Autor: La Gran Epoca

  • El modelo autoritario detrás del ‘Un cinturón, un camino’ de China

    Asia soporta el desequilibrio mientras el régimen chino fortalece su sistema político con ambiciosos proyectos

    En abril, el ministro de defensa chino, Wei Fenghe, anunció en una reunión con el jefe de la Marina pakistaní que Beijing estaba abierto a proveer “garantías de seguridad” para su proyecto de inversión insignia, la iniciativa “Un Cinturón, Un camino” (UCUC).

    La declaración de Wei generó dudas en cuanto a los dichos del régimen chino de que UCUC es un proyecto civil sin objetivos políticos o militares.

    También conocida como la Iniciativa Cinturón y Camino, UCUC fue anunciado en 2013. Se trata de inversiones entre unos 4 a 8 billones de dólares, la mayoría en infraestructura como carreteras y represas, en docenas de países por Asia Central, Asia y otros lugares.

    UCUC atrae a los gobiernos de países más pequeños que no tienen la riqueza, estabilidad política o reputación internacional necesaria para obtener préstamos en circunstancias normales. Sin embargo, el proyecto ha sido criticado por profundizar la corrupción en países con instituciones débiles, por ser una amenaza a la democracia y por beneficiar a las compañías chinas en vez de servir a intereses locales.Muchos observadores, analistas y personas de países que reciben inversiones chinas han tenido por largo tiempo preocupación de que UCUC no sea más que la apuesta de China para construir un bloque de poder, usando su poder económico en naciones más pequeñas y menos desarrolladas, para luego subvertir sus instituciones a fin de que sirvan a los intereses políticos de la autocracia comunista.Otra posibilidad más siniestra es que el desarrollo de métodos avanzados de tecnología de policía y vigilancia por parte del Partido Comunista Chino prolifere más fácilmente en otros regímenes represores si están ya involucrados con Beijing mediante la economía.

    Una elección reciente en Malasia tuvo como ganador al primer ministro Mahathir Mohamad, de 92 años, quien pudo expulsar al partido que gobernó durante 60 años. Malasia es un país del sudeste asiático, donde las compañías chinas con apoyo estatal han invertido más de US$ 30 mil millones en varios proyectos; entre ellos una vía ferroviaria costera y una línea de gas.

    La campaña de Mohamad se basó en una plataforma anti corrupción y planteó dudas hacia las grandes inversiones chinas, entre ellas la iniciativa inmobiliaria “Ciudad bosque” donde la mayoría de los compradores no fueron locales, sino chinos.

    El 16 de mayo, el Financial Times escribió citando a Euben Paracuelles, un economista que trabaja en Singapur para Nomura Securities de Japón, que la elección de Mahathir podría moldear la forma en la que Malasia lidia con la influencia china.

    “Es difícil decir si los proyectos serán cancelados o no, como mínimo, podrían ser demorados significativamente, no hay proyectos aprobados por el momento”, dijo Paracuelles al Financial Times.

    El líder chino Xi Jinping y el presidente de Rusia Vladimir Putin (izq) en una cumbre por la iniciativa Un cinturón, Un camino en el Centro Internacional de Conferencias en Lago Yanqi, al norte de Beijing el 15 de mayo de 2017. (Lintao Zhang/AFP/Getty Images)

    ¿Prosperidad en la que ganan todos o cooperación en la represión?

    El régimen chino enfrenta una creciente disconformidad civil e inestabilidad política a medida que el PBI desacelera. Los catalizadores de estos desafíos internos son acciones que toman los gobiernos extranjeros, como los altos aranceles de importación propuestos por el presidente Trump para corregir desequilibrios comerciales del pasado, o las sospechas sobre el poderío militar del PCCh, que se refleja en las amargas relaciones entre Beijing y los países vecinos como Japón, Vietnam e India.

    Según Xie Tian, profesor de negocios en la Universidad Aiken de Carolina del Sur, el régimen chino exporta al extranjero protecciones laborales por debajo del estándar y sobrecapacidad industrial, para construir fuerza geopolítica en Asia.

    “De hecho, el PCCh está exportando su ideología comunista y su sistema comunista de gobierno”, dijo Xie en una entrevista con La Gran Época.

    Con el tiempo, los Estados más débiles que entran en la órbita de la economía china se vuelven efectivamente tributarios dependientes de la buena gracia de Beijing, permitiéndole al PCCh aportar su ayuda para quitar la influencia de Estados Unidos y sus aliados del Este de Asia, dice Xie.

    “Al expandirse hacia afuera, el PCCh puede ostentar su credencial nacionalista en casa”, dice Xie.

    Zeng Jianyuan, un pensador de desarrollo nacional en la Universidad Nacional de Taiwán en Taipei, dice que el régimen chino se enfrenta a una crisis ambiental y escasez de recursos, y por lo tanto, descontento interno.

    “Justo ahora China está tratando de continuar su expansión y desarrollo”, dice Zeng. “Al invertir en pequeños países subdesarrollados de Asia-Pacífico, que no tienen manera de pagar los préstamos, el PCCh puede garantizarse un control duradero en los abundantes recursos estratégicos que ese país posea”.

    Al inflar una nación en UCUC con grandes inversiones, Beijing podrá extraer concesiones si el gobierno local entra en cesación de pago, como pasó con Sri Lanka en diciembre. Cuando el gobierno de Sri Lanka tuvo dificultades para pagar una deuda de 1500 millones de dólares que le debía a inversores chinos, puso al estratégico puerto de Hambantota a préstamo por 99 años a una gran compañía china de Hong Kong.

    Aunque el gobierno de Sri Lanka ha asegurado que Hambantota no será usado con fines militares, la reciente declaración del ministro de defensa chino Wei sugiere que Beijing mantiene esa opción abierta.

    Otros países como Laos, Birmania, Filipinas y Pakistán (todos con gobiernos autoritarios de izquierda) han aceptado grandes préstamos chinos. Ellos también están ubicados en regiones donde el PCCh tiene intereses considerables, como el disputado Mar Meridional de China, donde el ejército chino ha aumentado su presencia en violación del arbitrio internacional.

    El puerto Gwadar, parte importante de la iniciativa Un Cinturón, Un Camino en Pakistán, en una imagen de octubre de 2017. (Amelie Herenstein/AFP/Getty Images)
    En la zona del Océano Índico, la influencia del régimen chino en países como Sri Lanka, Birmania, Bangladesh y Malasia amenaza la seguridad geoestratégica de India. Pakistán, un socio de China de mucho tiempo y también potencia nuclear, está muy involucrado en proyectos UCUC.

    Infraestructura autoritaria

    Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética lideró una alianza con regímenes afiliados ideológicamente al comunismo y con Estados satélites que se oponían al mundo capitalista. Quizá el Partido Comunista Chino haya aprendido la lección de no involucrarse en combates ideológicos abiertos con el resto del mundo, y por eso representa sus relaciones con el extranjero y objetivos internacionales como pragmáticos y orientados al desarrollo.

    La propaganda de fuentes chinas y de afuera han contrastado siempre el enfoque de China con la política exterior de Estados Unidos, el cual, como custodio efectivo de la ley y el orden internacional, ha tenido que lidiar con extensas acusaciones de hegemonía, imperialismo y otras.

    La aparente falta del componente militar o ideológico de Un Cinturón, Un Camino y otros proyectos de inversión chinos oculta la naturaleza del cálculo estratégico de Beijing.

    A fines del siglo XX, muchos en el mundo occidental albergaban esperanzas de que la China comunista se movería inevitablemente hacia el cambio político, mientras se abría hacia el mundo exterior con reformas de mercado.

    Durante toda la década de los 90, Estados Unidos le concedió a China relaciones comerciales favorables, ayudando al crecimiento económico y desarrollo tecnológico. Pero en vez de liberalizar, el Partido Comunista Chino redobló la represión sistemática de disidentes, minoría étnicas, grupos religiosos y otros aspectos de la sociedad civil.

    Mientras tanto, lo que el PCCh llama “socialismo con características chinas” (juntar capitalismo con autocracia), ha propiciado una rampante corrupción sistémica y graves desequilibrios económicos. Una gigante burbuja inmobiliaria y creciente deuda pública amenazan con una crisis financiera; una preponderancia de capital encerrado en empresas estatales o conectadas estrechamente con el partido ha producido una sobrecapacidad industrial a gran escala.

    En el peor de los casos, el PCCh se arriesga a aislarse internacionalmente y a estancarse económicamente, algo que caracterizó a la Unión Soviética en los últimos días de la Guerra Fría, previo al colapso económico y luego el colapso político.

    La corrupción, un vicio endémico del sistema político totalitario del PCCh, aceita las inversiones de UCUC en el exterior, ya que Beijing se involucra en países con gran corrupción donde las instituciones democráticas son débiles o inexistentes.

    En Asia Central, una región que fue parte de la Unión Soviética, UCUC ha estado asociado con la corrupción de liderazgo local. En un análisis publicado en el South China Morning Post de Hong Kong en mayo pasado, se menciona que los inversores chinos suelen apurar los tratos con sobornos.

    Zeng Jianyuan, académico taiwanés, sostiene que el régimen chino preferiría que sus vecinos fueran autocracias propensas a los sobornos, en vez de democracias limpias e independientes.

    “Para asegurar la estabilidad de su propia autoridad política, el PCCh no quiere ver a los países que lo rodean desafiar el sistema autoritario o que se produzcan revoluciones de color, cosas que pueden afectar el sentimiento de las masas en China”, dice Zeng. “El objetivo del PCCh es tener bajo control a la política y economía de sus vecinos”.

    Por Leo Timm. Yi Ru contribuyó con este reporte.

  • El régimen chino emite más deuda para solucionar su problema con las deudas

    Solo días después de que los medios de comunicación reportaran que un número sin precedentes de corporaciones anunciaron que no podrán pagar los bonos que deben, el régimen chino anunció que los gobiernos locales pueden emitir bonos para pagar las deudas que madurarán en 2018 –lo que resalta la enormidad del problema de deuda de China.

    La política fue anunciada el 15 de mayo por el Ministerio de Finanzas y esencialmente permitirá a las autoridades locales seguir cubriendo su deuda con más deudas.

    El régimen chino permitió esta práctica también en 2014. En 2015, las autoridades centrales emitieron bonos de gobiernos locales para reemplazar la cuantía de la deuda que debían las autoridades locales, como una forma de reducir la carga de los intereses.

    Según datos del Consejo de Estado de China, entre 2015 y 2017, el reemplazo de deuda bajó la carga de intereses en 1,2 billones de yuan (alrededor de U$S 188 mil millones)

    Mientras tanto muchas de las grandes empresas de China –algunas de las cuales están públicamente cotizadas– ya han declarado que no podrán pagar los bonos este año, incluido el Grupo de la Industria del Carbón de Sichuan y el Grupo de Herramientas Mecánicas de Dalian, ambos de propiedad estatal; el Grupo del Puerto de Dandong, que maneja el puerto ubicado en la frontera con Corea del Norte; el Grupo de Construcción de Ciudades de China, una empresa de ingeniería de construcción; y la Compañía de Seguridad y Fuego de China, una empresa especializada en sistemas de seguridad, según informó un reportaje del periódico estatal China Securities Journal.

    Desde comienzos de este año hasta el 7 de mayo, 19 empresas declararon que no podrán pagar sus bonos corporativos, según información de la base de datos financiera china Wind. El valor total de los bonos era de 14,35 mil millones de yuanes (alrededor de U$S 2,25 mil millones), un aumento del 20 por ciento en relación al mismo período el año pasado. El número de empresas declarándose en default también aumentó en un 19 por ciento en relación al mismo período el año pasado.

    Según el China Securities Journal, un total de 5 billones de yuanes (alrededor de U$S 784 mil millones) en bonos corporativos crediticios madurarán este año –el número más alto hasta ahora.

    Pero debido a la reducción del endeudamiento y al reciente ajuste que hizo el régimen chino al mercado de bienes raíces y otros sectores, el pago de la deuda podría conllevar riesgos. El Journal advirtió que el riesgo podría crecer más allá de una empresa individual declarándose en default y causar una crisis financiera de gran escala en todo el sistema.

    El comentador chino Wen Xiaogang dijo a La Gran Época que dado que gran parte de los ingresos públicos de los gobiernos locales proviene de bienes raíces (toda la tierra en China es propiedad de las autoridades, que luego reparten el arrendamiento de la tierra a desarrolladores y propietarios de hogares); sus ingresos públicos podrían reducirse entre regulaciones, obligándoles a pedir más dinero prestado.
    La edición de Shanghai del Journal, Shanghai Securities News, reportó el 10 de mayo que los préstamos a corto plazo también estaban en problemas. Según datos de Wind, 116 bonos a corto plazo –pagables dentro de un año– fueron cancelados o pospuestos desde principio de año. El valor ascendió a 63,94 mil millones de yuanes (alrededor de U$S 10 mil millones). Sorprendentemente, la mayoría de esos deudores poseía evaluaciones AA o AA+.

    A fines del año pasado, la evaluación de la estabilidad financiera de China hecha por el Fondo Monetario Internacional (FMI) descubrió que la deuda total del país –incluyendo el gobierno central y local, las corporaciones y los hogares– ascendía a 2,55 veces su PIB (Producto Interno Bruto).

    El reporte del FMI advirtió contra del continuo apoyo financiero del régimen chino a favor de empresas inviables en bancarrota, como las empresas estatales mencionadas más arriba, que declararon anteriormente que no podrán pagar sus bonos.

    Según estimaciones del economista chino radicado en EE. UU., el Dr. Cheng Xiaonong, de las 31 provincias y municipalidades gobernadas directamente de China, 25 están en deuda y sobreviven dependiendo de fondos de las autoridades centrales.

    Liu Yi contribuyó a este reportaje.

  • Estados Unidos es el más poderoso en Asia, pero enfrenta desafíos de China en el futuro

    En un nuevo informe que mide la dinámica de poder de los principales actores de la región asiática, Estados Unidos ocupa el primer lugar, pero se enfrenta a desafíos reales de una China cada vez más influyente.

    El Instituto Lowy, con sede en Australia, lanzó su primera edición del Índice de Poder Asiático, en el que midió 25 países y territorios con ocho indicadores de poder: recursos económicos; capacidad militar; resiliencia -la capacidad de disuadir amenazas reales o potenciales a la estabilidad del Estado-; proyecciones de tendencias futuras para los recursos económicos, militares y demográficos futuros en 2030; influencia diplomática; relaciones económicas; redes de defensa -la capacidad de aliarse con otros países para aumentar la capacidad militar-; e influencia cultural.

    Estados Unidos ocupó el primer lugar en la mayoría de las categorías, pero quedó por detrás de China en influencia diplomática, relaciones económicas y tendencias futuras.

    Influencia Económica

    Hervé Lemahieu, investigador del Instituto Lowy y director del Asia Power Index Project, explicó que el uso de la “diplomacia económica” por parte de China para comprar influencia tuvo éxito en la región. En particular, la iniciativa china One Belt, One Road (Un cinturón, Una Ruta) -en virtud del cual el régimen chino se asoció e invirtió activamente en proyectos de infraestructura en otros países- aprovechó la posición de China como prestamista y fuente clave de asistencia extranjera en Asia.

    Sin embargo, la iniciativa china One Belt, One Road tiene sus riesgos: un informe reciente concluyó que muchos países socios podrían quebrar como resultado del incumplimiento de los préstamos de China.

    Para esos países, a medida que se vuelvan cada vez más dependientes de China, los costos de aplicar políticas económicas independientes de Beijing -un factor clave en el indicador de “resiliencia”- serían cada vez mayores. Esto puede disuadirlos de mantener tales vínculos comerciales con el régimen chino en el futuro. “El riesgo es mutuo”, señaló Lemahieu.

    “Beijing está jugando un gran partido en la región. Si los países no cumplen con las iniciativas de One Belt, One Road, eso también es un peligro para la estabilidad económica de China”.

    Mientras tanto, Estados Unidos “fue excluido de la ecuación, en parte por sus propias acciones”, opinó Lemahieu, citando como ejemplo la retirada de Estados Unidos del pacto comercial de la Asociación Transpacífica (TPP por sus siglas en inglés). El presidente Donald Trump expresó en una reunión reciente con legisladores que reconsideraría unirse al TPP.

    En última instancia, refirió Lemahieu, Estados Unidos “necesita un proyecto o una señal de liderazgo tan comprometido con la región como One Belt, One Road”, como dirigir más inversión extranjera en Asia y buscar acuerdos de libre comercio y otras iniciativas de “orden basado en reglas” que tuvieron éxito en el pasado.

    También instó a Estados Unidos a diversificar las relaciones comerciales en Asia, ya que el comercio con China representa el 46 por ciento del comercio de Estados Unidos en la región. El siguiente socio comercial más importante de Estados Unidos en Asia, Japón, representa apenas 14 por ciento, según el índice.

    Relaciones Diplomáticas

    A muchos países les preocupa que Estados Unidos se retire de la región; Japón, por ejemplo, depende en gran medida de su alianza militar con Estados Unidos para la disuasión nuclear, pero le preocupa la posibilidad de que tras las conversaciones de desnuclearización entre Estados Unidos y Corea del Norte, el país retire sus tropas de la península coreana, destacó Lemahieu.

    La semana pasada, Trump aseguró que no ofrecería retirar o reducir las tropas estadounidenses durante las conversaciones con el líder norcoreano Kim Jong Un.

    Preparándose para la posibilidad de que Estados Unidos no sea la primera potencia en Asia en el futuro, Australia, un importante aliado de Estados Unidos, comenzó a fortalecer las relaciones con sus vecinos de Asia y el Pacífico, como Singapur, Japón e Indonesia.

    Mientras tanto, la política “Act East” de la India defendida por el primer ministro Narendra Modi -que busca trabajar con los principales actores de Asia para crear un contrapeso estratégico a China- no brindó muchos resultados, comentó Lemahieu. La lucrativa atracción económica de China sigue siendo una prioridad para los países de la región.

    Sin embargo, Lemahieu agregó que, en última instancia, las alianzas de defensa de Estados Unidos en Asia hacen que el país sea muy superior en capacidades militares, un problema importante para China.

    China solo tiene un aliado de defensa, Corea del Norte, a menudo poco fiable, mientras que muy pocos países asiáticos  optaron por alinearse con las políticas de seguridad de China, debido en gran medida a las posiciones agresivas del gigante asiático en disputas geográficas. “China todavía está bastante rodeada de relaciones tensas con sus vecinos”, remarcó Lemahieu.

    Otras Categorías

    En términos de influencia cultural, Estados Unidos también va muy por delante. Es el destino preferido de los estudiantes universitarios en Asia, atrayendo alrededor de medio millón de estudiantes cada año.

    Y mientras que China invirtió fuertemente en la presencia de sus medios de comunicación estatales en el extranjero, los medios de comunicación estadounidenses siguen siendo mucho más influyentes. “Es importante para formar la opinión pública”, recalcó Lemahieu.

    Para que Estados Unidos continúe liderando la economía mundial, Lemahieu explicó que el país debe seguir invirtiendo en investigación y desarrollo tecnológico (I+D), para poder mantener su ventaja tecnológica. “Eso es lo que Estados Unidos necesita para competir”.

    El régimen chino fue ambicioso en sus intentos de alcanzar a Estados Unidos, empleando a 1,6 millones de investigadores en I+D tecnológica, según el índice.

    Por Annie Wu

  • ¿Por qué Corea del Norte no tiene otra opción que suspender sus pruebas nucleares?

    El líder norcoreano Kim Jong Un anunció el 20 de abril que el país suspenderá las pruebas nucleares y los lanzamientos de misiles. ¿Por qué de repente el dictador decidió someterse a las demandas internacionales de desnuclearización tras el aumento de las pruebas nucleares a lo largo del año pasado?

    Un veterano blogger chino que comenta con frecuencia las noticias económicas nacionales, con el seudónimo Manzu Yongshi, escribió un artículo el 23 de abril, explicando que el cambio de rumbo del régimen norcoreano podría estar asociado con la rápida disminución de su comercio con China como resultado de la presión internacional, amenazando su supervivencia.

    China es el mayor socio comercial de Corea del Norte. Según datos del Banco de Corea, el comercio de Corea del Norte con China representó el 63 por ciento de su comercio total en 2007. Para 2013, ese porcentaje creció hasta el 89.1 por ciento. A pesar de las sanciones de la comunidad internacional, China incrementó su comercio con el régimen, señaló el bloguero. Muchas necesidades, como el petróleo y los medicamentos, se importan desde China, mientras que el régimen norcoreano exporta principalmente su carbón al gigante asiático.

    Después de 2013, debido a los continuos ensayos nucleares de Corea del Norte, Estados Unidos y otros países reforzaron sus sanciones contra Corea del Norte. Así, el comercio entre China y Corea del Norte disminuyó ligeramente, pero se mantuvo en la escala de 5.060 millones de dólares hasta finales de 2017, según los datos aduaneros oficiales de China.

    Debido al continuo apoyo financiero de China, Corea del Norte no se vio desalentada por las sanciones internacionales, e incluso las violó descaradamente, señaló Manzu Yongshi.

    Un reciente informe confidencial de la ONU reveló que en 2017, Corea del Norte había violado las sanciones para ganar casi 200 millones de dólares en exportaciones de productos básicos prohibidos.

    SITIO DE PRUEBAS NUCLEARES DE PUNGGYE-RI, COREA DEL NORTE – Un tren de carros mineros y una nueva estructura están presentes en la pila de escombros del West Portal, 20 de abril de 2018. (DigitalGlobe/38 North via Getty Images)

    En noviembre de 2017, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó a presionar al régimen chino para que cumpliera con las sanciones de la ONU para penalizar a Corea del Norte. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a varias empresas chinas que realizaban negocios con Corea del Norte en violación de sanciones anteriores. El Bank of Dandong de China fue separado del sistema financiero de Estados Unidos por su participación en el lavado de dinero de Corea del Norte.

    China también comenzó a cerrar empresas norcoreanas dentro de sus fronteras y ordenó a los bancos que dejaran de hacer negocios con clientes norcoreanos.

    La frontera ocupada entre China y Corea del Norte quedó desierta.

    Con la relación entre Estados Unidos y China deteriorándose bajo las recientes tensiones comerciales, China ya no quiere ofender a Estados Unidos en el asunto de Corea del Norte, describió el bloguero.

    Y así, el comercio entre China y Corea del Norte ha caído precipitadamente.

    En el primer trimestre de este año, según los datos oficiales de aduanas de China, el comercio total entre China y Corea del Norte disminuyó a 483 millones de dólares, en comparación con 1.200 millones de dólares en el mismo trimestre del año pasado. Eso representa una caída del 60,2 por ciento. Las exportaciones de China a Corea del Norte también cayeron un 86 por ciento.

    Siguiendo esta tendencia, el comercio entre China y Corea del Norte se reduciría a unos 1.500 millones de dólares para todo el año 2018. Debido a esta situación Corea del Norte probablemente perderá muchos de los productos que confió a China para su suministro. Esto es probablemente lo que obligó a Kim Jong Un a ceder, concluyó Manzu Yongshi.

    Sin embargo, algunos legisladores estadounidenses se muestran escépticos de que Kim cumpla con sus promesas, ya que Kim describió las armas nucleares como una “espada atesorada” en su anuncio de desnuclearización planeada, según un informe de Fox News.

    Por Sunny Chao – La Gran Época

  • La ilusión del libre comercio

    El sistema comercial actual nunca fue libre; los aranceles de Trump simplemente cambian quién obtiene qué

    Cualquier cosa que el presidente Donald Trump haga suele provocar una reacción contraria al status quo. A principios de marzo el foco de atención se concentró en el comercio, ya que Trump pasó a la acción, aplicando aranceles de importación sobre el acero, el aluminio, las lavadoras y los paneles solares no solo de China sino también de otros países.

    La reacción violenta de los medios de comunicación populares y los políticos de los países afectados culpó a Trump por arruinar el hermoso sistema de “libre comercio” creado en torno a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y su predecesor, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en inglés).

    Al igual que con cualquier cosa que Trump diga o haga, es importante dar un paso atrás y observar el contexto en el que está actuando desde una perspectiva más amplia.

    No libre

    La primera gran noticia es que (jamás) ni la OMC ni el GATT fueron “libres”. El libre comercio es el comercio sin intervención gubernamental.

    Si un país o industria puede producir y exportar mucho acero, sin recibir subsidio alguno ni aplicar aranceles de importación protectores, entonces le corresponde tener un porcentaje mayor del mercado global por ser el más competitivo. Esto sucede por utilizar los recursos locales de mano de obra y capital de la manera más productiva.

    Otro país puede ser el mejor productor de paneles solares, lo que lo convierte en el líder mundial en paneles solares. Los dos países pueden intercambiar acero y paneles solares y equilibrar su comercio, y cada país hace lo que mejor sabe hacer.

    Siempre y cuando, y con la condición previa de que no haya ninguna interferencia gubernamental en el mercado por el dinero en sí mismo. En otras palabras, si hubiera un estándar monetario global y sólido, entonces los excedentes comerciales de un país con superávit resultarían en entradas de dinero y salidas de bienes, elevando así el nivel de precios y haciendo las exportaciones naturalmente menos competitivas. En un país deficitario, el dinero saldría y las mercancías entrarían, bajando el nivel de precios y haciendo sus exportaciones más competitivas. Por lo tanto, no habría déficits persistentes como lo estamos viendo en Estados Unidos y el resto del mundo.

    Sin embargo, la OMC funciona según un sistema complejo de reglas y sanciones, opuesto a ser un sistema libre de intervención gubernamental, proporcionando a su vez un marco para que los gobiernos puedan microgestionar su comercio. La mala gestión de monedas fiduciarias mundiales y tipos de cambio flotantes, agravaron aún más los desequilibrios.

    Con cada tipo de intervención gubernamental en el mercado, ya sea a través de impuestos o aranceles y cuotas de importación, crea ganadores y perdedores. Estos ganadores y perdedores son diferentes en un sistema competitivo, en el cual por ejemplo: el mejor fabricante de acero que tiene el horno más limpio, que consume menos electricidad, sería el que más ventas realice.

    Ganadores y perdedores

    Los ganadores del dictamen de la intervención gubernamental son a menudo menos competitivos, por lo tanto necesitan la ayuda del Estado para sobrevivir. La industria siderúrgica china en su conjunto solo sigue existiendo debido a los subsidios masivos del gobierno, otorgados en forma de préstamos baratos, transferencias directas y electricidad subsidiada por el estado.

    Las empresas siderúrgicas estadounidenses no recibieron la misma ayuda y por lo tanto muchas tuvieron que retirarse. Ellos fueron los perdedores de este tipo de ejercicio del “libre comercio”, así como millones de trabajadores manufactureros estadounidenses que no podían competir con la mano de obra barata y los subsidios estatales masivos de China.

    Pero también hubo ganadores en el bando estadounidense. Las corporaciones multinacionales como General Motors y Caterpillar se beneficiaron de la exportación a China o de que se les permitiera instalarse en China y comenzar la producción en el país asiático. Este es especialmente el caso de las empresas tecnológicas como Apple, que a través de representantes o apoderados, producen la mayoría de sus aparatos tecnológicos en China, donde el arancel promedio es de un 10 por ciento, en comparación con el promedio del 3,5 por ciento de los Estados Unidos.

    Otro ganador de este desequilibrado libre comercio es el gobierno estadounidense, que podía vender gran parte de su deuda pública a China a través del ya mencionado sistema manipulado de divisas fiduciarias y tipos de cambio fijos y flotantes. Pero también el consumidor promedio estadounidense se benefició de precios de importación más baratos para adquirir sus miles de aparatos electrónicos y otros bienes.

    La lista de ganadores y perdedores sigue y sigue, y es diferente para cada arancel, cada regulación y cada manipulación del sistema de moneda fiduciario.

    Enfoque de Trump

    Volviendo a Trump y sus aranceles, es natural que quiera cambiar la configuración de los ganadores y perdedores en un sistema ya profundamente manipulado. El presidente Trump es un nacionalista económico y su meta es beneficiar a la industria de Estados Unidos y al empleo doméstico. Todas las políticas, desde la inmigración hasta la regulación y la fiscalidad, refleja esta filosofía.

    Por lo tanto, al aumentar los aranceles sobre determinados productos, está seleccionando a los ganadores nacionales que deberían poder ampliar la producción ante la menor competencia internacional y contratar a más trabajadores locales.

    En un verdadero sistema de libre comercio, esto tendría desventajas a largo plazo, porque los trabajadores y las empresas estadounidenses aplicarían sus esfuerzos en algo que las empresas y los trabajadores extranjeros podrían hacerlo mejor.

    Sin embargo, en el régimen comercial actual, cumple la función de nivelar el campo de juego para los productores nacionales y al mismo tiempo hacer la vida más incómoda no solo para las empresas estadounidenses que operan en China, sino también en Europa y Canadá.

    Y viene con todas las consecuencias no intencionadas que conlleva cualquier tipo de intervención gubernamental, probablemente incluso precios más altos para los bienes de consumo doméstico.

    Sin embargo, si los ciudadanos que están ahora mismo quejandose hubieran estado realmente interesados en el libre comercio y no solo en recolectar sus propios beneficios, tendrían que haber pedido hace mucho tiempo a China que reduzca sus aranceles promedio y a la Unión Europea que pusiera fin a sus subvenciones masivas a productos agrícolas europeos.

    Desafortunadamente para ellos, el libre comercio es una calle de una sola dirección que conduce a Estados Unidos y no están contentos que Trump haya puesto la señal de detención.

    Por Valentin Schmid- La Gran Época

  • Bitcoin: Entre el gobierno y la competencia

    Durante los tiempos del comunismo, en algunos países occidentales y en el régimen comunista de China de hoy en día, los gobiernos ateos mantenían financieramente a las iglesias. Esto parece contradictorio al principio, pero es solo porque no entendemos bien lo que representa esa “ayuda”.

    La ayuda del gobierno tiende a dañar a largo plazo. Lo que el gobierno financia, lo controla. En esos países las diferentes iglesias le deben gratitud a su gobierno ateo.

    El bitcoin no debería caer en esa trampa. Hasta ahora solo las entidades cercanas al gobierno, como los bancos, se han involucrado en varias empresas de blockchain, pero no han tocado al bitcoin.

    Siguiendo con el ejemplo de la iglesia, esta debería recibir órdenes de algo que trasciende al Estado, pero tener que rogarle al Estado por dinero hace que pierda esa independencia. Además confunde la doctrina espiritual al hacer que los funcionarios eclesiásticos se dobleguen al poder estatal.

    Hasta ahora en el mundo del bitcoin, los gobiernos no han ofrecido financiar diferentes propuestas de bitcoin. Por el contrario, han aminorado la regulación.

    Que el gobierno no haya apoyado al bitcoin con subsidios es algo bueno ya que la ayuda del gobierno causa dependencia si se da por mucho tiempo. Las iglesias en países comunistas que en el pasado funcionaban bien con donaciones de sus miembros, ahora solo sobreviven con asistencia del gobierno. Los feligreses se dieron cuenta poco a poco de que sus contribuciones no eran tan importantes.

    El Estado pagaba el salario del pastor y la manutención del edificio. Cuando uno financia personalmente una actividad, siente una mayor conexión, se la toma más en serio.

    Pero que el gobierno pague por una iglesia tiene el efecto de debilitar esa iglesia. Al principio puede parecer un favor, pero la ayuda estatal es exactamente lo opuesto.

    Lo que menos querría alguien que apoya una organización es recibir ayuda del gobierno. Sin importar en qué paquete venga, la ayuda del gobierno siempre debería ser rechazada.

    Y hasta ahora los gobiernos del mundo han escogido regular al bitcoin, en vez de financiarlo, algunos creando ambientes más favorables y libres de regulación y algunos creando ambientes más ajustados.

    Consecuencias inesperadas

    La asistencia del Estado también trae consecuencias inesperadas. No importa cuánto trate algún político de hacer el bien, el mecanismo mismo de cómo funciona el gobierno suele causar que suceda lo opuesto.

    El gobierno no puede tocar el bitcoin descentralizado en su núcleo, pero se las ha arreglado para obstruir el progreso aplastando la competencia –con la Bitlicencia de Nueva York, por ejemplo– y limitando el crecimiento de la red de pago creando leyes impositivas punitivas.

    Sin embargo, además de la regulación, otras cosas empeorarán si la comunidad acepta voluntariamente ayuda del gobierno. Cualquier intervención del gobierno frenará la innovación, reducirá el contacto entre el consumidor y el emprendedor, reducirá la competencia y, dependiendo de qué tan cerca el gobierno ayude a bitcoin, podría crear problemas mayores que no serían visibles en lo inmediato.

    Los gobiernos en general no pueden, en esta etapa, dañar el éxito final del protocolo bitcoin y las muchas funciones que se construyen sobre él, especialmente ya que hay competencia entre gobiernos del mundo para brindar un marco regulatorio mejor.

    Si uno viera este asunto desde la perspectiva de quién lidera, el gobierno o bitcoin, parece que la comunidad del bitcoin lleva la delantera. Pero por la misma naturaleza del bitcoin, el gobierno se mantiene a corta distancia, que es exactamente donde se lo debería mantener.

    La competencia es buena, incluso para los bancos

    La competencia es buena para los consumidores y para la innovación. Muchos emprendedores lo consideran algo grandioso porque los empuja a lograr lo óptimo, creando versiones mucho mejores de su producto de lo que podrían de otras formas.

    Así que cuando bancos y compañías establecidas compiten en el espacio blockchain, debería considerarse una buena noticia. Estos proyectos usualmente no son innovadores. Hasta ahora no hemos visto nada ni remotamente comerciable, pero me entusiasma ver que los consumidores tengan la oportunidad de acercarse o evitar esos productos.

    Sin embargo, la experiencia muestra que muchas grandes compañías establecidas tienen poca inventiva.

    Están acostumbradas a mercados no competitivos creados por la regulación del gobierno, con grandes barreras para entrar.

    Muchas compañías tienen modelos de negocios que se sienten cómodos en poner su inversión en cabildeos en vez de investigación y desarrollo. Sería irrisorio esperar que una compañía así desarrolle tecnología que compita con bitcoin, ni hablar de remplazarla.

    Bitcoin ofrece algo que una entidad centralizada no puede igualar. Es la puerta al futuro de no tener que depender jamás de un centro de confianza. No obstante, muchas industrias producen productos que son populares, con buen marketing pero que la gente en la industria considera pura basura.

    Así que espero con gusto ver qué decidirá el mercado sobre el futuro financiero, y qué rol jugarán el bitcoin y otros protocolos criptográficos en ese futuro.

    Allan Stevo es un pensador libertario y autor de “The Bitcoin Manifesto”.

  • El falso encanto de las burbujas económicas

    Diez años después de la última crisis financiera, los efectos del colapso fueron ampliamente olvidados. ¿Y por qué no? Las cosas difícilmente podrían estar mejor.

    El mercado de valores está en auge. El desempleo está alcanzando niveles tan bajos que no se ve desde los años 2000 y ¡Antes de eso! Desde los años 1960, incluso los trabajadores desalentados están retornando a la fuerza laboral.

    El mercado casi muerto de bienes raíces está alcanzando alturas históricas como lo hizo en la época de la burbuja inmobiliaria de hipotecas de alto riesgo de 2006, mientras que florecen desarrollos inmobiliarios nuevos como si fueran setas en mercados de moda de Manhattan y Seattle.

    Y a pesar que los precios sujetos a intervención gubernamental se dispararon (bancos, matrículas universitarias, cuidado infantil, salud y vivienda), nueva tecnología e innovación, disminuyeron los precios del sector privado en: autos, muebles, vestimenta, servicios de telefonía celular, TV y viajes. Los otros artículos más consumidos como YouTube, Facebook y videojuegos populares de móvil, continúan siendo gratuitos.

    Nuevamente gracias a la tecnología, Estados Unidos está acercándose a la independencia energética debido a la revolución del gas de lutita, y gracias a eso, el precio del petróleo estuvo moderado por más de tres años.

    Melody Yang actúa en el espectáculo Gazillion Bubble en New World Stages en Nueva York, 22 de marzo de 2014. (Samira Bouaou/La Gran Época)

    El Congreso recientemente aprobó la reforma tributaria más grande desde los recortes impositivos de Bush en 2001. Lo único que no es exactamente igual a la burbuja tecnológica de 1999 es el gobierno federal, que está lejos de lograr el segundo superávit presupuestario desde los años 70. La lista mensual del Nasdaq hasta fines de enero así como de las valuaciones de valores, se ven exactamente igual que las primeras semanas del año 2000, durante la última de las famosas burbujas de capital.

    La Oferta Inicial de Moneda (mecanismo de financiamiento de proyectos por internet y la criptomoneda) reemplazaron la Oferta Pública de Venta de los 90, que constituía una oferta pública de acciones; pero la promesa de la próxima revolución tecnológica es la misma.

    La emoción es exuberante y casi todo el mundo ve de forma positiva la perspectiva a corto plazo de acciones y de la economía. Todo el mundo parece estar ganando ahora, sea que ganen dinero en un trabajo bien o mal pagado, sea que vean aumentar sus ahorros para jubilarse en la cuenta del mercado de valores, o sea que estén haciendo múltiplos comerciando criptomonedas. Nadie quiere que la fiesta se termine, como ocurrió en 1999 y en 1929.

    No durará

    Pero hay otra cosa siniestramente similar a las burbujas del pasado reciente y distante, que la mayoría de la gente prefiere ignorar: la Reserva Federal inició un ciclo de austeridad desde hace ya dos años.

    Después de básicamente decirle al mercado que contaba con el apoyo de la Reserva Federal durante la crisis a largo plazo de Administración de Capital, la Reserva Federal aumentó las tasas casi un dos por ciento entre enero de 1999 y junio de 2000 debido a que ésta se dio cuenta de que la burbuja tecnológica y el margen de especulación, tenían que ser contenidos.

    Como es usual, esto no terminó con el aterrizaje suave que los planificadores centrales, que siempre esperan y nunca logran, sino con una crisis de proporciones épicas causando la baja del Nasdaq a un 80 por ciento en menos de dos años. Los inversores tuvieron que esperar quince años para que alcanzara la vieja suba de 5132.

    La historia también atribuye a la Reserva Federal el haber explotado la burbuja de 1929 al comenzar a ajustar en 1928, haciendo bajar al Dow un 85 por ciento, a lo que siguió una espera de 25 años para ver un alza de nuevo en 1954.

    Y a pesar de que el reciente ciclo de aumento de tasas de la Reserva Federal de un 0% a un 1,25% es minúsculo en el contexto histórico, al menos es algo en relación al período de tasa de cero interés de los últimos diez años, así como en relación a la época de flexibilización cuantitativa.

    ¿Por qué importa esto? Porque el mercado, sea de bienes raíces o de valores, está construido sobre los inestables cimientos de una deuda siempre en aumento.

    Tanto las compañías como los especuladores individuales de la bolsa han estado consumiendo sus acciones hasta sus reservas, empujando la deuda de la Bolsa de Valores de Nueva York y a la deuda corporativa, a los niveles más altos de todos los tiempos en términos absolutos. Lo mismo sucede con los préstamos bancarios para bienes raíces y por supuesto con la deuda del gobierno federal.

    Mientras que las empresas emitieron cantidades récord de acciones en 1999 para comprar las acciones de su competencia y emitieron cantidades récord de deuda para tomar las empresas privadas en 2007 y 2008, ahora en cambio las empresas emitieron cantidades récord de deuda para recuperar sus propias acciones.

    Pese a que los capitalistas de riesgo desperdiciaron cientos de miles de millones en proyectos punto.com (no rentables) en 1999, la nueva generación de inversores de riesgo está desperdiciando decenas de miles de millones en Oferta Inicial de Moneda o en empresas que no ganan ningún dinero, como Uber.

    Incluso jugadores de fútbol europeos, están sobrepasando las valuaciones de la última tendencia de traspaso de jugadores de principios de los 2000. Esta vez, Paris Saint-Germain tuvo que pagar US$ 250 millones por Neymar Jr. cuando el Real Madrid “solo” había pagado US$ 80 millones para obtener a Zinedine Zidane en 2001, uno de los mejores jugadores de la historia.

    Hoy en día algunos clubes pagan esa cantidad para conseguir defensores centrales comunes y corrientes.

    El problema de la deuda

    La deuda en sí misma, no es un problema cuando es utilizada para propósitos productivos. No obstante la Reserva Federal distorsionó el mercado al mantener demasiado bajas las tasas de interés por demasiado tiempo, haciendo así que las empresas de riesgo no rentables se volvieran “rentables”.

    Debido a que los bancos pueden manufacturar crédito de la nada, prestarlo a cambio de ganancias y esperar que el gobierno los saque de apuros si algo sale mal, los préstamos se otorgan con imprudencia –al igual que las hipotecas de alto riesgo de hace una década.

    Una vez que se cierra el grifo del crédito barato, los proyectos no rentables tendrán que ser liquidados como ocurrió en la crisis de las hipotecas de alto riesgo.

    Como siempre, esto afectará primero a las empresas más marginales y no rentables: como la mayoría de las Ofertas Iniciales de Moneda (criptomonedas) y préstamos de alto riesgo para la compra de autos. Pero entonces, la crisis crediticia se llevará a sí misma al centro del sistema, e incluso las empresas y los emprendimientos rentables sufrirán las consecuencias.

    Las acciones de Amazon disminuyeron un 95 por ciento en la crisis punto.com; Goldman Sachs bajó un 81 por ciento durante la crisis financiera de 2008. Antes y ahora, las mejores compañías y sectores sobrevivirán y encontrarán su camino de regreso.

    De todos modos, cuando el colapso inevitable llegue y todas las fortunas de papel construidas sobre el crédito barato se hayan agotado, la gente maldecirá la burbuja tanto como al colapso.

    Valentin Schmid, para The Epoch Times

  • Record Guinness para el nuevo hotel más alto del mundo en Dubái

    Un complejo turístico con 356 metros y 53 centímetros de altura en el emirato de Dubái abrió este lunes para convertirse en el más alto de su tipo en el mundo.

    El hotel tiene 75 plantas, 585 habitaciones, de ellas 232 de lujo y cuenta con piscina, spa de lujo, jacuzzi, gimnasio y cinco restaurantes de comida local e internacional, según Gulf News.

    El Gevora-Hotel se encuentra ubicado en la calle Shaikh Zayed, cerca del centro financiero internacional de la ciudad emiratí.

    Antes de abrir el nuevo hotel, el JW Marriott Marquis, de 355 metros y 72 plantas que también se encuentra en Dubái, ostentaba el record de ser el más alto del mundo.

    Además Dubái tiene la torre más alta del mundo, el Burj Jalifa, que asciende hasta los 828 metros.

    Piscina del Gevora Hotel
    Piscina del Gevora Hotel

    Dubai tiene cuatro propiedades en la lista de las torres hoteleras más altas del mundo. Otro rascacielos, el Rose Rayhann de Rotana es ahora el cuarto más alto.

    Habitaciones del Gevora Hotel

    Las afirmaciones de los dueños sobre el título de ‘más alto del mundo’ han sido confirmadas por el libro Guinness de records.

    Record Guinness otorga título al Gevora Hotel como el más alto del mundo .Crédito Instagram del Gevora Hotel

    Al Attar’s Group es el propietario del hotel.

    Las habitaciones tendrán precios entre 163 y 546 dólares por noche.

    En estos momentos se está construyendo una estructura aún más alta, cuyas medidas por el momento son un secreto.

    El Gevora, que tiene un extraño parecido con la estructura del Big Ben de Londres, tardó cuatro años en completarse.

  • Elon Musk lanzó otra carga secreta a bordo del cohete Falcon Heavy, y es increíble

    La semana pasada Space X lanzó el supercohete Falcon Heavy que después supimos llevaba un un auto Tesla dirigido a Marte, pero lo que no se sabía era que el cohete también llevaba una segunda carga secreta.

    Se trata de un dispositivo muy pequeño diseñado para durar millones de años, incluso en ambientes tan extremos como el espacio. Es un mensaje para la posteridad.

    “Estamos muy contentos de anunciar que nuestra primera biblioteca de Arch, que contiene la Trilogía de la Fundación Isaac Asimov, fue transportada como carga útil en el lanzamiento de SpaceX Falcon Heavy de hoy, en ruta a una órbita permanente alrededor del Sol”, dijo la  Arch Misssion Foundation.

    Asimov’s Foundation books should def be part of the mission. They’re amazing.

    — Elon Musk (@elonmusk) 2 de diciembre de 2017

    Texto de un tuit de Elon Musk donde menciona que los libros de Asimov viajarán en el Space X

    Tres de los discos de la biblioteca Arch. (Crédito de Arch Mission Foundation)

    Las historias de Asimov están en un disco de cuarzo, a bordo del auto Tesla Roadster (rojo cereza) enviado al espacio por el cohete SpaceX-Heavy Falcon esta semana.

    Dentro del auto Tesla Roadster, y junto al maniquí, se encuentra la biblioteca espacial Arch

    Los discos podrían “preservar y diseminar el conocimiento de la humanidad a través del tiempo y el espacio, para el beneficio de las generaciones futuras”, explicó Arch Mission Foundation.

    Para lograr esto, hemos comenzado a construir bibliotecas Arch especiales (“Arks”).

    Nuestras primeras bibliotecas Arch son cristales de datos que duran miles de millones de años. Sin embargo, planeamos usar muchos tipos de medios a lo largo del tiempo, sea cual sea el material más adecuado.

    Estos discos son los objetos de almacenamiento más duraderos jamás creados por el hombre, teóricamente estables hasta 14 mil millones de años gracias al “almacenamiento de datos 5D”, una tecnología capaz de escribir por nanoestructuración láser en vidrio de sílice de cuarzo.

    La Trilogía de la Fundación de Asimov, describe el desarrollo del Imperio Galáctico, que a menudo se ha relacionado con el concepto de preservar el conocimiento y la cultura humana en un vasto e implacable Universo.

    Para Arch Mission Foundation la obra de Asimov es importante por su simbolismo. El protagonista de la serie, Hari Seldon, se esfuerza por preservar y expandir toda la cultura y el conocimiento humano a través de un período de degeneración de 30.000 años.

    La biblioteca Arch que se incluyó en Falcon Heavy se creó utilizando una nueva tecnología de almacenamiento óptico 5D en cuarzo, desarrollada por el Dr. Peter Kazansky y su equipo, en el Centro de Investigación de Optoelectrónica de la Universidad de Southampton.

    Prof. Peter Kazansky, in his optoelectronics lab at University of Southampton

    Esta biblioteca orbitará al Sol durante al menos millones de años junto con el Tesla Roadster de Elon.

    “El Roadster probablemente será el objeto más extraño en el sistema solar y por lo tanto es el lugar perfecto para colocar una biblioteca Arch para que pueda ser notada y recuperada en un futuro lejano”.

  • Boom y Desplome de la Reserva Federal

    Se suponía que los bancos centrales iban a terminar con el ciclo de boom y desplome, en cambio, lo agravaron.

    Los políticos crearon el sistema de Reserva Federal de Estados Unidos en respuesta a la crisis de Knickerbocker de 1907, cuando las acciones cayeron un 50 por ciento durante un período de tres semanas y el sistema financiero se paralizó. Este nuevo sistema centralizado, con la Reserva Federal como prestamista, en última instancia pretendía terminar definitivamente con los ciclos de auge y caída.

    Después de más de 100 años de muchas subas y bajas, se puede decir con seguridad: que la Reserva Federal fracasó en su intento por prevenir desplomes catastróficos, como la Gran Depresión del 1930 o la Gran Recesión de 2008. Pero no sólo no logró impedirlos, sino que el Sistema de Reserva Federal y la banca de reserva fraccionaria – en la práctica de mantener solamente reservas equivalentes a una fracción de las obligaciones de un banco – fueron los que causaron estas subas y caídas.

    Una vez más la crisis

    Todas las crisis bancarias, antes y después de la fundación de la Reserva Federal, son crisis crediticias. Los bancos emiten créditos sin respaldo para financiar préstamos para la inversión en capital físico, como hipotecas y fábricas.

    Contrariamente a la banca de reserva completa, estos préstamos no están respaldados al 100 por ciento por oro y se crean de la nada, proporcionando un mal incentivo para que los bancos aumenten el crédito para proyectos no económicos durante el boom y cobrándoles intereses. No sólo los proyectos son antieconómicos – piense en la crisis de las hipotecas de alto riesgo (subprime) que desencadenó la Gran Recesión de 2008 -, sino que la estructura de incentivos, lleva al alza de precios y a una mayor demanda en la fase de suba; al mismo tiempo crea un exceso de oferta, lo que marca el comienzo de la caída de precios. Una vez más, los bienes raíces son un buen ejemplo.

    La ley económica del reflujo normalmente llevaría a los depositantes a retirar su dinero o exigir dinero en oro, lo que llevaría al banco a la quiebra como castigo por otorgar préstamos en exceso o préstamos a malos proyectos.

    Sin embargo, debido a que el gobierno – antes como ahora – permite el pago de impuestos con dinero emitido por los bancos, rescata a los bancos cuando están en problemas y también garantiza los fondos de los depositantes. El incentivo para retirar dinero y exigir el pago en oro se reduce o se elimina por completo.

    A principios del siglo XIX un ciclo de subas y caída, hizo que los gobiernos (federal y estatal) eximieran a los bancos de la obligación de canjear por oro, sus notas creadas privadamente; otorgándoles un valor artificial al obligar a la gente a pagar sus impuestos usando las mismas notas.

    La circulación de billetes de banco, aumentó un 87 por ciento de 1812 a 1816 y las reservas de metales preciosos cayeron un 9 por ciento. Este fue el boom inflacionario.

    El boom se vio exacerbado por otro banco de propiedad privada autorizado por el gobierno federal llamado Second Bank of the United States (1816), que financió un préstamo imprudente de muchos bancos pequeños al final del ciclo de auge, lo que condujo a la primera depresión real de Estados Unidos.

    “A partir de julio de 1818, el gobierno y el Banco de los Estados Unidos (BUS por sus siglas en inglés) comenzaron a ver en qué situación desesperada se encontraban; la enorme inflación de dinero y crédito, agravada por el fraude masivo, había puesto al BUS en peligro de hundirse y de manera ilegal no pudo mantener los pagos [de metales preciosos]. Durante el año siguiente, el BUS comenzó con una serie de enormes contracciones, reducciones forzadas de préstamos, reducciones de crédito en el sur y el oeste. … La contracción del dinero y el crédito trajo rápidamente a los Estados Unidos su primera depresión económica y financiera generalizada. Había llegado a los Estados Unidos el primer ciclo de “auge y caída” a escala nacional. … El resultado de esta contracción fue una ola de incumplimientos, bancarrotas de empresas y fabricantes, y una liquidación de inversiones poco sólidas durante el auge “, escribeMurray Rothbard en “Mystery of Banking”.

    La centralización de la banca y la gestión de las tazas de interés en manos de unas pocas personas en la Reserva Federal, no mejoró este sistema de incentivos, sino que agravó los incentivos ya defectuosos.

    Una historia de crisis

    Todo esto se suponía que iba a mejorar con el Sistema de Reserva Federal que empezó a funcionar en 1914. Sin embargo, debido a que el sistema aplica los mismos principios que condujeron a un boom del crédito, los resultados sólo podrían ser los mismos.

    La Fed no solo podía imprimir dinero sin respaldo en oro, sino que sus bancos miembros podían emitir aún más préstamos utilizando sólo un poco del dinero de la Fed depositado como reserva.

    President Wilson signed the Federal Reserve Act, which creates the Federal Reserve System

    El gobierno federal también hizo que la Reserva Federal emitiera una oferta legal que proporcionara una demanda artificial de las notas impresas. Entonces, como ahora, tanto los estados como el gobierno federal aceptan pagos de impuestos solo en dinero emitido por bancos privados.

    Debido a que la convertibilidad en oro se debilitó y se eliminó completamente en 1971, el siglo de la Reserva Federal ha sido un siglo de crisis financieras.

    La Reserva Federal financió el boom de la Primera Guerra Mundial en la segunda década del siglo XX sólo para causar la “Depresión Olvidada” de principios de la década de 1920, al restringir el crédito después de la guerra.

    Después de que esta recesión terminara, la Reserva Federal relajó la política que condujo a la burbuja crediticia de los años veinte. Luego, en agosto de 1928, la Reserva Federal revirtió su política de expansión, vendió sus bonos del Tesoro y subió las tasas de interés. Esto causó que el dinero se contrajera y dio paso a la Gran Depresión.

    En comparación con la Gran Depresión, el pánico por la pérdida del 50 por ciento en el mercado de valores de 1907, fue un paseo por el parque. En 1929 las acciones cayeron 86,1 por ciento desde un punto a otro y Estados Unidos solo pudo escapar finalmente de la depresión, debido al gasto del gobierno en la Segunda Guerra Mundial.

    Ajustadas por la inflación, las acciones perdieron más de la mitad de su valor en el mercado bajista de la década de los 70. A medida que la economía estuvo por dos años contrayéndose y las tasas de inflación se dispararon en dos dígitos la Reserva Federal y sus bancos miembros habían financiado la suba del gasto gubernamental en armamento y mantequilla…

    Y solo después de que la Reserva Federal declaró oficialmente la victoria sobre el ciclo económico, tras 25 años de leves recesiones (desde 1982 hasta 2007), la Gran Recesión de 2008 hizo recordar a los planificadores centrales que la banca de reserva fraccionaria inevitablemente conduce al auge y caída.

    La Fed impulsó el alza de las punto.com y luego el boom inmobiliario con tasas de interés récord. Los bancos dieron las gracias y aprovecharon la protección del gobierno a través de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC por sus siglas en inglés) para emitir billones de dólares en préstamos incobrables para hipotecas a prestatarios de alto riesgo.

    Cuando la burbuja finalmente estalló, gracias a que la Reserva Federal elevó las tasas de interés al 5,25 por ciento, todo el sistema financiero necesitaba ser rescatado por la propia Reserva Federal y el gobierno federal.

    Cui Bono (¿Quién se beneficia?)

    Debido a los malos incentivos del sistema, uno se pregunta ¿Por qué no hemos vuelto a un simple método en el que los malos actores sean castigados, los bancos malos quiebren y por lo tanto, los otros bancos se vean obligados a mejorar su rendimiento?

    Tal vez encontremos la razón en un dicho comúnmente atribuido al poderoso banquero del siglo XIX Meyer Amschel Rothschild: “Permítanme emitir y controlar el dinero de una nación, y no me importa quién hace sus leyes”.

    El Sistema de Reserva Federal privado crea el dinero y las reservas del sistema financiero presionando solo un botón. Bancos privados – protegidos por el gobierno – emiten billones de millones de dólares en créditos.

    Así que no es de extrañar que las entidades que “emiten y controlan el dinero” de los Estados Unidos nunca sean castigadas e incluso se beneficien generosamente de los ciclos de auge y caída.

    “El poder viene en muchas formas, pero lo más decisivo a través de los siglos es el poder de otorgar o retirar crédito”, escribe James Nolt en “Economía Política Internacional”.

    John D. Rockefeller se benefició de la Gran Depresión del 1929. (ARCHIVO HULTON/IMÁGENESGETTY)

    Hay “puntos culminantes durante los cuales la economía puede inclinarse hacia un lado o el otro, dependiendo del poder relativo de los osos y toros”, como sucedió en septiembre de 1929 y 2008 escribe Nolt.

    Los bancos tienen el control en estos momentos cruciales, ya que pueden aumentar o disminuir el crédito (o el dinero) en los momentos decisivos. Pueden configurar un desplome pero también pueden iniciar un auge.

    Debido a que estos expertos tienen previo conocimiento de los eventos por venir, pueden posicionarse en consecuencia. Aunque también hay ganadores y perdedores dentro del sistema bancario, siempre son los jugadores más grandes los que se benefician a expensas de los más pequeños.

    Demasiado grande para caer

    En el caso del Second Bank of the United States, se trataba de saber si sus accionistas recibirían un golpe o si el resto de la economía caería en recesión.

    “El Banco, como mayor acreedor [de los bancos estatales], tenía dos alternativas: podía cancelar sus deudas, lo que por supuesto, acabaría con el capital contable y daría lugar a la quiebra, o en cambio, podría forzar a los bancos estatales a cumplir con sus obligaciones, lo que significaría la quiebra de la mayoría de los bancos estatales. No hubo ninguna duda sobre la elección. … La presión ejercida sobre los bancos estatales desinfló drásticamente la economía, y a medida que se debilitaba la oferta monetaria, el país se hundía en una grave depresión”, escribe Herman Krooss en “Historia Documental de la Banca y la Moneda”.

    James Nolt describe, cómo las grandes empresas japonesas que controlaban los bancos más grandes de la nación, utilizaron su poder para quebrar y absorber a los competidores más pequeños, lo que condujo a la crisis financiera de 1927.

    J.P. Morgan hacia 1890. El banco JP Morgan era y es un pilar de la Reserva Federal y se ha beneficiado de su estatus. (PICTURE POST/HULTON A HULTON ARCHIVE/GETTY IMAGES)

    “Un día, los grandes bancos controlados por los Cuatro Grandes, recortaron la línea de crédito a sus competidores y adversarios en rápido crecimiento. Exigieron el pago, cuando eso no estaba por suceder; obligaron a varios de los nuevos conglomerados más grandes de Japón a declararse en bancarrota. Los Cuatro Grandes se beneficiaron poderosamente. Debido a que muchos inversionistas comunes entraron en pánico, sin saber qué bancos estaban expuestos a los grupos en crisis, los depósitos fluyeron de decenas de bancos menores hacia los bancos más grandes, que se creía que eran seguros. En cuestión de meses, estos grandes bancos duplicaron su participación en el total de depósitos de Japón, pasando de aproximadamente una quinta parte a dos quintas partes”.

    La Reserva Federal tampoco tuvo reparos en recomendar a sus bancos miembros liquidar las tenencias de acciones en febrero de 1929, al igual que reforzó la política. Paul Warburg, socio de Kuhn, Loeb & Co., asesoró a los accionistas de su International Acceptance Bank. Por supuesto, los grandes jugadores como John D. Rockefeller, J. P. Morgan, Joseph P. Kennedy, Bernard Baruch, Henry Morgenthau y Douglas Dillon, salieron a tiempo.

    Es importante resaltar que en la década de 1920 no todos los bancos eran miembros del Sistema de la Reserva Federal y muchos de esos pequeños bancos no miembros fueron absorbidos por los bancos más grandes que tenían el capital para sobrevivir al colapso. Los jugadores más grandes como JP Morgan y Kuhn Loeb, pudieron fagocitarse de acciones y otros activos a bajo precio hasta que la liquidación terminó en 1931.

    Esto es esencialmente lo que sucedió en 2008. Los bancos más grandes y conectados como JP Morgan Chase & Co., Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America no sufrieron grandes daños gracias a un rescate masivo por parte del gobierno de los otros jugadores más débiles, y que los bancos más grandes daban por hecho. Ellos, como Warren Buffet, sabían que “el Congreso haría lo correcto”, como dijo en una entrevista de CNBC en 2008, antes de que el infame Programa de Alivio de Activos en Problemas, se aprobara en octubre de ese año.

    Los jugadores más fuertes, entonces devoraron a rivales más pequeños como Bear Stearns y Merrill Lynch con la ayuda del gobierno. A Lehman Brothers se le permitió quebrar, pero sus buenos activos fueron vendidos a Nomura Holdings Inc. y Barclays del Reino Unido.

    Los otros como Citigroup fueron salvados por el gobierno con sus ejecutivos conservando pagos de bonificaciones récord del período del boom.

    La historia del dinero y la banca contiene muchos más ejemplos como los anteriormente citados. Y en el futuro también será así, hasta que la gestión del dinero no vuelva a descentralizarse y el gobierno no permita crear malos incentivos y los malos actores se vean obligados a asumir la responsabilidad de sus acciones.

    JOSHUA PHILIPP Y VALENTIN SCHMID.
    Las observaciones expresadas en este artículo son las opiniones de los autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de La Gran Época y reproducidos por GCCViews.