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  • Inteligencia artificial y periodismo: ¿quién gana y quién pierde en las redacciones?

    El periodismo se transforma con la IA: 2023 vio la popularidad del robot ChatGPT de OpenAI, aunque su impacto se remonta a 2014.

    Una figura de aspecto impecable aparece en la pantalla para compartir las noticias de última hora. Todo normal. Solo que estamos ante un avatar generado por inteligencia artificial (IA), con voz propia y capaz de contar la actualidad en distintos idiomas. Entonces irrumpe el asombro y la efervescencia en redes sociales. Lisa, de Odisha TV, en India; Jia Jia, de Xinhua News, en China, Nat, en Grupo Fórmula, de México, o Clara, del Canal 44 de la Universidad de Guadalajara, son algunos ejemplos.

    Nat, la primera presentadora generada por IA en América Latina.

    Y mientras los consumidores de contenidos periodísticos se maravillan, los periodistas se angustian y se preguntan si eventualmente los robots y los software de IA los terminarán desplazando, o incluso, si obstaculizará a los jóvenes periodistas que buscan una oportunidad en los medios de comunicación.

    Como en otras industrias, en los medios también hay temor a las posibles oleadas de despidos. Y la pregunta es natural: ¿quién gana y quién pierde con la IA en las redacciones de los periódicos y los noticiarios?

    Robots periodistas y herramientas de IA

    Aunque la IA ya era común en sotfware o aplicaciones de telefonía celular, aumentó su popularidad en 2023 con la aparición del robot conversacional ChatGPT, desarrollado por la empresa OpenAI.

    En el periodismo, ha ganado terreno desde que en 2014 el periódico Los Angeles Times utilizó el software Quakebot para elaborar historias sobre movimientos sísmicos. Una razón es que permite eficiencia y ahorro de tiempo y costos, gracias a la automatización de actividades rutinarias del proceso de producción de contenidos noticiosos, como la transcripción de audios, redacción de textos breves, resúmenes o envío de boletines, además de incrementar el potencial para la distribución personalizada y el análisis de audiencias.

    Los robots periodistas ya están entre nosotros, como Gabriele, utilizado por la agencia EFE. Y escriben con una sintaxis, coherencia y exposición de ideas que envidiarían algunos redactores experimentados. Otras herramientas, como Tableau, permiten organizar y analizar grandes bases de datos en poco tiempo. Estas fueron muy útiles en reportajes como el de los Papeles de Pandora.

    Sin embargo, estas herramientas tienen costo y están disponibles en plataformas ajenas a las empresas periodísticas. Por ello cada vez son más las agencias o medios que crean sus propias soluciones basadas en IA. Por ejemplo, la publicación automatizada de información cíclica, como pronósticos del clima (Jasper, de CBS, en Estados Unidos), resultados deportivos (Soccerbot, de Yonhap News en Corea o Heliograf en The Washington Post), y datos estadísticos (Ludwig, en Dagens Nyheter de Suecia). Bloomberg, Forbes, Associated Press o la BBC también han incorporado la IA a sus procesos.

    De forma personal, los periodistas ya exploran el uso de ChatGPT, que más bien es un modelo lingüístico. Pero hay que tener cuidado con su uso. El manual de Inteligencia artificial para periodistas, publicado por Prodigioso Volcán, especifica que ChatGPT “no puede comprobar una fuente en tiempo real, dudar de una información, aportar un enfoque interpretativo o hablar con personas que aporten distintas perspectivas”.

    ¿Quiénes deberían preocuparse por las probables olas de despido?

    Desde antes que la IA se popularizara, las empresas periodísticas ya han recurrido a recortes de costos y nóminas ante la crisis que sufren por el cambio de modelos de negocios. La Sociedad Interamericana de Prensa documentó que, en México, medios como TV Azteca, Grupo Expansión, Editorial Travesías, Crónica y Record anunciaron despidos, recortes de salarios o suspensiones temporales de circulación. En Brasil, al menos 21 medios regionales hicieron lo propio.

    Tomando en cuenta el impacto de la IA en el proceso de construcción de contenidos periodísticos, se vislumbra que quienes se desempeñan en eslabones que no otorgan valor agregado serán susceptibles de ser despedidos.

    Camarógrafos, community managers, editores web o personal de cabinas y estudios televisivos, tales como switchers, operadores de audio, floor managers o tituladores, podrían ser sustituidos por herramientas automatizadas.

    ¿Qué sentido tiene cubrir presencialmente una rueda de prensa, si la IA genera el texto a partir de la transmisión? ¿Por qué perder tiempo en transcripciones? ¿Para qué destinar personal a la publicación de resultados deportivos o indicadores financieros, si la IA puede hacerlo por nosotros?

    Incluso reporteros dedicados al diarismo o presentadores de noticias que se limitan a leer en un teleprompter podrían ser prescindibles. Si el periodista se enfoca en maquilar piezas elementales o en información únicamente para la vista o el oído, entonces “puede ser sustituido tanto por los robots como por los periodistas ciudadanos que no han pasado por una universidad y que obedecen a un instinto primario por la noticia”, tal y como lo refiere el Consultorio Ético de la Fundación Gabo.

    En lugar de temor, capacitación

    Aunque el panorama pareciera poco halagador, las herramientas de IA también permitirán a los periodistas de investigación ahorrar tiempo y dedicarlo a cuestiones más complejas para la construcción de contenidos exclusivos.

    Sobrevivirán en esta profesión quienes muestren habilidades para agregar profundidad y agudeza a los contenidos: “El periodismo que interpreta, que analiza y que estimula la participación ciudadana. Este periodismo no lo pueden hacer los robots ni los periodistas ciudadanos”.

    Autores como Juan Luis Manfredi y María José Ufarte son optimistas. Creen que con la transformación laboral propiciada por la IA, se vislumbra la aparición de nuevos géneros periodísticos y puestos que hoy ni siquiera imaginamos. A esto se suma que la participación humana, el olfato periodístico y la mirada inescrutable del editor siempre serán elementos intrínsecos de esta profesión.

    Por ello, es imperiosa la capacitación. Si bien, algunos colectivos han generado guías dirigidas a periodistas, las universidades e instituciones deben construir más y mejor oferta académica que no sólo se enfoque en el renglón técnico de la IA, sino en la reflexión ética sobre su utilización en el periodismo. Por ejemplo, se deben discutir los criterios para la utilización de resúmenes o imágenes generadas con estas herramientas y sus filtros; así como establecer pautas para que las presentadoras de noticias desarrolladas a través de esta tecnología, no reproduzcan estereotipos de género, así como incorporar la IA a los procesos de verificación de datos (consideraciones de las que nos ocuparemos en otros artículos).

    Estamos a tiempo, pues más allá de romanticismos o distopías, todavía desconocemos el máximo potencial de estas herramientas. Aún no hemos asistido a su verdadera explosión.The Conversation

    Julio Alejandro Ríos Gutiérrez, Periodismo, Medios Digitales, Comunicación, Transparencia, Combate a la Corrupción y temas de actualidad., Universidad de Guadalajara

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¿Puede la inteligencia artificial ayudarnos a escribir de forma creativa?

    La inteligencia artificial ofrece una variedad de herramientas para la escritura. Conocerlas en profundidad puede resultar beneficioso y ayudarnos a adquirir competencias y usarlas éticamente.

    Actualmente, es posible enseñar a trabajar eficazmente con la IA en la generación de ideas al realizar tareas de escritura, como hemos investigado.

    ¿Cómo escribe la inteligencia artificial?

    El conocido ChatGPT y otros sistemas de IA han sido entrenados para responder preguntas o seguir específicas instrucciones de escritura.

    La IA es capaz de escribir en un tono determinado. Puede parafrasear un texto en tono humorístico, familiar, profesional o ingenioso. También puede escribir a partir de un título o redactar en el estilo de Shakespeare. Es el caso de sistemas de IA como Copy.ai, Rytr, Peppertype, Copysmith, Writesonic, Youchat, ASKtoAI, Dupla, Magic Write…

    Nivel de creatividad

    Hemos analizado diferentes sistemas de IA y su interacción con estudiantes universitarios, aplicando la Prueba de Imaginación Creativa para Adultos (PIC-A) para determinar el nivel de creatividad de unos y otros por separado, y también cuando el alumnado usa la IA. Los indicadores de la creatividad evaluados fueron:

    1. Fluidez: aptitud para producir gran número de ideas y asociaciones ante un estímulo.
    2. Flexibilidad: aptitud para producir respuestas variadas de campos temáticos diversos.
    3. Originalidad narrativa: aptitud para producir ideas poco frecuentes.

    ¿Qué inteligencia es más creativa: la artificial o la humana?

    La IA supera a la inteligencia humana en fluidez y flexibilidad en dos pruebas (juegos 2 y 3) del PIC-A. Esto puede ser debido a que dispone de una gran cantidad de información, superior a la que una persona puede manejar, y tener datos abundantes es esencial en el proceso creativo. Cuanto mayor sea el conocimiento de los detalles de un problema, mayores serán las probabilidades de encontrar una solución.

    Sin embargo, ocurre un aspecto destacable en relación al tercer indicador, que mide la originalidad: mientras la IA presenta mayor creatividad que el alumnado en el juego 2, en el que había que realizar un listado de todas las cosas para las que podría servir un tubo de goma, el alumnado presenta mayor creatividad que la IA en el juego 3, en el que había que indicar qué pasaría si las personas nunca dejasen de crecer.

    Esto se explica debido al tipo de instrucción solicitada en cada juego: en el juego 2 se exploran los posibles usos de un objeto real, pero el enunciado del juego 3 parte de una situación inverosímil y persigue evaluar la fantasía e imaginación. El ser humano es menos rígido que la IA, que no es capaz de distanciarse del enunciado del juego 3. La IA no encuentra respuestas sorprendentes y alejadas de lo evidente, ni es capaz concebir tales posibilidades en ese contexto. Tropieza al realizar este juego.

    ¿Mejora la creatividad el uso de ChatGPT?

    Tras realizar una primera vez las tareas del PIC-A, los participantes volvieron a hacer los juegos 2 y 3 con ayuda de la IA. En esta segunda vuelta, la creatividad humana mejora con la ayuda de ChatGPT. Concretamente, asciende la puntuación en fluidez y flexibilidad. Esto significa que ha mejorado tanto el número de ideas propuestas por los estudiantes como la variedad de estas ideas. ChatGPT ayuda al alumnado y mejora los resultados: la colaboración humano-IA funciona.

    Por otra parte, mientras que la originalidad en la tarea que presentaba un contexto real también mejora, no ocurre así en la tarea con un contexto improbable. ChatGPT no ha sido capaz de imaginar las repercusiones de una situación fantasiosa. La tarea implica penetrar en la experiencia, profundizar en el tema. El uso de ChatGPT no mejora la originalidad del alumnado en esta tarea.

    Una ayuda, pero no un sustituto

    La IA supone una ayuda en tareas de escritura y creatividad verbal. Destaca el potencial de la colaboración humano–IA en el proceso de escritura.

    Sin embargo, la IA no puede reemplazar a la inteligencia y la creatividad humana. ¿Por qué?

    1. La IA es un medio, no un fin.
    2. El ser humano ha participado en la programación, la elección de modelos y el ajuste de la IA.
    3. La creatividad no sucede en una mente aislada, sino en la interacción de la persona con un contexto sociocultural.
    4. Para ser verdaderamente creativas, las máquinas deberán entrar en el mundo.
    5. La IA carece de criterio. El alumnado debe ser capaz de actuar con decisión, criterio y responsabilidad.

    Según esto, se requiere de una inteligencia de colaboración humano-máquina. Además, para proteger el proceso de aprendizaje y no reducir las capacidades cognitivas del alumnado, es importante que la IA sea una herramienta en manos del profesorado, pero nunca podría reemplazarlo.

    ¿Una IA personalizada?

    Finalmente, escribir con ayuda de la IA sugiere un replanteamiento de la escritura y la creatividad en educación. Estamos en una era en la que la reproducción de contenidos ya no tiene sentido. El profesorado debe ir más allá y enseñar a su alumnado a hacer lo que la IA no sabe o no puede, cuando se trabaja con ella. La IA debe servir como punto de partida, pero nunca como resultado final. La información proporcionada por la IA deberá ser revisada mediante el desarrollo del pensamiento crítico. Pero también el modo en el que la IA escribe ha de ser personalizado, contextualizado e integrado en el mundo humano, a través del pensamiento creativo.

    Los pasos acelerados de la IA van a permitir en un futuro no lejano que poseamos una IA personalizada, capaz de adoptar nuestro estilo personal de escritura, resultado de la interacción humano–máquina. Seguiremos entonces aprovechando la tecnología para nuestros fines educativos.The Conversation

    María Isabel de Vicente-Yagüe Jara, Profesora Titular de Didáctica de la Lengua y la Literatura, Universidad de Murcia; Francisco Cuéllar Santiago, Profesor Ayudante Doctor, Universidad Miguel Hernández; Olivia López Martínez, Profesora Titular de Psicología de la Educación, Universidad de Murcia y Verónica Navarro Navarro, Profesora Ayudante doctora, Universidad de Salamanca

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¿Cómo debe ser un maestro de ciencias en tiempos de ChatGPT?

    Existen algunas cuestiones recurrentes en la didáctica de las ciencias que se mueven entre el mundo disciplinar, el escolar y el cotidiano. ¿Para qué enseñamos ciencia? ¿Qué ciencia debemos enseñar? ¿Qué implicaciones debe tener en la sociedad? ¿Qué valores debe fomentar? A estas cuestiones intemporales se ha añadido recientemente la que plantea la irrupción de la inteligencia artificial. ¿Cómo afrontar la existencia de esta tecnología y cómo garantizar un uso responsable en la enseñanza de las ciencias experimentales y sociales?

    Debate sobre la formación de maestros

    No existe una única forma de enseñar y aprender ciencias, pero la irrupción de tecnologías como ChatGPT abre un importante y necesario debate sobre la formación de maestros y sobre cómo enseñar ciencias sin dar la espalda al desarrollo tecnológico.

    Cuando el docente (o el equipo docente) toma la decisión de introducir alguna tecnología en el proceso de enseñanza y aprendizaje de las ciencias, debe tener conocimientos específicos más allá de los técnicos en cuanto al manejo de la herramienta, incluyendo el conocimiento científico–disciplinar y el conocimiento sobre didáctica (general y específica).

    Por otro lado, podemos atender a una cuarta variable transversal: la ética. Ética en la selección y planteamiento de los contenidos, ética pedagógica sobre la que se sustenta el proceso de enseñanza y aprendizaje, y ética en relación con el uso responsable de la tecnología.

    Diferentes niveles de aceptación

    A la hora de afrontar la introducción de la IA en la formación inicial (y continua) de maestros podemos plantear la siguiente progresión hacia un uso más eficiente y responsable de esta tecnología:

    1. Prohibición del uso de la IA: es la vía más fácil a corto plazo. La IA no es una tecnología pasajera y el rechazo no va a impedir que los maestros en formación o los estudiantes la usen, por lo que el docente, tarde o temprano, deberá hacer frente a esta realidad. Los avances tecnológicos suelen venir acompañados de una mayor brecha digital o de resistencia al cambio, de manera que la reacción social no resulta excepcional. Sin embargo, cabe matizar que, como refleja la Ley de Inteligencia Artificial, la IA no es una tecnología exenta de riesgos.
    2. Uso anecdótico y muy controlado de la IA: supone un primer paso para aquellos profesionales de la educación que son conscientes de la importancia de la IA, pero que aún tienen cierta inseguridad sobre cómo introducirla didácticamente en la enseñanza–aprendizaje de las ciencias. Buscar datos muy concretos, causalidad, etc., son posibles tareas a realizar con la herramienta en esta fase. No obstante, aunque la IA permite agilizar algunas tareas, desde el momento en el que se opta por introducirla en una situación de aprendizaje es fundamental instar al alumnado a que no confíe ciegamente en ella, a que contraste el resultado y lo analice críticamente.
    3. Educar para un uso responsable y crítico de la IA, que incorpore la IA como un recurso didáctico más. La tercera vía es la que requiere un mayor esfuerzo por parte del docente porque implica un cambio metodológico y en el tipo de actividades que se plantea a los estudiantes; sin embargo, también es la que permite aprovechar de forma eficiente las posibilidades de esta tecnología.

    En otras palabras y a modo de ejemplo, pedir un resumen de un texto, sin más, sería una actividad poco recomendable puesto que la puede hacer la IA en segundos. Esta es una realidad que los docentes, independientemente de la etapa educativa, no se pueden permitir ignorar.

    Explicar procesos

    La obtención del dato o el conocimiento de un hecho factual es una parte del proceso, no un fin en sí mismo. Lo que contribuye a una formación competencial y a un uso responsable de la IA es la gestión y uso que se hace de los datos e informaciones, cómo se seleccionan, secuencian, organizan, contrastan, se presentan, se exponen, cómo se explican los procesos o la variedad justificada de los mismos; si todos los estudiantes de un mismo grupo son capaces de explicar un proceso y si comprenden lo que están haciendo y el porqué, si son capaces de cuestionar la información que reciben y de argumentar su posición, si son capaces lo utilizar lo aprendido dentro y fuera del aula, etc.

    Todo esto pone de manifiesto la necesidad de un aprendizaje por competencias frente al aprendizaje mecánico.

    Reformular actividades

    Al tomar conciencia de la existencia de esta tecnología, es necesaria una práctica docente donde se planteen actividades en las que entren en juego cuestiones como la interacción multidireccional, la comunicación oral, la argumentación científica, la interacción con el entorno, la creatividad, el pensamiento crítico y la reflexión. Es necesario reformular algunas actividades de corte más mecánico y reproductivo.

    Las implicaciones del uso de la IA en educación formal van más allá del alumno, alcanzan al docente y al desarrollo de su labor a todos los niveles.

    Se trata de un impacto en la labor docente de gran alcance. Abarca desde las tareas burocráticas, que se reducirían significativamente, hasta el apoyo en la creación y el diseño de situaciones de aprendizaje, pasando por la atención a la diversidad con el desarrollo del DUA (diseño universal para el aprendizaje) y la respuesta a las necesidades educativas especiales, que, como plantea la UNESCO, son valores que deben desarrollarse desde un uso responsable de la IA.


    En la elaboración de este artículo ha colaborado José Antonio Vela Romero, maestro de Pedagogía Terapéutica y coordinador de Transformación Digital Educativa del CEIP Luis Valladares.The Conversation

    Emilio José Delgado-Algarra, Profesor Titular de Didáctica de las Ciencias Sociales. Director del Centro de Investigación COIDESO y Director del Centro Académico y Cultura de Asia Oriental. Miembro del grupo de Investigación DESYM y RED 14, Universidad de Huelva y Antonio Alejandro Lorca Marín, Profesor Titular Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales , Universidad de Huelva

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Mercedes-Benz lleva el control por voz en el automóvil a un nuevo nivel con ChatGPT

    Mercedes-Benz está llevando aún más lejos el uso de la inteligencia artificial e integrándola en el control por voz de sus vehículos. Al agregar ChatGPT, el control por voz a través del asistente de voz MBUX Voice Assistant, conocido como Hey Mercedes, se volverá aún más intuitivo. Un programa beta opcional comenzó el 16 de junio de 2023 en los Estados Unidos, dirigido a más de 900.000 vehículos equipados con el sistema de infoentretenimiento MBUX.

    Los clientes podrán participar en el programa a través de la aplicación Mercedes me o directamente desde el vehículo utilizando el comando de voz «Hey Mercedes, quiero unirme al programa beta». La implementación del programa beta se realizará a través de actualizaciones en línea. Mercedes-Benz está integrando ChatGPT a través del servicio Azure OpenAI de Microsoft, aprovechando las capacidades de grado empresarial de la nube y la plataforma de inteligencia artificial de Microsoft.

    Esta adición para el control por voz a través de Hey Mercedes complementa la ya reconocida operación intuitiva y amplio conjunto de comandos del Asistente de Voz MBUX de Mercedes-Benz. Mientras que la mayoría de los asistentes de voz están limitados a tareas y respuestas predefinidas, ChatGPT utiliza un modelo de lenguaje amplio para mejorar significativamente la comprensión del lenguaje natural y ampliar los temas a los que puede responder.

    Mercedes-Benz combina lo mejor de ambos mundos al mejorar los datos validados del Asistente de Voz MBUX con el formato de diálogo más natural de ChatGPT. Los usuarios experimentarán un asistente de voz que no solo acepta comandos de voz naturales, sino que también puede mantener conversaciones. Pronto, los participantes que le pidan al Asistente de Voz detalles sobre su destino, sugerencias para una nueva receta de cena o respuestas a preguntas complejas, recibirán respuestas más completas, mientras mantienen las manos en el volante y los ojos en la carretera.

    Mercedes-Benz se asegura de la privacidad de los datos

    La colaboración con Microsoft permite la integración de ChatGPT. A través de Azure OpenAI Service, Mercedes-Benz está aprovechando los modelos de IA generativa a gran escala de OpenAI, combinados con las capacidades de seguridad, privacidad y confiabilidad de grado empresarial de Azure. Mercedes-Benz mantiene el control completo sobre los procesos de tecnología de la información en segundo plano. Los datos de los comandos de voz recopilados se almacenan en la Nube Inteligente de Mercedes-Benz, donde se anonimizan y se analizan.

    La protección de datos es una prioridad fundamental para Mercedes-Benz. Los clientes siempre saben qué información se recopila y con qué propósito, y son libres de tomar sus propias decisiones. Mercedes-Benz protege todos los datos de los clientes contra manipulación y mal uso afirman desde la empresa.

    «La integración de ChatGPT con Microsoft en nuestro entorno de nube controlado es un hito en nuestro camino hacia hacer que nuestros autos sean el centro de la vida digital de nuestros clientes. Nuestro programa beta potencia las funciones existentes de Hey Mercedes, como consultas de navegación, solicitudes de clima y otras, con las capacidades de ChatGPT. De esta manera, buscamos apoyar las conversaciones con diálogos naturales y preguntas de seguimiento. Nuestros clientes siempre pueden confiar en nosotros para garantizar la mejor protección posible de su privacidad de datos. Todo está bajo un gran objetivo: redefinir la relación con su Mercedes», afirmó Markus Schäfer, miembro de la Junta Directiva de Mercedes-Benz Group AG y Director de Tecnología, Desarrollo y Adquisiciones.

    Mercedes-Benz brinda a los clientes la oportunidad de probar las últimas tecnologías en sus vehículos como adoptantes tempranos. Se espera que el programa beta se centre en los Estados Unidos y tenga una duración de tres meses. A cambio, los desarrolladores de Mercedes-Benz obtendrán conocimientos útiles sobre solicitudes específicas, lo que les permitirá establecer prioridades precisas en el desarrollo continuo del control por voz. Los hallazgos del programa beta se utilizarán para mejorar aún más el asistente de voz intuitivo y definir la estrategia de implementación de modelos de lenguaje amplio en más mercados e idiomas.

    ChatGPT en línea con los principios de IA de Mercedes-Benz

    GPT significa «Generative Pre-trained Transformer» (Transformador Pre-entrenado Generativo), una familia de modelos de lenguaje amplio que han sido entrenados para crear o resumir textos, responder preguntas, traducir idiomas e incluso generar código de programación. ChatGPT se basa en una red neuronal sofisticada desarrollada por la compañía OpenAI.

    Mercedes-Benz está adoptando un enfoque de integración de ChatGPT que se alinea con los principios de IA de la compañía para hacer que los beneficios de las soluciones de IA innovadoras sean accesibles para los clientes. Mercedes-Benz vigila de cerca los posibles riesgos y el sistema se mejorará continuamente en beneficio de todos los clientes. Un enfoque responsable hacia las soluciones de IA generativas es una prioridad principal en Mercedes-Benz, señalan en un comunicado.

    Con esta nueva integración de ChatGPT, Mercedes-Benz está llevando la experiencia de control por voz en el automóvil a un nivel superior. Los conductores y pasajeros podrán disfrutar de una interacción más intuitiva y natural con su vehículo, aprovechando el potencial de la inteligencia artificial para recibir respuestas más completas y mantenerse conectados mientras se mantienen seguros en la carretera. La combinación de la tecnología de vanguardia de Mercedes-Benz y la colaboración con Microsoft Azure OpenAI Service demuestra el compromiso de la compañía de ofrecer lo mejor en innovación y privacidad de datos a sus clientes. Y que la inteligencia artificial llegó para quedarse.

  • GPT-4 aprueba el examen de medicina y sorprende en diagnósticos médicos

    Atentos profesionales de la salud, la inteligencia artificial (IA) podría muy pronto estar lista para «quitarles sus empleos». La última versión Chat GPT-4, el chatbot de IA desarrollado por OpenAI, se acaba de convertir en el primer modelo de IA en superar con éxito el examen de medicina de los Estados Unidos.

    Aunado a ello, recientemente, un equipo encabezado por el médico y científico informático de la Universidad de Harvard, Isaac Kohane, llevó a cabo una serie de experimentos para determinar si el sistema GPT-4 podría tener un desempeño adecuado en un entorno médico. Los resultados sorprendieron al equipo, ya que el sistema demostró una precisión equiparable a la de un profesional, lo que hace que sea una herramienta valiosa para la toma de decisiones médicas. Los descubrimientos de Kohane han sido compilados en un libro recién publicado titulado «La revolución de la IA en la medicina», escrito en colaboración con el periodista independiente Carey Goldberg y el vicepresidente de investigación de Microsoft, Peter Lee.

    Es una noticia impactante, sin duda. Pero, ¿qué significa realmente para los profesionales de la salud y para los pacientes?

    En primer lugar, es importante tener en cuenta que la IA no es un sustituto completo para los médicos y otros profesionales de la salud. Aunque Chat GPT-4 ha demostrado ser capaz de diagnosticar correctamente una condición médica rara, la IA aún no tiene la capacidad de realizar procedimientos médicos complejos o tomar decisiones difíciles en situaciones de emergencia.

    Sin embargo, la IA puede ser una herramienta útil para los médicos y otros profesionales de la salud. Por ejemplo, la IA puede ayudar a los médicos a identificar patrones en los datos de los pacientes que pueden no ser evidentes para los seres humanos. Esto puede ayudar a los médicos a identificar posibles problemas de salud antes de que se conviertan en problemas graves.

    Además, la IA puede ayudar a los médicos a tomar decisiones más informadas sobre el tratamiento de los pacientes. La IA puede analizar grandes cantidades de datos médicos y proporcionar recomendaciones basadas en la evidencia. Esto puede ayudar a los médicos a proporcionar tratamientos más efectivos y personalizados a los pacientes.

    Sin embargo, también es importante reconocer que la IA tiene limitaciones. La IA todavía puede cometer errores y puede ser terca para admitir sus errores. Además, la IA no puede reemplazar completamente la experiencia y el juicio clínico de los profesionales de la salud.

    Por lo tanto, es importante que los médicos y otros profesionales de la salud trabajen en colaboración con la IA para garantizar que los pacientes reciban la mejor atención posible. Los profesionales de la salud pueden proporcionar información importante que la IA puede usar para tomar decisiones más informadas. Los médicos también pueden ayudar a la IA a comprender mejor las necesidades y preferencias de los pacientes.

    En última instancia, la IA tiene el potencial de revolucionar la atención médica y mejorar la vida de los pacientes. Pero es importante recordar que la IA no es un sustituto completo para los profesionales de la salud. Los médicos y otros profesionales de la salud seguirán siendo esenciales para proporcionar atención médica de alta calidad y personalizada a los pacientes.

    En conclusión, aunque la noticia de que Chat GPT-4 ha superado con éxito el examen de medicina de los Estados Unidos es impresionante, es importante no exagerar el impacto de la IA en la atención médica. La IA tiene el potencial de ser una herramienta útil para los médicos y otros profesionales de la salud, pero también tiene limitaciones y no puede reemplazar completamente la experiencia y el juicio clínico de los profesionales de la salud. Los profesionales de la salud deben trabajar en colaboración con la IA para garantizar que los pacientes reciban la mejor atención posible.