Categoría: Politica y Actualidad

  • Francia aceptará donaciones en criptomonedas para la reconstrucción de Notre Dame

    El Ministro de Estado para el Sector Digital de Francia, Cédric O, dijo que está dispuesto a cooperar con las plataformas de criptomonedas para permitir las donaciones de criptomonedas para la reconstrucción de la catedral de Notre Dame. La noticia fue informada por Bloomberg, el 17 de abril.

    Luego que la catedral medieval sufriera un incendio el 15 de abril que casi destruyó el monumento mundialmente famoso, se activaron en forma inmediata las donaciones para su reconstrucción; en solo dos días, las donaciones recaudadas alcanzaron los 900 millones de euros (más de mil millones de dólares).

    Cédric O —cuyo ministerio trabaja bajo los auspicios del Ministro de Economía y Finanzas de Francia, Bruno Le Maire— señaló que el sitio web recién lanzado por el gobierno para las donaciones de Notre Dame se creó extremadamente rápido y hasta el momento no respalda las contribuciones en criptomonedas. “Tuvimos un día para crear ese sitio web. Pero estamos abiertos a discutir con otros. Creo que cuanta más gente traigamos, más dinero podemos recaudar”.

    El ministro aclaró que de concretarse la idea, se aplicarían las mismas condiciones para las criptomonedas que para las monedas tradicionales. Las donaciones deberán llegar directamente a alguna de las cuatro organizaciones aprobadas para la recepción, no se cobrarán comisiones y se recopilará información para las deducciones por impuestos.

    Respondiendo al llamado del presidente Emmanuel Macron para donaciones para restaurar la catedral, y como pionero en el uso de blockchain para el bien social, BCF,  el importante exchange de criptomonedas global Binance, lanzó un canal de recaudación de fondos criptográficos. El nuevo canal de donación está alojado en la plataforma benéfica de Binance, que se lanzó como una iniciativa de The Blockchain Charity Foundation (BCF) y es denominada cryptorebuildNotreDame. Los fondos recaudados se asignarán a las entidades francesas correspondientes responsables de los trabajos de restauración.

    El lanzamiento fue comunicado en su Twitter oficial el 16 de Abril.   A la fecha, la campaña ha acumulado cerca de 70 donaciones en monedas de bitcoin (BTC), ethereum (ETH) y monedas de Binance (BNB), lo que representa un total de 3.1914 de Bitcoin (BTC)  equivalentes a 16778.79  dólares (USD).

    A principios de esta semana, Bruno Le Maire afirmó que la tecnología blockchain es una prioridad para el gobierno de su país. Destacó el progreso regulatorio de la criptomoneda y blockchain anunciado por la Ley PACTE, que fue aprobada por la Asamblea Nacional de Francia a principios de este mes.

  • Blockchain se utilizará en West Virginia para las elecciones en 2020

    West Virginia, quien hizo historia como el primer estado de EE. UU. en utilizar blockchain para votar desde el extranjero en las midterm elections en 2018 a través de un smartphone, planea usar la misma tecnología para las elecciones presidenciales de 2020. Si bien el primer proyecto piloto se limitó a los votantes militares radicados en el extranjero, las elecciones de 2020 podrían ver la implementación de la tecnología blockchain en todo el estado.

    Donald Kersey, director de elecciones de la Oficina del Secretario de West Virginia, que también se desempeña como asesor legal, afirmó: “En Estados Unidos, tenemos un gobierno democrático. Las personas que nos representan, que hacen nuestras leyes, son elegidas por el pueblo. Y una gran parte de nuestra comunidad en Estados Unidos es nuestro ejército”, dijo Kersey.

    En un esfuerzo por aumentar el número de votantes en el extranjero, incluido el personal militar y los expatriados civiles, Kersey cree que una aplicación de blockchain móvil simple, segura y fácil de usar es la respuesta, ya que es mejor que enviar boletas de votación a través de un solo servidor y es más fácil y rápido que el correo ordinario. Para ello, en 2018, West Virginia usó una startup de blockchain móvil llamada Voatz.

    De acuerdo con una encuesta realizada por el Programa Federal de Asistencia al Voto (FVAP), solo el 7% de un total de 3 millones de votantes viviendo en el extranjero, participaron en las elecciones presidenciales de 2016 que llevaron al presidente Donald Trump al poder, en comparación con más del 50% que votó en el país, lo que demuestra que muchas personas no participan debido a los inconvenientes de votar desde el extranjero vía correo ordinario. Kersey comentó que entre los votos emitidos en el extranjero en las elecciones de mitad de período, 144 personas votaron con la aplicación, y más de 200 votantes adicionales descargaron la aplicación durante las mismas.

    El estado de West Virginia no había anticipado este nivel de interés, ya que no había una educación específica ni una campaña de marketing sólida. «Esa es una tasa de respuesta realmente buena para que alguien use una nueva tecnología», agregó Kersey. “En última instancia, el plan es hacerlo de nuevo en la elección presidencial. Nos encantaría que esto se convirtiera en el método de votación de West Virginia».

    Por tanto, para 2020, tanto el personal militar como los civiles expatriados aprovecharán la alternativa de voto de blockchain. Kersey reveló que:  «Blockchain es más seguro porque no hay un solo punto de falla. Tienes una gran cantidad de nodos que están almacenando los datos. También está altamente encriptado». El estado permitió a la aplicación escanear el dispositivo en busca de malware (lo cual es una preocupación de privacidad), si detecta una carpeta comprometida o cualquier tipo de error, la aplicación evitará que se abra la boleta.

    A pesar del potencial de la tecnología, Kersey es consciente que no va a ser tan fácil reemplazar la votación de las urnas en el corto plazo, ya que los políticos tenderán a mantenerse al margen, debido a los problemas del federalismo además de que ir al lugar de votación representa una importante tradición estadounidense, una que necesitará más que una sola elección para sobrescribir. Sin embargo, ese proceso de cambio podría comenzar el 3 de noviembre de 2020, durante las próximas elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

  • Cómo repensar las off-shore y los start up… el ejemplo de Estonia.

    Panamá tiene una crisis, y el espectro del final de los off-shore y el negocio de sociedades y fundaciones está a la vista. Sin embargo hay una manera de salvarlo, que requiere que el gobierno entrante, porque ya no podemos esperar nada del saliente, se enfoque en tomar medidas, que literalmente reorganicen el negocio offshore en Panamá. Estas medidas deben estar sujetas a varios principios.

    Primero, Panamá no es un paraíso fiscal, las sociedades panameñas están sujetas a las mismas normas fiscales que las sociedades extranjeras. La competitividad fiscal ya no se puede basar solo en la privacidad debido a los acuerdos de intercambio de información automáticos sino a la sencillez y territorialidad de nuestro sistema fiscal. Por lo tanto, implantar una simplificación de los impuestos corporativos, de ser posible un Flat Tax bajo, menor al 15%, debe ser uno de los requisitos previos para que el sistema funcione, así como simplificar el pago de impuestos en la DGI para hacerlo fácil, rápido y vía electrónica. La principal razón para tener una sociedad panameña deberán ser los impuestos bajos y fáciles de entender y no por razones de privacidad que están bajo el ataque constante de la OCDE y de la Unión Europea. La idea fundamental es la de simplificar papeleo, permitiendo que se puedan hacer todos los trámites legales para abrir una compañía, incluyendo los fiscales de una sola vez. Los trámites deben ser los suficientemente sencillos para que cualquier persona los pueda hacer sin ayuda de un abogado o contador.

    Segundo. Salvar el sistema offshore implica repensar nuestras normas migratorias y laborales. Porque implícito a un sistema offshore al estilo de Estonia, está la idea de la residencia virtual y de la ciudadanía virtual. Estonia permite ser un residente virtual de Estonia y permite sacar una ciudadanía virtual con derecho a una carnet electrónico que es entregado en las embajadas, que tiene un chip criptográfico, que permite al usuario usar los servicios públicos y privados de Estonia y actúa como firma digital. Es la manera de identificarse ante toda la infraestructura informática de Estonia. El carnet permite operar una sociedad de Estonia a control remoto desde cualquier lugar del mundo. El mercado de Estonia está pensado para start ups, freelancers y nómadas. La idea es que la única vez que se requiera una presencia física de la persona es cuando se quiera sacar un estatus migratorio de residente permanente o abrir una cuenta bancaria, y esto último en ciertos casos. El trámite de residente permanente debe poder hacerse vía virtual mediante un formulario que se llena en un portal y que actúa de ventanilla única migratoria, policial y laboral antes de emitir el documento. Tras completada la solicitud y siendo investigado por la policía local, se debe indicar en qué Embajada se va a buscar el carnet con el chip.

    Tercero: Está claro que las empresas de residentes virtuales offshore van a pagar impuestos, cumplir con igualdad de condiciones en temas fiscales, migratorios, laborales que las empresas locales. La era de un enclave especial para las empresas extranjeras se tiene que terminar. La residencia virtual y el E Government permiten vender al país como un lugar donde simplificar trámites, más que un lugar desde donde eludir impuestos. Eso sí, Estonia por ejemplo solo cobra impuestos en Europa, y se está libre de pagar impuestos si se los reinvierte en su negocio. La idea es fomentar start up y capitalizarlos en Estonia.

    Esto es algo que Panamá debe ir pensando, en lugar de ser un lugar de tránsito de capitales convertirse en un lugar de destino permanente de capitales, un lugar donde la inversión extranjera directa sea para más cosas que logística o apalancar deudas.

  • Se tiene que decir

    Uno  no quiere ser insensible, pero se tiene que decir algo y se va a decir. Por ahora los debates, si bien han demostrado que hay cierta voluntad en algunos candidatos a la presidencia a tomarse riesgos en decir algo nuevo como en el tema de la Caja del Seguro Social, no se ve el deseo de los candidatos, a semanas de las elecciones, de arriesgarse mucho.

    Uno de los puntos clásicos es el tema de la educación. A diferencia de la Caja de Seguro Social, donde evadir el tema y pasarle la papa caliente al siguiente gobierno es imposible en esta ocasión por el riesgo de quiebra de la misma. Ello hace que las entidades financieras internacionales estén muy pendientes de qué va a hacer el próximo gobierno y si no, no harán los préstamos que un gobierno sin ahorros necesita para gastar sin tocar la sagrada y clientelista planilla.

    En la educación y la justicia no se dijo mucho, o si se dijo, quedó en palabras y proyectos grandilocuentes, pero sin demasiado contenido concreto, quizás porque son temas que no van a bloquear préstamos internacionales si no hacemos el intento por resolverlo. En el peor de los casos, la desidia y cobardía de los gobiernos se paga en forma de competitividad disminuida, oportunidades perdidas, peor calidad de vida, marginación social, delincuencia. Así que no hay presión para arriesgarse tocando temas como qué hacer con los gremios magisteriales, becas, etc. Ya que se debatió tanto sobre la beca universal, se pudo hablar del voucher escolar. Si se va a hablar de Constituyente sería bueno tocar el tema de la Asamblea y el de la justicia también. Son temas donde las presiones, el sacrificio y las buenas o malas consecuencias son internas. O sea que si nadie plantea el debate, ni como candidato ni como periodista, el tema se va a quedar sin plantear.

    En educación nadie habla todavía de descentralizar, sino que se sigue en la quijotesca búsqueda del currículo perfecto. Nadie habla de cómo van a lidiar con la oposición de los gremios magisteriales al cambio, y peor aún, con la oposición interna de la burocracia del Meduca. Se habla de más presupuesto y más becas, de más calidad, pero no se explica por qué lo ya existente no funcionó, sino que se reitera a sí mismo. Entiendo, son las elecciones. Las promesas electorales son ideas que suelen cambiar, pero de allí a la demagogia barata solo hay un paso. Había que decirlo y se dijo.

     

  • Martinelli y su carrera a la Alcaldía

    Vamos a empezar aclarando dos cosas: Ricardo Martinelli no es mi candidato personal para la Alcaldía, y, al menos por ahora, votaré por José Luis Fábrega. También debo aclarar que tengo vínculos familiares con la familia Martinelli aunque está claro que nunca apoyé su Administración ni fui servidor público durante su gobierno, que me parece, en lo personal, una gran oportunidad perdida, porque con el caudal de votos que obtuvo y con sus millones, pudo haber cambiado las instituciones para bien. En su lugar, se dedicó a debilitarlas mientras lanzaba un ambicioso programa de obras públicas apalancado por deuda pública e impuestos a la clase media. A su vez, aumentando el poder y la militarización de las policías, corrompiendo lo que estaba corrupto aún más. Así que no estoy muy contento de que sea el candidato a la Alcaldía de Panamá, mucho menos acompañada por Chello Gálvez, una de las personas que ejemplifica el clientelismo mercenario de la Asamblea Nacional.

    Sin embargo estas explicaciones son necesarias, porque defiendo el derecho de Ricardo Martinelli Berrocal a competir por la Alcaldía de Panamá. Y lo hago no porque piense votar por él, y porque quiero que gane, de hecho no votaré por él, sino porque es un tema de garantías republicanas. Y créame, no me ha sido fácil llegar a esta conclusión. Que RMB pueda correr para la Alcaldía aún con la enorme probabilidad de que gane, es un mal menor a que no pueda correr. Por una sencilla razón, porque por lo que sé, todavía existen garantías en nuestra Constitución Nacional en su artículo 22, que establece que “toda persona acusada de haber cometido un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad en juicio público que le haya asegurado todas las garantías para su defensa.”

    Que yo sepa, RMB no ha sido encontrado culpable en juicio público, y mientras no haya sido condenado en juicio público, sus derechos políticos están vigentes y tiene derecho a ejercerlos.

    Es un tema de hacer respetar la garantía republicana al debido proceso, no para Ricardo Martinelli, sino para todos. Que RMB pueda ser electo alcalde es un mal menor. Imagínese si en Panamá se inhabilitara a todas las personas que estén bajo investigación por delitos, No condenados por delitos, inhabilitados: un RMB, o un Maduro o un Putin podría usar el legalismo de iniciar investigaciones falsas contra sus rivales políticos para inhabilitarlos de correr en las elecciones. Serían elecciones ficticias que limitarían artificialmente la oferta electoral a los votantes. En un país donde el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia se han caracterizado por estar sujetos a los intereses del poder Ejecutivo, sería demasiado fácil usar casos judiciales que no van a ningún lado, pero que el sistema judicial panameño se demora años en resolver, prohibir que las personas bajo investigación y en detención preventiva puedan competir en una campaña electoral, sería un instrumento ideal para que un dictador futuro haga elecciones vaciadas de contenido, solo con opositores elegidos por él.

    Finalmente si RMB sale finalmente electo, nadie puso una pistola en la cabeza a los electores que votaron por él. Y significa que las demás opciones no supieron atraer el voto presentando una oferta más atractiva. Al final, es mejor que la pelea la decidan los contrincantes en el ring y no el árbitro. Que gane quien no queremos es el mal menor. Al final, si las garantías siguen vigentes, siempre podremos hacerle oposición.

  • La política al ritmo de los algoritmos

    Nadie los ve. Están ahí. Nos gobiernan. Llevan tiempo entre nosotros, pero sólo ahora hemos empezado a percibir su existencia. Son los algoritmos de aprendizaje automático (AAA). Un algoritmo, en general, podría definirse como un “conjunto de instrucciones lógicas para resolver un problema genérico concreto”. De manera simplificada, un AAA consiste en redes neuronales virtuales que, de forma parecida a como aprendemos los humanos, a medida que van procesando los resultados que provocan diferentes reacciones ante una situación, van anticipando cómo responder ante futuras casuísticas. Es decir, la máquina, literalmente, “aprende”. Ya habrán escuchado el concepto de machine learning.

    En la actualidad, los AAA están por todas partes, aunque no los veamos. Piensan y deciden por nosotros. Nos influyen cuando compramos en Amazon, por ejemplo;  nos filtran, mejor dicho, deciden por nosotros y nos muestran lo que queremos ver en Google o Netflix, nos ayudan a encontrar pareja en Tinder o incluso orientan nuestro voto político (caso de Cambridge Analityca y Facebook en EE. UU. O el Brexit), que es lo que hoy nos ocupa.

    La naturaleza predictiva de algunos AAA los hace singularmente performativos o, dicho de otra forma, igual que lo que solía suceder con las encuestas electorales, el mero hecho de predecir una supuesta realidad futura, afecta a nuestro comportamiento actual y acaba provocando el escenario previsto, lo  que solemos llamar profecía autocumplida.

    Franchise (Sufragio Universal) es el título de una historia corta del escritor de ciencia ficción Isaac Asimov. Este cuento de 1955 narra la historia de Norman Muller, un ciudadano del Estado de Indiana, quien es seleccionado por una supercomputadora llamada Multivac para ser el único votante de las elecciones del 2008. Entre otras cosas, Multivac es capaz de elegir y decidir la nómina de gobernadores y legisladores a distintos niveles de gobierno mediante el análisis de las opiniones, ideas y reacciones de un solo ciudadano. Ese ciudadano es el representante ideal de los habitantes del país. Esta nueva forma de elegir gobernantes, nos cuenta Asimov, promete eliminar los gastos en campañas políticas y las competiciones partidarias. Pero sobre todo, permite optimizar la representación de los intereses y posiciones de los ciudadanos. Todo ello gracias al trabajo de una inteligencia artificial que es capaz de analizar las preferencias de todos los ciudadanos y elegir el votante más representativo de ese conjunto de billones de preferencias y factores relevantes.

    La persona elegida no es la más inteligente, la de mayor formación política, la más afortunada, ni la más fuerte. No es la mejor ni la más buena. Nada de eso. Simplemente se trata de la persona más representativa. Una vez elegido, ese votante es interrogado por Multivac para ajustar más la información obtenida de toda la ciudadanía y, por fin, decidir los futuros gobernantes.

    La historia de Asimov transcurre en 2008. Tardamos unos 10 años más para llegar a lo predicho en el cuento. Y si bien todavía no tenemos una Multivac decidiendo elecciones, lo cierto es que la política está siendo asediada por el uso e irrupción de distintas formas de inteligencia artificial. Por este motivo, no es sorprendente que muchos de los temas y problemáticas que surgen en esa vieja historia de Asimov se estén discutiendo ahora mismo; superficialmente los legos hablan de las redes sociales, pero es mucho más.

    En Nueva Zelanda, por ejemplo, ya existe SAM, un político virtual “motivado por el deseo de cerrar la brecha entre lo que los políticos quieren y lo que los políticos prometen, así como sobre lo que los políticos finalmente consiguen”. Los impulsores de SAM creen que este agente de inteligencia artificial puede actuar como representante de todos los neozelandeses y generar mejores políticas públicas que los políticos de carne y hueso. A través del uso de redes sociales, SAM analiza las opiniones de los neozelandeses y el impacto de los posibles cursos de acción. Sus creadores esperan que SAM pueda competir en las elecciones de 2020. Algo similar ya ocurre en Japón con un robot llamado Michihito Matsuda. El mismo se encuentra compitiendo por las elecciones de alcalde de la ciudad japonesa de Tama.

    Parte del problema de las democracias actuales radica en que los líderes políticos han perdido capacidad de liderar a la opinión pública, constituyéndose en seguidores ansiosos de trending topics y encuestas de popularidad; y de ahí a decir cualquier tontería con tal de no perder followers. De aquellos políticos que imponían la agenda de discusión hemos involucionado a políticos que se adaptan a una agenda cuidadosamente diseñada para que ellos caigan en la trampa. Consecuencia de la subestimación de la república ante la democracia, donde una mayoría se ha dado cuenta que puede vivir a costa del otro 49 %.

    Entonces, ante los políticos que han perdido la capacidad de liderazgo en la formación y alteración de preferencias,  la inteligencia artificial viene al rescate. Las innovaciones recientes respecto al procesamiento de lenguaje natural, hacen posible que contemos ya con textos completamente redactados por máquinas. Dichos textos “artificiales”, creados en base a una síntesis inteligente del inmenso caudal de información hoy disponible en nuestras bases de datos, podrían intentar persuadirnos y encaminarnos hacia preferencias socialmente deseables. O todo lo contrario.

    Se piensa que las matemáticas son objetivas. Sin embargo, el propietario de la plataforma o el programador que diseña un algoritmo para procesar datos puede cargarlo con sus intenciones y prejuicios (derecha, izquierda, totalitario, demócrata, etc, etc) para que encuentre lo que de antemano se quería encontrar y filtre lo que no interesa.

    El que nos bombardeen con publicidad personalizada es una de las aplicaciones más inocentes, aunque molesta, del análisis de datos masivos. Pero hay otras. Los algoritmos del Big Data pueden hacer que no nos seleccionen en un trabajo, que nunca nos concedan una hipoteca, que nos detengan las autoridades en un aeropuerto o que la cuota de nuestro seguro médico sea mucho más elevada. O que salga elegido presidente un títere producto de algoritmos perfectamente diseñados.

    Pueden llegar a convertirse en Armas de Destrucción Matemática, tal y como las denomina la matemática y analista Cathy O´Neil, en un libro del mismo título, en el que describe cómo los modelos y algoritmos pueden empeorar la vida de las personas.

    Sin darnos cuenta, quizás estamos depositando una confianza cada vez mayor en la tecnología para controlar y dirigir nuestro futuro, convencidos de una supuesta neutralidad positiva de los avances tecnológicos. Usemos nuestro cerebro para el análisis crítico y a la hora de elegir el político que dirigirá las riendas del país por los próximos 5 años. Aún podemos hacerlo.

  • La Asamblea que se nos viene

    Mientras miramos las carreras de caballos entre Nito, Rómulo, Lombana, Blandón, Ana Matilde, Saúl y Marco, y discutimos la veracidad de las encuestas o los 100 y uno simulacros de votación, o mientras el Tribunal Electoral decide si un detenido preventivamente puede correr para alcalde, nadie se fija en por quién vamos a votar en la Asamblea. Bueno, sí nos fijamos: en la última maleantería de los seguidores de Yaribel Abrego, quien estuvo a punto de ser vicepresidenta en la nómina de su partido, o en el cinismo de Benicio y otros de los diputados del PRD que hacen que la gente que pensaba votar por Nito los vea y se le pase, o en la telenovela de la Levy, entre otros; pero no pasa mucho más de la indignación en las redes sociales. La campaña del “no a la Reelección” se mantiene, pero no sabemos cuánto va a calar en un electorado panameño que detesta el clientelismo de otro, pero adora el clientelismo de su propio diputado. Puede ser que tengamos una Asamblea renovada, o puede ser que tengamos la misma Asamblea con pocas caras nuevas. Y nada nos garantiza de los diputados nuevos que no quieran seguir los corruptos y clientelistas pasos de los diputados anteriores. Total, si el sistema es corrupto, las personas van a tender a corromperse.

    Yo ni siquiera sé por quién voy a votar para diputado. Dos meses de campaña son muy pocos para aprender a conocer a los candidatos a presidente, pese a su exposición nacional. Son muchos menos para aprender a conocer a los candidatos a diputado. Decir “no a la reelección” es fácil. Total, ya se sabe por quién NO se va a votar, pero ¿qué pasa cuando se está en la mesa de votación y se tiene que decidir por cuál se va a votar’. Y lo peor, por ahora casi todos las promesas de campaña son de diputados y diputadas prometiendo que van a pasar leyes donde se gasta el dinero de otros, o sea, de los contribuyentes. Pero todos parecen ignorar el elefante en la sala…… ¿Qué van a hacer estos renovados aspirantes a diputados con la Asamblea si son electos? Porque éste es el verdadero problema.

    Por ahora pocos o ninguno han dicho que de ser electos promoverán reformas constitucionales y legales para reformar la actual Asamblea de Diputados. Pocos o ninguno. Y si estas reformas no se hacen, la corrupción en la Asamblea seguirá, solo que con nuevas caras.

    Ideas como acortar el período de los diputados permitiendo las elecciones de medio término cada dos años y medio en una asamblea monocameral o en la cámara baja en una bicameral. Cosas como establecer una Asamblea Bicameral, con la cámara superior formada por diputados nacionales, que se elija un tercio cada 4 años, para que no coincida con ninguna elección presidencial. La prohibición de partidas circuitales, la eliminación de los suplentes, las restricciones a la cantidad de personas que los diputados puedan nombrar tanto en monto como en los salarios. La eliminación de los privilegios fiscales. Es una inmoralidad que quienes deciden sobre establecer impuestos y cómo gastarlos, puedan eximirse de tener que pagarlos. Que quienes establecen delitos y penas por ley, hacen más difícil que se les investigue por estos delitos.

    Por ahora solo tres candidatos a presidente hablan de constituyente. Por ahora casi todos los candidatos a presidente hablan de reformas a la constitución. Por ahora se habla mucho del cómo reformar la Constitución, pero se habla poco de lo que queremos reformar. Y lo más lamentable es que de ese “no a la reelección”, los nuevos aspirantes a diputados, los llamados a sanear el sistema, tampoco hablan del tema. Lástima.

     

  • Un tema de momentos

    Dicen que en la política el panameño apuesta a ganador, como en una carrera de caballos. Quizás porque las diferencias ideológicas entre los partidos políticos que no sean los comunistas mesiánicos y sectarios del FAD son tan pequeñas, que los partidos y los candidatos son prácticamente intercambiables, y la única diferencia es la capacidad del candidato de pagarte cosas gratis en campaña o en darte algún puesto público en el Estado si gana. En otras palabras es una apuesta económica real, no un voto por convicciones, donde no es fácil distinguir quién tiene convicciones o no, y se vota al menos malo o al que me resuelva.

    Lo bueno es que parece que en esta elección el menos malo pero bien clientelista de los partidos políticos principales va ganando. Esto permite a los pocos panameños que detestamos el clientelismo pero al mismo tiempo estamos cansados de votar en contra de la permanencia en el poder del partido que nos ha robado los últimos cinco años, o sea de votar a favor de la alternancia en el poder, poder votar libremente por el candidato de nuestra elección aunque no vaya a ganar. Porque sabemos que por ahora el gobierno actual tiene pocas oportunidades de permanecer el poder aunque literalmente vendan a sus madres por un puñado de votos. Así que por primera vez se puede votar pensando no en esta elección sino en el futuro.

    Sorprendentemente hay un fenómeno similar al de la elección de 1994, cuando la candidatura de Rubén Blades galvanizó a la juventud. En esa instancia, los partidos tradicionales ganaron. El PRD que tiene el piso electoral más grande ganó en esa ocasión y es favorito para ganar de nuevo.  Papa Egoró no quedó en una posición comparable a los candidatos de los partidos tradicionales, pero quedó cercano a éste. Entonces Rubén Blades cometió el error de irse del país. Y su momento político se perdió para siempre.

    En esta elección puede pasar lo mismo. Que un candidato independiente quede en un respetable cuarto lugar o inclusive más arriba. El resultado será que tendrá que tomar una decisión, puede darse por satisfecho y una este resultado para pedir un puesto en el próximo gobierno, o bien puede aprovechar este momento político para tratar de consolidar a los votantes que depositaron sus esperanzas en él y formar un movimiento político que eventualmente se convierta en un partido político. Para esto requiere la toma de decisiones inmediatas porque la vida política como la vida en general se compone de momentos que no vuelven. Y para esto se requiere de tener alguna ideología que le dé algo de identidad.

    En un país donde todos los candidatos de partidos principales, con excepción del FAD y casi todos los candidatos independientes hablan casi lo mismo, y los candidatos han demostrado un temor a las autoridades eclesiásticas firmando casi todos el pacto por la familia, un pacto hecho expresamente para discriminar a las minorías sexuales, solo el candidato que logre tener una marca que lo diferencie, podrá lograr que su partido subsista; o si es independiente, lograr convertir los votos que saque en un caudal de votos para la próxima elección.

    Muy pronto veremos quién es el que tiene el momento político.

  • Las elecciones y el problema del trabajo en Panamá

    Hace poco una de las personas más conservadoras de Panamá criticó las propuestas del candidato Ricardo Lombana de querer bajar el salario mínimo. Aparte de que el personaje es un mixtificador, y usa la falacia del hombre de paja, ya que Lombana nunca habló de bajar el salarió mínimo, sí es necesario tener un debate sobre el salario mínimo y el Código de Trabajo que no estamos teniendo. Ponerse a citar artículos sobre el debate laboral gringo, no elimina el tema tratado por el delegado de Lombana, de que durante los gobiernos de Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, se aumentó varias veces el salario mínimo, muy por encima a la productividad marginal del trabajador. Hasta el punto de que en ciertos sectores el salario mínimo se acerca al salario promedio de los trabajadores calificados o profesionales de las empresas.

    En un país donde el sistema educativo no forma bien a la mano de obra, la única manera de calificar a los jóvenes es mediante la experiencia laboral. El salario mínimo artificialmente alto perjudica notablemente a los jóvenes sin experiencia. Sobre todo en el interior del país. Es difícil para un joven encontrar un primer empleo que no sea en el Estado. Y muchos jóvenes del interior no tienen otra opción de emigrar a la capital, o integrar las crecientes bandas de Ninis que empiezan a aparecer en David, Santiago y otras otrora pacíficas ciudades del interior. La ciudad de Panamá es el único lugar donde los salarios reales promedio suelen estar por encima del salario mínimo. En el interior cada vez la diferencia entre los salarios promedio y el salario mínimo es así, igual. Eso no facilita los empleos buenos en el interior, quedan pocos trabajos productivos que ofrezcan salarios promedios competitivos. Esto hace que la informalidad laboral crezca en el interior de la República. Un mixtificador podrá decir todo lo que quiera, pero la realidad está allí. A vivir en el agro de subsistencia, a trabajar en una empresa que paga salario mínimo, a trabajar en el Estado, o sea a vivir de los impuestos de otros.

    Costa Rica en cambio, cuenta con un Código de Trabajo más flexible, menos tierras estatales amarradas en las comarcas, o en zonas grises sin titular. El resultado de todo esto es que para crear empleos agroindustriales como con la empresa Del Monte, esos tres mil empleos significaron que la empresa tiene reglas propias en materia laboral y despidos. O sea que el gobierno tácitamente reconoce que para que una empresa pueda crear empleos rurales agroindustriales, es necesario eliminar o modificar las normas del Código de Trabajo. En un país donde no hay fueros ni privilegios según la Constitución, está claro que unos siguen siendo más iguales que otros. Que hay un país de enclaves que progresa y otro de leyes de aplicación general que se estanca. Si se quiere progresar, se tiene que tener el empuje de políticos para que pasen leyes especiales a cada uno. Al final, terminamos discriminando a los panameños con respecto a los extranjeros en la capacidad de crecer empresarialmente. Irónico ¿verdad?

    EL salario mínimo demasiado alto hace que los jóvenes y los indígenas no sean empleables para obtener experiencia laboral, sobre todo en las áreas rurales. El Código de Trabajo, sobre todo en las normas de despido y de huelga, hace muy riesgoso hacer empresas industriales. Y si queremos crear empleos de calidad, sobre todo en el interior, discutir sobre estos temas, es algo que tenemos que discutir. Por ahora hay un solo candidato que se ha atrevido a tocar el tema.

  • Brexit: qué pasará con el sector financiero y qué puede hacer Panamá

    Londres y Bruselas acaban de acordar una prórroga de tres meses con la que se pretende retrasar la fecha definitiva del Brexit. La salida de Reino Unido de la Unión Europea tendrá un impacto notable en la industria financiera del Viejo Continente. La City se convirtió en la capital bancaria e inversora de Europa gracias al big bang que experimentó en los años 80, pero buena parte de su ventaja competitiva se va a esfumar ante el divorcio entre las islas y el continente.

    Andrea Enria, encargado de la agencia de supervisión del Banco Central Europeo, ha reconocido que los planes de contingencia del sector financiero incluyen la transferencia de entre 1 y 1,5 billones de dólares a otras jurisdicciones. Dichos caudales volarían principalmente a otras capitales europeas como Frankfurt y Dublín. También se espera que aumente la actividad financiera en París, Milán o Madrid.

    El cálculo del BCE se mueve dentro de las estimaciones que también maneja la City e incluye activos financieros y efectivo de clientes que han depositado sus ahorros en las islas británicas, así como el traslado de la operativa de compra-venta de activos. En comparación con las cifras que se manejaban hace un trimestre, el monto de activos que va camino de salir a otros destinos ha crecido un 20%, de modo que la percepción de riesgo va en aumento, sobre todo a raíz de los continuos desacuerdos que se están produciendo en el Parlamento londinense.

    Con el Brexit no solo se producirá el traslado del capital financiero, sino que también se producirá una intensa salida de capital humano. Para ser precisos, se espera que 7.000 trabajadores del sector hagan las maletas y se trasladen a otras latitudes. A esta cifra hay que sumarle la salida de otros 3.000 financieros que ya se ha detectado en los últimos años. Hablamos, por tanto, de al menos 10.000 salidas.

    Como es evidente, esta pérdida de estos trabajadores acarrea una importante pérdida en términos de experiencia, visión estratégica, contactos, etc. El resultado es, por tanto, una clara pérdida de atractivo para la industria financiera de Londres. En adelante, hacer negocios o invertir en Europa implicará mirar a otras plazas, principalmente a Alemania e Irlanda, pero también a Francia, Italia o España.

    Citigroup ya opera a pleno rendimiento en Frankfurt, Bank of America ha invertido 400 millones de dólares en trasladar sus oficinas a París y Dublín, Barclays ha transferido 200.000 millones de dólares a su nueva división irlandesa, JP Morgan ya ha anunciado su intención de llevar trabajos de back office a Madrid… Se estima que el 40% de las 200 empresas más grandes de la City van a trasladar su actividad a otras latitudes europeas.

    La salida de estas entidades supone una merma notable para las arcas públicas, puesto que un trabajador medio de la City aporta anualmente 110.000 dólares a Hacienda, mediante impuestos directos e indirectos. El agujero en los presupuestos británicos rondaría los 1.000 millones de dólares solamente por las contribuciones individuales de estos trabajadores. A este monto habría que sumarle la caída de ingresos obtenidos por la operativa de las empresas financieras que han optado por recortar su actividad en Londres.

    Lo que está ocurriendo en las islas británicas pone de manifiesto distintas cuestiones que deben invitar a la reflexión a las autoridades de Panamá.

    – La seguridad jurídica es fundamental para establecer un centro financiero internacional de alto valor añadido. En cuanto Londres ha perdido la cobertura de Bruselas, las firmas del sector se han visto obligadas a reaccionar.

    – La entrada o salida de capital en Europa se va a diversificar. Lo mismo ocurrirá con su gestión. Por tanto, los centros financieros internacionales tienen que estar preparados para trabajar con un número creciente de socios preferentes, entre los que destacan Frankfurt y Dublín.

    – Las Islas del Canal ya han movido ficha para no quedarse fuera del mercado de capitales europeo. Firmando el protocolo AIFMD, estos pequeños centros financieros internacionales han conseguido cobertura regulatoria para seguir operando con la UE.

    – La caída de liquidez en los mercados de la City y la necesidad de recuperar el atractivo perdido invitarán a Londres a buscar alianzas estratégicas en otros mercados. Nueva York cubrirá el flanco norteamericano, Singapur y Hong Kong complementarán la vía asiática… y Panamá debería ser el complemento idóneo para el intercambio de capitales con América Latina.

    – Las relaciones comerciales son el complemento económico que acompaña los lazos financieros. Por tanto, un acuerdo que liberalice la compra-venta de bienes y servicios entre Reino Unido y Panamá puede generar un nuevo espacio de crecimiento una vez se produzca la materialización del Brexit.