Categoría: Politica y Actualidad

  • Democracia y Segunda vuelta electoral

    La segunda vuelta, o Ballotage es un sistema electoral francés que ha regido allí desde 1848; fue introducida a Latinoamérica a partir de 1978, en la mayoría de sus sistemas presidenciales, con la finalidad de tratar de “fortalecer constitucionalmente” al presidente.

    Sin embargo, al trasladar la fórmula al continente americano no se reparó en la naturaleza distinta de los sistemas de gobierno ni en los diferentes efectos sobre la democracia que en cada uno de éstos podía tener.

    En un sistema presidencial, en el que no existe la figura de primer ministro y donde el presidente no comparte la función de gobierno con ningún otro líder político, mucho menos de la oposición, si para algo sirve la segunda vuelta es para producir gobiernos divididos, ya que en la primera vuelta se configuran las mayorías legislativas y en la segunda tan sólo se dota de una mayoría y legitimidad artificial al nuevo gobernante.

    El principal problema del Ballotage en los sistemas presidenciales consiste en que el apoyo electoral que recibe el candidato más votado en la segunda ronda electoral no es genuino, sino que más bien se configura artificialmente a partir de las reglas del sistema electoral. Dicho de otra manera: la primera vuelta es para que el electorado defina quién quiere que lo gobierne, mientras que en la segunda ronda lo que se define es quién no quiere que lo gobierne; en la primera vuelta se selecciona, en la segunda se elimina.

    La elección presidencial en dos vueltas en países latinoamericanos, caracterizados por graves contrastes y tensiones sociales, y una historia marcada por una tendencia al autoritarismo por el Poder Ejecutivo, contiene riesgos considerables: los presidentes elegidos en segunda vuelta pronto se olvidan de la posición minoritaria con que contaban en la primera vuelta y se ven a sí mismos como genuinos representantes de la voluntad popular.

    En la primera vuelta el electorado regularmente vota por el partido de su preferencia como su primera opción en ambas elecciones, incluso si está consciente de que tiene pocas posibilidades de definir la elección presidencial. Mientras que en la segunda vuelta, que sólo define al presidente, el electorado puede votar de tres formas: 1) Por quien considera que será un buen gobernante; 2) En contra de quien no quiere que lo gobierne, ó; 3) Por el candidato menos malo. O puede abstenerse.

    Ésta situación no se presenta en elecciones de mayoría simple donde el voto fragmentado es reducido, porque en ellas el electorado sabe que su voto sí incidirá en la definición de las elecciones y por lo tanto votará por los grandes competidores los cuales no siempre son su primera opción ni de su agrado; citando a Dows, un votante racional primero decide qué partido él cree lo beneficiará más; luego él tratará de estimar si ese partido tiene alguna chance de ganar. El hace esto porque su voto es parte de un proceso de selección, no una expresión de preferencia. De ahí que aún si prefiere el partido A, el estará “desperdiciando” su voto si A tiene muy pocas posibilidades de triunfar dado que los otros votantes prefieren a B o C. La elección relevante es en este caso sólo entre B y C. Por consiguiente, dado que un voto por A no es útil, en ese proceso racional, finalmente elegir esa alternativa es irracional” (Downs, 1957:48).  Matthew Shugart (1992, 1997) y Mark Jones (1994) han sostenido que el sistema de doble vuelta genera menores incentivos para el voto estratégico y por ende favorece el incremento del número de partidos, lo que en el largo plazo tendería a fragmentar el caudal inicial de votos para los candidatos presidenciales.

    Existe el argumento de que la segunda vuelta previene el ascenso de candidatos altamente impopulares, lo cual inicialmente y pensando en el patio, uno podría tender a estar de acuerdo; sin embargo, la reversión del resultado en un sistema de partidos poco institucionalizado, como suele presentarse en Latinoamérica, orientados a la figura caudillista, paternalista, partidos de hombres/nombres más que de ideas, tiende a generar crisis de gobernabilidad. Esta crisis surge porque tal situación permite que los partidos que quedan en tercer o cuarto lugar se conviertan en chantajistas, pues su poder de negociación radica en que pueden inclinar la balanza a favor de un candidato y afectar al otro. El Ballotage termina siendo el negocio electoral de partidos pequeños o de circunstancia, o también de desprendimientos, que se arman para sacar un puñado de votos y, en segunda vuelta, hacerlos valer de la forma en que no pudieron hacerlo en la primera vuelta. En este contexto, el nuevo presidente deberá enfrentar a una oposición feroz en la asamblea (recordar que ésta pertenece al partido que ganó la primer vuelta la mayoría relativa o simple) que estará deseosa de vengarse del resultado y ante ello, los llamados “beneficios del Ballotage”, caen ante la realidad.

    Tal como comentaba previamente, sólo se salvan de las estadísticas , un par de países donde hubo reversión del resultado y la gobernabilidad se mantuvo, pero ello obedece quizás más a un sistema de partidos altamente institucionalizado como el caso de Batlle, 1999, Uruguay y el de Fernández, 1996, en República Dominicana. Me gustaría ubicar en este lugar a Pastrana, 1998, en Colombia, pero no hay que olvidar que en algún momento, cuando se le hizo casi imposible gobernar, amenazó en el 2000 con disolver el congreso. Todos los demás casos de reversión de resultado, Abdalá Bucaram (1996-97) y León Febres Cordero en Ecuador 1984, Alberto Fujimori (1990), Perú y Jorge Serrano Elías (1991) Guatemala, ya sabemos cómo terminaron, autogolpes, disolución del Congreso y demás atentados contra la democracia.

    El mito más común esgrimido es que la segunda vuelta es para dotar de una mayor legitimidad y fuerza al gobernante. Sin embargo, la Ilegitimidad de un presidente no depende de determinada modalidad para su elección, sino que más bien está en relación directa con la legalidad y la transparencia del proceso en que sea electo. Por su parte, la fortaleza de un presidente no tiene nada que ver con el número de veces que un candidato sea votado, sino con el número de asientos que el partido del Ejecutivo tenga en la Asamblea (y esto se obtiene en la primera elección). El sistema de mayoría simple parecería ser demasiado frágil para una sociedad aún inmadura políticamente, criada en una tradición caudillista y que está absolutamente convencida de que un presidente solamente es legítimo cuando tiene el «respaldo de la mayoría».

    La legitimidad implica que un gobernante será respetado en sus acciones sin necesidad de recurrir al uso de la fuerza, porque la ciudadanía confía en él, respeta sus decisiones de gobierno ya que considera que hace lo correcto y lo más importante, respeta a las minorías.

    Cuando se habla sobre “nivel de legitimidad”, pocas veces se alude al nivel de abstencionismo, que a veces llega a ser muy alto, y ése es un indicador que está reflejando la falta de confianza que los votantes tienen sobre los procesos electorales y los políticos en general; ahora bien, si convenimos que el respeto al voto es principio y valor fundamental en una democracia, aplicar una segunda vuelta electoral, implica violentar tal principio dado que se confía y respeta más a un acuerdo de pocos políticos que a un mandato popular, ya que no se respetan los votos emitidos por los ciudadanos en la primera oportunidad para elegir a sus gobernantes. Interesante contradicción.

    Esta falta de confianza, podría ser resuelta por otros caminos que incluso favorecerían la gobernabilidad, aún cuando podrían convertirse en un dolor de cabeza para quien ejerce el poder y que es, en el caso especial de Panamá, incorporar la figura de elecciones de medio término, como sucede en muchos de los sistemas presidenciales: de ésta forma, los ciudadanos votan cada dos, tres años, a veces en forma simultánea con las elecciones presidenciales, en otras no y la asamblea se va renovando parcialmente, lo cual obliga al ejecutivo a moderarse y a la asamblea a conservar su independencia y convertirse en un verdadero poder como debe ser en una democracia, que son tres poderes y ningún poder es títere de nadie.

    La democracia es dinámica, un gobierno con mayoría simple obliga permanentemente a acordar con las minorías ya que a ellas debe su respeto y siendo evaluado en las urnas cada tanto tiempo, estos cambios mejoran las condiciones de credibilidad y confianza por parte del ciudadano que no debe esperar un período completo para plantear un cambio o moderar al partido gobernante. Ello es verdaderamente un sistema que contribuye a la gobernabilidad, porque es el ciudadano quien elige, no un acuerdo de unos pocos como sucede con el Ballotage.

    De acuerdo con Perez Liñan, “podemos definir al sistema de Ballotage como estrictamente innecesario en aquellos casos en los que el candidato ganador supera el “umbral de legitimidad” desde la primera vuelta, y como «apenas» necesario en aquellos casos en que, sin alcanzar el umbral electoral mínimo, el candidato inicialmente ganador es ratificado en la segunda vuelta. Al mismo tiempo, podemos declarar como inconveniente toda situación de doble vuelta en la que se produce una reversión del resultado y en la cual los partidos en competencia tienen, en promedio, una trayectoria de unas tres décadas o menor. De acuerdo con estos criterios, el 56 por ciento de las elecciones de doble vuelta en América Latina han resultado abiertamente innecesarias o peligrosas. Si sumamos a este grupo las situaciones en las que el Ballotage resultaba «apenas» necesario, situaciones en las que el sistema de mayoría simple no hubiese afectado el resultado final, la proporción asciende al 92%. Es decir que solamente en un 8% de los casos la segunda vuelta permitió corregir (revertir) el resultado inicial sin poner en riesgo la estabilidad democrática.”*

    En síntesis, la segunda vuelta electoral, es propia del sistema semipresidencial francés, y en América latina, que tenemos regímenes presidencialistas, nos ha asimilado el concepto de coalición de gobierno con coalición electoral, cuando son tan disímiles entre sí.

    Mientras que en la primera las alianzas se hacen con acuerdos programáticos a largo plazo, se logran consensos necesarios para, en el caso de llegar al gobierno, gobernar bajo un mismo plan de trabajo, en la segunda, las alianzas se hacen a las apuradas, sin plataforma y orientadas más bien a lograr apoyo en la segunda vuelta, casi siempre teñidas con resentimientos y ánimos de venganza pasajera contra el partido que ha logrado la primer minoría y sólo se persigue derrotar. Lo más probable y como sucede siempre, es que las copias mal hechas y peor importadas, sólo benefician circunstancialmente a algunos, en detrimento de otros, la mayoría del pueblo, que pacientemente debe soportar cómo su voluntad es torcida e interpretada por quienes dicen representarlos.

    Giovanni Sartori tiene razón cuando señala que «en todo el mundo los creadores de sistemas electorales buscan con urgencia modelos en el exterior, apresuradamente solicitan asesoría de quienes se llaman a sí mismo expertos, y terminan adoptando el sistema que consideran les beneficiará más, en medio de vivas a la historia, a los determinantes sociales y a las nobles tradiciones.»

    * Las elecciones analizadas son: Argentina 1983, 1989, 1995, 1999, Bolivia 1985, 1989, 1993, 1997, Brasil 1989, 1994, 1998, Chile 1989, 1994, 1998, Colombia 1982, 1986, 1990, 1994, 1998, Costa Rica 1982, 1986, 1990, 1994, 1998, 2002, República Dominicana 1982, 1986, 1990, 1994, 1996, 2000, Ecuador 1979, 1984, 1988, 1992, 1996, 1998, Guatemala 1985, 1991, 1995, 1999, Honduras 1981, 1986, 1989, 1993, 1997, 2001, México 1988, 1994, 2000, Nicaragua 1990, 1996, 2001, Panamá 1994, 1999, Perú 1980, 1985, 1990, 1995, 2001, Paraguay 1989, 1993, 1998, El Salvador 1984, 1989, 1994, 1999, Uruguay 1984, 1989, 1994, 1999 y Venezuela 1983, 1988, 1994, 1998, 2000. Se excluyeron del análisis, por carecer de mínimas garantías democráticas (o por haber sido anuladas), las elecciones de Bolivia en 1980, Guatemala y México en 1982, Nicaragua 1984, Panamá 1984 y 1989, Perú 2000, y Paraguay 1983 y 1988

    Bibliografía consultada:

     

    Aníbal Pérez-Liñán.La reversión del resultado en la doble vuelta electoral: Una evaluación institucional del Balotaje. Department of Political Science. University of Pittsburgh. United States. Ponencia presentada al Primer Congreso Latinoamericano de Ciencia Política, Universidad de Salamanca, 9 al 11 de Julio de 2002.

    Maurice Duverger, Partidos Políticos, 1951

    Giovani Sartori, Ingeniería Constitucional comparada,1994

    Dieter Nohlen,Sistemas Electorales y Partidos Politicos,2004.

    Nota: este paper fue escrito y originalmente publicado en la revista Mundo Electoral, del Tribunal Electoral de Panama, año 2009.

     

  • Deja Vú de 1994..

    Decía Karl Marx en su 18 Brumario que la historia se repite en espiral, primero como una tragedia y segundo como una comedia. Esta elección recuerda bastante a la elección de 1994 donde ganó Ernesto Pérez Balladares. El Toro, como popularmente se le conoce, fue el Napoleón Bonaparte del PRD. El hombre que con un 33%, el bloque duro del PRD históricamente, logra ganar una oposición en una campaña electoral muy fragmentada por Mireya Moscoso, Rubén Blades, Chinchorro Carles, Eddie Vallarino.

    Tras un período difícil post invasión, el Toro libró al PRD del estigma de ser el partido de los militares y lo convirtió en un partido viable que demostró que podía usar la considerable experiencia de muchos de sus miembros para gobernar eficientemente en democracia. Ahora la historia se repite, tras 10 años fuera del gobierno, con un partido muy dividido, que en la última elección marcó por debajo de su 33% histórico y su resultado más bajo, el 27% de Juan Carlos Navarro en el 2014 en un PRD agobiado por las divisiones internas y las puñaladas traperas. Un PRD unido gana pero sin lograr sumar el voto independiente como sí lo hizo Martín Torrijos que llegó al 45% de los votos. El partido Cambio Democrático obtuvo prácticamente un resultado similar al de las elecciones pasadas, con un 31% versus un 32%. Lo cual demuestra que los escándalos de corrupción de su partido por ahora no han hecho mella en su base electoral, pero no han sabido capitalizar, al igual que sus rivales del PRD, el voto independiente.

    En un ambiente electoral muy dividido, el PRD y el CD fueron rivales casi empatados con sus respectivas bases electorales. Pero ninguno logró convencer a los votantes de otros partidos o a las personas sin partido, de que era sensato votar por sus candidatos. De no corregir esto, llevarían las de perder en un ambiente electoral menos diluido. Al ganador Laurentino Cortizo, le toca buscar la manera de recuperar ese apoyo, a esos independientes que en un momento tuvo según las encuestas y que fue perdiendo poco a poco. Ernesto Pérez Balladares lo hizo, buscando talentos entre los independientes, en el MOLIRENA o en el Partido Popular. ¿Lo hará Nito Cortizo? El PRD después de 10 años fuera del poder gana solo con su 33% lo cual lo pone demasiado cerca del CD para que sea algo cómodo en futuras elecciones donde el desgaste del poder o divisiones internas podrán quitarle algunos puntos de nuevo. ¿Podrá Rómulo Roux hacer lo mismo en la oposición? Si quiere ser presidente de Panamá, tiene que sumar más allá de ese 32%.

    La sorpresa del día fue Ricardo Lombana, el candidato independiente que logró 19% del voto en dos meses de campaña, pese tener un discurso un poco ambiguo y no tener estructura partidista. Para tener una idea, Rubén Blades, una gloria nacional, con un partido organizado como Papá Egoró, y 6 meses de campaña, sacó un porcentaje similar de votos en el 94. En gastos de campaña, cada voto de Lombana costo 43 centavos, mientras que sus rivales del PRD y el CD gastaron más o menos 19 dólares por cada voto.

    Lombana no ganó, pero si tuvo una pequeña victoria. Su reto ahora es evitar el error de Rubén Blades y logar mantenerse vigente para el 2024. Lo cual no será fácil porque Cambio Democrático, con un discurso abiertamente populista, ha demostrado fuerza y tener una base electoral del 32 por ciento bastante estable. Y el PRD probablemente esté desgastado por el ejercicio del Poder. El Panameñismo, antes un partido fuerte, obtiene los peores resultados de su historia, en un partido que nunca logró pasar el nacionalismo y un populismo vago, y abrazar la tecnocracia. El CD se está llevando su clientela populista y los independientes como Lombana, a la clase media educada. Su futuro es el de un partido satélite para alianzas. Es el nuevo Molirena o Partido Popular.

    Por ahora Panamá se debate entre la maquinaria tecnocrática liberal y el populismo ligero del PRD versus el populismo de derechas duro del Cambio Democrático, cada uno dominando un tercio del electorado, mientras que los independientes y los restos del panameñismo, se quedan con el tercio restante. Entre las buenas noticias está aquella que en Panamá, los discursos extremistas no calan todavía.

    El discurso de izquierda marxista dura del FAD sólo logró sumarle 2 mil votos más que la elección pasada, solo 12 mil votos. Marco Ameglio, que tenía un buen discurso económico dejó que su discurso odioso contra las minorías sexuales lo tapara, y quedó de último. Ana Matilde Gómez empezó bien pero quiso jugar a la lucha de clases y al pobrismo y se estancó.

    Dentro de todo son buenas noticias. El PRD tiene el material humano para hacer un buen gobierno como dice su eslogan de campaña y mantener a Panamá compitiendo con Chile como el país con la mejor economía de la región, un país que llegue a considerarse desarrollado, pero también tiene material humano para convertir a Panamá en México o Venezuela. Esperemos que Nito elija a los primeros y aparte a los segundos o los mande a Bocas del Toro. Todo Panamá se lo agradecerá.

  • Al trabajo sin más dilación..

    No importa quien haya ganado.  Cualquiera de los candidatos hizo su campaña, prometiendo o comprometiendo, mejores días para  la ciudadanía. Mejores días en términos de educación, salud, justicia, ética y civismo, economía y seguridad. Lo interesante es que casi no han discutido sobre cómo llevar a cabo todos estos compromisos/promesas. Y ello no deja de ser una buena noticia, porque quizás tengamos un líder escondido que esté dispuesto a que esas  promesas/compromisos se hagan realidad tomando las medidas correctas;  caminar sobre el agua, como decía Mart Laar, el estoniano que colocó al país en la senda del éxito y el progreso.  Y es  imperante que se comience ya mismo, desde hoy, porque si no se traza una línea de acción en forma inmediata dentro de los primeros 6 meses, la implementación será fagocitada por el día a día de la burocracia.

    Albert Einstein sentenció un día, que pretender resultados diferentes haciendo siempre lo mismo, era el significado de la locura. Y ya todos en Panamá  experimentamos la locura y no fue agradable;  no hay logros aplaudibles en materia de educación, salud y ética y civismo. Por el contrario, mejor calidad en la educación, salud accesible para todos y baja o ausencia de corrupción han sido las promesas más repetidas desde hace años, sin  haber obtenido  cambios en los resultados  prometidos. Entonces, es hora, es la hora, de intentar algo diferente para que esta vez sí, los resultados sean diferentes. Ya no hay más tiempo. La tecnología alrededor del globo no da tregua, y si no se hace ahora, ya no es cuándo la pregunta, sino qué haremos con una generación desperdiciada  y un futuro que no aguarda.

    Entonces, sólo queda intentar lo diferente, observar a los mejores y a trabajar sin más dilación. ¿Qué debe hacer la nueva Administración surgida ayer de las urnas? Ante todo, deben dar señales que el camino será el respeto a las Instituciones, esto es, que  se garantizarán los derechos individuales de cualquier persona viviendo en suelo panameño y ello va desde la garantía de una justicia efectiva, a la seguridad de transitar tranquilo por las calles y hasta la seguridad de que las cargas, regulaciones e impuestos no afectarán la propiedad de personas y empresas. Luego de las primeras señales, vienen las acciones concretas:

    Reforma de la política: Afianzar la seguridad y justicia. Poner al Estado en su lugar, a cargo de las funciones de seguridad y administración de justicia, en consecuencia, limitar sus poderes y su presupuesto a las atribuciones y recursos estrictamente necesarios al cumplimiento de tales funciones.

    Esto implica  combatir la inseguridad, la violencia y el crimen, como primera prioridad en la agenda estatal. Panamá no tiene hipótesis de conflicto, por lo que destinar cuantiosos recursos para prevención del terrorismo, o asuntos de cooperación internacional deberían pasar a un segundo plano cuando la inseguridad acecha los parques y paseos del país.

    Fomentar, fomentar y fomentar  la práctica de los árbitros y amigables componedores para agilizar la correcta aplicación de justicia en los casos donde las personas se sienten más afectadas. Los grandes ya proponen en sus contratos la cláusula de arbitraje.

    Asamblea: se debe quitar a la misma de la tarea reguladora  respecto de actividades que son privadas por naturaleza. Pertenecen al campo privado o de los particulares las relaciones sexuales, matrimoniales, familiares, laborales, comerciales, educativas, cívicas, culturales, artísticas, religiosas, médicas, científicas y técnicas, previsionales y de beneficencia, etc., y tienen que realizarse conforme la voluntad de los participantes e involucrados expresada en contratos; no de normativas dictadas por la Asamblea bajo forma de leyes especiales, ni por el Ejecutivo bajo forma de decretos, ni por la ONU, la OEA u otros organismos interestatales bajo forma de tratados o “convenios internacionales”. Todo ello implica una profunda revisión y reforma desregulatoria. Algunas de ellas serán más fáciles que otras, que seguramente no podrán hacerse ahora, pero debe dejarse el camino pavimentado para la próxima vez. Si tienes diez mil regulaciones, destruyes el respeto por la ley dijo una vez Churchill.

    Se debe poner a la Asamblea  en su lugar y en su función más importante: a vigilar que el Ejecutivo no se salga de sus límites, vigilancia que se ejerce sobre todo mediante el control de su Presupuesto Fiscal, alimentado sólo de los impuestos y no de deudas. Implica además poner a los partidos políticos en su lugar: como asociaciones privadas, sin dependencia alguna con los recursos del  Estado, a fin de que puedan ser los vasos comunicantes y la voz de la ciudadanía. Así de fácil se reduce a su mínima expresión la corrupción, porque no es otra que la burocracia y la absurda regulación  la que destruye la moral de  las personas.

    Reforma de la economía: Dejar que las actividades económicas las ejecuten los trabajadores, los emprendedores, y los inversionistas. Se debe sacar a los políticos, funcionarios y burócratas de su función favorita, de generar negociados y poner en planilla estatal a manzanillos y empresarios prebendarios. Para ello deben ser privatizadas (mejor dicho, regresar a su cauce natural) o concesionadas  las empresas que aún quedan en manos del estado y desreglamentadas estas actividades, para que sean sensibles a las necesidades, deseos, exigencias y preferencias de los consumidores, del lado de la demanda, y de los productores, del lado de la oferta, y así crear y distribuir la riqueza por su canal natural: el mercado. El IDAAN debe ser, guste o no, el primero en la lista; luego las participaciones estatales en empresas como la telefonía y al fin,  la eliminación total de organizaciones que sólo están para otorgar subsidios disimulados a falsos empresarios que no se animan al riesgo.

    La plataforma de servicios internacionales debe ser protegida contra los embates de organizaciones extranjeras; ello se hace unificando los impuestos en todo el país, unificando  los niveles de presión impositiva que poseen las empresas multinacionales en zonas especiales , a la baja;  eliminando así la distorsión y disminuyendo la presión,  la inversión se hace aún más apetecible, sin diferencias entre locales y extranjeros o zonas dentro del mismo país.

    La ley laboral del siglo pasado debe derogarse en forma inmediata. Ni los trabajos, ni las personas son los mismos de antaño ni las demandas y exigencias actuales pueden satisfacerse con este Código. Directamente debe desregularse y fomentarse la libre contratación; si ello no es posible, al menos debe derogarse la regulación sobre salario mínimo como prioridad antes que nos atrape otro año.

    La actividad regulatoria esencial del estado debe realizarse bajo modernas y seguras tecnologías. La tecnología no debe usarse contra el ciudadano, sino a favor de él. Blockchain e Inteligencia Artificial deben ser utilizados para cuando la actividad privada necesita su apoyo para transaccionar a nivel internacional, no para espiar a los rivales o empresas.  Proyectos como la Factura Electrónica no deben implementarse.

    Reforma de la Educación: Del lado de la demanda, es poner la educación en manos de los educadores y no del Estado, para que los niños y los padres en la enseñanza de sus hijos, puedan escoger con entera libertad el centro docente de su preferencia, con el tipo de educación, y el contenido, los planes, los programas y el sistema o método que prefieran. Con bonos y subsidios para quienes no puedan pagar. Y del lado de la oferta, que todos los maestros, profesores, docentes y capacitadores puedan competir, tanto en calidad, como en variedad y precios.

    ¿Y los pobres? los más pobres tienen que ser asistidos por el Estado con vouchers o cupones, para pagar por sus matrículas y gastos en las agencias y centros docentes de su elección, los cuales serán reembolsables en dinero por el Estado, a todos aquellos institutos que los usuarios hayan escogido para su educación.

    Reforma de la salud: Al igual que en la educación, se trata de poner la medicina en manos de los médicos y auxiliares de la medicina, no del Estado, para que los enfermos, discapacitados y accidentados puedan escoger libremente el centro médico, hospital o clínica de su preferencia, con la atención de su elección, del lado de la demanda de servicios médicos. Y para que los médicos, enfermeras, e involucrados en la profesión médica en general puedan competir, tanto en calidad y variedad como en precio, del lado de la oferta de medicina.

    Al igual que con la educación, en este caso los enfermos, discapacitados y accidentados pobres sin cobertura, deben ser asistidos por el Estado con vouchers, para pagar por sus gastos en los centros médicos de su elección, los cuales serán reembolsables por el Estado, a los institutos de salud que estos usuarios hayan escogido para sus tratamientos.

    Reforma de las Jubilaciones y Pensiones: En base al mismo esquema de la educación y la salud, es poner la CSS en manos de los administradores de fondos y no del Estado, para que futuros  jubilados y pensionados puedan escoger con entera libertad la Caja o Fondo Previsional de su preferencia, con el tipo de Plan, Póliza o contrato de su elección, del lado de la demanda. Y del lado de la oferta, para que las compañías administradoras puedan competir, en calidad, variedad y precios.

    En la transición, los actuales jubilados deberán ser pagados por los remanentes y seguramente, sí, impuestos especiales que deberán pagarse al efecto y cesarán una vez terminados los últimos beneficiarios del antiguo sistema. La rama de la salud deberá ser ejecutada en forma separada de acuerdo al punto anterior.

    Muy probablemente, la ejecución de estas medidas  implican para el país tener que denunciar ciertos Convenios y Organismos internacionales. Está bien, tendremos que prescindir de sus consejos y “misiones técnicas”; y vivir con la responsabilidad de tomar nuestras propias decisiones, lo cual será una gran bendición para las futuras generaciones. Sólo hay que hacerlo; otra vez, como diría Churchill, No es suficiente con hacer lo mejor que podamos. A veces, debemos hacer lo que se requiere.

    Nota: esta redacción fue hecha antes de conocerse los resultados electorales.

  • De planes de trabajo, eslóganes y compromisos

    Hay un problema en los planes de trabajo. Por un lado está bueno para saber qué es lo aceptable e inaceptable en un candidato. Por ejemplo, el que lee el plan de trabajo del FAD sabe que éstos están muy cómodos con los controles de precios y salarios para todos y con los exprópiese, o sea, la imitación de Maduro. Y quienes han leído el plan de gobierno de Nito Cortizo saben que es un sensible plan centrista, tal vez demasiado predecible, reflejo de una candidatura que ha sido descrita por The Economist como bland and sensible (“sensata pero aburrida”).

    Blandón, como buen panameñista, presenta un buen plan de gastos, perdón, de gobierno, aunque no dice cómo lo va a financiar. Rómulo Roux tiene un programa de computadora europeo que permite identificar carencias y deseos por región electoral y segmento de población. Y presenta propuestas más o menos populistas de acuerdo con sus necesidades. “Es la economía estúpido” dijo James Carville. Y Rómulo Roux, aunque de una manera vaga y populista, es el único candidato que parece seguir esta máxima buscando la nostalgia de la bonanza de gasto y deuda del gobierno de Ricardo Martinelli con su eslogan “lo bueno vuelve”.

    Nito Cortizo, con “el buen gobierno”, apela a la experiencia del PRD para contrarrestar la mala imagen de sus diputados, pero no se centra en cómo el buen gobierno va a mejorar la situación económica de la gente; más bien garantiza que por lo menos no se va a seguir empeorando como ahora. Blandón, con su “cambio profundo” refleja la disyuntiva del Partido Panameñista, que sabe que han tenido un pésimo gobierno, así que prometen cambio, algo duro de creer cuando se es el candidato oficialista, y mucho más si va a ser profundo.

    Los independientes tienen un problema que los partidistas no; los candidatos de los partidos oficialistas pueden armar equipos de trabajo de la maquinaria de sus partidos para organizar sus campañas y armar planes de trabajo, que son como una especie de “camello”. Un camello es un caballo hecho por una comisión dice el refrán. Pero por lo menos sabemos mediante los planes de trabajo qué es lo que desearían los candidatos al llegar a gobernar y qué consideran inaceptable (o sea que no dicen).  Aunque todos sabemos que estos planes de trabajo, sobre todo mientras más largos sean nunca se cumplen. Son más bien trámites.

    Ricardo Lombana con su “otro camino” apela a los que están hastiados de la clase política actual, sobre todo la clase media educada. Y el que sea deliberadamente vago con sus planes de gobierno puede ser una estrategia. Busca como Boris Yeltsin y Donald Trump debilitar un sistema existente, más que suplantarlo por otro sistema. De esa manera permite que personas disímiles puedan proyectarse en su candidatura con comodidad, porque éstos quieren otro camino, aunque no saben cuál sea.

    Ana Matilde Gómez con su “un Panamá diferente” busca la misma clientela electoral que Lombana, con un plan de trabajo más detallado, producto de su mayor experiencia, pero a su vez más contraproducente porque permite que la gente disienta en más puntos concretos. Con Marco Ameglio el eslogan “la revolución independiente” falló un poco. Porque si bien resalta la rebeldía independiente al sistema de partidos, también es cierto que el candidato tiene una larga trayectoria partidista y no dice cuál es objetivo de esta revolución.

    Las políticas sobre eslóganes de campaña y sobre planes de trabajo tienen mucho que ver con el mercado electoral y estrategias de marketing de los candidatos. No es algo casual como se quiere ver.

    Ahora se inicia la veda, la otra semana veremos cuál fue el más acertado. Si una confirmación del sistema actual, aunque bajo amenaza de tener que hacer reformas con Nito Cortizo; una deriva populista de derecha con Rómulo Roux, o la victoria de un independiente que busca la ruptura del sistema como Ricardo Lombana. Y por supuesto, no podemos descontar la maquinaria del Panameñismo todavía, que puede lograr un tercer lugar con sus peores resultados desde el 2004.

    En un par de días lo sabremos.

     

  • España de nuevo invertebrada. Una oportunidad para Panamá

    Pasaron las elecciones y la coalición tácita de socialdemócratas del Partido Socialista Español, de los postcomunistas de Podemos y los partidos independentistas catalanes que dió el voto de censura a Rajoy, se mantiene. La derecha española sigue dividida entre cortejar al centro con Ciudadanos, o irse a los extremos de Vox. Esto ha hecho que la derecha española tradicional del Partido Popular colapse, hundida por un mar de corrupción y la falta de una ideología clara. Lo único que une a la derecha española ahora mismo es la cuestión catalana. O más bien, su negativa a reformar la constitución para que una región autónoma pueda hacer referendos unilaterales para declarar su independencia, ya que la derecha española sostiene que un divorcio es cosa de dos y un referéndum pro autonomía tiene que hacerse en todo el país y ganarse en todo el país. Es como si para separar a Panamá de Colombia hubiera que hacer y ganar un referéndum en Panamá y Colombia a la vez. O si para que Estonia se separe de la URSS hubiera de hacer un referéndum en toda la Unión Soviética. En otras palabras, un requisito imposible. ¿Se imagina a John Adams tratando de convencer al parlamento británico que apruebe la declaración de independencia de los Estados Unidos? La autodeterminación de los pueblos no funciona así, funciona cuando hay suficientes personas que piensan de una manera específica y deciden que son una nación que se merece un estado aparte y otras naciones los reconocen así.

    Una de las cosas que la derecha española no parece entender, ni los moderados de Ciudadanos, ni los radicales de Vox, es que el separatismo español puede tomar medidas radicales e incluso violentas como las de ETA por una sencilla razón: no tienen la piel en juego, saben que en el fondo no exponen a las sociedades a las que claman representar, las consecuencias reales de sus políticas separatistas. Como el tener a partidos burgueses moderados como el Partido Nacionalista Vasco o los herederos de Convergencia i Unió em Cataluña compartiendo país con izquierdas marxistas radicales, y quedando fuera de la Unión Europea, la OTAN y las estructuras atlánticas, porque dudamos que España y Francia estén muy felices con el divorcio. Una derecha española que se equivoca en el tema catalán y peor aún, una derecha española que se equivoca en su mejor carta de presentación, el tema económico.

    Porque los super keynesianos del PSOE y los neo marxistas de Podemos prometen una serie de exabruptos económicos que probablemente sometan a una España que apenas se recupera de la recesión económica, en el caos y el estancamiento perpetuo. Ante esto, las propuestas económicas de Ciudadanos, del Partido Popular y sorprendentemente de Vox, son las más sensatas. Pero como la sensatez no está de moda, partidos como Vox apuestan a combatir las estupideces económicas de la izquierda española con las estupideces sociales de un partido orgulloso de buscar cualquier causa políticamente incorrecta y clericalista, como su oposición radical a los derechos de las mujeres, gays,  el querer combatir las incoherencias fiscales del régimen de autonomía Español con un centralismo trasnochado. “Es la economía, estúpido”, dijo el gran James Carville; no se trata de probar quién es más estúpido.  El resultado es la victoria minoritaria del PSOE de Pedro Sánchez, que recuerda bastante a Zapatero en su estilo e ideas, la alternativa de o unirse a Ciudadanos en una coalición centrista, o irse con Podemos en una demencial coalición de izquierdas duras.

    Los empresarios españoles parecen querer una Coalición PSOE más Ciudadanos, pero ojo, Ciudadanos no lo desea, por un lado está el tema de las reformas a la Constitución para tocar el tema del separatismo catalán vía referéndum y por otro lado, está que Ciudadanos apuesta por el hundimiento del PSOE o una coalición PSOE-Podemos más los independentistas, para atrapar el centro político. El problema es que si ocurre algo malo durante el gobierno del PSOE, la maniobra está demasiado clara y es posible que la opinión pública le eche la culpa a Ciudadanos también.

    El PP se sigue hundiendo, y Vox, que tiene propuestas interesantes en lo económico, seguirá aislado en un extremo del espectro político mientras deje que sus propuestas antiinmigrantes, machistas, homofóbicas y centralistas ahoguen lo bueno que tengan que decir en el área económica.

    ¿Cómo nos influye esto a los panameños? Por un lado el PSOE es fiel creyente en el gravar para gastar y en las políticas fiscales de la OCDE, así que España en algún momento se podría sumar a las presiones contra Panamá, en lugar de ser moderada como durante los gobiernos del PP. Por otro lado las subidas de impuestos que una posible coalición PSOE-Podemos puede tratar, y la debilidad de los derechos de propiedad en España frente a las okupaciones e invasiones de viviendas, podría servir para que el gobierno Panameño entrante, atraiga inversiones españolas a Panamá, sobre todo de los emprendedores que huyen de un posible infierno fiscal español. Hay que estar pendientes.

  • Francia aceptará donaciones en criptomonedas para la reconstrucción de Notre Dame

    El Ministro de Estado para el Sector Digital de Francia, Cédric O, dijo que está dispuesto a cooperar con las plataformas de criptomonedas para permitir las donaciones de criptomonedas para la reconstrucción de la catedral de Notre Dame. La noticia fue informada por Bloomberg, el 17 de abril.

    Luego que la catedral medieval sufriera un incendio el 15 de abril que casi destruyó el monumento mundialmente famoso, se activaron en forma inmediata las donaciones para su reconstrucción; en solo dos días, las donaciones recaudadas alcanzaron los 900 millones de euros (más de mil millones de dólares).

    Cédric O —cuyo ministerio trabaja bajo los auspicios del Ministro de Economía y Finanzas de Francia, Bruno Le Maire— señaló que el sitio web recién lanzado por el gobierno para las donaciones de Notre Dame se creó extremadamente rápido y hasta el momento no respalda las contribuciones en criptomonedas. “Tuvimos un día para crear ese sitio web. Pero estamos abiertos a discutir con otros. Creo que cuanta más gente traigamos, más dinero podemos recaudar”.

    El ministro aclaró que de concretarse la idea, se aplicarían las mismas condiciones para las criptomonedas que para las monedas tradicionales. Las donaciones deberán llegar directamente a alguna de las cuatro organizaciones aprobadas para la recepción, no se cobrarán comisiones y se recopilará información para las deducciones por impuestos.

    Respondiendo al llamado del presidente Emmanuel Macron para donaciones para restaurar la catedral, y como pionero en el uso de blockchain para el bien social, BCF,  el importante exchange de criptomonedas global Binance, lanzó un canal de recaudación de fondos criptográficos. El nuevo canal de donación está alojado en la plataforma benéfica de Binance, que se lanzó como una iniciativa de The Blockchain Charity Foundation (BCF) y es denominada cryptorebuildNotreDame. Los fondos recaudados se asignarán a las entidades francesas correspondientes responsables de los trabajos de restauración.

    El lanzamiento fue comunicado en su Twitter oficial el 16 de Abril.   A la fecha, la campaña ha acumulado cerca de 70 donaciones en monedas de bitcoin (BTC), ethereum (ETH) y monedas de Binance (BNB), lo que representa un total de 3.1914 de Bitcoin (BTC)  equivalentes a 16778.79  dólares (USD).

    A principios de esta semana, Bruno Le Maire afirmó que la tecnología blockchain es una prioridad para el gobierno de su país. Destacó el progreso regulatorio de la criptomoneda y blockchain anunciado por la Ley PACTE, que fue aprobada por la Asamblea Nacional de Francia a principios de este mes.

  • Blockchain se utilizará en West Virginia para las elecciones en 2020

    West Virginia, quien hizo historia como el primer estado de EE. UU. en utilizar blockchain para votar desde el extranjero en las midterm elections en 2018 a través de un smartphone, planea usar la misma tecnología para las elecciones presidenciales de 2020. Si bien el primer proyecto piloto se limitó a los votantes militares radicados en el extranjero, las elecciones de 2020 podrían ver la implementación de la tecnología blockchain en todo el estado.

    Donald Kersey, director de elecciones de la Oficina del Secretario de West Virginia, que también se desempeña como asesor legal, afirmó: “En Estados Unidos, tenemos un gobierno democrático. Las personas que nos representan, que hacen nuestras leyes, son elegidas por el pueblo. Y una gran parte de nuestra comunidad en Estados Unidos es nuestro ejército”, dijo Kersey.

    En un esfuerzo por aumentar el número de votantes en el extranjero, incluido el personal militar y los expatriados civiles, Kersey cree que una aplicación de blockchain móvil simple, segura y fácil de usar es la respuesta, ya que es mejor que enviar boletas de votación a través de un solo servidor y es más fácil y rápido que el correo ordinario. Para ello, en 2018, West Virginia usó una startup de blockchain móvil llamada Voatz.

    De acuerdo con una encuesta realizada por el Programa Federal de Asistencia al Voto (FVAP), solo el 7% de un total de 3 millones de votantes viviendo en el extranjero, participaron en las elecciones presidenciales de 2016 que llevaron al presidente Donald Trump al poder, en comparación con más del 50% que votó en el país, lo que demuestra que muchas personas no participan debido a los inconvenientes de votar desde el extranjero vía correo ordinario. Kersey comentó que entre los votos emitidos en el extranjero en las elecciones de mitad de período, 144 personas votaron con la aplicación, y más de 200 votantes adicionales descargaron la aplicación durante las mismas.

    El estado de West Virginia no había anticipado este nivel de interés, ya que no había una educación específica ni una campaña de marketing sólida. «Esa es una tasa de respuesta realmente buena para que alguien use una nueva tecnología», agregó Kersey. “En última instancia, el plan es hacerlo de nuevo en la elección presidencial. Nos encantaría que esto se convirtiera en el método de votación de West Virginia».

    Por tanto, para 2020, tanto el personal militar como los civiles expatriados aprovecharán la alternativa de voto de blockchain. Kersey reveló que:  «Blockchain es más seguro porque no hay un solo punto de falla. Tienes una gran cantidad de nodos que están almacenando los datos. También está altamente encriptado». El estado permitió a la aplicación escanear el dispositivo en busca de malware (lo cual es una preocupación de privacidad), si detecta una carpeta comprometida o cualquier tipo de error, la aplicación evitará que se abra la boleta.

    A pesar del potencial de la tecnología, Kersey es consciente que no va a ser tan fácil reemplazar la votación de las urnas en el corto plazo, ya que los políticos tenderán a mantenerse al margen, debido a los problemas del federalismo además de que ir al lugar de votación representa una importante tradición estadounidense, una que necesitará más que una sola elección para sobrescribir. Sin embargo, ese proceso de cambio podría comenzar el 3 de noviembre de 2020, durante las próximas elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

  • Cómo repensar las off-shore y los start up… el ejemplo de Estonia.

    Panamá tiene una crisis, y el espectro del final de los off-shore y el negocio de sociedades y fundaciones está a la vista. Sin embargo hay una manera de salvarlo, que requiere que el gobierno entrante, porque ya no podemos esperar nada del saliente, se enfoque en tomar medidas, que literalmente reorganicen el negocio offshore en Panamá. Estas medidas deben estar sujetas a varios principios.

    Primero, Panamá no es un paraíso fiscal, las sociedades panameñas están sujetas a las mismas normas fiscales que las sociedades extranjeras. La competitividad fiscal ya no se puede basar solo en la privacidad debido a los acuerdos de intercambio de información automáticos sino a la sencillez y territorialidad de nuestro sistema fiscal. Por lo tanto, implantar una simplificación de los impuestos corporativos, de ser posible un Flat Tax bajo, menor al 15%, debe ser uno de los requisitos previos para que el sistema funcione, así como simplificar el pago de impuestos en la DGI para hacerlo fácil, rápido y vía electrónica. La principal razón para tener una sociedad panameña deberán ser los impuestos bajos y fáciles de entender y no por razones de privacidad que están bajo el ataque constante de la OCDE y de la Unión Europea. La idea fundamental es la de simplificar papeleo, permitiendo que se puedan hacer todos los trámites legales para abrir una compañía, incluyendo los fiscales de una sola vez. Los trámites deben ser los suficientemente sencillos para que cualquier persona los pueda hacer sin ayuda de un abogado o contador.

    Segundo. Salvar el sistema offshore implica repensar nuestras normas migratorias y laborales. Porque implícito a un sistema offshore al estilo de Estonia, está la idea de la residencia virtual y de la ciudadanía virtual. Estonia permite ser un residente virtual de Estonia y permite sacar una ciudadanía virtual con derecho a una carnet electrónico que es entregado en las embajadas, que tiene un chip criptográfico, que permite al usuario usar los servicios públicos y privados de Estonia y actúa como firma digital. Es la manera de identificarse ante toda la infraestructura informática de Estonia. El carnet permite operar una sociedad de Estonia a control remoto desde cualquier lugar del mundo. El mercado de Estonia está pensado para start ups, freelancers y nómadas. La idea es que la única vez que se requiera una presencia física de la persona es cuando se quiera sacar un estatus migratorio de residente permanente o abrir una cuenta bancaria, y esto último en ciertos casos. El trámite de residente permanente debe poder hacerse vía virtual mediante un formulario que se llena en un portal y que actúa de ventanilla única migratoria, policial y laboral antes de emitir el documento. Tras completada la solicitud y siendo investigado por la policía local, se debe indicar en qué Embajada se va a buscar el carnet con el chip.

    Tercero: Está claro que las empresas de residentes virtuales offshore van a pagar impuestos, cumplir con igualdad de condiciones en temas fiscales, migratorios, laborales que las empresas locales. La era de un enclave especial para las empresas extranjeras se tiene que terminar. La residencia virtual y el E Government permiten vender al país como un lugar donde simplificar trámites, más que un lugar desde donde eludir impuestos. Eso sí, Estonia por ejemplo solo cobra impuestos en Europa, y se está libre de pagar impuestos si se los reinvierte en su negocio. La idea es fomentar start up y capitalizarlos en Estonia.

    Esto es algo que Panamá debe ir pensando, en lugar de ser un lugar de tránsito de capitales convertirse en un lugar de destino permanente de capitales, un lugar donde la inversión extranjera directa sea para más cosas que logística o apalancar deudas.

  • Se tiene que decir

    Uno  no quiere ser insensible, pero se tiene que decir algo y se va a decir. Por ahora los debates, si bien han demostrado que hay cierta voluntad en algunos candidatos a la presidencia a tomarse riesgos en decir algo nuevo como en el tema de la Caja del Seguro Social, no se ve el deseo de los candidatos, a semanas de las elecciones, de arriesgarse mucho.

    Uno de los puntos clásicos es el tema de la educación. A diferencia de la Caja de Seguro Social, donde evadir el tema y pasarle la papa caliente al siguiente gobierno es imposible en esta ocasión por el riesgo de quiebra de la misma. Ello hace que las entidades financieras internacionales estén muy pendientes de qué va a hacer el próximo gobierno y si no, no harán los préstamos que un gobierno sin ahorros necesita para gastar sin tocar la sagrada y clientelista planilla.

    En la educación y la justicia no se dijo mucho, o si se dijo, quedó en palabras y proyectos grandilocuentes, pero sin demasiado contenido concreto, quizás porque son temas que no van a bloquear préstamos internacionales si no hacemos el intento por resolverlo. En el peor de los casos, la desidia y cobardía de los gobiernos se paga en forma de competitividad disminuida, oportunidades perdidas, peor calidad de vida, marginación social, delincuencia. Así que no hay presión para arriesgarse tocando temas como qué hacer con los gremios magisteriales, becas, etc. Ya que se debatió tanto sobre la beca universal, se pudo hablar del voucher escolar. Si se va a hablar de Constituyente sería bueno tocar el tema de la Asamblea y el de la justicia también. Son temas donde las presiones, el sacrificio y las buenas o malas consecuencias son internas. O sea que si nadie plantea el debate, ni como candidato ni como periodista, el tema se va a quedar sin plantear.

    En educación nadie habla todavía de descentralizar, sino que se sigue en la quijotesca búsqueda del currículo perfecto. Nadie habla de cómo van a lidiar con la oposición de los gremios magisteriales al cambio, y peor aún, con la oposición interna de la burocracia del Meduca. Se habla de más presupuesto y más becas, de más calidad, pero no se explica por qué lo ya existente no funcionó, sino que se reitera a sí mismo. Entiendo, son las elecciones. Las promesas electorales son ideas que suelen cambiar, pero de allí a la demagogia barata solo hay un paso. Había que decirlo y se dijo.

     

  • Martinelli y su carrera a la Alcaldía

    Vamos a empezar aclarando dos cosas: Ricardo Martinelli no es mi candidato personal para la Alcaldía, y, al menos por ahora, votaré por José Luis Fábrega. También debo aclarar que tengo vínculos familiares con la familia Martinelli aunque está claro que nunca apoyé su Administración ni fui servidor público durante su gobierno, que me parece, en lo personal, una gran oportunidad perdida, porque con el caudal de votos que obtuvo y con sus millones, pudo haber cambiado las instituciones para bien. En su lugar, se dedicó a debilitarlas mientras lanzaba un ambicioso programa de obras públicas apalancado por deuda pública e impuestos a la clase media. A su vez, aumentando el poder y la militarización de las policías, corrompiendo lo que estaba corrupto aún más. Así que no estoy muy contento de que sea el candidato a la Alcaldía de Panamá, mucho menos acompañada por Chello Gálvez, una de las personas que ejemplifica el clientelismo mercenario de la Asamblea Nacional.

    Sin embargo estas explicaciones son necesarias, porque defiendo el derecho de Ricardo Martinelli Berrocal a competir por la Alcaldía de Panamá. Y lo hago no porque piense votar por él, y porque quiero que gane, de hecho no votaré por él, sino porque es un tema de garantías republicanas. Y créame, no me ha sido fácil llegar a esta conclusión. Que RMB pueda correr para la Alcaldía aún con la enorme probabilidad de que gane, es un mal menor a que no pueda correr. Por una sencilla razón, porque por lo que sé, todavía existen garantías en nuestra Constitución Nacional en su artículo 22, que establece que “toda persona acusada de haber cometido un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad en juicio público que le haya asegurado todas las garantías para su defensa.”

    Que yo sepa, RMB no ha sido encontrado culpable en juicio público, y mientras no haya sido condenado en juicio público, sus derechos políticos están vigentes y tiene derecho a ejercerlos.

    Es un tema de hacer respetar la garantía republicana al debido proceso, no para Ricardo Martinelli, sino para todos. Que RMB pueda ser electo alcalde es un mal menor. Imagínese si en Panamá se inhabilitara a todas las personas que estén bajo investigación por delitos, No condenados por delitos, inhabilitados: un RMB, o un Maduro o un Putin podría usar el legalismo de iniciar investigaciones falsas contra sus rivales políticos para inhabilitarlos de correr en las elecciones. Serían elecciones ficticias que limitarían artificialmente la oferta electoral a los votantes. En un país donde el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia se han caracterizado por estar sujetos a los intereses del poder Ejecutivo, sería demasiado fácil usar casos judiciales que no van a ningún lado, pero que el sistema judicial panameño se demora años en resolver, prohibir que las personas bajo investigación y en detención preventiva puedan competir en una campaña electoral, sería un instrumento ideal para que un dictador futuro haga elecciones vaciadas de contenido, solo con opositores elegidos por él.

    Finalmente si RMB sale finalmente electo, nadie puso una pistola en la cabeza a los electores que votaron por él. Y significa que las demás opciones no supieron atraer el voto presentando una oferta más atractiva. Al final, es mejor que la pelea la decidan los contrincantes en el ring y no el árbitro. Que gane quien no queremos es el mal menor. Al final, si las garantías siguen vigentes, siempre podremos hacerle oposición.