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  • Google se asocia con el gobierno de EE.UU. para suministrar chips y estimular la innovación

    Los chips utilizados para desarrollar nuevos dispositivos de nanotecnología y semiconductores a menudo tienen un precio alto por lo que son escasos, lo que representa un gran obstáculo para la innovación. Para resolver este problema, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) del Departamento de Comercio de EE. UU. ha firmado un acuerdo cooperativo de investigación y desarrollo con Google para desarrollar y producir estos chips.

    La Ley de Ciencia y Chips de la administración Biden, que fue aprobada recientemente por el Congreso y convertida en ley, autoriza la financiación destinada a impulsar la producción nacional de semiconductores en respuesta a las interrupciones de la cadena de suministro.

    Una serie de empresas han anunciado nuevas plantas de semiconductores como resultado de la aprobación de la legislación, que autorizó alrededor de $ 52 mil millones en subsidios gubernamentales para la producción e investigación de semiconductores de EE. UU., y un crédito fiscal a la inversión para plantas de chips estimado en $ 24 mil millones.

    En el acuerdo, Google pagará el costo inicial de establecer la producción y subsidiará la primera producción, según NIST. Luego, NIST diseñará los circuitos para los chips con la ayuda de socios universitarios como la Universidad de Michigan, la Universidad de Maryland, la Universidad George Washington, la Universidad Brown y la Universidad Carnegie Mellon. Planean diseñar hasta 40 chips diferentes para diferentes usos.

    Los diseños de circuitos serán de código abierto, lo que permite a los investigadores académicos y de pequeñas empresas utilizar los chips sin restricciones ni tarifas de licencia, lo que hace que el uso del chip sea más accesible.

    «Google tiene una larga historia de liderazgo en código abierto», dijo Will Grannis, CEO de Google Public Sector. «Pasar a un marco de código abierto fomenta la reproducibilidad, lo que ayuda a los investigadores de instituciones públicas y privadas a repetir el trabajo de los demás. También democratiza la innovación en la investigación de nanotecnología y semiconductores».

    Dado que el costo de estos chips alcanza los cientos de miles de dólares, la innovación en el espacio se ha limitado a las grandes empresas. Dado que se supone que la colaboración reducirá drásticamente el precio de los chips, el costo ya no será una barrera de entrada para universidades e investigadores emergentes.

    Los dispositivos microelectrónicos modernos tienen componentes apilados, con el chip semiconductor en la capa inferior. La colaboración creará un chip de capa inferior más avanzado que tiene estructuras especializadas para medir y probar el rendimiento de los componentes colocados encima.

    SkyWater Technology fabricará estos chips en forma de discos de silicio estampado de 200 milímetros en su fundición de semiconductores de Bloomington, Minnesota. Las universidades y otros compradores pueden cortar los discos en miles de chips individuales en sus propias instalaciones de procesamiento.

    «Al crear un suministro doméstico nuevo y asequible de chips para investigación y desarrollo, esta colaboración tiene como objetivo liberar el potencial innovador de los investigadores y las nuevas empresas en todo el país», dijo la subsecretaria de Comercio de Estándares y Tecnología y directora del NIST, Laurie E. Locascio. «Este es un gran ejemplo de cómo el gobierno, la industria y los investigadores académicos pueden trabajar juntos para mejorar el liderazgo de EE. UU. en esta industria de importancia crítica».

  • ¿Cómo está el sector petrolero de Venezuela ahora que EEUU le abre una ventana?

    La empresa petrolera Chevron podrá negociar cara a cara con el gobierno de Venezuela, que aspira a casi triplicar su actual cuota de producción.

    El alivio de algunas sanciones económicas contra el sector petrolero del Estado venezolano, por parte de la Casa Blanca, pone bajo el foco global a una industria millonaria en reservas de crudo, pero empobrecida en sus números recientes por un múltiple abanico de dificultades.

    El pulmón de Venezuela

    La industria petrolera es la quintaesencia de la economía venezolana desde el llamado reventón del primer pozo de crudo, en diciembre de 1922, en el estado occidental de Zulia, a 700 kilómetros de la capital, Caracas. El Barroso II, como se le conoció en todo el mundo, se mantuvo regurgitando petróleo por 10 días.

    Se calcula que las ganancias por explotación petrolera han representado desde entonces entre 90% y 95% del Producto Interno Bruto de Venezuela.

    El expresidente Hugo Chávez y también su sucesor, Nicolás Maduro, aunque en menor medida, hicieron votos para que el país dejara de ser “rentista” o dependiente de sus cuotas de crudo y, además, que la economía nacional se diversificara en otras industrias. Ese hito nunca llegó, sin embargo.

    Venezuela, de hecho, vivió dos grandes momentos recientes por el alza mundial de los precios de los barriles de crudo. Los economistas los llaman booms petroleros, por las tarifas de más de 100 dólares por cada barril: entre 2004 y 2008; y, luego, entre 2011 y 2014. Según investigaciones del economista y director de la firma Capital Market Finance, Jesús Casique, el gobierno obtuvo ganancias de 290.968 millones de dólares en aquel primer boom.

    Cerca de los 700.000 barriles

    La producción petrolera se ha desplomado durante el mandato del presidente Nicolás Maduro. El oficialismo suele culpar de ello a las sanciones económicas de Estados Unidos contra su industria prima, pero cifras oficiales dan cuenta de un descenso paulatino de la producción mucho antes de que el expresidente Donald Trump anunciara sus medidas en ese sector, entre 2019 y 2020.

    Venezuela producía 2,5 millones de barriles de petróleo al día en 2013, cuando Maduro ascendió al poder. Poco a poco, esos números fueron cayendo mientras el país se sumía en una crisis económica ajena a las sanciones: en 2016, bajó a 2,2 millones de barriles al día, en promedio; en 2017, a 1,9 millones; en 2018, a 1,4; y en 2019, ya sancionado, la nación produjo 878 millones de barriles.

    Expertos petroleros advierten que la crisis en la industria petrolera previa a las sanciones extranjeras se concretó por falta de mantenimiento de los sitios de operaciones, la corrupción gerencial, el incremento de la nómina de PDVSA y la ausencia de mano de obra calificada en los campos y las direcciones oficiales.

    El peor año de producción fue 2020, cuando rondó los 527.000 barriles. Dos años luego, la cooperación de Rusia e Irán para evadir sanciones en el mercado financiero y reactivar moderadamente los campos petroleros han permitido a Venezuela escalar su producción hasta cerca de los 700.000 barriles por día.

    El país suramericano produjo en abril pasado 775.000 barriles por día, es decir, 47.000 más que el mes anterior, de acuerdo con los reportes del gobierno de Maduro a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

    Venezuela es la meca de las reservas petroleras probadas del mundo. Su subsuelo tiene 303.000 millones de barriles de crudo, en promedio, según un informe energético publicado en 2010 por la agencia de inteligencia de Estados Unidos. Solo Arabia Saudita (260.000 millones) y Canadá (170.000 millones) se le acercan en esa categoría.

    ¿Rumbo a dos millones?

    El presidente Maduro ha reiterado su meta de producir dos millones de barriles al día, una cuota similar a la de hace cuatro años. El país tendría que triplicar en solo meses su cuota de extracción y exportación de barriles de petróleo, lo que expertos independientes del sector consideran imposible e ilusorio.

    “Este año vamos a dos millones de barriles diarios llueva, truene o relampaguee. Este año recuperamos la producción petrolera de la mano de la clase obrera”, indicó en marzo el mandatario venezolano durante un acto oficial.

    Su gobierno reportó cerca del día de Navidad, en diciembre de 2021, que había llegado al “hito” de producir un millón de barriles, pero los informes oficiales no reflejaron luego esos números. Economistas indicaron que ello se debe a que el gobierno quizás haya alcanzado la cifra en un día o momento específico.

    Reparaciones necesarias

    Venezuela aspira a incrementar su bombeo de crudo en medio de un veto internacional a la energía del segundo productor de petróleo del mundo, Rusia, por su incursión armada en Ucrania. El reto es, sin embargo, cómo producir lo suficiente para países como Estados Unidos si su parque refinador está operando al 10%, se preguntó en marzo el economista Rafael Quiroz.

    Irán anunció la semana pasada la firma de un acuerdo con Venezuela por 110 millones de euros (115,7 millones de dólares) para que su Compañía Nacional Petrolera de Ingeniería y Construcción ayudase a PDVSA poner en óptima marcha su refinería El Palito, una de las más grandes del país suramericano.

    De acuerdo con el vocero de una matriz de la compañía petrolera iraní, El Palito solo opera al 50% de su capacidad, de 140.000 barriles de crudo por día.

    La meta con Chevron

    La administración estadounidense del hoy expresidente Donald Trump ordenó en abril de 2020 a Chevron “cesar gradualmente” sus actividades petroleras y reducirlas a un mero “mantenimiento” de sus activos. También, le prohibió establecer negociaciones directas con la empresa estatal venezolana.

    Chevron es la única gran compañía petrolera de Estados Unidos presente en Venezuela. El especialista en economía y petróleo, Antonio De La Cruz, explicó en marzo pasado a la VOA que Chevron produce entre 120.000 y 130.000 barriles de petróleo mediante una figura conocida como empresa mixta, en la cual el Estado venezolano tiene mayoría. La aspiración de la compañía norteamericana es poder producir 400.000 barriles de crudo al día y sumar una cuota similar producida por PDVSA para comercializarlo fuera del país, dijo.

    Dos puntos clave para llegar a esa cuota de 800.000 explotados y comercializados por Chevron, anticipó De La Cruz, son la flexibilización de las sanciones del gobierno de Joe Biden y una modificación legal en Venezuela que permita a Chevron tener mayoría de acciones en esas empresas mixtas.

    Son temas que, desde esta semana, la compañía estadounidense podrá tratar cara a cara con el antes vetado gobierno venezolano.

  • Se filtró la orden ejecutiva de Biden sobre criptomonedas: 6 puntos claves

    Se filtró la orden ejecutiva de Biden sobre criptomonedas: 6 puntos claves

    La esperada orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos Joe Biden se publicará hoy, pero el medio The Block la filtró antes. Además, se publicaron antes de tiempo los comentarios de Yellen sobre la misma en la web de la institución. Allí ella hablaba sobre su reacción a la orden ejecutiva del presidente Joe Biden y detalles de lo que será su política en relación a las criptomonedas. A la vez, un medio filtró el presunto documento original de la orden.

    El comunicado de Yellen, publicado en el sitio web del Departamento del Tesoro ayer por la noche, destaca que la orden ejecutiva de criptomonedas de la administración de Biden logra el equilibrio adecuado entre alentar la innovación responsable y abordar los riesgos potenciales para los consumidores y el sistema financiero en general.

    La declaración, que tenía como fecha el 9 de marzo (ayer), ha sido eliminada de la web. Un portavoz del Tesoro se negó a hacer más comentarios, contó Fortune.

    Ayer en la mañana los medios, entre ellos DiarioBitcoin, informaron que esta semana la administración planeaba hacer pública esta orden, luego de los llamados de la industria para que la Casa Blanca asumiera un papel de liderazgo en el establecimiento de políticas para activos digitales. La orden es el primer intento de coordinar la estrategia del gobierno.

    Declaración de Yellen sobre la orden

    Según la declaración de Yellen, la orden abordará los beneficios sustanciales que podría traer la innovación, al tiempo que tratará sobre los riesgos relacionados con las finanzas ilícitas, protegerá a los consumidores e inversores y evitará las amenazas al sistema financiero y la economía en general.

    El Tesoro se asociará con otras agencias para compilar un informe sobre el futuro del dinero y los sistemas de pago, según el comunicado. El departamento también convocará al Consejo de Supervisión de Estabilidad Financiera para examinar los riesgos potenciales para la estabilidad financiera y evaluar si existen las salvaguardas necesarias. También trabajará con socios internacionales “para promover estándares sólidos y condiciones equitativas”.

    Yellen dijo que los esfuerzos del departamento en virtud de la orden ejecutiva complementarían el trabajo que ya se ha realizado, incluido el informe que el Grupo de Trabajo del Presidente sobre Mercados Financieros publicó el año pasado sobre las monedas estables.

    “A medida que asumimos este importante trabajo, nos guiarán grupos de protección de consumidores e inversores, participantes del mercado y otros expertos destacados”, dijo Yellen en la declaración eliminada. “El Tesoro trabajará para promover un sistema financiero más justo, más inclusivo y más eficiente, mientras se basa en nuestro trabajo continuo para contrarrestar las finanzas ilícitas y prevenir riesgos para la estabilidad financiera y la seguridad nacional”.

    Dice Fortune que si bien la orden ejecutiva coloca a la Casa Blanca en el centro de la criptopolítica, no está claro cuánto progreso se puede lograr dadas las elecciones de mitad de período que se avecinan en noviembre y la posibilidad de que los demócratas pierdan el control del Congreso. Aunque los republicanos han reconocido la necesidad de una regulación, a menudo han abogado por un enfoque menos estricto que sus contrapartes demócratas.

    La orden de Biden fue filtrada

    Por su parte, el medio The Block publicó antes de tiempo -el documento tiene marca de embargo que debe ser respetada por los medios- la presunta orden ejecutiva del presidente Joe Biden sobre cripto que se lanzaría, según dice el documento, ayer en la tarde.

    The Block indica que obtuvo una hoja informativa que describe los puntos clave de la orden, que se describe como el “primer enfoque de todo el gobierno” para supervisar el sector en los EE. UU.

    La hoja informativa define la orden como “que describe el primer enfoque de todo el gobierno para abordar los riesgos y aprovechar los beneficios potenciales de los activos digitales y su tecnología subyacente”.

    La orden, según resume el medio, es bastante benigna en relación a las criptomonedas.

    La orden ejecutiva del presidente Biden, como tal, aún no ha sido publicada en el Registro Federal, sin embargo, la propia Casa Blanca ratificó la noticia. Incluye la exploración de una CBDC estadounidense.

    Según el comunicado, la orden ejecutiva “describe la primera estrategia de todo el gobierno para proteger a los consumidores, la estabilidad financiera, la seguridad nacional y abordar los riesgos climáticos”.

    Liderazgo estadounidense

    La Orden comienza diciendo que “los activos digitales, incluidas las criptomonedas, han experimentado un crecimiento explosivo en los últimos años, superando una capitalización de mercado de USD $ 3 billones en noviembre pasado y de USD $ 14 mil millones solo cinco años antes. Las encuestas sugieren que alrededor del 16 por ciento de los estadounidenses adultos, aproximadamente 40 millones de personas, han invertido, intercambiado o usado criptomonedas. Más de 100 países están explorando o probando las Monedas Digitales del Banco Central (CBDC), una forma digital de la moneda soberana de un país”.

    Asimismo, añade que: “El aumento de los activos digitales crea una oportunidad para reforzar el liderazgo estadounidense en el sistema financiero global y en la frontera tecnológica, pero también tiene implicaciones sustanciales para la protección del consumidor, la estabilidad financiera, la seguridad nacional y el riesgo climático. Estados Unidos debe mantener el liderazgo tecnológico en este espacio de rápido crecimiento, apoyando la innovación y mitigando los riesgos para los consumidores, las empresas, el sistema financiero en general y el clima. Y debe desempeñar un papel de liderazgo en el compromiso internacional y la gobernanza global de los activos digitales en consonancia con los valores democráticos y la competitividad global de EE. UU.”.

    Además, destaca que ante ese panorama, “el presidente Biden firmará hoy una Orden Ejecutiva que describe el primer enfoque de todo el gobierno para abordar los riesgos y aprovechar los beneficios potenciales de los activos digitales y su tecnología subyacente”.

    6 prioridades del gobierno

    La Casa Blanca informa que la Orden “establece una política nacional para los activos digitales en seis prioridades clave: protección de consumidores e inversores; estabilidad financiera; financiación ilícita; liderazgo de EE. UU. en el sistema financiero global y competitividad económica; Inclusión financiera; e innovación responsable“.

    Específicamente, la Orden Ejecutiva exige medidas para que:

    — Proteja a los consumidores, inversionistas y empresas de EE. UU.
    Al “ordenar al Departamento del Tesoro y a otras agencias asociadas que evalúen y desarrollen recomendaciones de políticas para abordar las implicaciones del creciente sector de activos digitales y los cambios en los mercados financieros para consumidores, inversionistas, empresas y economía con crecimiento equitativa. La Orden también alienta a los reguladores a garantizar una supervisión suficiente y salvaguardar contra los riesgos financieros sistémicos que plantean los activos digitales”.

    — Proteger la estabilidad financiera mundial y de EE. UU.
    Además, “mitigar el riesgo sistémico al alentar al Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera a identificar y mitigar los riesgos financieros (es decir, sistémicos) de toda la economía que plantean los activos digitales y desarrollar recomendaciones de políticas adecuadas para abordar cualquier brecha regulatoria”.

    — Mitigar los riesgos de finanzas ilícitas y seguridad nacional
    También, busca mitigar los riesgos que plantea el uso ilícito de activos digitales “dirigiendo un enfoque sin precedentes de acción coordinada entre todas las agencias gubernamentales de EE. UU. relevantes para mitigar estos riesgos. También ordena a las agencias que trabajen con nuestros aliados y socios para garantizar que los marcos, las capacidades y las asociaciones internacionales estén alineados y respondan a los riesgos”.

    — Promover el liderazgo de EE. UU. en tecnología y competitividad económica
    Además, el documento pide “Reforzar el liderazgo de Estados Unidos en el sistema financiero global al ordenar al Departamento de Comercio que trabaje en todo el gobierno para establecer un marco para impulsar la competitividad y el liderazgo del país y aprovechar las tecnologías de activos digitales. Este marco servirá como base para las agencias e integrará esto como una prioridad en su política, investigación y desarrollo, y enfoques operativos para los activos digitales”.

    — Promover el acceso equitativo a servicios financieros seguros y asequibles
    El gobierno afirma la necesidad crítica de servicios financieros seguros, asequibles y accesibles como un interés nacional de los EE. UU. “que debe informar nuestro enfoque de la innovación de activos digitales, incluido el riesgo de impacto dispar. Dicho acceso seguro es especialmente importante para las comunidades que durante mucho tiempo han tenido un acceso insuficiente a los servicios financieros.

    Asimismo, dice que “la Secretaría del Tesoro, en colaboración con todas las agencias pertinentes, producirá un informe sobre el futuro del dinero y los sistemas de pago, que incluirá implicaciones para el crecimiento económico, el crecimiento financiero y la inclusión, la seguridad nacional y la medida en que la innovación tecnológica puede influir en el futuro”.

    —Apoyar los avances tecnológicos
    También, el gobierno quiere “garantizar el desarrollo y uso responsables de los activos digitales al ordenar al gobierno de los EE. UU. que tome medidas concretas para estudiar y respaldar los avances tecnológicos en el desarrollo, el diseño y la implementación responsables de los sistemas de activos digitales al tiempo que prioriza la privacidad, la seguridad, la lucha contra la explotación ilícita, y reducir los impactos climáticos negativos”.

    CBDC de Estados Unidos

    El último de los puntos de la Orden es explorar una moneda digital del banco central de los EE. UU. (CBDC) poniendo urgencia en la investigación y el desarrollo de una posible CBDC de los Estados Unidos, en caso de que la emisión se considere de interés nacional.

    “La Orden pide al gobierno de los EE. UU. que evalúe la infraestructura tecnológica y las necesidades de capacidad para una posible CBDC de los EE. UU. de una manera que proteja los intereses de los estadounidenses. La Orden también alienta a la Reserva Federal a continuar con sus esfuerzos de investigación, desarrollo y evaluación para una CBDC de EE. UU., incluido el desarrollo de un plan para una acción más amplia del gobierno en apoyo de su trabajo”. Añade:

    Este esfuerzo prioriza la participación de Estados Unidos en la experimentación de varios países y garantiza el liderazgo del país a nivel internacional para promover el desarrollo de CBDC que sea consistente con las prioridades y los valores democráticos de los EE. UU”

    Finalmente, informa que la Administración “continuará trabajando entre agencias y con el Congreso para establecer políticas que protejan contra los riesgos y guíen la innovación responsable, con nuestros aliados y socios para desarrollar capacidades internacionales alineadas que respondan a los riesgos de seguridad nacional, y con el sector privado para estudiar y apoyar los avances tecnológicos. en activos digitales”.

  • Las rivalidades que vienen y la inocencia de los políticos.

    China quiere vender sus recursos, y adquirir materias primas. Para eso lanzó las Iniciativas de la Seda y el Camino y el Collar de Perlas. El gobierno del partido comunista chino se basa en un contrato social tácito. El gobierno garantiza al pueblo un aumento de sus niveles de vida, pero el pueblo no va a desafiar el monopolio del partido comunista chino. Por ahora, después de Tianamen, ese contrato social funciona bastante bien. Pero este acuerdo depende de que los chinos cada vez puedan conseguir las materias primas que necesita, y vender sus productos. Para esto dependen de la buena voluntad de los Estados Unidos, algo que no les gusta. Así que eventualmente van a necesitar bases en el extranjero para garantizar sus rutas marítimas, o sea un Collar de Perlas militar. Pero al hacerlo, de paso puede controlar las rutas marítimas de otros. Lo cual lleva a rivalidades de carácter militar.

    Por ejemplo, en 1900, los alemanes, cansados de depender de la buena voluntad de los británicos, decidieron tener colonias y una flota marítima lo cual hizo que los británicos, históricamente amigos de Gran Bretaña, se convirtieran en enemigos durante dos guerras mundiales. Lo mismo pasó cuando Japón, potencia emergente, decidió que no podía depender de la buena voluntad de los occidentales en garantizar sus fuentes de materias primas de Asia, así que crearon una flota, que chocó militarmente primero con los rusos, y que luego, cuando los norteamericanos no garantizaron sus rutas de materias primas, embargadas como represalia por la invasión a China, con los norteamericanos. Todos sabemos cómo terminó eso. El afán de China de poder garantizarse a sí misma las rutas de materias primas y sus recursos puede llevarla a choques militares con la India primero y luego con los Estados Unidos.

    El tema actual es que poco a poco, de la bipolaridad ideológica de la guerra fría, USA o URSS, o de la unipolaridad de los 90s donde los USA quedaron solos como árbitros del mundo, vemos surgir un mundo multipolar, similar a la Europa del siglo XIX, marcada por áreas de influencia definidas por intereses económicos más que ideológicos. Donde la Unión Europea (realmente el eje franco alemán), una Rusia que sigue en retroceso desde el fin de la Unión Soviética, una ascendente China, una emergente India, y posiblemente un Brasil que busca todavía su rol en el mundo, se pelean áreas de influencia, y buscan aliados no por ideología, sino por temas económicos específicos.

    Salvo los Estados Unidos y la EU que comparten la civilización occidental, cada potencia representa una civilización, Rusia, la cristiana ortodoxa, China, la civilización china, India, la India. Y todas apuntan a áreas de influencia local. Se alían pero también se enemistan por esas áreas. Rusia choca con los occidentales por la Ucrania, fuente de recursos mineros y agrícolas que rusos y alemanes han querido por siglos, y el Báltico o sea la salida a rutas comerciales marítimas, como fue en la era de los zares.

    Además quiere evitar que los árabes saudíes construyan un oleoducto a Europa a través de Siria. África es el gran premio en disputa la Unión Europea, representada por Francia, la China y la India. El control de Indico, ruta necesaria para mover materias primas a la India y China, va crear una guerra entre China y la India tarde o temprano. Los USA ven a Latinoamérica, sobre todo al Caribe, como su área de seguridad natural, pero el Brasil de Bolsonaro va a aspirar a ser el policía de Sudamérica posiblemente con el visto bueno norteamericano. Rusia, y China van a chocar en Asia central tarde o temprano por el Asia Central. Pero por ahora son aliados porque la ruta de la seda los beneficia, mientras no tengan bases militares. El mundo islámico por ahora también está en disputa, los europeos y los gringos van en retroceso, pero los rusos y chinos no van a llenar el vacío por ahora

    Los chinos quieren un Collar de Perlas civil y militar para garantizar la salida marítima de sus mercancías y la llegada de sus materias primas. Y esto puede traer problemas, sobre todo por la parte militar, garantizar las rutas marítimas, ya hemos dicho, puede afectar que otro garantice sus propias rutas marítimas. Y empieza una rivalidad naval que puede terminar mal.

    ¿Cómo afecta eso a Panamá? Panamá es parte del Collar de Perlas Chino… China quiere extraer recursos de Colombia y Venezuela, y quiere garantizar una ruta por Panamá.

    Si lo hiciera pacíficamente no habría problemas, pero ya vemos cómo busca mantener en poder al económicamente incompetente Nicolás Maduro, o ya ofreció a Panamá la trampa de la deuda china en forma de un ferrocarril. La cuenca del Caribe es área de seguridad nacional de los Estados Unidos, y éste no duda en mantener su hegemonía en ese sector. Que Panamá se vea involucrado en una rivalidad entre los Estados Unidos y China no es bueno. Sobre todo cuando el Brasil de Bolsonaro aspira ahora a ser el centro de Sudamérica, mientas que Lula practicaba con el Foro Social de Río, una política ideologizada de enfrentamiento al “capitalismo”, Bolsonaro parece saber que el capitalismo es la base del crecimiento económico, y busca convertir a Brasil en una potencia regional, con el visto bueno de los Estados Unidos.

    Esto pareciera que la Cancillería, enfocada en un mundo de biempensantes y “buenos ciudadanos globales”, parece ignorar que los países, en un mundo sin ideologías se siguen moviendo por los intereses nacionales, o en el peor de los casos por los intereses económicos personales de los dirigentes nacionales. Esto último puede ser que lo entienda bien el Presidente actual… aunque no sabemos si sus intereses personales coinciden con los del país.