Categoría: Politica y Actualidad

  • Panamá, Unión Europea y GAFI

    El anuncio de la inclusión, nuevamente de Panamá en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de países que presentan deficiencias estratégicas en la lucha contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo ha sido recogido por la prensa europea.

    El GAFI, con sede en Paris y presidido actualmente por E.E.U.U. tiene 36 miembros (34 países y dos organizaciones regionales, Comisión Europea y Consejo de cooperación del Golfo).

    La presencia de Panamá en la lista de gris de GAFI no es un hecho aislado de lo acontecido el 13 de febrero pasado, cuando la CE propuso una lista negra de 23 países o territorios de “alto riesgo” de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Entre los siete nuevos nombres, figuraban Panamá, Arabia Saudita y cuatro territorios estadounidenses.

    Días después, los gobiernos de la Unión Europea (UE) tumbaron formalmente la lista negra elaborada por Bruselas, aduciendo que el proceso utilizado no incentiva «activamente a los países afectados a adoptar medidas decisivas» y además no respeta el derecho de éstos a «ser escuchados», según un comunicado. El gobierno panameño rechazó la medida y llamó al embajador a consultas.

    Pero en realidad, lo que propició la eliminación de la lista negra de la CE fueron las duras criticas que despertó tanto de Washington como de Riad, denunciando “una decisión políticamente motivada”. “Pienso que es bochornoso la manera como este asunto ha sido tratado “, declaró Gordon Sondland, embajador norteamericano ante la UE.

    El Departamento del Tesoro de EE.UU. cuestionó la eficacia de la metodología empleada, indicando a los bancos de EE.UU. que no tienen que tomar la lista en consideración ni realizar cambios generales en los protocolos de calificación interna y monitoreo. “Más allá de nuestras preocupaciones con la metodología de listado, el Departamento del Tesoro rechaza la inclusión de Samoa de EE.UU., Guam, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.UU. en la lista”.

    Por otro lado, en Bruselas se da por seguro un fuerte ejercicio de presión diplomática a los Estados miembros durante la cumbre con la Liga Árabe en Egipto el 24 y 25 de febrero, incluida una carta firmada por el rey Salman y entregada a las delegaciones europeas en la que criticaba la «sorprendente» inclusión del reino y advertía sobre las consecuencias financieras “en el comercio y los flujos de inversiones entre el Reino y la Unión Europea», informó el Financial Times.

    La iniciativa de la CE de incluir a Arabia Saudita en su lista se dio en un contexto de fuertes tensiones entre Bruselas y Riad a raíz del presunto asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashogg en el consulado del país en Turquía. Pero Francia, Reino Unido y Alemania bloquearon dicha iniciativa, la cual fue interpretado como la voluntad de estos países de no poner en riesgo sus millonarios contratos de ventas de armas. Arabia Saudita es un importante socio comercial de Francia. Según el diario francés Le Monde, que se basa en un informe del Parlamento 2018 sobre las exportaciones de armamento, «Esto es más de 11 mil millones de euros de pedidos saudíes que se han validado en nueve años, un promedio de 1,2 mil millones de euros por año».

    Merece especial atención, que el Grupo de Acción Financiera (GAFI), en cuyos trabajos se basó Bruselas para elaborar su listado complementado por criterios muy estrictos fijados en la Quinta Directiva anti-blanqueo de la UE y fuentes como Europol, se dijo «muy preocupado» por la lista negra de Bruselas. El presidente de GAFI, el norteamericano Marshall Billingslea indicó que “los temas de listas negras y grises hay que tratarlos con mucha precaución”. En ese entonces, ni Panamá, ni los otros países de la lista de la Comisión de la UE figuraban en la lista de GAFI.

    Sin embargo, en el espacio de pocos meses, pese a los esfuerzos y compromisos asumidos con OCDE y GAFI, Panamá es la única jurisdicción  incluida en una corta lista oscura, lo cual podría reducir los flujos financieros, de inversión y comerciales internacionales hacia y desde el país.

    Es claro entonces, que la Comisión Europea y Francia en particular, ambos miembros de GAFI y presionados por sus poblaciones y medios de comunicación social, persisten en estigmatizarnos. Tal como lo expresó un periodista en un canal informativo de televisión francesa: “Panamá está en la mira de la comunidad internacional desde el escándalo de los Papeles de Panamá en 2016”. Esto, pese a que otros países de la región, Argentina, Venezuela y México se vieron salpicados por el escándalo pero no son listados.

    Es pues, preciso ganar espacios que permitan defender los intereses nacionales, así como lanzar campañas e información pública efectiva a través de los medios internacionales  tendientes a proyectar una imagen positiva del país. Esto exige un ejercicio de reflexión e introspección acerca dónde nos encontramos actualmente con respecto al panorama mundial y qué queremos proyectar al exterior.

    El establecimiento de políticas, procedimientos y sistemas de anti-lavado de activos en concordancia con los estándares internacionales debe ir acompañado de una identificación y comprensión de los actores relevantes “mapeo de actores”, organismos internacionales,  ONGs, países amigos y países “saboteadores”, que le permitan a Panamá posicionarse estratégicamente en la comunidad internacional y escapar de las listas. Comprender de primera mano la narrativa histórica de la crisis, la forma en que los eventos han sucedido y el contexto geopolítico presente.

  • La Libra en la Balanza…

    Facebook ha decidido saltar al mundo de las cybermonedas, aunque no realmente de las criptomonedas. Esta se llama Libra y ha desatado una tormenta. Políticos de la izquierda del Partido Demócrata y políticos europeos le han pedido a Facebook que cese esta actividad, algo que pueden hacer porque a diferencia de otras criptomonedas, LIBRA es manejada de manera centralizada por Facebook. Y este es el problema, esto la hace vulnerable a las presiones políticas.

    Pero ¿cuál es la idea de Mark Zuckerberg? Mark se dio cuenta de un fenómeno preocupante. De los 7 mil millones de individuos de nuestra especie que viven en esta tierra, dos mil millones no están bancarizados. Y que probablemente nunca lo estén. La lucha que existe contra el lavado de dinero y la evasión fiscal en los bancos ha traído un serio aumento de la carga burocrática para los bancos y las responsabilidades legales por delitos no muy claros, son enormes. El resultado es que cada vez es más difícil para una persona tener una cuenta bancaria o para los bancos encontrar bancos corresponsales. Esto puede limitar seriamente el acceso a los servicios financieros por parte de millones de personas. Y es allí donde la Internet, puesta en manos de millones de personas mediante teléfonos inteligentes, puede traer la solución mediante el uso de cybermonedas y cybercrédito.

    El problema de la cybermonedas como Libra, es que no son realmente una criptomoneda. Todo el mundo sabe que en Facebook, la cabeza se llama Mark Zuckerberg. En cambio en Bitcoin nadie sabe quién rayos es Satoshi. Libra tiene una figura de autoridad influenciable e influyente, versus el sistema secreto, descentralizado de Bitcoin.  Libra lo sabe y está tomando medidas para distanciarse de Facebook. El problema es que el código sigue las normas culturales de Facebook. Y estas no son buenas, sabemos la cultura de vigilancia por algoritmos de Facebook, la venta de información a terceros, y la censura ideológica creciente. Esta es una crítica que se hace a las redes sociales que no son anónimas como 4chan o 8chan. Son vulnerables a la censura….. Y por lo tanto, una moneda hecha con la misma cultura también lo es.

    Dicho esto, la idea de Mark Zuckerberg con Libra no es mala. Tenemos el fenómeno de la desbancarización de una parte importante de la humanidad. La necesidad de tener servicios financieros internacionales que no dependan de monedas nacionales o de las fronteras legales. Hasta ahora Bitcoin y otras criptomonedas han tenido un impacto negligible en las finanzas mundiales pese a la promesa contraria.  Los especuladores han dado demasiada volatilidad a las criptomonedas.  La idea de Libra es una moneda internacional virtual, respaldada por una canasta de monedas fiat y commodities, respaldada por gigantes de la tecnología y con acceso a los clientes de Facebook, Instagram y Whatsapp. Tal vez esto le de a Libra lo que le falta a las comunidades abiertas que tiene Bitcoin, mecenas que les den el impulso inicial para tener un alcance global. Y a la vez, Libra puede ser que ayude a propulsar las criptomonedas como Bitcoin aún más, porque serían el equivalente virtual del oro a las monedas fiat. O sea, un refugio de calidad fuera de las manipulaciones de los gobiernos.

    Pero Libra ya tiene enemigos, en la izquierda del partido demócrata y en la Unión Europea, que temen que pueda reemplazar las monedas estatales, algo sacrílego para los keynesianos, o para el GAFI que ya ha emprendido una cruzada contra los incontrolables de las criptomonedas.

    ¿Qué lecciones nos quedan para Panamá? Bueno, si se fijan, Libra está basada en una fundación Suiza. Las canastas de monedas están allí. No hay razones por las cuales esto no se pueda hacer también en Panamá. Cuando en el 2004 Richard Rahn habló de la posibilidad de crear una moneda virtual panameña basada en dólares y commodities en Panamá, nadie le hizo caso. Los banqueros le tienen pánico a la idea. Prefieren seguir perdiendo corresponsalías y competitividad ante la maraña de normas del GAFI y la OCDE que Panamá tiene que cumplir pero que otros países directivos de estos organismos no cumplen.  Y extinguirse lentamente y con ellos nuestro país. Señores, nadie gana un juego jugando solo a defenderse.

  • Cielos abiertos para Panamá

    Tenemos aeropuerto nuevo. Muy bien por el Hub de COPA, aunque la experiencia de Emirates indica que el modelo del HUB está un poco obsoleto y el futuro está en las aerolíneas de bajo costo que trabajan rutas punto a punto. Ryan Air ha demostrado en Europa que éste es el camino a seguir.

    La JMJ demostró que la conectividad aérea de Panamá no era tan buena, vinieron la mitad de los peregrinos esperados, y la gente se quejaba de lo caro que era venir a Panamá, y de aquí cerca, como de Centroamérica. El HUB de COPA en Tocumen mueve millones de pasajeros, pero ¿cuántos de éstos vienen a Panamá o salen de los predios del Aeropuerto de Tocumen? Panamá es un buen lugar para un Hub, pero ¿será algún día un buen lugar de destino final o punto de salida para los que quieren viajar? De hecho, la política de Panamá está hecha para desalentar el desarrollo de una industria de transporte punto a punto en favor del HUB.

    Un ejemplo es el que las tasas aeroportuarias de Panamá Pacífico sean iguales o bastante cercanas a las de Tocumen, por lo tanto, en lugar de fomentar la competencia, la desalientan. En lugar de permitir que Panamá Pacífico y Rio Hato desarrollen un turismo con viajes de punto a punto, lo desalientan. Y por supuesto, está el nacionalismo económico de las regulaciones de Aeronáutica Civil, con sus aerolíneas bandera y que exigen en la regulación Panameña que los certificados de explotación quedan reservados para los nacionales, y que en el caso de personas jurídicas el 51% de las acciones y peor, el 60%, si son Aerolíneas para explotación local, estén en manos de panameños. Como montar una aerolínea cuesta mucho dinero, esto significa que son contadas las persona que tienen la capacidad local para ser accionistas de una Aerolínea. Lo cual limita a un duopolio disparejo, COPA y Air Panamá dominan el transporte aéreo local.

    Luego tenemos el problema de los pilotos. Esta es una de tantas profesiones por ley limitadas a extranjeros. Aunque todos son iguales y unos son más iguales que otros, y COPA sobre todo, ha logrado excepciones importantes a la norma cuando ha sido necesario, el hecho es que queda limitada la cantidad de pilotos y personal de tierra disponible localmente a cualquier posible competidor, más aún cuando muchos pilotos locales emigran a volar a la India, al Medio Oriente o a China. Así que si la ley obliga a usar pilotos locales, la disponibilidad de personal calificado y con experiencia significa agarrar los pilotos que por alguna razón COPA no acepte.

    En otras palabras, la política aeroportuaria de Panamá está diseñada a evitar que ningún aeropuerto compita con Tocumen.  Y para hacer muy difícil o imposible que pueda venir capital de afuera a poner aerolíneas locales que diversifiquen la oferta. El resultado es que la conectividad de Panamá sufre y el turismo sufre.  El peor enemigo de la hotelería y el turismo interno panameño son las regulaciones al segmento aeronáutico. Los presidentes de Panamá en este tema parecen ser más los presidentes de una línea aérea privada, que los del país. Mientras el HUB funcione bien, los demás pecados pueden ser ignorados.  ¿Se atreverán los noveles diputados a plantear una reforma regulatoria que mida a todos con la misma vara y se promueva la competencia? ¿Se atreverían los empresarios a pedir Cielos Abiertos Unilaterales para Panamá? Creo que no.

    Y luego salen esos mismos empresarios a quejarse del subsidio al tanque de gas de 25 libras..

  • ¿Para qué  sirven los Índices de Competitividad Mundial?

    El Centro de Investigación International Institute for Management Development (IMD)  publicó la 31ª edición de su informe anual de competitividad a finales de mayo: el Anuario de Competitividad Mundial. La publicación anual del IMD ha ganado reputación a nivel mundial por ser elaborada por una renombrada escuela suiza de negocios conocida por su fiabilidad e imparcialidad. Para el académico Stéphane Garellii, el ranking de competitividad permite a los gobiernos comparar sus políticas con las de otros países y aprender de las historias de éxito de otras naciones. El  índice de competitividad de un país equivale a un sistema GPS para un automóvil, añade.

    En esta nueva edición, se analiza a fondo el perfil económico de 63 países clasificados a través de 235 indicadores. El ranking tiene en cuenta un amplio conjunto de estadísticas «duras» como el desempleo, el PIB y el gasto gubernamental en salud y educación, así como datos «blandos» de una encuesta de opinión de ejecutivos internacionales que abordan temas como la cohesión social, globalización, eficiencia de las autoridades públicas, entorno empresarial  y la corrupción.

    Singapur resultó ganador este año por primera vez desde 2010, destronando a los Estados Unidos, el cual cayó a la tercera posición. La infraestructura tecnológica avanzada, la disponibilidad de mano de obra calificada, las leyes de inmigración favorables y las formas eficientes de crear nuevos negocios fueron los factores que permitieron colocar a Singapur en la cima del ranking. Hong Kong ocupa el segundo lugar, ayudado por su entorno de política fiscal y comercial y el acceso a la financiación empresarial.

    Según el ranking 2019, el impulso inicial de confianza de la primera ola de políticas fiscales del presidente Donald Trump parece haberse desvanecido en los Estados Unidos. Mientras sigue marcando el ritmo a nivel mundial para los niveles de infraestructura y rendimiento económico, la competitividad de la economía más grande del mundo se vio afectada por la subida de los precios del combustible, la debilidad de las exportaciones de alta tecnología y las fluctuaciones en el valor del dólar.

    En Europa, la economía se encuentra en situación de incertidumbre debido a las turbulencias en los mercados bursátiles, salida del Reino Unido de la Unión Europea y guerras comerciales.

    A pesar de los ataques dirigidos a Suiza por su pasado secreto bancario, investigaciones y escándalos, este país se destaca por ser el más competitivo de Europa y el número 4 en el mundo. Asciende un rango en comparación con 2018, gracias en particular a la alta calidad de sus infraestructuras y la estabilidad del franco. Además de su robusto crecimiento económico y estabilidad, Suiza sobresale por su excelencia en formación y educación, su capacidad para atraer y retener mano de obra altamente calificada, sus servicios de salud y la calidad de vida en general, sostiene el informe.

    Los países latinoamericanos, continuando la tendencia de las últimas ediciones, tienden a empeorar. Aunque Chile sigue siendo el país mayormente competitivo de  la región, fue el que más descendió en la lista global para quedar en el lugar 42 (-7). El informe revela que la caída vertiginosa de Chile se debe a la opinión predominante de que hubo un descenso en el desempeño económico, en la eficiencia gubernamental y en la infraestructura del país. La eficiencia en los negocios y la falta de herramientas tecnológicas en todos los niveles fueron también cuestionadas.

    El patrón de declive se observa también en Argentina 61 (-5)  y Venezuela 63, a la cola del ranking, afectado por la inflación, el acceso deficiente al crédito y una economía débil, indica el informe.

    Hasta ahora, Panamá no ha sido tomado en cuenta para ser objeto del estudio anual del IMD, pero en la publicación del Foro Económico Mundial, conocida como Global Competitiveness Index (GCI) de 2018, que mide cómo utiliza un país sus recursos y capacidad para proveer a sus habitantes de un alto nivel de prosperidad, Panamá sufrió un preocupante descenso al puesto 64 del ranking, respecto al 2017 que se encontraba en el puesto 50 de 140 países analizados. Lo ideal es escalar puestos y no retroceder.

    Analizar y comparar los resultados de las mediciones de competitividad contribuye altamente a entender qué  es la competitividad mundial? Como está Panamá en términos de la competitividad internacional (fortalezas y debilidades)? Cuales son las principales limitaciones de Panamá para ser un país competitivo? Cuáles son los principales factores de mayor relevancia en los cuales tendrá que estar enfocado el sector privado y el gobierno para mejorar la competitividad internacional?

    Los organismos regionales encargados de promover la inversión extranjera consideran que los Índices de Competitividad Mundial son herramientas útiles para la toma de decisiones por cuanto que contribuyen a evaluar los esfuerzos nacionales e identificar algunos de los principales obstáculos para el crecimiento económico.

    «En un año de gran incertidumbre en los mercados globales debida a los rápidos cambios en el panorama político internacional así como a las relaciones comerciales, la calidad de las instituciones parece ser un elemento unificador para aumentar la prosperidad. Un marco institucional sólido proporciona a las empresas la estabilidad para invertir e innovar, garantizando una mejor calidad de vida para los ciudadanos», afirmó Arturo Bris, Profesor y Director del IMD World Competitiveness Center.

  • La provincia canadiense Alberta, reducirá progresivamente las tasas de impuestos corporativos hasta alcanzar el 8 % en 2022.

    Alberta es una de las diez provincias que conforma Canadá y posee una de las economías más fuertes e influyentes del país. La provincia es una gran productora de petróleo y de gas natural, produciendo cerca del 70% del combustible del país. Buena parte de estos recursos naturales también son exportados a Estados Unidos. Además de eso, la industria agropecuaria, manufacturera, las finanzas y el turismo tienen también una gran importancia en su economía.

    Pues bien, Alberta ha puesto en marcha el engranaje legal para reducir los impuestos a las ganancias corporativas en un tercio. Los cambios son parte de un proyecto de ley presentado en la legislatura por su ministro de Finanzas, Travis Toews.

    Si se aprueba, la Ley 3, Ley de Reducción de Impuestos de Creación de Empleos, reduciría la tasa impositiva corporativa de esta provincia del 12 al 11% ya para el 1 de julio de 2019. En ese momento, Alberta tendría la tasa más baja en Canadá. La tasa impositiva corporativa luego bajaría otro punto porcentual el 1 de enero de 2020 y continuaría disminuyendo en un punto porcentual el primer día de cada año hasta 2022, cuando alcanzaría el 8.0%.

    “Al reducir en dos puntos la carga fiscal en los próximos 7 meses, les estamos diciendo a los creadores de empleos que pueden hacer sus planes ahora para beneficiarse de impuestos más bajos. Estamos orgullosos de tomar medidas audaces para mostrar al mundo que Alberta está abierto para los negocios y revertir el flujo de inversiones y empleos al sur de la frontera. Esa fue la razón por la que elegimos ir directamente de las 12 a las 8. Reconocemos que estamos compitiendo por el capital no solo dentro del país sino también dentro del continente y, de hecho, a nivel mundial», dijo Toews.

    La legislación propuesta renovaría la posición de Alberta como la jurisdicción comercial más competitiva en cuanto a impuestos en Canadá en unos meses y la ubicaría entre los destinos de inversión más atractivos de América del Norte en pocos años.

    “La tasa de desempleo de Alberta se encuentra entre las más altas del país. Es hora de tomar decisiones de sentido común para ayudar a corregir el curso de nuestra economía. La reducción de impuestos para la creación de empleos estimulará la inversión, encenderá la economía y hará que Alberta vuelva a funcionar», afirmó Travis Toews.

    Para el año 2022, la tasa impositiva combinada de las empresas federales y provinciales de Alberta será inferior a la de los 44 estados de EE. UU. En Canadá, la siguiente tasa impositiva provincial más baja (11.5% en Ontario) será casi un 45% más alta que la de Alberta.

    “Las reducciones a los impuestos comerciales son una gran victoria para los contribuyentes. Los ciudadanos de Alberta están luchando por una economía ya difícil, y las pesadas cargas impositivas los frenan y hacen la vida más dificultosa. Al reducir los impuestos a las empresas, este gobierno le está dando a los habitantes de Alberta una oportunidad de recuperarse y salir adelante», comentó Franco Terrazzano, director de la Federación Canadiense de Contribuyentes.

    El importante economista Jack Mintz estima que los cambios ayudarán a crear al menos 55,000 empleos adicionales en la provincia. Asimismo, Bev Dahlby, de la Universidad de Calgary, proyecta que la reducción de impuestos aumentará el PIB de Alberta en casi $13 mil millones.

  • ¿Igualdad a la fuerza?

    Nada de malo tiene que luchemos por una igualdad entre humanos, salvo… dependiendo qué entendemos por “igualdad”. En sentido sarcástico: ¿Acaso igualdad de estatura, hermosura, inteligencia, coraje, iniciativa, y así? ¿Cree el lector que planteo lo absurdo? Pues sepan que algunos aspirantes a la presidencia de los EE. UU., tal como Kamala Harris, está prometiendo obligar a empresas con más de 100 empleados a divulgar sus planillas y salarios a la Comisión de Igualdad de Oportunidad de Empleo, y quien no pague lo que crea la oficina que sea un salario adecuado será sancionado con multas. Otras autoridades quieren resarcir económicamente a los descendientes de los esclavos, a las víctimas de racismo, sexismo, homofobia y quien sabe qué otra reparación se les ocurra. ¡Por supuesto que no buscan igualdad!, sino votos y algo más… Buscan paliar la envidia que queda expuesta ante las desigualdades del mundo, reales o imaginadas.

    Día a día aumenta la cantidad de personas que piensan que la función de gobierno es la de lograr una igualdad ciudadana; el problema surge cuando no definen bien la clase de igualdad que buscan. Una cosa es igualdad ante la ley; que poco se cumpla es otra cosa. Pero no sólo es igualdad ante cualquier ley, sino una ley buena y justa, dado que a través de la historia mucho se ha prostituido la ley para beneficiar a unos en detrimento de otros.

    Sin embargo, es poco común ver a quienes aspiran a puestos de autoridad prometer que van a defender libertades, tales como las de tránsito, expresión y propiedad; derechos que van en mengua, dado que cada día se pretende usar al estado para imponer falsas igualdades a través de la intervención centralizada. ¿Será que no saben a qué condujo eso en países que adoptaron el totalitarismo? Desafortunadamente,  muy a menudo por encima del saber están la envidia y los odios.

    Y, hasta la malísima constitución panameña da sus primeros pasos estableciendo el derecho a la propiedad. Desgraciadamente luego se contradice y vulnera dichos derechos; tal como ocurre en su Título X cuando dice que el gobierno puede intervenir en toda clase de empresa para que se cumpla en ésta, la “justicia social”. Lástima que por ningún lado se define el concepto, lo cual crea la discrecionalidad autoritaria. No más tenemos que elegir a un socialista exuberante y veremos lo que creen es la “justicia social”. Ilústrense con el Artículo 284.

    ¿Cómo es que tantos catedráticos universitarios resienten el sistema capitalista basado en los derechos de propiedad? La respuesta puede ser tan simple como el resentimiento de ver que otros sin cátedras y con sólo un “Despacito” logren más ingresos y prestigio.

    Otros resienten las responsabilidades que vienen apareadas con la libertad y la necesidad de producir o sufrir. El problema está en ver a nuestro alrededor a personas económicamente exitosas que despiertan envidias. Pero poco ven que el estado no es la manera de migrar hacia la riqueza; sea ésta económica, espiritual o de otra índole. Más aún, delegar estas cosas al estado lo agrava todo.

    Otros denuncian al “capitalismo” como fuente de desigualdad. Pero… ¿acaso lo que tenemos en Panamá es “capitalismo”? Lo que practicamos es un guacho de clientelismo, socialismo, una pizca de capitalismo, corrupción, y otros ismos.

    La realidad es que en el mundo evolutivo de hoy la intermediación estatal a cargo de politicastros termina con más desigualdad; mientras que la criptoanarquía nos deja como único camino la responsabilidad de ser libres.

  • Un documental obligatorio para ver. EL Chavismo, la Peste del Siglo XXI

    Ayer vi “El Chavismo, la Peste del Siglo XXI”, cortesía de la Fundación Libertad que me invitó.

    El documental narra, con la presencia de personajes de la vida venezolana, y comentaristas internacionales cercanos al liberalismo y la socialdemocracia, el ascenso y destrucción del socialismo del SIGLO XXI. Las imbecilidades de la clase política venezolana del punto fijismo, la personalidad destructiva de Hugo Chávez y su entorno, el oportunismo de los cubanos, rusos, y chinos, la ignorancia del venezolano promedio que busca un vínculo emocional con los políticos en lugar de buscar un vínculo racional con sus políticas. El divorcio entre lo que los gobernantes dicen hacer y lo que realmente hacen. Todo se desemboca en un coctel explosivo.

    Chávez se lanzó desde el principio a un proyecto golpista en un país que desde 1830 hasta el punto fijo, solo había sido gobernado directamente o tras bambalinas por militares, y donde había resentimiento institucional porque los militares habían perdido en manos de los políticos civiles el control de la sociedad que habían tenido desde 1830 hasta 1958, donde se inauguró una era de bipartidismo entre socialcristianos, El COPEI y socialdemócratas, los ADECO.

    Durante este período de gobiernos civiles democráticos, se cometieron varios errores garrafales. El Populismo petrolero, que hizo al país creerse que era más rico y democrático de lo que realmente era. El resultado es que entre los empresarios se instauró el rentismo mercantilista, en el pueblo el rentismo clientelista y en los políticos la corrupción. El país se imaginó que el boom petrolero de los sesentas iba a durar para siempre. Y la clase política aparte de esto desarrollaría dos errores garrafales que harían peor las cosas. La primera, la reelección, que impediría relevos generacionales. La segunda el personalismo a ultranza, donde los odios personales les impide tomar medidas por el bien de país. Por ejemplo, tras un sangriento golpe de estado fallido por el cual Hugo Chávez debió haber sido encarcelado con la pena máxima y erradicado de la vida política. En su lugar, Rafael Caldera, por odio a Carlos Andrés Perez, no solo lo liberó, sino que le permitió correr para presidente y ganar las elecciones. El enorme carisma de Chávez no oculta que era una persona obsesionada por el poder, dispuesta a decirles a las personas lo que le convenía y querían oír en el momento, que tenía un menjurje ideológico en el cerebro, mezcla de pindin marxismo, cristianismo, animismo, y todos los resentimientos de la sociedad latinoamericana. EL resultado solo podía ser destrucción.

    Claro que mientras el precio del petróleo fue alto, su socialismo de commodities pareció funcionar. Se hicieron programas sociales, se subsidiaron movimientos afines por todo el mundo, se compraron billones de dólares en armas rusas, mientras se cerraban medios, expropiaban empresas, se erosionaban las libertades democráticas, y el estado de derecho. Luego pasaron tres cosas, los estudiantes se alzaron, y el precio del petróleo empezó a caer, y Chávez se murió de Cáncer, dejando el muerto a Maduro. Y por supuesto, está el narcotráfico.

    Cuando veas a Venezuela arder, pon tus barbas panameñas en remojo.

    No somos inmunes a los males de la Venezuela del período de 40 años entre 1958 y 1998. Háganle al país un favor, aquí les dejamos  el documental en YouTube, mírenlo y compártanlo.

  • El fenómeno del licenciamiento

    En esencia, el licenciamiento es la pervertida estrategia diseñada para intervenir desde el poder central improductivo, en la actividad y producción económica de los sectores productivos, dejando por fuera a los sectores improductivos; precisamente porque son “improductivos”. Y al poner “improductivo” entre comillas, lo hago con el propósito de referirme a esos sectores que no le representan ingresos ladinos al rey y a los compinches del rey.

    Buen ejemplo de un licenciamiento pérfido es aquel licenciamiento diseñado para excluir los precios competitivos más bajos y así aumentar los ingresos de los grupos privilegiados a través de esquemas de clientelismo parásito; a la vez que logran más ingresos fiscales para alimentar al estado obeso y desmedido.

    En los EE. UU. está el caso de una persona que invitó a otra para hacerle las uñas, y escogió a propósito hacerlo frente a las oficinas de la agencia de cosmetología de la ciudad, en dónde fue arrestado por cometer el horrendo crimen de hacerle las uñas sin licencia. ¿Desde cuándo y cómo es que instauramos gobiernos para evitar que los ciudadanos pudiesen ganarse la vida? Si fuese el caso, todos los vendedores ambulantes en nuestras calles deberían ser arrestados y multados. No se hace porque no es posible hacerlo; y no por falta de ganas de hacerlo.

    El caso de las manicures es obvio, pero hay una inmensa cantidad de otros casos en dónde no es tan obvio y absurdo. La realidad es que el acto de licenciamiento en Panamá nos llegó cuando aramos la finca del rey de España conocida como Castilla de Oro. Nadie podía llevar a cabo comercio dentro de la finca del rey si éste no le daba licencia para ello. Pero, de inmediato surgió el mercado informal, particularmente en los arrabales fuera de la ciudad amurallada de San Felipe; lo cual llevó a la creación de una ley que prohibía a los negros la buhonería. Hoy día nada ha cambiado sino los nombres. Tenemos el taxi pirata que funciona si la licencia que ahora llamamos “cupo”; y nadie sabe el propósito del cupo; salvo el de la coima, que si no se paga no se obtiene el cupo. A nadie que le he preguntado la razón del cupo me contesta que tendría motivos de seguridad.

    La realidad es que la licencia gubernamental que supone ser para protegernos no hace tal cosa, y más bien es el instrumento de una estafa. Es algo análogo a los controles que dificultan o entorpecen a los ciudadanos probos la tenencia y porte de armas de fuego para su defensa. Las autoridades alegan que nos están protegiendo, lo cual es falso; entre otras razones, porque las autoridades y sus policías no tienen el don de la ubicuidad y en la mayoría de los casos llegan a la escena del crimen luego que los malhechores se han ido. ¿Se imagina usted que hiera o mate a un asaltante con un arma sin licencia? Quien estaría en aprietos es quien usa su derecho inalienable de defender su vida o propiedad. En el fondo se trata de gobiernos que temen a los ciudadanos probos. O, gobiernos que tienen negocios de contrabando de armas y quieren aumentar los precios de las mismas.

    El incentivo natural del ciudadano que busca ser retribuido por su servicio es la ganancia lograda en virtud de un buen producto o servicio dado con atención y esmero. La pregunta es si ¿acaso el licenciamiento gubernamental agrega algo sustantivo a ello? O lo podemos ver por otro lado; el que estemos acostumbrando a la población a depender de una inexistente o ineficaz protección gubernamental, mientras que vamos perdiendo nuestra capacidad crítica. Algo así como: “No, yo no necesito protegerme porque para eso está el estado y su policía?

    De ser por el licenciamiento Thomas Edison no hubiese podido ser certificado como ingeniero, o Abraham Lincoln no hubiese podido practicar leyes. O peor, Albert Einstein no podría haber enseñado clases de ciencia en una secundaria.

    La realidad del licenciamiento es que no sólo encarece las cosas sino que es instrumento de la corrupción. El que hayamos aceptado mansamente que creamos el gobierno para que nos conceda permiso para comerciar es más que absurdo. Para lo que sí son buenos los burócratas gubernamentales, y ni hablar los burrócratas, es para crear más y mejores formas de coartar nuestras libertades, encarecerlo todo, y crear una inmensa economía informal. Y… menos mal que gozamos de dicha economía informal; pues, de lo contrario, ser pobre sería mucho más trágico.

  • Principales objeciones al proyecto de reformas constitucionales de La Concertación

    ¿Por qué no gusta el proyecto de reformas propuesto? Porque el tema es que mientras estamos ocupados tratando de solucionar dos problemas importantes a escala constitucional, la Concertación va mucho más allá;  y quiere colarnos asuntos de carácter programático en la Constitución que definen el papel y propósito del Estado mucho más allá del tema de los honorables diputados y magistrados. Las reformas constitucionales propuestas por la Concertación contienen cambios substanciales a la idea del Estado Panameño.

    Por ejemplo, se plantea cambiar el artículo 1 de la Constitución para definirlo como una nación pluricultural y étnica, organizada en un Estado Social de Derecho. Además propone un artículo nuevo, larguísimo artículo, donde establece que sus funciones son las de promover los derechos humanos, la participación en paridad, la convivencia y demás buenas intenciones, pero nunca en ningún momento declara que todo este respeto a los Derechos Humanos, la participación y la convivencia tiene como objeto asegurar la vida, la libertad, la prosperidad y la búsqueda de la felicidad de los asociados. Se pinta un mundo idílico como un propósito en sí mismo. Cuando la finalidad de todo esquema constitucional es asegurar el desarrollo de las personas individuales. La sociedad al final es un conjunto de individuos. No hay en los cambios programáticos ninguna mención a esto.

    Hay un dicho, que quien parte y reparte, se lleva la mejor parte. La Concertación propone un artículo nuevo, en el cual se convierte en sí misma en “la instancia nacional de participación ciudadana, en materia de diálogo social, construcción de consensos, consulta, verificación, recomendación y propuestas sobre la formulación y ejecución de las políticas públicas y compromisos de Estado.” Francamente esto es terrible. Básicamente un organismo se quiere abrogar y centralizar en sí, temas que son parte de la sociedad civil, los partidos políticos, los medios de comunicación y los poderes ejecutivo y legislativo del Estado. Esto es corporativismo. Y es inaceptable en un estado democrático moderno.

    Se propone también modificar el artículo 35 de la Constitución, eliminando las menciones a la moral cristiana y a la Iglesia Católica como la de la mayoría de los panameños. Estamos de acuerdo. Sin embargo no se menciona por ningún lado la idea de separación de la Iglesia y el Estado y la prohibición de una religión de Estado. Creo que tras la presidencia de Juan Carlos Varela, Panamá no puede esperar más. El documento de la Concertación se queda corto. Muy corto. Es un artículo que por ser de carácter normativo, puede ser modificado con urgencia.

    La Concertación para el Desarrollo de nuevo vuelve a proponer un artículo nuevo programático, o sea tipo carta al Niño Dios sobre el tema ecológico.  El problema es que si un grupo de presión logra colar en las reformas su tema mascota, otros grupos de presión van a buscar lo mismo. Esta es una de las razones por las cuales las reformas constitucionales, si quieren tener éxito, deben limitarse a temas normativos que afectan la arquitectura del Estado. Debemos dejar de tratar de decir en la Constitución que país queremos. Más bien debemos tratar de evitar tener un país que no queremos.

    De nuevo, en los derechos políticos establece que el art 137 debe mandar que las postulaciones para cargos de elección popular deban ser en paridad, solo para añadir en la propuesta de cambios al artículo 139 que no habrá discriminación por sexo, raza, religión o que tiendan a destruir la forma democrática de gobierno. Lo sentimos mucho;  la Concertación Nacional para el Desarrollo debe tener bien en claro algo: por el principio de no contradicción, es imposible que A sea B y no sea B. O hay paridad, o hay “no discriminación” y democracia. Pero no pueden coexistir ambas cosas. Porque para forzar la paridad, se tiene que discriminar por cuotas basadas en sexo o raza y se tiene que ignorar la voluntad de los votantes en los partidos que llevan a cabo elecciones primarias internas. No se puede establecer dos normas constitucionales dispuestas a contradecirse entre sí.

    El problema actual es el balance de los poderes del Estado y las reformas que la Concertación propone: normas programáticas idílicas. Queda por ver si lo que proponen para el tema que nos importa, es realmente efectivo, o no.

  • Las Reformas de la Concertación

    Ganó Nito, y con él, la necesidad de reformar la Constitución. Sin embargo, hay algo de apuro; en menos de un mes se quiere que la actual Asamblea apruebe reformas constitucionales, como ya sugirió Balbina Herrera hace diez años, usando como base las reformas constitucionales propuestas por la Concertación para el Desarrollo. El principal problema es que se presentan como consensuadas una reformas que no lo han sido. Son una propuesta de ciertos grupos, pero no el objeto de un debate profundo. Y son propuestas que datan de hace diez años, cuando mucho de los problemas que causan hastío en la ciudadanía vienen más bien de hechos más recientes. Por ejemplo,  dudamos que las propuestas de la Concertación sobre la Asamblea Nacional tengan la misma aceptación entre los ciudadanos o limiten realmente los abusos que los ciudadanos detestan. Es más, ni siquiera tocan el tema realmente.

    Dudamos también que las reformas de la Concertación resuelvan los problemas del  Órgano Judicial; es más,  con la creación de un Tribunal Constitucional,  es muy posible que los agraven.

    Otro hecho preocupante es la intención de la propia Concertación Nacional para el Desarrollo en erguirse en una especie de organismo deliberante en sí,  ignorando que precisamente para ésto existe o debe existir el Poder Legislativo.

    El apuro trae cansancio. Es claro que la Concertación tiene razón en concentrarse en el tema de la arquitectura estatal, o sea,  en los poderes del Estado, que son los pocos temas en los cuales existe algún consenso en que tienen que cambiar;  aunque no se ha consensuado realmente en el cómo tienen que cambiar.

    Las reformas de la Concertación proponen cambios en temas como la definición del Estado panameño y los derechos individuales y sociales sobre los cuales NO EXISTE CONSENSO y cambiar estos temas deben ser tema de una Constituyente.  No de Reformas Constitucionales.

    Los asuntos donde existe consenso de que debe haber cambios, son el Poder Legislativo, el Poder Judicial y la manera cómo el Estado determina los presupuestos. Las reformas de la Concertación tocan estos temas, pero a nuestro juicio los llevan por caminos equivocados.

    En el Poder Legislativo los cambios son más que todo cosméticos, no van más allá ni aluden a los temas que se deben discutir, como por ejemplo si la Asamblea debe ser bicameral o si deben haber elecciones de medio período.  En el Órgano Judicial por ejemplo se propone la idea del Tribunal Constitucional, idea a la cual podemos hacer fuertes objeciones.  Y finalmente trata apenas algo de municipios y corregimientos.

    Si Nito Cortizo comete el error de forzar estas reformas, los temas que la ciudadanía ve como problemáticos en los poderes Legislativos y Judiciales continuará. La falta de rendición de cuentas a los ciudadanos en ambos poderes seguirá igual o se agravará.

    Este hastío podría empañar la gestión de Nito Cortizo y dirigir al país aún más hacia el salto al vacío de la Constituyente.

    Uno de los problemas de la Concertación Nacional para el Desarrollo es que por su naturaleza es una entidad corporativista, y como entidad corporativista busca consensos en lugar de mayorías representativas.  Y el voto representativo de los ciudadanos está reemplazado por las gestiones de lobbies y grupos de presión. El dialogo en la Concertación no debe reemplazar nunca el diálogo de la democracia representativa. Porque se termina la República, justamente lo que queremos salvar.