existe en la UE. Asimismo, dijo que un operador de motores de búsqueda debe adoptar medidas para disuadir a los usuarios de Internet de que salgan de la UE para encontrar esa información. Aquellos que querían ver una extensión de este tipo, argumentan que en Internet es fácil cambiar de las versiones nacionales del sitio web a otras fuera de la UE, por ejemplo, de google.fr a google.com, para encontrar la información que debe ser eliminada dentro de la UE.

    Google finalmente afirmó que puede rechazar una solicitud de exclusión de la lista si la página contiene información que es «fuertemente de interés público» con material relacionado con la vida profesional del solicitante, crímenes pasados, cargos políticos, cargos en la vida pública o si el contenido consiste en documentos gubernamentales o «de naturaleza periodística».

  • Panamá, Unión Europea y GAFI

    El anuncio de la inclusión, nuevamente de Panamá en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de países que presentan deficiencias estratégicas en la lucha contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo ha sido recogido por la prensa europea.

    El GAFI, con sede en Paris y presidido actualmente por E.E.U.U. tiene 36 miembros (34 países y dos organizaciones regionales, Comisión Europea y Consejo de cooperación del Golfo).

    La presencia de Panamá en la lista de gris de GAFI no es un hecho aislado de lo acontecido el 13 de febrero pasado, cuando la CE propuso una lista negra de 23 países o territorios de “alto riesgo” de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Entre los siete nuevos nombres, figuraban Panamá, Arabia Saudita y cuatro territorios estadounidenses.

    Días después, los gobiernos de la Unión Europea (UE) tumbaron formalmente la lista negra elaborada por Bruselas, aduciendo que el proceso utilizado no incentiva «activamente a los países afectados a adoptar medidas decisivas» y además no respeta el derecho de éstos a «ser escuchados», según un comunicado. El gobierno panameño rechazó la medida y llamó al embajador a consultas.

    Pero en realidad, lo que propició la eliminación de la lista negra de la CE fueron las duras criticas que despertó tanto de Washington como de Riad, denunciando “una decisión políticamente motivada”. “Pienso que es bochornoso la manera como este asunto ha sido tratado “, declaró Gordon Sondland, embajador norteamericano ante la UE.

    El Departamento del Tesoro de EE.UU. cuestionó la eficacia de la metodología empleada, indicando a los bancos de EE.UU. que no tienen que tomar la lista en consideración ni realizar cambios generales en los protocolos de calificación interna y monitoreo. “Más allá de nuestras preocupaciones con la metodología de listado, el Departamento del Tesoro rechaza la inclusión de Samoa de EE.UU., Guam, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.UU. en la lista”.

    Por otro lado, en Bruselas se da por seguro un fuerte ejercicio de presión diplomática a los Estados miembros durante la cumbre con la Liga Árabe en Egipto el 24 y 25 de febrero, incluida una carta firmada por el rey Salman y entregada a las delegaciones europeas en la que criticaba la «sorprendente» inclusión del reino y advertía sobre las consecuencias financieras “en el comercio y los flujos de inversiones entre el Reino y la Unión Europea», informó el Financial Times.

    La iniciativa de la CE de incluir a Arabia Saudita en su lista se dio en un contexto de fuertes tensiones entre Bruselas y Riad a raíz del presunto asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashogg en el consulado del país en Turquía. Pero Francia, Reino Unido y Alemania bloquearon dicha iniciativa, la cual fue interpretado como la voluntad de estos países de no poner en riesgo sus millonarios contratos de ventas de armas. Arabia Saudita es un importante socio comercial de Francia. Según el diario francés Le Monde, que se basa en un informe del Parlamento 2018 sobre las exportaciones de armamento, «Esto es más de 11 mil millones de euros de pedidos saudíes que se han validado en nueve años, un promedio de 1,2 mil millones de euros por año».

    Merece especial atención, que el Grupo de Acción Financiera (GAFI), en cuyos trabajos se basó Bruselas para elaborar su listado complementado por criterios muy estrictos fijados en la Quinta Directiva anti-blanqueo de la UE y fuentes como Europol, se dijo «muy preocupado» por la lista negra de Bruselas. El presidente de GAFI, el norteamericano Marshall Billingslea indicó que “los temas de listas negras y grises hay que tratarlos con mucha precaución”. En ese entonces, ni Panamá, ni los otros países de la lista de la Comisión de la UE figuraban en la lista de GAFI.

    Sin embargo, en el espacio de pocos meses, pese a los esfuerzos y compromisos asumidos con OCDE y GAFI, Panamá es la única jurisdicción  incluida en una corta lista oscura, lo cual podría reducir los flujos financieros, de inversión y comerciales internacionales hacia y desde el país.

    Es claro entonces, que la Comisión Europea y Francia en particular, ambos miembros de GAFI y presionados por sus poblaciones y medios de comunicación social, persisten en estigmatizarnos. Tal como lo expresó un periodista en un canal informativo de televisión francesa: “Panamá está en la mira de la comunidad internacional desde el escándalo de los Papeles de Panamá en 2016”. Esto, pese a que otros países de la región, Argentina, Venezuela y México se vieron salpicados por el escándalo pero no son listados.

    Es pues, preciso ganar espacios que permitan defender los intereses nacionales, así como lanzar campañas e información pública efectiva a través de los medios internacionales  tendientes a proyectar una imagen positiva del país. Esto exige un ejercicio de reflexión e introspección acerca dónde nos encontramos actualmente con respecto al panorama mundial y qué queremos proyectar al exterior.

    El establecimiento de políticas, procedimientos y sistemas de anti-lavado de activos en concordancia con los estándares internacionales debe ir acompañado de una identificación y comprensión de los actores relevantes “mapeo de actores”, organismos internacionales,  ONGs, países amigos y países “saboteadores”, que le permitan a Panamá posicionarse estratégicamente en la comunidad internacional y escapar de las listas. Comprender de primera mano la narrativa histórica de la crisis, la forma en que los eventos han sucedido y el contexto geopolítico presente.