Etiqueta: Economía

  • ¿Qué y para qué es la economía?

    Mi definición lega de la economía es: “Cómo poner la paila con lo poco que ganamos.” Buenos economistas señalan que economía es economizar; es decir, evitar el gasto innecesario y mucho más el malgasto que ocurre cuando los gobiernos exceden las tareas y mandatos que les ha sido encomendadas. Otra definición de economía es: “La administración de la casa”; y esta definición la tergiversamos cuando hablamos de “la administración del país”, dado que el país y la casa no son lo mismo. El país no se administra, se administra la gestión del gobierno y no la vida y economía de los ciudadanos; lo cual sería caer en el socialismo o peor.

    El tema economía es complejo y fácilmente derrama el alcance de un escrito como este. Pero es importante dar un pantallazo que pocas veces o jamás vemos. Por ejemplo, el gobierno de Panamá se ha tomado la administración del transporte, incluyendo carreteras y tal. ¿Corresponde eso al gobierno? ¿Está siendo administrado de buena forma económica y social?

    Ya señalé que economía es ahorrar, ya que sin ahorros no hay inversión, emprendimiento y desarrollo. Pero la economía también es la búsqueda de satisfacer nuestras necesidades; y vuelve la pregunta: ¿Satisfacemos nuestras necesidades de transporte, salud, educación y tal dejando que el aparato politiquero se encargue? Luego vemos que los encargados salen a decir que la solución es confiscar para repartir; para lo cual quitan al rico (léase productivo) para dar al pobre (léase improductivo). Pero, pocos nos preguntamos por qué uno es rico y el otro pobre. Digámoslo crudamente: “Rico es el industrioso y pobre improductivo. Y, ¿de dónde el improductivo? Pues, de las escuelas gubernamentales y de la corruptela politiquera que mantiene al pueblo burlado y drogado en ignorancia y desgobierno.

    La “industria” es del “industrioso”; y una de los sentidos de este término, que se ha perdido, es el de “hábil” o “ingenioso”. U… ocupado, diligente, que se toma el tiempo y el trabajo para lograr metas. La economía y la industria se ocupan del futuro, de prever lo que viene y tener no sólo mecanismos, sino reservas. El problema es que todas estas cosas requieren autodeterminación y no arreo central.

    La realidad es que las necesidades humanas van cambiando con el tiempo. El mundo que conocí de joven es muy diferente al de hoy. Recuerdo a los 9 años de edad tomaba solo el bus en San Felipe para ir a mi casa en Juan Franco; hoy Obarrio. A los niños de hoy no les dejan salir a jugar al patio. Algo parecido ocurre en la industria en general. Ya los salarios no los determina la productividad sino las maquinaciones sindicales y politiqueras; y ello no nos conduce a un mundo futuro más próspero sino todo lo contrario. Ese mundo caduco nos está llevando a un colapso apocalíptico. Tal vez no queda otra.

    El elemento vital que anda descarriado es la libertad. Libertad para pensar, hablar, transitar, usar o no máscaras o vacunarse. Y para ser propietarios del producto de nuestro ingenio. El problema surge cuando unos producen y otros quieren tener quitando al productivo mediante el juega vivo politiquero de subsidios y tal. Y ni hablar de los asaltos rutinarios al erario.

    Lo que produce el ingenioso y productivo es de su propiedad; lo cual no es el caso en Cuba o Venezuela, en dónde la propiedad ha sido abolida. En conclusión: Una sana economía requiere una diversidad que emana del aporte de todos y cada uno. Y, un sistema que no promueva la participación o competencia sana y libre, no tiene futuro.

  • Una economía en UCI en dos tiempos

    Una economía en UCI en dos tiempos: este artículo toma una radiografía de algunos resultados económicos que comienzan y terminan con un denominador común: el mismo Ministro de Economía en Panamá.

    El mismo nos dejó un legado financiero sano (2009) y recibió una herencia financiera enferma (2019) luego de transcurridos sólo 10 años. ¿Podrá repetir la hazaña? Parecería que el camino tomado no deja mucho entusiasmo por ahora.

    economía en UCI

    El PIB desde el año 2003 hasta el 2019 se mantuvo en crecimiento sostenido. Con ciertas altas y bajas, alcanzó un promedio de 10.51% anual, ubicándose como uno de los más altos de América y del mundo, a pesar de haber sufrido los efectos de la crisis económica mundial del 2008 y el ataque exterior indiscriminado de los Panama Papers.

    economía en UCI

    Sin embargo, estas oscilaciones en el crecimiento, se iban a manifestar crudamente a partir del primer trimestre del año 2020, cuando comienza la pandemia del COVID 19, que desata una feroz “guerra” para controlar, minimizar y tratar de neutralizar los efectos devastadores en la salud, que bajo una falsa dicotomía entre salud o economía, dejó a un lado esta última, con los resultados que veremos a continuación.

    En la “batalla sanitaria” que nos encontramos desde hace más de un año se logró, hasta ahora, pudiera decirse que por ahora, se ha logrado controlar al virus;  con un costo altísimo, no solo sopesado en vidas, sino  también a nivel social y económico, reflejado en las cuentas estatales como privadas, tal y como ocurre en cualquier guerra bélica.

    Tan solo viendo estos gráficos se puede apreciar que la “Guerra COVID 19” desencadenó otras nuevas batallas; la “Batalla Económica” y la “Batalla Social”, ya declaradas, pero que aún no son asumidas conscientemente como tal. La que me ocupa hoy, la batalla económica, ya se venía librando silenciosamente, pero se expuso con toda su crudeza en este escenario post Covid en la economía que comienza a despuntarse.

    El siguiente gráfico reseña desde el año 2003 a la fecha, estos cambios que se iban gestando, en especial, respecto al uso de  la herramienta del endeudamiento estatal . Dicho endeudamiento,  ahora se esgrime como la única posibilidad frente a los daños en la economía que se produjeron debido a las medidas de contención del virus tomadas por el gobierno,  que básicamente generaron un corte del flujo de caja real de la economía.

    A partir de aquí cabe analizar los resultados de cada periodo de gobierno, con la finalidad de observar el impacto de las políticas públicas ejecutadas en la utilización del endeudamiento como motor del crecimiento en una economía.

    En el período presidencial de Martín Torrijos (2004/2009), el actual Ministro de Economía recibe como herencia una deuda de $10,026 millones en el año 2004, en una gestión compartida con el periodo de M. Moscoso, teniendo un crecimiento de 15.08%  respecto al 2003.

    En esta gestión se logra estabilizar la deuda, congelándola alrededor de los $10,500 millones, pasando de un valor diferencial de $1,314 millones a -33 millones en el 2008, representando un aumento promedio anual de tan solo 1.84%. Es decir, congelar y rebajar deuda, no implicó sacrificar el crecimiento del país,  ya que el PIB aumentó a un promedio anual de 12.63%, pasando de $15,013 millones en el 2004 a $27,117 en el 2009.

    Esto significó una disminución sostenida de la Relación Deuda Vs. PIB, siendo de 0.668 en el año 2004 a 0.415 en el 2009, con un diferencial de 0.253. Dicho de otra manera, por cada dólar de crecimiento del PIB, logra ahorrar $0,25 dólares.

    Estos resultados ponen de manifiesto que las políticas publicas ejecutadas fueron de carácter austero aplicando una filosofía de crecimiento en base al ahorro.

    Este legado económico influyó positivamente para que Panamá alcanzara en el 2010 el Grado de Inversión BBB-, otorgada por Fitch Ratings y ratificada por Standard & Poors y Moody’s, asumiéndose que las Calificadoras de Riesgo establecieron una relación límite de 0.40.

    En el periodo R. Martinelli (2009/2014) la deuda pasó de $10,972 millones a $18,231 millones, aumentando $7,259 millones, a un promedio anual de 10.74% sufriendo una fuerte aceleración (en valor porcentual), con respecto al período anterior (8.9% mayor).

    Así mismo el PIB aumentó a un promedio anual de 13.04%, sufriendo una leve aceleración (en valor porcentual), con respecto al período anterior (0,41% mayor).

    En cuanto a la Relación Deuda Vs. PIB pasó de 0.415 en el año 2009 a 0.365 en el 2014, continuando con una disminución sostenida hasta llegar a 0.344 en el año 2013 marcando el punto de inflexión de mínima logrado en el periodo total analizado.

    Estos resultados contribuyeron a la sostenibilidad y afianzamiento del Grado de Inversión, aunque refleja un cambio filosófico en las políticas públicas ejecutadas, poniendo en evidencia que se pasó de un crecimiento de la economía en base al ahorro a un crecimiento en base al endeudamiento.

    En el periodo J. C. Varela (2014/2019) la deuda pasó de $18,231 millones a $31,018 millones, aumentando $12,787 millones, a un promedio anual de 11.32%, sufriendo una leve aceleración (en valor porcentual), con respecto al periodo anterior (0.6% mayor).

    Así mismo el PIB aumentó a un promedio anual de 6.02%, marcando una acentuada desaceleración (en valor porcentual), con respecto al periodo anterior (7.02% menor).

    En cuanto a la Relación Deuda Vs. PIB paso de 0.365 en el año 2014 a 0.464 en el 2019, continuando con un aumento sostenido iniciado en año 2014.

    Estos resultados muestran una continuidad en las políticas públicas ejecutadas, basadas en la filosofía de «crecimiento» en base al endeudamiento, con resultados deficientes y exacerbados dado que, por un lado, la deuda continuó en aumento, pero el crecimiento (PIB) sufrió una disminución porcentual progresiva y, por otro lado, pone en riesgo la Calificación de Grado de Inversión, dado que la tendencia en continuo aumento de la relación Deuda Vs. PIB sobrepasó el límite sostenido por las calificadoras (0,40) en el 2019 para la economía panameña.

    En el año 2019 se inicia el periodo de Laurentino Cortizo, en donde el Ministro de Economía recibe una herencia de $31,018 millones de deuda (2.8 veces más de lo que dejó 10 años antes), un PIB de $66,801 (2.4 veces de lo que dejó en el 2009) y una relación Deuda Vs. PIB creciente (habiéndola dejado con tendencia decreciente). A esta herencia con indicadores que presentan tendencias desfavorables, a los nueve meses de gestión se le suma la paralización económica como consecuencia de la “Guerra COVID 19” provocando el inicio de una “Batalla Económica” que apenas está comenzando.

    La “Batalla Sanitaria” dejó como consecuencia en el 2020 una abrupta caída del PIB de 20.75% en tan solo 9 meses, equivalente a $13,863 millones (valor mayor al PIB total del 2003). El año cierra con un valor absoluto de $52,938 millones, cifra similar al resultado del primer trimestre del 2015, o sea que retrocedió 5 años, situación que se mantendría proporcional en el 2021, si se diera la proyección de crecimiento pronosticada por el Banco Mundial de 9.0%.

    En cuanto a la deuda, el 2020 cerró en $36,960 millones, acusando un aumento porcentual de 19.15%, equivalente a una variación diferencial de $5,941 millones con respecto año anterior (sin pandemia). Esta situación también se mantendría en el 2021 al aumentar la deuda en $6,000 millones (según lo expresado por el Ministro de Economía en estos días), para llegar a los $42,961 millones.

    Además, en el 2020 la relación Deuda Vs. PIB creció abruptamente escalando de 0.464 (en el 2019) a 0.698, representando un diferencial de 0.234 y sobrepasando en 0,268 el límite sostenido por las calificadoras (0,40), pudiendo llegar a 0,745 en el 2021 de darse los pronósticos ya mencionados, sobrepasando el límite del Grado de Inversión por 0.345.

    De acuerdo a los indicadores del PIB y la Deuda, la situación no cambiaría sustancialmente para el año 2021, aunque sí se agravaría- aún más- y llegaría a niveles insostenibles para mantener el Grado de Inversión actual.

    Por otra parte, los Ingresos Corrientes percibidos por el Gobierno Central se mantuvieron en crecimiento sostenido desde el 2003 hasta el 2013 (durante 10 años). En el año 2014 (gestión compartida entre el Gobierno de R. Martinelli y J. C. Varela) se produjo una disminución significativa  de los ingresos de 7.86%, equivalentes a $591 millones, para cerrar el año en $6,927 millones.

    Desde este punto, retoma en alza, tardando 2 años (2016) para equiparar en valor absoluto el máximo logrado en el 2013 que fue de $7,517, para alcanza otro pico máximo de recaudación en el 2018 con $9,011 millones.

    En el año 2019 (sin pandemia) en una gestión compartida entre J. C. Varela y N. Cortizo, los Ingresos disminuyen significativamente un 8.34% (casi medio punto más que la caída del 2014) seguido de una nueva abrupta caída de 19.77% en el 2020, año de la pandemia (un 11.91% más que la caída del 2014) equivalente a $1,633 millones (cifra casi similar al total de ingresos percibidos en el 2003), para lograr cerrar el año con un valor de $6,626 millones.

    Los Ingresos Corrientes en el 2020 se retrotraen en valor absoluto a la cifra alcanzada a mediados del año 2014 (o sea 6 años de retroceso).

    Si se compara la experiencia del 2014, en donde se perdieron 2 años, para recuperarse de una caída de 7.86%, en el caso de repetirse la historia, recuperar la caída del 2019/20 de 28.11%, llevaría por lo menos 7 años, o sea que en el 2027 se equipararía (a valor constante) con la cifra pico del año 2018 (en esta estimación no se contempla la inflación).

    Según lo estimado por el Ministro de Economía, los Ingresos Corrientes en el 2021 podrían aumentar a $7,489 millones logrando una recuperación de 13.02%, con lo que se equipararía a lo percibido en el 2016, achicando la brecha en un año (o sea 5 años). De acuerdo a ello, se debería suponer que los Gastos corrientes también se tendrían que retrotraer al año 2016 para estar en una situación similar, pero como se verá a continuación los gastos solo se retrotraerían al valor de 2019 (esto no se ve nada bien).

    En cuanto a los Gastos Corrientes efectuados por el Gobierno Central desde el 2003 hasta el 2019 se mantuvieron con una tendencia al alza, con ciertas altas y bajas, alcanzando un crecimiento promedio de 9.25% anual.

    Para el periodo 2014 al 2019 el Gasto aumentó en promedio un 9.84%, pasando de $5,737 millones a $9,091 millones, representando un diferencial de $3,354 millones.

    Y respecto al año 2020 los Gastos disminuyeron significativamente un 12.09%, equivalente a $1,099 millones con respecto al año anterior, para cerrar en $7,992 millones, cifra similar a los Gastos Corrientes efectuados a inicios del 2018.

    Según lo estimado por el Ministro de Economía, los Gastos Corrientes en el 2021 podrían aumentar a $8,833 millones lo que implica una cifra cercana al pico del 2019 (año pre pandemia).

    Al considerar la relación de Gastos Corrientes Vs. Ingresos Corrientes durante 8 años (periodo 2010 al 2018 se mantuvo por debajo del punto de equilibrio (por cada dólar ingresado se gastó menos de 1 dólar).

    En el 2019 (año sin pandemia) la relación pasó a ser de 1,10, (por cada dólar ingresado se gastó $1,10), sobrepasando el punto de equilibrio en un 10,0% y aumentando un 20.02% respecto al año anterior. Es decir, que se pasó del superávit al déficit.

    En el 2020 (año de pandemia), la relación continúa en aumento (9,58% más) pasando a ser de 1,21 (por cada dólar ingresado se gastó $1,21), sobrepasando aún más el punto de equilibrio en un 21% (por cada dólar ingresado se gastó $1,21), quedando a un nivel superior del pico alcanzado en el 2009.

    Según los Ingresos Corrientes y Gastos Corrientes previstos por el ministro para el 2021, la relación daría como resultado 1.18, por lo que indicaría que la situación no cambiaría sustancialmente. Cabe aclarar que este diferencial (Ingresos Corrientes menos Gastos Corrientes) se refiere al flujo de caja generado en Operaciones. Por lo tanto, sólo a ese renglón puedo estimar el déficit o superávit correspondiente.

    Sector privado, su endeudamiento.

    En cuanto al Sector Privado, la deuda reflejada por los saldos de créditos locales del Sistema Bancario, reflejan un continuo crecimiento desde el año 2003 al 2019 a un promedio anual de 10.45%, disminuyendo levemente en el 2020 en 1.66%, reflejando las consecuencias de las restricciones impuestas en la “Batalla Sanitaria”.

    El año 2020 cerró con un saldo de $54,292 millones, superando en $1,354 millones al alicaído PIB y en $17,332 millones a la Deuda del Sector Público. Si la Deuda Pública asusta, la Deuda Privada con los Bancos asusta mucho más, eso sin contar los otros tipos de deudas que mantienen los privados.

    Al comparar los saldos del 2010 y los del 2020, de los cuatro principales sectores que aglutinan alrededor del 86% del saldo total, se observa a nivel general que este porcentaje no varió sustancialmente en los últimos 10 años. A nivel especifico, la composición del saldo destinado al Comercio sufrió una caída de 7.1%, pasando de 26.6% en el 2010 a 19.5% en el 2020, mientras que el Hipotecario subió un 5.7% pasando del 27.5 al 33.2%, al igual que el Consumo Personal lo hizo en un 1.6% pasando de 21.2% al 22.8% y la Construcción que pasó de 10.2% al 10.7% incrementándose 0.5%. El resto de los sectores en conjunto disminuyó su saldo en 0.7% pasando de 14.6% al 13.9%.

    Si se asocian los sectores con cierto grado de dependencia, la Construcción creció casi el doble que las Hipotecas, mientras que el Consumo Personal casi se quintuplicó frente al Comercio. Y  creció 2,4  veces en los últimos 10 años, o sea, un diferencial de $7,162 millones más respecto a los iniciales $ 5,207 millones en el 2010. El problema con este gasto (consumo personal) es que el mismo, mayormente, no tiene un activo que lo respalde, es un gasto de una sola vez sin generación de activo alguno.  En otras palabras, en el caso de endeudarse para la compra de una propiedad (hipotecario), siempre existirá esa propiedad o inversión. Un gasto efectuado con tarjeta de crédito, normalmente, es de un solo uso y se extingue al momento sin generar activo alguno.

    Una alerta muy importante que surge a raíz de este análisis, es que generalmente, el crédito personal está respaldado por el trabajo (la ficha de la CSS que se solicita por ejemplo); al haberse al menos duplicado la tasa de desocupación según diversas estimaciones, quiere decir que posiblemente la mitad de los saldos de los créditos al consumo, personales, tengan dificultades para ser honrados, a menos que hubiera suficiente capacidad de ahorro que no estarían demostrando los números a priori.

    Posiblemente, tomando en cuenta esta situación, se explique que el sector bancario, que siempre toma recaudos para mantener mas o menos estable la salud del sistema mediante la provisión de fondos para préstamos (incobrables por ejemplo), haya ido en constante aumento en los últimos años. La provisión  es un buen indicador para observar el nivel de confianza e incertidumbre en el fiel cumplimiento de las obligaciones crediticias asumidas.

    Desde el 2003 al 2015 las provisiones fluctuaron entre un valor mínimo de $404 millones a un máximo de $642 millones, marcando una franja de oscilación de $238 millones. En el 2016 comienzan a subir desde $662 millones a $2,033 millones marcando un diferencial de $1,371 millones.

    Esto refleja que durante 12 años el Sistema Bancario se mantuvo medianamente estable hasta el 2015.  En el año 2016 y 2017 comienza a mostrar cierto grado de endurecimiento puesto de manifiesto al provisionar $282 millones más que en el 2015. Endurecimiento que se acentúa en el 2018 y 2019 al provisionar $623 millones más que en el 2017 (más del doble que los dos años anteriores) para llegar al 2020 provisionando $638 millones (en un solo año superó la cantidad de los dos años anteriores juntos).

    Para terminar, aplicando términos sanitarios, tan de moda en estos tiempos: esta radiografía da algunos indicios, entre otro tantos, del estado de gravedad en que se encuentra la economía y, por ende, la amenaza que recaerá en la situación social al sufrir las consecuencias. Esta situación amerita una urgente internación directa en la unidad de cuidados intensivos (UCI). El resultado dependerá si se afronta la enfermedad con el diagnóstico correcto y del tipo de tratamiento que se le dé. Lo que queda claro, que ni el sector privado ni mucho menos el sector público, tienen comodidad ni capacidad para seguir endeudándose. Ese no es el camino, tal como quedó demostrado en el primer tiempo, cuando la base del crecimiento fue el ahorro y no la deuda.

  • ¿Cómo afectará el Coronavirus al Canal de Panamá?

    Es cuestión de tiempo para que el coronavirus aparezca en Panamá, y ya en los Aeropuertos se toman medidas de seguridad. Esperemos que también los hospitales, escuelas y asilos estén preparados para la crisis.

    Por alguna razón, uno de los temas por donde pasa desapercibido es en el Canal de Panamá. Recordemos que China es el segundo mayor cliente del Canal de Panamá, y que si bien los buques pasan por éste usualmente rápido, no podemos evitar que los pilotos y pasacables tengan que abordar estos barcos. No sabemos qué medidas tomarán las Autoridades Sanitarias (MINSA), la Autoridad Marítima y la Autoridad del Canal de Panamá en caso de que un buque en tránsito tenga personas a bordo con el coronavirus y qué pasará con los pilotos y pasacables panameños. Lo cierto es que el Coronavirus tendrá un efecto sobre el Canal de Panamá, aunque solo sea disminuyendo el número de buques que pasen por él debido a la restricción global del comercio y el turismo, por lo menos de manera temporal.

    El coronavirus ataca a todos los seres humanos, aunque su letalidad aumenta con la edad, la obesidad o las alergias. Por ser de transmisión aérea, es muy difícil evitar no ser contagiado, es como una gripe en ese aspecto. Medidas similares, como cubrirse la boca al estornudar, lavarse las manos regularmente, no llevarse las manos sin lavar a los ojos, boca o nariz, mantenerse en casa si se está enfermo, y cubrirse la boca y nariz si se sale a la calle enfermo, limitan su contagio.

    El período de incubación dura entre los 2 y los 14 días, y el virus puede contagiarse durante este período, aunque sea menos probable. Una persona que ha sido expuesta al coronavirus y no desarrolla síntomas en 14 días no tiene la enfermedad.

    Lo que nos lleva a nuestra preocupación inicial. ¿Qué efectos tendría el Covide 19 sobre el Canal de Panamá? y lo dividiremos en dos preguntas. Primero, el efecto sobre los tripulantes de los barcos, pilotos y pasacables, y dos, el efecto sobre el tránsito en sí por el canal de Panamá (y por ende, a la economía).

    Asumiendo que el período de incubación de coronavirus es de un máximo de 14 días, un buque relativamente rápido que navegue a 20 nudos en velocidad de crucero, se demoraría 18 días en llegar de un puerto del Sur de China hasta el Canal de Panamá. En ese tiempo cualquier persona con Coronavirus ya lo debería haber desarrollado, y la persona debería estar aislada en un camarote o lugar específico. La Autoridad del Canal de Panamá está dispuesta a tomar medidas para evitar el contagio de pilotos y pasacables, y aislar a los marineros expuestos en su buque. La ACP anunció un protocolo, para enfrentar el posible paso de buques expuestos al Coronavirus a inicios de Febrero. Pero estas serían medidas menores. Nuestra segunda preocupación es el principal problema del Coronavirus: el enorme golpe que le ha dado a la producción de bienes y servicios en China, y como China es el taller del mundo, ha trastocado las cadenas de producción a nivel global;  la oferta de bienes manufacturados está cayendo y con esto el comercio internacional. ¿Podrá esta situación afectar al Canal?

    Se calcula que 51,000 firmas en todo el mundo usan productos suplidos de manera directa de la región de Wuhan, y 5 millones de empresas tienen suplidores en segundo grado y tercer grado que usan productos de esa región. Estamos hablando de que estas empresas ahora no van a poder conseguir sus productos, que los necesitan para poder producir otros productos. Todas las cadenas de producción están bajo presión y con interrupciones.

    Microsoft y Apple por ejemplo, han anunciado pérdidas debido a la interrupción de la cadena de suplidores. Las bolsas mundiales están en caída. A largo plazo muchas empresas se van a tener que preguntar si vale la pena tener la producción tan lejos de casa. Donald Trump, que es proteccionista, hace esa pregunta.

    ¿Qué efectos tendrá esto a corto y mediano plazo en el comercio marítimo internacional?

    Por ahora es temprano decirlo, parece que en China la epidemia está llegando a su pico. Pero en el resto del mundo todavía no se sabe qué tan mala será. Pero ya empezamos a tener indicadores. El Baltic Dry index, indicador de carga de buques a granel indica una caída de un tercio de los precios de carga a granel de los buques más grandes tipo Capesize, que son los que llevan granos y minerales a China. El bajón más grande en 20 años. El BIMCO reporta pocos pedidos de carbón, petróleo y hierro. Los armadores griegos reportan una caída del 20% en los embarques de petróleo hacia China. Al Jazeerra reporta una caída del 80% en el costo de los precios de flete del petróleo hacia China.

    Ese bajón en la importación de materias primas de China eventualmente significará que habrá una baja en la cantidad de productos que salgan de China. También están las demoras por cuarentenas. Fed Ex reporta que sus pedidos se demoran en promedio de dos a tres días más en salir de China debido a las medidas de cuarentena. Luego está la caída en las cadenas de producción causadas por la epidemia en sí. China es hogar de 7 de los diez puertos de contenedores más grandes del mundo. Hyundai ya ha tenido que suspender su producción en Korea del Sur, otro lugar donde el coronavirus esta difundiéndose rápido. La causa es que los trabajadores no están llegando a los puertos y tampoco los camioneros y ferroviarios que llevan la mercancía de la fábrica al puerto; esto crea más atrasos en los embarques, añadido a las medidas de cuarentena. Los barcos tienen que salir vacíos de China, y la práctica de intercambiar tripulaciones en China se suspendió. O sea, no se produce, y las mercancías que se producen no llegan a sus clientes ni pasan por el Canal.

    El efecto por ahora es más fuerte en los embarques de materias primas que China importa, y se ha sentido en febrero; en marzo veremos el efecto en los productos manufacturados que China exporta. La ONU calcula una caída del 2 % anual de las exportaciones Chinas en enero y febrero. Esto está causando pérdidas en China, Taiwán, los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur por 50 mil millones dólares al romperse las cadenas de producción. China es la quinta parte del comercio mundial, una caída del 2 % de las exportaciones anuales en un mes es significativa. El canal de Panamá es ruta del 6% del comercio mundial, y las exportaciones de China a la Costa Este de los Estados Unidos pasan por allí. Los Puertos de la costa este de los USA se están preparando; la caída de contenedores fue del 5.9 % en Enero, y se esperan caídas más fuertes entre Febrero y Abril del orden del 11% en Virginia; en Charlestón North Carolina, pronostican caídas más fuertes, del 15%. En la costa oeste, que no usa el Canal de Panamá, las caídas han sido más duras, 25% en Febrero y pronostican un bajón promedio de 15% el primer cuatrimestre del 2020.

    El 36% del tránsito del Canal de Panamá está relacionado con China, de la costa este de los USA a China, del Caribe u Centroamérica a China, y del Norte de Sudamérica China. Si las predicciones de los puertos norteamericanos se cumplen, tendremos un bajón del 11 al 15% el primer cuatrimestre de este año. Esto significa menos ingresos para la ACP y menos ingresos para el gobierno nacional que no ha contenido el gasto. Y tampoco el Canal ha disminuido sus gastos, más bien han ido en aumento.

    En todo caso el impacto sobre el canal de Panamá se va a sentir en Marzo y Abril en adelante. Al que hay que añadir las restricciones de calado por la falta de agua que han escondido en parte la crisis China. Pronto veremos qué tan grave o malo será. Y qué efecto tendrá sobre las recaudaciones del Canal de Panamá y la economía del Estado Panameño.

  • Socialismo con características chinas. Cuidado con lo que se admira

    No existe una economía totalmente privada, pero tampoco existe una economía totalmente estatal. China es una economía mixta, pero es importante destacar que pese a que se llama socialista y está gobernada por el partido comunista, no lo es totalmente; el foro económico mundial lo deja claro. El crecimiento de la economía China es más bien un producto del sector privado. El sector privado es responsable en China de:

    – 60% del GDP chino.

    – 70% de la innovación china.

    – 80% de los empleos urbanos.

    – 90% de los nuevos empleos.

    – 70% de la inversión.

    – 90% de las exportaciones.

    -75% del crecimiento económico.

    El problema de China es el de la propiedad. Cuando se habla de capitalismo de estado, en realidad se habla de socialismo, la empresa es del estado y el estado decide qué producir y a qué precios. China tiene más bien una ficción, en la cual los medios de producción son del estado nominalmente pero las empresas tienen dueños de hecho y que deciden en qué competir y cuánto dinero cobrarán. El problema de este sistema es que si bien son empresas privadas de hecho, nominalmente no lo son. Lo cual diluye la responsabilidad, y convierte legalmente empresas privadas en agentes estatales mal vistos como espías, como los problemas de Huawei lo han demostrado. Pero está claro que la empresa privada es el motor de la economía China.

    China pasó tras la muerte de Mao a de ser un verdadero país socialista, con propiedad estatal de los medios de producción de hecho y de derecho, con economía planificada centralmente, a ser un país donde el mercado decide qué se vende o qué se produce en mayor parte, con economía mixta y con un sector privado dominante. Con Deng Xiao Ping el control de estado sobre la economía se relajó, y el mercado y la empresa privada resucitaron. Ese es el secreto de los últimos 40 años de crecimiento chino. China ha logrado en 40 años lo que le tomó 200 a Occidente porque el camino ya estaba trazado y descrito por personas como Milton Friedman. El crecimiento Chino en los últimos 40 años es más bien producto del capitalismo que Deng Xiao Ping dejó importar a ese país.

    Desde afuera se ve a China como un modelo de economía mixta, más exitoso que la democracia capitalista. Lo que no se dan cuenta son dos cosas. Lo exitoso del modelo Chino es su parte capitalista, no las burbujas inmobiliarias y mediáticas creadas por el Estado Chino. El autoritarismo implica que cosas que damos por sentadas, como sindicatos, derechos laborales, protecciones medio ambientales y libertades individuales no existen igual que en otros países. ¿Realmente queremos renunciar a todo esto para tener niveles de crecimiento chinos?

    Luego está la incertidumbre del cambio. No sabemos todavía si el creciente poder privado chino eventualmente va a llevar a cambiar el sistema comunista de partido único por una democracia multipartidista. Y no sabemos si este cambio será pacífico o violento. Esto crea una incertidumbre a largo plazo, porque el partido comunista chino podría optar por ralentizar el crecimiento económico reduciendo al sector privado. China ha tenido muchos momentos en su historia donde ante la opción de grandes cambios y la de mantener la armonía, ha optado por mantener la armonía a toda costa. Esta incertidumbre está allí.

    Recordemos que en 1976 Milton Friedman se reunió con dos dictadores, Deng en China y Pinochet en Chile. Ambos adoptaron medidas de mercado y sus países crecieron. Pero Friedman les recordó algo. Ni China ni Chile tenían estado de derecho. Esto era un límite en su crecimiento. En el caso de Chile, una vez se resolvió pacíficamente el tema del fin de la dictadura, y el regreso de la democracia pluralista, el gobierno de la Concertación, sin hacer cambios radicales al sistema económico, vio la economía crecer año tras año sin los altos y bajos de Pinochet. Sobre China aún no sabemos mucho de la transición. El modelo de partido único, de hecho, puede limitar el crecimiento. Panamá creció más en democracia y de manera más continua que en dictadura. Lo mismo España tras la muerte de Franco, China será lo mismo. La admiración al autoritarismo y su componente socialista chino está totalmente fuera de lugar.

  • Panamá después de Maduro


    Unos turistas me preguntaban por qué las prostitutas en Panamá son colombianas, venezolanas y cubanas. La respuesta es sencilla. Son países con mujeres atractivas que han cometido serios errores históricos en su economía. Y Panamá ha sabido aprovecharse de ello, y no solo en el mundo de la prostitución. Los errores de las dirigencias de Colombia y Venezuela han sido la ganancia de Panamá. Maduro puede que se vaya, en un mes, en un año, o en 10 pero tarde o temprano se va. Y no sabemos el escenario que puede ser una Venezuela post maduro. Puede ser tipo Rumania, donde el Chavismo y los militares controlan el Estado, aunque dejando que la oposición pueda compartir el poder; puede ser como Irak, el gobierno totalmente en manos de la oposición y los remanentes del chavismo en la guerrilla. O peor, tipo Libia, en la cual el país queda en manos de facciones armadas por un buen rato.

    El problema es que aunque no nos guste y lo neguemos, Panamá se ha beneficiado enormemente de los errores del chavismo tardío y del madurismo.

    Dependiendo qué pase en la Venezuela post Maduro y cuánto dure el período de transición, en algún momento la comunidad venezolana que vive en Panamá va a querer regresar a su país. Algunos lo harán inmediatamente, otros de manera gradual, dependiendo de cómo sea la Venezuela post Maduro. Muchas personas piensan que los venezolanos son inmigrantes y que no van a regresar, pero ellos son más bien exiliados y refugiados, eso explica sus problemas de adaptación, y es muy probable que solo aquellos que tengan negocios muy prósperos en Panamá no quieran regresar a su tierra.

    Este regreso gradual de los venezolanos a su tierra va a tener un efecto en la economía panameña. Los panameños nos hemos creado una reputación de xenofóbicos y legalmente a los venezolanos que tienen hijos en Panamá, se les cierran muchas puertas en las carreras profesionales, muchos de ellos ya están en edad universitaria, sus opciones son nacionalizarse o irse a un tercer país. Probablemente muchos decidan regresar a su país. Otros profesionales venezolanos están subempleados, odontólogas trabajando de vendedoras, abogados manejando restaurantes, contadoras de meseras y el proteccionismo laboral del panameño, del que el gobierno Panameñista es fiel defensor, hace duro que esos profesionales puedan desempeñar las carreras para las cuales se prepararon, así que la opción va a ser nacionalizarse o regresar a su país tarde o temprano. Si esta opción está abierta lo van a hacer.

    Hasta los empresarios venezolanos exitosos saben que Venezuela tiene un mercado potencial mucho más grande que el panameño. Así que muchos regresarán a su país o vivirán a caballo entre Panamá y Venezuela.

    Ahora bien, ¿qué efecto puede tener esto con respecto a la economía Panameña? Veamos.

    1. El mercado inmobiliario se va a deprimir más.

    La sobre oferta de los últimos años, la subida de las tasas de intereses hipotecarios, de por sí hacen que los precios de las viviendas caigan, y se vendan menos. Los precios de las viviendas deben bajar. Si muchos venezolanos quieren regresar a su país, probablemente vendan sus viviendas con pérdidas pero que igual les permiten comprar bienes en la deprimida Venezuela a bajo costo. Esto va a poner muchas viviendas a bajo costo en el mercado. Quien posea a ahorros se va beneficiar enormemente, pero está claro que la sobre oferta de viviendas va a hacer que los precios caigan y va a bajar la industria de la construcción de nuevas viviendas destinadas a grupos altos o medios. Lo mismo le va a suceder a los alquileres de habitaciones o cuartos o de locales comerciales.

    1. Las escuelas privadas van a sufrir.

    Muchas escuelas y universidades privadas estaban en rojo, y la emigración venezolana permitió que sus hijos sacaran del rojo a estas escuelas y universidades, las cuales poco a poco pueden volver al rojo si no encuentran nuevos clientes.

    1. Los depósitos se van a retirar.

    Poco a poco el dinero de muchos depósitos bancarios regresará a Venezuela. El bolívar siempre ha sido inestable; inclusive antes de Chávez, la inflación promedio era del 30% anual lo que hacía necesario tener depósitos en divisas en el extranjero si se quería ahorrar a largo plazo, así que los depósitos no regresarán a Venezuela en masa, pero el estado de depresión de la economía venezolana será tal que quien tenga ahorros en el extranjero podrá usarlos para adquirir bienes raíces baratos en Venezuela. Así que los depósitos pueden bajar de todas maneras.

    En general, todo el sector privado se beneficia de la inmigración venezolana. Es cierto que aumentan la competencia por trabajos o negocios, pero por otro lado un inmigrante necesita alimentar a sus hijos, educarlos, pagar hospedaje o comprar casa, comprar ropa, alimentos, muebles; en otras palabras, probablemente ocupe un puesto de trabajo pero crea muchos más en otros lugares.

    Ahora el regreso de estas personas y sus dineros hacia sus países va a tener un efecto negativo en la economía nacional si no buscamos una fuente de ingresos alternativa. Y por lo que veo eso queda para el próximo gobierno.

  • Los productores de soja en medio de la guerra comercial.

    Los cultivadores de soja de EEUU, que están comenzando a cosechar su producto para el año que viene, saben que posiblemente tendrán que almacenar parte de su cosecha de la semilla oleaginosa para que enfrentar la gran guerra comercial con China.

    China impuso aranceles sobre los frijoles estadounidenses en represalia a las medidas de la administración Trump, y los compradores de la nación asiática están recurriendo a otras fuentes de suministro. Sin una solución rápida, los flujos comerciales globales de soja pueden cambiar irreversiblemente, excluyendo parte de los productos estadounidenses.

    Los últimos datos federales, muestran que las ventas de soja estadounidense a China han disminuido en un 94% con respecto a la cosecha del año pasado. La esperanza es que los precios suban antes de que el producto se eche a perder.

    El presidente Trump ha visto en los aranceles la herramienta para llevar a cabo los cambios en las relaciones económicas con China y otros socios comerciales con la idea de impulsar la industria estadounidense del acero o la fabricación de automóviles, que ha ido perdiendo terreno frente a sus rivales extranjeros. Pero eso tiene un alto costo para algunas industrias, como la agricultura, que ha prosperado en la era de la globalización gracias a la exportación de productos a mercados extranjeros.

    En 2017, la soja fue la mayor exportación agrícola de Estados Unidos a China, que representa alrededor del 60% del comercio mundial de productos básicos. El país consumió 110 millones de toneladas de soja en ese año, y el 87% de esos frijoles fueron importados, esto en gran parte para sostener su industria ganadera, ya que los granos se trituran para su uso en la alimentación animal.

    Después de China, los países de la UE son el segundo mayor comprador de soja procedente de EEUU, por lo que ante la posible pérdida del mercado chino, el desafío para los EEUU es encontrar suficiente demanda en Europa y en otras partes del mundo para absorber su producción de soja. La UE ha comprado tradicionalmente más a Brasil que a EEUU, aunque la brecha ha comenzado a cerrarse en los últimos años.

    En cuanto a China, ha dejado claro que ya está buscando satisfacer sus necesidades de soja en otras partes del mundo, y su proveedor clave a nivel mundial es Brasil, que se ha convertido en un importante productor en los últimos años, superando incluso a los EEUU. Pero también hay factores estacionales a considerar porque la temporada pico de Brasil tiende a ser más temprano en el año, mientras que la temporada en los EEUU es de otoño a invierno, por lo que es poco probable que Brasil por sí solo pueda satisfacer la demanda china. Algunas naciones que cultivan soja, como Canadá, están enviando sus propios frijoles a China a precios altos y luego compran frijoles estadounidenses a precios más bajos para satisfacer la demanda interna.

    Algunos analistas predicen que China se verá obligada a comprar más frijoles estadounidenses después de que agote estas fuentes, otros tienen la esperanza de que China y Estados Unidos alcancen un acuerdo para eliminar los aranceles, pero esperar conlleva riesgos, la soja puede echarse a perder. «Desafortunadamente, la esperanza es un plan de marketing terrible», dijo Nancy Johnson, directora ejecutiva de la Asociación de Productores de Soja en Dakota.

    El gobierno de Trump dijo en agosto de este año que distribuiría $3.6 mil millones a los agricultores de soja para compensar la caída en los precios del mercado. Sin embargo, la tasa de subsidio de 82.5 centavos por bushel cubre menos de la mitad de las pérdidas que enfrentan los agricultores en el país a los precios actuales del mercado.

    Los agricultores por su parte están planteandose diverisificar sus cosechas y plantar la mitad de los acres de soja y en su lugar, dedicar más tierra al maíz, y también al trigo por primera vez en dos décadas, y quizás a cultivos especiales como guisantes y frijoles negros, que requieren más trabajo y equipo especializado, pero que también tienen precios más altos en el mercado.

    En fin, la idea es encontrar un balance y no tener tantas pérdidas en medio de una guerra en el que el sector agricola está saliendo muy perjudicado.

  • Crisis por diseño

    Si hay algo que gusta a los politicastros es la palabra o la idea de una “crisis”, ya que esa es la clave secreta que invoca a los Chapulines gubernamentales. Debemos tener presente que la máxima para todo mal político es, “jamás dejes pasar las oportunidades de una buena crisis”; o… ‘si no hay “crisis,” se inventa. Es así, ya que en un mundo sin crisis no existirían los políticos y menos los politicastros. Dicho eso, ¿qué se entiende o qué supone ser una crisis económica?

    Precisamente ayer, en el diario La Prensa, un economista se hace y contesta la incógnita de si en Panamá estamos en crisis económica. Y de salida el buen economista nos advierte que “está vedado por ética, emitir opciones sobre disciplinas ajenas a la nuestra”. Si ello es así, entonces voy a violar dicha ética; pues creo que sería terrible si dejamos a los economistas las discusiones económicas; pues ellos son los que más las han enredado; particularmente aquellos que se venden al mejor postor del gobierno de turno para santificar barbaridad como controles de precios, subsidios, planillas desbocadas y mucho más. A diferencia, los ingenuos legos en la materia solemos cometer la falta “ética” de advertir sus estupideces.

    Nos cuenta el profesor Christopher Lingle, quien ha visitado en múltiples ocasiones a Panamá, en donde ha dado charlas en la materia, que el uso del termino “crisis” debería ser vedado en toda discusión económica seria. Pero, como también señala Lingle, esta es una tarea quijotesca, ya que el termino se ha vuelto vicio; utilizado hasta por la IMF y el resto de organismos internacionales. El problema con este término comodín es que dice todo y no dice nada. Es como decir que existe una crisis de salud en una persona que tuvo un síncope. ¡Ajá! ¿Y? Todos salen en pánico pidiendo la ambulancia gubernamental. Sin embargo, todos esos genios económicos gubernamentales no vieron venir el tsunami del 2007-2008. ¿Estaban distraídos o…?

    Al pan, pan, y al vino, vino. Si en Panamá hemos entrado en un bajón económico, pues definámoslo correctamente; ¿o es que los economistas no pueden porque no saben? Si algo, las llamadas “crisis económicas” no son sino fenómenos producto del intervencionismo estatal castrante. Y, en todo caso, el término “crisis” es una muletilla de los socialistas para adelantar su teoría de que el capitalismo de libre mercado es inherentemente inestable. La politiquería es la que produce inestabilidad.

    Si los mercados compuestos por una diversidad de actores independientes que jamás discuten entre sí cómo llevarán a cabo sus planes, ¿de dónde sacamos que la mayoría se equivocaría en sus estrategias económicas? Ello sólo ocurriría bajo sistemas muy distorsionados por el intervencionismo central, que impone toda clase de normas que no tienen mayor sentido. Y es aquí de dónde salen los problemas que predisponen los bajones en la actividad económica, ya que es típico que esas políticas normativas del sector económico respondan más a intereses clientelistas que a la realidad del mercado.

    Así, veremos que las expansiones crediticias son la fuente primaria de inestabilidad económica. Y tengamos presente que existen muchas formas de intervención económica en los mercados, tal como el cacareo de un auge que no es tal sino el producto de un gobierno derramando inmensas cantidades de dinero confiscado, para redireccionarlo en malas inversiones, o peor, dar falsas señales. Y esas malas señales se convierten en malas inversiones. Igual, tirar grandes cantidades de liquidez en un mercado, es como regar combustible en un fuego.

    La realidad económica es que los mercados emergentes están estabilizando las economías de los países. Y si hay problemas en países específicos, los mismos no son el producto del libre mercado, sino de mercados intervenidos. Tal es el caso de esas empresas gubernamentales que invaden el ámbito económico que corresponde al sector privado. ¿Acaso me van a decir que, si el sector privado no es capaz de satisfacer demandas, las empresas politiqueras sí serán capaces? La realidad es otra; y es que todas esas empresas centrales no son más que el producto del desordenado apetito de los politicastros y su clientes, que sólo pueden prosperar económicamente en ámbitos estancos como los legislativos.

  • La Asamblea nos distrae de los otros grandes problemas.

    Vemos cómo el hastío de los panameños con la clase política se ha enfocado en la Asamblea, y no es para menos. Es algo que todos sabíamos por décadas desde la época de los militares.

    Los nombramientos de amiguetes y familiares de los supuestamente honorables diputados, los nombramientos de personas a cambio de un porcentaje del salario para el diputado son la comidilla diaria de los medios. El hecho de que en Panamá el deporte “amateur” dependa de hecho de los buenos oficios de los diputados, y que éstos se apropian de una buena parte del dinero destinado al deporte. Otras cosas que no han estallado son cómo se asignan los supuestamente gratuitos cupos de transporte público a las piqueras por intermedio de los diputados. No en vano varios diputados provienen del transporte público.

    Y seguro que habrá muchos negociados más, algunos contra la administración pública, otros abiertamente mafiosos. Por eso la justificada rabia de los ciudadanos decentes contra la Asamblea.

    Pero esto nos distrae de otras cosas. Cosas como el silencio de la Contraloría General de la Nación hasta ahora, o del Ministerio Público. ¿Por qué ahora es que se destapa lo que era evidente hace tiempo? ¿Por qué ahora cuando esto era sabido desde siempre? Está claro que la coalición entre el Panameñismo y el PRD se rompió y la unidad interna del PRD no es muy buena, una facción está recibiendo una factura política. Tocará a los ciudadanos hastiados decidir si esta factura se cobra o el clientelismo de la Asamblea continúa por otro período más.

    Otros de los temas que pasan agachados son el silencio de los candidatos o precandidatos ante los temas económicos y la seguridad. “ES LA ECONOMÍA ESTÚPIDO” fue el consejo de James Carville a Bill Clinton, cuando todo el mundo pensaba que George Bush padre se iba a reelegir tras ganar la Guerra del Golfo. Resultó que concentrarse en la economía llevó a Bill Clinton a la victoria abrumadora.

    Acá parece que todos los presidenciables tienen miedo a hablar de la economía o de la seguridad. O se mantienen en silencio total, esperando seguramente que un comité de publicidad les haga su plataforma económica lo que significa en la práctica que cada plataforma va a ser igual de insulsa que la del otro candidato. En un país donde su plataforma histórica de servicios está bajo demolición sistemática, que tiene un sistema económico y monetario dependiente de la inversión externa ante la falta de ahorro interno y la afortunada imposibilidad de emitir moneda propia, el país está enviando a los mercados las señales de que no es un lugar bueno para invertir y que las debilidades estructurales que nuestro sistema de servicios tapaba, como la mala educación, la ausencia de un sistema judicial que proteja los derechos de propiedad o resuelva disputas, la corrupción generalizada clientelista de nuestra clase política, nuestra legislación laboral, todo esto queda al desnudo.

    Y si no se hace algo podemos llegar a una auténtica recesión.  Los candidatos por ahora o han elegido callar o se salen con un palo loco de la constituyente, esperando que de una constituyente salgan las ideas económicas que ellos tienen el deber de aportar como candidatos a la Presidencia.

    Luego está el tema de la seguridad. Los delitos dicen disminuir pero la gravedad de los mismos o el hecho de que no se restringen a sectores específicos de la sociedad preocupan. En todos estos casos nuestros candidatos han elegido o el silencio o el seguir dejando a la delincuencia como un tema exclusivo de los Comisionados donde el resto de la sociedad es un convidado de piedra.

    La Asamblea da asco, es cierto, pero esto no debe dejar de distraernos de lo que pasa en el Palacio de las Garzas o en la mente de las personas que aspiran a vivir allí el próximo año.

  • El secreto de los Menonitas

    Los menonitas son una secta cristiana surgida de la reforma Protestante. Eran de hecho los grupos más radicales de la reforma. Los Menonitas empezaron como la versión más pacifista de los anabaptistas, grupo de protestantes que negaban la validez del bautizo de niños.

    Su origen es Zúrich, Suiza, los Hermanos Suizos, como se llamaban los anabaptistas ya para 1526 se habían extendido por toda Alemania; en 1526 se adoptó una medida de que los súbditos de un príncipe alemán debían tener la misma religión que éste, si era luterano, todos deberían ser luteranos. Si era católico, todos deberían ser católicos. Los Hermanos Suizos, negaban la validez de una religión de Estado, y defendían la libertad de su conciencia, lo que se convirtió en el pilar de su fe, y se vieron perseguidos tanto por los católicos como por otros protestantes. No ayudó la rebelión violenta de Munster, donde en febrero de 1534 un grupo de anabaptistas, asumió violentamente el control de la ciudad de Munster, para convertirla en la nueva Jerusalén, aboliendo la moneda y comunizando los bienes, prohibiendo la propiedad privada, el trabajo remunerado, la compra y venta, la práctica del cobro de intereses y hacer a otros trabajar para uno.

    Para lograr esto los anabaptistas de Munster instalaron un régimen de terror teocrático. Finalmente fuerzas externas recuperaron a la ciudad y colgaron a los líderes anabaptistas en junio de 1535.

    En Holanda, un pastor anabaptista y ex sacerdote católico, Memmo Simmos, decide que para evitar que la tragedia de Munster se repitiera, había que centrarse en la Biblia y rechazar la violencia, y el servicio militar.

    Sus seguidores fueron perseguidos violentamente tanto por protestantes como por los católicos, y muchos huyeron a Pensilvania en 1683 y a Europea Oriental. En 1788, Prusia impuso el servicio militar a los que los menonitas, siendo pacifistas, se negaron. El gobierno endureció las restricciones y los menonitas aceptaron emigrar a Rusia, donde Catalina la Grande los acogió. En 1870 la extensión del servicio militar se suspendió en 1870, lo que hizo que muchos menonitas emigraran al Canadá, a los Estados Unidos, a Argentina. Luego con la revolución bolchevique, que respetaba aún menos la autonomía de los menonitas, su libertad de conciencia, y su pacifismo, muchos emigraron Canadá, los Estados Unidos, México, Belice, Costa Rica y Paraguay, Brasil, Uruguay y Argentina. Hasta en África fundaron colonias.

    Los Menonitas tienen una fundación caritativa, el Comité Central Menonita. La mayoría de los menonitas más conservadores hablan un dialecto alemán similar al Alemán del Palatinado con algo del Fisio y los dialectos del norte de Alemania.

    Una de las razones por las cuales Catalina la Grande los invitó a Rusia es que son gente productiva. Podemos ver como una secta cristiana radical, que rehúsa mucha de las comodidades de la vida actual, en el caso de los Amish casi todas, ha logrado un grado de prosperidad importante, cuando muchas veces los intentos de reformas agrarias que solo van a repartir tierras entre los campesinos locales, fracasan, mientras que los menonitas, que en muchos casos son inmigrantes refugiados, sin nada, que no dominan en idioma local, y que no usan en muchos casos tecnología moderna, triunfan.

    El secreto de los menonitas es sencillo, comienzan a trabajar antes que otros y terminan después, usualmente de sol a sol, evitan los juegos, que ven como triviales, y las bebidas alcohólicas, invierten en pocos avances tecnológicos como televisiones y radios, pero sí en maquinaria agrícola y utensilios del hogar, ya que las mujeres si bien tienen el rol tradicional de amas de casa, suelen ayudar en trabajos como la producción de quesos, embutidos y horticultura. En otras palabras, trabajo duro y largo, ahorro al no gastar en frivolidades e inversión productiva. No es un gran secreto. Es sencillo, pero funciona.

    ¿Qué tanto funciona? Bastante, pese a su estilo de vida espartano, los menonitas mexicanos suelen vivir mejor que sus vecinos no menonitas, al igual que sus correligionarios paraguayos. Antes que alguien toque el tema del racismo alegando que por ser alemanes son superiores, hay que recordar que al mismo tiempo que se fundaban las colonias menonitas del Chaco, otros colonos alemanes no menonitas trataron de hacer lo mismo. Estas colonias resultaron fracasos estrepitosos, mientras que las colonias menonitas triunfaron.

    Los menonitas paraguayos del Chaco aportan 6 al 7 % del PIB de Paraguay, pese a que son una comunidad de 30,000 personas y tienen una Federación de Cooperativas de Producción, integrada en gran parte por menonitas que son responsables de gran parte de la producción agropecuaria.  Están a la vanguardia de la tecnología agropecuaria de Paraguay y de las exportaciones a Europa. Usan un modelo cooperativista pero con propiedad privada sobre la tierra. Unan un sistema de notas de crédito como medio de pago distinto de la moneda paraguaya.

    Aunque trabajan con la propiedad privada, tienen la idea del Gelassenheit, que rechaza el interés propio y la centralidad de la propiedad privada, en favor de la ayuda mutua y compartir con los vecinos, el esfuerzo colectivo, que se puede ver en la construcción de las viviendas, la cooperación y la unión. Los Indígenas con los cuales hacen negocios han aceptado las creencias religiosas de los menonitas pero no tanto sus prácticas comerciales, aunque se llevan muy bien cooperando. Su modelo de negocio se puede definir como de empresa basada en la comunidad o emprendimiento comunitario.

    Los menonitas por su historia creen en una efectiva separación entre la Iglesia y el Estado. Tanto así que para evitar la mínima interferencia del gobierno, tienen sus propias redes de acueductos, viales, plantas eléctricas, hospitales, bancos y colegios. Molinos de viento, Policías de Tránsito, Sistemas telefónicos.

    Producen maíz, algodón, lácteos, maní y soya. Su ganado es alimentado orgánicamente y sin hormonas, produce la mitad de los lácteos de Paraguay. Sus colonias se rigen por Komitee de la Sociedad Civil. Son los dueños de las tierras de las colonias, y de las vías, hospitales, escuelas, bancos, seguros y la cooperativa empresarial de la colonia.

    Leonard Wiebe, Harold Klassen, Alfred Bartel y Gustav Sawatzky (izq. a der.), directivos de Pioneros del Chaco SA.

    En cambio en México, la historia es un poco diferente, los menonitas abandonan México. La razón son los conflictos agrarios que sostienen con los campesinos de la región y la violencia del crimen organizado. Sin embargo, el tiempo que vivieron en México, los menonitas fueron otro ejemplo de éxito, pero el entorno de seguridad y de relaciones con los vecinos no es el mismo de Paraguay. De hecho los menonitas mexicanos parecen estar negociando con Rusia la vuelta a ese país del cual fueron expulsados por los comunistas. Los menonitas producen el 53 por ciento de la producción agrícola del Estado De Chihuahua, sin embargo la institución mexicana del ejido y el uso del agua los ha puesto en disputas con sus vecinos mexicanos por el uso del agua durante las sequías. En México la autonomía menonita del estado no ha podido ser tan efectiva como en Paraguay. Por eso muchos ven la opción de regresar a Rusia. Los menonitas supieron usar el ejido, pero esto no les da propiedad privada sobre las tierras y siguen dependiendo del Estado.

    Los menonitas en Paraguay tienen una experiencia similar a la de la tribu Seminole en Florida, los menonitas aprendieron que para conservar su libertad religiosa tenían que emigrar a países que les dejaran organizarse a su manera, y para organizarse usaron sociedades que ejercen la propiedad privada sobre la tierra y los servicios públicos, financieros, aunque a lo interno funcionan como una gigantesca cooperativa. Los Seminolas, condenados a la pobreza en esa institución criminal que llamamos comarcas, reservas o resguardos indígenas, donde los indígenas recibieron las tierras que nadie quiere a cambio que no ser despojados de ellas, le dieron una vuelta al concepto de propiedad privada, dado que solo pueden ejercer la propiedad de manera colectiva, porque al final la tierra indígena es una asignación del estado a la colectividad.

    En ambos casos, unos para mantener su libertad religiosa y otros para mantener su identidad, encontraron una solución común, la propiedad privada. Y es que la propiedad privada no solo es personal, o por sociedades anónimas. Existen las cooperativas y las sociedades de responsabilidad limitada. Y eso es lo que en ambos casos se logró. Los menonitas consiguieron tierras que son propiedad de una gigantesca cooperativa. Los Seminolas literalmente convirtieron su tribu y su tierra en una gigantesca corporación. De esta manera encontraron la manera de desarrollar su cooperativismo privado a lo interno, mientras que hacia afuera son super competitivas empresas capitalistas. Aquellos que dicen que la propiedad privada y el capitalismo de mercado son solo para ricos y para dueños deben mirar a los menonitas y seminolas. Estos le dan una lección a cualquier anarquista libertario de cómo organizar empresas comunes. Y lo hacen aprovechándose del capitalismo y los derechos de propiedad, no actuando en contra.

  • El nuevo hombre enfermo de Europa

    Ya hemos visto cómo la Europa mediterránea está enferma. La Eurozona se ha convertido en una Europa de dos velocidades, una Europa dirigida por Alemania que requiere una política monetaria restrictiva para evitar la inflación, a una Europa que busca expandir el gasto con emisión monetaria en el sur. Esto estira al Euro a su máximo.

    El nuevo gobierno italiano parece querer expandir la política monetaria europea para sufragar los nuevos gastos públicos, lo cual en un país endeudado a más de su PIB, con impuestos que si se tuvieran que pagar exceden al 100% de lo que se gana, es imposible. Así que como no se pueden endeudar ni pueden recaudar más, solo les queda imprimir moneda. Y allí está el problema, Italia no tiene la Lira, tiene el Euro. Y el Euro tiene límites muy claros a la emisión fijados por el Banco Central Europeo.

    Italia es el país con la mayor deuda nominal de Europa, mayor que la francesa, alemana, británica y española. Peor aún, la deuda es 132% del PIB, solo superado por Grecia. Los partidos de la coalición gobernante quieren que Italia supere el límite de déficit fiscal del 3% y que le condonen a Italia 250 mil millones de EUROS. Poca cosa. Mientras tanto los nuevos gobernantes parecen no querer practicar la ortodoxia económica y fiscal. Y querer expandir las ayudas sociales.

    Italia es demasiado grande para fallar, pero demasiado grande para rescatar. Una crisis sería demasiado pesada para salvarla. Alemania puede rescatar a Grecia, pero no a Italia. Y sería el fin del Euro si se intenta hacer un rescate.

    El nuevo gobierno, siguiendo al populismo de Donald Trump, promete recorte de impuestos, pero al mismo tiempo promete aumentos del gasto, no se sabe con qué dinero, porque a diferencia de la FED, el Banco Central Europeo va a poner el grito en el cielo, o en Berlín.

    Mientras tanto el desempleo juvenil, que es altísimo en todo el sur de Europa, llega al 25%. Más alto que el de España.

    Esta es la gran crisis que se aproxima a la Eurozona, pero por ahora ni la Liga del Norte ni el Movimiento 5 estrellas tienen idea de qué hacer. Es la cuarta economía más grande la Eurozona, y la que menos simpatía tiene por el Euro. Lo cual no es malo; hace cierto sentido que el resto de la Unión Europea proponga una Europa de dos velocidades, y que Italia y Grecia con su inhabilidad de controlar el gasto público tengan monedas propias y crisis económicas propias.

    Pero la crisis italiana tiene una larga data, se inicia antes de que Italia, España y Grecia se unieran al Euro. En el 2002 hubo celebraciones cuando se descartó la vieja Lira por el nuevo Euro. Pero lejos de eso, no hubo un nuevo inicio para la economía italiana. El crecimiento económico fue mediocre siempre. Por lo menos España y Grecia tuvieron sus burbujas antes de que estallaran dolorosamente. Italia tuvo la recesión del 2008, pero sin haber tenido por lo menos una burbuja antes. Mientras que Francia y Alemania se han recuperado de la gran recesión del 2008-2009, aunque con fuertes presiones fiscales que explican las políticas de la OCDE, Italia sigue con un PIB menor al del 2008.

    En 15 años del Euro la economía italiana ha crecido 4%, algo que un país como Panamá crece en un año promedio. El desempleo es del 11.6% y el desempleo juvenil del 25%. Lo cual explica el surgimiento de la xenofobia antinmigrante. En la católica o más bien ex católica Italia, la natalidad es la más baja de todos los tiempos y por debajo de la tasa de reposición.

    El problema de Italia fue agravado por el Euro, porque devaluar la moneda, bajando salarios, expropiando ahorros era la única manera de mantener competitivas las exportaciones italianas.

    Y es que Italia es un país de pequeños empresarios y negocios familiares, los cuales no invirtieron mucho en las nuevas tecnologías y si hubieran querido no habrían podido porque éstas están en su mayoría sobre gravadas con impuestos que no permiten excedentes para reinvertir en capital.

    Italia además producía bienes de bajo costo, que ahora no pueden competir con China.

    Y luego Italia tiene un problema de gasto publico enorme, con sus secuelas de endeudamiento, impuestos altos y productividad más baja.

    El resultado es una tormenta perfecta. Que está por desencadenarse en cualquier momento sobre la Eurozona.  Que coste que les advertimos.