Categoría: Politica y Actualidad

  • El Muro de Berlín: Símbolo de Coacción y Fracaso del Comunismo

    El 13 de agosto de 1961, el régimen comunista de la Alemania Oriental erigió uno de los símbolos más infames del siglo XX: el Muro de Berlín. Con una longitud de 155 kilómetros, este muro no solo dividió físicamente a Berlín, sino que también simbolizó la profunda división ideológica entre el Este y el Oeste, entre el comunismo y el capitalismo. Sin embargo, más allá de su construcción física, el Muro de Berlín representó la desesperación de un sistema político y económico incapaz de sostenerse sin recurrir a la coacción y a la represión.

    Hechos Históricos y Cruces Fatales

    El Muro de Berlín fue construido por la República Democrática Alemana (RDA) con el objetivo de detener el éxodo masivo de sus ciudadanos hacia la República Federal Alemana (RFA). Entre 1949 y 1961, aproximadamente 3 millones de personas habían huido hacia el Oeste en busca de mejores oportunidades y libertades que el comunismo no podía ofrecerles. El régimen comunista, viendo su estabilidad amenazada, decidió cerrar la frontera y levantar una barrera física que impidiera a sus ciudadanos escapar.

    A lo largo de sus 28 años de existencia, el Muro de Berlín fue testigo de innumerables intentos de escape. Se estima que más de 140 personas murieron intentando cruzar el muro, mientras que muchas otras lograron escapar utilizando túneles, globos aerostáticos e ingeniosas estratagemas. Cada intento exitoso de cruzar el muro fue una victoria para la libertad, un recordatorio de que el deseo humano de vivir sin cadenas es indomable.

    El Muro: Una Vergüenza Internacional

    El Muro no solo fue una tragedia para los alemanes divididos, sino que también se convirtió en un símbolo de vergüenza para el comunismo a nivel global. Mientras que el capitalismo occidental se caracterizaba por la prosperidad, el intercambio libre y la innovación, el comunismo se mantenía por la fuerza y el miedo. El muro fue la prueba irrefutable de que el comunismo no podía competir con el capitalismo en términos de bienestar y libertad; solo podía sobrevivir aislando a su gente.

    Desde la perspectiva de la Escuela Austriaca de Economía, el Muro de Berlín es un ejemplo claro del fracaso inherente de los sistemas planificados. Friedrich Hayek y Ludwig von Mises argumentaron que la intervención estatal y la planificación centralizada inevitablemente conducen a la represión, ya que no pueden gestionar eficientemente las complejas interacciones del mercado. El muro es la encarnación física de la “ruta hacia la servidumbre” que Hayek describió: cuando el gobierno controla la economía, debe controlar también a las personas para mantener su poder.

    El Mensaje a Futuro: Más Allá de los Muros Físicos

    La caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 fue un triunfo de la libertad sobre la opresión, un testimonio de la fuerza de la voluntad humana para superar la coacción. Pero los muros no son solo físicos; existen también muros mentales e ideológicos que dividen a las sociedades y restringen el pensamiento libre. Estos muros son construidos por el dogma, el miedo y la intolerancia, y son tan peligrosos como cualquier barrera de concreto.

    El colapso del Muro debe recordarnos la importancia de defender la libertad individual y de evitar los sistemas que buscan controlar la vida de las personas desde un poder centralizado. En un mundo donde nuevas formas de intervención y regulación surgen constantemente, es crucial mantenernos vigilantes y resistir la tentación de erigir nuevos muros, tanto visibles como invisibles.

    El mensaje que deja el Muro de Berlín es claro: la libertad y el libre mercado no solo generan prosperidad, sino que también son las condiciones naturales del ser humano. Cualquier sistema que intente suprimirlos está condenado al fracaso. La historia del Muro de Berlín es una advertencia para el futuro, un recordatorio de que la coacción y la represión no pueden nunca ser la base de un orden social justo y próspero.

  • Las próximas elecciones presidenciales estadounidenses

    Con gran dolor consigno que prefiero que gane las elecciones presidenciales en el otrora baluarte del mundo libre Kamala Harris que Donald Trump pues me inclino por una estatista al descubierto que uno camuflado, aunque en este último caso el candidato de marras parece inepto en materia política ya que no se percata de su ubicación en el espectro en el que se desenvuelve en temas nacionales e internacionales.

    Trump durante su gestión incrementó el gasto público, el déficit fiscal y la deuda estatal. Tuvo la indecencia de no reconocer el triunfo de su adversario en las últimas elecciones, a pesar que fue certificado por los 50 estados, por 61 jueces federales y locales (8 de los cuales fueron sugeridos por Trump) y su propio Vicepresidente, Mike Pence. Sus manifestaciones con motivo del ataque al Capitolio fueron bochornosas; como reporta la Association PressThe New York Times y el Washington Post el Presidente expresó reiteradamente en lugares públicos en esos días críticos respecto a los revoltosos: “They were there with love in their hearts. It was a beautiful day” (Estaban allí con amor en sus corazones. Fue un día hermoso), lo cual se desdijo más adelante en vista de la categórica condena inicial de colegas republicanos liderados por el Senador Lindsay Graham y del público en general. Del mismo modo que se retractó respecto del aborto a pesar de haber reiterado que era partidario del pro choice desde su célebre declaración inicial el 24 de octubre de 1999 en NBC News (“Meet the Press”) hasta que más adelante sus asesores le recomendaron condenar el aborto debido a la posición de sus seguidores potenciales con especial referencia destacados representantes del Tea Party.

    Trump es proteccionista, nacionalista y xenófobo que la emprende contra los inmigrantes y con ribetes peligrosos como cuando frente al enfrentamiento de dos grupos en Charlottesville donde todos los partidarios de una de las partes enfrentadas portaban estandartes nazis, frente a lo cual el entonces Presidente declaró ante las cámaras de CNN: “Very fine people on both sides” (Buena gente de los dos lados).

    Sé que hay personas de buena voluntad preocupadas por el avance del aparato estatal estadounidense que consideran que es mejor apoyarlo a Trump pues el gobierno de Biden y lo que proyecta su eventual sucesora es una calamidad. Esto último es del todo correcto pero no puede decirse con rigor que con los antecedentes referidos de Trump se enfrentará al tamaño del gobierno federal con el agravante que como queda dicho el disfraz -tal vez inconsciente- presenta un frente de mayor peligro y debilita las defensas y anticuerpos. Sin duda que como he marcado tantas veces una cosa es la academia que siempre apunta al óptimo y otra la política, un terreno en el que se hace lo que las limitaciones de las circunstancias permiten, en este caso en cuanto a relaciones exteriores y equivalentes al efecto de eventualmente inclinarse por uno u otro candidato.

    Es verdaderamente triste lo que viene ocurriendo en ese magnífico país en el que estudié dos años de mi colegio secundario, luego asistí a seminarios producto de una beca y he visitado en reiteradas ocasiones. Tengo muy buenos amigos estadounidenses y me constan las inmensas reservas morales con que cuenta esa nación las cuales constituyen una formidable esperanza para rectificar el rumbo.

    En mi libro Estados Unidos contra Estados Unidos detallo a través de quinientas páginas el declive que viene operando, en abierto contraste con los extraordinarios consejos de los Padres Fundadores. Me parece oportuno limitarme esta vez a reproducir los epígrafes que estampé para abrir cada uno de sus doce capítulos que ilustran el contenido del libro. Lo hago en el mismo orden cronológico con que aparece en mi trabajo, De Thomas Paine (1776): “La sociedad en todos sus estadios es una bendición, pero el gobierno aun en su mejor estado constituye un mal necesario y en su peor estado un mal intolerable”. De George Madison (1788): “Hemos oído de la impía doctrina del Viejo Mundo por la que la gente era hecha para el rey y no el rey para la gente. ¿Se revivirá la misma doctrina en el Nuevo bajo otra forma, que por la sólida felicidad de la gente debe sacrificarse a las visiones de aquellas instituciones políticas bajo una forma diferente?”.

    De Thomas Jefferson (1782): “Un despotismo electo no fue el gobierno por el que luchamos”. De George Washington (1795): “Mi ardiente deseo es y siempre ha sido cumplir estrictamente con todos nuestros compromisos en el exterior y en lo doméstico, pero mantener a los Estados Unidos fuera de toda conexión política con otros países.” De Benjamin Franklin (1759): “Aquellos que renuncian a libertades esenciales para obtener seguridad temporaria, no merecen ni libertad ni seguridad.” De John Marshall (1819): “El poder de establecer impuestos, es el poder de destruir.” De Pelatiah Webster (1779): “La libertad de comercio y la libertad irrestricta del sujeto para disponer o usar de su propiedad como le plazca, es absolutamente necesaria para la prosperidad de todas las comunidades y para la felicidad de todos los individuos que las integran.” Inscripción en la Estatua de la Libertad (Emma Lazarus, 1883) que reproducimos en el idioma en que está inscripto: “Give me your tiered, your poor, Your huddled masses yearing to breath free, The wretched refuse of your teeming shore, Send these, the homless, the tempest.toss´d to me, I lift my lamp reside the Golden door”. De James Bovard (2003): “De la misma manera que a los políticos raramente se los hace responsables por sus mentiras, a los gobiernos raramente se los hace responsables por sus matanzas.”

    De Milton Friedman (2000): “Como nación hemos sido responsables por el asesinato de literalmente cientos de miles de personas en nuestro país y en el extranjero por pelear un a guerra antinarcóticos que nunca debió haber comenzado y que solo puede ganarse, si eso fuera posible, convirtiendo a los Estados Unidos en un estado policial.” De Etienne de La Boetie (1576): “Son, pues, los propios pueblos los que se dejan, o mejor dicho, se hacen encadenar ya que con solo dejar de servir romperían sus cadenas”. De Ralph Waldo Emerson (1844): “Es moral aquel cuya meta o motivo puede convertirse en norma universal.”

    Para bien del mundo libre es de esperar una pronta reacción en dirección a la libertad. Literalmente, nos va la vida en esto. En cuanto al Partido Republicano en términos modernos es de desear que retome los valores y principios de los Barry Goldwater, Ronald Reagan, Ron Paul (que advierte en varios videos en YouTube acerca de los peligros que presenta Trump) y Mitt Romney (quien en su condición de Senador promovió juicio político a Trump). Mi padre los conoció personalmente a los dos primeros y en mi caso puede intercambiar mails con los dos últimos. El premio Nobel en Economía, el gran Vernon L. Smith, es también muy crítico de las políticas que implementó Trump y las que promete ejecutar vinculadas a su arrogante estatismo siempre inmoral y empobrecedor.

  • Estudio revela multimillonario impacto económico de los inmigrantes indocumentados en EEUU

    Los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos representan una significativa contribución económica para el país, aportando miles de millones de dólares en impuestos a pesar de trabajar en condiciones inestables y mal remuneradas, según estudio

    Los inmigrantes indocumentados representarían un aporte multimillonario para las arcas del estado en forma de impuestos, según se desprende del más reciente estudio del Instituto de Impuestos y Política Económica (ITEP, por sus siglas en inglés).

    El informe de la organización de política fiscal no partidista basada en Washington, D.C. estima que hay unos 10,9 millones de personas sin documentos legales para trabajar en el país, y que por cada millón de inmigrantes bajo esa condición, los servicios públicos reciben unos 8.900 millones de dólares por los trabajos realizados, mayoritariamente en economías inestables y trabajos mal remunerados en sectores como la construcción o la agricultura.

    “[Son] trabajos que solo los inmigrantes sin papeles quieren hacer y los estadounidenses o gente con papeles, no”, apuntó Agustina Berguersi, investigadora del Instituto Ayn Rand, en declaraciones a la Voz de América.

    Los reclamos para traer inmigrantes legalmente

    Los estados de California, Texas, Nueva York, Florida, Illinois y Nueva Jersey recaudaron más de 1.000 millones de dólares cada uno de las contribuciones fiscales de indocumentados, según el reporte. De hecho, si se otorgara autorización de trabajo a todos aquellos que actualmente están sin documentos, las contribuciones aumentarían en 40.200 millones de dólares, hasta los 136.000 millones, calcula el estudio.

    Berguersi subrayó que “hay que resaltar que las restricciones en inmigración también son hacia los estadounidenses porque ellos no pueden contratar la mano de obra legal que se necesita”, en referencia a las trabas burocráticas y el largo proceso legal que se requiere para contratar personal temporal en ciertos sectores.

    Esa es la misma demanda que hacen muchos empleadores, que han exigido soluciones durante años a la Casa Blanca, sin importar el partido gobernante. Muchos, como Chalmers Carr, propietario de Titan Farms en Carolina del Sur, aseguran que se ven obligados a hacer contratos ilegales por las dificultades.

    “La industria agrícola estadounidense necesita acceso a este tipo de trabajadores porque simplemente nuestra fuerza laboral está en declive y no tenemos personas que deseen trabajar en empleos agrícolas”, expuso el empresario a la VOA.

    Sin embargo, un informe del Comité de Educación y Fuerza Laboral del Congreso de Estados Unidos contrasta con esas declaraciones. “Muchas personas suponen erróneamente que la mayoría de los inmigrantes sin papeles trabajan en granjas, pero esto no ha sido así durante muchas décadas. De hecho, solo alrededor del 1 % de toda la fuerza laboral estadounidense está empleada en la agricultura, por lo que es imposible que los trabajadores agrícolas representen una gran parte de todos los indocumentados”, aclara la investigación.

    Otros informes, como el del Centro de Estudios de Inmigración y del Centro de Investigaciones Pew, fechado en 2018, arrojan una cifra similar. “Aunque los inmigrantes ilegales representan una parte significativa de los trabajadores en este pequeño sector, solo una pequeña parte de todos los inmigrantes ilegales son trabajadores agrícolas”, agregan las instituciones.

    Los empleos relacionados con la limpieza, la cocina o la construcción ocupaban los primeros puestos de la lista de ocupaciones con el mayor número de personal indocumentado en Estados Unidos.

    El estudio de ITEP también expone que más de un tercio de los impuestos procedentes de los indocumentados se destinan al Seguro Social y al cuidado de la salud, beneficios a los que, a pesar de aportar tributariamente, los migrantes en esa condición no tienen acceso.

    El impacto de la economía de los latinos en Estados Unidos

    Se estima que alrededor del 13 % de los 62 millones de latinos en Estados Unidos son indocumentados, según el Departamento de Seguridad Nacional, por lo que su impacto económico es igualmente importante.

    La economía de los latinos en Estados Unidos ha alcanzado los 3,2 billones de dólares, según el Informe Oficial del Producto Interior Bruto Latino de 2023 del centro de pensamiento Latino Donor Collaborative (LDC). Esta cifra representa un crecimiento del 14 % interanual en este grupo poblacional.

    “Este crecimiento es espectacular porque se desprende que los latinos continúan creciendo entre dos y tres veces más que el resto”, dijo Ana Valdés, directora general de LDC, convencida de que “todos tienen que ser conscientes de donde viene el crecimiento”.

    “Es un estudio muy importante para todos los estadounidenses, es un estudio de negocios para saber donde está el crecimiento. Porque no puedes hacer crecer tu negocio si no sabes cuál es la comunidad que está creciendo más”, agregó Valdés, tras la presentación del informe.

    Según la responsable de LDC, todo parte en el acceso a la educación superior, lo que ha permitido que los hispanos de segunda y tercera generación puedan ascender socialmente y acceder a puestos de trabajo mejor remunerados que sus padres o abuelos.

    “Los niños latinos se están graduando a niveles récord. Por ejemplo, los licenciados latinos de ingeniería se han multiplicado por cuatro en 10 años y eso se traduce en crecimiento en salarios y compra de propiedades, crecimiento en la fundación de negocios”, subraya Valdés, aclarando que este crecimiento también “es de calidad”.

    Patty Juárez, responsable de asuntos hispanos de la entidad financiera Wells Fargo, también cree que el acceso a la educación ha sido clave para que esta comunidad se desarrollara con éxito. “Todo eso viene a agrandar la contribución de los latinos a la economía, estamos muy orgullosos de lo que representamos para Estados Unidos”, comentó a la VOA.

  • Bitcoin: Oportunidad en la Crisis

    El reciente desplome del Nikkei 225, junto con la caída de Bitcoin, ha generado pánico en los mercados financieros. Sin embargo, es importante destacar que, a diferencia del mercado bursátil tradicional, las razones fundamentales que sostienen a Bitcoin permanecen inalteradas. Esta diferencia subraya por qué Bitcoin sigue siendo una oportunidad, una opción valiosa para preservar el valor a largo plazo, independientemente de la volatilidad a corto plazo.

    El Desplome del Nikkei 225 y Bitcoin

    El lunes, el índice Nikkei 225 de Japón sufrió su mayor caída en un solo día desde 1987, cayendo un 12.4%. Este colapso se extendió a otros mercados asiáticos y globales, afectando también a los mercados de criptomonedas, donde Bitcoin cayó un 18.6% en una semana. Esta situación recuerda al caos del 12 de marzo de 2020, cuando los mercados colapsaron debido a la incertidumbre causada por la pandemia de COVID-19. En ese entonces, Bitcoin cayó un 37%, pero se recuperó y alcanzó un máximo histórico de $64,000 en menos de un año.

    Fundamentos Inmutables de Bitcoin

    Matt Hougan, CIO de Bitwise, sostiene que la reciente venta masiva de Bitcoin representa una oportunidad de compra histórica. A pesar de la caída, nada fundamental ha cambiado en la esencia de Bitcoin. La pandemia de COVID-19, en lugar de debilitar a Bitcoin, demostró su resiliencia y reforzó su papel como refugio de valor. Los bancos centrales respondieron a la crisis económica con tasas de interés más bajas y políticas de flexibilización cuantitativa, lo que aumentó la demanda de activos alternativos como Bitcoin.

    Hougan señala que las noticias macroeconómicas negativas de Japón, combinadas con la liquidación de cientos de millones de dólares en criptomonedas por parte de Jump Trading, han llevado a Bitcoin a su nivel más bajo desde febrero. Sin embargo, esta situación también ha incrementado las expectativas de un recorte de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de EE.UU., lo que podría impulsar nuevamente el precio de Bitcoin.

    La Perspectiva de los Expertos

    Raoul Pal, CEO de Real Vision, comparte una visión similar, calificando la reciente caída del mercado como un «espasmo macro» que probablemente durará solo unas semanas. Pal anticipa que la Reserva Federal reaccionará reduciendo las tasas de interés al 2.5%. Esta expectativa ha llevado a Pal a considerar este momento como una oportunidad para aumentar su posición en criptomonedas y tecnología.

    Bitcoin: Una Inversión a Largo Plazo

    A diferencia de las inversiones tradicionales que dependen en gran medida de las decisiones de los bancos centrales y las políticas gubernamentales, Bitcoin ofrece una alternativa descentralizada y resistente a la manipulación política. La esencia de Bitcoin como reserva de valor se basa en su oferta limitada y su independencia de las políticas monetarias inflacionarias.

    En lugar de ser una herramienta para la especulación a corto plazo, Bitcoin debería ser visto como un medio para preservar el valor a largo plazo. Las fluctuaciones del mercado pueden ser alarmantes, pero aquellos que entienden los fundamentos de Bitcoin saben que estos movimientos son parte del proceso. Comprar Bitcoin durante las caídas puede ser, además de una oportunidad, una estrategia sólida para quienes buscan proteger sus ahorros de la depreciación monetaria y las políticas económicas inestables.

    En resumen, a pesar del reciente desplome del Nikkei 225 y la caída de Bitcoin, los fundamentos de Bitcoin permanecen sólidos. La historia ha demostrado que las crisis económicas y las respuestas inflacionarias de los bancos centrales suelen fortalecer el caso de Bitcoin como reserva de valor. Por lo tanto, siempre es prudente mantener una posición compradora en Bitcoin, no como una apuesta especulativa, sino como una estrategia a largo plazo para proteger el valor de nuestros ahorros.

  • Desplome Bursátil Japonés desde la Perspectiva de la Escuela Austriaca de Economía

    El 5 de agosto de 2024, los mercados japoneses sufrieron un desplome bursátil significativo, con el índice Nikkei 225 experimentando la mayor caída de un solo día en su historia. La caída del 12.4% en el Nikkei fue impulsada por una combinación de factores, incluyendo el fortalecimiento del yen y datos económicos decepcionantes de Estados Unidos que avivaron temores de una recesión en la mayor economía del mundo. Esta crisis se extendió a otros mercados asiáticos y europeos, provocando un pánico global en los inversores. Analicemos este fenómeno desde la perspectiva de la Escuela Austriaca de Economía, que ofrece una interpretación única de las causas subyacentes y las posibles soluciones a tales crisis.

    Contexto Inicial

    El desplome japonés fue precipitado por varios factores. El yen se fortaleció significativamente, afectando negativamente a las exportaciones japonesas. Además, un informe de empleo débil en Estados Unidos aumentó los temores de una recesión, lo que llevó a una venta masiva en los mercados globales. Las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente también añadieron incertidumbre al entorno económico global.

    Perspectiva Austriaca sobre los Ciclos Económicos

    Para la Escuela Austriaca, los ciclos económicos son principalmente el resultado de la manipulación gubernamental de la oferta monetaria y las tasas de interés. En Japón, el Banco de Japón ha mantenido políticas monetarias extremadamente laxas durante años, con tasas de interés cercanas a cero. Esta política ha fomentado una expansión artificial del crédito y una burbuja en los mercados de activos. El reciente aumento de las tasas de interés, aunque necesario, ha desencadenado una corrección abrupta, revelando las malas inversiones realizadas durante el periodo de dinero fácil.

    Impacto de las Tasas de Interés Artificialmente Bajas

    Los economistas austriacos advierten que las tasas de interés bajas distorsionan las señales del mercado y fomentan la toma de riesgos excesivos. En Japón, muchos inversores habían dependido de un yen barato y tasas de interés bajas para financiar inversiones arriesgadas. Con el reciente incremento de las tasas, estas malas inversiones han sido expuestas, llevando a una rápida liquidación de activos y una caída en el mercado.

    Crítica a la Política Monetaria y la Inflación

    Muchos analistas internacionales mencionan que el informe de empleo débil en Estados Unidos y la percepción de que la Reserva Federal actuó demasiado lentamente para reducir las tasas de interés exacerbaron la caída. La Escuela Austriaca critica fuertemente la manipulación de las tasas de interés y la expansión del crédito para combatir la inflación. Sostienen que tales políticas crean una falsa prosperidad que eventualmente lleva a crisis económicas. La reciente inflación, que ha aumentado los precios de bienes esenciales, es vista como una consecuencia inevitable de estas políticas.

    Geopolítica y Riesgo Económico

    Las tensiones geopolíticas, especialmente en Medio Oriente, también juegan un papel importante en la volatilidad del mercado. Los economistas austriacos reconocen que los eventos políticos pueden tener efectos significativos en los mercados, pero argumentan que una economía sólida, basada en principios de libre mercado y dinero fuerte, es más resiliente frente a estos choques.

    Soluciones Propuestas por la Escuela Austriaca

    Desde la perspectiva austriaca, la solución a largo plazo para evitar crisis similares es reducir la intervención gubernamental en la economía. Se aboga por un sistema de dinero sólido, como el patrón oro, para evitar la manipulación monetaria y las burbujas de crédito. También se insiste en que las tasas de interés deben ser determinadas por el mercado, no por decisiones centralizadas, para reflejar mejor las condiciones económicas reales.

    El desplome del mercado japonés y la reacción global subsecuente son vistos por la Escuela Austriaca como el resultado de políticas monetarias distorsionadas y una excesiva intervención gubernamental. La reciente corrección del mercado es una consecuencia inevitable de años de expansión artificial del crédito y tasas de interés bajas. Para evitar futuras crisis, los economistas austriacos sugieren un retorno a principios económicos más sólidos, con menos intervención gubernamental, tasas de interés determinadas por el mercado y un sistema de dinero fuerte. Este enfoque, fomentará una economía más estable y resiliente a largo plazo.

  • 5 escenarios para una salida en Venezuela.

    Originalmente escrito el 6 de Febrero de 2019, reponemos el mismo dado que la crisis en Venezuela nos regresa al mismo lugar.

    La crisis Venezolana, que se venía gestando desde el 2008 cuando cualquiera con dos dedos de frente sabía que el sistema chavista era económicamente insostenible si caían los precios del petróleo, ahora ha entrado en su etapa final. Maduro y su círculo interior están bajo una creciente presión para que dejen el poder. Y por ahora Maduro no está dando la menor intención de dejarlo. Pero esto no puede durar eternamente, y eventualmente la crisis va a terminar de alguna manera. Estas son cinco de las maneras como puede terminar la crisis venezolana.

    1.-Venezuela de terciopelo. En Checoeslovaquia, Hungría y en Polonia, el comunismo se vino abajo como un castillo de naipes, en Polonia tomó diez años, en Hungría diez meses, en Checoeslovaquia tomó diez semanas, y en Alemania Oriental diez días. Una vez los militares, y por esto entendemos los militares soviéticos, dijeron “no vamos a intervenir”, el mundo entero se vino abajo para los comunistas. La transición fue rápida y casi sin violencia. Ayudó el hecho de que el comunismo en estos países fue impuesto desde afuera por los tanques soviéticos al final de la Segunda Guerra Mundial y como se demostró en Hungría en 1956, en Checoeslovaquia en 1968 y en Polonia en 1981, solo la fuerza del terror y la amenaza de intervención militar soviética mantenían a los comunistas en el poder. Una vez los soviéticos les sacaron la tabla, el sistema se vino abajo totalmente. Mientras tanto, la burocracia y los militares locales fingían ser comunistas, sabiendo que todo era vivir en la mentira, mientras que la sociedad civil formaba redes de solidaridad (como el sindicato) con la ayuda de intelectuales y las iglesias. Estas “ciudades paralelas” donde la verdad reinaba virtualmente, permitieron una transición pacífica una vez la amenaza de la violencia soviética dejó de existir y en pocos años se barrió con los rasgos impuestos desde arriba de un Estado Comunista. Eso no va a pasar en Venezuela, el Chavismo tuvo raíces populares en la sociedad venezolana y nunca perdió una elección mientras Chávez estuvo vivo. El proyecto Chavista tiene suficiente apoyo como para tratar de sostenerse mediante la violencia aun teniendo una amenaza externa y hay suficientes chavistas creyentes en las fuerzas armadas y la burocracia estatal. Esto nos deja las siguientes salidas.

    2.-Venezuela como nueva Rumania. A diferencia de otros países de Europa Oriental, los comunistas ganaron las elecciones de 1946, derrocando a la monarquía y siguiendo la fórmula de la vía democrática al socialismo, una vez que ganaron democráticamente las elecciones y llegaron al poder, eliminaron a toda la oposición y establecieron la Republica Popular sin molestos partidos “burgueses”. Tras la muerte de los dos presidentes comunistas anteriores, Nicolau Ceceascu asume el poder en 1967. Gobierna de una manera estrambóticamente dictatorial aún para un líder comunista que incluía un extravagante culto a la personalidad y medidas salvajemente represivas que recordaban a la época estalinista soviética. Pero en 1989 la marea estaba cambiando. Uno tras otro los partidos comunistas de Europa Oriental caían. Y viendo que los iban a barrer tarde o temprano, los militares y los miembros del partido comunista Rumano decidieron que si eran ellos quienes desmontaban el comunismo y no la sociedad civil, podrían mantener cuotas de poder y privilegios en la sociedad futura. Así que ellos mismos se ingeniaron un golpe de estado contra la familia Ceceascu que culminó en el fusilamiento del dictador y su esposa. Este escenario se repitió en la Unión Soviética donde los jefes regionales de los partidos comunistas, la KGB y los militares se privatizaron bienes estatales a sí mismos y se convirtieron en la nueva oligarquía.  Este escenario es muy viable en Venezuela, con sectores de los militares bolivarianos, los empresarios boliburgueses y el chavismo decidiendo que para salvar el chavismo a largo plazo es mejor sacrificar a Maduro, a Diosdado Cabello y al resto de los llamados 7 del circulo interno de Maduro; no necesariamente matándolos como en Rumania, porque pueden encarcelarlos o exiliarlos, y una vez sacados a estos del poder, negociar en términos favorables con la oposición. Lo cual permitiría al Chavismo mantener una cuota de poder y derechos de veto sobre cualquier gobierno futuro de “escuálidos”. Venezuela sería una democracia controlada por los militares al estilo Honduras, y las reformas profundas que requiere la economía venezolana se verían atrasadas como ha pasado en Rumania o en la antigua URSS. Los venezolanos seguirían emigrando. Este escenario por ahora es el más viable por lo menos para mí.

    3.-Venezuela como un remake de Panamá e Irak. Para evitar el escenario rumano otra alternativa sería que los norteamericanos intervengan en toda la regla, invadan el país y disuelvan a las fuerzas armadas bolivarianas, instalando al nuevo gobierno que llame a una Asamblea Nacional Constituyente y a nuevas elecciones. Esto no va a pasar, por lo menos con Donald Trump. Hay pocas razones para que Trump pueda justificar políticamente una invasión a gran escala. Donald Trump ha sido muy crítico de las aventuras militares de los Bush y los Clinton. Quiere sacar sus tropas de Irak, prefirió dejar Siria en manos de Assad y los rusos, quiere que Europa gaste más en defensa, y quiere ver cómo se va de Afganistán. Meterse de lleno en Venezuela no hace sentido para él, él no va a arriesgar vidas norteamericanas si los venezolanos de oposición no están dispuestos a arriesgar las suyas. Maduro es un problema para sus vecinos por los refugiados y sus simpatías por grupos de extrema izquierda pero no para los Estados Unidos. Invadir Venezuela no es invadir Panamá. Es un país mucho más grande con treinta millones de habitantes. Necesitaría decenas de miles de soldados, probablemente más de 150,000. Y muchos venezolanos nacionalistas, chavistas, de extrema izquierda podrían aliarse con la guerrilla colombiana disidente para plantearles una guerra de guerrillas por años. Por más que muchos venezolanos sueñan con esto, dudo que Trump vaya en esa dirección.

    4.-Venezuela como Serbia y Libia. Trump puede usar la fuerza militar contra Maduro sin tener que invadir por tierra. El poderío aéreo de los Estados Unidos, sea en forma de aviones que pueden volar desde Florida, Luisiana, y Puerto Rico, o de portaaviones, en forma de misiles crucero lanzados desde submarinos, destructores o aviones, y la tecnología de drones (aviones robots armados) permite lanzar ataques masivos contra los cuales los Sujois 30, los viejos F 16A y los misiles S 300 no van a poder hacer mucho. Un ataque masivo contra las defensas aéreas de Venezuela y los puestos de comando y control de las Fuerzas Armadas Bolivarianas sembraría el caos en unos días. Luego, vendrían los drones. En este ambiente de caos, sería fácil para unidades levantarse en armas y declararse enemigas del gobierno, sin necesidad de un mando centralizado. Los norteamericanos podrían bombardear puentes y caminos para evitar que las unidades leales a Maduro se organicen. Y mandar drones a cazar los líderes leales a Maduro uno por uno. Algo que han demostrado que se puede hacer en el Medio Oriente. El escenario quedaría planteado para una guerra civil donde un bando tiene el apoyo logístico y aéreo de los norteamericanos. Esto desintegraría a las Fuerzas Armadas Bolivarianas desde dentro y haría cualquier intento de guerrilla ser visto como aliado de la dictadura a toda costa quitándole apoyo popular. La oposición no tendría que negociar esta vez con todas las fuerzas armadas, sino con aquellas que fueron sus aliadas así que tendría más espacio para gobernar a sus anchas. El intangible es cuántos elementos de las Fuerzas Armadas Venezolanas están dispuestos rebelarse en este escenario y si están dispuestos a buscar la unidad una vez terminada la intervención militar. En Serbia, los bombardeos duraron unas semanas, y tras sacar a Milosevic poco a poco se regresó a la estabilidad. En Libia las distintas facciones anti Gadafi se embarcaron en una guerra civil entre las mismas y el país quedó sumido en el caos por años. Pero esta opción es bastante viable y muy posible de que pase si Maduro se desespera y decide usar la fuerza contra la oposición.

    5.-Venezuela como Siria. Que se quede Maduro. Esa es otra opción y de seguro es la que más le gusta a los chavistas. Total, si Fidel, Franco y muchos otros murieron en sus camas, y Assad logró desafiar la tempestad en Siria, por lo menos por ahora, Maduro puede quedarse. Hay un problema con esto. Maduro se ha vuelto irritante para sus vecinos. Su apoyo a grupos políticos de extrema izquierda en la región no ha pasado desapercibido, su incompetencia económica es manifiesta y no existe ninguna garantía de que los venezolanos tengan un futuro mejor mientras él y sus aliados estén ocupando Miraflores. Su uso del recurso de la Asamblea Constituyente como método para perpetuarse en el poder sienta un pésimo precedente para la región, el hecho de que por lo menos dos integrantes de su círculo cero, estén involucrados en acusaciones serias de narcotráfico hacia los Estados Unidos y Europa, la posibilidad de una hambruna masiva enviando a millones de refugiados a los países de la región, y la negativa de Maduro y el chavismo a aceptar que parte importante del problema son sus propias políticas económicas, hacen que Maduro sea un personaje molesto para la región. Mientras que Fidel Castro una vez terminada la guerra fría se convirtió en un garante de estabilidad en Cuba y Franco hizo lo mismo en España, Maduro es fuente de inestabilidad. Además, ya los Estados Unidos y la Unión Europea han tirado su sombrero a Guaidó y no se pueden echar para atrás. Como lo han hecho la mayoría de los países latinoamericanos salvo los “bolivarianos” de siempre y México. Es poco lo que China y Rusia pueden hacer, y sospechamos que estos dos países están más interesados en que un gobierno post Maduro les garantice sus negocios en Venezuela que en sostener a Maduro. Cuando sea el momento correcto lo soltarán también. No van a tratar de sostenerlo como Putin hizo con Assad. Maduro la tiene cuesta arriba de ahora en adelante. Hay demasiado en juego como para permitir que se quede.

    En conclusión, un escenario tipo Rumania, donde los militares y políticos chavistas conservarían cuotas de poder sacrificando a Maduro y a sus aliados y negociando con la oposición o una salida tipo Serbia y Libia, donde Maduro opta por reprimir a la oposición y recibe una respuesta militar a gran escala de los Estados Unidos, son los dos escenarios más posibles ahora mismo. Y estos van a ser los que veremos en los próximos meses y años. Esperamos que no corra mucha sangre y que sea rápido.

     

     

  • Por qué la victoria de Maduro en Venezuela no convence a casi nadie

    El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se mantiene en el poder tras las reñidas elecciones del domingo 28 de julio. Maduro había prometido ganar por cualquier medio necesario y eso es exactamente lo que parece haber hecho.

    A pesar de que varios sondeos preelectorales apuntaban a una victoria aplastante de la oposición, el Consejo Nacional Electoral, controlado por el gobierno, declaró vencedor a Maduro con el 51,2 % de los votos, un resultado que, al parecer, se produjo tras el recuento del 80 % de los sufragios. Edmundo González, el candidato tras el que se había unido oficialmente la mayor parte de la oposición, obtuvo un 44,2 %.

    La comunidad internacional ha expresado sus dudas sobre el resultado. El presidente de Chile, Gabriel Boric, se dirigió a las redes sociales para decir que le resulta «difícil de creer», y Perú ha retirado a su embajador en Caracas alegando una «violación de la voluntad popular». Pero Maduro se muestra desafiante y habla de «triunfo de la paz y la estabilidad».

    La líder de la oposición popular, María Corina Machado, a quien se había prohibido presentarse a las elecciones, dijo que un recuento paralelo había revelado que González había quedado en primer lugar, al obtener el 70 % de los votos.

    «Hemos ganado y todo el mundo lo sabe… No sólo les hemos derrotado política y moralmente, les hemos derrotado con votos».

    No hubo llamamientos a protestas callejeras, pero en su lugar Machado pidió a las familias que se unieran a los observadores de los colegios electorales como parte de una «vigilia de celebración cívica».

    Las elecciones estuvieron plagadas de estrategias para reprimir a los votantes. El sábado, por ejemplo, Venezuela cerró su frontera con Colombia para impedir que muchos de los 2,8 millones de venezolanos que ahora viven allí tras haber huido del régimen regresaran a su país y ejercieran su derecho cívico.

    Sin embargo, la participación fue alta. Los informes en las redes sociales mostraban largas colas de votantes formándose incluso antes de que abrieran los colegios electorales. Algunos empezaron a hacer cola el sábado por la noche para aprovechar lo que consideraban la mejor oportunidad para derrocar el régimen represivo de Maduro.

    La emigración masiva de la última década dificulta la comparación con elecciones anteriores. Sin embargo, 9,3 millones de venezolanos –alrededor del 42 % de las personas con derecho a voto– habían depositado su voto a la una de la tarde. Y a medida que se acercaba la hora de cierre de los colegios electorales, las colas seguían siendo largas, con estimaciones de hasta cuatro horas de espera.

    En un país en el que la grave crisis económica y las innumerables violaciones de los derechos humanos han hecho caer en picado el apoyo al régimen en los últimos años, una participación tan alta habría beneficiado a la oposición. Así pues, el resultado anunciado por el consejo electoral de Maduro no convence.

    Sospechas de fraude

    La oposición ha denunciado numerosas irregularidades. Algunos colegios electorales abrieron tarde, y los críticos con Maduro afirman que no se les permitió ver muchos de los recuentos de votos para confirmar los resultados.

    La ley permite a los partidos enviar observadores al recuento de votos de cada colegio electoral para asegurarse de que los resultados coinciden con los anunciados por el consejo electoral nacional. Pero la oposición afirma que a sus testigos sólo se les permitió recoger recuentos en el 30 % de los centros de votación, y que estos resultados mostraban una clara victoria de la oposición.

    Los centros de votación en Venezuela son electrónicos, lo que hace que el proceso electoral sea muy eficaz. Pero hubo un retraso de seis horas entre el cierre de las urnas y el anuncio oficial de los resultados.

    El régimen achacó el retraso a un ciberataque destinado a «impedir la publicación de los resultados». Maduro declaró que «sufrimos un hackeo mayor del sistema electoral. Sabemos qué país está detrás, pero no lo voy a mencionar». No dio más información.

    Pero su declaración ha servido de poco para convencer a la comunidad internacional. Los gobiernos de ocho países de la región, entre ellos Chile, Uruguay y Costa Rica, han rechazado el resultado oficial y exigen un recuento de votos justo y transparente.

    Algunos jefes de Estado fueron más contundentes que otros. El presidente argentino, Javier Milei, escribió en X: «Maduro. Dictador. Fuera». Y este le respondió: «Le digo a Milei, no aguantas más de un round contra mí, insecto cobarde, traidor de la patria».

    EE UU y la UE también han expresado sus dudas sobre la transparencia del proceso. El secretario de Estado estadounidense, Anthony Blinken, dijo que su país tiene «serias preocupaciones de que el resultado anunciado no refleje la voluntad ni los votos del pueblo venezolano».

    Colombia, que comparte frontera con Venezuela, ha sido más discreta en su respuesta, y ha pedido un «recuento de todos los votos para despejar cualquier duda sobre el resultado».

    El presidente de Colombia, Gustavo Petro, está actuando con mucha cautela para no poner en peligro las negociaciones en curso con los grupos armados transnacionales, con las que espera lograr la «paz total» en el país tras décadas de conflicto.

    Sólo cinco países han felicitado a Maduro por su victoria, y todos ellos apoyan desde hace tiempo a su régimen. Entre ellos se encuentran el principal acreedor de Venezuela, China, Rusia y los estados autoritarios de Nicaragua, Bolivia y Cuba.

    Unida tras un único candidato, la oposición venezolana apostó por la fuerza del voto de protesta para reducir la probabilidad de que Maduro escenificara un encubrimiento. Pero ahora tendrá que considerar su estrategia, y animar a la comunidad internacional a mantener su presión sobre Maduro debe formar parte clave de la misma.

    Tras el anuncio de los resultados, González prometió continuar la lucha: «No descansaremos hasta que se respete la voluntad del pueblo venezolano».

    Un nuevo amanecer en Caracas está a punto de comenzar, y con él otro día impredecible.The Conversation

    Nicolas Forsans, Professor of Management and Co-director of the Centre for Latin American & Caribbean Studies, University of Essex

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Transiciones de la Dictadura a la Democracia: Lecciones y Desafíos

    Las transiciones de dictadura a democracia han sido fenómenos complejos y variados a lo largo de la historia, con distintos factores influyendo en cada caso. Mientras algunos países lograron transiciones relativamente pacíficas a través de reformas y elecciones, otros enfrentaron resistencias significativas de los regímenes autoritarios y sus bases de apoyo. Este artículo examina varios ejemplos históricos y evalúa las razones por las cuales algunas dictaduras logran mantenerse en el poder, incluso bajo la apariencia de elecciones libres y transparentes.

    Ejemplos de Transiciones Exitosas

    Chile:
    En 1988, bajo la dictadura de Augusto Pinochet, se realizó un plebiscito para decidir si Pinochet continuaría en el poder. La campaña del «No», que abogaba por el fin del régimen, ganó con el 55% de los votos. Aunque Pinochet aceptó el resultado, miembros de su régimen participaron en las subsecuentes elecciones democráticas. Esta transición fue impulsada tanto por la presión interna como por la internacional, y culminó con la elección de Patricio Aylwin en 1990.

    España:
    Tras la muerte de Francisco Franco en 1975, el Rey Juan Carlos I y el político Adolfo Suárez lideraron la transición desde un régimen autoritario a una democracia. Las primeras elecciones democráticas en 1977 y la aprobación de la Constitución en 1978 marcaron el inicio de una nueva era democrática. La decisión de reformar desde dentro, promovida por los mismos líderes que habían sido parte del régimen, fue clave para una transición pacífica.

    Sudáfrica:
    El fin del apartheid en Sudáfrica se logró mediante un proceso de negociaciones entre el régimen de F.W. de Klerk y el Congreso Nacional Africano (ANC) liderado por Nelson Mandela. Las elecciones multirraciales de 1994, las primeras en la historia del país, resultaron en la elección de Mandela como presidente, marcando el fin del régimen segregacionista.

    Polonia:
    El movimiento Solidaridad, liderado por Lech Wałęsa, jugó un papel crucial en la transición de Polonia del comunismo a la democracia. Las elecciones de 1989, resultado de las negociaciones entre el régimen comunista y Solidaridad, llevaron a la formación de un gobierno democrático, con Wałęsa como presidente en 1990.

    Cuando las Dictaduras se Mantienen en el Poder

    A pesar de estos ejemplos de éxito, no todas las dictaduras que celebran elecciones pierden el poder.  El caso reciente es el de Venezuela, donde Nicolás Maduro ha «ganado» sucesivas elecciones a pesar de las críticas nacionales e internacionales sobre la legitimidad de dichos comicios.

    Factores de Sostenimiento:
    1. Control del Aparato Estatal:
    Las dictaduras suelen mantener un control férreo sobre las instituciones del Estado, incluyendo el sistema electoral, los medios de comunicación y las fuerzas de seguridad. Esto les permite manipular el proceso electoral para garantizar su permanencia en el poder.

    2. Base de Apoyo:
    Aunque una parte significativa de la población puede estar en contra del régimen, las dictaduras suelen contar con una base de apoyo leal que tiene mucho que perder con la llegada de un gobierno democrático. Estos sectores pueden incluir miembros de las fuerzas armadas, funcionarios públicos, empresarios beneficiados por el régimen y otros grupos que temen perder sus privilegios.

    3. Represión y Coerción:
    El uso de la represión y la coerción contra opositores y votantes puede disuadir la participación democrática y mantener el control del poder. La intimidación, el encarcelamiento de líderes opositores y la violencia estatal son herramientas comunes.

    4. Manipulación Económica:
    Regímenes como el de Maduro en Venezuela utilizan los recursos del Estado para comprar lealtades, ofreciendo beneficios económicos a ciertos sectores de la población a cambio de apoyo político.

    Las transiciones de dictadura a democracia son procesos complejos y multifacéticos. Mientras que algunos países han logrado estas transiciones de manera pacífica a través de elecciones y reformas internas, otros han visto cómo las dictaduras se perpetúan en el poder a pesar de celebrar comicios. El control del aparato estatal, una base de apoyo beneficiada por el régimen, la represión y la manipulación económica son factores clave que permiten a estas dictaduras mantenerse. Los recientes eventos en Venezuela subrayan la dificultad de superar estos obstáculos, incluso cuando existe un amplio deseo de cambio entre la población.

    Parecería que sólo por medios no pacíficos o por decisiones propias o enfrentamientos dentro del mismo grupo en el poder puede recuperarse la democracia liberal.  Sólo hay que repasar la historia y comprobar el triste hecho que señaló Thomas Jefferson en la original Declaración de Independencia: “El árbol de la libertad debe regarse de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos. Esta constituye su abono natural”.

  • Juegos Olímpicos reimaginando su espíritu y más allá del nacionalismo

    Hoy, 26 de julio de 2024, París se vestirá de gala para inaugurar los Juegos Olímpicos, un evento de magnitud mundial que promete una ceremonia apoteósica. La ciudad de la luz, con su emblemático río Sena, será el protagonista principal del espectáculo inaugural, destacando la grandeza y la belleza de la capital francesa. Este evento, sin embargo, va más allá de un simple despliegue de luces y colores; es una manifestación de la enorme inversión y planificación detrás de los Juegos Olímpicos.

    El presupuesto destinado a la organización de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024 asciende a 4.400 millones de euros, casi en su totalidad procedente del sector privado. Este financiamiento cubre todos los aspectos de la planificación, organización y realización del evento: desde el alquiler de locales y la preparación de las instalaciones, hasta la seguridad y el alojamiento de los atletas. La financiación privada proviene principalmente del Comité Olímpico Internacional (COI), empresas asociadas, la venta de entradas y la concesión de licencias, con una aportación del COI de 1.200 millones de euros, que incluye derechos de televisión y asociaciones comerciales.

    A pesar de la grandiosidad y el brillo del evento, es inevitable preguntarse si la estructura actual de los Juegos Olímpicos es la más adecuada. La reflexión sobre si los países deben competir en lugar de los atletas o equipos deportivos plantea una cuestión profunda sobre el significado y el impacto del nacionalismo en el deporte. En los tiempos modernos, las ideas de nacionalismo, supremacía y racismo se han exacerbado, y los Juegos Olímpicos, con sus himnos, banderas y uniformes nacionales, a menudo refuerzan estos sentimientos colectivos.

    El nacionalismo en el deporte puede tener efectos adversos. En las democracias más avanzadas, el impacto puede ser mínimo, pero en otras regiones, los atletas pueden convertirse en prisioneros de sus propias banderas. En algunos casos, se les impide competir o se les somete a presiones inmensas para ganar medallas «para el país». Esta instrumentalización de los deportistas recuerda, de alguna manera, a los antiguos Juegos Espartanos, donde los ciudadanos eran formados desde la infancia para servir al estado, priorizando el honor, la disciplina y la resistencia al dolor sobre el bienestar individual.

    La evolución de la sociedad debería llevarnos a cuestionar si realmente hemos avanzado o si seguimos atrapados en un estado de colectivismo que ofrece una falsa seguridad. La verdadera libertad y el reconocimiento del esfuerzo individual son principios que deberían ser más valorados. La propuesta de que los atletas compitan sin la representación de un país, sino por sus propios méritos y esfuerzos, es una idea impopular pero digna de reflexión.

    Los Juegos Olímpicos son un escenario global donde los valores del esfuerzo personal y la excelencia deberían brillar por encima de todo. La competencia sin el respaldo de un estado podría liberar a los atletas de presiones innecesarias y permitirles destacar por sus propios logros. Esta visión no pretende menospreciar el espíritu de unión y camaradería que los Juegos Olímpicos pueden fomentar, sino más bien, ofrecer una perspectiva diferente sobre cómo celebrar y valorar el esfuerzo humano en su forma más pura.

    Entonces, mientras París se prepara para deslumbrar al mundo con una ceremonia inaugural espectacular, es crucial que también reflexionemos sobre el verdadero significado de los Juegos Olímpicos. Más allá de las banderas y los himnos, debemos considerar cómo podemos honrar mejor el esfuerzo individual y la excelencia, y cómo podemos crear un entorno que celebre verdaderamente el espíritu del deporte sin las cargas del nacionalismo. Esta reflexión es una invitación a reimaginar un futuro donde los atletas puedan competir libremente, celebrando sus logros personales y el verdadero espíritu olímpico.

  • Un Trump ensangrentado y desafiante podría convertirse en la imagen que defina las elecciones en EEUU

    Los disparos efectuados contra el expresidente y actual candidato presidencial republicano Donald Trump en un mitin en Pensilvania (Estados Unidos) están siendo investigados como un intento de asesinato.

    La historia estadounidense está sembrada de acciones similares. Lo ocurrido en Pensilvania es horrible, pero lamentablemente no sorprendente. En cambio, sí es llamativa la cantidad de personalidades que salieron a la palestra tras el tiroteo y afirmaron que la violencia política no tiene cabida en Estados Unidos. El presidente Joe Biden afirmó que este tipo de violencia es “inaudita”.

    Y sorprende porque Estados Unidos se fundó sobre la violencia política, y esta ha marcado toda su historia.

    De hecho, Joe Biden comenzó su carrera política presentándose como el heredero político de los hermanos Kennedy: el presidente John F. Kennedy, fue asesinado en 1963, y Robert F. Kennedy, en 1968.

    Sin embargo, que este incidente se produzca en este momento, dada la naturaleza volátil de la campaña presidencial y la polarización existente en Estados Unidos, es profundamente preocupante.

    La forma en que el tiroteo se ha convertido en un arma arrojadiza en las redes sociales con tanta rapidez –con teorías de la conspiración que se desarrollan en tiempo real– significa que el potencial para que este tipo de violencia se intensifique es muy alto.

    No hay más que ver la insurrección del Capitolio estadounidense el 6 de enero de 2021 para darse cuenta de lo rápido que puede estallar la violencia política en Estados Unidos.

    Esto se debe, al menos en parte, a la forma en que la retórica violenta ha sido cultivada deliberadamente por elementos de la extrema derecha en los últimos años. En particular, ha estado latente en los mítines de Trump desde el comienzo de su primera carrera hacia la presidencia en 2016.

    La amenaza de violencia se ha convertido en un elemento central de la imagen política de Trump, de su atractivo y de su base de seguidores. Basta con ver algunos momentos de cada mitin y de cada discurso para oírle hablar de violencia, a menudo con detalles gráficos y con gran fruición.

    Por ejemplo, ha aludido repetidamente a las teorías de la conspiración al describir el ataque contra el marido de la expresidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, Paul, en su casa en 2022, además de burlarse de él y bromear sobre el ataque.

    Esta es una característica, no un error, de la campaña de Trump y del movimiento que le respalda.

    Y tiene un impacto en el mundo real. Una revisión a escala nacional realizada por ABC News (la organización mediática estadounidense) en 2020 identificó 54 casos criminales en los que el propio Trump había sido invocado en “conexión directa con actos violentos, amenazas o acusaciones de agresión”.

    Hace apenas un par de semanas, Kevin Roberts, el presidente del think tank de derechas Heritage Foundation (el arquitecto del plan Proyecto 2025 para reformar el gobierno estadounidense bajo una segunda presidencia de Trump), habló de una “segunda Revolución Americana” que “seguiría siendo incruenta si la izquierda lo permite”.

    Dado lo omnipresente que se ha vuelto esta amenaza de violencia, quizá sea más sorprendente que un incidente de esta magnitud no ocurra más a menudo, o no haya ocurrido ya.

    Una imagen que define la campaña

    También llama la atención lo maestro de la imagen política que es Trump. Se puede ver en las imágenes del tiroteo en Pensilvania: después de levantarse, iza el puño desafiante para que se capte esa imagen.

    Por supuesto, esa imagen va a definir este momento, si no toda la campaña presidencial de Trump.

    Ha habido una serie de puntos de inflexión en esta campaña hasta ahora, y este puede ser el decisivo. Podría convertir a Trump en un santo a los ojos de sus partidarios.

    Ver cómo Trump, su campaña y la gente que le rodea utilizan esta narrativa será muy importante, especialmente antes de la Convención Nacional Republicana, que está previsto que comience en Wisconsin en los próximos días.

    Dadas las consecuencias de la actuación de Biden en el debate de las últimas semanas, también está surgiendo una imagen opuesta de los dos candidatos que podría consolidarse aún más, aunque no los refleje con exactitud.

    Esa imagen de Trump, ensangrentado y con el puño en alto, podría sin duda enmarcar toda su campaña y recabar apoyos.

    Es totalmente posible, por tanto, que este se convierta en el momento en que Trump ganó las elecciones.The Conversation

    Emma Shortis, Adjunct Senior Fellow, School of Global, Urban and Social Studies, RMIT University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.