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  • Elecciones en Cataluña: Cambios y Expectativas

    Las elecciones en Cataluña del día de ayer han dejado al descubierto un panorama político lleno de matices y posibles escenarios futuros. Quizás lo más llamativo ha sido el evidente debilitamiento del independentismo, una tendencia que, aunque tímida, sugiere un cambio significativo en la dinámica política de la región.

    Para entender la relevancia de este resultado, es crucial considerar el contexto histórico de la relación entre Cataluña y el reino de España. A lo largo de los años, el movimiento independentista ha ganado fuerza, alimentado por tensiones políticas, culturales y económicas. Sin embargo, las elecciones recientes han mostrado un giro inesperado, señalando un posible distanciamiento del impulso separatista.

    El presidente del gobierno español, Sánchez, se encuentra en una posición estratégica en este escenario. Su habilidad para navegar esta nueva realidad política podría determinar el rumbo de la región en los próximos años. Sin embargo, su enfoque pragmático y su búsqueda constante de mantenerse en el poder podrían llevarlo a tomar decisiones inesperadas, incluso a expensas de aliados políticos tradicionales.

    Es evidente que el independentismo ha sufrido un revés significativo en estas elecciones. Este cambio, aunque potencialmente histórico, deja espacio para múltiples escenarios futuros. Desde un gobierno en minoría liderado por Illa, el candidato socialista del oficialismo,  hasta posibles coaliciones inestables, el futuro político de Cataluña parece incierto y sujeto a negociaciones y alianzas cambiantes.

    Por otro lado, figuras destacadas como Puigdemont (líder separatista fugado de la justicia española por los hechos del 2017) emergen como actores clave en este nuevo escenario político. Su capacidad para influir en la dirección futura de Cataluña es innegable, aunque su relación con Sánchez y su gobierno plantea interrogantes sobre sus verdaderas intenciones y prioridades políticas.

    En medio de estas incertidumbres, una cosa es clara: el no-independentismo ha emergido como el vencedor de estas elecciones. Partidos como el PP han experimentado un resurgimiento notable, consolidándose como fuerzas políticas relevantes en la región y posicionándose para influir en futuras decisiones políticas. En una elección excelente, han levantado desde 3 que tenía a 15 los escaños conseguidos ayer.

    Sin embargo, el escrutinio no puede pasar por alto el escándalo que rodeó estas elecciones, desde la polémica intervención de Illa en el día electoral hasta las acusaciones de falta de respeto a la convivencia democrática. Estos incidentes subrayan la necesidad de un compromiso renovado con los principios democráticos fundamentales.

    En resumen, las elecciones en Cataluña han desencadenado una serie de cambios y expectativas que podrían tener un impacto duradero en el futuro político de la región. Mientras se desarrollan las negociaciones y se exploran nuevas alianzas, queda claro que la única certeza es la incertidumbre y la necesidad de un liderazgo político capaz de guiar a Cataluña hacia un futuro más estable y próspero.

  • ¿Cannabis medicinal en farmacias españolas?

    El Ministerio de Sanidad de España acaba de abrir un periodo de consulta pública para recabar opiniones de la sociedad civil, organizaciones, colegios profesionales y sociedades científicas sobre el uso medicinal del cannabis. El objetivo es elaborar un real decreto que regule el empleo terapéutico de esta planta con propiedades psicoactivas.

    Hay precedentes. En junio del año 2021 ya se creó una subcomisión dentro del seno de la Comisión de Sanidad y Consumo por acuerdo del Pleno del Congreso de los Diputados con el fin de analizar experiencias a nivel internacional, dentro de la evidencia científica.

    El ejemplo de Alemania

    Los médicos alemanes pueden prescribir tratamientos a base de cannabis desde 2017, en presentaciones como flores o medicamentos formulados con esta sustancia. La dispensación se realiza en las farmacias a través de una receta especial de sustancias estupefacientes o narcóticas.

    Normalmente, los facultativos recetan el cannabis a pacientes con patologías graves como enfermedades oncológicas y neurológicas o sida, por sus efectos analgésicos y estimulantes del apetito. Cuando se trata de flores, se administra por inhalación, con un vaporizador eléctrico; o por vía oral, mediante una decocción en agua de esa parte de la planta.

    Otros países donde también está legalizado este uso medicinal son EE. UU., Canadá, Holanda y Finlandia.

    De Asia al mundo

    El cannabis (Cannabis sativa L., de la familia de las Cannabaceae) es una especie vegetal de origen asiático cuyo cultivo se extiende hoy por todo el mundo para la obtención industrial de fibra y sustancias farmacológicamente activas.

    Los documentos históricos ya acreditan su uso medicinal en el Imperio chino, hace 4 500 años.

    En el siglo II, el médico griego Galeno describió sus propiedades analgésicas y euforizantes, pero también los posibles efectos adversos en la fertilidad masculina.

    Normalmente se emplea la palabra cáñamo para referirse a las variedades empleadas en la obtención de fibra, mientras que los términos cannabis o marihuana nombran a aquellas variedades que se utilizan con fines medicinales y lúdico-recreativos, dentro o fuera de la ley.

    Así actúan los cannabinoides

    Farmacológicamente hablando, el cannabis contiene numerosos cannabinoides, moléculas orgánicas de 21 átomos de carbono que interaccionan con un complejo sistema cannabinoide en el organismo humano. En ocasiones, estas moléculas sintetizadas por la planta se conocen como fitocannabinoides para distinguirlos de los cannabinoides endógenos –endocannabinoides– que el propio cuerpo produce.

    Nuestro sistema cannabinoide o endocannabinoide está constituido por los cannabinoides endógenos anandamida y 2-araquidonoilglicerol, los receptores de cannabinoides (CB1 y CB2) y las enzimas que degradan los cannabinoides endógenos. Cuando los cannabinoides, ya sean vegetales o producidos por nuestro organismo, se unen a los receptores CB1 o CB2 se desencadena una gran variedad de respuestas farmacológicas.

    CBD y THC

    Los fitocannabinoides más estudiados son el THC (o tetrahidrocannabinol) y el CBD (o cannabidiol). Mientras que el primero produce relajación, sedación, analgesia, efectos antieméticos y estimulación del apetito (fundamentalmente por activación de los receptores CB1), el CBD produce efectos analgésicos o antiepilépticos por otras vías de señalización. Esto se debe a que la afinidad del cannabidiol por los receptores CB1 es inferior que la del THC.

    Por su parte, la activación de los receptores CB2 está relacionada con un papel inmunomodulador y neuroprotector sobre el sistema nervioso central.

    Pero además de esos efectos analgésicos y relajantes musculares, el cannabis genera respuestas adversas o no deseadas. Entre ellas, efectos psicotrópicos con alteración de la conducta y de la percepción de la realidad y alteraciones orgánicas como infertilidad, alteraciones motoras y complicaciones psicopatológicas.

    Dentro del mercado clandestino existen preparados con bajo porcentaje de THC como las sumidades floridas (más conocidas como maría, hierba o marihuana) y otros con mayor contenido en este componente psicoactivo, caso de las resinas (llamadas popularmente costo, chocolate o hachís) o el aceite (hachís líquido).

    Disponibles en farmacias

    Desde un punto de vista farmacéutico, en España solamente se dispensa Sativex, un medicamento para pulverización bucal aprobado en 2010 e indicado en el tratamiento del dolor y la espasticidad por esclerosis múltiple. La espasticidad es un trastorno que afecta a muchos pacientes neurológicos como consecuencia de una alteración en el funcionamiento de las motoneuronas, lo que genera rigidez y dolor.

    Debido a su contenido en THC y CBD, Sativex es interesante en este tipo de pacientes, pero se trata de un fármaco de diagnóstico hospitalario y es dispensado por farmacéuticos especialistas en los hospitales.

    También pueden adquirirse en España medicamentos basados en CBD como Epidyolex, aunque este componente del cannabis se ha popularizado en productos cosméticos.

    Otros países como EE. UU. disponen de derivados sintéticos de THC, como dronabinol (Marinol) o nabilona (Cesamet), para combatir las naúseas y los vómitos producidos por la quimioterapia o la pérdida de peso en pacientes con sida.

    De la prohibición estricta al uso medicinal

    Desde un punto de vista jurídico y legal, el cannabis es una sustancia estupefaciente, incluida como tal en la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961. Esto hace que tanto su cultivo como su comercialización, distribución y consumo se encuentren estrictamente controlados.

    Sin embargo, científicos, médicos y asociaciones de pacientes reivindican el empleo terapéutico del cannabis por sus propiedades para tratar patologías como las que hemos citado.

    Este uso estuvo completamente restringido hasta 2013, cuando Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en aprobar y legalizar la venta de cannabis con fines medicinales. Ahora podría haber llegado también la hora de España. El 4 de marzo de 2024 es la fecha límite establecida para el envío de aportaciones sobre el Proyecto de Real Decreto que regulará su prescripción y dispensación por personal facultativo.The Conversation

    Víctor López Ramos, Profesor Titular de Farmacología, Vicedecano de Internacionalización, Facultad de Ciencias de la Salud, Académico de la Academia de Farmacia Reino de Aragón, Universidad San Jorge

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Parlamento en España da primer paso para legalización y venta de cannabis medicinal en farmacias en 2022.

    La Subcomisión de Cannabis Medicinal del Congreso de los Diputados de España aprobó este martes su informe final para regular el uso terapéutico y legal del cannabis y envió la propuesta a la Comisión de Salud para otra votación clave esta semana.

    La propuesta ha contado con el apoyo de varios partidos políticos entre los que se encuentran el socialista PSOE, Unidas Podemos, y Ciudadanos, PNV y PDECAT, sin embargo los partidos ERC y Bildu se abstuvieron, exigiendo un texto más ambicioso, y el conservador PP, junto a la ultraderecha Vox, votó en contra de las propuestas.

    Aunque la ley pendiente prevé reglas extremadamente estrictas para la distribución, el proyecto de ley se considera un primer paso que eventualmente podría conducir a un acceso más amplio. Tras la esperada aprobación por parte de la Comisión de Sanidad, la Agencia Española del Medicamento dispondrá de seis meses para adoptar reglamentariamente las nuevas recomendaciones. Este aval posibilita que en ese plazo, la Agencia pueda realizar los trabajos necesarios para que estén disponibles en el mercado farmacéutico los extractos o preparados estandarizados del cannabis.  El subcomité estima que el cannabis para uso medicinal estará disponible en las farmacias de España antes de que finalice el año.

    La futura normativa, abre la posibilidad de ampliar su uso también «a otras indicaciones terapéuticas cuando los estudios aporten indicios consistentes», y a que la flor del cannabis o «preparados de otro tipo que estén disponibles en países de la UE» puedan emplearse en proyectos experimentales. De acuerdo con la legislación pendiente, las flores que contengan THC se permitirán mediante prescripción médica, pero solo para tratar ciertas enfermedades.

    Según el texto, los pacientes que padezcan esclerosis múltiple, algunas formas de epilepsia, quienes padezcan náuseas y vómitos derivados de la quimioterapia, endometriosis, dolor oncológico y dolor crónico no oncológico (incluido el dolor neuropático) pronto podrán utilizar legalmente los extractos. o preparados estandarizados de cannabis (aceites, inhalados o farmacológicos), que también estarán disponibles para otras indicaciones terapéuticas si están respaldados por estudios médicos.

    “La dispensación de fórmulas magistrales con extractos o preparados estandarizados de cannabis debe realizarse con la red de farmacias del sistema de salud, preferentemente en farmacias hospitalarias y explorando la alternativa de farmacias comunitarias que puedan cumplir con los requisitos”, señala el informe.

    Sin embargo, el texto establece limitaciones claras: el cannabis solo puede usarse con fines de salud, nunca recreativos. “Es absolutamente necesario impedir el uso terapéutico de extractos o preparados de cannabis estandarizados para determinados pacientes con indicaciones específicas para evitar la confusión con una invocación genérica del uso generalizado del cannabis por parte de la población”, estipulan los redactores del documento. «La prescripción se ha de realizar exclusivamente por profesionales sanitarios», subraya el informe.

    Las estimaciones del observatorio apuntan a que unos 200.000 pacientes en España podrán beneficiarse del uso de este estupefaciente, que ya está regulado en países de la Unión Europea como Alemania, Italia, República Checa, Austria, Portugal, Austria, Bélgica y Países Bajos, así como en el Reino Unido, y más recientemente Ucrania también ha dado un gran paso en su legalización.

  • España de nuevo invertebrada. Una oportunidad para Panamá

    Pasaron las elecciones y la coalición tácita de socialdemócratas del Partido Socialista Español, de los postcomunistas de Podemos y los partidos independentistas catalanes que dió el voto de censura a Rajoy, se mantiene. La derecha española sigue dividida entre cortejar al centro con Ciudadanos, o irse a los extremos de Vox. Esto ha hecho que la derecha española tradicional del Partido Popular colapse, hundida por un mar de corrupción y la falta de una ideología clara. Lo único que une a la derecha española ahora mismo es la cuestión catalana. O más bien, su negativa a reformar la constitución para que una región autónoma pueda hacer referendos unilaterales para declarar su independencia, ya que la derecha española sostiene que un divorcio es cosa de dos y un referéndum pro autonomía tiene que hacerse en todo el país y ganarse en todo el país. Es como si para separar a Panamá de Colombia hubiera que hacer y ganar un referéndum en Panamá y Colombia a la vez. O si para que Estonia se separe de la URSS hubiera de hacer un referéndum en toda la Unión Soviética. En otras palabras, un requisito imposible. ¿Se imagina a John Adams tratando de convencer al parlamento británico que apruebe la declaración de independencia de los Estados Unidos? La autodeterminación de los pueblos no funciona así, funciona cuando hay suficientes personas que piensan de una manera específica y deciden que son una nación que se merece un estado aparte y otras naciones los reconocen así.

    Una de las cosas que la derecha española no parece entender, ni los moderados de Ciudadanos, ni los radicales de Vox, es que el separatismo español puede tomar medidas radicales e incluso violentas como las de ETA por una sencilla razón: no tienen la piel en juego, saben que en el fondo no exponen a las sociedades a las que claman representar, las consecuencias reales de sus políticas separatistas. Como el tener a partidos burgueses moderados como el Partido Nacionalista Vasco o los herederos de Convergencia i Unió em Cataluña compartiendo país con izquierdas marxistas radicales, y quedando fuera de la Unión Europea, la OTAN y las estructuras atlánticas, porque dudamos que España y Francia estén muy felices con el divorcio. Una derecha española que se equivoca en el tema catalán y peor aún, una derecha española que se equivoca en su mejor carta de presentación, el tema económico.

    Porque los super keynesianos del PSOE y los neo marxistas de Podemos prometen una serie de exabruptos económicos que probablemente sometan a una España que apenas se recupera de la recesión económica, en el caos y el estancamiento perpetuo. Ante esto, las propuestas económicas de Ciudadanos, del Partido Popular y sorprendentemente de Vox, son las más sensatas. Pero como la sensatez no está de moda, partidos como Vox apuestan a combatir las estupideces económicas de la izquierda española con las estupideces sociales de un partido orgulloso de buscar cualquier causa políticamente incorrecta y clericalista, como su oposición radical a los derechos de las mujeres, gays,  el querer combatir las incoherencias fiscales del régimen de autonomía Español con un centralismo trasnochado. “Es la economía, estúpido”, dijo el gran James Carville; no se trata de probar quién es más estúpido.  El resultado es la victoria minoritaria del PSOE de Pedro Sánchez, que recuerda bastante a Zapatero en su estilo e ideas, la alternativa de o unirse a Ciudadanos en una coalición centrista, o irse con Podemos en una demencial coalición de izquierdas duras.

    Los empresarios españoles parecen querer una Coalición PSOE más Ciudadanos, pero ojo, Ciudadanos no lo desea, por un lado está el tema de las reformas a la Constitución para tocar el tema del separatismo catalán vía referéndum y por otro lado, está que Ciudadanos apuesta por el hundimiento del PSOE o una coalición PSOE-Podemos más los independentistas, para atrapar el centro político. El problema es que si ocurre algo malo durante el gobierno del PSOE, la maniobra está demasiado clara y es posible que la opinión pública le eche la culpa a Ciudadanos también.

    El PP se sigue hundiendo, y Vox, que tiene propuestas interesantes en lo económico, seguirá aislado en un extremo del espectro político mientras deje que sus propuestas antiinmigrantes, machistas, homofóbicas y centralistas ahoguen lo bueno que tengan que decir en el área económica.

    ¿Cómo nos influye esto a los panameños? Por un lado el PSOE es fiel creyente en el gravar para gastar y en las políticas fiscales de la OCDE, así que España en algún momento se podría sumar a las presiones contra Panamá, en lugar de ser moderada como durante los gobiernos del PP. Por otro lado las subidas de impuestos que una posible coalición PSOE-Podemos puede tratar, y la debilidad de los derechos de propiedad en España frente a las okupaciones e invasiones de viviendas, podría servir para que el gobierno Panameño entrante, atraiga inversiones españolas a Panamá, sobre todo de los emprendedores que huyen de un posible infierno fiscal español. Hay que estar pendientes.

  • Rajoy, “Yo o el caos”. Puede ganar el caos.

    Rajoy llegó a una España en crisis dejada por el futuro inspector de nubes, Jose Luis Rodriguez Zapatero. Pero su partido, el Partido Popular, nunca ha sido muy popular en España, donde el votante promedio suele ser o de algún tipo de izquierdas o cercano a algún partido autonomista, de derecha o izquierda. Los fantasmas de la Guerra Civil, y la dictadura franquista siguen estando allí y marcando la política.

    Si vemos los números fríos no lo hizo mal, rescatando a una España al borde de la quiebra, y enfrentándose a los separatistas catalanes. Sin embargo, su carácter personalista, que planchó dentro del Partido Popular a quien pudiera relevarle o hacerle competencia, y el hacerlo mirando al otro lado a la corrupción resultante, ha dejado al Partido Popular en la decadencia. Durante dos años sorteó la crisis del caso Gurtel pero al final quedó arrinconado y siendo el primer jefe de gobierno español que cae gracias a una moción de censura. De nuevo su personalismo se ve reflejado.

    Pudo haber dimitido lo que dejaba su partido en el poder unos días o meses más, y llamado a nuevas elecciones. En su lugar prefiere que el PSOE llegue al poder con minoría, sin ser producto de unas elecciones que reclaman la mayoría de los españoles y con los votos de separatistas y comunistas. Lo cual significa que el PSOE hará un gobierno débil y rehén de las peticiones económicamente imposibles de Unidos Podemos, y de ceder a los separatistas con el riesgo de verse como antiespañol.

    Deja a Ciudadanos en el aire y deja al PP fuera del poder. Pero lejos de la corrupción. Rajoy está claro que tiene una estrategia similar a la de Bashir Al Assad, “O son yo o es el caos”. Al Assad y Putin se dedicaron primero a destruir la oposición siria moderada para que la única alternativa fuera que se quedara en el poder su partido Baaz o que ganara la guerra civil siria ISIS o Al Qaeda. Rajoy de seguro va contra el PSOE, que ahora está en el poder débil y rehén de comunistas y separatistas y contra Ciudadanos, que ahora queda en el aire, no es gobierno, pero ya no es la leal oposición.

    Crear caos debilitando al PSOE y a Ciudadanos para presentarse como la única opción ante comunistas y separatistas. Al Assad, Putin, Berlusconi ya han demostrado que el método funciona, destruye a los moderados para obligar a la gente a elegir los extremos. Está claro que la negativa a dimitir sabiendo que iba a ser depuesto porque ya tenían los votos para la moción de censura es algo que Rajoy esperaba. Flaco favor le ha hecho a España y a Europa. Rajoy quería ver llegar al poder con los votos de comunistas y separatistas y tras haber perdido las elecciones. Después de Rajoy el caos.

    Porque si bien España salió del hospital donde la encontró Rajoy, sigue siendo un paciente de cuidado. Es como la persona que sale del hospital después de una crisis cardíaca, pero tiene que someterse a cuidados especiales porque si no lo hace, tendrá una crisis peor. Y una parte importante de ella, Unidos Podemos para empezar, dice que hay que dejar de cuidarse y volver a comer grasas, dulces y dejar de hacer ejercicio y parar la pendejada de tomar medicinas. Ahora el PSOE débil queda a merced de aquellos que dice que debe dejar de cuidarse. De hecho Pedro Sanchez, el guapo, ha dicho que va a aumentar los impuestos. Y sus promesas electorales implican gastos. No tanto como los que quiere Podemos, pero gastos. En una economía que apenas sale del hospital.

    Jose Luis Rodriguez Zapatero, en su afán de arrinconar al Partido Popular, gobernó con los separatistas los cuales pasaron del autonomismo federalista a hacer planes independentistas. El Partido Popular de Rajoy, en su afán de presentarse como “nosotros o el caos” se dedicó a confrontar a los independentistas sin hacer diferencias entre moderados y radicales. España, que apenas estaba saliendo del túnel económico, ahora también tiene que lidiar con la tormenta separatista, con un gobierno débil que no es producto de unas elecciones. Sanchez va a tener que lidiar con una tempestad desde el día uno. Seguro que Rajoy sabía todo esto, y como Sansón, prefirió morir si mueren también los filisteos.

    Porque la tormenta económica todavía no ha terminado. España sigue sin poder mantener sus déficits por debajo del 3% del PIB que exige la Unión Europea. La deuda pública ahora es casi el 100% del PIB. Y Sanchez, comprometido con su programa electoral va a gastar más, y hacer que las empresas gasten más.

    Rajoy rescató a los bancos, modernizó en parte las leyes laborales, la España actual es más competitiva, exporta más, atrae más inversiones, es más productiva y hace las cosas mejor que antes de Rajoy. Pero no todos son rosas. España no puede controlar los déficits y ni el PSOE, ni los grupos comunistas nuevos como Podemos o viejos como Izquierda Unida parecen inclinados a la disciplina fiscal. España sigue teniendo un paro alto, sobre todo el juvenil, sigue teniendo un problema de divorcio entre el mundo laboral y el educativo, sigue teniendo sectores cerrados a la competencia, sigue teniendo déficits en nuevas tecnologías. Sigue teniendo un problema con las pensiones, y la postura del PSOE y de los otros partidos de izquierda va encontrar todavía más lejos que la del Partido Popular de lo exigido por la Unión Europea. En España el discurso populista fuerte contra la propiedad privada, contra el libre mercado, contra la austeridad en lo personal y lo público, sigue siendo culturalmente fuerte. Rajoy fracasó en lograr cambios substantivos en estos temas.

    Y el problema es que los socios europeos, al ver que no solo se incumplen sus exigencias, sino que además se está en abierta rebeldía, pueden imponer a España condiciones más duras, como ha pasado con Grecia. Es una España con un gobierno débil y a merced del chantaje de Podemos y de los separatistas. Los panameños podemos esperar que el nuevo gobierno se sume al discurso fácil contra los paraísos fiscales. Eso es casi seguro.

    ”O soy yo, o es el caos”, dijo Rajoy. Bueno, ya sabemos que Rajoy no es….. Tocará a Sanchez evitar el caos.