Categoría: Entrevistas

  • Keanu Reeves califica de “increíble” la idea detrás de Bitcoin

    La estrella de «The Matrix», Keanu Reeves, se ha convertido en un entusiasta de las criptomonedas, llamando a las criptomonedas «herramientas increíbles para el intercambio y la distribución de recursos».

    En una entrevista reciente con Wired para promocionar su nueva película «John Wick 4», Reeves dijo: «Creo que el principio, las ideas detrás de una moneda independiente, son increíbles», y agregó que, «Pooh-pooh crypto, o la volatilidad de las criptomonedas, solo mejorarán en términos de cómo se salvaguarda».

    La película de 1999 «The Matrix», en la que Reeves interpretó al héroe Neo, fue un texto ciberpunk fundamental que predijo muchas de las tendencias tecnológicas emergentes de la actualidad, desde la inteligencia artificial (IA) hasta el metaverso . Por lo tanto, no sorprende que los fanáticos de Web3 hayan tenido curiosidad por saber qué piensa Reeves sobre las criptomonedas y las tecnologías relacionadas, como los NFT .

    En particular, Reeves está interesado en las implicaciones de las tecnologías de arte digital como AI y NFT, y señala que «la gente está creciendo con estas herramientas: ya estamos escuchando música hecha por AI al estilo de Nirvana, hay NFT  de arte digital.»

    Mientras admite que «es genial, ¡mira lo que pueden hacer las lindas máquinas!» Reeves agregó que está preocupado por la «corporatocracia detrás de esto que busca controlar esas cosas».

    Reeves explicó que recientemente trató de explicarle a un adolescente que en «The Matrix», Neo está «luchando por lo que era real», solo para que le preguntaran: «¿A quién le importa si es real?». 

    “Cultural y socialmente, nos enfrentaremos al valor de lo real o al no valor”, dijo el actor. “¿Y entonces qué nos van a imponer? ¿Qué se nos va a presentar?

    Las revoluciones del metaverso

    El actor se ha involucrado cada vez más en el espacio NFT en los últimos años;  se ha convertido en asesor de la organización benéfica de arte digital The Futureverse Foundation, que financia a artistas que buscan ingresar al espacio NFT.

    La organización benéfica, respaldada por los proyectos Non-Fungible Labs y Fluf World de NFT, tiene como objetivo «hacer que el metaverso sea accesible para más personas, especialmente de entornos desfavorecidos», según la pareja de Reeves y asesora de la Fundación Futurevese, Alexandra Grant.

    «Me estoy montando en sus faldones», dijo Reeves a Wired . “Ayudé a preparar el lanzamiento. Estamos tratando de tomar esta tecnología que le interesa a la gente y dar oportunidades a artistas con diferentes puntos de vista”.

    A pesar de estos esfuerzos, mantiene una aterrizada suspicacia frente al espacio virtual, que calificó como un “sensorium” y un “espectáculo”. Reeves hizo referencia a la alegoría de la caverna de Platón para sugerir que el metaverso podría verse como un “sistema de control y manipulación” que mantiene a los humanos engañados mientras estos se deleitan con elaboradas imágenes.

    “Estamos de rodillas mirando las paredes de la cueva y viendo las proyecciones, y no tenemos la oportunidad de observar detrás de nosotros. O a los lados”, dijo. Continuó la reflexión, y en un tono menos severo, pero igualmente reflexivo, justificó que la “fascinación” por la tecnología podría ser parte del deseo humano de vencer a la muerte y permanecer en el tiempo.

    A pesar de estas advertencias entorno a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, Reeves se mostró optimista sobre su impacto en áreas diversas más allá del arte y el entretenimiento.

    En una entrevista anterior , bromeó: «¿No podemos dejar que Facebook invente el metaverso? El concepto de metaverso es mucho más antiguo que eso».

    Reeves y las criptomonedas

    Reeves se ha mantenido entusiasta del espacio criptográfico: una vez dijo que tiene «un poco en HODL», después de que «un amigo mío me compró algunos hace un tiempo» y que no ha hecho nada con eso porque «no lo he hecho».

    Elogió el fundamento detrás de los activos descentralizados como Bitcoin y aseguró que las críticas solo los harán más fuertes.

    «El principio, la idea detrás de una moneda independiente, es increíble. Son herramientas fantásticas para el intercambio y la distribución de recursos. Así que despreciar las criptomonedas, o la volatilidad de estas, solo mejorará su protección.»

    En 2015, Reeves narró el documental «Deep Web», dirigido por su coprotagonista de «Bill & Ted», Alex Winter, que contaba la historia de Ross Ulbricht, el fundador del mercado de la dark web de Silk Road.

    Aunque algunas innovaciones parecen entusiasmarle más que otras, el aclamado actor parece muy consciente del potencial y las transformaciones que muchos de estos desarrollos podrían plantear para la sociedad. (La perspectiva de Reeves no es poca cosa, estamos hablando de alguien que interpretó a un personaje conocido por liderar la revolución contra las máquinas).

    “Me interesa la historia de los humanos y su interacción con la tecnología”, comentó cuando fue consultado sobre su postura frente a la ciencia ficción en una frase que marcaría el tono de la entrevista.

    Reeves reflexiona sobre el lado oscuro de la tecnología

    Más allá de los personajes de ficción que ha encarnado, el actor se mostró un tanto consternado, al tiempo que fascinado, por el potencial de las tecnologías de IA para cambiar la industria del entretenimiento e impactar el mundo en general.

    Reeves reveló a Wired que sus contratos de cine incluyen desde hace años una cláusula que impide alterar sus actuaciones sin su autorización expresa. Según explicó, la cláusula surgió a raíz de una experiencia a inicios de su carrera y aplica a los retoques digitales, por ejemplo mediante tecnologías como IA, y no al proceso tradicional de montaje de una película.

    “No me importa si alguien quita un parpadeo durante una edición. Pero a principios de la década de 2000, o quizá de los 90, modificaron una actuación mía. (No revelará de cuál se trata). Añadieron una lágrima a mi cara, y yo me quedé diciendo: “¿Eh?”. Fue como si ni siquiera tuviera que estar aquí”, rememoró.

    Su preocupación parece centrarse en el potencial de las nuevas herramientas tecnológicas para suprimir la creatividad humana y restarle agencia a los creadores. El actor de John Wick así lo apuntó cuando expresó su impresión poco favorable de los deepfake, (una tecnología que básicamente aprovecha IA para recrear rostros y movimientos).

    Lo frustrante (de los deepfakes) es que pierdes tu agencia. Cuando actúas en una película, sabes que te van a editar, pero estás participando en eso. Si entras en la tierra del deepfake, no tiene ninguno de tus puntos de vista. Eso asusta.

    Si el mundo terminará en una suerte de rebelión de humanos vs máquinas, aún está por verse. Reeves, mientras tanto, parece luchar por mantenerse real en un mundo cada día más lleno de espejismos digitales. Tal y como Neo lo hizo en “The Matrix».

    Fuentes: Wired, DiarioBitcoin.

  • Para cuando muera Fidel Castro (o Cuba sea libre de tiranos)

    «Para cuando muera Fidel Castro (o Cuba sea libre de tiranos)» es una re-elaboración sobre un paper redactado por el gran cubano fallecido poco más de un año, el Dr. Armando Ribas. Su título original era «Para cuando muera Fidel Castro», dado que lo había elaborado (en base a una entrevista previa) en el año 2013 aproximadamente y nos los había enviado como colaboración, como era habitual desde el inicio de este blog. Armando Ribas habría cumplido años el 12 de Julio, el día que Cuba se levantó por primera vez en tantos años luego de la toma del poder por Fidel Castro en 1959. Seguramente ese día sonrió desde el cielo.

    Entrevista a Armando Ribas

    No tenemos la certeza sobre el año y el día de la muerte del longevo dictador cubano. Pero -intuimos- está próxima. ¿Cuáles serán las consecuencias políticas de su desaparición?

     Nos ha parecido oportuno convocar a Armando Ribas,  escritor, periodista y polemista nacido en Cuba, a emitir su opinión sobre lo que puede ocurrir llegado el momento, justo cuando una ola  de izquierda parece inundar –por decepción, o por  contagio- a casi todos los países de nuestra Latino América.

    Perspectivas Microeconómicas: ¿Qué medidas considera imprescindibles a tomar en Cuba –cuando desparezca Fidel Castro-, para generar un sistema de convivencia sustentable?      

    Armando Ribas: Para encarar el futuro de Cuba con alguna posibilidad de mejorar nuestra dramática, por no decir triste y trágica tradición política, es más que necesario, imprescindible, conocer con plena convicción las causas que produjeron esa situación.

    En primer lugar, es necesario un profundo acto de contrición por parte de aquellos que vivimos el momento agónico de la llegada de la Revolución. En ese sentido, debemos olvidar cualquier posibilidad de dividir a nuestra sociedad entre réprobos y elegidos. La responsabilidad por la dramática inserción del marxismo-leninismo, se pergeñó a través de nuestra historia republicana.

    Yo sé que el advenimiento de la “aurora” revolucionaria, fue recibido con beneplácito, euforia y emoción por la población, desde la más humilde a la más encumbrada, con la salvedad de los personeros del régimen de Batista. Esa emoción profunda y compartida se expresaba en los “slogans” que minaban toda posibilidad de análisis racional del curso revolucionario: “Cuba sí, Yankees no”; “Paredón, paredón”. Todo el que intentaba una observación era un contrarrevolucionario o un imperialista; su destino el “paredón”. Pues bien, después de cuarenta y ocho años ahí tenemos a “Cuba sí”.

    Empecemos por los que considero los iniciadores de este camino hacia el infierno. Hay quien cree que todo el problema empezó con la sombra de Castro. Mi criterio es muy diferente. Esa sombra se proyectaba ya desde el 4 de Septiembre de 1933, cuando el sargento Batista -con el apoyo del Directorio Revolucionario- destruía a la plana mayor del ejército cubano, atrincherada en el Hotel Nacional. Así, en el ’33 los revolucionarios entregaban el poder a los sargentos, y en 1959, ya generales satisfechos quizás, se lo devolvieron.

    De más está decir que nuestra cultura política en el período republicano dejaba bastante de desear. Yo era abogado y salí de la Universidad, no obstante ser dirigida por los agustinos americanos, sin conocer la Constitución de Estados Unidos ni su Bill of Rights (declaración de derechos) y, por supuesto, ignorando toda la filosofía política en que se sustentara la creación de la civilización más importante que haya conocido la historia de la humanidad.

    Locke, Hume, Ferguson, Adam Smith y aún El Federalista eran ignorados a 180 kilómetros  de La Florida, y nos reíamos de los americanos, mientras vivíamos del bienestar que producía la relación económica privilegiada que nos habían concedido. Pero esta actitud no era la de los diarieros, limpiabotas o simplemente obreros. Era la cultura de nuestra clase dirigente, entendiendo por tal la salida de los colegios de La Habana y de sus universidades, la que estaba enamorada de las palabras del romanticismo de José Martí: “Yo conozco al monstruo, pues he vivido en sus entrañas”; “nuestro vino es agrio, pero es nuestro vino”; o “con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar”. Pues bien, parece que el vino se hizo demasiado agrio para algunos y se fueron a las entrañas del monstruo; y otros, que lo siguieron tomando, decidieron -o no les quedó más remedio- echar su suerte con los pobres de la tierra.

    El comunismo, a su vez, tenía en Cuba otro carácter singular, su mayor representación era la de un negro -o si se quiere de un afrocubano para no ser políticamente incorrecto-, el Sr. Blas Roca. Dicho sea de paso, si bien no lo conocía estoy seguro que este señor tenía una cultura superior a la del promedio de nuestra clase dirigente. Su hijo hoy aprendió de los resultados de la intelectualidad de su padre, y lo admiro por su valentía de enfrentar al “liberador de América”. Pero mi objeto era destacar que, no nos engañemos, el racismo en Cuba, que trascendía nuestra peculiar y pertinaz chabacanería, se sustentaba en la falacia de que en Cuba no había problemas raciales, pues los negros ocupaban su lugar. Parece que lo siguen ocupando, pues en toda la plana mayor del gobierno del liberador del Caribe no aparece una cara oscura, al menos que yo haya visto.

    Yo sé que lo que yo he dicho no es agradable para los cubanos en Cuba, que supongo que aún enfrentados con Fidel, les debe ser muy difícil superar esa desnaturalización de la razón. Véanse las dificultades de Alemania Occidental para integrar a los exponentes de la igualdad au trance, después de la caída del muro. Fue así que The Economist escribió hace algún tiempo que la verdadera división de Alemania, comenzó con la caída del Muro. No se crea una sociedad democrática en la que se respetan los derechos individuales, tan sólo porque se derrumba una tiranía. La Revolución Francesa fue un primer ejemplo de esta verdad manifiesta, y que tan bien explicara Alexis de Tocqueville en su libro El Antiguo Régimen.

    Tampoco va a ser recibida bien por aquellos que -escapados del “terror”- se confunden, tal como dijera Tocqueville en la obra citada: “Los pueblos odian al tirano, pero aman la tiranía”. Y aman la tiranía todos los que creen en la igualdad económica y que en la prosecución de ese fin que ignora la naturaleza humana, generan la desigualdad política, que es la opresión y la falta de libertad al desconocer los derechos individuales. En ese sentido, mi experiencia en Miami es que el odio a Fidel Castro a veces obnubila el entendimiento de la naturaleza misma de los factores y creencias que conducen a la tiranía.

    La comprensión de este fenómeno es imprescindible para que la experiencia cubana en Miami se convierta en un nuevo hito en la historia de América Latina. Con admiración observo los logros alcanzados por los cubanos en La Florida y la incógnita es, por qué no se hizo eso en Cuba antes de Fidel Castro. Ello hubiera impedido que la revolución triunfara. A partir de esta exitosa inmigración, los Estados Unidos han incorporado una nueva capital: New York, la capital del mundo; Washington, la capital de Estados Unidos; y Miami, la capital de América Latina. Es decir, la bisagra a través de la cual se funden dos culturas que iniciaron su curso histórico con un mismo fin: la libertad; pero al Sur se cerró el camino, pues se confundió independencia con libertad. Veamos un ejemplo, Puerto Rico no es independiente, pero los portorriqueños son libres; Cuba es independiente, pero los cubanos son esclavos, y algunos, o muchos, sin saberlo.

    Al igual que lo había mostrado Argentina en el siglo pasado, las sociedades que aceptan los principios liberales fundados en el derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la propia felicidad, triunfan. En tanto que aquellos que insisten en la contradicción entre los intereses particulares y los intereses generales (bien común), fracasan bajo el peso de los intereses particulares de las burocracias que crean, y del interés particular del tirano de turno.

    La comprensión de la naturaleza misma de esta experiencia es un compromiso fundamental de los cubanos con la historia. Así, evitaríamos que el amor o el odio hacia Fidel Castro, provoque el error político de mantener un embargo absurdo, cuya inutilidad ha sido mostrada por más de 42 años en el indudable éxito político de Castro al mantenerse en el poder, conviviendo ya con diez presidentes de Estados Unidos. Ese embargo es el desideratum para la dictadura castrista, ya que le significa la gran excusa por el desastre causado por un sistema contra natura, y que no necesariamente se corregirá por la muerte del “Máximo Líder”. La preparación para la desaparición de la escena de Castro pasa inexorablemente por un acercamiento paulatino hacia los cubanos que sufren, y que no están en Miami.

    Ese acercamiento, que vaya cerrando las heridas entre los que sufren y los que odian, sólo se puede lograr dejando de odiar y ayudando a los que sufren, con el restablecimiento de las relaciones económicas. La mayor amenaza a la estabilidad del régimen es el mejoramiento de las condiciones económicas y/o la exposición clara sobre el origen de los males que padecen. El resto de América Latina dejará de ver en Fidel a ese portento de David frente a un Goliat que se empeña en presentarse como tal. Lamentablemente, el embargo se ha convertido en el medio de ganar las elecciones en La Florida, en tanto que el acuerdo inmigratorio legitima la inmoralidad de otorgarle la libertad a 20.000 ciudadanos cubanos por año, y dejar en manos de la policía castrista el mantenimiento de las cadenas para el resto.

    Odio aparte -aclaro que yo dejé Cuba en 1959, y no porque fuera partidario de Batista-, es menester reconocer los logros de la revolución en materia de educación. La parte más difícil, es despojar a una población -en muchos casos científica y técnicamente preparada y en casos sobresalientes- de la tergiversación política que es la que le impide alcanzar el estadio de bienestar que su educación le permitiría. Veamos el caso de Rusia: es muy posible que tanto científica como intelectualmente, los rusos no le vayan a la zaga a los americanos -y en algunos casos, hasta los aventajan-, pero el que implosionó fue el sistema soviético. La razón: la confluencia entre la excelencia científica y la ignorancia filosófico-política.

    Entonces es necesario el futuo entendimiento y el acercamiento, para rescatar lo positivo de la enseñanza cubana en el orden de la ciencia y eliminar la tergiversación ideológica que determina que los médicos e ingenieros prefieran trabajar de taxistas en los hoteles para los turistas. Este proceso es difícil y si no, veamos lo que ocurre en todos los países ex-comunistas, donde finalmente los comunistas ganan las elecciones. No creamos que de pronto, los capitales cubanos se van a colocar a una Cuba post Fidel. El capital no es cubano ni tiene sentimientos, y Florida no tiene el poder de Alemania Occidental. Tampoco la mayoría de los cubanos va a volver -salvo excepciones- y mucho más difícil es que puedan participar con éxito del poder político en una isla liberada de Fidel y encadenada psicológicamente a esa enfermedad neuronal que responde al marxismo.

    P. M. ¿Cuál es su opinión sobre el mejor instrumento para iniciar un camino hacia la democracia en Cuba: derrocar a Fidel o esperar su desaparición?

    A. Ribas: Entre Kant y Hegel desarrollaron el principio de la razón en la historia, y el segundo llevó ese principio a sus últimas consecuencias, que era la deificación de la guerra como la forma en que los estados hacen su irrupción en la historia. Al aceptar este principio, Hegel, discutiendo a Cicerón, había señalado que César había cometido el delito imposible de matar a la República, que estaba muerta. Pues bien, se me antoja en términos hegelianos comparar a Fidel con Julio César. Cuarenta y cinco años de enfrentamiento con la nación más poderosa que haya conocido la historia, y su supervivencia no la pudieron mostrar ni Hitler, ni Mussolini ni Stalin. Diez presidentes de Estados Unidos, dan cuenta de una figura que tiene, mal que nos pese, un lugar en la historia aún cuando podamos considerarlo como el caballo de Atila, que por donde pasaba no crecía la hierba.

    Recientemente, Fidel Castro acusó nuevamente a Estados Unidos de pretender invadir a Cuba, pero que él moriría peleando, a lo que alguien de la Administración le respondió socarronamente que moriría hablando. Y es cierto, porque Fidel sabe que su pelea más eficiente está en su retórica, que mal que nos pese se encarna en nuestras percepciones éticas. Comentando a Sócrates y los sofistas: “Esta mascarada sólo puede ser llevada a cabo poniendo el vocabulario moral convencional al servicio de sus propósitos privados. Debe de decir en las Cortes y en las Asambleas lo que la gente quiere oír, de manera que pongan el poder en sus manos… Él debe tomarlos primero por los oídos antes de agarrarlos por la garganta”.

    Es evidente que la diferencia entre Cuba y el resto de América Latina es que ya gracias a su razón en la historia, Fidel tiene a Cuba agarrada de la garganta, mientras insiste en tomar a los latinoamericanos por los oídos. Es decir, que Cuba no es un problema para 13 millones de cubanos, encerrados en 114.000 km2, sino que se extiende a todo el continente, donde la ética convencional -basada en la mala distribución de la riqueza-, justifica al antiamericanismo, por más estúpida que esta actitud sea.

    Al mismo tiempo, la incomprensión de esta realidad racional, ha hecho que se desarrollara la teoría de que Fidel Castro pretende una invasión americana para pasar como héroe en la historia. Si hay algo que Fidel ha mostrado hasta la saciedad es que no tiene la más mínima aspiración de héroe (desde el cuartel Moncada en adelante). Su gran heroísmo es la palabra; la supuesta amenaza de una invasión es lo que le permite aumentar la presión, y no la posibilidad del dinero del Banco Mundial. Confundir el interés de Fidel Castro con los préstamos de los organismos internacionales, es ignorar los principios más elementales de El Príncipe y aplicar, por el contrario, la ortodoxia moral convencional, olvidando que el miedo es el gran factor de las tiranías. Para mí, la única alternativa viable son los tanques Sherman, que le darían a Estados Unidos en el continente por los menos el respeto, ya que no el amor, por más que lo pretendan. Fidel ya está en la historia, lo que queda por determinar es hasta cuándo esté en este mundo, y los Estados Unidos tienen la fuerza, pues en la batalla de las palabras ha ganado y sigue ganando, lamentablemente.

    P. M.: ¿Cuáles cree usted que han sido las causas profundas del éxito de Fidel Castro para mantenerse en poder durante casi medio siglo?

    A. Ribas: Mi criterio es que el golpe que determinó el curso posterior de los acontecimientos en Cuba fue el 4 de septiembre de 1933. En aquella oportunidad, que no podemos olvidar, el Sargento Batista derrocó a la plana mayor del ejército e hizo la transubstanciación de los sargentos en generales.

    Este hecho fue a mi juicio trascendente, pues Cuba, que era una privilegiada en las relaciones con Estados Unidos y no era un país ideologizado sino tal vez diría provinciano, ignorante de la civilización que nos amparaba, era quizás el último que podía pensarse caería en manos de los comunistas. Por eso he dicho que Cuba no es un caso único en América Latina sino un caso extremo. Ahora bien ¿cuál es la causa que determinara que fuera la única república latinoamericana que cayó en manos del totalitarismo comunista? La respuesta es la ausencia del ejército. Los “sargengenerales” le entregaron el poder a Fidel Castro, en tanto que en América Latina, con sus errores y excesos, fue el único baluarte que enfrentó la subversión comunista en el continente.

    Lamentablemente, Estados Unidos ha aceptado como modelo institucional la existencia de elecciones e ignora la ausencia de seguridad jurídica (vigencia de los derechos individuales) como consecuencia de la denominada justicia social. La Historia nos muestra que mientras más justicia social, (más derechos sociales), menos respeto por la propiedad y en consecuencia más necesidades y mayor omnipotencia del Estado, broquelado detrás de las “instituciones” que ignoran su función primordial, cual es la limitación del poder político que es la contra cara de la libertad.

    Las reflexiones anteriores no pretenden un enjuiciamiento de nuestro comportamiento a más de 40 años, sino una advertencia respecto a lo que ocurre hoy –digo hoy– en América Latina, donde el marxismo al descubierto o solapado pervive. Los votos no convierten una estupidez en una virtud, y por alguna razón Tocqueville se refirió al excepcionalismo americano y así lo recoge la revista The Economist. O aprendemos el significado ético-político del rule of law, la defensa de los derechos individuales, o las democracias fracasadas -como la de Weimar- desembocarán en un nuevo totalitarismo fundado en la virtud sublime de la superación de las necesidades.

    P:M.: ¿Cómo resultó posible que estando gobernando el ejército cubano, los revolucionarios comunistas triunfaran tan rotundamente?

    A. Ribas: Según la “sabiduría ortodoxa”, Cuba era el burdel de Estados Unidos. En su libro El Cuarto Piso, el embajador en La Habana, Earl T. Smith escribió: “Si pudiera conseguir un jurado de doce personas imparciales, estaría dispuesto a apostar cien mil dólares a que puedo convencer a todos los miembros del jurado antes de 24 horas de que el movimiento de Castro está infiltrado y dominado por los comunistas.” Decididamente, los políticos americanos habían pasado a desconocer a los dictadores de izquierda y Castro fue la primera oportunidad de esa política. Yo no voy a dejar de reconocer que la historia política de Cuba, a partir de la independencia de 1902, cuando Estados Unidos terminó la primera intervención, deja mucho que desear. También sería falaz intentar desconocer que había burdeles en La Habana, pero en cuanto al juego, podría decir que en el casino de Mar del Plata hay ciertamente más ruletas que las que hubo en todos los casinos de La Habana.

    Tampoco voy a decir que en Cuba todo el mundo era rico y que no había ricos y pobres, o que los negros ocupaban en la sociedad el mismo lugar que los blancos. Pero sí voy a decir que nada de eso puede explicar ni la aparición de Fidel Castro, ni su larga permanencia de más de 47 años. Y desconocer esta fea realidad es una nueva amenaza que se cierne sobre el continente, independientemente del eventual deceso de Castro, que seguramente habrá de ocurrir.

    Cuando más adelante, los mismos sargentos-generales se dieron cuenta de que Estados Unidos le había quitado el apoyo a Batista, decidieron “acomodarse” con el régimen que viniese. Tanto más cuando los revolucionarios habían logrado traumatizar la vida cotidiana y la gente ya pensaba que cualquier cosa era mejor que Batista. Algunos datos hhistóricos dan cuenta de la corrupción política que entonces imperaba en la isla de los sargentos. En primer lugar, se votaban los presupuestos para la lucha en la Sierra Maestra y los políticos los dividían con los militares. En consecuencia, mandaban al frente algunos hombres casi desarmados, que finalmente engrosaban las filas de las guerrillas.

    En Santiago de Cuba, se encontraba la base militar más importante después de la de Columbia, que estaba en La Habana. Fidel Castro fue a dialogar con el jefe de dicha base, y éste le rindió sus 5.000 hombres frente a menos de 300 guerrilleros, a cambio de su nominación como jefe del próximo “ejército revolucionario”. Por supuesto, los sargentos les vendían las armas a los revolucionarios, total daba lo mismo, viniese quien viniese la Isla “era de corcho y siempre flotaría”. El dicho popular daría cuenta de esta actitud: “aquí lo que hay que hacer es no morirse, porque el muerto va al hoyo y el vivo al pollo.”

    Poco antes de la caída, el ”Che” Guevara atravesó con una columna de 200 hombres la provincia de Camaguey para dirigirse a la Sierra del Escambray. Camaguey es decididamente la pampa cubana, pero nadie lo vio pasar. En consecuencia, los sargentos le devolvieron el poder a los revolucionarios y Batista, conciente de esta realidad, escapaba con su séquito el 31 de diciembre de 1958, dejando a Cuba en la anarquía total.

    La explicación anterior es de la mayor importancia, pues la entrega de los militares sargentos es la variable explicativa del advenimiento de la noche. Todos los otros elementos no son más que causales adicionales secundarias, ya que Cuba, a pesar de la corrupción política, disfrutaba de un nivel de vida muy superior al resto de América Latina, con Argentina incluida. Corrupción e ignorancia asolaban a la tierra de Martí, pero en ello no era demasiado diferente del resto de América Latina, cuyos fracasos políticos sucesivos se sufren todavía, después de 45 años. Y el relativo éxito económico de Cuba se debía fundamentalmente a que la corrupción política no había llegado al plano de lo ideológico y a que el sistema capitalista -con las deficiencias del caso- definía la relación económica con Estados Unidos, que era sustantiva.

    P.M.: ¿Cree que el inicialmente solapado marxismo-leninismo de Fidel Castro, engañó al Departamento de Estado?

    A. Ribas: Llegado Fidel a La Habana, 7 de enero de 1959, se convirtió rápidamente en el poder detrás del trono y el país se gobernaba por televisión a través de los invariablemente interminables discursos del “Comandante”. Las prevenciones de Smith fueron corroboradas en el primer discurso de Castro a su llegada a La Habana, después de haber hecho (a lo Mao Tse Tung) una gran marcha desde Oriente. Allí, por si había alguna duda, dijo y yo lo recuerdo, pues tuve la oportunidad de oírlo personalmente: “Nosotros estamos aquí no por el Pentágono, sino en contra del Pentágono” y, dicho y hecho, expulsó a la misión militar americana en la isla. No obstante, Estados Unidos todavía durante el gobierno de Eisenhower, decidió contemporizar con el régimen y mandó un nuevo embajador, el Sr. Bonsal. Castro, ni lento ni perezoso, lo hizo esperar seis horas, de plantón, antes de recibirlo finalmente en el palacio de gobierno.

    Todavía hoy se piensa que Castro apeló a la Unión Soviética porque los Estados Unidos no lo apoyaba. Lo último que quería Fidel Castro era un acuerdo con Estados Unidos, aun cuando durante algún tiempo escondiera sus verdaderos designios, y decía que su revolución no era roja, sino verde oliva. La sabiduría popular bautizó a su revolución de “melón”: verde por fuera y roja por dentro. Castro había llegado bajo el eslogan de restaurar la Constitución de 1940. Mis reservas respecto de dicha Constitución me las guardo por el momento, pero la misma disponía el llamado a elecciones, a lo que Castro respondió “para qué”. La realidad es que de haber habido elecciones en aquel momento, Castro podría haber obtenido más del 90% de los votos.

    Pero la institucionalidad no era su objetivo y efectivamente el presidente Urrutia pasó a la historia con el apelativo de “cuchara” (ni pincha, ni corta). Al fin, al poco tiempo, Castro por televisión cambió la Constitución o el sistema presidencialista por uno supuestamente parlamentario, en el cual él mismo sustituía a Miró Cardona como Primer Ministro, pero con facultades extraordinarias. Las decisiones en dirección al autoritarismo, se sucedieron a pesar de que por algún tiempo la clase dirigente política, empresaria  y periodista seguía “esperanzada”, contemplando la llegada de la revolución como una alborada.

    Ya en 1961, los hechos eran evidentes y el rumbo estaba decidido cuando el propio Fidel Castro reconociera públicamente –en el Luna Park de Buenos Aires- que toda su vida había sido marxista-leninista. La política americana intentó un cambio y finalmente se planeó la fracasada invasión de la Bahía de Cochinos. Pero el Diablo metió la cola, y en las elecciones de 1960 ganó John Fitzgerald Kennedy, cuya visión del mundo se oponía ya a la tradicional de las instituciones americanas. Así, en su discurso famoso sobre América Latina dijo que -según tengo entendido proviene de las palabras de Mussolini-: “no preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país.” Con esas palabras revertía la doctrina de los Founding Fathers, según la cual la razón de ser del gobierno es la fefensa de los derechos individuales (rule of law) y no lo es la razón de Estado. Este período fue gráficamente calificado por Paul Jonhson, con el sugestivo título de El intento de suicidio americano.

    Al olvidar aquel principio, la política americana hacia nuestro continente parte de un supuesto falso, que es que el sufragio universal per se y, consecuentemente, la ausencia de militares en los gobiernos- demostraría la vigencia de los valores de la libertad. Ignora, así, que en la mayor parte de nuestros países se desconoce la esencia misma del rule of law y peor aun, que en ellos el antiyanquismo determina la victoria en las urnas.

    Al mismo tiempo, la política seguida con Cuba ignora el principio de Maquiavelo respecto a que “el que no va a usar la daga, no debe mostrar la empuñadura”. Ese principio fue seguido por Teddy Roosevelt cuando dijera: “speak soft and carry a big stick” (habla bajo y lleva un gran palo). Pues bien, el embargo convierte a Fidel Castro en el David que ha vencido al Goliat del imperialismo, por 48 años. Esta realidad empaña la imagen real de Estados Unidos en el continente, y yo diría que en el mundo. Se olvida, entonces, que la libertad que se disfruta en Occidente se ha debido, indudablemente, a la presencia de Estados Unidos en el mundo.

    La revolución cubana hoy no es el mayor peligro en el continente, pero su persistencia es un símbolo del antiimperialismo prevaleciente, tras el cual se esconde la presencia del marxismo en América, aun después de la caída del Muro de Berlín. Es indudable que el peligro cruzó el Caribe y se trasladó a la República Bolivariana. Así, vemos los pasos sucesivos de Chávez, que siguen sin prisa pero sin pausa la evolución de la revolución cubana.

    P.M.: ¿Considera usted el caso de la Dra. Hilda Molina, como una incongruencia del gobierno argentino en materia de derechos humanos?

    A. Ribas: La Dra. Hilda Molina fue fundadora y directora del Centro Internacional de Restitución Neurológica (CIREN), y renunció a su cargo en protesta por el transplante de tejido cerebral de fetos para la supuesta cura del mal de Parkinson. Así, lo manifestó en declaraciones formuladas al Miami Herald, donde expresó lo siguiente: “que renunció al CIREN en La Habana porque se oponía a estos transplantes”, y agregó: “Durante los siete años que dirigió el centro, hizo 50 transplantes con fetos de 3 y 12 semanas, tomados de abortos terapéuticos.” La razón evidente por la cual Castro no permite la salida de la Dra. Molina es porque teme que divulgue la realidad de lo que se hace en el CIREN. Es decir, que tal como lo declara la Dra. Molina, se estarían haciendo abortos no terapéuticos o sea de madres a las cuales, aun sin su conocimiento, se le provocan los abortos.

    Su reacción fue despedir al embajador argentino en La Habana, y además, forzar la salida del Ministerio de Relaciones Exteriores del asesor principal del desairado canciller Bielsa. Pero peor aun, la realidad de lo que ocurre en el CIREN, es lo que el gobierno argentino pretende ignorar. Después de todo, lo mismo hace Unión Europea bajo la influencia de Rodríguez Zapatero. Es evidente que la lucha ideológica permanece en el continente, legitimada ahora en algunos países por el sufragio universal.

    Finalmente, quisiera cerrar esta entrevista recordando lo que nos dijera Tocqueville: “La experiencia nos enseña que el momento más peligroso para un mal gobierno, es aquel en que empieza a reformarse…..El mal que se sufría pacientemente como inevitable, resulta insoportable en cuanto surge la idea de sustraerse a él. Los abusos que entonces se eliminan parecen dejar más al descubierto los que quedan, y la desazón que causan se hace mas punzante; el mal se ha reducido, es cierto, pero la sensibilidad se ha avivado.

    Publicada en «Perspectivas Microeconómicas»

  • Christine Lagarde, presidente del Banco Central Europeo, pronostica una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año

    Entrevista a Christine Lagarde, presidenta del BCE, realizada por Dominique Seux, Federico Fubini, Thomas Hanke y Carlos Segovia y publicada el 19 de mayo de 2020 en la Web del Banco Central Europeo.

    Emmanuel Macron y Angela Merkel proponen un fondo europeo de recuperación de 500.000 millones de euros. ¿Le parece suficiente para que el BCE no tenga que hacer el esfuerzo solo?

    Las propuestas de la iniciativa franco-alemana son ambiciosas, concretas y bienvenidas. Allanan el camino para una emisión de deuda a largo plazo de la Comisión Europea y, sobre todo, permiten la asignación de una importante ayuda presupuestaria directa a los Estados más afectados por la crisis. Esto demuestra el espíritu de solidaridad y responsabilidad mencionado por la Canciller la semana pasada. No puede haber un fortalecimiento de la solidaridad financiera sin una mayor coordinación de las decisiones a nivel europeo.

    ¿Los países europeos están saliendo gradualmente de la fase de contención. ¿Cuál es el impacto económico en la zona euro?

    Estamos ante un ‘shock’ considerable y desconocido en tiempos de paz. Debemos afrontarlo con determinación para ayudar a nuestras economías a recuperarse lo antes posible y evitar una crisis social. Nuestros escenarios consideran una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año, con un escenario central del 8%. Revisaremos nuestras proyecciones el 4 de junio, pero en el peor de los casos, anticipamos una caída del 15% del producto interior bruto sólo en el segundo trimestre. En realidad, es difícil evaluar el efecto del desconfinamiento en cada país, especialmente si tenemos que incluir la hipótesis de una segunda ola de la epidemia en otoño. Hay un factor que parece probable: si hay una segunda ola, su impacto económico debería ser menos grave, ya que la experiencia está dando sus frutos.

    En esta crisis, ¿cuál es el papel del BCE? Según los Tratados, no incluye el crecimiento y el empleo en su mandato…

    La estabilidad de los precios está en el centro de nuestro mandato, con una inflación inferior, pero cercana, al 2%. En circunstancias como las actuales, cuando la inflación -y las expectativas de inflación- están muy por debajo de nuestro objetivo y la economía está en profunda recesión, el BCE debe aplicar una política monetaria tan acomodaticia como sea necesario para estabilizar tanto la inflación como la economía. Debemos intervenir siempre que haya un riesgo de endurecimiento de las condiciones financieras. Y debemos asegurarnos de que la política monetaria se transmita a todos los países de la zona del euro, en todos los sectores. Este es el propósito de nuestro instrumento extraordinario, el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP).

    ¿Merecen ayuda todos los países en los que parece que la política monetaria no está produciendo los efectos deseados?

    Por supuesto que la merecen. La transmisión de la política monetaria es tan importante como la propia política monetaria.

    La crisis financiera de 2012 y después la crisis de la deuda de 2015 en Grecia amenazaron el futuro del propio euro. La crisis económica de hoy es mucho más fuerte. ¿Existe el riesgo de que la eurozona se rompa?

    No. La situación no es para nada la misma. Esta vez no se trata de una crisis financiera e inmobiliaria que se ha extendido a toda la economía, ni de una crisis en la que un país se ha puesto al margen del resto al haber aplicado una mala política económica. Es un golpe simétrico, que afecta a todas las economías al mismo tiempo. Para proteger la salud de los europeos, los responsables políticos han decidido cerrar parcialmente sus economías. Por consiguiente, es importante que todos los países vuelvan a arrancar en buenas condiciones utilizando todos los instrumentos disponibles.

    ¿El riesgo de ruptura del euro es por lo tanto cero?

    Sí, y recuerdo que el euro es irreversible, está consagrado en los Tratados.

    Los diferenciales de los tipos de interés de las deudas de los países del sur de Europa son mayores que a principios de marzo, a pesar de las medidas que ha tomado: ¿está satisfecha?

    Insisto: es nuestro papel asegurar la correcta transmisión de la política monetaria en todos los países de la zona del euro. Seguiremos actuando sin pestañear. Desde que el BCE anunció el 18 de marzo el PEPP, el diferencial italiano (frente al tipo a 10 años del Bund alemán) ha disminuido considerablemente. También ha bajado la prima de riesgo de España y la de Portugal.

    ¿Cómo valora la reacción de los responsables políticos ante la crisis? En 2012, el «whatever it takes» de su predecesor se produjo después, y no antes, de que los gobiernos europeos contrajeran compromisos…

    A nivel nacional, los Gobiernos han tomado medidas para afrontar el desafío. Entre las ayudas directas a los hogares, las moratorias y los avales al sector privado, han puesto sobre la mesa el equivalente a 20 puntos del PIB de la zona del euro. Eso es mucho. Por su parte, la Comisión Europea ha eliminado las limitaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desbloqueado los mecanismos de ayuda estatal: esto era esencial. Pero hay un límite a todo esto: el esfuerzo ha sido demasiado asimétrico. Dependiendo del país, varía entre el 2% y el 40% del PIB, si añadimos las ayudas directas y los avales. Los países económicamente más débiles, que en algunos casos son los más afectados por el virus, no tienen el margen de maniobra presupuestario para hacer el esfuerzo necesario para que sus economías vuelvan a ponerse en pie. Por consiguiente, la solución es un plan de estímulo fiscal europeo rápido y sólido para restablecer la simetría entre los países a medida que salen de la crisis. Claramente, este plan debe proporcionar más ayuda a los países que más la necesitan. Proporcionar esta ayuda colectiva interesa a todos los Estados miembros.

    ¿Qué espera del Consejo Europeo?

    El Consejo tiene una inmensa responsabilidad y estar a la altura de la gravedad del daño económico y del sufrimiento social. ¿Qué se ha hecho hasta ahora? 540.000 millones de euros ya están potencialmente disponibles, entre lo que proviene del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE): los avales adicionales a las empresas (centradas en las pymes) prometidas por el Banco Europeo de Inversiones; y el plan SURE de la Comisión Europea para cofinanciar el trabajo a tiempo parcial, que debería ponerse en marcha a partir de junio. Las líneas de crédito del MEDE no son como los programas de rescate del pasado. Son ofertas de préstamos equivalentes a hasta el 2% del PIB de cada Estado, a tipos muy bajos y con condiciones mínimas. Basta con que el solicitante demuestre que los fondos se destinan a gastos sanitarios directos e indirectos para combatir la pandemia. Este paquete de medidas de apoyo es bienvenido, pero es claramente insuficiente para hacer revivir la economía de la zona euro.

    ¿A cuánto debe ascender?

    Estimamos que el total de las necesidades de financiación adicional de los Estados, generadas por esta crisis, sólo para el año 2020, se sitúa entre 1 y un 1,5 billones de euros. Algunos alcanzarán fácilmente las cantidades necesarias, mientras que otros van a necesitar la solidaridad financiera comunitaria. Su tamaño y composición dependerán de la ambición de los jefes de Estado o de Gobierno, guiados por Charles Michel y Ursula von der Leyen. Este plan europeo de recuperación, que espero sea rápido y masivo, también tendrá que centrarse en la inversión en bienes públicos de interés común, aquellos que es mejor financiar juntos que solos, porque eso es más eficaz. Incluyo aquí la seguridad sanitaria, la transición hacia una economía más ecológica, más digital y más protectora de la biodiversidad.

    Si el Consejo Europeo no crea un fondo de recuperación suficiente, ¿pueden los países más vulnerables contar aún con el programa de rescate del BCE (OMT) y bajo qué condiciones?

    El programa OMT sigue siendo un instrumento importante en la caja de herramientas europea, pero fue diseñado para la crisis de 2011-2012, que es muy diferente a ésta. No creo que sea el instrumento más adecuado para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis sanitaria creada por Covid-19. Hoy en día y ante tal choque sistémico, es el PEPP, nuestro programa de compra de valores públicos y privados de 750.000 millones de euros, el más apropiado.

    Su importe fue calculado en marzo, cuando teníamos una idea aún imprecisa de la recesión. Si sus previsiones cambian en junio, ¿será éste el momento de revisarlo al alza?

    Sobre este tema, hemos sido y somos muy claros: no dudaremos en ajustar el tamaño, duración y composición del PEPP tanto como sea necesario. Utilizaremos toda la flexibilidad necesaria dentro de nuestro mandato. No tenemos ningún obstáculo psicológico.

    La situación presupuestaria de Italia, España y Francia era difícil incluso antes de la crisis. ¿No le da escalofríos su situación actual? ¿Se debería abandonar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento?

    La prioridad hoy en día es ayudar a las economías a recuperarse. Los Estados gastan y las deudas aumentan en consecuencia, y la relación deuda/PIB subirá porque estamos en recesión. Todos los países del mundo están viendo aumentar sus niveles de deuda: según las previsiones del FMI, la deuda de los Estados Unidos alcanzará más del 130% del PIB a finales de 2020, mientras que la zonadel euro estará por debajo del 100%. Hablo de una media, por supuesto, porque hay diferencias entre los países de la zona del euro. Pero para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no debemos centrarnos en el nivel de la deuda con respecto al PIB. Hay que tener en cuenta el nivel de crecimiento y los tipos de interés vigentes. Estos dos factores son decisivos.

    Creo que esta crisis es una buena oportunidad para modernizar las modalidades del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora está suspendido. En el pasado se han hecho propuestas innovadoras, incluso por parte del FMI, que deberían ser examinadas de nuevo. Se debe medir su relevancia y eficacia. Creo que los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tendrán que ser revisados y simplificados antes de pensar en restablecerlo, una vez que hayamos salido de esta crisis.

    ¿Qué opina de la idea de los coronabonos como forma de mutualizar la deuda?

    Lo importante es que todos los países europeos se den cuenta de lo interdependientes que son: una cadena de fabricación de automóviles alemana puede pararse porque no hay piezas de repuesto italianas, españolas o francesas. La integración comercial dentro de la zona del euro es tan fuerte hoy en día que es obvio que a todos los países, especialmente a los más fuertes, les interesa que los más débiles se recuperen. De lo contrario, todos salen perdiendo.

    Si el plan de recuperación europeo combina las subvenciones comunitarias y los préstamos a muy largo plazo, con tipos de interés bajos, destinados principalmente a los países que más los necesitan, habremos dado un gran paso adelante en la solidaridad financiera europea.

    ¿Qué considera préstamos a muy largo plazo? ¿10, 30, 50 años?

    En el caso del fondo europeo de recuperación, el plazo de vencimiento de los préstamos debería ser de unos 10 años como mínimo, pero es evidente que unos plazos más largos ayudarían a repartir los costes de la crisis a lo largo del tiempo. El BCE, por su parte, está comprando valores con vencimientos muy largos, hasta 30 años.

    ¿Qué es lo que realmente está en juego en la decisión del Tribunal Constitucional de Karlsruhe? ¿Su independencia, la primacía del derecho europeo o la actitud de Alemania hacia la UE – o el propio euro?

    Hemos tomado buena nota de esta decisión. El BCE está sujeto a la legislación europea, rinde cuentas ante los miembros del Parlamento Europeo y, en última instancia, responde ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En diciembre de 2018, el TJCE dictaminó sin lugar a dudas que las compras de títulos del Estado por parte del BCE (programa PSPP) cumplen plenamente con su mandato y la legislación europea.

    ¿Pero no es esto un serio desafío al orden jurídico europeo? Europa se construyó en base al estado de derecho …

    Europa es una arquitectura del derecho; la Unión Europea está construida sobre un orden jurídico muy claro. Y la independencia del BCE, garantizada por los Tratados, es un pilar del pensamiento monetario alemán. Esto es lo que le da al BCE la fuerza para cumplir su mandato.

    ¿Puede usted, a pesar de esta decisión, seguir utilizando sus programas de recompra de deuda?

    Sí, el fallo del propio Tribunal Constitucional alemán es explícito: dice que el programa PEPP decidido en el contexto de la pandemia no se ve afectado por este fallo. No temo ni por el programa frente a la pandemia (PEPP) ni por el programa anterior, que se refiere a las compras de deuda a partir de 2015 (PSPP). Ya digo que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictaminó que estaba en conformidad con los Tratados en diciembre de 2018. Nos mantenemos firmes en la búsqueda de nuestro objetivo de estabilidad de precios.

    ¿No teme que surjan dudas en los mercados financieros y que esto limite la eficacia de su política?

    El PEPP es un programa de compras selectivas y limitadas en el tiempo y responde a circunstancias excepcionales. Las demás instituciones europeas también han tomado medidas excepcionales en esta crisis.

    ¿La legitimidad del PEPP está asegurada por la excepcionalidad del momento?

    Está absolutamente justificado por esta conmoción excepcional.

    ¿Pero cómo va a posicionarse el Bundesbank y participar – o no – en los programas del BCE bajo estas condiciones?

    De acuerdo con el Tratado, todos los bancos centrales nacionales deben participar plenamente en las decisiones y en la ejecución de la política monetaria de la zona del euro.

    ¿El Bundesbank tiene libertad de criterio?

    Cada banco central nacional de la zona del euro es independiente y no puede aceptar instrucciones de los gobiernos. Esto está establecido en los Tratados.

    ¿Pero cuál es el papel del BCE en este conflicto?

    Mi convicción es clara. El BCE recibió un mandato de los Estados miembros de la UE cuando redactaron y ratificaron el Tratado. El BCE está sujeto a la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Seguiremos siendo responsables ante el Parlamento Europeo y explicaremos nuestras decisiones a los ciudadanos europeos.

    En los próximos años, ¿cómo podrán los países más endeudados deshacerse de las deudas contraídas por el virus? ¿Serán canceladas, alargadas, reducidas?

    La solución es generar un crecimiento sólido y sostenible que, con el tiempo, permita amortizar la carga de la deuda y permita que nuestras economías se desarrollen de forma armoniosa para satisfacer las aspiraciones de nuestros ciudadanos.

    Entre algunos economistas, la idea de la deuda perpetua ha tenido cierto éxito intelectual.

    Es, en efecto, un debate… intelectual

    Estuvo en Washington a la cabeza del FMI, volvió a Europa hace unos meses, ¿qué le sorprende?

    Volví a Europa con las mismas convicciones: nuestros modelos de crecimiento deben evolucionar, profundamente, para anticipar y frenar el cambio climático; la desigualdad es un peligro; la globalización debe ser más respetuosa con el ser humano. Desde este punto de vista, Europa tiene valores fundamentales y preciosos que inspiran al resto del mundo y que nosotros debemos defender.

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  • Hablamos con Saifedean Ammous de la dolarización, el patrón oro y el Bitcoin como moneda de futuro

    El ingeniero, economista y profesor Saifedean Ammous es toda una eminencia en el estudio del dinero. Desde hace años, sus publicaciones sobre el auge de la tecnología blockchain y del Bitcoin le han convertido en un gurú de cabecera para quienes consideran que estos nuevos desarrollos están llamados a cambiar de raíz el sistema financiero. GCC Views ha hablado con él con la mirada puesta en las lecciones que puede extraer Panamá a la hora de abrazar estas innovaciones.

    De igual modo que hubo un “patrón oro”, su nuevo libro plantea la existencia de un “patrón Bitcoin”. ¿Por qué?

     Porque creo que estamos ante un cambio de paradigma que está llamado a alterar de manera significativa la forma en que organizamos el dinero. Durante el último siglo, los sistemas monetarios han sido nacionalizados y centralizados. La planificación no es buena en ningún ámbito de la economía, de modo que tampoco lo puede ser en el caso de la moneda. De hecho, crisis como la que hemos sufrido en la última década nos recuerdan que el sistema actual tiende a la inestabilidad, la fragilidad, el exceso de deuda, etc.

    Nassim Taleb firma el prólogo de su libro. ¿Qué puntos de encuentro hay entre sus trabajos y el pensamiento del autor de El cisne negro?

     La clave para que la economía de mercado funcione es que el mercado pueda actuar en libertad y sin distorsiones. El problema es que el intervencionismo difumina responsabilidades, “rescata” a quienes lo hacen mal, castiga a quienes lo hacen bien… Por eso Taleb insiste tanto en que los actores económicos tienen que “jugarse algo” (en inglés, skin in the game). No solo comparto esta forma de ver las cosas, sino que considero que el “dinero blando” que domina en la actualidad es el causante de muchos de los males que describe Taleb. La expansión crediticia y la pirámide de deuda distorsionan el mercado y evitan que el mercado funcione correctamente. Un sistema monetario descentralizado, como el que introduce Bitcoin, cambia ese paradigma, puesto que supone el regreso al “dinero fuerte”.

    El oro fue, por mucho tiempo, el sistema predilecto de quienes defienden tesis similares a la suya.

     Creo que articular el sistema monetario alrededor del oro fue una gran conquista de la humanidad. El siglo XIX fue el siglo del oro y, por espacio de cien años, las guerras fueron escasas, la economía experimentó un fuerte crecimiento y los inventores y empresarios desarrollaron innovaciones que cambiaron para siempre nuestras vidas. Pero el éxito del oro favoreció su centralización, puesto que la naturaleza física de este y todo metal precioso exige una serie de servicios paralelos que, por economías de escala, terminan reduciendo la fragmentación de su mercado. Hay que asegurar el oro, custodiarlo, transportarlo, etc. Por esa vía, los gobiernos pudieron aumentar progresivamente su control sobre el sistema monetario, de modo que en el siglo XX se produjo un abandono paulatino de dicho estándar. Bitcoin ayuda a superar ese problema, por su naturaleza digital y su tecnología descentralizada. Por eso dejé de creer que el retorno al oro era necesario, porque Bitcoin y el blockchain han creado una alternativa superior.

    En países como Panamá no hay banco central. ¿Qué opinión le merece este tipo de arreglo?

     Bajo un sistema de este tipo, la moneda no está sujeta a los vaivenes políticos locales, lo cual es un cambio a mejor. Aunque no es el mismo sistema, también en Ecuador vemos que se ha polarizado la economía con resultados razonablemente buenos. Sin embargo, no es un sistema perfecto, porque las decisiones monetarias que se toman en Estados Unidos sí tienen implicaciones para la economía panameña. Por eso es importante apostar por un paradigma descentralizado como el que ofrece Bitcoin.

     Hay muchas criptomonedas, ¿solo Bitcoin responde a esa necesidad?

     La verdad es que la clave radica en su protocolo. Es neutral, nadie lo controla. Se apoya en una compleja estructura que asegura dicha estructura descentralizada. No en vano, ni siquiera sabemos quién es el nombre que se esconde detrás de Satoshi Nakamoto, el pseudónimo empleado por la persona que desarrolló el código que dio pie a la aparición de esta moneda. Estamos, pues, ante el producto de la acción humana. La innovación de un emprendedor, al servicio de millones de personas. Sin embargo, el problema con las demás criptomonedas es que han sido creadas por una u otra autoridad, de modo que no hablamos de sistemas neutrales y descentralizados, sino que estamos ante paradigmas monetarios en los que sí se puede identificar una fuente de poder. El mercado lo reflejará y, con el paso del tiempo, Bitcoin seguirá en pie pero muchas criptodivisas caerán.

    La privacidad es otro argumento poderoso para sumarse a la “revolución” de las criptomonedas.

     Los gobiernos quieren controlar cada una de nuestras operaciones y transacciones. Por eso es importante que Bitcoin ofrezca un mayor nivel de privacidad. Esto no significa que no deje huella, porque obviamente sí la deja. Pero sí es evidente que hablamos de una tecnología que permite frenar el continuo avance de los Estados sobre la privacidad de las personas.

    El volumen de transacciones registradas en Bitcoin superó en 2017 la barrera de los 100 millones anuales. ¿Se generalizará su uso? ¿O su avance se producirá de otro modo?

    No me preocupa tanto el número de transacciones. Ahora mismo son 300.000 diarias, creo que puede multiplicarse hasta tres millones en los próximos años. Más relevante aún es el valor de esas transacciones, que en mi opinión irá a más. También pienso que el mercado de transacciones vinculadas al Bitcoin va a explotar de forma exponencial. No me preocupa tanto el pago bidireccional, sino la capacidad del Bitcoin para engrasar un nuevo sistema de pagos, con más y más personas anclándose directa o indirectamente al Bitcoin, como en su día ocurría bajo el patrón oro.

  • Lorenzo Montanari: “En EEUU ya se está preparando una segunda rebaja fiscal”

    Lorenzo Montanari es el director de Asuntos Internacionales de Americans for Tax Reform, uno de los grupos de presión más influyentes de Estados Unidos. Antes de incorporarse a dicha institución, este politólogo italiano trabajó en una consultora de relaciones públicas y en la George Washington University. Sus artículos aparecen de forma regular en medios como FORBES o The Daily Caller. GCC Views ha hablado con él para conocer de cerca la reforma fiscal que ha aprobado Estados Unidos y sus implicaciones para Panamá y el resto del mundo.

    ¿Qué hace exactamente su organización?

    En Americans for Tax Reform (ATR) empezamos a trabajar para conseguir una reforma fiscal desde el día uno de nuestra existencia, en 1985. Nuestra misión no ha cambiado: seguimos volcados en conseguir reglas tributarias más atractivas y mejor diseñadas. En los años 80, jugamos un papel importante a la hora de promover la rebaja de impuestos que propuso el presidente Ronald Reagan. Desde entonces, nos hemos volcado en conseguir reformas a nivel regional, aunque la conversación ha vuelto al plano federal en los últimos años, de modo que se nos abrió la posibilidad de conseguir la reforma fiscal más ambiciosa en las últimas tres décadas.

    Imagino que están de enhorabuena…

    El 22 de diciembre de 2017 se firmó en la Casa Blanca la ley que oficializa la reforma fiscal de la Era Trump. No surgió de la nada: el contenido de la reforma recoge el acervo de décadas de investigación y presión que han servido para explicar por qué era necesario reducir el peso de los impuestos sobre salarios y beneficios empresariales.

    ¿Presionaron para conseguir cambios concretos o, más bien, para insistir en las líneas generales de la reforma?

    No siempre es fácil concretar una reforma. Se puede discutir cuál es la base imponible adecuada, cuál es el tipo óptimo, etc. Pero en ATR nos hemos especializado en marcar el trazo de la reforma. Nuestro mensaje fue muy claro: Estados Unidos había perdido atractivo fiscal a nivel internacional, de modo que esta era la oportunidad de cambiar el paradigma y volver a ser competitivos en el terreno tributario.

    ¿Habrá nuevos cambios en el futuro?

    El trabajo de ATR está volcado en conseguir que las rebajas de impuestos contribuyan a mejorar los sueldos netos de los trabajadores y los resultados anuales de las empresas. Por eso, por mucho que ya hayamos logrado un gran avance en 2017, estamos ya “cocinando” una nueva rebaja de impuestos. Creemos que esta “reforma tributaria 2.0” vendrá de la mano del congresista Kevin Brady, cuyo liderazgo en el terreno fiscal cuenta con nuestra colaboración y apoyo entusiasta.

    ¿Por dónde iría esa “reforma tributaria 2.0”?

    De entrada, queremos que las rebajas fiscales que tienen fecha de caducidad (2025) pasen a ser permanentes. También buscamos un nuevo recorte en el tipo general del Impuesto de Sociedades, que ya bajó del 35% al 21% pero podría ser reducido de nuevo para llegar al 20%. Además, podría mejorarse el tratamiento fiscal de los planes de ahorro, vitales para apuntalar las pensiones.

    ¿Qué ingredientes centrales tiene la reforma, sobre todo pensando en su impacto para el resto del mundo?

    Para impulsar el crecimiento, no hay nada tan importante en la reforma de 2017 como la reducción del Impuesto de Sociedades. Este punto reduce significativamente el coste de capital y contribuye a aumentar la inversión y la productividad. Otro elemento crucial ha sido el paso de una fiscalidad global a una territorial, lo que significa que ya no exigimos impuestos sobre los beneficios logrados en el extranjero. Y, no hay que olvidarlo, la nueva legislación permite repatriar activos que estaban fuera de Estados Unidos a un tipo que va del 8% para las rentas derivadas de activos ilíquidos al 15% que se cobra a los ingresos generados por activos líquidos.

    En cuanto a las familias, hemos duplicado los mínimos exentos, las deducciones aplicables por hijo y los tipos aplicados a trabajadores de todo nivel de ingresos. Alrededor del 90% de los contribuyentes va a experimentar una rebaja de su factura fiscal como consecuencia de estas medidas. Millones de trabajadores se han beneficiado, además, de una auténtica lluvia de “pagas extra”, con primas salariales de 1.000 o 2.000 dólares.

    De modo que ya hay resultados…

    Los datos de crecimiento ya apuntan que la economía se está acelerando. Este último trimestre, el PIB ha subido un 4,1%. A medio plazo Tax Foundation estima que, gracias al nuevo marco tributario, el crecimiento puede acelerarse hasta llegar a un ritmo extra del 1,7% anual. Todo eso da ejemplo al resto de mundo y envía una señal clara de que las rebajas de impuestos generan crecimiento y prosperidad.

    Países como Panamá han captado capital a base de mantener una fiscalidad relativamente baja. ¿Qué supone este giro en la política fiscal de EEUU?

    La reforma fiscal aumentará la competencia tributaria a nivel global. Se ha reabierto la discusión sobre la importancia de bajar los impuestos. En Hungría, por ejemplo, el tipo general del Impuesto de Sociedades ha caído al 9%. En Italia, por poner otro ejemplo, se habla ya de un flat tax para empresas y familias. Y ahí está el ejemplo de Irlanda, que mantiene con éxito un modelo fiscal basado en reducir al 12,5% la fiscalidad de las empresas.

    Para cualquier país del mundo, el tablero de juego ha cambiado. Toda reforma que suponga un deterioro del clima tributario se enfrenta ahora a un contexto internacional más competitivo. Para las empresas y para los trabajadores más dinámicos, Estados Unidos se ha convertido en un destino fiscal mucho más atractivo.

  • Hablamos con Scott Hodge, el artífice de la reforma fiscal de EEUU

    Scott Hodge es el presidente de la Tax Foundation, uno de los centros de pensamiento más influyentes en la compleja esfera política de Washington DC. Durante las dos últimas décadas, Hodge se ha ganado el reconocimiento de políticos, periodistas, inversores y analistas gracias a su reputación como un pensador innovador, pragmático y reformista.

    Durante el último lustro, la organización que preside ha liderado la batalla intelectual a favor de la aprobación de una reforma fiscal en Estados Unidos. GCC Views se ha entrevistado con él para conocer los entresijos del proceso y entender mejor las implicaciones de la nueva situación para la economía norteamericana y el resto del mundo.

    P: ¿En qué momento decidieron ir a por todas y reivindicar una reforma fiscal tan profunda?

    Creíamos que era el momento de actuar, de impulsar una reforma tributaria de calado. El tema lo habíamos puesto en la mesa desde hace al menos cinco años. Ya entonces logramos que en el Congreso se empezase a hablar de estas cuestiones con mucha intensidad. Nuestra inspiración venía de la reforma de 1986, liderada por Ronald Reagan, que partía de un enfoque neutral desde el punto de vista recaudatorio, pero aspiraba a conseguir un cambio sustancial en la forma de recaudar ingresos, para hacer el proceso mucho más eficiente.

    P: ¿Qué obstáculos se enfrentaron?

    Cuando empezamos a estudiar los planes de reforma fiscal que se estaban proponiendo en el ámbito legislativo nos encontramos con que las ideas que se estaban barajando no iban por mal camino en lo tocante a la simplificación de la regulación impositiva, pero no contribuían a disparar el crecimiento.

    Por ejemplo, se proponían se modificaciones en las reglas de cálculo del Impuesto de Sociedades que, si bien ayudaban a reducir el tipo general del gravamen, también acababan con deducciones muy necesarias para impulsar la actividad empresarial, como por ejemplo las reglas de depreciación o las exenciones aplicadas a determinadas inversiones. Si se hubiese aplicado aquella propuesta, no habríamos logrado cambios económicos tan profundos como los que estamos viendo.

    Esto nos devuelve a lo que pasó en 1986. En aquella reforma, que se centró en bajar el Impuesto sobre la Renta de forma muy agresiva, se compensó dicho recorte con modificaciones paralelas que, en la práctica, endurecieron la fiscalidad empresarial. De modo que quisimos aprender la lección de lo que ocurrió 1986 y decidimos apostar por una reforma fiscal enfocada en promover el crecimiento.

    P: ¿En qué se traducía ese enfoque pro-crecimiento?

    Hacía falta otro tipo de perspectiva. Desde un primer momento, defendimos que la reforma fiscal debía reunir varias cuestiones: una rebaja dramática del Impuesto de Sociedades, un refuerzo de las deducciones a las inversiones empresariales y un giro hacia un modelo territorial de tributación, lo que implica dejar de gravar las rentas percibidas por las compañías estadounidenses en el extranjero. Para tener más apoyo político, también propusimos un recorte del Impuesto sobre la Renta y de otros aspectos, pero esa era la guinda del pastel, no el objetivo prioritario.

    P: ¿Cómo lograron marcar la agenda en medio de unas elecciones presidenciales tan polémicas?

    Quisimos influenciar el proceso de reforma fiscal desde el primer momento. Nos pusimos en contacto con los candidatos que aspiraban a la Presidencia y que querían apoyar una rebaja tributaria. Les dimos acceso directo a nuestro equipo de expertos y a nuestro sistema de modelización macroeconómica, que permite estimar el impacto de distintas propuestas. Esto fue de gran utilidad, porque seis candidatos del Partido Republicano aceptaron el ofrecimiento y entraron en una “competencia” por lograr la propuesta más atractiva. Entre ellos estaba la campaña de quien luego fue elegido presidente, Donald Trump.

    En paralelo, empezamos a trabajar con Paul Ryan, un congresista clave desde hace años. El trabajo que hicimos junto a él y Kevin Brady sirvió para avanzar también por la vía legislativa. Después de los comicios, Ryan fue elegido portavoz de la Cámara de Representantes, de modo que supimos trabajar con las personas más adecuadas. Obviamente, una reforma así no se consigue fácilmente, pero el esfuerzo merece la pena y el acierto fue enfocar todo planificando a largo plazo.

    P: ¿Qué balance hace de la reforma que finalmente se ha aprobado?

    A nivel nacional, creo que hemos conseguido algo histórico. No es una reforma perfecta, pero sí es una reforma muy importante. Se acerca mucho a lo que defendíamos desde la Tax Foundation. Hay elementos de la ley que deben ser rectificados y mejorados, obviamente, pero ahora la conversación ha girado hacia los territorios subnacionales de la Unión, de modo que hemos empezado a trabajar con distintos gobiernos estatales que quieren mejorar su clima fiscal de modo similar a lo que ha ocurrido en el plano federal.

    P: En Nueva York y California tienen mucho miedo, porque la reforma fiscal les obligará a competir fiscalmente con mucha más fuerza.

    Hasta ahora, los excesos de su sistema tributario estatal se enmascaraban debajo de deducciones que permitían compensar esos impuestos a la hora de hacer la declaración federal. Eso va a cambiar y la competencia fiscal va a dispararse de forma exponencial. Nueva York, California… no lo van a tener fácil. Ya llevan años perdiendo a millones de trabajadores por motivos fiscales, de modo que las nuevas reglas acelerarán esa tendencia.

    P: ¿Y qué supone la reforma para el resto del mundo?

    La última vez que Estados Unidos rebajó su Impuesto de Sociedades, la OCDE vivió una auténtica “guerra fiscal”. Todos los países desarrollados bajaron su fiscalidad empresarial. En el mundo emergente tomaron nota poco después y se produjo un fenómeno similar. Espero que la reforma de 2018 sea evaluada en 2028 como el principio de una nueva oleada de rebajas fiscales que condujo a un mejor clima tributario para todos. Una economía como Estados Unidos, con tanta influencia en el resto del mundo, ha convertido el 21% en el nuevo estándar con el que habrá que competir.

    P: ¿Y qué supone esta reforma para los centros financieros internacionales?

    Hay 800.000 millones de dólares de dinero de empresas estadounidenses que están en el extranjero, en efectivo, y que ahora pueden volver, gracias a las nuevas reglas de repatriación. Esos 800.000 millones serán una gran inyección para la economía americana, pero al mismo tiempo supondrán una descapitalización importante para jurisdicciones en las que, durante los treinta últimos años, se han acumulado esos ingresos.

    Los paraísos fiscales y los centros financieros internacionales ayudan a facilitar la canalización de inversiones a lo largo y ancho del Planeta. Y, mientras haya diferencias fiscales entre unos y otros territorios, siempre habrá quien busque hacer negocios a través jurisdicciones que brinden un clima fiscal y económico más atractivo.

  • Si SWIFT es como una máquina de fax, Ripple es como WhatsApp: Navin Gupta

    Navin Gupta, Country Head de Ripple India habla sobre cómo Ripple está transformando los pagos transfronterizos utilizando su tecnología ledger distribuida.

    Blockchain ha sido una fuerza disruptiva para la industria financiera en los últimos años. Uno de los mejores casos de uso de la tecnología es el pago interbancario global. En este contexto, una compañía de blockchain con sede en San Francisco, Ripple, está transformando la forma en que se realizan los pagos internacionales en la actualidad. Más de cien compañías en todo el mundo se han asociado con Ripple para utilizar su tecnología. Los bancos indios, como Yes Bank, IndusInd Bank y Axis Bank, lo han utilizado para pagos interbancarios.

    ‘Ripple ha creado una superautopista en la que pueden viajar múltiples monedas, ya sean monedas fiduciarias tradicionales emitidas por bancos centrales o criptomonedas. Usando nuestra tecnología, los bancos y otras instituciones financieras pueden aumentar la velocidad de sus transacciones y ahorrar una gran cantidad de costos en remesas. Solo lleva unos 4 segundos completar la transacción y el costo de extremo a extremo es una pequeña fracción de los fondos’, dice Navin Gupta, Director de Ripple India.

    XRP: activo digital para la plataforma Ripple

    Ripple usa su activo digital nativo para liquidar transacciones. Aunque es la tercera criptomoneda más grande en capitalización de mercado, los inversores no han tenido claro su uso real en la plataforma. Según la compañía, su moneda puede jugar un papel crucial en los pagos globales al proporcionar liquidez en tiempo real a los clientes actuando como una moneda puente.

    ‘XRP es un activo digital que está diseñado específicamente para remesas internacionales y actúa como una moneda puente. Hoy, en todos los bancos, hay alrededor de 23 billones de dólares que están estacionados en fondos de liquidez. Usando XRP, se puede proporcionar liquidez bajo demanda y liberar ese dinero que está latente ‘, explica Gupta.

    Si SWIFT es como una máquina de fax, Ripple es como WhatsApp

    Los expertos han comparado Ripple con el sistema de remesas interbancarias actual, administrado por la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales (SWIFT) que conecta a unas 11,000 instituciones financieras. Afirman que Ripple pronto podría hacerse cargo del mercado debido a las características de mayor velocidad y ahorro de costos. Además, la infraestructura de SWIFT se ha utilizado para llevar a cabo timos y fraudes bancarios a lo largo de los años, que se pueden evitar utilizando un sistema de pagos en blockchain como Ripple.

    ‘La forma más fácil de contrastar los dos sería comparar una máquina de fax con una aplicación de mensajería instantánea como Whatsapp. Hoy, cuando envías dinero de un país a otro, casi perderías un porcentaje significativo de dinero solo en la transmisión misma y demoraría entre 2 y 5 días. También podría haber errores operativos en el proceso. Al utilizar Ripple, cualquier información que un banco envía a otro se valida rápidamente, a diferencia del sistema actual y al mismo tiempo reduce los errores operacionales. No solo es el acuerdo instantáneo y sin demora, la información de transacción que va de un banco a otro en la plataforma de blockchain es altamente segura ‘.

    Desarrollando un Internet de Valor

    Ripple tiene como objetivo desarrollar un Internet de valor y ayudar a sus clientes a reducir la fricción presente en la infraestructura de pagos actual. La respuesta hasta ahora ha sido bastante positiva, especialmente en varios países asiáticos como Japón, Corea e India. Según la compañía, la adopción aumentará a medida que las instituciones financieras continúen luchando con los sistemas de remesas tradicionales.

    ‘Ripple tiene como objetivo ofrecer un Internet de valor. Hemos creado un punto de referencia en la experiencia del cliente y la adopción aumentará a medida que más clientes vean el poder de la plataforma. Particularmente en un lugar como India donde las remesas mundiales están en aumento y los trabajadores siguen enviando dinero a sus hogares desde el extranjero, Ripple verá adopción para reducir la fricción en los pagos ‘, dice Gupta.

    Por Vishal Chawla. Correspondent IDG Media

  • «La criminalización de la evasión impositiva conduciría a una mayor destrucción de la riqueza.» Barbara Kolm

    Nuestra entrevistada es Barbara Kolm, quien el pasado mes de Febrero del 2017 fue una de las conferencistas en la megaconferencia Widening the Pathways to Open Societies realizada en Panamá.

    Bárbara Kolm preside el Instituto Hayek y también es Directora del Centro de Economía de Austria, ambos con sede en Viena, Austria. Es una conferencista de clase mundial en temas relacionados con políticas públicas, especialmente en temas de desregulación y competencia, el futuro de Europa y sobre la economía austríaca.

    Barbara es Profesora Asociada de Economía Austriaca en la Universidad de Donja Gorica, Montenegro y miembro de la Junta de Consultores Empresariales de la Cámara Económica Federal de Austria y miembro de la Sociedad Mont Pélerin. También es la Presidenta del Centro Europeo para el Crecimiento Económico.

    Sobre los temas más candentes de la inclusión de Panamá en la lista negra de la Unión Europea, la reforma fiscal americana  y los posibles cambios en materia tributaria en Panamá, conversamos a profundidad:

    ¿Cuál es el impacto legal y económico de la reducción de la tasa de impuestos en los Estados Unidos y en cuestiones de prosperidad ? ¿Cómo se aplicará a FATCA según su punto de vista?

    El impacto de la reducción de la tasa de impuestos es claramente positivo desde una perspectiva económica. La razón de esto es bastante obvia: si la gente tiene más dinero disponible para gastar en sus necesidades, son capaces de satisfacer más sus demandas. Eso significa que al reducir la tasa de impuestos, las personas pueden ser más prósperas. Desde el punto de vista legal, la reducción de la tasa de impuestos también es positiva. Los impuestos son siempre una intrusión en la propiedad privada, por lo que, si bien es necesario para financiar algunos «servicios» que ofrece el gobierno, deben ser lo más bajos posible para limitar la intrusión en la propiedad privada. La mejor manera de determinar cuál debe ser la tasa impositiva es la competencia impositiva internacional sin ninguna «armonización». En lo que respecta a FATCA, es muy probable que la evasión fiscal sea un problema menos una vez que se reduzcan las tasas impositivas. Como señala la OCDE, la raíz del problema de la evasión fiscal aparece en muchos casos como tasas de impuestos elevadas. Por lo tanto, si las tasas de impuestos se reducen, la privacidad bancaria probablemente será menos que un problema para los EE.UU.

    En esta perspectiva, ¿cómo ve usted al resto de Europa compitiendo con Estados Unidos para atraer inversiones?

    Desafortunadamente, en muchos países de Europa, parece haber un reflejo para intentar atraer la inversión a través de subsidios y otros favores políticos. Hasta 2008, en Europa había una tendencia a reducir las tasas impositivas de las empresas; Las tasas de impuestos se han estabilizado. Ellas promedian, sin embargo, alrededor de la mitad de la tasa de impuestos de los EE.UU. En otro aspecto, si la tasa de impuestos se reduce drásticamente, hay una gran probabilidad de que los países europeos tengan que seguir bajando su tasa de impuesto de las empresas. En paralelo: desafortunadamente, la armonización fiscal es la tendencia en la UE.

    ¿Cuál es su punto de vista de América Latina, y en especial el caso de Panamá, aliado tradicional de los valores norteamericanos, volviéndose hacia normas europeas más progresistas?

    Esto es muy desafortunado, ya que socava las potencialidades de crecimiento y por lo tanto la prosperidad de los ciudadanos. Muchos países europeos experimentan un crecimiento muy lento o incluso una economía decreciente debido a estas reglas. Es evidente que los países europeos no prosperaron debido a estas reglas, ya que se hicieron prósperos en un momento en que la economía era mayormente libre y las tasas de impuestos eran mucho más bajas. Por lo tanto, sería un error importante adoptar estas reglas si el objetivo es una mayor prosperidad.

    Dadas las actuales tasas de impuestos estadounidenses, podemos entender que, de acuerdo con la Curva Laffer, el país crecería muy fuerte, dadas las altas tasas de reducción propuestas. ¿Qué recomendaría usted, según la misma curva, para el resto de los países que, bajo las juntas directivas de las organizaciones multilaterales o de la propia OCDE, exigen tasas más altas de impuestos?

    Como argumentan los mismos economistas de la OCDE, existe una correlación entre altos impuestos y menor crecimiento económico, recomendamos encarecidamente no aumentar las tasas impositivas, ya que sus ingresos fiscales se reducirían probablemente o serían mucho más bajos de lo esperado. En su lugar, deben asegurarse de minimizar la carga fiscal al no centrarse en las tasas impositivas, sino más bien centrándose en el crecimiento económico. Los ingresos tributarios de un país pueden incrementarse también debido al crecimiento de la economía, y una de las medidas más importantes que un país puede tomar para hacer que la economía crezca más rápido es bajar las tasas impositivas. El objetivo debe ser asegurarse de que las personas se están haciendo más prósperas, es decir, asegurarse de que son capaces de satisfacer más sus demandas. Los ingresos fiscales sólo deben ser lo suficientemente altos como para proporcionar bienes públicos que las personas necesitan.

    Según las medidas mencionadas, parecería que la OCDE, las Naciones Unidas y otros consejos multilaterales piensan que la criminalización de la evasión fiscal recogería mucho más para «redistribuir esa riqueza que ahora se elude». ¿Serían correctas estas acciones para lograr la prosperidad?

    No, todo lo contrario. Existe la famosa cita de Thomas Sowell según la cual la primera lección de la economía es la escasez, y la primera lección de la política es ignorar la primera lección de la economía.
    En el caso de los impuestos, los políticos a menudo parecen olvidar que si se toma la riqueza de la Persona A para darla a la Persona B y C, hay riqueza destruida. Es un caso de lo que se ve y lo que no se ve: Lo que se ve es que B y C son más prósperos después de la redistribución. Lo que no se ve son las oportunidades de trabajo que habrían sido creadas si la riqueza no hubiera sido redistribuida. Éstas, fueron destruidas por la redistribución.
    Por ejemplo, esta riqueza pudo haber sido utilizada de una manera que creara trabajos para B y C. La redistribución también crea incentivos perjudiciales para el grupo que es gravado y el grupo que obtiene la riqueza. Además, hay altos costos administrativos involucrados en el proceso de redistribución. Por todas estas razones, la criminalización de la evasión impositiva conduciría a una mayor destrucción de la riqueza y, por supuesto, no hay camino hacia la prosperidad.

    ¿Qué consejo podría dar a Panamá desde su punto de vista y teniendo en cuenta las acusaciones de paraíso fiscal o la legislación laxa para los delitos fiscales?

    La evidencia es bastante clara: los países que a menudo son considerados «paraísos fiscales» como Hong Kong y Singapur tienen un crecimiento del PIB mucho más alto que los países no listados con los que se comparan. Por lo tanto, si el objetivo de la política económica y fiscal es asegurarse de que la gente se está volviendo más próspera, el consejo debe ser: No dar soporte a la lucha contra la competencia fiscal internacional. Se le debe decir, a los líderes de los países que hacen estas acusaciones, que dejen de amenazar a aquellos países que logran hacer que su pueblo sea más próspero. Díganle que es culpa de ellos que han implementado políticas malas, y que es su elección el comenzar a adoptar mejores políticas. La cartelización o «armonización» de las tasas impositivas no es el camino hacia la prosperidad – es el camino a la ruina.

  • Blockchain y su impacto en las aerolíneas. La visión de Air Baltic

    La aerolínea letona Air Baltic, fue la primera en el mundo en anunciar en el 2014 que aceptaba pagos en criptomonedas. Aunque la demanda aún no es grande, sigue siendo lo suficientemente significativa como para creer que al menos parte del futuro se encuentra allí. Durante la reunión del Rietumu Fintech Club en septiembre de 2017, el vicepresidente sénior de comercio electrónico, marketing y ventas de airBaltic, Jouni Oksanen, compartió sus observaciones sobre el impacto de las nuevas tecnologías fintech  en la industria de las aerolíneas.

    ¿Cómo describiría usted  o qué hay en dentro de este tema de Blockchain para la industria de las aerolíneas?

    Hay cuatro áreas diferentes. En primer lugar, en los aeropuertos donde puede automatizar la recopilación de datos sobre cada pasajero. La segunda es la gran oportunidad y el cielo es el límite allí: es todo lo que se puede pensar en gastar  su dinero mientras viaja. Por ejemplo, pagos con criptomonedas, programas de lealtad y retiro instantáneo de los puntos de bonificación ganados en una tienda. Ahora se pueden conectar todos los sistemas de puntaje de diferentes aerolíneas y el pasajero puede usarlos inmediatamente con la ayuda de Blockchain y la criptomoneda en una billetera digital. El tercer caso de uso se puede aplicar a las ofertas B2B de la aerolínea, por ejemplo,  pagando entregas de comida o combustible. El cuarto y el mayor cambio posible debido a Blockchain es la oportunidad de eliminar los servicios de intermediarios para la distribución de boletos. Hay cuatro jugadores principales a nivel mundial, pero su exclusión podría cambiar toda una industria: la distribución es uno de los elementos principales en el precio de nuestros tickets.

    ¿Cuán abiertos están los grandes jugadores de la industria a todos estos cambios?

    La aerolíneas está siguiendo los sistemas de back-end heredados existentes. Esto significa que estamos tratando de encontrar áreas pequeñas donde podamos jugar con todas las innovaciones posibles. Hoy en día, todo sucede por adelantado y el cliente puede verlo. No son posibles muchas cosas debido al hecho de que los sistemas heredados están anticuados, y los modelos comerciales en distribución no son tan flexibles como las aerolíneas quisieran.

    ¿Cuál es el mayor logro en el campo de la innovación para airBaltic?

    Si tuviéramos que vincularnos con este tema, airBaltic fue la primera aerolínea del mundo en utilizar Bitcoin en 2014. Es un paso significativo hacia la adaptación e implementación del nuevo sistema. Estaba mirando las estadísticas. Los números no son grandes, pero vendemos cerca de 100 boletos cada mes mediante el uso de criptomonedas. La mayoría de los compradores son de los países bálticos, Finlandia, Alemania y Francia.

    Senior Vice President of eCommerce, Marketing and Sales at airBaltic Jouni Oksanen

    ¿El hecho de que las criptomonedas se hayan dividido en dos recientemente influyó de alguna manera en su negocio?

    No, no lo sentimos, porque el negocio de bitcoins para nosotros es muy pequeño. No tenemos que habilitar esas nuevas monedas todavía o hacer cambios significativos. Hoy nos detenemos y observamos desde un costado, pero seguimos de cerca lo que está sucediendo en el campo de las nuevas tecnologías.

    Pero, ¿la criptomoneda es el futuro?

    Estoy seguro de que es el futuro si la regulación no afecta demasiado este campo. Si pensamos en dispositivos móviles y billeteras electrónicas, vemos que las personas buscan comodidad. La generación más joven puede estar profundamente inmersa en criptomonedas. Entonces el juego puede cambiar dramáticamente y más rápido de lo que se cree que sucederá.

    Hubo muchas discusiones sobre las tarifas que también se aplicaron a los pagos en criptomoneda. ¿Todavía existen?

    Sí, aún existen. Bitcoin, por ejemplo, no difiere mucho en comparación con las tarjetas de crédito en nuestro negocio. Estamos buscando ahorros en los costos, que es exactamente el cuarto punto mencionado anteriormente: costos de distribución para las aerolíneas. Lufthansa anunció recientemente que cobrará un extra de 16 euros por boleto si se compra en otro lugar y no directamente con ellos. Las grandes organizaciones de la industria discuten internamente cómo reducir los costos causados ​​por las agencias de viajes. No sucede nada en un día, una semana, un mes o incluso un año, pero los cambios están en camino.

    Si volvemos a hablar sobre las criptomonedas, da usted por sentado que la gente (n0) está acostumbrada a recibir todo gratuitamente?

    Alguien tiene que pagar de todos modos. Un avión necesita combustible y alguien tiene que pagarlo. El CEO de Ryanair, Michael O’Leary, dijo recientemente que en los próximos años, volar para los clientes podría ser gratis, pero luego tendrá que cargar ese costo a  los aeropuertos, porque trae gente al aeropuerto. Y luego los aeropuertos van a cargar esos costos a las tiendas. Los mecanismos de ingresos varían, pero al final del día, el costo por asiento debe cubrirse.

    Content for media Labs of Latvia

  • Zug, el cantón suizo que apuesta por el Blockchain con su marco económico liberal

    Beat Bachmann es el Jefe de Promoción Económica del cantón de Zug. Históricamente, esta demarcación se ha caracterizado por su marco favorable a los negocios y la inversión. Además, durante el último año, el proyecto Crypto Valley ha apostado por hacer de Zug un hub tecnológico especializado en la tecnología blockchain. Esto es lo que nos dijo Bachmann sobre el modelo económico del cantón y lo que supone esta nueva iniciativa.

    Suiza suele ser reconocida como una de las economías más competitivas del mundo. ¿Cuáles son los pilares en los que descansa ese éxito?

     Suiza es el centro de negocios más competitivo del mundo. Hay tres elementos clave para entender esa fortaleza: el primero es la naturaleza innovadora de nuestra economía, que procura estar insertada en las nuevas tecnologías; el segundo es el clima de confianza y seguridad en el que se mueven nuestras empresas y nuestros ciudadanos; el tercero es la calidad de vida que ofrecemos.

    La importancia de la innovación y la tecnología queda de manifiesto cuando evaluamos los excelentes resultados de nuestras empresas a la hora de lanzar nuevos productos y servicios. También ayuda la calidad del sistema educativo, que está especialmente centrado en formar para el trabajo. Además, tenemos una comunidad científica de primer nivel. Por eso logramos que Suiza sea un país tan productivo y tan apetecible para hacer negocios.

    En cuanto a la confianza y la seguridad que otorga nuestro sistema, creemos que vienen dadas por el propio modelo económico de nuestro país, que es uno de los más liberales del mundo. El coste de capital es bajo, la moneda es estable, el poder adquisitivo es elevado, la fiscalidad es moderada, la política está articulada con un buen sistema federal y la estabilidad política y económica garantizan un alto nivel de seguridad jurídica para quienes invierten en Suiza.

    Por último, nuestro país también ofrece un buen nivel de calidad de vida. Históricamente, hemos sido un país atractivo para individuos de enorme talento, que se han trasladado a suelo suizo para desarrollar su creatividad y sus proyectos. En Suiza, el trabajo, la innovación, la creatividad, el tiempo libre, la familia, el ocio… son elementos muy valorados y muy equilibrados entre sí. Además, tenemos una escena cultural vibrante, unos paisajes envidiables y un mercado inmobiliario de alta calidad.

    Las ventajas que Vd. enumera son interesantes, pero hay muchas jurisdicciones que compiten por igualar ese atractivo. ¿Cómo mantenerse en cabeza?

    Suiza, en general, y Zug, en particular, deben adaptarse y reinventarse una y otra vez. El sistema financiero, que antaño tenía gran relevancia, ha ido perdiendo peso. En paralelo, hemos apostado por fortalecer la apuesta por la digitalización. Eso queda de manifiesto con el proyecto Crypto Valley y con otras iniciativas.

    Para mantener el atractivo, es importante mandar un mensaje claro al mundo y dejar claro que somos un lugar en el que merece la pena hacer negocios. Durante las dos últimas décadas, todo tipo de estudios e informes independientes confirman que Zug es una de las áreas más atractivas del mundo para vivir, trabajar e invertir. Ahí están los índices europeos de inversión extranjera, que nos colocan en posiciones muy destacadas. También los rankings de entidades como Credit Suisse, UBS…

    Moverse por Zug es sencillo: hay buenas infraestructuras y las distancias no son excesivas. Además, las Administraciones Públicas no cultivan la distancia y el alejamiento, sino que promueven la cercanía al sector privado. Nuestras autoridades tienen una excelente reputación porque están siempre volcadas en darle un trato eficiente a empresas y ciudadanos. Este es el resultado de una estrategia de desarrollo a largo plazo que, en última instancia, transmite una idea de seguridad y estabilidad. Ante los ojos del mundo, nos reafirmamos una y otra vez como un cantón que ofrece certidumbre económica, financiera y política.

    ¿Por qué se han fijado en Zug los promotores de Crypto Valley?

    Por encima de cualquier otro factor, nada es más importante que el clima abierto a los negocios que brindan nuestras instituciones. Tenemos una Administración Pública ligera y orientada a brindar el mejor servicio posible. Los procesos y la burocracia no son un problema: aquí se resuelven los trámites con rapidez y eficiencia. Las patronales de los distintos sectores colaboran sin cesar con los políticos y los funcionarios para asegurarnos de que seguimos siendo líderes en atractivo empresarial.

    También influye la calidad de la mano de obra. En las últimas décadas se han abierto colegios técnicos e institutos especializados que buscan impulsar una educación avanzada, que va más allá de los sistemas tradicionales y que apuesta por vincular la formación a la empresa y por incorporar las últimas tecnologías. De modo que el proyecto Crypto Valley opera en un entorno en el que hay una mano de obra joven y altamente preparada.

    ¿Qué valoración le merece el proyecto?

    Zug ha cambiado mucho con el paso de los años. Los cambios han sido profundos y estructurales. Hace un siglo, o incluso menos, este cantón era, ante todo, un centro agrícola. Hoy, las industrias y servicios de alta tecnología son líderes en la actividad local. La digitalización ha jugado un papel clave a la hora de impulsar desarrollos como Crypto Valley. Sabemos que las nuevas innovaciones tecnológicas nos van a afectar drásticamente. Será para bien o para mal, porque al final depende de nuestra capacidad para adaptarnos y sacar lo mejor del nuevo entorno en el que nos movemos. Por eso nos gusta que haya nuevos desarrollos y nuevos proyectos que apuesten por explorar nuevas vías de negocio, sobre todo en el ámbito de la tecnología.

    La política económica de Zug es neutral: no damos primacía a un sector frente a otro. Al final, más que ofrecer ventajas ad hoc, lo importante es que todo el marco económico sea coherente. En este sentido, Crypto Valley se beneficia de lo mismo que se benefician otros proyectos e iniciativas: un clima fiscal atractivo y predecible, una infraestructura de calidad, una educación con oportunidades para el desarrollo profesional, una Administración Pública al servicio del sector privado.

    Todo eso ayuda a que vayan surgiendo clusters  y nuevas redes sectoriales. De hecho, Crypto Valley no es más que el resultado de un proceso dinámico que ya ha dado pie a la emergencia de compañías en el marco de las fin tech. Esto es solo el comienzo.