Categoría: Letras de Arena

  • Viernes de poemas: De la Anarquía

    A partir del viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, publicamos «De la Anarquía», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De la anarquía

    El mejor de los caminos es una simple visión de la anarquía del mundo y de pensar que de todo ello ha de surgir la nueva y eterna vida.

    El mejor de los caminos.

    Hay viajeros que andan paso a paso.

    Avanzan incansables, cual ave que emigra.

    Hay otros que van de carrera en carrera,

    Como si temieran que al detenerse

    Se les pasaría la vida.

    Pero, todos siguen igual destino,

    Cada cual según su propio afán.

     

    ¿Cuál es el mejor camino?

    Los dos son el mejor;

    Pues tal es el plan

    Que requiere de todos al andar

    Ir recogiendo semillas a raudal,

    Pues al final de tanto recorrer

    Debemos todos aportar.

     

    Que en las viñas del Señor

    Deben florecer

    Los frutos recogidos al azar,

    Por el bardo y por el vaquero,

    Por el santo y el ladrón;

    En fin, por todos y cada cual,

    Que no se trata sino de un raudal.

     

    Pues de tal copia es que debe florecer,

    El árbol que en el nuevo Edén debe crecer.

    Que su fruto ya no sea tan procaz,

    Que a un mundo entero pueda doblegar;

    Derramando niños estériles

    Y aborígenes desarraigados,

    En pos de un paraíso anhelado.

  • Viernes de poemas: De política y políticos

    A partir del viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, publicamos «De política y políticos», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De política y políticos

    Sí, he sido rudo con los políticos en general, aunque es malo generalizar. Pero la verdad es que la política no suele atraer a los mejores, porque la misma es la miel del poder y el poder corrompe. Siendo así, es raro el político que no se haya desviado, ya sea antes, durante o luego. Hoy en el 2012*, el mundo entero enfrenta un desorden social que nos está arrastrando a posibles enfrentamientos muy lamentables y es a quienes se han tomado el trabajo de estar al frente de las sociedades a los que les cae más directamente el reflejo de las sociedades que los han prohijado. Me tocó trabajar para el gobierno y dos veces dirigir una entidad gubernamental y, si algo aprendí en todo ello, es que nuestros gobiernos, en general, no sirven sin no se sirven; cada institución enfocada en los “suyo” sin una verdadera coordinación superior que responda a las verdaderas necesidades de la comunidad.

    El Politicastro

    Es de suponer

    Que quien político quiere ser

    A la patria debe servir

    Y a su pueblo engrandecer.

     

    Pero en algún recóndito lugar

    Del ancestro general

    Piratas debió haber

    Polucionando el manantial.

     

    En épocas desvanecidas en el tiempo

    Les solían denominar

    Corsarios de alta mar

    No hay escoria más mordaz.

     

    Mas el necio bucanero

    Tuvo que trocar

    El parche y pata e palo

    Por un curul y no un velero.

     

    Ahora acusa de filibustero

    Al gringo imperialista

    Despojando a todo el pueblo

    El innoble embustero.

     

    Quizás el ingenio de genética

    Podría resolver

    El entuerto proceder

    De gente tan patética.

     

    Mientras tanto no hay más

    Que en prosa descubrir

    Al astuto embaucador

    Ese pillo tan nefas.

     

    Ansioso quiero ver

    Un día porvenir

    En que el pueblo sepa usar

    Su derecho de votar.

    *Actualizado al 2023.

  • Viernes de poemas: La dictadura militar.

    Desde el viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, Borrasca, sobre La dictadura militar, que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    La dictadura militar

    Borrasca es un relato que sale de mis impresiones y experiencias vividas durante la Dictadura Militar torrijista y en particular la norieguista que fue la culminación de ese lamentable período de la vida en nuestro país. Hoy, con mirada retrospectiva, contemplo con ambigüedad ese pasado en dónde se debatía la rancia y corrupta política del confisca, parte y reparte para sustraer la mejor parte, frente a un cambio que, bien o mal, daba algún atisbo de anhelado cambio. Y sí, el cambio fue ilusorio; lo cual declaro con conocimiento propio. Hoy, confieso que apoyé a los llamados “militares”. Los primeros vuelos de lo que sería la Fuerza Aérea de Panamá (FAP) los hice yo, volando en la noche sin luces y al despegar o aterrizar en Paitilla, en busca de las estaciones “clandestinas”, aunque, hoy me pregunto quienes eran los clandestinos; creo que fueron ambos. Pero, al paso del tiempo fue obvio que cambiamos un mal por un peor. Y sí, algunas cosas se lograron; pero… ¿a qué precio? Hoy recuerdo en el patio de la comandancia militar en David que unos oficiales pateaban a un “guerrillero” herido de bala que tenían amarrado al sol sin siquiera agua. Lo hacían para demostrar lo valientes que eran.

    Hoy que tantos aún celebran haber sido dictados y conducidos como borregos, no puede un alma sensible más que hacer preguntas como: ¿A ello llaman “democracia”? O ¿será que la democracia no importa o, simplemente, no la entienden? Y sí, muy poco han de entenderla en dónde rara vez o nunca ha sido practicada; igual de la libertad de mercado o el capitalismo. Pero, en todo caso y en esa época, la poesía Borrasca, pinta en letras mi reacción a esos tiempos y esos acontecimientos.

     

    Borrasca

     

    Joven de mi patria,

    Vuelan tierra adentro las gaviotas,

    Los vientos presagian la tormenta

    Sembrada por la generación que te vio nacer.

    Alza tu frente altiva

    Que no hay mañana sin el ayer

    Lleno de recuerdos

    Forjados sobre la mar bravía.

    Tus hermanos están ciegos,

    La bruma de pasiones desenfrenadas

    Lanza su goleta al garete,

    Rugiendo cual Escila espumante.

    Iza tu vela blanca,

    Como faro resplandeciente,

    Que de albor en esta noche

    Al nuevo día.

    No desesperes al embate aterrador

    De marchantes olas marinas,

    Que azuzadas a la fría ventisca

    Quiebran a babor.

    Manda el vigía a proa.

    Que repiquen mil marmitas,

    Presagiando a la resaca,

    El fin de la oscuridad.

    Y en ese nuevo día,

    Vestido multicolor,

    Bordado de algas relucientes,

    En nuevo puerto lucirás.

    Allá, tras vetusta galilea,

    En el fondo del mar,

    Se entrelazan los restos mortales

    De tu amigo… y su adversario.

  • Viernes de poemas: Hiato

    Comienzo esta obra con un poema a la naturaleza – Hiato –. Esa naturaleza que está allí mismo. Que podemos entrar en ella con sólo dar unos pasos, aunque sólo sea en el jardín de nuestras casas, pero que tantas veces permanece remota, como si existiese en otro universo. Me preocupa ver como gran parte de nuestra gente joven se distancia cada vez más del mundo natural. Quizás vean programas magníficos en la TV, pero si los enfrenta una cucaracha salen espantados como si se tratase de un monstruo.

    Hace un tiempo, en el interior, llegué a casa de una amistad quien me informó, con cierto orgullo, que habían finiquitado la vida a una temible víbora y me llevó a ver el cadáver. Se trataba de una enorme e inofensiva boa. También he leído en la prensa que una barrida entera se queja ante las autoridades de la existencia de lagartos en el río aledaño. O de los murciélagos que hay en un observatorio abandonado por los americanos. En el centro de la ciudad unos trabajadores mataran a una ardilla que habitaba en un corotú que estaba en el patio de una empresa. Amén de las aguas negras que corren por todas las cunetas y arroyos de la barriada donde vivo. ¿Por qué será que estamos tan desesperados de cometer suicidio colectivo? Somos como un cáncer que se come sus propias células. Incapaces de ver la belleza de ese mundo que nos rodea.

    Desde joven aprendía a escuchar el canto de las aves y a reconocerles su trino. No puedo estar en un sitio sin que parte de mi atención esté sintonizada con cada trova y cada ruido que nos cuenta una historia o que quizás encierra una oda compuesta por los seres que despreciamos, pero que sin su presencia estaríamos todos condenados.

    Hiato es un poema y también es un cuadro en plumilla. Describe un sitio “remotamente cercano” que desde niño pasaba por alto, aunque estaba justo allí; en la finca de mi abuelo George Francis Novey, fundador de la empresa que lleva su nombre. Era un arroyo, de esos que no llevan agua en la estación seca. Salía de un matorral en la falda de la montaña y pasaba por debajo de la vía que usábamos regularmente.

    Un día, con mi rifle de balín, en persecución de una paloma, me interné en el matorral y a mi sorpresa, dentro del mismo se fue abriendo un panorama encantador, que me llamaba a seguir el fabuloso meandro del arroyo; ya olvidada la rabiblanca (patagioenas leucocephala).

    Las riberas de cauce se erguían a cada lado, mientras que los árboles iban formando una bóveda verdina, como una catedral de la naturaleza. Corría poca cantidad de agua entre las piedras vestidas de musgo y por todos lados se escuchaba el canto de aves y ranas. El sitio se hacía oscuro excepto por los eventuales rayos de sol que lograban evadir el rameal arbóreo. Estos rayos iluminaban minúsculos parajes que, de hecho, formaban un espectacular escenario al ser iluminados por magistrales perseguidores solares. Seguí el meandro del arroyo hasta llegare a un sitio singular, el cual me detuvo y dejó estático como feligrés en un santuario y, pensé: “Este es un sitio de poder, que refleja en alguna medida la inmensidad de la misma Creación”.

    Años más tarde llevé al arroyo a mi hermano y a Guillermo Saint Malo, quienes se detuvieron en el mismo sitio en dónde yo lo hice tiempo atrás y dónde había tomado una foto. Se quedaron estáticos en silencio, hasta que Guillermo dijo: “Este es un sitio de poder”. ¿Existirá tal cosa? Si consideras que un sitio sea capaz de despertar emociones que afectan sensiblemente nuestro espíritu, entonces no cabe duda que los hay y que habíamos descubierto uno, allí mismo, en sitio remotamente cercano. Tiempo más tarde también lleve a mi hija Jeanine, quien igualmente quedó encantada.

    Nunca olvidé semejante paraje y años más tarde, cuando pintaba con plumilla, lo plasmé en papel. Me tomó medio año ese arte y cada vez que hoy lo veo en “estoico aposento” pienso que no tiene precio, pues, tan sólo en las horas vertidas en su creación es difícil medirlo. En fin, a continuación les dejo el poema del paraje del Valle de Antón, intitulado “Hiato”; es decir, una interrupción en el espacio y el tiempo, que es, precisamente, lo que describe el sitio descrito en el poema.

    Hiato

    El mundo está lleno de sitios olvidados por el afán humano

    Recodos donde el tiempo se detiene

    Fragmentos de naturaleza forjados al azar

    O quizás fraguados en el caldero de los dioses

     

    Parajes que hablan un idioma perdido

    En los laberintos inimaginables de la evolución del cosmos

    Estanques de la convulsión cortical

    Donde algún accidente de la creación se detiene pensativo

    Como si quisiera descifrar aquel enigma originador

     

    Retorcido lecho del fugaz y burbujeante cristalino

    Que juguetea entre vestimentas de musgo

    Al compás de cantos entretejidos con helechos

    Que solicitan la atención de los caprichosos haces estelares

    Prófugos de la verdina catedral

     

    Allí, en sitio remotamente cercano

    Se humilla el espíritu sensible

    Ante la jocunda cuita de errante naturaleza

    Solo queda la muda elocuencia del estilo

    Clamando en estoico aposento

  • Milan Kundera: Un legado literario de resistencia y libertad

    La reciente pérdida de Milan Kundera, el aclamado escritor checo, ha dejado un vacío en el mundo de la literatura. Sin embargo, su legado perdurará como un símbolo de resistencia contra el comunismo, la búsqueda de libertad para su natal Checoslovaquia y los profundos valores explorados en su obra maestra, «La insoportable levedad del ser».

    Kundera fue una figura destacada en la lucha por la libertad y la independencia intelectual durante la opresiva era comunista en Europa del Este. Sus escritos desafiaron abiertamente el régimen totalitario y exploraron los efectos paralizantes de la ideología política en la vida de las personas. A través de su obra, Kundera cuestionó la manipulación y la represión del pensamiento, defendiendo la libertad individual y la necesidad de mantener viva la llama de la verdad en tiempos oscuros.

    Nacido en Brno, Checoslovaquia, en 1929, Kundera experimentó de primera mano las garras del totalitarismo. Durante la Primavera de Praga en 1968, un breve período de liberalización política en Checoslovaquia, Kundera fue una voz destacada en el movimiento de intelectuales que buscaban un cambio significativo en su país. Sin embargo, la invasión soviética puso fin a esta esperanza y marcó el comienzo de un período de represión brutal.

    A raíz de los eventos de 1968, Kundera fue sometido a un constante acoso y vigilancia por parte de las autoridades comunistas. Para salvaguardar su libertad y su voz crítica, se vio obligado a exiliarse en Francia en 1975. Este exilio forzado no solo implicó dejar atrás su tierra natal, sino también perder su nacionalidad checoslovaca. La privación de su identidad y el constante temor a la persecución no lograron silenciar a Kundera, sino que fortalecieron su determinación de luchar por la libertad y la verdad.

    En su obra más famosa, «La insoportable levedad del ser», Kundera explora las complejidades de las relaciones humanas y las luchas internas de los personajes en un contexto político opresivo. La novela nos sumerge en la vida de cuatro protagonistas, Tomas, Tereza, Sabina y Franz, cuyas vidas están entrelazadas en un entorno de amor, traición y búsqueda de significado. A través de sus experiencias, Kundera reflexiona sobre el peso de las decisiones y las acciones humanas, y la fragilidad de la existencia en un mundo dominado por la incertidumbre y la represión.

    «La insoportable levedad del ser» también aborda la noción de la libertad individual y la responsabilidad que conlleva. Kundera argumenta que la verdadera libertad no es liviana, sino una carga que uno debe aceptar y llevar con dignidad. Esta idea se contrapone al concepto de «levedad», que representa la evasión de las responsabilidades y las consecuencias de nuestras acciones. A través de sus personajes, Kundera nos insta a enfrentar la insoportable pesadez de la vida y a asumir la responsabilidad de nuestras elecciones.

    La obra de Milan Kundera, en su conjunto, se convierte en una poderosa voz de resistencia contra el totalitarismo y una defensa de la libertad individual. Su escritura magistral y su valentía al desafiar el sistema opresivo hacen de él un referente moral y literario. Su legado nos recuerda la importancia de la libertad de pensamiento y expresión, así como la necesidad de mantenernos firmes en la defensa de nuestros valores incluso en los momentos más oscuros.

    Milan Kundera dejó una huella indeleble en la literatura y en la lucha por la libertad. Su resistencia contra el comunismo, la búsqueda incansable de la libertad para su natal Checoslovaquia, su exilio forzado y la pérdida de su nacionalidad son testimonio de su coraje y determinación. Su obra, especialmente «La insoportable levedad del ser», nos invita a reflexionar sobre los valores fundamentales de la vida y la importancia de la libertad en la existencia humana.

    En su memoria, honremos el legado de Milan Kundera y continuemos defendiendo la libertad, la verdad y la resistencia ante cualquier forma de opresión. Que su voz y su ejemplo nos inspiren a nunca renunciar a nuestros principios y a luchar por un mundo donde la libertad y la dignidad humana sean inquebrantables.

  • Viernes de relax: hoy, poemas

    Desde el viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, De la Vida y las pasiones, que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De la vida y las pasiones

    Al pasar los años, en un buen día de esos que suceden con un ritmo desbocado, nos vamos dando cuenta que las pasiones de lujuria se quedaron trabadas en los espineros del camino, tal como el pañuelo de un vaquero que cabalga en el bosque. De pronto, comenzamos a ver el mundo a través de lentes que perdieron el empaño del lascivo y húmedo aliento del calor de la juventud. Y, nos sorprendemos de esa inocencia que nos derramó en cascadas como las rápidas corrientes de un río de montaña. No queríamos remansos. Queríamos torrentes vestidos de espumas rugientes. Sí, habrá sido un desenfreno fértil, pero el suelo fértil también favorece las malezas de perfidia. Nos entretenemos pensando lo que haríamos si nos diesen otra oportunidad, para corregir tantos desvaríos. Pero… ¿acaso sería lo mismo cuando ya se ha perdido el acicate de hormonas desbordadas en el ardiente torrente sanguíneo? Lo dudo… Pareciera que la vida del joven se viste de inocencia y descaro. Y no dudo de que estas cualidades, aunque sean peligrosas, también dan el impulso animado de la confusa faena de la vida deseosa de sí misma. Ahora, sentado, mis recuerdos se escabullen entre los laberintos del tiempo que se nos escapó, en el cual buscamos afanosamente para entender dónde fue que se extravió nuestra inocencia.

    —————-

    Amor comprometido

    ¿Cómo fue que se rasgó el velo de nuestra inocencia?

    ¿Y a dónde se ha ido a esconder la vergüenza?

    ¿Cómo fue…?

    ¿Acaso fue una noche tormenta?, cuando el orgullo pudo más que la razón.

    O quizás fue una tarde de perfidia, aburrido el corazón…

    No sé cómo fue…

    Ahora, ya apachurrado el tiempo me pregunto: ¿Cómo fue?

    Creo que fueron las fiebres de abril

    O quizás las hojas prendidas del otoño

    Esas que hoy el viento esparce por el suelo de nuestras memorias.

    Ahora…

    Ahora que la lujuria se la ha llevado la corriente del tiempo

    Ahora busco razones en mis tardes de soledad

    Y en el silencio escandaloso de las noches que no terminan.

    ¿Cómo fue que el amor pasó justo a nuestro lado sin darnos cuenta?

    Que la juventud y la arrogancia van tomadas de la mano.

    Que con el pasar de los años el cerebro va subiendo en el cuerpo.

    No, no crean que las pasiones se apaguen como el fuego muerto de hogar

    Pues bajo las blancas cenizas todavía arden los rescoldos del delirio.

    Quizás fueron las ardientes llamaradas de la crepitante hoguera

    Que nos deslumbró en sus calores y colores del alba encendida.

    Hoy, que el viejo calendario de la pared ya se queda sin hojas

    Hoy, me pregunto cómo fue…

    Y con ternura trémula, te veo pasar con pasos lentos

    Y se confunde en mí el sentimiento procaz y la pasión del ocaso encendido

    Luego…

    Siento que asoma al umbral de mis ojos una lágrima

    Porque a mis años, por fin, he aprendido a amar.

  • George Orwell y «1984»: La lucha contra el totalitarismo y su duradera influencia

    George Orwell, reconocido escritor y periodista británico, nació el 25 de junio de 1903. En este aniversario de su nacimiento, es relevante destacar su obra maestra: «1984». Esta novela distópica publicada en 1949 ha dejado una huella imborrable en la literatura y en la conciencia colectiva. Con su visión sombría del futuro y su crítica al totalitarismo, Orwell nos invitó a reflexionar sobre el poder, la manipulación y la lucha por la libertad.

    El impacto de «1984» en la sociedad:

    «1984» narra la historia de Winston Smith, un hombre atrapado en un mundo dominado por un régimen opresivo conocido como el Gran Hermano. La novela presenta una visión aterradora de un Estado totalitario que controla cada aspecto de la vida de sus ciudadanos, manipulando la información, suprimiendo la libertad de expresión y vigilando constantemente a la población. Orwell plasmó en estas páginas su profundo temor hacia el abuso de poder y la pérdida de la autonomía individual.

    Desde su publicación, «1984» ha sido ampliamente aclamada y estudiada, convirtiéndose en un referente literario y político. La novela ha trascendido generaciones y fronteras, resonando con lectores de todo el mundo y despertando conciencias sobre los peligros del totalitarismo y la importancia de la libertad y la privacidad.

    La advertencia contra el totalitarismo:

    «1984» es una advertencia contra los regímenes autoritarios y una llamada a la resistencia frente a la manipulación y la opresión. Orwell describió un sistema en el que la verdad es distorsionada y los ciudadanos son constantemente vigilados, recordándonos la importancia de cuestionar la información oficial y defender nuestros derechos fundamentales.

    El concepto del Gran Hermano, representado por el omnipresente líder del partido en la novela, ha sido adoptado como un símbolo de vigilancia y control gubernamental. La frase «Gran Hermano te vigila» ha permeado la cultura popular, sirviendo como una advertencia constante sobre el poder y los abusos del Estado.

    La influencia duradera de Orwell:

    La visión profética de Orwell en «1984» ha influido en numerosos escritores, artistas y activistas a lo largo de los años. La novela ha sido citada y referenciada en discursos políticos, obras de teatro, películas y canciones, demostrando su impacto cultural y su relevancia continua.

    Además de «1984», Orwell es conocido por su ensayo «La política y la lengua inglesa«, en el cual explora la relación entre el lenguaje y el poder. Su concepto de «neolengua», un lenguaje diseñado para limitar el pensamiento crítico y controlar la expresión, también ha resonado en el ámbito académico y literario.

    George Orwell y su obra «1984» representan una voz valiente y profética en la lucha contra el totalitarismo y la defensa de la libertad individual

  • Alas de niño

    Pensé que este sólo sería una colección de poesías comentadas, pero… ¿Por qué? Al incluir la poesía Alas de Niño, recordé que este lamento de tiempos extraordinarios que me fueron concedidos, me motivó a otras expresiones del aire y los años de fantásticas aventuras que desde muy niño fueron mías. Así, a continuación no sólo les dejo la poesía Alas de Niño, sino también un escrito intitulado “Aviones de Papel y una canción: El Avión de Papel.”

    Alas de niño

    Un día soñé volar,

    Y romper las ligaduras

    Del terruño mortal,

    Remontando valles y llanuras.

     

    Aquel sueño juvenil

    Se hizo realidad

    Y en un día de abril

    Derramé mi ansiedad.

     

    Hoy mis alas raídas

    Ya no surcan los cielos dorados

    En tardes heridas

    De fuegos encarnados.

     

    Donde se ha ido

    Ese sueño de infancia.

    ¿Acaso lo he perdido

    y moriré con esta ansia?

     

    ¿Viviré este anhelo

    Añorando libertades

    De rasgar los velos

    De las nubes otoñales?

     

    Aquellas mañanas cristalinas

    Que dejaban ver dos mares.

    Uno con ondas perlinas,

    El otro sereno en andares.

     

    Quizás no vuelva jamás

    Mis ansias en alas surcar,

    Dejando parajes detrás

    Buscando destinos lograr.

     

    Más… nunca dejaré de soñar

    Entre cúmulos heridos de albor,

    Aventuras que no he de olvidar

    Bruñidas del ruido motor.

     

    A lo lejos, ya puedo avisar

    La pista en que no podré despegar

    Y ahora no más, alzo al cielo el mirar

    A ver los aviones pasar.

    Juan Alejo.

  • Diablos Rojos

    A partir de este viernes 26 de Mayo, vamos a comenzar a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, comenzaremos con «Diablos Rojos», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    Del transporte

    Los Diablos Rojos son leyenda urbana, que ahora en el 2012 desaparecen y sólo quedará el recuerdo de los que vivimos y sufrimos su desordenada presencia, que representaba todo el vicio político que nos caracteriza. Pero, en fin, dieron su servicio y nos dejaron como legado poesías como esta. El poema inicial fue en el 2012, y hoy escribo en el 2023 y aún los diablos rojos recorren calles y avenidas aterrorizando transeúntes y conductores. Nada raro y menos mal, que el llamado Metro y mal llamado metrobus no son tal sino corrupción gubernamental; aunque la mayoría ni lo ve ni lo entiende.

    El Diablo Rojo

    Bramido estrepitoso

    Arte estrambótico

    Y un demente al volante

     

    Gases nauseabundos

    Música estridente

    Pasajero transigente

     

    Pito impertinente

    Anunciando la llegada

    De la próxima parada

     

    Público indolente

    Resignado resiente

    El trato insolente

     

    Político descarado

    Burla la nómina

    Del pueblo amedrentado

     

    Cupo es palabra

    Verbo intransitivo

    Que anhela el palanca

     

    Irisela en parabrisas

    El poder en el costado

    Anabela por detrás

     

    Rambo es el macho

    Que admira el conductor

    Aunque tiene el ojo gacho

     

    El tongo y la boleta

    Despreocupa al maquinista

    Que exonera algún atleta

     

    Es el perdedor

    El pueblo transportado

    Que no encuentra redentor

    Juan Alejo, escrito en Panamá 1998 y actualizado al corriente año 2023.

  • Sobre un escritor de imaginación superlativa

    Se trata de Giovanni Papini (1881-1956), mi cuentista favorito de una imaginación y una cultura enciclopédica volcada en una parla exquisita. Tengo en mi biblioteca en seis gruesos tomos sus obras completas donde trata los temas más variados que constituyen un deleite y un inmenso alimento para el espíritu.

    También tengo una de sus bibliografías de su amigo Victorio Franchini donde relata la obsesión que desde chico lo embargaba a Papini por el conocimiento, su vida en Florencia que tuvo que abandonar en la Segunda Guerra por las aldeas de Sergiano y Bulciano, la estrecha relación con sus dos hijas (influido por el marido de la mayor quien era doctor en leyes y muy compenetrado en literatura clásica) y sus dos nietas (una de las cuales fue su secretaria), su amistad con el gran músico Vito Frazzi y tantas otras facetas del célebre florentino.

    En esa biografía Franchini detalla el modo meticuloso de las lecturas y las notas en carpetas abiertas que manejaba el autor de marras quien repetía que “el verdadero escritor no trabaja para los críticos ni para ganar dinero, trabaja para manifestar lo que tiene dentro de su alma” y “es innegable el hecho de que el artista no está nunca contento de la propia obra, porque persigue un ideal inalcanzable”, son “vibraciones íntimas” ya que “todo sustantivo, todo adjetivo y todo verbo es una marca de su mosaico espiritual”.

    En otras oportunidades he escrito sobre Papini en direcciones distintas de las que aquí consigno como una manera de rendirle homenaje: esta vez apunto quince de sus ocurrencias estampadas en sus múltiples trabajos y puestas en mis palabras para así mínimamente ilustrar la marcha de la mente de este coloso de la pluma.

    1. Un diálogo entre el primer hombre que habitó el planeta y el último antes de la extinción de la especie revela una degradación que, sin solución de continuidad, ha carcomido a la humanidad. En el último hombre queda reflejado el prototipo de la masificación. Había en él una pérdida tan radical del yo que ni siquiera tenía nombre. Se lo conocía por un número. Mantenía que al pretender “jugar a Dios” sentó las bases de la arrogancia y la soberbia que condujo a la sociedad masificada y guiada por líderes obnubilados por el poder que no conoce límites.

    2. Se indaga acerca de porqué es que el hombre cubre todo su cuerpo con vestimenta, incluso las manos con guantes y, sin embargo, no se cubre la cara a pesar de que esto le podría reportar grandes ventajas. El uso sistemático de máscaras permitiría mostrar rostros alegres cuando uno está triste, gestos interesados cuando uno esta semidormido de aburrimiento o reflejos adustos cuando uno está de humor distinto. Quitarse las máscaras podría estar reservado para las relaciones íntimas, igual que el quitarse la ropa.

    3. Es habitual que la gente se refiera al lodo como sinónimo de lo desagradable y de lo perverso. Sin embargo, el escultor lo usa antes del bronce o del mármol, los edificios lo usan en todos los ladrillos, muchas de las vajillas son de ese material y estamos parados sobre esa materia prima. Entonces, paradójicamente, resulta que la humanidad le debe mucho al lodo y, al mismo tiempo, se refiere peyorativamente a él.

    4. En un reportaje imaginario a Frank Lloyd Wright, este describe las viviendas del futuro. Explica que no hay porque desfigurar la naturaleza. Que resulta posible construir viviendas de gran confort embutidas en las montañas y disimuladas en los bosques sin necesidad de apiñarse en cajones de cemento. Tal vez esto se revalorice en vista de los notables progresos de la tecnología ya que en el futuro no habrá que “ir al trabajo” debido a que las reuniones, transferencias, compras, comunicaciones y estudios se harán a través de otro modo y, por ende, no habrá más necesidad de ciudades en el sentido tradicional de la expresión.

    5. En una conversación con el diablo este se queja amargamente porque dice que sus servicios ya no se solicitan en el mundo moderno. Reclama que la gente modere un poco sus inclinaciones pecaminosas y deje de mostrar tanta iniciativa y entusiasmo en esa dirección, puesto que de ese modo su intervención se torna innecesaria. Maldice esta situación porque lo hace sentir inútil y fracasado.

    6. Todas las mañanas, después de celebrar misa, un sacerdote se dedicaba al estudio y la meditación. Un día irrumpió apresuradamente uno de los feligreses diciendo que debía realizar una consulta urgente con el sacerdote. Dijo que toda la vida le habían enseñado que el buen cristiano debía sacrificarse. En este sentido puso de manifiesto que él se consideraba una buena persona con buenas inclinaciones y que por eso últimamente se había estado esforzando por cometer actos malos que en verdad le producían las mayores tribulaciones. Insistió que en esos momentos se había propuesto realizar actos que le reportaran mayores sacrificios y dolores personales. En medio de sus reflexiones se abalanzó sobre el sacerdote y lo mató, cosa que le produjo dolores imponderables. Pensó que este sería el más grande de los sacrificios ya que lo conduciría al infierno que es, precisamente, el sacrificio eterno que según él pensaba es lo mejor para un buen cristiano consistente con la teoría del sacrificio. Después de cometer el crimen el feligrés comenzó a arrepentirse pero estimó que el arrepentimiento lo salvaría del sacrificio eterno. Entonces, para evitar la consumación del arrepentimiento, se arrojó por la ventana de la vivienda del sacerdote.

    7. Luego de muchos años de ausencia, una persona de edad madura visitó su pueblo natal y se detuvo ante un viejo estanque. Se quedó un largo rato mirando su rostro reflejado en el agua. Después de cierto intervalo la imagen se fue transformando en él mismo cuando era muy joven. Se inició así una prolongada conversación. El joven mostraba un provincialismo ingenuo y sano, el adulto mostraba ventaja en cuanto a su experiencia. El adulto inquiría al joven acerca de cómo veía que se había desenvuelto su vida. La escena nos recuerda que Sócrates reiteraba que una vida sin examen no vale la pena ser vivida. A criterio del joven ¿el hombre adulto debería haber hecho lo mismo que hizo o debería haber procedido de otra manera?. El diálogo invita a la reflexión y al autoexamen.

    8. Un hombre meditaba en torno a un reloj parado. Estaba detenido en las siete. Pensaba que ese viejo reloj se ajustaba al mundo dos veces por día. El resto del tiempo el reloj era un paria, iba contra la corriente, estaba apartado de lo que señalaban los demás. Al observador se le ocurrió trazar un correlato con personas distintas al resto, que tenían sus propias ideas, que pensaban por sí mismas y no a cuenta del resto. Igual que el reloj, las personalidades definidas sólo revelan coincidencias esporádicas con el resto de la gente. Miraba al viejo reloj con simpatía y desfilaban por su mente sus propias desavenencias con el mundo exterior por seguir los mandatos de su fuero interno.

    9. Un personaje desde muy chico se fue acostumbrando a mentir, a falsear los hechos, a torcer y desfigurar la realidad. No podía decir la verdad. Las simulaciones resultaban cada vez más frecuentes y más peligrosas. Finalmente se dedicó al homicidio ocultando rastros y entreteniéndose en despistar a la policía. Mentía una y otra vez para ocultar sus monstruosidades. Seguía con atención las rutas desviadas que denunciaban los periódicos. Llegó un momento que se asqueó de tanta farsa. Comenzó a ver en todas las miradas una denuncia. Su mirada interior se le tornaba insoportable. Decidió mantener un juicio en la intimidad. Él mismo hizo de acusador, defensor y juez. Le llevó un tiempo largo el juicio. Se esmeró en presentar las mejores argumentaciones posibles de cada lado. Cuando llegó la hora del veredicto no tuvo el coraje de decretarse la pena capital pero se impuso treinta años de reclusión, para lo cual vendió todas sus propiedades y adquirió una casa abandonada muy alejada de todo y la reforzó con barrotes. Le pidió a un labrador que él y su familia le proporcionaran un alimento precario a cambio de una importante suma de dinero. La clausura se hacía a diario más insoportable pero el peón contratado cumplía religiosamente su promesa de mantenerlo encerrado. En última instancia, la fuerza de la conciencia pudo más que toda la policía y los investigadores reunidos.

    10. En una contribución sobre Kierkegaard se subraya que lo que llamamos vida es una muerte constante. Desde el momento del nacimiento comienza el proceso que conduce al deterioro del cuerpo. En este sentido cada instante es una muerte parcial. Por el contrario, la llamada muerte es en realidad la vida ya que la intensidad de las vivencias son perpetuas.

    11. En una conversación imaginaria con Aldous Huxley se destaca la subordinación del hombre al Leviatán. Bajo la apariencia de mayores seguridades el hombre renuncia a la libertad, hasta que todo se convierte en un espantoso hormiguero humano con la consiguiente desaparición del individuo. Curiosamente, de este modo, el hombre se queda sin seguridad y sin libertad puesto que la primera depende de la segunda. La libertad incentiva la capacidad creadora que, entre otras cosas, proporciona mayor y mejor seguridad.

    12. Un profesor explicaba que todas las divisiones de la historia que se han efectuado hasta ahora se basan en aspectos superficiales e irreales. Hechos como el descubrimiento de América o la toma de Constantinopla por los turcos resultan irrelevantes. Sostenía que, hasta el momento, lo que el hombre ha buscado es el poder sobre otros y que el poder es la fuerza y la fuerza son los armamentos. Por tanto, concluía que la historia debiera dividirse en seis grandes capítulos. Las piedras con puntas, el metal y el hacha, la lanza y el arco, las catapultas, la artillería desde el arcabuz a la ametralladora y los cañones de largo alcance y la bomba atómica. Todo lo demás son anécdotas. La historia se ha caracterizado por la lucha desenfrenada por el poder.

    13. Un filósofo se pone a considerar en qué consiste en última instancia el yo. De qué está formado. A poco andar percibe que todo lo que se conoce se debe a la influencia de alguien. Si hay la suficiente memoria se podría fraccionar el yo en innumerables etiquetas en las que figuraría el nombre de quien proporcionó la idea original, con lo que el yo no sería más que la suma de otros. Sin embargo el yo, la exclusividad del yo, consiste en las reflexiones y consideraciones que se hacen sobre las ideas de otros y las propias contribuciones. Limitarse a repetir lo que otros han dicho hace que se pierda el yo y uno se convierta en los demás. Como se ha hecho notar, el limitarse a repetir bloquea el pensamiento, del mismo modo que nunca se aprenderá a dibujar si se calca toda la vida.

    14. Varios socios se reúnen a los efectos de fundar un instituto para la regresión humana. Sostienen que resulta imposible convertir un animal en un ser humano, pero que no resulta descabellado lo inverso. En el primer caso se requiere de la potencia creadora mientras que en el segundo solo hay que denigrar. Consideraban que este instituto podría resultar un buen negocio en vista de la cantidad de gente que les resulta molesto pensar y, al confundir los medios de vida con los fines, de hecho se embrutecen. Terminan creyendo que las tareas que realizan para el sustento son el fin de la vida, que el arbitraje en el negocio es lo supremo y lo único que hay por considerar y, así, abandonan los esfuerzos por el ensanchamiento y consiguiente enriquecimiento del alma. Por esto es que también se destaca que no siempre es cierto que primero muere el cuerpo: en algunas personas primero desaparece el alma. Este ensayo está emparentado con otro en el que se pone al descubierto las razones del embrutecimiento. Allí se dice que las noticias en gran medida se concentran en mostrar imágenes violentas y escandalosas. El cine exhibe un bestialismo feroz en el que se sustituye el pensar por el ver. Se le otorga una desmesurada importancia al deporte donde prevalece el músculo sobre el cerebro. Los bailes y la música han descendido a lo salvaje y tribal. El lenguaje moderno se limita a una serie de gestos y ruidos guturales y cuando se pretende transmitir algo es siempre en torno a un materialismo frívolo e indigno del ser humano. Por ello es que los socios del cuento consideraban que el instituto de regresión podría convertir en realidad lo que de hecho era el sueño de muchos.

    15. Esta breve antología se basa en mis recuerdos más o menos lejanos de las narraciones de Papini, pero esta última -los pensamientos del sabio- la circunscribo a la transcripción textual de una cita que tengo a mano. Entre otras muchas cosas, el sabio, después de referirse a los males causados por el patrioterismo, dijo a sus oyentes: “Y poco me importa ser gobernado por los rojos o por los negros, por los blancos o por los azules. Sé perfectamente bien, que, tanto unos como los otros arrebatan pedazos de mi libertad y sacan provecho de mis haberes. Cualquiera sea el partido dominante, el buen ciudadano está condenado a vivir en una jaula y a pagar los impuestos y tasas”.

    A pesar de sus destrezas supremas Papini era humano y como tal le correspondían las generales de la ley en cuanto al dictum de Einstein: “Todos somos ignorantes, solo que en temas distintos” y nuestro escritor al no entender de los vericuetos de la política de su tiempo cuando entraba en lo específico partidario del momento frecuentemente erraba el blanco…pero quién no se equivoca, la perfección no está al alcance de los mortales.