Categoría: Politica y Actualidad

  • La Enfermedad Holandesa y su Cura Noruega.

    Tener un recurso natural valioso es una maldición. Los países pueden de hecho volverse locos, imaginarse que son ricos y terminar pobres. El caso más reciente es Venezuela. Un país se imagina rico, expande los gastos sociales a niveles que generan dependencia, expande el gasto público corriente en planilla, se lanza a hacer inversiones no viables, deja de controlar la corrupción porque donde el dinero parece sobrar no vale la pena gastar esfuerzos controlándola.

    Donde hay una fuente de ingresos tan grande, las personas aspiran a trabajar en esa industria, dejando sin talento a otras industrias, los políticos se dedican a ver cómo hacen que el estado viva de esta industria así que descuidan el marco institucional que hace que otras industrias prosperen. Y como el estado tienen una fuente de ingresos que viene de una sola industria, no tiene que preocuparse por el bienestar de las demás industrias y de paso por el bienestar del resto de la sociedad. Los países que tienen economías extractivas generalmente no son democráticos. La calidad de las instituciones democráticas se debilita. Eso le pasó a Venezuela, a la naciente democracia Rusa, a las monarquías teocráticas de Arabia. Y todas las economías extractivas tienen un problema serio cuando los precios internacionales del producto maravilloso fluctúan. Y todo el sistema se viene abajo.

    La enfermedad holandesa es un mal económico real, el hecho de que en todo el debate sobre Venezuela no se mencione, refleja lo alejado que están nuestros medios del pensamiento económico moderno. Consiste en que en una economía que tiene una desproporcionada fuente de ingresos extranjeros, usualmente mediante la explotación de un solo recurso natural, ve como el sector manufacturero o la agricultura decaen comparativamente.  Aunque la enfermedad holandesa también puede ser provocada por la ayuda extranjera o por un aumento de la inversión extranjera directa.

    La explotación de un recurso como el petróleo en el caso de Venezuela, hace que los recursos humanos se concentren en esa área, así como la atención de los políticos; y esto lleva a una des-industrialización de las industrias manufactureras o agro-industriales. Al final sale más barato importar cosas que producirlas. Y cuando los precios del petróleo caen, todo se viene abajo. Eso sin contar cómo las expropiaciones, los controles de precios y salarios agravaron aún más la decadencia de estos sectores versus el recurso natural favorecido.

    La enfermedad holandesa afectó a otros países vecinos como Gran Bretaña y Noruega. Sólo Noruega se libró de la enfermedad Holandesa. ¿Cómo lo hizo?

    Muy sencillo…. “capitalismo de estado”. Noruega tiene una empresa mixta de petróleo, de mayoría de acciones estatales pero Noruega se puso un tope a la producción de petróleo por año, para evitar que durante una bonanza el petróleo se sobre-produzca y luego cuando el precio caiga, la economía no encuentre los recursos del petróleo a la cual se acostumbró. Noruega creó un enorme fondo soberano de ahorros con las ganancias del petróleo, en lugar de inyectarlas directamente a la economía como hicieron casi todos los países. Este fondo soberano, en lugar de estar en un banco ganando intereses bajísimos, se invierte en acciones en todo el mundo. Noruega ejerce, al igual que China, un capitalismo de estado.

    Y esa es la lección que Panamá debería aprender para lidiar con los problemas de qué hacer con los fondos de la ACP y con las jubilaciones de la gente. En 1967 Noruega estableció un Fondo de Pensiones globales, a la cual van a parar los ingresos de las participaciones accionaria de las empresas estatales, los impuestos de las empresas privadas y las licencias de exploración. Aunque se llama fondo de pensiones, los fondos de los mismos no provienen de pensiones, pero su disposición sí.

    A cada ciudadano noruego le toca proporcionalmente un porcentaje de los ingresos producidos por el rendimiento de las inversiones e intereses de este fondo en materia de pensiones como si fueran un ahorro personal por ciudadano. Cada ciudadano noruego tiene 192 mil dólares en el fondo. Claro que una porción importante del fondo es ahorro nacional, del cual solo se puede sacar para el presupuesto del gobierno un pequeño porcentaje en emergencias mediante actos del parlamento.

    El 40% del fondo se invierte en el mercado internacional de valores. El fondo Noruego es uno de los mayores holdings accionistas del mundo, y el mayor de Europa. Tiene la capacidad de influir en gobiernos corporativos como Facebook o Google. Al mismo tiempo Noruega estableció un Fondo de Pensiones Noruego distinto. Este funciona como un fondo de seguros nacional. Y solo invierte dentro de Noruega.

    Esta política Noruega tiene tres grandes ventajas.

    1. Previene la enfermedad holandesa, evitando que los fondos de una bonanza del petróleo distorsionen la economía. Se evita ser otra Venezuela.
    2. Hace a los ciudadanos conscientes de que el recurso natural es suyo. En lugar de recibir subsidios clientelistas del gobierno, los aportes de los recursos naturales llegan a cada ciudadano en forma de dividendos.
    3. Da un respaldo financiero a la soberanía nacional resguardándolo de los vaivenes del mercado internacional.

    Panamá debe considerar algo así con respecto al Canal de Panamá en lugar de hacerlo nuestra PDVSA.

     

  • Redistribución de la riqueza?

    Me llamó la atención un comentario de Ana Matilde Gómez que fue replicado en Facebook y comentado, pero desde un enfoque limitado. “¿Hacia dónde se está yendo toda la riqueza que genera el país, qué es lo que está pasando en Panamá que nuestro modelo económico no ha podido hacer una redistribución de riqueza?” El comentario se presta a interpretación y merece mayor profundidad si es que hemos de nadar en él. ¿Qué significa eso de “redistribución de riqueza”? O ¿a qué ‘modelo’ económico se refiere? En todo caso, por regla, la riqueza no se redistribuye; se crea, particularmente cuando se trata de riqueza espiritual. Pero, intentemos enfocar el asunto por otros lados.

    Comencemos por ‘riqueza’. ¿De qué riqueza estamos hablando? Algunos dirán que se trata de abundancia de bienes materiales, tal como propiedades inmuebles, dinero, joyas, prendas y tal.

    También se suele medir la riqueza de capitales. La etimología del término “capital” proviene del latín “capitalis” o cabeza, que es donde reside la inteligencia; cosa que es muy difícil de redistribuir, tal como lo demuestra el MEDUCA.

    Pero el término “capital” o capitales tiene mayores sentidos, tal como vemos en el cristianismo cuando se habla de ‘los pecados capitales’; que son vicios que dan lugar a la comisión de otros vicios. Son pecados capitales la soberbia, pereza, lujuria, avaricia, gula, ira, y la envidia. Entonces, bien podemos asegurar que quien no peca en lo capital posee una gran riqueza; aquella que conduce a la felicidad.

    Pero, cuando Ana Matilde habla de “nuestro modelo económico”, el asunto se pone interesante y también se presta a la interpretación. La palabra “modelo” o arquetipo, se refiere a un ideal que sirve para ser reproducido reiteradamente. Por ejemplo, cuando un fabricante de aviones saca un modelo nuevo, se le otorga un certificado de tipo, de manera que todos los aviones que luego se produzcan tendrán una certificación de vuelo en virtud de ser iguales al modelo. Por tanto, dudo que lo que tenemos en Panamá sea un ‘modelo’; a menos que sea tétrico.

    Se supone que nuestro “modelo económico” nace en nuestra Constitución; la cual está lejos de ser modelo; comenzando por su Título X el cual creo fue redactado para un film de Cantinflas. Y de ser modelo, lo es socialista tirando a comunista.

    Pero, buscando lo positivo el comentario de Ana Matilde, con aquello de “redistribuir la riqueza” (repartirla); creo que no lo dijo en el sentido de como lo hacen sus colegas diputados con las partidas circuitales, contratos y tal. La única forma de redistribuir riqueza material, ya que las otras no se pueden redistribuir, es a través de un “modelo” de “libre mercado”; en donde la riqueza se crea y se permuta en forma voluntaria, en donde ambas partes salen beneficiadas.

    Más allá, y como bien citó el abogado Raúl Eduardo Molina a Ayn Rand: “Quien reclama el “derecho” a “redistribuir” la riqueza producida por otros, está reclamando el “derecho” a tratar a los seres humanos como esclavos”.

    La única forma en que el estado, sus gobiernos y autoridades pueden contribuir con una mejor “repartición” de riqueza es si se apegan al mandato de tutelar la vida, libertad y propiedad. Si ni eso pueden hacer nuestros democráticos políticos ¿para que el resto de la pollera? Si queremos mejor distribución de riqueza, pongamos mucha más atención a la justicia y dejemos el relajo de la corrupción.

  • Francia busca apoyo para el impuesto corporativo mínimo a nivel mundial

    El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, dijo que la tributación ‘justa’ de las empresas multinacionales estará en el centro de la agenda del G7 durante la presidencia francesa del grupo. Al hablar la semana pasada en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Le Maire dijo que Francia buscará un acuerdo en el G7 para las tasas mínimas de impuestos corporativos en los países desarrollados para garantizar que las empresas multinacionales no puedan ‘evadir impuestos’.

    Si bien Le Maire aceptó que un grado de competencia fiscal es saludable, fue muy crítico con las jurisdicciones que mantienen tasas de impuestos corporativos nulas, una situación que describió como ‘inaceptable’. ‘Esto permite a las empresas escapar de una tributación justa’, dijo. Francia ocupa la presidencia del G7 para el año 2019. Uno de sus objetivos para la presidencia es el ‘fortalecimiento de la dimensión social de la globalización a través de políticas de comercio, impuestos y desarrollo más justas y equitativas’.

    Le Maire dijo que había discutido el tema con su homólogo estadounidense, el Secretario del Tesoro Steven Mnuchin. El impuesto estaría destinado a eliminar los desequilibrios entre el monto que pagan las pequeñas y las grandes empresas. ‘Hay un acuerdo común entre todos los miembros del G7 de que necesitamos un nuevo sistema de impuestos’, dijo en el Foro Económico Mundial en la estación de esquí suiza de Davos.

    Este nuevo sistema global, dijo, debería incluir un impuesto a las multinacionales digitales que Francia está presionando para introducir dentro de la Unión Europea y luego al nivel del G7. ‘Pondremos sobre la mesa la idea de un impuesto justo para los gigantes de Internet’, dijo a Reuters TV en una entrevista. Esta propuesta cuenta con el respaldo de activistas de justicia financiera, pero muchos países no están dispuestos a renunciar a tasas de impuestos atractivas como parte de su propuesta de valor. Según un informe reciente de la OCDE, las tasas impositivas corporativas promedio en todo el mundo se han reducido a 21,7%, mientras que existen doce jurisdicciones con tasas nulas, incluidos los territorios británicos de Guernsey, Jersey, la Isla de Man y las Islas Virgenes Británicas.

    Sin embargo, los ministros de finanzas de la UE no lograron acordar un impuesto sobre los ingresos digitales en diciembre, a pesar del plan franco-alemán de último minuto para salvar la propuesta al reducir su enfoque a compañías como Google  y Facebook .  El brazo ejecutivo de la UE propuso el año pasado un impuesto del 3 por ciento sobre los ingresos en línea de las grandes firmas digitales, alegando que las empresas canalizaron las ganancias a través de los estados con las tasas impositivas más bajas. Pero esa propuesta necesita el respaldo de los 28 estados miembros de la UE, incluidos los países pequeños y con pocos impuestos, como Irlanda, que se han beneficiado al permitir que las multinacionales registren sus ganancias en ventas digitales a clientes en otros lugares de la UE.

    Le Maire ha dicho desde entonces que se podría llegar a un acuerdo para fines de marzo. El gobierno francés ha invertido un considerable capital político en la iniciativa, que se considera en París como un ejemplo útil de acción conjunta europea antes de las elecciones parlamentarias de la UE en mayo. Le Maire dijo que Francia también quiere que el G7, que también incluye a Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Italia y Canadá, introduzca nuevas reglas que obliguen a las compañías a reportar sus salarios más altos y más bajos para reducir la brecha salarial y ayudar a abordar  las desigualdades sociales existentes.  Los planteos del ministro fueron teniendo de fondo social el alzamiento de los chalecos amarillos; señalando el movimiento, Le Maire dijo que el problema era urgente, argumentando que se trataba de una crisis del capitalismo que ‘ya no cumple con los requisitos de la gente’.

  • Bitcoin se dispara en Venezuela, 7 millones de dólares se transan por día

    Alrededor de 7 millones de dólares en Bitcoin (BTC) cambian de manos en Venezuela diariamente tan solo en una casa de cambio peer-to-peer: Localbitcoin.

    Los volúmenes en varios países de América Latina han aumentado, incluyendo México, Argentina, Chile y Colombia. Sin embargo, el aumento en Venezuela es llamativo si consideramos que a mediados de 2018 prácticamente no había mucho movimiento de BTC.

    Empezando en julio de 2018, los volúmenes de trading de Bitcoin se dispararon, especialmente en los últimos dos meses.

    En un cifra histórica, LocalBitcoin Venezuela registró más de 48 mil millones de bolívares en compras de bitcoin en lo que va del mes de enero. Esto equivale a un total de 6323 monedas hasta ahora. Si bien en diciembre pasado se compraron más unidades, el precio en bolívares era hasta 7 veces más bajo que en la actualidad.

    Se comprobó además, que luego del 23 de enero, las compras en bitcoin llegaron a casi 16 mil millones de bolívares. Aunque es la cifra más alta de la historia en cuanto a moneda nacional se refiere, es la segunda si se convierte en unidades de criptomonedas adquiridas. En la última semana del mes de diciembre se adquirieron 1974 bitcoins, en la semana del 26 de enero solo fueron 1806.

    Todo esto se debe a la devaluación del bolívar frente al criptoactivo. A finales del año, un bitcoin valía 3 millones de bolívares, mientras que ahora cuesta 9.5 millones de bolívares, según registros de VeneBloc.

    Lo que en un momento parecía circunstancial, ahora se ve como una avalancha en lo que alguna vez fue el país más rico de la región, en medio del catastrófico colapso económico que atraviesa.

    Tras un hundimiento del mercado del petróleo de Arabia Saudita por las medidas económicas de los Estados Unidos en respuesta a la invasión de Crimea, muchos países dependientes del petróleo sufrieron un golpe económico muy duro, pero ninguno como Venezuela.

    Esto llevó a los venezolanos a ver a las criptomonedas como una salida hacia la hiperinflación, especialmente a través de la minería debido a los bajos costos de energía eléctrica.

    Posteriormente, incluso el gobierno de Venezuela anunció la emisión de su propia criptomoneda, el Petro (PTR), para sortear las sanciones económicas impuestas por el gobierno norteamericano y supuestamente reimpulsar la economía, algo que, evidentemente, no ha sucedido ni sucederá.

    Ahora, los venezolanos deben recurrir a transar con criptomonedas para resguardarse contra el alza insostenible y desconmensurada de los precios de productos y servicios en la nación caribeña.

    Reacción a la crisis

    El precio del bitcoin en bolívares ha subido después de cada momento de gran tensión en el país. El primer gran cambio, por ejemplo, se registró el 6 de enero. En 24 horas subió hasta medio millón de bolívares. Un día antes, Juan Guaidó fue nombrado presidente de la Asamblea Nacional.

    La segunda gran variación se produjo el 11 de enero, cuando cotizó bsS 9.611.006. Horas antes, el 10 de este mes, valía casi 900 mil bolívares menos. Ese último día, Nicolás Maduro acudió a la sede del Tribunal Supremo de Justicia para tomar la presidencia de la República.

    Sin embargo, el bitcoin llegó a su pico más alto luego de una decisión económica. Fue el 15 de enero, cuando entró en vigencia el nuevo salario mínimo en Venezuela anunciado por Maduro. En esa fecha, el criptoactivo superó por primera vezlos 10 millones de bolívares.

    El 24 de enero el país amaneció seguramente con la incertidumbre más grande de la década: Venezuela pasó a tener dos presidentes. El día 23 gran parte de la población venezolana, así como un importante sector de la comunidad internacional, reconoció a Juan Guaidó como presidente Encargado de la República. Otro sector, con apoyo de Rusia y China, ratificaron como mandatario a Nicolás Maduro. A partir de entonces, el precio del bitcoin en bolívares no ha hecho más que subir.

    Así, el 22 de enero el valor de la moneda digital era de bsS 7.268.736, y para el 26 de enero estaba en bsS 10.120.792. Esto representa un incremento de 2.852.056 bolívares. Es decir, 39% más.

    Una vez más, el Bitcoin funge como un mecanismo confiable incluso en medio de los colapsos económicos de las naciones más precarias. La única certeza parece ser que mientras mayor sea la incertidumbre del país, mayor será el precio del bitcoin y más compras se registrarán en el país.

     

  • China es la llave para Venezuela

    Con el perdón de mis amigos chavistas, Hugo Chávez y Nicolás Maduro van a pasar a la historia como dos de los gobernantes más irresponsables en toda la historia latinoamericana, tras haber malgastado el boom económico más importante de la historia de Venezuela, han dejado un país en hiperinflación, súper endeudado, al borde de una guerra civil y que pronto va a ver cómo sus recursos naturales más preciados, como el petróleo y el oro, quedan en manos de potencias extranjeras.

    Porque ese boom, lejos de usarlo para modernizar la economía venezolana, lo usaron para sufragar gastos sociales de manera clientelista e insostenible. En lugar de modernizar la sobreprotegida y mercantilista industria venezolana, se dedicaron a ahogarla con controles de precios y salarios y regulaciones, así que es poco lo que pueden recaudar en impuestos del sector privado. Hugo Chávez puso todos sus huevos en el sector estatal financiado por el petróleo. Y se gastó todos sus ingresos en gastos sociales, no se ahorró, no se reinvirtió ni siquiera en la empresa petrolera estatal venezolana, PDVSA, lo que hace el petróleo venezolano cada vez más difícil de extraer y refinar.

    Hugo Chávez es el resultado final del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y el madurismo es el corolario del Chavismo. Venezuela es un país que imaginó su riqueza. Y ahora esa riqueza extractiva imaginaria puede quedar en manos extranjeras. Lo cual irónicamente puede ser una bendición para Venezuela a largo plazo. Porque haber tenido una economía extractiva basada en petróleo, y en menor medida en otros minerales le hizo mucho daño a la democracia venezolana. Simplemente dieron al estado, a los políticos y a sus socios en la empresa privada, un peso desproporcionado en la economía venezolana en perjuicio del contribuyente ordinario. Permiten a los gobiernos llevar a cabo políticas antieconómicas en perjuicio del desarrollo del resto de la economía y permiten imaginarse que siguen siendo ricos sólo porque los precios de la commodities están altos.

    Aún durante los booms económicos venezolanos, todos los gobiernos de Venezuela, los adecos, los copeyanos, los chavistas, mantuvieron gastos económicos deficitarios, o sea que nunca lograron que el estado venezolano gastara lo que recibía en ingresos y siempre mantuvieron déficits que tapaban con deuda externa e imprimiendo dinero. El gran pecado del chavismo fue básicamente exagerar esta tendencia durante el boom económico y mantenerla luego que el boom terminó, lo que ha provocado dos cosas. La primera es una hiperinflación, producto de tratar de cubrir déficits fiscales a punta de imprimir dinero y la segunda, un aumento de la deuda externa con bancos de inversión de alto riesgo como Goldman Sachs que ha comprado bonos venezolanos y con países como China y Rusia cuyos bancos estatales hacen préstamos políticos que saben que el deudor irresponsable es muy probable que no pueda pagarles la deuda en el futuro, pero que no importa realmente, porque en realidad lo que les interesa es ejecutar la garantía o esclavizar al deudor.

    Goldman Sachs por ejemplo, sabe que es dudoso que pueda cobrar todos los préstamos de alto riesgo que le ha hecho a Venezuela, país que los ha usado más que todo para pagar gastos corrientes y no para hacer inversiones, pero eso realmente no es lo que les importa. Goldman Sachs calcula que con las elevadas tasas de interés de los bonos venezolanos que son de alto riesgo puede tener ganancias en unos tres años aunque la deuda no se pague, y por supuesto puede irse contra las refinerías que cuenta PDVSA en los Estados Unidos y el Caribe como garantía. Los rusos que vendieron cuantiosas armas a crédito como semiobsoletos tanques T 72B1 y modernos cazas Sujoi 30, obuses 2S19, misiles S 300 y vehículos blindados de transporte de tropas. Además se gestionó la fabricación bajo licencia del AK 103 en Venezuela. O sea que se usó la deuda rusa para comprar equipo militar a Rusia, con garantía en el oro venezolano, tanto las reservas del Banco Central como las posibles explotaciones mineras futuras. Una deuda que Rusia no piensa condonar.

    Con China básicamente se ha contraído una deuda todavía más grande que muchos calculan en 50 mil millones de dólares. Los chinos básicamente están sufragando el costo de mantener el gobierno venezolano funcionando. Crucialmente permiten que los militares y funcionarios de seguridad del estado reciban su cheque y sus alimentos a tiempo. Pero todo el que ha lidiado con chinos sabe dos cosas, la primera es que a los chinos no les gusta dar fiado. Así que van a pedir alguna garantía. La segunda es que los chinos suelen usar la servidumbre personal como pago de deudas. Es una de las maneras como las mafias chinas financian el tráfico de personas. Te hacen el favor de financiarte, pero a cambio de eso vas a tener que trabajar para ellos para pagar la deuda. Y más o menos eso es lo que van a hacer los chinos con Venezuela. Van por el petróleo. Esa es la garantía de sus préstamos. Para crecer la economía china necesita recursos, y el petróleo es el más importante por ahora. China quiere petróleo de todos lados porque a diferencia de Rusia y los Estados Unidos no tienen petróleo propio así que lo van a conseguir como puedan. Y Venezuela de una manera u otra ha comprometido la producción futura de petróleo con China así como los yacimientos sin explotar.

    Es poco lo que la oposición venezolana puede hacer. Fuera de Venezuela la gente ve el conflicto venezolano como una pelea entre la izquierda y la derecha cuando en realidad es una pelea entre socialdemócratas keynesianos versus el populismo marxista del chavismo. Ninguno de los dos grupos cuestiona los fundamentos extractivos de la economía venezolana. Solo cuestionan su distribución y los métodos. Por ejemplo, los políticos opositores al chavismo se oponen en su mayoría a la dolarización y a la eliminación del Banco Central de Venezuela (BCV) pese a que éste nunca controló la inflación ni antes ni después de Chávez. Pero el pueblo venezolano está dolarizando de facto porque no le queda otra. Y el hecho de que el oro del BCV y otras reservas terminen en manos de Rusia y demás acreedores, hace que el BCV sea muy débil en el futuro. Lo mismo pasará con el modelo extractivo financiando una política de substitución de importaciones. Con el petróleo comprometido con China y con la oposición necesitando el apoyo de China, que es la única que tiene el poder suave de echar a Maduro y sus secuaces del poder, es probable que la oposición venezolana o el chavismo, terminen aceptando el control de facto de China sobre el petróleo venezolano. Así que Venezuela debe dejar hacer que su economía dependa solo del petróleo por fin. Sólo los chinos tienen la habilidad para decidir si el gobierno de Maduro puede o no pagar su planilla. Los chinos son los que tienen que decidir si Maduro se va o se queda. Sin el apoyo de los Chinos, Maduro cae.

    Está claro que el petróleo es la clave del juego en Venezuela para China. Y a diferencia de Putin, que no tiene poder suave en Venezuela, y está demasiado lejos para ejercer el poder militar, o de Trump que tiene el poder militar y poder suave pero está limitado políticamente para ejercerlo, los Chinos no tienen poder militar, están demasiado lejos, pero tienen poder suave para hacer que Maduro se vaya o por lo menos, para decidir si queda un rato más.

    ¿Y eso cómo afecta a Panamá? Pues de una manera muy sencilla, ese petróleo venezolano que los chinos ambicionan tiene que pasar por el Canal de Panamá. La pregunta es si los chinos quieren jugar a respetar la democracia y el dominio norteamericano de facto en la región o bien quieren desafiar militarmente a los Estados Unidos y tener gobiernos títeres manejados por deudas como el de Maduro. Es algo que los panameños tenemos que empezar a pensar mientras nuestra Cancillería duerme y establece relaciones diplomáticas con un país que se rehúsa a firmar el Tratado de Neutralidad del Canal, les ofrece una embajada a orillas del Canal cuya neutralidad no han garantizado y parecen muy deseosos de caer en la trampa de la deuda china con un proyecto de tren que económicamente no es sustentable, que va a tener que ser subsidiado eternamente y que lo más probable que a cambio del préstamo, Panamá vaya a tener que comprar un tren chino, que será construido por empresas chinas con empleados chinos y que Panamá va a pagar capital más intereses a China por eso. Ojo con los nuevos Phillipe Buneau Varilla, que a diferencia del coronel francés, éstos son panameños.

  • La UE investigará los posibles abusos de la ciudadanía mediante esquemas de inversión

    Por primera vez, la Comisión ha presentado un informe exhaustivo sobre la ciudadanía por inversión y los planes de residencia operados por varios estados miembros de la Unión Europea (UE). El informe se genera después de un anuncio de la OCDE de que pretende aumentar su trabajo para enfrentar la evasión fiscal mediante la ciudadanía por inversión y planes similares, centrándose en particular en los contribuyentes que buscan evitar que sus datos financieros se intercambien con la autoridad fiscal de su país de origen bajo el CRS (Reportes comunes  de información).

    El nuevo informe de la Comisión establece un mapa de las prácticas existentes e identifica ciertos riesgos que tales esquemas implican para la UE, en particular con respecto a la seguridad, el lavado de dinero, la evasión fiscal y la corrupción. El informe encuentra que la falta de transparencia en el funcionamiento de los esquemas y la falta de cooperación entre los estados miembros exacerban aún más estos riesgos.

    El Comisionado de Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía, Dimitris Avramopoulos, dijo: ‘Residir legalmente en la UE y en el área de Schengen tiene derechos y privilegios que no deben ser objeto de abuso. Los Estados miembros deben respetar y aplicar en todo momento los controles y balances obligatorios existentes, y los sistemas nacionales de residencia de inversionistas no deben estar exentos de eso. El trabajo que hemos realizado en los últimos años en términos de aumentar la seguridad, fortalecer nuestras fronteras y cerrar las brechas de información no debe ponerse en peligro. Supervisaremos el cumplimiento total de la legislación de la UE ‘.

    En la UE, tres estados miembros, Bulgaria, Chipre y Malta, actualmente operan esquemas que otorgan a los inversores la nacionalidad de estos países en condiciones menos estrictas que los regímenes de naturalización ordinarios, dijo la Comisión. En estos tres estados miembros, no hay obligación de residencia física para el individuo, o un requisito de otras conexiones genuinas con el país antes de obtener la ciudadanía. Estos esquemas son de interés común en la UE, ya que cada persona que adquiera la nacionalidad de un estado miembro adquirirá simultáneamente la ciudadanía de la Unión. La decisión de un estado miembro de conceder la ciudadanía a cambio de una inversión, otorga automáticamente derechos en relación con otros estados miembros, en particular la libre circulación y el acceso al mercado interno de la UE para ejercer actividades económicas, así como el derecho a votar y ser elegido en elecciones europeas y locales.

    En la práctica, estos esquemas a menudo se anuncian como un medio para adquirir la ciudadanía de la Unión, junto con todos los derechos y privilegios asociados con ella. La Comisión dijo, entre otras cosas, que el monitoreo y la presentación de informes son necesarios para garantizar que las personas no aprovechen estos esquemas para beneficiarse de las reglas fiscales privilegiadas. La Comisión agregó que los esquemas de residencia de inversionistas, aunque son diferentes de los esquemas de ciudadanía en los derechos que otorgan, plantean riesgos de seguridad igualmente graves para los estados miembros y para la UE en general. Un permiso de residencia válido otorga a un nacional de un tercer país no solo el derecho a residir en el estado miembro en cuestión, sino también a viajar libremente en el área Schengen. Si bien la legislación de la UE regula las condiciones de entrada para ciertas categorías de nacionales de terceros países, la concesión de permisos de residencia de inversionistas actualmente no está regulada a nivel de la UE y sigue siendo una competencia nacional. Actualmente, 20 estados miembros ejecutan dichos esquemas: Bulgaria, República Checa, Estonia, Irlanda, Grecia, España, Francia, Croacia, Italia, Chipre, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumania, Eslovaquia y el Reino Unido.

    La Comisión dijo que supervisará más ampliamente las cuestiones de cumplimiento de la legislación de la UE planteadas por los planes de residencia y ciudadanía por inversión y tomará las medidas necesarias según corresponda. Por este motivo, dijo que los estados miembros deben garantizar, en particular, que:

    • Todos los controles obligatorios de fronteras y seguridad se realicen sistemáticamente;
    • Los requisitos de la Directiva de permiso de residencia a largo plazo y la Directiva de reunificación familiar se cumplen adecuadamente; y
    • Los fondos pagados por los solicitantes de ciudadanía y residencia de inversionistas se evalúan de acuerdo con las normas de la UE contra el lavado de dinero.

    La Comisión señaló que, en el contexto de los riesgos de evasión fiscal, existen herramientas disponibles en el marco de la UE para la cooperación administrativa, en particular para el intercambio de información. La Comisión dijo que supervisará los pasos tomados por los estados miembros para abordar los problemas de transparencia y gobernabilidad en la gestión de estos esquemas. Además, establecerá un grupo de expertos de los estados miembros para mejorar la transparencia, la gobernanza y la seguridad de los esquemas. Ese grupo se encargará, en particular, de:

    • Establecer un sistema de intercambio de información y consultas sobre el número de solicitudes recibidas, los países de origen y el número de ciudadanos y permisos de residencia otorgados / rechazados por los Estados miembros para individuos basados ​​en inversiones; y
    • Desarrollar un conjunto común de controles de seguridad para los planes de ciudadanía de los inversores, incluidos los procesos específicos de gestión de riesgos, para finales de 2019.

    Por último, en relación con los terceros países que establecen planes similares, la Comisión supervisará los sistemas de ciudadanía por inversión en los potenciales países candidatos en proceso de adhesión a la UE. También supervisará el impacto de tales esquemas en los países visa-free de la UE como parte del mecanismo de suspensión de visados.

    Dado el movimiento de la OCDE en esta área de la política internacional, el último anuncio parece indicar que la UE está tratando de limpiar sus asuntos internos, para luego ir por una reforma internacional más amplia que abarquen el resto de países no europeos.

  • Otra víctima de la trampa de la deuda: Kenia puede perder un puerto clave por un préstamo de China

    El gobierno de Kenia puede perder no solo algunos activos clave, sino que también puede perder todos sus derechos soberanos si no paga un préstamo que debe al Banco de Exportaciones e Importaciones de China (Exim, por sus siglas en inglés). En las últimas semanas aparecieron detalles que muestran que los activos de Kenia servirían como garantía y serían confiscados por Beijing en caso de no pagar el préstamo.

    Una carta filtrada de la Oficina del Auditor General advirtió que China se haría cargo del Puerto de Mombasa y de la Autoridad Portuaria de Kenia en general en caso de que Kenia no pagara un préstamo del Exim Bank para construir el ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’(SGR, por sus siglas en inglés).

    El Puerto de Mombasa. Los artículos de los medios de comunicación indican que China amenaza con tomar el control si Kenia no paga su préstamo para construir el ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’, el 15 de enero. 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    El 28 de diciembre de 2018, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta mientras hablaba con los periodistas por la televisión en directo en Mombasa, defendió su decisión de pedir un préstamo a China y negó categóricamente cualquier posibilidad que los activos de Kenia fueran confiscados por el gigante asiático.

    “Incluso escucharon decir al propio gobierno chino que eso es una tontería, que no existe. Les digo que no existe”, dijo Kenyatta.

    El presidente prometió poner una copia del contrato a disposición de los periodistas al día siguiente, pero hasta ahora eso no sucedió.

    Sin embargo, el 13 de enero, el periódico independiente más grande de Kenia, La Nación, publicó fragmentos del contrato de marzo de 2014 suscrito por los gobiernos de China y Kenia. Los fragmentos muestran que el acuerdo incluye una cláusula que se mantuvo en secreto: el contrato se regiría por la ley de China y cualquier arbitraje que pudiera surgir sería escuchado y/o resuelto en Beijing.

    El ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ con destino a Nairobi, sale con carga del puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    Según La Nación, también es preocupante la siguiente cláusula relativa a la soberanía de Kenia, “Ni el prestatario (Kenia) ni ninguno de sus activos tiene derecho a inmunidad por motivos de soberanía”.

    El ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ es el primer gran proyecto de desarrollo de Kenia desde su independencia, y para financiar la primera etapa desde Mombasa hasta Nairobi, el gobierno pidió un préstamo al Exim Bank por valor de 3100 millones de dólares. La construcción de la segunda etapa de Nairobi a Naivasha está casi terminada y costó unos 1400 millones de dólares. La tercera y última etapa, que va de Naivasha a Kisumu, costará 3400 millones de dólares. La segunda y tercera etapa también se financió con préstamos del Exim Bank.

    Un político keniano que criticó a los que negociaron el acuerdo con los chinos, exigió que sean procesados. El ex miembro del Parlamento Jakoyo Midiwo dice que los representantes que firmaron el contrato pusieron en peligro la soberanía de Kenia y dejaron a los contribuyentes con la carga de pagar el préstamo.

    Vista aérea del tramo del ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ en el puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    “¿Por qué no hay cargos penales contra las personas que negociaron con los chinos y nunca presentaron ese documento negociado ante el Parlamento, según requiere la Constitución? Si fue alguien del Tesoro Nacional o de la Fiscalía General, hizo algo criminal. No se puede ir a negociar en nombre de los kenianos una deuda que se dice que es el mayor proyecto de capital jamás emprendido en África”, dijo Midiwo en un programa matutino de la televisión local.

    Agregó: “Cuando estaban haciendo esta construcción, no se permitió la entrada a ningún ingeniero keniano. Todos los que trabajaron en la colocación de los rieles provenían de China. Tenemos problemas con los que solo emplean chinos en la SGR”.

    La trampa de la deuda

    En el pasado se plantearon preocupaciones por la trampa de la deuda que Beijing quiere tender a las naciones africanas, tentándolas con acuerdos apetitosos para proyectos de desarrollo en todo el continente africano.

    En Zambia, el gobierno firmó un contrato para un préstamo de desarrollo con China y, más tarde, los chinos se hicieron cargo de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión y ahora poseen el 60 por ciento de las acciones. Esto significa que Beijing puede tomar decisiones importantes sobre el funcionamiento de los operadores de radiodifusión.

    Una grúa recoge un contenedor de un tren y lo carga en un medio de transporte en el puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    También en Zambia, informes recientes indican que China amenaza con tomar el Aeropuerto Internacional Kenneth Kaunda si el gobierno no paga un préstamo a tiempo.

    En Ghana, la Asociación de Radiodifusores Independientes de Ghana (ARIG) se resiste a lo que dicen es un intento de la empresa china de radiodifusión StarTimes de ponerlos fuera del negocio y controlar el espacio nacional de radio y televisión. StarTimes realizó un acuerdo con el gobierno de Ghana de llevar la televisión por satélite a alrededor de 300 pueblos rurales en todo el país africano.

    “La agenda de StarTimes no solo tiene como objetivo el beneficio o el adoctrinamiento de la cultura china (nombres, idioma, comida, etc.) y a los programas, sino un mandato más amplio para asumir el control del espacio de transmisión en países africanos estratégicos, incluyendo Ghana, que es crucial para el objetivo de China”, dijo ARIG en septiembre de 2018 en un comunicado de prensa.

    En diciembre de 2017, Sri Lanka se vio obligada a renunciar al control de su puerto de Hambantota, que lo había construido con dinero prestado de China porque tenía dificultades para pagar el préstamo. Sri Lanka tuvo que entregar el puerto y otras 6000 hectáreas de tierra a China en un contrato de arrendamiento de 99 años para saldar la deuda.

    De vuelta en Kenia, Kenyatta prometió volver a pedir prestado a China, ya que cree que es la única forma segura de desarrollarse.

    “El problema con la deuda es si se la utiliza para consumir. Estoy seguro que la deuda de Kenia, que en general es muy sólida, es para el desarrollo de infraestructura que beneficiará no sólo a nuestra generación, sino también a las generaciones futuras”, afirmó.

    Por Dominic Kirui, especial para La Gran Época.

  • Los problemas de la cárcel por deudas

    El primer problema de esta tipificación es que surge no de una necesidad local de la sociedad panameña, sino de presiones internacionales. Si no pagar los impuestos al Estado es delito, ya Panamá no se va a poder negar a las solicitudes de gobierno extranjeros de investigar a posibles evasores fiscales en Panamá alegando que no es delito acá. Y también podrá extraditar a los evasores fiscales (según leyes extranjeras) que se refugien en nuestro territorio. Pero no es un clamor de la sociedad local; y sus más vocales defensores son los banqueros que temen perder sus corresponsalías bancarias y los contadores que ven su negocio aumentar y convertirse en un negocio de alto riesgo, con lo cual pueden cobrar más dinero en honorarios Pero el ciudadano de a pié no parece muy entusiasmado.

    Por una sencilla razón. Lo que diferencia la evasión fiscal (que es una ofensa administrativa todavía)  de la defraudación fiscal (que es un delito penal), es simplemente el monto. Las acciones del evasor son las mismas, sólo que el monto de impuestos que debe al estado no lo es. El resultado es que una vez ingresado el tipo penal en el Código Penal, solo es cuestión de tiempo de que políticos del futuro, seguramente bajo presiones internacionales del futuro, o del político al que no le gusten los twitteros, vayan bajando gradualmente los montos para que las acciones del acusado pasen de ser faltas administrativas a delitos penados con cárcel.

    Hoy el monto propuesto por ley es de 300,000, que solo afectan a millonarios, pero mañana pueden ser montos menores que afecten a ciudadanos de a pie. Como en el famoso poema de Martin Niedemoeller, “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, ya que no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, ya que no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
    no protesté, ya que no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, ya que no era judío.  Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.”.

    Primero vendrán por los más fáciles, luego por los demás, justo aquellos que pensaron que eso no era con ellos.

    El delito de evasión fiscal, aparte de la naturaleza política arbitraria del monto necesario para definir el tipo penal, tiene otros problemas. Como por ejemplo que el Estado actúa como juez y como parte, más aún en un país sin verdadera independencia judicial y estado de derecho, donde los poderes del Estado no actúan como contrapesos y balances sino en “armónica colaboración” como dice la Constitución de los militares y la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia ha recalcado una y otra vez. En este tipo penal, un funcionario, los auditores de la DGI lo más probable, va a decidir si la evasión llega al monto mágico, para decidir si se eleva a la esfera penal. Ya vimos cómo la DGI fue usada por el gobierno anterior como un elemento para perseguir a sus opositores y nada nos garantiza de que estos tiempos no volverán, con el agravante que ahora se puede decidir terminar con el opositor en la cárcel.

    Tratar penalmente la evasión fiscal bajo el título de defraudación fiscal es volver a la idea de la cárcel por deudas, al menos si el deudor es el Estado.

    Y peor aún. Por lo menos la cárcel por deudas con deudores privados no se prestaba para la persecución política, la penalización de la evasión fiscal sí se presta. Así entramos en períodos peligrosos donde “los estándares internacionales del buen ciudadano global” importan más que el mantenimiento de las libertades democráticas.

     

  • Una nueva cárcel por deudas.

    George Orwell, en Rebelión en la Granja dijo “todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros”. Y esto parece aplicarse a los Estados, donde pareciera que las garantías y estándares morales que se exigen a los ciudadanos no son las mismas que se exigen a los funcionarios y políticos; de hecho en Panamá pareciera que son más suaves para los políticos que para los ciudadanos de a pie.

    Si un gamberro virtual usa fotos de una bloguera rusa para difamar a la procuradora, el Ministerio Público actúa con una celeridad nunca vista cuando es un ciudadano común el que tiene una amenaza que pone en peligro su vida. O cuando se exigen un montón de trámites para poder legalmente acusar a políticos de delitos concretos, que no se exigen a un ciudadano de a pie. Uno de estos temas es la penalización de delitos donde el ciudadano debe dinero a la administración pública, concretamente el tema de la evasión fiscal.

    Anteriormente, antes de la Ilustración, era común que muchas personas dieran con sus huesos en la cárcel por temas de deudas, y por lo tanto, una de las cosas que se propuso la Ilustración fue el eliminar la cárcel por deudas. Pero una cosa era deberle a Juan de los Palotes y la otra deberle al Rey.

    De todas maneras, en el siglo XIX la tendencia fue a eliminar los impuestos sobre las personas, y convertirlo en algo meramente administrativo. Total para hacer muchos trámites como vender cosas, o importar cosas al país tenían tarde o temprano que pagar el impuesto. Pero con la popularidad del impuesto sobre la renta, la cosa empezó a cambiar. Ahora el ciudadano empieza a convertirse en un delator de sí mismo. Tiene que presentarse ante el Rey y sin decir mentiras declarar cuánto gana. La obligación de no declarar contra sí mismo queda tácitamente abrogada, sus palabras ahora van a ser juzgadas contra los hechos que los funcionarios detecten. Ahora deberle al Rey no solo se convierte en una falta administrativa sino en delito. Las deudas fiscales implican cárcel de nuevo, siempre y cuando el acreedor sea el Estado. Porque todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros y el Estado es el dedo ordenador de Dios en la tierra, aparentemente.

    Panamá, país pensado por un liberal con raíces profundas en el liberalismo del siglo XIX y XVIII, el liberalismo de la Ilustración, sabía tácitamente esto, y se resistió a penalizar la evasión fiscal. Era para el panameño un corolario del principio liberal de que no habrá cárcel por deudas. De hecho, el Art. 21 de la Constitución Nacional reza en su frase final: No hay prisión, detención o arresto por deudas u obligaciones puramente civiles. Sin embargo, por presiones externas de los “estándares internacionales” Panamá está dispuesta a ceder más aún y alejarse por primera vez de estos principios liberales para permitir que deberle dinero al Rey, perdón, al ESTADO, sea penalizable con la privación de la libertad. Un precepto Constitucional está a punto de ser violentado.

    Y esta penalización de la evasión fiscal va a traer consecuencias en un país donde la actuación del Ministerio Público y el Sistema Judicial han sido poco neutrales respecto al poder político que controla al ejecutivo.

    Pronto veremos los resultados, que no serán buenos, y los veremos comenzando por aquellos que hoy piden reformar la Constitución cuando ni siquiera pueden respetar la vigente, si es que aprueban la Ley mientras el pueblo está rezando.

  • Angela Merkel se va, ¿cuál es su legado?

    Angela Merkel se va. La primera mujer Canciller de Alemania. La primera persona nacida en Alemania Oriental, criada bajo los comunistas que llega a ser líder de una Alemania unificada. La que ha gobernado Alemania desde el 2005, o sea que tiene ya casi 19 años en el poder. Pero el desgaste es inevitable y a diferencia de las monarquías, el relevo pacífico en el puesto es el principal aporte de las democracias modernas. El año pasado anunció que renunciaba a la presidencia de su partido, tras resultados desfavorables en las elecciones regionales, y puede que este año o el próximo anuncie su renuncia a la cancillería alemana. La carrera por la sucesión está abierta.

    Lo cual deja varias interrogantes. Angela Merkel, aparte del desgaste natural del poder no supo adaptarse a una cambiante situación global. De la amistad con Obama, ha pasado a ser blanco de las hostilidades de Putin y de Trump. De ser la matrona de la Unión Europea que ha convertido Alemania en el motor económico de Europa, se ha convertido en la bestia negra de todos los grupos de izquierda que quieren gastar más imprimiendo mas Euros, sobre todo en el sur de Europa, y de la derecha que está harta de la selva de regulaciones e impuestos de la Unión Europea, gobernada por el eje Franco Alemán. Sus políticas progresistas para la conservadores demócrata-cristianos alemanes, como imponer por primera vez leyes de salario mínimo, o prometer cerrar los reactores nuclearas para el 2020, han puesto a Alemania a depender aún más del petróleo ruso pese a la retórica anti Putin, o sus políticas migratorias que han invitado al país a una ola de refugiados haciendo que aumente la xenofobia.

    Angela Merkel, tuvo una gestión económica acertada en general. Se benefició enormemente de la gestión monetaria del Banco Central Europeo que favoreció a los intereses alemanes, permitiendo que las exportaciones alemanes fueran baratas para otros europeos, y permitiendo que los alemanes ahorraran y celebraran contratos a largo plazo, gracias a la estabilidad monetaria y la inflación nunca mayor del 2% anual y muchas veces menor que ésta. También se benefició enormemente de las reformas laborales de su predecesor Gerard Schroeder aunque al costo de introducir el salario mínimo en la legislación alemana por primera vez.

    Alemania logró empleo máximo durante el gobierno de Angela Merkel, la economía Alemana supo recuperarse rápido durante las crisis del 2008 y del 2010. Alemania también se convirtió en uno de los grandes exportadores del mundo. Su superávit es mayor que el chino.

    Pero tanto la reforma laboral como las políticas monetarias del Banco Central no fueron un resultado de las políticas de Angela Merkel. Ella supo manejar lo que tenía.

    Sin embargo los fracasos de Angela Merkel no se verán hasta dentro de un largo tiempo. Angela Merkel controló el gasto público, pero a costa de cortar los gastos en infraestructura y defensa y no hizo nada para reducir el gasto social.  El resultado es que pese a la política de línea dura de Merkel contra Putin, pocos de los otrora temibles tanques, submarinos y aviones de las fuerzas armadas alemanas, están operativos, y a los soldados les faltan equipos básicos, lo cual enfurece a los norteamericanos con Trump a la cabeza, quienes piensan que los alemanes han optado por recostarse bajo el paraguas del Pentágono y el contribuyente norteamericano mientras proponen una política de línea dura frente a Rusia. Lo mismo pasa con el cierre de los reactores nucleares. Ahora que Alemania pretende oponerse a las pretensiones de Putin es cuando Alemania va a ser más dependiente que nunca del gas ruso.

    Durante las crisis de la deuda griega, Merkel, al prometer un rescate a medias que nunca debió prometer, hizo que Alemania, y no los políticos gringos, aparecieran como los malos de la crisis. Algo similar ocurrió durante la crisis de la primavera árabe. Algo similar pasó con la crisis de los refugiados. Los estallidos de la primavera árabe en Siria y Libia terminaron no en nacientes democracias sino en guerras civiles dominadas por facciones de fundamentalistas financiados por los Árabes Saudíes y con ayuda de los Estados Unidos. Sin embargo Alemania aceptó recibir a millones de refugiados, que es algo incompatible con un estado social grande. Y peor, muchos de estos son culturalmente incompatibles con la sociedad alemana, lo cual ha hecho que los partidos xenofóbicos en Alemania aumenten sus votantes. Peor aún, insistió en usar la Unión Europea para convertir este problema alemán en un problema europeo, lo cual llevó al Brexit y al surgimiento de partidos nacionalistas en Europa Oriental e Italia.

    Y éste va a ser el legado más polémico de Merkel, una crisis de refugiados inasimilables, un estado social alemán demasiado grande, que se ha unido a Francia en su cacería de brujas contra los paraísos fiscales y es incapaz de ser tomado en serio por Trump y por Putin.

    Por ahora la economía está bien, esta es la gran ventaja, pero este legado no es de Merkel sino del Banco Central Europeo.