Categoría: Letras de Arena

  • ‘Nexus’: el nuevo libro de Harari advierte del control por los tiranos de la inteligencia artificial

    El historiador israelí Yuval Noah Harari se convirtió con su obra Sapiens en un gurú reconocido mundialmente. Diez años después ha publicado Nexus. Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA. Esta vez su relato aborda la hiperconexión de nuestra era y el poder de los algoritmos, y profetiza el desarrollo de una inteligencia artificial todopoderosa que podría otorgar a los tiranos un control absoluto de la humanidad.

    Harari lo simplifica mediante un discurso apto para todos los públicos sobre el futuro de la IA, basado en hipótesis concretas e interesantes, que va ilustrando con los datos históricos que domina.

    El meollo de la trama, como en los artículos académicos, consiste en dichas hipótesis.

    China a la cabeza

    Harari se apoya en contextos históricos que innegablemente se pueden trasladar a la situación actual, umbral de una nueva revolución tecnológica. Compara así el despliegue de las primeras líneas de ferrocarril al comienzo de la Revolución Industrial con el milenio actual y la revolución tecnológica que supuso Internet. En ambas épocas, la iniciativa privada asumió el riesgo tecnológico, guiada por consideraciones de mercado, como en nuestro tiempo han hecho Google, Facebook, Amazon, etc.

    Llegado el momento, los estados tomaron el control de los ferrocarriles, al comprender su potencial estratégico. Hoy, en el desarrollo de algoritmos e IA estatales, China lleva la delantera.

    Las ventajas para un estado dictatorial

    Resulta extremadamente interesante el punto de vista de la obra, según el cual, en la fase de iniciativa estatal, una dictadura con una gran población –y, por tanto, gran capacidad de generación de datos– y escasas restricciones legislativas posee enorme ventaja frente a sociedades libres fuertemente reguladas, consideraciones morales aparte. Este sería el caso de China frente a la Unión Europea, pionera en una legislación que trata de poner límite al uso de la inteligencia artificial.

    Aparentemente, aún estamos lejos de esta segunda fase, pues los gigantes tecnológicos todavía llevan la iniciativa. Así, escribe Harari:

    “Cuando los gigantes tecnológicos […] se proponen diseñar mejores algoritmos, normalmente pueden hacerlo”.

    Sin embargo, hace dos décadas creíamos que China nunca igualaría a Silicon Valley –de hecho ni siquiera nos lo planteábamos– y hoy los drones chinos no solo dominan el mercado, sino que surcan los cielos de Ucrania como la vanguardia de la guerra del futuro.

    Imperios y libros sagrados

    La comparación de Harari de los imperios coloniales occidentales con el desarrollo actual de herramientas de control de la población mediante IA es certera y estremecedora.

    Es brillante el paralelismo que establece entre verdades indiscutibles (IA supuestamente infalible frente a libros sagrados); autoridades de interpretación (gobiernos actuales frente a iglesias y clérigos) y mecanismos de autocorrección (ciencia actual frente a su práctica ausencia en el pasado).

    Iglesias y clérigos fueron las autoridades de interpretación de los textos sagrados indiscutibles. Hoy, son las sociedades y los gobiernos quienes han de interpretar las decisiones de la IA. Y ante la amenaza de una IA todopoderosa, Harari advierte que solo se salvará la humanidad con mecanismos de corrección que limiten y corrijan sus efectos.

    La IA como herramienta de orden

    ¿Cuáles serán los mecanismos de autocorrección de un mundo aumentado por la inteligencia artificial? ¿Actuará la IA como un potenciador del deseo intrínseco de orden en las sociedades con recursos limitados, comprometiendo los ideales de progreso en libertad que actualmente damos por sentados?

    Lo que está claro es que la IA será un actor parcialmente autónomo y, como tal, los mecanismos de corrección deberán ser externos.

    Harari nos lleva a ponderar que el peligro no es la IA “descontrolada” del imaginario colectivo, sino su uso por parte de sociedades que la empleen como herramienta de orden y control, así como el efecto de su mera existencia en la propia evolución de las sociedades.

    En algún momento podría llegar lo que Harari llama “nuevos señores supremos de la IA” con poderes absolutos. Un señor supremo de la IA podría decidir diseñar un nuevo virus pandémico, o inundar las redes con noticias falsas o incitaciones a la revuelta.

    El control de los tiranos

    El equilibrio entre sociedades enfrentadas aumentadas por IA –escribe Harari en Nexus– será mucho más inestable que el que existía entre las potencias nucleares separadas por las fronteras de la Guerra Fría. La razón es que ahora es mucho mayor la incertidumbre, propia de sistemas con más grados de libertad, sin certezas sobre las acciones y sus consecuencias.

    Profetiza Harari que una IA centralizada pasará a ser un recurso cuyo control llevará a conflictos y enfrentamientos.

    El autor rehuye la banalidad de la IA como una entidad totalmente autónoma al margen de los dirigentes humanos (aunque ilustra esa posibilidad con interesantes ejemplos del Imperio romano), pero identifica acertadamente el riesgo de que se centralice y pase a ser un recurso cuyo control se disputen los tiranos.

    El telón de silicio

    Harari menciona telones de silicio virtuales, pero ciertamente estamos presenciando el despliegue de telones de silicio físicos. La computación todavía depende de recursos muy costosos claramente localizados: centros de datos potentes, enlaces troncales que soportan conexiones masivas entre distintas áreas geográficas, etc.

    Sin embargo, la deslocalización de la IA es factible. Es decir, aunque a día de hoy la computación todavía se puede compartimentar al dictado de los gobiernos siguiendo fronteras físicas, es posible que esta limitación desaparezca pronto y que la IA pase a convertirse en un poder ubicuo que solo exista en la ciberesfera, algo que hasta ahora solo hemos visto en la ciencia ficción. En ese momento nada será como hoy creemos, para bien o para mal.

    Harari, si nos sirve de consuelo, es optimista.The Conversation

    Francisco Javier González Castaño, Catedrático de universidad del Área de Ingeniería Telemática, Universidade de Vigo

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¡Qué bonito es Panamá!

    «¡Qué bonito es Panamá!» es un cuento infantil escrito e ilustrado por el autor alemán Janosch, cuyo verdadero nombre es Horst Eckert. Publicado por primera vez en 1978, este libro ha ganado gran popularidad en Alemania y en otros países, convirtiéndose en una obra icónica dentro de la literatura infantil. Sin embargo, en Panamá, no es tan conocido, lo que lo hace una joya literaria interesante para explorar y compartir.

    Historia y argumento

    La historia sigue a dos grandes amigos, el pequeño oso y el pequeño tigre, que viven felices en su casa junto a un río. Un día, mientras pasea, el pequeño oso encuentra una caja flotando en el agua con la etiqueta “Panamá”. Intrigado por el misterioso nombre y cautivado por el aroma a plátano que sale de la caja, decide que Panamá debe ser el lugar más bonito del mundo. Convencido de que en Panamá todo es mejor que en su hogar actual, el pequeño oso y el pequeño tigre deciden emprender un viaje para encontrar este lugar soñado.

    A lo largo del camino, se encuentran con varios animales que intentan ayudarlos en su búsqueda. Sin embargo, tras una serie de desvíos y aventuras, los amigos terminan regresando, sin darse cuenta, a su punto de partida. Al llegar, no reconocen el lugar debido a su larga ausencia, pero lo perciben como el paraíso que buscaban, creyendo que, al fin, han encontrado Panamá.

    Mensaje y temas del cuento

    «¡Qué bonito es Panamá!» contiene varios mensajes profundos para los lectores jóvenes, y también para adultos:

    1. El viaje como metáfora de la vida: Aunque el pequeño oso y el pequeño tigre buscan un lugar físico, lo que realmente viven es una experiencia de autodescubrimiento. Su viaje simboliza las búsquedas personales que todos emprendemos, a veces con la esperanza de encontrar algo mejor, solo para darnos cuenta de que lo que buscamos está en nuestra propia vida o en nosotros mismos.

    2. El valor de la amistad: A lo largo del relato, la relación entre los dos amigos se mantiene fuerte y solidaria. Enfrentan obstáculos juntos, y se apoyan mutuamente en cada desafío. Es una lección importante sobre la importancia de tener un amigo fiel en quien confiar durante los momentos difíciles.

    3. El concepto de hogar: Uno de los puntos más bellos del libro es el mensaje sobre el hogar. Los protagonistas piensan que necesitan ir a Panamá para ser felices, cuando en realidad ya tenían todo lo que necesitaban desde el principio. Esta es una reflexión sobre la percepción que a veces tenemos de que «la hierba es más verde del otro lado», cuando lo que buscamos puede estar más cerca de lo que creemos.

    El uso de «Panamá» en la cultura alemana

    Además de su significado dentro del libro, el término Panamá se ha convertido en una referencia cultural en Alemania. En parte debido a la enorme popularidad de Janosch, Panamá representa el lugar idealizado, un paraíso lejano que simboliza la felicidad y el anhelo de una vida mejor. Aunque no hay evidencia concluyente de que la palabra Panamá sea utilizada en forma frecuente como código de peligro la carga simbólica que tiene en la obra de Janosch sí se ha filtrado al lenguaje cotidiano, siendo sinónimo de un «lugar perfecto» o un «refugio ideal».

    «¡Qué bonito es Panamá!» es mucho más que un simple cuento infantil. Su sencillez esconde una profundidad que invita a los lectores a reflexionar sobre la búsqueda de la felicidad, el valor del hogar y la amistad. Aunque el concepto de Panamá en el cuento es ficticio, el impacto de la historia trasciende fronteras, llegando incluso a resonar con los lectores de la verdadera Panamá, quienes pueden identificarse con la búsqueda de una tierra prometida, solo para darse cuenta de que su verdadero tesoro ya estaba en su propio hogar.

  • Saber vivir y saber morir según Ana Blandiana

    La reciente concesión del Premio Princesa de Asturias de las Letras a la poetisa rumana Ana Blandiana (seudónimo de Otilia Valeria Coman; Timișoara, 1942) la ha puesto en el centro de las miradas mediáticas. Ojalá que esto sirva para dar a conocer a una gran figura de la poesía europea de la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos de este.

    En 2008 vino a dar una conferencia en la Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, gracias al Instituto de Cultura rumano y a Viorica Patea, la traductora de su poesía al español, además de a la profesora Iuliana Botezan. La sala estaba llena de jóvenes rumanos que deseaban ver y escuchar lo que les parecía un sueño, a Blandiana en persona. Había dejado de ser un mito y estaba allí, con su sencillez, su simpatía y su sonrisa abierta para todos, fotografiándose con ellos.

    De dónde viene Ana Blandiana

    Podemos distinguir artificialmente entre la Ana Blandiana símbolo de la libertad y la independencia intelectual en la Rumanía dominada por el Partido Comunista y la gran poeta de la sencillez, de la vida en busca del silencio. Blandiana dio voz a todos en una dimensión personal, hablando a cada uno de sus lectores al buscarse a sí misma. No es poesía política, es humanidad puesta en palabras.

    La propia Blandiana comenta de forma irónica que su gran lanzamiento como poeta se debió al sistema comunista que la convirtió en heroína de la resistencia, provocando que miles rumanos corriesen a leerla. La prohibición fue su mejor presentación y promoción. La censura de todo lo que no era oficial abrió las puertas de sus obras a la gente que, harta de oficialidad rígida, encontró en ella la frescura de una joven con la que podía identificarse.

    Pasados ya esos tiempos, nos queda la pureza de Blandiana, a quien en otra ocasión califiqué como constructora de una “poética de la humildad”. Si tuviéramos que señalar los puntos esenciales sobre los que gira su poesía diríamos que son la vida como trayecto hacia la muerte, no como drama, y las palabras como medio para llegar al silencio, como testimonio del viaje.

    “El imparable camino”

    La capacidad de tratar los temas más esenciales bajo una forma sencilla es característica de la poeta. Nos lleva desde lo más próximo, lo más cotidiano, y lo eleva a una dimensión que nos ilumina. El imparable camino hacia la muerte, como dirá en un relato de Proyectos de pasado, “Lo soñado”, es como las huellas dejadas al caminar sobre la nieve, las de la vida misma.

    Los poemas llegan como visiones, como un viento que no se ve pero se siente en el rostro. La naturaleza, como enseña en sus poemas, crea sin saber. El ser humano, consciente de la muerte, de su final, debe aprender.

    Pero, como a todos los grandes poetas, a Blandiana hay que leerla, no contarla. Una pequeña muestra de ese decir tranquilo, revelador, modesto, humilde que es su obra se percibe en el poema “Un paso más”:

    Sé hacer muy pocas cosas:

    Ni melocotones como los melocotoneros,

    Ni uvas como la vid,

    Ni siquiera nueces

    Como los nogales de amarga sombra

    Con su tenue susurro de hojas;

    Pero una cosa sé hacer

    Con singular destreza:

    Sé morir.

    No presumo,

    Sé morir como pocos hombres saben;

    Primero me envuelvo en el silencio,

    Luego en el vacío,

    Y avanzo así, despacio, un paso,

    Otro paso, y un paso más,

    Hasta que solo queda de mí

    Una voz,

    Colocada suntuosamente

    En el ataúd del libro.

    No presumo,

    Creedme, sé morir,

    Y sé, sobre todo, resucitar,

    Pero eso es, claro está,

    Mucho más sencillo.

    Los poemas de Blandiana son huellas en la vida, palabras que transitan por ella y que acabarán “en el ataúd del libro”. Frente al poema, que nos invade, el libro es una decisión racional, una construcción en la que se agrupan los temas a la espera de esos lectores que seguirán las huellas dejadas en la nieve.

    Rilke, Dickinson, Blandiana

    Ana Blandiana ha explicado en diversas entrevistas que sus referencias poéticas son el austriaco Rainer Maria Rilke y la estadounidense Emily Dickinson, dos buenos modelos para una gran poeta y dos líneas que llevan a la comprensión de la vida en sus dimensiones temáticas esenciales.

    La precisión y meticulosidad de Rilke a la hora de elegir las palabras esenciales está muy presente en la idea de poesía de Blandiana. Eso se aplica también a lo que admira de la poesía de Dickinson, la economía incluso aplicada a la descripción minuciosa de lo pequeño en la naturaleza.

    En “Telaraña” Blandiana se adentra de nuevo en el mundo de los sentidos:

    Crucificada en una telaraña

    Cuyo tejido aún muriendo soy capaz de admirar,

    No intento escapar de lo que sobre mí ha escrito

    El destino con mi propia mano. Como el odio,

    El poema ha tejido redes a mi alrededor

    Para prender signos y palabras.

    Esta es mi derrota: yo misma soy ahora una palabra

    Cuyo significado no puedo recordar.

    La poesía de Blandiana lleva a recorrer con ella el camino hacía el silencio final. Lejos de un falso vitalismo, su obra se reviste de la propia naturaleza, con un ser humano entre la búsqueda de un sentido que se nos escapa y una vida plena de la alegría de existir.

    Se puede hablar mucho de Blandiana y de su poesía. Pero ¡hay que leerla! No hay en ella grandilocuencia, sino modestia. Solo desde la humildad de la vida se puede percibir esa experiencia en su plenitud. Los grandes poetas no enseñan muchas cosas, solo las esenciales. En el caso de Blandiana, saber morir, saber vivir… las dos dimensiones.The Conversation

    Joaquín Mª Aguirre Romero, Profesor Titular de Periodismo, Universidad Complutense de Madrid

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Sor Juana, defensora de la mujer en un siglo de varones

    Mujer genial, estudiosa insaciable y magnífica escritora, sor Juana Inés de la Cruz, la gran figura de las letras novohispanas del siglo XVII, fue también defensora del derecho de la mujer para acceder al conocimiento, y precursora de las causas feministas.

    Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana nació el 12 de noviembre de 1648 (1651?) en San Miguel Nepantla (México). Fue una niña prodigio, una adolescente brillante y una talentosa monja que dejó un invaluable legado a las letras hispanoamericanas.

    Gracias a su inteligencia y a su carisma supo sortear los obstáculos y ahondar en el estudio de las disciplinas más importantes de su época, como las letras, la astronomía, la alquimia, la música y la arquitectura, entre otras. Todo esto lo realizó además de desempeñar con acierto sus tareas en el convento.

    Denuncias en verso

    Su vida da testimonio de sus ideas, avanzadas para un siglo en que las estructuras del poder eran regidas por varones y el papel femenino se limitaba a roles domésticos y sociales, alejados del estudio. Sor Juana tuvo consciencia de esta desigualdad y del injusto trato a la mujer y lo denunció en sus textos.

    El ejemplo más famoso de esta consciencia lo constituyen sus famosas redondillas –estrofas compuestas de cuatro versos, normalmente octosílabos–, que muestran la inequidad en las relaciones amorosas, y visibilizan la forma en que la mujer era sometida injustamente.

    Hombres necios que acusáis

    a la mujer sin razón

    sin ver que sois la ocasión

    de lo mismo que culpáis (…)

    Este poema denuncia cómo, a fin de cuentas, la mujer es señalada como culpable sin importar la actitud que sostenga ante las pretensiones masculinas. Al referirse a los varones, el poema agrega:

    Con el favor y el desdén

    tenéis condición igual,

    quejándoos, si os tratan mal,

    burlándoos, si os quieren bien (…)

    Derecho al estudio

    Pintura de una mujer vestida de monja que escribe en sentada a la mesa.
    Retrato de Sor Juana Inés de la Cruz por Andrés de Islas.
    Museo de América/Wikimedia Commons

    No sólo en sus octosílabos sor Juana mostró tales injusticias. En otros textos dejó pruebas, inteligentes y sólidas, de su postura en favor de los derechos de la mujer, contraviniendo las costumbres sustentadas por los discursos que emergían del poder político, de la organización social y de la jerarquía eclesiástica de la Nueva España.

    Su resplandor inevitable y su innegable talento ganaron la admiración (y a veces la envidia) de sus contemporáneos. Pero también el favor incondicional de la marquesa de Mancera, Leonor Carreto, virreina entre 1664 y 1673, quien la invitó a la corte cuando Juana tenía alrededor de 15 años; así como el de la condesa de Paredes, María Luisa Gonzaga Manrique de Lara, virreina entre 1680 y 1686, quien cultivó con ella una muy estrecha amistad y promovió en España la publicación de sus primeras obras.

    Que la inteligencia no tiene sexo lo tenía claro sor Juana. En 1682, en la carta con la que despide a su confesor, el padre Antonio Núñez de Miranda, queda de manifiesto su férrea defensa del derecho de la mujer al estudio y al conocimiento. El párroco la había presionado largamente para que abandonara la escritura de versos y dedicará su vida sólo al cultivo espiritual. Sor Juana, en su misiva, se duele de tal insistencia y defiende el derecho de la mujer a cultivarse:

    “No ignoro que el cursar públicamente las escuelas no fuera decente a la honestidad de una mujer […] pero los privados y particulares estudios ¿quién los ha prohibido a las mujeres? ¿no tienen alma racional como los hombres? Pues ¿por qué no gozará el privilegio de la ilustración como ellos? ¿no es capaz de tanta gracia y gloria de Dios como la suya?”

    Pionera en la búsqueda de la equidad y precursora de las luchas feministas, postuló la igualdad de hombres y mujeres. Para mostrar el valor de las virtudes femeninas, las realza en varios escritos, como lo hace, por ejemplo, en las cartas aquí descritas y en el poema dedicado a la duquesa de Aveiro, María Guadalupe de Lencastre, amiga suya y destacada intelectual del Barroco hispano, a la que describe como:

    (…) claro honor de las mujeres,

    de los hombres docto ultraje,

    que probáis que no es el sexo

    de la inteligencia parte.

    De sor Juana a sor Filotea

    Portada de la _Carta Atenagórica_ con el texto de Sor Juana Inés de la Cruz.
    Portada de la Carta Atenagórica con el texto de Sor Juana Inés de la Cruz.
    Cervantes Virtual

    Otro testimonio de su defensa del derecho femenino a los estudios y al conocimiento quedó plasmado cuando el obispo de Puebla y amigo epistolar suyo, Manuel Fernández de Santa Cruz, publicó con el título de Carta Atenagórica (1690), y sin consentimiento de la monja, un escrito que ella le había enviado a instancias suyas, donde contradecía lo que el renombrado teólogo Antonio de Vieyra había expresado en el Sermón del Mandato (1650) en torno a las finezas de Jesucristo.

    La Carta se publicó acompañada de un texto que Fernández firmó con el seudónimo de sor Filotea, en donde comentaba los argumentos de sor Juana y le recomendaba dedicar sus esfuerzos a las letras espirituales más que a las mundanas. “Lástima es que un tan gran entendimiento, de tal manera se abata a las rateras noticias de la tierra, que no desee penetrar lo que pasa en el Cielo”, decía, entre otras cosas.

    La publicación de ambos documentos causó revuelo en la Nueva España y tuvo repercusiones en una lucha de poder que libraban el obispo de Puebla y el arzobispo de México, Francisco de Aguiar y Seijas, cuyo teólogo favorito era, precisamente, Antonio de Vieyra.

    Sor Juana, dolida, reaccionó a la Carta con su Respuesta a Sor Filotea, un texto intenso y apasionante donde sintetiza su vida, refiere su inclinación al estudio y muestra la grandeza de la mujer al enumerar a una treintena de ellas muy notables. Pero lo más trascendente es el fervor con el que defiende el acceso femenino al conocimiento:

    “Lo que sólo he deseado es estudiar para ignorar menos: que, según San Agustín, unas cosas se aprenden para hacer y otras para sólo saber. […] Pues ¿en qué ha estado el delito?”

    En el mismo documento reclama el derecho de… ¡hacer versos!: “Pues nuestra Iglesia Católica no sólo no los desdeña, mas los usa en sus Himnos”. Con solidez, rechaza la creencia de que las mujeres por ser mujeres “por tan ineptas están tenidas”, mientras los hombres “con sólo serlo piensan que son sabios”.

    La Respuesta fue publicada póstumamente, en 1700. Cinco años antes, sor Juana había fallecido víctima de una epidemia que alcanzó al convento. Desde entonces, el texto ha sido analizado y comentado por numerosos estudiosos y críticos, y se considera fundamental para comprender y contextualizar la vida de la monja jerónima.

    Sor Juana no sólo argumentó, sino que con su propia vida dio testimonio de la grandeza de la mujer, dejó una huella perenne en las letras y mostró su esplendor en un siglo en el que sólo a los hombres les era permitido brillar.The Conversation

    Jorge Alfonso Souza Jauffred, Investigador y coordinador de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega y del Centro de Investigaciones Filológicas, Universidad de Guadalajara

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La Pequeña Casa en la Pradera: Un Retrato Liberal de la Vida Pionera

    La serie de libros «La pequeña casa en la pradera», escrita por Laura Ingalls Wilder, es una serie de relatos semi-autobiográficos que detallan la vida de la autora y su familia mientras se establecen en la frontera estadounidense durante la segunda mitad del siglo XIX. La serie captura la esencia de la vida pionera y contiene elementos que reflejan valores asociados con el liberalismo clásico, como la independencia, la libertad individual y la autosuficiencia.

    En las vastas extensiones de la pradera estadounidense, donde el viento susurra entre los pastizales, la familia Ingalls escribió una historia que trasciende el tiempo. «La Pequeña Casa en la Pradera», obra semi-autobiográfica de Laura Ingalls Wilder, no solo narra las experiencias de una familia pionera, sino que también destila valores fundamentales asociados con el liberalismo clásico.

    Independencia y Autonomía:
    La vida de los Ingalls estuvo marcada por la independencia y la autosuficiencia. Al establecerse en la frontera, construyeron su propia casa, cultivaron sus alimentos y dependieron en gran medida de sus propios esfuerzos para prosperar. Esta independencia refleja el énfasis del liberalismo en la libertad individual y la capacidad de las personas para forjar su propio destino.

    Comunidad Voluntaria:
    A medida que los Ingalls se encontraron con otros pioneros en la pradera, surgieron comunidades voluntarias basadas en la cooperación mutua. La serie resalta cómo estas comunidades se formaron sin la intervención del gobierno central, subrayando la capacidad de las personas para organizarse y colaborar por elección propia.

    Educación y Empoderamiento:
    La importancia de la educación también se destaca en la serie. A pesar de las dificultades, la familia Ingalls valora la educación y trabaja arduamente para asegurar que sus hijos reciban una formación sólida. Este énfasis en la educación como medio de empoderamiento personal refleja los valores liberales de la capacidad individual para buscar conocimiento y mejorar.

    Conclusión:
    «La Pequeña Casa en la Pradera» se erige como un testimonio literario de la vida pionera, pero también encapsula valores que resuenan con el liberalismo clásico. La independencia, la comunidad voluntaria, la educación y el empoderamiento personal son temas que perduran en la narrativa de los Ingalls. Al explorar la vida en la pradera a través de los ojos de la familia Ingalls, descubrimos una historia que va más allá de la mera narración de eventos históricos. «La Pequeña Casa en la Pradera» nos ofrece un retrato intemporal de los principios liberales que han moldeado la historia de los Estados Unidos y continúan inspirando a aquellos que buscan la libertad y la autodeterminación.

  • Feliz Navidad

    En esta época tan especial, cuando el espíritu navideño colorea nuestros días, en nombre de todo el equipo de Goethals Consulting, extendemos nuestros más cálidos saludos a cada uno de ustedes. La Navidad nos reúne en un abrazo fraternal, une nuestros corazones en una melodía de esperanza y renovación. Es el momento de reflexionar sobre el año que se va, valorar las experiencias compartidas y celebrar los lazos que nos unen.

    En este espíritu de generosidad y compañerismo, queremos obsequiarles un regalo especial: un poema escrito con amor y dedicación por nuestro querido presidente John Bennett N. Con este poema, Navidad y Redención, que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023, culminamos con la serie de poemas del libro inédito aún de John, que comenzamos a publicar cada viernes desde el mes de Mayo. Que estas palabras sean un bálsamo para el alma y un recordatorio de la belleza que nos rodea en esta temporada de alegría.

    Que la luz de la Navidad ilumine sus hogares, trayendo consigo paz, amor y prosperidad. Que cada sonrisa sea un motivo para celebrar y cada encuentro un momento para compartir la felicidad.

    ¡ Feliz Navidad, Próspero Año nuevo, Felices fiestas a todos!

    Navidad y redención

    Una alegre meditación de la natividad en ese extraordinario y rústico pesebre.

    El Cirio Navideño

    Un discreto cirio

    en quieta noche de divino alumbramiento

    luce diminuta Palidez,

    casi temeroso de turbar con su tenue

    Fulgor el sueño del recién nacido. . .

    El tierno Redentor abre sus ojos,

    Y bosteza con lánguida somnolencia infantil.

    Sus tiernos ojos vacilan errantes en la rústica estancia

    Y por un instante se detienen al contemplar

    al pálido cirio.

    Una gutural risa pueril rompe el silencio,

    Y el cirio siente que su pequeño ardor no ha sido en vano.

  • «Winning» de Jack Welch: Estrategias para Triunfar en el Mundo Empresarial

    En el universo empresarial, alcanzar el éxito no es solo una meta, sino un conjunto de estrategias, decisiones y prácticas que moldean el camino hacia la excelencia. Hoy les recomendamos por si no lo han leído aún, el libro «Winning», de Jack Welch, el legendario ex CEO de General Electric, quien comparte sus ideas, experiencias y principios clave que ha cultivado a lo largo de su carrera para alcanzar el éxito en el mundo de los negocios.

    Liderazgo Eficaz y Transparencia

    Welch coloca el liderazgo en el centro de su enfoque. Para él, un líder efectivo es aquel que inspira, motiva y guía a su equipo hacia metas claras y alcanzables. Pero, más allá de las habilidades de liderazgo, Welch enfatiza la importancia de la transparencia en la gestión. La honestidad y la apertura son fundamentales para construir una cultura empresarial sólida y confiable.

    La Importancia de los Equipos Eficaces

    El libro destaca la necesidad de formar equipos sólidos y eficientes. Welch enfatiza que no se trata solo de contratar a individuos talentosos, sino de crear un entorno donde la colaboración y el trabajo en equipo sean prioridades. Estos equipos bien cohesionados son fundamentales para lograr resultados excepcionales en cualquier organización.

    Toma de Decisiones Ágil y Precisa

    Welch aboga por la toma de decisiones ágil y rápida. En un entorno empresarial dinámico, la indecisión puede ser costosa. Propone la idea de tomar decisiones informadas, basadas en datos y experiencias, pero sin caer en la parálisis por análisis. La agilidad en la toma de decisiones es esencial para mantener la competitividad en un mundo en constante cambio.

    Adaptación al Cambio y la Innovación Constante

    El autor resalta la necesidad de adaptarse al cambio constante en el mundo empresarial. Las empresas que se aferran al status quo corren el riesgo de quedarse obsoletas. Welch promueve una cultura organizativa que fomente la innovación, la creatividad y la disposición para abrazar nuevas ideas y tecnologías.

    Gestión del Talento y la Cultura Corporativa

    La gestión del talento es otro aspecto crucial según Welch. Identificar, nutrir y retener talento es esencial para el crecimiento y el éxito sostenible de cualquier organización. Asimismo, sostiene que una cultura corporativa sólida, basada en valores claros y una visión compartida, es fundamental para el desarrollo a largo plazo de una empresa.

    El enfoque de Welch en «Winning» no es solo teórico; está respaldado por décadas de experiencia en la cima de una de las corporaciones más influyentes del mundo. A través de sus principios y consejos, Welch proporciona una hoja de ruta para líderes y empresarios que buscan no solo triunfar, sino sobresalir en un entorno empresarial altamente competitivo.

    El libro «Winning» es una lectura inspiradora y práctica que desafía a los lectores a repensar sus enfoques, adoptar nuevas perspectivas y aplicar estrategias innovadoras para alcanzar el éxito. Su legado como líder visionario y su capacidad para transformar empresas hacen de este libro una guía invaluable para aquellos que buscan triunfar en el mundo empresarial.

    En conclusión, «Winning» no solo ofrece una visión detallada de las complejidades empresariales, sino que también proporciona una visión práctica y motivadora sobre cómo liderar, innovar y alcanzar el éxito en un mundo empresarial en constante evolución.

  • Feliz día de las madres

    Seguramente muchos recordarán a Laura Ingalls, de la famosa serie La casita de la pradera o La Familia Ingalls. Resulta que fue la mamá de esa gran precursora libertaria Rose Wilder Lane, junto a Ayn Rand e Isabel Patterson. La historia de Laura y Rose nos recuerda que las relaciones entre madres e hijas pueden ser intrincadas y desafiantes, pero también pueden dar origen a algo excepcional. Es una narrativa que nos insta a reflexionar sobre las complejidades de la colaboración y el amor familiar, aun en medio de pensamientos divergentes.

    El libro «Pioneer Girl: The Annotated Autobiography» revela la tensa relación madre-hija detrás de «Little House on the Prairie». Laura Ingalls Wilder y su hija Rose Wilder Lane colaboraron en la serie de libros icónicos, pero su relación fue una montaña rusa de conflictos y colaboraciones. Aunque los libros son famosos por sus descripciones de la vida pionera en el Oeste, la dinámica entre Laura y Rose, plagada de dificultades, desafíos creativos y una común visión política, estuvo intrínsecamente entrelazada con la creación de esta obra literaria icónica.

    La colaboración entre Laura y Rose, aunque fundamental en la creación de la serie, no se reconoce en los libros. Sin embargo, su influencia es evidente. Laura compartió su relato autobiográfico en 1930 bajo el título «Pioneer Girl», pero fue Rose quien lo transformó, llevándolo a la ficción y adaptándolo para el público infantil.

    La dinámica madre-hija se refleja en los márgenes del libro, con Rose imponiendo cambios y Laura cediendo ante las demandas de su hija. Rose, reconocida como autora, veía los esfuerzos de su madre como modestos. A pesar de esto, la carrera de Rose declinaba, y encontró en el material de su madre una fuente nueva y rica para su propia ficción.

    La reconciliación entre madre e hija llegó con el éxito del primer libro, «La Casita de la Pradera».

    «Pioneer Girl» revela cómo la creación de la serie «Little House» fue un producto de la colaboración y negociación constante entre madre e hija. Rose, una autora exitosa en su propio derecho, se embarcó en la adaptación de las experiencias de su madre en la infancia para convertirlas en historias atractivas para los jóvenes lectores. Esta transformación se hizo a costa de modificaciones significativas en la narrativa original de Laura, con Rose tomando el control creativo de manera decisiva, incluyendo fuertes mensajes detrás de estos relatos, que sugieren una ideología política anti-gobierno y una exaltación de la autosuficiencia familiar.

    La influencia política de Laura y Rose añadieron profundidad a la serie, convirtiéndola en algo más que historias sobre la vida en el Oeste. La colaboración entre ambas, aunque tumultuosa, dio lugar a una obra literaria icónica liberal que ha dejado una marca indeleble en la literatura y en la relación entre madre e hija.

    Cuando Laura ya estaba anciana, escribe una Carta a los niños, en 1947, que en forma de consejo de mamá entrada en años y experiencia deja como legado. Una de sus frases la tomamos hoy para homenajear a todas esas madres que hacen para sus hijos el mejor mundo posible. Feliz día para todas aquellas madres!

    «La forma en que vivimos y sus escuelas son muy diferentes ahora, por lo que muchos cambios han hecho que la vida y el aprendizaje sean más fáciles. Pero las cosas reales no han cambiado. Todavía es mejor ser honesto y veraz; aprovechar al máximo lo que tenemos; a ser feliz con los placeres sencillos y a ser alegre y tener valor cuando las cosas van mal.» Laura Ingalls Wilder.

  • Viernes de poemas: De la libido

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «De la libido», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    Del eros

    El impulso sexual es central en la humanidad y en la naturaleza en general. Más aún, es vital. Es el deseo vehemente de la vida por la vida; pero como tantas cosas de pasiones exaltadas, son muy difíciles de apaciguar y muy fáciles de desbocar, y así vivimos en un constante pugilato entre lo que sentimos y el recato del bienandar. De la Libido es una anotación del vaivén de las mareas de nuestras pasiones.

    De la libido

    Por fin

    He roto las sensuales cadenas

    Que me unían a ti,

    Oh despiadada diosa del placer.

     

    Tú que estás sólo en ti misma,

    En el ciego sobrevivir de la especie.

    Más pudo mi templanza

    Que el sutil veneno de tu zagas tentación.

     

    Ahora,

    No se desmorona mi compostura,

    Ante cualquier maniquí

    De tu usura.

     

    De hecho,

    Puedo asegurar

    Que he ingresado al mundo

    De hombres cabales.

     

    Que no me doblego

    Como manso borrego

    Ante el cenagoso cortejo

    De banales incontinencias.

     

    Ahora cuando miro

    Lo hago con altura,

    Con admiración pura

    Y recatada compostura.

     

    Al doblado escote soslayo,

    Ante sayas voladas retiro,

    El dulce coqueteo evito,

    Las blusas ceñidas rechazo.

     

    Soy,

    En fin,

    Un perfecto caballero

    De hidalguía completa.

     

    Mi único temor,

    Admito,

    Es, ¿qué hacer mañana,

    Cuando me levante de la cama?

    Juan Alejo.

  • Viernes de poemas: Camino errado

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «Camino errado», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De la arrogancia

    Camino errado trata de poner en blanco y negro algo de la actuación intrépida e irreflexiva típica de la juventud; cuando andamos por el mundo impulsado por nuestras pasiones y creyéndonos mucho más grandes de lo que somos. Y, como es la vida, no tarda en castigar semejantes indiscreciones y nos hace regresar a casa con la cola entre las piernas. Es ese proceso de maduración que dura toda la vida, y que si tenemos suerte nos va tornando más discretos y mucho más humildes.

    Camino errado

    Desde la madriguera furtivo

    Contemplo en mundo,

    Relamiendo las heridas

    De la última contienda.

     

    Pasa el tiempo

    Y mientras cierra la brecha,

    Medito en silencio

    Aumentando mí arrojo.

     

    Nuevamente, arrogante,

    Salgo en busca, rebelde;

    Paseando mí antojo

    Con desdén despojo.

     

    Con cada conquista

    Aumenta la confianza,

    Que prepara la trama

    De la próxima zarpada.

     

    Y como es de suponer,

    No se hace esperar

    El desenlace usual

    A semejante proceder.

     

    ¿Por qué será?

    Es tan fácil aprender

    De lo vano presumir

    Del recato desusar?

     

    Lo peor es saber

    Que cuando logre aprender

    Chocho ya estaré

    Y lo aprendido olvidaré.