Etiqueta: FED

  • Interés falso, crisis real

    Interés falso, crisis real es la expresión que mejor sintetiza el conflicto reavivado en enero de 2026 entre Donald Trump y la Reserva Federal. Esta vez, el choque no fue solo retórico. Jerome Powell afirmó que el Departamento de Justicia (bajo la administración Trump) llegó a amenazar con una acusación penal vinculada a su testimonio sobre la renovación de la sede de la Fed, y calificó el movimiento como un “pretexto” para forzar a la autoridad monetaria a recortar tipos “más y más rápido”.

    En paralelo, Trump reforzó públicamente su preferencia por condiciones crediticias más laxas. El episodio más llamativo ocurrió el 10 de enero de 2026, cuando pidió un tope del 10% a la tasa de interés de las tarjetas de crédito durante un año (a partir del 20 de enero), sin detallar el mecanismo legal para imponerlo; el anuncio movió mercados y golpeó acciones de emisores y bancos.

    Presionar a la Fed es una mala idea (aunque “bajar tasas” suene popular)

    Para la tradición libertaria y, en particular, para la Escuela Austríaca, el problema no es solo “Trump vs. Powell”, sino el incentivo permanente a manipular el precio más importante de la economía: el tipo de interés. El interés no es un botón tecnocrático; es un precio intertemporal que coordina ahorro, inversión y consumo (la señal que conecta la preferencia temporal de millones de personas con los planes de empresas y bancos).

    Cuando una autoridad (o un poder político influyente sobre ella) empuja artificialmente las tasas a la baja, se distorsiona esa señal. En términos misesianos, el crédito barato no crea recursos reales: solo redistribuye y reordena decisiones. Ludwig von Mises advertía que la expansión del crédito no respaldada por ahorro real induce una prosperidad aparente que termina en ajuste: el auge se sostiene mientras el crédito se expande; cuando se frena, aparecen pérdidas y liquidaciones. Esa es la columna vertebral de la Teoría Austríaca del Ciclo Económico (Mises–Hayek): tasas artificialmente bajas → proyectos de inversión más “largos” y arriesgados (“malinvestment”) → choque con la realidad de recursos escasos → recesión/reestructuración.

    Dicho de forma menos académica: si el interés se “abarata” por presión política, se invita a empresas y hogares a endeudarse como si el ahorro abundara, aunque no sea cierto. El resultado típico no es bienestar sostenible, sino burbujas, asignación errónea de capital y, al final, un ajuste que castiga especialmente a quienes llegan tarde: trabajadores y pequeños ahorristas.

    El vínculo con inflación, empobrecimiento y “devaluación” del salario y del ahorro

    El relato popular suele presentar “bajar tasas” como un regalo: hipotecas más accesibles, consumo más fácil, bolsas contentas. La mirada austríaca pregunta: ¿a costa de qué?

    1. Efecto Cantillon (distribución desigual): el dinero nuevo (o el crédito creado) no entra parejo a la economía. Beneficia primero a quienes reciben el crédito antes (sector financiero, grandes deudores, Estado), mientras que los precios empiezan a subir antes de que los salarios del trabajador promedio se ajusten. Resultado: cae el salario real y se erosiona el ahorro.

    2. Inflación como fenómeno monetario: para los austríacos, la inflación es, en esencia, expansión de dinero/crédito; la suba de precios es el síntoma. Si el entorno político empuja a “dinero barato” y facilidades crediticias, se alimenta el riesgo de más expansión monetaria (directa o indirecta), con pérdida de poder adquisitivo.

    3. Empobrecimiento por incertidumbre y ciclos: los booms inducidos por crédito distorsionan la estructura productiva. El ajuste posterior destruye empleo y capital mal asignado. En ese vaivén, el trabajador paga dos veces: primero con encarecimiento del costo de vida, luego con inestabilidad laboral y estancamiento salarial.

    Por eso, desde esta óptica, la independencia del banco central no es un tecnicismo: es un dique imperfecto contra el uso político del dinero. Lo que narró Powell —amenazas y un clima de intimidación para conseguir recortes— se interpreta como un paso más hacia una política monetaria subordinada al ciclo electoral.

    ¿Y el tope a tasas de tarjetas? Popular, pero profundamente intervencionista

    La propuesta de Trump de capar al 10% las tasas de tarjetas de crédito añade otra capa al mismo impulso: si el crédito es caro, se ordena por decreto que sea barato. Pero, para un austríaco, un precio tope no elimina el riesgo ni el costo del capital: lo desplaza.

    • Si obligas a prestar barato en un segmento de alto riesgo (tarjetas), los intermediarios tienden a racionar crédito, subir comisiones, reducir límites o expulsar a los perfiles más vulnerables hacia opciones peores.

    • La tasa, guste o no, es información: refleja morosidad esperada, costo de fondeo y regulación. “Bajarla” por orden no hace que esas realidades desaparezcan.

    Además, el mensaje político combinado —presionar a la Fed por recortes y, a la vez, anunciar topes de tasas privadas— refuerza la percepción de que el objetivo es forzar una relajación financiera general, aun a costa de distorsionar señales y contratos.

    El atajo del “dinero barato” y su factura social

    Desde una perspectiva libertaria/austríaca, el problema de fondo no es si Powell “cede” o si Trump “gana” el pulso, sino el principio: intervenir el mercado financiero manipulando tasas —por presión política o por mandato— altera el mecanismo de coordinación que permite planificar a largo plazo. La aparente bonanza del crédito fácil suele pagarla el ciudadano común con inflación, pérdida del salario real, ahorros licuados y un ciclo de auge y caída que redistribuye riqueza hacia quienes están más cerca del grifo del crédito.

    En otras palabras: cuando el precio del tiempo (el interés) se politiza, la economía deja de guiarse por preferencias reales y pasa a guiarse por objetivos de corto plazo. Y la cuenta, tarde o temprano, llega al supermercado, al alquiler y a la libreta de ahorro del trabajador.

  • La reunión de la Fed: entre la cautela y la expectativa

    La reunión de la FED, o mejor expresado, del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) del 16-17 de septiembre de 2025 llega en un momento económico delicado en los Estados Unidos. Por un lado, la inflación persiste por encima del objetivo del 2 %, sobre todo en sus componentes núcleo, mientras que por otro, el mercado laboral empieza a mostrar signos de debilitamiento. Esto pone al banco central en la encrucijada de su doble mandato: estabilidad de precios y pleno empleo.

    Contexto inmediato

    • Los datos más recientes indican que en agosto hubo un crecimiento de precios sorprendentemente alto: la inflación general y la inflación núcleo (Core CPI) han escalado, contrariando algunas expectativas de que se moderarían.

    • Al mismo tiempo, la creación de empleo se ha mostrado más floja: en agosto los empleos agregados fueron limitados, con algunas revisiones a la baja de meses previos.

    • Finalmente, las expectativas de los mercados favorecen que la Fed esté preparando un recorte de tasa, pero la magnitud es tema de debate. Las probabilidades apuntan a una reducción de 0,25 puntos porcentuales (25 basis points) en la tasa de interés de los fondos federales, que llevaría el rango a aproximadamente 4 %-4,25 %.

    Posibles escenarios

    1. Recorte moderado (-25 pb) + discurso moderado (“dovish”)
      Este parece ser el escenario base más probable. La Fed bajaría la tasa un cuarto de punto, acompañado de señales de que seguirá vigilando de cerca la inflación, pero admitiendo que el desempeño del empleo refuerza la necesidad de alivio monetario. Esto podría calmar expectativas, aliviar mercados financieros, pero sin comprometer que nuevas subidas podrían reactivarse si los precios vuelven a acelerarse.

    2. Recorte mayor (-50 pb) sorpresa
      Una posibilidad menos probable pero presente en algunos análisis: un recorte de medio punto. Este escenario requeriría que los datos recientes de inflación empiecen a mostrar un descenso claro, y que el mercado laboral esté bastante deteriorado. Ello podría generar alivio inmediato en mercados, pero con riesgos elevados en términos de inflación futura y dependencia de los estímulos.

    3. Mantener tasa sin cambios
      Este escenario se vuelve plausible si nuevos reportes muestran que la inflación se mantiene alta o sube, o si el riesgo de presiones externas (aranceles, precios de energía, etc.) empeora. En ese caso, la Fed podría “esperar más evidencias”, posponiendo un recorte para posteriores reuniones. Aunque los mercados lo verían como decepcionante, podría interpretarse como prudencia ante riesgos.

    Lo que observará el mercado

    • Las proyecciones trimestrales del FOMC  serán clave: cuántos cortes de tasa esperan los miembros para lo que resta del año. Si la mediana apunta a varios recortes, fortalecerá expectativas de menor costo de crédito.

    • El comunicado y conferencia de prensa del presidente de la Fed, Jerome Powell: el tono, el énfasis que ponga sobre el balance riesgo-inflación vs. riesgo empleo, si menciona factores externos como los aranceles o problemas en la cadena de suministro.

    • Cómo reacciona el mercado de bonos y las expectativas de inflación futura (mercados de swaps, breakevens) tras las señales de la Fed. Un recorte “dovish” podría bajar los rendimientos de largo plazo, mientras que un comunicado que alerte inflación puede generar el efecto contrario.

    Riesgos y tensiones

    • Si la Fed recorta demasiado pronto o con demasiado optimismo, corre el riesgo de tener una inflación persistente, lo que erosionaría la credibilidad monetaria.

    • Si espera demasiado, el deterioro laboral podría profundizarse, lo que podría llevar a desempleo mayor, menor confianza de consumidores e inversores; los mercados podrían reaccionar negativamente si sienten que la Fed ha sido insensible al deterioro económico.

    • Las presiones políticas también son intensas: administración de Trump ha pedido recortes más agresivos, lo que pone al Fed en una posición incómoda entre independencia y expectativas públicas.

    La reunión de septiembre 2025 parece perfilarse como el punto de inflexión para la Fed: un recorte moderado de tasas parece casi seguro, pero mucho dependerá de cómo presenten el panorama futuro. ¿Se inclinarán por un enfoque cauteloso, advirtiendo de riesgos inflacionarios, o darán esperanzas de una serie de recortes antes de fin de año? Este turno podría definir la confianza que los agentes económicos depositan en la capacidad de la Fed para manejar su doble mandato sin sacrificar uno por otro.

    Evolución de inflación y desempleo en EE.UU. (jul 2024 – sep 2025)

    Aquí se muestra la dinámica que enmarca las decisiones de la Fed: la inflación descendiendo lentamente, pero aún por encima del objetivo del 2%, y el desempleo con una tendencia al alza.

    Panamá bajo la sombra de la Fed

    La reunión de septiembre de 2025 no solo traza el rumbo de la economía estadounidense, sino también de aquellos países cuya realidad financiera depende directamente del dólar. Panamá es, quizás, el ejemplo más claro: sin banco central propio ni moneda nacional, su política monetaria es, en la práctica, la política de la Fed.

    Un ciclo de tasas altas en EE.UU. implica para Panamá un crédito más caro, menor flujo de capitales hacia sectores productivos y un freno en la inversión, especialmente en construcción, logística y servicios financieros. Si, por el contrario, la Fed comienza a recortar tasas, Panamá experimentará un alivio casi inmediato en sus costos de financiamiento y un impulso en la actividad económica interna.

    Lo que para otros países puede mitigarse con decisiones locales de política monetaria, en Panamá se transforma en un ejercicio de adaptación: solo le queda fortalecer su política fiscal, apuntalar la transparencia y diversificar su base productiva para reducir la dependencia de los vaivenes externos.

    Las decisiones de la Fed no son un dato externo para Panamá: son «su política monetaria real», y comprenderlo es clave para anticipar escenarios y diseñar respuestas más inteligentes frente a un entorno global incierto.

  • Reserva Federal Mantiene la Tasa de Referencia: Implicaciones para Panamá y los Créditos en Dólares

    El 12 de junio de 2024, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) emitió un comunicado importante a través del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), anunciando que mantendrá la tasa de interés de los fondos federales en el rango del 5.25% al 5.5%. Esta decisión se basa en la observación de indicadores económicos recientes que sugieren una expansión continua de la actividad económica, con un mercado laboral robusto y una tasa de desempleo baja. Aunque la inflación ha disminuido durante el último año, sigue siendo elevada, y el Comité ha reconocido avances modestos hacia su objetivo del 2%.

    La Reserva Federal tiene como objetivo lograr el máximo empleo y una inflación del 2% a largo plazo. Según el comunicado, los riesgos para alcanzar estos objetivos han mejorado en el último año, aunque el panorama económico sigue siendo incierto, y la atención a los riesgos de inflación sigue siendo alta.

    Para apoyar estos objetivos, el Comité decidió mantener el rango objetivo para la tasa de los fondos federales y continuar reduciendo sus tenencias de valores del Tesoro, deuda de agencias y valores respaldados por hipotecas. El Comité subrayó su fuerte compromiso con el objetivo de retornar la inflación al 2%.

    Implicaciones para Panamá

    Panamá, como un país que utiliza el dólar estadounidense como su moneda oficial, siente directamente las políticas monetarias de la Reserva Federal. La decisión de mantener la tasa de interés puede tener varias implicaciones para la economía panameña y para los individuos con deudas en dólares.

    1. Endeudamiento Externo:
    Panamá tiene un nivel considerable de deuda externa, y las tasas de interés globales influyen en el costo de esta deuda. Mantener la tasa de referencia elevada implica que el servicio de la deuda seguirá por ahora  siendo costoso, impactando las finanzas del gobierno y limitando su capacidad para realizar inversiones públicas o aumentar el gasto social.

    2. Hipotecas y Créditos en Dólares:
    Para los panameños con hipotecas y créditos en dólares, mantener la tasa de interés alta puede significar que las tasas de interés locales también se mantendrán elevadas. Esto resulta en pagos de intereses  para préstamos hipotecarios y personales que no van a disminuir, obligando a los tomadores de créditos a considerar muy bien el presupuesto de sus hogares, especialmente los ingresos en una economía en transición con el nuevo gobierno y la capacidad de gasto de los consumidores en general.

    Impacto en el Común de la Gente

    La decisión de la Reserva Federal también afecta a las personas comunes que tienen créditos en dólares. Los individuos que ya enfrentan dificultades financieras no van a encontrar alivio para poder cumplir con sus obligaciones de deuda. Además, la incertidumbre económica que es normal al inicio de un nuevo gobierno, puede influir en las decisiones de gasto e inversión de las familias y empresas.

    1. Inflación y Costo de Vida:
    Aunque la inflación en EE.UU. ha mostrado signos de moderación, el nivel elevado de inflación puede trasladarse a Panamá, aumentando el costo de vida. Los precios de bienes y servicios pueden seguir subiendo, erosionando el poder adquisitivo de los consumidores. Habrá que estar expectantes si la nueva Administración tiene previsto tomar algún tipo de nueva deuda para paliar el desastre financiero en la que quedan las cuentas públicas con el gobierno que se va.

    2. Ahorros e Inversiones:
    Por otro lado, aquellos con ahorros en dólares pueden beneficiarse de tasas de interés más altas en cuentas de ahorro y depósitos a plazo. Sin embargo, las inversiones en mercados financieros enfrentan volatilidad debido a las expectativas sobre futuras decisiones de la Reserva Federal.

    La decisión de la Reserva Federal de mantener la tasa de interés de referencia estable refleja un equilibrio cuidadoso entre apoyar el crecimiento económico y controlar la inflación. Para países como Panamá, esta política tiene ramificaciones significativas, afectando tanto a las finanzas públicas como a los individuos con deudas en dólares. Es importante que tanto el gobierno como los ciudadanos monitoreen de cerca las políticas de la Reserva Federal y sus posibles impactos, para poder tomar decisiones financieras informadas y mitigar cualquier efecto adverso en la economía doméstica.

  • La FED se abstuvo de subir los tipos de interés: puede que aún sea demasiado pronto para empezar a celebrar

    Los funcionarios de la Reserva Federal mantuvieron estables los tipos de interés en su reunión mensual de política monetaria del 20 de septiembre de 2023, apenas la segunda vez que lo hacen desde que se embarcaron en una campaña de subida de tasas hace un año y medio. Pero es lo que insinuaron, más que lo que hicieron, lo que llamó la atención de muchos economistas: los funcionarios de la Reserva Federal indicaron que no esperan que las tasas terminen 2023 más altas de lo que predijeron en junio, cuando publicaron sus proyecciones por última vez.

    tipos de interés

    Desde que comenzó el ciclo de alzas, a los observadores les ha preocupado si el aumento de las tipos de interés podrían empujar a la economía estadounidense a una desaceleración. Algunos incluso han especulado que ya había comenzado una recesión . Sin embargo, la economía ha sido más resistente de lo que muchos esperaban, y ahora muchos economistas se preguntan si el aparentemente imposible aterrizaje suave –es decir, una desaceleración que evite el colapso de la economía– se ha convertido en una realidad.

    Como profesor de finanzas , creo que es prematuro empezar a celebrar. La inflación sigue siendo casi el doble del objetivo del 2% de la Reserva Federal , y se espera que llegue a alrededor del 4% en septiembre. Es más, la economía sigue creciendo bastante rápido, y las previsiones de consenso muestran que el producto interno bruto aumentará casi un 3% este trimestre . Algunos datos iniciales sugieren que podría tratarse de una estimación baja .

    ¿Qué sigue para las tasas de interés?

    Los observadores de la Fed están analizando cada palabra del banco central para determinar si se producirá otra subida este año o el próximo, o si el ciclo realmente ha terminado. Para comprender esa decisión, es útil considerar el panorama más amplio.

    Si bien la economía estadounidense ciertamente ha evitado una recesión durante más tiempo del que muchos esperaban, la batalla contra la inflación está lejos de terminar. De hecho, ésta no sería la primera vez que pareciera que la economía evitaría un aterrizaje suave. Durante los próximos meses, no es probable que la economía implosione sin una chispa importante .

    Sin embargo, es posible que la inflación no siga cayendo tan rápidamente durante el próximo año, lo que significa que la Reserva Federal aún podría subir las tasas más de lo que algunos esperan . Si los crecientes precios del petróleo continúan aumentando los costos de transporte , otros bienes también podrían encarecerse, lo que puede significar tasas de interés más altas por más tiempo.

    ¿Es este realmente el final?

    Aunque el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, pareció indicar que el comité se está acercando al final del ciclo de alzas, sólo el 10% de los economistas espera que haya terminado en este punto; tampoco es que el historial de los economistas en el pronóstico de tasas sea excelente. Esto se debe en gran medida a que Powell ha dejado claro que la Reserva Federal está basando sus decisiones en datos económicos , que hasta ahora han sido sólidos y, con suerte, continuarán en esa dirección.

    Entonces, mientras todos observan a la Reserva Federal esta semana, también deberían estar atentos a las condiciones económicas más amplias. Con suerte, los datos reportados seguirán siendo lo suficientemente sólidos como para evitar una desaceleración, pero no tanto como para que la inflación se recupere.

    D. Brian Blank, Assistant Professor of Finance, Mississippi State University

    This article is republished from The Conversation under a Creative Commons license. Read the original article.

  • La Reserva Federal evalúa aumentar tasas de interés ante inflación creciente

    La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) ha decidido mantener las tasas de interés sin cambios en su reunión de junio, lo que significa un respiro para consumidores e inversores. Sin embargo, esta pausa no durará para siempre, ya que se espera que la Reserva Federal realice dos aumentos adicionales en 2023. Esto marca un cambio significativo en comparación con las expectativas anteriores de los funcionarios de la Reserva Federal, quienes no esperaban tasas tan altas desde 2001.

    Varios factores están impulsando esta agresividad de la Reserva Federal. La inflación persistente, el mercado laboral en auge y una economía resistente están influyendo en sus decisiones. Los precios han aumentado un 4% en mayo en comparación con el año anterior, y los precios centrales, que excluyen los alimentos y la energía, están subiendo un 5,3%. Además, la contratación de empleados no muestra signos de detenerse, con los empleadores sumando más del doble de empleos que antes de la pandemia en 2019. Los consumidores siguen gastando e impulsando «el crecimiento económico».

    Sin embargo, existe incertidumbre sobre si la FED cumplirá con los dos aumentos estimados. Las proyecciones son solo una indicación del futuro y el pronóstico económico actual es más complicado de lo habitual. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, enfatizó que estas proyecciones no son una garantía y que no se ha tomado ninguna decisión.

    Los inversores no esperan que la Reserva Federal aumente las tasas tanto como se prevé. Después de otro aumento en julio, se espera que la FED mantenga las tasas estables hasta finales de año, según el índice FedWatch de CME Group. Incluso algunos economistas no están convencidos de que la Reserva Federal aumentará las tasas dos veces más. Algunos predicen solo un aumento adicional, mientras que otros no esperan ningún aumento más este año.

    La inflación es un factor clave en estas proyecciones divergentes. Los funcionarios de la FED han revisado al alza sus expectativas de inflación. La estimación mediana para la inflación central en 2023 es del 3,9%, en comparación con el 3,6% proyectado en marzo. También se espera que el desempleo no alcance niveles tan altos como se preveía anteriormente, con una estimación del 4,1% en lugar del 4,5% pronosticado hace tres meses.

    El temor en los mercados es que combatir la inflación pueda llevar a una recesión. Durante la década de 1970 y principios de la década de 1980, la alta inflación se vio acompañada de una recesión, lo que ha llevado a la creencia de que una desaceleración económica es la única forma de controlar la inflación. Además, la Reserva Federal no ha tenido éxito en el pasado al elevar las tasas de interés adecuadamente. Las últimas tres subidas de tasas han resultado en dos recesiones y una desaceleración económica.

    La decisión de cuántos aumentos más realizará la Reserva Federal también depende de cómo el estrés en los bancos regionales podría frenar la economía.

    El reciente colapso de algunos bancos regionales ha generado preocupaciones sobre el impacto de posibles subidas de tasas en la economía. Aunque las condiciones financieras se han endurecido, las consecuencias completas de las subidas de tasas pueden tardar en materializarse. La FED está evaluando cuidadosamente el efecto de los fallos bancarios y su duración antes de decidir sobre futuras subidas de tasas.

    En resumen, la FED está considerando aumentar las tasas de interés en respuesta a la creciente inflación y al «fortalecimiento de la economía» explican ellos. La economía austríaca explicaría esto de otra forma: que básicamente el nivel de emisión monetaria supera la producción de bienes y servicios ofertados en el mercado y eso causa una distorsión de los precios relativos. Lo que «se ve» es el fortalecimiento de la economía»; lo que «no se ve» es que ese gasto imparable está causado no por ahorros genuinos, sino por billetes tirados al mercado creados a partir de la máquina de emisión monetaria. Aunque se esperan dos aumentos más en 2023, existen divergencias en las proyecciones y la incertidumbre es alta. Los inversores no esperan que la Reserva Federal cumpla completamente con estas expectativas, y la posibilidad de una recesión y el estrés en los bancos regionales también influyen en las decisiones de la Reserva Federal. Se espera que la Reserva Federal evalúe cuidadosamente la situación antes de tomar medidas adicionales. Si las toma y se cumplen los aumentos, en Panamá debería esperarse un aumento en las tasas bancarias, podría esperar un ligero aumento en su hipoteca o préstamo del carro; por lo que mejor evite endeudarse y pague a tiempo su deuda si la tiene.

  • Jeff Bezos coincide con Goldman Sachs y JPMorgan sobre posible recesión económica

    “Lo peor está por venir”, advirtió hace unos días el FMI, mientras el CEO de JPMorgan calificó la situación económica como “muy, muy seria”. Jeff Bezos, ha sido el último en unirse al comentario sobre una posible recesión.

    La economía mundial se sigue tensando y los líderes corporativos de EE. UU. anticipan que se avecinan momentos difíciles.

    El fundador de Amazon, Jeff Bezos, ha sido el último en unirse a las advertencias sobre el estado de la economía estadounidense. En un tweet reciente, el antiguo presidente de la gigante de comercio electrónico se mostró de acuerdo con las declaraciones del CEO de Goldman Sachs, David Solomon, quien dijo el martes pasado que veía una buena posibilidad de recesión.

    “Sí, las probabilidades en esta economía te dicen que bajes las compuertas“, escribió Bezos, haciéndose eco de los comentarios de Solomon.

    El multimillonario creador de Amazon adjuntó en la publicación una entrevista realizada el martes al CEO del banco, en la que este sugirió a los inversores a mantenerse cautelosos y prepararse ante un posible escenario de recesión económica.

    “Creo que hay que esperar que ahora haya más volatilidad en el horizonte. Eso no significa que tengamos un escenario económico realmente difícil. Pero en la distribución de los resultados, hay una buena posibilidad de que tengamos una recesión en los Estados Unidos”, dijo Solomon en una entrevista con CNBC.

    El representante de la reputada institución financiera destacó el endurecimiento de las condiciones en el mercado de cara a la galopante inflación económica. La Reserva Federal de EE. UU. ha sido estricta con las subidas de tasas de interés este 2022 en un intento por frenar la mayor inflación que ha visto el país en cuatro décadas. Los mercados han enfrentado presión, con las acciones deslizándose durante gran parte del año, mientras las criptomonedas también han registrado un comportamiento similar.

    Ante la posibilidad de que este panorama se extienda por otro año, Solomon aconsejó ampliamente a los inversores a mesurar su apetito por el riesgo. “Es un momento para pensar con más cautela sobre su caja de riesgo, su apetito por el riesgo”, comentó, y agregó más adelante: Ese entorno que se dirige hacia 2023 es uno para el que debe ser cauteloso y estar preparado.».

    Lo peor está por venir

    Aunque no todos los líderes parecen coincidir sobre la gravedad del estado de la economía, otro ejecutivo de un megabanco estadounidense también había sonado las alarmas recientemente sobre la posibilidad de una recesión.

    El CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, ya había calificado hace unos días la situación económica de EE. UU. como “muy, muy seria”. En una entrevista del 10 de octubre, abordó algunos de los mismos indicadores, como los aumentos de tasas de la FED, así como la guerra en Ucrania, para alertar sobre el advenimiento de un panorama desalentador a nivel global en los próximos meses.

    “Estas son cosas muy, muy serias que creo que probablemente empujarán a EE. UU. y al mundo, quiero decir, Europa ya está en recesión, y es probable que pongan a EE. UU. en algún tipo de recesión dentro de seis a nueve meses”, dijo Dimon a CNBC.

    El ejecutivo del banco más grande de EE. UU. fue reacio a predecir un tiempo preciso de duración para la recesión, pero pareció coincidir con Solomon en la necesidad de reducir la exposición al riesgo. Apuntó a que desde JPMorgan se están preparando para el peor escenario, por lo que serán “muy conservadores” en sus inversiones.

    Los comentarios de Dimon se produjeron la misma semana en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó nuevamente sus expectativas de crecimiento económico global. En un informe de la semana pasada, el organismo indicó una proyección negativa para el crecimiento mundial de 2,7% el próximo año, con un 25% de probabilidad de que caiga por debajo del 2%.

    “Más de un tercio de la economía mundial se contraerá este año o el próximo, mientras que las tres economías más grandes (Estados Unidos, la Unión Europea y China) seguirán estancadas”, dijo Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, según citó CNN. El organismo mencionó factores como la guerra, la alta inflación y la desaceleración en China, y vino con una advertencia poco alentadora: Lo peor está por venir, y para muchas personas 2023 se sentirá como una recesión.

    ¿Momento para Bitcoin?

    Así como han habido pronósticos contradictorios sobre el crecimiento económico global, los expertos también han mostrado algunas posturas encontradas sobre el lugar de Bitcoin en medio de los posibles escenarios de mayor deterioro económico.

    Si bien la política agresiva de la FED ha reducido el apetito de los inversores por los activos de riesgo, causando una vertiginosa caída en los precios de Bitcoin y las demás criptomonedas este año, algunos inversores reputados parecen coincidir en que la moneda digital insigne podría ofrecer una salida e incluso un alivio en tiempos difíciles.

    El famoso inversor de valor y administrador de fondos, Bill Miller, reiteró recientemente su postura a favor de Bitcoin, que calificó como un activo “incomprendido” con capacidad de brindar beneficios en catástrofes financieras. Es “una póliza de seguros contra un desastre financiero”, dijo sobre la cripto en un evento de Forbes, haciéndose eco de declaraciones anteriores.

    Otras figuras reputadas, como el escritor y gurú financiero, Robert Kiyosaki, también han sido particularmente optimista con Bitcoin este año, en medio del contexto de inflación, aumento de tasas y temores de recesión.

    Kiyosaki, quien ha compartido pronósticos económicos aún más pesimistas, ha aconsejado en varias oportunidades comprar oro, plata y Bitcoin como protección ante un escenario de crisis global. Si bien ha anticipado que estos activos podrían caer más de precio, cree que se desempeñarán mejor que activos tradicionales como las monedas fiduciarias y las acciones.

    Fuente: DiarioBitcoin.

  • El Premio Nobel a Ben Bernanke es otro galardón a Milton Friedman

    Este 10 de octubre la Academia Sueca otorgó el premio Nóbel de economía 2022 a Ben S. Bernanke, Douglas W. Diamond y Philip H. Dybvig.

    En esta nota queremos hacer una evaluación de las contribuciones de Bernanke a la teoría de las crisis financieras y a su gestión para atender la crisis subprime de 2008.

    Lo cierto es que Bernanke se ha declarado en más de una oportunidad, como un alumno de Milton Friedman y Anna Schwartz en lo que refiere a su estudio de la gran depresión. En su libro Historia monetaria de los Estados Unidos, ambos autores explicaron que el error de la Reserva Federal estuvo en no evitar la contracción secundaria de dinero del período 1929-1933 provocando la pérdida de más de 10.000 bancos, la pérdida de actividad económica y la generación de un alto desempleo.

    En términos técnicos, o de la teoría cuantitativa del dinero (MV= Py), se trata de una contracción en el ingreso nominal MV, o más precisamente la caída en la Velocidad de circulación del dinero (V), lo que se corresponde con un aumento de la demanda de dinero (Md).

    En términos más coloquiales, una vez que inicia la crisis, las personas tienen incertidumbre y temores que los lleva a incrementar su demanda de dinero, su atesoramiento, a partir del cual reducen sus gastos e inversiones.

    Friedman y Schwartz recomendaban entonces, que en este caso particular, la autoridad monetaria debía incrementar la masa monetaria (M) en la misma proporción que bajaba V, para así evitar la deflación de precios, y con ello la caída de actividad y empleo.

    La medida, para este caso particular, tuvo un consenso amplio en la Academia, y fue Bernanke, en representación de la Fed, quien afirmó en 2002 que de ocurrir un escenario similar la autoridad monetaria no cometería el mismo error.

    En 2008, cuando Bernanke ya estaba al frente de la Fed, tomó aquellas lecciones de Friedman y Schwartz y aplicó una política de fuerte liquidez para contrarrestar el incremento en la demanda de dinero, consiguiendo así reducir el desequilibrio monetario que de otro modo hubiera repetido el temido escenario de los años 1930.

    Para una parte de la literatura que evaluó la crisis de 2008, Bernanke incluso fue más lejos, y con sus políticas oportunas de rescate de empresas y bancos “que eran demasiado grandes para caer”, evitó que el sistema financiero cayera como un efecto dominó, lo que en definitiva salvó también a la economía real.

    Pero hay otra parte de la literatura que señala que la intervención no fue benigna, que en lugar de políticas de redescuento la intervención debió aplicar operaciones de mercado abierto, y que los salvatajes a las empresas nos dejan con un “riesgo moral” que evita que aprendamos de nuestros errores. Más importante aún, la expansión de liquidez que inició en 2008 nos dejaba con una economía recuperada ya desde 2011, pero aun con tasas de interés cercanas a 0 % en el período 2008 a 2016, la economía americana no parecía reaccionar.

    En 2016 la Fed intentó subir las tasas de interés pero rápidamente observó que la economía americana era un castillo de naipes, con riesgo de recesión. Decidieron dar un paso atrás en esta medida, y más bien esperar que la recuperación fuera más vigorosa, y que la economía empezara a crecer. Las tasas de interés cercanas a 0 % no pudieron lograr en el período 2016-2020 que la economía rebotara, lo que habría escenarios similares a la economía japonesa, que tiene dificultades de crecimiento desde principios de los años 1990.

    Mi hipótesis es que la pandemia vino a tapar estos desequilibrios monetarios con una fuerte recesión, que dejó a la economía en un nuevo escenario similar al de 1930. Ya sin Bernanke, pero con el mismo manual, ante el temor y la incertidumbre que generó el covid-19, la Fed volvió a contrarrestar la caída de V con aumentos “nunca vistos” de M.

    La economía se recuperó sobre la base de estos estímulos, sumado a la flexibilización de las restricciones por cuarentenas, pero deja para adelante un nuevo escenario desafiante, en el que ni el propio Bernanke tiene claro cómo atender. La discusión hoy no incluye la expansión monetaria de 2008-2020, que fue muy extensa en tiempo, y muy profunda en cantidad de dinero. Por ello insisto que los efectos de la política de Bernanke quedaron ocultos en la pandemia. Hoy lo que abre una nueva literatura es la política de 2020-2021, pues ha dejado pequeño al ciclo anterior.

    La contracción monetaria que inició en la post pandemia intenta paliar los efectos inflacionarios que ya son visibles en todos los indicadores, pero si bien es posible que tenga éxito en ese cometido, también puede dejarnos con una nueva gran recesión similar a aquellas de 1987, 2001, 2008, 2020.

    En términos del economista argentino Guillermo Calvo estamos ante un nuevo Sudden Stop que provocará una nueva gran recesión. En términos de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek estamos ante las viejas lecciones de la teoría austriaca del ciclo económico.

    Es una pena que en este premio la Academia Sueca no haya incluido a los economistas Lawrence H. White y George Selgin, como expertos modernos en esta literatura, quienes podrían contribuir a evitar que el mundo siga siendo convulsionado con malas políticas monetarias.

    El autor, Adrián Ravier,  es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. 

    Este artículo fue publicado originalmente en Punto de Vista Económico el 11 de octubre de 2022.

  • Adopción de Bitcoin en EEUU y Eurozona sigue aumentando según FED y BCE

    Un estudio de la Reserva Federal (FED) reveló que los estadounidenses más adinerados son los más propensos a usar criptomonedas. La mayoría las aprovecha como herramientas de inversión, no de pago. También revela que la adopción de Bitcoin va en aumento, al igual que en Europa.

    • 12% de estadounidenses tienen criptomonedas
    • 46% de los usuarios tienen ingresos de más de USD $100k anuales
    • 11% afirma usar criptomonedas como inversión, solo el 2% para hacer compras o pagos
    • El 1% usó criptomonedas para enviar a amigos o amistades
    • El número de personas en los Estados Unidos que utiliza criptomonedas ha ido en aumento y la mayoría son parte de la población desbancarizada, sugiere una encuesta reciente.

    La Reserva Federal de los EE. UU. (FED), el banco central de la nación americana, publicó este lunes su informe anual que examina la vida financiera de los estadounidenses y que por primera vez incluyó las criptomonedas. Se trata del reporte «Bienestar económico de los hogares de EE. UU. en 2021», basado en los resultados de una encuesta que se distribuyó entre 11.000 personas durante octubre y noviembre del año pasado.

    El estudio anual evalúa una serie de factores que buscan medir la salud económica de los consumidores, incluyendo preguntas sobre los ingresos, tipos de trabajo, impuestos, créditos bancarios y otros datos relacionados al gasto y las circunstancias financieras de los ciudadanos. La encuesta por primera vez incluyó preguntas sobre la propiedad y la adopción de criptomonedas.

    12% de estadounidenses tienen criptomonedas

    Los datos recopilados por la FED revelaron que, para 2021, el 12% de la población adulta en los EE. UU. tenía o utilizaba monedas digitales como Bitcoin. En general, el estudio sugiere que la mayoría de los usuarios de criptomonedas no tienen tanto interés por su utilización como mecanismo de pago; en cambio, acuden a la nueva clase de activos como un instrumento de inversión.

    De este grupo, el 11% afirmó que utilizaba las criptomonedas como una forma de inversión, mientras que el «2% de los adultos dijo que había utilizado criptodivisas para comprar algo o hacer un pago en los 12 meses anteriores, y el 1% las utilizó para enviar dinero a amigos o familiares», indicó el informe.

    Asimismo, la investigación también halló que los usuarios que acudieron a las criptomonedas tenían el doble de probabilidades de no estar bancarizadas que las personas que no las usaban en absoluto.

    El uso de criptodivisas como inversión fue mucho más común que el uso para transacciones o compras. Sin embargo, aunque el uso transaccional de las criptodivisas fue bajo, los que utilizaban las criptodivisas para comprar en lugar de como inversión carecían con frecuencia de cuentas bancarias y de tarjetas de crédito tradicionales.

    La adopción se ve entre los más ricos

    En este sentido, la autoridad monetaria norteamericana encontró que el estatus socioeconómico de la población también era un factor en la tendencia de adopción de activos digitales. Como tal, es más probable que los adultos con ingresos más bajos acudan a las criptomonedas para fines transaccionales, mientras que los que tienen ingresos más altos las usen como inversión, según reveló el estudio.

    “El 46% de los que utilizaban criptodivisas sólo para invertir tenían unos ingresos de USD $100.000 o más, mientras que el 29% tenía unos ingresos inferiores a 50.000 dólares», señaló el informe. “Además, el 99% de los que invertían en criptodivisas, pero no las utilizaban para transacciones, tenían una cuenta bancaria, y el 89% de los inversores en criptodivisas no jubilados tenían al menos algunos ahorros para la jubilación». Más adelante, el estudio aborda aún más esta brecha:

    El trece por ciento de los que usaron criptodivisas para transacciones carecen de cuenta bancaria, comparado con el 6 por ciento de los adultos que no usaron criptodivisas. Del mismo modo, el 27% de los usuarios de criptodivisas para transacciones no tienen tarjeta de crédito, superando el 17% de los usuarios que no tienen tarjeta de crédito.

    adopción

    Adopción de criptomonedas entre las poblaciones no bancarizada, sin tarjetas de crédito y sin ahorros para la jubilación, en ese orden. Azul oscuro para los que no usan criptoactivos, azul medio para quienes la usan para transacciones, el tono más claro representa a los que la usan como inversión. Fuente: Informe de la FED

    Los resultados de la encuesta sugieren, en última instancia, que los estadounidenses más adinerados son los que están ingresando rápidamente al criptoespacio. El grupo con “ingresos desproporcionadamente altos“, como destacó la FED, y que está invirtiendo en criptomonedas, es parte de la población bancarizada, que goza, en su mayoría, de ahorros para la jubilación.

    A la FED le interesa saber de Bitcoin

    Como señala The Block, la investigación se realizó antes del aumento de la variante Ómicron en 2021. La Reserva Federal reconoció que éste y otros cambios en el panorama económico podrían haber afectado el resultado del estudio si la investigación se hubiera realizado más tarde.

    Aún así, el informe indicó que el bienestar financiero autoinformado estaba en su nivel más alto desde que comenzó la encuesta en 2013. La incorporación de criptomonedas en este estudio es la última señal del creciente interés del banco central de los EE. UU. por comprender la criptoeconomía en crecimiento.

    En la Eurozona, la adopción es del 10 %.

    Curiosamente, una publicación del Banco Central Europeo (BCE), aparece un día después de que la Reserva Federal de Estados Unidos difundiera su informe anual, que examina los movimientos financieros de los ciudadanos de ese país. El BCE indicó que uno de cada diez hogares en la zona euro había comprado criptoactivos como Bitcoin. La publicación ofrece los resultados recientes de la Encuesta de Expectativas del Consumidor (CES) del BCE para seis grandes países de la zona del euro, que reveló que hasta el 10% de los hogares pueden poseer criptoactivos. Los países encuestados fueron: España, Bélgica, Francia, Alemania, Italia y Países Bajos.

    Según el documento del BCE, la demanda de cripto, tanto de particulares como de inversores institucionales en Europa también ha aumentado. Refiere a un estudio hecho por Fidelity Digital Asset que reveló que 56 % de los inversores institucionales europeos encuestados tienen cierto nivel de exposición a los activos digitales (frente al 45 % en 2020) y su intención de invertir también tiende al alza. “Una razón podría ser que las medidas tomadas por las autoridades públicas pueden haber sido interpretadas como una aprobación de los criptoactivos, aunque estos últimos siguen sin estar regulados en gran medida”, dice el informe del BCE.

    El informe se detiene en explicar la situación de los inversores minoristas en Europa “que representan una parte importante de la base de inversores de criptoactivos”.

    Dice que la mayoría de los propietarios de criptoactivos informaron tener menos de EUR €5.000 (USD $5.355) en criptoactivos, con un mayor predominio de inversiones más pequeñas (por debajo de 1.000 euros) en este grupo.

    Específicamente, el 37 % de los encuestados informó tener criptomonedas por valor de hasta EUR €999 (1.065 dólares), mientras que el 29 % tenía entre EUR €1.000 y EUR €4.999 y el 13 % tenía entre EUR €5.000 y EUR €9.999.

    En el otro extremo del espectro, alrededor del 6 % de los propietarios de criptoactivos confirmaron que tenían más de EUR €30.000 (alrededor de USD $32.000) en criptoactivos.

    “Al observar los quintiles de ingresos de los encuestados, el patrón tiene en gran medida forma de U: cuanto mayor es el ingreso de un hogar, más probable es que tenga criptoactivos, y es más probable que los hogares de bajos ingresos tengan criptoactivos que los hogares de ingresos medios”.

    Ambos informes indican que el bienestar financiero y relacionado a la adopción de criptomonedas está en su nivel más alto desde que comenzó la encuesta en 2013 en el caso de la FED.

    Fuentes: FED, BCE, DiarioBitcoin, The Block

  • Bank of America advierte que se avecina un “shock de recesión” económica

    En una nota financiera, Michael Hartnett, estratega del Bank of America habló a los clientes de un oscuro panorama en Estados Unidos con shock de recesión económica.

    El estratega jefe de inversiones de Bank of America (BoFA), Michael Hartnett, explicó el jueves pasado en una nota financiera semanal a los clientes del banco que la economía estadounidense podría entrar en recesión.

    La nota del estratega de BoFA detalló además que las criptomonedas podrían superar a los bonos y las acciones.

    Específicamente, el analista advirtió que la economía de EE. UU. podría sentir importantes impactos económicos. En los últimos tiempos, la inflación en los Estados Unidos se ha disparado y la Reserva Federal (FED) ha sentido la necesidad de intervenir. El 16 de marzo, la Reserva Federal de EE. UU. elevó la tasa bancaria de referencia por primera vez desde 2018, y el banco central espera seis aumentos más este año. La agencia Reuters publicó que Harnett advierte que la situación macroeconómica está empeorando.

    Ya se venía habando de una recesión inminente en todo el mundo, y ahora es éste importante banco de EE. UU. el que ha emitido su propio pronóstico nefasto para la economía mundial.

    Ha pasado más de un mes desde que Rusia invadió Ucrania, lo que provocó consecuencias imprevistas y prolongadas para la economía mundial. Combinado con un problema de inflación que ya estaba disparando los precios de prácticamente todos los productos básicos, las instituciones globales han comenzado a hacer sonar las alarmas de que estamos al borde de una recesión anticipada desde hace mucho tiempo. Hartnett advirtió: “El ‘shock inflacionario’ empeora, el ‘shock de tasas’ acaba de comenzar, el ‘shock de recesión’ se acerca”.

    Hacia una recesión

    El analista de Bank of America advierte que «la inflación siempre precede a las recesiones» y que las políticas monetarias más estrictas que se implementan para controlar el aumento de los precios hacen que sea muy probable un «shock de recesión».

    La inflación ha sido la pesadilla de la economía estadounidense durante meses, y las tasas han alcanzado nuevos máximos desde que comenzó la guerra. La tasa de inflación anual saltó al 7,9% en febrero, la más alta en cuatro décadas.

    Las declaraciones del analista de BoFA siguen a los mercados de bonos de EE. UU. que también indican que se pronostica una recesión económica.

    Las tasas de interés más altas han llevado a una inversión de la llamada curva de rendimiento , lo que significa que los rendimientos a corto plazo se han vuelto repentinamente mucho más atractivos que los tradicionalmente más altos a largo plazo. Un aumento en los rendimientos a corto plazo es un indicador de que los inversores creen que el futuro inmediato del mercado es mejor que la perspectiva a largo plazo.

    Los analistas de BofA dicen que esta inversión es una señal de que se acerca una recesión. “Las curvas de rendimiento siempre se inclinan cuando comienzan las recesiones”, dice el informe.

    Esto tuvo lugar la semana pasada cuando se invirtió el diferencial entre los rendimientos del Tesoro a 2 y 10 años, lo que confirma lo anterior,  que la situación de la economía de EE. UU.está muy difícil.

    Cripto al rescate 

    La nota de Hartnett a los inversores dice además que las materias primas, el efectivo y las criptomonedas “podrían superar a los bonos y las acciones”. La nota del BoFA señala que durante las últimas diez semanas, los fondos de acciones de mercados emergentes vieron mejores desempeños en el mercado al igual que los vehículos de deuda.

    Según la perspectiva reciente de BoFA, el banco espera que la Reserva Federal eleve la tasa de referencia en 50 puntos básicos durante la próxima reunión. Además, las tasas hipotecarias alcanzaron el 5% en abril. BoFA también ha rebajado nueve acciones de transporte esta semana, después de citar el “deterioro de la demanda”.

    Vale señalar que no es el único analista en hacer recientemente una comparación entre las cripto y el mercado accionario. Mike McGlone, analista de Bloomberg, señaló el mismo día que las criptomonedas están ‘saliendo adelante’ en la marea menguante de la inflación y el bajo mercado de valores. Además, dijo de Bitcoin cotiza tres veces la volatilidad de Nasdaq ahora.

    Bank of America y las cripto

    Vale señalar que durante los últimos meses, Bank of America ha hablado mucho sobre las criptomonedas. En febrero, por ejemplo, un analista señaló que Bitcoin debe verse más como un activo de riesgo que como una cobertura a la inflación, dada su volatilidad. Además, un analista del banco dijo en enero que la capitalización de mercado del token de la plataforma de contrato inteligente Solana podría quitarle participación de mercado al líder actual Ethereum y podría convertirse en la “visa” del ecosistema cripto. Antes, en diciembre, el banco habló de que las criptomonedas serían las monedas del metaverso. En julio del año pasado, el banco creó un equipo para investigar las criptomonedas.

    Con información de Reuters, DiarioBitcoin, Bank of America.

  • La inflación acabará con la clase trabajadora si no se protegen en criptomonedas u oro, dice Kiyosaki

    El autor de Rich Dad Poor Dad, Robert Kiyosaki, está preocupado de que la clase trabajadora estadounidense sea aniquilada por el aumento de la inflación a menos que inviertan en varios activos clave.

    En un video de YouTube en The Rich Dad Channel, el conocido autor dice que el verdadero capitalismo ha sido abandonado y que el gobierno interviene en nombre de los bancos.

    “La razón por la que están hablando de inflación o deflación es porque, allá por los años 70, un verdadero capitalista dejaba que un negocio fracasara. Según [el economista político austríaco Joseph] Schumpeter, el capitalismo destruye empresas ineficientes.

    Si miras un ejemplo, no hace mucho tiempo existía Blockbuster Video. Luego apareció Netflix y los acabaron. Simplemente fueron liquidados. Un verdadero capitalista borra lo ineficiente o lo obsoleto.

    Pero durante los últimos años, desde 1907 en realidad,  se han estado salvando a los bancos. Los bancos son tan corruptos, y la razón por la que la Reserva Federal tuvo que entrar fue para proteger a los banqueros ricos.

    Y lo que hicieron fue, allá por 2008, hubo flexibilización cuantitativa, que es un tema muy complejo, pero básicamente la Fed solo imprime dinero y se lo da a los bancos para evitar que quiebren. Eso no es capitalismo, eso es marxismo. Eso es socialismo, eso es comunismo. Se llaman bancos centrales «.

    Kiyosaki advierte que la impresión ilimitada de dinero como parte de la política oficial del gobierno eliminará a la clase trabajadora.

    “La razón por la que la inflación va a acabar con la gente es porque la persona promedio es un consumidor. Todo el mundo habla de: «El filete [cuesta] esto ahora, y la gasolina ésto y el papel higiénico lo otro».

    Eso es porque … Todo es para proteger a los banqueros. Y es por eso que lo siento por la gente trabajadora. Creo que es criminal que nuestro sistema escolar sea parte del marxismo. No hay educación financiera en las escuelas y no es un error.

    Para las personas que se quejan de la inflación, simplemente sepan que es porque el Banco de la Reserva Federal, el Tesoro de los Estados Unidos … son tan corruptos como puedan serlo «.

    El autor le dice a sus 1.8 millones de seguidores en Twitter que el reciente aumento de precio del 25% en la cadena minorista de descuentos Dollar General es un evento de referencia que indica que los inversores deben protegerse comprando algunos criptos como Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH), como el oro y la plata también.

    “Dollar Tree se convierte en $ 1.25 Tree. La inflación es un impuesto para los pobres y las clases medias. La inflación enriquece a los ricos.

    Sea inteligente. Hágase más rico. Estoy comprando más oro, plata, Bitcoin, Ethereum, bienes raíces de alquiler y petróleo. ¿Y tú qué estás comprando?»

    CNN Business informó esta semana que Dollar Tree citó el aumento de la inflación y la actual crisis de la cadena de suministro como razones por las que planeaba abandonar permanentemente su precio de $ 1 en todos los productos.

    La invitación de Kiyosaki a ver refugio en las criptomonedas no es algo nuevo, ya que desde hace tiempo califica a estos activos como una excelente opción para resguardarse de la situación económica que eventualmente se hará sentir en EE UU y el resto del mundo.

    Vale destacar que en meses recientes, el precio de Bitcoin se acercó con fuerza a la barrera de los USD $70.000 y el de Ethereum estuvo sobre los USD $4.800. Sin embargo, tras la confluencia de una serie de acontecimientos, dichas criptomonedas han caído con respecto a sus respectivos máximos históricos, aunque sigue vigente la expectativa de un posible aumento en las próximas semanas.

    Este mismo tema ha sido analizado localmente por el equipo Inbuenostv, cuya segunda parte podrá verse este domingo a las 9 am en vivo.