Etiqueta: Biden

  • Mejor USA que rusa

    Hoy leo a Judson Berger quien pregunta: “Quién le dirá a la administración Biden que la extracción petrolífera de Venezuela es tan dañina para el medio como la extraída en Texas”. Lo cual, aunque cierto en cierto grado, sí que hay una diferencia; no sólo en la calidad del crudo sino en las normas ambientales de su explotación y uso. Y ni hablar que al comprarle el petróleo de la élite rusa (a Putin) o a Maduro se está colaborando con criminales y fregando a toda la población estadounidense; junto al resto del planeta, incluyendo a Panamá.

    Precisamente en todo ello vemos la perversidad de la politiquería que en búsqueda de intereses mezquinos está dispuesta a causar inmensos daños a la población. Tal es el caso que vemos en Panamá, en dónde ayer sale en La Prensa algo que publiqué hace años en mi libro, Educación ¿particular o gubernamental?, como también en varios ensayos que abordan el tema de la educación centralizada en contraposición a la descentralizada o privada.

    El problema con el rechazo visceral a la “privada” es: ¿privada de qué? Pues, privada de la corruptela de politicastros y gremios magisteriales de funcionarios del estado que tienen secuestrada a toda la población.

    Y, aunque pareciera que me desvié del tema del petróleo, en realidad no es así, ya que si ponemos atención veremos que tanto el tema energético como el educativo, junto con tantos más, se ven afectados por bajos instintos que ni siquiera son ideológicos sino inmorales. Bueno, la verdad es que ideologías como la del socialismo no sólo son empobrecedoras sino inmorales.

    El otro aspecto del desvío que produjo el gobierno Biden con lo de los combustibles fósiles, es que desconoce y se aprovecha de la ignorancia popular en torno a las realidades de la industria en general. Cerrar la producción petrolífera, alegando la protección del ambiente, es fácil. Lo que no es nada fácil es, una vez que te das cuenta del error, lo difícil que resultará, por muchas razones, volver con la producción.

    Por un lado, los inversionistas habrán quedado espantados. Imagínense la inversión que fue afectada en la suspensión del oleoducto Keystone XL. Y ni hablar las 10,000 plazas de trabajadores especializados que tuvieron que emigrar; los cuales no vuelven así no más.

    Lo triste es que los burrócratas no entienden y no toman en cuenta o no les importa lo difícil y arriesgado de invertir en una exploración petrolífera y luego en la operación; particularmente cuando constantemente deben luchar contra el mar de normas que supuestamente les imponen para cuidar el medio; muchas de las cuales son puro tilín-tilín y poca paleta. Y tengan presente que no sólo es Keystone XL, sino toda la industria desde México hasta Alaska y, de paso, Canadá; mientras, a todo ello, ahora pretenden ayudar a Maduro y otras dictaduras.

    En resumen, mientras que tantos gobiernos sigan secuestrados por oligarquías corruptas, y mientras que la población mal educada en los NODUCA del mundo sigan votando por los más ladinos, la cacareada “brecha” entre ricos y pobres no mejorará lo que bien puede y debe.

  • Se filtró la orden ejecutiva de Biden sobre criptomonedas: 6 puntos claves

    Se filtró la orden ejecutiva de Biden sobre criptomonedas: 6 puntos claves

    La esperada orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos Joe Biden se publicará hoy, pero el medio The Block la filtró antes. Además, se publicaron antes de tiempo los comentarios de Yellen sobre la misma en la web de la institución. Allí ella hablaba sobre su reacción a la orden ejecutiva del presidente Joe Biden y detalles de lo que será su política en relación a las criptomonedas. A la vez, un medio filtró el presunto documento original de la orden.

    El comunicado de Yellen, publicado en el sitio web del Departamento del Tesoro ayer por la noche, destaca que la orden ejecutiva de criptomonedas de la administración de Biden logra el equilibrio adecuado entre alentar la innovación responsable y abordar los riesgos potenciales para los consumidores y el sistema financiero en general.

    La declaración, que tenía como fecha el 9 de marzo (ayer), ha sido eliminada de la web. Un portavoz del Tesoro se negó a hacer más comentarios, contó Fortune.

    Ayer en la mañana los medios, entre ellos DiarioBitcoin, informaron que esta semana la administración planeaba hacer pública esta orden, luego de los llamados de la industria para que la Casa Blanca asumiera un papel de liderazgo en el establecimiento de políticas para activos digitales. La orden es el primer intento de coordinar la estrategia del gobierno.

    Declaración de Yellen sobre la orden

    Según la declaración de Yellen, la orden abordará los beneficios sustanciales que podría traer la innovación, al tiempo que tratará sobre los riesgos relacionados con las finanzas ilícitas, protegerá a los consumidores e inversores y evitará las amenazas al sistema financiero y la economía en general.

    El Tesoro se asociará con otras agencias para compilar un informe sobre el futuro del dinero y los sistemas de pago, según el comunicado. El departamento también convocará al Consejo de Supervisión de Estabilidad Financiera para examinar los riesgos potenciales para la estabilidad financiera y evaluar si existen las salvaguardas necesarias. También trabajará con socios internacionales “para promover estándares sólidos y condiciones equitativas”.

    Yellen dijo que los esfuerzos del departamento en virtud de la orden ejecutiva complementarían el trabajo que ya se ha realizado, incluido el informe que el Grupo de Trabajo del Presidente sobre Mercados Financieros publicó el año pasado sobre las monedas estables.

    “A medida que asumimos este importante trabajo, nos guiarán grupos de protección de consumidores e inversores, participantes del mercado y otros expertos destacados”, dijo Yellen en la declaración eliminada. “El Tesoro trabajará para promover un sistema financiero más justo, más inclusivo y más eficiente, mientras se basa en nuestro trabajo continuo para contrarrestar las finanzas ilícitas y prevenir riesgos para la estabilidad financiera y la seguridad nacional”.

    Dice Fortune que si bien la orden ejecutiva coloca a la Casa Blanca en el centro de la criptopolítica, no está claro cuánto progreso se puede lograr dadas las elecciones de mitad de período que se avecinan en noviembre y la posibilidad de que los demócratas pierdan el control del Congreso. Aunque los republicanos han reconocido la necesidad de una regulación, a menudo han abogado por un enfoque menos estricto que sus contrapartes demócratas.

    La orden de Biden fue filtrada

    Por su parte, el medio The Block publicó antes de tiempo -el documento tiene marca de embargo que debe ser respetada por los medios- la presunta orden ejecutiva del presidente Joe Biden sobre cripto que se lanzaría, según dice el documento, ayer en la tarde.

    The Block indica que obtuvo una hoja informativa que describe los puntos clave de la orden, que se describe como el “primer enfoque de todo el gobierno” para supervisar el sector en los EE. UU.

    La hoja informativa define la orden como “que describe el primer enfoque de todo el gobierno para abordar los riesgos y aprovechar los beneficios potenciales de los activos digitales y su tecnología subyacente”.

    La orden, según resume el medio, es bastante benigna en relación a las criptomonedas.

    La orden ejecutiva del presidente Biden, como tal, aún no ha sido publicada en el Registro Federal, sin embargo, la propia Casa Blanca ratificó la noticia. Incluye la exploración de una CBDC estadounidense.

    Según el comunicado, la orden ejecutiva “describe la primera estrategia de todo el gobierno para proteger a los consumidores, la estabilidad financiera, la seguridad nacional y abordar los riesgos climáticos”.

    Liderazgo estadounidense

    La Orden comienza diciendo que “los activos digitales, incluidas las criptomonedas, han experimentado un crecimiento explosivo en los últimos años, superando una capitalización de mercado de USD $ 3 billones en noviembre pasado y de USD $ 14 mil millones solo cinco años antes. Las encuestas sugieren que alrededor del 16 por ciento de los estadounidenses adultos, aproximadamente 40 millones de personas, han invertido, intercambiado o usado criptomonedas. Más de 100 países están explorando o probando las Monedas Digitales del Banco Central (CBDC), una forma digital de la moneda soberana de un país”.

    Asimismo, añade que: “El aumento de los activos digitales crea una oportunidad para reforzar el liderazgo estadounidense en el sistema financiero global y en la frontera tecnológica, pero también tiene implicaciones sustanciales para la protección del consumidor, la estabilidad financiera, la seguridad nacional y el riesgo climático. Estados Unidos debe mantener el liderazgo tecnológico en este espacio de rápido crecimiento, apoyando la innovación y mitigando los riesgos para los consumidores, las empresas, el sistema financiero en general y el clima. Y debe desempeñar un papel de liderazgo en el compromiso internacional y la gobernanza global de los activos digitales en consonancia con los valores democráticos y la competitividad global de EE. UU.”.

    Además, destaca que ante ese panorama, “el presidente Biden firmará hoy una Orden Ejecutiva que describe el primer enfoque de todo el gobierno para abordar los riesgos y aprovechar los beneficios potenciales de los activos digitales y su tecnología subyacente”.

    6 prioridades del gobierno

    La Casa Blanca informa que la Orden “establece una política nacional para los activos digitales en seis prioridades clave: protección de consumidores e inversores; estabilidad financiera; financiación ilícita; liderazgo de EE. UU. en el sistema financiero global y competitividad económica; Inclusión financiera; e innovación responsable“.

    Específicamente, la Orden Ejecutiva exige medidas para que:

    — Proteja a los consumidores, inversionistas y empresas de EE. UU.
    Al “ordenar al Departamento del Tesoro y a otras agencias asociadas que evalúen y desarrollen recomendaciones de políticas para abordar las implicaciones del creciente sector de activos digitales y los cambios en los mercados financieros para consumidores, inversionistas, empresas y economía con crecimiento equitativa. La Orden también alienta a los reguladores a garantizar una supervisión suficiente y salvaguardar contra los riesgos financieros sistémicos que plantean los activos digitales”.

    — Proteger la estabilidad financiera mundial y de EE. UU.
    Además, “mitigar el riesgo sistémico al alentar al Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera a identificar y mitigar los riesgos financieros (es decir, sistémicos) de toda la economía que plantean los activos digitales y desarrollar recomendaciones de políticas adecuadas para abordar cualquier brecha regulatoria”.

    — Mitigar los riesgos de finanzas ilícitas y seguridad nacional
    También, busca mitigar los riesgos que plantea el uso ilícito de activos digitales “dirigiendo un enfoque sin precedentes de acción coordinada entre todas las agencias gubernamentales de EE. UU. relevantes para mitigar estos riesgos. También ordena a las agencias que trabajen con nuestros aliados y socios para garantizar que los marcos, las capacidades y las asociaciones internacionales estén alineados y respondan a los riesgos”.

    — Promover el liderazgo de EE. UU. en tecnología y competitividad económica
    Además, el documento pide “Reforzar el liderazgo de Estados Unidos en el sistema financiero global al ordenar al Departamento de Comercio que trabaje en todo el gobierno para establecer un marco para impulsar la competitividad y el liderazgo del país y aprovechar las tecnologías de activos digitales. Este marco servirá como base para las agencias e integrará esto como una prioridad en su política, investigación y desarrollo, y enfoques operativos para los activos digitales”.

    — Promover el acceso equitativo a servicios financieros seguros y asequibles
    El gobierno afirma la necesidad crítica de servicios financieros seguros, asequibles y accesibles como un interés nacional de los EE. UU. “que debe informar nuestro enfoque de la innovación de activos digitales, incluido el riesgo de impacto dispar. Dicho acceso seguro es especialmente importante para las comunidades que durante mucho tiempo han tenido un acceso insuficiente a los servicios financieros.

    Asimismo, dice que “la Secretaría del Tesoro, en colaboración con todas las agencias pertinentes, producirá un informe sobre el futuro del dinero y los sistemas de pago, que incluirá implicaciones para el crecimiento económico, el crecimiento financiero y la inclusión, la seguridad nacional y la medida en que la innovación tecnológica puede influir en el futuro”.

    —Apoyar los avances tecnológicos
    También, el gobierno quiere “garantizar el desarrollo y uso responsables de los activos digitales al ordenar al gobierno de los EE. UU. que tome medidas concretas para estudiar y respaldar los avances tecnológicos en el desarrollo, el diseño y la implementación responsables de los sistemas de activos digitales al tiempo que prioriza la privacidad, la seguridad, la lucha contra la explotación ilícita, y reducir los impactos climáticos negativos”.

    CBDC de Estados Unidos

    El último de los puntos de la Orden es explorar una moneda digital del banco central de los EE. UU. (CBDC) poniendo urgencia en la investigación y el desarrollo de una posible CBDC de los Estados Unidos, en caso de que la emisión se considere de interés nacional.

    “La Orden pide al gobierno de los EE. UU. que evalúe la infraestructura tecnológica y las necesidades de capacidad para una posible CBDC de los EE. UU. de una manera que proteja los intereses de los estadounidenses. La Orden también alienta a la Reserva Federal a continuar con sus esfuerzos de investigación, desarrollo y evaluación para una CBDC de EE. UU., incluido el desarrollo de un plan para una acción más amplia del gobierno en apoyo de su trabajo”. Añade:

    Este esfuerzo prioriza la participación de Estados Unidos en la experimentación de varios países y garantiza el liderazgo del país a nivel internacional para promover el desarrollo de CBDC que sea consistente con las prioridades y los valores democráticos de los EE. UU”

    Finalmente, informa que la Administración “continuará trabajando entre agencias y con el Congreso para establecer políticas que protejan contra los riesgos y guíen la innovación responsable, con nuestros aliados y socios para desarrollar capacidades internacionales alineadas que respondan a los riesgos de seguridad nacional, y con el sector privado para estudiar y apoyar los avances tecnológicos. en activos digitales”.

  • Estados Unidos se viene latinoamericanizando

    La degradación conceptual que ha penetrado en algunos de los máximos referentes políticos de los Estados Unidos le da la espalda a una larga tradición que produjo la revolución más constructiva a favor de los derechos individuales de la historia de la humanidad.

    En otra oportunidad he recurrido a lo que ahora apunto en el título de esta nota para describir lo que viene sucediendo en el otrora baluarte del mundo libre. Esta vez, como una muestra más del declive estadounidense que viene operando desde hace un tiempo, una de las manifestaciones recientes y más contundentes tuvo lugar en la sala de prensa en la Casa Blanca a raíz de una expresión de Jen Psaki, la vocera presidencial de Joe Biden. Respondiendo a una pregunta periodística afirmó que “los precios suben debido a la codicia de empresarios”. Una conclusión alarmante por su insensatez, digna de republiquetas africanas o las peor ubicadas de la región latinoamericana.

    ¿Cómo es posible que en Estados Unidos puede deslizarse una tropelía de esa magnitud nada menos que en el centro del poder gubernamental y con el natural aval de las autoridades del caso? Este desbarranque mayúsculo sólo puede tener lugar debido a una degradación conceptual de características exponenciales que han penetrado en mentes de un modo sumamente peligroso para la supervivencia de la sociedad libre a contracorriente de los sólidos valores y principios de los Padres Fundadores de esa nación.

    En su momento destacamos con enorme preocupación el persistente incremento del gasto público, el déficit y el endeudamiento generado por el anterior presidente Donald Trump. También subrayamos su desgraciado e inaceptable rol en el rechazo de los resultados electorales según normas por él aceptadas en la contienda y certificadas por los cincuenta estados, sesenta y un jueces federales y locales (ocho de los cuales designados por el propio Trump) y por su vicepresidente Mike Pence. Luego el sucesor Joe Biden se decide por acentuar los antes mencionados guarismos de gasto, déficit y deuda junto con expansiones adicionales en la base monetaria lo cual se traduce en la inflación mayor de los últimos treinta y nueve años.

    En mi libro Estados Unidos contra Estados Unidos detallo la referida declinación en materia de relaciones exteriores, de varios aspectos en la Justicia, de la educación, de la economía, el federalismo, los problemas con las drogas alucinógenas para usos no medicinales, las trabas migratorias, las fuerzas paramilitares y los servicios de inteligencia, el terrorismo, la estructura fiscal y en general los límites al poder. Cierro aquella obra con un pensamiento de Ronald Reagan con la advertencia que “Usted y yo tenemos un rendez-vous con el destino. Preservar esto para nuestros hijos, la última esperanza del hombre en la tierra, o sentenciarlos al primer paso hacia mil años de oscuridad. Si fracasamos, por lo menos que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos puedan decir que hemos justificado nuestro paso por aquí. Que hicimos todo lo que podía hacerse”.

    En algunos ámbitos ha penetrado en suelo estadounidense la idea atrabiliaria que los precios dependen de la voluntad empresaria en lugar de percatarse que si fuera así no habría techo alguno en los precios puesto que todo comerciante intenta embolsarse con lo máximo que pueda del mismo modo que todos los que trabajan desean ser retribuidos con los mayores salarios. Si fuera así el vendedor de caramelos colocaría su producto a un millón de dólares la unidad pero las cosas no son ni remotamente de ese modo, hay algo que se conoce como la ley de la oferta y la demanda por una parte, y por otra cuando la llamada autoridad monetaria expande la cantidad de dinero el poder adquisitivo se derrite puesto que hay más billetes persiguiendo la cantidad de bienes y servicios disponibles.

    No es una treta que de resultado en mentes medianamente despiertas el endosar la responsabilidad de los procesos inflacionarios a los comerciantes con la idea de desviar la atención de los manotazos gubernamentales que imponen esa carga tributaria no legislada que conocemos con el nombre de inflación para no recurrir a la verdadera expresión que es una estafa legal en el contexto del abuso de poder.

    Como lo han señalado una y otra vez economistas de renombre, la inflación es consecuencia de la expansión en la cantidad de dinero que imponen las bancas centrales y las llamadas “expectativas” nada tiene que ver puesto que si un comerciante eleva los precios más allá de lo que absorbe la demanda simplemente verá contraerse sus ventas. Para que tenga lugar el aumento de precios más allá de las condiciones de mercado, es indispensable que sean convalidados por expansión de moneda.

    El efecto central del daño inflacionario es que distorsiona los precios relativos, esto es desdibuja las únicas señales con que cuenta el mercado para guiar a los operadores económicos respecto al uso de los siempre escasos factores de producción e inducir al despilfarro que al consumir capital hace que los salarios e ingresos en términos reales se contraigan.

    En el caso de la conferencia de prensa a la que aludimos en este artículo también se dijo que la inflación “significa el aumento general de precios” lo cual no es correcto ya que si fuera de ese modo no habría problema con la inflación en cuanto a que no se produciría el desequilibrio entre precios e ingresos puesto que todos los precios galoparían al mismo ritmo y tengamos en cuenta que los salarios también son precios. En ese caso una inflación del treinta por ciento anual, mensual o semanal no provocaría el antes mencionado desequilibro. Habría eso si eventualmente que transportar el dinero en carretillas, habría que corregir las columnas en los libros de contabilidad y modificar los dígitos en las calculadoras, pero como queda dicho la distorsión precios-salarios no tendría lugar. El problema central entonces con la inflación monetaria es la desfiguración de los precios relativos.

    El rol del empresario en una sociedad libre se circunscribe a que para mejorar su situación patrimonial no tiene más remedio que ofrecer bienes y servicios que demandan sus congéneres: si acierta en las preferencias de su prójimo obtiene ganancias y si yerra incurre en quebrantos. El cuadro de resultados hace de guía para la utilización de los fondos disponibles al efecto de otorgarle el mejor uso posible dadas las circunstancias imperantes.

    Por otro lado, los prebendarios que operan en alianza con el poder de turno en base a privilegios y mercados cautivos son la máxima expresión de la explotación a sus semejantes y lo contrario de lo que significa un empresario en una sociedad abierta.

    En resumen, la codicia que hay que combatir con toda la fuerza de la ley es la que llevan a cabo funcionarios con el fruto del trabajo ajeno. Como ha señalado Thomas Sowell “no entiendo cómo se condena el uso y la disposición de lo propio como un acto de codicia y se exculpa el echar mano coactivamente a los recursos de otros en nombre de la denominada justicia social”. Por último, en este sentido Freidrich Hayek explica que “el adjetivo social unido a cualquier sustantivo lo convierte en su antónimo: derechos sociales, constitucionalismo social, economía social y justicia social” puesto que esto último solo puede tener dos acepciones: o es una redundancia ya que la justicia no puede ser vegetal o mineral o significa sacarles a unos lo que les pertenece para entregarlo a otros lo cual contradice la definición clásica de justicia en cuanto a “dar a cada uno lo suyo”.

    Hoy aparece un peligro adicional en Estados Unidos además de lo antes señalado sobre el marcado deterioro de guarismos clave que incluyen una inflación creciente y es el denunciado en CNN por el ex comandante general Paul Eaton que se concreta en la constante presión a integrantes de las Fuerzas Armadas por parte de ciertos líderes políticos que acompañan la antes mencionada idea atrabiliaria del fraude electoral en al última contienda, lo cual -concluye el mencionado general también en nombre de otros camaradas de armas- pone en grave riesgo la continuidad institucional de la república. Afortunadamente hay destacados miembros del Partido Republicano como el anterior candidato a la presidencia y actual Senador Mitt Romney y distinguidos colegas que condenan enfáticamente la posición alimentada por Trump y el intento por desconocer el último resultado electoral sin atender las antedichas certificaciones.

    Para bien del mundo libre, hacemos votos para que merced a los múltiples y muy meritorios esfuerzos que se llevan a cabo en muy diversas fundaciones privadas y equivalentes para rectificar el rumbo en Estados Unidos puedan producirse resultados acorde, de lo contrario la libertad corre riesgos grandes. Muchos son los que advierten acerca de este declive pronunciado pero se destacan David Stockman y Ron Paul con sus libros y reiteradas apariciones en televisión con reflexiones muy atinadas y documentaciones sumamente detalladas, junto a valiosos consejos para apartarse de la degradación en su país en varios frentes por darle la espalda a lo mejor de la tradición estadounidense que produjo la revolución más constructiva a favor de los derechos individuales en lo que va de la historia de la humanidad.

  • ¿Es el aumento mínimo de salario en EE.UU una medida conveniente para todos?

    El debate sobre el impacto de un salario mínimo federal más alto vuelve a ser el centro de atención cuando el presidente Joe Biden presenta una medida para duplicar el salario base de los trabajadores federales, parte de su plan de ayuda COVID-19 de $ 1.9 billones para impulsar la debilitada economía estadounidense. Y, como era de esperar, no todas las empresas están unificadas en torno a la medida.

    En un discurso hace poco más de una semana, donde los demócratas volvieron a presentar en la Cámara y el Senado el martes para aumentar el salario mínimo federal a 15 dólares la hora para 2025, el nuevo líder de Estados Unidos dijo: «Si trabaja por menos de $ 15 la hora y trabaja 40 horas a la semana, está viviendo en la pobreza». El salario mínimo federal actual es de $ 7.25 la hora y no ha experimentado un aumento en más de 11 años.

    Amazon es una de las empresas que ha apoyado la Ley de Aumento del Salario. Jay Carney, vicepresidente senior de Asuntos Corporativos Globales de Amazon, afirmó que, el gigante del comercio electrónico “aplaude a los autores y copatrocinadores” del proyecto de ley y continuará abogando por su aprobación en el Congreso.

    Carney se desempeñó como director de comunicaciones de Joe Biden cuando era vicepresidente, antes de actuar como secretario de prensa del presidente Barack Obama entre 2011 y 2014. Carney dijo que al presidente Biden le «dejó en claro» su apoyo al aumento del salario mínimo.

    Amazon ya lo aumentó para sus propios empleados a $ 15 la hora en 2018. Carney señaló que el resultado fue un «impacto positivo en la moral y retención de los empleados», y las solicitudes para puestos por hora aumentaron más del doble inmediatamente después.

    «Mientras tomamos medidas para recuperarnos del devastador impacto económico de la pandemia de COVID-19, los trabajadores estadounidenses que necesitan un aumento, las pequeñas empresas que se beneficiarán de un mayor gasto y la recuperación económica más amplia del país simplemente no pueden esperar», escribió Carney en un blog de la empresa.

    Algunos minoristas, como Target y Costco, aumentaron el salario mínimo a $ 15 la hora, pero Walmart, el empleador más grande del país, no lo hizo. Walmart elevó su salario mínimo por hora de $ 9 a $ 11 en 2018.

    Pero más allá de la postura de algunos defensores sobre esta Ley en la que un aumento en el mínimo por hora, alegan, podría estimular el gasto de los consumidores, reducir los costos de rotación, contratación y capacitación para las empresas. Por otro lado, un aumento en el salario mínimo podría afectar dos áreas críticas del negocio: las ganancias y la productividad. Algunos afirman que un salario base más alto podría obligarlos a subir los precios para mantener los márgenes de ganancia, lo que puede alejar a los consumidores, provocar una disminución en los ingresos y, en última instancia, proporcionar a los empleadores menos dinero para contratar.

    Es más, la medida podría perjudicar de manera desproporcionada a las empresas más pequeñas e independientes: si bien las grandes corporaciones podrían echar mano de las arcas para mantener su red de decenas de miles de trabajadores, muchos propietarios de pequeñas empresas no podrán pagar el salario mínimo más alto. Para la mayoría de las empresas, el mayor gasto son los costos laborales, de los cuales la nómina suele ser el componente más importante, y puede representar hasta el 70% de los gastos generales totales.

    Y esto es parte de un conjunto de datos empíricos más amplio que confirma lo que demuestra la teoría económica: que los aumentos del salario mínimo eliminan puestos de trabajo. En cuanto a la propuesta de salario mínimo de $ 15, la Oficina de Presupuesto del Congreso, que no es partidista, estimó que eliminaría de 1.3 a 3.7 millones de empleos en todo el país. Esa estimación utiliza un escenario prepandémico, por lo que hay muchas razones para pensar que actualmente, el impacto sería aún peor. Más de 100.000 pequeñas empresas cerraron permanentemente en EE.UU el año pasado en medio de cierres pandémicos y disturbios, mientras que las encuestas muestran que el 60% de los propietarios de pequeñas empresas temen no llegar a junio de 2021.

    Además, algunos expertos han argumentado que, dado que un porcentaje significativo del trabajo minorista implica el pago de comisiones y otras herramientas de incentivo, un salario mínimo más alto podría reducir la productividad entre las empresas, por lo que afirman los salarios deberían ser una función de la productividad.

    La propuesta de Biden de un salario mínimo federal de $ 15 y su legislación complementaria presentada por los demócratas de la Cámara podrían complacer a los sindicatos y a la base demócrata. Pero realmente no hay duda de que arruinaría a las pequeñas empresas en el peor momento posible.

    La intervención del gobierno a menudo beneficia intereses bien establecidos y conectados. Los Amazon, Target y Walmart del mundo bien podrían soportar un enorme aumento en los costos laborales, pero innumerables miles de pequeñas empresas no sobrevivirían. En general, esto sería malo no solo para los empresarios afectados cuyas empresas quiebran, sino también para las comunidades que sustentan sus empresas y los trabajadores que emplean, no todos los cuales encontrarían otro trabajo. Mientras tanto, las grandes cadenas y los gigantes corporativos tendrían menos competencia, lo que eventualmente les permitiría subir los precios y consolidar aún más su participación de mercado.

  • ¿En qué consiste el decreto ‘Buy American’ de Biden?

    El objetivo del decreto ‘Buy American’ es que «el futuro de Estados Unidos sea hecho en Estados Unidos por todos los trabajadores estadounidenses».

    Por Luis Felipe Rojas

    El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó el decreto ‘Buy American’, una iniciativa que busca impulsar la compra de productos estadounidenses, siempre que sea factible, y que con ello se cierren las brechas de las exenciones que han sido por años denunciadas por medianos y pequeños empresarios.

    El texto del decreto, firmado el lunes, indica que la administración Biden busca que «el futuro de Estados Unidos sea hecho en Estados Unidos por todos los trabajadores estadounidenses».

    “El gobierno de Estados Unidos debería, siempre que sea posible, adquirir bienes, productos, materiales y servicios de fuentes que ayudarán a las empresas estadounidenses a competir en industrias estratégicas y ayudarán a los trabajadores estadounidenses a prosperar”, refiere el memorando de la Casa Blanca.

    La iniciativa sigue a la política de ‘America First’, impulsada por el expresidente Donald Trump, que aplicó mayores aranceles a producciones extranjeras, sobre todo al hierro, aluminio y a manufacturas de origen chino, en una especie de vuelta de tuerca al proteccionismo de larga data en administraciones anteriores.

    Antecedente de la iniciativa

    ‘Buy American’ arrastra como legado la Ley Buy American (BBA, por sus siglas en inglés), aprobada en 1933 al final del mandato del presidente Herbert Hoover, y que buscaba paliar la crisis de la Gran Depresión.

    La ley favoreció la compra de productos nacionales por parte del gobierno federal, lo que también se conoce como contratación pública.

    Según un informe de COFACE, una consultora chilena con presencia en más de 70 países, para 2018 el total medidas proteccionistas en el mundo era 2.5 veces mayor que en 2010 y en muchos países desarrollados como EE.UU., Japón, Australia o Canadá “la proporción de las importaciones afectadas por las medidas proteccionistas es mayor que la de las importaciones que se benefician de medidas favorables”.

    ¿Qué busca ‘Buy American?

    El mandato publicado el lunes aspira a una política de adquisiciones “responsable y transparente”, para ello, señala el texto.

    Visto así, “cada agencia debe conferir la autoridad de emisión de exenciones al liderazgo de la agencia superior, cuando sea apropiado y de acuerdo con la ley aplicable”.

    El decreto está destinado a cerrar las lagunas en las disposiciones existentes en esta meta de comprar productos estadounidenses, que estructuran los 600.000 millones de dólares en bienes y servicios que el gobierno federal compra cada año. Incluso, esta semana fue creado un alto cargo que supervise el proceso en Casa Blanca.

    Las denominadas leyes ‘Made in America’ incluyen a otras que requieren preferencia nacional para el transporte marítimo, incluida la Ley de Marina Mercante de 1920 (Ley Pública 66-261), también conocida como Ley Jones.

    Momento en que el presidente Joe Biden, acompañado por la vicepresidenta Kamala Harris, firma la orden ejeccutiva ‘Buy American’ el 25 de enero de 2021.

    Es competencia de cada director de agencia considerar “suspender, revisar o rescindir” las acciones de la agencia que sean inconsistentes con la política ya establecida para la adquisición de productos nacionales.

    Momento en que el presidente Joe Biden, acompañado por la vicepresidenta Kamala Harris, firma la orden ejeccutiva ‘Buy American’ el 25 de enero de 2021.

    La Voz de América solicitó comentarios a Emilio Morales, Presidente y CEO de Havana Consulting Group, un equipo con sede en Miami, Florida y especializado en  planeación estratégica de mercado.

    Morales afirma que esta “es una medida que da continuidad a la política que comenzó el expresidente Donald Trump, que consiste en estimular la economía norteamericana desde adentro, generando empleo en nuestro país y haciendo regresar a nuestras empresas que por muchos años se radicaron en el exterior”.

    “Joe Biden quiere lograr una rápida recuperación de la economía norteamericana generando miles de empleos en un momento que el país tanto lo necesita, de paso envía un mensaje a China de que el camino y la línea trazada por el expresidente Trump es la ruta a seguir”, vaticinó Morales a la VOA.

    Una oficina de control

    Para llevar a efecto las fiscalización del programa, así como la aprobación de las exenciones, el presidente ha anunciado la creación de un alto puesto en el gobierno con la Oficina de Made in America (Director de ‘Made in America’), quien será designado por el Director de Oficina de Administración y Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés).

    Biden ha dado seis meses (180 días) para que cada agencia rinda un informe detallado ante el director de Made in America sobre cómo se cumplen las leyes en cuanto a este mandato, y por qué y cuáles son los bienes, productos, materiales y servicios que no están sujetos a la modificación actual.

    Para que una agencia gubernamental otorgue una exención que busque comprar productos o componentes en el exterior, ésta deberá proporcionar al director de Made in America “una descripción de su exención propuesta y una justificación detallada para el uso de bienes, productos, o materiales que no hayan sido extraídos, producidos o fabricados en Estados Unidos”, señala el texto de la orden ejecutiva.

    Las agencias tiene 45 días después de que sea nombrado el director de Made in America, y según corresponda posteriormente, el Director de OMB, para publicar una lista con la información de las exenciones señaladas y sus respectivas justificaciones.

    Asimismo el director de Made in America tiene 15 días para notificar al director de la agencia otorgante el rechazo y la argumentación que hace de la propuesta presentada.

    Estas propuestas y sus negativas a ser implementadas serán publicadas siempre “que lo permita la ley y de acuerdo con los intereses de confidencialidad de la seguridad nacional y la rama ejecutiva”.

  • Amazon le ofrece su logística a Biden para la vacunación. Las Big Tech mueven su dama

    En el mes de Noviembre, un artículo publicado en esta sección, nos alertaba de las posibles implicancias de las Big Tech en el nuevo ordenamiento político en los Estados Unidos.

    No ha pasado ni un día de la asunción del presidente Biden, que ya podemos observar algunos movimientos de las mismas, direccionadas a una función que típicamente se le ha encargado al gobierno, como es la salud y sobre todo, en una pandemia.

    Así, estas mismas megacorporaciones que pudieron silenciar a un presidente en ejercicio y a sus partidarios a principios de este mes, ahora se están acercando a la nueva Administración, que sabe muy bien lo que le podría suceder si adopta una postura antagónica contra las Big Tech. El ejemplo ha calado muy bien en las mentes de todo el planeta, razón de más para que la novel Administración americana comience a ser precavida.

    Si bien la administración de Biden en sí no tiene enemistad con Amazon, cuyo fundador Jeff Bezos es dueño del Washington Post, un importante medio que se inclinó activamente pro-Biden, al ala progresista del Partido Demócrata posiblemente le gustaría tener un trato más amigable, pero sumamente firme frente al poder de las Big Tech, de acuerdo a planteos regulatorios sostenidos en los últimos años. Al ofrecerse participar en el escenario global de la vacuna Covid-19, Amazon se está preparando estratégicamente contra tales esfuerzos.

    Dado que varios estados han ido informando que se están quedando sin vacunas, y decenas de miles de personas que lograron obtener citas para una primera dosis están siendo canceladas, el presidente Biden firmará 10 órdenes ejecutivas relacionadas con la pandemia este jueves, su segundo día en el cargo; pero la Administración dice que los esfuerzos para impulsar el despliegue de vacunas se han visto obstaculizados por la falta de cooperación de la administración Trump durante la transición. Dicen que no tienen un conocimiento completo de las acciones de la administración anterior sobre la distribución de vacunas. Biden también depende de que el Congreso proporcione 1,9 billones de dólares para alivio económico y respuesta al covid-19.

    El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)  ha manifestado también que aproximadamente la mitad de los 31 millones de dosis distribuidas a los estados por el gobierno federal se han administrado hasta ahora; y solo alrededor de 2 millones de personas han recibido las dos dosis necesarias para una máxima protección contra el virus. Estados Unidos tiene un promedio de 201.000 nuevos casos y unas 3.000 muertes por día. El número de muertos en la nación desde el inicio de la pandemia ahora es de alrededor de 403.000.

    Ante tal situación, Amazon ofrece su colosal red de operaciones y tecnologías avanzadas para ayudar al presidente Joe Biden en su promesa de obtener 100 millones de vacunas covid-19 para los estadounidenses en sus primeros 100 días en el cargo.

    Amazon ya había intentado entrar en la ola generada por el Covid-19 en marzo, asociándose con la Fundación Bill y Melinda Gates para entregar kits de prueba a hogares en el área de Seattle. Sin embargo, ese programa fue cerrado por la Administración de Alimentos y Medicamentos dos meses después por razones no especificadas.

    Jeff Bezos, el segundo hombre más rico del mundo, vuelve a la carga ahora, dado que si puede ayudar a la administración de Biden con su problema logístico de vacunas, ambas partes se beneficiarían. Queda por ver siempre el beneficio ciudadano, si al final, con estas «ayudas»,  las mismas luego no son soportadas con creces por los ciudadanos de a pie. Dicen que cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.

    «Estamos preparados para aprovechar nuestras operaciones, tecnología de la información y capacidades y experiencia de comunicaciones para ayudar en los esfuerzos de vacunación de su administración’, escribió el director ejecutivo de la división de Consumidores Mundiales de Amazon, Dave Clark, en una carta a Biden.»‘Nuestra escala nos permite tener un impacto significativo de inmediato en la lucha contra el covid-19, y estamos listos para ayudarlo en este esfuerzo».

    Amazon dijo que ya ha contratado a un proveedor de atención médica ocupacional externo con licencia para administrar las vacunas en el lugar de sus instalaciones para sus empleados cuando estén disponibles.

    Amazon tiene más de 800.000 empleados en los Estados Unidos, escribió Clark, la mayoría de los cuales son trabajadores esenciales que no pueden trabajar desde casa y se deben vacunar lo antes posible.

    Esta jugada maestra de la megacorporacion, donde Amazon sigue mostrándose cada día más gigante, podría implicar, al  margen de la creciente popularidad y efecto marketinero,  quizás como un escudo protector ante el novel gobierno, una inesperada ayuda, ya no a nivel logístico, sino un tanto más profunda, una extra capa de blindaje jurídico: en una distribución de una vacuna que posee un 95 por ciento de efectividad contra una enfermedad con una tasa de supervivencia del 99,7 por ciento, seguramente va a haber demandas. Y a pesar de que los laboratorios han sido protegidos contra todo reclamo, igual siempre es posible llegar al estado con demandas complejas. Ahora bien, si bien es cierto que cualquier ciudadano se atreve a demandar al estado, posiblemente haya pocos dispuestos a enfrentarse monetariamente a la maquinaria jurídica de un gigante como Amazon.

    Finalmente, ustedes me preguntarán: pero acaso no nos dices siempre que la salud debería manejarse mejor en forma privada y  ahora dices lo contrario? acaso no nos dices que la caridad es siempre privada y Amazon estaría dispuesto a ayudar justo cuando más se necesita en esta Pandemia? Pues bien, siempre me viene a mano la frase de Milton Friedman: «Hay que distinguir claramente entre ser promercado y ser proempresa».

  • Las conductas y los modales importan en Estados Unidos

    Comienzo por declarar mi más profunda admiración por la tradición estadounidense, además cursé parte de mi colegio secundario en ese país, también obtuve una beca para estudiar allí luego de haberme graduado en la universidad y donde tengo muchos buenos amigos. Entre otras manifestaciones, mi respeto por Norteamérica lo puse de relieve en mi libro titulado Estados Unidos contra Estados Unidos, publicado primero por el Fondo de Cultura Económica y luego por Unión Editorial de Madrid, una extensa investigación en la que marco el declive de esa nación respecto a los extraordinarios valores y principios de los Padres Fundadores.

    Ese pueblo ha estado en una muy difícil encrucijada en las elecciones presidenciales en la que por una parte se encontraba Donald Trump que elevó sideralmente el gasto público, el déficit fiscal y la deuda externa lo cual ha alimentado notablemente al Leviatán y, por otra Joe Biden, que -como hemos destacado tantas veces- arrastra buena parte de las izquierdas radicalizadas que naturalmente abogan por más estatismo. Una vez más subrayamos que el electorado partidario de la sociedad abierta se encontraba en un callejón sin salida: entre aceptar ser ametrallado o ser acuchillado. Triste disyuntiva en la nación que ha sido el baluarte del mundo libre durante generaciones. Es de esperar que esta vez los demócratas en el gobierno apunten a la moderación, lo necesita con urgencia el mundo libre.

    Cuando Trump ofreció un discurso desde la Casa Blanca denunciando fraude en las elecciones, las cadenas ABCCBS y NBC eligieron no trasmitirlo completo, pues lo consideraron infundado y alarmante (la BBC de Londres hizo lo mismo: “No solo lo interrumpimos sino que lo corregimos”, dijo el locutor). CNN Fox News lo trasmitieron completo, pero también advirtieron que las denuncias no se respaldaron en pruebas (especialmente John Roberts en esta última cadena informativa y Chris Wallace que dijo que con sus declaraciones de fraude Trump “encendió un fósforo”), lo cual también señalaron enfáticamente 16 abogados republicanos y miembros destacados de ese partido como el ex candidato presidencial y ex senador por Pennsylvania, Rick Santorum.

    El congresista republicano Marco Rubio había dicho que “Trump es un payaso que hay de desenmascarar” y ahora subraya que “no puede denunciarse fraude sin pruebas” y lo mismo ha expresado el senador republicano Pat Toomey de Pennsylvania. Por su parte el gobernador -también republicano- de Maryland, Larry Hogan, ha dicho que “Trump está minando el sistema democrático” y el congresista republicano de Illinois Adam Kinzinger ha enfatizado que las denuncias de Trump “están desinformando y se están convirtiendo en algo insano”. Finalmente Chris Christie, ex gobernador republicano de New Jersey que aspira a la reelección, acusó a Trump de “inflamar sin informar” y lo instó a “mostrar la evidencia que respalde sus dichos” y William Cogswell de South Carolina concluyó que “como representante que acaba de ganar en un distrito azul, estoy avergonzado y avergonzado por lo que acabo de escuchar del mandatario”, en alusión a las antedichas denuncias por fraude.

    Esta elección más que pro Biden ha sido en gran medida anti Trump. El Partido Demócrata se propone intervenir aun más en el área educativa, imponer sistemas de salud que se traducen en la enfermedad del socialismo, establecer nuevas cargas fiscales y regulaciones varias lo cual incluyen el llamado ambientalismo. Esperemos que esto se revea con la firme decisión especialmente de los republicanos en el Senado. En las líneas que siguen centramos la atención en Trump, pues es quien se ha apartado abiertamente de la tradición republicana en las formas y, sobre todo, en el fondo, una conducta opuesta que había señalado con firmeza Ronald Reagan en sus célebres discursos en la esperanza de volver a las fuentes puesto que “la solución no es el gobierno, el gobierno es el problema”.

    Se han desengañado con esta administración desde encumbrados empresarios -que por esos motivos han renunciado al consejo asesor empresario-, historiadores y, como queda dicho, destacados integrantes de su propio partido, periodistas de muy diversos medios orales y escritos. Se han referido a sus modales del todo impropios para la presidencia, a sus berrinches con la prensa al pretender echar de la Casa Blanca a críticos como si el inmueble le perteneciera, sus exabruptos respecto a jueces que emiten fallos en su contra, sus ofensas y “guerras comerciales” con gobernantes de países tradicionalmente aliados de Estados Unidos, su xenofobia, sus maltratos y reemplazos intempestivos con funcionarios varios incluyendo al director del FBI, al secretario de Seguridad, dos de sus voceros y a su jefe de Gabinete, el despido del secretario de Interior y al secretario de Defensa, su abogado de mayor cercanía termina en la cárcel por mentir y concluye que “Trump no merece confianza” (el Presidente ahora lo llama “rata”, a lo cual el ex procurador federal y colaborador de Fox News Andrew McCarthy le recuerda que esa palabra es usada por la mafia para aludir a quienes confiesan la verdad a las autoridades).

    Tony Schwartz, autor de su biografía best-seller, The Art of the Deal, ahora afirma que ha “llegado a la conclusión que Trump está desequilibrado y carece de las condiciones para mantenerse en el cargo”. Por su parte, David Stockman se detiene en sus múltiples libros, artículos y apariciones televisivas a mostrar el desmesurado y peligroso intervencionismo estatal de Trump.

    Como queda consignado, afortunadamente hay algunas expresiones muy estimulantes en el propio Partido Republicano, por ejemplo, las declaraciones reiteradas y la publicación de un sustancioso libro por parte de Jeff Flake del riñón del republicanismo que lleva el mismo título del legendario Barry Goldwater: The Conscience of a Conservative. Flake, quien es conocido por sus notables discursos en el Senado, sostiene que “Trump no puede seguir en la presidencia puesto que no solo ofende la confianza del pueblo sino que ha dejado de lado lo mejor de la tradición del Partido Republicano”.

    Aquellos que apoyan al inquilino de la Casa Blanca por el mero hecho de haber reducido impuestos sin importarles los avasallamientos a la división de poderes y las antedichas extralimitaciones me recuerdan a los indios sudamericanos en la época de la conquista española que por la entrega de espejitos de colores y otras chucherías se dejaban engañar vendiendo su libertad para someterse a instituciones esclavistas como la mita y el yanaconazgo.

    En cualquier caso mencionamos aquí lo que fue la situación de Rex Tillerson, el primer secretario de Estado designado por actual mandatario (que más bien actúa como mandante), quien ha llevado a cabo una carrera descollante en el mundo de los negocios. Es ingeniero civil y antes de asumir esa cartera se desempeñaba como presidente del directorio y CEO de ExxonMobil, como es sabido la tercera empresa con mayor facturación del mundo. Pues bien, Tillerson luego de dejar ese cargo (cuarto en la línea sucesoria a la presidencia de Estados Unidos) al ser malamente despedido por Twitter (igual que acaba de hacer con el nuevo Secretario de Defensa Mark Esper), ha sostenido desde prestigiosas tribunas universitarias, militares y empresarias que Trump le ha insistido “en reiteradas oportunidades encarar actividades claramente ilegales”, que “no respeta los límites de su cargo”, que “permanentemente hace afirmaciones que no se condicen con los hechos” y que “no comprende las ventajas del comercio libre”.

    En este último sentido, Trump impuso aranceles nuevos sobre cerca de $400.000 millones de importaciones, resultando en un aumento de $38.000 millones en impuestos a los importadores, lo que ha sido transmitido a través de las cadenas de suministro, levantando los costos de producción a lo largo del sector de manufacturas y los precios al consumidor en todo el país.

    Ahora Maryanne Trump Barry, ex juez federal en EEUU y hermana mayor de Donald fue grabada por su sobrina Mary Trump (la autora de Too Much and Never Enough: How my Family Created the Wold´s most Dangerous Man), grabaciones que fueron reproducidas por el Washington Post el 22 de agosto de 2020 donde entre otras cosas dice que su hermano “no tiene principios”, “es cruel”, “miente” y “no se puede confiar en él”.

    En determinado momento se llegó a la situación extrema en que la Cámara de Representantes le inició un pedido de juicio político a Trump por abuso de poder el cual fue frenado en la Cámara de Senadores pero con el apoyo al referido juicio del ex candidato presidencial, ex gobernador de Massachusetts, abogado por la Universidad de Harvard y actual senador republicano por Utha, Mitt Romney, quien ahora declara que “Trump recurre a un lenguaje desafortunado.”

    El célebre periodista del sonado caso de Watergate (junto con Bernstein) Robert U. Woodward (Bob) publicó un extenso trabajo sobre los dislates de Trump en cuarenta y dos jugosos capítulos, una investigación titulada en su versión española El miedo. Trump en la Casa Blanca (Barcelona, Roca Editorial, 2019). El título de esta obra proviene de lo dicho por Trump en su campaña electoral el 31 de marzo de 2016 tal como lo consigna Woodward en el epígrafe: “El verdadero poder es -ni tan siquiera quiero utilizar la palabra- el miedo”. Recuerdo en este contexto otro pensamiento de Jefferson: “Cuando el pueblo teme al gobierno hay tiranía, cuando el gobierno teme al pueblo hay libertad”.

    Hay otras manifestaciones realmente repulsivas de Trump como sus referencias peyorativas e insultantes dirigidas al entonces senador por Arizona John McCaine héroe de la Segunda Guerra y el episodio horroroso de Charlottesville, en el que nada menos que en Estados Unidos originalmente la tierra de la libertad, apareció la insignia de la cruz esvástica como si no fuera la señal de la muerte y el más horrendo oscurantismo totalitario. Pues eso ocurrió en una ciudad de Virginia, una manifestación que vociferaba sobre la “supremacía blanca” que luego se topó con otra de diferentes características. Y lo peor es que el presidente Trump dijo ese mismo día -escuchado directamente por quien escribe estas líneas- que “en los dos bandos había gente muy buena” (“very fine people on both sides”). ¡Como puede decirse que en un grupo que adhiere al nazismo puede haber gente buena, sino más bien monstruos!, cualquiera sea el motivo que se alegue para la marcha y cualquiera sean las circunstancias.

    En medio de las trifulcas por las elecciones presidenciales Trump lo llamó a Rupert Murdoch (el principal accionista de Fox News) para que su canal se retractara de proyecciones que estaba trasmitiendo, a lo que Murdoch se negó. Las conductas y los modales importan. Desde luego que las irregularidades -sean o no intencionales- deben ser investigadas lo cual ha venido ocurriendo, pero hay que tener en claro que los votos por correo emitidos antes y durante el 3 de noviembre llegan a destino con posterioridad lo cual naturalmente pone de manifiesto el desfasar del caso.

    Al margen anoto que, según proyecciones de analistas políticos, el Partido Libertario que comanda Jo Jorgensen en esta contienda electoral obtuvo un volumen de votos que hubiera permitido el triunfo de Trump en distritos clave debido a las posibles segundas opciones de sus simpatizantes, una lección que puede servir para otros países (Marshall Burt del PL venció al candidato demócrata Stam Blake para la Cámara por el distrito 39 de Wyoming).

    Carlos Alberto Montaner en su columna titulada “Trump perdió las elecciones” escribe: “Trump, como se sabe, perdió las elecciones, pero quiere permanecer en la Casa Blanca a cualquier costo. Ha pedido que se detenga el conteo de la votación, pero, afortunadamente, ni republicanos ni demócratas le han hecho caso. Uno de los hijos de Trump ha advertido que ya hay ´traidores´ a su padre en las filas republicanas. Seguramente se refería a Mike Pence, el vicepresidente, quien se desmarcó de Trump desde la noche del 4 de noviembre”. Y concluye que al actual presidente “le importa un rábano” el Partido Republicano. El ex presidente G. W. Bush lo llamó a Biden por teléfono para felicitarlo y enfatizó que “el resultado electoral es claro y justo” (y como una nota al pie consigno que la asesora de la primera dama, Omarosa Manigauit Newman, afirma que “Melania está contando los minutos para que su marido esté fuera del cargo para divorciarse”).

    Muchos mandatarios se han adelantado para felicitarlo a Biden por su triunfo electoral, pero es del caso destacar especialmente las emotivas palabras de Angela Merkel, quien subrayó lo que estima son las muy buenas condiciones personales del nuevo presidente y recordó que Estados Unidos es el principal aliado de Alemania y confía en un buen trabajo con el nuevo gobierno para el fortalecimiento del libre comercio y la seguridad.

    En otras palabras, todos los interesados en preservar la sociedad libre deben preocuparse y ocuparse en fortalecer los valores tradicionales de Estados Unidos, la revolución más exitosa en lo que va de la historia de la humanidad. Por esto es que especialmente alarman manifestaciones como las del actual morador en la Casa Blanca. Por suerte, las reservas morales en ese gran país son inmensas y seguramente podrán revertir lo que viene ocurriendo, pero, como ha señalado Mitch McConnall, todas las dudas razonables deben disiparse haciendo las cosas como marca la ley y no como se alardea en algunos sermones.