Categoría: Politica y Actualidad

  • Por qué la gente desea líderes autoritarios?

    La historia nos ha mostrado momentos en los que líderes autoritarios han surgido en contextos de crisis, prometiendo soluciones rápidas y efectivas. Sin embargo, la idea de que la salida autoritaria sea la única alternativa viable no es necesariamente cierta ni sostenible a largo plazo.

    Las soluciones autoritarias a menudo sacrifican libertades individuales y derechos democráticos en aras de la estabilidad o el progreso a corto plazo. Aunque estos líderes puedan implementar reformas aparentemente efectivas, frecuentemente lo hacen a expensas de la participación ciudadana, la diversidad de opiniones y la rendición de cuentas. Esto puede generar problemas más graves a largo plazo, como la falta de representación, la corrupción sistémica y la erosión de las libertades fundamentales.

    La solicitud de autoritarismo en lugar de democracia puede surgir de la desesperación y la falta de confianza en las instituciones existentes para abordar los problemas de manera efectiva. A veces, las democracias enfrentan obstáculos para brindar soluciones rápidas debido a la burocracia, la corrupción o la falta de consenso político.

    La atracción hacia líderes mesiánicos, en ocasiones con rasgos autoritarios, se nutre de dos motivos fundamentales.

    Primero, la desesperación ante la crisis económica, moral y social puede llevar a la búsqueda de líderes que prometan estabilidad y soluciones inmediatas. Estos líderes, presentándose como salvadores, pueden captar la atención de quienes ven en ellos la posibilidad de restaurar el orden y la prosperidad perdidos.

    Segundo, la desconfianza en las instituciones democráticas existentes puede generar un vacío de poder, donde líderes carismáticos se presentan como alternativas viables en medio del desencanto con la clase política tradicional. Su discurso enérgico y su capacidad para conectar emocionalmente con la población los convierten en figuras atractivas para aquellos que sienten que el sistema actual no les representa.

    A menudo, la gente puede votar por modelos autoritarios por frustración con el status quo, preocupaciones económicas, miedo a la inseguridad o una sensación de falta de representación por parte de la clase política tradicional. En algunos casos, la retórica populista o el carisma de ciertos líderes pueden influir en las decisiones de voto.

    Es importante tener en cuenta que las elecciones son un reflejo de una variedad de opiniones, perspectivas y circunstancias individuales y colectivas. No todas las personas que votan por modelos autoritarios lo hacen necesariamente porque apoyan todas las facetas del autoritarismo, sino que pueden ver en ciertos líderes una solución a problemas específicos que consideran urgentes.

    Estos líderes, cuando alcanzan el poder, muchas veces casi de casualidad, enfrentan el desafío de gobernar sin una mayoría clara en el parlamento o congreso. La ausencia de respaldo legislativo puede conducir a intentos de consolidar su poder mediante decretos ejecutivos o modificaciones institucionales, planteando un riesgo para la estabilidad democrática.

    Es esencial comprender que la concentración de poder en manos de líderes que asumen el poder sin mayorías puede representar un peligro latente para la democracia. Gobernar sin el respaldo parlamentario adecuado puede desencadenar decisiones unilaterales y socavar los controles necesarios para evitar el abuso de poder.

    Esta concentración de poder en manos de un ejecutivo sin el contrapeso adecuado puede ser preocupante y llevar a un aumento del autoritarismo si no se maneja con cautela.

    La falta de equilibrio de poder entre los diferentes poderes del Estado (ejecutivo, legislativo y judicial) es una preocupación legítima en términos de mantener la democracia funcional. La separación de poderes es esencial para evitar el abuso de poder y garantizar la rendición de cuentas. Cuando un líder carece de mayoría en el parlamento, es crucial buscar consensos, negociar y trabajar en alianzas para avanzar en políticas que beneficien a la sociedad en su conjunto.

    La construcción de mayorías a través del diálogo político, la negociación y el compromiso son fundamentales para garantizar una gobernanza efectiva en democracia. Los líderes que llegan al poder en circunstancias de fragmentación electoral deben enfocarse en la cooperación y la construcción de consensos en lugar de buscar concentrar un poder excesivo en el ejecutivo.

    La clave para abordar esta situación radica en fortalecer la participación ciudadana, promover una educación cívica robusta y trabajar en la construcción de consensos políticos. Es necesario fomentar una democracia participativa, donde el diálogo, la negociación y el respeto por la separación de poderes sean pilares fundamentales.

    En tiempos de incertidumbre, la sociedad necesita líderes comprometidos con la colaboración, la transparencia y el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Solo así se podrá mitigar el riesgo de caer en el ciclo peligroso del autoritarismo que, aunque prometa soluciones rápidas, compromete los pilares mismos de la libertad y la justicia en una sociedad.

  • Inmigración y Liberalismo: Una Perspectiva Reflexiva

    En un artículo reciente para ABC, Guy Sorman aborda el tema candente de la inmigración y el auge del populismo en Europa.

    En un mundo azotado por la desinformación y las interpretaciones sesgadas, la reciente cobertura de las elecciones parlamentarias en Países Bajos ha ilustrado cómo los titulares pueden distorsionar la realidad. La victoria aparente del partido de Wilders se ha presentado como un triunfo rotundo de la extrema derecha. No obstante, una mirada más detallada revela una situación matizada: 35 escaños de 150 no equivalen a un dominio absoluto ni a una señal de asunción del poder.

    ¿Por qué temer al partido de Wilders? La etiqueta de «extrema derecha» parece más una representación simplista. Sería más preciso definirlo como populista, una ideología que, ya sea de derecha o izquierda, niega la diversidad y busca la uniformidad cultural y nacionalista. Este populismo, arraigado en la hostilidad hacia la inmigración, ha ganado terreno en varios países europeos, planteando cuestionamientos sobre su compatibilidad con la democracia.

    Es crucial discernir que si bien los populistas pueden rechazar la diversidad, cuando acceden al poder, su actuación tiende a ser más moderada de lo que sus discursos proclaman. Esta moderación ha sido evidente en países como Italia, Suecia y Eslovaquia, aunque Hungría presenta un panorama más preocupante para la democracia.

    Resulta injusto demonizar a los populistas opuestos a la inmigración. Representan una parte significativa de la población y encarnan preocupaciones legítimas. Si bien es válido no compartir esas inquietudes, no se puede tachar de fascistas a todos los votantes que respaldan estos partidos. Es fundamental aceptar los resultados y analizarlos desde una perspectiva liberal.

    El paradigma liberal exige reconocer la dignidad de todos los ciudadanos, independientemente de sus creencias, siempre y cuando respeten la Constitución. El aumento del voto populista en Europa es sintomático de una inquietud real. Podemos cuestionar a aquellos hombres blancos que temen la supuesta islamización de la sociedad, pero ¿podrían tener razón en sus temores? Desde una óptica liberal, comprender la naturaleza de esta migración es primordial.

    La migración no está exclusivamente compuesta por los más desfavorecidos, sino también por individuos emprendedores. Su arduo viaje hacia Europa merece compasión. A nivel demográfico, estos inmigrantes contrarrestan el envejecimiento de la población europea. Aportan mano de obra en sectores desatendidos por locales, aunque también se benefician de servicios públicos financiados por impuestos europeos.

    El debate migratorio carece de reflexión. Los populistas se oponen, pero ofrecen pocas soluciones realistas. Los demás partidos, a menudo, evitan abordar la problemática. ¿Existe una solución? Los principios liberales podrían proporcionar un camino viable.

    Los liberales abogan por dos enfoques en materia migratoria. Uno de ellos, planteado por economistas como Gary Becker, sugiere que los inmigrantes paguen una tasa de entrada, dado que acceden a un capital acumulado del que no han contribuido. Esta teoría, aunque no implementada, ilustra las implicaciones económicas de la migración.

    Otra alternativa, la «solución helvética», adoptada por Suiza hasta 2016, establecía cuotas anuales de inmigración basadas en las necesidades laborales. Esta propuesta, promovida por Daniel Cohn-Bendit, propone que la Eurocámara adopte cuotas periódicas de inmigración legal, legitimando así la inmigración bajo parámetros controlados.

    En lugar de temer una toma de poder de la extrema derecha o abrazar la inmigración sin restricciones, aboguemos por una solución realista, humana y aceptable para todas las partes involucradas. Los liberales tienen la responsabilidad de elevar su voz en este debate y ofrecer soluciones fundamentadas en los valores de dignidad, libertad y respeto.

    El texto original de Guy Sorman plantea una perspectiva desafiante y reflexiva sobre la inmigración, destacando la necesidad de soluciones pragmáticas en consonancia con los principios liberales. La inmigración, vista desde este prisma, se convierte en un tema complejo que requiere un análisis profundo y soluciones innovadoras para abordar sus múltiples facetas con humanidad y sensatez.

  • Los límites de la asociación Rusia-China que dicen no tener ninguno

    En los últimos años, la relación China-Rusia se ha profundizado a medida que las dos naciones han buscado un nuevo orden mundial contra su rival común, Estados Unidos. Sin embargo, desde que comenzó la guerra, China ha evitado brindar ayuda militar directa a Rusia.

    Tres semanas antes de que los tanques rusos entraran en Ucrania el año pasado, el presidente Vladimir Putin viajó a Beijing para la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno organizada por el presidente chino Xi Jinping, un evento rechazado por los líderes occidentales.

    En una declaración conjunta de 5.300 palabras emitida el mismo día, Xi y Putin dijeron que su amistad “no tenía límites”, declaración que provocó una ola de malestar en Occidente. Señaló que las dos principales potencias autoritarias del mundo estaban haciendo causa común.

    Beijing también fue la primera visita de Putin al extranjero fuera de la ex Unión Soviética en octubre desde que la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto en su contra por crímenes de guerra en Ucrania.

    En los últimos años, la relación China-Rusia se ha profundizado a medida que las dos naciones han buscado un nuevo orden mundial contra su rival común, Estados Unidos. Sin embargo, desde que comenzó la guerra, China ha evitado brindar ayuda militar directa a Rusia.

    Los vínculos bilaterales entre las dos potencias son más complejos y llenos de matices de lo que parece. La asociación de Moscú con China tiene un pasado largo e histórico que es anterior al ascenso del Partido Comunista Chino al poder en Beijing hace siete décadas.

    Chiang Fang-liang, nacida en Bielorrusia, posa con su marido, el ex presidente de Taiwán, Chiang Ching-kuo, el 15 de marzo de 1985. Crédito: AFP

     

    La novia soviética del Kuomintang

    A primera hora de la tarde del 15 de diciembre de 2004, Chiang Fang-liang, viuda del ex presidente taiwanés Chiang Ching-kuo, murió de insuficiencia respiratoria y cardíaca en un hospital de Taipei a los 88 años. Había vivido una vida tranquila y solitaria como miembro de la primera familia de Taiwán. Su marido y sus tres hijos pasaron delante de ella.

    Nacida como Faina Vakhreva en el Imperio Ruso, era miembro de la Liga Juvenil Comunista de la Unión Soviética y conoció a su futuro marido cuando ambos trabajaban en una fábrica en Siberia. Se casaron en 1935.

    Unos años antes, el padre de Chiang, el generalísimo Chiang Kai-shek, llevó al partido nacionalista chino Kuomintang al poder en China continental. Sin embargo, en 1949, la victoria de los comunistas obligó a la familia Chiang y a su gobierno a retirarse a la isla de Taiwán, donde vivió y murió Fang-liang.

    La Unión Soviética, y luego Rusia, han tenido poco contacto con Taiwán, pero la conexión rusa de la familia Chiang sirvió como recordatorio de cuánta influencia alguna vez tuvieron los soviéticos sobre la política a través del Estrecho de Taiwán.

    Chiang Ching-kuo llegó a la URSS a los 15 años y pasó allí 12 años. Abrazó la vida de un marxista soviético, e incluso adoptó un nombre ruso –Nikolai Vladimirovich– en honor a Vladimir Ilich Lenin, el primer líder de la URSS.

    El Kuomintang, fundado en 1912 por Sun Yat-sen, recibió durante mucho tiempo apoyo y ayuda de la Unión Soviética. Sin embargo, durante la Guerra Civil China (1927-1949) los soviéticos apoyaron a los comunistas que derrotaron a los nacionalistas y establecieron la República Popular China.

    Se ve a Chiang Fang-liang con su esposo, el ex presidente de Taiwán, Chiang Ching-kuo, y sus hijos en una foto sin fecha. Crédito: AFP/KMT

    En sus memorias “Mis días en la Rusia soviética”, Chiang Ching-kuo recordó su época como “completamente aislado de China, ni siquiera le permitieron enviar una carta”, y esos largos años fueron “los más difíciles” de su vida. Todas sus solicitudes de regresar al continente fueron rechazadas por las autoridades, según los historiadores rusos Alexander Larin y Alexander Lukin, ya que Chiang estaba prácticamente rehén de las órdenes de Lenin. Sucesor como líder soviético, Joseph Stalin.

    A Chiang y su pequeña familia se les permitió abandonar la URSS en 1937, cuando en China el Kuomintang y los comunistas formaron una nueva alianza para luchar contra una invasión japonesa que presagiaba la Segunda Guerra Mundial. Fue una salida afortunada para ellos, ya que el país soviético atravesaba un período de represión política extrema conocido como la Gran Purga, durante el cual cientos de miles de oponentes políticos de Stalin fueron destituidos y eliminados.

    Desde entonces hasta sus últimos días, la esposa rusa de Chiang nunca volvió a poner un pie en su patria.

    Los años en la Unión Soviética llevaron a Chiang Ching-kuo “a examinar el socialismo con una mirada más crítica y contribuyeron a su evolución hacia el anticomunismo”, argumentaron Larin y Lukin, quienes dijeron que el fracaso del sistema económico soviético influyó. en la transición de Taiwán hacia las reformas de mercado bajo el gobierno de Chiang durante la década de 1970.

    Y no sólo en Taiwán, “finalmente, los comunistas chinos en China continental llegaron a la misma conclusión” sobre el modelo económico soviético, según los autores rusos.

    «Deng Xiaoping, el arquitecto de las reformas económicas de China continental, fue compañero de clase de Chiang… y tuvo una experiencia similar, aunque mucho más corta, en la URSS», escribieron.

    Buenos vecinos

    Desde la década de 1960 hasta la de 1990, la relación entre China y la URSS estuvo marcada por turbulencias, incluido un conflicto fronterizo de siete meses en 1969. La China de Mao Zedong condenó a Moscú por “traicionar al comunismo”, mientras que la Unión Soviética retiró toda la ayuda económica a Beijing.

    Sólo se calentó después de que Mikhail Gorbachev se convirtiera en secretario general del Partido Comunista de la URSS e iniciara la reforma política y social llamada perestroika. Después de la disolución de la Unión Soviética, China reconoció a la Federación de Rusia como su sucesora legal el 24 de diciembre de 1991. Moscú y Beijing firmaron un Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa diez años después, allanando el camino para un nuevo capítulo en su asociación especial. .

    Rusia China
    El líder soviético Mikhail Gorbachev [derecha] hace un gesto mientras habla con el líder chino Deng Xiaoping durante una reunión en 1989 en Beijing. Crédito: Boris Yurchenko/AP

    Una declaración conjunta en el vigésimo aniversario del tratado en 2021 dijo que las relaciones ruso-chinas “han alcanzado el nivel más alto de su historia”. .”

    «Las relaciones ruso-chinas se basan en la igualdad, la profunda confianza mutua, el compromiso con el derecho internacional, el apoyo en la defensa de los intereses fundamentales de cada uno, los principios de soberanía e integridad territorial», dijo.

    Oficialmente, los lazos entre China y Rusia se describen como una “asociación integral e interacción estratégica en la nueva era”, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

    China ha sido el mayor socio comercial de Rusia desde 2010, con un comercio bidireccional que alcanzó los 140.700 millones de dólares en 2021 y los 134.100 millones de dólares en los primeros siete meses de 2023. El objetivo es 200.000 millones de dólares o más en 2023.

    Rusia es el segundo mayor proveedor de petróleo de China, después de Arabia Saudita, con 86,3 millones de toneladas vendidas en 2022. China también compró 68,1 millones de toneladas de carbón a Rusia el año pasado.

    Y China es uno de los mayores inversores extranjeros en Rusia. El jefe del gobierno ruso, Mikhail Mishutin, dijo al líder chino Xi Jinping durante una visita en mayo que actualmente hay 79 proyectos conjuntos en ambos países por un total de más de 165 mil millones de dólares.

    «Rusia está interesada en una China estable y próspera, y China está interesada en una Rusia fuerte y exitosa», decían documentos oficiales de ambas partes.

    La bandera china se exhibe en el stand ruso durante la Exposición Internacional de Importaciones de China en Shanghai, el 6 de noviembre de 2018. Foto: Ng Han Guan/AP

     

    Pero dejando de lado los intereses económicos mutuos, las “percepciones de amenazas compartidas” son el núcleo de sus relaciones bilaterales, según Ian Storey, académico del ISEAS – Instituto Yusof Ishak en Singapur.

    «Moscú y Beijing consideran que la primacía de Estados Unidos es contraria a sus intereses nacionales y una amenaza a la supervivencia del régimen», dijo Storey. En su opinión, los dirigentes ruso y chino creen que Estados Unidos está aplicando una estrategia de contención contra ellos y está “decidido a derrocar sus sistemas políticos autoritarios orquestando ‘revoluciones de color’”.

    ¿Alianza o no?

    En respuesta, Moscú y Beijing han estado impulsando su cooperación militar, lo que plantea dudas sobre si equivale a una especie de alianza militar.

    En 2020, le preguntaron a Putin en una reunión si tal alianza era concebible. Respondió que tanto Rusia como China “siempre han creído que nuestras relaciones han alcanzado tal nivel de cooperación y confianza que no es necesario”.

    «Hemos logrado un alto nivel de cooperación en la industria de defensa; no me refiero sólo al intercambio o la compra y venta de productos militares, sino al intercambio de tecnologías, que quizás sea lo más importante», dijo Putin.

    Banderas nacionales de Rusia, China y Mongolia ondean en vehículos blindados durante los ejercicios militares Vostok 2018 en Siberia Oriental, Rusia, el 13 de septiembre de 2018. Crédito: Sergei Grits/AP

     

    Los analistas dicen que las disparidades de poder entre ellos pueden impedir la formación de una alianza.

    Alexander Gabuev, un experto ruso del grupo de expertos Carnegie Endowment, escribió que “si para Rusia, bajo las sanciones de Occidente, China se está convirtiendo en un socio cada vez más importante que sería difícil de reemplazar”. Pero añadió que para Beijing, “Moscú podría ser suplantada fácilmente, ya que la mayor parte de lo que suministra a China podría comprarse en otros lugares”.

    “Además, las sanciones de Estados Unidos y la UE están haciendo que Rusia dependa gradualmente de China para obtener tecnología civil estratégica, como los sistemas 5G”, dijo el experto ruso, refiriéndose a un tipo de red de Internet móvil de alta velocidad.

    «Moscú y Beijing son muy conscientes de que sus intereses no siempre coinciden», dijo Gabuev. «Ninguna de las partes quiere correr el riesgo de verse arrastrada a un conflicto importante por los intereses de su socio».

    Sin embargo, la declaración conjunta sobre el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa de 2021 decía: “Si bien no son una alianza militar y política, como las formadas durante la Guerra Fría, las relaciones ruso-chinas exceden esta forma de interacción interestatal. «

    Incluso sin una alianza formal, la cooperación militar y técnico-militar entre los dos países se ha fortalecido en los últimos años, aunque los límites de esa cooperación se han vuelto evidentes desde la invasión rusa de Ucrania.

    Rusia China
    El presidente de China, Xi Jinping, le hace un gesto al presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante una ceremonia de bienvenida antes de una conferencia en Shanghai en 2014. Crédito: Carlos Barria/Pool AP

     

    Visitantes frecuentes

    Putin y Xi se han reunido la friolera de 42 veces en los últimos 10 años.

    Putin ha visitado China 22 veces, más a menudo que cualquier otro líder mundial. Por su parte, Xi ha visitado Rusia nueve veces, más que cualquier otro país. La última vez que Xi estuvo en Moscú fue en marzo, en su primer viaje al extranjero desde que fue reelegido para un inusual tercer mandato.

    Un año antes de eso y justo antes de que Moscú invadiera Ucrania, Xi y Putin anunciaron la “amistad sin límites” entre los dos países. No habría “áreas prohibidas” de cooperación bilateral.

    Pero desde que comenzó la guerra de Ucrania en febrero de 2022, China casi no ha brindado apoyo material a la campaña militar de Rusia.

    Sin embargo, Beijing ha apoyado retóricamente a Moscú, haciéndose eco de su descripción de la invasión como una “operación militar especial”, provocada por la expansión de la OTAN. China también se abstuvo de una resolución de la ONU que condenaba la acción de Rusia.

    A principios de este año, Beijing publicó una “Posición sobre la solución política de la crisis de Ucrania” de 12 puntos, que se dice tiene como objetivo mediar en una paz. El documento no condena la agresión de Rusia contra Ucrania ni considera la retirada de Rusia como una condición previa para la paz, y no ha logrado ningún éxito tangible.

    Vassily Kashin, un experto ruso en el ejército chino, dijo que no había señales de que China quisiera cambiar su posición de larga data de no armar a Rusia durante la guerra de Ucrania.

    Estados Unidos ha advertido a China de severas sanciones si suministra armas a Rusia.

    «Si China ve que perderá más que ganar con algunas acciones para apoyar a Rusia, tales acciones nunca se toman», dijo Kashin. «Esta es la razón por la que China se ha abstenido de vender armas a Rusia, incluso a pesar del hecho de que las armas chinas probablemente cambiarían completamente las reglas del juego en el campo de batalla de Ucrania».

    Las tropas chinas se mantienen firmes durante los ejercicios militares Vostok 2018 en Siberia Oriental, Rusia, en 2018. Crédito: Sergei Grits/AP

     

    Compañeros de cama

    Si bien se mantiene indeciso sobre la guerra y reclama imparcialidad, Beijing parece estar en una posición única para beneficiarse del vacío en el mercado mundial de armas dejado por Rusia, que tiene que desviar su producción de armas al campo de batalla.

    “Desde que el Kremlin invadió Ucrania en febrero de 2022, cada vez menos países estarán interesados ​​en comprar equipos rusos”, afirmó Ian Storey del ISEAS – Instituto Yusof Ishak, que ha estudiado los vínculos militares entre Rusia y China durante muchos años.

    La industria de defensa de China podría beneficiarse. Seis de las 15 empresas de defensa más grandes del mundo son ahora de China, según una lista compilada por Defense News, un sitio web centrado en la industria de la defensa.

    «Muchos sistemas chinos sofisticados se derivan de sus homólogos rusos, y los sistemas de defensa aérea de mediano y largo alcance se encuentran entre las capacidades más buscadas por los clientes de Rusia», dijo Defense News.

    Ian Chong, politólogo de la Universidad Nacional de Singapur, dijo que existe un debate sobre los cálculos estratégicos de China.

    “Algunos afirman que Beijing quiere un socio menor en Rusia que pueda distraer a Estados Unidos y sus aliados y al mismo tiempo proporcionar energía y minerales clave. Otros ven una Rusia débil como un potencial pasivo para China”, dijo Chong.

    Cualquiera que sea la afirmación que resulte cierta, parece que los papeles en la cita entre Moscú y Beijing ahora se han invertido.

    Es posible que Putin quiera leer un memorando de una reunión en la Casa Blanca en junio de 1980, donde el entonces presidente estadounidense. El embajador en la URSS, Thomas J. Watson, Jr., dijo al presidente Jimmy Carter que, en su opinión, “los chinos tienen tendencia a saltar de cama en cama”, advirtiéndole sobre la propensión de Beijing al cálculo estratégico y político.

    El presidente ruso Vladimir Putin [centro, derecha] y el presidente chino Xi Jinping se dan la mano durante su reunión en el Gran Palacio del Kremlin en Moscú, el 22 de marzo de 2013. Crédito: Alexander Zemlianichenko/Pool vía AP< a i=1>Editado por Mat Pennington y Jim Snyder
  • El académico y el político

    La diferencia entre el académico y el político radica en los roles y enfoques que cada uno asume en la sociedad. Ambos pueden coexistir, pero sus funciones y prioridades suelen divergir, generando tensiones entre la pureza de las ideas y las necesidades pragmáticas de la política.

    El Académico:

    El académico se dedica al estudio, investigación y desarrollo de ideas y teorías. Su objetivo principal es profundizar en el conocimiento, descubrir verdades y aportar a la comprensión de diferentes campos del saber. En su búsqueda, no está limitado por agendas políticas ni por la necesidad de agradar a una audiencia específica. Su compromiso radica en la objetividad, el rigor intelectual y la búsqueda de la verdad.

    El académico suele trabajar en un entorno académico o de investigación, donde la libertad de pensamiento y la exploración de ideas son fundamentales. Su impacto suele medirse por la calidad y originalidad de sus investigaciones, publicaciones y contribuciones al conocimiento en su área.

    El Político:

    Por otro lado, el político está orientado hacia la acción y la representación de intereses. Su enfoque está en la toma de decisiones, la gestión de recursos, la legislación y la representación de la voluntad popular. El político necesita considerar opiniones diversas y trabajar para conciliar intereses en beneficio de la comunidad a la que representa. Esto puede implicar compromisos y negociaciones que distan de las ideas puras.

    El político tiene que enfrentar la realidad pragmática de la política: la necesidad de construir alianzas, negociar con oponentes y, en ocasiones, sacrificar ciertos principios para lograr avances tangibles. Esta dinámica puede llevar a una aparente discrepancia entre las ideas originales y las acciones políticas.

    Compatibilidad y Tensiones:

    Si bien algunos académicos incursionan en la política, la transición no es siempre sencilla. La política requiere habilidades de negociación y adaptación que pueden alejarse del enfoque más académico y teórico. A menudo, los políticos deben comunicar ideas complejas de manera accesible para un público general, lo que a veces implica simplificar conceptos.

    Las tensiones entre la pureza de las ideas y las necesidades pragmáticas pueden generar conflictos internos. Algunos políticos luchan por mantener su integridad intelectual, tratando de equilibrar la efectividad política con la fidelidad a sus principios. Otros pueden adaptar sus discursos y acciones para adaptarse mejor al panorama político, abandonando en cierta medida algunas ideas en pos de la viabilidad política.

    Conclusiones:

    En última instancia, ser un académico y un político implica diferentes enfoques y prioridades, aunque no son mutuamente excluyentes. La compatibilidad depende de la capacidad del individuo para adaptarse y equilibrar las demandas y compromisos inherentes a cada rol. Algunos pueden lograr un equilibrio entre ambos mundos, mientras que para otros, la distancia entre las ideas puras y la realidad política puede resultar insalvable. La Argentina de Milei está poniendo a prueba estas tensiones. Veremos con el tiempo si ha logrado resolverlas y en todo caso, quién se ha impuesto, si la política sobre el académico o termina siendo un extraño y caso único disruptivo dentro del mundo político.

  • Cómo afectó la pandemia al desarrollo del lenguaje de los más pequeños

    Las interacciones sociales que ocurren durante los primeros meses de vida son fundamentales para que los bebés aprendan a comunicarse y desarrollen el lenguaje. El contacto físico, la mirada, la sonrisa y las primeras “conversaciones” cara a cara son los pilares sobre los que se construye nuestro conocimiento del mundo social. Las limitaciones en las relaciones sociales derivadas de la pandemia de covid-19 alteraron estas interacciones tempranas. Nos relacionamos menos y con menos gente. Tuvimos que renunciar a aspectos tan importantes en la relación como el contacto físico o la posibilidad de compartir objetos.

    Las primeras interacciones de los niños nacidos en pandemia han sido tan diferentes que es inevitable plantearse su impacto en el desarrollo temprano.

    Nuestro equipo ha investigado el desarrollo del lenguaje de los niños y niñas nacidos durante la pandemia y ha comprobado que es más lento que el de los nacidos antes de la misma.

    Vocabulario y morfosintaxis

    En el estudio, analizamos el desarrollo tanto del vocabulario como de la morfosintaxis, es decir, de la capacidad de producir frases cada vez más complejas. Participaron 153 niños y niñas de entre 18 y 31 meses. Comparamos los datos de dos grupos igualados en edad, en el nivel educativo de las madres y pertenecientes a escuelas infantiles de características similares.

    El grupo PRE estaba compuesto por niños y niñas nacidos y evaluados antes de la pandemia, mientras que el grupo POST estaba formado por niños y niñas nacidos entre octubre de 2019 y diciembre de 2020, es decir, muy pocos meses antes del estallido de la pandemia o ya durante la misma.

    Los resultados mostraron que los niños nacidos durante la pandemia utilizaban menos palabras distintas, es decir, tenían vocabularios más reducidos que los nacidos antes de la misma. Del mismo modo, los niños nacidos antes de la pandemia eran capaces de utilizar frases más complejas, es decir, con más palabras y con estructuras más elaboradas.

    Mientras que, como era de esperar, la media de los niños y niñas del grupo PRE se situaba en torno al percentil 50, la media grupal del grupo POST apenas llegaba al percentil 40 tanto en el vocabulario como en la complejidad de las frases.

    Limitación de estímulos lingüísticos

    Debido a las restricciones derivadas de la pandemia, los niños y niñas del grupo POST tuvieron limitaciones en sus relaciones sociales y contextos de interacción que posiblemente han impactado en su desarrollo lingüístico.

    Además, los estímulos lingüísticos recibidos se vieron afectados tanto en la variedad y frecuencia de las interacciones sociales como por el uso de mascarillas. Las mascarillas dificultan la comprensión e impiden aprovechar la información visual a la hora de aprender el lenguaje. El conjunto de estas circunstancias ha podido provocar un desarrollo más lento del lenguaje en este grupo.

    Estos hallazgos ponen de manifiesto la enorme importancia de las interacciones sociales tempranas y el claro efecto del contexto en el desarrollo de los bebés.

    En un desarrollo típico, los niños van aprendiendo primero unas pocas palabras y progresivamente van aumentando su vocabulario. Después empiezan a unir dos palabras, y de este modo van aprendiendo cómo pueden combinarse las palabras para expresar significados cada vez más complejos.

    Este proceso tiene lugar a través de interacciones variadas y significativas con los demás: aprendemos a hablar porque hablan con nosotros y porque lo que decimos produce un efecto en los otros.

    Riesgo para los más vulnerables

    Es previsible que los efectos de la pandemia en el desarrollo del lenguaje se vayan compensando a medida que pase el tiempo en un contexto ya normalizado. Sin embargo, esta situación ha supuesto un factor de riesgo añadido para los niños y niñas más vulnerables: aquellos que tienen condiciones biológicas o sociales que incrementan la probabilidad de que tengan dificultades en su desarrollo.

    Diversos estudios han mostrado que, en general los efectos de la crisis de la covid-19 han sido especialmente patentes entre los colectivos más vulnerables. Existe evidencia de que los nacidos durante la pandemia presentan un desarrollo más lento, por lo que es preciso no dejar atrás a los niños y niñas con mayor probabilidad de desarrollo atípico. Tenemos la obligación de detectar de la manera más temprana posible cualquier situación de riesgo. Solo así podremos evitar “efectos en cascada” en el desarrollo posterior.

    Si la detección temprana ya era fundamental, después de la pandemia resulta imprescindible. Aunque la crisis de la covid-19 nos parece algo del pasado, sus efectos en la salud mental de la población en general y en el desarrollo de los niños y niñas en particular siguen siendo una realidad que debemos atender.The Conversation

    Eva Murillo Sanz, Departamento de Psicología Básica. Coordinadora del Máster en Especialización en Desarrollo Comunicativo y Lingüístico en a Etapa de 0 a 6 años, Universidad Autónoma de Madrid; Irene Rujas Pascual, Profesora Ayudante Doctora. Facultad de Psicología, Universidad Complutense de Madrid; Marta Casla Soler, Profesora del dpto. Psicología Evolutiva y de la Educación. Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Madrid y Miguel Lázaro, Profesor de la Facultad de Psicología. Logopeda y lingüista. Especialista en trastornos del lenguaje oral y escrito, Universidad Complutense de Madrid

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Populismo: cómo reconocerlo.

    El populismo es un fenómeno político complejo que ha sido objeto de estudio y debate por académicos, politólogos y escritores a lo largo de la historia. Su naturaleza multifacética lo convierte en un tema intrigante y polémico, ya que su definición y manifestaciones pueden variar significativamente según el contexto cultural, socioeconómico y político.

    En esencia, el populismo se caracteriza por la movilización de las masas en contra de una élite percibida como corrupta, privilegiada o distante de las necesidades del pueblo. Este término ha sido explorado por numerosos autores, entre ellos, Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, quienes, en su libro «Hegemonía y Estrategia Socialista: Hacia una Radicalización de la Democracia», analizan cómo el populismo puede ser una herramienta para la reconfiguración del orden político.

    Laclau y Mouffe argumentan que el populismo construye identidades políticas al dividir el espacio social entre «el pueblo» y «la élite», creando un discurso antagonista que busca unificar demandas y deseos diversos bajo un liderazgo carismático. Ejemplos recientes incluyen líderes como Hugo Chávez en Venezuela o Evo Morales en Bolivia, quienes se presentaron como representantes del pueblo contra supuestas élites corruptas.

    Otro enfoque notable sobre el populismo proviene del politólogo italiano Giovanni Sartori, quien en su libro «La política: lógica y método en las ciencias sociales» señala cómo el populismo puede desestabilizar la democracia al polarizar la sociedad y debilitar las instituciones. La polarización se evidencia en la retórica populista que tiende a simplificar problemas complejos, prometiendo soluciones sencillas y a menudo utópicas.

    El populismo puede tomar formas variadas en diferentes partes del mundo. Por ejemplo, en Europa, partidos como el Movimiento 5 Estrellas en Italia o el UKIP en el Reino Unido han utilizado discursos populistas antiestablishment, capitalizando el descontento público hacia las élites políticas y económicas. En América Latina, figuras como Andrés Manuel López Obrador en México han adoptado estrategias populistas apelando a las bases sociales más desfavorecidas.

    Sin embargo, el populismo no se limita a una región en particular. Donald Trump en Estados Unidos también empleó un discurso populista que apelaba a los «olvidados» y prometía restaurar la grandeza de América, utilizando un lenguaje que enfrentaba a «la gente común» contra «el establishment».

    Es fundamental reconocer que el populismo no es exclusivamente negativo ni positivo. Puede ser una herramienta para dar voz a sectores marginados y desatendidos, pero su tendencia a simplificar problemas complejos y a menudo su manipulación emocional pueden socavar la estabilidad democrática.

    En resumen, si bien el populismo puede manifestarse de diversas maneras,  hay algunas características principales que suelen identificarse:

    1. Líder carismático: El populismo a menudo gira en torno a un líder carismático que encarna las aspiraciones y demandas del «pueblo». Este líder suele presentarse como la única solución a los problemas del país, generando una fuerte identificación emocional con sus seguidores.
    2. Discurso antiélite: Una de las bases del populismo es la crítica a una élite percibida como distante, corrupta o privilegiada, a menudo culpándola de los males del país. Este discurso busca crear una dicotomía entre «el pueblo» y «la élite», promoviendo la idea de que solo el líder populista puede representar y proteger los intereses del primero.
    3. Simplificación de problemas complejos: Los líderes populistas tienden a simplificar problemas complejos, presentando soluciones aparentemente directas y simples a desafíos que tienen raíces profundas y multifacéticas. Este enfoque puede generar expectativas poco realistas entre sus seguidores.
    4. Apelación a las emociones: El populismo se apoya en las emociones de la gente, recurriendo a discursos apasionados y emotivos que buscan conectar con las preocupaciones y esperanzas del público. Este enfoque emocional puede generar una fuerte lealtad entre los seguidores del líder populista.
    5. Maniqueísmo político: El discurso populista tiende a dividir el espacio político en términos simples de bien contra mal, pueblo contra élite, lo cual puede polarizar la sociedad y dificultar el diálogo constructivo entre diferentes sectores.

    Desde la obra de Laclau y Mouffe hasta las reflexiones de Sartori, se evidencia la necesidad de comprender sus matices y consecuencias en la política contemporánea. Su impacto sigue siendo objeto de análisis y debate, ya que el populismo continúa moldeando el panorama político global.

  • El Salvador abre sus puertas a inversores de criptomonedas con una innovadora ‘Visa de Libertad’

    El escenario financiero y geopolítico mundial ha presenciado un hito histórico con la introducción del «Programa Adoptando Visa de Libertad de El Salvador». Esta iniciativa, impulsada por el país centroamericano, ofrece una residencia a inversores dispuestos a colocar al menos USD $1 millón en Bitcoin (BTC) o Tether (USDT).

    El programa, que ha entrado en vigencia recientemente, es pionero al otorgar residencias a aquellos que invierten en criptomonedas, marcando un precedente en una nueva era de inversión y movilidad global. Esta innovadora oportunidad permite a los inversores adquirir un permiso de residencia a largo plazo y allana el camino hacia la ciudadanía plena en El Salvador.

    La ambiciosa propuesta del país centroamericano ha llamado la atención de la comunidad internacional. Con un cupo máximo de 1,000 visas anuales, el programa ha despertado un gran interés entre los inversores ávidos de aprovechar esta oportunidad única.

    El proceso para obtener la ‘Visa de Libertad’ implica una solicitud con un costo de USD $999, pagaderos en BTC o USDT, la stablecoin vinculada al dólar estadounidense. Este enfoque en el uso de criptomonedas no solo ofrece una alternativa innovadora de inversión, sino que también muestra el compromiso de El Salvador con la adopción y promoción de las monedas criptográficas.

    El respaldo tecnológico para este programa proviene de una asociación estratégica con Tether Global, el emisor de la stablecoin USDT. La infraestructura tecnológica para la gestión y procesamiento de estas visas será proporcionada por Tether, resaltando el compromiso de la empresa con la libertad financiera y la innovación.

    Paolo Ardoino, CEO de Tether, señaló la importancia de esta colaboración con el gobierno salvadoreño: «Nuestra colaboración con El Salvador es un momento crucial para Tether como proveedor tecnológico. Destaca nuestro compromiso con la libertad financiera y la innovación, utilizando nuestras capacidades para impulsar el crecimiento en la región».

    Este innovador programa se alinea con la visión de El Salvador para diversificar sus fuentes de ingresos y reducir su dependencia del dólar estadounidense. Desde que se convirtió en el primer país en reconocer oficialmente a Bitcoin como moneda de curso legal en 2021, El Salvador ha demostrado un enfoque progresista en el ámbito financiero y tecnológico.

    La introducción de este programa de visas se suma a los esfuerzos más amplios del presidente Nayib Bukele para fomentar el desarrollo económico y financiero del país. Bukele, actualmente en licencia presidencial como parte de sus preparativos para las elecciones de 2024, ha impulsado medidas para fortalecer la economía nacional y diversificar sus reservas.

    El Salvador proyecta recaudar hasta mil millones de dólares anuales a través de este programa, lo que evidencia su compromiso con la atracción de inversiones y la promoción de nuevas fuentes de ingresos.

    El lanzamiento de esta iniciativa marca un hito en el mundo de las criptomonedas y la movilidad global, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la inversión y la residencia en un entorno globalizado en constante evolución. La ‘Visa de Libertad’ representa no solo una oportunidad financiera, sino también un cambio paradigmático en la percepción de la movilidad y la inversión en la era digital.

  • Informalidad, la otra cara de la moneda

    El periodista de La Prensa Rekha Chandiramani saca un interesante artículo intitulado “Informalidad ¿cómo vencerla?, y, como toda moneda tiene dos caras, a ver qué les parece el dorso de la que bien nos trae Chandiramani😊, quien basa su escrito en un análisis del Centro Nacional de Competitividad (CNC).

    La primera pregunta que se me vino a mente cuando leí el interesante artículo de Chandiramani fue: ¿Es mala la informalidad?
    No es malo querer proteger al trabajador; lo malo está en el pugilato entre los adulterados intereses de la politiquería y los auténticos intereses y necesidades de los trabajadores y… los emprendedores; pues no debemos ignorar que no todos los “informales” son “trabajadores”, en el sentido callejero del término. En fin ¿cómo hemos de llamar al trabajador que labora por cuenta propia?

    ¿De verás que nuestras autoridades gubernamentales laborales no entienden que el intervencionismo central tiene consecuencias no previstas y muy indeseables?, tales como: 1) Aumentar el salario mínimo vía la ley crea desempleo entre los trabajadores marginales; 2) que las políticas de protección feminista inducen a las empresas a contratar menos mujeres; 3) que las leyes de protección laboral son el motor de la AI y la robotización; etc.?

    Otro elemento que es vital en todo emprendimiento en todos los sectores, sean empresariales o los llamados “laborales”, es la capacidad de ajuste o flexibilidad para enfrentar los cambios que pocos prevén y no son fáciles de ajustarse a ellos. La experiencia que hoy tantos desconocen y los viejos olvidan fue que durante la Gran Depresión las normas de protección laboral fueron las culpables de aumentar y prolongarla.

    En los EE.UU. y ahora en Latinoamérica hemos ido creando la Bable de llamar “liberalismo” al antiliberalismo, neoliberalismo o socialismo. Tales fueron las llamadas privatizaciones que al tomar monopolios gubernamentales y transformarlos en monopolios medio privados; fórmula perfecta para crear billonarios. El caso de Venezuela ilustra en grande, cuando vemos un gobierno “democrático” en dónde no hay libertad.

    Típico son normas laborales y demás programas gubernamentales antipobreza que no pasan de ser el curandero estatal dando tratamiento a los desordenes que él mismo conjuró. La vida trae sus propios desórdenes y desafíos y, tristísimo es ver que nuestras “autoridades” en vez de tirar salvavidas lo que hacen es aventar anclas normativas.

    ¿Qué sería una persona con título de “autoridad gubernamental” sin un programa tipo conjuro que aduce eliminar o mitigar la pobreza? Luego de la Invasión, vimos al gobierno de Endara gastando millones para reconstruir los guetos destruidos pues ¿qué sería de los pobres políticos sin pobres clamando asistencia gubernamental? Guetos de los cuales es casi imposible fugarse.

    Fuimos dotados en Creación con la capacidad de resolver nuestros problemas dado que sentarse a esperar que tío político los resuelva es… mejor ni lo digo. Lo que sí digo es que tantos problemas, cada uno muy particular, no pueden ser resueltos desde el Palacio de las Garzas o, mejor dicho, el Palacio de los Gallotes Políticos.

    Las normativas típicamente están diseñadas para crear pobreza y dependencia; lo cual me consta luego de 14 años como funcionario y dos veces director de una institución gubernamental; ambas veces despedido por no permitir la robadera.

    ¿Cuándo aprenderemos que la economía nace, crece y vive entre la población y no entre los gallotes carroñeros políticos? ¿De dónde crees que nacen los mercados negros si no es de las normativas negras?; tal como la de salarios mínimos y control de precios.

    ¿Cómo es que hoy día sale más económico viajar en Uber que en los taxis amarillos? Pues, porque los Uber y tal no están tan regulados o controlados por la mafia del transitar. El “cupo” cuesta muy poco, pero la coima miles. ¿Qué son los conductores de taxi, trabajadores o empresarios? “Ni uno ni el otro sino todo lo contrario”.

    ¿Qué es la informalidad? Es no vivir en jaulas de zorros. ¿Somos tan ciegos que no vemos que mientras más pobre es la gente más necesitan la informalidad? Que para sobrevivir en la “formalidad” se requiere ser: Houdini, coimero o genio.

  • Periodista de Hong Kong incomunicada y se teme detenida en Beijing

    La periodista del South China Morning Post, Minnie Chan, está desaparecida después de una misión en octubre.

    Minnie Chan, reportera principal del South China Morning Post, ha estado incomunicada desde que viajó a Beijing para cubrir un foro de seguridad regional en octubre, lo que generó una creciente preocupación de que haya sido detenida. Kyodo News informó el 30 de noviembre que Chan, un alto reportero de defensa y asuntos exteriores, había estado inalcanzable durante un mes.

    Chan es el primer periodista de Hong Kong que desaparece mientras trabajaba en China desde que el ex reportero del Straits Times , Ching Cheong, fue condenado a cinco años de prisión por «espionaje» en 2005, después de recopilar material sobre el difunto primer ministro derrocado Zhao Ziyang.

    El South China Morning Post , propiedad del gigante tecnológico chino Alibaba, respondió a una pregunta el viernes con una breve declaración de que Chan está «de vacaciones», que actualmente se encuentra a salvo, pero que ha pedido a la compañía que «respete su privacidad».

    «La seguridad de nuestros periodistas es de suma importancia y continuaremos manteniendo contacto y comunicación con la familia de Minnie Chan y brindándoles todo el apoyo que necesitan», dijo el periódico.

    Las repetidas llamadas a los familiares de Chan y a la editora en jefe del periódico, Tammy Tam, quedaron sin respuesta durante el horario de oficina el viernes.

    La libertad de prensa en Hong Kong ha caído en picada en medio de una continua represión de las críticas a las autoridades en virtud de una ley de seguridad nacional y leyes de sedición de la era colonial, y ahora más medios ofrecen contenido de China continental y propaganda respaldada por el Estado a espectadores y oyentes.

    Una fuente familiarizada con la situación dijo a RFA Cantonese que «otros partidos» están trabajando con las autoridades, en un intento de minimizar la reacción del público ante la desaparición de Chan.

    La Asociación de Periodistas de Hong Kong dijo en un comunicado en su sitio web que estaba «profundamente preocupada por la seguridad [de Chan]», y añadió que había solicitado más información al South China Morning Post.

    El presidente de la Asociación de Periodistas de Hong Kong, Ronson Chan, dijo que no había recibido más noticias de Chan cuando RFA Cantonese lo contactó el viernes.

    «Hay muchas cosas que quiero saber, pero todavía no hay noticias, nada específico», dijo. «Estamos muy preocupados por su situación y esperamos que todos puedan echarle una mano para que pueda regresar a casa y reunirse con su familia lo antes posible».

    Últimos puestos del ranking de libertad de prensa

    Dijo que tanto la sentencia de Ching Cheong como la desaparición de Chan resaltan los peligros de informar en China, que el año pasado ocupó el puesto 177 entre 180 en el índice global de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras, con más de 100 periodistas actualmente tras las rejas.

    La última vez que se supo de Chan públicamente fue cuando informó sobre el Foro Xiangshan, que se celebró en Beijing del 29 al 31 de octubre. Su última publicación en Facebook fue el 11 de noviembre, donde publicó varias selfies, lo que llevó al experto en defensa Andrey Pinkov a preguntarle dónde estaba. Pinkov comentó en una publicación posterior de Facebook: «Ella es una persona muy educada. A menudo le paso contenido de Facebook a ella y a otros amigos que creo que es importante y ella siempre responde con un me gusta».

    «A ella no le ha gustado nada ni ha leído nada [que le he enviado] desde principios de noviembre», dijo. «Estoy empezando a pensar que esto es raro».

    «Leo su cobertura todo el tiempo, su cobertura no es política en absoluto, y el South China Morning Post es un periódico [de propiedad] china», escribió Pinkov, y agregó que Chan entrevista con frecuencia a figuras militares sobre los acontecimientos militares chinos.

    Los periodistas extranjeros que trabajan en China siguen enfrentándose a la interferencia del gobierno cuando intentan hacer su trabajo, en medio de una «moral maltrecha» vinculada a repetidas expulsiones de periodistas y problemas de visas, según un informe de marzo de 2023 del Club de Corresponsales Extranjeros de China, mientras que los ciudadanos chinos que trabajan Los medios de comunicación extranjeros también son frecuentemente acosados ​​y detenidos.

    Ojos vigilando

    Ching Cheong se negó a especular sobre los detalles de la situación de Chan. Pero dijo que ha habido un énfasis creciente en la «seguridad nacional» bajo el presidente Xi Jinping.

    «En tales circunstancias, los periodistas pueden ser fácilmente investigados por el Ministerio de Seguridad Nacional si no tienen cuidado», afirmó. «Hay personas que tienen la tarea especial de vigilar a todos los periodistas extranjeros».

    «Después de llegar a China, cada movimiento que haga estará bajo vigilancia», dijo Ching. «Los periodistas en China caminan sobre hielo fino: es muy peligroso.»

    Ching dijo que es poco probable que las autoridades de Hong Kong, que ahora están dedicadas a perseguir toda forma de disidencia, sean de mucha ayuda para Chan, si ella ha entrado en conflicto con las autoridades.

    «El gobierno ya no se atreve a dar un paso al frente y la sociedad civil ha sido derrotada. Si me sucediera lo mismo ahora, no recibiría el tipo de apoyo que recibí de Hong Kong en aquel entonces», afirmó.

    El politólogo independiente Chen Daoyin estuvo de acuerdo y añadió que cualquier tema que el gobierno considere delicado puede ser tratado como un asunto de «seguridad nacional».

    «Incluso apoderarse del gobierno mediante la divulgación de información antes que ellos parecerá un desafío a su autoridad y los hará sentir inseguros», dijo Chen.

    «Cuando el gobierno empieza a buscar seguridad absoluta, ninguna industria está a salvo», afirmó.

    El comentarista de actualidad de Hong Kong, To Yiu-ming, dijo que las recientes enmiendas a la Ley de Contraespionaje de China podrían significar que es probable que las autoridades chinas consideren más actividades como «espionaje», incluido el periodismo.

    «Puede que no sea esta periodista [acusada de] espionaje; puede que estén persiguiendo a quien le haya proporcionado información», dijo To. «Podría ser un funcionario, tal vez alguien de un grupo de expertos».

    Pero «en términos generales, incluso las actividades periodísticas normales se consideran a menudo como extracción de secretos oficiales y podrían caer dentro del ámbito de investigación de la Ley de Contraespionaje», afirmó.

    Cuando se le pidió información sobre Chan, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin, dijo en una conferencia de prensa regular en Beijing el viernes: «No estoy al tanto de eso».

    Traducido por Luisetta Mudie. Editado por Malcolm Foster. RFA

  • Intervencionismo empobrecedor

    Hay un genial dicho que reza: “si no está roto no lo repares.” Desgraciadamente pocos parecen entenderlo o peor, pocos lo quieren entender; tal como los pervertidos políticos que si no hacen ver que reparan las cosas, se mueren de hambre; tal como los zorros que no logran entrar al gallinero. El mal del intervencionismo en los asuntos propios del ciudadano es que toda acción económica conlleva efectos colaterales o consecuencias imprevistas e indeseables que afectan las estructuras productivas y el buen o mal aprovechamiento de los recursos; sean estos naturales o humanos.

    Y es que, desde el instante en que los zorros entran al gallinero, las gallinas se ponen nerviosas y dejan de poner huevos. Es impresionante ver la cantidad de inversiones que se han esfumado en Panamá debido a la actividad zorrera. Quienes jamás han montado empresas, particularmente las más aventuradas, poco o nada entienden de lo difícil y riesgosas que son; y mucho peor si además debes navegar entre enjambres de zorros coimeros y rateros.

    El otro malandar que es endémico en nuestro patio consiste en desestimar la importancia de la ‘creación de valor’, cualidad que se pierde cuando dejamos entrar en el gallinero a los zorros políticos; esos que alegan lo hacen para beneficiar al pueblo. Peor aún es la nefasta coyunda que se ha formado a través del tiempo entre los zorros y algunas pervertidas gallinas empresariales.

    Hoy día, en la ecuación interventora han aparecido otras argumentaciones estrambóticas que se valen de verdades a medias para justificar la intervención en la vida ajena. Hablo del: cambio climático, la contaminación, sea minera o de otra índole; que si la pesca mal llevada y así va el engaño. Engaño que se basa en no distinguir entre el buen y mal manejo los recursos, tal como ocurre con lo del cambio climático. ¡Por supuesto que hay cambio climático!, si el cambio es una constante universal; el asunto es cuanto de dicho cambio es de origen androgénico y qué podemos y conviene hacer al respecto.

    El otro valor que poco vemos es el de la riqueza humana que existe dispersa entre toda la comunidad y que sólo se expresa en un sistema de libre emprendimiento. Para ilustrar, tomemos el ejemplo del Título X de nuestra corrupta constitución, título que consagra la intervención de los zorros en el gallinero nacional: Artículo 284: “El Estado intervendrá en toda clase de empresas… para los siguientes fines: 3. Coordinar los servicios y la producción…”

    O la intervención de los salarios mínimos que supuestamente subsidian a los que menos tienen; tanto en recursos económicos como de otra índole. ¡Falso!, por completo; sólo se trata del aullido engañoso de los zorros. Las normas de salario mínimo, que son control de precios, sólo benefician a los zorros del gallinero, al tiempo que causan grandes perjuicios a quienes suponen asistir. Que no seamos capaces de verlo es harina de otro costal.

    Las leyes deben beneficiar al sector productivo empresarial del cual depende el bienestar y mejoramiento de los trabajadores. Desgraciadamente, los malhechores gubernamentales han sido sumamente exitosos en el engaño; tal como en el “no a la privatización”. Si no quieren a las empresas privadas ¿qué quieren? ¿A los zorros?

    Los beneficios que pierde la comunidad por causa de la intervención no se ven dado que esos negocios y desarrollos tecnológicos jamás llegaron a realizarse. Conozco íntimamente una inversión que inicialmente hubiese sido de unos 30 millones, que no se hizo realidad gracias a la desconfianza de los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros.