Etiqueta: Economía

  • Socioeconomía de la prosperidad: nace del pueblo, no de sus gobiernos

    Socioeconomía de la prosperidad: nace del pueblo, no de sus gobiernos

    Ningún nuevo gobernante, aunque sea de la estirpe de los magos, puede deshacer los daños acumulados durante años de desgobierno, distorsiones y malas políticas. Esa es una verdad incómoda que muchos prefieren ignorar. ¿Cuántos panameños conocen o entienden de economía, y mucho menos de socioeconomía? Sin embargo, todos tienen derecho al voto; un voto que termina respaldando a los mismos gobernantes y diputados corruptos por los que han venido votando desde siempre. El sufragio típico en Panamá, y en tantos otros lares, va dirigido a quien más promete regalar lo que jamás se debe entregar: la propiedad del ser humano, su albedrío y el derecho a manejar su propia empresa.

    La economía no es solo números, inflación o déficit fiscal. Es la intersección entre los mercados y la cultura de una población: sus hábitos, sus expectativas, su relación con el trabajo, con la propiedad, con el Estado y el verdadero rol de la persona. Muy pocos entienden estos conceptos, y sin embargo son la base misma que determina el rumbo de una nación.

    En Panamá existe un daño profundo: una cultura política de arrabal y de servilismo que se expresa con claridad en el popular grito de “¡No a la privatización!”. ¿Cuántas personas comprenden el grado de ignorancia que hay detrás de esa consigna cuando se lanza más desde las tripas que desde el cerebro? La economía no es un ente abstracto separado de la gente; incluye, intrínsecamente, la cultura de la población.

    He visto marchas de protesta con pancartas que exigen que el gobierno resuelva problemas individuales, reflejo de corrientes culturales en Panamá que se oponen a la idea misma de la propiedad privada y de la responsabilidad individual. No se trata de menospreciar a nadie, sino de señalar una realidad: cuando una cultura está más cerca de estructuras ancestrales que de las exigencias de una sociedad contemporánea, y cuando casi no hay esfuerzo de adaptación, la nación termina cargando con expectativas imposibles. Pensar que un nuevo gobierno puede corregir mágicamente cientos de años de desgobierno y de una cultura desfasada de la realidad es pura fantasía.

    La realidad económica y socioeconómica varía enormemente dentro de un mismo país. En Argentina, la situación de Mendoza no es la misma que la de Buenos Aires. En Mendoza, al igual que en la Florida estadounidense, las autoridades no acataron con el mismo rigor el confinamiento del COVID que otras poblaciones. Quien visita Boquete nota que casi no se ve basura en las calles. En contraste, la realidad que vomitan los ríos capitalinos es elocuente. Y ante todo ello, ¿cuántos panameños vemos y entendemos la irresponsabilidad detrás del manejo de la basura en la capital?

    Recién abordé el tema del desorden vial con alguien, preguntando: ¿por qué llaman autopatrulla a los vehículos de la ATTT? No sabía. Le dije: porque la verdadera función de ordenamiento del tránsito vehicular se tiene que hacer patrullando; ya que sembrados como postes coimeros en las calles es imposible. O… ¿por qué hay tantos “policías muertos” (resaltos) en la capital? Pues porque nadie respeta las normas. ¿Andan buscando el por qué? Si las autoridades ni siquiera son capaces de administrar la recolección de basura o el ordenamiento del tránsito, ¿realmente alguien puede creer que respetarán las leyes de la economía? Y ni hablar de las de la socioeconomía, que representan el matrimonio entre las actividades del mercado y la cultura de la sociedad.

    La socioeconomía no se arregla con decretos ni con discursos grandilocuentes. Se construye —o se destruye— día a día, en la cultura, en las expectativas y en las decisiones de millones de personas.

  • El Efecto de Goteo Económico

    El Efecto de Goteo Económico

    «El “derrame” o “goteo” (trickle-down) suele ser muy malinterpretado en el debate político superficial.«.

    Un podcaster pregunta: “¿Si la economía crece, los pobres salen de la pobreza o los ricos se vuelven más ricos?”. Luego asevera que una economía puede crecer sin que se reduzca la pobreza… sí; pero también depende de lo que se entiende por “economía”.

    ¿Cómo hacer que el crecimiento llegue a la mayoría de los hogares? El del podcast responde que “se necesita política social y redistributiva” para rescatar a los pobres. ¿Será cierto que la solución está en el confisca, parte y reparte, para que los maleantes gubernamentales se queden con la mejor parte? El podcaster y muchísimos más no se han asomado al abismo o etiología del mal.

    Hay otro tema de fondo que conviene considerar: la definición misma de riqueza. ¿Acaso riqueza es simplemente tener más dinero? ¿O se logra verdadera riqueza subiendo salarios por decreto y redistribuyendo? ¡Nooo! La verdadera riqueza está en la persona que crece en cultura, conocimientos, hábitos y capacidad. Requiere aumentar la productividad y su valor en el intercambio social que es el mercado; no sólo de bienes y servicios, sino de acercamiento humano. Y, por favor, no busquemos eso por la vía política y menos la politiquera y redistributiva; pues allí no van a encontrar otra cosa que pobreza socioeconómica.

    El camino más sólido pasa por generar las condiciones para que más personas logren producir productos o servicios que otros quieran comprarles. Para ello se requieren verdadera educación, seguridad jurídica, estabilidad, incentivos al trabajo e inversión; es decir, un entorno donde el esfuerzo y la productividad sean recompensados. Sin ello no hay motivación, y sin motivación regresamos a las cuevas.

    Cuando niño conocí en nuestra empresa de familia, Novey, al Sr. González, gerente del patio, cuyo salario era de unos $600. Cuando se jubiló y sin más que hacer, se fue a Puerto Coquira en el Bayano y veía llegar a los nativos en sus piraguas que venían de compras a la Capital; y le vino la idea de hacerles el encargo de compras. Pasaron los años y el Sr. González le regaló una casa a cada una de sus tres hijas… eso no es goteo sino una cabeza de agua que aprendió en real vivencia en una empresa que no se embarraba con la corruptela gubernamental.

    El “derrame” o “goteo” (trickle-down) suele ser muy malinterpretado en el debate político superficial. La frase nació como burla a la idea de que la actividad de arriba ayuda a los de abajo. Se usa como estratagema para negar el efecto real y virtuoso: el derrame de capacidades, conocimiento, estructura y ejemplo que los empleados de una buena empresa hacen suyo. Lo que el Sr. González demostró es precisamente eso. Y este es apenas un ejemplo.

    Pero hay algo más profundo. Ni el goteo ni el diluvio alcanzan cuando la gobernanza está podrida. La pobreza crónica suele tener su manantial en instituciones extractivas, deuda pública insostenible, clientelismo y corrupción. En ese terreno, las políticas redistributivas se convierten en botín y los recortes fiscales solos no bastan. Sin reglas claras, seguridad jurídica e incentivos reales al trabajo productivo, el crecimiento se concentra o se evapora. El verdadero derrame no es un regalo que cae desde arriba: es el resultado de personas que aumentan su valor en el mercado porque el entorno se lo permite y recompensa.

  • Orígenes de la Economía

    Orígenes de la Economía

    La economía, ante todo, es ‘acción humana’; es decir, aquello que hacemos los humanos con lo poco que tenemos para poner la paila; dicho esto en la expresión común criolla del panameño. Enfocado así, la economía no es una ciencia abstracta que separa o que su definición se aleje de su realidad básica y natural; y, en ello y como bien nos lo señala Marcos Giantanse en su artículo en el Mises, la economía no fue descubierta en una corte o junta de gobiernos, sino que sus orígenes, conocimiento y entendimiento se fue haciendo evidente entre quienes economizaban, lo cual significa reducir los gastos, evitar desperdicios y ahorrar para el futuro imprevisto. Visto así, la economía no es algo que se controla desde palacio, sino que la función de palacio es la de facilitar la actividad del mercado dentro de la cual funciona lo económico en frugalidad y ahorro.

    Y, hablando de “frugal o frugalidad”, vale la pena ver y entender que esta palabra deriva del latín fuges o de los “frutos del campo o la cosecha”; lo cual está íntimamente ligado a la economía o a economizar; dado que para tantos la cosecha no siempre es abundante y obliga a ser frugales, al ahorro y al aprovechamiento. Y vale la pena darse cuenta que fueron ciertos humanos que a través de la meditación en noches estrelladas quienes fueron descubriendo estas realidades que hoy pareciera estamos olvidando o despreciando; tal vez, más que nada, por quienes pretenden gobernar a su antojo y no en función de los mejores intereses de los gobernados.

    El comercio o mercado, no es mero intercambio; ya que para que el intercambio beneficia a parte y parte debe haber cálculos, previsiones, confianza, y buenas costumbres, dada la tendencia perniciosa de gobiernos y gobernantes como los que hemos tenido en Panamá, de querer dictar precios y tal, no en función del mercado sino de los votos que los mantiene en el poder.

    Por otro lado, las variantes que afectan los intercambios son tantas y complejas que la pretensión de controlarlas desde palacio es arrogante y dañina. El precio al que puede alguien vender una pipa cuando la vende al borde del camino en Bejuco no es el mismo que quien intenta venderla en el Sarigua, Visto así, el control de precios es una imbecilidad y corrupción. Y no sólo entra en juego el costo de producir y poner en venta, sino la capacidad variable de quienes comercian. Hay quienes trepan palmas como monos y otros que deben pagar a otros para que las trepen. En tales casos, ¿acaso el que no sabe o puede trepar palmas de coco no debe vender pipas y cocos?

    En fin, y como bien lo decía Santo Tomás de Aquino: Lo que puede gobernarse a sí mismo no parece necesitar de otro que lo gobierne. La criatura racional puede gobernarse a sí misma, pues tiene dominio sobre sus actos, y obra por sí misma, y no sólo es movida por otro, que parece ser lo propio de las cosas gobernadas. Por lo tanto, no todas las cosas están sometidas al gobierno divino.

    A lo anterior añado que no sólo al “gobierno divino” sino al gobierno humano que tenemos en Panamá y que todos bien deberíamos saber que gran parte de su actuar no está orientado a servir sino a servirse.

    En fin, los controles de precios, tales como los que tenemos en Panamá no están para facilitar el mercado sino en función del interés bastardo de bribones que, tristemente, solemos elegir para que nos desgobiernen.

  • Monopolio y gobiernos

    Monopolio y gobiernos

    Mucho se cacarea sobre los monopolios empresariales; lo perverso que son y el daño que producen; que si aumentando los precios y tal, pero… poco nos ocupamos de ver como y de dónde nacen esos monos con polio. La realidad es que semejantes acaparamientos socaban el buen funcionamiento del mercado y la economía; pero, ¿acaso los gobiernos no están para evitar eso? Me da risa y tristeza la pregunta ya que nuestros gobiernos son monopolios corruptores que paren otros monopolios corruptores. Cuando existe un mercado verdaderamente libre, el mismo produce sus balances y contrapesos; el problema surge cuando es el gobierno el que engendra el monopolio.

    Muchos hablan mal del capitalismo y de la libertad de mercado; y pregunto: ¿Crees que en Panamá hay libre empresa, capitalismo y tal? Nuestra Constitución en sus Artículos 282 y 284 establece que el gobierno puede hacer lo que quiera con la economía. Eso no es capitalismo, sino un sistema diseñado para la rapiña. Otros opinan que el comunismo no es malo; que el problema es que nunca lo han aplicado bien. ¡Genial!, pues, como señalé, tampoco el capitalismo lo aplican bien en ninguna parte; lo cual nos debería llevar a buscar la patología por otro lado.

    Cuando los gobiernos no se meten a controlar los mercados sino evitar las trampas, otro gallo canta:

    • Se promueve mayor participación de compradores y vendedores en el mercado;
      • Como bien lo señala María Fábrega en su columna en La Estrella de Panamá el 23/04/26.
    • El intercambio se da con bienes de valor homogéneo y real.
    • El gobierno promueve información fidedigna.
    • Se elimina la burrocracia y normas locas diseñadas para la rapiña.

    Tristísimo es no ver que nuestros gobiernos en realidad son desgobiernos. Que desde la misma Constitución se crean las artimañas diseñadas para el pillaje. No hay día que en los medios noticiosos no veamos reportajes de ello; y, tristísimamente, nos hemos acostumbrado a que eso es “normal”. Culpar al libre mercado es absurdo, ya que el “mercado” somos todos; a diferencia de los gobiernos, que son cuerpos colegiados contratados por el mercado.

    Lo señalado nos lleva a la pregunta: ¿Quién monta una nueva empresa, un nuevo negocio en un ambiente tan corrupto? Que si “los” empresarios pagan las coimas; sí, muchos, porque si no se van a la quiebra. En un medio tan torcido el sector formal vive a la defensiva; pues no sólo tiene que ser competitivos sino tienen que capear a los ladrones de palacio. ¿Y por qué creen que nuestro sector informal va en aumento? Y, a todo ello, el otro sector que más sufre es el formal de pequeña y mediana empresa, a quien se le hace casi imposible lidiar con los costos de la burrocracia y la coimeadera.

    La mejor manera de certificar un producto se logra mediante la aprobación del consumidor y no de los gobiernos corruptos y corruptores. Una sociedad fracasa cuando permite que sus empleados gobernantes controlen precios, calidad, descuentos; particularmente cuando estos mismos “servidores públicos” montan monopolios; en educación, transporte, agua, basura, etc.,

    Y viene la pregunta: ¿Acaso un monopolio es un mono con polio? Nop; se le llama “monopolio” a las instituciones, gubernamentales o privadas, engendradas por el rey… o, el gobierno. Los monopolios coartan la libertad y afectan el buen desarrollo del mercado que, de otra manera podrían reducir la ignorancia y la pobreza.

    ¿De verdad crees que los gobiernos deben estar metidos en el mercado? ¿Saben algo?; la mayoría de los funcionarios públicos, particularmente los que tienen autos con chofer, como empresarios se morirían de hambre. Su negocio… ¡es el gobierno!

  • La Acción Humana

    ¿Has escuchado o leído acerca de lo que es la “acción humana” que fue el título de la obra maestra de Ludwig von Mises? La obra plantea y defiende la acción humana libre que es la base de la sociedad y del llamado “capitalismo”. Es una obra que aborda lo que es la economía; vale decir, ‘acción humana’ o, lo que hacemos los humanos… ‘actuamos’, tanto en el bien como en el mal. Y, las razones por las cuales hoy abordo este tema son variadas: a) el aprendizaje requiere repetición, ya que los temas siguen siendo muy mal entendidos; b) porque yo mismo aprendo cuando estudio y escribo; c) porque me fascina subir más alto en la montaña de la vida pues logro ver más y más lejos; d) porque como bien señaló Cantillon, “existe una íntima relación entre la base económica y la familia”, y, por tanto, es valiosísima la exploración de la economía de la familia, esa que es la piedra angular sobre la cual descansa una sociedad, su constitución y sus gobiernos.

    Pero más allá de la familia también es valiosísimo y fundamental ver, entender y estudiar la conexión entre la base monetaria y la economía de la familia; dada la inmensa afectación que tienen no sólo las políticas monetarias sino las normas y la actuación gubernamental en la familia y en su economía cuando dispone en torno al dinero y tal.

    Como bien señaló Mises, “la base de la acción humana es la “praxeología”. El vocablo “praxeología” combina el sustantivo “acción” o “practica” o praxis y, el sufijo “logía” que se refiere al estudio o el discurso. En fin, se trata de fijarnos más y mejor en cómo actuamos los humanos. Y si hay algo esencial y fundamental en la acción económica humana es que tiene que ser ‘voluntaria, pacífica y cooperativa’, que son la base en la prosperidad social humana; y he allí que entra la familia y el matrimonio. El problema con estas cosas fundamentales es que casi nadie las aborda y poco las conocemos y entendemos.

    Esta mañana escuché en un programa en TV que la maternidad entre mujeres jóvenes está en mengua, lo cual me dejó frío; no sólo por lo que ello implica para la base familiar sino para sociedad y el país.

    Pero a partir de lo anterior también debemos entrar a ver y considerar los temas de la ‘inflación monetaria’. Y aunque en Panamá no emitimos papel moneda – ¡menos mal! – existen otras maneras de prostituir la moneda y la economía a través de malas políticas monetarias inflacionarias. En los EE.UU., por ejemplo, los economistas de la FED cacarean que sus políticas de inflación proveen estabilidad económica… ¡ja! La realidad es completamente lo opuesto. No más les digo algo que pocos dice: “Las malas políticas monetarias, incluyendo malas inversiones gubernamentales, son destructivas de la familia.

    Veamos no más lo que nos ocurre en Panamá con nuestras jubilaciones; que cuando ya llegas a la jubilación el dinero que nos toca ya no alcanza, Vean un caso insólito: Mi empresa vendía un avión nuevo de 4 plazas en $11,000 y hoy el mismo cuesta hasta $500,000. Todo ello a causa, entre otras, al relajo que tienen los politicastros con el dinero de los pueblos.

    Tal relajo económico nos ha llevado a la institución de una cultura inflacionaria, a tal punto que la mayoría hoy cree que es algo bueno o inevitable. ¡Sí, como no!, ¿de dónde creen que salió el Bitcoin y sus contrapartes? ¿Por qué creen que Blackrock está adquiriendo montañas de monedas como Bitcoin? Y en ello también andan otros, tal como los Trump.

  • Medida de Éxito de una Economía

    Recién, un connotado economista en Panamá declara que “la verdadera medida del éxito de una economía es su capacidad de generar empleos” pero, el asunto no es tan simple. Los empleos pueden ser un indicador de la salud económica pero no son “la medida de su éxito. No existe una clara medida del éxito o valor de las cosas. Hoy día, que la ciencia y la robotización van mermando el empleo tradicional, ¿acaso dirán que es un fracaso económico?.

    Para algunos, tal como yo, el mejor indicador del éxito se da a partir del grado de libertad de emprendimiento y, ahorita, eso va quedando muy patente en Argentina, en dónde ya redujeron de 24 ministerios a 8, con lo cual la economía se está disparando. La razón es más que simple… economía y gobierno no son sinónimos. Los gobiernos, ante todo, son entidades de seguridad y mejor es que dejen los asuntos económicos a los emprendedores y a la comunidad. Los gobiernos jamás deben hacer por el pueblo lo que el pueblo puede y debe hacer por cuenta propia; pues, de lo contrario lo anula.

    En Panamá, por ejemplo, los gobiernos pasados centraron su política económica en la teoría Keynesiana, según la cual el gasto gubernamental sería el motor económico cuando el mercado y las empresas trastabillan. ¡Qué linda idea para los zorros del gallinero!

    El elemento medular socioeconómico ocurre a partir de la familia, que es el núcleo de una sociedad, sin la cual sin la cual el país zozobra. Visto así, ¿cuán sana es la economía panameña cuando el 90% de niños nace fuera del matrimonio y se desarrollan sin una figura paternal?

    La gran mayoría en Panamá no sabe que la educación se centralizó con la creación del Ministerio de Educación en 1941, y muy pocos ven o advierten los motivos tras ello. Era la época del eugenismo con el cual Hitler buscaba mejorar la calidad genética del pueblo alemán cuyo coletazo llegó hasta Panamá.

    La idea era moldear a los niños a la imagen y semejanza del llamado “progresismo” que buscaban darles dirección y control a las masas. Dicha realidad quedó plasmada en nuestra constitución; esa que muchos leen y pocos entienden; tal como el Artículo 97 que habla sobre “la educación laboral…” ¿Sabes lo que es educación laboral? Y también habla de educación de emprendimiento. ¿Crees que el MEDUCA puede y enseña a ser emprendedor?.

    La constante universal es el cambio y es la obsolescencia la cual crea crisis y nos obliga a innovar, y ello es la esencia del emprendimiento; de manera que, decir que la medida del éxito de una economía está en su capacidad de generar empleo no es real; y ello cobra relevancia difícil de visualizar en el futuro abrumador presente y eminente.

    Y tal vez debo reincidir con algo que repito incansablemente, dado que es incansablemente ignorado o, peor… toreado; y me refiero a que el éxito económico de una nación está íntimamente ligado a la riqueza que existe dispersa entre su gente y que los sistemas centralistas dificultan o, aún, rechazan, porque les cierra las puertas de los gallineros, con sus posturas y sus aves de corral.

    El secreto del éxito de las competencias, sean económicas, deportivas y de cualquier clase, está en darles rienda suelta, ya que ningún gobierno tiene la capacidad de saber quiénes son y por dónde andan los exitosos. Triste que las noticias en Panamá suelen girar en torno a lo que hacen los zorros del gallinero y no las gallinas, que son las que ponen huevos. 

  • El Costo Invisible del Gasto Público: Cómo la Política Neo-Keynesiana Frena el Crecimiento en Panamá

    La procaz economía Keynesiana que legó John Mainard Keynes a los terrícolas se caracterizó por proponer que durante un período de depresión económica la mejor solución era la de derramar “fondos” estatales al mercado como medida de estímulo. Lastimosamente las ideas perversas hacen metástasis y en 1980 la economía keynesiana, luego de hacer estragos a lo largo de su implementación por los amantes del centralismo, evolucionó volviéndose neo-Keynesiana, tal como ocurrió con el liberalismo que pasó a la versión socialista neoliberal. Ahora los neo-Keynesianos porfían que los gobiernos y los bancos centrales pueden usar una estabilización macroecómica para lograr mayor eficiencia que la economía del “laissez faire” o de “dejar hacer”. Lástima que eso de “dejar hacer” es como decirles a los zorros políticos que dejen de engullir gallinas.

    En los EE.UU. el combo Biden-Harris, enamorados con el populismo y el gasto desbocado que les compra simpatías de parte de los socialistas y hacer ver que sus maquinaciones económicas eran fantásticas, implementaron esas políticas y el resultado fue inflacionario; es decir, demasiados dólares correteando poca producción. Y no sólo se trata de dólares papel sino los que sólo existen en registros bancarios y tal, con lo cual se fue devaluando el dólar, cosa que la gente equivocadamente llama “aumento de precios” por tener que soltar más para comprar menos.

    ¡Por supuesto!, que cuando un gobierno tira billetes creados de la nada a la calle, la gente se alegra; ya que no tienen la capacidad o entendimiento de ver a futuro. Es análogo a lo que ocurrió en Panamá con gobiernos pasados que construyeron metro, metrobus y ciudades hospitalarias, etc.; todos en sobrecosto y mal hechos. Luego llega un presidente que quiere contener la locura y algunos salen a cerrar calles.

    Es rara la familia que no sabe que gastar de más no es bueno; pero no ven que lo mismo ocurre con los gobiernos. En los EE.UU. la inflación creada por Biden y Cía., en sus 4 años de desgobierno, alcanzó un 20.5% y hay quienes sostienen que es más. También que el gasto deficitario alcanzó los 2 trillones gringos; $2,000,000,000,000.00 ¡anuales!, con lo cual la deuda pública subió a $36 trillones gringos; ya que en español un trillón tiene 18 ceros. ¿No lo sabías? ¡Ajá!

    Pero, ¿qué tiene eso que ver con Panamá? Pues que nosotros usamos dólares y la inflación llega acá; con lo cual los panameños terminamos subsidiando las patrañas de Biden y su combo. Y lo que poco consabido es que todo ello debilita el funcionamiento y crecimiento del sector privado productivo; el sector que paga los impuestos de lo bueno y lo feo gubernamental. ¡Ah sí!, también dispararon la planilla estatal, con su buena cantidad de botellas; ¿o es que creías que en gringolandia no había botellas?

    Hoy, lo que tendrá que enfrentar el gobierno de Trump, igual que el de Mulino, es una recesión que nadie ve y nadie quiere aceptar que está allí como el gato que acecha el ratón. Si Harris ganaba, ella continuaría con la economía neo-Keynesiana, ya que para cuando estallara el problema ella ya no estaría en la Casa Blanca; igual que en el Palacio de las Garzas no están todos los que mal gobernaron y saquearon; dejando a Mulino un enorme guacho.

    Ahora que Trump nombra a Elon Musk y a Vivek Ramaswamy para acabar con el estado profundo, las grandes reducciones de personal y del gasto gubernamental dejará un vacío en el derrame de dólares flácidos, el cual afectará al comercio y tal. Lo que todos los panameños debíamos ver y entender es que mientras más empleados públicos hay, menos puestos de trabajo habrá en el sector empresarial y menos ingresos tributarios.

  • La Economía no Miente: Reflexiones de Guy Sorman sobre la Ignorancia Económica

    En su artículo «La economía no miente» publicado en ABC el 26 de agosto de 2024, Guy Sorman argumenta que la economía es una de las ciencias más incomprendidas por el gran público. Mientras que la mayoría de las personas tiene conocimientos básicos de historia, geografía o incluso de idiomas extranjeros, pocos poseen una comprensión adecuada de los principios económicos. Según Sorman, esta falta de conocimiento permite que la ciencia ficción y las fantasías políticas reemplacen a la economía basada en hechos verificables, generando un terreno fértil para las manipulaciones y las promesas vacías de los políticos.

    Sorman sostiene que tanto la izquierda como la derecha tienden a explotar esta ignorancia económica, aunque observa que la izquierda, por su mayor inclinación a la imaginación, es más propensa a ofrecer promesas irrealizables. Como ejemplo, Sorman menciona las recientes declaraciones del presidente estadounidense Joe Biden, quien atribuyó el supuesto éxito de su política económica a un control inflacionario que, en realidad, es un mérito de la Reserva Federal y no del gobierno. Asimismo, señala las campañas de Donald Trump y Kamala Harris, que están basadas en afirmaciones económicas no verificadas y promesas que no podrían cumplirse en una economía de mercado liberal.

    El autor destaca que la economía, como ciencia, se basa en hechos y principios comprobables. Un principio fundamental es que el crecimiento económico no es producto de la intervención gubernamental, sino del dinamismo de los empresarios que crean riqueza. Sorman argumenta que el papel del gobierno debe limitarse a proporcionar un marco jurídico, fiscal y judicial estable que permita el florecimiento de la iniciativa privada. En los países donde el Estado es débil, corrupto o no garantiza un sistema legal robusto, la pobreza y la falta de desarrollo empresarial son inevitables.

    Uno de los puntos centrales del artículo es la importancia de una moneda estable para el crecimiento económico. Sorman se remite a los trabajos de Friedrich Hayek y Milton Friedman, quienes demostraron que la estabilidad monetaria es esencial para la prosperidad económica. En economías con monedas inestables, como Argentina, la especulación prevalece sobre la inversión, resultando en un crecimiento nulo o negativo. La estabilidad y previsibilidad de una moneda, según Sorman, depende de la independencia del banco central de las influencias políticas. Cuando un banco central imprime dinero para cubrir déficits públicos, la moneda se devalúa y pierde su valor, generando inflación y desinversión.

    Sorman elogia a países como Estados Unidos y los de la Unión Europea que han mantenido bancos centrales independientes, como la Reserva Federal y el Banco Central Europeo (BCE), respectivamente. La independencia de estos bancos centrales ha permitido una gestión monetaria enfocada en la estabilidad, más allá de las ambiciones políticas de turno. Sorman argumenta que sin el BCE y el euro, los países del sur de Europa, que tradicionalmente han sido propensos al gasto público excesivo, no habrían podido desarrollarse a un ritmo tan satisfactorio.

    Sin embargo, Sorman también advierte sobre los peligros de la manipulación política de la economía. Cita a Trump, quien en su campaña insinúa que presionaría a la Reserva Federal para reducir las tasas de interés y debilitar el valor del dólar si fuera reelecto. Según Sorman, tales acciones socavarían la estabilidad económica global, demostrando la necesidad de un mayor conocimiento económico entre la opinión pública para evitar caer en promesas económicas vacías y perjudiciales.

    Finalmente, Sorman aboga por la inclusión de la economía en los programas educativos desde temprana edad. Argumenta que, al igual que otras ciencias, el conocimiento económico es esencial para formar ciudadanos bien informados que no sean fácilmente manipulados por discursos políticos simplistas. Alemania es citada como un ejemplo de una nación que, debido a su experiencia con la inflación, valora profundamente la estabilidad monetaria y la independencia del banco central. Para Sorman, es fundamental que otras naciones sigan este ejemplo y eleven el nivel de comprensión económica de sus ciudadanos para evitar que la política económica se reduzca a «palabrería».

     

  • Estudio revela multimillonario impacto económico de los inmigrantes indocumentados en EEUU

    Los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos representan una significativa contribución económica para el país, aportando miles de millones de dólares en impuestos a pesar de trabajar en condiciones inestables y mal remuneradas, según estudio

    Los inmigrantes indocumentados representarían un aporte multimillonario para las arcas del estado en forma de impuestos, según se desprende del más reciente estudio del Instituto de Impuestos y Política Económica (ITEP, por sus siglas en inglés).

    El informe de la organización de política fiscal no partidista basada en Washington, D.C. estima que hay unos 10,9 millones de personas sin documentos legales para trabajar en el país, y que por cada millón de inmigrantes bajo esa condición, los servicios públicos reciben unos 8.900 millones de dólares por los trabajos realizados, mayoritariamente en economías inestables y trabajos mal remunerados en sectores como la construcción o la agricultura.

    “[Son] trabajos que solo los inmigrantes sin papeles quieren hacer y los estadounidenses o gente con papeles, no”, apuntó Agustina Berguersi, investigadora del Instituto Ayn Rand, en declaraciones a la Voz de América.

    Los reclamos para traer inmigrantes legalmente

    Los estados de California, Texas, Nueva York, Florida, Illinois y Nueva Jersey recaudaron más de 1.000 millones de dólares cada uno de las contribuciones fiscales de indocumentados, según el reporte. De hecho, si se otorgara autorización de trabajo a todos aquellos que actualmente están sin documentos, las contribuciones aumentarían en 40.200 millones de dólares, hasta los 136.000 millones, calcula el estudio.

    Berguersi subrayó que “hay que resaltar que las restricciones en inmigración también son hacia los estadounidenses porque ellos no pueden contratar la mano de obra legal que se necesita”, en referencia a las trabas burocráticas y el largo proceso legal que se requiere para contratar personal temporal en ciertos sectores.

    Esa es la misma demanda que hacen muchos empleadores, que han exigido soluciones durante años a la Casa Blanca, sin importar el partido gobernante. Muchos, como Chalmers Carr, propietario de Titan Farms en Carolina del Sur, aseguran que se ven obligados a hacer contratos ilegales por las dificultades.

    “La industria agrícola estadounidense necesita acceso a este tipo de trabajadores porque simplemente nuestra fuerza laboral está en declive y no tenemos personas que deseen trabajar en empleos agrícolas”, expuso el empresario a la VOA.

    Sin embargo, un informe del Comité de Educación y Fuerza Laboral del Congreso de Estados Unidos contrasta con esas declaraciones. “Muchas personas suponen erróneamente que la mayoría de los inmigrantes sin papeles trabajan en granjas, pero esto no ha sido así durante muchas décadas. De hecho, solo alrededor del 1 % de toda la fuerza laboral estadounidense está empleada en la agricultura, por lo que es imposible que los trabajadores agrícolas representen una gran parte de todos los indocumentados”, aclara la investigación.

    Otros informes, como el del Centro de Estudios de Inmigración y del Centro de Investigaciones Pew, fechado en 2018, arrojan una cifra similar. “Aunque los inmigrantes ilegales representan una parte significativa de los trabajadores en este pequeño sector, solo una pequeña parte de todos los inmigrantes ilegales son trabajadores agrícolas”, agregan las instituciones.

    Los empleos relacionados con la limpieza, la cocina o la construcción ocupaban los primeros puestos de la lista de ocupaciones con el mayor número de personal indocumentado en Estados Unidos.

    El estudio de ITEP también expone que más de un tercio de los impuestos procedentes de los indocumentados se destinan al Seguro Social y al cuidado de la salud, beneficios a los que, a pesar de aportar tributariamente, los migrantes en esa condición no tienen acceso.

    El impacto de la economía de los latinos en Estados Unidos

    Se estima que alrededor del 13 % de los 62 millones de latinos en Estados Unidos son indocumentados, según el Departamento de Seguridad Nacional, por lo que su impacto económico es igualmente importante.

    La economía de los latinos en Estados Unidos ha alcanzado los 3,2 billones de dólares, según el Informe Oficial del Producto Interior Bruto Latino de 2023 del centro de pensamiento Latino Donor Collaborative (LDC). Esta cifra representa un crecimiento del 14 % interanual en este grupo poblacional.

    “Este crecimiento es espectacular porque se desprende que los latinos continúan creciendo entre dos y tres veces más que el resto”, dijo Ana Valdés, directora general de LDC, convencida de que “todos tienen que ser conscientes de donde viene el crecimiento”.

    “Es un estudio muy importante para todos los estadounidenses, es un estudio de negocios para saber donde está el crecimiento. Porque no puedes hacer crecer tu negocio si no sabes cuál es la comunidad que está creciendo más”, agregó Valdés, tras la presentación del informe.

    Según la responsable de LDC, todo parte en el acceso a la educación superior, lo que ha permitido que los hispanos de segunda y tercera generación puedan ascender socialmente y acceder a puestos de trabajo mejor remunerados que sus padres o abuelos.

    “Los niños latinos se están graduando a niveles récord. Por ejemplo, los licenciados latinos de ingeniería se han multiplicado por cuatro en 10 años y eso se traduce en crecimiento en salarios y compra de propiedades, crecimiento en la fundación de negocios”, subraya Valdés, aclarando que este crecimiento también “es de calidad”.

    Patty Juárez, responsable de asuntos hispanos de la entidad financiera Wells Fargo, también cree que el acceso a la educación ha sido clave para que esta comunidad se desarrollara con éxito. “Todo eso viene a agrandar la contribución de los latinos a la economía, estamos muy orgullosos de lo que representamos para Estados Unidos”, comentó a la VOA.

  • Que el dólar deje de ser moneda de reserva mundial tendrá implicaciones geopolíticas

    El dólar estadounidense es la moneda dominante en el comercio y las finanzas globales y representa casi el 60 % de los bancos centrales del mundo (en 1999 era el 71 %). Además, la economía estadounidense es la más grande del mundo, por lo que sus éxitos y fracasos tienen un impacto significativo en la economía global.

    Cuando, en 1944, se firmaron los Acuerdos de Bretton Woods, se estableció el dólar estadounidense como moneda de reserva mundial.

    Esa vinculación de monedas nacionales al dólar estadounidense es lo que se conoce como dolarización.

    Desvincularse del dólar

    En la cumbre de los BRICS (foro de países emergentes integrado hasta 2024 por Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) celebrada el pasado verano en Johannesburgo se planteó la desdolarización de sus países miembros. La desvinculación de las monedas nacionales de la moneda estadounidense ha venido ganando interés por el progresivo aumento de poder de los países asiáticos y la paulatina pérdida de hegemonía de EE UU.

    Los BRICS buscan ahora desafiar el liderazgo global estadounidense. Una de las razones de la creación de un nuevo mundo multipolar es económica: debilitar económicamente a Estados Unidos e intentar destronar al dólar estadounidense.

    China y Rusia son dos de los países que más han estado presionando, mediante el control del precio del petróleo y el gas, para lograr la desdolarización, pues son importantes rivales geopolíticos y económicos de Estados Unidos.

    Con la incorporación –el 1 de enero de 2024– de Irán, Arabia Saudí, Egipto, Etiopía y Emiratos Árabes Unidos, la alianza, que ha pasado a llamarse BRICS+, gana en poder geopolítico. Y en caso de desdolarización ganaría independencia económica.

    Hay numerosos factores que explican porqué los BRICS+ pueden querer dejar de alinear sus monedas con el dólar. Buscan incrementar su influencia en la geopolítica y la economía global, ser más independientes de la moneda estadounidense, minimizar su vulnerabilidad ante las políticas monetarias de EE. UU., aumentar su soberanía económica, diversificar el riesgo-moneda, promover la integración económica en sus regiones y, finalmente, también desafiar la hegemonía norteamericana en el sistema financiero mundial.

    Desafiar el liderazgo mundial

    Algunos expertos apuntan a que las sucesivas crisis de los últimos años y los avances tecnológicos en el área financiera han impulsado el interés en reducir la dependencia del dólar estadounidense ya motivado por las preocupaciones relativas a la influencia política y la estabilidad económica.

    El dólar estadounidense, en su papel de moneda de reserva mundial, no sólo ha proporcionado a EE UU fuerza y poder económico sino que, además, le ha otorgado un lugar importante en la geopolítica global.

    Tras la gran recesión de 2008, los problemas provocados por el confinamiento, los cortes en la cadena de suministros y la subida de la inflación pusieron de relieve las debilidades del sistema financiero estadounidense que, por la dolarización, han afectado a las economías de otros países que dependen de las tasas de interés, la deuda y la producción económica de EE UU.

    Si estos factores económicos internos afectan negativamente a los países que tienen al dólar como moneda de reserva, la inestabilidad que esto conlleva contribuye al impulso hacia la desdolarización.

    A cambio, la puesta en riesgo de la estabilidad del sistema económico global sería la mayor amenaza económica en caso de una desdolarización globalizada.

    Diversificación y equilibrio

    Si bien el dólar estadounidense perdería gran parte de su valor, la desdolarización conduciría a un sistema monetario global más diversificado y equilibrado, fortalecería las monedas locales, mejoraría la estabilidad económica de los países en desarrollo y reduciría su vulnerabilidad ante las crisis externas.

    Pero, por otra parte, estos países también quedarían expuestos a una mayor volatilidad del tipo de cambio y a mayores costos de endeudamiento si los tipos de interés de su sistema financiero dejan de depender de una institución tan estable como la Reserva Federal estadounidense. Además, sus instituciones financieras emitirían deuda en otra moneda fuerte que podría ser más cara que el dólar.The Conversation

    José Antonio Clemente Almendros, Profesor Titular de Universidad, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja ; Florin Teodor Boldeanu, Lecturer in Economics, SKEMA Business School y Samer Ajour El Zein, Profesor de Finanzas , EAE Business School

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.