Categoría: Politica y Actualidad

  • El Presidente de Estados Unidos: Líder Nacional o Presidente del Mundo?

    Guy Sorman, en su artículo «¿Qué presidente del mundo?», ofrece una reflexión sobre la importancia de las elecciones presidenciales en Estados Unidos no solo para los ciudadanos estadounidenses, sino también para el resto del mundo. Sorman subraya que el presidente de Estados Unidos ejerce un poder significativo a nivel global, más allá de sus competencias nacionales, lo que convierte estas elecciones en un asunto de relevancia internacional.

    El autor señala que, aunque el presidente estadounidense está limitado por múltiples contrapoderes internos —como el Congreso, la Justicia, los estados federados y el Ejército— su influencia en política exterior es mucho mayor. Esto se debe a que el presidente tiene un control más directo sobre la diplomacia y las decisiones militares. En momentos de crisis internacional, el presidente es el único que puede tomar decisiones rápidas y unilaterales, lo que destaca su rol como líder del mundo libre.

    Sorman analiza las posibles consecuencias de una victoria de Donald Trump o Kamala Harris en las elecciones de 2024. Resalta que, mientras Harris probablemente seguiría una política exterior continuista con la de Joe Biden, centrada en la defensa de la democracia y los intereses occidentales, Trump podría llevar a EE.UU. hacia un aislamiento que pondría en riesgo la estabilidad de alianzas clave como la OTAN y podría fomentar las ambiciones expansionistas de China y Rusia. En este contexto, la elección del presidente estadounidense tiene implicaciones directas para países como Ucrania, Israel y Taiwán, así como para la seguridad de Europa.

    En definitiva, Sorman sugiere que aunque los votantes europeos no participen directamente en estas elecciones, sus vidas y la estabilidad de sus naciones están profundamente conectadas con el resultado. Por lo tanto, es inevitable que el presidente de Estados Unidos sea visto como un «presidente del mundo», cuyo mandato influye en el orden global.

    Este análisis subraya la paradoja de que una elección que es, en principio, un asunto interno de Estados Unidos, tiene repercusiones que trascienden fronteras y afectan a millones de personas en todo el mundo. La influencia de la presidencia estadounidense sigue siendo única en el escenario internacional, y aunque esta hegemonía no está exenta de críticas, Sorman concluye que, dadas las alternativas, la mayoría preferiría que el «amo del mundo» siga estando en Washington en lugar de en Pekín o Moscú.

  • Bismarck vs. Beveridge: Comparativa de Sistemas de Salud

    La organización de los sistemas de salud a nivel global presenta diferentes modelos, siendo dos de los más destacados el sistema Bismarck y el sistema Beveridge. Ambos sistemas buscan proporcionar acceso a la salud para toda la población, pero lo hacen a través de mecanismos de financiamiento y administración que reflejan distintos enfoques ideológicos y prácticos.

    El Sistema Bismarck: Orígenes y Características

    El sistema Bismarck, implementado por primera vez en Alemania bajo el liderazgo del canciller Otto von Bismarck a fines del siglo XIX, se caracteriza por ser un sistema de seguros sociales obligatorios. En este modelo, tanto empleadores como empleados deben contribuir a fondos de seguros de salud que pueden ser administrados por entidades públicas o privadas, conocidas como «cajas de seguro».

    Financiamiento y Administración: El sistema Bismarck se financia principalmente a través de contribuciones directas vinculadas al empleo, lo que significa que las personas activas en el mercado laboral y sus empleadores financian su propio seguro de salud. La administración de estos fondos es descentralizada, y las aseguradoras compiten entre sí para ofrecer mejores servicios a sus afiliados.

    Pros y Contras Respecto a la Equidad:

    – Pros: La competencia entre aseguradoras lleva a una mayor eficiencia en la administración de los fondos y a mejoras en la calidad del servicio para atraer y mantener afiliados. Además, los sistemas Bismarck suelen ofrecer una cobertura más completa en términos de servicios, incluyendo una amplia gama de tratamientos y atención especializada.

    – Contras: A pesar de la cobertura universal, el sistema Bismarck suele decirse que carece de equidad debido a su dependencia de las contribuciones laborales. Aquellos que están desempleados, subempleados o trabajan en sectores informales pueden enfrentar dificultades para acceder a una atención de calidad, aunque en algunos países existen subsidios para estos grupos. Además, la fragmentación del sistema puede llevar a desigualdades en la calidad de la atención según la aseguradora elegida.

    Países que lo Implementan: Alemania es el ejemplo más emblemático de este sistema, pero otros países como Francia, los Países Bajos, Bélgica y Japón han adoptado variantes del modelo Bismarck.

    El Sistema Beveridge: Orígenes y Características

    El sistema Beveridge, creado por el economista británico William Beveridge tras la Segunda Guerra Mundial, se basa en un principio diferente: la provisión directa de servicios de salud por parte del Estado, financiados a través de los impuestos generales. Este modelo se implementó por primera vez en el Reino Unido y dio lugar al Servicio Nacional de Salud (NHS).

    Financiamiento y Administración: El sistema Beveridge se financia a través de los impuestos generales, lo que implica que todos los ciudadanos contribuyen al sistema de salud de acuerdo con su capacidad fiscal. La administración es centralizada, con el Estado a cargo de la planificación y provisión de los servicios de salud, lo que permite una mayor uniformidad en la calidad y el acceso.

    Pros y Contras Respecto a la Equidad:

    – Pros: El sistema Beveridge es altamente equitativo en términos de acceso, ya que todos los ciudadanos tienen derecho a los mismos servicios de salud, independientemente de su situación laboral o nivel de ingresos. La financiación a través de impuestos asegura que la carga económica esté distribuida de manera proporcional a la capacidad contributiva de cada individuo, promoviendo la justicia social.

    – Contras: La centralización del sistema conduce a una burocracia excesiva, lo que  en general se traduce en ineficiencias, tiempos de espera prolongados y una menor capacidad de respuesta a las necesidades locales. Además, la falta de competencia limita la innovación y la mejora en la calidad de los servicios.

    Países que lo Implementan: El Reino Unido es el país más asociado con el sistema Beveridge, pero también lo utilizan España, Italia, los países escandinavos, y en menor medida, otros países europeos y Nueva Zelanda.

    Comparación y Conclusiones

    Ambos sistemas, tanto el sistema Bismarck como el Beveridge, tienen ventajas y desventajas que reflejan sus diferentes enfoques en cuanto a la administración, el financiamiento y la equidad en la provisión de servicios de salud.

    Equidad: El sistema Beveridge se destaca por su enfoque en la equidad, garantizando que todos los ciudadanos tengan acceso a la misma calidad de servicios de salud sin importar su situación económica. En contraste, las críticas al sistema Bismarck es que puede generar desigualdades en el acceso y la calidad de la atención, especialmente para aquellos fuera del mercado laboral o con ingresos más bajos.

    Eficiencia y Calidad: El sistema Bismarck, a través de la competencia entre aseguradoras, es más eficiente en general y ofrece una calidad de servicio más elevada para aquellos que pueden elegir entre diferentes opciones. Sin embargo, esta misma competencia puede llevar a una fragmentación del sistema y desigualdades en la atención. El sistema Beveridge, al ser centralizado, busca una uniformidad en la calidad, pero puede enfrentarse a problemas de eficiencia y capacidad de respuesta.

    Flexibilidad: El sistema Bismarck es más flexible y adaptable a diferentes contextos y necesidades individuales, ya que los asegurados pueden elegir su proveedor de seguros y, en algunos casos, los servicios que desean priorizar. En cambio, el sistema Beveridge, al estar centralizado, es menos flexible y más dependiente de las decisiones políticas y administrativas a nivel estatal.

    Conclusión: No hay un sistema que sea intrínsecamente superior al otro; la elección entre un modelo Bismarck o Beveridge depende de las prioridades sociales y políticas de cada país. Mientras que el sistema Bismarck puede ser preferible en contextos donde la eficiencia y la personalización de los servicios son prioritarias, el sistema Beveridge es más adecuado en sociedades que valoran la equidad y la universalidad en el acceso a la salud. La clave está en encontrar un equilibrio que permita combinar lo mejor de ambos sistemas para satisfacer las necesidades de salud de la población.

  • Teoría y Práctica: Dos Caras de la Misma Moneda

    En el debate intelectual y político, a menudo se escucha la frase: «Una cosa es la teoría y otra la práctica». Esta afirmación, aunque común, es engañosa. Si bien la teoría y la práctica pueden parecer dispares en algunos casos, su relación es mucho más estrecha y significativa. De hecho, hay una máxima popular (a partir de Peter Drucker) que sostiene que no hay nada más práctico que una buena teoría, y esto cobra especial relevancia en el ámbito de la política.

    Teoría y Práctica: La Coherencia Esencial

    La teoría, en su esencia, es un conjunto de principios y conceptos que buscan explicar y predecir fenómenos del mundo real. Cuando una teoría está bien fundamentada, se espera que su aplicación práctica conduzca a resultados consistentes y positivos. Si la práctica de una teoría produce malos resultados, es indicativo de que la teoría en sí misma podría estar equivocada, malinterpretada o mal aplicada.

    Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, prominentes pensadores de la escuela austríaca de economía, subrayaron la importancia de las ideas y teorías en la configuración de la sociedad. Mises, en particular, enfatizó que las teorías económicas no son meras abstracciones sin consecuencias. Para Mises, las ideas y teorías moldean la realidad económica y social; por lo tanto, una buena teoría debe necesariamente llevar a una buena práctica si se aplica correctamente.

    El Peligro del Pragmatismo sin Principios

    En política, el pragmatismo es una tendencia que privilegia la eficiencia y los resultados inmediatos por encima de los principios teóricos. Si bien puede parecer que el pragmatismo es una solución rápida a problemas complejos, carecer de una teoría sólida que lo sustente conlleva a decisiones erráticas y cortoplacistas.

    Las ideas, según Hayek, no son solo guías abstractas; son fundamentales para establecer un rumbo claro y coherente en la política. Sin una teoría que defina y oriente las acciones, el pragmatismo puede llevar a un enfoque errático que responde únicamente a las presiones inmediatas, sin considerar las implicaciones a largo plazo.

    Lecciones de “Alicia en el País de las Maravillas”

    Una de las reflexiones más claras sobre la importancia de tener una dirección clara en la vida, y por extensión en la política, proviene de la obra «Alicia en el País de las Maravillas» de Lewis Carroll. En un momento icónico, Alicia le pregunta al Gato de Cheshire qué camino debe tomar. El Gato, sabio en su simplicidad, le responde: «Eso depende en gran parte de adónde quieras llegar». Esta respuesta subraya la idea de que, sin un objetivo o teoría clara, cualquier camino servirá, pero no necesariamente conducirá a un buen destino.

    En política, como en la vida, las decisiones no deben tomarse al azar o simplemente basadas en lo que parece funcionar en el momento. Deben estar guiadas por una visión clara, una teoría sólida que establezca no solo el «qué», sino también el «por qué». Sin una dirección teórica clara, la política puede perderse en un laberinto de soluciones improvisadas que, aunque pragmáticas y posiblemente efectivas en el corto plazo, pueden ser desastrosas a largo plazo.

    La dicotomía entre teoría y práctica es una falsa separación. Una buena teoría debe ser práctica por definición, ya que su valor se prueba en su aplicación. En política, el pragmatismo sin principios es peligroso porque puede llevar a soluciones efectistas de corto plazo que ignoran los fundamentos teóricos que aseguran el bienestar a largo plazo. Las ideas y teorías no son meros adornos intelectuales; son la brújula que guía las acciones hacia resultados consistentes y positivos. Como el Gato de Cheshire sugiere, sin una dirección clara, cualquier camino puede parecer viable, pero solo uno te llevará adonde realmente quieres llegar.

     

  • El Muro de Berlín: Símbolo de Coacción y Fracaso del Comunismo

    El 13 de agosto de 1961, el régimen comunista de la Alemania Oriental erigió uno de los símbolos más infames del siglo XX: el Muro de Berlín. Con una longitud de 155 kilómetros, este muro no solo dividió físicamente a Berlín, sino que también simbolizó la profunda división ideológica entre el Este y el Oeste, entre el comunismo y el capitalismo. Sin embargo, más allá de su construcción física, el Muro de Berlín representó la desesperación de un sistema político y económico incapaz de sostenerse sin recurrir a la coacción y a la represión.

    Hechos Históricos y Cruces Fatales

    El Muro de Berlín fue construido por la República Democrática Alemana (RDA) con el objetivo de detener el éxodo masivo de sus ciudadanos hacia la República Federal Alemana (RFA). Entre 1949 y 1961, aproximadamente 3 millones de personas habían huido hacia el Oeste en busca de mejores oportunidades y libertades que el comunismo no podía ofrecerles. El régimen comunista, viendo su estabilidad amenazada, decidió cerrar la frontera y levantar una barrera física que impidiera a sus ciudadanos escapar.

    A lo largo de sus 28 años de existencia, el Muro de Berlín fue testigo de innumerables intentos de escape. Se estima que más de 140 personas murieron intentando cruzar el muro, mientras que muchas otras lograron escapar utilizando túneles, globos aerostáticos e ingeniosas estratagemas. Cada intento exitoso de cruzar el muro fue una victoria para la libertad, un recordatorio de que el deseo humano de vivir sin cadenas es indomable.

    El Muro: Una Vergüenza Internacional

    El Muro no solo fue una tragedia para los alemanes divididos, sino que también se convirtió en un símbolo de vergüenza para el comunismo a nivel global. Mientras que el capitalismo occidental se caracterizaba por la prosperidad, el intercambio libre y la innovación, el comunismo se mantenía por la fuerza y el miedo. El muro fue la prueba irrefutable de que el comunismo no podía competir con el capitalismo en términos de bienestar y libertad; solo podía sobrevivir aislando a su gente.

    Desde la perspectiva de la Escuela Austriaca de Economía, el Muro de Berlín es un ejemplo claro del fracaso inherente de los sistemas planificados. Friedrich Hayek y Ludwig von Mises argumentaron que la intervención estatal y la planificación centralizada inevitablemente conducen a la represión, ya que no pueden gestionar eficientemente las complejas interacciones del mercado. El muro es la encarnación física de la “ruta hacia la servidumbre” que Hayek describió: cuando el gobierno controla la economía, debe controlar también a las personas para mantener su poder.

    El Mensaje a Futuro: Más Allá de los Muros Físicos

    La caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 fue un triunfo de la libertad sobre la opresión, un testimonio de la fuerza de la voluntad humana para superar la coacción. Pero los muros no son solo físicos; existen también muros mentales e ideológicos que dividen a las sociedades y restringen el pensamiento libre. Estos muros son construidos por el dogma, el miedo y la intolerancia, y son tan peligrosos como cualquier barrera de concreto.

    El colapso del Muro debe recordarnos la importancia de defender la libertad individual y de evitar los sistemas que buscan controlar la vida de las personas desde un poder centralizado. En un mundo donde nuevas formas de intervención y regulación surgen constantemente, es crucial mantenernos vigilantes y resistir la tentación de erigir nuevos muros, tanto visibles como invisibles.

    El mensaje que deja el Muro de Berlín es claro: la libertad y el libre mercado no solo generan prosperidad, sino que también son las condiciones naturales del ser humano. Cualquier sistema que intente suprimirlos está condenado al fracaso. La historia del Muro de Berlín es una advertencia para el futuro, un recordatorio de que la coacción y la represión no pueden nunca ser la base de un orden social justo y próspero.

  • Las próximas elecciones presidenciales estadounidenses

    Con gran dolor consigno que prefiero que gane las elecciones presidenciales en el otrora baluarte del mundo libre Kamala Harris que Donald Trump pues me inclino por una estatista al descubierto que uno camuflado, aunque en este último caso el candidato de marras parece inepto en materia política ya que no se percata de su ubicación en el espectro en el que se desenvuelve en temas nacionales e internacionales.

    Trump durante su gestión incrementó el gasto público, el déficit fiscal y la deuda estatal. Tuvo la indecencia de no reconocer el triunfo de su adversario en las últimas elecciones, a pesar que fue certificado por los 50 estados, por 61 jueces federales y locales (8 de los cuales fueron sugeridos por Trump) y su propio Vicepresidente, Mike Pence. Sus manifestaciones con motivo del ataque al Capitolio fueron bochornosas; como reporta la Association PressThe New York Times y el Washington Post el Presidente expresó reiteradamente en lugares públicos en esos días críticos respecto a los revoltosos: “They were there with love in their hearts. It was a beautiful day” (Estaban allí con amor en sus corazones. Fue un día hermoso), lo cual se desdijo más adelante en vista de la categórica condena inicial de colegas republicanos liderados por el Senador Lindsay Graham y del público en general. Del mismo modo que se retractó respecto del aborto a pesar de haber reiterado que era partidario del pro choice desde su célebre declaración inicial el 24 de octubre de 1999 en NBC News (“Meet the Press”) hasta que más adelante sus asesores le recomendaron condenar el aborto debido a la posición de sus seguidores potenciales con especial referencia destacados representantes del Tea Party.

    Trump es proteccionista, nacionalista y xenófobo que la emprende contra los inmigrantes y con ribetes peligrosos como cuando frente al enfrentamiento de dos grupos en Charlottesville donde todos los partidarios de una de las partes enfrentadas portaban estandartes nazis, frente a lo cual el entonces Presidente declaró ante las cámaras de CNN: “Very fine people on both sides” (Buena gente de los dos lados).

    Sé que hay personas de buena voluntad preocupadas por el avance del aparato estatal estadounidense que consideran que es mejor apoyarlo a Trump pues el gobierno de Biden y lo que proyecta su eventual sucesora es una calamidad. Esto último es del todo correcto pero no puede decirse con rigor que con los antecedentes referidos de Trump se enfrentará al tamaño del gobierno federal con el agravante que como queda dicho el disfraz -tal vez inconsciente- presenta un frente de mayor peligro y debilita las defensas y anticuerpos. Sin duda que como he marcado tantas veces una cosa es la academia que siempre apunta al óptimo y otra la política, un terreno en el que se hace lo que las limitaciones de las circunstancias permiten, en este caso en cuanto a relaciones exteriores y equivalentes al efecto de eventualmente inclinarse por uno u otro candidato.

    Es verdaderamente triste lo que viene ocurriendo en ese magnífico país en el que estudié dos años de mi colegio secundario, luego asistí a seminarios producto de una beca y he visitado en reiteradas ocasiones. Tengo muy buenos amigos estadounidenses y me constan las inmensas reservas morales con que cuenta esa nación las cuales constituyen una formidable esperanza para rectificar el rumbo.

    En mi libro Estados Unidos contra Estados Unidos detallo a través de quinientas páginas el declive que viene operando, en abierto contraste con los extraordinarios consejos de los Padres Fundadores. Me parece oportuno limitarme esta vez a reproducir los epígrafes que estampé para abrir cada uno de sus doce capítulos que ilustran el contenido del libro. Lo hago en el mismo orden cronológico con que aparece en mi trabajo, De Thomas Paine (1776): “La sociedad en todos sus estadios es una bendición, pero el gobierno aun en su mejor estado constituye un mal necesario y en su peor estado un mal intolerable”. De George Madison (1788): “Hemos oído de la impía doctrina del Viejo Mundo por la que la gente era hecha para el rey y no el rey para la gente. ¿Se revivirá la misma doctrina en el Nuevo bajo otra forma, que por la sólida felicidad de la gente debe sacrificarse a las visiones de aquellas instituciones políticas bajo una forma diferente?”.

    De Thomas Jefferson (1782): “Un despotismo electo no fue el gobierno por el que luchamos”. De George Washington (1795): “Mi ardiente deseo es y siempre ha sido cumplir estrictamente con todos nuestros compromisos en el exterior y en lo doméstico, pero mantener a los Estados Unidos fuera de toda conexión política con otros países.” De Benjamin Franklin (1759): “Aquellos que renuncian a libertades esenciales para obtener seguridad temporaria, no merecen ni libertad ni seguridad.” De John Marshall (1819): “El poder de establecer impuestos, es el poder de destruir.” De Pelatiah Webster (1779): “La libertad de comercio y la libertad irrestricta del sujeto para disponer o usar de su propiedad como le plazca, es absolutamente necesaria para la prosperidad de todas las comunidades y para la felicidad de todos los individuos que las integran.” Inscripción en la Estatua de la Libertad (Emma Lazarus, 1883) que reproducimos en el idioma en que está inscripto: “Give me your tiered, your poor, Your huddled masses yearing to breath free, The wretched refuse of your teeming shore, Send these, the homless, the tempest.toss´d to me, I lift my lamp reside the Golden door”. De James Bovard (2003): “De la misma manera que a los políticos raramente se los hace responsables por sus mentiras, a los gobiernos raramente se los hace responsables por sus matanzas.”

    De Milton Friedman (2000): “Como nación hemos sido responsables por el asesinato de literalmente cientos de miles de personas en nuestro país y en el extranjero por pelear un a guerra antinarcóticos que nunca debió haber comenzado y que solo puede ganarse, si eso fuera posible, convirtiendo a los Estados Unidos en un estado policial.” De Etienne de La Boetie (1576): “Son, pues, los propios pueblos los que se dejan, o mejor dicho, se hacen encadenar ya que con solo dejar de servir romperían sus cadenas”. De Ralph Waldo Emerson (1844): “Es moral aquel cuya meta o motivo puede convertirse en norma universal.”

    Para bien del mundo libre es de esperar una pronta reacción en dirección a la libertad. Literalmente, nos va la vida en esto. En cuanto al Partido Republicano en términos modernos es de desear que retome los valores y principios de los Barry Goldwater, Ronald Reagan, Ron Paul (que advierte en varios videos en YouTube acerca de los peligros que presenta Trump) y Mitt Romney (quien en su condición de Senador promovió juicio político a Trump). Mi padre los conoció personalmente a los dos primeros y en mi caso puede intercambiar mails con los dos últimos. El premio Nobel en Economía, el gran Vernon L. Smith, es también muy crítico de las políticas que implementó Trump y las que promete ejecutar vinculadas a su arrogante estatismo siempre inmoral y empobrecedor.

  • Estudio revela multimillonario impacto económico de los inmigrantes indocumentados en EEUU

    Los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos representan una significativa contribución económica para el país, aportando miles de millones de dólares en impuestos a pesar de trabajar en condiciones inestables y mal remuneradas, según estudio

    Los inmigrantes indocumentados representarían un aporte multimillonario para las arcas del estado en forma de impuestos, según se desprende del más reciente estudio del Instituto de Impuestos y Política Económica (ITEP, por sus siglas en inglés).

    El informe de la organización de política fiscal no partidista basada en Washington, D.C. estima que hay unos 10,9 millones de personas sin documentos legales para trabajar en el país, y que por cada millón de inmigrantes bajo esa condición, los servicios públicos reciben unos 8.900 millones de dólares por los trabajos realizados, mayoritariamente en economías inestables y trabajos mal remunerados en sectores como la construcción o la agricultura.

    “[Son] trabajos que solo los inmigrantes sin papeles quieren hacer y los estadounidenses o gente con papeles, no”, apuntó Agustina Berguersi, investigadora del Instituto Ayn Rand, en declaraciones a la Voz de América.

    Los reclamos para traer inmigrantes legalmente

    Los estados de California, Texas, Nueva York, Florida, Illinois y Nueva Jersey recaudaron más de 1.000 millones de dólares cada uno de las contribuciones fiscales de indocumentados, según el reporte. De hecho, si se otorgara autorización de trabajo a todos aquellos que actualmente están sin documentos, las contribuciones aumentarían en 40.200 millones de dólares, hasta los 136.000 millones, calcula el estudio.

    Berguersi subrayó que “hay que resaltar que las restricciones en inmigración también son hacia los estadounidenses porque ellos no pueden contratar la mano de obra legal que se necesita”, en referencia a las trabas burocráticas y el largo proceso legal que se requiere para contratar personal temporal en ciertos sectores.

    Esa es la misma demanda que hacen muchos empleadores, que han exigido soluciones durante años a la Casa Blanca, sin importar el partido gobernante. Muchos, como Chalmers Carr, propietario de Titan Farms en Carolina del Sur, aseguran que se ven obligados a hacer contratos ilegales por las dificultades.

    “La industria agrícola estadounidense necesita acceso a este tipo de trabajadores porque simplemente nuestra fuerza laboral está en declive y no tenemos personas que deseen trabajar en empleos agrícolas”, expuso el empresario a la VOA.

    Sin embargo, un informe del Comité de Educación y Fuerza Laboral del Congreso de Estados Unidos contrasta con esas declaraciones. “Muchas personas suponen erróneamente que la mayoría de los inmigrantes sin papeles trabajan en granjas, pero esto no ha sido así durante muchas décadas. De hecho, solo alrededor del 1 % de toda la fuerza laboral estadounidense está empleada en la agricultura, por lo que es imposible que los trabajadores agrícolas representen una gran parte de todos los indocumentados”, aclara la investigación.

    Otros informes, como el del Centro de Estudios de Inmigración y del Centro de Investigaciones Pew, fechado en 2018, arrojan una cifra similar. “Aunque los inmigrantes ilegales representan una parte significativa de los trabajadores en este pequeño sector, solo una pequeña parte de todos los inmigrantes ilegales son trabajadores agrícolas”, agregan las instituciones.

    Los empleos relacionados con la limpieza, la cocina o la construcción ocupaban los primeros puestos de la lista de ocupaciones con el mayor número de personal indocumentado en Estados Unidos.

    El estudio de ITEP también expone que más de un tercio de los impuestos procedentes de los indocumentados se destinan al Seguro Social y al cuidado de la salud, beneficios a los que, a pesar de aportar tributariamente, los migrantes en esa condición no tienen acceso.

    El impacto de la economía de los latinos en Estados Unidos

    Se estima que alrededor del 13 % de los 62 millones de latinos en Estados Unidos son indocumentados, según el Departamento de Seguridad Nacional, por lo que su impacto económico es igualmente importante.

    La economía de los latinos en Estados Unidos ha alcanzado los 3,2 billones de dólares, según el Informe Oficial del Producto Interior Bruto Latino de 2023 del centro de pensamiento Latino Donor Collaborative (LDC). Esta cifra representa un crecimiento del 14 % interanual en este grupo poblacional.

    “Este crecimiento es espectacular porque se desprende que los latinos continúan creciendo entre dos y tres veces más que el resto”, dijo Ana Valdés, directora general de LDC, convencida de que “todos tienen que ser conscientes de donde viene el crecimiento”.

    “Es un estudio muy importante para todos los estadounidenses, es un estudio de negocios para saber donde está el crecimiento. Porque no puedes hacer crecer tu negocio si no sabes cuál es la comunidad que está creciendo más”, agregó Valdés, tras la presentación del informe.

    Según la responsable de LDC, todo parte en el acceso a la educación superior, lo que ha permitido que los hispanos de segunda y tercera generación puedan ascender socialmente y acceder a puestos de trabajo mejor remunerados que sus padres o abuelos.

    “Los niños latinos se están graduando a niveles récord. Por ejemplo, los licenciados latinos de ingeniería se han multiplicado por cuatro en 10 años y eso se traduce en crecimiento en salarios y compra de propiedades, crecimiento en la fundación de negocios”, subraya Valdés, aclarando que este crecimiento también “es de calidad”.

    Patty Juárez, responsable de asuntos hispanos de la entidad financiera Wells Fargo, también cree que el acceso a la educación ha sido clave para que esta comunidad se desarrollara con éxito. “Todo eso viene a agrandar la contribución de los latinos a la economía, estamos muy orgullosos de lo que representamos para Estados Unidos”, comentó a la VOA.

  • Bitcoin: Oportunidad en la Crisis

    El reciente desplome del Nikkei 225, junto con la caída de Bitcoin, ha generado pánico en los mercados financieros. Sin embargo, es importante destacar que, a diferencia del mercado bursátil tradicional, las razones fundamentales que sostienen a Bitcoin permanecen inalteradas. Esta diferencia subraya por qué Bitcoin sigue siendo una oportunidad, una opción valiosa para preservar el valor a largo plazo, independientemente de la volatilidad a corto plazo.

    El Desplome del Nikkei 225 y Bitcoin

    El lunes, el índice Nikkei 225 de Japón sufrió su mayor caída en un solo día desde 1987, cayendo un 12.4%. Este colapso se extendió a otros mercados asiáticos y globales, afectando también a los mercados de criptomonedas, donde Bitcoin cayó un 18.6% en una semana. Esta situación recuerda al caos del 12 de marzo de 2020, cuando los mercados colapsaron debido a la incertidumbre causada por la pandemia de COVID-19. En ese entonces, Bitcoin cayó un 37%, pero se recuperó y alcanzó un máximo histórico de $64,000 en menos de un año.

    Fundamentos Inmutables de Bitcoin

    Matt Hougan, CIO de Bitwise, sostiene que la reciente venta masiva de Bitcoin representa una oportunidad de compra histórica. A pesar de la caída, nada fundamental ha cambiado en la esencia de Bitcoin. La pandemia de COVID-19, en lugar de debilitar a Bitcoin, demostró su resiliencia y reforzó su papel como refugio de valor. Los bancos centrales respondieron a la crisis económica con tasas de interés más bajas y políticas de flexibilización cuantitativa, lo que aumentó la demanda de activos alternativos como Bitcoin.

    Hougan señala que las noticias macroeconómicas negativas de Japón, combinadas con la liquidación de cientos de millones de dólares en criptomonedas por parte de Jump Trading, han llevado a Bitcoin a su nivel más bajo desde febrero. Sin embargo, esta situación también ha incrementado las expectativas de un recorte de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de EE.UU., lo que podría impulsar nuevamente el precio de Bitcoin.

    La Perspectiva de los Expertos

    Raoul Pal, CEO de Real Vision, comparte una visión similar, calificando la reciente caída del mercado como un «espasmo macro» que probablemente durará solo unas semanas. Pal anticipa que la Reserva Federal reaccionará reduciendo las tasas de interés al 2.5%. Esta expectativa ha llevado a Pal a considerar este momento como una oportunidad para aumentar su posición en criptomonedas y tecnología.

    Bitcoin: Una Inversión a Largo Plazo

    A diferencia de las inversiones tradicionales que dependen en gran medida de las decisiones de los bancos centrales y las políticas gubernamentales, Bitcoin ofrece una alternativa descentralizada y resistente a la manipulación política. La esencia de Bitcoin como reserva de valor se basa en su oferta limitada y su independencia de las políticas monetarias inflacionarias.

    En lugar de ser una herramienta para la especulación a corto plazo, Bitcoin debería ser visto como un medio para preservar el valor a largo plazo. Las fluctuaciones del mercado pueden ser alarmantes, pero aquellos que entienden los fundamentos de Bitcoin saben que estos movimientos son parte del proceso. Comprar Bitcoin durante las caídas puede ser, además de una oportunidad, una estrategia sólida para quienes buscan proteger sus ahorros de la depreciación monetaria y las políticas económicas inestables.

    En resumen, a pesar del reciente desplome del Nikkei 225 y la caída de Bitcoin, los fundamentos de Bitcoin permanecen sólidos. La historia ha demostrado que las crisis económicas y las respuestas inflacionarias de los bancos centrales suelen fortalecer el caso de Bitcoin como reserva de valor. Por lo tanto, siempre es prudente mantener una posición compradora en Bitcoin, no como una apuesta especulativa, sino como una estrategia a largo plazo para proteger el valor de nuestros ahorros.

  • Desplome Bursátil Japonés desde la Perspectiva de la Escuela Austriaca de Economía

    El 5 de agosto de 2024, los mercados japoneses sufrieron un desplome bursátil significativo, con el índice Nikkei 225 experimentando la mayor caída de un solo día en su historia. La caída del 12.4% en el Nikkei fue impulsada por una combinación de factores, incluyendo el fortalecimiento del yen y datos económicos decepcionantes de Estados Unidos que avivaron temores de una recesión en la mayor economía del mundo. Esta crisis se extendió a otros mercados asiáticos y europeos, provocando un pánico global en los inversores. Analicemos este fenómeno desde la perspectiva de la Escuela Austriaca de Economía, que ofrece una interpretación única de las causas subyacentes y las posibles soluciones a tales crisis.

    Contexto Inicial

    El desplome japonés fue precipitado por varios factores. El yen se fortaleció significativamente, afectando negativamente a las exportaciones japonesas. Además, un informe de empleo débil en Estados Unidos aumentó los temores de una recesión, lo que llevó a una venta masiva en los mercados globales. Las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente también añadieron incertidumbre al entorno económico global.

    Perspectiva Austriaca sobre los Ciclos Económicos

    Para la Escuela Austriaca, los ciclos económicos son principalmente el resultado de la manipulación gubernamental de la oferta monetaria y las tasas de interés. En Japón, el Banco de Japón ha mantenido políticas monetarias extremadamente laxas durante años, con tasas de interés cercanas a cero. Esta política ha fomentado una expansión artificial del crédito y una burbuja en los mercados de activos. El reciente aumento de las tasas de interés, aunque necesario, ha desencadenado una corrección abrupta, revelando las malas inversiones realizadas durante el periodo de dinero fácil.

    Impacto de las Tasas de Interés Artificialmente Bajas

    Los economistas austriacos advierten que las tasas de interés bajas distorsionan las señales del mercado y fomentan la toma de riesgos excesivos. En Japón, muchos inversores habían dependido de un yen barato y tasas de interés bajas para financiar inversiones arriesgadas. Con el reciente incremento de las tasas, estas malas inversiones han sido expuestas, llevando a una rápida liquidación de activos y una caída en el mercado.

    Crítica a la Política Monetaria y la Inflación

    Muchos analistas internacionales mencionan que el informe de empleo débil en Estados Unidos y la percepción de que la Reserva Federal actuó demasiado lentamente para reducir las tasas de interés exacerbaron la caída. La Escuela Austriaca critica fuertemente la manipulación de las tasas de interés y la expansión del crédito para combatir la inflación. Sostienen que tales políticas crean una falsa prosperidad que eventualmente lleva a crisis económicas. La reciente inflación, que ha aumentado los precios de bienes esenciales, es vista como una consecuencia inevitable de estas políticas.

    Geopolítica y Riesgo Económico

    Las tensiones geopolíticas, especialmente en Medio Oriente, también juegan un papel importante en la volatilidad del mercado. Los economistas austriacos reconocen que los eventos políticos pueden tener efectos significativos en los mercados, pero argumentan que una economía sólida, basada en principios de libre mercado y dinero fuerte, es más resiliente frente a estos choques.

    Soluciones Propuestas por la Escuela Austriaca

    Desde la perspectiva austriaca, la solución a largo plazo para evitar crisis similares es reducir la intervención gubernamental en la economía. Se aboga por un sistema de dinero sólido, como el patrón oro, para evitar la manipulación monetaria y las burbujas de crédito. También se insiste en que las tasas de interés deben ser determinadas por el mercado, no por decisiones centralizadas, para reflejar mejor las condiciones económicas reales.

    El desplome del mercado japonés y la reacción global subsecuente son vistos por la Escuela Austriaca como el resultado de políticas monetarias distorsionadas y una excesiva intervención gubernamental. La reciente corrección del mercado es una consecuencia inevitable de años de expansión artificial del crédito y tasas de interés bajas. Para evitar futuras crisis, los economistas austriacos sugieren un retorno a principios económicos más sólidos, con menos intervención gubernamental, tasas de interés determinadas por el mercado y un sistema de dinero fuerte. Este enfoque, fomentará una economía más estable y resiliente a largo plazo.

  • 5 escenarios para una salida en Venezuela.

    Originalmente escrito el 6 de Febrero de 2019, reponemos el mismo dado que la crisis en Venezuela nos regresa al mismo lugar.

    La crisis Venezolana, que se venía gestando desde el 2008 cuando cualquiera con dos dedos de frente sabía que el sistema chavista era económicamente insostenible si caían los precios del petróleo, ahora ha entrado en su etapa final. Maduro y su círculo interior están bajo una creciente presión para que dejen el poder. Y por ahora Maduro no está dando la menor intención de dejarlo. Pero esto no puede durar eternamente, y eventualmente la crisis va a terminar de alguna manera. Estas son cinco de las maneras como puede terminar la crisis venezolana.

    1.-Venezuela de terciopelo. En Checoeslovaquia, Hungría y en Polonia, el comunismo se vino abajo como un castillo de naipes, en Polonia tomó diez años, en Hungría diez meses, en Checoeslovaquia tomó diez semanas, y en Alemania Oriental diez días. Una vez los militares, y por esto entendemos los militares soviéticos, dijeron “no vamos a intervenir”, el mundo entero se vino abajo para los comunistas. La transición fue rápida y casi sin violencia. Ayudó el hecho de que el comunismo en estos países fue impuesto desde afuera por los tanques soviéticos al final de la Segunda Guerra Mundial y como se demostró en Hungría en 1956, en Checoeslovaquia en 1968 y en Polonia en 1981, solo la fuerza del terror y la amenaza de intervención militar soviética mantenían a los comunistas en el poder. Una vez los soviéticos les sacaron la tabla, el sistema se vino abajo totalmente. Mientras tanto, la burocracia y los militares locales fingían ser comunistas, sabiendo que todo era vivir en la mentira, mientras que la sociedad civil formaba redes de solidaridad (como el sindicato) con la ayuda de intelectuales y las iglesias. Estas “ciudades paralelas” donde la verdad reinaba virtualmente, permitieron una transición pacífica una vez la amenaza de la violencia soviética dejó de existir y en pocos años se barrió con los rasgos impuestos desde arriba de un Estado Comunista. Eso no va a pasar en Venezuela, el Chavismo tuvo raíces populares en la sociedad venezolana y nunca perdió una elección mientras Chávez estuvo vivo. El proyecto Chavista tiene suficiente apoyo como para tratar de sostenerse mediante la violencia aun teniendo una amenaza externa y hay suficientes chavistas creyentes en las fuerzas armadas y la burocracia estatal. Esto nos deja las siguientes salidas.

    2.-Venezuela como nueva Rumania. A diferencia de otros países de Europa Oriental, los comunistas ganaron las elecciones de 1946, derrocando a la monarquía y siguiendo la fórmula de la vía democrática al socialismo, una vez que ganaron democráticamente las elecciones y llegaron al poder, eliminaron a toda la oposición y establecieron la Republica Popular sin molestos partidos “burgueses”. Tras la muerte de los dos presidentes comunistas anteriores, Nicolau Ceceascu asume el poder en 1967. Gobierna de una manera estrambóticamente dictatorial aún para un líder comunista que incluía un extravagante culto a la personalidad y medidas salvajemente represivas que recordaban a la época estalinista soviética. Pero en 1989 la marea estaba cambiando. Uno tras otro los partidos comunistas de Europa Oriental caían. Y viendo que los iban a barrer tarde o temprano, los militares y los miembros del partido comunista Rumano decidieron que si eran ellos quienes desmontaban el comunismo y no la sociedad civil, podrían mantener cuotas de poder y privilegios en la sociedad futura. Así que ellos mismos se ingeniaron un golpe de estado contra la familia Ceceascu que culminó en el fusilamiento del dictador y su esposa. Este escenario se repitió en la Unión Soviética donde los jefes regionales de los partidos comunistas, la KGB y los militares se privatizaron bienes estatales a sí mismos y se convirtieron en la nueva oligarquía.  Este escenario es muy viable en Venezuela, con sectores de los militares bolivarianos, los empresarios boliburgueses y el chavismo decidiendo que para salvar el chavismo a largo plazo es mejor sacrificar a Maduro, a Diosdado Cabello y al resto de los llamados 7 del circulo interno de Maduro; no necesariamente matándolos como en Rumania, porque pueden encarcelarlos o exiliarlos, y una vez sacados a estos del poder, negociar en términos favorables con la oposición. Lo cual permitiría al Chavismo mantener una cuota de poder y derechos de veto sobre cualquier gobierno futuro de “escuálidos”. Venezuela sería una democracia controlada por los militares al estilo Honduras, y las reformas profundas que requiere la economía venezolana se verían atrasadas como ha pasado en Rumania o en la antigua URSS. Los venezolanos seguirían emigrando. Este escenario por ahora es el más viable por lo menos para mí.

    3.-Venezuela como un remake de Panamá e Irak. Para evitar el escenario rumano otra alternativa sería que los norteamericanos intervengan en toda la regla, invadan el país y disuelvan a las fuerzas armadas bolivarianas, instalando al nuevo gobierno que llame a una Asamblea Nacional Constituyente y a nuevas elecciones. Esto no va a pasar, por lo menos con Donald Trump. Hay pocas razones para que Trump pueda justificar políticamente una invasión a gran escala. Donald Trump ha sido muy crítico de las aventuras militares de los Bush y los Clinton. Quiere sacar sus tropas de Irak, prefirió dejar Siria en manos de Assad y los rusos, quiere que Europa gaste más en defensa, y quiere ver cómo se va de Afganistán. Meterse de lleno en Venezuela no hace sentido para él, él no va a arriesgar vidas norteamericanas si los venezolanos de oposición no están dispuestos a arriesgar las suyas. Maduro es un problema para sus vecinos por los refugiados y sus simpatías por grupos de extrema izquierda pero no para los Estados Unidos. Invadir Venezuela no es invadir Panamá. Es un país mucho más grande con treinta millones de habitantes. Necesitaría decenas de miles de soldados, probablemente más de 150,000. Y muchos venezolanos nacionalistas, chavistas, de extrema izquierda podrían aliarse con la guerrilla colombiana disidente para plantearles una guerra de guerrillas por años. Por más que muchos venezolanos sueñan con esto, dudo que Trump vaya en esa dirección.

    4.-Venezuela como Serbia y Libia. Trump puede usar la fuerza militar contra Maduro sin tener que invadir por tierra. El poderío aéreo de los Estados Unidos, sea en forma de aviones que pueden volar desde Florida, Luisiana, y Puerto Rico, o de portaaviones, en forma de misiles crucero lanzados desde submarinos, destructores o aviones, y la tecnología de drones (aviones robots armados) permite lanzar ataques masivos contra los cuales los Sujois 30, los viejos F 16A y los misiles S 300 no van a poder hacer mucho. Un ataque masivo contra las defensas aéreas de Venezuela y los puestos de comando y control de las Fuerzas Armadas Bolivarianas sembraría el caos en unos días. Luego, vendrían los drones. En este ambiente de caos, sería fácil para unidades levantarse en armas y declararse enemigas del gobierno, sin necesidad de un mando centralizado. Los norteamericanos podrían bombardear puentes y caminos para evitar que las unidades leales a Maduro se organicen. Y mandar drones a cazar los líderes leales a Maduro uno por uno. Algo que han demostrado que se puede hacer en el Medio Oriente. El escenario quedaría planteado para una guerra civil donde un bando tiene el apoyo logístico y aéreo de los norteamericanos. Esto desintegraría a las Fuerzas Armadas Bolivarianas desde dentro y haría cualquier intento de guerrilla ser visto como aliado de la dictadura a toda costa quitándole apoyo popular. La oposición no tendría que negociar esta vez con todas las fuerzas armadas, sino con aquellas que fueron sus aliadas así que tendría más espacio para gobernar a sus anchas. El intangible es cuántos elementos de las Fuerzas Armadas Venezolanas están dispuestos rebelarse en este escenario y si están dispuestos a buscar la unidad una vez terminada la intervención militar. En Serbia, los bombardeos duraron unas semanas, y tras sacar a Milosevic poco a poco se regresó a la estabilidad. En Libia las distintas facciones anti Gadafi se embarcaron en una guerra civil entre las mismas y el país quedó sumido en el caos por años. Pero esta opción es bastante viable y muy posible de que pase si Maduro se desespera y decide usar la fuerza contra la oposición.

    5.-Venezuela como Siria. Que se quede Maduro. Esa es otra opción y de seguro es la que más le gusta a los chavistas. Total, si Fidel, Franco y muchos otros murieron en sus camas, y Assad logró desafiar la tempestad en Siria, por lo menos por ahora, Maduro puede quedarse. Hay un problema con esto. Maduro se ha vuelto irritante para sus vecinos. Su apoyo a grupos políticos de extrema izquierda en la región no ha pasado desapercibido, su incompetencia económica es manifiesta y no existe ninguna garantía de que los venezolanos tengan un futuro mejor mientras él y sus aliados estén ocupando Miraflores. Su uso del recurso de la Asamblea Constituyente como método para perpetuarse en el poder sienta un pésimo precedente para la región, el hecho de que por lo menos dos integrantes de su círculo cero, estén involucrados en acusaciones serias de narcotráfico hacia los Estados Unidos y Europa, la posibilidad de una hambruna masiva enviando a millones de refugiados a los países de la región, y la negativa de Maduro y el chavismo a aceptar que parte importante del problema son sus propias políticas económicas, hacen que Maduro sea un personaje molesto para la región. Mientras que Fidel Castro una vez terminada la guerra fría se convirtió en un garante de estabilidad en Cuba y Franco hizo lo mismo en España, Maduro es fuente de inestabilidad. Además, ya los Estados Unidos y la Unión Europea han tirado su sombrero a Guaidó y no se pueden echar para atrás. Como lo han hecho la mayoría de los países latinoamericanos salvo los “bolivarianos” de siempre y México. Es poco lo que China y Rusia pueden hacer, y sospechamos que estos dos países están más interesados en que un gobierno post Maduro les garantice sus negocios en Venezuela que en sostener a Maduro. Cuando sea el momento correcto lo soltarán también. No van a tratar de sostenerlo como Putin hizo con Assad. Maduro la tiene cuesta arriba de ahora en adelante. Hay demasiado en juego como para permitir que se quede.

    En conclusión, un escenario tipo Rumania, donde los militares y políticos chavistas conservarían cuotas de poder sacrificando a Maduro y a sus aliados y negociando con la oposición o una salida tipo Serbia y Libia, donde Maduro opta por reprimir a la oposición y recibe una respuesta militar a gran escala de los Estados Unidos, son los dos escenarios más posibles ahora mismo. Y estos van a ser los que veremos en los próximos meses y años. Esperamos que no corra mucha sangre y que sea rápido.

     

     

  • Por qué la victoria de Maduro en Venezuela no convence a casi nadie

    El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se mantiene en el poder tras las reñidas elecciones del domingo 28 de julio. Maduro había prometido ganar por cualquier medio necesario y eso es exactamente lo que parece haber hecho.

    A pesar de que varios sondeos preelectorales apuntaban a una victoria aplastante de la oposición, el Consejo Nacional Electoral, controlado por el gobierno, declaró vencedor a Maduro con el 51,2 % de los votos, un resultado que, al parecer, se produjo tras el recuento del 80 % de los sufragios. Edmundo González, el candidato tras el que se había unido oficialmente la mayor parte de la oposición, obtuvo un 44,2 %.

    La comunidad internacional ha expresado sus dudas sobre el resultado. El presidente de Chile, Gabriel Boric, se dirigió a las redes sociales para decir que le resulta «difícil de creer», y Perú ha retirado a su embajador en Caracas alegando una «violación de la voluntad popular». Pero Maduro se muestra desafiante y habla de «triunfo de la paz y la estabilidad».

    La líder de la oposición popular, María Corina Machado, a quien se había prohibido presentarse a las elecciones, dijo que un recuento paralelo había revelado que González había quedado en primer lugar, al obtener el 70 % de los votos.

    «Hemos ganado y todo el mundo lo sabe… No sólo les hemos derrotado política y moralmente, les hemos derrotado con votos».

    No hubo llamamientos a protestas callejeras, pero en su lugar Machado pidió a las familias que se unieran a los observadores de los colegios electorales como parte de una «vigilia de celebración cívica».

    Las elecciones estuvieron plagadas de estrategias para reprimir a los votantes. El sábado, por ejemplo, Venezuela cerró su frontera con Colombia para impedir que muchos de los 2,8 millones de venezolanos que ahora viven allí tras haber huido del régimen regresaran a su país y ejercieran su derecho cívico.

    Sin embargo, la participación fue alta. Los informes en las redes sociales mostraban largas colas de votantes formándose incluso antes de que abrieran los colegios electorales. Algunos empezaron a hacer cola el sábado por la noche para aprovechar lo que consideraban la mejor oportunidad para derrocar el régimen represivo de Maduro.

    La emigración masiva de la última década dificulta la comparación con elecciones anteriores. Sin embargo, 9,3 millones de venezolanos –alrededor del 42 % de las personas con derecho a voto– habían depositado su voto a la una de la tarde. Y a medida que se acercaba la hora de cierre de los colegios electorales, las colas seguían siendo largas, con estimaciones de hasta cuatro horas de espera.

    En un país en el que la grave crisis económica y las innumerables violaciones de los derechos humanos han hecho caer en picado el apoyo al régimen en los últimos años, una participación tan alta habría beneficiado a la oposición. Así pues, el resultado anunciado por el consejo electoral de Maduro no convence.

    Sospechas de fraude

    La oposición ha denunciado numerosas irregularidades. Algunos colegios electorales abrieron tarde, y los críticos con Maduro afirman que no se les permitió ver muchos de los recuentos de votos para confirmar los resultados.

    La ley permite a los partidos enviar observadores al recuento de votos de cada colegio electoral para asegurarse de que los resultados coinciden con los anunciados por el consejo electoral nacional. Pero la oposición afirma que a sus testigos sólo se les permitió recoger recuentos en el 30 % de los centros de votación, y que estos resultados mostraban una clara victoria de la oposición.

    Los centros de votación en Venezuela son electrónicos, lo que hace que el proceso electoral sea muy eficaz. Pero hubo un retraso de seis horas entre el cierre de las urnas y el anuncio oficial de los resultados.

    El régimen achacó el retraso a un ciberataque destinado a «impedir la publicación de los resultados». Maduro declaró que «sufrimos un hackeo mayor del sistema electoral. Sabemos qué país está detrás, pero no lo voy a mencionar». No dio más información.

    Pero su declaración ha servido de poco para convencer a la comunidad internacional. Los gobiernos de ocho países de la región, entre ellos Chile, Uruguay y Costa Rica, han rechazado el resultado oficial y exigen un recuento de votos justo y transparente.

    Algunos jefes de Estado fueron más contundentes que otros. El presidente argentino, Javier Milei, escribió en X: «Maduro. Dictador. Fuera». Y este le respondió: «Le digo a Milei, no aguantas más de un round contra mí, insecto cobarde, traidor de la patria».

    EE UU y la UE también han expresado sus dudas sobre la transparencia del proceso. El secretario de Estado estadounidense, Anthony Blinken, dijo que su país tiene «serias preocupaciones de que el resultado anunciado no refleje la voluntad ni los votos del pueblo venezolano».

    Colombia, que comparte frontera con Venezuela, ha sido más discreta en su respuesta, y ha pedido un «recuento de todos los votos para despejar cualquier duda sobre el resultado».

    El presidente de Colombia, Gustavo Petro, está actuando con mucha cautela para no poner en peligro las negociaciones en curso con los grupos armados transnacionales, con las que espera lograr la «paz total» en el país tras décadas de conflicto.

    Sólo cinco países han felicitado a Maduro por su victoria, y todos ellos apoyan desde hace tiempo a su régimen. Entre ellos se encuentran el principal acreedor de Venezuela, China, Rusia y los estados autoritarios de Nicaragua, Bolivia y Cuba.

    Unida tras un único candidato, la oposición venezolana apostó por la fuerza del voto de protesta para reducir la probabilidad de que Maduro escenificara un encubrimiento. Pero ahora tendrá que considerar su estrategia, y animar a la comunidad internacional a mantener su presión sobre Maduro debe formar parte clave de la misma.

    Tras el anuncio de los resultados, González prometió continuar la lucha: «No descansaremos hasta que se respete la voluntad del pueblo venezolano».

    Un nuevo amanecer en Caracas está a punto de comenzar, y con él otro día impredecible.The Conversation

    Nicolas Forsans, Professor of Management and Co-director of the Centre for Latin American & Caribbean Studies, University of Essex

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.