Categoría: Acción Humana

  • El ISIS de África

    El ISIS de África

    Para ser un grupo que dice que la presuntuosidad es anatema, parecen haber logrado trepar las dudosas cimas de ser uno de los grupos terroristas más odiados de la tierra. Su objetivo declarado es la imposición de un Estado Islámico con Sharia no solo en los estados nigerianos de mayoría musulmana, sino en el sur más cristiano o pagano.

    Boko Haram se ha ganado su título de grupo odiado a pulso mediante sus ataques a escuelas seculares, iglesias cristianas, y miembros de las fuerzas de seguridad de Nigeria. En el 2014 secuestraron a casi trescientas estudiantes, aunque más de 70 escaparon o fueron liberadas, otras 80 están por ser liberadas, todavía más de un centenar permanecen secuestradas. Pese a que la ONU ha hecho llamados a la liberación de las secuestradas y se han hecho operativos militares, no se han logrado liberar a las que aún permanecen secuestradas.

    Boko Haram es un recuerdo de que el problema con el Islam no es solo un problema de tierras en Israel o de petróleo en el resto del Medio Oriente. El islamismo radical en Nigeria está demasiado aislado para están involucrado en el conflicto del Medio Oriente. Pero actúan de una manera igual de viciosa contra el mundo secular y contra los cristianos en Nigeria. Esto, demuestra un problema con las religiones actuales y con el Islam en especial. Ante la modernidad secular, individualista, científica, técnica y globalizada que el liberalismo de la ilustración representa, las religiones monoteístas han tenido que adaptarse de dos maneras fundamentales. La primera es irse con la corriente y adaptarse al mundo liberal, algo que hicieron los cristianos protestantes liberales y los judíos reformistas. Otros como los cristianos católicos romanos, ortodoxos orientales y los judíos conservadores y ortodoxos modernos tratan de mantener un equilibro difícil entre la modernidad y las creencias de su religión. En cambio los fundamentalistas religiosos tratan de luchar contra la modernidad en todos los sentidos. Los judíos ultra ortodoxos tratan de aislarse del mundo no judío y hasta de otros judíos para mantenerse puros. Los fundamentalistas cristianos, protestantes o católicos buscan el poder político para tratar de influir a la cultura desde arriba y evitar la secularización, son conservadores por naturaleza. El cristianismo y el judaísmo son dos religiones que tienen su mayor base de creyentes en Europa o en países colonizados por europeos, por lo que han tenido que adaptarse a esta secularización del mundo al mismo tiempo que esta surgía. En el caso del Islam, el agravante es que los islamistas fundamentalistas, opuestos a la liberalización del mundo ven a esta como una importación colonial, una continuación de las cruzadas aunque los europeos involucrados ya no actúen en nombre de Cristo, la nueva secularización sigue amenazando al Islam. Esto ha hecho que el Islam tenga una reacción fundamentalista contra la modernidad y no muestre una reacción contraria, una reacción de adaptación a la modernidad. Boko Haram tipifica esta guerra islamista contra la modernidad, en un lugar donde los aspectos neocoloniales del conflicto como la tierra o el petróleo no permiten explicaciones seculares o economicistas.

    Su lucha es clara y simple contra la educación y la modernidad. El propio nombre del grupo lo dice, ”la presuntuosidad, dada por la educación secular, es anatema”. Ya van 20,000 muertos y dos millones de desplazados en esa lucha contra la modernidad. El grupo usa a las mujeres como esclavas sexuales, como cocineras, como limpiadoras y como bombas humanas. Recluta menores de edad y niños soldados. El grupo recibe donaciones de fundaciones de caridad islámicas sobre todo británicas, del comercio ilegal de comestibles, del apoyo de muchos políticos musulmanes del norte de Nigeria, de la extorsión a organizaciones humanitarias y a comerciantes, las exportaciones ilegales de combustibles fósiles. Por supuesto las bestias negras que Occidente se niega a denunciar; los árabes del Golfo, sobre todo de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, están detrás de mucho del financiamiento, ya sea mediante donaciones o mediante la compra de mercancías ilegales. También hay sospechas de que tienen contactos con los cárteles de la droga colombianos y venezolanos. Por ahora el grupo terrorista más letal del mundo, tras haber hecho contactos con Al Qaeda en el Magreb, les da acceso al armamento libio tras la caída de Gadafi y a declararse los representantes de ISIS en el África subsahariana.

    Parecen imparables en el norte de Nigeria, sobre todo en las regiones de la etnia Hausa.
    Una de las razones de las medidas del GAFI para regular las fundaciones de caridad, es su abuso por parte de Boko Haram y otros grupos terroristas como ISIS.

    Boko Haram nos afecta a todos y esto es solo el comienzo.

  • El Brexit desata la competencia fiscal en Europa

    El Brexit desata la competencia fiscal en Europa

    A lo largo de 2016 visité Londres en dos ocasiones. La primera fue en primavera. Por aquel entonces, los partidarios del Brexit eran aún una minoría. La segunda fue en verano. Faltaban apenas semanas para el referéndum y el tono había cambiado, al calor del creciente optimismo de los partidarios de la ruptura con la Unión Europea. En última instancia, la votación celebrada el 23 de junio certificó el triunfo de las tesis rupturistas, que conquistaron al 51,9 por ciento del electorado. 

    Las instituciones europeas han reaccionado con enfado y han apuntado que el divorcio no será amistoso, pero en el gobierno británico son más optimistas. Al fin y al cabo, Theresa May sabe que la economía global está tan integrada que un castigo al Reino Unido sería también un golpe al resto del Viejo Continente. Por tanto, la negociación va a partir, a priori, de una cierta voluntad de entendimiento.

    Pero, en el medio y largo plazo, el Brexit plantea importantes retos para las dos partes, sobre todo desde el punto de vista fiscal. Reino Unido ya ha bajado el Impuesto de Sociedades del 28 al 20 por ciento.. Además, está previsto que dicho gravamen siga cayendo hasta el 17 por ciento e incluso se ha puesto encima de la mesa la posibilidad de aprobar reducciones adicionales hasta llegar al 15 por ciento.

    La reacción de los gobiernos europeos

    Mientras Reino Unido estudia nuevas reformas fiscales, las grandes capitales europeas no se han quedado de brazos cruzados y ya están intentando acercarse a las casas financieras de la City londinense que tienen miedo a perder peso en el mercado único. París fue la primera en mover ficha y ha ofrecido una rebaja del 50 por ciento en el Impuesto sobre la Renta que pagarían los banqueros que cambien el Támesis por el Sena. Sobre el papel, esto supondría un tipo efectivo del 22,5 por ciento, todo un punto a favor de la ciudad del amor.

    París no está sola. De hecho, Dublín parte con ventaja, gracias a su cercanía a Londres… pero también al tipo del 12,5 por ciento que aplica en el Impuesto de Sociedades. También hay movimientos en Madrid, donde los precios son más bajos y no hay Impuesto de Patrimonio ni Impuesto de Sucesiones. De hecho, la capital española se plantea anunciar rebajas fiscales diseñadas a medida para los exiliados de la City. Pero la competencia fiscal que ha desatado el Brexit no acaba aquí: también Frankfurt, Amsterdam, Luxemburgo, Polonia o Milán se han lanzado a buscar negocio en Londres.

    El rol de EEUU y Suiza

    Pero el rival más fuerte no está necesariamente en la Vieja Europa, sino que podría encontrarse al otro lado del Atlántico. Así me lo reconocieron dos altos cargos del Partido Conservador británico. Y es que, si Donald Trump cumple su promesa de bajar el Impuesto de Sociedades del 35 al 15 por ciento, Wall Street podría llegar a convertirse en el destino más atractivo para las casas financieras que busquen salir de Londres.

    Por otra parte, cabe señalar que la trayectoria de Suiza va a cobrar una especial relevancia a la hora de marcar el futuro del Reino Unido. El gobierno de Theresa May sabe que el pequeño país helvético es un ejemplo a seguir, ya que ha logrado mantener un alto grado de integración financiera con Europa sin entrar en las instituciones comunitarias que los británicos decidieron abandonar el pasado año. Además, Suiza acaba de aprobar una reforma tributaria que va a reducir del 18 al 14 por ciento el tipo efectivo que pagan las empresas por el Impuesto de Sociedades. Un motivo más para que el Ejecutivo británico analice con detalle el particular caso suizo.

    Lo que está claro es que el discurso de la armonización fiscal ha pasado a un segundo plano a raíz del Brexit. La conversación ha dado un giro de 180 grados y la salida del Reino Unido ha invitado a los gobiernos europeos a apoyarse en la competencia fiscal como vía para captar inversiones y generar riqueza. Un cambio a mejor que merece la pena celebrar.

  • Barreras para el Desarrollo de Empresas de Blockchain

    Barreras para el Desarrollo de Empresas de Blockchain

    «En las calles de Davos este año sólo hay tres discusiones que se han tenido: Uno: los robots van a hacerse cargo de nuestros puestos de trabajo. Dos: la tecnología blockchain es increíble, y Tres: FinTech, al igual que blockchain es increíble, pero con más posibilidades de controlar y moldear las conductas del hombre común». Financial Times, 20 de enero de 2016.

    Avancemos rápidamente a un año de esta cita: a principios de 2017, Deloitte LLP publicó los resultados de una importante encuesta sobre el mundo cambiante de la tecnología blockchain. Llevado a cabo en línea en el cuarto trimestre de 2016, el estudio encuestó a una muestra de 308 altos ejecutivos de las empresas de los EE.UU. con $500 millones o más en ingresos anuales. Para Deloitte, «la tecnología blockchain está emergiendo como un foco de negocios para las compañías estadounidenses en muchas industrias».1

    Este interés está lejos de ser esotérico o naciente. Deloitte encontró que «los productos de consumo, la manufactura, la tecnología, los medios de comunicación y las telecomunicaciones son los sectores con más probabilidades de contar con la producción de proyectos en blockchain, mientras que la salud y las ciencias de la vida lideran todos los sectores en los planes de lanzar proyectos blockchain este año». De hecho, escribiendo un op-ed para acompañar el lanzamiento de la encuesta, Eric Piscini, directivo de Deloitte Consulting LLP llamó al 2017 «el año de make or break (lograrlo o morir) para la tecnología blockchain en servicios financieros».

    El estudio de Deloitte también encontró que aproximadamente el 61 por ciento de todos los ejecutivos estadounidenses que trabajan en empresas de gran escala, tienen conocimientos de tecnología blockchain que van desde lo amplio a lo experto. Dada la complejidad tecnológica que implican las plataformas blockchain y la escasez actual de soluciones blockchain funcionando, a diferencia de las pruebas de concepto o teorías, estos datos son sorprendentes.

    Una cosa queda clara, incluso desde una visión superficial de la tecnología blockchain y del sector de las criptomonedas, es que la tecnología blockchain se está moviendo hacia una adopción intersectorial a nivel de mercado a una velocidad vertiginosa. Más de una quinta parte de todas las empresas, incluso con ejecutivos remotamente familiarizados con temas tecnológicos, ya han introducido blockchain en sus procesos de producción y servicios. Una cuarta parte más planea hacer lo mismo a finales del 2017. Una de cada diez firmas de la encuesta de Deloitte reportó inversiones relacionadas con blockchain en más de USD 10 millones, y casi una quinta parte más ha invertido entre USD 5 millones y USD 10 millones. Otro 25 por ciento de los encuestados tienen un plan para invertir más de USD 5 millones en 2017.

    Estos resultados son consistentes con otros estudios, como el informe de agosto de 2016 de Credit Suisse, titulado «Blockchain: El Disruptor de la Confianza». El análisis de Credit Suisse se centra en los beneficios ofrecidos y los desafíos que enfrentan los sistemas blockchain. Concretamente, Credit Suisse se centra en dos tipos de tecnología blockchain emergentes: Blockchains Públicos y Privados con Autorización: consisten en bases de datos descentralizadas en las que sólo las entidades autorizadas pueden leer y actualizar los registros, con visualización pública de los registros en el caso de los Libros Públicos con Autorización. Estos son contrastados por los Blockchains Públicos sin Autorización, o blockchains distribuidos, en el que cualquiera puede leer y actualizar los registros, siempre y cuando se apruebe para hacerlo en conformidad con las reglas de uso y participación preestablecidas. Un ejemplo de éste último es Bitcoin. Los analistas de Credit Suisse coincidieron con la encuesta del World Economic Forum de 2016 de más de 800 ejecutivos que encontraron que el 58 por ciento de los encuestados espera que el 10 por ciento del PIB mundial sea almacenado y manejado en la blockchain antes de 2025.

    Al igual que con la diversidad de los tipos de blockchains, hay una cierta variación en la adopción de la tecnología blockchain en una gama de sectores. Nuevamente, basándonos en los datos de Deloitte, utilizando como referencia proyectos actualmente en fase de implementación o ya planificados, alrededor del 30 por ciento de las empresas que trabajan en Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT) y productos de consumo y manufactura ya han puesto al blockchain en producción. La proporción es de 35 por ciento para los sectores de Salud y Ciencias de la Vida y 36 por ciento en los servicios financieros.

    Todo lo cual significa tres cosas desde el punto de vista de los encargados de formular políticas que estén interesados ​​en crear un entorno empresarial amigable a la tecnología blockchain:

    1. Competir por talento y empresas que operan sobre tecnología blockchain requiere respuestas políticas y regulatorias extremadamente rápidas y ágiles. Una complicación adicional aquí es que tales respuestas no pueden basarse en las mejores prácticas existentes que se transmiten de una jurisdicción a otra, principalmente porque no existen prácticas de regulación y políticas probadas en ninguna parte.
    2. Ganar territorio a través de todo el espectro del desarrollo de blockchain implicará acomodar las políticas y regulaciones en una amplia gama de sectores. Blockchain ofrece una oportunidad para innovar las funciones del back office y la gestión de la cadena de suministro en prácticamente todos los sectores de la economía. Esto ofrece grandiosas oportunidades para la expansión de la tecnología, pero también enormes retos en la coordinación de las políticas y regulaciones de una amplia gama de sectores.
    3. Por último, la creación de una plataforma de crecimiento funcional para que los emprendedores de blockchain e incubadoras de tecnología de empresas más grandes puedan ganar mercados y escalar en todo el mundo, no puede lograrse sin una coordinación más estrecha de los regímenes regulatorios nacionales e internacionales.

    Estas son las principales brechas y barreras de políticas regulatorias que actualmente están frenando la aceleración en el despegue de la tecnología blockchain en los sectores económicos y geográficamente.

    Considere la naturaleza de la innovación. Desde el punto de vista de los actores del sector privado, la I + D tecnológica y la inversión asociada sirven, principalmente, como medio para obtener poder de mercado (a través de una diferenciación de mejor producto, aumento de la ventaja competitiva y creación de valor agregado específico de la empresa). Estos beneficios de la I + D y la inversión requieren el acceso a la protección de la propiedad intelectual para las empresas que realizan inversiones considerables. Las estimaciones de la industria sugieren que a la fecha un poco más de una quinta parte de las empresas listas para implementar blockchain han presentado patentes relacionadas con esta tecnología. Para acelerar la inversión y adopción de la tecnología blockchain, será necesario mejorar el acceso a los sistemas de protección de propiedad intelectual (patentes, marcas, etc.), un acceso más racional a las estructuras impositivas vinculadas al propiedad intelectual y una regulación transfronteriza más afable.

    Otra de las principales barreras para la adopción de la tecnología blockchain es la naturaleza arcaica de los sistemas tributarios internacionales, como lo demuestra el régimen fiscal de los Estados Unidos hacia Bitcoin. Las autoridades estadounidenses consideran Bitcoin como un activo real, similar en términos de impuestos a los bienes raíces, distinto a las monedas y otros activos financieros utilizados con frecuencia. Como resultado, cumplir con las disposiciones fiscales dirigidas a las criptomonedas y las blockchains subyacentes puede implicar la conciliación de los rendimientos de millones de transacciones individuales, si no miles de millones. La carga de dicho cumplimiento fiscal es absurdamente excesiva y el sistema está abierto a errores y fallas no intencionales.

    La tercera barrera es la falta de seguridad jurídica. Incluso en las economías avanzadas, la información almacenada en blockchain es tratada de manera diferente a la que se almacena en sistemas tradicionales y centralizados. No existen definiciones legales para los participantes de la blockchain y las contrapartes, ni derechos de propiedad legalmente definidos dentro de la cadena. La modificación de esta situación mediante la introducción directa de contratos legales en blockchain exigirá cambios normativos y legislativos.

    Otra barrera relacionada con las políticas para el desarrollo de la tecnología blockchain, reticulada a la seguridad jurídica, es la falta de estándares técnicos generales. La gran variedad actual y la naturaleza abierta de las soluciones blockchain son una gran promesa para la evolución de la tecnología blockchain. Pero también pone en peligro o frena el desarrollo de la implementación y adopción de la nueva tecnología. La buena noticia es que desde el año 2016 hemos estado presenciando el surgimiento de un número de organizaciones de desarrollo de estándares dentro de la comunidad blockchain. La mala noticia es que el movimiento es todavía naciente.

    Aumentar el atractivo de cualquier jurisdicción para la inversión, desarrollo y adopción de la tecnología blockchain implicará abordar temas de escala y datos. Para que blockchain funcione, la tecnología tiene necesitará tener acceso a una masa crítica de transacciones y grandes grupos de usuarios, especialmente a nivel de autoría de blockchain (creación de registros). La fragmentación tecnológica a través de varias plataformas y estándares blockchain, señalada anteriormente, es una de las barreras para la ampliación del mercado. Otra barrera es la apatía institucional de los reguladores. El tercer reto es el acceso a los mercados internacionales de datos y transacciones. Por último, dado que la tecnología blockchain se basa en el almacenamiento y la transmisión de datos, la calidad de los datos y los regímenes de regulaciones relacionados con los datos son también una clave para desarrollar una economía intensiva en blockchain. Esto se aplica a través de dos líneas de integridad de datos y políticas de calidad.

    Todos estos desafíos tendrán que ser abordados simultánea y rápidamente para que cualquier jurisdicción tenga una oportunidad de luchar para atraer inversiones y empresas relacionadas a la tecnología blockchain.

    Habrá que desarrollar nuevos protocolos de regulación, cumplimiento y supervisión para asegurarse de que los sistemas de blockchain puedan tener plena integridad legal contractual cuando se trata de datos y que el cumplimiento transaccional se apoye en los libros de blockchain para aquellos sectores con mandatos de reporte directo obligatorio. La complejidad de la tecnología de registros en blockchain está muy por encima de los límites de la conciencia tecnológica y la comprensión del regulador medio o supervisor que trabaja en la economía actual. Esto tendrá que cambiar para cualquier jurisdicción interesada en crear un ecosistema que pueda apoyar el desarrollo y el despliegue de soluciones blockchain.

     

    Descargo de responsabilidad: El profesor Constantin Gurdgiev tiene una posición accionaria y forma parte del consejo directivo de un proveedor de soluciones con tecnología blockchain AID:Tech (https://aid.technology/)

     

    1Para definirlo, un blockchain (ó cadena de bloques) representa un libro o registro electrónico adecuado para el almacenamiento de cualquier información digital, evento o transacción. El registro se encuentra representado en un formato digital condensado conocido como hash, que se autentica a través y se almacena en una red distribuida o compartida de participantes de una plataforma blockchain. Se utiliza un protocolo de consenso de grupo para permitir la actualización y visualización de datos por parte de múltiples usuarios.

     

  • The U.N. Has Absolutely No Idea How Economic Growth Works

    The U.N. Has Absolutely No Idea How Economic Growth Works

    I’ve been at the United Nations this week for both the 14th Session of the Committee of Experts on International Cooperation in Tax Matters as well as the Special Meeting of ECOSOC on International Cooperation in Tax Matters.

    As you might suspect, it would be an understatement to say this puts me in the belly of the beast (for the second time!). Sort of a modern-day version of Daniel in the Lion’s Den.

    These meetings are comprised of tax collectors from various nations, along with U.N. officials who – like their tax-free counterparts at other international bureaucracies – don’t have to comply with the tax laws of those countries.

    In other words, there’s nobody on the side of taxpayers and the private sector (I’m merely an observer representing “civil society”).

    I could share with you the details of the discussion, but 99 percent of the discussion was boring and arcane. So instead I’ll touch on two big-picture observations.

    What the United Nations gets wrong: The bureaucracy assumes that higher taxes are a recipe for economic growth and development.

    I’m not joking. I wrote last year about how many of the international bureaucracies are blindly asserting that higher taxes are pro-growth because government supposedly will productively “invest” any additional revenue. And this reflexive agitation for higher fiscal burdens has been very prevalent this week in New York City. It’s unclear whether participants actually believe their own rhetoric. I’ve shared with some of the folks the empirical data showing the western world became rich in the 1800s when fiscal burdens were very modest. But I’m not expecting any miraculous breakthroughs in economic understanding.

    What the United Nations fails to get right: The bureaucracy does not appreciate that low rates are the best way of boosting tax compliance.

    Most of the discussions focused on how tax laws, tax treaties, and tax agreements can and should be altered to extract more money from the business community. Participants occasionally groused about tax evasion, but the real focus was on ways to curtail tax avoidance. This is noteworthy because it confirms my point that the anti-tax competition work of international bureaucracies is guided by a desire to collect more revenue rather than to improve enforcement of existing law. But I raise this issue because of a sin of omission. At no point did any of the participants acknowledge that there’s a wealth of empirical evidence showing that low tax rates are the most effective way of encouraging tax compliance.

    I realize that these observations are probably not a big shock. So in hopes of saying something worthwhile, I’ll close with a few additional observations

    • I had no idea that people could spend so much time discussing the technicalities of taxes on international shipping. I resisted the temptation to puncture my eardrums with an ice pick.
    • From the moment it was announced, I warned that the OECD’s project on base erosion and profit shifting (BEPS) was designed to extract more money from the business community. The meeting convinced me that my original fears were – if possible – understated.
    • A not-so-subtle undercurrent in the meeting is that governments of rich nations, when there are squabbles over who gets to pillage taxpayers, are perfectly happy to stiff-arm governments from poor nations.
    • The representative from the U.S. government never expressed any pro-taxpayer or pro-growth sentiments, but he did express some opposition to the notion that profits of multinationals could be divvied up based on the level of GDP in various nations. I hope that meant opposition to “formula apportionment.”
    • Much of the discussion revolved around the taxation of multinational companies, but I was still nonetheless surprised that there was no discussion of the U.S. position as a very attractive tax haven.
    • The left’s goal (at least for statists from the developing world) is for the United Nations to have greater power over national tax policies, which does put the UN in conflict with the OECD, which wants to turn a multilateral convention into a pseudo-International Tax Organization.

    P.S. The good news is that the folks at the United Nations have not threatened to toss me in jail. That means the bureaucrats in New York City are more tolerant of dissent than the folks at the OECD.

    Republished from: fee.org