Etiqueta: tecnología

  • Frente al miedo al reemplazo: una mirada libertaria hacia el futuro del trabajo

    El reciente informe de OpenAI que identifica 44 profesiones potencialmente reemplazables por la inteligencia artificial ha sacudido conciencias y encendido debates en todo el mundo. Para muchos, es el augurio de un desplazamiento masivo, el preludio de extinciones laborales definitivas. Pero desde una postura libertaria crítica al ludismo, no es momento de rechazar el cambio: es el momento de reimaginar la libertad, la innovación y la responsabilidad individual frente a esta nueva ola tecnológica, en definitiva, reimaginar el futuro del trabajo.

    El ludismo renace — y debemos resistirlo

    El ludismo del siglo XXI no empuña martillos contra telares sino discursos que invocan el temor: “La IA nos reemplazará. Rechacémosla o regulémosla drásticamente.” Pero esa mentalidad es una trampa: es negar que la innovación —la libertad de emprender, de crear máquinas para servirnos— ha sido siempre el motor del progreso humano. Intentar detener la IA es querer atrincherarse en el pasado, ignorar que somos seres que inventan su propio destino.

    La posición luddita —o tecnófoba— asume que el statu quo laboral actual es inviolable, y que cualquier disrupción que genere ganadores y perdedores es intrínsecamente injusta. Pero desde el liberalismo clásico entendemos que la libertad implica cambios, riesgos y adaptaciones, no estabilidad perpetua. Las sociedades abiertas no elevan muros ante el cambio tecnológico: lo canalizan con instituciones fuertes, educación flexible y redes de emprendimiento, que justamente ven nuevas oportunidades para complacer ese ocio generado por el ahorro de tiempo que conlleva la tecnología.

    El informe de OpenAI: un espejo, no una sentencia

    El estudio de OpenAI —llamado GDPval— evalúa qué tanto pueden los modelos de IA replicar entregables laborales reales, desde informes legales hasta reportes financieros.  Los resultados resultan llamativos: en profesiones como empleados de mostrador, la IA fue “más eficaz” en hasta un 81 % de las tareas; en desarrollo de software, 70 %; en atención al cliente, 59 %. Pero estos porcentajes deben interpretarse con cautela: miden tareas específicas, no la totalidad del rol profesional. No capturan el juicio humano, la ética, la creatividad, el liderazgo, el contexto social y la intuición que son el dominio humano.

    Además, aunque la IA ejecute ciertas tareas más rápido y barato —un modelo puede “inferir” cientos de veces más rápido— esos cálculos no integran los costos de supervisión, corrección, integración al entorno real y mantenimiento.  En suma: no se trata de un apocalipsis laboral automático, sino de una invitación a rediseñar nuestra relación con el futuro del trabajo y la tecnología.

    Hacia una sociedad de cooperación entre humanos y máquinas

    Desde la libertad, no rechazamos la IA; la aprovechamos. Aquí algunas ideas para encarar esta transición con esperanza:

    1. Educación radicalmente flexible
      No enseñar “para un empleo fijo”, sino cultivar adaptabilidad, pensamiento crítico, habilidades de aprendizaje permanente, innovación y espíritu emprendedor. Un individuo libre debe saber reinventarse cuando cambian las reglas.
    2. Emprendimiento tecnológico libre
      El individuo debe tener libertad para construir, experimentar, desplegar nuevas IA, sin permisos absurdos que frenen la innovación. Que emerjan plataformas, soluciones especializadas, redes cooperativas, inteligencia distribuida.
    3. Seguros voluntarios y mercados de respaldo
      En lugar de depender de una tutela estatal que retenga o regule la IA para “proteger empleos”, pueden crearse mecanismos privados y mutuales: fondos de reconversión, microcréditos, seguros volumétricos, redes de coworking, incubadoras que apoyen la transición laboral.
    4. Instituciones públicas mínimas pero efectivas
      Si existe un papel para lo público, que sea garantizar el estado de derecho, la propiedad, la competencia libre, la transparencia y la defensa de los derechos individuales ante abusos de plataformas dominantes de IA, normalmente generadas por intervenciones del gobierno a la economía con esa excusa..
    5. Conciencia ética descentralizada
      No necesitamos un gran regulador central que dicte qué está permitido y qué no; podemos articular marcos de ética pública, estándares colaborativos y reputación del mercado para contener los abusos sin sofocar la innovación.

    Porque la esperanza está en la libertad

    Que la IA pueda reemplazar el 50 % de las tareas de un periodista no significa que los periodistas dejarán de existir. Significa que deberán evolucionar: profundizar, especializar, aportar creatividad, interpretar, conectar con emociones humanas, hacer lo que las máquinas aún no saben: ser humanos. Tal vez emerjan híbridos laborales: periodistas que sepan programar, artistas que trabajen con algoritmos, técnicos de IA que colaboren con creativos humanos.

    La tecnología no es el enemigo; es una herramienta potencialmente liberadora. La resistencia lúdica —que pretende inmovilizar el cambio— es en realidad una prisión mental: nos condena a permanecer atrás, a temer el futuro. En cambio, desde la libertad podemos situarnos al frente de la ola: pilotear la transición, construir mercados de cooperación humano-máquina, y mostrar que la verdadera prosperidad se funda no en evitar el cambio, sino en adaptarlo al individuo y a la innovación.

    Vivimos un momento de bifurcación: algunos abogan por regulaciones asfixiantes, otros por resignación. Pero quienes creemos en la libertad sabemos que el desafío es mayor: mostrar que el progreso generado por la IA puede elevar la dignidad humana, no someterla. Ese es nuestro optimismo libertario: no abandonamos al trabajador ni al individuo, sino que le compartimos las herramientas intelectuales para que, en esta era tecnológica, sea él quien tenga el poder. Por ahí va el futuro del trabajo.

  • Parece que fue ayer: 30 años de ‘Antes del amanecer’

    Y sin embargo han pasado tres décadas. Antes del amanecer se estrenó en España el 23 de junio de 1995 (su estreno en EE. UU. había sido a finales de enero). Visto desde la perspectiva de 2025, treinta años parecen una eternidad.

    Para empezar, en junio de 1995 apenas existían los teléfonos móviles. Justo en el año en el que los espectadores pudieron ver cómo se cruzaban los caminos de Céline y Jesse en la ficción, se concedió en España la primera licencia para la explotación comercial de la tecnología de comunicación móvil 2G. Con esos aparatos, el encuentro en Antes del amanecer habría sido distinto y las dos secuelas que componen la trilogía (Antes del atardecer y Antes del anochecer, estrenadas respectivamente nueve y dieciocho años después de la película original) probablemente no habrían existido.

    En 1995 Internet estaba todavía dando sus primeros pasos. La palabra “google” no existía en su acepción actual (faltaban tres años para que Larry Page y Sergey Brin fundaran la compañía que desarrolló el buscador más famoso del mundo). No sabíamos lo que eran las redes sociales y apenas habíamos oído hablar de la IA. El mundo era muy distinto.

    Viajes por Europa

    En 1995 Austria acababa de entrar en la Unión Europea (tres años después de que la UE iniciara su andadura tras la firma del Tratado de Maastricht en 1992). Sin embargo el Erasmus llevaba ocho años de existencia, siendo ya entonces uno de los programas de movilidad juvenil de mayor éxito del nuevo ente político transeuropeo.

    Céline no es una estudiante Erasmus. Jesse tampoco; ni siquiera es europeo (es estadounidense y está viajando con un Eurail Pass, un billete de tren para viajar por Europa que comenzó a comercializarse en Estados Unidos y Canadá en 1959). Sin embargo, la idea de que dos jóvenes de veintipocos años se conociesen en un tren en algún lugar del Viejo Continente y se enamorasen era ya habitual en 1995.

    Un chico y una chica se sientan frente a frente en el vagón restaurante de un tren.
    Jesse y Celine, en el tren antes de decidir bajarse a conocer Viena.
    IMDB

    Según estadísticas posteriores, de los más de tres millones de estudiantes que habían participado en el programa Erasmus en 2017, el 25 % había conocido a su pareja durante el intercambio. En 2014 ya habían nacido más de un millón de hijos de Erasmus. Antes del amanecer es, metafóricamente, también hija de estos programas de movilidad y del optimismo generado por el tratado de Maastricht y de un proyecto transeuropeo en expansión.

    Una ciudad del pasado

    Rodada en las calles de Viena con un estilo directo, realista y aparentemente simple, Antes del amanecer está narrativa y estilísticamente anclada en 1995. Sin embargo, la afinidad que sienten Céline y Jesse al encontrarse también tiene, incluso ya en 1995, un cierto carácter nostálgico.

    La película invoca un periodo específico de la historia de la ciudad de Viena, en concreto las últimas décadas del Imperio austrohúngaro. Algunas de las localizaciones escogidas para acompañar el proceso de enamoramiento de los personajes, tales como el Monumento a María Teresa, el Museo de Historia del Arte o la noria del Prater, remiten de forma directa a los últimos años del reinado del emperador Francisco José I y sus llamamientos patrióticos al esplendor de un imperio que, a finales del siglo XIX, había comenzado un proceso de desintegración irreversible.

    Un chico sentado sobre una balaustrada habla con una chica de pie a su lado con una ciudad de fondo.
    Viena es el tercer personaje de la película.
    IMDB

    Estos significados históricos se entretejen con otros que emanan directamente del pasado cinematográfico. Jesse y Céline pasean por Schreyvogelgasse, la calle en la que Harry Lime, encarnado por Orson Welles, sale de entre las sombras en el filme El tercer hombre (1949). La ciudad casi mágica que acoge a Jesse y Céline durante unas horas tiene poco que ver con la Viena de posguerra dividida en cinco secciones que vemos en la película de Carol Reed. Pero la referencia intertextual es tan obvia que casi parece que se quiera borrar de un plumazo la historia de la ciudad en la primera mitad del siglo XX, refugiándose en un pasado imperial que, en aquel momento, al igual que la relación entre Céline y Jesse, tenía las horas contadas.

    El hecho de que Viena acabara siendo el escenario de la película es casi tan casual como el encuentro de los personajes. El guion original escrito por Richard Linklater –también su director– y Kim Krizan transcurría en San Antonio, Texas, con dos estadounidenses como protagonistas. El cambio de ubicación estuvo, al menos al principio, dictado por motivos económicos: Linklater había solicitado financiación para rodar la película en Viena, así como en otras ciudades europeas, y obtuvo una respuesta positiva del Vienna Film Financing Fund, debido, principalmente, al papel relevante de la ciudad en la futura película.

    La historia no termina aquí: cuando llegó el momento del rodaje, la productora Castle Rock ya estaba involucrada en la producción y distribución de la película, con dinero suficiente para rodarla en cualquier lugar. Pero claramente, para entonces, las razones para rodar en Viena habían cambiado. La capital europea acabaría convirtiéndose en el tercer protagonista.

    Volver a verse

    Es sorprendente pensar que la trama de una película aparentemente tan realista (según la mayor parte de la crítica en el momento de su estreno) tenga como inspiración más directa dos melodramas clásicos como Tú y yo (1939) y su remake, homónimo en español (1957). Al igual que las parejas de enamorados en estas dos películas de Leo McCarey, Jesse and Céline toman la decisión, in extremis, de concertar un reencuentro seis meses después –sin intentar contactarse en el medio–.

    Un hombre y una mujer se miran delante de un vagón de tren.
    Jesse y Céline deciden, antes de separarse, quedar seis meses después en el mismo lugar.
    IMDB

    Vistos desde 2025, los protocolos de Jesse and Céline pueden parecernos casi tan desfasados como los de las parejas formadas por Charles Boyer/Irene Dunne y Cary Grant/Deborah Kerr. Sin embargo, el hecho de que, a diferencia de sus predecesoras, Antes del amanecer tenga un final abierto, con la promesa del futuro reencuentro, nos hace creer que, al menos en junio de 1995, todo era posible en esta joven configuración de una Europa sin fronteras.

    Vista treinta años después, y en un panorama geopolítico europeo y mundial totalmente distinto, Antes del amanecer nos retrotrae a un mundo que casi no reconocemos. Pese a todo, debido a esta mezcla de presente, pasado y futuro, la película acaba trascendiendo su momento histórico y cultural y mantiene su fuerza y su atractivo, aunque su época se haya desvanecido.The Conversation

    Celestino Deleyto Alcalá, Catedrático de Estudios Ingleses y Fílmicos, Universidad de Zaragoza y María del Mar Azcona, Profesora Titular Grado Estudios Ingleses, Universidad de Zaragoza

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Thierry Breton renuncia: ¿un respiro para la innovación o solo una pausa en el exceso regulatorio europeo?

    La reciente dimisión de Thierry Breton, comisario francés y principal arquitecto de las restrictivas Leyes de Servicios Digitales (DSA) y Mercados Digitales (DMA), deja un vacío en la Comisión Europea, pero para las empresas tecnológicas, podría significar  «un suspiro de alivio». Durante años, Breton ha sido el rostro visible de las crecientes regulaciones que han paralizado la innovación y ralentizado el avance tecnológico en Europa. Su férreo enfoque en controlar gigantes tecnológicos ha sido visto como una barrera que estrangulaba la competitividad de las empresas europeas, especialmente en un momento en el que Estados Unidos y China avanzan a pasos agigantados en desarrollo tecnológico.

    El verdugo de la innovación

    Desde que Breton asumió su cargo en 2019, su misión parecía clara: domar a las grandes empresas tecnológicas. La DSA y DMA, dos de sus mayores legados, pretendían regular los mercados digitales y los servicios online, pero para muchos actores de la industria tecnológica, esto se ha traducido en «un exceso de burocracia, costes desmesurados de cumplimiento y un ambiente de miedo al riesgo», que ha frenado el avance de nuevas ideas y productos. Las empresas de tecnología se han visto atrapadas en una maraña de requisitos regulatorios que dificultan la agilidad empresarial y la inversión en innovación. ¿Cómo crear el próximo unicornio europeo si la mitad del tiempo estás ocupado llenando formularios y evitando multas?

    Los enfrentamientos entre Thierry Breton y Elon Musk, el magnate tecnológico, fueron un espectáculo público de luchas de poder. Musk no se contuvo al burlarse de las advertencias de Breton con un meme de «Tropic Thunder», lo que simboliza perfectamente la desconexión entre el enfoque altamente regulador de la UE y la mentalidad más libre y pragmática de Silicon Valley. Breton, empeñado en controlar las plataformas digitales bajo la bandera de la «protección del usuario», ignoró un principio clave para la innovación: la libertad para probar, fallar y avanzar rápidamente. En su lugar, los tecnólogos europeos se enfrentaron a un entorno hostil, en el que cada paso adelante era evaluado y obstaculizado por interminables barreras regulatorias.

    ¿Y ahora qué?

    La dimisión de Breton llega en un momento crucial, cuando la Comisión Europea se enfrenta a la necesidad de repensar su enfoque hacia la industria tecnológica. A pesar de que Stéphane Séjourné ha sido propuesto como su sucesor, el ambiente es de incertidumbre. ¿Seguirá Europa atrapada en la red de regulaciones que ha impuesto o aprovechará la oportunidad para flexibilizar su postura y devolverle el dinamismo al ecosistema tecnológico?

    Mientras los legisladores europeos debaten sobre nuevas leyes, las empresas tecnológicas están más preocupadas por sobrevivir en un mercado global que se mueve mucho más rápido que las reuniones interminables de la Eurocámara. La parálisis que han experimentado debido a las regulaciones impuestas por Breton podría empezar a disiparse, abriendo la puerta a mayor innovación y crecimiento, si es que el enfoque hacia la tecnología cambia.

    El verdadero impacto

    Aunque muchos celebran la salida de Thierry Breton como el fin de un capítulo de control excesivo, la realidad es que su legado sigue presente. Las normativas ya aprobadas continuarán imponiendo desafíos a las empresas tecnológicas en Europa, especialmente a las más pequeñas que no tienen los recursos de los gigantes como Google o Facebook para cumplir con las demandas burocráticas. La gran pregunta es: ¿seguirá Europa castigando a la tecnología con su mano pesada reguladora, o aprenderá a equilibrar la protección con la innovación?

    Mientras tanto, Elon Musk probablemente esté celebrando en alguna parte, disfrutando del hecho de que su némesis ya no está al mando. ¿Y el resto del mundo tecnológico? Mirando a Europa y preguntándose si este es el comienzo de una nueva era o simplemente una pausa en su cruzada reguladora.

  • El auge de la inteligencia artificial en las finanzas

    La incorporación de la tecnología en las finanzas no es un fenómeno nuevo, pero la rapidez con la que avanza la inteligencia artificial (IA) en este campo es algo digno de atención. Desde la evaluación de riesgos hasta la gestión de carteras, las aplicaciones de IA están redefiniendo las reglas del juego. Este nuevo panorama hace que cada vez más personas se pregunten sobre como funciona el trading, cuál es el impacto de la IA en el mercado bursátil y cómo cambiará el mundo de las inversiones.

    Los modelos algorítmicos no son nuevos en el mundo financiero. Desde la década de los 80, las instituciones financieras han adoptado algoritmos para optimizar sus operaciones y tomar decisiones más informadas. Sin embargo, con el advenimiento de tecnologías más avanzadas como el aprendizaje automático y el procesamiento de lenguaje natural, la IA ha ampliado su alcance.

    La ventaja de la IA radica en su capacidad para analizar grandes conjuntos de datos en fracciones de segundo, mucho más rápido que cualquier ser humano. En el ámbito de las finanzas, esto permite a los inversores tomar decisiones basadas en análisis más profundos y, por ende, más precisos. Y aunque siempre existirá el debate sobre si la IA puede reemplazar la intuición humana, no se puede negar que ha elevado el nivel del juego en el campo financiero.

    Hablemos un poco de la ética en este nuevo contexto financiero. A medida que la IA toma decisiones cada vez más críticas, surge la cuestión de quién es responsable cuando las cosas van mal. ¿Podemos confiar plenamente en una máquina para gestionar nuestras inversiones? Algunos argumentan que la inteligencia artificial, sin la supervisión humana, podría tomar decisiones que resulten en pérdidas significativas o incluso en desastres económicos.

    Por otro lado, la IA también tiene el potencial de democratizar el acceso a las inversiones. Las plataformas impulsadas por inteligencia artificial pueden ofrecer servicios a costos más bajos, permitiendo que más personas entren al mundo de las inversiones. Esto podría tener un impacto positivo en la economía en general, a medida que más individuos obtienen los recursos para invertir y aumentar su patrimonio.

    Personalización y Asesoramiento Financiero

    Una de las áreas más impactadas por la IA es el asesoramiento financiero. Gracias a los denominados “robo-advisors” o asesores robóticos, la personalización de las carteras de inversión basadas en el perfil de riesgo y objetivos del inversor es más accesible que nunca. Estas plataformas utilizan algoritmos complejos para ofrecer recomendaciones de inversión, reduciendo las comisiones y permitiendo que incluso aquellos con un capital menor se beneficien de un asesoramiento de calidad.

    Control y Seguridad Financiera

    Además de mejorar la eficiencia en el sector financiero, la IA también está desempeñando un papel crucial en la seguridad y prevención del fraude. Los sistemas de IA pueden detectar patrones de transacciones sospechosas o actividades inusuales con mayor precisión que los sistemas tradicionales, permitiendo a las instituciones actuar rápidamente para prevenir posibles problemas.

    Interacción y Servicio al Cliente

    El mundo de las finanzas también ha visto una revolución en la forma en que las empresas interactúan con sus clientes gracias a la IA. Los chatbots impulsados por inteligencia artificial proporcionan respuestas rápidas y precisas a las consultas de los clientes las 24 horas del día, mejorando la experiencia del usuario y reduciendo costos operativos para las empresas.

    Análisis Predictivo y Toma de Decisiones

    Otra ventaja notable de la IA es su capacidad para realizar análisis predictivos. Mediante el análisis de datos históricos y tendencias actuales, los sistemas de IA pueden prever movimientos futuros en el mercado con una precisión asombrosa, proporcionando a los inversores una ventaja competitiva en sus decisiones.

    Desafíos Regulatorios y el Futuro de la IA

    A medida que la IA sigue avanzando, también surgen desafíos en términos de regulación. Los gobiernos y organismos regulatorios están trabajando para establecer marcos que garanticen que la implementación de la IA en las finanzas se realice de manera ética y transparente. Mirando hacia el futuro, lo que está claro es que la inteligencia artificial seguirá moldeando y transformando el sector financiero, y aquellos que puedan adaptarse y aprovechar sus beneficios serán los líderes del mañana.

    En resumen, la integración de la inteligencia artificial en el mundo financiero es un fenómeno que llegó para quedarse. Si bien hay preguntas legítimas sobre la ética y la responsabilidad, el potencial para mejorar la eficiencia y la accesibilidad es inmenso. Los inversores, tanto nuevos como experimentados, deberán adaptarse a este nuevo entorno, aprendiendo a navegar a través de las oportunidades y desafíos que presenta la era de la IA en las finanzas.

    Es un momento emocionante para estar involucrado en el mundo financiero, y la inteligencia artificial está aquí para hacer que ese viaje sea aún más interesante. Ahora más que nunca, es crucial estar bien informado y preparado para adaptarse a las rápidas transformaciones que estamos presenciando.

    Fuente: Diario Bitcoin

  • Progreso o regresión es el acertijo

    Nos cuenta Richard Rahn que todo el que haya tenido hijos o dado clases a jóvenes sabe que aprenden a su medida y velocidad. Unos pueden ser raudos en matemáticas y lentos en gramática y al contrario; sin embargo, la educación tradicional monopólica gubernamental insiste en tratar a todos los estudiantes sin diferenciación. En fin, los monopolios estatales son más que lerdos aplicando nuevas tecnologías que permiten un aprendizaje más individualizado y dichos monopolios no son más que regresión, resabios de la historia del intervencionismo.

    El derecho a elegir que cada día va en aumento alrededor del mundo a pesar de que pocos lo advierten, rompe el monopolio politiquero estatal y comenzará a permitir que el pleno potencial de la inteligencia artificial (AI) junto a otras tecnologías puedan ser adaptadas como herramientas educativas ajustadas a cada estudiante en cada materia. Las máquinas de AI no se fijan en el color del estudiante, raza, su religión y antecedentes étnicos; sólo en los resultados del aprendizaje. Todo ello se aplica tanto a los niños de primer grado como a quien estudia para un doctorado. Y lo mejor, ¡adiós a los inútiles oficiales woke, botellas y garrafones estatales!

    A través del tiempo los estudiantes gravitarán del costo MEDUCA o, mejor dicho NODUCA, a alternativas mucho más efectivas y económicas. Y, en particular, alternativas que dan la riqueza de la diversidad y no la pobreza del monocultivo estatal de adoctrinamiento. El NODUCA que sufrimos en Panamá junto con los sindicatos magisteriales y otros que le siguen el juego a los tarados, se oponen y opondrán a todo cambio real y efectivo; usando fondos que obtienen por medio de leyes torcidas y del mismo erario público para comprar a políticos corruptos. Y sí, con el tiempo, de una forma u otra, la tecnología naciente dominará, pero todo ello en detrimento de muchos jóvenes a quienes les han y están arruinando sus vidas. Como suelo señalar: “Los jóvenes que abandonan las escuelas NODUCA son los más inteligentes que saben los están estafando.”

    Aunque en el ámbito tecnológico hay mucho realmente novedoso y más que útil, en el ámbito humano permanecemos, en muchos sentidos, estancados en el letargo de un ayer caduco. Imagínense que todo lo que ocurre hoy día los vio u advirtió en su seminal obra, The Wealth of Nations (La riqueza de las naciones), Adam Smith en 1776. Pero no sólo Smith sino muchos otros que han sabido pensar; y… ¿qué de la Apocalipsis en la Biblia?

    Adam Smith también nos advirtió acerca de la importancia del libre mercado, tanto interno como externo; y, aunque mucho del mercado internacional no sea realmente “libre”, aun así no debemos pensar que la libertad, en general no sea buena; que no funciona, ya que el mal anda por otro trillo. Por los vientos que soplan no hay otra que sufrir el mal del woke y tal para lograr que el sistema inmune reaccione y logremos inmunidad.

    No es bueno ver las cosas en el corto plazo, ya que la vida no es de hoy sino del ayer y el mañana; el hoy es sólo un instante que pasa en un pestañar de ojos. La evolución tecnológica no se irá. Probablemente se dará cierta regresión pero sin ella no vamos a aprender ya que los humanos avanzamos a punta de patadas.

    Uno de los mayores engaños que plagaron a todo el mundo fue el de la teoría “monetaria moderna” que no pasa de ser un ardid trapichero de los politicastros del mundo para mantener a las gallinas en los gallineros del engaño. ¿Qué más prueba necesitamos que la inflación, producto de la falsificación de aquello que no es del gobierno y sus politicastros sino el producto del ingenio y trabajo de toda la comunidad?.

    Por el momento no hay más que hacer como los marinos cuando se acerca la tormenta en altamar; acortar el velamen y cerrar las escotillas.

  • Keanu Reeves califica de “increíble” la idea detrás de Bitcoin

    La estrella de «The Matrix», Keanu Reeves, se ha convertido en un entusiasta de las criptomonedas, llamando a las criptomonedas «herramientas increíbles para el intercambio y la distribución de recursos».

    En una entrevista reciente con Wired para promocionar su nueva película «John Wick 4», Reeves dijo: «Creo que el principio, las ideas detrás de una moneda independiente, son increíbles», y agregó que, «Pooh-pooh crypto, o la volatilidad de las criptomonedas, solo mejorarán en términos de cómo se salvaguarda».

    La película de 1999 «The Matrix», en la que Reeves interpretó al héroe Neo, fue un texto ciberpunk fundamental que predijo muchas de las tendencias tecnológicas emergentes de la actualidad, desde la inteligencia artificial (IA) hasta el metaverso . Por lo tanto, no sorprende que los fanáticos de Web3 hayan tenido curiosidad por saber qué piensa Reeves sobre las criptomonedas y las tecnologías relacionadas, como los NFT .

    En particular, Reeves está interesado en las implicaciones de las tecnologías de arte digital como AI y NFT, y señala que «la gente está creciendo con estas herramientas: ya estamos escuchando música hecha por AI al estilo de Nirvana, hay NFT  de arte digital.»

    Mientras admite que «es genial, ¡mira lo que pueden hacer las lindas máquinas!» Reeves agregó que está preocupado por la «corporatocracia detrás de esto que busca controlar esas cosas».

    Reeves explicó que recientemente trató de explicarle a un adolescente que en «The Matrix», Neo está «luchando por lo que era real», solo para que le preguntaran: «¿A quién le importa si es real?». 

    “Cultural y socialmente, nos enfrentaremos al valor de lo real o al no valor”, dijo el actor. “¿Y entonces qué nos van a imponer? ¿Qué se nos va a presentar?

    Las revoluciones del metaverso

    El actor se ha involucrado cada vez más en el espacio NFT en los últimos años;  se ha convertido en asesor de la organización benéfica de arte digital The Futureverse Foundation, que financia a artistas que buscan ingresar al espacio NFT.

    La organización benéfica, respaldada por los proyectos Non-Fungible Labs y Fluf World de NFT, tiene como objetivo «hacer que el metaverso sea accesible para más personas, especialmente de entornos desfavorecidos», según la pareja de Reeves y asesora de la Fundación Futurevese, Alexandra Grant.

    «Me estoy montando en sus faldones», dijo Reeves a Wired . “Ayudé a preparar el lanzamiento. Estamos tratando de tomar esta tecnología que le interesa a la gente y dar oportunidades a artistas con diferentes puntos de vista”.

    A pesar de estos esfuerzos, mantiene una aterrizada suspicacia frente al espacio virtual, que calificó como un “sensorium” y un “espectáculo”. Reeves hizo referencia a la alegoría de la caverna de Platón para sugerir que el metaverso podría verse como un “sistema de control y manipulación” que mantiene a los humanos engañados mientras estos se deleitan con elaboradas imágenes.

    “Estamos de rodillas mirando las paredes de la cueva y viendo las proyecciones, y no tenemos la oportunidad de observar detrás de nosotros. O a los lados”, dijo. Continuó la reflexión, y en un tono menos severo, pero igualmente reflexivo, justificó que la “fascinación” por la tecnología podría ser parte del deseo humano de vencer a la muerte y permanecer en el tiempo.

    A pesar de estas advertencias entorno a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, Reeves se mostró optimista sobre su impacto en áreas diversas más allá del arte y el entretenimiento.

    En una entrevista anterior , bromeó: «¿No podemos dejar que Facebook invente el metaverso? El concepto de metaverso es mucho más antiguo que eso».

    Reeves y las criptomonedas

    Reeves se ha mantenido entusiasta del espacio criptográfico: una vez dijo que tiene «un poco en HODL», después de que «un amigo mío me compró algunos hace un tiempo» y que no ha hecho nada con eso porque «no lo he hecho».

    Elogió el fundamento detrás de los activos descentralizados como Bitcoin y aseguró que las críticas solo los harán más fuertes.

    «El principio, la idea detrás de una moneda independiente, es increíble. Son herramientas fantásticas para el intercambio y la distribución de recursos. Así que despreciar las criptomonedas, o la volatilidad de estas, solo mejorará su protección.»

    En 2015, Reeves narró el documental «Deep Web», dirigido por su coprotagonista de «Bill & Ted», Alex Winter, que contaba la historia de Ross Ulbricht, el fundador del mercado de la dark web de Silk Road.

    Aunque algunas innovaciones parecen entusiasmarle más que otras, el aclamado actor parece muy consciente del potencial y las transformaciones que muchos de estos desarrollos podrían plantear para la sociedad. (La perspectiva de Reeves no es poca cosa, estamos hablando de alguien que interpretó a un personaje conocido por liderar la revolución contra las máquinas).

    “Me interesa la historia de los humanos y su interacción con la tecnología”, comentó cuando fue consultado sobre su postura frente a la ciencia ficción en una frase que marcaría el tono de la entrevista.

    Reeves reflexiona sobre el lado oscuro de la tecnología

    Más allá de los personajes de ficción que ha encarnado, el actor se mostró un tanto consternado, al tiempo que fascinado, por el potencial de las tecnologías de IA para cambiar la industria del entretenimiento e impactar el mundo en general.

    Reeves reveló a Wired que sus contratos de cine incluyen desde hace años una cláusula que impide alterar sus actuaciones sin su autorización expresa. Según explicó, la cláusula surgió a raíz de una experiencia a inicios de su carrera y aplica a los retoques digitales, por ejemplo mediante tecnologías como IA, y no al proceso tradicional de montaje de una película.

    “No me importa si alguien quita un parpadeo durante una edición. Pero a principios de la década de 2000, o quizá de los 90, modificaron una actuación mía. (No revelará de cuál se trata). Añadieron una lágrima a mi cara, y yo me quedé diciendo: “¿Eh?”. Fue como si ni siquiera tuviera que estar aquí”, rememoró.

    Su preocupación parece centrarse en el potencial de las nuevas herramientas tecnológicas para suprimir la creatividad humana y restarle agencia a los creadores. El actor de John Wick así lo apuntó cuando expresó su impresión poco favorable de los deepfake, (una tecnología que básicamente aprovecha IA para recrear rostros y movimientos).

    Lo frustrante (de los deepfakes) es que pierdes tu agencia. Cuando actúas en una película, sabes que te van a editar, pero estás participando en eso. Si entras en la tierra del deepfake, no tiene ninguno de tus puntos de vista. Eso asusta.

    Si el mundo terminará en una suerte de rebelión de humanos vs máquinas, aún está por verse. Reeves, mientras tanto, parece luchar por mantenerse real en un mundo cada día más lleno de espejismos digitales. Tal y como Neo lo hizo en “The Matrix».

    Fuentes: Wired, DiarioBitcoin.

  • Terremotos en Turquía: ¿Por qué muchos edificios se derrumbaron como un panqueque?

    Dos terremotos de gran magnitud han sacudido Turquía, dejando miles de muertos y de heridos o desplazados.

    El primer seísmo, cerca de Gaziantep, junto a la frontera siria, tuvo una magnitud de 7,8 y se sintió hasta en el Reino Unido. El segundo se produjo nueve horas más tarde, en lo que parece ser una falla transversal, y registró una magnitud de 7,5.

    Además de la devastación, según el gobierno turco, se han derrumbado unos 3 450 edificios. Muchos han fallado en un “modo panqueque” de colapso estructural.

    ¿Por qué ha ocurrido esto? ¿Fue simplemente la enorme magnitud y violencia del seísmo, o el problema está en los edificios?

    Miles de años de terremotos

    Los terremotos son frecuentes en Turquía, que se encuentra en una región sísmicamente muy activa donde tres placas tectónicas chocan constantemente entre sí bajo la superficie de la Tierra. Los registros históricos de terremotos en la región se remontan al menos 2.000 años atrás, hasta un seísmo en el año 17 de la era cristiana que arrasó una docena de ciudades.

    La zona de la falla de Anatolia Oriental en la que se produjeron estos seísmos se encuentra en el límite entre las placas tectónicas de Arabia y Anatolia, que se desplazan entre sí a una velocidad aproximada de 6 a 10 mm al año. La tensión elástica que se acumula en esta zona limítrofe de placas se libera con terremotos intermitentes, que se han producido durante millones de años. Así pues, los terremotos recientes no son una sorpresa.

    A pesar de este conocido peligro sísmico, la región contiene muchas infraestructuras vulnerables.

    En los últimos 2 000 años hemos aprendido mucho sobre cómo construir edificios que puedan resistir las sacudidas incluso de terremotos graves. Sin embargo, en realidad hay muchos factores que influyen en las prácticas de construcción de edificios en esta región y en otras del mundo.

    La mala construcción es un problema conocido

    Muchos de los edificios derrumbados parecen haber sido construidos con hormigón sin el refuerzo sísmico adecuado. Los códigos de construcción sísmica de esta región sugieren que estos edificios deberían poder soportar terremotos fuertes (en los que el suelo incrementa entre un 30% y un 40% la gravedad normal) sin sufrir este tipo de colapso.

    Los seísmos de 7,8 y 7,5 parecen haber provocado sacudidas del orden del 20 al 50 % de la gravedad. Así pues, una parte de estos edificios fallaron con intensidades de sacudida inferiores a las del “código de diseño”.

    Existen problemas bien conocidos en Turquía y en otros lugares para garantizar la seguridad de la construcción de edificios y el cumplimiento de los códigos de construcción sísmica. Se han observado derrumbes de edificios similares en anteriores terremotos en Turquía.

    Foto aérea de un edificio colapsado
    Un problema conocido: el derrumbe de un edificio de apartamentos tras el terremoto de 1999 en Izmit (Turquía).
    Hurriyet / AP

    En 1999, un gran terremoto cerca de Izmit causó 17.000 muertos y el derrumbe de hasta 20.000 edificios.

    Tras un terremoto en 2011 en el que murieron cientos de personas, el entonces primer ministro de Turquía y hoy presidente, Recep Tayyip Erdogan, culpó a la construcción deficiente del elevado número de víctimas mortales, afirmando: “Municipios, constructores y supervisores deberían ver ahora que su negligencia equivale a un asesinato”.

    Reconstrucción

    Aunque las autoridades turcas saben que muchos edificios son inseguros en caso de terremoto, sigue siendo un problema difícil de resolver. Muchos de los edificios ya están construidos, y la adaptación sísmica puede resultar cara o no considerarse prioritaria en comparación con otros retos socioeconómicos.

    Sin embargo, la reconstrucción después del terremoto puede ser una oportunidad para reconstruir de forma más segura. En 2019, Turquía adoptó una nueva normativa para garantizar que los edificios estén mejor equipados para soportar las sacudidas.

    Aunque las nuevas normas son bienvenidas, queda por ver si se traducirán en auténticas mejoras de la calidad de la construcción.

    Además de la importante pérdida de vidas humanas y de los daños a las infraestructuras, es probable que ambos terremotos hayan causado una miríada de efectos medioambientales, como la ruptura del terreno, la licuefacción del suelo y los corrimientos de tierras. Estos efectos pueden hacer que muchas zonas no sean seguras para reconstruir, por lo que los esfuerzos de reconstrucción también deben incluir decisiones de planificación sobre qué se puede construir y dónde, para reducir los riesgos futuros.

    Por ahora, las réplicas siguen sacudiendo la región y continúan las labores de búsqueda y rescate. Una vez que se asiente la situación, empezará la reconstrucción, pero ¿veremos edificios más fuertes, capaces de resistir el próximo seísmo, o más de lo mismo?The Conversation

    Mark Quigley, Associate Professor of Earthquake Science, The University of Melbourne

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • El cargador común para dispositivos móviles será una realidad en 2024 en la UE

    Tras la aprobación del Parlamento, los consumidores de la Union Europea (UE) pronto podrán utilizar una única solución de carga para sus dispositivos electrónicos. A finales de 2024, todos los teléfonos móviles, tabletas y cámaras que se vendan en la UE deberán estar equipados con un puerto de carga USB tipo C. A partir de la primavera de 2026, la obligación se extenderá a las computadoras portátiles. La nueva ley, aprobada por el pleno el martes con 602 votos a favor, 13 en contra y 8 abstenciones, es parte de un esfuerzo más amplio de la UE para reducir los desechos electrónicos y empoderar a los consumidores para que tomen decisiones más sostenibles.

    Según las nuevas reglas, los consumidores ya no necesitarán un cargador diferente cada vez que compren un nuevo dispositivo, ya que podrán usar un solo cargador para toda una gama de dispositivos electrónicos portátiles de tamaño pequeño y mediano.

    Independientemente de su fabricante, todos los nuevos teléfonos móviles, tabletas, cámaras digitales, auriculares y cascos, consolas portátiles de videojuegos y altavoces portátiles, lectores electrónicos, teclados, ratones, sistemas de navegación portátiles, auriculares y portátiles recargables mediante cable, que funcionan con una entrega de energía de hasta 100 Watts, deberá estar equipado con un puerto USB Tipo-C.

    Todos los dispositivos que admitan carga rápida ahora tendrán la misma velocidad de carga, lo que permitirá a los usuarios cargar sus dispositivos a la misma velocidad con cualquier cargador compatible.

    Fomento de la innovación tecnológica

    A medida que la carga inalámbrica se vuelve más frecuente, la Comisión Europea deberá armonizar los requisitos de interoperabilidad para fines de 2024, para evitar un impacto negativo en los consumidores y el medio ambiente. Esto también eliminará el llamado efecto tecnológico de ‘bloqueo’, por el cual un consumidor se vuelve dependiente de un solo fabricante. Mejor información y elección para los consumidores.

    Las etiquetas dedicadas informarán a los consumidores sobre las características de carga de los nuevos dispositivos, lo que les facilitará ver si sus cargadores existentes son compatibles. Los compradores también podrán tomar una decisión informada sobre si comprar o no un nuevo dispositivo de carga con un nuevo producto.

    Estas nuevas obligaciones conducirán a una mayor reutilización de los cargadores y ayudarán a los consumidores a ahorrar hasta 250 millones de euros al año en compras innecesarias de cargadores. Los cargadores desechados y sin usar representan alrededor de 11 000 toneladas de desechos electrónicos al año en la UE.

    Opinión

    El ponente del Parlamento, Alex Agius Saliba (S&D, MT), dijo: “El cargador común finalmente se convertirá en una realidad en Europa. Hemos esperado más de diez años por estas reglas, pero finalmente podemos dejar la plétora actual de cargadores en el pasado. Esta ley preparada para el futuro permite el desarrollo de soluciones de carga innovadoras en el futuro y beneficiará a todos, desde consumidores frustrados hasta nuestro entorno vulnerable. Son tiempos difíciles para la política, pero hemos demostrado que la UE no se ha quedado sin ideas o soluciones para mejorar la vida de millones en Europa e inspirar a otras partes del mundo a seguir su ejemplo”.

    Nota de prensa

    Hoy, 4 de octubre a partir de las 14.30 CEST, el ponente informará a los periodistas sobre el resultado de la votación plenaria final y los próximos pasos.

    Próximos pasos

    El Consejo tendrá que aprobar formalmente la Directiva antes de que se publique en el Diario Oficial de la UE. Entrará en vigor 20 días después de su publicación. Los Estados miembros tendrán entonces 12 meses para transponer las normas y 12 meses después de que finalice el período de transposición para aplicarlas. Las nuevas normas no se aplicarían a los productos comercializados antes de la fecha de aplicación.

    Argumento

    En la última década, el Parlamento ha pedido repetidamente la introducción de un cargador común. A pesar de los esfuerzos anteriores para trabajar con la industria para reducir el número de cargadores móviles, las medidas voluntarias no produjeron resultados concretos para los consumidores de la UE. La propuesta legislativa fue finalmente presentada por la Comisión el 23 de septiembre de 2021.

    Luego de la lectura, los invitamos a realizar su propia autoevaluación empresarial:

    Estas medidas favorecen o no la sana competencia?

    Coluden con el principio de libre empresa si o no?

    Significan una intervención o no en la propiedad privada?

    Puede una norma europea estar por encima de la potestad de cada país que lo integra, de proteger y respetar la propiedad privada (libre empresa)?

     

    Fuente: Nota de prensa de la Union Europea.

  • Huxley, Fukuyama y Lewis, una terna inquietante

    La tecnología y la ciencia son de inmensa utilidad empleadas para el bien y constituyen una tremenda amenaza si se le da un destino perverso.

    De entrada planteamos la tesis general de esta nota: los progresos científicos y tecnológicos han sido espectaculares y han facilitado y mejorado en grado sumo la vida de las personas, pero si esos instrumentos se usaran para desfigurar la naturaleza humana el pronóstico será por cierto sumamente sombrío y triste con lo que el hombre se convertirá en una caricatura grotesca.

    Aldous Huxley publicó «Un mundo feliz» en 1932 con ideas muy distintas a las que luego abrazó en cuanto al sustento filosófico. Ya en el prólogo de la edición de esa obra en 1946 se percibe el cambio en el trasfondo de los comentarios y mucho más profundos en «Un mundo feliz» revisitado de 1958 donde su comprensión y fundamentación de la sociedad libre es sobresaliente y ya despojado de errores anteriores respecto al marco conceptual. Este pensamiento magistral y sustancioso venía insinuándose en su selección publicada bajo el título de «Ends and Means» donde resume su línea argumental y eje central de donde deriva sus consideraciones posteriores: “En mayor o menor medida todas las comunidades civilizadas del mundo moderno están formadas por un pequeño grupo de gobernantes corruptos por mucho poder, y por un grupo grande corrupto por demasiada obediencia pasiva e irresponsable”.

    En la antedicha revisión de 1958 no abandona sino que reitera su preocupación por la eventual entrega de dosis químicas que den sensación de felicidad y acatamiento al poder de turno donde “no hay espacio para la libertad”, es decir, “la pesadilla de la organización total”. Sostiene aquí que el mundo orwelliano consistía en el avance del Gran Hermano sobre las libertades individuales, sin embargo, su pronóstico es muchísimo más peligroso y letal, es la esclavitud aparentemente voluntaria debido a la distorsión química de la voluntad. Advierte del uso degradado de la manipulación genética. Concluye que “Psíquica y físicamente cada uno de nosotros somos únicos. Cualquier cultura que en nombre de la eficiencia o en nombre de algún dogma político o religioso pretenda standarizar al ser humano comete un crimen contra la naturaleza humana […] en el proceso de fabricar una organización en el sentido apuntado solo creará un estado totalitario.”  Y luego advierte que “Una nueva ética social está reemplazando nuestra ética tradicional, un sistema en el que es primordial el individuo. Las palabras clave en esta ética social son ajuste, adaptación, orientación social, pertenencia, lealtad grupal, pensamiento social.” Y escribe que finalmente esta visión contraria a la libertad de las personas hace que “surjan los Stalin y Hitler que en sus hediondas normas se subordinan los fines individuales a sus fines que mezclan violencia y propaganda y la sistemática manipulación de las mentes.” Henos aquí con lo que Huxley interpreta es la explicación por lo que retrocede el respeto recíproco, en este sentido señala con énfasis que “casi todos desean la paz y la libertad pero muy pocos son los que tienen el necesario entusiasmo por los pensamientos y las acciones tendientes a esa paz y libertad.”

    Por su parte, Francis Fukuyama que en «El fin de la historia» se basó en un marxismo al revés, a saber, su prognosis en cuanto a que luego del derrumbe del Muro de la Vergüenza sería inexorable la libertad y los mercados libres. Como es sabido, nada en lo humano es inexorable, todo depende de lo que seamos capaces de hacer. Sin embargo años después publicó «El fin del hombre» donde aparecen preocupaciones similares a las destacadas por Huxley a quien cita como precursor en el señalamiento de personas que “ya no poseen las características que nos otorgan dignidad humana” puesto que “la amenaza más significativa planteada por la biotecnología contemporánea estriba en la posibilidad de que altere la naturaleza humana”. Reproduce un pensamiento que nos recuerda a lo consignado en el siglo XVII por Algernon Sidney: “Estamos inmersos en un sistema donde la mayoría ha nacido con monturas sobres sus espaldas mientras unos pocos lo han hecho con coronas sobre sus cabezas”, así tal vez sin proponérselo Fukuyama escribe que “El interrogante definitivo suscitado por la biotecnología es ¿que será de los derechos políticos cuando de verdad seamos capaces de producir unos individuos con sillas de montar en las espaldas y otros con botas y espuelas?”, al fin y al cabo “Hitler no es sino el más famoso paladín del pensamiento genético.”

    Hay aquí un debate paralelo que insinúa Fukuyama y es sobre el materialismo filosófico que una y otra vez reaparecen en torno a la materia que ahora estudiamos sobre lo que hemos analizado en detalle en otra oportunidad y sobre lo que volveremos en el futuro dada la relevancia del asunto. Se trata de subrayar el error común de mantener que la conducta humana está determinada por lo que en la práctica se niega la libertad. Una cuestión que constituye los cimientos de la sociedad libre. Es su punto de partida. En un primer abordaje del tema Fukuyama parece circunscribir la acción al cerebro y a la influencia del entorno sin considerar la mente, aunque Fukuyama en última instancia al percatarse del embrollo en que está esgrime que “nunca llegaremos a comprender del todo cómo se forma el comportamiento” a pesar de que vuelve a las andadas al referirse al “arquetipo físico del criminal” sin atender a las características psíquicas de la persona tal como lo han puesto en evidencia autores como Stanton Samenow en Inside the criminal mind y tantos otros estudiosos de fuste que engrosan una muy nutrida bibliografía en esta dirección por más que Fukuyama intercala opiniones de personajes como Robert Cook-Degan en cuanto a que “los genes jamás determinan el cien por cien la condición de un individuo” y puesto que, como queda dicho, más adelante afortunadamente se pronuncia sobre el libre albedrío de modo ajustado a la realidad lo cual deja a lector con una sensación de ambigüedad y zigzagueo en esta materia tan crucial.

    Otra discusión paralela que introduce Fukuyama es la noción freudiana de enfermedad mental que ha sido refutada entre otros por Thomas Szasz en su libro «El mito de la enfermedad mental» donde explica que desde la perspectiva de la patología una enfermedad es una lesión en tejidos, células o cuerpos pero nunca es atribuible a la mente puesto que las ideas no están enfermas.

    De cualquier modo, Fukuyama con razón arremete contra el tratamiento desaprensivo del genoma y la clonación humana “puesto que lo que en definitiva está en juego en la biotecnología no es simplemente el cálculo materialista de los costos y beneficios relativas a las tecnologías médicas sino los propios fundamentos del sentido moral humano” ya que “las instituciones de las democracias liberales capitalistas contemporáneas han tenido éxito porque se fundamentan en asunciones sobre la naturaleza humana.”

    Por último en cuanto a este autor, lamentablemente se refiere a quienes se oponen al aborto como si los argumentos estuvieran basados en cuestiones religiosas cuando en verdad se trata de asuntos puramente científicos. Nos hemos pronunciado con detenimiento sobre esta aberración. En este sentido, entre otras muchas manifestaciones científicas, es pertinente reproducir nuevamente la conclusión de la muy oportuna declaración oficial en el medio argentino por parte de la Academia Nacional de Medicina: “Que el niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción.”

    El tercer autor es C. S. Lewis en su trabajo titulado «La abolición del hombre» cuya edición original data de 1944. En esta obra Lewis subraya que su objetivo no es para nada desconocer las magníficas contribuciones de la ciencia, sus observaciones van dirigidas a una interpretación horrible de aquello de ponderar la ciencia como “el dominio de la naturaleza por el hombre” que no vaya a trocar por la abolición de la naturaleza humana en cuya situación “el hombre será un paciente del poder político” puesto que en este contexto “la conquista del hombre sobre la naturaleza -si los sueños de ciertos planificadores científicos se concretan- significa el mando de unos pocos cientos de personas sobre millones y millones de seres humanos” ya que “la nueva era construirá un aparato estatal de irresistibles técnicas científicas” y en este cuadro de situación no es que se trate de “hombres infelices puesto que no serían hombres sino artefactos”, este es el riesgo de usar mal la tecnología y la ciencia. El razonamiento que conduce a esta calamidad es tan absurdo “como aquel irlandés que descubrió que su calefactor nuevo gastaba la mitad de combustible que el anterior, por ende se compró otro para que el consumo desapareciera”.

    En resumen, la tecnología y la ciencia son de inmensa utilidad empleadas para el bien y constituyen una tremenda amenaza si se le da un destino perverso tal como hoy sucede con los procedimientos modernos a que recurren burócratas imbuidos por doquier de un estatismo galopante para manejar a su antojo vidas y haciendas ajenas. Las reflexiones de esta terna nos invitan a pensar cuidadosamente sobre estas voces de alarma al efecto de evitar la aparición de contrabando de monstruos en reemplazo de la condición humana.

  • Comportamiento de la tecnología en las empresas latinoamericanas durante COVID-19 y perspectivas para 2021

    La contingencia sanitaria global, ocasionada por la pandemia, llevó a las empresas a utilizar la tecnología como su mayor aliado. Pero ¿qué tan resilientes han sido las organizaciones empresariales en la región latinoamericana?

    En un estudio realizado por Zoho Corporation se consultó a empresarios, directivos, tomadores de decisión y operarios de más de 305 empresas de Argentina, Chile, Colombia, México, Perú, Venezuela y de otros países de habla hispana en América Latina, para conocer cómo enfrentaron esta pandemia con el uso de la tecnología y qué perspectivas tienen para el 2021.

    Entre los sectores comerciales a los que pertenecían los participantes destacan los de tecnologías (22%) y servicios (20%), seguido por el comercio y la industria. El 71% de las organizaciones consultadas están compuestas por hasta 50 empleados, el 10% entre 51 y 250 empleados y el 18% por más de 250 empleados.

    Según el sondeo realizado por Zoho Corporation, el 72% señaló que su compañía adquirió herramientas tecnológicas durante la pandemia para mantener sus actividades de forma regular a través de la nube, implantar modelos de trabajo remoto o garantizar la seguridad de los empleados que debían ir a sus instalaciones.

    «A pesar de este alto porcentaje de organizaciones que adoptaron nuevas tecnologías y que el 93% señaló que les facilitaron su trabajo durante el confinamiento, más del 70% afirmó que considera probable que cambien de instrumentos tecnológicos en los próximos meses, porque necesitan otros que se adapten de manera más adecuada a sus necesidades o requieren otras funcionalidades”, comentó Carla García, Directora de LATAM Business Development en Zoho.

    La ejecutiva añadió otras conclusiones del estudio:

    • Las herramientas tecnológicas enfocadas en la comunicación personal, como llamadas, videollamadas y webinars, han sido las más usadas entre los encuestados, con el 82%. Estas aplicaciones superaron a las utilizadas para comunicación escrita (mensajería instantánea y chats) y de asistencia remota, que fueron nombradas por 61% y 58% de los consultados, respectivamente.
    • Respecto a las aplicaciones que se comenzaron a utilizar durante la emergencia, sobresalieron las alojadas en la nube, tales como las de colaboración (36%); las de gestión de proyectos (21%) y las de administración de recursos humanos (13%).
    • El 26% de los encuestados aseguró que la tecnología actual de sus empresas no está preparada para desempeñar sus labores durante una nueva normalidad, principalmente porque «le faltan funcionalidades” o es «demasiado compleja”, según sus perspectivas.
    • El 73% de los ejecutivos manifestó que, una vez superada la situación de la pandemia, lo más viable será desarrollar modelos mixtos de trabajo.
    • El 70% de los empresarios calificó como próspero o promisorio el 2021.

    «Los hallazgos de la encuesta de implementación de herramientas tecnológicas en las empresas durante la emergencia del Covid-19 destacan el protagonismo que tuvo este sector en el ejercicio de darle continuidad a las operaciones de cada compañía y también se evidencia la intención casi generalizada de adquirir o mejorar estos instrumentos en el corto plazo”, afimó García.

    Al hablar de opciones específicas, la ejecutiva sostuvo que Zoom (85%), Microsoft Office 365 (62%), Skype (52%), G-Suite (36%) y Zoho One (26%) fueron los productos tecnológicos más nombrados al preguntar por el uso frecuente de herramientas tecnológicas durante la pandemia.

    Agregó que el 35% de los encuestados manifestó que, aunque le gustan sus soluciones tecnológicas actuales, le interesaría probar algunas diferentes. El 25% dijo que, pese a que sus tecnologías les han servido, ahora necesita un sistema con mejores características. El 12% afirmó que definitivamente necesita una opción personalizada, que se adapte de manera más precisa a las necesidades de la empresa. Por otro lado, el 7% dijo ser indiferente o que no le interesa cambiar de solución.

    Adicionalmente, García señaló que, el 24% de los encuestados señaló que la tecnología vigente en su empresa no está preparada para desempeñar sus labores en la nueva normalidad, al opinar que le faltan funcionalidades, y otro 2% dijo que las herramientas con las que cuenta le parecen demasiado complejas.

    «Estos datos han tomado especial relevancia teniendo en cuenta que el 73% de los ejecutivos manifestó que, una vez superada la situación de la pandemia, lo más viable será desarrollar modelos mixtos de trabajo, que combinen esquemas presenciales y remotos. El 21% dijo que las operaciones seguirán siendo mayoritariamente virtuales, y solo el 5% cree que todo volverá a ser como antes. Aun así, llama la atención que el 67% de los participantes afirmó que en algún momento volverá a la oficina, mientras que el 33% opinó todo lo contrario”, agregó la ejecutiva.

    Esta actitud estaría relacionada con un ambiente de optimismo que también se evidenció en el estudio, declaró García, debido a que el 70% de los ejecutivos regionales calificó de manera positiva las expectativas sobre el 2021. En concreto, el 45% opinó que el próximo año parece ‘promisorio’, ya que esperan encontrar estabilidad, y el 25% comentó que será ‘próspero’ y seguirán creciendo.